I. EVALUACION DE LA PLANTACION DE PINO (Pinus radiata D.
Don) EN
EL SECTOR DE GANQUIS, PROVINCIA DE CHIMBORAZO.
II. INTRODUCCIÓN.
El bosque constituye el principal recurso natural renovable, razón por la cual la
forestación y reforestación constituyen unas de las principales actividades con el
propósito de obtener madera y sus derivados, de igual manera, como protector del suelo,
medio ambiente y vida silvestre.
Además la combinación ideal que se da en el Ecuador, como son las temperaturas bajas
existentes en las alturas de las cordilleras, días largos con un sol radiante, la ubicación
cercana a la línea equinoccial y la existencia de aguas puras de los hielos de los Andes,
convierten al país en una localidad de importancia primaria dentro de la producción
forestal mundial.
Por ello la creación de nuevos recursos forestales, a través de plantaciones establecidas
por el hombre, puede contribuir positivamente a recuperar terrenos que, por condiciones
socioeconómicas, tecnológicas o inadecuada utilización, se encuentran abandonados, sin
el menor uso productivo o en proceso de desertificación; y, a la generación de riqueza
para beneficio de sus propietarios. La incorporación de especies forestales madereras
permitiría aumentar las posibilidades de trabajo de los propietarios, incrementar la
productividad del suelo, mejorar en alguna medida la situación económica con la venta
de productos que puede obtener de estas plantaciones, y por supuesto, la protección y
conservación de los recursos edáficos, hídricos, de vegetación y fauna presentes en su
propiedad.
Sin embargo, el éxito de las plantaciones que desea establecer cualquier productor, ya sea
un pequeño propietario o una gran empresa, está sujeto a la acertada decisión inicial en
cuanto a los objetivos planteados y la definición de la planificación para conseguirlos, de
tal forma que sean concordantes con lo propuesto y con la singularidad edafoclimática
que presenta cada predio.
Con estos antecedentes y la finalidad de obtener información técnica del área de la
plantación y a la vez evaluar la calidad de la misma, luego de un año de su
establecimiento. La Empresa Haro Maderas interesada por mejorar la producción y
calidad de madera de Pinus radiata [Link] en su plantación.
Desarrollo un estudio sobre la calidad del sitio y el estado de la plantación, basado en la
caracterización del suelo donde se encuentra la plantación así como parcelas de muestreo
con el fin de evaluar el estado mismo de la plantación y que a su vez le permitirá evaluar,
dar seguimiento y monitorear la plantación durante su desarrollo. Lo que le permitirá
elaborar un plan de manejo orientado al logro de metas de producción.
III. OBJETIVOS.
1. Evaluar la calidad del sitio en base a parámetros y características de los suelos.
2. Determinar el porcentaje de prendimiento y el estado de la plantación de pino (Pinus
radiata [Link]) en una área de 111.591 hectáreas.
IV. REVISIÓN DE LITERATURA.
A. GENERALIDADES.
1. Origen.
Montenegro (1999), manifiesta que la distribución natural del Pinus radiata se da en
Monterrey-México, la isla de Guadalupe y el Sur del estado de California USA.
2. Altitud.
Montenegro (1999) expresa que en el Ecuador crece bastante bien entre los 2800 y 3600
m.s.n.m, prefiere suelos francos y arenosos con un régimen de lluvias que oscila entre los
800 y 1900 mm /año y se distribuyen a lo largo de toda la Sierra concentrándose las
Plantaciones en Imbabura, Pichincha, Cotopaxi y Chimborazo.
3. Clasificación Taxonómica.
[Link] (2001), señala la siguiente clasificación según Engler.
Reino: Vegetal
Subreino: Spermatophitas
División: Antofitas
Clase: Conífera
Orden: Confiérales
Familia: Pinaceae
Género: Pinus
Especie: radiata [Link]
N. Científico: Pinus radiata [Link]
N. Común: Pino
4. Características Botánicas.
a. Raíz.
[Link] (2001), Manual de Selvicultura del pino radiata en Galicia indica que el
sistema radical en la mayor parte de su hábitat es superficial. Las raíces principales que
sostienen el árbol están situadas en los 60 cm superiores. Para mejorar la resistencia al
viento, en su empate con el tronco se desarrollan unos abultamientos característicos. Las
raíces pueden extenderse hasta distancias de 12 m entremezclándose e injertándose con
las de otros pies. La mayor parte de las raíces se mantienen en los 30 cm superiores
invadiendo con numerosas raicillas la espesa capa de mantillo cuando esta presente en el
suelo.
b. Corteza.
[Link] (2001), indica que en Chile se estima que su porcentaje en volumen
del tronco hasta diámetros en punta de 10 cm en rodales coetáneos, varía entre 12,4%
para diámetro medio del rodal de 12 cm hasta el 23,4% para rodales con diámetro medio
de 40 cm con una media de 17.5%. En cuanto a la densidad básica (peso seco
volumétrico)de su madera varía mucho con su posición dentro del tronco. En la madera
juvenil(5 anillos del centro) es de 300 a 350 kg / m 3, mientras que en la más periférica,
por encima del anillo 21, puede sobrepasar los 450 kg /m 3 (datos de Nueva Zelanda).
c. Semilla.
Montenegro (1999), dice que el fruto es un cono que contiene semillas aladas y negruzcas
que pueden ser almacenadas durante largo tiempo en cuartos fríos. Existen entre 15 mil y
22 mil semillas en un kilo limpio.
d. Crecimiento y sitios.
Montenegro (1999), manifiesta que el Pinus radiata crece rápido y es mucho más rápido
que otras especies; en Europa los productores pueden estar satisfechos con 10 m3 /ha-
año, en Canadá y Rusia con 3-4 m3/ha-año. En Ecuador crece a tasas que alcanzan 30 m3
/ha-año, este crecimiento es usual en Nueva Zelandia y Chile, pero puede alcanzar entre
40 y 50 m3 /ha-año en los mejores sitios ubicados en suelos agrícolas.
e. Productos de la madera.
Montenegro (1999), expresa que la gran demanda mundial de su madera se da para la
producción de pulpa, mediante procesos mecánicos, químicos, semiquímicos y
termomecánicos. La pulpa obtenida es de fibra larga, que le otorga características
deseables para papeles y cartones de alta resistencia a la ruptura.
Productos como madera aserrada y dimensionada con y sin nudos se procesan con
facilidad. Tableros de astillas o partículas, MDF(Médium density fiberboard), chapas y
contrachapados, y madera para construcciones ocupan Pinus radiata.
f. Mercados.
Montenegro (1999), expresa que el Pinus radiata tiene amplia demanda en mercados
internacionales, con particular énfasis en los mercados asiáticos, para madera en trozas y
de productos. La demanda local se concentra en trozas para producción de astillas, madera
aserrada, pallets, etc.
B. MANEJO FORESTAL.
1. Concepto.
Aplicación de un conjunto de técnicas silviculturales en concordancia con las condiciones
socio-ecológicas del bosque, tendientes a su administración y ordenación el tiempo
(CATIE).
2. Podas.
Centro Nacional de Capacitación Forestal (1984), en su documento nuevas técnicas de
poda para Pinus radiata señala que se conoce con el nombre de poda a la eliminación de
ramas verdes y secas en un árbol mediante herramientas adecuadas y/ o especificaciones
técnicas preestablecidas.
Montenegro (1999), indica que la poda tiene como objetivo principal producir madera
limpia libre de nudos. La herida de la poda se cierra naturalmente cubriendo unos 3 cm
(en diámetro) sobre el diámetro sobre el diámetro en que se podó la rama.
3. Raleo.
Reyes (1993), manifiesta que el raleo o aclareo es la corta de árboles de un rodal en ciclos
o períodos ordenados, con la finalidad de lograr remanentes de mayor crecimiento
mediante una redistribución del espacio de crecimiento.
Montenegro (1999), indica que el Pinus radiata, es una especie pionera, intolerante a la
sombra, busca el sol y tiende a dominar en el área. Crece bien en rodales coetáneos, de la
misma o semejante edad. La forma del árbol no es particularmente buena, pero se puede
mejorar con plantaciones de alta densidad al inicio(1600 árboles /ha) para someterlas a
raleos que permitan su selección.. Hay tres tipos de raleos:
a. Mecánico. En el que se corta sistemáticamente los árboles.
b. Por lo alto. Que cosecha los árboles mayores y mejores.
c. Por lo bajo. Que corta los árboles peores y pequeños y deja entonces los mejores
del bosque creciendo.
C. SÍNTOMAS VISUALES DE DEFICIENCIA DE NUTRIENTES.
1. Deficiencia de nitrógeno.
Producen copas amarillentas y estrechas, acículas y ramas cortas. Síntomas similares a
ataque de armillaria.
2. Deficiencia de fósforo.
El síntoma más característico de deficiencia consiste en un follaje corto, verde con puntas
amarillas.
3. Deficiencia de potasio.
Se distinguen por brillantes acículas amarillas en la mitad baja de la copa (Montenegro.
F. 1999).
D. PLAGAS.
Gara (1989), expresa que las plagas que han ocasionado serios daños en las plantaciones
de pino de nuestro país, se le conoce con el nombre de “gusano medidor de las acículas
de pino”, cuyo nombre científico es Leucolopsis parvistrigata. Los daños que ocasiona
esta plaga son provocados por el estado larvario, que es muy ávido en alimentarse de
acículas ocasionando la destrucción y secamiento de las mismas.
En el Ecuador se observo por primera vez atacando en forma masiva a las plantaciones
de pino del Parque Forestal del Cotopaxi a fines de 1980, se la ubicó también en las
provincias de Chimborazo, Pichincha e Imbabura.
Otro medidor de acículas de pino es Neotherina sp, cuyo estado larvario y adulto, tiene
las mismas características y hábitos similares a Leucolopsis.
E. ENFERMEDADES.
Ciencia Forestal (1984), señala que han sido reportadas más de 100 especies de hongos
asociados con enfermedades de ramillas, ramas, troncos, raíces, y alteraciones de la
madera de Pinus radiata.
Entre las más importantes tenemos:
1. Dothistroma pini
Afecta a árboles de entre 12 a 15 años; enrojecimiento y pérdida de las acículas desde la
parte baja.
2. Cyclaneuma sp
Afecta a árboles de 6 a 20 años, amarillamiento y caída de acículas.
3. Diploidea pinea.
Marchitamiento de la capa alta, chancro en los verticilos y muerte descendente.
4. Armillaria mellea
Afecta a las acículas tornándolas amarillentas, luego rojizas y quebradizas que
permanecen en las ramas, en ocasiones hay resinación en la base del tronco (Montenegro,
1999).
F. CALIFICACIÓN DEL SITIO FORESTAL.
1. Calidad del suelo.
[Link] (1999), manifiesta que la potencialidad,
expresada en producción de madera para una especie particular o para un tipo forestal, en
un tiempo dado, ha sido definida como calidad de sitio. Este concepto involucra la
integración de parámetros climáticos y edáficos, siendo los suelos los que resultan más
modificados por efectos antrópicos. La zonificación del potencial forestal de los suelos
para la planificación regional, resulta de gran importancia con el fin de orientar a los
productores en la selección de los sitios y especies mejor adaptadas.
La construcción de modelos de pronóstico de rendimientos basados en indicadores
edáficos es una alternativa metodológica, cuando se trata de fijar unidades productivas en
lugares donde no existen referencias directas, tales como series históricas o plantaciones
con posibilidades de instalación de parcelas de investigación.
Dentro de las medidas directas de la productividad, el crecimiento en altura y el patrón
de desarrollo de los árboles dominantes, en un rodal de determinada edad, son muy poco
afectados por la densidad del rodal y las cortas intermedias. La utilidad práctica de su
correlación con el volumen potencial alcanzable ha permitido su uso como indicador de
calidad de sitio.
En la Argentina, los indicadores edáficos actualmente en uso son aquellos desarrollados
por el Servicio de Conservación de Suelos de los Estados Unidos, FAO e Instituto
Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), que privilegian potenciales usos pastoriles
o de cultivos agrícolas. plantearon una metodología predictiva mediante el uso de índices
edafo-climáticos, la cual fue parcialmente modificada en forma posterior. La utilización
generalizada de esta metodología requiere de su validación con indicadores biológicos,
cuya escasez en zonas sin tradición forestal constituye un punto crítico para el contraste
de los resultados.
Cultural, S.A.(2003), expresa que la calidad del suelo son los atributos que posee un suelo
determinado y que no pueden verse o medirse directamente; pero se puede inferir su
calidad en función de las características de la masa arbórea que sustentan. La fertilidad,
la productividad y la erosionabilidad, son factores de la calidad del suelo.
2. Factores edáficos.
Cultural, S.A. (2003), manifiesta que las características edáficas que más influencia
tienen a la hora de elegir la especie adecuada son la profundidad y la capacidad de
retención del agua. La capacidad de retención del agua puede llegar a sustituir a las
precipitaciones en determinadas situaciones, y la profundidad permite extraer el agua de
las capas más profundas del suelo cuando las superficiales se marchitan. Por otro lado se
valoran características como la predegosidad, la estructura, la textura, la profundidad, la
presencia de caliza, la permeabilidad o la salinidad, que se comparan con los
requerimientos de las plantas propuestas para la repoblación, eliminando aquellas
especies para las que el suelo resulte restrictivo.
3. Factores climáticos.
Cultural, S.A. (2003), indica que el estudio climático determinará la cantidad de masa
forestal repoblada que el clima en concreto sea capaz de producir en función de las lluvias,
temperaturas, radiaciones, movimientos de aire, etc.; de dicho clima. Todos estos factores
influyen positiva o negativamente sobre procesos de desarrollo de la planta, como por
ejemplo la fotosíntesis, o concretan las condiciones del suelo que va albergarla.
G. EVALUACIÓN DE LA PLANTACIÓN.
[Link] (2000), manifiesta que un factor de
evaluación de una plantación es la supervivencia de las plantas al final de la época seca
(agosto septiembre). Una muestra del 5% del área plantada será suficiente para conocer
el estado actual. Si la mortandad está por debajo del 20% es decir, menos de 20 plantas
en cada círculo, sin concentración en sitios particulares no se considera necesario el
replante.
Padilla (1994), indica que para conocer algunas de las características del
bosque(sobrevivencia, alturas, diámetros), se hace un muestreo del mismo, es decir, la
medición ordenada de algunos árboles que creemos deben representar todo el bosque.
El número de muestras necesarias depende del tamaño del bosque, de su homogeneidad
y de la precisión requerida.
1. Parcelas de muestreo.
Son unidades de muestreo con el objeto de monitorear la dinámica de crecimiento del
bosque, cuyos datos son utilizados en el desarrollo de tablas volumen o modelos de
crecimiento y rendimiento, que son herramientas indispensables para el manejo efectivo
del bosque.
El esquema de distribución de las muestras puede ser:
a. Aleatorio
La selección de la ubicación de las muestras no obedece a ningún criterio, es al azar.
Sobre el mapa del bosque se coloca una red o cuadrícula de líneas y columnas numeradas.
La ubicación de las muestras es sorteada, utilizando por ejemplo papeles numerados.
b. Sistemático.
Se caracteriza por la ubicación de las muestras de acuerdo a un modelo sistemático.
Después de elegida la primera muestra al azar, todas las demás quedan sistemáticamente
distribuidas. Este trabajo puede ser planeado utilizando el mapa del área, colocando sobre
éste una red de muestras sistemáticas (Padilla, 1994).
H. ASPECTOS Y OPERACIONES BASICAS EN LAS PLANTACIONES.
1. PLANIFICACIÓN DE LA PLANTACIÓN.
[Link]
(2000), expresa que cada lugar o sitio en una unidad predial tiene una aptitud productiva
natural que permite definir usualmente los terrenos con aptitud agrícola, ganadera y
forestal de acuerdo a las características físicas y químicas que posee, así como de las
condiciones de disponibilidad de agua, clima y topografía en las que se encuentra. Cuando
estos son usados en forma inadecuada y con objetivos productivos distintos a sus
aptitudes, tendremos como resultado suelos que van perdiendo su productividad y que
comienzan a presentar ciertos niveles de degradación y erosión.
a. Objetivos de la plantación.
Al planificar una plantación forestal se debe tener claro cuál es el objetivo que el
productor se plantea para establecer un recurso como este. Entre las metas que usualmente
se propone se tienen consumo doméstico, producción de leña, soportes estructurales,
maderas comerciables y de uso industrial entre otros. La definición de cualquiera de ellas
exige que las especies a utilizar, la densidad de plantación, su ubicación dentro del predio,
sus posibilidades en el mercado (en caso de objetivos industriales) y las actividades a
realizar, sean las más apropiadas.
b. Estudio físico del lugar.
[Link]
(2000),indica que el estudio físico del lugar la es la determinación de la superficie útil
que se destinará a la plantación teniendo en consideración las condiciones de calidad del
suelo y disponibilidad de agua que posee el sitio. El análisis de estos dos factores, que
pueden variar localmente dependiendo de la ubicación del terreno en relación a la
exposición, cercanía al mar, pendiente, grado de erosión, vientos dominantes y heladas,
entre otros, es absolutamente indispensable para lograr que la plantación cuente con la
humedad suficiente y la calidad de suelo requeridos para su crecimiento. Presta
gran6utilidad la confección de un plano y la realización de zanjas o calicatas para análisis
de suelos.
c. Elección de la especie.
La elección depende de varios factores, siendo dos los fundamentales: primero el objetivo
de producción que persigue y se plantea el productor y, segundo las condiciones
edafoclimáticas que existen en la zona (suelo y clima). La omisión de uno u otro puede
afectar en el rendimiento de la plantación, la calidad de los productos, la protección y
conservación del recurso suelo, y por consiguiente en los beneficios totales que el
productor puede obtener de ella.
d. Diseño de la plantación.
Se recomienda, para una adecuada planificación, la elaboración de un plano con el diseño
de la plantación, ubicación del rodal plantado o a plantar, infraestructura de caminos, vías
de acceso al predio, protección de cuencas, topografías restrictivas, otros usos agrícolas,
infraestructura y cursos de agua, todas consideraciones que deben enmarcarse dentro de
la normativa legal vigente
e. Calculo de la inversión.
Previo a cualquier inversión en la implementación de un cultivo, es necesario realizar un
cálculo estimado de los costos e ingresos que generará la puesta en marcha de esta
actividad. El simple hecho de omitir cualquier tipo de estimación, puede tener como
consecuencia el fracaso económico de cualquier inversión, especialmente en aquellas de
largo plazo como es la forestación, y por sobre todo, cuando los afectados no cuentan con
recursos.
[Link] (2000) expresa que en
plantaciones masivas se requiere de mayor desplazamiento de recursos, tanto humanos
como materiales; la organización del trabajo y su ejecución debe buscar la eficiencia,
calidad técnica, cumplir con el cronograma y previsión de costos.
2. ORGANIZACIÓN DE LA INSTALACIÓN DE LA PLANTACIÓN.
[Link] (2000), expresa que la
organización comprende: Una etapa a nivel de oficina para la elaboración del Plan de
Trabajo de la campaña, saneamiento de la tenencia de tierra y celebración de contratos;
zonificación de especies en el mapa o plano de la plantación; programación del
establecimiento de plantas, así como el requerimiento de herramientas y otros materiales;
programación de la movilidad, equipos y sevicios; capacitación del personal
Organización en el campo: operatividad de las instalaciones de hospedaje y alimentación;
operatividad de las vías de circulación; linderación y señalización de los bloques y
parcelas; trazo y marcación de las cortinas cortafuegos y cercos; construcción de patios
para el almacenamiento, distribución de plantones y posibles centros de acopio;
reconocimiento del área de trabajo; contratación de personal obrero para hoyación y
plantación; formación de brigadas de trabajo (recepción y mantenimiento de plantas;
trazo y marcación de hoyos, hoyación; plantación; mantenimiento de infraestructura vial;
formación de equipos para dirección, supervisión y asesoramiento técnico).
3. PREPARACIÓN DEL TERRENO.
a. Selección de sitio.
[Link] (2000), manifiesta que la
selección del sitio comprende la delimitación de los cuarteles, bloques y parcelas, que
debe realizarse en el mapa o plano incluyendo la selección de los sitios planos o de menos
pendiente para la instalación de cultivos agrícolas y/o pasturas.
b. Limpieza del terreno.
La eliminación de la vegetación con fines de facilitar el laboreo y accesibilidad de los
plantones: arbustos de especies no deseables y/o malezas que puedan impedir el
desarrollo de las especies a plantar y evitar la competencia por agua, luz, nutrientes.
c. Trazado y marcación.
El trazado y la marcación son operaciones que permiten ubicar en el terreno los lugares
donde se va a plantar. Los sistemas de trazado y marcación varían de acuerdo a las
características topográficas del terreno ya la finalidad de la plantación:
1) Sistema cuadrado o rectangular
2) Sistema triangular o tres bolillo
3) Sistema líneal.
d. Sistemas de plantación o forma de distribución.
Todos ellos se refieren a la disposición geométrica de los árboles permitiendo un
distanciamiento homogéneo, posibilidades de conteo, la realización de inventarios;
acciones de manejo (poda, raleo) y aprovechamiento. Los sistemas de plantación se
ejecutan en función del objetivo de la plantación, características del terreno (topografía)
y las exigencias de la especie.
e. Hoyación.
Un hoyo de 40 x 40 x 40cm. es adecuado, pues favorece la penetración de las raíces,
permite el almacenamiento de agua, mantiene la humedad por más tiempo y mejora la
aireación del suelo.
Al aperturar el hoyo, la tierra que sale de los primeros 20 cm de profundidad (horizonte
A) se lo ubica a un costado del hoyo y la que se obtiene de los otros 20 cm (horizonte B)
se lo ubica al otro costado, de manera que al final del proceso se tiene dos montones de
tierra de aproximadamente igual volumen. Luego, se vuelve a llenar el hoyo rellenando
primero con el suelo A y luego el suelo B.
4. LA PLANTACIÓN.
Cultural, S.A. (2003), indica que generalmente para la reforestación se utiliza un tipo de
planta de entre 15 a 40 cm, ya que cuentan con mayor capacidad de adaptabilidad y
resistencia al estrés de plantación. Por lo que conviene adquirir las plantas basándose en
una serie de aspectos referentes a la calidad de las mismas, como la exclusión de las
plantas con heridas no cicatrizadas, desecaciones totales o parciales, malformaciones o
plantas atacadas por enfermedades..
Es importante prever el inicio de la plantación con la caída de las primeras lluvias de
verano y concluir, máximo en 4 meses. En sitios secanos, se debe aprovechar los días
nublados o con lluvias intermitentes, de esta manera, as condiciones ambientales
disminuyen los efectos negativos que puede sufrir la planta durante su traslado a terreno
definitivo.
En los terrenos secos y con buen drenaje, conviene ubicar la planta ligeramente hundida
con la intención de que acumule agua de la lluvia, por el contrario en terrenos húmedos y
pesados, la colocaremos ligeramente más elevada, evitando así las pudriciones por la
acumulación de agua. Para finalizar la plantación, conviene dar un pequeño tirón a la
planta para que las raíces queden bien trabadas en el suelo.
5. FERTILIZACION.
[Link] (2000), dice que las exigencias
en nutrientes por parte de la planta depende de la especie y del tipo de suelo.
La mayoría de las especies forestales no son muy exigentes. La práctica de fertilización
con fosfatos en suelos de jalca, permiten la descomposición de la materia orgánica, por
lo tanto, mayor liberación de nutrientes. En suelos áridos y pobres, la fertilización
orgánica con compost, humus de lombriz, guano de corral o guano de islas muestran
resultados excelentes en prendimiento y crecimiento durante los primeros años. La forma
de aplicación es mezclando con el suelo removido del hoyo en una proporción de
0,25kg/planta.
6. PROTECCIÓN DE LA PLANTACIÓN.
[Link] (2000), indica que las causas
de mayor pérdida de plantas en el campo definitivo son los daños físicos ocasionados por
los animales del pastoreo y los incendios forestales. Las precauciones para evitar el daño
de los animales son:
a. Cercos perimetrales y bordes de caminos
b. Protección individual de cada planta en terrenos de pastoreo o chacras.
c. Se recomienda, por lo general, en zonas de pasturas naturales, que el pastoreo se
reinicie a partir del tercer año, cuando las plantas hayan alcanzado 1.5a 2 m de
altura. En el caso de incendios forestales, éstos se producen por acción de las
quemas de rastrojo o de quemas de pasturas naturales cerca de la plantación; en
consecuencia, la disminución del riesgo de incendios, se puede evitar:
d. Promoviendo prácticas de quemas controladas.
e. Vigilando las plantaciones durante las épocas de heladas cuando los campesinos
queman rastrojos u otros combustibles.
f. En sitios con fuertes vientos y heladas, se debe proteger a las plantas con pequeños
cercos de piedra manteniendo la humedad y la temperatura.
g. En zonas húmedas cuando las malezas crecen más rápido que los árboles, es
conveniente deshierbar alrededor de la planta para evitar competencia por luz, agua
y nutrientes.
7. EL REPLANTE.
[Link] (2000), afirma que consiste
en plantar arbolitos de la misma especie en plantaciones masivas que han sufrido más de
un 20% de mortandad o se han dañado en la yema apical (coníferas), pues no todos los
plantones instalados logran sobrevivir. Por múltiples razones, algunos mueren dejando
hoyos libres, entonces se los debe reemplazar por otros.
Este proceso es conocido como recalce. Debe hacerse teniendo en cuenta algunas
consideraciones como:
a. En el caso de los pinos, ciprés, casuarinas que no tienen un buen rebrote, se reponen
las plantas muertas y las que han sufrido daños en la yema apical (coníferas).
b. En especies que rebrotan bien como el eucalipto, aliso, quinual, colle, sólo se
reponen las plantas muertas.
c. El replante se hace durante los primeros meses de lluvia utilizando plantas de mayor
tamaño, preferentemente de las que quedaron en el vivero por pequeñas, de la
campaña anterior.
d. Hay que tener presente la necesidad de efectuar la remoción total del hoyo y la
eliminación de los tocones o raíces que quedaron de la planta muerta.
e. Cuando la muerte de las plantas se ha dado por espacios concentrados, conviene
replantar toda el área; en cambio, cuando la mortandad es dispersa, el replante, no
es importante.
Lamprecht (1990), manifiesta que la reposición debe ser realizada lo más pronto posible,
es decir en el mismo año de la plantación y con material vigoroso. La vegetación
competidora fácilmente cubre el material débil o replantado tardiamente y lo elimina.
Cuando las pérdidas son de hasta un 10% y están distribuidas uniformente, entonces se
puede prescindir del replante. Cuanto más amplios sean los distanciamientos, mayor es la
necesidad de reposición.
Padilla (1994), indica que el replante o recalce debe ejecutarse para reemplazar plantas
enfermas, deformes y muertas. Pero si las pérdidas no son significativas o en manchones
(màs del 10%) no vale la pena hacer refallo.