¿ Qué rescato de estos tres conceptos ?
El lenguaje crea realidades, es potenciador o limitante, abre o cierra
puertas. Nos permite comunicarnos, expresarnos o simplemente descargar lo que
llevamos por dentro. Y comunicar lo que sabemos de buena o mala manera a
nuestros queridos alumnos. Por eso, trato de cuidar bien mis palabras, de no ser
hiriente, de hablar con oraciones positivistas, de solo afirmar cuando tengo
pruebas de lo que digo.
¿ Qué aprendizajes aparecieron ?
Lo más importante acá será saber escuchar lo que nuestro cuerpo nos quiera
decir y quiera transmitir a los diferentes alumnos. Mientras más emoción coloque a
mi relato, mis alumnos los que me escuchan estarán más interesados en recibir
lo que les quiero transmitir, pero hay que reconocer que día a día cuesta mucha
mantener ese nivel de escucha por los diversos factores internos y externos, tales
como el cansancio acumulado de la semana, la poca motivación de enseñar y las
pocas ganas de los alumnos de estar en ese instante en ese lugar.
La coherencia entre nuestro cuerpo, lenguaje y emociones y su importancia en
nuestro diario vivir, ya que tiene una influencia directa sobre nuestra autoestima y
nuestra felicidad. Cuando nos proponemos algo y logramos actuar en forma
coherente con eso que nos propusimos, nos sentimos realizados. Y por el
contrario, la falta de coherencia es decir, la incoherencia, nos aleja de nuestros
objetivos y de nuestro bienestar personal.
¿ Qué consejos darías ?
Simplemente, que traten de realizar lo mejor posible, mejorar la comunicación
entre pares y con los alumnos, tratar de expresarnos creativamente y buscar las
maneras de llegar lo más que se pueda a nuestros grandes clientes.... nuestros
queridos alumnos.
¿ Te animas a asumir un nuevo compromiso ?
Creo que uno de anima día a día, se levanta día a día, porque cree que faltan
muchas cosas en la educación, pero se desanima cuando gente con mayor rango
que uno, no realiza los cambios necesarios en ciertos ambientes de la educación...
Son tantas cosas las que debemos realizar como docentes y a veces tan poco
apoyo, y nos siguen recargando de trabajo día tras día, por eso digo las ganas
siempre están... pero a veces las baterías están un poco bajas.