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Clasificacion de La Res

El documento presenta una clasificación de las cosas en el derecho romano. Los romanos clasificaron las cosas en res extra commercium (cosas fuera del comercio como las sagradas), res humani iuris (cosas de uso humano como las públicas, comunes y privadas), y res in commercium (cosas sujetas a comercio como los bienes muebles e inmuebles). Dentro de las cosas de comercio había una división en res mancipi (bienes que requerían formalidad para transferir) y res nec mancipi (bienes que no

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Clasificacion de La Res

El documento presenta una clasificación de las cosas en el derecho romano. Los romanos clasificaron las cosas en res extra commercium (cosas fuera del comercio como las sagradas), res humani iuris (cosas de uso humano como las públicas, comunes y privadas), y res in commercium (cosas sujetas a comercio como los bienes muebles e inmuebles). Dentro de las cosas de comercio había una división en res mancipi (bienes que requerían formalidad para transferir) y res nec mancipi (bienes que no

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Apellidos y Nombres: AGUADO SULLCA MIRLA NAYARITH Porcentaje: 100%

CLASIFICACIÓN DE LA RES

INTRODUCCIÓN

La sociedad romana muestra gran apego a los negocios como a las


transacciones, por ello se da relevancia a las cosas, tanto a la utilidad
como a la accesibilidad, para lo cual, se llegó a establecer una
clasificación de manera acertada y casi completa de las cosas; todo ello
basándose en las cantidades, usos, ubicaciones o asignaciones que estas
presentan; basándonos en el beneficio que puede causar en el ciudadano
romano, es donde entra el Derecho como una relación entre la cosa objeto
de derecho y el hombre que viene a ser un sujeto de derecho,
desarrollando de esta manera el sistema de normas y principios que
regulan el manejo de las cosas conocida actualmente como Derechos
Reales. Por ello, se puede decir que la sociedad romana tenía una idea
verídica de que eran tales cosas y como debía de ser su uso adecuado;
aunque no fue una clasificación completa como ya mencionamos
precedentemente.

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CLASIFICACIÓN DE LAS COSAS

Para los romanos la palabra “res” o cosa es todo ente o porción limitada
del mundo externo al sujeto, que bien podía ser objeto de derecho, siendo
necesario, útil y accesible para el individuo; para que algo sea
considerado cosa en el Derecho Romano, Eugenio Petit manifiesta que
debe de cumplir con dos requisitos: Que se trate de algo susceptible de
limitarse en el espacio, delimitado y determinado; y, que sea capaz de
satisfacer alguna necesidad licito del hombre.

Las cosas en el Derecho Romano principalmente se clasificaron en


relación al comercio, es decir: Res extra commercium, cosas que no
afectaban a los tramites o negocios pero que son de relevancia, ya que en
ella se encuentran las Divini iuris o cosas divinas, que son consagradas a
los dioses y puesta bajo su protección; entre ellas tenemos a la Res Sacrae
o cosas sagradas como lo son los terrenos, edificios y algunos objetos
consagrados al culto religioso; Res Religiosae o cosas religiosas como los
sepulcros que son destinados al culto domestico y la Res Sanctae o cosas
santas que tenían que ver con aquello que esta encomendado a la
protección de alguna divinidad, como son los muros o puertas de la
ciudad. Todos estos bienes son derivados del culto religioso que no se
encuentran dentro del comercio, pero presentan protección de la
sociedad.

Así, encontramos a las cosas usadas por el hombre, Humani iuris, que se
clasifica en la Res communes o cosa común, la Res publicae o cosa
pública, Res universitatis y la Res privatae o singulorum. La primera
refiere a aquellas cosas de uso común a todos los hombres que están
fuera del interés comercial de los romanos, es decir, aquellas cosas
pertenecientes a la naturaleza como es el aire, el agua de mar, etc. que
no pueden ser enajenados o vendidos. La segunda, considerado como un
ente jurídico como, por ejemplo: las carreteras, los ríos, los edificios
públicos y calles de la ciudad. Tercero, se reconoce a las personas
morales que, por no ser objeto de propiedad individual, son aplicadas al

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uso común como, por ejemplo: los teatros, las plazas, los baños públicos,
etc. Y, por ultimo las cosas que componen el patrimonio de los
particulares, bona o pecunia, que constituye el bienestar y riqueza de la
persona con los cuales pueden ser adquiridos y transmitidos la
propiedad.

Entrando al comercio, res in commercium, encontramos las cosas


vinculadas al negocio que podían ser transferidas o tomadas en posesión;
la cosa dentro del comercio generalmente se vinculó a la agricultura, ya
que fue la actividad principal para los romanos que buscaron la
adquisición de terrenos, esclavos, bueyes, herramientas, etc.
Antiguamente se dividió en Res mancipi que son adquiridas por
emancipatio o por in iure cesio, adquiridas mediante una formalidad
especial en la que Ulpiano nos da la enumeración de las cosas mancipi
que eran los elementos más importantes de la fortuna privada:

a) Los fundos de tierra y las casas situadas en Italia y en las regiones


investidas del ius italicum.
b) Las servidumbres rurales sobre los mismos fundos.
c) Los esclavos.
d) Las bestias de cara y de tiro como los bueyes, caballos, mulas y asnos.

Y, todas aquellas demás cosas, eran consideradas Res nec mancipi, las
cuales son transmitidas por la simple tradición u entrega que no
requerían mayor formalidad salvo los bienes inmuebles.

Atendiendo a la naturaleza de las cosas dentro del comercio, se clasifica


en: divisibles e indivisibles, consumibles y no consumibles, fungibles y
no fungibles, corporales e incorporales y los bienes muebles e inmuebles.

Los bienes divisibles, que son aquellos que al ser separados, divididos o
partidos, mantienen su naturaleza y pueden ser vendida en partes,
manteniendo su condición como, por ejemplo un rollo de tela que puede
ser vendido por metro. Y, los bines indivisibles que, por el contrario, estas
pierden su valor al ser divididas en partes como, por ejemplo: un esclavo

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o una obra de arte no pueden ser divididos, ya que pierden su naturaleza
y esencia,

Los bienes consumibles, son aquellos cuyo uso o destino las destruye
física o económicamente, como por ejemplo: una manzana, pierde su
consistencia, ya que con el tiempo se deteriora. Y, los bienes no
consumibles, son susceptibles de un uso repetido sin un mayor desgaste
y que mantienen una mayor duración.

Los bienes fungibles, no tenían la importancia de las partes al ser


vendidas ya que no se toma en cuenta como individualidades, es decir,
pueden ser sustituidas por otras de la misma categoría como por ejemplo:
el trigo, el dinero, etc. Y, los no fungibles, son los bienes que tenían
características particulares como una obra de arte, un fundo o un
esclavo.

Los corporales, son aquellos bienes que pueden ser tangibles o


apreciables con los sentidos; los incorporables, son bienes que no son
perceptibles con los sentidos, como por ejemplo: los derechos sobre un
bien.

Los bienes muebles, son aquellos que gozan de movilidad, es decir,


aquellos bienes que no sean terrenos o casas, como por ejemplo: un
esclavo, una mesa o una silla; y los bienes inmuebles son prácticamente
los terrenos y casas. En el Derecho Romano se identificaba a los
inmuebles como terrenos o casas y los muebles con todos los demás
bienes, hoy en día estos bienes refieren a la posibilidad de movilidad.

Atendiendo a la posibilidad o no de aprobación de las cosas, tenemos


bienes in patrimonio, que se encuentran dentro del patrimonio; extra
patrimoniales, contrarias a la anterior; in commercium, que son
susceptibles de tráfico jurídico y extra commercium que, de igual manera
son contrarias a la anterior.

Atendiendo a la relación entre las cosas, tenemos bienes principales y los


bienes accesorios, que viene a ser todas aquellas cosas que estas

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subordinadas o en dependencia al bien principal, por ejemplo, un bien
principal vendría a ser una casa y su bien accesorio vendría a ser una
puerta, ventana, etc. Así, Tenemos bienes simples, bienes identificados
como tales; y los bienes compuestos, los cuales forman un conjunto de
bienes que hacen un solo bien como por ejemplo una biblioteca donde
cada libro viene a ser un bien simple. Y, de igual manera ocurre con la
universalidad de las cosas, que son cuerpos diferentes sujetos por un
mismo nombre, como por ejemplo un rebaño.

CONCLUSIÓN
Con referencia a la res, se llega a la conclusión de que una cosa es todo
aquello ente que puede ser un objeto de derecho, el cual presenta
diversas características, y como principal, tenemos claro que debe de
estar al alcance del ser humano, para que esté, pueda realizar un uso
adecuado de la cosa, satisfaciendo de esta manera sus necesidades
presentadas. Y, mediante las clasificaciones tratadas, se puede observar
y comprender el fin de las cosas en el Derecho Romano, todo ello de
acuerdo a las cantidades, usos, ubicaciones o asignaciones que los
romanos otorgaron a cada cosa, como por ejemplo: consideraban a los
esclavos un objeto de trabajo; es decir, como una cosa, mas no como un
sujeto de derecho, algo que es completamente distinto a nuestro
ordenamiento jurídico actual. Pero, no cabe duda que es impresionante
notar como esta civilización, teniendo una idea de sobre el su uso y efecto
de la cosa, pudo realizar una división casi completa, ya que tiene gran
acierto en cada uno de los conceptos que tenemos hasta el día de hoy.

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