Reanimación Neonatal
Reanimación Neonatal
Elaborado con fines académicos para uso de la Caja Costarricense de Seguro Social.
La década de los setenta representó para Costa Rica la base de la vida que modernamente
disfrutamos, ya que a partir de ahí se comenzaron a mejorar una serie de aspectos de la vida
socioeconómica y de la salud en general, obteniéndose con ello indicadores bastante notables a
nivel latinoamericano.
Los retos de este milenio nos comprometen a desarrollar y mantener estrategias de salud, como el
Programa de Reanimación Neonatal, dirigidas a un mayor progreso en materia de indicadores de salud.
Más del 90% de los niños pasan por ese momento de transición de una manera tranquila y sin ayuda
o con muy poca asistencia. Solo un pequeño porcentaje necesitará de ayuda, y es por ellos que se
diseñó este Programa. El poder contribuir con la salud de estos recién nacidos representará una
disminución de las muertes neonatales, así como una reducción de las secuelas posteriores.
El aspecto más gratificante de poder brindar ayuda efectiva a recién nacidos radica en el hecho de
que los esfuerzos tienen mayor probabilidad de éxito que cuando se reanima a niños mayores o
adultos; esto debido a que los neonatos que requieren reanimación suelen tener un corazón sano, y
su necesidad de reanimación es usualmente causada por situaciones que conducen a una respiración
e intercambio gaseoso inadecuado. Por el contrario, el paro cardiorrespiratorio en un adulto o niño
mayor es una complicación de trauma o enfermedad cardiaca existente.
Reanimar, estabilizar y transportar neonatos gravemente enfermos son puntos conocidos por todos
nosotros, los cuales, de una u otra forma, hemos estudiado o utilizado en algún momento de nuestro
trabajo como personal de salud.
El Programa de Reanimación Neonatal ofrece al estudiante todas las herramientas técnicas para
reanimar, estabilizar y transportar en óptimas condiciones al neonato gravemente enfermo desde
el lugar de nacimiento en la sala de partos, hasta un nivel de mayor complejidad dentro o fuera del
hospital de origen. El tiempo que usted dedique al aprendizaje de la reanimación neonatal es tiempo
muy bien empleado.
Es importante mencionar que para la elaboración del presente material se tomó como base la sétima
edición del Manual de Reanimación Neonatal, publicado por la American Heart Association y la
American Academy of Pediatrics, en abril de 2016, así como las actualizaciones presentadas en el
“2015 International Consensus on Cardiopulmonary Resuscitation and Emergency Cardiovascular
Care Science With Treatment Recommendations (CoSTR)”.
Al personal de salud comprometido con la reanimación neonatal, que nos ha motivado a establecer
y actualizar continuamente el Programa Nacional de Reanimación, Estabilización y Transporte
Neonatal, y a elaborar un programa adaptado a Costa Rica.
A todos los profesionales que en algún momento han integrado el grupo de instructores y han
obsequiado su tiempo impartiendo los cursos a lo largo y ancho del país.
A los compañeros instructores que han dedicado tiempo para la elaboración y revisión del texto.
Al Dr. Oscar Francisco Segreda Rodríguez, quien con su optimismo, dedicación y entusiasmo, hace
más de una década, exactamente en el año 1999, impulsó el Programa Nacional de Reanimación
Neonatal para que diera sus primeros pasos.
A nuestros recién nacidos y sus familias, que son el motivo central de este programa.
1.
CAPÍTULO 1. Aspectos generales, fisiología
fisiología de
de la
la transición
transición aalalavida
vida extrauterina
extrauterina
yy aspectos
aspectos éticos
éticos en
en los
los límites
límites de
de la
lareanimación
reanimaciónneonatal.................. 13
neonatal......................13
CAPÍTULO 2. Intervenciones
Intervenciones iniciales
iniciales en en reanimación
reanimación neonatal: neonatal:
“El
“El minuto
minuto de oro”..................................................................................... 29
de oro”...........................................................................................29
CAPÍTULO
CAPÍTULO 3.
3. Ventilación
Ventilación pulmonar
pulmonar yy oxigenación
oxigenación en
en la
la reanimación..............................43
reanimación......................... 43
CAPÍTULO
CAPÍTULO 4.
4. Manejo
Manejo de
de la
la vía
vía aérea
aérea en
en la
la reanimación. .....................................................69
reanimación................................................ 69
APÉNDICE 3.
APÉNDICE 3. Criterios para
Criterios para hipotermia
hipotermia terapéutica....................................................... 161
terapéutica..........................................................161
BIBLIOGRAFÍA .......................................................................................................................
BIBLIOGRAFÍA ............................................................................................................. 163
Aspectos generales,
fisiología de la transición a la vida extrauterina y
aspectos éticos en los límites de la reanimación neonatal
Para disminuir esas cifras, se han establecido estrategias múltiples a nivel nacional, como la mejoría
del control prenatal, el uso regular de esteroides prenatales, el uso de surfactante en prematuros, el
funcionamiento del Programa de Reanimación Neonatal, entre otros.
Específicamente, el impacto del Programa de Reanimación Neonatal se refleja en el cambio de las causas
de mortalidad neonatal, donde patologías como la asfixia y la broncoaspiración de meconio cedieron los
primeros lugares a la prematuridad y sus complicaciones, así como a las malformaciones congénitas.
Necesidad de reanimación
Aproximadamente, de un 4 a un 10% de los recién nacidos a término y pretérmino tardío requieren
alguna asistencia para poder iniciar su respiración al nacer, y solo de 1 a 3/1.000 (0,1 a 0,3%)
necesitarán medidas extensas de reanimación para sobrevivir. Por otra parte, un 90% de los recién
nacidos lograrán hacer la transición de la vida intrauterina a la vida extrauterina espontáneamente
sin ayuda.
El ABC de la reanimación neonatal es el mismo que para otras edades, y consiste en procurar:
Se debe tener en cuenta que los recién nacidos están mojados al nacer y sufren una pérdida rápida
de calor; por lo tanto, mantener la temperatura corporal es fundamental durante la reanimación.
La necesidad de aplicar los pasos de la reanimación y la cantidad de recién nacidos que la ameritan
guarda una relación inversa. Todo recién nacido necesita los cuidados iniciales; sin embargo,
conforme se avanza en la complejidad de la reanimación, son menos los niños que requieren los
procedimientos (Tabla 1).
• Determinación de riesgo.
• Proveer calor.
Debe realizarse en el 100% de los recién nacidos
• Posicionar y mantener vía aérea permeable.
• Secar y estimular la respiración.
• Oxígeno suplementario.
Lo requieren alrededor del 4 al 10% de los recién
• Ventilación con presión positiva.
nacidos
• Intubación endotraqueal.
Se realiza en alrededor del 0,1 al 0,3% de los recién • Compresiones cardiacas.
nacidos • Administración de medicamentos.
Los pulmones fetales se encuentran expandidos durante la vida intrauterina; pero los alveolos están
llenos con líquido y no con aire. Los vasos sanguíneos que perfunden y drenan los pulmones fetales
están marcadamente constreñidos, debido a la baja presión parcial de oxígeno (paO2) del feto.
Antes del nacimiento, la mayoría de la sangre que se encuentra del lado derecho del corazón no
puede pasar a los pulmones, debido a la constricción de los vasos sanguíneos en el pulmón fetal. Un
alto porcentaje de esta sangre fluye a través del ductus arterioso hacia la aorta (Figura 1).
Después del nacimiento, el recién nacido es separado de la placenta y dependerá de los pulmones
para el intercambio gaseoso.
Figura 1. Desvío de la sangre a través del ductus arterioso fuera de los pulmones,
antes del nacimiento.
1. El líquido alveolar es absorbido hacia el tejido pulmonar y reemplazado por aire. El aire contiene
21% de oxígeno, que es capaz de difundirse dentro de los vasos sanguíneos que rodean los
alveolos. El aumento del oxígeno en el alveolo produce relajación de los vasos sanguíneos
pulmonares.
2. La vena y la arteria umbilical son pinzadas. Esto elimina la baja resistencia vascular que proveía
la placenta y aumenta la presión sanguínea sistémica.
Una vez que completa esta transición sin problemas, el niño respira y utiliza sus pulmones para
obtener oxígeno. El llanto inicial y sus respiraciones fueron efectivos para remover el líquido en sus
alveolos y vías aéreas. El aumento de oxígeno estimula la relajación de los vasos pulmonares. A
medida que aumenta la oxigenación, la piel del bebé cambia de gris azulosa a rosada.
A pesar de que los pasos iniciales en una transición normal ocurren en los primeros minutos posteriores
al nacimiento, el proceso completo puede tardar algunas horas, e inclusive, varios días después del
parto. Por ejemplo, algunos estudios han mostrado que en una transición de un recién nacido de
término puede tomar más de 10 minutos adquirir una saturación de oxígeno del 90% o más. El cierre
completo del ductus arterioso puede no ocurrir hasta 12 a 24 horas después del nacimiento, y la
completa relajación de los vasos pulmonares podría tardar algunos meses.
Transición anormal
Un niño puede presentar problemas antes de la labor de parto, durante la labor o después de nacido.
Si el problema inició in utero, ya sea antes o durante la labor del parto, causará una disminución del
flujo sanguíneo a la placenta o al cordón umbilical. El primer signo clínico puede ser la desaceleración
en la frecuencia cardiaca fetal, que puede recuperarse aunque haya un compromiso significativo del
flujo. Los problemas que se presentan después del nacimiento involucran principalmente las vías
aéreas y/o los pulmones.
• El niño no respira con fuerza suficiente para eliminar el líquido alveolar. Cuerpos extraños como
meconio pueden obstruir el paso del aire hacia los alveolos. Los pulmones no se llenan de
aire y no hay oxígeno disponible para oxigenar la sangre que circula a través de los pulmones
(hipoxemia).
• Puede ocurrir pérdida excesiva de sangre o puede haber pobre contractilidad cardiaca o
bradicardia debido a hipoxia e isquemia, de manera que la elevación de la presión sanguínea no
ocurre (hipotensión sistémica).
• La falta de oxígeno o falla para la distensión gaseosa de los pulmones conduce a vasoconstricción
sostenida de las arteriolas pulmonares, disminuyendo el flujo sanguíneo pulmonar y la oxigenación
de los tejidos corporales. En algunos casos las arteriolas no se dilatan, aun después de llenar los
pulmones con aire/oxígeno (hipertensión pulmonar persistente).
El niño comprometido puede mostrar uno o más de los siguientes hallazgos clínicos:
• Esfuerzo respiratorio irregular o ausente, por insuficiente oxigenación del tallo cerebral. O
taquipnea (respiraciones rápidas) por falla para la absorción del fluido pulmonar fetal
• Bradicardia (frecuencia cardiaca baja) por insuficiente oxigenación del miocardio o del tallo
cerebral. O taquicardia (frecuencia cardiaca rápida) como mecanismo compensatorio.
• Pobre tono muscular, por insuficiente provisión de oxígeno al cerebro y los músculos.
• Baja saturación de oxígeno, (manifestada como cianosis) por oxigenación insuficiente en su sangre.
• Baja presión arterial por la insuficiente oxigenación del miocardio, pérdida de sangre o retorno
sanguíneo insuficiente desde la placenta antes o durante el nacimiento.
Muchos de estos síntomas se presentan en otras condiciones, como infecciones, hipoglicemia o ante
la administración de medicamentos, como narcóticos o anestesia general a la madre antes del parto,
lo que produce depresión respiratoria en el niño.
No obstante, si la deprivación de oxígeno continúa, el bebé hará varios intentos de jadeo y entrará
en un período de apnea secundaria y el estímulo no restaurará la respiración. Debe proveerse
ventilación asistida para revertir el proceso.
La frecuencia cardiaca empieza a caer casi al mismo tiempo que el niño inicia la apnea primaria. La
presión sanguínea usualmente se mantiene hasta el inicio de la apnea secundaria (a menos que
hubiera una pérdida sanguínea e inicio temprano de hipotensión).
Si un niño no inicia su
respiración inmediatamente
después de ser estimulado, es
probable que esté en apnea
secundaria y requiera ventilación
con presión positiva.
Nacimiento Nacimiento
Secar
Calentar y mantener temperatura normal,
posicionar la vía aérea y despejar secreciones Evaluación sobre la marcha
A 30 segundos
si es necesario, secar y estimular
Si Si
No
¿FC menor a 100/min? Cuidados Post Reanimación
Información al Equipo
Si
Si
Epinefrina IV
D Si FC permanece menor a 60/min,
Considerar:
Hipovolemia
Neumotórax
Valoración inicial
Al momento del nacimiento deben hacerse tres preguntas respecto al recién nacido:
Si cualquiera de las respuestas es “NO”, el niño debe ser llevado a una fuente de calor radiante y se
deben considerar intervenciones iniciales de reanimación.
A. Vía aérea
Comprende las intervenciones iniciales para establecer una vía aérea y comenzar la reanimación del
recién nacido:
• Proveer calor.
• Posicionar la cabeza del bebé para abrir la vía aérea y limpiarla de secreciones, si fuera necesario.
• Secar y estimular la respiración.
• Reposicionar la cabeza.
La evaluación inicial es rápida. Como muestra la barra de tiempo en el diagrama, cada categoría de
acciones se debe realizar en aproximadamente 30 segundos.
B. Ventilación
Si el niño está en apnea o tiene una frecuencia cardiaca menor a 100 lpm, debe iniciar la ventilación
a presión positiva y monitorear la oxigenación, utilizando un oxímetro de pulso. Si tiene dificultad
respiratoria o permanece cianótico, se le debe despejar la vía aérea, monitorear la saturación de
oxígeno y considerar el uso de CPAP (presión positiva continua en la vía aérea) si el niño tiene una
respiración forzada o la saturación de oxígeno es más baja de lo esperado.
Si después de 30 segundos de ventilación a presión positiva efectiva la frecuencia cardiaca está por
debajo de 60 lpm, inicie las acciones de la categoría C.
C. Compresiones torácicas
La circulación se mantiene con el masaje cardiaco, que debe acompañarse de ventilación con presión
positiva. En este momento debe realizar la intubación endotraqueal, si aún no lo ha hecho.
Se administra epinefrina, al mismo tiempo que se continúa la ventilación con presión positiva y el
masaje cardiaco.
Cuando la frecuencia cardiaca mejora y se eleva por arriba de los 60 lpm, el masaje cardiaco puede
detenerse. La ventilación a presión positiva continúa hasta que la frecuencia cardiaca sea mayor de
100 lpm y el niño respire espontáneamente.
• Respiración.
• Frecuencia cardiaca: que puede ser auscultada o palpada a nivel del cordón umbilical, que
representa una forma rápida de evaluación. Se toma la frecuencia cardiaca en seis segundos y
se multiplica por 10.
El oxímetro de pulso puede proporcionar una lectura continua del pulso sin necesidad de interrumpir
otras maniobras de reanimación, pero requiere de uno a dos minutos para ofrecer lecturas confiables,
y si existen condiciones de mala perfusión o bajo gasto cardiaco, no se pueden obtener datos
adecuados. Otra opción es el monitor de electrocardiograma, que proporciona una lectura más rápida
y confiable de la frecuencia cardiaca.
Una vez iniciada la ventilación con presión positiva o la administración de oxígeno suplementario, la
evaluación se hará basada en tres características vitales:
• Respiración.
• Frecuencia cardiaca (FC).
• Estado de oxigenación (oximetría de pulso).
Para decidir si un paso en particular es efectivo, debe evaluar cada uno de estos signos, aunque
en la práctica se hace simultáneamente. Una frecuencia cardiaca muy baja es más importante para
determinar si debe proseguir al paso siguiente. Este proceso de evaluación, decisión y acción debe
repetirse durante toda la reanimación.
• Hay dos valores de frecuencia cardiaca para recordar: 60 lpm y 100 lpm. En general, una
frecuencia cardiaca por debajo de 60 lpm indica la necesidad de procedimientos adicionales de
reanimación. Una frecuencia cardiaca mayor a 100 lpm usualmente indica que las maniobras de
reanimación pueden ser suspendidas, siempre y cuando el paciente esté respirando.
• La acción primaria en la reanimación neonatal consiste en ventilar los pulmones. Por lo general,
una vez que esto se ha logrado la frecuencia cardiaca, la presión sanguínea y el flujo sanguíneo
pulmonar mejoran de manera espontánea. Sin embargo, si los niveles de oxígeno en sangre y
tejidos han descendido a valores muy bajos, el gasto cardiaco tendrá que mejorarse con masaje
cardiaco y epinefrina, para lograr que la sangre llegue a los pulmones para oxigenarse.
• Debe cuidarse la administración de oxígeno, ya que el exceso de este puede dañar los tejidos; por
eso, es importante utilizar la oximetría de pulso para decidir la concentración de oxígeno necesaria.
La evaluación de APGAR
La evaluación de APGAR es un método objetivo para cuantificar la condición del recién nacido y es
útil para recopilar información acerca del estado general de este y su respuesta a la reanimación. No
obstante, se debe tener presente que la reanimación debe iniciarse antes de la primera evaluación
del APGAR.
Por lo tanto, la evaluación del APGAR no debe utilizarse para determinar la necesidad de
reanimación o cuáles pasos de la reanimación son necesarios o cuándo se debe aplicar
cada paso.
A pesar de que la valoración de APGAR no es una buena medida del pronóstico, los cambios
secuenciales en el puntaje a través del tiempo después del nacimiento, pueden reflejar la respuesta
del recién nacido a los esfuerzos de reanimación.
Tabla 2.
Tabla 2. Factores
Factores de
de riesgo
riesgo asociados
asociados a
a la
la necesidad
necesidad de
de reanimación
reanimación neonatal
neonatal
Factores anteparto
Factores anteparto
• Diabetes materna.
• Diabetes materna. • Hydrops fetalis.
• Hipertensión inducida por embarazo. • Hydrops fetalis.
• Hipertensión inducida por embarazo. • Embarazo de post término.
• Hipertensión crónica. • Embarazo de post término.
• Hipertensión crónica. • Embarazo múltiple.
• Anemia fetal o izoinmunización. • Embarazo múltiple.
• Anemia fetal o izoinmunización. • Discrepancia en fecha y tamaño del producto.
• Muerte fetal o neonatal previa. • Discrepancia en fecha y tamaño del producto.
• Muerte fetal o neonatal previa. • Terapia con drogas (ejemplo: litio, magnesio,
• Sangramiento en segundo o tercer trimestre. • Terapia con drogas (ejemplo: litio, magnesio,
• Sangramiento en segundo o tercer trimestre. bloqueadores adrenérgicos).
• Infección materna. bloqueadores adrenérgicos).
• Infección materna. • Abuso de sustancias por parte de la madre.
• Enfermedad cardiaca, renal, pulmonar, tiroidea o • Abuso de sustancias por parte de la madre.
• Enfermedad cardiaca, renal, pulmonar, tiroidea o • Malformación fetal.
neurológica materna. • Malformación fetal.
neurológica materna. • Actividad fetal disminuida.
• Polihidramnios. • Actividad fetal disminuida.
• Polihidramnios. • No control prenatal.
• Oligohidramnios. • No control prenatal.
• Oligohidramnios. • Edades <16 o >35 años.
• Ruptura prematura de membranas. • Edades <16 o >35 años.
• Ruptura prematura de membranas.
Factores intraparto
Factores intraparto
• Bradicardia fetal.
• Cesárea de emergencia.
• Patrón cardiaco fetal categoría II o III (anexo
•
• Fórceps
Cesárea odeaspirador.
emergencia. • Bradicardia fetal.
1.a)
•
• Presentación podálica u otra anormal.
Fórceps o aspirador. • Patrón cardiaco fetal anormal.
• Anestesia general.
•
• Trabajo de parto prematuro.
Presentación podálica u otra anormal. • Anestesia general.
• Tetania uterina.
•
• Parto precipitado.
Trabajo de parto prematuro. • Tetania uterina.de narcóticos a la madre en las
• Administración
•
• Corioamnionitis.
Parto precipitado. • Administración de narcóticos
últimas cuatro horas preparto. a la madre en las
•
• Ruptura prolongada de membranas (>18 horas
Corioamnionitis. últimas cuatro horas preparto.
• Liquido teñido de meconio.
• previa
Ruptura nacimiento).
a prolongada de membranas (>18 horas • Liquido teñido de meconio.
• Prolapso de cordón.
• Trabajo
previa a de parto prolongado (>24 horas).
nacimiento). • Prolapso de
de placenta.
cordón.
• Abruptio
•
• Prolongación de segundo
Trabajo de parto período
prolongado (> 2 horas).
(>24 horas). • Abruptio de placenta.
• Placenta previa.
•
• Macrosomía.
Prolongación de segundo período (>2 horas). • Placenta previa.
• Sangrado significativo intraparto.
• Macrosomía. • Sangrado significativo intraparto.
• El respeto a los derechos individuales y la libertad de hacer cambios que afecten sus vidas
(autonomía).
• Actuar para beneficiar a otros (beneficencia).
• Evitar el daño innecesario a las personas (no maleficencia).
• Tratar a las personas con la verdad e igualdad (justicia).
En estos principios éticos se basa la solicitud del consentimiento informado a los pacientes antes
de cualquier procedimiento o tratamiento médico. La excepción a esta regla incluye tratamientos
médicos de emergencia para salvar una vida y cuando el paciente no es competente para tomar sus
propias decisiones. La reanimación neonatal es un tratamiento médico muchas veces complicado
por estas dos excepciones.
Diferente a los adultos, los niños no pueden expresar sus deseos. Por tanto, se debe identificar a
una persona encargada de tomar decisiones para que asuma la responsabilidad de salvaguardar
los mejores intereses del niño, y los padres generalmente son considerados las personas más
adecuadas para asumir estas decisiones con sus propios hijos. Para que los padres sean capaces
de asumir por completo su rol de responsabilidad, necesitan información relevante, exacta y honesta
acerca de los riesgos y beneficios de cada opción de tratamiento. Además, deben tener el tiempo
suficiente para pensar y considerar cada acción, hacer preguntas adicionales y pedir otras opiniones.
Desafortunadamente, muchas veces la necesidad de reanimación es una emergencia inesperada,
con muy poca oportunidad de conseguir un consentimiento informado pleno antes del procedimiento,
quedando la responsabilidad de decidir en el personal de salud que atiende al recién nacido.
• Prematuros con edad gestacional confirmada menor de 23 semanas o peso al nacer menor de
400 gramos. El umbral de viabilidad en Costa Rica está alrededor de las 26 semanas de edad
gestacional (23 a 24 semanas en el mundo industrializado).
• Anencefalia.
• Trisomía 13 o 18 confirmadas.
• Cuando hay datos que documentan una alta probabilidad de muerte o discapacidad severa.
Aunque los padres son considerados la mejor alternativa para tomar decisiones sobre sus propios
hijos, los profesionales en salud tienen la obligación legal y ética de proporcionar cuidados apropiados
al niño, basados en la información médica actual y su valoración clínica.
Los datos actuales indican que después de 10 minutos de asistolia, los recién nacidos de término o
pretérmino tardío, difícilmente van a sobrevivir y los que lo hacen presentan severas discapacidades;
sin embargo la decisión de continuar o discontinuar las maniobras de reanimación debe de ser
individualizado, según sea el caso.
Pueden existir otras situaciones donde a pesar de los esfuerzos de una reanimación adecuada y
completa, sea conveniente suspender la reanimación, aunque no se han hecho estudios definitivos
para esta recomendación.
2. Antes del nacimiento los alveolos en los pulmones del bebé están ______________ y llenos de
___________.
3. Si el niño no inicia las respiraciones luego de la estimulación, se debe asumir que se encuentra
en apnea ____________ y debe proveer _________________________.
5. Todo parto debe ser atendido al menos por ______ persona(s) capacitada(s) cuya responsabilidad
sea el manejo del recién nacido, y si se anticipa un parto de alto riesgo deben estar presentes
como mínimo ______ persona(s) capacitada(s), responsables exclusivamente del manejo del
recién nacido.
7. Los 4 principios éticos fundamentales que deben considerarse en la atención de un recién nacido
son:
a. __________________________________________________________________________
b. __________________________________________________________________________
c. __________________________________________________________________________
d. __________________________________________________________________________
8. Los padres de un niño que nacerá a las 25 semanas solicitan que si existe cualquier posibilidad
de daño cerebral, ellos desearían que no se hiciera ningún intento de reanimación en su niño.
¿Cuál de las siguientes acciones sería adecuada?
I. Apoyar sus deseos y prometer ofrecer a su niño solamente cuidados de confort después del
nacimiento.
II. Decirles que usted tratará de cumplir su decisión, pero que deberá esperar hasta el momento
del nacimiento para examinar al niño y determinar lo que se hará
Si el
el recién
reciénnacido
nacidoesesa atérmino y nace
término vigoroso,
y nace los los
vigoroso, pasos iniciales
pasos podrán
iniciales ser dados
podrán en forma
ser dados en
modificada
forma al lado de
modificada al la madre.
lado de la madre.
Por esta
Por esta razón,
razón,se
serecomienda
recomiendapinzar el el
pinzar cordón umbilical
cordón de 30
umbilical 60 asegundos
60 segundos después
después del del nacimiento
nacimiento en
en niños
los los niños
que que no requieren
no requieren reanimación;
reanimación; recomendación
recomendación válida válida tantorecién
tanto para para nacidos
recién nacidos de
de término
término como de pretérmino. Asimismo, debe evitarse el ordeñamiento del cordón umbilical,
como de pretérmino. Asimismo, debe evitarse el ordeñamiento del cordón umbilical, sobre todo en sobre
todo en
niños niños menores
menores de 29 semanas
de 29 semanas de gestación.
de gestación.
En casos
En casos en
en donde
donde la
la circulación
circulación placentaria
placentaria no
no está
está intacta,
intacta, como
como en
en desprendimiento
desprendimiento prematuro
prematuro de
de
placenta, placenta previa sangrante, sangrado previo de la vasa o ruptura del cordón, la ligadura
placenta, placenta previa sangrante, sangrado previo de la vasa o ruptura del cordón, la ligadura del del
cordón umbilical
cordón umbilical debe
debe hacerse
hacerse inmediatamente
inmediatamente después
después del
del parto.
parto.
Actualmente no
Actualmente no hay suficiente evidencia
hay suficiente evidencia que
que evalúe
evalúe lala seguridad
seguridaddeldelpinzamiento
pinzamiento tardío
tardío del
del
cordón en gestaciones múltiples, en niños con retardo del crecimiento intrauterino con mediciones
cordón en gestaciones múltiples, en niños con retardo del crecimiento intrauterino con mediciones
anormales en
anormales en la
la circulación
circulación umbilical
umbilical demostrada
demostradapor
pordoppler,
dopler, yy en
en niños
niños que
que no
no están
están vigorosos
vigorosos al
al
momento del nacimiento.
momento del nacimiento.
•
• Proveer calor.
Proveer calor.
•
• Posicionar la cabeza
Posicionar la cabeza yy despejar
despejar la
la vía
vía aérea
aérea si
si es
es necesario.
necesario.
•
• Secar y estimular al niño para que respire.
Secar y estimular al niño para que respire.
•
• Evaluar respiración,
Evaluar respiración, frecuencia
frecuencia cardiaca
cardiaca yy oxigenación.
oxigenación.
b- Proveer
b) Proveer ventilación
ventilación con
con presión
presión positiva
positiva con
con un
un dispositivo
dispositivo adecuado
adecuado yy monitorear
monitorear la
la saturación
saturación
de oxígeno mediante oximetría de pulso.
de oxígeno mediante oximetría de pulso.
c- Administrar
c) Administrar compresiones
compresiones torácicas
torácicas yy continuar
continuar con
con la
la ventilación
ventilación asistida
asistida e
e insertar
insertar un
un catéter
catéter en
en
la vena umbilical.
la vena umbilical.
d- Administrar
d) Administrar adrenalina
adrenalina mientras
mientras se
se continúa
continúa con
con la
la ventilación
ventilación yy el
el masaje
masaje cardiaco.
cardiaco.
EVALUACIÓN
DECISIÓN
ACCIÓN
Evaluación inicial
La evaluación inicial que hacemos en los primeros segundos se centra en la respuesta a tres
preguntas claves para determinar la acción a seguir:
v ¿Es un niño a término? Si el niño nace prematuro se debe tener en cuenta que aumenta la
posibilidad de que requiera reanimación y que esta tiene características especiales en relación
con la edad gestacional.
v ¿Tiene buen tono muscular? Si al nacer el tono muscular es normal, el niño tiene una actitud con
flexión de las extremidades y permanece activo. En situaciones de asfixia grave generalmente el
niño está hipotónico o flácido.
v ¿El recién nacido respira o llora? El mejor indicador de que el recién nacido respira es el inicio de un
llanto vigoroso. Además, observando el movimiento del tórax también se puede saber si la respiración
es adecuada. En este caso se observará un desplazamiento regular y bastante profundo del tórax. En
ocasiones la hipoxia es responsable de una respiración irregular tipo gasping (jadeo o boqueo), lo que
indica una profunda depresión respiratoria ante la que se debe actuar de inmediato.
Gestación de Término?
¿Buen tono muscular?
¿Respirando o llorando?
No
Al nacer todos los niños no comprometidos tienen un color azulado, por lo que esto no constituye un
parámetro de evaluación inicial. Por lo general, en pocos segundos la coloración del bebé se vuelve
rosada, lo cual indica de forma rápida que hay una adecuada ventilación y circulación.
Se debe valorar el color observando los labios, la lengua y el tronco del bebé, aunque idealmente,
el estado de oxigenación del niño debe ser valorado utilizando un oxímetro de pulso y no el color de
la piel; esto porque el color es un pobre indicador de la saturación de la oxihemoglobina durante el
periodo neonatal inmediato.
La correcta determinación del estado de oxigenación del niño es particularmente importante, debido
a que tanto la hipoxemia como la hiperoxia son dañinos para el recién nacido, sea este de término o
de pretérmino.
Cuidados de rutina
El niño a término que responde vigorosamente al ambiente extrauterino puede permanecer con su
madre. Si la respuesta a todas las preguntas de la evaluación inicial es afirmativa, se seca con un
paño precalentado y si es necesario se aspiran secreciones de boca y nariz, con pera o sonda de
aspirar. La pérdida de calor se puede evitar colocando al recién nacido seco piel a piel sobre el tórax
o el abdomen de su madre, o bien, situándolo bajo una fuente de calor radiante (Figura 3).
No se debe cubrir al recién nacido con toallas, pues aparte de impedir su visualización, dificulta la
acción del calor de la incubadora.
Es importante evitar la hipertermia, ya que se ha asociado con depresión respiratoria neonatal y daño
cerebral.
La hipotermia terapéutica en casos de asfixia perinatal constituye en la actualidad una práctica clínica
aceptada y disponible en nuestro país. Esta debe iniciarse posterior a la reanimación neonatal.
En general, se debe tener claro que el objetivo en la reanimación es mantener una situación de
termoneutralidad o normotermia.
Se debe evitar la hiperextensión o la flexión del cuello, ya que esto dificulta la entrada de aire (Figura
5). Para ayudar a mantener la correcta posición de la cabeza, puede colocarse una toalla doblada
debajo de los hombros (Figura 6), lo cual puede alinear la vía respiratoria si el recién nacido tiene un
occipucio muy prominente por edema, moldeamiento o prematuridad.
Aspiración de secreciones
La aspiración de secreciones no se recomienda en forma rutinaria. Es un procedimiento que permite
liberar la vía aérea en caso de obstrucción o ante la necesidad de optimizar la vía aérea cuando está
indicada la ventilación con presión positiva (VPP) o intubación endotraqueal.
Los niños que nacen de partos con líquido meconizado y presentan esfuerzo respiratorio inadecuado
y pobre tono muscular, se colocan en la fuente de calor radiante y se completan los pasos iniciales
de la reanimación; si el niño no respira o tiene FC < 100/min, se inicia la ventilación con presión
positiva. Se deben realizar las intervenciones necesarias para proveer una adecuada ventilación y
oxigenación sin retraso.
Podría ser necesaria la aspiración traqueal si la vía aérea se encuentra obstruida e impide una
ventilación adecuada (Figura 7).
Succionar primero la boca y la faringe, luego la nariz (Figura 8). No se recomienda succionar primero
la nariz, porque si el niño tiene secreciones en la boca puede aspirarlas al realizar movimientos
respiratorios.
La aspiración debe realizarse con suavidad, evitando introducir la sonda o la pera profundamente,
para evitar un espasmo laríngeo o bradicardia vagal.
Secar y estimular
El secado y la aspiración suelen ser suficientes estímulos para que el niño inicie la respiración. Otros
métodos de estímulo que pueden emplearse son: palmadas suaves en la planta de los pies o frotar
la espalda. Si con dos o tres palmadas la apnea persiste, el niño debe ser ventilado con bolsa y
máscara.
Si no se dispone de oxímetro, es razonable utilizar la mínima FiO2 para que el recién nacido mantenga
una frecuencia cardiaca mayor a 100 lpm. El oxígeno preferiblemente debe estar humidificado y caliente.
Se aconseja iniciar con saturaciones de 60%, que es similar a la saturación intrauterina, y avanzar
para alcanzar valores de 90% a los 10 minutos. En el prematuro idealmente se debería utilizar un
mezclador de oxígeno.
• Colocar el sensor en la muñeca o palma derecha del niño, antes de ser conectado al oxímetro,
para obtener una señal confiable de manera rápida.
• La luz y el detector del sensor deben estar correctamente alineados para detectar la luz reflejada.
• La frecuencia cardiaca sensada debe coincidir con la auscultada, para lograr una lectura confiable
de la saturación de oxígeno.
• Tubo de oxígeno sujeto entre los dedos de la mano, utilizándola como mascarilla sobre la cara
del niño; el flujómetro debe estar a 5 L/min (Figura 10).
• A través del reservorio de oxígeno abierto unido a la bolsa autoinflable (Figura 11).
Figura 10. Administración de oxígeno a flujo libre mediante tubo de oxígeno entre los dedos
(mano en copa).
Si el recién nacido persiste con saturaciones de oxígeno diferentes a la esperada para su edad post
neonatal, iniciar ventilación con presión positiva. Si el niño respira espontáneamente, pero presenta
dificultad respiratoria, quejido o retracciones intercostales, sobre todo si es un niño de pretérmino, se
podría administrar CPAP (Presión Positiva Continua en la Vía Aérea), utilizando una máscara unida
a un reanimador en T o una bolsa inflada por flujo, como se verá en capítulos posteriores.
1. Un niño que nace de parto con líquido teñido de meconio, ameritó VPP y aspiración de tráquea
por evidencia de obstrucción de vía aérea. Después de estas acciones, recupera su llanto, está
activo y rosado. Debería recibir cuidados de ____________________.
2. Las tres preguntas iniciales que nos permiten saber si un niño necesita reanimación al nacimiento son:
a. ________________________________________________________________________.
b. ________________________________________________________________________.
c. ________________________________________________________________________.
3. Un recién nacido con líquido meconizado que no está vigoroso debe recibir ________________
________________________ si luego de completar los pasos iniciales de la reanimación respira
en forma irregular y/o tiene frecuencia cardiaca menor a 100 lpm.
4. Cuando decimos que un niño no está vigoroso; el término “vigoroso” es definido por tres
características:
(1) ___________________________________.
(2) ___________________________________.
(3) ___________________________________.
5. La posición correcta del recién nacido para optimizar la vía aérea es_____________________
___________________________________________________________________________.
6. Anote dos de las formas correctas de proveer oxígeno a flujo libre. ______________________
____________________________________________________________________________
____________________________________________________________________________
7. Usted cuenta la frecuencia cardiaca de un recién nacido en seis segundos y cuenta seis latidos.
La frecuencia cardiaca es de _______________________.
8. La decisión de continuar o suspender la reanimación luego de los pasos iniciales se basa en los
siguientes signos:
a. ______________________________.
b. ______________________________.
Existe amplia evidencia de que los niños que realizan una transición normal a la vida extrauterina
necesitarán alrededor de 10 minutos para alcanzar saturaciones de oxígeno similares a las de la vida
extrauterina. Durante los primeros minutos de vida las saturaciones pueden mantenerse en valores
entre 70 y 80%.
Numerosos estudios han permitido establecer las saturaciones de oxígeno esperadas de acuerdo
con el tiempo transcurrido luego del nacimiento, utilizando valores pre y postductales, tanto en partos
vaginales como por cesárea, en niños sanos, a nivel del mar u otras altitudes (Tabla 1).
El oxímetro de pulso puede tardar 1-2 minutos en dar una lectura confiable y se recomienda utilizarlo
sobre todo cuando se anticipa una reanimación, cuando se requiere ventilación con presión positiva,
cuando hay cianosis persistente o cuando se administra oxígeno suplementario.
Por tanto, se recomienda iniciar la reanimación con aire ambiente y guiarse con la oximetría de pulso,
para hacer los ajustes necesarios para mantener los niveles señalados en la Tabla 1. Si no se cuenta
con mezclador, es adecuado iniciar con aire ambiente y aumentar la concentración de oxígeno al
100% si la frecuencia cardiaca permanece baja y no hay mejoría de la oxigenación después de
90 segundos de reanimación con oxígeno en bajas concentraciones, y debe mantenerse hasta la
recuperación de la frecuencia cardiaca.
• Presión inspiratoria pico (PIP): presión más alta administrada con cada respiración, con
cualquiera de los dispositivos de reanimación.
• Presión positiva al final de la expiración (PEEP): es la presión que permanece en la vía aérea
entre las ventilaciones, durante el periodo de relajación.
• Presión positiva continua en la vía aérea (CPAP): es la presión que permanece en la vía aérea
cuando no se están administrando ventilaciones con presión positiva. Es la presión mantenida en
el sistema al final de una respiración espontánea.
Ventilar al recién nacido con presión positiva está indicado cuando el niño permanece apneico o con
jadeo, o si la frecuencia cardiaca se mantiene inferior a 100 lpm luego de realizar los pasos iniciales.
Adicionalmente, se debe considerar dar ventilación a presión positiva si el niño respira y tiene una
frecuencia igual o mayor a 100 lpm, pero la saturación de oxígeno se mantiene por debajo de los
rangos de la Tabla 1, a pesar del oxígeno a flujo libre o CPAP
Cuando se asiste la ventilación o cuando el niño respira espontáneamente, las primeras insuflaciones
permiten establecer el volumen de aire capaz de mantener distendidos los pulmones (capacidad
residual funcional) (CFR). El tiempo de inflación, la presión óptima y el flujo para alcanzar esta CRF
previo al inicio de la VPP no se han definido aún. Se sabe por estudios clínicos que los pulmones
del recién nacido, en especial los del prematuro, pueden dañarse fácilmente por la utilización de
volúmenes grandes para insuflar los pulmones. Con frecuencia las primeras ventilaciones necesitan
presiones mayores e insuflaciones más prolongadas que las subsecuentes en niños que no respiran
de manera espontánea al nacer.
Se recomienda ventilar al recién nacido utilizando la presión y el tiempo suficientes para lograr una
mejoría de la frecuencia cardiaca. Un volumen de aire grande y presiones elevadas en la vía aérea
pueden causar daño pulmonar; por eso, se debe apretar la bolsa de reanimación solo lo suficiente
para mejorar la frecuencia cardiaca. Si no hay mejoría es conveniente monitorizar la presión en la vía
aérea para evitar grandes volúmenes o presiones elevadas, valorar la distensibilidad pulmonar y, si
fuera necesario, servir de guía para los parámetros ventilatorios que luego se requerirán.
No se ha demostrado que el uso de detectores de CO2 sea de ayuda cuando se ventila con bolsa y
máscara, aunque en algunas ocasiones son útiles para detectar obstrucción de la vía aérea.
Si el niño hace respiraciones muy profundas, es porque los pulmones están siendo sobredistendidos.
Posiblemente está utilizando demasiada presión y existe riesgo de producir neumotórax. Recuerde
que el volumen de aire para ventilar un recién nacido es mucho menor que la cantidad de gas en su
bolsa de reanimación: una décima parte de los 240 ml o una treintava parte de los 750 ml de la bolsa
autoinflable.
1. La bolsa inflada a flujo, también llamada bolsa de anestesia. Se llena únicamente cuando el
gas fluye en ella desde una fuente a presión (no utilizado para reanimación neonatal en nuestro
medio).
2. La bolsa autoinflable. Se llena automáticamente luego de que es apretada, introduciendo
oxígeno o aire dentro de la bolsa.
3. El reanimador en T. Solo trabaja si está conectado a una fuente de gas. El gas es dirigido al
medio ambiente o al niño, ocluyendo o abriendo el tubo en T con su dedo índice o pulgar.
Es importante que cada persona aprenda los detalles de los tipos de instrumentos que se utilizan
regularmente en nuestro medio en las salas de partos o urgencias. Por ejemplo, si en la unidad se
dispone de reanimador en T y este se utiliza durante una reanimación, debe tener siempre una bolsa
autoinflable disponible como respaldo en caso de fallo de la fuente de gas o mal funcionamiento del
dispositivo en T.
La bolsa autoinflable
Como su nombre lo indica, la bolsa autoinflable se infla automáticamente sin una fuente de gas
comprimido (Figura 1) y permanece inflada todo el tiempo, a no ser que se apriete. La presión
inspiratoria pico (PIP) (o presión pico de inflación) es controlada por la fuerza con que se apriete la
Tal como se muestra en la Figura 2, la bolsa autoinflable posee seis partes básicas:
Además de ese orificio, toda bolsa autoinflable posee un orificio de entrada de oxígeno (2), que
está usualmente localizado cerca del orificio de entrada de aire y consiste en una pequeña proyección
a la cual se une la conexión de oxígeno. Esta conexión de oxígeno debe colocarse cuando la bolsa
se utiliza para la reanimación neonatal. Cabe destacar que en la bolsa autoinflable la conexión al
oxígeno no es indispensable para que la bolsa funcione.
Otra de las partes de la bolsa es la llamada salida al paciente (3), que es donde el gas sale de la
bolsa hacia el niño y donde se coloca la máscara o el tubo orotraqueal.
Asimismo, las bolsas autoinflables tienen una válvula de ensamblaje (4) colocada entre la bolsa y la
salida al paciente. Cuando la bolsa es presionada durante la ventilación la válvula se abre, liberando
oxígeno/aire al paciente. Cuando la bolsa se infla nuevamente (durante la fase de exhalación del
ciclo) la válvula está cerrada. Eso evita que el aire exhalado por el paciente entre en la bolsa y sea
reintroducido. Es fundamental que las personas se familiaricen con esta válvula, para saber, por
ejemplo, cómo luce y cómo responde cuando se compresiona y libera la bolsa. Si la bolsa no está
funcionando o si lo está haciendo mal no debe utilizarse.
Por otra parte, las bolsas autoinflables cuentan en su mayoría con una válvula de liberación de presión
(6), que evita presiones excesivas dentro de la bolsa. Algunas bolsas autoinflables tienen un lugar para
colocar un manómetro de presión. Los lugares de unión generalmente consisten en pequeños agujeros
o proyecciones cerca al orificio de salida hacia el paciente. Si su bolsa tiene ese agujero, es importante
que sepa que este debe permanecer tapado o tener unido un manómetro, porque de lo contrario, el gas
se escapará a través de la abertura, impidiendo generar una presión adecuada.
Las recomendaciones actuales indican que los niños que requieren ventilación asistida al nacimiento
deben ser ventilados con oxígeno al 21%. El oxígeno llega a la bolsa autoinflable a través de una
conexión entre la fuente de oxígeno y el orificio de entrada en la bolsa. Cada vez que la bolsa se infla
automáticamente después de ser apretada, el aire ambiente es aspirado hacia la bolsa por medio del
orificio de entrada de aire. Si se utiliza oxígeno al 100%, el aire diluye la concentración de oxígeno en
la bolsa. La concentración de oxígeno real que llega al paciente se reduce aproximadamente a 40%.
Existen diferentes tipos de reservorio de oxígeno; algunos tienen extremos abiertos y otros poseen
una válvula que permite el ingreso de una pequeña cantidad de aire al reservorio. La concentración
de oxígeno alcanzada con la bolsa autoinflable con reservorio de oxígeno es entre 90 y 100%.
Primero, se debe asegurar que la fuente de oxígeno y el reservorio estén conectados. Luego, se
debe ajustar el flujo a 5-10 litros por minuto, en caso de que se requieran concentraciones de oxígeno
superiores al 21%.
Para revisar la funcionalidad de la bolsa, se debe sellar la salida al paciente contra la mano y comprimir
la bolsa:
Si la bolsa genera presión adecuada y los mecanismos de seguridad trabajan de forma correcta
mientras se ocluye la salida al paciente, entonces se debe revisar si la bolsa se infla rápidamente
después de ser apretada.
Al respecto, es importante tener presente que durante la limpieza y el ensamblaje pueden quedar
partes por fuera o no estar correctamente ensambladas.
La cantidad de presión generada por una bolsa autoinflable no depende del flujo de oxígeno que
entra a esta. De tal forma, cuando usted hace sello entre la máscara y la cara del niño (o conecta
la bolsa al tubo orotraqueal) no habrá cambios en la estructura de la bolsa cuando se aprieta y
recupera. La presión y volumen que se administra con cada ventilación depende exclusivamente de
los siguientes tres factores:
La bolsa autoinflable no está diseñada para administrar oxígeno a flujo libre. El flujo de oxígeno
que entra a la bolsa autoinflable será derivado al orificio de entrada de aire a través del reservorio y
evacuado por el extremo distal de este o por medio de la válvula de salida. Por lo tanto, no llegará
oxígeno al paciente a menos que la bolsa sea comprimida.
Cuando se trabaja con bolsas autoinflables es necesario contar con una fuente diferente para proveer
oxígeno a flujo libre, tal y como se describió en el capítulo anterior. O bien, puede utilizarse el extremo
distal del reservorio abierto (Figura 11, Capítulo 2).
Las bolsas autoinflables son las más utilizadas en salas de partos y carros de reanimación, porque
son fáciles de usar y se llenan espontáneamente luego de ser apretadas, aunque no estén unidas
a una fuente de gas o la máscara no esté colocada en la cara del paciente. Sin embargo, tienen la
desventaja de que es más difícil determinar si existe un sello adecuado entre la máscara y la cara del
paciente, condición necesaria para obtener la presión requerida para ventilar los pulmones.
Además, como ya se mencionó, una bolsa autoinflable no puede ser utilizada para dar oxígeno a flujo
libre al 100% a través de la máscara. Otro detalle importante, es que debe tener unido un reservorio
para alcanzar concentraciones altas de oxígeno para ventilar al niño.
Como una medida de seguridad, las bolsas autoinflables poseen una válvula de liberación de presión
(comúnmente llamada válvula pop-off), que limita la presión inspiratoria pico (presión máxima) que
está siendo administrada. Si la bolsa no cuenta con una válvula de liberación de presión, debe tener
un manómetro que permita monitorizar la presión.
La presión y/o frecuencia excesiva pueden sobredistender los pulmones, causando ruptura de los
alveolos y produciendo un neumotórax (aire libre dentro de la cavidad torácica).
Tal como se indicó en el apartado anterior, por seguridad, las bolsas autoinflables deben tener una
válvula de liberación de presión (pop-off), que por lo general está programada para liberarse con 30
a 40 cm de H2O. Si la presión es mayor a ese rango la válvula se abre, limitando la presión que es
transmitida al recién nacido. Al respecto, cabe mencionar que pueden haber variaciones amplias en
el punto donde la válvula de liberación de presión se abre.
Es importante considerar que la fecha de fabricación y la marca de la bolsa, así como el método
utilizado para su limpieza puede afectar la presión de abertura de la válvula.
Algunas bolsas autoinflables están equipadas con un puerto para colocar un manómetro de presión,
lo que permitirá monitorizar la presión administrada en cada ventilación.
Reanimador en T
El reanimador en T es controlado por flujo y limitado por presión. Este aparato necesita de una fuente
de gas comprimido. La presión inspiratoria pico y la presión positiva al final de la espiración (PEEP
o CPAP), si se desea, pueden ser controladas de forma manual mediante controles ajustables. La
presión positiva intermitente es aplicada cuando la persona que reanima, alternativamente ocluye y
libera la abertura en el dispositivo.
1. Entrada de oxígeno.
2. Salida al paciente.
3. Control de presión máxima de liberación.
4. Manómetro de presión de circuito.
5. Control de presión inspiratoria.
6. Pieza en T al paciente con válvula de presión positiva al final de la respiración (PEEP).
El gas comprimido entra al reanimador en T por la entrada de oxígeno (1). La entrada es una
proyección pequeña diseñada para acoplarse a la conexión de oxígeno y está conectada con el
control de presión máxima de liberación (3). La presión máxima deseada se selecciona después
de ocluir la válvula de PEEP, llevando el control de la liberación máxima de presión al límite de
presión máxima que se desea. Generalmente, el nivel prefijado de fábrica es de 40 cm de agua, pero
este puede ajustarse.
El oxígeno sale del reanimador en T por medio de la salida al paciente (2), a través de una conexión
a la pieza en T, donde se conectan la mascarilla o el tubo endotraqueal.
El control de la presión inspiratoria (5) se utiliza para seleccionar la presión inspiratoria pico
deseada (PIP) (presión aplicada a los pulmones del niño con cada ventilación); mientras que la
válvula de PEEP (6) se utiliza para seleccionar la presión positiva al final de la espiración, en caso
de ser necesario.
Finalmente, el manómetro de presión del circuito (4) se utiliza para seleccionar y monitorear la
presión inspiratoria pico, la presión positiva al final de la inspiración y la presión máxima del circuito.
Operación de un reanimador en T
• Tercero: conecte el dispositivo a la fuente de gas, que puede ser una conexión de oxígeno al
100% o un mezclador que permita ajustes en la concentración de oxígeno del 21 al 100%
- Ajuste el flujómetro para regular cuánto gas entra en el reanimador en T (se recomienda de
5 a 15 litros por minuto).
- Seleccione la presión máxima del circuito, ocluyendo la válvula de PEEP con su dedo y
ajustando la perilla de la liberación de presión máxima al valor seleccionado (se recomienda
40 cm de agua).
- Seleccione la presión inspiratoria pico deseada, ocluyendo la válvula de PEEP con su dedo
y ajustando el control de presión inspiratoria a la presión inspiratoria pico que se requiere.
Después de que el dispositivo es conectado al paciente, ya sea mediante la mascarilla o por medio
de una conexión al tubo endotraqueal, la frecuencia respiratoria se controla ocluyendo en forma
intermitente la válvula de PEEP.
Si necesita cambiar la presión inspiratoria pico, debe reajustar el control de la presión inspiratoria.
Esto puede hacerse mientras se está ventilando al paciente y no se requiere colocar de nuevo el
pulmón de prueba.
Se puede administrar oxígeno a flujo libre de manera confiable con un reanimador en T, si ocluye la
válvula de PEEP y sostiene la mascarilla cerca de la cara del bebé sin hacer sello. El flujo de oxígeno
o gas que entra al reanimador en T es la misma cantidad de flujo que sale al paciente a través de la
pieza en T cuando se ocluye la válvula de PEEP.
Cuando la mascarilla es colocada cerca de la cara del bebé, el flujo se mantiene sin generar presión,
debido a que el oxígeno o el gas se difunden en el medio ambiente cuando sale alrededor de la
boca o las narinas. La máscara debe estar separada de la cara, permitiendo que escape aire por los
bordes. El sello sobre la cara genera presión positiva trasmitida a los pulmones del niño.
Con el reanimador en T se pueden limitar las presiones de la vía aérea de forma mecánica. Este
aparato requiere de una fuente de gas comprimido; posee una válvula para ajustar el flujo y regular la
cantidad deseada de PEEP o CPAP. El reanimador en T también requiere de un sello adecuado entre
la cara y la máscara para dar ventilación y puede proporcionar concentraciones entre 21 y 100% de
oxígeno a flujo libre de manera confiable.
En general, se requiere tiempo para armar y preparar el reanimador, abrir el flujo de gas y ajustar los
límites de presiones en forma adecuada, según las necesidades esperadas para el niño.
Los reanimadores en T tienen dos controles para ajustar la presión inspiratoria: el control de presión
inspiratoria y el control de presión máxima de liberación. El control de presión inspiratoria es el
que regula la cantidad de presión deseada durante una ventilación asistida normal. Por su parte, el
control de presión máxima de liberación es un mecanismo de seguridad que evita la administración
de presiones superiores a las fijadas (usualmente 40 cm de agua, aunque puede ser ajustada). La
presión excesiva también puede evitarse observando el manómetro de presión del circuito.
Además de que los equipos deben ser diseñados específicamente para recién nacidos, los dispositivos
para ventilación con presión positiva deben cumplir con los siguientes requisitos:
En niños prematuros o que requieren reanimación prolongada por varios minutos, debe reducirse la
concentración de oxígeno conforme el niño se vuelve rosado o mejore la saturación de oxígeno. En
lugares donde regularmente se atienden niños prematuros, además del oxígeno se necesitará una
fuente de aire comprimido y un mezclador para lograr diferentes concentraciones de oxígeno en la
bolsa o el reanimador en T.
La presión positiva al final de la espiración (PEEP o CPAP) es útil para ventilar niños con pulmones
inmaduros y se puede proveer con un reanimador en T. Las bolsas autoinflables necesitarán la
incorporación de una válvula de PEEP. Con un manómetro se puede monitorizar la cantidad de
presión pico y presión espiratoria que se está administrando.
La duración del tiempo inspiratorio es uno de los factores que intervienen en la distensión pulmonar.
Para aumentar este tiempo se puede mantener apretada la bolsa por un periodo mayor o dejar su
dedo por más tiempo en la abertura de la válvula de PEEP del reanimador en T. Hasta el momento
no se ha definido el tiempo inspiratorio óptimo para la reanimación del recién nacido.
• Medidas de seguridad. Para minimizar las complicaciones del uso de presiones altas, las bolsas
de reanimación y otros dispositivos para administrar presión positiva deben cumplir con ciertas
medidas de seguridad. Estas características son diferentes para cada tipo de instrumento, como
se describió anteriormente en cada dispositivo.
Concentración de oxígeno
Las mascarillas faciales vienen en diferentes tamaños, formas y materiales. La selección de una
mascarilla para un recién nacido en particular dependerá del tamaño de su cara y qué tan bien se
acomode a ella para lograr un buen sello.
Estas mascarillas pueden tener bordes acolchados o no. La mascarilla con anillo acolchado posee
muchas ventajas:
• El anillo se acomoda mejor a la cara del recién nacido, creando un mejor sello.
• Requiere de menor presión sobre la cara del recién nacido para obtener el sello.
• Existe menos riesgo de dañar los ojos del recién nacido si se coloca adecuadamente.
• Es más difícil obtener un sello, ya que no se adapta fácilmente a la cara del recién nacido.
• Puede dañar los ojos del recién nacido si es posicionada incorrectamente.
• Puede lacerar la cara del recién nacido si se aplica con demasiada presión.
Las mascarillas pueden ser redondas o anatómicas. Las anatómicas poseen forma especial para
adaptarse al contorno de la cara, con la parte en punta hacia la nariz. Además, se encuentran en
diferentes tamaños: pequeñas para prematuros y grandes para recién nacidos de término, y deben
estar disponibles siempre para su uso.
Una máscara de tamaño adecuado cubrirá el borde de la barbilla, la boca y la nariz, pero no los ojos
(Figura 9).
• Demasiado grande puede causar daño a los ojos y no logrará un sello adecuado (Figura 10).
• Demasiado pequeña no cubrirá la boca y nariz y podría ocluir la nariz (Figura 10).
Ensamblar el equipo
La bolsa debe ser ensamblada y conectada a una fuente de oxígeno de manera que pueda dar
concentraciones de 90 a 100%. Si se utiliza una bolsa autoinflable, asegúrese que el reservorio de
oxígeno esté colocado. Anticipe el tamaño del bebé al nacimiento y asegúrese de tener el tamaño
apropiado de mascarilla. Revise cuidadosamente la mascarilla, que no tenga quebraduras o defectos
del borde. Usando un mezclador de oxígeno se facilitará el ajuste de la concentración de oxígeno
administrada después de la reanimación inicial, aunque no es esencial para reanimar efectivamente
a un recién nacido.
Una vez que el equipo ha sido seleccionado y ensamblado, revise la bolsa y la máscara para
estar seguro de su adecuado funcionamiento. El éxito en el uso de la bolsa y la máscara requiere,
además del equipo y un operador hábil, que el equipo funcione bien. No deben utilizarse bolsas con
quebraduras o fisuras, válvulas que se adhieren o no se liberan o máscaras desinfladas o quebradas.
El equipo debe revisarse antes de cada nacimiento. El operador debe revisarlo de nuevo justo antes
de su utilización.
• Asegúrese de que tenga la vía aérea permeable. Succione la boca y la nariz una vez más para
asegurarse que no habrá obstrucción en la ventilación asistida que usted administrará.
• Posicione la cabeza del bebé. Como se mencionó en el capítulo anterior, el cuello del bebé
debe estar ligeramente extendido (pero no sobreextendido) para mantener la vía aérea abierta.
Una forma de obtener esta posición es colocando un rollo pequeño bajo los hombros.
• Posiciónese al lado de la mesa. Usted se debe colocar al lado o a la cabeza del bebé para
utilizar la bolsa de reanimación efectivamente. Esta posición le permitirá sostener de manera
confortable la mascarilla sobre la cara del bebé. Si es diestro tal vez le sea más fácil sostener
la bolsa con la mano derecha y la máscara con la mano izquierda; si usted es zurdo preferirá
usar la bolsa con la mano izquierda y sostener la máscara con la derecha. La mascarilla puede
ser rotada sobre la salida de la bolsa para un adecuado posicionamiento sobre la cara del bebé.
Es importante que la bolsa esté colocada de tal manera que no bloquee la visibilidad del tórax,
para poder observar la elevación y descenso del tórax durante la ventilación. Ambas posiciones
permiten la visualización del tórax y el abdomen, su monitorización, administrar compresiones
torácicas y un fácil acceso vascular a través de los vasos umbilicales, si fuera necesario.
• Técnica con una mano: utilizando el pulgar, el índice y/o el dedo medio en forma circular sobre
el borde de la mascarilla, mientras que el cuarto y quinto dedo sostienen la barbilla con ligera
tracción para mantener las vías aéreas del paciente en posición adecuada (Figura 12).
• Técnica con dos manos: si se le dificulta hacer un buen sello con solo una mano, use ambas
manos colocando el dedo pulgar e índice de ambas manos para sostener la máscara sobre la
cara y coloque los otros tres dedos de cada mano en el ángulo mandibular y levante gentilmente
la mandíbula para abrir la vía aérea, mientras otro compañero da VPP (Figura 12).
• No permita que sus dedos o parte de su mano descanse sobre los ojos del bebé.
El reanimador en T no administrará presión positiva, a menos que haya un buen sello entre la máscara
y la cara del bebé.
Con un sello inadecuado, aunque la bolsa autoinflable permanezca inflada, cuando usted aprieta la
bolsa esta no será capaz de generar la presión suficiente para ventilar los pulmones.
Para ayudar a mantener el ritmo de 40 a 60 ventilaciones por minuto, trate de contar y repetirse a
usted mismo mientras administra las ventilaciones. Si comprime la bolsa durante “VENTILA” y la
libera mientras repite “DOS, TRES”, podrá ventilar al ritmo apropiado (Figura 13).
Si la frecuencia cardiaca, la oxigenación y el tono muscular no mejoran, revise si el tórax se eleva con
cada ventilación y pida ayuda a otra persona para auscultar. Si el tórax no se expande adecuadamente
puede deberse a una o más de las siguientes situaciones:
• El sello es inadecuado.
• La vía aérea se encuentra obstruida.
• No se está dando suficiente presión.
Si usted siente y escucha escape de aire en los bordes de la mascarilla, reaplique la máscara a la cara y
trate de lograr un mejor sello. Utilice un poco más de presión sobre el borde de la máscara. No presione
demasiado fuerte hacia abajo sobre la cara del bebé. Considere usar la técnica con las dos manos. El
lugar más común para escapes ocurre en la barbilla y en el puente de la nariz.
Otra posible causa de ventilación inefectiva es la obstrucción en la vía aérea. Para corregir esto es
importante que:
Presión insuficiente
• Aumente la presión. Si está utilizando la bolsa con un manómetro de presión, observe la presión
requerida para obtener una buena elevación del tórax, sonidos respiratorios bilaterales y mejoría de
frecuencia cardiaca, oxigenación y tono.
• Si utiliza una bolsa con válvula de liberación de presión, aumente la presión hasta que la válvula
funcione. Si se necesita más presión es posible ocluir la válvula; hágalo y con cuidado aumente la
presión. Recuerde que esta maniobra representa riesgo muy elevado de producir pneumotórax, por
lo que no se recomienda en forma rutinaria.
• Si a pesar de todos los pasos anteriores aún no se logra una elevación apropiada del tórax, es
necesario considerar una vía aérea alterna: intubando al niño o colocando una mascarilla laríngea.
Para recordar fácilmente las acciones correctivas, usted puede usar como neumotecnia la frase MR
SOPA, por sus siglas en inglés.
R Reposición de vía aérea La cabeza del niño debe estar en posición de olfateo
El gas forzado al estómago puede interferir con la ventilación de las siguientes maneras:
• Un estómago distendido con gas ejerce presión sobre el diafragma, evitando una distensión
completa de los pulmones.
• El gas en el estómago puede causar regurgitación de contenido gástrico, el cual puede ser
aspirado durante la ventilación con bolsa y máscara.
Estos riesgos se pueden minimizar colocando una sonda orogástrica a los recién nacidos que
necesitan ser ventilados por varios minutos, para evacuar el gas durante la reanimación.
La sonda no interfiere con el sello de la máscara si se utiliza una sonda orogástrica 8 F, que sale por
un lado de la máscara en la parte más suave de la mejilla del niño. Una sonda de mayor calibre puede
hacer difícil el sello. Una sonda más pequeña puede obstruirse fácilmente con secreciones o acodarse.
• Revisar movimientos torácicos adecuados: evalúe que la expansión del tórax sea adecuada.
Utilice el estetoscopio para escuchar los ruidos pulmonares bilaterales.
Todas estas situaciones parecen obvias; sin embargo, en la urgencia de una reanimación se pueden
pasar por alto.
Cabe destacar que la ventilación con bolsa y máscara por lo general es menos efectiva que la ventilación
bolsa-tubo endotraqueal, debido a que con bolsa y máscara algo de la presión irá hacia el esófago y el
estómago.
En tanto la frecuencia cardiaca mejora hacia la normalidad, se debe continuar brindando ventilación
con presión positiva, vigilando los movimientos y sonidos respiratorios.
Cuando la frecuencia cardiaca se estabiliza arriba de 100 lpm, la frecuencia y la presión de la ventilación
asistida deben reducirse gradualmente hasta que el niño esté respirando en forma espontánea y
regular; cuando la lectura de la oximetría de pulso se encuentra en los límites esperados, el oxígeno
suplementario se reduce de manera gradual hasta suspender.
Los criterios para suspender la ventilación asistida con presión positiva son:
• Una frecuencia cardiaca sostenida por encima de 100 latidos por minuto.
• Respiración espontánea continua.
4. Si usted decide avanzar más allá de los pasos iniciales, debe colocarle al recién
nacido un _________________ en la mano ____________ y luego conectarlo a un
___________________________ para valorar el estado de ____________________.
8. Si el tórax del bebé se mueve como si estuviera haciendo respiraciones profundas y forzadas,
usted está_____________ los pulmones y podría producir un _____________.
9. Cuando usted ventila un recién nacido, debe comprimir la bolsa de reanimación con una frecuencia
de ________ a _______ ventilaciones por minuto.
10. Antes de suspender las ventilaciones asistidas, usted deberá notar mejoría en los siguientes signos
físicos:
a. _________________________________.
b. _________________________________.
11. Usted está utilizando una bolsa autoinflable para ventilar un niño. La bolsa se llena después de
cada compresión, pero el tórax del bebé no se eleva con cada ventilación. Las tres causas serían:
a. ______________________________________________.
b. ______________________________________________.
c. ______________________________________________.
12. Si la ventilación con bolsa y máscara se prolonga por varios minutos, debe colocarse
una sonda orogástrica. La longitud correcta a introducir la sonda se obtiene midiendo del
____________________________ al ________________________ y de ahí al ______________
_________________________ y se debe colocar preferiblemente _________________________
______________.
• Si hay necesidad de VPP por tiempo prolongado un tubo endotraqueal o mascarilla laríngea
mejora la eficacia y facilita la ventilación asistida.
Por otra parte, cabe señalar que existen dos tipos de vía aérea alterna durante la reanimación
neonatal:
1. Tubo endotraqueal (TET). Es un tubo delgado que se inserta a través de la glotis entre las dos
cuerdas vocales y avanza hacia la tráquea; requiere del uso de laringoscopio para visualizar
laringe y guiar el tubo entre las cuerdas vocales.
2. Mascarilla laríngea (MLs). Es una máscara suave y elíptica con un borde inflable unido a un
tubo flexible, la cual se introduce en la boca y se avanza hasta colocarla sobre la glotis. No
requiere de ningún otro instrumento para su colocación.
• Esófago. Es la ruta de paso de los alimentos, que se extiende desde la faringe hasta el estómago.
• Tráquea. Conducto para el pasaje del aire, que se extiende desde el cuello hasta la bifurcación
del bronquio principal.
• Bronquios principales. Conductos aéreos que van desde la tráquea hasta los pulmones.
2. Hojas #1 para recién nacidos de término, #0 para recién nacidos de pretérmino, #00 (opcional)
para niños extremadamente inmaduros. Se prefieren hojas rectas más que curvas.
7. Tijeras.
8. Cánula orofaríngea.
9. Aspirador de meconio, para aspirar secreciones como sangre, restos celulares, vernix o meconio.
11. Bolsa de reanimación y máscara, manómetro (opcional) y conexión de oxígeno. Las bolsas
autoinflables deben tener reservorio de oxígeno. La intubación se concibe como un procedimiento
aséptico. Los tubos endotraqueales deben estar limpios y protegidos de contaminación; las hojas
y el mango del laringoscopio deben limpiarse cuidadosamente después de cada uso.
Casi todos los tubos endotraqueales para recién nacidos tienen una línea negra en el extremo distal
del tubo, la cual se conoce como “la marca de la cuerda vocal”. De tal forma, se supone que estos
tubos deben ser insertados hasta que la marca de la cuerda vocal se encuentre ubicada a nivel
de las cuerdas vocales. Esta acción usualmente coloca el extremo distal del tubo por encima de la
bifurcación de la tráquea (Carina).
Los tubos endotraqueales para recién nacidos vienen marcados en centímetros a lo largo del tubo,
identificando la distancia desde el extremo distal del tubo. Estas marcas son útiles para saber la
profundidad apropiada de inserción del tubo endotraqueal.
El tiempo debe ser limitado una vez que la reanimación está en proceso. Por lo tanto, es importante
la preparación del equipo anticipando un parto de alto riesgo.
El tamaño aproximado del tubo endotraqueal está determinado por el peso del niño. La Tabla 1 muestra
el tamaño del tubo para varios rangos de peso y edad gestacional. Estudie la tabla en mención.
Al reanimar un niño es obligatorio conocer el calibre del tubo sugerido para niños de diferentes pesos
y edades gestacionales.
Algunos tubos endotraqueales vienen de fábrica con una longitud mayor de la necesaria para uso
orotraqueal. La longitud extra incrementará la resistencia al paso del aire.
En algunas ocasiones podría acortarse el tubo antes de la inserción. De hecho, el tubo endotraqueal
puede ser recortado a 13 o 15 centímetros1 para facilitar la manipulación durante la intubación y
disminuir el riesgo de insertar el tubo muy profundo.
Un tubo de 13 a 15 cm tiene suficiente longitud para que se pueda ajustar la profundidad de inserción
desde los labios del bebé, en caso necesario, y fijar apropiadamente el tubo a la cara.
Para disminuir la longitud, primero se debe remover el adaptador (note que la unión al tubo puede ser
ajustada) y después cortar el tubo diagonalmente para facilitar la inserción del adaptador. Luego se
recoloca el adaptador del tubo; este debe quedar ajustado para evitar que se desconecte de manera
inadvertida. Los adaptadores son hechos para calzar con tamaños específicos del tubo. No pueden
ser intercambiados con tubos de calibres diferentes.
Algunas veces es preferible mantener la longitud original del tubo y cortarlo después de la inserción, en
especial cuando se decide mantener el tubo por un tiempo mayor que el de la reanimación inmediata.
1
La longitud de 15 centímetros se utiliza por acomodarse a ciertos tipos de dispositivos para fijación del
tubo endotraqueal.
Luego, encienda la luz para revisar el funcionamiento de las baterías y el bombillo. Revise que el
bombillo se encuentre bien atornillado para asegurarse que no se va a aflojar o caer durante el
procedimiento.
Equipo de aspiración
La bolsa sin la mascarilla es necesaria para ventilar después de la intubación. Es importante revisar
la colocación inicial del tubo.
Fuente de oxígeno
La conexión de oxígeno debe estar unida a una fuente de oxígeno capaz de proporcionar oxígeno
al 100% y conectarlo a la bolsa de reanimación. El flujómetro del oxígeno debe abrirse de 5 a 10
litros/minuto.
Estetoscopio
Corte las tiras de cinta adhesiva para fijar el tubo a la cara o prepare el dispositivo para fijar el tubo
endotraqueal, si este se utiliza en su hospital.
La posición de olfatear alinea la tráquea para una visión óptima, proporcionando una línea directa de
visión dentro de la glotis, una vez que el laringoscopio ha sido posicionado correctamente.
Es importante no hiperextender el cuello, porque esto elevará la glotis sobre su línea de visión y
estrechará la tráquea.
Si hay una flexión excesiva de la cabeza en dirección al tórax, verá la parte posterior de la faringe y
no será capaz de visualizar directamente la glotis.
El laringoscopio está diseñado para sujetarse con la mano izquierda -tanto para personas diestras
como zurdas-. Si se toma con la mano derecha la parte curva cerrada de la hoja obstruirá su visión
de la glotis y eso imposibilitará la inserción del tubo endotraqueal (Figura 5).
Primero. Estabilice la cabeza del neonato con su mano derecha. Puede ser
útil que una segunda persona fije la cabeza en posición de olfatear. Debe
proporcionarse oxígeno a flujo libre durante el procedimiento.
Segundo. Deslice la hoja del laringoscopio sobre el lado derecho de la lengua, empujando la lengua
hacia el lado izquierdo de la boca, y avance la hoja hasta que el extremo distal se coloque en la
vallécula, exactamente en la base de la lengua. Puede usar su dedo índice derecho para abrir la boca
del niño y facilitar la inserción del laringoscopio.
Nota: aunque este capítulo describe situar la hoja del laringoscopio en la vallécula, algunas personas
prefieren situarla directamente sobre la epiglotis, presionando en forma suave la epiglotis hacia la
base de la lengua.
Tercero. Eleve suavemente la hoja, levantando la lengua, dejando el paso libre para exponer el área
faríngea. Cuando levante la hoja elévela toda y empuje hacia arriba en la dirección del mango.
Cuarto. Localice los sitios anatómicos. Si la punta de la hoja está colocada correctamente en la
vallécula, podrá ver la epiglotis en la parte superior, con la apertura de la glotis abajo. Usted verá las
cuerdas vocales como líneas verticales a cada lado de la glotis con la apariencia de una “V” invertida.
Si las estructuras no están visibles debe corregir rápidamente la colocación de la hoja hasta que las
estructuras se vean.
Aplicando presión sobre el cartílago cricoides (el cartílago que cubre la laringe), se puede ayudar a
exponer la glotis. La presión externa puede ser aplicada con su dedo meñique o por su asistente.
Una visión inadecuada de la glotis es la causa más frecuente de falla en la intubación.
Quinto. Inserte el tubo, sosteniéndolo con la mano derecha. Introdúzcalo por el lado derecho de la
boca del niño. Esto evitará que el tubo obstruya su visión de la glotis.
Sexto. Estabilice el tubo con una mano y retire el laringoscopio con la otra.
Con la mano derecha apoyada en la cara, sostenga firmemente el tubo en
los labios y/o use un dedo para presionar el tubo contra el paladar duro del
niño. Utilice su mano izquierda para retirar con cuidado el laringoscopio sin
desplazar el tubo.
Aunque es importante
sostener el tubo
firmemente, trate de no
apretar tan fuerte que
obstruya el flujo de aire.
En este momento se puede utilizar el tubo para resolver el problema por el que fue colocado.
• Si la razón es ventilar al recién nacido, conecte rápidamente la bolsa al tubo; asegúrese una
correcta colocación del tubo endotraqueal y reinicie la ventilación con presión positiva con
oxígeno, según requerimiento por oximetría.
2. Capnógrafos con un electrodo especial dentro de los conectores de los tubos. El capnógrafo
mostrará un nivel de CO2 que debe ser mayor a 2-3% si el tubo se encuentra en la tráquea.
Tan pronto como inserte el tubo endotraqueal, coloque el detector de CO2, si se dispone en su lugar
de trabajo, y note la presencia o ausencia del CO2 durante la exhalación. Si no se detecta CO2
después de algunas respiraciones, retire el tubo y ventile nuevamente con bolsa y máscara. Repita
el proceso de intubación tal como se describió antes.
Hay ocasiones en que el detector CO2, puede dar cambio de color erróneo debido a situaciones
clínica o defectos del equipo, dando falsos positivos o negativos:
- Equipo defectuoso.
- Contaminación con epinefrina.
Escuchar sonidos respiratorios bilaterales y movimientos simétricos del tórax con la ventilación
con presión positiva, proporcionan confirmación secundaria de la correcta colocación del tubo
endotraqueal (TET) en la vía aérea, con la punta del tubo por encima de la carina. Un aumento rápido
de la frecuencia cardiaca indica una ventilación efectiva.
Si el tubo no se encuentra bien colocado en la tráquea, se pueden presentar las siguientes condiciones:
• El recién nacido permanece cianótico y bradicárdico a pesar de ventilación con presión positiva;
no se observa elevación del tórax y no se mueve simétricamente con cada respiración.
• El detector de CO2 no marca presencia de CO2 exhalado.
• No se escuchan sonidos respiratorios adecuados en los campos pulmonares.
• El estómago se distiende y se escucha entrada de aire en el epigastrio.
• No hay vapor en el tubo con presión positiva.
Es muy importante asegurarse que el tubo esté en la tráquea. Un tubo mal colocado es peor que no
tener tubo del todo.
Si el tubo está colocado correctamente, el extremo distal estará en medio de la tráquea, a la mitad
entre las cuerdas vocales y la carina. En la radiografía de tórax la punta se verá a nivel de las
clavículas o ligeramente más abajo. Si está muy profundo irá al bronquio principal derecho, ventilando
solo al pulmón derecho. Escuchará los sonidos respiratorios del lado derecho más fuertes que los
del lado izquierdo. Si este es el caso, extraiga el tubo lentamente mientras escucha el lado izquierdo
del tórax. Cuando el extremo del tubo llega a la carina escuchará sonidos respiratorios iguales en el
lado izquierdo. Si el tubo está bien colocado y existe buena ventilación pulmonar, escuchará sonidos
respiratorios de igual intensidad a cada lado.
• El método LNT (longitud naso trago). Válido para niños de término y de pretérmino; consiste
en medir la distancia en centímetros desde el septun nasal hasta el trago del oído (señalado
con una flecha en la Figura 7), y luego sumarle 1 (LNT+1), lo que da como resultado la medida
estimada en centímetros de la profundidad del TET hasta el labio del bebé.
• El método basado en la edad gestacional. Estudios recientes han demostrado que la edad
gestacional también es un indicador preciso de la profundidad del tubo endotraqueal (Tabla 2).
Adaptado de: Kempley ST, Moreira JW, Petrone FL. Endotracheal tube length for neonatal intubation.
Resuscitation 2008; 77(3): 369-373.
Paso 2 y 3. Corte una de ellas por la parte central en forma longitudinal, desde ambos extremos
hacia el centro, en forma de H, dejando una pequeña unión en la parte central, suficiente para cubrir
el ancho del tubo endotraqueal. Luego, corte la otra tira desde uno de los extremos hacia el centro,
Paso
en 2 ylongitudinal,
forma 3. Corte una de ellas por la parte central en forma longitudinal, desdesuperior.
ambos extremos
Paso 2 y 3. Corte unahasta aproximadamente
de ellas dos terceras
por la parte central partes
en forma de su longitud
longitudinal, desde ambos extremos
hacia el centro, en forma de H, dejando una pequeña unión en la parte central, suficiente para cubrir
hacia el centro, en forma de H, dejando una pequeña unión en la parte central, suficiente para cubrir
el ancho del tubo endotraqueal. Luego, corte la otra tira desde uno de los extremos hacia el centro,
el ancho del tubo endotraqueal. Luego, corte la otra tira desde uno de los extremos hacia el centro,
en forma longitudinal, hasta aproximadamente dos terceras partes de su longitud superior.
en forma longitudinal, hasta aproximadamente dos terceras partes de su longitud superior.
Paso 4. Tome primero la tira en forma de H, colocando una parte sobre el labio superior del niño,
tratando que el tubo esté colocado en una de las comisuras labiales y que la unión quede exactamente
sobre el tubo endotraqueal. Proceda luego a pegar uno de los extremos libres en forma helicoidal
Paso 4. Tome
alrededor primero
del TET la tira
y luego en forma
el otro deen
extremo H, colocando una parte sobre en
el labio
formasuperior del niño,
Paso 4. Tome primero la tira en forma de H,dirección
colocandocontraria,
una partesiempre
sobre el labio helicoidal.
superior del niño,
tratando que el tubo esté colocado en una de las comisuras labiales y que la unión quede exactamente
tratando que el tubo esté colocado en una de las comisuras labiales y que la unión quede exactamente
sobre el tubo endotraqueal. Proceda luego a pegar uno de los extremos libres en forma helicoidal
sobre el tubo endotraqueal. Proceda luego a pegar uno de los extremos libres en forma helicoidal
alrededor del TET y luego el otro extremo en dirección contraria, siempre en forma helicoidal.
alrededor del TET y luego el otro extremo en dirección contraria, siempre en forma helicoidal.
• Limitar los intentos de intubación a 30 segundos. No trate de intubar por más de 30 segundos.
Si no es capaz de visualizar la glotis e insertar el tubo en 30 segundos, retire el laringoscopio
y ventile al niño con bolsa y máscara con oxígeno al 100%. Luego, inténtelo otra vez. Solicite
ayuda a personas experimentadas y autorizadas en el procedimiento de acuerdo a lo normado
en cada centro.
Una pobre visualización de la glotis puede provocar errores a la hora de intubar a un bebé. Una de las
causas por las cuales se presentan estos problemas es la poca elevación de la lengua, que impide
visualizar bien la glotis (Tabla 3).
Algunas veces la presión externa aplicada sobre el cartílago cricoides que cubre la laringe puede
ayudar a exponer la glotis. Esto se efectúa utilizando el cuarto o quinto dedo de la mano izquierda o
pidiéndole al asistente que aplique la presión.
Deberá practicar intubando el maniquí suficientes veces, hasta que pueda encontrar rápido y
correctamente los sitios anatómicos, permitiéndole efectuar la intubación en un tiempo máximo de
30 segundos.
Perforación de la tráquea o el
Inserción brusca del tubo. Manipulación cuidadosa.
esófago
Si el hospital donde usted labora utiliza MLs, deberá incluirlas en su equipo de reanimación, por lo
que es necesario capacitar al personal respecto a su utilización.
No se utilizan instrumentos. Una vez que la máscara está totalmente insertada, el anillo se infla. La
mascarilla inflada cubre la abertura de la laringe y el anillo conforma el contorno de la hipofaringe,
ocluyendo el esófago con un sello de baja presión. Posee algunas barras que la atraviesan por el
medio, que evitan que la epiglotis quede atrapada dentro del tubo de aire. El tubo tiene un adaptador
estándar de 15 mm que puede ser unido tanto a una bolsa de reanimación como a un ventilador. Un
balón piloto unido al anillo es utilizado para monitorear la inflación de la máscara. Cuando se aplica
presión positiva en el tubo, la presión es transmitida a través del tubo y la mascarilla, hacia la tráquea
del niño. Este puede respirar espontáneamente a través de la mascarilla, mediante la cual se pueden
escuchar ruidos respiratorios o quejidos, así como el llanto del niño.
• Malformaciones congénitas que involucren boca, labio o paladar, cuando es difícil adquirir un
buen sello con una bolsa y máscara.
• Anomalías de la boca, lengua, faringe o cuello, donde es difícil la visualización de la laringe con
el laringoscopio.
• Una mandíbula muy pequeña o una lengua relativamente grande, como en el Síndrome de Robin
o en el Síndrome de Down.
La mascarilla laríngea pasa la lengua, proporcionando una ventilación más efectiva a los pulmones
que con una máscara facial.
Aunque esta mascarilla no provee un sello ajustado en la vía aérea como el tubo endotraqueal,
puede representar una alternativa aceptable en algunos casos.
• Existe poca evidencia para recomendar el uso de la mascarilla laríngea cuando se necesitan
compresiones torácicas. Sin embargo, si no puede colocarse un tubo endotraqueal de manera
satisfactoria y se necesitan compresiones torácicas, es razonable intentar las compresiones con
la mascarilla colocada.
• Tampoco hay evidencia suficiente para recomendar la mascarilla laríngea para ventilación
asistida prolongada en recién nacidos.
3. Conecte la jeringa a la válvula del balón piloto y pruebe si la máscara se infla con 4 ml de aire.
Usando la jeringa conectada, remueva el aire de la mascarilla.
4. Colóquese en la cabecera, con la cabeza del niño en posición de olfatear, como si fuera a efectuar
una intubación endotraqueal.
5. Sostenga el dispositivo como una pluma, con su dedo índice situado en la unión del manguillo y
del tubo; las barras en la mitad de la abertura en la mascarilla deben estar mirando hacia abajo.
La parte plana de la mascarilla, que no tiene barras ni aberturas, debe estar mirando hacia el
paladar del bebé.
6. Puede lubricar la parte de atrás de la mascarilla con un lubricante hidrosoluble. Si lo hace, tenga
cuidado de mantener el lubricante lejos de las aberturas en la parte frontal y de la mascarilla.
7. Abra suavemente la boca del niño y presione la punta de la mascarilla contra el paladar duro del
bebé.
8. Apriete la punta de la mascarilla contra el paladar del bebé con su dedo índice. Asegúrese de que
la punta de la mascarilla permanece lisa y no se haya curvado hacia atrás.
9. Use su dedo índice para guiar gentilmente el dispositivo a lo largo del contorno del paladar duro
del niño hacia la parte posterior.
10. Use un movimiento suave para guiar la mascarilla sobre la lengua y dentro de la hipofaringe,
hasta que usted sienta resistencia.
11. Antes de retirar su dedo, use la otra mano para sostener el tubo en su lugar. Esto evita que el
dispositivo salga cuando retira su dedo. En este momento la punta de la mascarilla debe estar
situada en la entrada del esófago (esfínter esofágico superior).
12. Infle la mascarilla con solo 2 a 4 ml de aire. El manguillo debe inflarse únicamente con el aire
suficiente para proveer un sello. No sostenga el tubo cuando infla la mascarilla. Usted notará que
el dispositivo se mueve ligeramente afuera cuando es inflado; esto es normal.
15. Fije el tubo con esparadrapo como lo haría con el tubo endotraqueal.
Si le pone un detector de CO2 colorimétrico al adaptador, notará un cambio de color rápido, que
indica CO2 expirado. No se oirá una cantidad grande de aire salir de la boca del niño, ni se verá un
abultamiento creciente en el cuello.
El uso prolongado para la ventilación del recién nacido todavía no ha sido investigado.
2. Para niños que pesan menos de 1.000 g, el diámetro interno del tubo endotraqueal debe ser de
________ mm.
3. La hoja de laringoscopio para niños de pretérmino debe ser No____. Para niños de término debe
ser No____.
5. Usted insertó un tubo endotraqueal y está ventilando con presión positiva a través de él. Cuando
ausculta el tórax escucha los sonidos respiratorios con igual intensidad en ambos campos
pulmonares y no en el estómago. El tubo endotraqueal está ___________colocado.
7. Usted visualiza la glotis, pero las cuerdas vocales están cerradas, debe esperar que
___________________________ antes de insertar el tubo.
8. Si el tubo está en el esófago y no en la tráquea, se debe remover el tubo y el niño debe recibir
________________________ con bolsa y máscara, y reinsertar el tubo correctamente.
9. Coloca un tubo endotraqueal para proveer ventilación a presión positiva. Cuando ausculta con
el estetoscopio escucha sonidos respiratorios solamente en el campo pulmonar derecho. Revisa
la distancia entre el labio y la punta del tubo y la medida es mayor a la calculada. Usted deberá
_______________ el tubo ligeramente y escuchar de nuevo con el estetoscopio.
El corazón se ubica entre el tercio inferior del esternón y la columna vertebral. El punto correcto para
la aplicación del masaje cardiaco es en el tercio inferior del esternón, entre el apéndice xifoides y
Situados al lado o preferiblemente a la cabeza del recién nacido, rodeando el tórax con ambas
manos y colocando los dos pulgares sobre el esternón. Los otros dedos pueden servir de plano duro.
Los pulgares pueden ser colocados uno sobre el otro (en los niños muy pequeños) o bien, uno al
lado del otro, para ejercer la presión sobre el esternón, y no sobre las costillas. Los pulgares serán
utilizados para comprimir el esternón, mientras los otros dedos dan el soporte necesario a la espalda.
Los pulgares deben estar flexionados en la primera articulación para conseguir que la presión se
ejerza perpendicularmente sobre el esternón y evitar la dispersión (Figura 3).
Durante las compresiones el recién nacido debe estar colocado en decúbito supino (boca arriba), con
el cuello ligeramente extendido (posición de olfateo) y con soporte firme de la espalda.
El control de la presión utilizado para comprimir el esternón es una parte importante del procedimiento.
La fuerza de compresión será la necesaria para deprimir el esternón a una profundidad aproximada
de un tercio del diámetro antero-posterior del tórax (Figura 4). Luego de comprimir el esternón se
debe liberar la presión para que la sangre retorne al corazón, aunque los dedos no deben levantarse
durante esta fase. Así se evita perder tiempo para volver a localizar el área de compresión y se
controla mejor la profundidad de las compresiones. Además, disminuye el riesgo de producir una
lesión en los órganos subyacentes. La duración de la depresión de la compresión debe ser algo más
corta que la duración de la liberación, para generar un gasto cardiaco máximo.
• Si la frecuencia cardiaca es <60 latidos por minuto: administrar adrenalina, como se indica en
el capítulo 6, y continuar durante 30 segundos con las compresiones/insuflaciones en la forma
antes descrita. Valorar nuevamente la frecuencia cardiaca pasados los 30 segundos.
• Los movimientos del tórax son adecuados (asegurar que la vía aérea alterna colocada previo al
inicio de las compresiones esté debidamente colocada y no se hubiera desplazado durante el
procedimiento y sea necesario recolocar o cambiar la vía aérea alterna elegida inicialmente).
2. Durante la fase de compresión del masaje cardiaco, el esternón comprime el corazón, ocasionando
que la sangre __________ del corazón hacia las arterias. En la fase de relajación, la sangre
____________ al corazón a través de las venas.
8. El conteo “Uno - y - Dos - y - Tres - y - Ventile - y” debe tomar alrededor de ____ segundos.
10. Se necesita canalizar la vía umbilical para administrar medicamentos. La persona que da el
masaje cardiaco se debe colocar a _____________________ del niño.
•
• Indicación: está indicada cuando la frecuencia cardiaca permanece por debajo de 60 lpm
después de haber dado 30 segundos de ventilación efectiva y otros 60 segundos de ventilación
asistida, coordinadas con compresiones torácicas.
•
• Concentración recomendada: 1:10.000. En nuestro medio la concentración existente es de
1:1.000, por lo que se debe cargar la ampolla que equivale a un mililitro (ml) en una jeringa de 10
ml y agregar 9 ml de agua bidestilada.
•
• Dosis recomendada: 0,1 a 0,3 ml/kg de solución 1:10.000 intravenosa o 0,5 a 1 ml/kg si es
endotraqueal.
•
• Velocidad de administración: rápidamente.
•
• Vía de administración: de preferencia se debe dar por vía intravenosa, pero si no se cuenta con
ella y el paciente está intubado, se puede dar la primera dosis por tubo endotraqueal.
•
• Propiedades de la epinefrina: es un estimulante cardiaco, aumenta la fuerza y la frecuencia de
las contracciones cardiacas y causa vasoconstricción periférica, incrementando el flujo a nivel
coronario y cerebral. Nunca debe administrarse sin establecer primero una efectiva ventilación y
oxigenación, pues ante su ausencia el aumentar la carga de trabajo y el consumo de oxígeno del
músculo cardiaco puede ocasionar más daño miocárdico.
Cuando la droga se administra por vía intravenosa, se debe administrar luego entre 0,5 y 1 ml de
solución salina para lavar el catéter y asegurarse que el medicamento llegue a la circulación.
•
• Valoración después
despuésde delalaepinefrina: se se
epinefrina: debe valorar
debe la frecuencia
valorar cardiaca
la frecuencia un minuto
cardiaca después
30 segundos
de su aplicación
después y asegurarse
de su aplicación que la ventilación
y asegurarse es efectivaesy efectiva
que la ventilación que las compresiones cardiacas
y que las compresiones
tienen la profundidad
cardiacas adecuada,adecuada,
tienen la profundidad además, de que ambas
además, de quesonambas
coordinadas.
son coordinadas.
Si se utiliza la vía endotraqueal, una vez que se haya canalizado la vena umbilical o colocado el
catéter intraóseo y la frecuencia cardiaca persista por debajo de 60 lpm, se debe administrar por
esta misma vía una dosis de epinefrina.
Se debe tener presente que administrar volumen aumenta la carga al miocardio, ya de por sí
comprometido por la hipoxia, lo que podría dificultar aún más la reanimación y empeorar la condición
del recién nacido, si no hay evidencia de pérdida sanguínea.
Clínica: palidez, mal llenado capilar, pulsos débiles. También pueden tener frecuencia cardiaca
persistentemente baja y su estado circulatorio con frecuencia no mejora en respuesta a ventilación
efectiva, compresiones torácicas y epinefrina.
Solución recomendada:
• Los glóbulos rojos empacados O Rh negativo deben formar parte del reemplazo de líquidos
cuando se documenta o se espera una anemia fetal severa.
Dosis: 10 ml/kg.
Velocidad de infusión: de 5 a 10 minutos. Podría repetirse la dosis según la respuesta del bebé y
los antecedentes. Los líquidos se deben pasar cuidadosamente, sobre todo en niños prematuros, por
el riesgo de hemorragia intracraneana.
• Con técnica estéril, limpie el cordón con solución antiséptica; corte el cordón previamente ligado
a 1 o 2 cm de la piel.
• Llene un catéter umbilical 3.5 o 5 F con solución salina normal; este catéter debe estar conectado
a una llave de tres vías y una jeringa, manteniéndolo cerrado hacia el paciente mientras no se
esté utilizando.
• La vena umbilical es la estructura más grande y de paredes más delgadas; por lo general, se
acompaña de dos arterias que se caracterizan por tener paredes más gruesas.
No se debe administrar
ningún medicamento antes de
establecer una ventilación
efectiva y una oxigenación
adecuada.
La vía endotraqueal: actualmente esta ruta solo se utiliza en caso de extrema urgencia, por la
condición grave del niño, en tanto se canaliza la vía venosa umbilical o se coloca un catéter intraóseo.
Vía intraósea: extremadamente útil en aquellos niños que ingresan al servicio de urgencias en franco
estado de shock y en la etapa neonatal tardía, donde ya no es posible canalizar la vía umbilical.
Procedimiento de inserción:
5. Asegure la aguja, retire el estilete, conecte la infusión a la aguja y administre los medicamentos
y fluidos. No debe haber edema ni extravasación de líquidos en el sitio de la inserción.
No se recomienda administrar
los medicamentos a través de
vía periférica, ya que es más
probable la extravasación del
medicamento.
3.
3. La vía
La vía de
de elección
elección para
para administrar
administrar medicamentos
medicamentos durante
durante la
la reanimación
reanimación es
es ______________
______________
__________________________ yy las
__________________________ las vías
vías alternas
alternas son
son __________________
__________________ e e
___________________.
___________________.
4. A los 30 segundos de haber administrado la epinefrina, dar ventilación y compresiones efectivas,
4. Al minuto de haber administrado la epinefrina, dar ventilación y compresiones efectivas, usted
usted debe evaluar _________________________________.
debe evaluar _________________________________.
5. Usted utiliza la vía endotraqueal para administrar adrenalina únicamente cuando se está en
5. Usted
esperautiliza la vía endotraqueal para administrar adrenalina únicamente cuando se está en
de ________________________________________.
espera de ________________________________________.
6. Si el bebé está pálido, no responde a la reanimación y hay historia de pérdida aguda de volumen,
6. Si
se el bebé
debe está pálido,
considerar no responde a la reanimación
_________________ y hay
y administrar historia de pérdida aguda de volumen,
________________________
se debe considerar _________________
_________________ y administrar
por vía _________________ a una________________________
dosis de _______kg.
_________________ por vía _________________ a una dosis de _______kg.
La vía área del neonato puede ser revisada hasta el momento del nacimiento. Si la aspiración inicial
del meconio o las medidas simples no invasivas como posicionar la cabeza y succionar la boca y
nariz, no logran establecer una vía área adecuada, debe considerarse la aspiración profunda de la
vía área, boca y nariz con un catéter de succión grueso (número 10 F o 12 F).
La manera más segura de extraer el moco o el meconio en la vía área es insertar un tubo endotraqueal
y aplicar succión (como se describe en los capítulos 1 y 5). Algunas veces grandes tapones de
meconio pueden bloquear la vía área de un niño que ha nacido con líquido meconizado.
El recién nacido es un respirador nasal obligado (la respiración bucal se adquiere con el tiempo). Por
lo tanto, si la vía aérea nasal no se formó apropiadamente (como en la atresia de coanas), el niño va
a presentar insuficiencia respiratoria severa. Esta anomalía no significa necesariamente que debe
ventilarse al niño con presión positiva a través de la orofaringe; sin embargo, el niño no será capaz
de mover el aire de manera espontánea a través de su nasofaringe obstruida.
Si se sospecha que el niño presenta atresia de coanas se debe pasar un catéter de succión delgado
hacia la faringe posterior a través de las fosas nasales, con el fin de comprobar la obstrucción.
Asegúrese de dirigir el catéter perpendicular a la cara del bebé, de esta manera el catéter se deslizará
en el piso de la vía nasal. Si el catéter no pasa cuando se dirige correctamente, puede significar la
presencia de una atresia de coanas. Es necesario insertar un dispositivo plástico oral (cánula) para
permitir el pasaje del aire a través de la boca. En caso de no contar con una cánula de tamaño
adecuado, puede usarse una tetilla de biberón abriendo ampliamente su extremo. En algunos casos
podría ser necesario insertar un tubo endotraqueal a través de la boca.
Aunque el niño tendrá dificultad respiratoria considerable al nacimiento, en unos pocos meses la
mandíbula usualmente crecerá para producir una vía área adecuada.
En tal circunstancia, la primera acción debe ser colocar al niño sobre el estómago (en posición
prona). Esto por lo general hace que la lengua caiga hacia delante, lo que permitirá la apertura de
Existen otros procesos raros que pueden comprometer la vía aérea superior del recién nacido y
dificultar la reanimación, como las membranas laríngeas (parcial o completa), el quiste tirogloso, el
bocio congénito y el linfagioma quístico. La mayoría de estas malformaciones, pero no todas, pueden
evidenciarse por examen externo del niño. En estos casos se debe intubar al paciente y en ocasiones
ameritará traqueotomía.
Conforme el pulmón del recién nacido se llena de aire durante el nacimiento, pueden presentarse
pequeñas fugas de aire. Sin embargo, la probabilidad de neumotórax se incrementa de manera
significativa si el niño requiere de ventilación con presión positiva, o bien, ante la presencia de
enfermedad pulmonar subyacente, como en el caso de membrana hialina, neumonía, síndrome de
aspiración de meconio, hernia diafragmática congénita e hipoplasia pulmonar. Si el neumotórax es
suficientemente grande, el aire atrapado a tensión puede impedir la expansión pulmonar y además,
bloquear el flujo sanguíneo pulmonar, lo cual se manifestará como insuficiencia respiratoria,
desaturación y bradicardia, e incluso puede acompañarse de alteraciones hemodinámicas (pulsos
débiles y mala perfusión).
Figura 2. Neumotórax.
Si no está disponible un catéter percutáneo de calibre adecuado, puede usarse una pericraneal
calibre 19 o 21; en este caso, la llave de tres vías se conecta directamente a la pericraneal, aunque
existe una pequeña posibilidad de puncionar el pulmón con la aguja de la pericraneal conforme el
líquido o el aire es aspirado.
Puesto que los intestinos están en el tórax, la ventilación pulmonar se restringe aún más. Asimismo,
la presión positiva generada hacia el pulmón hipoplásico puede provocar un neumotórax.
Hipoplasia pulmonar
La presencia del líquido amniótico es esencial para el desarrollo normal de los pulmones. Cualquier
condición que cause un oligohidramnios severo (por ejemplo, agenesia renal) puede llevar a una
hipoplasia pulmonar. En estos casos se requerirán altas presiones de insuflación y el neumotórax es
frecuente.
Inmadurez extrema
Los recién nacidos extremadamente inmaduros pueden ser muy difíciles de ventilar, aunque se
utilicen presiones inspiratorias muy altas.
Por tal razón, en próximos apartados se discutirán diversos aspectos relacionados con el manejo del
recién nacido prematuro.
Neumonía congénita
Aunque la neumonía congénita habitualmente se presenta como una enfermedad pulmonar progresiva
posterior al nacimiento, algunas infecciones como las producidas por Estreptococo grupo B, pueden
presentar fallo respiratorio desde el momento mismo del nacimiento. También, la aspiración de líquido
amniótico especialmente contaminado con meconio, puede causar compromiso respiratorio severo.\
b) Acidosis severa.
A pesar de que anteriormente se recomendaba el uso del antagonista narcótico Naloxone, no hay
suficiente evidencia de su seguridad y eficacia en el recién nacido; por el contrario, estudios han
reportado casos de complicaciones relacionadas con su uso, incluyendo edema pulmonar, paro
cardiaco y convulsiones.
Otras drogas dadas a la madre, como el sulfato de magnesio, analgésicos no narcóticos o anestesia
general, también pueden deprimir la respiración en el recién nacido
Cardiopatía congénita
Si a pesar de que el niño está siendo ventilado en forma adecuada persiste cianótico y/o bradicárdico,
podría tener una cardiopatía congénita. Podría ser necesario una radiografía de tórax, un
electrocardiograma y/o un ecocardiograma para la confirmación. Aunque debe recordarse que tanto
un bloqueo cardiaco como una cardiopatía congénita cianógena son condiciones raras, mientras que
una ventilación inadecuada posterior al nacimiento suele ser la condición más frecuente que causa
cianosis y bradicardia persistente.
Durante la reanimación de un niño de pretérmino se aplican los pasos ya aprendidos; sin embargo, se
deben considerar los problemas adicionales asociados a la prematuridad y las acciones adecuadas
para prevenirlos o minimizarlos.
De tal forma, se debe tomar en cuenta que los niños de pretérmino presentan inmadurez anatómica
y fisiológica:
1. Su piel es delgada, con una extensa área de superficie corporal en relación a la masa corporal,
y poca grasa que los hace más sensibles a las pérdidas de calor.
2. La inmadurez de los tejidos hace que sean más fácilmente dañados por el exceso de oxígeno.
3. Los músculos son débiles y pueden dificultar la respiración
4. El comando respiratorio central es irregular por la inmadurez del sistema nervioso central.
5. Los pulmones son inmaduros y deficientes en factor surfactante, dificultando la ventilación y
favoreciendo el daño por la ventilación con presión positiva.
6. La inmadurez del sistema inmunológico los hace más susceptibles a una infección en útero o
postnatal.
7. Los capilares del cerebro en desarrollo son frágiles y se pueden romper fácilmente.
8. El volumen sanguíneo es muy pequeño, lo que aumenta los efectos hipovolémicos de las pérdidas
sanguíneas.
La posibilidad de que un niño prematuro necesite reanimación es significativamente más alta que
en un recién nacido a término. Se requiere monitoreo y equipo ventilatorio adicional para el manejo.
Existe una gran posibilidad de que necesite intubación endotraqueal. Por lo tanto, es necesario
reclutar personal extra para la hora del nacimiento, incluyendo alguien entrenado en intubación
endotraqueal.
Los niños prematuros son particularmente vulnerables al estrés por frío. La relación entre la gran área
de superficie corporal con respecto a la masa corporal, piel delgada y permeable, mínima cantidad de
grasa subcutánea y una limitada respuesta metabólica al frío, podrían hacer que el niño pierda calor
rápidamente y disminuya su temperatura corporal. De ahí que la regulación de la temperatura sea
uno de los objetivos principales en un niño de pretérmino. Por tanto, deben seguirse todos los pasos
necesarios para reducir la pérdida de calor corporal, aunque en un inicio no necesite reanimación.
1. Aumentar la temperatura de sala de partos. Las salas de partos y las salas de operaciones se
mantienen relativamente fríos para el confort de la madre parturienta y del personal quirúrgico.
Sin embargo, si es posible, la temperatura de la sala debe ser aumentada cuando se anticipe
el nacimiento de un niño prematuro, así como durante el tiempo en que dure su reanimación y
estabilización. Si existe un área de reanimación separada, esta debe ser precalentada.
2. Precalentar la incubadora de calor radiante antes del nacimiento. Si tiene a disposición, coloque
una manta térmica portátil bajo las toallas ubicadas en la mesa de reanimación.
3. Si el niño nace con menos de 28 semanas de gestación, puede colocarse dentro de una bolsa
de polietileno con cierre por debajo del cuello. La pérdida de calor por evaporación se puede
disminuir colocando todo el cuerpo del niño, por debajo del cuello, dentro de una bolsa plástica,
sin necesidad de secarlo primero. Este procedimiento elimina el estrés que puede ocurrir con el
frote vigoroso y ahorra el tiempo usado para retirar las toallas húmedas. Para ello, puede utilizarse
una bolsa de alimentos de un galón, de las que normalmente se venden en los supermercados.
Antes del parto se debe hacer una abertura con unas tijeras en el extremo cerrado, calculado
para la cabeza del niño. Después de que el niño se ha colocado en la bolsa con su cabeza fuera
del extremo de la abertura y completado la reanimación, el extremo del cierre hermético puede
cerrarse para minimizar la evaporación posterior.
Monitoree cuidadosamente la
temperatura del niño para
evitar el enfriamiento o el
sobrercalentamiento. La meta
es mantener la temperatura
axilar en 36,5 °C,
aproximadamente.
El siguiente equipo se recomienda para las salas de partos de cualquier establecimiento que
electivamente reciba nacimientos de 32 o menos semanas de gestación.
En caso de no contar con flujómetro, puede iniciar la ventilación del recién nacido administrando las
ventilaciones con bolsa autoinflaje sin reservorio; esto dará una concentración de oxígeno del 40%.
Colocar el reservorio solo si el niño no mejora.
Oxímetro de pulso
El oxígeno es transportado de los pulmones a
los tejidos por medio de la hemoglobina de los
glóbulos rojos. La hemoglobina cambia de color
azul a rojo conforme transporta mayor cantidad de
oxígeno. Este cambio en el color puede ser medido
con un oxímetro de pulso unido a la mano o al pie
del niño. El oxímetro da un rango de lectura de 0 a
100% y es útil para determinar si el niño tiene una
cantidad satisfactoria de oxígeno en su sangre.
Cuando se requiere asistir la ventilación en un niño prematuro, se deben utilizar los mismos criterios
que para un niño de término. No obstante, para ventilar los recién nacidos de pretérmino es necesario
tener presente algunas consideraciones especiales:
• Usar CPAP. Si el niño está respirando espontáneamente y su frecuencia cardiaca es mayor a 100
latidos por minuto, pero realiza un esfuerzo respiratorio excesivo, se encuentra cianótico o con
una baja saturación de oxígeno, se recomienda la administración de presión positiva continua en
la vía aérea (CPAP). El CPAP se puede administrar con un reanimador en T, con la máscara firme
sobre la cara del niño y ajustando la válvula de presión positiva al final de la expiración (PEEP) a
la cantidad deseada de CPAP. Por lo general, lo adecuado es entre 4 y 6 centímetros de agua.
• No administrar presión positiva continua en la vía aérea con una bolsa autoinflable.
• Usar la presión de insuflación mínima necesaria para obtener una respuesta adecuada. Si
se requiere ventilación con presión positiva intermitente debido a apnea o frecuencia cardiaca
menor a 100 latidos por minuto o cianosis persistente, se debe utilizar una presión inicial de
20 a 25 centímetros de agua para los niños más prematuros. Si no hay una mejoría rápida
de la frecuencia cardiaca o no se obtienen movimientos torácicos, pueden utilizarse presiones
mayores. Se debe evitar excesiva distensión torácica durante la ventilación, por la facilidad con
que los pulmones inmaduros pueden ser dañados.
Las siguientes precauciones deben tomarse para los niños de cualquier edad gestacional, pero son
especialmente importantes en niños prematuros, para prevenir el sangrado intraventicular:
1. Manipule al niño gentilmente. Aunque pareciera obvio, este aspecto sobre el cuidado podría
olvidarse en medio del estrés de una reanimación, cuando el equipo está tratando de actuar
rápida y efectivamente.
2. Evite colocar al niño con la cabeza más baja (en posición de Trendelemburg). La mesa de
reanimación debe estar totalmente horizontal.
3. Evite administrar presión positiva o CPAP excesivo. Se debe administrar la presión suficiente
para lograr una frecuencia cardiaca y una ventilación adecuadas, para evitar restringir el retorno
venoso de la cabeza o provocar un neumotórax, ambos en relación directa al riesgo de hemorragia
intraventricular.
3. Los niños prematuros que necesitaron reanimación tienen un riesgo particularmente elevado de
desarrollar enterocolitis necrotizante. En estos niños a riesgo debe posponerse la alimentación o
introducirla lenta y cautelosamente. El uso de nutrición parenteral puede ser necesaria durante
este periodo.
4. Posterior a la reanimación, los niños prematuros siguen siendo particularmente vulnerables tanto
a la hipoxemia como a la hiperoxia. Por tanto, se debe utilizar el oxímetro de pulso hasta que el
niño pueda mantener una oxigenación normal respirando en aire ambiente. Si el niño continúa
necesitando ventilación con presión positiva, se deben medir los gases sanguíneos para guiar
los parámetros de ventilación asistida requeridos.
a) Un niño que presenta apnea en la sala de recién nacidos o sala de alojamiento conjunto.
b) Un niño de dos semanas de vida con sepsis que ingresa en shock.
c) Un niño intubado en la unidad de cuidado intensivo que se deteriora abruptamente.
Aunque las circunstancias fuera de la sala de partos sean diferentes, los principios fisiológicos y los
pasos que se deben seguir para restaurar los signos vitales durante el período neonatal (primer mes
después del nacimiento) son similares:
• Calentar, posicionar, limpiar la vía aérea, estimular al niño para que respire y dar oxígeno si fuera
necesario.
• Establecer ventilaciones efectivas.
• Dar masaje cardiaco en caso necesario.
• Administrar medicamentos cuando se requiera.
Una vez que se ha asegurado que la ventilación es adecuada, debe tomarse en cuenta la información
que pueda estar disponible acerca de la historia del niño, para guiar el enfoque de los esfuerzos de
la reanimación.
Mantener una temperatura corporal normal durante la reanimación continúa es una acción muy
importante. Algunas sugerencias para minimizar las pérdidas de calor si no se cuenta con fuente de
calor radiante y se encuentra fuera de un centro médico, son las siguientes:
Ventilación
Si el niño presenta apnea, ya sea fuera del hospital o en la sala de recién nacidos o alojamiento
conjunto, se deben seguir los pasos iniciales de la reanimación, tomando en cuenta que el bebé que
está en la sala de recién nacidos o en el alojamiento no requiere ser secado.
Algunos niños que nacen fuera del hospital pueden necesitar ventilación con presión positiva. Si no
está disponible una bolsa de reanimación, la ventilación a presión positiva puede darse boca a boca y
nariz. El niño debe ser colocado en posición de olfatear y la boca del reanimador debe hacer un sello
firme sobre la boca y nariz del bebé. Si el niño es muy grande o la boca del reanimador es pequeña,
puede cubrirse la boca del niño con la boca del reanimador, mientras que la nariz del niño se pinza
para sellar la vía aérea. El riesgo de esta técnica es la transmisión de enfermedades infecciosas.
Acceso vascular
La cateterización de vasos umbilicales por lo general no es una opción para efectuar fuera del hospital
o cuando no estamos en el período neonatal inmediato. En algunos casos la canalización de una vía
periférica o la inserción de una aguja intraósea en la tibia podrían ser alternativas razonables.
Medicamentos
La epinefrina es todavía la primera droga de uso en la reanimación del recién nacido que no ha
respondido a una adecuada ventilación con presión positiva y a compresiones torácicas. Aunque
también pudieran necesitarse algunos otros medicamentos (como el calcio), dependiendo de la
causa del paro. Los pasos diagnósticos requeridos y los detalles del uso de estos medicamentos no
corresponden a los objetivos de este programa.
___________________________________________________________________________.
2. Los niños con Síndrome de Pierre Robin que tienen obstrucción en la vía aérea superior pueden
ser ayudados colocando ____________________________________ y posicionándolos
_____________________________. La intubación endotraqueal de estos niños es habitualmente
difícil.
5. Los niños que no tienen respiraciones espontáneas y cuyas madres han recibido narcóticos,
deben primero recibir _____________________________________.
____________________________________________________________________________
____________________________________________________________________________
____________________________________________________________________________
____________________________________________________________________________
___________________________________________________________________________.
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____________________________________________________________________________
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____________________________________________________________________________
___________________________________________________________________________.
____________________________________________________________________________
___________________________________________________________________________.
10. Un niño de 30 semanas de gestación. Requiere de ventilación con presión positiva debido a una
frecuencia cardiaca inicial de 80 latidos por minuto a pesar de estimulación táctil; rápidamente
aumenta la frecuencia cardiaca y tiene respiraciones espontáneas. A los dos minutos de vida
tiene una frecuencia cardiaca de 140 latidos por minuto, recibe presión positiva continua en la vía
aérea con oxígeno al 50%. El oxímetro da una lectura de 85% y va en aumento. La concentración
de oxígeno se debe ________________________.
11. Anote las estrategias para disminuir el riesgo de hemorragia intracraneana en los niños
prematuros __________________________________________________________________
____________________________________________________________________________
___________________________________________________________________________.
____________________________________________________________________________
____________________________________________________________________________
___________________________________________________________________________.
13. La acción prioritaria para reanimar niños después del período neonatal inmediato debe ser ____
____________________________.
No se debe asumir que un niño que ha sido reanimado exitosamente es saludable y puede ser
tratado como un recién nacido sano.
Algunos niños que han requerido reanimación pueden estar respirando espontáneamente, mientras
que otros requerirán ventilación asistida. Deben monitorearse las complicaciones que se describen
en el siguiente apartado.
Como se explicó en el capítulo 1, los vasos sanguíneos pulmonares están severamente contraídos en
el feto. La ventilación y oxigenación al nacimiento constituyen el estímulo principal para la dilatación
de los vasos sanguíneos, trayendo consigo un aumento del flujo sanguíneo pulmonar que aumentará
la captación de oxígeno.
Los niños que han sido reanimados tienen un riesgo mayor de desarrollar neumonía, así como un
síndrome de aspiración o una infección congénita, que pueden por sí mismos ser los responsables
del compromiso perinatal. La neumonía neonatal también está asociada con hipertensión pulmonar.
Si un niño que ha necesitado ser reanimado, durante su seguimiento muestra cualquier signo de
insuficiencia respiratoria o continúa requiriendo oxígeno suplementario, debe descartarse neumonía
o sepsis bacteriana e iniciar tratamiento parenteral con antibióticos.
La hipotensión, la hipoxia y la acidosis pueden disminuir el flujo sanguíneo del riñón, causando fallo
renal temporal o persistente. La necrosis tubular aguda es usualmente temporal y puede ocurrir
posterior a la reanimación.
A los bebés que requieren reanimación significativa, se les debe controlar frecuentemente el gasto
urinario, los electrolitos y el peso, y ajustar los líquidos de acuerdo a los resultados de laboratorio y
al cambio de peso.
Acidosis metabólica
La intervención m ás
im portante es identificar
la causa subyacente de
la acidosis m etabólica.
Hipotensión
El compromiso perinatal podría llevar a un daño del músculo cardiaco y/o a disminución del tono
vascular. Pueden auscultarse soplos debido a una insuficiencia tricuspídea transitoria. Si las razones
por las que el niño requirió reanimación fueron sepsis o pérdida sanguínea, el volumen circulatorio
efectivo podría estar bajo, lo que condicionaría hipotensión.
Los niños que han necesitado reanimación deben continuar el monitoreo de su frecuencia cardiaca
y su presión sanguínea, hasta estar seguro de que la presión sanguínea y la perfusión periférica son
normales y estables. Una transfusión sanguínea o la administración de otro expansor de volumen
podrían estar indicadas; como se describe en el capítulo 6, algunos niños necesitarán infusión de
algún agente inotrópico, como la dopamina, para mejorar el gasto cardiaco y el tono vascular si el
bolo inicial de líquidos no logró normalizar la presión sanguínea.
Manejo de líquidos
Un compromiso perinatal puede conducir a una insuficiencia renal, que es usualmente transitoria
(necrosis tubular aguda), pero que puede causar severas alteraciones hidroelectrolíticas y
redistribución de líquidos. Debe controlarse la presencia de sangre y proteínas en la orina para
descartar necrosis tubular aguda. Niños severamente deprimidos pueden desarrollar un síndrome de
secreción inadecuada de hormona antidiurética (SIHAD).
Convulsiones o apneas
Los neonatos que han tenido compromiso perinatal y requieren reanimación, pueden manifestar
tardíamente síntomas de encefalopatía hipóxico isquémica (EHI). En un inicio el niño puede
tener un tono muscular disminuido y después de algunas horas pueden aparecer convulsiones.
Apnea o hipoventilación son también reflejo de una EHI. Estos mismos síntomas pueden también
ser manifestación de trastorno metabólico o electrolítico, como hipoglicemia, hiponatremia o
hipocalcemia. Niños que han necesitado reanimación extensa deben ser monitorizados muy de
cerca por convulsiones.
Puede ser necesario tratamiento endovenoso con glucosa y electrolitos. Para las convulsiones
asociadas a EHI es necesario el uso de anticonvulsivantes (por ejemplo, fenobarbital).
Hipoglicemia
El metabolismo bajo condiciones de deprivación de oxígeno, como las que se presentan durante el
compromiso perinatal, consume mucho más glucosa que si este se llevara a cabo en presencia de
oxígeno.
A pesar de que la liberación inicial de catecolaminas provocará una elevación transitoria de la glucosa
sérica, las reservas de glucosa (glucógeno) se depletarán rápidamente durante el compromiso
perinatal, llevando a hipoglicemia.
Los niños que han requerido reanimación deben tener un control de glicemia luego de la reanimación
y posteriormente en forma secuencial, hasta obtener varios valores dentro de los límites normales
y se haya asegurado un adecuado aporte de glucosa, la cual es esencial para el funcionamiento
normal del cerebro en los recién nacidos.
Trastornos de alimentación
El tracto gastrointestinal del recién nacido es muy sensible al insulto hipóxico-isquémico. Por tanto,
podría presentarse un íleo paralítico, sangrado gastrointestinal e inclusive enterocolitis aguda
necrotizante (un problema intestinal que compromete la vida y que puede ocurrir después de un
episodio de isquemia intestinal). Además, secundario al insulto neurológico, los patrones de succión,
la coordinación succión-deglución y la respiración podrían tardar varios días en recuperarse. Durante
este tiempo se podrían necesitar líquidos endovenosos y nutrición parenteral.
Manejo de la temperatura
Los niños que han sido reanimados pueden enfriarse por varias razones. En general, se debe tratar
de mantener la temperatura dentro de los límites normales (las técnicas especiales para mantener la
temperatura en los niños prematuros se discutieron en la sección anterior).
Hipotermia terapéutica
Si el niño va a ser sometido a la hipotermia terapéutica debe cumplir con los siguientes requisitos:
TRANSPORTE NEONATAL
Introducción
Desarrollo de sistemas para transporte neonatal
El manejo de recién nacidos con problemas graves no siempre es posible en el mismo lugar de
nacimiento, lo que significa que este niño debe ser trasladado a otro centro de atención que pueda
ofrecerle los medios necesarios para resolver su problema de salud.
Los avances tecnológicos y científicos permiten la sobrevida cada vez mayor de neonatos con
problemas médicos severos, malformaciones o inmadurez extrema, que para mejorar su pronóstico
necesitan no solo la atención de su problema, sino ser trasladados a niveles complejos de atención
de una manera óptima.
Ya desde los años 30 en los Estados Unidos se empezó a dar énfasis a las necesidades de los
neonatos gravemente enfermos, incluyendo la exhibición de productos y tecnología para el manejo y
transporte, tal como ocurrió en la Feria Mundial de Chicago en 1933. Así se fue evolucionando, desde
la creación de centros especializados y traslados muy rudimentarios, hasta la era actual, donde el
transporte aéreo es considerado como uno de los medios ideales para el transporte del paciente
crítico.
Las elevadas cifras de mortalidad y morbilidad asociadas exclusivamente al traslado han alertado a
las instituciones de salud y a ciertos grupos profesionales sobre la necesidad de crear sistemas de
transporte neonatal, que en algunos lugares comprenden redes o sistemas regionales o nacionales,
con los más diversos grados de complejidad.
En Costa Rica se han diseñado algunos modelos para organizar la red de transporte neonatal,
pero en muchos rubros aún no se cuenta con los recursos necesarios para lograr una red efectiva
En condiciones ideales el sistema de transporte debería ser una entidad independiente, dedicada
exclusivamente al transporte del recién nacido, no solo hacia un centro de atención terciario, sino
también del centro de salud hasta su lugar de origen. Este deberá contar con los medios de transporte
terrestre, aéreo y acuático adecuados, según fuera el caso, con equipo humano multidisciplinario
experto en la materia y disponible las 24 horas; además de contar con un equipo de comunicación
eficiente, que funcione las 24 horas durante todo el año.
Riesgo perinatal
Debido a que la evolución y el pronóstico de los neonatos con problemas médicos o quirúrgicos
mayores, incluyendo prematuridad extrema, nacidos fuera del centro especializado es más pobre que
la del niño nacido en el centro terciario, el énfasis primordial debe hacerse siempre en el diagnóstico
prenatal y el subsecuente traslado in utero, cuando sea posible. A pesar del avanzado entrenamiento
y tecnología, las madres usualmente son la mejor incubadora de transporte.
El traslado implica: decisión del traslado, valoración, búsqueda del centro receptor apropiado más
cercano, estabilización y transporte en el vehículo adecuado.
Los equipos de transporte deben ajustarse a las necesidades de la comunidad a la que sirven.
Tipos de transporte
Transporte fetal
El transporte fetal es el traslado de las madres gestantes a un centro con atención neonatal apropiada.
La adecuada valoración del “riesgo perinatal” permite predecir en el 60% de los embarazos si el
recién nacido necesitará asistencia especializada. Esto significa la atención oportuna, en el lugar
más adecuado, de más de la mitad de las gestaciones de riesgo, lo que se traduce en una reducción
significativa de la morbimortalidad neonatal, al reducir el número de traslados de recién nacidos fuera
del vientre materno.
Transporte neonatal
Es el traslado de los niños posterior al nacimiento, el cual se realiza debido a condiciones que
producen deterioro, antes, durante o después del parto.
• Activación. Esta fase se extiende desde la comunicación formal del traslado, hasta que se
recibe al paciente. Debe ser siempre una respuesta organizada y rápida.
• Traslado. Una vez estabilizado, el recién nacido es transportado hasta el centro receptor en el
vehículo elegido para ese fin. En esta fase se deben registrar minuciosamente todos los eventos
por parte del personal de traslado.
Organización
1. Equipo asistencial.
3. Vehículos de transporte.
4. Equipamiento.
Equipo asistencial
El equipo asistencial consta de tres componentes:
1. Centro emisor. Responsable desde el nacimiento hasta la atención del equipo de transporte.
3. Centro receptor. Su misión consiste en aceptar el traslado, asesorar al médico emisor y preparar
el ingreso del paciente.
Organización y comunicación
Actuaciones del centro emisor
En los procedimientos obligatorios del traslado deben incluirse todos los datos y documentos
del paciente que será transferido a otro centro de atención. Para tal efecto, existen documentos
preestablecidos (hoja de traslado) donde se solicitan los datos necesarios, tales como:
• Identificación del paciente. El neonato debe ir bien identificado, con dos brazaletes, y los datos
que estos contienen deben confrontarse con los escritos en la documentación.
• Antecedentes del parto. Las condiciones y evolución del parto son un dato fundamental para el
manejo en el nivel terciario y el pronóstico posterior.
• Causa del traslado. El motivo del traslado debe especificarse claramente en el documento, así
como los procedimientos previos a este.
• Información a los padres. Debe informarse a los padres sobre el motivo del traslado, la condición
del niño o niña, los riesgos inherentes al traslado y el nombre del hospital al que se trasladará.
• Evaluación y estabilización.
El personal de traslado debe manejar en forma competente la vía aérea y debe ser capaz de: 1)
reconocer una falla respiratoria inminente, 2) ventilar efectivamente con bolsa y máscara, 3) realizar
una intubación efectiva y atraumática, 4) administrar surfactante y 5) manejar correctamente la
ventilación mecánica asistida.
Por lo general, todos los neonatos enfermos requieren de un acceso venoso central o periférico
durante el traslado. El personal de transporte debe contar con el equipo y las habilidades necesarias
para la toma rutinaria de vías IV confiables y seguras en el niño diminuto y de riesgo.
• Realizar recomendaciones para la estabilización. Estas deben ser claras, específicas y que
sirvan de apoyo al centro emisor para lograr una estabilización óptima.
• Informar al centro emisor. Una vez recibido el traslado, el centro receptor debe informar al
centro emisor de la llegada y condiciones del niño.
• Evaluación del transporte en colaboración con el centro emisor. Deben comentarse los
pormenores del traslado, en una forma crítica constructiva, para corregir eventos adversos
prevenibles y fortalecer aquellos aspectos que tiendan a mejorar la morbilidad y mortalidad
generada por el mismo transporte.
Equipamiento
• Incubadora de transporte.
• Monitores: cardiorrespiratorio, saturación de oxígeno, presión arterial no invasiva.
• Brazaletes para presión arterial (uno de cada tamaño).
• Sensores de saturación.
• Estetoscopio.
• Equipo para vía aérea:
Medicamentos
Otros insumos
• Gravedad de la enfermedad.
• Disponibilidad del medio de transporte y personal.
• Tiempo estimado de traslado interhospitalario.
• Distancia y condición de las vías.
• Características geográficas.
• Clima.
• Menor costo.
• Relativamente inmune al clima.
• Buen espacio interior.
• Lento.
Aéreo
1. Helicóptero
• Rápido y versátil.
• Necesidad de zona de aterrizaje.
• Vulnerable al clima.
• Altos costos.
• Poco espacio.
• Vibración y movimiento.
2. Avión
Factores de
Ambulancia terrestre Helicóptero Avión
comparación
Accesibilidad al
Buena Pobre Razonable
paciente
• Efecto de la altura sobre la presión barométrica. A mayor altitud, menor presión parcial de
oxígeno alveolar. Tomar en cuenta en el manejo de problemas respiratorios severos, en donde
los requerimientos de oxígeno pueden aumentar considerablemente.
• Efecto de la presión barométrica sobre el volumen de los gases. A mayor altitud, mayor
expansión de gases. Todo neumotórax debe ser corregido antes de salir, también debe prestarse
especial cuidado a los fenómenos obstructivos abdominales.
• Aceleración. Aumento de la presión arterial (PA) y la presión venosa central (PVC) y disminución
de la frecuencia cardiaca (FC).
De tal forma, deben realizarse todos los procedimientos necesarios antes del traslado, previniendo
así el desarrollo de condiciones adversas en ruta.
Algunas condiciones deben considerarse como indicativas de traslado del recién nacido con
tubo endotraqueal (TET):
Durante el periodo de transporte se debe llevar estricto control de la evolución del niño. Las
variaciones, como caída en la saturación de oxígeno o alteraciones en los signos vitales, deben
alertar al personal, quien entonces debe:
Otro aspecto a considerar es la adecuada provisión de oxígeno durante el traslado. Se debe tomar en
cuenta el flujo de oxígeno que se administrará al paciente y el tiempo estimado de duración del traslado.
La siguiente es una guía de capacidad de oxígeno para cada uno de los tamaños de los tanques
más utilizados:
• Hipotermia:
• Hipertermia:
- Daño cerebral.
La mayor parte del tiempo, las situaciones que llevan a la decisión de trasladar un recién nacido se
derivan de problemas médicos, quirúrgicos y malformativos que ocurren por el nacimiento de un niño
de riesgo en un nivel de atención inadecuado para la resolución de problemas de diverso grado de
complejidad.
• Prematuridad extrema.
• Síndrome de insuficiencia respiratoria del recién nacido (SIRI).
• Cardiopatías congénitas.
• Asfixia perinatal con encefalopatía hipóxico-isquémica (EHI) de moderada a severa.
• Defectos del tubo neural.
• Sepsis neonatal severa.
• Hernia diafragmática congénita.
• Atresia de esófago.
• Enterocolitis aguda necrotizante (EAN).
• Gastrosquisis y onfalocele.
• Status convulsivo.
Situaciones particulares
• Patologías neonatales específicas.
• Aborde inicial.
• Indicaciones especiales para el traslado.
Existen algunas condiciones especiales (patologías) que requieren medidas específicas, debidamente
establecidas, antes de trasladar al neonato. En el sitio de origen o centro emisor se realiza el abordaje
inicial de algunas de estas patologías, lo que mejorará considerablemente su evolución posterior.
• Estrés.
• Hijo de madre diabética.
• Prematuridad.
• Eritroblastosis fetal.
• RNTGEG y RNTPEG.
• Cardiopatía congénita.
• Sepsis.
El nivel óptimo de glicemia para el traslado debe ser superior a 50 mg/dl. Una vez obtenidos estos
niveles, se debe mantener un aporte uniforme de glucosa por medio de bomba de infusión, antes y
durante el transporte.
Atresia de esófago
La atresia de esófago es una malformación congénita caracterizada por ausencia de comunicación
entre el esófago y el resto del tubo digestivo.
• NVO.
• SOG # 10 f. / Succión.
• Solución glucosada 10% - 80 ml/kg/día – (3,3 ml/kg/hora).
Hernia diafragmática
La hernia diafragmática es un defecto de diversa magnitud en la formación del músculo del diafragma.
En condiciones ideales, el diagnóstico debe hacerse prenatal y el nacimiento debe planificarse en un
centro de atención terciario. Cuando no hay diagnóstico prenatal, debe sospecharse cuando existe:
Onfalocele – Gastrosquisis
El onfalocele y la gastrosquisis son dos defectos de la pared abdominal. Los niños que presentan
estos problemas tienen dificultad para regular la temperatura.
Obstrucción intestinal
La obstrucción intestinal tiene diversos orígenes. Clínicamente puede manifestarse con distensión
abdominal, vómitos, ausencia de meconización en las primeras 24 horas de vida y residuos gástricos
grandes.
• NVO.
• SOG 10 F con succión intermitente.
• Solución IV de acuerdo a electrolitos.
• Rx de abdomen.
Status convulsivo
Los problemas convulsivos en el recién nacido obedecen a múltiples etiologías, que comprenden
fenómenos hipóxicos, trastornos metabólicos, malformaciones, deficiencias enzimáticas, entre
otras causas.
• Fenitoína. Dosis inicial 15-20 mg/kg IV. Debe administrarse a una velocidad no mayor de 1 mg/
kg/minuto, para evitar arritmias cardiacas e hipotensión arterial. Dosis de mantenimiento: 3-4 mg/
kg/día en 2 o 4 dosis.
• Midazolan. Dosis inicial 0,2 mg/kg IV y luego 0,1-0,4 mg/kg/hora IV en casos de convulsiones
refractarias a fenobarbital y fenitoína.
Si no es posible la colocación de una sonda torácica, el aire libre puede evacuarse puncionando el
tórax con un catéter unido a una llave de tres vías, conectada a una jeringa.
Cardiopatías congénitas
La urgencia del traslado de un recién nacido en el que se sospecha la presencia de una cardiopatía
congénita, dependerá de la estabilidad cardiovascular y el tipo de defecto:
• Si es una cardiopatía cianótica ductus dependiente, debe evitarse el uso de oxígeno a FiO2
mayor al 40%.
• De ser posible, antes de iniciar el traslado comenzar con una infusión de prostaglandinas: 0,03
microgramos/kilogramos/minuto, con el fin de obtener SatO2 de al menos 60% (que evite la
acidosis metabólica).
• Una vez alcanzada una saturación aceptable, mantener el goteo al mínimo posible, para evitar
complicaciones como apneas e hipotensión.
• Posicionar en decúbito prono, con dos contenciones laterales que equilibren el tronco, y la cabeza
apoyada en un lado, no más alta que la lesión medular.
• En caso de defecto lumbosacro, usar barrera aislante con polietileno estéril, entre la zona
lesionada y la región perianal.
Previo mutuo acuerdo, iniciar con inducción pasiva de hipotermia, de la siguiente forma:
1) ___________________________________.
2) ___________________________________.
3) ___________________________________.
a. __________________________________.
b. __________________________________.
c. __________________________________.
d. __________________________________.
5. El equipo asistencial en el sistema de transporte está constituido por los siguientes tres elementos:
a. ___________________________________.
b. ___________________________________.
c. ___________________________________.
a. ______________________________________________________________.
b. ______________________________________________________________.
c. ______________________________________________________________.
d. ______________________________________________________________.
e. ______________________________________________________________.
f. ______________________________________________________________.
a. ______________________________________________________________.
b. ______________________________________________________________.
c. ______________________________________________________________.
d. ______________________________________________________________.
a. ___________________________________.
b. ___________________________________.
c. ___________________________________.
d. ___________________________________.
e. ___________________________________.
f. ___________________________________.
10. Las siguientes son cuatro indicaciones para traslado con TET:
a. ___________________________________.
b. ___________________________________.
c. ___________________________________.
d. ___________________________________.
11. Se considera hipoglicemia a valores de glucosa menores a ___________ y debe corregirse con
________________________ a _____ ml/kg/dosis.
a. ______________________________________________________________.
b. ______________________________________________________________.
c. ______________________________________________________________.
d. ______________________________________________________________.
e. ______________________________________________________________.
f. ______________________________________________________________.
g. ______________________________________________________________.
• CATEGORÍA
Equipo de bolsa III: este es un trazo anormal y es predictivo de un estado ácido-básico fetal anormal
y máscara
al momento de la observación. El rastreo de categoría III requiere evaluación e intervención
• inmediata.
Dispositivo de reanimación neonatal para ventilación con presión positiva, capaz de proveer
oxígeno hasta 90-100%.
• Mascarillas faciales en diferentes tamaños para recién nacido prematuro y de término (se
APÉNDICE
prefieren las1b. Equipo
de borde para la reanimación neonatal
almohadillado).
• Fuente de oxígeno con flujómetro.
• Fuente de aire comprimido.
• Mezclador
Equipo de oxígeno (flujo hasta de 10 L/min) y conexiones.
de succión
• Oxímetro de pulso y sensores.
• Peras de hule de aspirar.
• Equipo
Equipo de succión mecánico.
de intubación
• Sondas de succión Nº 5 F o 6 F, 8 F, 10 F, 12 F o 14 F.
• Sondas
• Laringoscopio con hojas
orogástricas 8 F rectas Nºde
y jeringa 0020
(pret.
ml. extremo), Nº 0 (prematuros) y Nº 1 (término).
•
• Aspirador
Baterías y de meconio.
bombillos extra para el laringoscopio.
• Tubos endotraqueales 2.5, 3.0, 3.5 mm de diámetro interno (ID).
Equipo de bolsa y máscara
• Tijeras.
• Esparadrapo u otro para fijación de tubo endotraqueal.
•
• Dispositivo
Torundas con dealcohol.
reanimación neonatal para ventilación con presión positiva, capaz de proveer
oxígeno hasta 90-100%.
• Detector de CO2 o capnógrafo.
•
• Mascarillas faciales en diferentes tamaños para recién nacido prematuro y de término (se
Mascarilla laríngea.
prefieren las de borde almohadillado).
• Fuente de oxígeno con flujómetro.
Medicamentos
• Fuente de aire comprimido.
•
• Mezclador de oxígeno
Epinefrina 1:10.000 (flujo
(0,1 hasta– de
mg/ml) 10 L/min)
(ampollas dey1conexiones.
ml de adrenalina 1:1.000 y agua estéril para
• Oxímetro de pulso y sensores.
preparar dilución, 1 ml de adrenalina 1:1.000 + 9 ml de agua).
• Cristaloides isotónicos (Solución salina normal) para expansión de volumen – 100 ml o 250 ml.
Equipo de intubación
• Dextrosa al 10%, 250 ml.
• Laringoscopio
Equipo con hojas
de cateterismo rectasumbilicales
de vasos Nº 00 (pret. extremo), Nº 0 (prematuros) y Nº 1 (término).
• Baterías y bombillos extra para el laringoscopio.
•
• Tubos
Guantesendotraqueales
estériles. 2.5, 3.0, 3.5 mm de diámetro interno (ID).
• Tijeras.
• Tijeras o bisturí.
• Esparadrapo u otro para fijación de tubo endotraqueal.
• Solución antiséptica.
• Torundas con alcohol.
• Cuerda umbilical.
• Detector de CO2 o capnógrafo.
• Catéteres umbilicales 3.5 F, 5 F.
• Mascarilla laríngea.
• Llaves de tres vías.
• Jeringas de 1, 3, 5, 10, 20, 50 ml.
• Agujas 25, 22, 21, 18 u otro objeto punzante para equipos que funcionan sin aguja.
•
• Epinefrina 1:10.000
Guantes y otros para(0,1 mg/ml) personal.
protección – (ampollas de 1 ml de adrenalina 1:1.000 y agua estéril para
• preparar
Fuente dedilución, 1 ml deuadrenalina
calor radiante otro. 1:1.000 + 9 ml de agua).
• Cristaloides isotónicos (Solución salina normal) para expansión de volumen – 100 ml o 250 ml.
• Superficie firme y acolchonada para reanimación.
• Dextrosa al 10%,
• Reloj con segundero. 250 ml.
• Sábanas secas y tibias.
Equipo de cateterismo de vasos umbilicales
• Estetoscopio neonatal.
• Guantes
• Esparadrapo.
estériles.
•• Tijeras
Monitorocardiaco
bisturí. y electrodos u oxímetro de pulso con sensor.
• Solución
• Cánula mayo (vía aérea orofaríngea) tamaño 0, 00,000 o 30, 40, 50 mm longitud.
antiséptica.
• Cuerda umbilical.
•
ParaCatéteres
niños muy umbilicales
prematuros3.5 F, 5 F.
(opcional)
• Llaves de tres vías.
•
• Jeringas
Fuente dedeaire
1, 3, 5, 10, 20, 50 ml.
comprimido.
•
• Agujas 25, de
Mezclador 22,oxígeno
21, 18 upara
otro mezclar
objeto punzante para equipos
aire comprimido que funcionan sin aguja.
y oxígeno.
• Oxímetro de pulso con sensor apropiado.
Misceláneas
• Bolsas plásticas con cierre para alimentos de un galón o plástico adhesivo para alimentos.
• Sabanita térmica.
• Guantes y otros para protección personal.
• Fuente
• Incubadora de transporte
de calor radiante upara
otro.mantener la temperatura del bebé durante el traslado a la sala de
recién nacidos.
• Superficie firme y acolchonada para reanimación.
• Reloj con segundero.
• Sábanas secas y tibias.
• Estetoscopio neonatal.
• Esparadrapo.
• Monitor cardiaco y electrodos u oxímetro de pulso con sensor.
• Cánula mayo (vía aérea orofaríngea) tamaño 0, 00,000 o 30, 40, 50 mm longitud.
1. Aproximadamente 4 a 10% de los recién nacidos requerirá alguna asistencia para iniciar
respiración regular y alrededor de 0,1% a 0,3% necesitará maniobras extremas de reanimación
neonatal para sobrevivir.
2. Antes del nacimiento los alveolos en los pulmones del bebé están expandidos y llenos de líquido.
3. Si el niño no inicia las respiraciones luego de la estimulación, se debe asumir que se encuentra
en apnea secundaria y debe proveer ventilación con presión positiva.
5. Todo parto debe ser atendido al menos por una persona(s) capacitada(s) cuya responsabilidad
sea el manejo del recién nacido, y si se anticipa un parto de alto riesgo deben estar presentes
como mínimo dos persona(s) capacitada(s), responsables exclusivamente del manejo del recién
nacido.
6. Los padres son considerados los más indicados para asumir la responsabilidad de la toma de
decisiones de sus hijos.
7. Los 4 principios éticos fundamentales que deben considerarse en la atención de un recién nacido
son:
8. Los padres de un niño que nacerá a las 25 semanas solicitan que si existe cualquier posibilidad
de daño cerebral, ellos desearían que no se hiciera ningún intento de reanimación en su niño.
¿Cuál de las siguientes acciones sería adecuada?
I. Apoyar sus deseos y prometer ofrecer a su niño solamente cuidados de confort después del
nacimiento.
II. Decirles que usted tratará de cumplir su decisión, pero que deberá esperar hasta el momento
del nacimiento para examinar al niño y determinar lo que se hará.
2. Las tres preguntas iniciales que nos permiten saber si un niño necesita reanimación al
nacimiento son:
3. Un recién nacido con líquido meconizado que no está vigoroso debe recibir ventilación a presión
positiva si luego de completar los pasos iniciales de la reanimación respira en forma irregular y/o
tiene frecuencia cardiaca menor a 100 lpm.
4. Cuando decimos que un niño no está vigoroso; el término “vigoroso” es definido por tres
características:
5. La posición correcta del recién nacido para optimizar la vía aérea es una ligera extensión del
cuello en posición de olfateo.
6. Anote las formas correctas de proveer oxígeno a flujo libre : a) Con la mano en forma de copa
alrededor de la cara del niño b) A través del reservorio abierto de una bolsa autoinflable c) Con
una mascarilla unida a una conexión de oxígeno.
7. Usted cuenta la frecuencia cardiaca de un recién nacido en seis segundos y cuenta seis latidos.
La frecuencia cardiaca es de 60 latidos/minuto.
8. La decisión de continuar o suspender la reanimación luego de los pasos iniciales se basa en los
siguientes signos:
a. Respiración espontánea.
b. Frecuencia cardiaca mayor a 100 latidos/minuto.
2. La reanimación de un recién nacido de término debe iniciarse con oxígeno al 21% (aire ambiente).
3. El paso más importante y efectivo en la reanimación neonatal es ventilar los pulmones del recién
nacido.
4. Si usted decide avanzar más allá de los pasos iniciales, debe colocarle al recién nacido un
sensor de oxígeno en la mano derecha y luego conectarlo a un oxímetro de pulso para valorar el
estado de oxigenación.
5. Las bolsas autoinflables necesitan un reservorio de oxígeno para administrar oxígeno de 90 a 100%.
8. Si el tórax del bebé se mueve como si estuviera haciendo respiraciones profundas y forzadas,
usted está sobredistendiendo los pulmones y podría producir un neumotórax.
9. Cuando usted ventila un recién nacido, debe comprimir la bolsa de reanimación con una frecuencia
de 40 a 60 ventilaciones por minuto.
10. Antes de suspender las ventilaciones asistidas, usted deberá notar mejoría en los siguientes
signos físicos:
11. Usted está utilizando una bolsa autoinflable para ventilar un niño. La bolsa se llena después
de cada compresión, pero el tórax del bebé no se eleva con cada ventilación. Las tres causas
serían:
a. Sello inadecuado.
b. Obstrucción de la vía aérea.
c. Presión insuficiente.
12. Si la ventilación con bolsa y máscara se prolonga por varios minutos, debe colocarse una sonda
orogástrica; La longitud correcta a introducir la sonda se obtiene midiendo del puente nasal al
lóbulo de la oreja y de ahí al punto medio entre apéndice xifoides y la cicatriz umbilical y se debe
colocar preferiblemente orogástrica.
5. La
5. La profundidad
profundidad correcta
correcta para
para las
las compresiones
compresiones torácicas
torácicas es
es aproximadamente:
aproximadamente:
2. Los niños con Síndrome de Pierre Robin que tienen obstrucción en la vía aérea superior pueden
ser ayudados colocando un tubo nasofaríngeo y posicionándolos en posición prona (boca abajo).
La intubación endotraqueal de estos niños es habitualmente difícil.
3. Se debe sospechar hernia diafragmática si el abdomen está excavado. Estos niños deben ser
intubados y se debe colocar una sonda orogástrica inmediatamente al nacimiento.
5. Los niños que no tienen respiraciones espontáneas y cuyas madres han recibido narcóticos,
deben primero recibir ventilación con presión positiva.
6. Si un niño con líquido amniótico meconizado ha sido reanimado y posteriormente presenta un
deterioro agudo, se debe sospechar un neumotórax.
7. Mencione cinco factores que incrementen el riesgo de reanimación en niños prematuros.
Pulmones inmaduros con déficit de surfactante.
Comando respiratorio central irregular.
Capilares cerebrales frágiles.
Sistema inmunológico inmaduro que aumenta la susceptibilidad a infecciones.
Músculos débiles que dificultan la respiración.
1) Asfixia.
2) Hipoglicemia.
3) Hipocalcemia.
2. ¿Qué temperatura debe mantener un recién nacido durante la reanimación neonatal? temperatura
neutra, entre 36 y 36,5 °C.
a. Malformaciones congénitas.
b. Problemas respiratorios.
c. Prematuridad extrema.
d. Asfixia perinatal.
5. El equipo asistencial en el sistema de transporte está constituido por los siguientes tres elementos:
a. Centro emisor.
b. Equipo de transporte.
c. Centro receptor.
a. Incubadora de transporte.
b. Monitores.
c. Estetoscopio.
d. Equipo para vía aérea.
e. Bolsa autoinfable.
f. Equipo de aspiración.
g. Ventilador de transporte.
h. Equipo para acceso vascular periférico y central.
i. Bombas de infusión.
a. Gravedad de la enfermedad.
b. Disponibilidad de medio de transporte y personal.
c. Tiempo estimado de traslado interhospitalario.
d. Distancia y condición de las vías.
e. Características geográficas.
f. Clima.
9. La solución endovenosa de elección para el transporte es: solución glucosada al 10% y se calcula
a 80 ml/ kg/ día, 3,3 ml/kg/hora.
10. Las siguientes son cuatro indicaciones para traslado con TET:
11. Se considera hipoglicemia a valores de glucosa menores a 40 mg/dl y debe corregirse con
solución glucosada al 10% a 1 - 2 ml/kg/dosis
2. Necesidad de resucitación, incluyendo ventilación con presión positiva con TET o máscara y
bolsa a los 10 minutos de nacido.
3. Acidosis dentro de la primera hora de vida (definida como pH <7 de una muestra sangre
umbilical, venosa, arterial o capilar).
4. Déficit de base >16 mEq/L en la primer hora de vida (en cualquier muestra de sangre umbilical,
venosa, arterial o capilar).
Encefalopatía
Categoría Encefalopatía severa
moderada
Estado de conciencia Letargo Estupor o coma
Actividad espontánea Disminuida Ausente
Flexión distal, extensión
Postura Descerebración
completa
Hipotonía
Tono Flácido
(focal ogeneralizada)
Reflejos primitivos:
Débil Ausente
Succión
Incompleto Ausente
Moro
Sistema autonómico
Desviadas, dilatadas, no
Pupilas Variable
reactivas a la luz
Frecuencia cardiaca Bradicardia Bradicardia
Respiración Contraídas Apnea
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