UNIVERSIDAD NACIONAL DE SAN MARTÍN
FACULTAD DE INGENIERÍA CIVIL Y ARQUITECTURA
ESCUELA PROFESIONAL DE INGENIERÍA CIVIL
Tema:
“Agua de riego”
Curso:
Irrigación
Docente:
Ing. Carlos Segundo Huamán Torrejón
Alumno:
David García Rodríguez
Miércoles, 20 de enero del 2021
San Martín – Perú
Agua de Riego
Es el agua que se aplica artificialmente en las operaciones de riego, para el
desarrollo de cultivos, las cuales pueden ser obtenidas de cuerpos de agua
superficiales o de pozos
El riego consiste en aportar agua a los cultivos por medio del suelo para
satisfacer sus necesidades hídricas que no fueron cubiertos mediante la
precipitación, o bien para incrementar la producción agrícola al transformar
zonas de agricultura de secano en zonas de regadío. Se utiliza en
la agricultura y en jardinería.
El riego es un procedimiento que consiste en el aporte artificial de agua a
un determinado terreno, generalmente con la intención de intentar con el
mismo facilitar el crecimiento de vegetales. Es implementado desde la
antigüedad por su relevancia en el desarrollo de la agricultura. En cada
momento histórico fueron empleándose distintas técnicas para garantizarlo,
dejando testimonios de distintas formas de encarar este intento. El riego es
enormemente importante en zonas en las que pueden existir variabilidades
de lluvias que hagan perder cosechas o las hagan mermar
considerablemente. Es por esta circunstancia que el desarrollo de nuevas
formas de proporcionar agua siempre estará presente para garantizar una
mejora en la producción de materias primas.
Utilización del agua para el riego
La agricultura es con diferencia la mayor consumidora de agua a nivel global.
El 70% del consumo de agua del mundo es para el riego de cultivos. en varios
países en vías de desarrollo, el agua destinada al riego de cultivos representa
el 95% del agua consumida, y juega un papel clave dentro de la producción
de alimentos y seguridad alimentaria. En la mayoría de estos países el
desarrollo de estrategias futuras de agricultura pasa por el mantenimiento y
mejora de la expansión de esta agricultura de regadío.
Por otro lado, el aumento en la presión sobre la utilización el recurso natural
de agua en la agricultura choca con otros sectores y representa un reto para
el medioambiente.
La Agricultura de Riego
La agricultura de riego o agricultura de regadío consiste en el suministro de
las necesarias cantidades de agua a los cultivos mediante diversos métodos
artificiales de riego. Este tipo de agricultura requiere inversiones de capital y
una cuidada infraestructura hídrica: canales, acueductos, aspersores,
estanques, etc, que exigen, a su vez, un desarrollo técnico avanzado. Entre
los cultivos habituales de regadío destacan los frutales, el arroz, las
hortalizas, la remolacha, etc.
El recurso agua es imprescindible para la producción de cultivos de su
disponibilidad depende la formación de nueva biomasa vegetal. En cultivos
como tomate y lechuga los contenidos de agua en el interior de la planta
superan el 90 %. Es claro que el agua es pieza clave para producir más
alimentos, pero también es claro que hoy en día constituye un recurso cada
vez más escaso. Para ejemplificar el consumo de agua en la agricultura
supongamos la meta de producción de un trigo de 5 ton/ha, donde se
necesitan alrededor de 500 L de agua para producir 1 kg de materia seca;
esto resulta en un consumo de 2500 m³ de agua/ha para producir dicho
rendimiento.
Recursos de agua destinados al riego
El agua utilizada para la agricultura procede tanto de fuentes naturales como
de recursos alternativos.
Los recursos Naturales incluyen el agua de lluvia, agua de superficie (ríos y
lagos). El uso de estos recursos debe realizarse de una forma sostenible.
Claramente el recurso de agua de lluvia depende de la climatología del área.
El agua de superficie es un recurso limitado y normalmente necesita de la
construcción de embalses lo cual implica un gran impacto ambiental.
Algunas alternativas es la reutilización de agua procedente de las estaciones
de tratamiento de aguas municipales y el agua de alcantarillado.
Sin embargo, la utilización de agua reciclada para el regadío puede tener
ciertos efectos adversos en la salud de la población y el medioambiente. Esto
depende de la aplicación del agua, las características de la tierra, las
condiciones climáticas y las prácticas agrarias. Por lo tanto, es muy
importante que se tengan en cuenta todos estos aspectos en la gestión del
agua reciclada.
Reutilización del agua para el regadío
La reutilización del agua para el regadío es una práctica común en todo el
mundo. En Europa, por ejemplo, hay un proyecto muy grande en Clermont-
Ferrand, Francia desde 1997 donde se emplean más de 10.000 m 3/día de un
efluente urbano se utilizan para el riego de 700 Ha de maíz. En Italia más de
4000 Ha de diferentes cultivos se riegan con agua reciclada. En España
también existen varios proyectos similares.
La calidad del agua empleada en el regadío es fundamental para el
rendimiento y cantidad de cultivos, mantenimiento de la tierra y protección
del medioambiente. Por ejemplo, las propiedades físicas y mecánicas de la
tierra (por ejemplo, la estabilidad de los agregados) la permeabilidad, son
muy sensibles a los diferentes tipos de iones presentes en el agua de riego.
Demanda de Agua de Riego
Su definición refiere a la cantidad total de agua que necesita un cultivo
determinado para realizar la evapotranspiración y la construcción celular,
desde la plantación hasta la cosecha, en un régimen climático específico.
En la ingeniería del riego, se hace uso de este término para hacer referencia a
la cantidad de agua cuya aportación a un cultivo satisface sus necesidades,
calculada con parámetros exclusivamente técnicos, pero pretendiendo un
significado planificador, no obstante hacerlo con independencia de los
precios. La demanda de agua de un regadío es entonces la intensidad de
consumo de agua inducida por la atmósfera en los campos de cultivo.
Las precipitaciones, y en concreto su fracción efectiva, aportan parte del agua
que los cultivos necesitan para satisfacer sus necesidades de transpiración. El
suelo actúa como reserva, almacenando parte del agua de las precipitaciones
y devolviéndosela a los cultivos en momentos de déficit o escasez. En climas
húmedos este mecanismo es suficiente para garantizar un crecimiento
satisfactorio de los cultivos de secano. En climas áridos, o durante periodos
secos prolongados, el riego es necesario para compensar el déficit de
evapotranspiración (transpiración del cultivo y evaporación del suelo)
producido por unas precipitaciones erráticas o insuficientes.
Una vez estimada la cantidad de agua disponible en el suelo, es necesario
evaluar la demanda del cultivo, en este caso representada por la
evapotranspiración. Sólo de esta forma sabremos la cantidad de agua
necesaria de ser entregada a través del riego, para cubrir la totalidad de las
necesidades del cultivo en sus distintas fases de desarrollo.