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JOSUE

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Josué

‫־הךשצ‬
"Dios cumple su promesa de una tierra"

Josué en varias versiones: 


 1  2  3  4  5  6  7  8  9  10  
11  12  13  14  15  16  17  18  19  20  21  22  23  24

Tiempo de Lectura= 2:10 / Contiene 24 capítulos, 658 versículos.

Contenidos

1. 1 Estructura de Josué
2. 2 Contexto Histórico de Josué 
3. 3 Autor y fecha
4. 4 Asera, diosa de la fertilidad
5. 5 Desde la promesa hasta la conquista
6. 6 Retos de Interpretación
7. 7 Temas históricos y teológicos
8. 8 Vista Panorámica de Josué
9. 9 Referencias Proféticas
10. 10 Importancia en la Biblia
11. 11 Extras de Josué
12. 12 Hojas de trabajo de Josué

MÉTODO CRÍTICO
1) ¿QUIÉN ESCRIBIÓ EL LIBRO? Josué

2) ¿CUÁNDO FUE ESCRITO? 1250 o 1400 a.C.

3) ¿A QUIÉN FUE ESCRITO? A sacerdotes, Israel, Extranjeros y a Nosotros

4) ¿DE DÓNDE FUE ESCRITO? Testigo ocular en los lugares nombrados.

MÉTODO  HISTÓRICO

1) ¿CUÁL ES EL TRASFONDO  HISTÓRICO DEL LIBRO? El libro de Josué lleva


ese nombre en honor de uno de los dos espías que más tarde llegó a ser el
sucesor de Moisés. Josué condujo a los israelitas en el cruce del Jordán, atacó y
conquistó a los Cananitas, y dividió la tierra entre sus seguidores. Los capítulos
que siguen contienen un discurso de Josué en el cual lleva al pueblo a normas
elevadas de conducta personal, amonestándolos a honrar a Dios.
    El nombre del libro es en honor del espía sucesor de Moisés. Como líder político,
religioso y militar condujo a los israelitas en el cruce del Jordán; atacó y conquistó a los
cananeos, y dividió la tierra entre quienes lo siguieron. En su discurso,
Josué dirige al pueblo a observar elevadas normas de conducta personal, y los exhorta a
honrar a Dios. Se destaca la intervención sobrenatural de Dios en el cruce del Jordán y en la
conquista de Jericó y Hai. Dios es siempre fiel, y cumple con sus promesas al conducir a su
pueblo y concederle la entrada a la Tierra Prometida.   

2) ¿SI ES UNA EPÍSTOLA CUANDO FUE FUNDADA LA IGLESIA?

3) ¿DE QUIÉN ESTÁ COMPUESTA LA IGLESIA? 

4) ¿CUÁLES SON SUS FUERZAS Y SUS DEBILIDADES?  Fuerza: Dios guiando,


y los enemigos entregados a Israel, por medio de Dios.  Debilidad: Problemas
internos, y  tratando de continuar en tomar la tierra.

MÉTODO LITERARIO
1) ¿QUE GENERO DE LITERATURA ES EL LIBRO?  Histórico

MÉTODO PANORÁMICO
1) ¿CUÁL ES LA IDEA PRINCIPAL DEL LIBRO? Conquistar la tierra prometida de
Israel, siendo instrumento de juicio.

2) ¿CUÁL FUE LA RAZÓN PRINCIPAL POR LA CUAL SE ESCRIBIÓ ESTE


LIBRO? Dios cumple sus promesas a pesar de nosotros Deuteronomio 32:6

PALABRAS CLAVE EN JOSUÉ (RV1960)  Capítulos 1-5: Josué, tierra,


fuerte, esforzarse, valiente, firme, mandar (como Jehová había mandado,
conforme al mandato de Jehová), poseer, pacto, el arca del pacto (de
Jehová), Israel. Capítulos 13-21: Israel ,tierra, Josué, Caleb, fuerte,
esforzarse, temor, mandar (mandamiento), pelear, tomar (en guerra),
heredad (herencia), posesión (para ésta incluya el capitulo12), poseer,
prometer. Capítulos 22-24: tierra, poseer (posesión), pacto, fuerte,
esforzarse, temor, mandato (mandamiento, mandar), servir, heredad
(herencia), Israel, Josué, prometer, pelear. 

TEMAS: Conquista, promesas de Dios, guerra santa.

COBERTURA HISTÓRICA: Desde el principio de la conquista hasta la muerte de


Josué. 

ÉNFASIS: EL compromiso de la guerra santa conforme a Dios que, mediante su


pueblo, derrota repetidamente a los cananeos idólatras; el regalo de la tierra al
pueblo de Dios, cumpliendo de esta manera su promesa del pacto a los patriarcas;
la necesidad de Israel de continuar la fidelidad del pacto con el único Dios. 
 

Estructura de Josué
Titulo: “Conquistando lo Obtenida”

Versículo Clave: 1:6 

“Esfuérzate y sé valiente; porque tú repartirás a este pueblo por heredad la tierra


de la cual juré a sus padres que  la daré a ellos”

1:1  Preparando la conquista PREPARATIVOS  


2:1  Espías a Jericó DE  
3:1  Paso del Jordán CONQUISTA  
5:1  Circuncisión y pascua   JEHOVÁ
6:1  Jericó   PROMETIÓ
7:1  Pecado de Acá GUERRA LA
8:1  Destrucción de Hai Y TIERRA
9:1  Astucia Gabaonita CONQUISTA  
10:1  Derrota de los Amorreos    
11:1  Derrotas  y Reyes    
13:1  Tierra por conquistar y    
distribución
14:1  Reparto de Canaán    
15:1  Repartición por tribus    
16:1  Territorios de Efrein y Manases REPARTICIÓN JEHOVÁ
18:1  Territorio para las demás tribus DE CUMPLIÓ
19:1  Las demás tribus CANAÁN SU
20:1  Ciudades de refugio   PROMESA
21:1  Ciudades Levitas    
22:1  Altar junto al Jordán AJUSTES Y  
23:1  Exhortación de Josué MUERTE  
24:1  Palabras finales y muerte de DE JOSUÉ  
Josué

 
 

Contexto Histórico de Josué 
     Cuando Moisés pasó el liderazgo a Josué antes de morir (Dt 34), Israel estaba al final de
su travesía en un período de cuarenta años por el desierto 1405 a.C. Josué estaba llegando a
los noventa años de edad cuando se convirtió en el líder de Israel. Él murió a la edad de
ciento diez años  (24:29), habiendo guiado a Israel a sacar a la mayoría de los cananeos y
habiendo dividido la tierra entre las doce tribus. Estando en las llanuras de Moab, al E del
río Jordán y la Tierra Prometida (Gn 12:7; 15:18-21), los israelitas esperaban la dirección
de Dios para conquistar la Tierra Prometida. Ellos enfrentaron a pueblos en el lado
occidental del Jordán que se habían sumergido tanto en iniquidad que Dios haría que la
tierra, por decirlo así, vomitara a estos habitantes (Lv 18:24, 25). Él le daría a Israel la tierra
por conquista, primordialmente para cumplir el pacto que Él le había dado a Abraham y a
sus descendientes, pero también para juzgar  justamente a los habitantes pecaminosos (Gn
15:16). La posesión por mucho tiempo atrás de diferentes partes de la tierra por parte de
varios pueblos se remontaba aún antes de la época de Abraham (Gn 10:15-19; 12:6; 13:7).
Sus habitantes habían continuado en un declive moral en la adoración de muchos dioses
hasta el tiempo de Josué.     

Autor y fecha
    Aunque el autor no es nombrado, el candidato más probable es Josué, quien era el testigo
ocular clave de los acontecimientos registrados (18:9; 24:26). Un asistente a
quien Josué preparo pudo haber terminado el libro al incluir comentarios tales como los que
tienen que ver con la muerte de Josué (24:29-33). Algunos han sugerido que esta sección
fue escrita por el sumo sacerdote Eleazar, o su hijo, Finees. Rahab aún estaba viva en el
tiempo cuando Josué 6:25 fue escrito. El libro fue terminado antes del reinado de David
(15:63; cp. 2 S 5:5-9). El período más probable en el que se escribió es 1405-1385 a.C.

    Josué nació en esclavitud egipcia, fue adiestrado por Moisés, y por la decisión de Dios se
levantó a su posición clave como guía de Israel en Canaán. Características distintas de su
vida incluyen: 

1.  Servicio (Ex 17:10; 24:13; 33:11; Nm 11:28)


2. Servicio como soldado (Ex 17:9-13)
3. Exploración (Nm 13: 14)
4. Súplica por parte de Moisés (Nm 27:15-17)
5. La soberanía de Dios (Nm 27:18)
6. La presencia del Espíritu (Nm 27:18; Dt 34:9)
7. Separación por parte de Moisés (Nm 27:18-23); Dt 31:7, 8, 13-15)
8. Carencia de egoísmo de manera total al Señor (Nm 32:12)      

Asera, diosa de la fertilidad


 

Estatuillas de Asera como ésta son un testimonio de la popularidad del culto a esta
antigua diosa de la fertilidad.

            Un pecado gravísimo, que se menciona reiteradamente en el Antiguo


Testamento, era la idolatría y la adoración a dioses falsos. Dios repetidamente
condenó el culto a Baal y Asera, las principales deidades masculina y femenina de
los cananeos y de otros pueblos cercanos.

            Baal y Asera eran los dioses más importantes de la fertilidad. Su culto solía
incluir actos sexuales con un sacerdote o una sacerdotisa, a los cuales se les
debía entregar una ofrenda. Esto básicamente llegaba a ser una actividad sexual
que se realizaba por dinero, razón por la cual la Biblia frecuentemente compara la
veneración a estos dioses con la prostitución.

            El nombre común de esta diosa en Babilonia y Mesopotamia era Istar (que
sobrevive en la actualidad bajo la forma Easter, nombre en inglés de la Pascua
Florida). Su nombre entre las naciones que circundaban Israel era Asera o
Astarté, pero los escritores bíblicos, aparentemente de manera deliberada,
cambiaron el nombre a Astarot o Astoret para que su pronunciación se asemejara
al vocablo hebreo que significa “vergüenza”. Efectivamente, el modo en que se la
veneraba era degradante y vergonzoso.

            En Israel y en los países vecinos es común encontrar todavía estatuillas de


esta y otras diosas de la fertilidad, claros indicios de la popularidad de su culto. La
adoración a esta diosa es mencionada en el Antiguo Testamento a partir de la
muerte de Josué en Jueces 2:13 (h. 1210 a.C.), hasta el reinado del rey Josías en
2 Reyes 23:13 (h. 640 a.C.).

 
Desde la promesa hasta la conquista
 

                  1445 El éxodo          

 
Moisés
Moisés 40 años de    
en el exilio de peregrinación por el
  en el palacio de Madián desierto Otoniel
  faraón  (Juez)
1485                   1445                          
  1525           1485 1445 1371
1405
<Nacimiento de 430 años desde que Jacob llegó a   1390?
 
Moisés Egipto y 480 años antes que Salomón Acianos 1381
comience la construcción del templo
          en Jerusalén (1Reyes 6:1) 1405 Josué 1390?

153 152 151 150 149 148 147 146 145 144 143 142 141 140 139 138 137 136
0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0

  
 

Retos de Interpretación
 

  Los milagros siempre retan a los lectores o a creer que el Dios quien creó
el cielo y la tierra (Gn. 1:1) puede hacer otras obras poderosas también, o
para explicarlos de tal manera que les quiten la identidad milagrosa. Tal
como en el día de Moisés, los milagros en este libro fueron parte del
propósito de Dios, tales como:

1. Su retención de las aguas del Jordán (Jos. 3:7-17)


2. La caída de los muros de Jericó (Jos. 6:1-27)
3. Las piedras de granizo (Jos. 10:1-11)
4. El día largo (Jos. 10:12-15)

  Otros retos incluyen:

1. ¿Cómo se relaciona la bendición de Dios sobre la remera Rahab,


quien respondió con fe, con el hecho de que ella mintió (Jos. 2)?
2. ¿Por qué fueron ejecutados con Acán los miembros de su familia
(Jos. 7)?
3. ¿Por qué fue Hai, con menos hombres que Israel, difícil de
conquistar (Jos. 7-8)?
4. ¿Qué quiere decir que Dios envío delante de Israel "tábanos" (Jos.
24:12)?      

Temas históricos y teológicos


 

  Una característica clave es la fidelidad de Dios en cumplir su promesa de


darle la tierra a los descendientes de Abraham (Gn. 12:7; 15:16-21; 17:8).
Por su quía (5:14-6:2), habitaron los territorios E y O del Jordán, y así la
palabra "poseer" aparece casi 20 veces.

  Relacionado a este tema se encuentra el fracaso de Israel al no llevar su


conquista a toda la tierra (13:1). Jueces 1-2 más tarde describe los
resultados trágicos de este pecado. Los versículos clave se enfocan en:

1. La promesa de Dios de posesión de la tierra (1:3, 6)


2. Meditación en la ley de Dios, lo cual era estratégico para su pueblo
(1:8)
3. La posesión parcial de la tierra por parte de Israel (11:23; 21:45;
22:4).
  La distribución específica de distintas porciones en la tierra era la tarea de
Josué, como se registra en los capítulos 13 al 22. Se colocaron levitas
estratégicamente en 48 ciudades para que los servicios espirituales de Dios
a través de ellos estuvieran razonablemente dentro del alcance de los
israelitas, independientemente del lugar en el que se encontraran.  

  Dios quería que su pueblo poseyera la tierra:

1. Para guardar su promesa (Gn 12:7)


2. Para preparar los acontecimientos que más tarde se llevarían a cabo
en el plan de su reino (Gn 17:8; 49:8-12) esto es, colocar a Israel en
la posición adecuada durante los períodos de los reyes y profetas
3. Para castigar a pueblos que eran una afrenta para Él debido a la
pecaminosidad extrema (Lv. 18:25)
4. Ser un testimonio para otros pueblos (Jos. 2:9-11), conforme al
propósito principal de pacto de Dios alcanzaba a todas las naciones
(Gn 12:1-3)

  

Vista Panorámica de Josué

El libro de Josué ocupa un lugar estratégico. La primera división del Antiguo


Testamento se compone de Génesis a Deuteronomio, y es conocida como la ley.
El libro de Josué es el primer libro de la segunda división, conocida como los libros
históricos (Josué a Ester). Este libro es nombrado así debido al hombre que llegó
a ser el líder de Israel después de la muerte de Moisés. La tradición antigua y la
evidencia interna del libro mismo indican también que Josué lo escribió. El nombre
en hebreo para “Josué” (equivalente al nombre en griego “Jesús”) significa “El
SEÑOR salva” o “Salvación del SEÑOR.”

Josué nació en la esclavitud egipcia. Después de salir de esa tierra durante el


éxodo, llegó a ser el asistente de Moisés (1:1; Ex 24:13) y presenció los hechos
poderosos de Dios en el desierto. Josué fue uno de los doce espías enviados a
explorar la tierra de Canaán (Nm 13:8, 16) y junto con Caleb dio un informe que
desafió al pueblo a seguir adelante en fe (Nm 14:6–9). Siendo general del ejército
de Israel, los dirigió en la conquista de la tierra (4:14; 6:27).
En este libro se registra que después de la muerte de Moisés, Josué repartió
los territorios a las tribus de Israel. Puesto que el éxodo de Egipto ocurrió
alrededor del año 1446 a.C. y la conquista de Canaán comenzaría en el 1406 a.C.
y continuaría por unos seis años (14:7, 10), la conquista debe fecharse entre
1406–1400 a.C. Es probable que Josué haya vivido diez años más por lo menos
(24:29), lo que hace que la fecha de la escritura del libro sea entre 1406–1390 a.C.

En el libro de Josué, Dios demostró su fidelidad al cumplir la promesa de darle


una tierra a Abraham y a sus descendientes (Gn 12:7; 15:18–21; 17:8). Lo único
que ellos tendrían que hacer era entrar a poseerla, lo cual Israel hizo bajo el
liderato de Josué. En forma similar, el cristiano ha sido bendecido con toda
bendición espiritual en Cristo (Ef 1:3), pero esas bendiciones deben ser
apropiadas personalmente (Ef 6:11, 13, 17).
 

Referencias Proféticas

    La historia de Rahab la ramera y su gran fe en el Dios de los israelitas, le da un


lugar junto a aquellos honrados por su fe en Hebreos 11:31. La suya es una
historia de la gracia de Dios hacia los pecadores y la salvación por gracia
solamente. Pero aún más importante, es el hecho de que por la gracia de Dios,
ella llegó a formar parte de la línea Mesiánica (Mateo 1:15).

    Uno de los rituales ceremoniales de Josué 5, encuentra su perfecto


cumplimiento en el Nuevo Testamento. Los versos 1-9 describen el mandamiento
de Dios de que aquellos que nacieron en el desierto fueran circuncidados cuando
entraran a la Tierra Prometida. Al hacerlo, Dios “quitó el oprobio de Egipto” de
ellos, significando que Él los limpiaba de los pecados de su vida anterior.
Colosenses 2:10-12 describe a los creyentes como siendo circuncidados en sus
corazones por Cristo Mismo, por quien hemos quitado la naturaleza de pecado de
nuestras vidas anteriores sin Cristo.

    Dios estableció ciudades de refugio para que aquellos que hubieran matado
accidentalmente a alguien, pudieran vivir ahí sin temor a la retribución. Cristo es
nuestro refugio a quien “hemos acudido para asirnos de la esperanza puesta
delante de nosotros” (Hebreos 6:18).

    El Libro de Josué contiene un predominante tema teológico del reposo. Los
israelitas, después de vagar por el desierto 40 años, finalmente entraron al reposo
que Dios había preparado para ellos en la tierra de Canaán. El escritor de Hebreos
utiliza este incidente como una advertencia para que nosotros no permitamos que
la incredulidad nos impida entrar en el reposo de Dios en Cristo (Hebreos 3:7-12).

Importancia en la Biblia
    Josué contiene elementos de gran importancia para los cristianos. Los principales son la
demostración inequívoca de la fidelidad de Dios con su pueblo al darle la
tierra prometida, los detalles en cuanto al propósito de Dios con Israel, la
obediencia y las bendiciones de Dios para aquellos que le escuchan y obedecen
con fidelidad.

    Pero lo más importante e interesante es ver el propósito de Dios al preparar el


camino para la venida de Cristo por medio de Israel. Las varias referencias hechas
a Josué en el Nuevo Testamento demuestran su importancia para los creyentes de
la iglesia naciente y desde luego para los creyentes de hoy día ( Hch 7.45 ; Heb
4.8 ; 11.30 ; Stg 2.25 ).

El valle de Ajalón, en donde el sol se detuvo durante una batalla entre Josué y los reyes
amorreos ( Jos 10.1–15 ).

Extras de Josué

 Libro de Josué   Preguntas en la Biblia   * LAS NARRACIONES


 Josué en Wikipedia  Vista panorámica de Josué  La vida de Josué
 Figuras de Dicción   Comentario de Josué  Escenario histórico de Josué
 Bosquejo de Josué    

Hojas de trabajo de Josué

 Capítulos de Josué

Josué contribuye a la historia de Dios acerca de la redención al traer el


cumplimiento de la promesa del pacto de la tierra hecha en Génesis (y a lo
largo de todo el Pentateuco), poniendo así el escenario para las fases
siguientes de la historia

La Palabra de Jehová es viva

Puntos sobresalientes del libro de Josué

ACAMPADOS en las llanuras de Moab, en 1473 a.E.C., los israelitas deben de


emocionarse al oír las siguientes palabras: “Prepárense provisiones, porque de hoy a tres
días van a cruzar este Jordán para entrar y tomar posesión de la tierra que Jehová su
Dios les da para tomar posesión de ella” (Josué 1:11). Su viaje de cuarenta años por el
desierto está llegando a su fin.

Poco más de dos decenios después, Josué, el caudillo del pueblo, se pone de pie en el
corazón de la tierra de Canaán y declara a los ancianos de Israel: “Vean, yo les asigné
por sorteo estas naciones que quedan como herencia para sus tribus, y todas las
naciones que yo corté, desde el Jordán hasta el mar Grande, donde se pone el sol.
Y Jehová su Dios fue el que siguió empujándolas de delante de ustedes, y las desposeyó
por causa de ustedes, y ustedes tomaron posesión de la tierra de ellas, tal como les había
prometido Jehová su Dios” (Josué 23:4, 5).

Escrito por Josué en 1450 a.E.C., el libro que lleva su nombre es un emocionante relato
histórico de lo que sucedió durante esos veintidós años. Ahora que nos hallamos al
umbral del prometido nuevo mundo, nuestra situación es parecida a la de los hijos de
Israel que estaban listos para tomar posesión de la Tierra Prometida. Por este motivo,
analicemos con interés el libro de Josué (Hebreos 4:12).

A “LAS LLANURAS DESÉRTICAS DE JERICÓ”

(Josué 1:1–5:15)

Josué recibe una asignación muy importante cuando Jehová le dice: “Moisés mi siervo
está muerto; y ahora levántate, cruza este Jordán, tú y todo este pueblo, a la tierra que les
voy a dar a ellos, a los hijos de Israel” (Josué 1:2). Josué dirigirá a una nación de varios
millones de personas a la Tierra Prometida. En preparación para ello, envía dos espías a
Jericó, la primera ciudad que será conquistada. Allí vive Rahab la ramera, quien ha oído
de los actos poderosos que Jehová ha efectuado a favor de su pueblo. Ella protege y
ayuda a los espías, y a cambio, estos le prometen que sobrevivirá.

Cuando regresan los espías, Josué y el pueblo están listos para emprender la marcha y
cruzar el Jordán. Aunque se desborda por sus riberas, el río no supone ningún obstáculo
para ellos, pues Jehová lo detiene como si colocara una represa y permite que las aguas
de más abajo se viertan en el mar Muerto. Los israelitas cruzan el Jordán y acampan en
Guilgal, cerca de Jericó. Cuatro días más tarde, en la noche del 14 de Abib, celebran la
Pascua en las llanuras desérticas de Jericó (Josué 5:10). Al día siguiente empiezan a
comer del producto del suelo, y cesa la provisión del maná. Durante ese tiempo, Josué
circuncida a todos los varones que nacieron en el desierto.

Respuestas a preguntas bíblicas:

2:4, 5. ¿Por qué engaña Rahab a los hombres del rey que buscan a los espías?
Rahab arriesga su vida para proteger a los espías porque ha puesto fe en Jehová. Por
tanto, no está obligada a revelar su paradero a hombres que pretenden hacer daño al
pueblo de Dios (Mateo 7:6; 21:23-27; Juan 7:3-10). De hecho, Rahab fue “declarada justa
por obras”, entre ellas la de enviar por otro camino a los emisarios del rey (Santiago 2:24-
26).

5:14, 15. ¿Quién es “el príncipe del ejército de Jehová”? El príncipe que acude a
fortalecer a Josué cuando empieza la conquista de la Tierra Prometida es probablemente
“la Palabra”: Jesucristo en su existencia prehumana (Juan 1:1; Daniel 10:13). ¡Cuánto nos
fortalece la garantía de que el glorificado Jesucristo apoya al pueblo de Dios en su
guerrear espiritual!

Lecciones para nosotros:

1:7-9. Leer la Biblia a diario, meditar regularmente sobre lo que dice y poner en práctica lo
que aprendemos es esencial para tener éxito en nuestras actividades espirituales.

1:11. Josué manda al pueblo que prepare las provisiones y que no se quede de brazos
cruzados esperando que Dios las suministre. La exhortación de Jesús sobre dejar de
inquietarnos por las necesidades de la vida, además de la promesa de que “todas estas
otras cosas [nos] serán añadidas”, no significa que no debamos tomar medidas para
mantenernos (Mateo 6:25, 33).

2:4-13. Tras oír las noticias sobre las grandes obras de Jehová y al darse cuenta de que
el tiempo en que vivía era crítico, Rahab decide ponerse de parte de los adoradores de
Dios. Si usted lleva algún tiempo estudiando la Biblia y reconoce que vivimos en “los
últimos días”, ¿no cree que debería tomar la decisión de servir a Dios? (2 Timoteo 3:1.)

3:15. Dado que el informe de los espías enviados a Jericó es favorable, Josué actúa con
rapidez y no aguarda hasta que las aguas del Jordán bajen. Con respecto a las obras
relacionadas con la adoración verdadera, debemos actuar con valor y no demorarnos
esperando a que las circunstancias parezcan más convenientes.

4:4-8, 20-24. Las doce piedras que se toman del lecho del Jordán han de servir de
recordatorio a Israel. Los actos de liberación que Jehová ha efectuado a favor de su
pueblo de la actualidad también son recordatorios de que él apoya a sus siervos.

CONTINÚA LA CONQUISTA

(Josué 6:1–12:24)
La ciudad de Jericó está ‘bien cerrada, nadie sale y nadie entra’ (Josué 6:1). ¿Cómo se
tomará la ciudad? Jehová dice a Josué lo que tiene que hacer. Poco después, los muros
se derrumban, y la ciudad queda destruida. Solo se salvan Rahab y sus parientes.

La siguiente conquista es la ciudad real de Hai. Los espías enviados a ella informan que
tiene pocos habitantes, por lo que no se requieren muchos hombres para tomarla. Sin
embargo, los tres mil soldados que se envían para atacarla terminan huyendo de los
hombres de Hai. ¿Por qué? Jehová no está con los israelitas. Acán, de la tribu de Judá,
pecó durante la invasión de Jericó. Tras atender el asunto, Josué marcha contra Hai.
El rey de esta ciudad está ansioso de pelear con los israelitas, pues ya antes los ha
vencido. Pero Josué aprovecha el exceso de confianza de los defensores y captura la
ciudad.

Gabaón es ‘una ciudad grande, mayor que Hai, y todos sus hombres son poderosos’
(Josué 10:2). No obstante, al oír de las victorias de Israel sobre Jericó y Hai, los hombres
de Gabaón se valen de una treta para que Josué celebre un pacto de paz con ellos. Las
naciones vecinas ven en esta deserción una amenaza para ellas. Cinco de sus reyes
forman una alianza y atacan Gabaón. Israel rescata a los gabaonitas y derrota por
completo a los atacantes. Entre las demás conquistas bajo la dirección de Josué figuran
ciudades en el sur y el oeste, así como la victoria sobre la coalición de los reyes del norte.
El número de reyes vencidos al oeste del Jordán asciende a 31.

Respuestas a preguntas bíblicas:

10:13. ¿Cómo es posible tal fenómeno? “¿Hay cosa alguna demasiado extraordinaria
para Jehová”, el Creador de los cielos y la Tierra? (Génesis 18:14.) Si así lo decide, él
puede alterar el movimiento de nuestro planeta de modo que, desde la óptica de un
observador terrestre, parezca que el Sol y la Luna están inmóviles. O puede dejar que la
Tierra y la Luna prosigan su movimiento y refractar la luz del Sol y la Luna de forma que
sigan brillando. Sea como fuere, “ningún día ha resultado ser como aquel” en toda la
historia humana (Josué 10:14).

10:13. ¿Qué es el libro de Jasar? El libro se vuelve a mencionar en 2 Samuel 1:18 con
referencia a un poema llamado “El arco”, una canción de duelo por el rey Saúl de Israel y
su hijo Jonatán. El libro era probablemente una colección de canciones y poemas sobre
temas históricos, y parece que los hebreos lo conocían bien.
Lecciones para nosotros:

6:26; 9:22, 23. La maldición que Josué pronuncia cuando Jericó es destruida se cumple


unos quinientos años más tarde (1 Reyes 16:34). La maldición de Noé contra su nieto
Canaán se cumple cuando los gabaonitas se convierten en obreros (Génesis 9:25, 26).
La palabra de Jehová siempre se cumple.

7:20-25. Algunos quizá piensen que el robo de Acán fue una falta de poca importancia y
no perjudicó a nadie más. Tal vez consideren triviales también los pequeños robos y las
violaciones menores de las leyes bíblicas. Nosotros, sin embargo, debemos ser como
Josué en nuestra resolución de resistir la presión a cometer actos ilegales o inmorales.

9:15, 26, 27. Debemos tomar en serio los acuerdos que hacemos y cumplir nuestra
palabra.

JOSUÉ ASUME SU ÚLTIMA GRAN TAREA

(Josué 13:1–24:33)

Ya entrado en años —cerca de 90—, Josué emprende la enorme tarea de repartir la


tierra. Tanto las tribus de Rubén y Gad como la media tribu de Manasés ya han recibido
su herencia al este del Jordán. A las demás tribus se les da ahora una herencia en el lado
oeste echando suertes.

Se erige el tabernáculo en Siló, en el territorio de Efraín. Caleb recibe la ciudad de


Hebrón, y Josué, Timnat-sérah. Los levitas heredan 48 ciudades, entre ellas las seis
ciudades de refugio. En su regreso a su herencia situada al este del Jordán, los guerreros
de Rubén, Gad y la media tribu de Manasés edifican un altar “sumamente descollante”
(Josué 22:10). Las tribus que se encuentran al oeste del Jordán ven en esa acción un
acto de apostasía, y por poco estalla una guerra entre las tribus; sin embargo, la buena
comunicación impide el derramamiento de sangre.

Después que Josué ha vivido por algún tiempo en Timnat-sérah, reúne a los ancianos, los
cabezas, los jueces y los oficiales de Israel, y los exhorta a ser valerosos y mantenerse
fieles a Jehová. Luego congrega a todas las tribus en Siquem. Allí repasa los tratos de
Jehová desde los días de Abrahán, y de nuevo los insta a “[temer] a Jehová y [servirle]
exentos de falta y en verdad”. El pueblo se siente impulsado a responder: “¡A Jehová
nuestro Dios serviremos, y a su voz prestaremos atención!” (Josué 24:14, 15, 24). Tras
estos sucesos, Josué muere a la edad de 110 años.

Respuestas a preguntas bíblicas:

13:1. ¿Contradicen estas palabras lo que dice Josué 11:23? No, pues la conquista de
la Tierra Prometida tuvo dos fases: primero, la guerra nacional en la que se derrotó a 31
reyes de la tierra de Canaán y que acabó con el dominio de los cananeos, y después, la
ocupación completa de la tierra, bien por medio de la acción individual, o por la
intervención de una tribu (Josué 17:14-18; 18:3). Aunque los hijos de Israel no lograron
expulsar por completo a los cananeos, los sobrevivientes no representaron una verdadera
amenaza para la seguridad del pueblo de Dios (Josué 16:10; 17:12). Josué 21:44 dice:
“Jehová les dio descanso todo en derredor”.

24:2. ¿Adoraba ídolos Taré, el padre de Abrahán? Al principio no era siervo de Jehová
Dios. Es probable que rindiera culto al dios luna Sin, muy popular en Ur. Según la
tradición judía, tal vez hasta fabricara ídolos. No obstante, cuando Abrahán sale de Ur por
orden divina, su padre lo acompaña a Harán (Génesis 11:31).

Lecciones para nosotros:

14:10-13. Aunque tiene 85 años de edad, Caleb solicita la difícil asignación de desalojar la
región de Hebrón, que está ocupada por los anaquim, hombres de extraordinaria estatura.
Con la ayuda de Jehová, este experimentado guerrero los conquista, y Hebrón se
convierte en ciudad de refugio (Josué 15:13-19; 21:11-13). El ejemplo de Caleb nos anima
a no eludir ninguna asignación teocrática difícil.

22:9-12, 21-33. Debemos tener cuidado de no juzgar mal los motivos de los demás.

‘Ni una sola palabra ha fallado’

A una edad muy avanzada, Josué dice lo siguiente a los hombres de autoridad de Israel:
“Ni una sola palabra de todas las buenas palabras que Jehová su Dios les ha hablado ha
fallado. Todas se han realizado para ustedes” (Josué 23:14). El relato histórico de Josué
ilustra vívidamente la veracidad de esa afirmación.

“Todas las cosas que fueron escritas en tiempo pasado —escribió el apóstol Pablo—
fueron escritas para nuestra instrucción, para que mediante nuestro aguante y mediante el
consuelo de las Escrituras tengamos esperanza.” (Romanos 15:4.) Podemos confiar en
que nuestra esperanza en las promesas de Dios no es infundada. Ninguna promesa
fallará; todas se realizarán.

El libro de Josué (cuyo nombre significa "Dios es salvación) está lleno de lecciones prácticas, de
conceptos que son un desafío y que nos ayudan a entender los principios de una vida guiada por el
Espíritu. La clave del libro lo encontramos en el Nuevo Testamento: "Estas cosas....están escritas
para nuestra instrucción, para nosotros sobre quienes ha llegado el fin de las edades. (1ª Cor.
10:11) Lo que pasó el pueblo de Israel en sus experiencias históricas se convierte en los ejemplos
o metáforas que podemos aplicar a las batallas espirituales en este peregrinaje espiritual en que
nos encontramos. Estas experiencias tienen una aplicación exacta y apropiada para nosotros.

Josué es uno de los dos libros del Antiguo Testamento que todo cristiano debería dominar a fondo.
(El otro es el libro de Daniel.) Estos mensajes han sido principalmente diseñados para ayudar a los
cristianos a soportar el primer impacto total de la batalla del mundo, la carne y el demonio. Si siente
usted la fuerza de los poderes que se oponen, si el tremendo y sutil engaño de los principados y
potestades en contra de los cuales estamos han caído sobre usted, de manera que siente que vive
en conflicto (Efes. 6:12) estos libros serán especialmente importantes para usted.

El hecho de que Josué siga al libro de Deuteronomio forma parte, sin duda, de la sabiduría y el
cuidado de Dios. Deuteronomio nos prepara para Josué presentándonos la importante segunda ley
espiritual "la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la
muerte (Rom. 8:2), que nos guiará a la experiencia que encontramos en Josué como el libro de la
victoria.

El libro de Josué se divide en tres importantes secciones. Los capítulos del uno al cuatro tienen
que ver con el momento en que el pueblo entra en la tierra y todo lo que eso representa. Si en este
momento está usted luchando con el problema de cómo conseguir una vida de victoria en Cristo,
cómo salir del desierto de la duda, de ese vagar inquieto y de la mera subsistencia para obtener
toda la bendición de una experiencia guiada por el Espíritu, entonces esta es la sección que
debería interesarle, aquella en la que se nos habla del momento en que Israel llega a la tierra, del
desierto a Canaan. Los capítulos cinco al veintiuno abarcan la conquista de Israel de la tierra por
medio de una serie de batallas y conflictos con los que se encontraron al llegar a la tierra
prometida. Los capítulos veintidós a veinticuatro, incluyendo muchos pasajes de labios del propio
Josué, exponen los riesgos y peligros en la tierra contra los cuales nos debemos de proteger a fin
de permanecer en una situación de victoria, que representa la tierra. La tierra de Canaan es una
imagen, como ya hemos mencionado, de la vida llena del Espíritu, la vida que Dios deseaba que
todo cristiano pudiese vivir y en esto no hay excepciones. La vida llena del Espíritu no es solo para
ciertos cristianos muy avanzados, sino que ha sido provista por Dios para cada uno de los que
forman parte de su puedo. Comenzando por el capítulo uno nos encontramos con una imagen muy
descriptiva de esa vida:

"Mi siervo Moisés ha muerto. Ahora levántate, pasa el Jordán tú con todo este pueblo, a la tierra
que yo doy a los hijos de Israel...!" (1:2)

La tierra se le da al pueblo de Israel, de la misma manera que la vida en Cristo está a su alcance
sin que tenga usted que hacer el más mínimo esfuerzo. En el versículo tres, se dará usted cuenta
de que a pesar de que la tierra les había sido dada, seguía siendo necesario que tomasen
posesión de ella. El título de propiedad es un don de Dios, pero la posesión es el resultado de
nuestro caminar en obediencia.

"Yo os he dado, como lo había prometido a Moisés, todo lugar que pise la planta de vuestro pie."
(1:3)

La idea es que podemos tener todo cuanto tomemos. Puede usted tener todo lo que quiera de la
vida espiritual, nunca se le dará más. Dios no le dará a usted nunca más de lo que usted esté
decidido a tomar. De modo que si no está usted satisfecho con el grado de su experiencia real de
victoria, es debido sencillamente a que no ha querido usted más porque puede usted disfrutar de
todo cuanto quiera. "Yo os he dado...todo lugar que pise la planta de vuestro pie.

A continuación se describe la tierra como abundante y de gran extensión, una vida en la que
encontrará usted todo lo que necesite, en todos los aspectos de su vida. "Una tierra en la que fluye
leche y miel. (Exo. 3:8)

"Vuestro territorio será desde el desierto y el Líbano hasta el gran río, el río Eufrates, toda la tierra
de los heteos hasta el mar Grande, donde se pone el sol." (1:4)

Pero nos encontramos con una tierra en la que se plantea al mismo tiempo el conflicto y la victoria:

"Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida. Como estuve con Moisés, estaré contigo;
no te dejaré ni te desampararé." (1:5)

Una de las primeras cosas que aprendemos al encontrarnos en la situación en la que vivimos en el
Espíritu es que, a pesar de que nos encontramos con conflictos, cada conflicto puede convertirse
en una victoria y no tenemos necesidad de vivir derrotados. Es una frontera, por así decirlo, y no
hay nada más emocionante que la vida en la frontera. Esta vida es especialmente como vivir en la
frontera obteniendo la victoria en Cristo.

El secreto de vivir en la tierra incluye tanto una promesa como una presencia, un corazón
obediente y un espíritu de poder. Dios dijo:

"Esfuérzate y sé valiente, porque tú harás que este pueblo tome posesión de la tierra que juré a
sus padres que les daría. Solamente esfuérzate y sé muy valiente...

Va a requerir valor porque no se puede ir de un lado a otro, sin ningún propósito, entre la multitud. Es preciso
que camine usted contra corriente.

"para cuidar de cumplir toda la ley que mi siervo Moisés te mandó. No te apartes de ella ni a la derecha ni a la
izquierda, para que tengas éxito en todo lo que emprendas. Nunca se aparte de tu boca este libro de la Ley;
más bien, medita en él de día y de noche, para que guardes y cumplas todo lo que está escrito en él. Así
tendrás éxito y todo te saldrá bien. (1:6-8)

¡He ahí la grandeza del libro de Josué! ¡Ahí tenemos la promesa! La palabra escrita debe de ser
nuestra continua meditación, que nos ha sido mandada, y debemos de estudiarla a fin de "conocer
la verdad y la verdad os hará libres. (Juan 8:32)

"¿No te he mandado que te esfuerces y seas valiente? No temas ni desmayes, porque Jehová tu
Dios estará contigo dondequiera que vayas. (1:9) Y contamos con la presencia del Espíritu Santo
que nos acompaña porque un corazón obediente da como resultado un espíritu de poder. Así es la
vida en la tierra."

En el capítulo dos nos encontramos con la asombrosa e intrigante historia de Rahab y los espías
que fueron enviados por el pueblo de Israel. Cuando estos espías llegaron a la casa de Rahab, ella
les escondió debajo de unos manojos de lino que tenía ordenados sobre la azotea secándose.
Mientras los hombres de la ciudad les estaban buscando, ellos se enteraron de un secreto
sorprendente de labios de Rahab:

"Sé que Jehová os ha dado esta tierra, porque el miedo a vosotros ha caído sobre nosotros. Todos
los habitantes de esta tierra se han desmoralizado a causa de vosotros. Porque hemos oído que
Jehová hizo que las aguas del Mar Rojo se secaran delante de vosotros cuando salisteis de Egipto,
y lo que habéis hecho a los dos reyes de los amorreos al otro lado del Jordán: a Sejón y a Og, a los
cuales habéis destruido por completo. Al oír esto, nuestro corazón desfalleció. No ha quedado más
aliento en ninguno a causa de vosotros, porque Jehová vuestro Dios es Dios arriba en los cielos y
abajo en la tierra." (2:9-11)

¿Cuánto tiempo antes de que entrasen los espías en esta ciudad habían tenido lugar estos
acontecimientos? Cuarenta años. En otras palabras, durante cuarenta años los habitantes de
Jericó habían sido un enemigo derrotado y sus corazones habían estado desfallecidos, quedando
derrotados mucho antes de que los ejércitos ni siquiera se les acercasen. Israel podría haber
entrado en cualquier momento y se pudo haber apoderado de la tierra. ¿Cuánto tiempo lleva usted
esperando para entrar y librarse de un enemigo derrotado en su vida?

A continuación leemos acerca de los espías:

"Caminando ellos, llegaron a la región montañosa y estuvieron allí tres días, hasta que los que los
perseguían regresaron. Quienes los perseguían los buscaron por todo el camino, pero no los
hallaron. Después los dos hombres se volvieron, descendieron de la región montañosa y cruzaron
el Jordán. Fueron a Josué hijo de Nun y le contaron todas las cosas que les habían acontecido.
Ellos dijeron a Josué:

--¡Jehová ha entregado toda la tierra en nuestras manos! Todos los habitantes de esta tierra tiemblan ante
nosotros." (2:22-24)

Después de tres días regresaron contando esta historia. Fíjese en los primeros versículos del
capítulo tres. En el tercer día "muy de mañana se prepararon para entrar en la tierra. Aquí tenemos
un recordatorio de que la resurrección tuvo lugar el tercer día, por la mañana muy temprano. Y fue
mediante el poder de la resurrección que entraron y se apoderaron de la tierra de Canaan, siendo
esto una imagen de Cristo obrando por medio de nosotros y a través de nosotros para
concedernos la victoria sobre todas las derrotas, los impedimentos y todo lo que obstaculiza
nuestra vida.

Sin embargo, entre los israelitas y la tierra, seguía fluyendo aún el Río Jordán. El relato de cómo
cruzaron el Jordán es bastante parecido al de la ocasión en que cruzaron el Mar Rojo. En muchos
sentidos ambos son una imagen de la misma cosa: la muerte. Cualquier hombre que se aventure a
atravesar el Mar Rojo sin que se hubiesen separado sus aguas hubiera perecido, de manera que el
hecho de atravesar las aguas es una imagen de la muerte.

Ahora bien, como es posible que ya sepa usted, el cruzar el Mar Rojo es una imagen de la muerte
de Cristo a nuestro favor, al separarnos del mundo con todas sus actitudes, sus costumbres y
opiniones. En otras palabras, cuando usted se hizo cristiano, cambió usted sus ideas y su sentido
de los valores. Su bautismo fue una expresión del hecho de que estaba usted pasando de una vida
a otra y de que había cambiado totalmente su actitud. Ese fue el Mar Rojo, la muerte de Jesús a su
favor.

Pero el Jordán es una imagen de su muerte en Cristo, cuando usted acaba con su existencia
adámica, cuando todo cuanto es usted acaba en Adán, cuando deja de confiar en sí mismo,
cuando deja de querer dejarse guiar por su propio plan, de tomar sus propias decisiones y de fijar
sus propias metas, descubre usted que no puede usted tener la vida de Cristo siguiendo el plan
que usted se ha trazado. Si quiere usted aferrarse a su programa, solamente podrá tener usted su
propia vida adámica y caída, pero si quiere usted la vida de Jesús, tendrá usted que aceptar al
mismo tiempo su plan, que es uno de victoria. Al aceptar el principio que esta decisión representa
cruza usted o bien el Mar Rojo o el Río Jordán. Pero el cruzar el Jordán es lo que hace usted al
renunciar a su propio programa, cuando se decide y dice: "Está bien, si esto es lo que quieres para
mi, Señor, así será. Eso es lo que pasó en el caso de Israel, al entrar en la tierra.

Usted cruza el Jordán de la misma manera que cruzó el Mar Rojo:

"Y Jehová dijo a Josué: --Desde este día comenzaré a engrandecerte ante los ojos de todo Israel,
para que sepan que como estuve con Moisés, así estaré contigo." (3:7)

Por medio de la fe, eso es todo. Mediante la obediencia y por la fe. Dios le está diciendo a Josué:
"De la misma manera que guié a Moisés para que Israel pudiese cruzar el Mar Rojo, te guiaré a ti
para que Israel pueda ahora atravesar el Jordán. ¡Del mismo modo! Experimenta usted la vida de
Cristo por cada momento de vida de la misma manera que hizo usted suya la muerte de Cristo por
sus pecados. La fe que le sacó a usted de Egipto es la misma que le lleva a la tierra. Como escribió
Pablo: "Por lo tanto, de la manera que recibisteis a Cristo Jesús, el Señor, así andad en él. (Col.
2:6)

¿Era más difícil para Israel cruzar el Río Jordán de lo que lo fue cruzar el Mar Rojo? No,
sencillamente pasaron, las aguas se retiraron hacia los lados y atravesaron por el centro. Lo
mismo, sin problemas y, como ve, no hay nada de diferente en lo que se refiere a entrar en la
tierra. Es sencillamente creer que Dios está en usted y que lo que ha dicho acerca de usted es
verdad, que él ha roto los lazos que le unían a usted a su antigua vida (usted estuvo de acuerdo en
ello) y le ha dado una nueva base que funcionará. Usted debe creerlo y salir sobre esa base,
diciendo: "gracias Señor por estar en mi para hacer a través de mi todo lo que es preciso que haga
y así es como entra usted en la tierra.

En el capítulo cuatro leemos acerca de dos conmemorativos que fueron establecidos por Israel.
Uno de ellos eran doce piedras, colocadas a la orilla del río de manera que fuese un constante
recordatorio para ellos del principio de la fe, a la que habían retornado después de años de haber
estado vagando por el desierto. Estoy convencido de que este recordatorio es representativo de la
Santa Cena del Señor, que es un continuo recordatorio del principio de vida por el que nos
regimos.

El otro era una serie de doce rocas colocadas en el centro del río, que debían de ser colocadas
donde estuvieron los sacerdotes mientras pasó todo el pueblo de Israel para llegar al otro lado. Las
piedras habían sido colocadas antes de que las aguas regresasen a su lugar. Esta es una imagen
de cómo Jesucristo ha permanecido en el lugar de la muerte lo suficiente como para que cada uno
de los aspectos de nuestra vida dejen de estar controlados por el yo para estarlo por Cristo.

En el capítulo cinco nos encontramos con la segunda sección de la conquista de la tierra. ¡Qué
relato tan impresionante! Al pensar los israelitas en entrar y apoderarse de la tierra, contemplaron
la gran ciudad de Jericó con sus enormes murallas. Si bien Jericó era el primer obstáculo visible en
su camino, no fue lo primero con lo que se tuvo que enfrentar Israel. Primero había algo que tenían
que hacer y estaba relacionado con sus propias vidas. Dios no empieza nunca su conquista con el
problema exterior. Descubrirá usted que empieza con usted, que es el primer problema.

Había tres cosas que era preciso que hiciese el pueblo de Israel antes de poder destruir al enemigo
que estaba en la tierra. En primer lugar, tenían que ser circuncidados porque toda la generación
que había sido circuncidada en Egipto había muerto en el desierto y toda una generación se había
criado sin haber sido circuncidada, de modo que al entrar en la tierra, lo primero fue circuncidarles.
Como sabemos, por lo que nos dice el Nuevo Testamento, la circuncisión es una imagen de un
corazón entregado, es decir, un corazón que ha dejado de confiar en la carne, que se ha separado,
es un corazón circuncidado. (Rom. 2:29)

La segunda cosa que necesitaban hacer era celebrar la Pascua por primera vez desde que habían
dejado atrás el desierto. La Pascua es un recordatorio de la noche en que el Señor y el ángel de la
muerte pasaron sobre las casas de los israelitas en Egipto, porque estaban protegidos por la
sangre del cordero. Además es una imagen del corazón agradecido, que recuerda el día de su
liberación cuando Cristo se convirtió en el sacrificio de la Pascua por nosotros.

Después de la celebración de la Pascua les fue dado un nuevo alimento. El maná que les había
sustentado en el desierto dejó de aparecer el día en que entraron en la tierra y comenzaron a
alimentarse de comida satisfactoria, como es el maíz de la tierra. Por lo que he podido descubrir, lo
que más se parece en la actualidad al maná es el corn flake. ¿Cómo le gustaría a usted tener que
alimentarse de cornflake todos los días a la hora del desayuno, de la comida y de la cena durante
cuarenta años? Ellos estaban muy hartos del cornflake cuando llegaron a la tierra de Canaan. Y de
hecho, la intención original no fue que lo estuviesen comiendo durante cuarenta años. Se habían
tenido que alimentar de algo que les sustentaba y les daba energía, pero que nunca les dejaba
satisfechos, pero cuando llegaron a la tierra, encontraron lo que satisface.

La conquista empezó por fin, Josué tuvo que planear la estrategia necesaria para apoderarse de la
ciudad de Jericó. Imagino que debió de sentirse muy perplejo y confuso. ¿Cómo se las iba a
arreglar para apoderarse de aquella enorme ciudad amurallada con ese "ejército de personas que
no habían sido nunca entrenadas para la batalla? Al contemplar la ciudad bajo la luz de la luna, vio
a un hombre con su espada desenvainada y le preguntó: "¿Eres de los nuestros o de nuestros
enemigos? El le respondió: --No, yo soy el jefe del Ejército de Jehová, que ha venido ahora. (Jos.
5:14) Es decir, "no he venido para ponerme de parte de nadie, pero sí he venido para hacerme con
el control. No es tu labor el planear la estrategia de la batalla, esa es mi tarea. He puesto la ciudad
de Jericó en tus manos. Entonces este hombre le presentó a Josué el plan de batalla más
asombroso que jamás se ha trazado. Lo que tenía que hacer era conseguir sencillamente que el
pueblo marchase alrededor de la ciudad una vez al día durante seis día y en el séptimo, siete
veces y luego tenían que tocar prolongadamente los cuernos de carnero y las murallas se
derrumbarían. Eso era todo.

De igual manera que había tres cosas que tenían que hacer antes de prepararse para la batalla, en
esta sección encontramos tres obstáculos principales que tenían que vencer antes de apoderarse
de la tierra. Esto es una imagen de tres clases de problemas con los que nos enfrentamos al
caminar en la vida cristiana. El primero de ellos es Jericó, con murallas de unos 100 metros de
grosor y 20 metros de altura, una inmensa fortaleza, un desafío externo, un obstáculo
aparentemente insuperable. Todo ello representa los problemas, que con más frecuencia empiezan
al principio de nuestra experiencia al andar en el Espíritu, cuando nos enfrentamos con algo que
durante años nos ha dejado desconcertados y se ha burlado de nosotros. Tal vez sea una
costumbre o vicio que hemos tenido durante mucho tiempo y que nunca hemos podido vencer.
Posiblemente sea alguna circunstancia que vivimos, que es una constante amenaza para nuestra
vida espiritual y nada de lo que hagamos parece cambiarla. Puede que sea alguna situación en la
que nos encontramos, alguien con quien tenemos que trabajar o algún problema que a nosotros
nos parece insuperable.
Hay algo realmente sorprendente acerca de esta clase de problema. Cuando seguimos la
estrategia esbozada aquí, sencillamente caminar alrededor de ellos, exhibiendo el arca de Dios (la
presencia de Dios) mientras gritamos y tocamos las trompetas como señal de triunfo, las murallas
se derrumban. Cuando hay un cambio total de actitud hacia un problema de esta naturaleza, el
problema desaparece. El problema no es el obstáculo invisible, sino la actitud que tenemos sobre
él y tan pronto como cambia nuestra actitud, el problema desaparece.

Pero Dios hizo que Israel marchase durante siete días enteros. ¿Por qué durante tanto tiempo?
Porque ese fue el tiempo que les llevó cambiar de actitud con respecto a Jericó. Durante todo el
tiempo habían estado pensando: "¡qué lugar tan grande. ¿Cómo podremos conseguir apoderarnos
de él? Es una fortaleza insuperable. Día tras día, mientras marchaban alrededor de aquella ciudad,
tuvieron tiempo de pensar que Dios estaba entre ellos, en el poder que había manifestado y en lo
que él podía hacer. La actitud de ellos fue cambiando gradualmente, de modo que al séptimo día
gritaron triunfantes y las murallas se derrumbaron. El momento en que obedecieron no resultó
nada difícil.

El segundo obstáculo con el que se encontraron en su camino fue la pequeña ciudad de Hai. Pero
primero tenemos la historia del pecado cometido por Acán, que codiciaba algo que estaba
prohibido. Se apoderó de ello y lo escondió y cuando fueron en contra de Hai, Israel fue
completamente derrotada. Josué cayó sobre su rostro ante el Señor y dijo: "¡Ay, Señor Jehová!
¿Por qué hicistes...esto? (Josué 7:7) Dios le respondió: "Josué, deja de inclinarte y no me vengas
ahora con oraciones. Hay pecado en el campamento, ve y descúbrelo. Finalmente, después de
haber buscado en todas las filas de Israel, llegaron hasta Acán y su familia y éste confesó.

Por lo tanto, Hai es una preciosa imagen para nosotros de esos problemas interiores que surgen
por causa de nuestras propias lujurias y ante aquello que Dios dice que no podemos y no debemos
tener. Representamos el papel de hipócritas y luego descubrimos que somos presa de cada fuerza
malvada que aparece en nuestro camino y no tenemos el poder para soportarlo. Experimentamos
el fracaso y la derrota igual que le sucedió a Israel, pero el momento en que confesaron el pecado,
fueron hasta Hai y dejó de ser un problema. Fue una batalla, pero no un problema. Por medio de
ello, obtuvieron la victoria sobre el problema de la carne.

Las dos batallas de Gabaón y Bet-jorón comprenden la tercera imagen de los ataques especiales
de Satanás sobre el creyente. Gabaón es la historia de un engaño. Los gabaonitas se pusieron
vestiduras viejas, cogieron pan seco y mohoso y odres de vino viejo y cabalgaron sobre asnos
costales viejos para encontrarse con Josué. (Jos. 9:3ff). Cuando Josué se los encontró les
preguntó "¿de dónde sois? "Bueno le contestaron, "somos de un país lejano. Hemos oído hablar
acerca de las grandes proezas de Israel y hemos venido para hacer un tratado con vosotros. Josué
dijo: "Cómo sé que sois lo que afirmáis ser? a lo que le contestaron: "Bueno, mira. Aquí están
nuestras provisiones. Sacamos este pan fresco del horno cuando salimos y mira lo seco y mohoso
que está. Y nuestras vestiduras, lo raídas y andrajosas que están. Hemos venido de tal lejos que
nuestros asnos están agotados. Josué les creyó e hizo un pacto con ellos. ¡Cuando hubieron
firmado el tratado, Israel se dirigió hacia la cima de la colina y allá abajo estaba Gabaón! Se habían
visto atrapados y engañados por el ángel de la luz, habían sido presa de una decepción satánica
que parecía ser correcta, buena y digna de confianza, pero no lo era. Tuvieron que actuar
conforme a su tratado y no hacerles nada a los gabaonitas y como resultado, los gabaonitas se
convirtieron en su aguijón en el costado durante el resto de la historia de Israel. Esa es la historia
de Gabaón, el ángel de luz.

A continuación tenemos el relato de Bet-jorón, cuando todos los reyes de los cananitas se unieron
y cayeron como una tremenda liga de naciones en contra de Josué. Fue una gran batalla y a pesar
de que sobrepasaban grandemente en número a Israel, Dios concedió la victoria de una manera
asombrosa, haciendo que el sol se detuviese en su curso, haciendo de ese modo que el día de la
batalla durase hasta que consiguiesen la victoria, el largo día de Josué.
Esta es la imagen de lo que sucede cuando el demonio viene como león rugiente en el momento
de producirse una catástrofe sobrecogedora que parece destrozarnos, conmocionar nuestra fe y
nos hace exclamar: "Dios mío, ¿qué es lo que me está pasando? Y parece que se nos hunde el
mundo bajo los pies por causa de algo espantoso, que nos hace titubear, pero Josué se mantuvo
incólume en su fe, dependiendo de Dios para que realizase un milagro y Dios lo hizo. Se nos dice
que "el justo no será removido jamás. (Prov. 10:30) Por eso es por lo que Pablo nos dice en
Efesios que cuando el enemigo se presenta de este modo, debemos de mantener la calma, eso es
todo, dependiendo de las promesas de Dios y el enemigo será derrotado. (Efes. 6:13)

El resto de esta sección (los capítulos 11 a 21) no es más que una operación de limpieza. Después
de la batalla de Bet-jorón la tierra fue prácticamente de Israel, aunque se produjeron victorias
individuales. Las victorias obtenidas por Caleb, por Otoniel y por los josefitas y el establecimiento
de las ciudades de refugio contienen todo ello maravillosas lecciones acerca de la audacia de la fe,
sobre cómo apropiarnos de lo que Dios ha prometido y usarlo en nuestra vida individual.

En la última lección nos enteramos de los peligros que nos acosan, cómo permanecer en la tierra y
ciertos riesgos determinados, que tienen tres facetas. En primer lugar, tenemos el relato de los
motivos malinterpretados, que fueron adscritos a los rubenitas, a los gaditas y a media tribu de
Manases. Construyeron un altar en el lado equivocado del Jordán, produciendo la indignación entre
las otras tribus de Israel. Para ellos, aquello era idolatría y desobediencia a los mandamientos de
Dios. De modo que se reunieron y fueron a hacerles la guerra a sus propios hermanos. Cuando
llegaron, los rubenitas, los gaditas y media tribu de Manases se sintieron muy molestos. Clamaron
diciendo: "Ante Dios os decimos que esto no es una rebelión, permitidnos que os lo expliquemos.
(22:23) Luego explicaron que temían que algún día, en el futuro, los israelitas en la tierra pudiesen
decir a las tribus que se hallaban fuera de la tierra: "¿Qué tenéis que ver vosotros con Jehová Dios
de Israel? Dios ha establecido la frontera aquí en el Río Jordán, vosotros no nos pertenecéis.
Estáis fuera de nuestra nación. De modo que dijeron: "No hemos edificado un altar para adorar o
para ofrecer sacrificios, sino sencillamente para recordarnos que pertenecemos al pueblo que se
encuentra al otro lado del Jordán. (vs. 28) Es una maravillosa imagen que nos muestra el peligro
de hacer críticas inapropiadas o de atribuir a otros motivos equivocados. Si hay algo que puede
alejarnos de la victoria, es vernos involucrados en una controversia por motivos que no hemos
entendido bien.

El segundo peligro es una obediencia incompleta. A pesar de que la tierra había sido entregada al
pueblo de Israel, no la poseyeron por completo, sino que dejaron una parte de ella sin conquistar.
Como les había advertido Josué al pueblo, al aproximarse el fin de su vida, la parte del pueblo que
no habían conquistado y a los que se les había permitido permanecer con vida habría de
convertirse en un constante problema para ellos durante el resto de su historia. (23:12, 13)

Por fin Josué se presentó ante el pueblo con un importante mensaje, desafiándoles a que
caminasen ante el Señor su Dios diciendo: "escogéos hoy a quién sirváis. (24:15) Está diciendo:
"creéis que podéis seguir manteniendo una postura neutral entre seguir al demonio y seguir al
Señor, pero no lo podéis hacer. Es exactamente lo que dijo Jesús: "no se puede servir a dos
señores. (Mat. 6:24) Es preciso servir o a Dios o a Satanás, no se puede servir a los dos y no es
posible adoptar una postura intermedia. Esta es la respuesta de Israel:

"Entonces el pueblo respondió diciendo: --¡Lejos esté de nosotros el abandonar a Jehová para
servir a otros dioses! Porque Jehová, nuestro Dios, es el que nos sacó a nosotros y a nuestros
padres de la tierra de Egipto, de la casa de esclavitud. Delante de nuestros ojos él ha hecho estas
grandes señales, y nos ha guardado en todo el camino por donde hemos andado y en todos los
pueblos por los cuales hemos pasado. Jehová ha arrojado de delante de nosotros a todos los
pueblos, y a los amorreos que habitaban en el país. Nosotros también serviremos a Jehová,
porque él es nuestro Dios."

¡Qué palabras tan valientes!


"Entonces Josué le dijo al pueblo: "No podéis servir a Jehová." (v. 19)

No podéis hacerlo. El gran peligro en todo lo relacionado con la fe cristiana es la falsa confianza.
Puede usted decir: "Pues yo puedo hacer lo que Dios quiere. Cuento con lo que se requiere
porque, después de todo, conozco las Escrituras. Me he criado en la iglesia apropiada y, sin duda,
puedo andar en fidelidad y honestidad delante de Dios. No me habléis de apostasia, de derrota, de
que me haya enfriado espiritualmente, puedo servir al Señor. Josué dijo, sin embargo: "no podéis
servir a Dios.

La gran lección de la vida espiritual es que no tiene usted la fortaleza en sí mismo como para
mantenerse firme, por mucho tiempo que lleve caminando ante Dios. No puede usted tener ni un
momento de fortaleza para arreglárselas solo porque su fortaleza se basa en la debilidad y en su
sentido de dependencia. Su sentido de su constante necesidad de la fortaleza de Dios es la única
cosa que le puede hacer que se mantenga usted firme. Josué, que era un anciano muy sabio, dijo:

"No podéis servir a Jehová, porque él es un Dios santo y un Dios celoso. El no soportará vuestras
rebeliones ni vuestros pecados. Si vosotros dejáis a Jehová y servís a dioses extraños, él se
volverá y os castigará y os exterminará después de haberos hecho bien." (24:19, 20)

"Entonces el pueblo dijo a Josué: --¡No, sino que a Jehová serviremos!"

LECCION No. 3
 CRUZANDO EL RIO JORDAN

PASAJE PARA ESTUDIO: Josué 3:1-17.


LECTURA DEVOCIONAL: Salmo 145: 1-7.
TEXTO PARA MEMORIZAR: Josué 3:5.
 

LECTURAS DIARIAS

LUNES: Exodo 14.


MARTES: Deuteronomio 4:1-14.
MIERCOLES: Deuteronomio 4:15-49.
JUEVES: Deuteronomio 5:1-21.
VIERNES: Josué 3:1-5.
SABADO: Josué 3:6-17.
DOMINGO: Josué 4.
 

PROPOSITO
 Observar la plena obediencia y fe corporal de Israel en el cruce del río Jordán y cómo
Jehová les bendijo.  Además, entender la importancia de nuestra obediencia, unida como
iglesia, para conocer las bendiciones del Señor.
 

INTRODUCCION

 Los espías rindieron un informe bastante positivo a Josué al volver al campamento en


Sitim (Josué 2:23-24).  Desde antes de la muerte de Moisés, no se habían movido de ese
sitio.  Pero ahora por primera vez iban a levantarse bajo la dirección de Josué.  En los
eventos rodeando el cruce del río se nota el principio de respeto y lealtad de parte del
pueblo hacia Josué.
 

 DESARROLLO DE LA LECCION
 

I.  AVANZANDO HASTA EL RIO JORDAN


    (Josué 3:1-6)

 La distancia entre Sitim y el río era como de una legua más o menos (3:1).  No era una
marcha cualquiera porque Israel probablemente contaba con una población entre adultos y
niños de alrededor de un millón de personas.  Con esta marcha Josué pudo observar que el
pueblo estaba dispuesto a cooperar y pagar el precio de realizar las promesas de Dios para
ellos.  Sin su apoyo, Josué bien sabía que su autoridad hubiera sido muy limitada.

 Por medio de los oficiales Josué dio algunas instrucciones acerca del arca del pacto (3:3-4)
que debía ser llevada por los sacerdotes levitas.  El pueblo debía mantener una distancia de
dos mil codos o sea unos 900 metros de distancia entre el pueblo y el arca.  Contenía el arca
entre otras cosas, dos tablas de los diez mandamientos y representaba la presencia de Dios
guiando a su pueblo.  Por no conocer la presencia interior de Dios, una manifestación
visible era muy importante para Israel en aquel entonces.

 El versículo 5 contiene un mandamiento seguido por una promesa: "Santificaos, porque
Jehová hará mañana maravillas".  Maestro, pregúntese a sí mismo y a sus alumnos: ¿Sería
que Dios no podía hacer maravillas en su medio aparte de su consagración?  ¿Cuál es la
relación entre consagración, santificación y experimentar las maravillas de Dios?   II
Timoteo 2:21 nos da alguna luz: "Si alguno se limpia de estas cosas, será instrumento para
honra, santificado, útil al Señor, y dispuesto para toda buena obra".  Parece que Josué les
llamó a una santificación personal.  Esto indicaba para Israel algo exterior, incluyendo el
lavado de sus vestidos entre otras cosas.  Para nosotros los participantes del Nuevo Pacto,
significa una limpieza interior que se aparta de todo mal.  ¿Está contento con la sola
apariencia de la santificación, o está anhelando una limpieza por la sangre de Jesucristo que
limpia su conciencia de obras muertas para que sirva al Dios vivo (Hebreos 9:14)?
 
II.  "EL DIOS VIVIENTE ESTA EN MEDIO DE VOSOTROS"
     (Josué 3:7-13)

 En el versículo 7 vemos que Dios iba a exaltar a Josué, no para que se vanagloriara sino
para que Israel supiera que Jehová estaba con él así como estaba con Moisés.  Entonces era
para que Josué fuera reconocido como líder espiritual humano sobre Israel.  Además de
Jesucristo, Israel no ha tenido otro líder como Moisés.
 En el versículo 8 vemos a Jehová dando instrucciones a Josué que parecen ser extrañas. 
¡Al llegar al borde del río, los sacerdotes debían entrar en él!  En ese tiempo el río solía
desbordarse por todas sus orillas.  Mantener en alto el ánimo y la moral de esa multitud fue
el desafío de Josué en ese momento.

 Pero Josué se acordaba de los grandes hechos de Jehová, incluyendo el cruce del Mar
Rojo.  También sabía que era Jehová hablándole; recordaba aquellas palabras cuando le
dijo que "se esforzara y que fuera valiente".  Veremos el valor y la valentía de Josué en los
versículos siguientes.  Recordemos cómo Dios nos ha ayudado en tiempos pasados, y nos
ha sido de ayuda en recobrar nuestras fuerzas en momentos necesarios.

 Josué pasó al pueblo lo que había recibido de Jehová (3:9-13).  Hizo claro que su mensaje
tenía su origen en Dios: "Escuchad las palabras de Jehová vuestro Dios".  Josué quería
hacer sobresalir el hecho de que Jehová estaba en control de estos eventos: 1) El estaba en
medio.  2) El echaría delante de ellos a los moradores paganos de Canaán (3:10).  Un
secreto de valor y fuerza espiritual es reconocer a su Dios como fuente de autoridad y como
él es.  Josué entendía muy bien estas cosas.  Por experiencia, Josué sabía que Jehová era fiel
en lo que le prometía y que era todopoderoso y soberano en sus hechos.  ¿Cómo entiende
usted que es Dios?  Su respuesta tendrá implicaciones importantes en cuanto a su fuerza
espiritual.

 Josué seguía dando instrucciones específicas al pueblo en los versículos 11 al 13.  El arca
del pacto pasaría primero el río.  Recordemos que el arca representaba la presencia visible
de Dios.  Sería él quien haría que las aguas se dividieran.

 En el versículo 13 vemos otro ejemplo de cómo la fe debe ir acompañado por las obras.  El
arca tendría que entrar en el río como ya se dijo.  Pero los sacerdotes tendrían que llevarlo. 
Si ellos creían el mensaje de Jehová por medio de Josué, ellos tendrían que entrar en el río
también, aunque supieran que estaba hondo.  La manifestación de su fe sería de hacer
exactamente esto.  Así les mandó Josué.  Prometió también que las aguas de arriba se
detendrían.  ¡Cuán obvia es la presencia dinámica de Dios en este evento tan crucial en la
historia de Israel!
 

III.  PASARON EL RIO EN SECO


     (Josué 3:14-17)

 Este pasaje es clave, pues incluye el cruce del río Jordán y la entrada de Israel a la Tierra
Prometida como un pueblo bien organizado.  Dios dijo, y fue así.  Cuando los pies de los
sacerdotes, que llevaban el arca, tocaron la orilla del río, las aguas de arriba se detuvieron
en un montón (3:16).  La gran multitud de cientos de miles pasó en seco.  Es un milagro en
gran manera.  Al mismo tiempo uno debe notar que aunque Jehová fue autor del milagro, la
obediencia de Josué, los sacerdotes y del pueblo en general era indispensable para llevar a
cabo este gran milagro.  Tome nota de la obediencia corporal y la unidad entre todo el
pueblo.  Todos hicieron su parte para el mismo fin.

 Aunque la alegoría no sea perfecta, podemos ver algunos paralelos entre el pueblo de Israel
y la Iglesia local.  Josué es como el pastor, los sacerdotes como el concilio y el pueblo en
general como la membresía.  ¿En qué categoría cabe usted?  ¿Tiene metas su iglesia
basadas en las promesas y mandamientos de Dios en la Biblia?  ¿Está haciendo su parte
para realizarlas como parte de un cuerpo?
 

IV.  CONCLUSION

 El cruzar el río Jordán y entrar en la Tierra Prometida es uno de los puntos más
culminantes en la historia de Israel.  Dios mostró que era fiel a su palabra y su poder
milagroso a favor de su pueblo, según la necesidad.  El pueblo había sido bien preparado
por Moisés y bien guiado después por Josué.  Estaban listos a conquistar a los habitantes y
a tomar posesión de la Tierra Prometida.
 
 
 
 
 
 
 

Josué 2:8-4:9
Continuamos nuestro estudio en el capítulo 2 de Josué. Y vamos ahora a
considerar el aspecto de "El pacto entre Rahab y los espías". Y veremos la
respuesta a la pregunta: ¿por qué mintió Rahab para proteger a quienes
pertenecían a un pueblo enemigo? Leamos los versículos 8 y 9 de este capítulo
2 de Josué:
"Antes que ellos se durmiesen, ella subió al terrado, y les dijo: Sé que Jehová
os ha dado esta tierra; porque el temor de vosotros ha caído sobre nosotros, y
todos los moradores del país ya han desmayado por causa de vosotros."
Es este pasaje Rahab reveló lo que pensaban los cananeos de su tiempo. Al
parecer, los de la ciudad de Jericó habían oído que una gran multitud de
nómadas del desierto habían llegado a la orilla oriental del río Jordán. Se había
corrido la voz de que se disponían a ocupar esa tierra. Los espías se enteraron
de esta información importante, de que la población estaba consternada y con
miedo. Ésas fueron las noticias que Rahab les contó a los espías. Por su
profesión, ella estaba en una posición adecuada para enterarse de todos los
rumores y se dio cuenta que en su pueblo cundía el pánico por el avance de
Israel. La misma evidencia que persuadió a Rahab a seguir a Dios, parecía
simplemente endurecer a sus compatriotas. Continuemos leyendo el versículo
10:
"Porque hemos oído que Jehová hizo secar las aguas del Mar Rojo delante de
vosotros cuando salisteis de Egipto, y lo que habéis hecho a los dos reyes de
los amorreos que estaban al otro lado del Jordán, a Sehón y a Og, a los cuales
habéis destruido."
El milagro en que se secaron las aguas del Mar Rojo había tenido lugar
cuarenta años antes de que los hijos de Israel llegaran al río Jordán. Es decir
que, por cuarenta años Dios les había dado a los habitantes de la tierra de
Canaán, una oportunidad para volverse a Él, de creer en Él. Usted dirá: "Y,
¿Cómo es que usted sabe eso?" Bueno, porque Dios le había dicho a Abraham
años antes, como dice en Génesis capítulo 15, versículo 16: "Y en la cuarta
generación volverán a este lugar; porque aún no ha llegado a su colmo la
maldad del amorreo". Este versículo se cumplió 420 años más tarde. En otras
palabras, Dios iba a darles a los pueblos de Canaán 420 años para decidir si se
volvían a Dios o no. El hecho es que, además, Dios guardó a Su pueblo en el
desierto para que los cananeos tuvieran más oportunidades para poner su
confianza en Él.
Hay algunos críticos que acusan al Dios del Antiguo Testamento de ser un Dios
cruel que arbitrariamente mató a los cananeos. Pero la verdad es que Dios les
dio el citado período de 420 años a los cananeos para arrepentirse de sus
crueles prácticas paganas, que les arrastraban a su propia autodestrucción.
Dios extendió ese período en 40 años, mientras ellos vagaban por el desierto,
y se ocupó de que se enterasen de que Él se había revelado a sí mismo
liberando a Su pueblo y sacándolo de Egipto, por medio del cruce milagroso del
mar. Les permitió escuchar el aviso de que los hijos de Israel entraban en la
tierra de una manera milagrosa, cruzando el río Jordán. Es decir, que Dios no
iba a destruir a pueblos que no habían escuchado nada sobre Él y les dio
múltiples oportunidades de creer en Él. Observemos lo que Rahab dijo aquí en
este versículo 10: "... porque hemos oído". Es decir, habían escuchado de Dios
y de ellos. O sea que los cananeos podían, o bien recibir a los israelitas, o bien
resistirlos. Podían creer a Dios o rechazarle.
Estimado oyente, Dios tampoco ha cambiado en el Nuevo Testamento. Ha
manifestado con claridad que aquellos que rechazan a Jesucristo como su
Salvador personal, pasarán la eternidad en el infierno. Ahora, ¿Le parece
inadecuado expresar algo tan terrible en esta sociedad civilizada en la cual
vivimos? ¿Hace falta más tiempo? Han transcurrido más de 2000 años desde
que Jesús murió en la cruz. Dios ha sido benigno. Ha sido lento y paciente para
mostrar Su ira. Ha estado dispuesto a mostrar Su misericordia. Ha dado al
mundo numerosas y claras oportunidades para que los seres humanos acepten
la persona y la obra de Jesucristo. ¿Cuánto tiempo más cree usted que Dios
debiera dar al género humano? ¿Cuánto tiempo más debe darle a usted
estimado oyente, para que se vuelva a Él? Leamos ahora el versículo 11:
"Oyendo esto, ha desmayado nuestro corazón; ni ha quedado más aliento en
hombre alguno por causa de vosotros, porque Jehová vuestro Dios es Dios
arriba en los cielos y abajo en la tierra."
Los pueblos cananeos no sólo oyeron contar acerca del Dios de los israelitas,
sino que también sabían que lo que oyeron era verdad. Muchos en la
actualidad, saben que es un hecho histórico que Jesucristo murió, fue
sepultado, y resucitó de los muertos. Saben que fue verdad, pero no son
salvados. ¿Qué es entonces lo que hace salva a una persona? Que ésta ponga
su confianza en la obra de Jesucristo en la cruz, le acepte como su Salvador
personal. Que tenga una relación personal con Él. Rahab consideró la evidencia
y escogió entonces poner su confianza en Dios. Otros, en cambio, los que
tenían la misma evidencia que tenía Rahab, endurecieron sus corazones y
rehusaron poner su confianza en Dios. Continuemos leyendo los versículos 12
al 14 ahora:
"Os ruego pues, ahora, que me juréis por Jehová, que como he hecho
misericordia con vosotros, así la haréis vosotros con la casa de mi padre, de lo
cual me daréis una señal segura; y que salvaréis la vida a mi padre y a mi
madre, a mis hermanos y hermanas, y a todo lo que es suyo; y que libraréis
nuestras vidas de la muerte. Ellos le respondieron: Nuestra vida responderá
por la vuestra, si no denunciareis este asunto nuestro; y cuando Jehová nos
haya dado la tierra, nosotros haremos contigo misericordia y verdad."
Rahab no sólo creyó toda la evidencia que Dios les había dado a los cananeos,
sino que también actuó a causa de esa creencia. La oyó. La creyó. Luego,
actuó sobre ella. Por ese motivo puso su vida en peligro para proteger a los
espías enemigos. Ésa es la salvación, estimado oyente. Cuando usted escucha
el evangelio, que es la buena noticia de lo que Cristo ha hecho por usted, no
sólo tiene que creerlo como un hecho histórico, sino que también tiene que
confiar usted mismo en Cristo como su Salvador personal. Rahab confió en que
Él iba a darles esa tierra y se volvió hacia el Dios vivo y verdadero puso su
confianza en Él. La carta a los Hebreos 11:31, dice: Por la fe Rahab, la ramera,
no pereció juntamente con los desobedientes, porque recibió a los espías en
paz. Los espías le prometieron que la salvarían a ella y a su familia de la
destrucción, cuando Jericó fuese atacada. Leamos el versículo 18:
"He aquí, cuando nosotros entremos en la tierra, tú atarás este cordón de
grana a la ventana por la cual nos descolgaste; y reunirás en tu casa a tu
padre y a tu madre, a tus hermanos y a toda la familia de tu padre."
Y repetimos una vez más que si el Alcalde de Jericó se hubiera vuelto a Dios,
se habría salvado. El hecho es que toda la ciudad pudo haberse salvado si
hubiera creído a Dios. El Señor Jesucristo dijo en el evangelio según San Juan,
capítulo 3, versículo 16: "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha da
do a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas
tenga vida eterna". Usted y yo estimado oyente estamos perdidos, a menos
que seamos salvos. Y lo que usted hace en cuanto a Jesucristo determina su
destino eterno. Este incidente con Rahab describe la salvación. ¿Ha puesto
usted su fe en Dios así como Rahab, o es usted como los cananeos? Y llegamos
ahora al último aspecto aquí en este capítulo 2 de Josué. "Los espías escaparon
y dieron su informe a Josué". Leamos los dos últimos versículos de este
capítulo 2, los versículos 23 y 24:
"Entonces volvieron los dos hombres; descendieron del monte, y pasaron, y
vinieron a Josué hijo de Nun, y le contaron todas las cosas que les habían
acontecido. Y dijeron a Josué: Jehová ha entregado toda la tierra en nuestras
manos; y también todos los moradores del país desmayan delante de
nosotros."
Los espías habían regresado con su informe. Contaron a Josué todo lo que se
habían enterado por medio de Rahab la ramera. Los habitantes de la tierra
estaban atemorizados a causa del avance de los israelitas. Note usted ahora,
las palabras del versículo 24, ". . .el Señor ha entregado toda la tierra en
nuestras manos". Este informe de los espías fue totalmente diferente a
aquellos otros espías que habían visitado la tierra 40 años antes. Ahora, no es
cuestión de ver si deben entrar o no. Sino que definitivamente van a entrar. Y
llegamos así a

Josué 3
En este capítulo el tema es el cruce del río Jordán. El paso del Jordán a la
tierra de Canaán fue un punto decisivo, de vital importancia en cuanto a la fe
de los israelitas. Unos 40 años antes, los hijos de Israel habían enfrentado una
crisis semejante, pero habían fallado. Salir al desierto de Sinaí cruzando el Mar
Rojo, requería fe. Sin embargo, invadir la tierra de Canaán cruzando el río
Jordán, requería mucha más fe, porque habiendo pasado el río una vez, no
habría ya ninguna posibilidad de escape. Estando en la tierra, tendrían que
enfrentarse al enemigo con sus ejércitos, sus carros y ciudades amuralladas.
Todos los israelitas dieron este paso juntos, denotando así su entrega total a
Dios. Consideremos pues el primer aspecto de este capítulo 3 de Josué: "Israel
cruzó el río Jordán". Leamos los primeros cuatro versículos de este capítulo 3
de Josué:
"Josué se levantó de mañana, y él y todos los hijos de Israel partieron de Sitim
y vinieron hasta el Jordán, y reposaron allí antes de pasarlo. Y después de tres
días, los oficiales recorrieron el campamento, y mandaron al pueblo, diciendo:
Cuando veáis el arca del pacto de Jehová vuestro Dios, y los levitas sacerdotes
que la llevan, vosotros saldréis de vuestro lugar y marcharéis en pos de ella, a
fin de que sepáis el camino por donde habéis de ir; por cuanto vosotros no
habéis pasado antes de ahora por este camino. Pero entre vosotros y ella haya
distancia como de dos mil codos; no os acercaréis a ella."
Dios mandó a Josué y a los hijos de Israel que pasaran el río Jordán. Cuando
se dispusieron a cruzar el Jordán, la situación fue muy distinta al cruce del Mar
Rojo. Cuando cruzaron el Mar Rojo, Moisés bajó al agua, alzó su vara y
extendió su mano sobre el mar. Toda esa noche las aguas se amontonaron,
retrocediendo. Pero después de atravesar el desierto, cuando cruzaron el río
Jordán, se trató realmente de un milagro mucho más notable, porque era la
época de la inundación anual, y el cruce del río provocó una retención de las
aguas que se precipitaban al Mar Muerto.
También algo nuevo había sido añadido. El arca debía bajar al cauce del río
mucho más adelante del pueblo, casi a una distancia de más de un kilómetro.
Y debía ser llevada por unos sacerdotes que tenían que llegar a la orilla del río
para quedarse allí. Ahora pasemos al versículo 15:
"cuando los que llevaban el arca entraron en el Jordán, y los pies de los
sacerdotes que llevaban el arca fueron mojados a la orilla del agua (porque el
Jordán suele desbordarse por todas sus orillas todo el tiempo de la siega)"
Cuando los sacerdotes llegaron a la orilla, el río Jordán se detuvo como
contenido por una represa y los israelitas entonces pasaron por el lecho seco.
Éste fue uno de los milagros más notables que se registran en las Escrituras.
Era la, primavera, época de la inundación anual del Jordán. Aquella tierra tenía
dos estaciones de lluvia; otoño y primavera. Las lluvias de la primavera eran
las más abundantes. Y es enteramente posible que los que vivían al lado
occidental del Jordán creyeran que pasarían todavía algunos días, o quizá
semanas, antes de que los israelitas pudieran cruzar el río. Probablemente
creyeron que no había ningún peligro inmediato. Sin embargo, quizá algunos
de ellos pudieron haber tenido un cierto temor secreto, de que Dios haría un
milagro otra vez, sabiendo que 40 años antes ese pueblo había cruzado
milagrosamente el Mar Rojo. Continuemos con los versículos 16 y 17:
"las aguas que venían de arriba se detuvieron como en un montón bien lejos
de la ciudad de Adam, que está al lado de Saretán, y las que descendían al
mar del Arabá, al Mar Salado, se acabaron, y fueron divididas; y el pueblo
pasó en dirección de Jericó. Mas los sacerdotes que llevaban el arca del pacto
de Jehová, estuvieron en seco, firmes en medio del Jordán, hasta que todo el
pueblo hubo acabado de pasar el Jordán; y todo Israel pasó en seco."
Observemos que los sacerdotes se dirigieron hacia al medio del Jordán y se
detuvieron allí, sosteniendo el arca hasta que todos los hijos de Israel hubieran
pasado. Los israelitas cruzaron el río en dirección de Jericó, pero las aguas se
quedaron detenidas como formando un embalse en la ciudad de Adam. ¿Y qué
podría haber significado esa ciudad de Adam? Bueno, en cierta forma todos
provenimos de Adam, en el sentido que él es el padre de la familia humana, y
que por Adam entró la muerte en el mundo. Lo que estaba ocurriendo en el río
Jordán ilustraba la muerte y resurrección de Cristo y su obra en la cruz., que
no sólo se proyectaba hacia el futuro, donde nosotros nos encontramos, sino
que también se proyectaba al pasado, a Adam y al comienzo del género
humano.
Ahora, el arca es una de las mejores figuras o símbolos del Señor Jesucristo en
el Antiguo Testamento, aunque hay muchas que son notables y sobresalientes.
El arca había estado en el mismo centro del campamento de Israel por 40
años, en la marcha a través del desierto. Todas las noches cuando entraban en
el campamento, todas las doce tribus acampaban alrededor del arca, situada
en la parte central. Pero ahora, por primera vez, el arca, que hablaba de
Cristo, iba delante al dirigirse hacia el río Jordán, y entraría en él en primer
lugar.
Como ya ha sido declarado, Cristo va delante de nosotros en la muerte. Por
supuesto, Él va con nosotros en la vida, al pasar nosotros por este mundo. Él
está con nosotros. Pero Él fue delante en la muerte, y cuando nuestro Señor
entró en la muerte, pasó por ella por usted y por mi, estimado oyente. Y ahora
llegamos a

Josué 4:1-9
En este capítulo vemos que se nombró a doce hombres para tomaran doce
piedras del río Jordán, para erigir un monumento conmemorativo en Gilgal.
Además se colocaron doce piedras más en medio del río Jordán. Los israelitas
cruzaron el Jordán, los sacerdotes que llevaban el arca llegaron también a la
otra orilla, las aguas volvieron a su caudal normal y Dios enalteció a Josué.
Leamos los primeros tres versículos de este capítulo 4 de Josué, que dan
comienzo al párrafo titulado

Se erigieron dos conjuntos de piedras como


monumentos
"Cuando toda la gente hubo acabado de pasar el Jordán, Jehová habló a Josué,
diciendo: Tomad del pueblo doce hombres, uno de cada tribu, y mandadles,
diciendo: Tomad de aquí de en medio del Jordán, del lugar donde están firmes
los pies de los sacerdotes, doce piedras, las cuales pasaréis con vosotros, y
levantadlas en el lugar donde habéis de pasar la noche."
Esto es algo que hicieron, y veamos lo que sucedió en el versículo 8:
"Y los hijos de Israel lo hicieron así como Josué les mandó: tomaron doce
piedras de en medio del Jordán, como Jehová lo había dicho a Josué, conforme
al número de las tribus de los hijos de Israel, y las pasaron al lugar donde
acamparon, y las levantaron allí."
Las doce piedras que fueron tomadas del Jordán y levantadas en la orilla
occidental del río, serían un recordatorio del gran poder de Dios a favor de
Israel. Ahora, el versículo 9 dice:
"Josué también levantó doce piedras en medio del Jordán, en el lugar donde
estuvieron los pies de los sacerdotes que llevaban el arca del pacto; y han
estado allí hasta hoy."
Se levantó allí un conjunto de doce piedras. Cuando Josué escribió su libro,
esas piedras ya estaban en el Jordán. Estas piedras tienen hoy para nosotros
un gran significado espiritual.
Ahora, ¿cómo cruzaron el río los israelitas? El arca o cofre del pacto hablaba de
Cristo. Las doce piedras en el río que quedarían sumergidas en el agua al
volver el río a su caudal normal, hablaban de la muerte de Cristo, y las doce
piedras sacadas del río en la orilla occidental del Jordán ilustraban la
resurrección de Cristo y manifestaron el gran poder de Dios. Podemos decir
entonces que los hijos de Israel cruzaron el Jordán mediante la muerte y la
resurrección de Cristo. Para nosotros, el significado espiritual es que Cristo
sufrió la muerte por usted y por mí, como muestra de la gracia de Dios. Pero el
hecho es que hoy en día, Cristo está a la derecha de Dios.
Nuestra relación con la muerte de Cristo fue expuesta por el apóstol Pablo en
su carta a los Romanos 6:1-4. San Pablo aclaró en ese pasaje que nosotros
nos identificamos con Él en su muerte. Ahora la palabra "bautizados" ha sido
transcripta, en vez de traducida. Se refiere a la palabra griega baptizo y su
primer significado no tiene conexión con el agua. Nos habla de identificación
porque, como ya dijimos, cuando Cristo murió nosotros nos identificamos con
Él en Su muerte. Él murió por nosotros. Su muerte fue nuestra muerte. Y
cuando Él resucitó, espiritualmente hablando, nosotros también resucitamos de
los muertos. De esa manera, hoy estamos unidos al Cristo viviente para que
usted y yo podamos disfrutar de todas las bendiciones espirituales. Así, hemos
llegado a identificarnos totalmente con Él.
Ahora, cuando los israelitas cruzaron el río, se convirtieron en ciudadanos de
Palestina. Se identificaron para siempre con esa tierra. Aun hoy, cuando un
judío se encuentra fuera de esa tierra, se le llama un judío errante. Unamos
entonces este hecho con otra gran realidad. Estimado oyente, cuando usted
acepta a Cristo y le recibe como su Salvador, la muerte de Él se convierte en
su muerte y la resurrección de Cristo se convierte en su resurrección. Ésa es
pues su nueva identidad espiritual.
San Pablo escribió a los Efesios sobre esta maravillosa verdad, en 2:4-7,
cuando dijo: "Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que
nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente
con Cristo (por gracia sois salvos). Juntamente con él nos resucitó, y asimismo
nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, para mostrar en los
siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con
nosotros en Cristo Jesús". Es decir, que cuando Él murió, estimado oyente,
murió por su pecado para que usted pudiera tener vida; y cuando regresó de la
muerte, la vida de Él pasó entonces a ser la vida de usted. Ahora está usted
unido al Dios vivo. Estimado oyente, ésta es una de las grandes verdades de la
Palabra de Dios. ¿Es ésa su experiencia? ¿Es ésa su situación?
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!Atravesemos el Jordán!
Chuck Colson hizo una observación muy afilada de que "la sociedad
occidental está obsesionada con la búsqueda de si misma." Él agrega, esta
obsesión "para encontrarse" ha frezado un sistema entero de valores
falsificados; adoramos la fama, el éxito, el materialismo, y celebridad.
Deseamos "vivir para el éxito" así es como "buscamos ser el número uno," y
no importa como "ganar a costa de la intimidación. . . . "

Pero la iglesia esta casi en el mismo problema que la cultura, la iglesia ha


caído en el mismo problema de darle valor al sistema: fama, éxito,
materialismo y celeridad. Hemos estado vigilando a las principales iglesias y
a los principales lideres religiosos. Queremos imitar a los más famosos
predicadores con sus enormes santuarios y grandes edificios.

La preocupación acerca de estos valores también ha pervertido los mensajes


de la iglesia.. . . . "Le damos a la gente lo que ellos desean." Esta herejía es
la raíz de los más peligrosos mensajes predicados hoy en día.

La "Vida cristiana victoriosa " se ha vuelto la vida victoriosa del hombre, no


de Dios.. . . . Esto es solo la adaptación religiosa de buscar ser el numero
uno, de que Dios ayuda a aquellos que se ayudan a si mismos, evangelio de
nuestra cultura, pura herejía.. (Charles W. Colson, Loving God. Grand
Rapids: Zondervan, 1983, pp. 13-14).

Pero yo estoy convencido que hay una manera de vida mejor que esta raza de ratas
espirituales que terminan subiendo en un camino rápido que no va a ninguna parte y con
mucho de brillo, pero muy poca sustancia. ¿Donde encuentra usted una relación íntima
auténtica del amor con Dios sin todo ese brillo y carnalidad?

Nuestra meta importante en la vida es conocer y experimentar a Dios. Mientras obtuve mi


“senior” en High School yo hice un compromiso que viviría al total de cada situación y creí
que esa era la voluntad de Dios. La pasión de mi corazón sigue siendo igual. Deseo
conocerle y el poder de su resurrección y de la comunión de sus sufrimientos. Yo presiono
diariamente hacia la meta del premio de la llamada de Dios en Cristo Jesús. ¿Realmente
deseo conocerle? ¿Deseo entender quién es él y su propósito para mi vida?

Más estoy alrededor de Jesús que desear ser como él. Deseo su clase de vida. Entre más me
familiarizo con Cristo mas me familiarizo conmigo mismo. Realizo que aun hay más de la
vida de Cristo disponible para mí. Necesito entrar y tomar posesión de lo que me ha dado
Dios en Cristo. El apóstol Pablo está citando al profeta Isaías con estas palabras de estímulo
para el creyente. "Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, Ni han
subido en corazón de hombre,
Son las que Dios ha preparado para los que le aman.” (1 Corintios 2:9).

Dios ha proporcionado para nosotros su clase de vida. Jesús dijo: "yo he venido para que
tengan vida, y para que la tengan en abundancia” (Juan 10:10b). Dios nos ha proveído de
todo lo que nosotros necesitamos para vivir una vida cristiana.

El libro de Josué hace una excelente analogía del conocimiento y experiencia de la vida
cristiana diaria. El cruzar el río Jordán ilustra bellamente nuestra presente experiencia con
Cristo. La Tierra prometida es el paquete completo de los privilegios que disfrutamos todos
aquellos que hemos nacido de nuevo. Dios nos invita, en vez de mandarnos a que nos
apropiemos de una vital unión con Cristo. ¿Estaré yo apropiándome de todos los recursos
que hay en Cristo? ¿Estoy construyendo una vida llena de poder y fuerza en Cristo?

Muchos de nosotros estamos enfrentándonos a algunas aguas turbulentas inundándonos en


tiempos primaverales en nuestras vidas personales y espirituales. El Jordán es un cuadro de
muerte, el negro río del juicio. The crossing is a beautiful analogy of the believer's death
with Christ and the resurrection life in Him. “En ninguna manera. Porque los que hemos
muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él? ¿O no sabéis que todos los que hemos sido
bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? Porque somos sepultados
juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los
muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva. Porque si
fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos
en la de su resurrección;” (Romanos 6:2-5).

En el momento que ponemos nuestra fe en Jesús como nuestro salvador personal nosotros
lo tenemos todo en Cristo. El Espíritu Santo nos invita a que vengamos a tomar posesión de
él.

LOS RECURSOS PROMETIDOS


Dios dijo a Josué entra y toma la tierra.. " ahora, pues, levántate y pasa este Jordán, tú y
todo este pueblo, a la tierra que yo les doy a los hijos de Israel” (Josué 1:2). Con las
promesas de Dios vienen las provisiones de Dios. La tierra era el regalo de Dios a Israel. El
verso tres dice, "Yo os he entregado, como lo había dicho a Moisés, todo lugar que pisare la
planta de vuestro pie” (Josué 1:3). Refuerce su demanda. Todo lo del señor Jesús es mío en
la conversión, pero yo poseo solamente lo que demando por fe. Los grandes santos eran
grandes receptores. El apóstol Pablo era un gran receptor.” Bendito sea el Dios y Padre de
nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares
celestiales en Cristo, según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que
fuésemos santos y sin mancha delante de él,” (Efesios 1:3-4).

Sí, Josué, usted habla bastante. ¿Cómo lo vamos a hacer? Jehová dijo: " Nadie te podrá
hacer frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no te
dejaré, ni te desampararé.” (Josué 1:5).

¿Qué tan grande es su Dios? El problema no es que usted este calificado, sino solo una
buena voluntad de ser utilizado por Dios. No es una posición de poder, sino una intima
relación con el SEÑOR. Ponga su propio nombre en esta promesa. Demándela por la fe.
"Así como he estado con Moisés, estaré contigo Wil Pounds; No te dejaré ni te
desampararé." Deje que los versículos 6-9 funcionen dentro de usted. ¿"le he ordenado [a
Wil Pounds ]? Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes,
porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.” "(v. 9). Vuelva atrás en su
tiempo, relea estos versos, y personalícelos. Jesús dijo, ". . . estoy con usted siempre,
incluso al final de la edad." Ese hecho sigue siendo verdad.
Las promesas de Dios significa las provisiones de Dios. Pida al Señor fuerza y estímulo en
su caminata con él. Él le hará fuerte. Obedezca el mensaje de Dios de la instrucción y de la
dirección tal como usted lo encuentra en su palabra. Recuérdese a menudo que el señor está
con usted. Él ha prometido ir delante de usted. Entregue su vida a él. Haga de una vez por
toda la consolidación de su vida a Cristo, y entonces cada día déselo a él. Sigue sus
instrucciones en cada área de su vida y usted lo experimentará.

Como usted realice su identificación con Cristo en su muerte y resurrección, usted entra a
una vida de alegría y de victoria mientras que usted demanda su privilegio como su
seguidor. Usted tiene al Espíritu Santo que vive dentro de usted para autorizarle y para
dirigirle.

EL GRAN ALCANCE DE SU ENTREGA


Los dos espías regresaron del lugar de Rahab en Jericó y dijeron a Josué: " Jehová ha
entregado toda la tierra en nuestras manos; y también todos los moradores del país
desmayan delante de nosotros.” (v. 2:24).

Josué prometió al pueblo a "santificarse" ellos mismos, " Santificaos, porque Jehová hará
mañana maravillas entre vosotros." (3:5). La palabra (qadash) "santificar" significa ser
santo o santificado, ser apartado. La idea es ser apartado para el servicio de Dios. Aquí
significa santificado, apartado para el uso de Dios. Es la responsabilidad del individuo de
reservarse para Dios. Él esta dedicado, reservado para los propósitos de Dios.

Cuando yo saco a mi esposa en una fecha especial, yo llamo a un restaurante y hago las
reservaciones del caso para nosotros. Cuando llegamos al restaurante, somos guiados por
un mesero especial a una mesa especial. A ningún otro se le permite sentarse en esa mesa.
Tiene una tarjeta especial con la inscripción en él "reservado para Wil Pounds y Ann."
Dios nos dice, "apártese" o resérvese usted mismo para su propósito. Mantengase listo para
estar con él y recorra con él hacia una nueva aventura de la vida cristiana.

Dios quisiera que hiciéramos un una vez por todas una consagración de nosotros mismos a
él. Qué alegría infinita que se reservara para sus propósitos eternos. Con esa consagración a
él la vida del cristiano se convierte en un diario, momento a momento una caminata con él.

Dios nos llama para santificarnos. Él llama a su gente a la santidad, a la separación del
pecado y a caminar en el espíritu. Dios desea que santificados estén limpios, vacíos en los
cuales él puede verter a sí mismo y usarlos para su gloria. Obstaculizamos el poder de Dios
cuando somos profanados y llenos de nosotros mismos. Dios es santo y él quisiera que nos
mantuviéramos separados para el. Necesitamos quitar las barreras a l poder y a la gracia de
Dios y preparar nuestros corazones para recibir su gracia. Él nos invita a que vengamos otra
vez a demandar el limpiamiento de la sangre preciosa de Jesús, que quita toda nuestra
impureza y pecado. ¿Con un sentido fresco de la relación con él, él nos permite ser
utilizados por Dios? ¿Hay allí un cierto pecado que necesite ser confesado y ser perdonado?
Usted sabe donde está Dios trabajando en su corazón. Obedézcalo por favor porque Dios no
va a poder trabajar en toda su plenitud en nuestras vidas si estamos poco dispuestos a estar
abiertos a su dirección y perdón. Sin embargo, él hará maravillas en nosotros y lo
experimentaremos si nos santificamos.

Un fiel creyente y hombre de negocios en un pastoral reciente me dijo a mí:"Hermano Will,


la cosa más importante que aprendí siempre fue el día que usted acentuó que Dios quería
que consagráramos nuestras vidas a él en de una sola vez para tener una consolidación sin
reservas a él. Entonces comencé cada día a pedir que él tomara nuestras vidas y que viviera
su vida a través de nosotros, que nos guía y nos dirija a través del día. Hombre que
revoluciono mi vida cristiana. Cada día es una nueva experiencia con él. Usted puede
entonces caminar momento a momento con Cristo. Trate de enseñar esa gran verdad a su
congregación."

Ela arca del pacto se menciona quince veces en los capítulos tres y cuatro de Josué. El arca
del pacto simbolizó la presencia de Dios con su pueblo. Dios exigió que el pueblo trate al
arca con el mismo respeto que ella lo trató. Simbolizó su presencia santa con ella, y eso él
la conducía personalmente. Más cerca vivimos a Dios que el mayor será nuestro respeto y
reverencia para él.

The Ark of the Covenant is mentioned fifteen times in chapters three and four of Joshua.
The Ark of the Covenant symbolized God's presence with His people. God demanded that
the people treat the Ark with the same respect they treated Him. It symbolized His holy
presence with them, and that He was personally leading them. The nearer we live to God
the greater will be our respect and reverence for Him.

Josué tranquilizó a la gente diciéndoles que el SEÑOR sería el primero en cruzar el Jordán
y que la gente lo seguiría. Ellos deben seguir al SEÑOR a través del Jordán. Él hará
maravillas por su gente. Él ha demostrado su capacidad de proveerles por cuarenta años.
Ahora él demostrará que no entraran por su propia fuerza, sino en su fuerza (de El). No
debían ir delante del arca. Debían seguirla una media milla detrás de ella (3:4). El SEÑOR
desea conducirnos en nuevas experiencias. Nosotros muy a menudo, deseamos ir a
estrellarnos hacia fuera delante de él. Por otra parte, como malo, arrastramos nuestros pies
y lo estamos haciendo siempre con excusas para no seguirle. ¿Estamos caminando tomados
de la mano con él? ¿Dónde está el Dios que trabaja en nuestras vidas? ¿Dónde esta él
conduciendo? ¿Esperamos que Dios haga algún milagro?

No hemos sido así antes. El futuro es siempre desconocido e incierto. Solamente Dios
conoce el futuro. "esta gente poseyó el arca antes. Sí, pero no habían seguido el arca, sino a
la nube; y nunca la verían otra vez; la nube de fuego por noche, y el medio y el misterio por
día habían cesado. Tenían un nuevo camino que seguir, con un diferente método de
dirección. Ellos que habían esperado la mudanza de la nube ahora debían esperar la
mudanza del arca y de los sacerdotes. La nube era la disposición para el desierto. Dios
cambiaba su método con ellos. Debían vivir no por una muestra determinada, sino por la
palabra del Señor. Nunca se olvidarían de que el arca salió de la nube "(G. Campbell
Morgan).
¿En qué nivel estamos preparados para satisfacer a Dios? ¿Él desea gente que este
confiando en él. Nosotros estamos dispuestos a consagrarnos y seguirlo en la aventura
desconocida en una íntima relación? Lo desconocido siempre nos asusta.

Jesucristo es el arca verdadera de Dios. Él es Dios con nosotros. El arca era el símbolo de la
presencia de Jehová con su gente. El señor Jesús es la realidad de la presencia divina con
los hombres. Él es Emmanuel -- Dios con nosotros. Cristo es la realidad de Dios con su
gente. El arca del pacto simbolizó que Dios había entrado en un pacto con su pueblo Israel.
Era un pacto de la gracia. Dios los eligió. Por otra parte, Dios ha incorporado un lazo del
pacto con nosotros en y a través del señor Jesucristo.

Así como el pueblo de Israel debía seguir a Jehová en la Jordán mientras que él abría el
camino antes que ellos, los creyentes en el señor Jesucristo lo seguimos a través de las
aguas turbulentas y oscuras del juicio y nos levantamos con él para sentarnos en los cielos
en Cristo Jesús. Como el pastor, Jesús se hace el arca que nos dirige. Él guía y dirige a su
pueblo elegido. Jesús nos dice a nosotros, "si me amas, me obedecerás." No tenemos
ningún problema de obedecerle si lo amamos. Estaremos siempre en el centro de la
voluntad de Dios si lo seguimos un día al mismo tiempo. Él nos ha prometido no dejarnos
nunca, ni abandonarnos.

El arca que conduce a la gente en el Jordán nos recuerda a Jesús que entra bajo las aguas
oscuras de la Ira de Dios. Cristo alejo las aguas oscuras del juicio para cada uno que crea en
él para su salvación.

El apóstol Pablo llegó al corazón de nuestra salvación cuando él escribió:


“por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, siendo
justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en
Cristo Jesús, a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su
sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su
paciencia, los pecados pasados, con la mira de manifestar en este tiempo su
justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de
Jesús” (Romanos 3:23-26).

Cuando él habla de los "que los pecados han pasado ", él está refiriéndose probablemente a
los que vivieron y murieron antes de que Jesús muriera en la cruz. Los santos del Antiguo
Testamento estaban en cielo esperando el día en que el Cordero de Dios sería matado por
los pecados del mundo. Cuando Jesús murió en la cruz, todas estas deudas del pecado
fueron canceladas por completo. No quedó nada sin hacerse. Dios vio a todos los que
creerían siempre en Cristo pasando para recibir su bendición en su muerte y resurrección. "
Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para
llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu” (1
Pedro 3:18).

Nuestro salvador murió y nosotros morimos con él. Él se levantó de los muertos y nos han
puesto junto a él. Nos ha sentado con él en los lugares celestiales en Cristo Jesús. Dios ve a
cada creyente, muerto, enterrado y levantado con Cristo. Nuestro bautismo en agua es un
testigo y un testimonio en cuanto ya ha ocurrido en nuestras vidas. No son medios de
salvación. Es un testimonio de lo que ha hecho Dios ya por nosotros.

Josué nos dice en 3:6 que cada momento que los pies de los sacerdotes tocaban el agua del
Jordán esta se secaba hasta permitir que la gente cruzara. El sacerdote tomó las barras del
oro que suspendían el arca del pacto y las cruzaba encima delante de la gente (v. 6). Los
sacerdotes vinieron al borde del agua y estaban parados atravesando el Jordán. El Jordán no
se secó desde arriba antes de que los sacerdotes caminaran en el agua. Mientras que los
sacerdotes caminaron en las aguas, del río dieciséis millas corriente arriba estas se llenaron
hacia arriba como en un montón. Estuvieron allí detenidas todo el día esperando hasta que
hubieran caminado hacia el otro lado por la fe y como que no habían puesto sus pies en el
Jordán. ¿Dios esperó por ellos por 39 años en su incredulidad antes de que estuvieran
dispuestos a cruzar con él para hacerle frente a un Jordán fangoso y frío. Aquí está su río de
oportunidad. Puede ser un cierto hábito, o pasión, o lujuria, u orgullo, un espíritu odioso,
una actitud crítica, insensibilidad crítica o un egoísmo llano. ¿Por qué usted se ha detenido?
¿Dónde está Dios trabajando? ¿Por qué usted espera? Él le hace una oferta a venir y seguir.
Entremos en alguna tierra espiritual nueva y conquistemos algunos gigantes espirituales en
nuestras vidas.

Josué exclamo a los hijos de Israel:

" En esto conoceréis que el Dios viviente está en medio de vosotros, y que él
echará de delante de vosotros al cananeo, al heteo, al heveo, al ferezeo, al
gergeseo, al amorreo y al jebuseo.  He aquí, el arca del pacto del Señor de
toda la tierra pasará delante de vosotros en medio del Jordán.   Tomad, pues,
ahora doce hombres de las tribus de Israel, uno de cada tribu.  Y cuando las
plantas de los pies de los sacerdotes que llevan el arca de Jehová, Señor de
toda la tierra, se asienten en las aguas del Jordán, las aguas del Jordán se
dividirán; porque las aguas que vienen de arriba se detendrán en un
montón. “(vv. 10-13).

las aguas que venían de arriba se detuvieron como en un montón bien lejos de la ciudad de
Adam, que está al lado de Saretán, y las que descendían al mar del Arabá, al Mar Salado, se
acabaron, y fueron divididas; y el pueblo pasó en dirección de Jericó (3:16). " Mas los
sacerdotes que llevaban el arca del pacto de Jehová, estuvieron en seco, firmes en medio
del Jordán, hasta que todo el pueblo hubo acabado de pasar el Jordán; y todo Israel pasó en
seco.” (v. 17).

Ellos tuvieron que mojarse sus pies. Tuvieron que meterse en el agua. ¿Puede usted
imaginarse si usted fuera uno de esos sacerdotes dirigiendo gente para meter su pie en el
agua? ¿Cree que fue divertido? Hacia donde se fue el agua? ¡Vayamos!

¿Cuántas veces tendremos nuevas experiencias con Dios y él nos esperara pacientemente
para caminar por la fe? Y esperas, y esperas y esperas. Él nos espera para ver nuestros pies
mojados. No tenemos ninguna manera de saber si Dios nos proporcionará o conducirá o
entregará y cuando caminamos por la fe él lo hacemos. Cuando confiamos en, él lo hace.
Dios nos da exactamente lo qué necesitamos cuando lo necesitamos. Su sincronización es
siempre perfecta. Cuando lo obedecemos, lo experimentamos.

Usted no sabe si esos sacerdotes fieles se divirtieron al hablar de esa experiencia en el


futuro. ¡Vi que Dios lo hacia! Y usted , también lo hace..

LUGAR DE RECUERDOS
Dos monumentos fueron instalados en el capítulo cuatro de Josué. Dios le dijo a Josué que
seleccionara doce hombres, uno de cada tribu y que recogieran una piedra del Jordán para
llevarla a la otra orilla del río. Allí construyeron un monumento de recuerdo a la fidelidad
de Dios en Gilgal (4:1-7).

Josué tenía un segundo juego de piedras puestas encima de donde los pies del sacerdote
estaban parados firmes en el río que llevaban el arca. ¿Por qué hicieron eso?. Y habló a los
hijos de Israel, diciendo: Cuando mañana preguntaren vuestros hijos a sus padres, y dijeren:
¿Qué significan estas piedras? declararéis a vuestros hijos, diciendo: Israel pasó en seco por
este Jordán." Estas piedras debían convertirse en un monumento de la travesía de Israel por
el Jordán en la primavera en la estación de la inundación (4:21-22).

" Porque Jehová vuestro Dios secó las aguas del Jordán delante de vosotros, hasta que
habíais pasado, a la manera que Jehová vuestro Dios lo había hecho en el Mar Rojo, el cual
secó delante de nosotros hasta que pasamos;   para que todos los pueblos de la tierra
conozcan que la mano de Jehová es poderosa; para que temáis a Jehová vuestro Dios todos
los días." (vv. 23-24).

¡Qué testimonio! ¡Todos los dos millones de ellos podrían decir: Yo vi a Dios hacerlo! Por
los siglos por venir cada vez que ellos pasaran Gilgal ellos contarían la historia de Dios
haciendo justamente lo que el dijo que haría. ¡Ahora tres mil años más tarde aquí la
estamos diciendo nuevamente!

Algunos principios y aplicaciones prácticas para


hoy:
 La travesía del Jordán representa maravillosamente nuestro pasar a partir de un nivel a
otro del cristianismo que vivimos. Armémonos con nuestras armas espirituales y tomemos
la tierra que Dios nos ha prometido. Obedezcámoslo y experimentémoslo cada día.
Mientras que caminemos por la fe, él satisface en nosotros lo qué él pide que hagamos.
No sucede automáticamente. Dios decía a Israel: "la tierra es ya su tierra, ahora recórrela.
Tómela. Demándela. Poséala." Los sacerdotes eran obedientes. Caminaron saliendo del
agua, estaban parados en el centro del río, y esperaron a que toda la gente pasara. A
menos que estemos dispuestos a caminar hacia fuera y a salir con nuestros pies mojados,
Dios no podrá nunca abrir un camino para nosotros. Dios honra a gente de fe.
Cuando los hijos de Israel cruzaron el Jordán, ellos fueron cambiados de su vieja vida. Los
que eligieron entrar a la tierra prometida comenzaron una nueva vida a partir de ese día con
una nueva identificación. En el río Jordán les cortaron de todo el estilo viejo y pagano de
los egipcios y de la vagancia en el desierto. Israel como una nación tenía una nueva
identidad, una nueva ley y una nueva vida en la tierra. No había necesidad de ir atrás otra
vez por el río. El viejo estilo de vida fue enterrado bajo las aguas del Jordán. Aquella vieja
vida estaba muerta. Saliendo del Jordán era para comenzar una nueva vida en una tierra
nueva.

Eso describe nuestra muerte, entierro y resurrección con Cristo porque hemos sido así
identificados con Cristo. Nos han bautizado en Cristo significando esto que nos han
colocado en Cristo y que se nos ha identificado con él. Hemos pasado a través de lo qué
Cristo entró a través en su muerte, entierro y resurrección. Estamos así identificados con
Cristo que él murió no solamente por nuestros pecados, sino que nosotros morimos con él.

El apóstol Pablo describió nuestra nueva identificación con Cristo así "siendo crucificados
con él," enterrados con él y habiendo sido levantados con él. " Así también vosotros
consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro "
(Romanos 6:11). Permanezca contando constantemente sobre este hecho, contando "Así
también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús,
Señor nuestro" Eso revolucionará su vida.

Ése es el corazón de vivir la vida cristiana. Estamos ahora identificados con Cristo en su
muerte. Cuando él murió, yo morí. Nos han enterrado con él, y nos han levantado a la
novedad de la vida con él. Cuando elijo actuar sobre esa verdad, lo experimento en una
nueva calidad de vida. Esta es la vida resucitada.

"Por lo tanto" escribe el Apostol Pablo: "Porque somos sepultados juntamente con él para
muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del
Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.” Porque si fuimos plantados
juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su
resurrección;  sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él,
para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado.
Porque el que ha muerto, ha sido justificado del pecado. Y si morimos con Cristo, creemos
que también viviremos con él;  sabiendo que Cristo, habiendo resucitado de los muertos,
ya no muere; la muerte no se enseñorea más de él.  Porque en cuanto murió, al pecado
murió una vez por todas; mas en cuanto vive, para Dios vive.  Así también vosotros
consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro.  No
reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que lo obedezcáis en sus
concupiscencias;  ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos
de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y
vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia.  Porque el pecado no se
enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia.

El hombre muerto no peca. El pecado no puede tocar a Cristo. La muerte no puede tocarlo a
El. La deuda del pecado ha sido pagada completamente por quien estaba sin pecado. En
adición, hemos sido colocados en Cristo. Nuestra identificación es con El.. En otras
palabras, nuestra vida ha sido quitada. Tenemos una nueva identidad. Somos nuevas
criaturas en Cristo. "De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas
viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas." (2 Corintios 5:17).

Los Israelitas se comprometieron a cruzar el río Jordán. Cuando las aguas que se habían
retenido volvieron a su cauce normal, la gente fue cortada de su vida anterior. Su vieja vida
en el desierto fue cortada. Este es el final de todo. Ellos eran ahora nueva gente. Fue la
Victoria de la fe.

Nosotros estamos ahora muertos al pecado pero vivos a Dios en Cristo Jesús. Ahora el nos
invita a crecer en su gracia. Digo esto humildemente, lo digo con todo cuidado, Yo nunca
he estado mas cerca del Señor en mi vida. Yo nunca he tenido una mayor necesidad de estar
cerca de El. Yo oro para que usted se una a mi en este refrescamiento. Venga, crucemos el
río.

Que clase de monumentos esta usted levantando? Todos vivimos construyendo


monumentos. Algunos son para uno mismo, para vanagloriarnos. Otros son monumentos
religiosos al humanismo. Que clase de monumentos esta usted levantando a Dios? Son
monumentos a Dios o al hombre? Quien esta obteniendo la gloria y los aplausos? Yo dudo
seriamente si Dios aprecia ese montón de aplausos que supuestamente le damos a El. Yo
creo que el quiere tenernos sentados en silencio y esperando de El y contemplando su
gloria. Si, habrá tiempos para danzar y cantar.

Tenemos dos monumentos de gran alcance en la disposición de Dios para cada creyente.
Son las ordenanzas del bautismo y de la Cena del señor. Son testimonios de lo que ha hecho
Dios por usted y mí. Nuestro salvador murió y nosotros morimos con él. Él pasó abajo a
través de las aguas frías, terribles de la ira de Dios y murió por nuestras transgresiones y él
se levanto de los lazos de la muerte. Cuando él murió, morimos, y cuando él se levanto de
los muertos, nosotros nos levantamos de los muertos. Dios ve a muertos en cada creyente,
enterrados y levantados con Cristo. Su bautismo por la inmersión representa lo qué Dios
hizo para usted en Cristo. No le salva. No agrega un punto a su salvación. Es un
monumento a Dios por lo que él ha hecho ya en usted. La mesa del Señor es un monumento
de la muerte de Cristo en su favor, muriendo como su substituto, llevando la ira de Dios en
su lugar

Debemos mantener nuestros ojos puestos en Jesucristo para cruzar el "Jordán" de esta vida.
Dios estuvo delante de su gente en la presencia del arca, y él abrió un camino seco a través
del río. Él ha prometido salvarnos no sólo del castigo eterno, sino conducirnos, guiarnos,
protegernos y proveyéndonos a nosotros. Estamos en un proceso de por vida de seguirlo
más profundo y más profundo en nuestra vida. El viaje ha comenzado solamente cuando
confiamos en Cristo como nuestro salvador. Vamos ir a través de este Jordán y crecer en
nuestro conocimiento y la gracia en nuestro señor Jesús. Solamente Cristo es capaz de
conducirnos a través de las aguas oscuras de Jordán. Vamos crear nuestra fuerza en él. El
señor nos ha prometido que él irá con nosotros así como él estuvo con Josué.

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