SANTIAGO 1:13-15
INTRODUCCION
Al contrario de las pruebas que proceden del Señor, las tentaciones, pruebas con maldad y trampas cuyo propósito
es hacernos daño, son cosas que provienen de nuestro enemigo el diablo: 1ª Corintios 7:5 para que no os tiente
satanás, 1ª Tesalonicenses 3:5 os hubiera tentado el tentador, Apocalipsis 2:10 El diablo echará a algunos de
vosotros en la cárcel para que seáis probados. Muchos creen que las tentaciones y las pruebas que tienen maldad
vienen de Dios; es decir, Dios trae el mal a nuestras vidas para hacernos mejores, esto no es cierto.
DESARROLLO
Tentaciones provenientes de gente que se opone a Dios y Su Palabra: Jesús y sus discípulos enfrentaron este tipo
de tentación y pruebas de pensamiento enfermizo: Mateo 16:1, 22:18, Hechos 20:19, 1ª Pedro 4:12-13 muestran
la manera en la que el diablo tienta/prueba a los cristianos: por medio de personas, persecución y aflicción.
La aflicción puede ser de varias formas: hay creyentes que, abandonan la fe, porque sus padres, familiares o
amigos, los confrontan y rechazan por su fe. La persecución puede ser más severa; ser encarcelado, torturado o
incluso morir por su fe Romanos 16:19-20. Aférrate a la fe y hazlo hasta el final Él te fortalecerá y te dará coraje.
Tentaciones provenientes de nuestros propios deseos: los deseos carnales son otra vía por medio de la cual alguien
puede ser tentado: Santiago 1:13-15, 1ª Timoteo 6:9. En esta categoría la fuente de la tentación son los propios
deseos del viejo hombre. Cuando somos atraídos por pasiones y seducidos, definitivamente seremos tentados y con
toda seguridad caeremos en la trampa Gálatas 5:17, Romanos 8:7. El mismo efecto que ocurre por la tentación de
riquezas y codicia, sucede también por las preocupaciones de este mundo, traen esterilidad. Si quieres ser un
cristiano que produce frutos, (de verdad) debes eliminar las preocupaciones, placeres de la vida.
En esta categoría de tentaciones nosotros decidimos entrar, atraídos y seducidos por nuestra carne, el viejo
hombre, ¿resultado? pecado, destrucción, perdición, muerte. Continuar con los deseos del viejo hombre es muy
serio y con serias consecuencias. No nos engañemos pensando que escaparemos de las consecuencias Gálatas 6:7-
8. Somos llamados a despojarnos del viejo hombre y vestirnos del nuevo, a renovar nuestra mente y a proteger
nuestro corazón con toda diligencia, con la ayuda de Dios. La ayuda de Dios llega a quienes están dispuestos a
seguirlo.
Tentaciones provenientes directamente del diablo: Mateo 4:1-11 (el diablo hablando con Jesús) el diablo es
mentiroso. Si ignoramos esta posibilidad y consideramos que todo lo que viene del mundo espiritual proviene de
Dios, abrimos una puerta al diablo para dirigirnos al mal camino dándonos información falsa en la que creeremos.
Cuando codiciamos algo, abrimos la puerta a los demonios para que nos den falsa información espiritual, que nos
conducirá a grandes problemas. Esta es la razón por la cual tenemos que juzgarlo de acuerdo con La Palabra de
Dios. En lo concerniente a la superioridad de la Palabra de Dios contra cualquier revelación, incluso si ésta
proviene de una manera extraordinaria Gálatas 1:8. La información debe proceder de fuente correcta del terreno
espiritual. De lo contrario, es una tentación y un ataque del demonio. Y para conocer la procedencia de la
información, tenemos que evaluarla según la única medida válida: la Palabra de Dios.
Por dos vías nos llega la tentación: a) mediante la persecución y aflicción, b) ser desviados por los deseos y
seducción. La respuesta correcta a la segunda categoría es cerrar las puertas que abrimos, ¿qué es lo que tanto
deseas? entregárselo a Dios. Que quiero decir, que si hay algo que desees (esposa, esposo, una carrera, etc.)
entregárselo a Dios y decide dentro de ti que, aunque Dios no te conceda lo que deseas con tanta fuerza, no será
problema. Dios siempre sabe lo que es mejor y continuarás amándole y sirviéndole, sin importar cómo resulten las
cosas. Entregar un asunto a Dios y aceptar cualquier resultado, cierra las puertas a la tentación. ¡No puedes ser
arrastrado por las pasiones, si no tienes pasiones!
CONCLUSION
Incluso deseos que se adaptan a la Palabra de Dios, pueden llevarnos a la tentación si nosotros no los entregamos
completamente a Dios. Si la tentación adquiere forma de persecución y aflicción a causa de la Palabra, la respuesta
es resistir, sabiendo que Dios está con nosotros, jamás nos abandonará ni traicionará Hebreos 13:5; 2ª Pedro 2:9ª.
En la batalla contra la tentación, no importa su tipo, la oración es un arma de la que no podemos prescindir. El
propósito de la tentación es atraparnos para alejarnos de Dios. La oración y la comunión con Dios, hacen
exactamente lo contrario, abren los canales de comunicación con nuestro Padre. ¡Cuánto consuelo y amor
provienen del Padre y lo encuentran los que resisten al enemigo cuando acuden a Dos en oración!