Estancamiento económico
El estancamiento económico es una situación en la que el producto interior
bruto (PIB) de un país crece a una tasa muy baja o nula. A su vez, los salarios casi no
aumentan.
A diferencia de la recesión económica, en el estancamiento no observamos una caída de la
actividad productiva, sino un aumento. Sin embargo, este es reducido, por lo que no impacta en
el mercado laboral.
Características del estancamiento económico
Las principales características del estancamiento económico son:
Puede ser aplicable no solo a países, sino —en un sentido más amplio— a industrias y
empresas.
El PIB sube a tasas tan bajas que pueden ser incluso menores a la tasa de natalidad.
En este caso, se reduce el PIB per cápita.
No es una situación aislada que dura un periodo, sino que se prolonga en el tiempo.
Los gobiernos pueden aplicar medidas para salir del estancamiento, por ejemplo,
una política monetaria expansiva para alentar el consumo.
El estancamiento económico puede entenderse desde la ley de rendimientos
decrecientes. Según esta teoría, si aumentamos uno de los factores de producción, y
mantenemos los otros fijos, la producción final crecerá a tasas cada vez menores, pudiendo
incluso con el tiempo llegar a caer. Entonces, si en un país aumenta únicamente, por ejemplo,
la mano de obra, pero no el capital ni la tecnología al mismo ritmo, el PIB se desacelerará.
Causas estancamiento económico
Los causas más importantes del estancamiento económico son:
Ahorro sin invertir: El nivel de ahorro de la población es alto. Sin embargo, dichos
recursos que se dejan de gastar tampoco se invierten. Esto puede darse, por ejemplo, por falta
de oportunidades.
El escenario descrito anteriormente es al que se refiere Alvin Hansen, discípulo de John
Maynard Keynes, en su teoría del estancamiento secular. Según esa hipótesis, una
desaceleración de la tasa de natalidad y del progreso tecnológico reduciría las oportunidades
de negocios. En consecuencia, los ahorros se acumularían sin invertirse, reduciendo la tasa de
crecimiento del PIB.
Baja productividad: El crecimiento económico puede desacelerarse cuando no se
generan innovaciones o si las nuevas tecnologías no tienen un impacto importante en la
eficiencia de las empresas.
Entorno desfavorable para los capitales: Variables no económicas como crisis
políticas y humanitarias pueden desincentivar la inversión. Dicha situación afecta usualmente
no solo al país en conflicto, sino a toda su región
Menor demanda externa: Si las exportaciones netas suben a menor ritmo, o bajan,
también cae la tasa de crecimiento del PIB. Esto sucede, por ejemplo, si el principal socio
comercial de un país enfrenta una recesión.