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INTRODUCCION
Hablar sobre el Espíritu Santo es algo hermoso, vivir con él es
fascinante y conocerlo, es uno de los más grandes regalos del Cielo. A
pesar de las circunstancias que se viven, el pueblo de Dios no ha
dejado de buscar la presencia de Dios: a través del altar familiar, la vida
devocional, los ayunos, los programas de estudio bíblico, cadenas de
oración, etc, el hambre por su Presencia es una necesidad que ninguna
pandemia ni crisis puede apagar.
A pesar de la pandemia que se vive, quienes en realidad
conocemos a Cristo y su poder, no podemos vivir sin él.
Había un varón que anhelaba lo que no sabía que existía, y Dios
se lo obsequió porque miró su corazón ferviente.
Hechos cap. 10 versículos 1-2. Dice a la letra1Había en Cesarea
un hombre llamado Cornelio, centurión de la compañía llamada la
Italiana,2 piadoso y temeroso de Dios con toda su casa, y que hacía
muchas limosnas al pueblo, y oraba a Dios siempre.
Cultivando el anhelo por su presencia
El diccionario nos dice que cultivar “es dar a la tierras y plantas las
labores necesarias para que fructifiquen, es decir, si quieres un buen
plantío, después de sembrar la semilla o planta, debes estar pendiente
de su crecimiento: regar, limpiar, fertilizar, etc.
Cuando venimos a Cristo una semilla de su Palabra y un toque de
su presencia viene a nuestra vida, pero es necesario que esa nueva vida
sea que cultivada ¿Para qué? Para que no perezca por alguna plaga de
pecado, para que no se ahogue entre las malezas afanosas de la vida.
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Y si materialmente hablando, una persona cuida su sembradío o
plantas porque anhela ver un resultado, ¿cuánto más nosotros, no
hemos de cuidar y anhelar una vida espiritual que dé frutos? Anhelar es
desear intensamente. Como cristianos debemos anhelar intensamente
la presencia de Dios cada día, todos los días.
No puede haber una vida llena del Espíritu Santo si el deseo por él
ya se apagó. Antes de la llenura, debe haber un deseo ferviente por su
Presencia. Cornelio es el ejemplo de un hombre que vivía con un fuerte
anhelo por Dios, el cual cultivaba día a día. ¿Cómo lo hacía?
1) No permitiendo que sus circunstancias apagaran su fervor
a) Cornelio era gentil… Su nacionalidad, romana, no le impidió
hacerse simpatizante del culto judío. Como romano, Cornelio
tenía tras sus espaldas una tradición de idolatría, orgullo y
superioridad; pero cuando oyó acerca del Jehová de los israelitas,
lo abrazó como su único Dios. Cornelio decidió que ya no sería la
herencia cultural y religiosa las que regirían su vida, sino que
ahora sería conducido por la Ley de Dios o Torah que los rabinos
de aquella época impartían en las sinagogas. No permitas que la
familia o lugar de donde provienes marque tu destino, deja que
sea el Señor que dirija tus pasos, y verás cómo el anhelo por su
presencia se hace una realidad en tu vida, transformando todo a
tu alrededor. Tal vez provengas de una familia rebelde, idolatra o
con vicios: pero si te sometes a Dios, quizás seas el primero de
una nueva generación que marque la diferencia.
b) Vivía en cesarea…. Para aquella época, la ciudad era prospera e
importante; residencia oficial de Pilatos y de los que gobernaban
esa tierra; podemos imaginar los lujos y placeres que rodeaban la
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vida de Cornelio. Lo interesante es que él no permitió que su
anhelo por Dios fuese apagado por el estilo de vida que lo
rodeaba. Él pudo ver más allá, y comprendió que la vida es más
que bienes materiales. La abundancia, puede ser una factor que
apague tu fervor por Dios: los muchos afanes, las ocupaciones
desmedidas y la prosperidad, te impiden orar, estudiar la biblia,
servir en la iglesia; estás tan inmerso en tu propio mundo que de
repente ya no te sientes parte de la iglesia, ya ni sabes que
programas hay, que trabajos se están haciendo en la iglesia; de
ser miembro activo pasas a ser pasivo; ya no tienes tiempo, estas
muy ocupado llenando los graneros con cosecha, el anhelo se
apagó, ¿y si vienen hoy vinieran por tu alma? Tal vez desde que
tienes internet, pasas más tiempo navegando que con Dios, tal
vez desde que tienes ese vehículo pasas más tiempo en él y con
el que con el Señor; te pasas limpiando la casa nueva, disfrutando
aquel aire acondicionado que ya no quieres salir de tu casa para
asistir a los servicios…..la prosperidad que el Señor te ha dado no
la conviertas en maldición, no te enredes en ella de tal manera
que se te apague en el anhelo por el Sublime y alto Dios
c) El status social. Cornelio era centurión de la compañía llamada la
Italiana. Cornelio tenía a su cargo 100 soldados, y algunos
investigadores comentan que posiblemente su compañía, era la
guardia personal de Pilatos. Cornelio era importante, tenía una
posición social que le otorgaba privilegios y aun con todo eso, en
su corazón latía un amor sincero por Dios. La intelectualidad, los
estudios, un buen empleo, no deben ser factores que apaguen en
tu deseo ferviente por la presencia del Consolador. Al contrario,
mientras Dios más alto te permita llegar, más humilde y apegado
al Señor debes estar. Sé agradecido: todo lo que tienes y todo lo
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que eres se lo debes a Dios, sin él, no eres nadie. Cornelio no
permitió que sus circunstancias lo alejarán de lo que realmente es
importante en la vida, pero ¿cómo más, el cultivaba ese anhelo
por Dios?
2) SIENDO PIADOSO. Reverente, adorador bien encaminado. Tienes
que ser un adorador.. Traza tu tiempo y dedicale a Dios lo mejor de tu
vida. Inquietud cuando no pasas tiempo con Dios.
3) siendo temeroso de Dios con toda su casa. Da buen testimonio.
Cumple, vive la palabra de Dios y procura que se vida en tu casa. No
abandones tus hijos. Invierte en su vida espiritual, acompáñalos,
moldéalos, tiempo, amor, inversión.
4) siendo generoso y que hacía muchas limosnas al pueblo. Da sin
cesar, no te canses de dar. Tiempo, habilidad y finanzas.
5) Manteniendo una viva comunión con Dios…y oraba a Dios
siempre
BENDICIONES DE CULTIVAR EL ANHELO POR LA PRESENCIA DE DIOS
A) Tus ojos espirituales son abiertos 3 Este vio claramente en una
visión, como a la hora novena del día, (3PM)
B) Incursionas en lo sobrenatural. que un ángel de Dios entraba
donde él estaba, y le decía: Cornelio.
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C) Recibes respuesta de Dios… El, mirándole fijamente, y
atemorizado, dijo: ¿Qué es, Señor? Y le dijo: Tus oraciones y tus
limosnas han subido para memoria delante de Dios.
D) Recibes dirección5 Envía, pues, ahora hombres a Jope, y haz venir
a Simón, el que tiene por sobrenombre Pedro. 6 Este posa en casa de
cierto Simón curtidor, que tiene su casa junto al mar; él te dirá lo
que es necesario que hagas.
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Ido el ángel que hablaba con Cornelio, éste llamó a dos de sus
criados, y a un devoto soldado de los que le asistían; 8 a los cuales envió
a Jope, después de haberles contado todo.9 Al día siguiente, mientras
ellos iban por el camino y se acercaban a la ciudad, Pedro subió a la
azotea para orar, cerca de la hora sexta. 10 Y tuvo gran hambre, y quiso
comer; pero mientras le preparaban algo, le sobrevino un éxtasis; 11 y
vio el cielo abierto, y que descendía algo semejante a un gran lienzo,
que atado de las cuatro puntas era bajado a la tierra; 12 en el cual había
de todos los cuadrúpedos terrestres y reptiles y aves del cielo. 13 Y le
vino una voz: Levántate, Pedro, mata y come. 14 Entonces Pedro dijo:
Señor, no; porque ninguna cosa común o inmunda he comido
jamás.15 Volvió la voz a él la segunda vez: Lo que Dios limpió, no lo
llames tú común.16 Esto se hizo tres veces; y aquel lienzo volvió a ser
recogido en el cielo.
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Y mientras Pedro estaba perplejo dentro de sí sobre lo que
significaría la visión que había visto, he aquí los hombres que habían
sido enviados por Cornelio, los cuales, preguntando por la casa de
Simón, llegaron a la puerta.18 Y llamando, preguntaron si moraba allí un
Simón que tenía por sobrenombre Pedro.19 Y mientras Pedro pensaba
en la visión, le dijo el Espíritu: He aquí, tres hombres te buscan.
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E) Mueves la mano de Dios20 Levántate, pues, y desciende y no
dudes de ir con ellos, porque yo los he enviado.
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Entonces Pedro, descendiendo a donde estaban los hombres que
fueron enviados por Cornelio, les dijo: He aquí, yo soy el que buscáis;
¿cuál es la causa por la que habéis venido? 22 Ellos dijeron: Cornelio el
centurión, varón justo y temeroso de Dios, y que tiene buen testimonio
en toda la nación de los judíos, ha recibido instrucciones de un santo
ángel, de hacerte venir a su casa para oír tus palabras. 23 Entonces,
haciéndoles entrar, los hospedó. Y al día siguiente, levantándose, se fue
con ellos; y le acompañaron algunos de los hermanos de Jope.
F) Eres lleno de gracia….24 Al otro día entraron en Cesarea. Y Cornelio
los estaba esperando, habiendo convocado a sus parientes y amigos
más íntimos.
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Cuando Pedro entró, salió Cornelio a recibirle, y postrándose a sus
pies, adoró.26 Mas Pedro le levantó, diciendo: Levántate, pues yo mismo
también soy hombre.27 Y hablando con él, entró, y halló a muchos que
se habían reunido.28 Y les dijo: Vosotros sabéis cuán abominable es
para un varón judío juntarse o acercarse a un extranjero; pero a mí me
ha mostrado Dios que a ningún hombre llame común o inmundo; 29 por
lo cual, al ser llamado, vine sin replicar. Así que pregunto: ¿Por qué
causa me habéis hecho venir?
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Entonces Cornelio dijo: Hace cuatro días que a esta hora yo estaba en
ayunas; y a la hora novena, mientras oraba en mi casa, vi que se puso
delante de mí un varón con vestido resplandeciente, 31 y dijo: Cornelio,
tu oración ha sido oída, y tus limosnas han sido recordadas delante de
Dios.32 Envía, pues, a Jope, y haz venir a Simón el que tiene por
sobrenombre Pedro, el cual mora en casa de Simón, un curtidor, junto
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al mar; y cuando llegue, él te hablará.33 Así que luego envié por ti; y tú
has hecho bien en venir. Ahora, pues, todos nosotros estamos aquí en
la presencia de Dios, para oír todo lo que Dios te ha mandado.
f) Provocas cambios …34 Entonces Pedro, abriendo la boca, dijo: En
verdad comprendo que Dios no hace acepción de personas, 35 sino que
en toda nación se agrada del que le teme y hace justicia
g) Te llenas del conocimiento de Dios.36 Dios envió mensaje a los
hijos de Israel, anunciando el evangelio de la paz por medio de
Jesucristo; éste es Señor de todos.37 Vosotros sabéis lo que se divulgó
por toda Judea, comenzando desde Galilea, después del bautismo que
predicó Juan:38 cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a
Jesús de Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a
todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él. 39 Y
nosotros somos testigos de todas las cosas que Jesús hizo en la tierra
de Judea y en Jerusalén; a quien mataron colgándole en un madero. 40 A
éste levantó Dios al tercer día, e hizo que se manifestase; 41 no a todo el
pueblo, sino a los testigos que Dios había ordenado de antemano, a
nosotros que comimos y bebimos con él después que resucitó de los
muertos.42 Y nos mandó que predicásemos al pueblo, y testificásemos
que él es el que Dios ha puesto por Juez de vivos y muertos. 43 De éste
dan testimonio todos los profetas, que todos los que en él creyeren,
recibirán perdón de pecados por su nombre.
H) Eres lleno del Espiritu Santo…44 Mientras aún hablaba Pedro estas
palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían el discurso.
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Y los fieles de la circuncisión que habían venido con Pedro se
quedaron atónitos de que también sobre los gentiles se derramase el
don del Espíritu Santo.46 Porque los oían que hablaban en lenguas, y
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que magnificaban a Dios.47 Entonces respondió Pedro: ¿Puede acaso
alguno impedir el agua, para que no sean bautizados estos que han
recibido el Espíritu Santo también como nosotros? 48 Y mandó
bautizarles en el nombre del Señor Jesús. Entonces le rogaron que se
quedase por algunos días.