NOS ENCUENTRA
MARTES SANTO
07 DE ABRIL 2020
CICLO A
NOS ENCUENTRA
MARTES SANTO – CICLO A – 07 DE ABRIL DE 2020
El día de las grandes
controversias
(Sugerencia: escoger y preparar un lugar de la casa que se
convertirá en el lugar del encuentro para la oración en
familia. La música instrumental, si se desea puede
acompañar de fondo durante el rato de la oración)
AMBIENTACIÓN: Mesita con un
mantel morado, el cuadro o
afiche de la última cena, un
corazón hecho de cartulina o
de hoja, sobre el corazón
monedas regadas.
Guía: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Nos encontramos hoy para acompañar a Jesús y a los discípulos en estos días previos a la Pascua.
Queremos conocer mejor cómo estaban y qué sentían y así poder aproximarnos un poco más a la manera en
que Jesús vivió estos momentos. Vamos a escuchar con todo nuestro ser el Evangelio de hoy. Nuevamente
intentemos vivir desde dentro esta Palabra. Dejemos que nuestro corazón experimente amor por Jesús e
intentemos comprender su dolor, su sufrimiento y sobre todo su gran amor por nosotros. Acompañar a Jesús
en lo que hace, en lo que dice, en lo que siente…
Primera Lectura:
Isaías 49, 1-6
Salmo: 70
NOS ENCUENTRA
Lector 1: EVANGELIO DE SAN JUAN (13, 21-33. 36-38)
En aquel tiempo, cuando Jesús estaba a la mesa con sus
discípulos, se conmovió profundamente y declaró: Yo les aseguro
que uno de ustedes me va a entregar. Los discípulos se miraron
perplejos unos a otros, porque no sabían de quién hablaba. Uno
de ellos, al que Jesús tanto amaba, se hallaba reclinado a su
derecha. Simón Pedro le hizo una seña y le preguntó: ¿De quién
lo dice? Entonces él, apoyándose en el pecho de Jesús ,le preguntó:
Señor, ¿quién es? Le contestó Jesú s: Aquél a quien yo le dé este trozo de pan, que voy a mojar. Mojó el pan y se lo dio a Judas,
hijo de Simón el Iscariote; y tras el bocado, entró en él Satanás. Jesús le dijo entonces a Judas: Lo que tienes que hacer, hazlo
pronto. Pero ninguno de los comensales entendió a qué se refería; algunos supusieron que, como Judas tenía a su cargo la bolsa,
Jesús le había encomendado comprar lo necesario para la fiesta o dar algo a los pobres. Judas, después de tomar el bocado, salió
inmediatamente. Era de noche. Una vez que Judas se fue, Jesús dijo: Ahora ha sido glorificado el Hijo del hombre y Dios ha sido
glorificado en él. Si Dios ha sido glorificado en él, también Dios lo glorificará en sí mismo y pronto lo glorificará. Hijitos, todavía
estaré un poco con ustedes. Me buscarán, pero como les dije a los judíos, así se lo digo a ustedes ahora: “A donde yo voy, ustedes
no pueden ir”. Simón Pedro le dijo: Señor, ¿a dónde vas? Jesús le respondió: A donde yo voy, no me puedes seguir ahora; me seguirás
más tarde. Pedro replicó: Señor, ¿por qué no puedo seguirte ahora? Yo daré mi vida por ti. Jesús le contestó: ¿Con qué darás tu
vida por mí? Yo te aseguro que no cantará el gallo, antes de que me hayas negado tres veces. Palabra del Señor.
Reflexiono:
* Judas, amigo, se vuelve traidor.
* Pedro, amigo, niega conocerlo.
* ¿Y yo?
* Jesús se conmovió profundamente, ¿qué situaciones me
conmueven?
Lector 2: REFLEXIÓN
En el texto de hoy, del conjunto de los discípulos que acompañan a Jesús en la celebración de la Pascua, son tres
los que se destacan: Juan, Judas y Pedro. Juan, el discípulo amado, sólo pregunta cuando Pedro le indica que debe
hacerlo, disfruta al estar en presencia de Jesús, esto es suficiente para él en este momento, estar con el Señor. Y
yo, ¿dedico tiempo a estar con Jesús? ¿A simplemente sentarme a su lado? Como los demás discípulos, Judas había
sido llamado por el Señor y
había pasado tiempo con él recorriendo caminos y aldeas pero el mensaje no había calado en su interior, seguía
aferrado a sus viejas ideas, sin dejar espacio para que los hechos y palabras de Jesús penetraran en su mente y en
su corazón y lo transformaran. Judas está decepcionado porque no comparte el modo de actuar de Jesús, quizá a
nosotros nos pasa algo parecido, ¿hay algo de ese modo de actuar de Jesús que nos genera rechazo? ¿Algo que
necesite conversión a la luz de la vida de Jesús?
Pedro al igual que Judas también está pensando en sí mismo, en su valor, en que sus fuerzas son suficientes. Desde
esa seguridad es desde donde él quiere acompañar a Jesús pero se equivoca y llorará al reconocer sus limitaciones.
¿En qué necesitamos reconocernos frágiles?
NOS ENCUENTRA
Jesús conmovido anuncia que lo van a traicionar, dedico un rato de la oración a dialogar
con el Señor mis traiciones, la que cometo y las que recibo, las pequeñas traiciones diarias, las oportunidades para
perdonar, las oportunidades para que me perdonen.
Y con el canto “Ten piedad” le pedimos perdón.
Guía: Seguros del perdón de Dios por nuestras traiciones, oremos con la oración que Jesús nos enseñó.
Lector 1: PADRE NUESTRO. Eres un Dios de Palabras, pero, no de muchas palabras. A veces, lamentablemente
“rezamos mucho” pero quizá oremos poco. Tu Palabra es concreta, es Jesús que se hizo persona para hablarnos
con su vida, de cuánto nos amas.
Silencio y reflexión. Música instrumental.
Lector 2: QUE ESTÁS EN EL CIELO. y no por ello lejano. Hemos descubierto que eres un Dios de silencios,
y para orar como es debido se requiere silencio en nuestro ser. Un silencio fecundo que permite vaciar el
corazón de todo aquello que nos aleja de ti. Orar es callar y dejar que hables en nuestro corazón. Orar es callar
y escuchar que nos hablas en la vida de cada día. Es el silencio humano de las cosas. Pero es tu palabra
resonando dentro de nosotros.
Silencio y reflexión. Música instrumental.
Lector 3: SANTIFICADO SEA TU NOMBRE. Señor, tenemos que reconocer que a veces no usamos ni
muchas ni pocas palabras, simplemente no rezamos, porque la vida se nos llena de tantas cosas, de tantas
preocupaciones, de tantos proyectos, de tantas personas, de tantos anhelos… que
simplemente no rezamos, no logramos hablarte como a un
Padre, y tu nombre no recibe la alabanza que merece.
Silencio y reflexión. Música instrumental.
Lector 4: VENGA TU REINO, HÁGASE TU VOLUNTAD ASÍ EN
LA TIERRA COMO EN EL CIELO. A veces, cuando parece que
nada nos sale bien, cuando vivimos en un continuo fracaso y todo
parece estar en nuestra contra, pensamos que ni siquiera tiene
sentido rezar pues creemos que no hay quien nos escuche y mucho
menos quien nos responda, se nos olvida que somos tus hijos.
Silencio y reflexión. Música instrumental.
Lector 1: DANOS HOY NUESTRO PAN DE CADA DÍA. Un pan que
es nuestro, que es para todos. Porque no podemos sentirnos satisfechos si
algún hermano carece de lo necesario para ser feliz, para vivir como hijo
tuyo.
Silencio y reflexión. Música instrumental.
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Lector 2: PERDONA NUESTRAS OFENSAS COMO TAMBIÉN
NOSOTROS
PERDONAMOS A QUIEN NOS OFENDEN. Esta es la verdadera
caridad, la verdadera fraternidad. La del perdón, la que no lleva cuentas, la
que va más allá de la justicia.
Silencio y reflexión. Música instrumental.
Lector 3: NO NOS DEJES CAER EN TENTACIÓN, y LIBRANOS DEL MAL. AMÉN. Sólo en ti ponemos nuestra
confianza. Señor, hoy nos recuerdas que cuando hagamos oración recitemos desde el corazón el Padrenuestro y que
hagamos vida las palabras que decimos: ser hijos, santificar tu nombre, esperar tu reino, hacer tu voluntad, recibir de ti
el pan para cada día, perdonar y ser perdonados, no caer en la tentación y hacer el bien porque somos hermanos.
El Señor nos bendice y nos santifica, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.