CODIGO DE INSTRUCCION MEDICO FORENSE
EL CONGRESO DE LOS ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA
Decreta
el siguiente,
CODIGO DE INSTRUCCION MEDICO FORENSE
INSTRUCCION
MEDICO-FORENSE
PARTE PRIMERA
TITULO I
Disposiciones Generales
Artículo 1º.- Todo médicos cirujano se considera adjunto al Juzgado de la
demarcación en que resida, y acudirá al llamamiento del Juez, a menos que
motivos legítimos se lo impidan.
Artículo 2º.- La citación del médico la hará el Juez por escrito; si el citado se
excusare lo hará en la misma forma. En este caso ambos deben tener presente lo
prescrito por el artículo 180 del Código de Procedimiento Criminal. (Art. 144 y
145 Código de Enjuiciamiento Criminal de 1962).
Artículo 3º.- Los Jueces del Distrito y Municipio tendrán una lista nominal de
los facultativos residentes en su demarcación, y para ocuparlos en los actos
judiciales los nombrarán por riguroso turno; a menos que la urgencia del caso lo
impida.
Artículo 4º.- Todo facultativo al declarar como perito, prestará juramento y
llenará las demás prescripciones del artículo 159 del código de Procedimiento
Criminal. (Art. 144 y 145 Código de Enjuiciamiento Criminal de 1962).
Artículo 5º.- Las declaraciones de los médicos no revalidados, no tendrán más
valor que el que les dé la Ley.
Artículo 6º.- Los Jueces no emplearán en las experticias a facultativos no
revalidados, sino en el caso de urgente necesidad o cuando no haya otros en la
localidad.
Artículo 7º.- Los facultativos llamados a declarar en causas por lesiones,
reconocerán al lesionado y podrán pedir que se les agregue el número de
comprofesores que crean conveniente y llamar en su ayuda a cualquiera de los
médicos que por sus conocimientos especiales puedan contribuir más
eficazmente a la ilustración de la causa.
Artículo 8º.- Cuando el facultativo sea llamado para un herido grave, sin que su
llamamiento proceda de la autoridad procederá a su curación y dará cuenta
inmediatamente al Juez o al más próximo.
Artículo 9º.- Siempre que un facultativo sea llamado para asistir a un herido lo
pondrá en conocimiento del Juez local o de cualquiera otra autoridad de
sustentación.
Artículo 10.- Si el facultativo estuviere solo con un herido grave y éste
presentare signos de una muerte inmediata, invitará a algunos vecinos o
transeúntes para que presencien la curación, y enviará aviso al Juez o funcionario
de sustentación más inmediato o a cualquier autoridad de policía.
Artículo 11.- Los jueces proporcionarán a los facultativos los elementos que
necesiten para el mejor desempeño de sus funciones.
Artículo 12.- Ningún facultativo expedirá certificado de defunción ocasionada
por violencias exteriores, sin la autorización del Juez respectivo.
Artículo 13.- Cuando el Juez lo crea necesario podrá pedir al médico encargado
de un herido o procesado enfermo, le dé informes sobre el estado del paciente.
Artículo 14.- Si durante la asistencia ocurre algo extraordinario, el facultativo lo
participará al Juez por escrito.
Artículo 15.- El Juez hará cumplir las prescripciones facultativas. (Artículo 187,
Código de Procedimiento Criminal).
Artículo 16.- Durante la asistencia de un herido o procesado enfermo, los
médicos pueden celebrar las consultas que crean convenientes y las que pida el
paciente, sin necesidad de previa autorización.
Artículo 17.- Cuando el médicos encargado de la asistencia de un herido que
pueda dar lugar a un proceso criminal o de la de un procesado, tenga que
separarse de la asistencia del enfermo o que ausentarse, pondrá en conocimiento
del Juez su determinación y las causas que la justifican.
Artículo 18.- Justificada que sea la razón por que un facultativo pida retirarse de
una asistencia, el Juez procederá a reemplazarle con otro que sea de su
satisfacción.
Artículo 19.- En todo asunto médico-legal, deben obrar por lo menos dos
facultativos (artículo 149 y 153, Código de Procedimiento Criminal). (Art. 144
Código de Enjuiciamiento Criminal de 1962).
Artículo 20.- Si la urgencia del caso lo requiere, obrará uno solo a reserva de
nombrar después s los que fueron necesarios (Ley citada, artículo 149). (Art. 151
Código de Enjuiciamiento Criminal de 1962).
Artículo 21.- Cuando los facultativos fueren dos y no estuvieren acordes, el Juez
nombrará uno o más en número impar (artículo 154, Código de Procedimiento
Criminal).
Artículo 22.- Cuando el Juez lo crea conveniente pedirá informe a la Facultad
Médicos, a la cual hará las preguntas del caso, con remisión en copia autorizada
de las operaciones de los facultativos y de las actas que sea menester.
Artículo 23.- La Facultad Médicas procederá en estas consultas, en la forma que
dispongan sus estatutos y reglamentos y el informe por ella emitido será
apreciado por el Juez según la Ley.
Artículo 24.- Las preguntas dirigidas por los Jueces a los facultativos serán
claras y precisas.
Artículo 25.- Cuando un facultativo lo crea necesario, puede pedir al juez
ampliación o aclaración de una o más preguntas.
Artículo 26.- Cuando las declaraciones, informes o consultas, no encierren los
datos necesarios, el Juez interrogará a los peritos sobre los puntos emitidos
(Art.62, Código de Procedimiento Criminal). (Art. 150 Código de Enjuiciamiento
Criminal de 1962).
Artículo 27.- Los Jueces al preguntar a los expertos, cuidarán de no hacer
sugestiones ni tergiversaciones y no harán preguntas capciosas.
Artículo 28.- En los casos en que al clasificar una lesión el facultativo tenga
dudas sobre su importancia, se inclinará siempre a lo menos grave.
Artículo 29.- Los facultativos al obrar desecharan toda idea preconcebida y
procederán en la investigación de los hechos como si no tuvieran ninguna noticia
anterior de ellos.
Artículo 30.- Si alguna persona se negare a ser reconocida por los facultativos o
a contestar sus preguntas, que ellos lo pondrán en conocimiento del Juez
actuante.
Artículo 31.- Siempre que el médicos lo crea conveniente podrá comunicar al
Juez sus ideas sobre algún accidente del caso, que no esté comprendido en las
preguntas que se le hagan.
Artículo 32.- Los honorarios de los facultativos, peritos y demás reconocedores
se pagarán de la manera que lo determine la Ley.
Artículo 33.- En los casos en que las experticias devenguen honorarios, el Juez
lo notificará a los médicos pidiéndoles al mismo tiempo la nota o cuenta de ellos.
TITULO II
SECCION UNICA
Atentados Contra las Costumbres y la Reproducción
Artículo 34.- Los facultativos nombrados para ejercer una experticia en los casos
de atentado contra el pudor, después de aceptar el encargo prestarán el juramento
de Ley.
Artículo 35.- Los facultativos nombrados para reconocer una persona que se
encuentre en este caso se trasladarán reunidos a la casa de la agraviada y sin
anunciar su visita se presentarán provistos de la competente autorización.
Artículo 36.- Constituidos en la casa notificarán su encargo al jefe de la familia
mostrándole la orden del Tribunal y pidiéndole se sirva conducirlos a la presencia
de la persona que deben reconocer.
Artículo 37.- El primer interrogatorio de los peritos a la agraviada se verificará
sin la presencia de ninguna otra persona, ni aun de la propia familia.
Artículo 38.- Después s de haber obtenido de la agraviada la relación de lo
sucedido, los facultativos interpelarán a los parientes y demás personas que
puedan tener conocimiento del hecho, y del examen comparativo de estas
relaciones formarán sus primeras deducciones.
Artículo 39.- Después de estos preliminares procederán a examinar las ropas y
lienzos que puedan conservar las huellas del delito.
Artículo 40.- Si la inspección ocular no basta para dar a los facultativos idea
exacta pueden recoger los lienzos para someterlos a análisis químicos y
microscópicos.
Artículo 41.- En los casos en que la Química sea la ciencia que debe resolver el
problema y los recursos de la localidad lo permitan, los lienzos se remitirán al
Juez para que este los envíe a los químicos o farmacéuticos.
Artículo 42.- Verificado el examen de los órganos ofendidos, según la
prescripción de la ciencia, los facultativos extenderán una noticia minuciosa no
sólo de las lesiones observadas para la averiguación, sino del aspecto y estado
general de los órganos genitales.
Artículo 43.- En el examen de que habla el artículo anterior se debe tener
presente la facilidad con que por medio de instrumentos y hasta de la mano se
pueden ocasionar lesiones que no existían.
Artículo 44.- Los facultativos pueden pedir el examen y reconocimiento del
agresor para comprobar sus presunciones.
Artículo 45.- Las cuestiones a que los delitos contra la honestidad dan lugar y
que los autores llaman accesorias, serán propuestas por el Juez a los facultativos
según vayan surgiendo.
Artículo 46.- Las cuestiones a que pueda dar origen el matrimonio están tan
enlazadas con las de que trata este Código, que en el procedimiento de ellas debe
seguirse lo prescrito en los artículos anteriores.
Artículo 47.- Los problemas presentados en las cuestiones en que pueda dar
lugar la preñez así como la capacidad de producirla o contraerla, son más del
orden científico que del jurídico, y los tratados de Medicina Legal señalan al
médicos la marcha que debe seguir en la investigación de los delitos a que
puedan dar origen.
Artículo 48.- En los casos de aborto voluntario, los facultativos deben declarar:
1. Si la criatura ha nacido viva
2. En el caso de haber nacido muerta, si habría podido vivir fuera del seno
materno.
3. Si ha habido delito; por qué medios y en qué circunstancia se ha perpetrado
(artículo 71, Código de Procedimiento criminal). (Art. 147-A Código de
Enjuiciamiento Criminal de 1962).
Artículo 49.- Para verificar la existencia del aborto los facultativos examinarán a
la supuesta madre, sus vestidos y los lienzos de su lecho y cuantos objetos
puedan darles alguna luz.
Artículo 50.- Los medicamentos y sustancias sospechosas que se encuentren en
la habitación de la examinada deberán ser sellados y remitidos al Tribunal.
Artículo 51.- Si entre las sustancias hubiere alguna de las que la ciencia
considera como abortivas, los facultativos la designarán al Juez para llenar la
exigencia del citado artículo 71 y examinarán el producto de la concepción, si
existe. (Art. 147-A Código de Enjuiciamiento Criminal de 1962).
Artículo 52.- Cuando el feto haya sido ocultado dirigirán sus investigaciones del
modo que crean pueden hallarlo, procediendo en esto con conocimiento del Juez.
Artículo 53.- Cuando el feto haya sido inhumado, el Juez por sí o a petición de
los facultativos ordenará y presenciará su exhumación.
Artículo 54.- Si en el examen exterior del producto de la concepción se
encontraren señales de violencia, los facultativos las describirán y declararán
además todo lo concerniente a ellas como si se tratase de lesiones comunes.
Artículo 55.- El aborto quirúrgico provocado por un facultativo con el objeto de
salvar la vida a una mujer grávida, ejecutado en los casos que indica la ciencia y
con las condiciones que exige la Ley penal, no atrae a su autor responsabilidad
legal de ningún genero (Libro III, artículo 365 del Código Penal). (Art. 435, ap
2° Código Penal de 1964)
TITULO III
SECCION PRIMERA
Atentado Contra la Salud y la Vida
Artículo 56.- Los facultativos llamados a reconocer heridos deberán proceder al
examen exterior de la lesión y anotar todas las particularidades observadas.
Artículo 57.- Si el tiempo transcurrido entre la agresión y el examen ha sido
suficiente para determinar inflamaciones, infiltraciones o cualquiera otro
fenómeno capaz de alterar la forma y aspecto de la lesión, lo especificarán en su
declaración.
Artículo 58.- Si la gravedad del herido lo permite, examinarán su estado general
fijando los síntomas y signos que puedan caracterizar las lesiones de los órganos
internos.
Artículo 59.- Terminados estos preliminares, compararán las formas y
dimensiones de los instrumentos del delito con las de la herida.
Artículo 60.- En seguida procederán a la exploración de la lesión según su
naturaleza.
Artículo 61.- En los casos que una hemorragia u otro accidente grave pusiere en
peligro inminente la vida del lesionado, procederán a remediar el mal antes que
todo, aun cuando sepan que las medidas que tomen retarden el examen que deben
hacer.
Artículo 62.- Siempre que se presente el caso anterior, el médicos dará parte al
Juez, si fuere posible, sin dejar por esto de proceder, si no lo fuere.
Artículo 63.- Asimismo cuando los facultativos teman que el lesionado fallezca
inmediatamente, darán aviso al Juez.
Artículo 64.- Los facultativos pedirán los medicamentos que necesiten al
establecimiento más cercano por órgano del Juez, o directamente en caso de no
hallarse aquel funcionario, o de grave urgencia.
Artículo 65.- Cuando después s del primer examen los facultativos no puedan
formar juicio, declararán simplemente lo observado y se les acordará el tiempo
que pidan para continuar sus observaciones, y transcurrido el plazo darán nueva
declaración.
Artículo 66.- En el caso de que un herido haya sido socorrido por otro
facultativo, el que venga después s no debe levantar el apósito, sin la presencia
del que lo puso y sin que éste diga si hay o no peligro en hacerlo; a menos que
algún accidente exija lo contrario.
Artículo 67.- Cuando el herido haya sido socorrido por cualquier persona extraña
a la ciencia y el apósito por ella aplicado haya remediado algún accidente
importante, los facultativos no deben tratar de sustituirlo, a menos que su notable
imperfección pueda originar males de consideración.
Artículo 68.- Cuando el instrumento del delito haya quedado en la herida y los
facultativos crean conveniente no extraerlo y suspender todo procedimiento, el
Juez respetará su determinación y lo hará constar en el proceso.
Artículo 69.- Si del examen de los vestidos, comparados con el instrumento del
delito resultaren algunas diferencias o irregularidades de relación, los facultativos
las manifestarán escrupulosamente.
Artículo 70.- Si las heridas son de carácter leve, el facultativo declarará en
cuántos días poco más o menos podrá curarse y se ocasionarán o no
imperfecciones o invalidarán al herido.
Artículo 71.- Cuando las heridas se agraven por alguna inobservancia del
tratamiento prescrito, o por cualquier otra causa, el médicos debe ponerlo en
conocimiento del Juez.
Artículo 72.- Cuando algún accidente extraño a la lesión ocasione la gravedad o
muerte del paciente, el facultativo hará conocer al Juez el hecho, especificándole
la relación que existe entre la lesión y el accidente.
Artículo 73.- En los casos en que condiciones patológicas o circunstancias
especiales anteriores a la lesión, impriman a ésta un carácter más grave que el de
los casos comunes, los facultativos lo expresarán en su declaración.
Artículo 74.- Los facultativos tratarán de determinar, hasta dónde sea posible, si
la lesión ha sido ocasionada por acción extraña o propia, y si ha sido accidental o
no.
Artículo 75.- Si fuere una cicatriz lo que se trata de examinar, debe estudiarse su
forma, situación, dimensiones, su grado de organización y si es o no adherente a
los tejidos que cubre para de todo esto deducir la dificultad que pueda oponer al
movimiento de los órganos y si esta dificultad es temporal o permanente.
Artículo 76.- En el caso de ser permanente si está al alcance de la ciencia
remediar la imperfección.
SECCION SEGUNDA
De los Procedimientos Después de la Defunción
Artículo 77.- Cuando los individuos que han sufrido violencias fallezcan a
consecuencia de ellas, el Juez decretará la autopsia, a menos que ocasionada la
muerte por un accidente, los médicos puedan declarar con certeza sobre el hecho.
Artículo 78.- Para proceder a la autopsia es necesario que hayan transcurrido lo
menos veinte horas desde la del fallecimiento; cuando se trate de cadáveres
encontrados, los médicos calcularán el tiempo que tienen muertos y harán
siempre el cómputo anterior para la inhumación.
Artículo 79.- Antes de dar principio, los facultativos examinarán
escrupulosamente el aspecto exterior del cadáver.
Artículo 80.- Asimismo reconocerán las heridas exteriores y el estado en que se
encuentran.
Artículo 81.- Si en el cadáver se encontraren señales de un delito, tratarán de
determinar si han sido hechas antes o después s de la muerte.
Artículo 82.- Todos los objetos que se encuentren junto al cadáver, deben ser
examinados con atención. Del mismo modo se examinarán las armas,
instrumentos y vestidos que se hallaren.
Artículo 83.- En los casos en que por encontrarse alguna arma en la mano del
cadáver o por cualquiera otra circunstancia haya sospecha de suicidio, el examen
exterior del cadáver debe ser más escrupuloso.
Artículo 84.- Si a la hora de proceder a la autopsia se ignora todavía quién es el
finado, se tomará razón de todos los rasgos principales de su fisonomía, de
cualquier seña particular que se le encuentre y de la clase y condiciones de su
vestido.
Artículo 85.- Las heridas que presente el cadáver, si durante la vida no han sido
descriptas, deben ser estudiadas con la misma atención que si se tratara de
curarlas.
Artículo 86.- Las heridas y cualquiera otra clase de lesiones deben ser disecadas
para que los facultativos sepan cuáles son los tejidos interesados.
Artículo 87.- Los facultativos declararán si del examen de los objetos que rodeen
el cadáver y del aspecto de su fisonomía pueden deducir que ha habido lucha.
Artículo 88.- El cadáver no podrá ser transportado del lugar en que se encuentre
ni variado de posición hasta que en los facultativos no hayan terminado su
examen exterior.
Artículo 89.- Después s de practicadas estas operaciones se procederá a la
abertura de las tres cavidades en el modo y forma que prescribe la ciencia.
Artículo 90.- Al proceder a la abertura de un cadáver los facultativos tomaran las
precauciones higiénicas que aconseja la ciencia.
Artículo 91.- En el examen de los órganos interiores se observará lo prescrito por
la ciencia; si hubiese sospechas de envenenamiento, se extraerán los órganos en
los cuales se puede encontrar la sustancia tóxica y se envasarán para después s de
sellados remitirlos a los químicos.
Artículo 92.- Los facultativos deben, además de describir las lesiones, decir a
qué clase pertenecen bajo el doble aspecto de su gravedad y de su naturaleza,
adoptando para ambos casos la clasificación de los tratados clásicos de Medicina
Legal.
Artículo 93.- En los casos de muerte súbita en que el facultativo no pueda
explicar la causa, ni por los antecedentes, ni por el aspecto del exterior del
cadáver, debe procederse a la autopsia.
Artículo 94.- Cuando se haya terminado la autopsia se dispondrá la inhumación
dejando marcado el sitio donde ésta se verifique, por si hubiese necesidad de un
nuevo examen (artículo 67, Código de Procedimiento Criminal). (Art. 130,
Código de Enjuiciamiento Criminal de 1962).
Artículo 95.- Si el cadáver que se trata de examinar está inhumado se procederá
a su exhumación.
Artículo 96.- Si los facultativos juzgan por la data de la inhumación que ya no
deben quedar vestigios de lo que se trata de averiguar, deben ponerlo en
conocimiento del Juez para que no se practique sin objeto una operación que
nunca está exenta de peligros.
Artículo 97.- Al hacerse una exhumación se deben poner en práctica todos los
medios higiénicos recomendados por la ciencia (Reglamento de Cementerios
vigente).
Artículo 98.- Descubierta la fosa, se tomará razón de la situación del cadáver en
ella y de todos los objetos que lo rodean, así como en sus vestiduras.
Artículo 99.- Cuando haya sospechas de envenenamiento y el cadáver esté
inhumado, deberá recogerse algunas porciones de la tierra del lugar y de la más
próxima, envasarla convenientemente y sellarla por si fuere necesario algún
análisis químico.
Artículo 100.- Inmediatamente después de haber extraído el cadáver, se
procederá a su autopsia.
Artículo 101.- Los órganos o tejidos que se hayan de enviar a los químicos, se
sellarán después s de envasados.
Artículo 102.- Cuando algún objeto encontrado en la sepultura, o alguna pieza
anatómica deba pasar al Tribunal para ser examinada, los facultativos, por los
medios que les da la ciencia, la pondrán en condiciones convenientes para que la
putrefacción no progrese ni los que hayan de examinar corran riesgo de
intoxicarse con los gases.
Artículo 103.- Cuando se trate de cadáveres que hayan sido inhumados fuera de
los lugares destinados a este objeto, se procederá a la apertura de la fosa con
mucha mayor precaución que cuando se conocen con exactitud los límites de
ella.
Artículo 104.- En ningún caso el Juez procederá a una exhumación sin la
presencia de los facultativos que deben acompañarle en el acto.
Artículo 105.- Si por cualquier motivo el Juez tuviere a bien mandar inhumar el
cadáver en otro lugar del que ocupaba y fuere necesaria su traslación, consultará
a los facultativos sobre los medios de llevarla a cabo, más conforme con las
prescripciones de la higiene.
Artículo 106.- Si los médicos creyeren conveniente reservar alguna porción del
cadáver para algún examen histológico, podrán hacerlo.
SECCION TERCERA
Experticias Químicas
Artículo 107.- En los casos de que se sospeche que hay envenenamiento, los
facultativos, de orden del Juez, remitirán a los químicos, en frascos separados y
después s de haber hecho el correspondiente examen, varias porciones de la tierra
más próxima al cadáver, los líquidos que se encuentren derramados y los lienzos
manchados que lo envuelvan.
Artículo 108.- Remitirán también el estómago ligado como lo indica la ciencia,
una o más porciones del tubo intestinal, otra del hígado, otra del cerebro, una
parte de los tejidos blandos que se encuentran a los lados del raquis y la vejiga de
la orina con el líquido que contenga.
Artículo 109.- En ninguno de los frascos se mezclarán porciones de diversos
órganos, ni se verterán líquidos extraños de ninguna naturaleza.
Artículo 110.- Los frascos deben ser de vidrio, nuevos y de tapa esmerilada.
Artículo 111.- Estos frascos se cerrarán también n herméticamente como sea
posible y en seguida se retaparán con lienzo o pergamino atado con una cinta
sobre cuyo lazo estampará el Juez el sello del Tribunal, en lacre.
Artículo 112.- Cada frasco llevará un rótulo que exprese los órganos o porciones
de ellos que contengan.
Artículo 113.- Cuando el experto químico asista a la inhumación o autopsia y
crea necesitar algún otro órgano o una porción de él, podrá pedirlos.
Artículo 114.- Depositados en el Tribunal los frascos cerrados y sellados, el Juez
tomará juramento al experto conforme a la Ley y en seguida se los entregará para
que proceda.
Artículo 115.- Las operaciones que anteceden deben verificarse con la mayor
rapidez posible.
Artículo 116.- El Juez mostrará el informe de los médicos al experto químico.
Artículo 117.- El químico experto antes de abrir los frascos examinará el estado
de sus sellos y tomará razón de su aspecto y condiciones.
Artículo 118.- Examinados los sellos, si se encontrare alguna señal de haber sido
fracturados, el químico se abstendrá de proceder sin antes ponerlo en
conocimiento del Juez.
Artículo 119.- Para proceder al análisis el experto procurará servirse de
instrumentos enteramente nuevos.
Artículo 120.- Si los instrumentos que emplea han sido alguna vez usados, los
lavará del modo más conveniente, y expresará en su informe el uso a que antes
los dedicó y los medios de que se ha válido para lavarlos.
Artículo 121.- Al dar su informe hará la relación de los experimentos que ha
hecho y de los reactivos usados.
TITULO IV
SECCION UNICA
De las Afecciones Mentales
Artículo 122.- Cuando algún procesado sufra de alguna afección mental, el Juez
debe nombrar facultativos que le reconozcan y declarar si verdaderamente esta
comprendido en el artículo 19 del Código Penal. (Arts. 62, 63 y 64 del Código
Penal de 1964).
Artículo 123.- Los facultativos encargados de reconocer un demente, o privado
de su razón por cualquier motivo, deben recoger de sus deudos los antecedentes o
circunstancias que precedieron a aquel estado y todo cuanto con el caso se
relacione.
Artículo 124.- Provistos de todos estos datos procederán al examen según las
prescripciones de la ciencia.
Artículo 125.- Los exámenes deben ser repetidos y variados.
Artículo 126.- Los intervalos entre las visitas, la duración de éstas, y su número
deben quedar al arbitrio de los facultativos.
Artículo 127.- Los facultativos pueden pedir el tiempo de observación que sean
conveniente; pero en los casos de demencia confirmada deben declararla lo más
pronto posible.
Artículo 128.- Si los facultativos necesitaren trasladar al privado de su razón a
un hospital, o establecimiento adecuado para observarlo, lo harán después de la
orden del Juez, al cual harán ver la necesidad.
Artículo 129.- Ordenada la traslación temporal de un procesado a un
establecimiento de observación, los médicos encargados de declarar respecto de
su estado mental, se pondrán de acuerdo con el Director de dicho establecimiento
para que, durante la ausencia de ellos, lo observe o haga observar.
Artículo 130.- De estos datos recogidos directamente por los facultativos y los
que les proporcionen los empleados del establecimiento, debe formarse una
memoria u observación clínica que debe obrar en la declaración o informe.
Artículo 131.- En las conclusiones deducidas de estos datos deben los
facultativos expresar:
1. 1.Si realmente está o ha estado demente o fuera de razón el acusado.
2. Caso de estarlo, desde cuándo data su demencia
3. Hasta qué punto el estado mental en que se halla o se halló, turba o turbó la
razón.
4. Si la enajenación que sufre o ha sufrido es o no permanente.
Artículo 132.- El Juez puede dirigir a los facultativos las preguntas que necesite
y éstos deberán contestárselas, según los datos que les dé la ciencia.
PARTE SEGUNDA
TITULO I
SECCION UNICA
Experticias Civiles
Artículo 133.- El juicio de expertos sólo tendrá lugar sobre puntos de hecho y
cuando lo determine el Tribunal de oficio, o a pedimento de las partes. (Artículo
217, Sección V, Título II, Código de Procedimiento Civil). (Art. 331, Código de
Procedimiento Civil de 1916).
Artículo 134.- Los facultativos nombrados para actuar como expertos
presentarán, al aceptar la misión y dentro de las veinticuatro horas que siguen a
su notificación, el juramento de Ley (Título II, Sección V, artículo 219, Código
de procedimiento Civil). (Art. 333, Código de Procedimiento Civil de 1916).
Artículo 135.- En el orden civil, lo mismo que en el criminal, la intervención de
los facultativos se hace necesaria siempre que se trate de comprobar ciertos
hechos (Título VI, Sección VI, artículo 1311, Código Civil). (Art. 1422, Código
Civil de 1942).
Artículo 136.- El Juez debe proporcionar a los facultativos no sólo los datos que
pidan, sino todos los que crea convenientes.
Artículo 137.- Si los Tribunales no encuentran bastante claros los informes de
los facultativos, pueden pedirles aclaraciones, ampliación y precisión (Título VI,
Sección VI, artículo 1315, Código Civil). (Art. 1426, Código Civil de 1942).
Artículo 138.- Los Jueces no están obligados a seguir el dictamen de los expertos
si su convicción se opone a ello (Título VI, Sección VI, artículo 1316 del Código
Civil). (Art. 1427, Código Civil de 1942).
Artículo 139.- El facultativo nombrado por el Tribunal percibirá en igualdad de
circunstancias la misma cantidad que los que nombren las partes y serán éstas las
que la abonarán en la forma que el Juez disponga.
Artículo 140.- En los casos en que por insolvencia de una de las partes o por
cualquier otra circunstancia, uno o todos los facultativos deben prestar de oficio,
el Juez se lo notificará.
Artículo 141.- Los facultativos deben prestar servicios gratis a los pobres en los
asuntos civiles (Libro Primero, Título I, artículo 1, Código de Procedimiento
Civil). (Art. 35, Código de Procedimiento Civil de 1916).
Artículo 142.- Cuando en el curso de una experticia civil, gratuita o no, uno de
los facultativos necesite separarse, lo participará al Juez.
Artículo 143.- A la renuncia de un facultativo se procederá a nombrar otro por el
Juez o por las partes, según lo haya sido el renunciante.
TITULO II
Cuestiones Médico-Legales del Orden Administrativo
SECCION PRIMERA
Higiene Pública
Artículo 144.- Los facultativos en ejercicio en una localidad están obligados a
dar a los funcionarios de la administración los informes que éstos les pidan.
Artículo 145.- En los casos en que cualquier facultativo de una localidad
descubra algún foco de infección capaz de perjudicar o amenazar la salud
pública, lo pondrá en conocimiento de la autoridad.
Artículo 146.- En los casos en que la autoridad tenga duda respecto del a buena
calidad o estado de los víveres u otros artículos de consumo que se expendan en
uno o más establecimientos, nombrará además de los peritos necesarios,
facultativos que los reconozcan e informen y el resultado del reconocimiento
servirá para proceder o no según lo determina el artículo 177 del Código
Penal. (Arts. 366 y 367, Código Penal de 1964).
Artículo 147.- Para proceder a los reconocimientos requeridos por el artículo
anterior, los facultativos operarán en presencia del funcionario que los haya
nombrado y del vendedor.
Artículo 148.- Cuando las sustancias que se hayan de examinar requieran
análisis u otras operaciones complicadas, los facultativos tomarán la porción que
crean necesaria y la empaquetarán o envasarán, haciéndolas sellar por el
funcionario público y ,si fuere posible, firmar el sello por el vendedor.
Artículo 149.- Si los análisis fueren demasiado extensos y complicados, los
facultativos pueden hacerse asistir por un químico o por un farmacéutico titulado.
Artículo 150.- Siempre que se trate de expedir autorizaciones para fundar
establecimientos industriales que por algún concepto puedan perjudicar la salud
pública, las autoridades consultarán los facultativos acerca del lugar que han de
ocupar y condiciones que deben tener.
Artículo 151.- Cuando se trate de establecer cementerios o de cerrarlos, debe
hacerse conforme a las prescripciones de la ciencia.
Artículo 152.- Para las exhumaciones o inhumaciones se observarán los
reglamentos de cementerios.
Artículo 153.- Siempre que se trate de la traslación de éstos, se nombrarán
facultativos que indiquen los medios de hacerlo, sin peligro de la salubridad
pública.
Artículo 154.- Si en alguno de los puertos de la República se presenta un buque
con un cadáver a bordo, se nombrarán dos facultativos para que lo reconozcan e
informen respecto de su estado y causa de su muerte, y si la caja en que está tiene
las condiciones requeridas para que su desembarque no afecte la salubridad
pública.
Artículo 155.- Cuando en los puertos de la República entren buques epidemiados
o con cargamentos averiados de modo que sea peligrosa su presencia, las
autoridades competentes obrarán según las disposiciones de los Reglamentos de
Sanidad marítima vigentes, y en caso de duda consultarán dos o mas facultativos
de la localidad.
Artículo 156.- Cuando las consultas tengan el carácter de urgente, los
funcionarios lo notificarán a los facultativos.
Artículo 157.- Siempre que las circunstancias lo permitan, las consultas de este
género se harán a la facultad médica.
Artículo 158.- En los casos de epidemia y calamidades públicas, los facultativos
están obligados a aconsejar y ayudar a las autoridades.
Artículo 159.- Siempre que se trate de establecer hospitales, manicomios, asilos,
cuarteles, etc., las autoridades consultarán a los facultativos.
SECCION SEGUNDA
De la venta de Productos Químicos y Substancias Medicinales
Artículo 160.- Todo el que quiera comerciar en productos químicos y sustancias
medicinales, está obligado a manifestarlo así a la autoridad superior de policía
indicando el lugar de su establecimiento. En el mismo deber están los químicos,
los fabricantes y manufactureros que usen dichas sustancias.
Artículo 161.- Los comerciantes de que habla el artículo anterior no podrán
vender sino a los químicos, a los fabricantes y manufactureros que hayan hecho
la manifestación ya mencionada y a los farmacéuticos. Los pedidos no podrán ser
entregados sino bajo la firma del comprador y la fecha de la entrega. En ningún
caso podrán vender al peso medicinal.
Artículo 162.- Se prohibe a los comerciantes en drogas, a los químicos y
manufactureros en dichas sustancias vender sales, composiciones o preparados
aplicables al cuerpo humano, bajo la forma de medicamentos.
Artículo 163.- Los documentos firmados y fechados de que habla el artículo 161
serán conservados.
Artículo 164.- Nadie podrá ejercer la profesión de farmacéutico sin haber sido
examinado por la Facultad de Caracas y haber obtenido el correspondiente
diploma.
Artículo 165.- Los farmacéuticos que quieran establecerse en una localidad no
podrán hacerlo sin haber presentado el título de que habla el artículo anterior a la
primera autoridad de policía del lugar en que fijen su residencia.
Artículo 166.- Todo individuo que se ocupe en el ejercicio de la farmacia sin
haber cumplido lo prescrito en los artículos 164 y 165, será juzgado con arreglo a
lo que establece el Código Penal sobre usurpación de títulos y funciones y venta
de productos químicos y sustancias medicinales. (Art. 215 Código Penal de 1964
y Arts. 2 y 18 Ley de Ejercicio de la Farmacia de 1928)
Artículo 167.- Los farmacéuticos serán responsables de las equivocaciones y
falta de pericia en sus dependientes.
Artículo 168.- Los farmacéuticos no deben alterar las fórmulas de los
facultativos.
Artículo 169.- Cuando en una fórmula se advirtiere un error en la dosis o en la
combinación de los elementos, el farmacéutico tratará de obtener la rectificación
del facultativo.
Artículo 170.- En ningún caso el farmacéutico debe deshacerse de la receta
original que haya despachado.
Artículo 171.- Todo frasco, caja, etc., que contenga una preparación prescrita por
el facultativo, llevará un rótulo con el nombre del establecimiento, el uso que del
contenido deba hacerse y el número que en el copiador tiene la fórmula.
Artículo 172.- Los farmacéuticos no podrán vender drogas ni preparaciones
medicinales de ninguna clase sino bajo prescripción de un facultativo, Tampoco
podrán vender ningún remedio secreto; y para las preparaciones que deban tener
y expender en sus oficinas se someterán a las fórmulas insertas y descriptas en las
mismas copias y formularios aceptados por la Facultad Médica.
Artículo 173.- Todo farmacéutico tendrá en su botica un libro foliado en el cual
copiará las fórmulas que despache numeradas y con la fecha y el nombre del
facultativo firmante; y podrá despachar dos o más veces por una misma fórmula,
si así lo ordenase el facultativo que la prescribió.
Artículo 174.- Todo boticario tendrá anexo a su establecimiento, si le fuere
posible, un laboratorio de química.
Artículo 175.- Todo boticario con establecimiento prestará a los Tribunales y
autoridades de cualquier otro orden los servicios que como experto se le exijan.
Artículo 176.- Para desempeñar las experticias de su ramo se ajustará a lo
prescrito en esta instrucción y a las Leyes correspondientes.
Artículo 177.- Cuando una receta no esté escrita en castellano o en latín o
contuviere abreviaturas no admitidas por la ciencia, el boticario se abstendrá de
despacharla. (Reglamento de boticas y droguerías aprobado por la Facultad
Medica, 1840). ( Ver Reglamento de la Ley de Ejercicio de la Farmacia
publicado en Gaceta N° 35.180 de fecha 26 de marzo de 1993)
Artículo 178.- En toda botica los venenos se colocaran en lugar separado cuya
llave tendrá el boticario. (Reglamento citado). ( Ver Reglamento de la Ley de
Ejercicio de la Farmacia publicado en Gaceta N° 35.180 de fecha 26 de marzo
de 1993)
Artículo 179.- Al separarse de su botica un boticario, si su ausencia debe durar
más de tres días, de dejará al frente de su establecimiento otro boticario titulado.
Artículo 180.- Cuando el dueño de una droguería sea boticario titulado podrá dar
a su establecimiento el doble carácter de botica y droguería.
Artículo 181.- Toda botica debe estar provista de pesas y medidas del antiguo
sistema y también n del moderno o decimal.
Artículo 182.- El Reglamento de boticas aprobado por la Facultad Médica en
1840 queda en todo su vigor, excepto el artículo 5, que se refiere a devolución de
recetas. ( Ver Ley de Ejercicio de la Farmacia de 1928 y Reglamento de la Ley
de Ejercicio de la Farmacia publicado en Gaceta N° 35.180 de fecha 26 de
marzo de 1993)
TITULO III
SECCION UNICA
Reconocimiento de individuos Destinados al Servicio Militar
Artículo 183.- Los reconocimientos de individuos destinados al servicio patrio
en la carrera militar, tienen por objeto eximirlos por inutilidad física.
Artículo 184.- El documento médicos legal que con este objeto se usa puede ser
una declaración o un certificado; es lo primero cuando el reconocimiento se
verifica ante los Consejos de alistamiento; y lo segundo, cuando un facultativo a
petición del interesado lo reconoce extraoficialmente.
Artículo 185.- Los certificados expedidos por los facultativos a particulares
serán válidos, pero a pesar de su carácter exoneratorio, los que los suscriben se
atendrán a lo que determinen las Leyes de milicia de los respectivos Estados y
del Distrito.
Artículo 186.- El soldado debe ser vigoroso y saludable para resistir las fatigas y
privaciones que trae consigo el ejercicio de sus funciones.
Artículo 187.- Las causas de exención pueden ser temporales o permanentes.
Artículo 188.- Cuando los facultativos declaren o certifiquen en casos de
exención temporal, expresarán el tiempo que poco más o menos necesite
transcurrir para que el individuo se halle en disposición de prestar servicio.
Artículo 189.- En los reconocimientos de esta clase, deben declarar a lo menos
dos facultativos.
Artículo 190.- Cuando un individuo quiera eximirse del servicio militar, y para
lograrlo se haya hecho reconocer por facultativos particulares, debe presentar a la
autoridad competente lo menos dos certificados.
Artículo 191.- Los certificados de médicos particulares serán revisados por la
autoridad para determinar si la enfermedad que alega el interesado esta
comprendida en las causas de exención.
Artículo 192.- Ningún médicos del cuerpo de Sanidad militar terrestre o
marítima, podrá certificar sobre causas de exención sin orden de la autoridad
respectiva.
Artículo 193.- Siempre que sea posible, los reconocimientos médicos castrenses,
que se verifiquen con el objeto de determinar la utilidad o nulidad de un
individuo para el servicio militar, se practicarán ante los consejos de
alistamiento.
Artículo 194.- Los reconocimientos de que habla el artículo anterior los
practicará un médicos de Sanidad acompañado del de la ciudad; en defecto de
uno de ellos, el otro y un médicos particular, y a falta de los dos, médicos
particulares nombrara dos ad hoc.
Artículo 195.- Cuando las condiciones de la localidad no permitan otra cosa, el
reconocimiento lo hará el facultativo que allí se pueda proporcionar con sólo la
condición de que tenga título profesional, nacional o revalidado.
Artículo 196.- Cuando un reconocimiento se haya hecho en las condiciones del
artículo anterior, se hará a la primera oportunidad repetir por otro facultativo, o a
lo menos se hará revisar el documento que a é l se refiere.
Artículo 197.- Si los facultativos revisores exponen alguna duda, se nombrarán
dos nuevos y se les ordenará a ellos que practiquen nuevo reconocimiento.
Artículo 198.- En los reconocimientos a que alude el artículo anterior la
autoridad cuidara de nombrar médicos residentes en los lugares más próximos al
que habite el reconocido, y de proporcionar a los nombrados los medios más
cómodos de transporte, a menos que sea posible trasladar al individuo que motiva
el procedimiento.
Artículo 199.- Cuando a los facultativos no les sea posible determinar e
diagnóstico de una lesión, ya por que realmente sea oscuro, ya por que crea que
el interesado la simula, pedirán observación.
Artículo 200.- Si los facultativos creyesen que la observación daría mejores
resultados seguida en el hospital militar, la autoridad ordenará la traslación del
reconocido a dicho establecimiento.
Artículo 201.- Sólo los facultativos del Cuerpo de Sanidad Militar, podrán seguir
las observaciones en el Hospital Militar.
Artículo 202.- El médicos que reciba el encargo de observar un individuo,
llevará una nota u hoja clínica, la cual adjuntará al certificado en que emita su
parecer respecto al particular.
Artículo 203.- Cuando los médicos que expidan cédulas de inválidos
pertenezcan al Cuerpo de Sanidad Militar, lo harán conforme a lo dispuesto en la
Resolución Ejecutiva del 29 de febrero de 1849, que trata la materia.
Artículo 204.- En la observación seguida en los hospitales militares, los
facultativos no harán uso de anestésicos ni de ningún otro medio peligroso para
comprobar la simulación de ninguna enfermedad.
Artículo 205.- Cuando la enfermedad que ocasiona invalidez puede curarse por
medio de operaciones quirúrgicas u otros tratamientos que exponga la vida, los
facultativos no procederán sino a petición del paciente y con evidentes
probabilidades de éxito.
Artículo 206.- Cuando la observación tenga por objeto demostrar la existencia de
afecciones mentales, durará sesenta días, pasados los cuales debe el facultativo
certificar.
Artículo 207.- Si transcurrido el término fijado en el artículo anterior, el
facultativo no ha podido asegurarse que una enfermedad es simulada, debe
participarlo a la autoridad competente.
Artículo 208.- Cuando la autoridad militar reciba aviso del facultativo, de que un
individuo ha cumplido las sesenta instancias, sin que se haya podido demostrar
evidentemente su invalidez, lo considerará útil para el servicio de las armas.
Artículo 209.- Cuando un individuo útil para el servicio padezca alguna
enfermedad contagiosa, los facultativos lo considerarán inválido.
Artículo 210.- En los casos en que el reconocido padezca una enfermedad que
por su carácter no constituya exención, pero que el facultativo declare que no es
de pronta y muy probable curación, el individuo será considerado inválido.
Artículo 211.- Cuando un soldado pretenda dejar el servicio porque se haya
invalidado en él, será sometido a reconocimiento, y las condiciones de éste serán
las mismas que para los casos de exención.
Artículo 212.- Los reconocimientos de hombres de mar para el servicio de la
marina de guerra nacional, también se verificarán en la forma y condiciones
prescritas por esta Ley.
Artículo 213.- Los facultativos del Cuerpo de Sanidad Militar marítima o
terrestre, se sujetarán además, respecto a reconocimientos, a las disposiciones de
los reglamentos de sus respectivos cuerpos.
Artículo 214.- Serán considerados como causas de invalidez e inutilidad para el
servicio de las armas las señaladas en los cuadros que acompañan los decretos de
organización de milicias de los Estados o del Distrito Federal.
Dado en el Palacio Federal de Cuerpo Legislativo Federal, en Caracas, a siete de
mayo de mil ochocientos setenta y ocho. Año 15 de la Ley y 20 de la Federación.
El Presidente de la Cámara del Senado,
Nicolás M. Gil.
El Primer Vicepresidente de la Cámara de Diputados,
JUAN C. DEL CASTILLO
El Secretario de la Cámara del Senado,
BRAULIO BARRIOS
El Secretario de la Cámara de Diputados,
J.M. GARCIA GOMEZ
Palacio Federal del Capitolio, en Caracas, a siete de junio de mil ochocientos
setenta y ocho. Año 15 de la Ley y 20 de la Federación.
FRANCISCO LINARES ALCANTARA
Refrendado
El Ministro de Estado EN EL Despacho de Relaciones Interiores,
L. VILLANUEVA