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Biografía de Clementina Suárez

Este documento presenta información biográfica y literaria sobre dos escritores hondureños de la zona central: Lucila Gamero de Medina y Clementina Suárez. Lucila Gamero fue la primera mujer escritora de Honduras y autora de varias novelas pioneras. Estudió medicina y se dedicó a la literatura y al feminismo. Clementina Suárez fue una poeta reconocida a nivel nacional e internacional, considerada la "matriarca de la poesía hondureña". Ambas tuvieron una formación autodidacta y desempe

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Biografía de Clementina Suárez

Este documento presenta información biográfica y literaria sobre dos escritores hondureños de la zona central: Lucila Gamero de Medina y Clementina Suárez. Lucila Gamero fue la primera mujer escritora de Honduras y autora de varias novelas pioneras. Estudió medicina y se dedicó a la literatura y al feminismo. Clementina Suárez fue una poeta reconocida a nivel nacional e internacional, considerada la "matriarca de la poesía hondureña". Ambas tuvieron una formación autodidacta y desempe

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UNAH-CURC

Asignatura:

Español

Catedrática:

Lic. María Concepción Gómez García

Trabajo:

Informe de escritores de la zona central

Integrantes:

Daniela Marcela López Velásquez 20201900179

Juan Ramón Molina Ávila 20201900182

Alex Omar Martínez Orellana 20201900048

Marilyn Lissbeth Cruz Sánchez 20201900020

Dayelin Nohelia Medina Ramos 20201900176

Dariel Fernando Doblado Morales 20201002028

Sección:

0700

Comayagua, Comayagua, miércoles 25 de marzo del 2020


INTRODUCCION
OBJETIVOS

 Distinguir a estos grandes personajes de la literatura hondureña a través este


informe.

 Seleccionar en este informe a los que más se han destacado y reconocemos en


la actualidad.

 Sintetizar un poco sus vidas y la trayectoria de su carrera como escritor (a) a


través de este informe.
Lucila Gamero de Medina

Lucila Gamero Moncada (Danlí, Honduras, 12 de junio de


1873 - 23 de enero de 1964) es una de las primeras mujeres
escritoras hondureñas que alcanzan a producir una obra
literaria, sólida y vanguardista, para la sociedad y las
mujeres de su tiempo, en el género de novela.

El crítico y escritor Luis Mariñas Otero la llamó «la gran


dama de las letras hondureña.

Perteneció a diversas asociaciones culturales tanto en


Honduras como en otros países. La Universidad Nacional
Autónoma de Honduras (UNAH) le otorgó, por suficiencia, el
título de médico.

Primeros años

Lucila Gamero nació en la oriental ciudad de Danlí, en el departamento de El Paraíso,


en la república de Honduras el 12 de junio de 1873, su padre era el doctor Manuel de
Adalid Gamero Idiáquez y su madre Camila Moncada Lazo; su hermano mayor fue
Manuel de Adalid Gamero Moncada -diferencia de un año-.

Era una familia que, sin ser rica precisamente, pertenecía a la clase alta. “Tenían la idea
de ser descendientes de españoles”, dice el escritor hondureño Juan Ramón Martínez.
Es por ello que Lucila se comporta con la dignidad y prestigio que su familia pretendía
tener.

Estudios

Fue entrenada como doctora y farmacéutica, y a pesar de que se le prohibió estudiar


en la Universidad en Guatemala, realizó sus estudios en Honduras, donde obtuvo su
diploma como Médica y Cirujana en 1924 en la Universidad Nacional Autónoma de
Honduras por parte del Doctor Manuel G. Zúñiga, entonces decano de la Facultad de
Ciencias Médicas. En 1924 fue la directora del hospital de Danlí y sirvió como
consultora de salud también en Danlí.

Primeras novelas

No se sabe de cuál de sus dos padres hereda su vena literaria, pero sí que desde joven
se dedica a escribir. Su primera novela fue Amalia Montiel, 1895, que publica por
capítulos en el semanal El Pensamiento, que dirigía en Tegucigalpa, Froylan Turcios, el
primer medio literario en dar espacio a las mujeres.

Lucila mantenía correspondencia con Turcios y con una hermana de éste, Rafaela, a
quien parecía unir una gran amistad. Gamero también tiene el honor de publicar la
primera novela del país, Adriana y Margarita, 1897, de un total de siete novelas y un
libro de cuentos.

No obstante a su persistencia y capacidad, en la publicación de Froylán Turcios,


Gamero aparece como una simple colaboradora y no se hace mención de sus novelas
ni crítica literaria alguna. Era una actitud mezquina en la que, sin duda, tenía que ver el
hecho de que ella fuera mujer.

Feminismo

Su visión feminista y avanzada la convirtieron en una mujer incomprendida, y también


tuvo que lidiar con la insatisfacción de su género. Ella quería ir a estudiar a Guatemala
junto a su hermano, pues tenía vocación de doctora, pero tuvo que conformarse con
ejercer empíricamente lo que leía en los libros.

El 2 de febrero de 1946 junto a un grupo de sufragistas organizaron la sociedad


femenina panamericana y el 5 de marzo de 1947 organizaron el comité femenino
hondureño, afiliado a la Comisión Interamericana de Mujeres con el objetivo de
obtener derechos políticos para las mujeres y luchó por el derecho de las mujeres al
voto o sufragio, hecho que pudo ver materializado en 1957.

Además publicó la revista "Mujer Americana", el tercer diario feminista del país,
después del diario Navasde Atlántida y el diario Atenea de Cristina Hernández de
Gómez impreso en el Progreso desde 1944.

Carrera profesional

Gamero montaba a caballo, dirigía una hacienda y era dueña de una farmacia. Fue
tildada de varonil e inmoral. En 1898 se casó con el señor Gilberto Medina, un hombre
rico, pero relativamente inculto, que había sido Juez en Danlí. Tuvo una hija y un hijo
que le dieron nietos.

Blanca Olmedo

La novela Blanca Olmedo es una de las más conocidas en Honduras, se le reconoce no


por su mérito literario, sino por lo que tiene de crítica social. Blanca Olmedo, una
novela romántica escrita a principios del siglo XX, resulta ya anacrónica para su época,
porque el período cultural del romanticismo ya se consideraba superado para ese
tiempo.

En Blanca Olmedo los protagonistas gozan de una exquisita educación que les permite
usar siempre un lenguaje refinado. En las tertulias a las que asisten estos personajes se
ejecutan piezas musicales famosas en Europa. El lugar de la acción aparece como una
ciudad indeterminada en algún país del continente americano. Es hasta la última
página del libro que nos damos cuenta que la acción se desarrolla en la ciudad de
Danlí, Honduras, de dónde también es originaria la autora, Lucila Gamero de Medina.

Su abundante producción literaria ocupa el período tardío del romanticismo de la


novela hispanoamericana; el amor y la familia, son los grandes temas que ocupan la
mayor parte de sus argumentos narrativos. Su novela más divulgada es Blanca
Olmedo.

Es la primera de las novelas hondureñas que realmente merecen ese nombre. A más
de un siglo de haber sido escrita, gracias a la acertada distribución de los elementos
narrativos, la pulcritud del estilo y a señalamientos ideológicos que rompen el mortal
silencio respecto de cuestiones de conciencia, la obra posee vitalidad en los mensajes
que se formulan en confrontación directa con la realidad.

Lucila Gamero de Medina escribió, entre otras, las siguientes novelas:

 Amelia Montiel (1892)


 Adriana y Margarita (1893)
 Páginas del Corazón (1897)
 Blanca Olmedo (1908)
 Betina (1941)
 Aída, novela regional (1948)
 Amor Exótico (1954)
 La Secretaria (1954)
 El Dolor de Amar (1955)

Muerte

Falleció el 23 de enero de 1964 en San Pedro Sula. Está sepultada en un cementerio


privado de la ciudad de Danlí, El Paraíso, Honduras.
Clementina Suárez

Clementina Suárez (Juticalpa, Olancho, 1902 - Tegucigalpa,


1991), poeta hondureña reconocida nacional e
internacionalmente por su carácter fundacional, considerada
"matriarca de la poesía hondureña", promotora de la cultura
y el arte de Honduras y Centroamérica.

Primeros años

Clementina Suárez nació del matrimonio formado por Amelia


Zelaya Bustillo, descendiente de poderosos ganaderos de
Olanchito, y Luis Suárez, obrero. Fue la hija mayor de cuatro
hermanas, siendo las otras Rosa (nacida en 1904), Dolores
(1907) y Graciela (1912).4 Durante su infancia se destacó por su amor por la lectura,
inculcado por su padre y su madre. Entre sus primeras lecturas estuvieron las revistas
Esfinge y Ariel, fundadas por el escritor Froylán Turcios, también olanchano, así como
Don Quijote de la Mancha, y escritores latinoamericanos como el ensayista
ecuatoriano anticlerical Juan Montalvo.

La propia Clementina se describe en sus memorias inéditas como una niña introvertida
y precoz: "Ya para entonces escribía, no sé qué, pero escribía, en minúsculos
cuadernos, lo que me hacía permanecer aislada de los demás". Ella reafirmaba esta
singularidad en las entrevistas: "Siempre estaba como ensimismada, interesada en
otras cosas. Tenía más interés en lo que decían los mayores que en lo que mis
compañeros decían".

Clementina recibió en el hogar una educación liberal. Su padre le enseñó a montar a


caballo, no de lado, como se acostumbraba que lo hicieran las mujeres de la época,
sino a horcajadas, como los hombres. Además de la lectura, practicaba en los actos
escolares y veladas la oratoria y el teatro.

El padre de Clementina Suárez fue diputado del Congreso Nacional. Durante uno de
sus viajes a Tegucigalpa para asistir a las sesiones, llevó a Clementina, entonces de
doce años, y a su hermana Rosa, y las inscribió durante un año en el colegio La
Instrucción, centro educativo para niñas donde se enseñaban elementos básicos de
matemáticas, geografía e historia.

Formación como poeta

En "un hecho notable en la Honduras de las primeras décadas del siglo XX", Clementina
Suárez, después del fallecimiento de su padre, dejó la casa familiar en 1923, a los
veintiún años. Se trasladó a más de 600 kilómetros de su pueblo natal, a Olanchito,
departamento de Yoro; luego, al puerto de Trujillo. Después se trasladó a Tegucigalpa,
donde se ganó la vida trabajando como dependienta de tienda.
En 1930, viajó a México, si me gusta meca de los intelectuales de la época, de
Centroamérica y otras regiones del mundo, debido al auspicio que recibían las artes y
las auspicio. Para ello, según anécdotas, reunió dinero trabajando como mesera en el
icónico restaurante de Tegucigalpa Jardín de Italia, ya desaparecido. Esa visita la
inspiró para escribir su primer poemario, Corazón sangrante, publicado en Tegucigalpa
en 1930. A raíz de este primer libro comenzó a dar recitales de poesía en Tegucigalpa.
Su biógrafa Janet Gold describe así este período: "Empezó entonces a viajar por toda
Centroamérica, dándose a conocer y participando en la vida cultural de Panamá, Costa
Rica, El Salvador y Guatemala". Volvió a México, donde publicó, en 1931, tres
poemarios: Iniciales, en coautoría con Lamberto Alarcón y Emilio Cisneros, ambos
poetas mexicanos, y Martín Paz, poeta hondureño residente en México; Los templos
de fuego y De mis sábados el último.

El crítico Salinas Paguada (1991) escribe: "Clementina Suárez se convierte en una


viajera incansable en busca de nuevos derroteros y experiencias culturales. Sale
nuevamente del país para residir en Nueva York y Cuba, donde publica su libro Veleros,
con el cual inicia un nuevo estilo en su producción poética. De regreso a Centroamérica
se instala en Costa Rica. Aquí edita Engranajes, y en 1957, residiendo en El Salvador, el
Ministerio de Cultura le publica Creciendo con la hierba".

La leyenda

Clementina Suárez se caracterizó por desafiar los convencionalismos sociales. En sus


años de infancia, en la conservadora Juticalpa, era juzgada por tener amistades
masculinas. En la también conservadora Tegucigalpa de la década de los años treinta
daba recitales en el Teatro Nacional, a veces con vestuario transparente. Sus libros
eran leídos por las jóvenes a escondidas de las madres, ya que incluían poemas de
tema erótico amoroso: "la autora establece una cosmovisión de carácter erótico. El
vibrante goce sensual, en impulso o realización, está siempre presente". Su decisión de
vivir la vida de acuerdo con sus propias decisiones se reflejó también en la relación
fuera de matrimonio que sostuvo con el escritor hondureño Marco Antonio Rosa, con
quien procreó dos hijas, Alba Rosa y Silvia Rosa.

En su biografía, Janet N. Gold cita cómo la actitud de Clementina frente a la vida,


precursora del feminismo (si bien ella misma no se definía como feminista), ha sido
descrita por otras autoras latinoamericanas: "Sola frente a la sociedad se dedicó a
escribir... como obedeciendo a un impulso interno... se dedicó a viajar... viajó sola...
llevando junto a la rouge, el cuaderno de notas y el manojo de versos... Un día en que
necesitaba dinero con urgencia, para una gravedad de una de sus hijas, anunció un
recital en el que diría —entre otros— su poema 'Traje de astros', vestida tan solo con
su casta desnudez... Fue combatida por clérigos y por hombres con psicología propia
del harem.
Poesía y pintura

La poeta Clementina Suárez se destacó también como promotora del arte,


especialmente la pintura centroamericana. Su afición por la pintura data de su estadía
en México. De acuerdo con su biógrafa Janet N. Gold, "la casa de Clementina Suárez en
México se convirtió en lugar de reunión para muchos artistas y escritores,
especialmente de la comunidad expatriada. Su residencia fue a la vez casa de
huéspedes, galería de arte y salón bohemio (...). Se cuenta que Miguel Ángel Asturias
trabajaba en la revisión de El señor Presidente sentado en la mesa de su cocina; que
poetas nicaragüenses negociaban en su sala la compra de armas para la lucha contra el
dictador." Numerosos pintores de Honduras y Centroamérica la retrataron, incluyendo
el famoso muralista Diego Rivera, por lo cual la llamaron "la mujer más retratada de
Honduras".

Fue también amiga y promotora de pintores hondureños, entre ellos, Pablo Zelaya
Sierra. Ella y otra destacada mujer de las artes en Honduras, Mercedes Agurcia, lo
acompañaron la noche en que murió. En 1959 fundó la primera galería de arte de
Tegucigalpa: la Galería Morazánida. Al momento de su muerte, en 1991, su residencia
en el Barrio La Hoya de Tegucigalpa era también galería de arte, con el nombre de
Galería Clementina Suárez.

Trabajo cultural

A inicios de la década de los treinta, Clementina Suárez fundó la revista Mujer,


publicación literaria y de cultura general. Su biógrafa Janet Gold relata que no pudo
encontrar ningún ejemplar, pero cita como constancia de su existencia la portada de la
edición del 4 de marzo de 1934 de la revista Tegucigalpa, que muestra una fotografía
de Clementina promoviendo su revista, vestida con la versión femenina de un
uniforme de botones.

A finales de la década de los cincuenta, fue nombrada en el cargo de coordinadora


cultural del entonces Ministerio de Educación Pública de Honduras. Uno de sus
principales proyectos fue colocar bibliotecas los fines de semana en los parques de
Tegucigalpa, en lo que probablemente fue la primera biblioteca móvil de Honduras, y
para lo cual utilizaba su extensa biblioteca personal, además de los ejemplares que le
enviaban sus numerosas amistades fuera de Honduras. Además, supervisaba la
publicación de libros y organizaba exhibiciones de arte (Gold, 2001).

Por otro lado, la poeta colaboró con periódicos y revistas, tales como El Correo
Literario y el diario El Día, en el que tuvo a su cargo la columna cultural. También
apoyó la dramaturgia, estimulando a quienes después serían referentes del teatro en
Honduras, tales como la destacada actriz Lucy Ondina y el director-actor Francisco
Salvador (Gold, op. cit.).
Compromiso social

Sin tener militancia político-partidaria, Clementina Suárez se caracterizó, a partir de la


publicación de su poemario Veleros, por asumir un compromiso social; como ella
misma lo afirmó, "el poeta debe dar un testimonio de la época y de los movimientos
que le ha tocado vivir". En 1979 declaró en una entrevista que la función de la poesía
debe "en primer lugar ser auténtica, honrada, sincera. Utilizarla como lenguaje de los
pueblos, como bandera de lucha, identificarse con las causas justas, esa y no otra debe
ser la función de la poesía". El haber salido del país le permitió a la poeta "ampliar su
perspectiva del mundo y de la vida y prestar oídos al rumor de los conflictos sociales
de la época".

Obra publicada

 Corazón sangrante. Tegucigalpa: Tipografía Nacional, 1930.


 Iniciales. México: Libros Mexicanos, 1931.
 De mis sábados el último. México: Libros Mexicanos, 1931.
 Los templos de fuego. México: Libros Mexicanos, 1931.
 Engranajes. San José, Costa Rica: Borrasé, 1935.
 Veleros. La Habana: Editorial Hermes, 1937.
 De la desilusión a la esperanza. Tegucigalpa: Tipografía Nacional, 1944.
 Creciendo con la hierba. San Salvador: Ministerio de Cultura, 1957.
 Canto a la encontrada patria y su héroe. Tegucigalpa: s.e., 1958.
 El poeta y sus señales. Tegucigalpa: Universidad Nacional Autónoma de
Honduras, 1969.
 Antología poética. Tegucigalpa: Secretaría de Cultura y Turismo, 1984.
 Con mis versos saludo a las generaciones futuras. Tegucigalpa: Ediciones
Paradiso, 1988.
 Poesía completa (edición de María Eugenia Ramos). Tegucigalpa: Editorial
Universitaria, 2012.

Muerte

Clementina Suárez fue encontrada el sábado 7 de diciembre de 1991, golpeada e


inconsciente, en su casa del barrio La Hoya de Tegucigalpa. Fue trasladada a un centro
asistencial, donde falleció el 9 de diciembre sin haber recobrado el conocimiento.36
Tenía 89 años de edad. El crimen nunca fue esclarecido, por lo cual permanece en la
impunidad, y se cita como uno de los casos más emblemáticos de homicidios
cometidos en Honduras.
Roberto Sosa

Biografía

Roberto Sosa nació en Yoro el 18 de abril de 1930. Tiene una


distinguida trayectoria poética. Entre sus poemarios más
destacados se incluyen Un mundo para todos dividido, Los
pobres, Secreto Militar... Es considerado el más prestigiado
de su país y uno de los más relevantes de América Central.
Hizo estudios de Maestría en Artes, por la Universidad de
Cincinatti, Ohio, ha sido director de revistas literarias y
galerías de arte, fue catedrático de literatura y escritor
residente en el Upper Montclair College, [Nueva Jersey]];
colabora con los principales diarios y revistas de Honduras y demás países
centroamericanos. Su obra poética ha sido favorablemente comentada en España,
Cuba, Colombia y México.

En 1968 recibe el Premio Adonáis de Poesía, España, por su libro, Los pobres (Editorial
Rialp), convirtiéndose, de esta manera, en el primer latinoamericano que obtiene ese
galardón. En 1971 su libro Un mundo para todos dividido, se hace acreedor al Premio
Casa de las Américas, con un jurado integrado por notables autores tales como
Gonzalo Rojas y Eliseo Diego. En 1990 el gobierno de Francia le otorga el grado de
Caballero en la Orden de las Artes y las Letras. Sus obras han sido traducidas al inglés,
francés, chino, alemán, ruso, italiano y japonés. Roberto Sosa es conocido
internacionalmente como el poeta nacional de Honduras. Su obra poética ha sido
favorablemente comentada en España, Colombia, México y Estados Unidos. Pertenece
al grupo de intelectuales Hondureños «Vida nueva» y actualmente dirige la Revista
mensual Arte y Letras «Presente», publicación de Carácter Centroamericano. Además,
colabora en los principales diarios y revistas culturales de Honduras y demás países
centroamericanos. Entre sus obras publicadas figuran Calígrafas (Poesía), Tegucigalpa,
1959. Muros (Poesía), Tegucigalpa, 1966. Mar Interior (Poesía) Tegucigalpa, 1967. Es
también editor del volumen titulado Antología de la Nueva Poesía Hondureña (Prólogo
y selección de Oscar Acosta y Roberto Sosa) Tegucigalpa, 1967.

Actualmente Sosa reside en Tegucigalpa donde tiene una participación muy activa en
la vida literaria y cultural de Honduras. Colabora en los principales Diarios y Revistas de
Honduras y demás países Centroamericanos. Pertenece al grupo de intelectuales
Hondureños «Vida nueva» y actualmente dirige la Revista mensual Arte y Letras
«Presente», publicación de Carácter Centroamericano.
Obras

Poemas

 The return of the river: the poems of Roberto Sosa. Trans. Jo Anne Engelbert.
Willimantic, CT: Curbstone Press, 2001.
 Antología personal. San José, Costa Rica: Editorial Universitaria
Centroamericana, 1995.
 The common grief: poems. Trans. Jo Anne Engelbert. Willimantic, CT:
Curbstone Press, 1994.
 Diálogo de sombras. Con la co-autoría de Clementina Suárez. Tegucigalpa,
Honduras: Editorial Guaymuras, 1993.
 Nombres para una espada. Tegucigalpa, Honduras: Centro Editorial, 1992.
 Hasta el sol de hoy: antología poética. Madrid: Instituto de Cooperación
Iberoamericana, 1987.
 Los pobres. Tegucigalpa, Honduras: Escuela Superior del Profesorado Francisco
Morazán, 1976.
 Secreto militar. Tegucigalpa, Honduras: Editorial Guaymuras, 1985.
 Muros. Tegucigalpa, 1966.
 The difficult days. Trans. Jim Lindsey, Princeton, NJ: Princeton University Press,
1983.
 Prosa armada. Tegucigalpa: Editorial Guaymuras, 1981.
 Mar interior. Tegucigalpa, 1967.
Eduardo Bahr

Eduardo Bahr (1940, Tela, Honduras) es


escritor y actor de teatro y cine. En 1996
recibió la Medalla Gabriela Mistral con la que
el Gobierno de Chile galardona cada año a 50
intelectuales alrededor del mundo (tales
como Carlos Monsiváis, Octavio Paz, Rafael
Alberti, entre otros).

Es autor, entre una serie de obras, de El


Cuento de la Guerra, cuyo tema central es el
conflicto bélico que se libraron los ejércitos de Honduras y El Salvador en 1969. Existen
traducciones parciales de este libro al inglés, francés y alemán.

Durante muchos años fue Profesor de literatura en dos universidades hondureñas, en


las que además dirigió las compañías de teatro universitario.

Bahr es miembro de "Artistas de la Gente", un colectivo de cinco intelectuales de


generaciones y disciplinas diversas que desarrollan una crítica artística con contenido
político.

En la actualidad, vive en Tegucigalpa, Honduras, en donde ejerce como director de un


servicio editorial sin fines de lucro cuyo objetivo es apoyar artistas y estudiantes de
bajos recursos en la publicación de sus obras.

Estudios

Lengua y literatura en la Escuela Superior del Profesorado, ahora Universidad


Pedagógica Nacional en Tegucigalpa. Post grado, Master of Arts: Cincinnati, Ohio,
Estados Unidos.

Docente Universidad Pedagógica Nacional y Universidad Nacional Autónoma de


Honduras. (Retirado)
Antonio Rivas

Antonio José Rivas Aguiluz (Comayagua, 1925 -


Comayagua, 14 de abril de 1995) fue un profesor, poeta
y escritor hondureño.

Biografía

Ingresó en la carrera de Derecho en la Universidad


Nacional Autónoma de Honduras y en la Universidad
Nacional Autónoma de Nicaragua, pero no concluyó sus
estudios. Laboró como profesor de matemáticas en los
colegios de su ciudad natal, Comayagua. También
ejerció, durante poco tiempo, el periodismo en León,
república de Nicaragua, de donde retornó a Honduras, luego de la muerte de
Rigoberto López Pérez, con quien era compañero de trabajo.

En 1950 obtuvo la "Flor Natural" en los "Juegos Florales" de León, Nicaragua. En 1983
ganó el "Premio Nacional de literatura Ramón Rosa". Además obtuvo el segundo
premio en el certamen de poesía, convocado por el Club Rotario de Tegucigalpa
(1964). El "Premio Nacional Poeta metafísico", "Calavera de plata de Barcelona" en
1967, "Premio de Hispanidad de Barcelona" en 1968, "Premio Ramón Amaya Amador"
de la municipalidad de Tegucigalpa.

En vida publicó un solo libro de poesía: Mitad de mi silencio (1964). Dejó dos libros
inéditos, que se publicaron de forma póstuma: El agua de la víspera (1996) y El interior
de la sangre (2002). Actualmente existe un centro educativo en su honor, de nombre
"Liceo Antonio José Rivas" en su ciudad natal, Comayagua.

Antonio José Rivas falleció el 14 de abril de 1995 en Comayagua, Honduras.

Sus obras:

 Mitad de mi silencio (1964)


 El agua de la víspera (1996)
 El interior de la sangre (2002)
Ramón Amaya Amador

Ramón Amaya Amador nació en el municipio de


Olanchito, Yoro, el 29 de abril de 1916, siendo sus
padres Isabel Amaya y Guillermo R. Amador.
Falleciendo trágicamente en Checoslovaquia en 1966,
dejando a su paso una estela de obras publicadas e
inéditas.

Después de trabajar como peón en los campos


bananeros de la costa norte inició su carrera de
cuentista y su narración "La nochebuena del campeño
Juan Blas" salió a luz pública en el número 15 de la
revista ANC, órgano de la Asociación Nacional de
Cronistas, editada en Tegucigalpa y correspondiente al
31 de diciembre de 1939.

Ramón Amaya Amador, narrador y periodista, es uno de los más prolíficos escritores
del país y quien tiene más obras publicadas: Prisión Verde, Amanecer, El Señor de la
Sierra, Los Brujos de Ilamatepeque, Constructores, Destacamento Rojo, Operación
Gorila, Cipotes, Con la misma herradura, Bajo el signo de la paz, El camino de mayo,
Jacinta Peralta, Cuentos Completos y Biografía de un machete permaneciendo inéditos
casi veinte libros más.

Ramón Amaya Amador inició su vida periodística en 1941 como redactor, primero, y
como jefe de redacción, después, del periódico El Atlántico, de La Ceiba, fundado y
dirigido por Ángel Moya Posas. Posteriormente, el 8 de octubre de 1943, Ramón
Amaya Amador fundó en Olanchito, con Dionisio Romero Narváez, el semanario Alerta,
contando con la valiosa colaboración de su compañero Pablo Magín Romero.

Obras de ramón Amaya Amador

 El indio Sánchez (Ensayo) 1948 Costa Rica, 1948


 Prisión verde1945 México, 1950
 Bajo el signo de la Paz (Ensayo) 1952 Guatemala, 1953
 Amanecer 1947 Guatemala, 1953
 Los brujos de Ilamatepeque 1958 Honduras, 1958
 Constructores 1957 Honduras, 1958
 Destacamento Rojo 1960 México, 1962
 La peste negra (Teatro) 1956Honduras, 1977
 El camino de mayo (Ensayo) 1963 Honduras, 1977
 Cipotes 1963 Honduras, 1981
 El señor de la sierra 1957 Honduras, 1987
 Operación gorila 1965 Honduras, 1991
 Con la misma herradura 1963 Honduras, 1993
 Jacinta Peralta 1964 Honduras, 1996
 Cuentos completos
 Hombres de Cerro y Pino
 Las violetas del hambre- La Abanderada 1950 1964 Honduras, 1997
 Biografía de un machete 1959 Honduras, 1999
 Memorias de un canalla 1959 Honduras, 2004
 Morazaneida (5 Tomos)
 Los Rebeldes de la Villa de San Miguel
 El sombrero de junco 1966 Honduras, 2012
Julio Escoto

Nació el 28 de febrero de 1944, en la


región de San Pedro Sula, capital
industrial de Honduras, en un contexto
de convulsiones sociales.

Estudios

En el transcurso de sus estudios


primarios y secundarios escribió sus
primeras invenciones literarias. En 1964 se graduó en la Escuela Superior del
Profesorado de Tegucigalpa como Maestro, con especialidad en Letras. Entre
1965 y 1969 laboró como profesor de educación media en instituciones de
Tegucigalpa, San Pedro Sula y La Lima. Se desempeñó también en escuelas del
Valle de Sula, antigua sede de operaciones de la United Fruit Co. y su imperio
bananero.

Trayectoria

En el período de 1969 y 1972 se desempeñó como profesor en la Sección de


Letras de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, en Tegucigalpa,
impartiendo cátedras de Gramática Sistemática y de literaturas
hispanoamericana y hondureña. Con patrocinio de la universidad publicó en
1967 una breve saga, Los guerreros de Hibueras, compuesta por tres cuentos
que tienen como trasfondo las guerras civiles ocurridas en Honduras entre los
años 1910 y 1940, en las cuales su padre, Pedro Escoto López, había tenido
significativa participación.
Obtuvo en 1970 una Licenciatura en Educación en la Universidad de la Florida
(Gainesville, Estados Unidos).
Desde mediados los setenta comenzaron a ganar distinciones, no sólo por sus
obras literarias, sino también por los cargos académicos que asumió. Radicó en
San José, Costa Rica, como director del Programa Centroamericano de Asuntos
Culturales del Consejo Superior Universitario Centroamericano (CSUCA), desde
julio de 1976 a noviembre de 1977. En los tres años siguientes asumió en San
José el cargo de Director General de la Editorial Universitaria Centroamericana
(EDUCA), órgano editorial del CSUCA.

Permaneció en Costa Rica hasta 1986.Aquí se le concedió por parte de la


Universidad de Costa Rica en 1984 el grado de Magister Litterarum con
distinción cum laude. En 1987 se instaló en San Pedro Sula, donde fundó una
exitosa empresa, que se denominó Centro Editorial. Antes de establecer el
Centro Editorial Escoto dirigió, de agosto de 1986 hasta abril de 1987, la Unidad
de Comunicación en la División de Comunicación de la Fundación Hondureña
de Investigación Agrícola (FHIA) en La Lima. Conjuntamente Escoto siguió
cultivando su vocación por las letras. Durante la década de 1990, ya
plenamente establecido en San Pedro Sula y con las guerras centroamericanas
llegando a su fin, Escoto continuó hurgando en la historia de Honduras para
nutrir su obra literaria. La novela Rey del Albor.

Publicaciones

Su primera novela, El Árbol de los pañuelos, apareció en 1972, año de otro


golpe de Estado en el país. Paralelamente publicaba los ensayos que componen
Casa del Agua; la Antología de la Poesía Amorosa en Honduras (1974) y un
estudio sobre uno de los más significativos poetas hondureños, Juan Ramón
Molina: Tierras, Mares y Cielos (Antología y Estudio Crítico sobre Juan Ramón
Molina), 1976. Publicó en 1980 la novela Días de Ventisca, Noches de Huracán;
en 1983, la colección de cuentos Abril antes del Mediodía, y en 1988 la novela
Bajo el Almendro, Junto al Volcán. Para entonces, la República de Honduras
estaba rodeada por las guerras civiles que ocurrían en Nicaragua, El Salvador y
Guatemala, y, si bien escapó de matanzas como las ocurridas en los países
vecinos, sufrió desde 1982 -a pesar de ser gobernada por civiles- la terrible
tragedia de los desaparecidos políticos y la militarización de la sociedad. Esa
realidad inspiró Bajo el Almendro, Junto al Volcán, que tiene como propuesta
final la construcción de la paz. La publicación de la novela no era azarosa, como
no lo había sido la anterior obra de Escoto, sino condicionada por las
circunstancias de la región. Madrugada fue publicada por Centro Editorial en
1992. La narración despliega personajes y confabulaciones que relatan un plan
imperialista de Estados Unidos llamado “América Unida” para controlar el
petróleo del mundo, así como los recursos de Centroamérica, por medio de la
corrupción y el debilitamiento de la identidad nacional.
La novela corta Magos Mayas Monjes Copán, publicada en febrero de 2010
-meses después del golpe de Estado perpetrado el 28 de junio del 2009 contra
el presidente Manuel Zelaya Rosales-, retoma la figura del gobernante maya
Yax Pasah (Madrugada, último rey maya del período clásico en Copán), cuyo
“retorno” literario tiene como referencia a Rey del Albor. Madrugada. Su última
novela, El Génesis en Santa Cariba, es una obra “caribeña” que, más que exhibir
la exuberante naturaleza de la región, tiene como fundamento la amplia
historia y la cultura latinoamericanas.
Froylán Turcios

(Froylán o Froilán Turcios;


Juticalpa, 1875 - San José de
Costa Rica, 1943) Poeta,
narrador, editor, antólogo y
periodista hondureño. Junto a
Juan Ramón Molina, fue el
más destacado intelectual de
Honduras de principios del siglo XX y uno de los principales representantes del
modernismo centroamericano.
Froylán Turcios
Fue ministro de Gobernación, diputado al Congreso Nacional y delegado de
Honduras ante la Liga de las Naciones en Ginebra. Dirigió el diario El Tiempo de
Tegucigalpa y fundó las revistas El Pensamiento (1894), Revista nueva (1902),
Arte y Letras (1903) y Esfinge (1905), entre otras. En Guatemala editó los
periódicos El Tiempo (1904) y El Domingo (1908), y en Honduras El Heraldo
(1909), El Nuevo Tiempo (1911) y Boletín de la Defensa Nacional (1924).
Imbuido de las luchas americanistas, fue secretario privado del guerrillero
patriota Augusto César Sandino en Nicaragua, y en el plano literario amigo de
Rubén Darío, Juan Ramón Molina y numerosas figuras del pensamiento
universal. Viajero incansable, realizó una férrea labor de defensa nacional
denunciando la política del Gran Garrote implementada por Estados Unidos en
la región centroamericana y caribeña. A causa de su intensa actividad política
en favor de Sandino hubo de exiliarse a Costa Rica.
Froylán Turcios fue un cuentista de finos rasgos preciosistas, inclinándose a los
temas violentos. El estudioso dominicano Max Henriquez Ureña dijo de él: "Fue
un talento precoz, empezó a escribir desde su infancia; a los 12 años ya
publicaba versos... Como poeta es elegante y correcto, pero es el cuento en lo
que sobresale". Ciertamente puede afirmarse que Froylán Turcios inició el
cuento del siglo XX en su país. Además de cultivar una poesía preciosista,
elaboró sus relatos como filigranas estilísticas. Sus textos en prosa, influidos por
el italiano Gabriele D'Annunzio, se caracterizan por la pericia en la trama, el
valor exacto y a la vez ornamental de las palabras y los finales inesperados o
impactantes que marcaron luego buena parte del género en América Latina.
En el terreno novelístico debutó con Almas trágicas, que apareció por entregas
en 1900. Publicó la novela El vampiro en 1910, cuyo tema gira alrededor de la
muerte; de estilo modernista, y alejada en consecuencia de cualquier atisbo de
realismo, la obra mezcla extrañamente un estilo preciosista y un tema violento.
Al año siguiente publicó otra novela más breve, llamada El fantasma blanco. De
sus poemas cabe destacar "Los alcaravanes" y "Belkis"; de este último es
notorio su exotismo a ultranza.
Entre sus volúmenes de poesía y cuentos se hallan, entre otros, Mariposas
(1895) y Renglones (1899), en los que combinó, siguiendo la estela de Darío, la
prosa con el verso. Le siguieron Hojas de otoño (1905), Prosas nuevas (1914),
Floresta sonora (1915), Cuentos del amor y de la muerte (1930), Páginas de
ayer (1932) y Cuentos completos (1995). Publicó asimismo un libro póstumo de
Juan Ramón Molina, Tierras, mares y cielos (1913).
CONCLUSION

La literatura de honduras cuenta con poetas novelistas y narradores de notable calidad


en diferentes periodos de la historia. Destacan escritores como Froylan Turcios, Juan
Ramón Molina, Lucila Gamero es que la novelista más relevante del romanticismo.

También cabe mencionar a ramón Amaya Amador (prisión verde) la cual inaugura el
Realismo social.

Asimismo escritores Roberto Sosa, Rigoberto paredes, José Adán Castelar, Alexis
Ramírez y José Luis Quesada, son escritores que abren nuevas perspectivas literaria y
generacional.

En el modo de hacer y enfrentar el hecho literario nacional.

Y uno de los escritores galardonados con la flor natural fue Antonio José Rivas orgullo
comayagüense.

Para concluir debemos sentirnos orgullosos de contar con intelectuales que


contribuyeron a enriquecer la literatura hondureña.

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