CORPORACIÓN DE ASISTENCIA JUDICIAL
REGIÓN METROPOLITANA
CONSULTORIO MELIPILLA
CRB
EN LO PRINCIPAL: Demanda de relación directa y regular.
EN EL PRIMER OTROSÍ: Solicita relación directa y regular provisoria.
EN EL SEGUNDO OTROSÍ: Ofrece documentos.
EN EL TERCER OTROSÍ: Privilegio de pobreza.
EN EL CUARTO OTROSÍ: Patrocinio y poder.
S.J. de FAMILIA de MELIPILLA
DAVID ANTONIO CONTRERAS LABARCA, chileno, cédula nacional
de identidad Nº15.866.222-1, operario agrícola, domiciliado en Altos de
Rumay Parcela 8, sitio D1, comuna de Melipilla, a US. respetuosamente
digo:
Que vengo en deducir demanda de relación directa y regular en
contra de doña MARÍA ANTONIETA DEVIA VELÁSQUEZ, cédula nacional
de identidad Nº14.010.520-1, vendedora, domiciliada en Altos de Rumay,
Parcela 8, comuna de Melipilla, para que sea determinado la forma y modo
en que voy a tener la relación directa y regular con mi hija, DARIA
CELINA CONTRERAS DEVIA, quien se encuentra bajo el cuidado
personal de la demandada.
LOS HECHOS
Contraje matrimonio con la demandada el 13 de mayo del año 2006,
septiembre de 1994, bajo el número de inscripción 156, en la
circunscripción de Melipilla.
Fruto de nuestra relación nació nuestra hija DARIA CELINA
CONTRERAS DEVIA, de 1 año 9 meses de edad.
Actualmente y por distintas circunstancias, me encuentro separado
de hecho de la demandada desde septiembre de 2007.
La menor vive con su madre, sin embargo, a pesar de que estoy
conciente de la imperiosa necesidad de que todo padre e hijo mantengan
una relación sana y fluida, ésta relación con mi hija se ha visto impedida
por completo, ya que la madre de mi hija me impide verla.
Así, me veo forzado a recurrir a la justicia para que sea ésta quien
determine la manera cómo ha de construirse la relación directa y regular
con la niña ya que ésta se ha tornado impracticable.
Por lo anterior vengo en señalar que el régimen que solicito es el
siguiente:
Visitar a la niña en el domicilio de la madre, dos veces a la
semana, durante aproximadamente 2 horas, en horarios desde las
19:00 hasta las 21:00 horas.
Los días domingos, retirar a la menor del domicilio de la madre
desde las 11:00 horas hasta las 19:00 horas, reintegrándolas al mismo
domicilio.
Respecto a las fiestas de fin de año (Navidad, Año nuevo) y al
cumpleaños de nuestra hija, cada año de manera intercalada, desde
las 11:00 hasta las 19:00 y reintegrándola en el mismo domicilio de la
madre.
Hago presente al tribunal, además, que no hay razón alguna que me
inhabilite ni física ni moralmente para tener con mi hija una relación más
fluida.
Asimismo, debo hacer presente que siempre he brindado a mi hija
todo lo que puedo en la medida de mis posibilidades.
EL DERECHO:
Desde el punto de vista normativo, las innovaciones que exhibe
nuestro sistema jurídico en estos últimos años son sintomáticas de la
evolución hacia la centralidad de los derechos de los niños y la
importancia de la generación de condiciones fundamentales para su pleno
y mejor desarrollo.
El Código Civil en su artículo 229 prescribe: “El padre o la
madre que no tenga el cuidado personal del hijo no será privado del derecho
ni quedará exento del deber, que consiste en mantener con él una relación
directa y regular, la que ejercerá con la frecuencia y libertad acordada con
quien lo tiene a su cargo, o, en su defecto, con las que el juez estimare
conveniente para el hijo.
Se suspenderá o restringirá el ejercicio de este derecho cuando
manifiestamente perjudique el bienestar del hijo, lo que declarará el tribunal
fundadamente.”
A su turno el artículo 236 señala: “Los padres tendrán el derecho y
el deber de educar a sus hijos, orientándolos hacia su pleno desarrollo en
las distintas etapas de su vida.”
Así también el artículo 222 inciso segundo: “La preocupación
fundamental de los padres es el interés superior del hijo, para lo cual
procurarán su mayor realización espiritual y material posible, y lo guiarán
en el ejercicio de sus derechos esenciales que emanan de la naturaleza
humana de modo conforme a la evolución de sus facultades.”
Estas normas muestran que lo central para la ley es un concepto
jurídico indeterminado – es decir de determinación jurisprudencial-
conocido como Interés Superior del Niño, lo cual supone situar a los
menores como sujetos de derechos relevantes y titulares de intereses
merecedores de tutela jurídica.
Es reconocidamente un efecto de esta idea, el derecho-deber que
tiene el padre de mantener una relación fuerte, sana y fluida con un hijo,
lo cual supone necesariamente que entre ellos existan lapsos más o menos
extensos de tiempo compartido. Es justo, razonable y deseable que un hijo
mantenga una relación regular y directa con su padre para su desarrollo
vital normal. Y es a ello a lo que precisamente apunta esta reclamación.
Por el contrario, la falta de una relación normal y continua con un padre
introduce un factor de inestabilidad en el desarrollo emocional del niño.
Como decía el artículo 229 del Código Civil dispone que “el padre o
la madre que no tanga el cuidado personal del hijo no será privado del
derecho ni quedará exento del deber, que consiste en mantener con él una
relación directa y regular (...)”. Ésta norma encuentra su fuente directa en
la Convención de los Derechos del Niño –que tiene plena vigencia y
aplicación en nuestro país- la que prescribe, en su artículo 9 párrafo
tercero, que “los Estados Partes respetarán el derecho del niño que está
separado de uno o ambos padres a mantener relaciones y contacto directo
con ambos padres de modo regular, salvo si ello es contrario al interés
superior del niño.”
También el Artículo 48 de la Ley de menores DFL-1 señala : “en
caso de que los padres del menor vivan separados, y no hubieren acordado
la forma en que el padre o madre que no tuviere el cuidado personal del hijo
mantendrá con él una relación directa y regular, cualquiera de ellos podrá
solicitar al juez de letras de menores que la regule”
Y añade: “Si se acompañan antecedentes graves y calificados que lo
justifique, podrá accederse provisionalmente a la solicitud”
Así, se reitera el derecho del padre que no mantiene el cuidado
personal del menor de solicitar la regulación de la relación directa y
regular con éste, más aún si, como es el caso del demandante, se le impide
por completo visitar y mantener contacto con su hija.
Finalmente se faculta a US. a decretar, sólo con la interposición de
la demanda y la aportación de antecedentes que lo hagan procedente, la
regulación provisoria de la relación directa y regular mientras se ventila la
causa.
POR TANTO, en mérito de lo expuesto y en virtud de lo dispuesto en los
artículos 222, 229, 236 del Código Civil, artículo 9 párrafo tercero de la
Convención de los Derechos del Niño, ley Nº16.618, ley Nº 19.968, DFL-1
y demás normas atingentes:
RUEGO A US. Tener por interpuesta demanda de relación directa y regular
en contra de doña MARÍA ANTONIETA DEVIA VELÁSQUEZ, ya
individualizada, acogerla a tramitación que en derecho corresponda y
finalmente, establecer el régimen de relación directa y regular que debo
tener con mi hija DARIA CELINA CONTRERAS DEVIA.
PRIMER OTROSÍ: Vengo en solicitar que, en atención a los hechos y
antecedentes señalados, y en virtud al artículo 48 de la Ley de Menores
acceder provisoriamente a la demanda de relación directa y regular
mientras se ventila la causa.
SEGUNDO OTROSÍ: Ruego a US. tener por acompañado los siguientes
documentos:
1.- Certificado de nacimiento de mi hija, DARIA CELINA CONTRERAS
DEVIA.
2.- Certificado de matrimonio entre DAVID ANTONIO CONTRERAS
LABARCA y MARÍA ANTONIETA DEVIA VELÁSQUEZ.
TERCER OTROSÍ: Ruego a US. tener presente que por estar patrocinado
por la Corporación de Asistencia Judicial de Melipilla, gozo de privilegio de
pobreza, lo que acreditaré en su oportunidad.
CUARTO OTROSÍ: Ruego a US. tener presente que designo abogado
patrocinante y confiero poder a los abogados de la Corporación de
Asistencia Judicial de Melipilla, doña VIVIANA MAULEN FLORES y don
CRISTIÁN TRILLO MOLINA, patente al día, ambos domiciliados en calle
Silva Chávez Nº 480, interior Ilustre Municipalidad de Melipilla, quienes
podrán actuar conjunta o separadamente en estos autos.