BENEMÉRITA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE
PUEBLA
Facultad de Filosofía y Letras
COLEGIO DE HISTORIA
Proyecto Social I
Profesor Miguel Ángel Burgos Gómez
“Historia, ficción y ciencia”
Equipo 3:
Nina Paola Aguilar
Ximena Arylú Gómez Páez
Neftali León Cruz
27 de octubre de 2020
Equipo 3
Proyecto Social I 27 de octubre de 2020
Historia, ficción y ciencia1
El primer apartado donde el autor relaciona los tres conceptos del título de su texto, anexando
el de realidad, parece que es la base reflexiva para guiarnos a través de su operación
historiográfica. Desde nuestro punto de vista, historia, ficción, ciencia y realidad se
complementan para dar pie a la escritura de la historia, aun si la ficción es algo erróneo es
participe de nuestras indagaciones. Michel de Certeau menciona que nuestra tarea es
diagnosticar lo falso más que construir lo verdadero a través de un análisis de fuentes,
entonces si lo falso es demostrable el remanente debería ser real. Sin embargo, ¿si nuestra
hipótesis, que es uno de los eslabones del método científico, de “x” investigación resulta no
encajar después de nuestros resultados, significa que es errónea y por lo tanto fue ficción?
Ahora, de esta multi-interpretacion de acontecimientos que pudieran hacer
historiadores a lo largo del tiempo, sería lógico pensar dado que el pasado ya sucedió y no es
posible presenciarlo, la imaginación tendría que hacer de las suyas. Una imaginación
controlada claro está, pero que nos ayudaría a colocar a nuestro objeto de estudio en su
contexto tiempo-espacio. Nosotros vamos discretizando escenarios posibles acompañados de
la indagación de fuentes, pero si un escenario imaginado resulta que ya no encaja tomamos
otra vereda, quedando aquel como un supuesto. Es decir, si tomamos ese escenario y lo
presentamos como un discurso donde se informa lo “real”, no podríamos sustentarlo ya que
no poseemos argumentos. ¿Resultaría en una ficción?
Por otro lado, la historiografía, el autor menciona que esta presenta e interpreta los
hechos, “lo real presentado no corresponde con lo real que determina su producción” 2. Y es
evidente, el mismo De Certeau en La escritura de la Historia3, habla sobre el lugar social del
historiador, desde que “sitio” arma su discurso, ¿es permitido o no, institución o grupo? Con
ello es posible conectar su discurso con algún lugar social y su respectivo análisis de la
sociedad. Es entonces cuando inferimos la conexión lugar social-sentido de su producción, y,
sin embargo, sería sólo un enfoque de las múltiples realidades derivadas de las millones de
interpretaciones que convergen en un tiempo y espacio, el nuestro incluido por ejemplo, y que
éste, a su vez, se suma al inconmensurable número de ellos a lo largo de la historia. No cabe
duda de que es “su” realidad de cada historiador, y no por ello es ficción, es un discurso que
dada su experiencia y conocimiento desemboca en una tesis que para otro historiador podría
carecer de sentido, dada su experiencia y conocimiento, valga la redundancia.
1
Recuperado de: https://historiadelmundomoderno.files.wordpress.com/2020/10/historia-ciencia-ficcion-de-
certeau.pdf (Consultado el 19 de octubre de 2020)
2
Ibidem, p. 4
3
De Certeau, Michel. 2010. La escritura de la historia. México: Universidad Iberoamericana.
2
Equipo 3
Proyecto Social I 27 de octubre de 2020
Aquí podríamos decir que la ficción sale a la luz dependiendo del propio método del
historiador y bajo sus propios criterios dentro de su investigación más que hablar de un error
en el sentido de su discurso, no hay ficción en él porque alguien nos esta hablando desde su
lugar social. Si alguien lee Crónica Mexicana de Tezozómoc, es posible notar un discurso
donde ensalza al pueblo tenochca, donde hace alusión a su familia como la que guia y vuelve
poderoso a los mexicas. Esto con afán de continuar con los privilegios hacia su familia por
parte de los españoles, pero también demanda las practicas sangrienta y la adoración de ídolos
por parte de sus antepasados; Tezozómoc ya recibió educación cristiana de ahí su crítica. Es
decir, está escribiendo desde un presente donde la Conquista está teniendo lugar.
“La narración historiadora devalúa o privilegia prácticas, exorbita conflictos, enciende
nacionalismos o racismos, organiza o desata comportamientos ”4, somos nosotros mismos los que
agregamos las directrices de por donde queremos llegarle al lector, y del cómo queremos
tratar nuestro tema de estudio, y eso depende desde donde nos encontremos. La operación
historiográfica incluye el propio lugar social del historiador, la investigación de fuentes y el
discurso escrito.
4
p. 7