Oh,
Ánima Sola, enciendo una vela a tu favor,
en nueve días se consumirá, tu poder me protegerá,
invoco a las almas del purgatorio, recen por mí,
a todas mi peticiones, ustedes habrán de acceder.
Oh, Poderosas Ánimas,
desahuciadas en la terrible cárcel del purgatorio,
Me comprometo, si me conceden esta gracia,
yo rezaré por ustedes para que sean liberadas de su tormento,
muevan el corazón de “nombre de la pareja/ex”,
para que de mí se acuerde, para que no pueda salir de su cabeza,
y cuanto tenga, venga a mis pies a dar.
Rezar Padre Nuestro, Ave María y Gloria
Almas que en vida traicionaron, mataron,
hicieron daño a el mundo,
intercedan por mí en el corazón de “nombre de la pareja/ex”,
para que se le quite todo rencor, todo orgullo,
que no piense en mis defectos y fallas,
y que su mayor deseo sea hacerme feliz.
Rezar Padre Nuestro, Ave María y Gloria
Almas todas,
que sufriendo en la cárcel del purgatorio están,
las invoco como mis protectoras, para que con el gran poder que
profesan, intercedan por mí y realicen la gracia de atraer a mi pareja,
por mi parte, me comprometo en rezar por sus espíritus,
para que estos sean liberados del purgatorio,
y alcancen el descanso eterno.
Así es, así lo proclamo.
Amén.
Santas y poderosas ánimas, rogadle a Dios por mí,
que purgando vuestras faltas estáis, que por vosotras rogaré yo,
sufriendo y penando solitas, susurrad a mi amado mi nombre,
torturadas por el fuego, ablandad su corazón,
abrasadas por la sed, que lo endulce mi recuerdo,
a Dios pido con devoción que añore mi pasión,
que os otorgue su perdón. que sin mi no pueda estar
Vosotras que fuisteis humanas, como tampoco puedo estar yo.
y de amores y penas sabéis, Gran favor es el que os pido,
concededme este deseo un milagro para mí,
que os pido con devoción pero sois compasivas y buenas,
porque yo también estoy sufriendo y aunque ahora estéis penando,
por un mal devorador, muy pronto estaréis con Dios,
que me consume y aflige, y mi devoción tendréis
ya que he perdido a mi amor. por el favor concedido,
Haced que regrese a mi, si me traéis a mi amado,
para que acabe mi pena, humilde, manso y arrepentido.
para que mis lágrimas cesen, Santas y poderosas ánimas,
para que pueda recuperar que purgando vuestras faltas estáis,
mis ilusiones perdidas sufriendo y penando solitas,
y las ganas de vivir torturadas por el fuego,
que se llevó su partida, abrasadas por la sed,
yo rogaré a Dios, día a día, a Dios pido con devoción
con toda mi devoción, que os otorgue su perdón.
para que Él que es Justo Juez, Así sea ahora y siempre,
os otorgue su perdón, para gloria de Dios y vuestra.
y os lleve a descansar Amén
junto a su Madre querida.
Santas ánimas benditas,