CUIDADO HUMANO – EL RESCATE NECESARIO
por: VERA REGINA WALDOW
CAPITULO I
VISIÓN HISTORICA.- Evolución Humana y el Cuidado
¿Cuando se iniicaron las prácticas de cuidar? ¿Cómo se manifestaron? ¿Forma parte del
ser huamno el cuidado desde su génesis? Según Roach (1993) el cuidado humano es una
característica humana. Pero, ¿cuándo empezaron a ser humanos? ¿Qué nos distingue como seres
humanos?
Aún entre los animales parecer ser posible identificar manifestaciones y expreciones de
cuidado, en la higiene, en el comportamiento con los hijos y con aquello que parece perteneceles
asi como aquello que para ellos es punto de devoción. Examinando un perro, por ejmplo,
considerado “el mejor amigo del hombre”, el perro busca la atención y el cariño del dueño y lo
protege a veces ferozmente demostrando una dedicación casi sin límites.
El ser humano a lo largo de su desarrollo adquiere formas e expresiones de cuidar que se
sofistican.
Este capítulo dá un informe del cuidar desde la prehistoria, considerado el cuidar no solo
como una actividad o tarea realizada en el sentido de tratar una herida, aliviar una molestia e
ayudar en la curación de una enfermedad. Buscar ir más alla, intentando captar el sentido mas
amplio: el cuidado como una forma de expresión de relación con el otro ser y con el mundo en
fin, como una forma de vivir plenamente.
De modo informal, el cuidar se inicia o se expresa predominantemente de dos formas:
como un modo de sobrevivir y como una expresión de interés y cariño. El primer modo se hace
notar en todas las especies y sexos. Hombres y mujeres así como las plantas y los animales
desarrollan formas de supervivencia que, dada la capacidad de raciocinio del ser humano,
mejoran y se sofistican con el tiempo. El segundo modo ocurre entre los humanos, considerando
predominantemente su capacidad de usar el lenguaje entre otras formas, para comunicarse con
los otros. Al reflexionar sobre el desarrrollo humanos se percibe con cierta tristeza que los seres
humanos alcanzaron un nivel de vida en el cual el bien debería prevalecer sobre el mal, lo que
infelizmente no siempre ocurre.
El ser humano parece en constante conflicto entre “tener” y “ser” o “tener” asociado al
“poder” en el sentido de dominio, fuerza y control. De esa forma para demostrar su poder,
pensando equivocadamente como un atributo del “ser”, los humanos buscan adquirir cosas y
bienes, dominar las cosas y las personas. Con eso demuestran actitudes ysentimientos de no
cuidado tales como ganancia, violencia, envidia, hostilidad, odio y así en adelante.
Desde el inicio de la especie, los estudios sobre el desarrollo demuestrna que el ser
humano, independiente del sexo, tenía una preocupación principal; sobrevivir y para eso
necesitaba primero de alimento y agua. Posteriormente, buscaba abrigo y protección contra
enemigos y más tarde aún, contra el frio y la lluvia. Construía los abrigo donde se refugiaba y
fabricaba las indumentarias para cubrir el cuerpo, en general, con piel de animales, hojas y fibras
tejidas. Desarrollo instrumentos para la caza y la pesca así como artefactos y autensilios para la
preparación y el consumo de los alimentos.
Cada periodo del desarrollo humano ilustra cómo los artefactos y los intrumentos se van
perfeccionando y cómo otros materiales son agregados y trabajados. Se sofistican y se vuelven
además de pieza utilitaria que registran cada cultura, en cosas de éste. Los adornos son
introducidos también y además del cuidado con la vida, obsrvan una preocupación por la
estética.
La socialización se inicia cuando los humanos dejan de ser nomadas y pasan a convivir
en grupo o comunidades. Las relaciones se amplian e inclusive los humanos comparten
habilidades, alimento y vestuario.
Las mujeres parecen haber adquirido un comportamiento diferenciado de los hombre,
pero semejante entre ellas es las diferentes épocas debido a la maternidad, Casi de modo
universal entre los diversos clanes, tribus, y civilizaciones a lo largo de la historia, los
“ciudadanos” con el parte quedaban a cargo de las mujeres. A semejanza de los animales las
mujeres lamía a su cría, la nutría y la protegía. Entre las prácticas de higienizar y de alimentar,
fueron introducidos comportamientos de tocar, oler y gestos rudimentarios de acariciar.
Se puede concluir que el segundo modo de expresar el cuidado, o sea la demostración de
interés y de afecto, es mas evidente entre las mujeres. El macho es menos gentil y parece que las
relaciones ocurrían a través de luchas y juegos, donde el contacto se hacia de manera bastante
ruda y aún con los miembros de la familia.
ORIGENES DE LA HUMANIDAD- LA EVOLUCIÓN DEL SER HUMANO Y LA GENESIS
DEL CUIDAR.
Bastante peculiar y observable en la especie huamana no es la posesión de determinadas
facultades o características f`sicas, sino lo que ha conseguido hacer como ellos sus realizaciones
e historia. Lo que es más genuino en la realización humana es su extraordinario nivel de
actividad y de creatividad y su capacidad acumulariva para crear cambio.
Todos los animales tienen formas o medios de vivir, algunas complejas lo suficiente para ser
llamadas culturas. La cultura humana sola es progresiva ha sido gradualmente construida por
elección consciente y por selección, así como también por accidente y presión natural además de
la acumulación de una extensa experiencia y conocimiento ya adquirido y explorado.
La historia humana se inicia cuando la herencia genética y conpartamental hasta entonces el
único medio de dominar el ambiente, fué quebrada a través de la elección consciente.
El ser humano surgió en la Era cuaternaria o Antropozoica después del periodo de
glaciaciones por el que pasó la tierra. Al comienzo, después que la tierra se formó, no existia
vida, y ese periodo fué llamado Era Azoica, o sea, sin vida. Con la formación de los oceanoa,
surgieron las primeras formas de vida, los bosques, las florestas y así los peces y los anfibios.
Fue la Era Primaria o Paleozoica que significa vida antigua. Surgieron los dinosaurios que
vivieron en la tierra cerca decien millones de años. Ese periodo fue llamado Era Secundaria o
Mesozoica, que significa vida intermediaria.
Mas tarde, la tierra fue adquiriendo la forma que tiene hoy, con menos terremotos y
erupciones volcánicas. En ese periodo surgieron los mamuts, enormes mamíferos peludos
semejantes a los elefantes y ese periodo fue denominado Era Terciaria o Cenozoica, que quiere
decir vida nueva (Mota y Lopes, 1995).
Parece que los primeros instrumentos fueron crados con los miembros del genero Homo –
conocido algunas veces por Homo habilis, un pequeño homínido, cuyo fosil contrado data
probablemente de 2.5 millones de años atrás.
Mudanzas biológicas – Homo habilis – Homo erectus – Homo sapiens – con evidente
aumento del craneo y aumento de la pelvis en las mujeres significaron también que cuidar y
nutrir dejaron de ser un simple hecho de dar a luz cantidades de hijos, garantizando la
superviviencia de la especie. Las necesidades variaron, volviéndose mejores y más complejas.
El periodo de la infancia se hizo mayor y, consecuentemente aumentó el periodo de
dependencia modificnado de esa forma las actividades de las mujeres que se volvieron más
ocupadas en la preparación de la alimentaión y con el aprendizaje de los hijos. Los machos
necesitaban elaborar mejor los artefactos , así como proveer, a la familia de alimentos y
protegerla.
Los hombres perdieron el “Oestrus” o sea el ocio, que es la recetividad sexual periódica
relativa al periodo mentrual y que las volvía atractivas solo una vez en cada celo. De esa forma l
elección del compañero parece ternarse mas selectiva y no tan fuertemente orientada para la
naturaleza como antes. Eso tal vez hipotéticamente habría llevado a cambio sicológicos en el
establecimiento de las elecciones de los compaeros, a traves de sexo diferente. Además de eso, el
impulso deja de ser tan instintivo y pasa a ser más consciente y guiado por un pomportameinto
más afectivo por lo tanto emocional, done el cuidado ya se insinuaria.
El mayor avance técnico y cultural de la prehistoria es observado cuando el ser hmano
consigue manejar el fuego, además de la piedra. Los mitos con asociados al surgimiento y al uso
del fuego. No obstante parece que el primer fuego que conseguido a través de gas natural o de
actividad volvánica.
El fuego fue sin duda, un instrumento revolucionario cultural, económico, social y
tecnológico, la posesión y la habilidad en utilizarlo, constituyó fuente de poder.
La introducción de la carne como fuente de laimento, además del hábito vegetariano, es
otro gran cambil. La técnica de la caza y los instrumentos así como los diversos medios para
obtenerla, son compartidos, además de constituir una actividad cooperativa. La experiencia y el
conocimiento tiene bastante importancia y son pasados de generación a generación a través de
alguna forma de comunicación aún desconocida antes de que surgiera el lenguaje ya que éste
solo aparece mucho tiempo después del desaparecimiento de la especie Homo erectus.
Conviene recordar que todos los cambios y los progresos en la historia de la evolución de
la especie humana. Tomaron centenas de años para que ocurrieran. Millares de años pasaron
hasta la aparición o evolución ala especie Homo sapiens. En ese interin, las variaciones que
lógicas y geográficas fueron tan intewnsas que se supone que el mundo vegetal y animal,
tuvieron que usar muchos recursos para sobrevivir y adaptarse. La lectura del libro de Foley
(1995), “Humans before humanity” (“Humanos antes de la humanidad”) ayuda a comprender
como a lo largo de los siglos los hominidos se volvieron bibeais sin pelos y así en adelante, hasta
adquirir las características del homosapiens.
La especie Nearvdenthal, acreditada como una forma mas primitiva del Homo sapiens,
caminaba en posición erecta, poseía un cerebro mayor en tamaño y se distinguió por la
construcción de algunos artefactos y principalmente por la forma de enterrar a sus muertos en la
cual se observa la evidencia de tituales o ceremoniales. Hay un cuidado especial con el ser
muerto, lo que denota una preocupación por la vida mas allá de la muerte, además de mostrar
una interdependencia del grupo.
El Homo sapiens aparece en Europa aproximadamente al inicio de la era Paliolítica
superior (mas o menos 35,000 a.c.) Cabe notar entretanto que el surgimiento de las primeras
especies de hominidas surgen en Africa hace 2.5 millones de años antes del presente (Lenin
1988).
Los artefactos e instrumentos básicos del Homo sapiens fueron elaborados con piedra
variando el formato de acuerdo al propósito. Los huesos y cuernos de animales eran también
utilizados con agregado de madera y piedra. Una mezcla de barro con polvo de hueso también es
hallada. Láminas finas son confeccionadas así como agujas de huesos que permiten la
elaboración de las vestimental. Cuerdas y redes facilitan la caza, la pesca y consecuentemente la
provisión de los alimentos.
Lo que sobrevivi de esa, era y que prueba realmente su existenciam es su arte. Además de
los objetos de piedra, hueso, archilla, artefactos y armas, se cuenta con los grabados pintados en
las paredes de las cavernas. El motivo de los temas me general son animales.
Noa hay evidencia de cómo esas especies “cuidaban” o tratavan sus heridas, probablemente
como los animales: se las lamian, hacian reposo ylo dejaban por cuenta de la naturaleza.
Hasta el final del periodo Paleolítico el ser humano era nominada en función de buscar
lugares donde hubiera mayor abundancia, de animales para cazar y frutos para coger, así como
peces para pescar.
La era Neolítica presenta, como cambio principal el havito alimentario: de la caza pasa a
la agricultura lo que constituye las fase evolucinaria. La domesticación de animales tales como
ovejas, puerco, cabras y aves favorece el uso de pieles, plumas, lana y leche. Esa fase se da
predominantemente en Europa, Asia y Norte de Africa. Para algunas autoridades (Roberts, 1993)
la fase se denomina pre-civilización.
Durante el periodo Neolítico, la agricultura hace que los hábitos se modofiquen y el ser
humano se vuelva sedentario. Los humanos comienzan a vivir en grupos, surgiendo asi las tribus,
lo que muestra n inicio de vida en sociedad.
La solidaridad era más comun entre las civilizaciones antiguas que en general poseian un
sentido de comunidad mucho mayor que actualmente. Ya el amor el afecto entre las parejas y
también entre padres e hijos inclusive lo materno es observado en las civilizaciones mas
modernas. El beso era desconocido. Las formas de saludo o similares al afecto se hacian a traves
del acto de resfrigar la nariz en el otro, olerse o darse mordiditas.
La religión entre las civilizaciones, considerada como culto por alguna fuerza
sobrenatural y parece ser casi universal, casi todas tenian alguna creencia. Los objetos de
adoración podían ser animales, plantas, cosas, fenómenos. Entre las más comunes : luna, sol,
montaña, árboles, rios y animales tales como serpientes, osos, lobos, puercos. Los espíritus de
los ancestros eran también comunes entre algunas civilizaciones.
La idea de un Dios en la forma humana surgió mas tarde en la historia del desarrollo
humano.
Los primeros seres en practicar la medicina fueron las mujeres no porque eran las
“enfermeras” naturales de su hombres e hijos , tampoco porque realizaban los partos sino debido
a su conexión tan cercana al suelo(a traves de la agricultura) Esa experiencia les dió el
conocimiento de las plantas, frutas, raices y semillas, capacitándolas para desarrollar el arte de la
medicina distinta de la magia de las religiosas o “shamans”. Desde los origenes fuer la mujer
quien trató primero en el sentido de cuidar y de medicar (Durant, 1954). Colliere (1989) tambien
comparte esa idea al referirse a la olvidada asociación de las mujeres con la formacología. Las
mujeres a lo largo de la historia, además de las prácticas de cuidado relacionadas a las funciones
reproductivas, realizaron cuidados a los incapacitados y ancianos, dedicándose a la educación de
los hijos, a la manutención de la casa, a la preparación de los alimentos y en muchas culturas y
épocas, a la preparación de medicamentos caseros.
Así, citando aun a Colliere, las actividades de la mujer, tradicionalmente tener en cuenta,
cuidar, tratar, en verdad corresponden a garantizar o compensar las funciones vitales yque
esencialmente se organizan en torno a dos polos de que son del nacimiento a la muerte. Se podría
decir que a traves del cuidar las mujeres expresan una forma de relación con el mundo. De esa
forma, al pensar el cuidado como una forma de estar, de ser y de relacionarse,
incuestionablemente, pueden ser considerada cuidadora por excelencia.
El uso de adornos en el cuerpo se inicia con los hombres que llegavan a mutilar el cuerpo
con el propósito de hacerlo más atractivo.
Algunas tribus usaban la pintura del cuerpo, para atraer a las mujeres o para espantar a los
espíritus maléficos. Sin embargo, en la mayoría de las veces, la pintura, los tatuajes o el uso de
adornos, entre otros, constituian formas para satisfacer la vanidad.
El uso del vestuario, antes de proteger del frio o de esconder lo desnudo, era un motivo de
atracción. De simple adorno principalemtne para las mujeres pasó a indicar en algunas
civilizaciones. el starus de casada y tambien una forma de acentuar la belleza.
Las bellezas tiene una visión del mundo personal para el mundo exterior y de expresión a
traves del calor y de la forma en los objetos. El arte de la arcilla con objetivos mas utilitarios
para expresar lo bello aparece con las pinturas en potes, adornos y construcciones.
Antes de la palabra y de lo escrito el ser humano expresa su conocimiento acerca del mundo a
traves de la cerámica, de las pinturas de la arquitectura, de la danza y de la música. Y digase de
paso, algunas culturas como las de los egipcios, mayas, aztecas, incas, desarrollaron
monumentos pirámides, templos, cuya arquitectura y sistema de construcción son admirables y
permanecen como una incógnita hasta hoy por el tamaño, propósito, calidad, belleza y precisión.
Así se puede considerar que el ser humano fuer avanzando en sus necesidades las cuales
en consecuencia la exigieron el desarrollo de habilidades y de capacidades no solo físicas y
biológicas para la adaptación al medio ambiente sino tambien mentales, emocionales y sociales.
Los recursos y los comportamientos de cuidado para la superviviencia asumen así características
estética, pues los humanos expresan cultura e historia en sus printuras que describen eventos
cotidianos, creencias, devociones, entre otros.
Además de la expresión artística, el ser humanointenta comunicar experiencia,
conocimiento y sentimientos. De esa manera, el arte como forma de expresión cultural de
comunicación y de expresión de sentimientos registra la historia, la cultura de un pueblo y las
formas y rituales de cuidado.
Se puede deducir que mas alla de la preocupación por la supervivencia retratada en las
pinturas y en los objetos encontrados parece que los sere humanos tambien revelaron
preocupación por su propia identidad.
Mas tarde, el ser humano pasó a preocuparse menos o no de forma tan exclusiva, con su
superviviencia. Con la agricultura habra sufiencte para el grupo y tiempo para otras actividades .
Así los humanos percibieron no ser necesario que todos trabajaron en la tierra y gradualmente,
pasaron a dedicarse a actividades que denominaban mejor. Se inician así las primeras
especializaciones en terminos de trabajo a mientras unas pescaban, otras cazaban, algunas se
dedicaban a la cerámica, utilizada en la epoca para alimentos y agua, así como para almacenar el
producto de la cosecha, otros confeccionaban ladrillo, otros tambien construian casas y así en
adelante.
Las primera civilizaciones reconocidas en la historia fueron en Mesopotamia, Egipto,
Cchina e India. Algunas quedaron reconocidas por sus grandes imperios como Egipto, Babilonia,
Grecia, Roma entre otras.
ORIGENES SEGÚN LA BIBLIA
La biblia presenta otra versión acerca del inicio de la humanidad. el libro del Génesis
describe como Dios (se masculino) creó el mundo y el sexto día. El creo al Adan, de cuya
costilla nació Eva. Eva cediento a la tentación de la serpiente como el fruto prohibido y se lo
ofrece a Adan. El fruto proveniente del árbol, del conocimiento sobre el b ien y el mal, abre sus
ojos para lo que desconocían y se perciben desnudos. Avergonzados, cubren su sexo con hojas
de higuera y se esconden. Dios los castiga, destinando a Eva los dolores del parto y a Adan la
subordinación y las penurias del trabajo. Las convierten en mortales y los expulsa del paraíso.
Los primeros capítulos del Génesis hablan de la creación del mundo y de la especie
humana hasta la destrucción y la preservación a traves de la inundación. Noe por mandato de
Dios construye un arca donde con su familia y una pareja de cada especie viva en la tierra
sobrevive y posteriormentes, las disemina sobre la tierra. El libro continua con la historia
subsiguiente de sus descendientes que incluyen a Abraham y los hijos de Jacob.
De acuerdo con Metzger y Coogan (1993) en el libro del Genesis, todo lo que existe o
como ocurrió todo, tuvo su origen en la palabra de Dios Así los autores sugieren que las hisotira
de la creación y de la humanidad tiene un objetivo. La creación de las plantas y de los animales
de diferentes especies muestra evolución en lugar de excluirla. La creación del ser humano de
imagen de Dios significa correspondencia, o sea, una criatura dotada de la palabra con la cual El
podría hablar.
A través de las diversos pasajes de la Biblia, se puede observar verdaderamente un código
noral a veces bastante severo en cuanto a reglas de disciplina y de comportamiento. Esos
mensajes, a través de los tiempos, se han diseminado e incluenciado muchas culturas en las que
predominan el cristianismo y el judaísmo.
El mejor ejemplo para el mudno es la vida de Jesús. En corta trayectoria, Jesús, Hijos de
Dios y salvador del mudno es un ser perfecto de cuidado humano, un restaurador
(.....................................................los medios de varios registro en la historia que principalmente
despues de Cristo el cuidado humano se torna más visible. La compasión, la misericordia, la
humildad, el amor, son entre otras los elementos que le representan. Eso, sin embargo, representó
una amenaza para muchas civilizaciones primarias hasta más recientemente, a veces, señal de
flaqueza, docilidad de “feminilidad”.
LAS PRIMERAS CIVILIZACIONES SUS REALIZACIONES Y LAS CONSECUENCIAS
PARA EL CUIDADO.
Varias civilizaciones se destacaron por sus realizaciones, dejando un legado sin
prededentes, tanto en el área de las artes como en la de las ciencias. Algunas hasta hoy
constituyen verdaderos misterios frente a su grandiosidad, son famosos y reconocidos, el código
de Hamurabi, los jardines colgantes de Babilonia, la astronomía y la matemática en el valle de
Mesopotami. El sistema de drenaje que propició un arica agricultura y el establecimiento de la
civilización egipcia en el valle del río Nilo son otros ejemplo.
Los egipcios destacaron por sus palacios, tumbas y colosales pirámides. Todas esas
construcciones riquísimas en esculturas, pinturas, cerámicas y ornamentos, hoy pueden ser
apreciados en el mismo Egipto y en las principales museos del mundo.
A semejanza de otras civilizaciones, los egiptos demostraron una especie de cuidado
especial con los muertos. En general, colocaban alrededor del ser muerto todo aquello que podría
satisfacer sus necesidades.
Los egipcios, además de ese cuidado, fueron notables en el arte de la manificación. La
habilidad y el cuidado con el cuerpoo fueron extraordinarios: retiraban el crebro y los intestinos
lavando las cavidades, hacian un reacondicionador con una especie de vino e intrudican después
líquidos perfumados. Después de 70 días de “remojo” en líquidos y bálsamos, el cuerpo era
lavado y enrollado en vendajes de lino encerado.
Aunque no hubiesen inventado la escritura iniciada por los sumerios, inventaron la
escritura en forma de jeroglifo en “papiros”. Su medicina, bastante relacionada a prácticas
mágicas, incluye hasta técnicas anticonceptivas. Tenían conocimiento de drogas y de plantas con
propiedades medicianels, las cuales pasaron mas tarde a los griegos y posteriormente, al periodo
Medieval.
Las mujeres egipcias, especialmente esposas y madres parecen haber sido punto de
respeto, lo que no difería mucho de la civilización sumeriana.
La China dejó como legado una cultura de las mas conservadoras en sus tradiciones. La
cultura china presenta tres enseñanzas filosóficas básicas: el Confucionismo, el Taoismo, y el
Budismo.
Sin desmerecer a las varias civilizaciones que les antecedieron o que existieron en el
mismo periodo, innegablemente el mundo occidental fué beneficiado por dos civilizaciones
monumentales: la griega y la romana. Esas dos civilizaciones se destacaron en varias áreas y
determinaron incluencias extraordinarias en los campos de las ciencias, de la medicina, de las
artes, además de la filosofía y la literatura. La civilización griega, en particular, contribuyó al
futro de otras tantas sociedades. El periodo de su existencia quedó conocido en la historia como
era clásica.
La literatura, la poesia y el teatro, tienen sus raices en esa civilización y nombres famosos
dejaron lecciones para el mudno como Sócrates, Platón, Aristóteles, Arquímedes, Pitágoras e
Hipócrates.
También la civilización romana modelo mucho el mundo moderno, sobre todo, por su
forma práctica y estructural. Los romanos aunque fuertemente influenciados por los griegos se
destacaron en dos áreas: derecho e ingeniería.
El cristianismo se desarrolló en la época del imperio romano clásico. La iglesia obtuvo a
partir de ese periodo, poder administrativo e intelectual, además de lo religioso.
Dos instituciones surgieron en la iglesia occidental después del final de la era clásica; el
monasterio y el papado.
LAS CIVILIZACIONES DESPUÉS DEL CRISTIANISMO.
Después de la declinación de la era clásica que ocupó la región del Mediterráneo y
después de la era de Cristo las culturas en el mundo mostraron contraste entre si y no hubo
predominio de ninguna civilización hasta más o menos el año de 1500. Finalizados los imperios,
sucedieron las monarquias principalmente en Europa, con la era de los propietarios de Tierras.
Los registros muestran que alrededor del siglo IV de la era Cristiana ya estaban
construidas varias grandes ciudades americanas entre ellas Teotihuacan, localizada cerca de la
actual ciudad de Mejico, construida por una de las civilizaciones que habitaban la región
(conocida como civilización Teotihuacan) La cultura maya se desarrollo en la península de
Yucatán, en Guatemala y en Honduras. Lo destacable de esa cultura son las extraorinarias
construcciones ceremoniales (comparables a las de Egipto) como templos, pirámides y tumbas.
La práctica religiosa parece haber sido un distintivo. Otro aspecto extraordinario fue el de haber
desarrollado un calendario que poseía una idea de tiempo mayor que la evidenciada por
cualquier otra civilización anterior.
Entre 800 y 900 D.C. hubo la caída de la civilización Maya clásica, aún no totalmente
explicada. En ese periodo otra civilización se encontraba en expansión, los Aztecas que
presumiblemente habrian llegado al valle de Mejico en el siglo XIV. Eran guerreros, hábiles en
agricultura y en el manejo del aro. Dejaron varios registros pictográficos. Entre los irtuales
religiosos, se destacaba el sacrificio de humanos para ofrendas.
Otras culturas descubierta en la región de los Andres peruanos, los Incas, se caracterizava
por su complejo sistema social. La población inca estava organizda en unidades de las cuales la
menos consistía de 10 familia. Havia un cierto despotismo basado en el control del trabajo. Las
unidades debian trabajar y el producto era propiedad del Estado Machu Picchu, localizada acerca
de 6,271 metros de altura en los Andres, fue descubierta en 1911. Todo indica que se trataba de
un centro religioso construido hace cerca de 6000 años.
En el período Medieval, la iglesia intentó imponer sus principios, evidenciando una intolerancia
con aquellos que no los siguiesen. Inició un combate vigoroso a lo que era denominado herejía.
Se hizo mucha crítica en esa época pues los miembros de Papado paseían tierras y controlaban
los impuestos, erigiendo castillos e iglesias monumentales.
La vida en Europa, además de la devoción a la religión, estava dedicada a la familia y a la
comunidad. La agricultura era el principal medio de trabajo y de sustento. Sin embargo, no había
abundancia pues los impuestos eran altos y la aristocracia poseía las tierras labradas por los
campesinos.
En el siglo XIV, Europa fué devastada por la peste bubónica: millones de personas
murieron de Tifus, inluenza y viruela.
El descubrimiento de nuevas tierras se dió en el inicio de un nuevo período, la edad
modern, incluyéndose ahí las Amperica y en esas, el Brasil, favorecidas por la adquisición de
nuevas habilidades y de técnicas oceanográficas, además de cartográficas.
Entre los siglos XII Y XIV surgieron las primera universidades. Esas, también dominadas
por la iglesia, propiciaron una nueva realidad para el mundo: el griego era traducido al latin,
favoreciendo el acceso a la filosofía clásica, así como a los textos de Hipócrates para la
meditación.................................................................................................................
mía y matemática, además de la cartografía fueron divulgados, así como los conocimientos en
farmacología, terapéutica y anatomía: La divina Comedia de Dante se hizo conocida, así como
las cuenteas de Canterburry y la Biblia, a través de la impresión escrita favorecida por
Gutemberg.
A partir del final del siglo XV, Europa pasó a dominar el escenario mundial. Es una
época señalada por el descubrimiento de nuevas tierras y por el establecimiento del comercio
internacional. La agricultura es el principal medio de abastecimiento para el comercio. Los siglos
siguientes fueron también conocidos por el tráfico de esclavos. En general, eran negros oriundos
de Africa, transportados en cantidad superior a la capacidad de los navios en condiciones
insalubres y vendidos para Europa, Caribe y Améicas. En esos lugares, los que sobrevivieron al
viaje, eran comprados para trabajar como esclavos. La historia cuenta, de alguna forma, los
horrores por los cuales pasaron esos seres humanos bajo el dominio y la crualdad de los blancos.
Solo más recientemente es que aparecieron registros e historias sobre la esclavitud, escrita por
negros. Hasta entonces mucho se había emitido sobre las reales condiciones de vida de los
negrosen la época de la esclavidtus. Elementos del cuidado humano, como compasión y respeto,
estavan ausentes en relación a los esclavos.
En 1517, Matin Lutero inició un movimiento responsable de la fragamentación de la
unidad cristiana de los últimos períodos. Para Lutero, Dios era un ser de perdon y no un ser
castigador. Alrededor de 1555. Alemania ya se encontraba dividida en estados católicos y
protestantes. Luego, otras formas de protestantismo se introdujeron, contribuyendo a la Reforma.
Entre esas estava el Calvinismo. Siguió la Contra Reforma que para oponerse a la Reforma,
aca........................................................................................................................................
En 1540, surgió reconocida por el Papado, la Compañía de Jesús que propagó por el
mundo transformadno la educación católica. En el Brasil, los jesuitas asumieron una influencia
marcada.
Los siglos XVI y XVII fueron señalados por alternación de poderes entre la aristocracia
eupopea: portugueses, españoles, holandese, franceses e ingleses establecieron colonias,
exploraron tierras y pueblos y navegaron por los mares, impactando y exportando mercaderías. A
partir de mediados del siglo XVII, Inglaterra pasó a tener supremacía.
Grandes descubrimientos y grandes nombres sucedieron: el descubrimiento de la
circulación sanguínea por Harvey en 1628; las ideas de Francis Bacon, Kepler y Galileo, Nexton,
Descartes y de Pierre Bayle, que cuestionó la autoridad sugiriendo que todo debería ser pasible
de escrutinio. Ese hecho marcó la fase denominada iluminismo. Otros dos nombres significativos
del periodo fueron los franceses Voltaires y Rousseau. Este último, no simpatizante de las ideas
del iluminismo, fué la figura identificada al Romanticismo.
El aumento poblacional en Europa era considerado señal de posperidad. Thomas Malthus,
en 1798 publicó un libro en que alerta sobre el peligro del aumento de la población, cuyas
consecuencias serian desastrosas y alcanzarían por lo general a los más pobres. A despecho de su
tesis y de haber una mayor preocupación por el crecimiento de la población, esta no dejó de
crecer de forma rápida y asustadora.
El siglo XVIII anunciaba una nueva era: la de la revolución industrial. Las industrias
pasaron a operar con másquinas movidas a vapor. Con eso, las vías de fierro se multiplicaron y
los navios a vapor también.
En Francia, alrededor de 1830, surgió la noción de socialismo/socialista, significando
teorías y personas que se oponian a una sociedad que enfatizase principios mercadológicos a a
una economía una lírica de “laissig-faire” (dejar hacer) de la cual, los principales beneficiarios
eran los ricos. Igualmente económica y social era la idea fundamental.
En 1848, surgió el manifiesto Comunista redactado por Karl Marx y Friednich Engles,
Las nuevas ideas inspiraron la organización de las clases trabajadoras. Esas ideas no alcanzaron a
los Estados Unidos que por el año 1860 tenían cerca de 4 millones de esclavos negros libertados
en 1865. Emancipados, los negros enfentaron otro problema: la discriminación por el color y el
desempleo. Sin educación, sin otras habilidades a no ser la de trabajar en la agricultura,
compitiendo con los blancos en una época difícil, la situación no quedó muy diferente de aquella
durante la esclavitud.
La emigración de europeos en esa misma época, para las Americas, fue grande y se
intensificó después de la Primera Guerra Mundial.
El 21 de octubre de 1854, Florence Nightingale partió de Londres, acompañada de 38
“enfermeras” para el hospital militar en Scutari, una de las bases militares en Turquia donde se
desenvolvia la guerra de Crimea. Su reconcido trabajo tuvo significado importante en la historia
de las mujeres y, en particular, en la historia de la enfermería pues la “Dama de la Lampara”
como quedó conocida, se volvió la precursora de la enfermería moderna.
Ya en el siglo XVIII, pero más evidente en el siglo XIX, se iniciaron los primeros
cuestionamientos sobre los derechos de las mujeres: educación, trabajo, control de prpiedad,
independencia moral y hasta en la vestimenta, como por ejmplo, el uso de ropas mas
confortables.
Pan Roberts (1993) el gran cambio, aunque no cúbito en relación a las mujeres fué el
crecimiento de la economía capitalista. Por el año de 1914, nuevas ofertas de empleo, tales como
dactilógrafas, secretarias, telefonistas, dependientes, obreras de fábrica, profesoras, absorbieron
gran número de mujeres. Esa fué también una nueva fase que demandó cambios en la estructrua
familiar.
Otro cambio fue la contracepción - las mujeres a partir de allí comenzron a tener contro
sobre su vida sexual que obviamente también afecto la demografía. La tecnología. También
acarreó cambios según Roberto (op. at.) En el sector doméstico, la introducción de aparatos y
facilidades tales como gas de cocina, iluminación, productos de limpieza no disponisbles antes,
congeladora, aspiradora de polvo, máquina de lavar y oferta de productos alimenticios con
procesamiento y conservación facilitadas, efectuaron cierta modificación en la vida de las
mujeres, habitualmente responsables de la manutención de la casa.
De cierta forma, algunas mujeres pasaron a tener mas tiempo para dedicarse a si misma;
se ofrecieron productos para satisfacer su vanidad; el ocio se volvió mas accesible; las
oportunidades de realización además del casamiento, o complementario a este, tales como
trabajo y educación, se hicieron posible entonces.
Justo en ese periodo, la iglesia, en particular la Católica, perdió un foco de su fuerza.
Algunas dogmas comenzaron a ser cuestionadas. El iluminismo, atacando algunos
inconsistencias de las enseñanzas de la iglesia, se hizo mas alarmante cuando la ciencia reveló a
través de la evidencia empíritca que no todo l o que la Biblia decia concordaba con hechos
observables. Varias obras y científicos: geólogos, antropólogos, biólogos, sociólogos y filosofos
originaron violentas discusiones y entre esas, estaban las obras de Darwin – “El origen de las
Especies” y más tarde, la “Evolución del Hombre”.
Los progresos se hacian cada vez más visibles y surgen las grandes metrópolis. La vida
del ser humano perdió mucho de sus características coloniales: las personas pasaron a cambiar
sus estilos de vida; las presiones del mundo moderno las vuelven cada vez más ocupadas.
Individualismo, utilitarismo, competitividadcomenzaron también a formar parte de lo cotidiano.
Muchas potencias perdieron su poder y entre esas Europa como todo, siendo substintuida
gradualmente por los Estados Unidos y más tarde también por el Japón.
La primera y la segunda guerras mundiales ciertamente contribuyeron para eso. En la
primera, mas allá de millones de soldados, perdieron la vida en el campo de batalla, millares
murieron de frio y de hambre. En la segunda, el mundo asistió a una de la mayores atrocidades
formas imaginadas: millones de judios fueron sometidos a una cruel persecución;perdieron sus
bienes, fueron separados de sus familias, confinados en guetos, torturados y sacrificados.
Recuperándose de la Primera Guerra Mudial, países de Europa y Estados Unidso luego
en seguida, se enfrentaron a la gran depresión, principalemtne el continente americanao que
había, en cierta forma, prosperado con la guerra a traves de la exportación de carbon y de otros
productos.
Los conflictos islámicos continuaron en Oriente Medio. En 1927, la inauguración del
primer pozo de petroleo anunció una nueva era en su historia. El imperio Otomano finalizó y
Turquia se modernizó. Aunque aún bastante opresiva, la situación de las mujeres turcas mostró
un cierto avance: la poligamia fue prohibida; en 1934 les fuer permitido el voto y posibilitada la
elección de una profesión.
El inicio del siglo se mostró bajo la influencia de Freud en Occidente. El ofreció nueva
interpretación y significado al comportamiento humano.
El mundo entero fué afectado por la segunda Guerra Mundial de 1939 a 1945. Esa fuer
considerada la Gran Guerra, donde varios paises utilizaron arsenales militares que comprobaban
su fuerza por todos los medios; tierra, agua, y aire. La destrucción fué casi total, desde daños
físicos, materiales, hasta morales.
Terminada la Gran Guerra, se comenzó a modelar un nuevo mundo. La Organización de
las Naciones Unidas (ONU) fuer creada para mantener la paz mundial. En opinión de Roberts
(1993) las dos victoriosas de la guerra fueron los Estados Unidos y la Unión Soviética, que
pasaron a constituir las dos nuevos imperios. Entre las dos, una larga disputa y discreta
desconfianza fueron mantenidas diplomáticamente, presentándose la “Guerra Fria”.
El hecho tal vez de que las comunicaciones son más fáciles y rápidas, dá la impresión de
que el siglo XX se destaca en términos de acontecimientos. El surgió dnado continuidad a los
avances científicos. La f`sica trae sensacionales descubrimientos: los rayos X, la radioactividad,
el electrón. Más sensacional es el trabajo de Rutherford y Bohr que revelan al mundo científico
la estructura del átomo cómo unsistema de particulas Max Planck y Albert Einsterin discuten la
teoría de Nexton y descubren la quanta.
En 1905, Einstein publica su teoria de la relatividad. Siguen otros descubrimientos en el
area de la física, matemática y f`sica nuclear. En el área de la biología el acontecimiento mas
sensacional es el descubrimiento del DNA(ácido desoxirribonucleico) que tiene crucial
importancia para la ciencia constribuyendo con tantos sectores de la vida de la población.
La industria automovilística inicia su disparada y en el especio, además de las facilidades
de viajar para todo el mundo, 1957, es lanzado el primer satélite, el ruso Sputnik I. En 1959, el
Luna 2, también ruso aterriza en la Luna y en 1961, el primer humano, el ruso Yuri Gagarin viaja
por el espacio. En 1969 dos americanos se pasean y exploran la superficie lunar.
Las comunicaciones se dan ahora vía satélite; las maquinas operan las computadoras, los
laboratorios y los hospitales también, cada vez más, adoptan alta tecnología vienen daños;
enfermedades pueden ser controladas e inclusive curada a través de medicamentos de alta
potencia.
El SIDA una calamidad surgida en los años 80, marcha progresivamente alcanznado la
década de los 90 con una motalidad asustadora. Ciencia y tecnología, intentan vigorosamente
combatirla. Un indicio surge, tal vez fruto de la mayor información de la población en cuanto a
su prevención; los Estados Unidos en 1996, reducen en 30% su mortalidad.
Un hecho que desestructuró a la población con relación al SIDA, diferentemente de otras
grandes epidemias en la historia mundial, fue el de estar relacionado a un tema bastnate
controvertido y por muchos considerado un tabú, el sexo. La discriminación, el preconcepto, el
miedo y la ingnorancia luchan lado a lado con la generosidad la solidaridad, la fraternidad y
compasión. Una lucha entre comportamientos de no cuidado y cuidado.
Por otro lado, el mundo asiste a tragedias, muchas de ellas fruto de la creciente
tecnología: Chernobyl es una de ella. Hoy se vive bajo un posible y creciente calentamiento
global, el efecto estufa.
Otras tragedias, oriundas de las discordias políticas, de los intereses económicos y
religiosos y de la ganancia por el poder desencadenandos por el ser humano, son las guerras. Son
tan antiguas y con consecuencias tan terribles para la humanidad pero aun así prevalentes. En
verdad muestran la importencia de los humanos de vivir una relación de paz entre si, o sea, de
cuidado.
Alo largo de los años, el mundo ha aistido a discordias y guerras en Oriente Medio, aún
sin solución.
En el Africa, persecuciones y discriminaciones culminaron en el separatismo – el
apartheid – entre blancos y negros acarreando millares de muertes.
Para quien vivió de la guerra de Viet-nam y las consecuencias físicas y sicológicas estan
bastante presentes.
El 16 de Enero de 1991 los Estados Unidos atacaron Kuwait en el Golfo Persico, en
represalia por los mandos de Sadan Hussein. En esa guerra de corta duración, hubo otra amenaza
(como sino bastase la bomba atómica en Hiroshima) en función de la alta tecnología: misiles
laser y posibles dispositivos químicos.
Los años 90 registraron la desintegración del sistema comunista. En noviembre, 9 de
1989 Alemania trae abajo el muro de Berlin reune las dos Alemanias, Oriental y Occidental y se
convierte en la República Federal de Alemania trayendo una nueva realidad para el año que se
inicia.
Lo más increíble sucede el 8 de diciembre de 1991: se anuncia el fin de la Unión
Sovietica, substituida por la Unión de Estados Independiente.
Movimientos contra el r+egimen chino son deflagrados en 1989. Los estudiantes,
nuevamente, intentan resistirse a la presión militar, se suceden muertes pero la China se
mantiene inmune, conservando sus valores y sus tradiciones.
Y la humanidad supuestamente evoluciona. La historia es testigo y registraeso, y las
provisiones son de que continuaremos el proceso evolutivo.
Recientemente, en enero de 1997, la televisión americana anunció el último
descubrimiento con relación a la evolución humana: fueron encontrados en Etiopía piedras
manejadas por el ser humano cuya fecha es anterior a las ya anteriormente encontradas. Las
evidencias parecen comprobar que la especie huan es mucho mas antigua de lo que se pensaba
en términos de existencia.
Varios estudios en el área de la antropología, como los clásicos de Mrgaret Meal y
Claude Levi – Strauss, entre otras, han registrado cómo algunas sociedades viven día a día, sus
hábitos, tradiciones, mitos, tabus, incluyéndose ahí las prácticas religiosas de salud y de cuidado.
Los estudios de Leninger (1991) y de otras investihadoras del área de enfermería que han
investigado comportamientos de cuidar entre algunas culturas, ilustran de cierta forma cómo
actualmente las personas mantienen muchos de los rituales de cuidar que representan los valores
de sus culturas. Igual con algunos supuestos agregados y modificaciones, muchos de esos
rituales de cuidado permanecen fieles a sus orígenes, pasando de generación a generación a
traves de los tiempos.
Tomando algunos ejemplos se puede observar como los valores divergen entre las
culturas.
Entre las diversas culturas estudiada por Leininger (oficit)con personas residentes en
América del Norte, fueron seleccionados tres para una compración informal con la del Brasil por
la similitud con las culturas encontradas en el sur del país.
La cultura americana – japonesa presenta significados de cuidar y modos de acción de la
siguiente manera:
Respecto por la familia, con los más viejos y con el grupo de trabajo, cumpiendo con las
obligaciones parentales y de trabajo,
Preocupación por los otros y con el grupo de trabajo, protegiendo y cuidando;
Control de las emociones, mostrando indulgencia con los cuidadores(as) tanto jóvenes como
viejos; Limpieza personal; Resistencia al dolor y al stress, utilizando terapias populares,
tranquilidad y pasividad, Interés en relación a quejas físicas y cuidado con las otras para obtener
afecto.
Los japoneses parecen valorar mucho el trabajo grupal, demostrando cortesía, respeto y
cuidado. La tranquilidad y pasividad parecen ser el resultado de un mecanismo de autocontrol y
tiene como objetivo el afecto. Son bastante respetuosas con la autoridad familiar, grupal y con
las mayores.
La cultura Americo-germónica presenta como significados de c uidado y consiguientes
modos de acción.
Organización manteniendo las cosas en sus lugares y trabajando con ahínco.
Limpieza y aseo, Ayuda a los otros, ofreciendo o facilitando asistencia, Obediencia a las relgas y
puntualidad, Potección a los otros contra daños y contra estraños, Mantenimiento de autocontrol,
Alimentación correcta, observando descanso y ventilación, Buena disposición mostrándose
sonriente,
Es evidente el valor dado al trabajo, a la organización a la limpieza y al control. En esa
cultura se puede deducir la vaolorización de la independencia y la necesidad de ser útil.
La cultura america-italiana a su vez, presenta como significados de cuidar y consiguientes
modos de acción: bienestar de la familia manteniéndola saludable y activa y dando apoyo,
integridad familiar protegindo el nombre y los bienes y compartiendo entre sus miembros,
involucración con la familia a través de los negocios de la familia y en sus diversas actividades,
presencia a trave`s de contactos, toques y mcuhso abrazos, expresión libre a través del lenguaje y
de gestos; ingestión de comida italiana fresca y mucho vino.
En la cultura italiana, la familia es el punto central y todo gira en torno a ella, Todos bastante
afectivos entre si, tocándose y comunicándose bastante.
Todas las culturas estudiadas por Leininger(1991) y demas investigadores, obtuvieron las
informaciones acerca de los comportamientos y singicados de cuidar en las últimas tres décadas.
Varias de ellas fueron confirmadas con las culturas orignales.
Al arrancar algunos momentos de la evolución humana y los sucesivos eventos de los
siglos, no fué posible caracterizar de forma mas perfeccionada el comportameitno de las
personas en sus culturas relativamente a aspectos más específicos como las del cuidado. Algunos
registros en la historia proporcionana una idea; otras culturas infelizmente, no dejaron registro.
Además de eso, para obtenerse una idea mas fidedigna, serían necesarios estudios de observación
y de entrevista, a ejemplo de lo que se hace hoy en día, dados los avances en el área de la
investiación científica.
Loque se puede concluir es que el ser huamno, infelizmente, en su historia presenta
paradojas y ambigüedades entre comportamientos de cuidado y no cudado: las guerras las
progresivas y cada vez mas sofisticados arsenales para uso militar, verdadera obsesión por parte
del ser huano reponsalbe de la destrucción de millares y millares de personas.
Los descubrimientos cienr`ficos y el adelanto industrial y tecnológico, de un lado, han
beneficiado a poblaciones en el mundo entero y por otro lado, acarrean tragedias en función de la
incontrolable gfanancia y del placer del ser humano en ejercer su poder. En compración de la
Biblia, parece que el ser creado por Dios intenta inclusive sobrepasarlo.
Foley (1995) recuerda que, desde le final del periodo Pleistoceno, hace cerca de 10,000
años, el medio mbiente ha sido trnasformado por la actividad humana. El menciona la
destrucción de florestas; la modificación del curso o desaparición de ríos en función de las
necesidades humanas, el increigle aumento de la población y la alteración de tomaño y forma de
las plantas y animales, la creación inclusive de nuevas especies. La ingeniería genética y la bio-
tecnología han acelerado ese proceso y posibilitado cosas inimaginables hasta cierto tiempo
atrás. En otro sentido, observ Florey la desapariención creciente de muchas especies y la
reducción de la bio-diversidad parece no solo una amenaza sino una realidad.
En contrapartida, las enfermedades han sido erradicadas, la mortalidad ha sido reducida,
el trabajo simplificado y las oportunidades de realización parecen haberse ampliado.
La actividad la miseria, la criminalidad y la destrucción ambiental apenas en un mal sueño.
Considerando la idea inicial de caracterizar el cuidar como un modo de sobrevivencia, la
humanidad demuestra todavía esa forma de cuidado, ahora bastante más exigente y sofisticada.
A veces no mide las consecuencias pues ahora la lucha es mucho mas competitiva y el ser
humano se vuelve más individualista. El bienestar por lo general significando tener, poseer cosas
y bienes, es deaeado y a veces no imprta a que costo. En ese cuidar, por ejmplo, la salud esta
incluida. Mientras tanto solo hay una real preocupación en su ausencia y se toman medidas sólo
cuando la salud esta amenzada.
En cuanto al cuidad como una forma de relacionarse, parece que vivimos una paradoja.
La hostilidad, el odio, la violencia, la deshonestidad y el miedo conviven con la solidaridad, la
afectividad, el amor, la lucha por la paz, por el respecto, por la esperanza ¿Al final quien vence?
Roach (1993) afirma su creencia en el cuidado como una forma de ser, recordando que la
especie humana ha sobrevivido justamente por la existencia de seres que presentan
comportamientos de cuidado. Esa huamanidad mencionada por Roach debería vencer todas las
dificultades de un mundo en crisi pues, según ella, el cuidar necesita ser fotalecido, impidiendo
que prevalezcan comportamientos de no cuidado.
Rescatar el cuidado huano encada uno de nosotros, seres humanos, es vital en el
momento actual. En todos los sectores y en particular, entre las profesionesde salud, el cuidado
como una condición humana debería constituir un imperativo moral.
LA CONFIGURACIÓN DEL CUIDADO EN EL BRASIL
De acuero con Mota y Lopez (1995), vestigios arqueológicos encontrados en Piaul,
prueban que el ser humano ocupó ciertas regiones de América del Sur hace más o menos
cuarenta mil años.
Entre los primeros habitantes habia comunidades de pescadores y coletores de moluscos
que hace cerca de seis mil años atrás, construyeron banca o cnheras, especies de morra erigidas
con resto de conchas y peces. En sus plataformas, de aproximadamente 30 metro de altura y
muchos metros de largo, eran construidos las moradas y enterrados los muertos de aquellos
habitantes. Otros grupos parecen haber habitado Piani hace cerca de 3 mil años atrás y serían las
posibles ancestros de los indígenas.
Cuando los portugueses llegaron al Brasil en el año 1500 encotraron Tribus que hablaban
una lengua, el tupi. La mayoría de las tribus era nómade o semi-nómade. Las tribus guerreaban
entre si en busca de espacio. La mayoría de las tribus moraba en grandes regufios, las ocas
(cabañas). Habia una plaza principal, la ocara, donde se realiaban las fiestas y las ceremonias
religiosas. El jefe espiritual, llamado paje, era también el que trataba los males, tanto del cuerpo
como del espíritu. Los muertos eran enterrados en urnas de barro. La cerámica y la agricultura
eran tareas de las mujeres, mientras que los hombres cazaban, pescaban y guerreaban.
Millares de colonos portugueses fueron traidos al Brasil, los cuales, necesitando de mano
de obra, esclavizavan a los indios lo que fue prohibido en 1570 por la corona portuguesa.
Con la falta de mano de obra agravada con la introducción de la preparación de la tierra
para el sembrado de caña de azuca, fueron traidos esclavos africanos en la segunda mitad del
siglo XVI. Los negros constituyeron el pilar fundamental de la economía en el Brasil. La
producción, sin embargo, se destinaba exclusivamente al mercado europeo.
El tráfico de esclavos se intensificó alrededor de 1760 como resultado de la expansión agrícola
que, además de azúcar incluía el arroz y el cacao.
El Brasil colonial fue mercado para la savajería, los indios eran forzosamente dominados
y obligados a trabajar para portugueses y jesuitas. Estos último, enverdad, cuya misión seria la
de catequizar a los indios, evitaban el contacto de esos indios con los colonizadores portugueses.
Así, los indios no fueron enseñados a hablar portugues y se comunicavan con los jesuitas en una
lengua general, simple adaptación de términos tupis a la gramática del latin.
Los negros esclavos sufrian atrocidades bajo el dominio de sus señores que , por así decir,
les sacaban la sangre en el trabnajo y de forma concreta, en el tronco con latigazos y otros malos
tratos.
Muchas revueltas ocurrieron durante el periodo Colonial. Los esclavos huidos
organizaban villas e formaban los llamados Quilombos dos Palmares (refugios de negros huidos)
resistiendo varias tentativas de destrucción por más de cincuenta años. Muchos saqueaban
ingenios, haciendas y mataban a los propietarios. El estimado de vida de un esclavo era de 7 a 10
años de trabajo.
La geografía de la tierra, de relieve accidentado, con mucha vegetación, y las largas
distancias entre las villas facilitaban las emboscadas para robar a los viajeros. Además de eso, las
crisis entre portugueses y españoles que dominaban la tierra, y más tarde la guerra contra los
holandeses, no hacian la vida fácil.
El Brasil, durante esa époc ( y hasta hoy) sufrió todo tipo de explotación, desde la
humana, pasando por la de pau-brasil (árbol demadera dura), del oro, y aun de minerales, azúcar,
algodón, cacao, goma, café, especias, aves animales y plantas tropicales.
Cómo se originó y como se desarrolló la sociedad colonial determina la cultura bradilera,
marcada por una variedad estupenda en función del a extensión geográfica, del origen étnico
predominante en cada región, del clima, entre otros factores.
La sociedad de la colonia se formó a partir de tres elementos étnicos de orígenes diversos:
americano, europeo y africano. Estos elementos se mezclaron más tarde por emparejamiento,
contituyendo el mestizaje e introduciendo hávitos, modo de hablar y varios aspectos culturales
de origen.
Según Mota y Lopez (1995) la contribución cultural y étnica del europero blanco fué
predominante, sobrepasando la del indígena y la del africano. Esta contribución, según los
autores, se observa en la arquitectura de ciudades, casas, iglesias y conventos, en las fiestas
religiosas y en los utensilios domésticos. Mientras tanto muchos elementos culturales fueron
incorporados, principalmente los relativos a la religión, arte, danza y música africanos.
Los portugueses crearon una sociedad caracterizada por una estructrua social fuertemente
jerárquica, oligarquica y represiva.
Una de las consecuencias de la utilización del trabajo esclavo y del a destinación de
ciertas ocupaciones a los “desclasificados” fue el completo desprecio de los hobres libres de la
colonia por cualquier tipo de trabajo o actividad realizada por esas categorías. No es sin razón
que aún en los tiempos actuales ciertas ocupaciones sean desvalorizadas quedando a cargo de
grupos menos privilegiados de la capa social.
Otros aspectos señaladso por Mota y Lopez (op. cit) es de que la administración del
actual Estado brasileiro, caracterizado por una burocracia excesiva y lenta por la incompetencia
y por la irracionalidad, sufrió la influencia del pasado colonial.
En 1808 hubo la apertura de los puertos, contribuyendo a la inmigración de europeos de
Brasil y alteraciones del pacto colonial.
En 1817, hubo un manifiesto revolucionario. En 1820, Don Joao VI volvió a Portugal y
en 1922, don Pedro Ideclaró la independeica del Brasil. El periodo Regencial, después de la
abdicación de Don Pedro I de 1831 hasta 1840 estuvo marcado por turbulencias. Entre los varios
movimientos sociales, durante el periodo de regencia, el más largo fué la Revolución Farroupilía
en Rio Grande Do Sul (1835-1845).
En 1840, Don Pedro II inició su imperio de 50 años. El país que desde la llegada de la
familia real sufría influencia inglesa, pasó casi a depender de Inglaterra que, después de la
Revolución Industrial, iniciara las especulaciones en el sentido de financiar la construcción de
ferrovías; de instalar telégrafos de construir puertos y así en adelante.
En consecuencia de la abolición del tráfico de esclavos, la búsqueda de mano de obra
atrajo la entrada de cerca de ochocientos mil inmigrantes europeos entre 1850 y 1889 (Mota y
Lopez, 1995).
El cultivo del café en la época del imperio se volvió dominante y su exportación
benefició los cofres de tesoro. El empleo público, o la burocracia se convirtió en un medio de
vida en un país donde habia pocas oportunidades de empleo. Eso sin embargo, contribuia a una
fácil distribución del empleo así como la de titulos de nobleza nominaciones para el senado y el
Consejo (lo que aún puede sonar bastante familiar actualmente).
La esclavitud se eliminó ya tardiamente el 13 de mayo de 1888 y el años siguiente el 15
de noviembre de 1889, una conspiración liderada por los miembros del Partido Republicano y
del Club Militar derrumbo la Monarquia y fue proclamada la República.
La República no alteró mucho la situación de la gran mayoría de la población. El fraude y
la violencia en laselecioens mantuvieron a la oligarquias mas poderosas en el poder. La política
local, en verdad, estaba dominada por los coroneles.
El número de inmigrantes se intesificó, atraídos por las propagandas sobre el país y las
condiciones de trabajo. En verdad, los inmigrantes sufrieron, además de discriminaciones, malos
tratos de una sociedad acostumbrada a esclavizar.
El deseo por parte de los inmigrantes de tener un tratamiento mas digno, era consierado
una petulancia.
En ese periodo, surgió el proletariado en el Brasil. La vida en las fábricas era difícil:
precariedad de espacio material, higiene y seguridad. Era un trabajo duro, sin descanso
(exceptado los domingos) y sin salario mínimo.
La conciencia social apareció mas tarde. Aún así surgieron algunos progresos como la
electrificación, la higienización de las ciudades, las primeras universidades y la intensificación
de la vida cultural.
El final del siglo XIX trajo la revuelta del interior principalmente del Nordeste, dando
inicio a movimientos de oposición al gobierno. El silo XX despertó con una revolución general
entre la población brasileira. El cuadro mostraba su momento poblacional agravando la falta de
estructura, higienización y saneamiento. Crecian los Tugurios y en ellos las enfermedades.
Osvaldo Cruz inició una campaña para combatir la fiebre amarilla y la peste bubónica; el
gobierno implantó la vacuna obligatoria contra la viruela. El pueblo se reveló no contra la
vacuna, sino contra la forma usada por el gobierno al invadir las casas sin consultar a sus
habitantes. No hubo preparación, información o esclarecimiento y el resultado fue una tentativa
fracasada de prevención de la salud debido a la falta de respecto, a la falta de información, o sea,
a la falta de cuidado humano.
Al inicio del siglo XX, el Brasil asistió a la primera Guerra Mundial. Los acontecimientos
posteriores tales como las nuevas ideologías políticas y sociales-socialismo, capitalismo,
feminismo, sindicalismo, ejercieron mucha influencia. Se formó el Partido Comunista en 1922 y
las intervenciones militares que aspiraban a la reforma gubernamental. La situación se agraó con
la depreción económica o crisis de 1929 que conmocionó al mundo.
En el Brasil, las haciendas dejaron de producir, la desvalorización del café se agudizó pues no
había más compradores. La población comenzó a inmigrar del campo para la ciudad.
El gobierno Vargas instituyó el fin del liberalismo económico y el Estado pasó a
intervenir con medidas mas rígidas. Fué instituido el salario míno, la previsión social, el voto
fenemino entre otros.
En el gobierno de Juscelino Kubistschek (1956-1961) se dió la construcción de Brasilia, a
pesar de muchas reacciones en contra. En su gobierno Kubitchek, estrechó las relaciones con los
Estados Unidos, abriendo las puertas a las empresas multinacionales. Se inicio también en ese
periodo el aumento de la inflación y la deuda externa.
La influencia americana fue cada vez más visible y es hasta hoy sin pescatarse, la
población introdujo mas y mas productos y habitos americanos en su vida dia a día: tiendas,
nombres de personas, lugares, cosas que psar a ser en inglés. Los Estados Unidos inentaron
mantener las Americas bajo control. El golpe militar contra el gobierno civil de Goulart (¿sería
solo ese?) contó con el apoyo explícito de aquel país.
De 1964 a 1984, el Brasil fue gobernado por militares. Los sindicatos fueron
desmantelados, la iglesia progresista fué perseguida y la escuela pública y las universidades
pasaron a ser vigiladas. Los partidos políticos fueron eliminados los derechos políticos anulados.
Profesores, religiosos, escritores, políticos, militares, demócratas, nacionalistas, fueron exiliados;
otros fueron perseguidos, apresados, torturados, muchos desaparecieron. La prensa fue
censurada.
La presión, sin embargo, no consiguió evitar las manifestaciones contra el régimen y la
suspensión de los derechos civiles; el pueblo salió a las calles para protestar en 1968. El
resultado fué el cierre y la censura total. La vida brasileira pasó a ser dominada por un régimen
policial militar.
Económicamente el país crecia, sin embargo, solo una fracción de la población
usufructuada, ya que otro tanto vivia y se multiplicaba en la miseria, sin educación, empleo ni
salud.
El pueblo ya no soportaba más la represión y se inició por los Derecho Ya. Aunque sin
éxito, a través de elecciones indirectas, el candidato del pueblo es elegido pero muere antes de
asumir. Solo en 1989, el país consigue realizar las primeras elecciones directas para presidente
desde 1960.
Los últimos gobiernos, aún a la luz de una propuesta de apertrua, son marcados por los
mismos hávitos anteriores: mala utilización del dinero público, corrupción, clientelismo o sea,
según Mota y Lopez (1995) el mismo “Viejo Brasil de los coroneles, de la industria de la escasez
y de los parásitos del Estado, aún esta presente.
Próximo al siglo XXI, Brasil enfrenta la vergüenza de tener el mando de su Presidente
anulado, en función de irregularidades y de negocios ilícitos. A continuación parlamentarios, en
número de 18, también son anulados por desvio y mala utilización del dinero público.
El 22 de junio de 1993, otra veguenza que aterroriza al mundo entero: 8 pequeños de la
calle son exterminados frente a la iglesia de la Candelaria, en Río de Janeiro. Esa matanza es
sólo una de las tantas que han ocurrido. Las masacres, en gran parte, han sido de autoría de
policías.
El sistema policial muestra, además de la corrupción, su inesficacia en el combate contra
el crimen. En las favelas, los traficantes se encuentran mejor equipados con armamento que la
propia policia.
La prostitución de las niñas es mostrada al mundo entero. Mientras tanto, un número
alarmante vivie, si es que eso es vivir, en condiciones de miseria absoluta y una pequeña minoría
de ciudadanos concentra casi toda la riqueza del país.
¿Cuál es la cara del Brasil? ¿Cómo puede ser caracterizado el cuidado humano, entendido
como una forma de ser de expresarse, de relacionarse, de vivir?
La historia nos muestra que la población brasileira, consistiendo de lo que se llama
minoria, o sea negros, indios, oprimida. El sistema vigente, en su esencia no importa la epoca,
siempre fué patriarcal, cornelista.
El preconcepto étinico y racial, aunque no tan visible, actualmente fué bastante fuerte
hasta poco tiempo atrás. Las mujeres aunque gradualmente esten conquistando sus derechos y
espacio; todavía están bajo un sistema machista. Siempre hubo explotación. La corrupción
siempre existió.
Todo eso, sin embargo; no eliminó la disposición y la esperanza de un pueblo conocido
como alegre y amigable.
Los lazos familiares son bastantes fuertes. Independientemente del origen étnico, oas
personas son bastante afectiva y efusivas en sus emociones.
Se observa que principalmente entre las llamadas minorias, esas características parecen
as acentuadas y la población en general es solidaria. Recientemente eso fué evidenciados en la
campaña liderada por el sociólogo Herbert de Sonzr o Betinho, contra el hambre y la miseria.
Las tragedias y las amenzas constantes con relación a la seguridad y al bienestar, así
como las sucesivas irreponsabilidades y maniobras políticas y las falsas promesas, parecen
haber vuelto a la gente consciente. La miseria, la falta de información, el deterioro del sistema de
salud, la educación deficiente, muestran un cuadro no envidable; un país con expresivo número
de analfaveros, niñas de la calle prostitución (adulta e infantil), accidentes de trabajo, violencia
en el tránsito, violencia en general, tráfico de drogas, corrupción política, policial y tantas otros.
Considerando los elementos del cuidado humano (que seran vistas con mayor detalle en
el capítulo V) Tales como amor, solidaridad, respeto, honestidad, se hace difícil caracterizar a la
población brasileira. Ciertamente, los factores sociales contribuyen a impedir que esos elementos
formen parte de la mayoría de la población marginada, desfavorecida. Es necesario, parece, un
ambiente que propicie el cuidado para que ese se manifieste, además de infraestructura político-
administrativo. Pero ¿y aquellas que usufructan de condiciones favorables?
Parece que también existen un factor ideológico y cultural que penetra en la forma de ser
de la población.
El cuidado humano es una actitud ética en la que los seres humanos perciben y reconocen
los derechos uno de los otros. Las personas se relacioinana en una forma de promover el
crecimiento y el bienestar de la otra. Así, se puede gestionar cuál es la ética que impera
actualmente.
Noddigs(1984) presenta una diferenciación entre cuidado natural y cuidado ético. Para
ello, el ciudado natural es una forma de relación en el cual se responde al ser, independienteme
de amar o inclinación natural, o sea , ocurre como un acto natural, un impulso en el sentido de
ayudar a otra persona.
El cuidado ético, según Noddigr ([Link]) sería aquel en que la acción es realizada en el
sentido de hacer lo que es moralmente correcto. De esa forma, el cuidado sería no un acto
natural, es decir, la persona conscientemente proveería un cuidado o una relación de cuidado lo
cual podría ser forzado. Forzado en el sentido de no ser un acto instintivo. Lo mismo sería en
función del bienestar de la otra persona y necesariamente no algo deseable.
El cuidado humano (ver Fig. 1, capítulo V), referido como una actitud ética, es entendido
como una forma de vivir en que seres huanos intentarian armonizar sus deseos de bienestar
propio en relación a sus proios actos, en función del bienestar de los otros. Eso incluiría un todo
mayor, la sociedad, el medio ambiente, la naturaleza. Eso lleva a concordar on Noddigns pues a
veces, de forma que el todo este equilibrado, las personas tendrían que abdicar de ciertos hábitos
que perjudiciarían la totalidad pero que serían mas confortables o deseables. Un ejemplo sería
que una persona deje de construir su industria en un área verde antes de ser alterado cambiando
el ecosistema de la región. Aunque eso fuese la realización de un sueño, trajese empleos y fuese
un negocipo optimo, estaría perjudicando a otras personas y al medio ambiente.
Así, en el cuidado humano existe un compromiso, una responsabilidad, de estar en el
mundo que no es solo para hacer aquello que satisface sino ayudar a construir una sociedad con
base en princios morales. Eso permite construir una historia de la cual se tenga orgullo.
CAPITULO II
ENFERMERIA Y EL CUIDADO: UNA RELACIÓN
Comprendiendo el cudar de forma mas amplia parece más claro visualizarlo
anteriormente a la enfermería. Variasautras entre ellas Donahue (1985), establecen la relación
enfermería /mujer(madre)/cuidado. Según ella, el rol de la enfermera como madre, nutridora y
educadora, se amplia al cuidado de enfermos, acianos y necesitados. Según ella, el rol de la
enfermera como madre, nutridora y educadora, se amplia al cuidado de enfermos, ancianos y
necesitados. Según la autora, “ademas” de eso, “eventualmente” el cuidado comprende o incluye
también el sentido de afecto, preocupación, así como de responsabilidad por las personas
necesitadas.
Hay un equivoco, o una inversión en esa cuestión: el cuidado nace de un interés de una
responsabilidad, de una preocupación, de un afecto, lo cual en general incluye implícitamente ser
madre e educar, lo que a su vez implica ayudar a crecer.
Con la amenaza de seguridad, de enfermedad, la cuidadora (en general, papel atribuido a
la mujer) se dedica a proveer, además de la atención y del afecto, el alivio demas actividades que
posibiliten el bienestar, la restauración del cuerpo y del alma y la dignidad. Mas tarde, según la
historia, ayuda en el desarrollo de actividades, no solo de alivio, sino de aquellas que promueven
la reducción del dolor y de la incapacidad en general bajo la orientación de un médico.
El cuidar siempre estuvo presente en la historia humana. El cuidar como forma de vivir y
de relacionarse. El cuidado tecnológico, en cierta forma, esta también presente en las diversas
civilizaciones aunque de manera indiferenciada, a veces, de las prácticas de curación, o sea, de la
medicina.
El cuidar, cabe recordar siempre formó y todavía forma parte de la medicina (o debería
formar parte) con la única diferencia de que su énfasis actual esta en el procedimiento, en la tarea
y obviamente teniendo en mente un objetivo, un resultado: la curación.
La enfermería nace después, osea comienza a tomar forma y adquiere realmente el status
de una ocupación distinta, con la formalización de su enseñanza hecha por Florence Nightingale.
Anteriormente se desarrollaba a través del “entrenamiento” de personas para desempeñar
actividades de alivio, de administración de medicamentos y de limpieza de unidad cocina, y
lavandería.
Contrariamente a Donahue (1985) que enel proceso de evolución reconoce a la
enfermería como mas antigua que la medicina, se podría decir que en realidad lo mas antigua es
el cuidad.
El cuidar fué, por un periodo, una característica de la enfermería y hoy se intenta
rescatarlo, tanto en su conocimiento como en su arte.
ASPECTOS HISTORICOS
En las civilizaciones antiguas las prácticas médicas incluían muchas de las actividades
que hoy son realizadas por la enfermería. Gran parte de ellas eran desempañadas por el propio
médico o por la persona que ocupaba tal función. Otras eran delegadas a las mujeres de la
familia esclavas o siervas, independientemente del sexo. En muchas civilizaciones esas eran
atribuciones de los hombres, como China y Grecia que nopermitian el acceso de las mujeres a
determinadas actividades.
Las mujeres en general, en varias de esas civilizaciones era las responsablesdel parto,
asemejándose a las fortunas, como un Egipto, Babilonia, Palestina, India, Grecia, Roma.
En la India son mencionadas actividades de enfermería mas bien distintas. Las personas que
desempeñaban las actividadesde cuidar eran en general, hombres o menos frecuentemente,
mujeres jóvenes. Entre las actividades descritas se citan cocinar, bañar, masajear, ayudar a andar,
ayudar en la limpieza del lecho. La persona deberia estar atenta y dispuesta a realizar cualquier
acto solicitado por el médico o por el paciente (Donahue, 1985).
El altruismo y la cokpasión son elementos que resultan del Cristianismo. Cristo dió el
ejemplo y sus seguidores a traves de la cavidad dan también cuidado a los pobres, viejos y
enfermos.
Además de las actividades de alivio, de limpieza de heridasy de administración de porciones, las
personas cuidadoras, hombres y mujeres eran requeridas a demostrar humildad, paciencia,
docilidad y obediencia.
Las diaconizas, las viudas y las vírgenes quedaron conocidas por las actividades cristianas en el
abastecimiento de alimento, abrigo, dinero, vestido y en la prestación de cuidado a enfermos.
Cuando no eran religiosas deberían hacer voto de castidad, decidandose solo a las benéficas de
cuidado del cuerpo y del espíritu de las necesitadas. Muchas de ellas de origen noble utilizaron
sus propios castillo o fundaron instituciones para abrigar necesitados y enfermos. Varios
personajes masculinos, sino eran los guías religiosos, también ofrecían sus axusilios, tales como
San Jerónimo, Dan Pablo y, algunos siglos mas tarde, San Franciso de Asis. En esa época, el
objetivo mayor era ofrecer la curación de enfermedades.
Durante el periodo de las Cruzadas se crearon varios andenes que además de las reliiosas eran
órdenes militares y de enfermería. Varios hospitales fueron erigidos en esa epoca para prestar
cuidados a los guerreros, viajeros, y enfermos. Algunas de esas órdenes continuaron mas tarde de
forma diferente, originando por ejemplo, la Cruz Roja y la Cruz de Malta.
Durante la Edad Media, las mujeres continuaron con la responsabilidad de atender el parto, osea
ayudar en el trabajo de parto. En el siglo XVI se abrió una esencia para parteras en el Hotel Dieu,
en Paris.
Con la reforma, los hospitales necesitaban personal para prestar los cuidados a los enfermos,
principalemtne en aquellos donde habían sido expulsados los monjes y religiosas católicas. Fué
un largo periodo (1550-1850) en la historia, conocido en enfermería como el periodo negro.
En Alemania, en el siglo XIX se inició el primer movimiento para recuperar la enfermería. En el
instituto de Kaiserswerth, bajo lideranza del pastro Fliedner y de su mujer, las disconisas
recibian entrenamiento sobre actividades de enfermería y prestaban servicio sin paga ya que
trabajaban para Cristo. El programa de estudios era de 3 años e incluía la práctica de enfermería
así como su enseñanza. Florence Nightingale hizo un breve aprendizaje en Koiserwerth, donde
se inspiró para la reforma de los hospitales de Inglaterra.
Viajando mucho y con la persistente idea de convertirse en enfermera, Florence observó el
trabajo de las religiosas católicas en Roma y también estudió con las hermanas de la caridad en
la Maison de la Porvidencie, en Paris. Nightingale, después de muchos obstáculos, consiguó con
ocasión de la Guerra de Crimea, transformar el medio ambiente del hospital en Sentari.
Uno de los grandes sucesos de Florece Nightingale fue la reducción de la mortalidad de 42.7% a
2.2% en un periodo de 6 meses. Sus esfuerzos en relación a la reforma de los hospitales militares
alcanzó a otros países y también los hospitales civiles, convirtiéndose en una consultora en el
planeamiento hospitalario. (Donahue, 1985).
En 1860, Florence Nightingale abrió su escuela de enfermería, una institución independiente
mantenida por la Fundación Nightingale. Su escuela sirvió de modelo para la enfermería en
varios países del mundo. El modelo Nightingaleano adopta mucho del espíritu religiosos que
siempre orientó tanto las prácticas de cuidado como las actividades específicas de enfermería y
de tratamiento y cura de la medicina.
Florence Ninghtingale era una mujer de carácter fuerte a pesar de su frágil saludo, y de
educación envidiable para su époc. Dominaba varios idiomas matemática, filosofía, ciencias y
era también extremadamente religiosa. Su espíritu innovador y decidido, junto con sus
habilidades de administradora y algunas influencias mas derivadas de su época con las
adquiridas a través del sistema militar, fueron decisivos en la forma como condujo la enseñanza
y la práctica de enfermería. Aún hoy muchas de esas influencias estan presentes contribuyendo a
la formación de un comportamiento bastante dualista en enfermería: disciplina, autoritarismo,
organización por un lado, obediencia, servilismo, docilidad, por otro. Otros compartemientos son
citados en la literatura de enfermería y muchos trabajos recientes señalan problemas cusados
entre estudiantes de enfermería en el proceso de formación y la conducción de la práctica de
campo profesional (Gastaldo y Meyer, 1989; Lunardi, 1995; Waldow, 1996).
Mas tarde, la idolatría por la técnica volvió la enfermería bastante eficiente auqnque menos
humana, o sea, el cuidado técnico pasó a prevalecer. Así, actividades relativas al tratamiento y
cura dejaron el cuidado humano menos visible.
LA REALIDAD EN EL BRASIL
No son muchos los libros disponibles en portugues que tratan de la historia de la enfermería,
menos aún de la enfermería brasileira, con excepción hecha, recientemente a traves de la
publicación de Geovanini y Otros (1995).
En la década del 80, surgieron algunos trabajo, en general tesis y monografías, escritos por
enfermeras, describiendo la enfermería en el Brasil. En su gran mayoría, abordan prácticas de
salud, surgimiento de la medicina de la enfermería y la interrelación entre esas dos actividades.
Otros discuten sistemas de enseñanza, formaciones de categoría y características de la profesión
(Germano 1985; Almeida, 1986; Silva, 1986; Nakamae, 1987; Pires 1989).
Su obsrva fuerte orientación para el lado técnico predominantemente en la enfermería brasileira.
En verdad, se puede afirmar con orgullo que a pesar de las dificultades en el sisitema de
enseñanza y de salud, el Brasil desarrolla una enfermeríade muy buena calidad, no obstante la
faltade reconocimiento, los bajos salarios, representación política ineficaz y las dificultades entre
las diversas categorías existentes.
Se aprenden bastantes técnicas de enfermería en las escuelas, principios de administración y
climas patológica. Los “cuidados de enfermedades son por lo general ejecutadas por auxiliares
de enfermería, técnicos de enfermería e inclusive atendientes de enfermería.
En muchas instituciones, se observan demostraciones de afecto, paciencia, cariño y respeto por
parte del equipo de enfermería. Sin embargo, en otras, se observa groseria, indiferencia,
intolerancia y hasta falta de respeto y desconsideración.
Recientemente, esos elementos pasan a ser enfatizados en el cuidado o en el cuidado humano, en
enfermería la utilizan. En portugues asistir también incluye ayudar, aunque el témino adoptó
significado mas fuerte de estar presente, socorrer o sea estar cerca de alguien que necesita ayuda.
El cuidado que en inglés significa preocupación consideración, interés, afecto, importar,
proteger, gustar, en portugues significa atención, cautela, celo responsabilidad preocupación. El
verbo cuidar específicamente asume la connotación de imaginar, pensar, meditas, causar,
inquietud, poner atención.
Inicialmente después de Cristo el cuidado se caracterizó por su sentido religiosos de prestar
ayuda, caridad y de ofrecer apoyo espiritual. Era otorgado a los pobre y los enfermos. También
era ofrecido por las personas que se disponian acuidar en el sentido de fortalecer la fe y de
obtener la salvación del alma.
Igual en la antigüedad, el cuidar, aún indistintinto de las prácticas de curar, era una actividad
ligada al misticismo en función de las diversas ciencias relativas a la naturaleza e las espiritual, a
los poderes de los dioses y diosas.
Durante el periodo del cristianismo, los males del cuepro no eran punto de mucha preocupación.
En los siglos XII y XIII, resulgió el interes material y el cuidado fue prestado entonces para
alivio de sufrimientos, Con el desarrollo del conocimiento médico, el cuerpo obtuvo cierto status
y el cuidar fue valorizado, auxiliado en la curación.
Con la llegada del capitalismo, el cuerpo pasó a ser fuente de lucro, tanto por parte de quien
cuidaba como de quien era cuidado, pues fue considerado como fuerza de trabajo. En el caso del
primero, paradesarrollar las actividades necesarias para tratar el daño, de modo que el segundo
pudiese retomar el vigor para el trabajo.
La enfermería en el Brasil, no muy diferente de otros países, pso a desvalorizar el cuidado,
atendiendo a una ideología dela curación. Las acciones curativas ocupaban.
Este cuidado humano involucra ética, involucra principio y valores que deberían formar parte sin
solo de la enseñanza sino también de lo cotidiano del medio académico y evidentemente, de la
práctica profesional.
La enfermería en el Brasil por se todavía considerada una profesión nueva y en vias de estudio,
constituye terreno festil para incluir en sus curriculos el cuidado humano. De la misma forma,
constituye espacio privilegiado para discusión, estudio y debate en los cursos de post-grado,
actualmente en franca expansión en el país.
Todavía hay muchas controversias sobre lo que consisite el foco de la enfermería en el Brasil y
en que modelo o modelos fundamentar su práctica. El cuidado humano con seguridad, puede ser
la base fundamental, independiente del modelo utilizado evidentemente acompañado de sus
aspectos técnicos y científicos, así como estáticos y éticos.
El cuidado humano, cabe destacar a despecho de algunas creencias equivocadas, “no” puede ser
prescrito, no sigue recetas. El cuidado humano es sentido, vivido, ejercitado.
INTERPRETACIÓN DEL CUIDAR Y SU TRAYECTORIA EN LA ENFERMERIA.
En su trayectoria, la enfermería ha sido asociada al término cuidado y en el Brasil, más
comúnmente, al término asistir. Los términos son utilizados de forma indiferenciada en la
realidad brasileña, pero se pueden observar algunas diferencias.
El asistir parece haberse originado de las traducciones de los libros-texto importados de América
del Norte. El término “to assist” pasó a ser traducido e introducido en la enfermería basileira bajo
la connotación de asistir. En inglés el término significa predominantemente ayudar y es en ese
sentido que las enfermeras norteamericanas y teóricas la mayor parte de las actividades,
utilizándose tecnologías cada vez mas sofisticadas.
Un aspecto diferencial de la enfermería en el Brasil trata respecto al alejamiento gradul de las
enfermeras con relación al paciente pues son solictadas debido a la formación universitaria y al
reducido número, a liderar el equipo de enfermería, organizando y planeando las tareas,
controlando el equipo y los gastos a fin de hacer el servicio eficiente, práctico y económico. El
cuidado directo pasó a ser desempeñado por las demás categorías de enfermería. Es necesario
señalar que eso contribuye aún mas a la desvalorización del cuidado en el Brasil: por largo
tiempo, el mayor contingente de trabajadoras en enfermería, responsables de la mayoría de las
acciones, estaba constituido por atendientes de enfermería, categoría no profesional, sin
preparación profesional.
Otro aspecto a destacar es la forma de enseñar y desarrollar el cuidado en la práctica de campo,
con énfasis en la técnica, o sea, intervenciones de enfermería que, en último análisis, dependen
de una prescripción médica y cuyo objetivo es el de t ratamiento de una enfermedad.
El estudio conducido por Almeida(1986) caracteriza la práctica profesional de enfermería en el
Brasil, en tres fases de desarrollo en conexión con el cuidado. Las primeras expresiones
organizadas y sistematizadas del saber en enfermería son constituidas, según Almeida por las
“técnicas de enfermería”. Para Almeida (1986, p.29) las técnicas consisten en la descripción del
procedimiento de enfermería a ser ejecutado, paso a paso, y específicamente también la relación
del material que es utilizado”.
En lo que atañe a la enseñanza, los libros de fundamentos de enfermería y los manuales de
técnicas de enfermería eran las biblias de los estudiantes. Algunas escuelas producían y vendian
a las alumnas voluminosas polígrafos con todas las técnicas esenciales que deberían ser
practicadas y ejecutadas. La habilidad manual, la capacidad de memoriza, la postura y la
mecánica corporal en la realización de las técnicas eran aspectos imprescindibles, además del
esmero, organización y perfección. El objeto de la enfermería “no estava centrado en el cuidado
al paciente sino en las maneras de ser ejecutada la tarea”. (Almeida op. at.p.35).
La segunda fase, por la década de los 50, se caracteriza por la introducción de los principios
cintíficos que eran guiar orientadoras de todas las acciones de enfermería. Prevaleció el énfasis
en los aspectos biológicos, aunque con una preocupación de incluir algunos aspectos
sicosociales. Los princiíos de anatomia y de fisiología son los más frecuentes, seguidos de los
principios de microbiología, de física y de química. Los principios sicológicos y sociales son
generales, impersonales y vagos pues dependen de la situación específica y de la individualidad
de la clientela. La práctica de muestra, sin embargo, que independientemente de la situación del
paciebnte y de su historia de vida, las acciones sicosociales acaban siendo poco diferentes de las
sugerencias de los libros-textos, manteniéndose vagos e impersonales.
Lo importante es que los cuidados de enfermería, o las técnicas de enfermería tienen ahora un
respaldo científico y según todavía Almeida (1986, p. 61) “el saber de la enfermería, al mismo
tiempo que querer volverse científico, procura esa cientificidad en la aproximación al saber de la
medicina, consecuentemente a su autoridad.
La década del 50 trajo modificaciones en el escenario de la enfermería en los Estados Unidos,
donde se ha imspirado la enfermería brasileira.
La introducción de la alta teconología tiene un fuerte impacto en el mundo hospitalario. La
eficiencia en administrar tratamientos sofisticados y nuevos medicamentos, hacen las acciones
de enfermería más complejas.
Leininger (1991) refiere que el culto a la eficiencia hizo que las prácticas de enfermería ganasen
un cierto prestigio, aunque bastante dependientes de las prescripciones y órdenes médicas.
Infelizmente, según la autora, eso reforzó la imagen de actividad auxiliar de la medicina, que
pasó a delegar muchas de sus intervenciones a la enfermería.
Debido a la demanda de trabajo en las instituciones hospitalarias americanas y a la escasez de
personal, las enfermeras adoptan el trabajo en equipo.
En el Brasil, el sistema previsor, la infiltración de organizaciones extrenjeras, la int5roducción de
tecnologías y el crecimiento de la indust5ria farmaceutica fuerzan el consumo de estas últimas en
el ámbito hospitalario, dirigiendo así a los agentes de salud a la producción de tecnologías para el
manejo y consumo de estos materiales que crea también nuevas necesidades (Almeida 1986).
La enfermera brasileira para atender la demanda y controlar las actividades asume totalmente la
función administrativa o mejoras de gerenciamiento. Consecuentemente las escuelas de
auxiliares de enfermería sufren un incremento. Los auxiliares de enfermería son preparados para
prestar el cuidado de enfermería, auxiliados en las tareas menos complejas por los atendientes de
enfermería. Al final de la década del 60, surge el técnico de enfermría, la enseñanza continua
priorizando el conocimiento médico, además de un énfasis en las teorías administrativas, según
los principios de Taylor y Fagol las cuales orientan acciones de planificación organizaión y
supervisión del cuidado administrado por las demás categorías. Gradualmente las actividades
administrativas pasan a ser desarrolladas más en torno a las carencias de la institución, en
detrimento de las necesidades de la clientela.
Las especialidades médicas ganan espacio. Los libros-textos en enfermería reflejan esa
tendencia. Los libros-textos de enfermería médico- quirúrgica consisten en verdaderos tratados
de patologías. En esos, los cuidados de enfermería son denominados de varias maneras:
conductas de enfermería, actitudes, considraciones para la enfermería, intervenciones de
enfermería y, a veces, cuidados de enfermería. Algunos de ellos justifican la acciones, dando una
descripción detallada de cada procedimiento y de sus implicaciones. Las acciones se refieren
normalmente a un problema que, en último análisis, representa síntomas o afecciones resultantes
de una condición patológica.
Textos más recientes ham presentado el cuidado de forma más humanística, priorizando el
cuidar, la persona, el medio ambiente y no solamente procedimientos patologías, o problemas.
Convienen indicar que las escuelas de enfermería en el Brasil continuan utilizando los mimos
libros-textos de la década del 70 y 80, ahora en nuevas ediciones e inclusive traducciones de los
libros americanos. La variedad de libros disponibles en los Estados Unidos es muy grande. Los
editores brasileiros, sin embargo, tienen dificultad para importados primero por la imposibilidad
de seleccionar aquellos que sean actuales y consideras de calidad, segundo, por el costo de
importación, derechos de traducción y tercero, debido al poco consumo por la comunidad de
enfermería.
A mediados de la década de los 60 y 70, se inica la tercera fase de desarrollo de la enfermería,
denominada teorías de enfermería. Varias tentativas son realizadas por algunas lideranzas en la
enfermería mundial en el sentido de humanizar la asistencia o cuidado. La enfermería ahora
busca el status de ciencia y con eso, su identidad.
Algunas teóricas se remiten a la idea de asistir (o ayudar) al individuo como un todo, o sea,
incluyendo aspectos biológicos, sicosociales e inclusive esperituales; critican la objetificación
del paciente y abogan por la independencia de la medicina.
En el Brasil, las teorías comenzaron a tornarse n fuentes de interés cerca de 1970. La mayoría de
esas teorías fué desarrollda por enfermeras americanas, con énfasis en los aspectos biomédicos:
adaptación, homeostasis, necesidades básicas. Algunas buscan apoyo en otras áreas de
conocimiento y su enfoque predominante es el aspecto sicológico o social. Es común, aún
utilizando un enfoque positivista, considerarse holisticas lo que revela ambigüedad e inclusive,
contradcciones. Entre estas, se incluye le proceso de enfermería.
La metodología del proceso, introducida en el Brasil a mediados de 1970, si sofistica y , a pesar
de algunas resistencias iniciales en cuanto a su efectividad, ha sido implantada en algunas
instituciones hospitalarias, mayoritariamente en los hospitales universitarios que sirven de campo
práctico para las escuelas de medicina y enfermería.
Varias teóricas hoy se dan cuenta de la incongruencia de su enfoque y cuestionan el aspecto
predominantemente médico y las características prescriptivas de forma mecanizada, frgmentada
e impersonal. Su terminología refleja la influencia del modelo médico; sus acciones, a veces, se
hacen repetitivas. Así, considerando la imposibilidad de ser efectuado el cuidado directo por la
enfermera, las acciones del proceso de enfermería, son planeadas a través de informaciones de
las demás categorías, o de un breve y superficial contacto con el paciente.
Barnum (1987); Henderson (1980); Kobert y Folan (1990) hacen importantes críticas al proceso
de enfermería y sugieran redefinición, modificación, o hasta substitución por otro sistema, en lo
mínimo compatible con la propuesta teórica con utilización de teminología y estructuración
específica de enfermería.
El proceso de enfermería se sofistica y pasa a utilizar recursos de la informática. De cierta forma
parece facilitar la organización de las informaciones de los pacientes para que se viabilice la fase
de prescripción, principalmente. Por otro lado, además de convertir en rutina y generalizar
ciertas acciones, colabora en acentuar el alejamiento del contacto humano.
Muchas teo`rias han sido actualizados como es el caso de las teorías de Martha Rogers, Jean
Watson y Margaret Nexman, entre otras. Varias proponen el cuidar como foco central, tales
como las de Madeleine Leininger y Jean Watson, asi como algunos estudios denominados
también modelos o teorías de autoría de Patricia Benner, Sister Simone Rorch, Sara Fry, Anne
Boykin.
Parece que la actual fase por la que pasa la enfermería es justamente la de discutir y cuestionar
su conocimiento. Las influencias político-sociales y económicas, la propia hisotira de la
enfermería y de las prácticas de cuidar y su interrelación con la categoría género, son
acutalemtne el foco de las discusiones. Es una fase revoluciionaria. Teóricas y estudiosas
intentan acompañar los cambios sociales y las tendencias del mundo contemporáneo así como las
ideas del post-modernismo.
Antiguos paradigmas son cuestionados. El libro de Marks Maran y Rose (1997) Reconstructuing
Nursing: beyond art y sciencie (Reconstruyendo la Enfermería: más alla del arte y la ciencia) es
una excelente constribución en el sentido de analizar las diferentes visiones de mundo que han
acompañado a la enfermería. Usando un lenguaje metaforico, las autoras tejen un análisis sobre
los abordajes de la enfermería.
Cada paradigma es la casa de un cubo: cogiendo el cubo con las manos y girándolo, habra
siempre cosas que serán claramente visibles, otras parcialmente visibles y simpre como mínimo,
una cara estará invisible. Según las autoras la parte superior y la parte inferiror del cubo
representan los aspectos opuestos de la enfermería, que son: arte y cienci; teoría y práctica;
profesión y vocación; pensar y hacer; conocimiento y acción. Cada capítulo aborda un aspecto y
al final se sugiere una nueva cara para el cubo o una nueva vición del mundo para la enfermería.
En verdad, la enfermería es una energía creativa que une ciencia y arte. Los autores sugieren la
remoción de la visión dualistica de la enfermería o el conflicto entre arte y ciencia, lo que
permite considerarlas como parte de la misma substancia, no ofreciendo resistencia al caos
causado por el conflicto de los opuestos y dejando fluir la energía entre ellos.
Los cuestionamientos, las discusiones y los análisis por los que pasanla enfermería actualmente
deberan resultar en la maduración de la profesión. Las investigaciones han sufrido un incremento
lo que ciertamente contribuye al avance en el conocimiento. De la misma forma crecen las cosas
de post – grado que en verdad son las responsables del aumento numerico de las investigaciones.
La tendencia observada, y ya evidenciada en los abordajes de las pesquisas mas recientes, es la
de un abordaje más humanista en enfermería. Cabe solo alertar para que estas no prevalezca n las
acciones de enfermería, rechazando los aspectos científicos y ténicos como era anteriormente en
que eran privilegiados con exclusividad.
El camino natural es una convergencia entre ciencia y arte, principalemtne por revelar el cuidado
como el modo de ser de la enfermería. Este cuidar favorece la convergencia que además de
ciencia y arte, incluye la tecnología, aquí entendida como la utilización de la serie de
equipamento, materiales y técnicas necesarias para las intervenciones de enfermería. La
enfermería es una disciplina o sea, un área de conocimiento caracterizado por su aspecto
práctico. Es, por lo tanto, una profesión que trabaja con el ser hmano, interactua con él y requiere
del conocimiento de su naturaleza física, social, sicológica y sus aspiraciones espirituales. El ser
humano en su relación con el medio ambiente, debe ser visto como un ser en constante
evolución, en un proceso de venir a [Link] a lo que muchas personas piensan, el
rescate del cuidado no es el rechazo a los aspectos ténicos, tampoco al aspecto científico. Lo que
se pretende al revelar el cuidar, es enfatizar la característica de proceso interactivo y de
emanación de la energía creativa, emocional e intuitiva que compone el lado artístico, además
del aspecto moral.
Hoy se constata la presencia cada vez mayor del uso de prácticas de salud y rituales de cuidar no
convencionales. La tendencia, como ya se observa en varios paises, es que esas prácticas
convivan juntas en lo cotidiano, no solo de la población sino también de la instituciones de salu,
enseñanza y trabajo.
EL pluralismo, la diversidad, la interdisciplina, son algunas de las tónicas para el nuevo milenio
y, entre esas, también el rescate del cuidado humano.
En la enfermería, esas tendencias comienzan a hacerse notal. Lo que se espera es que no haya
privilegios de uno o de otro enfoque, sino una harmonización, formando una sintonía de ritmos.
CONDICION DE GÉNERO EN ENFERMERIA Y EL CUIDADO
Un aspecto que merece destacarse al analizar la evolución del cudar, se refiere a la condición de
práctica femenina que le caracteriza.
Las prácticas de cuidar, en la evolución historica, se presenta a veces de forma muy
interrelacionada a la práctica de la medicina en su sentido informal y son desarrolladas por
elementos de ambos sexos, sin embargo, en ciertas civilizaciones, estas prácticas eran
predominantemente de dominio masculino. Aún despue`s del Cristianismo y durante el periodo
Medieval en que las religiosas se ocupaban de las prácticas de cuidar, se hace difícil afirmar el
predominio de uno ode otro sexo. En el Brasil, por ejmplo, en la época de la colonización, los
jesuitas eran los responsables de esas prácticas, pues tenian formación o conocimiento médico.
Entre nuestros indígenas, los pajes eran los que poseían el saber en lo que se refiere al cuerpo y
al espíritu.
Con la institucionalización del cuidado y más tarde, con los primeros hospitales que entrenaban
para atender a los enfermos, se observa la predominancia del elemento femenino, hasta culminar
con la formalización de su enseñanza por Florence Nightingale y con la aceptación exclusivas de
las jóvenes.
Hubo un cambio en la relación del cuidar. Inicialmente no poseía ninguna conexión con las
prácticas de tratamiento de la medicina y era desarrollado a nivel doméstico, realizado por
madres naturales, siervas y esclavas de leche, amas de leche y gobernantas, y ligado, en general,
al aspecto materno, de nutrición y de educación de los hijos. Posteriormente se extendió al
cuidado de los enfermos de la familia y de los ancianos. En ese sentido, las prácticas de cuidar se
desarrollaron innegablemente en el contingente femenino de la población y se afirmaron como
tal, justificadas falsamente porque las mujeres estian dotadas de cualidades naturales para su
desempeño.
De acuerdo con Colliere (1989) la historia de las prácticas de cuidado vividas y transmitidas por
las mujeres permiten la identificación de esas prácticas ejercidas por ellas con la denominación
de cuidados de enfermería. Ya la prácticas de cudado desarrolladas por los hombres siguen
naturaleza y orientación diferentes, aunque influyen y son asimiladas por imposición a las
mujeres.
Varios mitos son desarrollados en función de la identificación de las prácticas de cuidar con la
mujer. Un aspecto se refiere específicamente a la característica femenina de fecundidad y de la
capacidad de procrear y amamantar. Otros aspectos de influencia se debe al factor religioso
procedente de la epoc en que la práctica era hecha por religiosas, virgener y viudas, sujetas a las
reglas conbventuales que precribian conductas y comportamientos de la mujer consagrada
(Colliere. op. cit.) El tercer aspecto, que tambien origina mitos en relacion al cuidado, y que lo
caracteriza negativamente, es la asociación al periodo en que la Iglesia sufre la Reforma y las
religiosas con expulsadas de las institucione. Los hospitales e instituciones de abrigo a enfermos,
viejos, pobre e incapacitados, pasan a ser atendidos por elementos de nivel dudoso: prostitutas,
borrachos(as) y marginados de varias clases.
Finalmente otro gran mito que se desarrrola es la idenrificación de las prácticas de cuidar con la
mujer-enfermera, auxiliar de médico-, según Colliere (1989) que ocurre principalmente desde
principio del siglo XX hasta el final de los años 60.
Los avances en la profesión de enfermería aun no consiguieron superar algunas de esos mitos,
también abordadas entre otras cuestiones, por Hrta(1975), Paim(1979) y Rossi(1991).
Otro punto interesate a considerar traido por Colliere ([Link].) es el hecho que durante mucho
tiempo las prácticas de cuidar, relacionadas a las actividades de la mujer, estaban ligadas a la
vida. Tner en cuenta, cuidar representan un conjunto de actividades cuyo objeivo es garantizar o
compensar funciones vitales como por ejemplo comer, beber, amamantar, vestir, educar. Esas
actividades se organizan esencialmente en torno a dos polos: nacimiento y muerte.
Destaquese que para garantizar o compensar esas funciones, la cuidadora utiliza el propio
cuerpo. Este expresa, comunica cuidados, no sólo a través del acto de engendrar la vida y de
mantenerla, sino a traves de tocar-acariciando, presionando, masajeando, frotando. En ese
sentido, moviliza las sensaciones cinestésicas con peñiscos, besitos, fricciones, estiramiento,
masaje, así como sensaciones termicas que despiertan reacciones de placer (y de falta de plazer,
tambien). Además de eso, el cuerpo comunica sentimientos a traves de mirar, de la postura y de
la expresión facial (aceptación, empatía o rechazo) calmando, aliviando y confortando. En fin,
además del lenguaje de las palabras, existe el consuelo traido por la música, el canto y otros
sonidos.
Es interesante notar cómo el psar de los tiempos es encatado el cuerpo y el contacto. Hubo epoca
en que el cuidar no se dedicaba al cuerpo pues éste era fuente de impureza y fornicación. Al ser
permitido tocarlo, limpiando y tratnado las heridas por ejemplo, era por parte de la cuidadora o
ciudador una especie de sacrificio por medio del cual podría obtener la salvación del alma.
Con el capitalismo, el cuerpo es encarado en función de su productividad de su utilidad, como
objeto de plusvalía, de fuerza de trabajo. Consisderando ese cuerpo, tanto de la cuidadora como
de los seres cuidados, su valorización y por tnato solo económica como fuentes de lucro. Las
medidas para invertir en ese cuerpo previmiendo su desgste, son solo teóricas. Las cuidadoras
trabajan en condiciones insalubres, en jornadas dobles o triples y perciben gratificanciones
salariales inadecuadas. Los pacientes, seres cuidados, son descartados cuando no pueden
producir mas, sin compensaciones justas. Cuando sugren una enfermedad apenas producen lucro
al sistema de salud y sirven de laboratori de prueba e investigación de nuevos productos
farmacéuticos de nuevas tecnologías y experiencias.
Aun en lo que se refiere al cuidar el mundo de la tecnología avanzada ahora puede substituir el
cuerpo y el contacto. La caricia el apretón de manos ofreciendo apoyo y soporte o aún la mirada
cariñosa y amiga parece no ser más necesario. La máquina pasa a realizar el cuidado y la
cuidadora, a ocuparse, a imbeberse y concentrarse en el manejo de la misma, olvidando a veces
al ser humano conectado a ella.
Otra característica, ya citad, es la asociación de las prácticas de cuidar, así como muchas
prácticas de curar, con la naturaleza, ya sea por medio de plantas, frutas, raices y semillas, como
por fenómenos como cambios de luna, estaciones, etc. Esta convivencia permitió que las mujeres
sededicasen a dos actividades: la preparación de la alimentación y la preparación de
medicamentos caseros y estéticos.
En algunas sociedades en la antigüedad la mujer guardaba el conocimeito de las prácticas de cura
y cuidado.
Sea como actividad innata, natural, sea como generosidad o caridad, el cuidar es una actividade
de ayuda, por lo tanto no podría ser remunerada. De esa forma, la historia y la cultura así como
los valores transmitidos, favorecen la desvalorización económica y el reconocimiento de las
prácticas de cuidado desarrolladas por las mujeres.
¿El cuestionameitno en relación a la enfermería resultaría de la desvalorización por ser una
actividad ejercida predominantemente por mujeres o de la asociación con el cuidar que sería
desvalorizado, y así sumido por las mujeres una vez que el componente masculino les permitió el
acceso?
Algunos estudios comienzna a discutir y establecer la asociación de género en enfermería.
Algunas denuncian, revlenado las relaciones de poder, otras analizan y discuten como se conjuta
la categoría género con eltrabajo en el ambiente de salud, revelando un juego de fuerzas, lleno de
artimañas ysimbolismo entre los masculino y lo femenino.
Revelar lo que realmente ocurre en el escenario de la enfermería entre sus protegonistas y
entender el como y el porque de las relaciones de cominación sumisión, no solo entre enfermería
y medicina, sino entre las diferentes categoría, ayuda en la búsqueda de caminos que posibiliten
manejar los sentimientosde frustración, alta de valía, culpa y quizas redefinir o reconstruir
acciones y saberes y por lo tanto comportamientos.
Sea como fuere, nunca antes la enfermería había afrontado su propia imagen, reflexionando,
discutiendo, analizando y repensando su propia condición.
La cuestión del cuidado visualizado y entendido en la perspectiva de género, es una cuestión
política que las enfermeras, principalmente, comienzan a concienciar como inevitable de ser
enfrentada en el momento en que buscan su reconocimiento social.
Una de las cuestiones que surge es jutamente la de aclarar el cuidar. A pesar de su uso frecuente
y de su reconocida indisociabilidad con la práctica de enfermería poco, en verdad, ha sido
estudiado con respecto al cuidar como fenómeno.
El cuidar no es privilegio de la enfermería, entonces ¿qué lo distingue de las otras actividades?
Radsma (1994) cuestiona si para algunas o para la mayoría de las personasen la enfermería, el
cuidar cosnsiste en su esencia y porque ocurre eso.
¿Cómo es definido el cuidar, como es percibido por parte dequien cuida y por parte de quien es
cuidado, cuales son sus características?
El hecho es que existen muchas ontroversias al considerar el cuidado como objeto, foco central,
esencia o imperativo moral de la enfermería. Siendo lo mismo, es necesario conocer mejor este
fenómeno, explorando su significado.
Hasta recientemente el cuidar era asumido como algo natural y en el Brasil entendido también
como asitir. Por muchas personas el cuidar ha sido percibido como una simpleacción técnica.
Según varias autoras (Leininger, 1991; Radsma, 1994) las enfermeras cedieron a las demandas
políticas desarrollando predominantemente actividades relativas a las prpacticas de curación, o
sea, procedimientos, además de prestifio y status. Con eso, desvalorizaron las prácticas de cuidar
que pasaron a ser evitadas y delegadas a otras categorías. Es un hecho bastante obserbable en las
escuelas de enfermrería, donde las acciones quep romueven limpieza, higiene, consuelo, auxilio
en la alimentación y locomoción de las pacientes, son cuetionadas por las alumnas que se niegan
a relizarlas ya que piensan que no las desarrollarán en el futuro en la práctica profesional de
legándolas a los demás miembros del equipo.
Esas actividades consideradas menos importantes, cuando son solicitadas son hechas con
veguenza y [Link] embargo, menospreciadas y desvalorizadas por la propia enfermería tales
actividades constituyen cuidado.
Al no realizar o al delgar esas acciones, la cuidadora pierde la oportunidad de interactuar con el
paciente de conocerlo:; de calmarlo, confortarlo, educarlo.
Bishop yAcudder (1996) en su libro ilustra de manera soberbia cómo el simple acto de bañar
puede volverse una hablidad que requiere alto nivel de competencia por parte de la cuidadora.
Algunas autoras, entre ellas Reverby (1987) afirman que el cuidado es política y
económicamente impuesto como un deber para la enfermería en una sociedad que desvaloriza el
cuidado. Parece, sin embargo, que la desvalorización ya se inicia (o resulta como consecuencia)
dentrode la propia enfermería. De esa forma el cuidar se vuelve invisible.
Por otro lado, el cuidaod, en el aspecto interactivo, entendido como una forma de ser, es también
una práctica difícil de ser ejercitada aún entre las mismas cuidadoras.
El cuidado es innegablemente necesario, así como son innegables sus raíces en la historia de las
mujeres y de la enfermería, según Radsma (1994). Si el cuidar en la esencia de la enfermerí, eso
todavía necesita ser determinado.
CAPITULO III
CUIDADO ALTERNATIVO: UNA NOVEDAD O LA VUELTA A LOS ORIGENES
Los enfoques positivistas en relación a la salud y al cuidado han sido recientemente cuestionados
posibilitando que otros paradigmas ganen espacio. Existe, sin embargo una prevalencia en
cuanto al antiguo paradigma cuya tradición y herencia de pensamiento, bastante fuerte, atienden
a los intereses de la comunidad científica mas consumidora.
El duallismo y el reduccionismo componen las principales características de ese paradigma: el
primero comprendiendo la noción de que cuerpo y mente son entoidades distintas y separadas, lo
segundo, significando que cualquier sistema es posible de reducción en partes mas simples o
menores.
Modernamente, dos tendencias han conquistado espacio: aquella que imprimer un enfoque mas
humanista a los abordajes de salud y aquella que utiliza un enfoque holista.
La primera puede ser incorporada al enfoque tradicional, sin embargo la segunda se contrapone
completamente a su principio de unidad, de totalidad y de integralidad.
Esas nuevas lineas ham causado fuerte impacto en la enfermería. Algunas teórica como Harla
(1979); Levine (1971); Orem (1985) y Paterson y Iderad (1988) ya vienen, hace algunas décadas,
introduciendo términos que reflejan esas innovaciones, principalmente en relación al abordaje
holista, aunque todavía lo hagan dentro de un modero médico orientado, o sea, positivista.
Algunos modelos de enfermería ofrecen una visión bastante nueva y aunque no aclaran
diferencias, conducen a una reflexión crítica y animan el debate en torno a su conocimiento.
Las teóricas del denominado paradigma de la simultaneidad, Martha Rogers, Rosemary Risso
Parse y Margaret Newman, proponen una teoría de enfermería que enfoque la unicidad y la
irreductabilidad de los seres humanos así como de su medio ambiente, Ya las teoricas del
denominado paradigma de la totalidad como Dorothea Orem, Sister Callista Roy e Imogine
King, proponen una teoria para enfermería focalizada en especialidades clínicas.
Entre las teóricas del paradigma de la simultaneidad Martha Rogers fue sin duda la más
revoluicionaria para la época e inspiró a las demás, principalmente Parse (1987) Nexman(19949
mas recientemente afirma que la enfermería es el estudio del cuidado en la experiencia de salud
humana. Tanto ella como Parse, enfatizan la experiencia humana de salud.
Jean Warxon es otra que prioriza el cuidado, revolucionando también de cierta forma, las
visiones mas tradicionales, pues su trabajo tiene una orientación fenomenológica existencial y
espiritual.
A pesar de algunas ambigüedades y contracciones, los trabajos inspirados en el paradigma de la
simultaneidad remiten a abordajesy prácticas que trascienden la visión lineal y sistematizada del
paradigma biomédico. Sin embargo, el propio paradigma biomédico sugre actualmente
transformaciones. Algunos trabajos están adaptando aspectos de las prácticas orientales a las
accidentales. Otros adoptan practicas orientales en su integridad lo que es cuestionable en una
cultura occidental que sugre la herencia de un modelo ostodoxo.
Hoy, se cuentacon prácticas tales como acupuntura, homeopatía, medicina ayurvédica y bio
retroalimentación además de toque terapéutico,T’aichi, Ata Yoga, yoga, rolfing, reiki,
fitoterapia, iridología, reglexología y florales.
Estas prácticas que normalemtne exiten preparación por parte de sus practicantes, son
desarrolladas por profesionales de medician, enfermedad, sicología, profesionales diversos y aún
legos.
Muchas de estas prácticas, referidas como alternativas en verdad, son consideradas como
terapias y prácticas de cuidado complementarias a as terpias y prácticas convencionales.
En algunos países los practicandtes son denominados Lealers o curadores, con significado de
curación no en el sentido tradicional sino como favorecer, hacer que esta bien, restaurar,
armonizar, mantener la integralidad. La traducción portugues utiliza el término curar, y a veces
genera equivocas al no explicar la verdadera connotación.
La cura (cure) viene de afuera, a través, por lo general, de medios artificiales: la auto-cura o
restauración (healing) aparte del interior del ser.
El libro de Dora VAN Gelder Kunz a pesar de utilizar el término arte de curar, deja claro que el
término curar (healing) se refiere a una condición en que el indiviudo utiliza las propias energías
para mantener la integralidad, comprendida como cuerpo-mente-espíritu. Las personas a veces
encontrarse debilitadas, necesitan ayuda para movilizar las energias. Las curaciones o healers,
pueden accionar las eergias del Campo Universal funcionanado como vehículos reponiendo las
energias deficitarias de aquellas personas.
En el este europeo, se enseñan prácticas complementaris en escuelas como por ejemplo en Rusia.
Ya en la China vias de las prácticas citadas anteriormente, forman parte tradicionalmente de
loscotidianos de lavida de la población.
Según Guernsey (1997), 36 escuela de medicina en los Estados Unidos ofrecen actualmente
cursos de terapias alternativas, varias estan incluyendo WORKSHOPS(talleres) y conferencias
sobre el asunto. La medicna parece estar buscando atender a las demandas del mercado.
En los estados unidos varias prácticas son denominadas terapias síquicas; en Inglaterra como
terpias espirituales (Benar, 1994). En la mayoría de esos países, sus ejecutantes son reconocidos
y ejercen sus prácicas no solo a nivel de consultorios, sino también en instituciones de salud a
solicitud de los paciente y aún del equipo de salud.
TERAPIAS ALTERNATIVAS O COMPLEMENTARIAS EN EL BRASIL
En el brasil, las terapias alternativas o complementarias encuentran espacio gradualmente, sin
con todo dejar de encontrar algunas resistencias por parte de profesionales más escépticos a
semajanza de otros países.
BARBOSA (1994) constata que una expresiva cantidad de la clientera brasileria busca servicios
de terapias alternativas.
Informalmente, ya se verifica que dese hace tiempo, las personas utilizan la medicina popular y
de algún tipo de práctica que ayuden en la resolución de prolemas de salud física y mental y en el
mantenimiento del bienestar.
Los trabajos de Barosa (1994), Nogueira (1983; 1984), Stea- Gall-Gemes(1985) citan entre las
justificativas para la búsqueda de prácica complementairas o alternativas la demora en el
esclarecimiento dl diagnósitco, los fracasos del tratamiento convencional, la dificultad de
captación de algunos procedimientos realizdos, el precio elevado de la asistencia meédica
privada, y el alto costo de los medicamentos, el menor riesgo de problemas colaterales y el uso
de elementos naturales, vaira prácticas alternarivas son recomendadas por la organización
mundial de la Salud (OMS).
La cuestión del costo, entre tanto, es cuestionable, considerando principalmente las prácticas
desarrolladas por profesionales médicos y por otros que cobran precios exorbitantes. De esa
forma, un recurso que podría complementar o substituir el tratamiento alopático, acaba
volviéndose inaccesible para una parte de la población. Consecuentemente, la demanda crece en
los servicios públicos que utilizan prácticas alternativas haciendo que los mismos se
sobrecarguen, acarreando una atención limitada.
Algunos hospitales ya utilizan algunas de esas prácticas, como es el caso del Hospital de
Medicina Alternativa de Goiania (Barbosa,1994). Otras, aunque no de forma generalizada,
permiten que los profesionales utilicen sus prácticas con la clientela.
También la enfermería encuentra adeptos de prácticas de cuidado alternativo. Algunas
instituciones de enseñanza inclusive, ya desarrollan disciplinas en su currículo, como es el caso
de la Escuela de Enfermería de la Universidad Federal de Santa Catalina, y de la escuela de
Enfermería de la Universidad de Sao Paulo.
La Escuela de Enfermería de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul, promovió en
los años de 1993 y a994, por iniciativa de algunos docentes, cursos de extensión incluyendo
Toque terapéutico, Prácticas Populares de salud, Nociones sobre homeopatía y Acupuntura y
Astrología en la salud. Pretendían la formación de un grupo de Estudios de prácticas Alternativas
en que proponían la inclusión de una disciplina curricular de caráter opcional, intercambio
interdisciplinario, desarrollo y consultoria de pesquisas en el área y creación de un cantero de
yerbas medicinales. Estas iniciativas tenían como objetivo informar a los profesionales de
enfermería, estudiantes, otros profesionales y público en general sobre las prácticas de salud no
convencionales y populares.
El curso propuesto por el grupo de estudios de prácticas Alternativas tenía como novedad
promover una discusión más profunda acerca del paradigma holístico: tendencias actuales,
dimensiones humanas, campos de energía, así como ofrecer discusiones acerca de evolución,
trascendencia, vida y muerte. Además de esos asuntos pretendía discutir las prácticas alternativas
en occidente, las diversas modalidades disponibles, los estudios y las pesquisas existentes y la
responsabilidad de los profesionales de salud y de los educadores, con relación a las prácticas no
convencionales.
Por una serie de razones, tales como problemas administrativos, creencias y valores,
escepticismo y reducción numérica de personas involucradas, el proyecto no siguió adelante
Se desconoce el número de enfermeras que actúan con prácticas alternativas en el brasil,
así como el tipo de práctica ejercida y la forma empleada. El trabajo de barbosa,(1994). “La
utilización de terapias Alternativas por enfermeras Brasileiras”, es lo único con datos sobre
profesionales del área de enfermería que actúan con prácticas alternativas o complementarias.
En su trabajo, barbosa categorizó las prácticas desarrolladas por las enfermeras (47) en 7
grupos : terapias físicas, hidroterápia; fititerapia; nutrición; ondas; radiaciones y vibraciones;
terapias mentales y espirituales, y terápias de ejercicios individuales. El cuadro a continuación
relaciona los 7 grupos con los respectivos tipos te terapia, de los cuales los más utilizados por las
enfermeras son florales, fitoterapia, acupuntura, nutrición alternativa, toque terapéutico y shiatsu
( y otros masajes).
Si antes las enfermeras utilizaban poco las prácticas alternativas en las instituciones, hoy
ya obtienen aceptación por parte de la propia categoría, del equipo de salva y de la
administración institucional. Eso les da más coraje y motivación para el uso de algunas prácticas
complementarias al cuidado tradicional.
Raros son los trabajos de pesquisa sobre terapias y cuidado alternativo, excepción hecha
de las de Silva (1993 a;b) y Marta (1993).
Silva ([Link].) describe, a través del modelo de Martha Rogers, el proceso de cuidar con
pacientes de SIDA en que son empleados prácticas alternativas como visualización, imposición
de manos y musicoterápia.
Marta (op. Cit.) desarrolló un trabajo fenomenológico con curanderas en el cual buscó, a
través del discurso de las curanderas la comprensión del mal de siniestro.
Estudio más reciente de Marta (1997) denominado utilización del toque terapéutico, en el
proceso de cuidar personas con dolor crónico no maligno : evaluación de la experiencia por el
paciente y verificación de los efectos sobre el dolor y la depresión, fue desarrollado con
pacientes de carácter ambulatorio, adultos, presentando dolor crónico no maligno . Uno de los
criterios era que los pacientes se resistían a la terapia adoptada por el equipo médico de la
atención ambulatoria de la institución donde se dio el estudio.
TOQUE TERAPÉUTICO COMO MODALIDAD DE CUIDADO COMPLEMENTARIO:
En los estados Unidos a Nurse Healers-Profesional Associates INC (NH-PA), entidad
internacional no lucrativa que congrega profesionales del cuidado a la salud, clasifica los
diferentes prácticas utilizadas por sus miembros. En la clasificación se observa que la gran
mayoría de enfermeras desarrolla y practica el toque terapéutico.
La incidencia expresiva del uso del toque terapéutico (TT) versión contemporánea de la
práctica ordinaria de la imposición de manos, se debe al hecho de ser su fundadora, Dolores
Kreeger promesa en esa práctica y reaponsable de varios warkshope realizados
internacionalmente y en especial en los Estados Unidos. Dolores Kriejer introdujo también el TT
en el curso de enfermería de New york University a nivel de grado y Post-grado.
La práctica de TT consiste, de acuerdo con NH-PA, de un proceso conscientemente
dirigido de energía durante el cual la persona practicante usa sus manos como instrumento para
favorecer la armonización energética.
Algunos principios y referenciales teóricos fundamentan la práctica del Toque terapéutico
tales como el modelo de campo de energía humana de Dora Kunz, la teoría de la relatividad y la
mecánica cuántica, y la teoría de Matha Rogers.
Según un estímulo de Benar (1994), existen cerca de 30 mil enfermeras y otros
profesionales y técnicas que practican toque terapéutico en los Estados Unidos, y un número
mayor todavia en otros paises.
Leskowitz (1994), que habitualmente utilizaban un abordaje siquiátrico tradicional,
verifico beneficios sorprendentes cuando empleaba conjuntamente prácticas de terapia no
convencional como la visualización. Según Leskowitz los pacientes están tan absorbidos en su
dolor que usan parte de su atención, involucrados en la incomodidad sentida. Esto lleva a un
desgaste, resultando en pérdida energética. Por medio de la meditación y de otras técnicas
simples, los pacientes consiguen obtener alivio del dolor y mejorar su desempeño diario. Más
eficiente, aún comenta el autor, consiste en combinar terapia de imágenes con toque terapéutico.
La importancia de las manos se debe al hecho de que como otras partes del cuerpo,
poseen centros de energía, los Chakras son vértices o canales de energía a través de los cuales el
cuerpo absorbe energía vital o Prama, como es conocido en la India, o Chi como es conocido en
la China.
Los lugares de los Chakras en el cuerpo, corresponden a las glándulas endocrinas. En el nivel
físico, las energías de esos Chakres se relacionan al sistema nervioso central y a algunos de los
plexos ganglionales y principales nervios del cuerpo.
En la concepción holística, el ser humano es inseparable y pertenece a un todo. En esa condición,
el ser humano, por medio de los chakres, establece comunicación con el medio ambiente y con
sus niveles energéticos.
Para una mejor comprensión, es necesario esclarecer que algunos principios fundadores de las
prácticas aquí mencionadas, se refieren a la idea de energía vital universal, que mantiene todos
los organismos vivos. Esas concepciones provienen de la física, explicada por la teoría de
campo, la cual escribe la característica de un campo de fuerza.
Según Macrae (1990), la energía vital penetra el espacio y se vuelve más concentrada sobre y
alrededor de los organismos vivos. Consecuentemente, todas las cosas vivas, sin excepción,
comparten un campo energético vital generalizado.
En el caso del toque terapéutico, las personas que lo practican entran en contacto con el campo
universal, y armonizaciones a través de la interacción consciente, alcanzan la energía vital a fin
de restablecer la vitalidad de la persona recibidora.
El ser humano es un patrón o una forma localizada de interacción energética dentro de varios
campos universales de energía. Cuerpo, mente y espíritu, por lo tanto, no son substancias
separadas sino diferentes frecuencias de energía, en contínua interacción. De esta forma, parece
más facil entender como se consigue “sentir” el amar o la rabia de otra persona, antes aún de ser
expresados en palabras esos sentimientos.
El ser humano es un sistea de energía complejo, pluridimensional y, desde ese punto de vista, la
salud o totalidad implica equilibrio interno entre los diferentes niveles o dimensiones de energía.
Tanto como un intercambio abierto y armonioso entre el individuo y el medio ambiente. (Macrae
1990).
El nivel físico es lo más denso y lo único que las personas; en general, consiguen ver. Hay
personas que consiguen visualizar aspectos de otros niveles de energía. Lo más próximo a lo
físico es conocido como nivel etérico. El nivel emocional, astral o aura, como también es
conocido se encuentra inmerso dentro de las energías físicas y etéricas. El nivel mental, a su vez,
se encuentra inmerso en lo físico, etérico y emocional.
Los Chakras establecen comunicaciones entre los varios niveles energéticos y están distribuidos
por todo el cuerpo : existen 7 chakras principales así localizadas : en el tope de la cabeza, el
coronario, que se exterioriza como la glándula pineal gobernando la parte superior del cerebro y
el ojo derecho; en la frente o frontal, conocido como el tercer ojo, que se exterioriza como
glándula pituitaria, gobernando el cerebro inferior y el sistema nervioso, oído, nariz y ojo
izquierdo; en la garganta, el laringeo, exteriorizándose como glándula tiroidea que gobierna
pulmones, cuerdas vocales, bronquios y metabolismo; en el corazón exteriorizándose como el
timo que gobierna corazón, sangre y sistema circulatorio, además de influenciar los sistemas
inmunológicos y endocrinos; en el plexo solar, el esplánico, que se exterioriza como el pancreas
y gobierna la acción del hígado, bazo, estómago, vesícula y aspectos del sistema nervioso; en los
órganos genitales, el umbilical, gobernando las funcione sexuales y de reproducción; y el de la
base o raíz, localizado en la base de la columna vertebral, exteriorizandose como la glándula
suprarrenal que gobierna los riñones y la columna vertebral.
El chakra coronario reponde por sentimientos espirituales y estados de conciencia. El Chakra
frontal está relacionado a la integración de las ideas y a la experiencia con la capacidad de
organización . El Chakra laríngeo es el centro de expresión, comunicación, juicio, creatividad. El
chakra del corazón es el centro a traves del cual sentimos el amor. El chakra esplénico, o del
bazo, está relacionado a la sensibilidad emocional y a las cuestiones del poder personal.
El chakra umbilical y el chakra de la sexualidad y creatividad, y el de la base o raíz, es el centro
de energía por medio del cual se experimentan situaciones de lucha o de fuga (Kavajulla y
Kunz; 1989; Mac laine, 1989).
Las investigaciones con respecto al toque terapéutico y de varias otras modalidades, han
demostrado efectos significativos sobre enzimas, celulas en cultivos de laboratorio, bacterias,
hongos, plantas, animales y seres humanos.
... No pueden satisfacer a la comunidad científica más tradicional por consistir en percepciones y
por la imposibilidad de ser controladas y medidas estadisticamente. Sin embargo, muchas tienen
receptividad y ya son reconocidas y comprobadas como métodos innovadores. Es interesante
observar que cualquiera de los estudios; aún sin presentar resultados, jamás evidencia algún
daño.
Según Benar ([Link]) todavia hay resistencia por parte de la comunidad científica por la dificultad
en considerar que una persona pueda estar profundamente influenciada por otras a través de un
simple toque, de un pensamiento, intención u acción.
Aún con el desmoronamiento de muchas teorías consideradas por largo tiempo como dogmas
para explicar fenómenos universales; y aún a través de evidencias, muchos científicos aún
encuentran más facil rechazar muchas concepciones que cambiar sus creencias.
Dossey (1995) refiere que, principalmente desde el punto de vista médico, determinados
fenómenos son difíciles de ser explicados, tales como la curación inesperada y la variabilidad
humana en lo que ataría a las reacciones variadas , a los medicamentos, ciertos casos de cirugias,
y más aún, la cura síquica. Para Dossey (op cit. P.23) según la nueva visión “la conciencia puede
ajustar, de cierta forma el efecto de todos los tipos de intervenciones médicas”. Para él , la
meditación es un excelente método de ayuda en el restablecimiento de la salud.
Dossey defiende la utilización de técnicas eruditas tales como hipnosis, meditación y
retroalimentación, que posibilitan a los seres humanos alcanzar estados de conciencia por medio
de los cuales su fisiología puede ser transformada. Las llamadas terapias de conciencia parecen
estar recibiendo bastante receptividad y, según Lany, formarán parte de la medicina del futuro.
Era común en la investigación, el uso de terapias alternativas hoy consideradas innovadoras.
Ciertamente, esas prácticas dejaron de ser utilizadas por no ser consideradas científicas. Aquello
que no fuese observable, medible, posible de explicación y que utilizace la intuición y la
subjetividad, pasó a ser rechazado
Desgraciadamente todavía hay rechazo y mucha desconfianza por parte de los profesionales de
salud. Como Quimm (1995,p.130) relata bien, “mientras mente y cuerpo cuentan con
especialistas, el cuidado del espíritu es confiado usualmente al capellán de turno”.
Se observa mayor valorización de las necesidades espirituales de los pacientes por parte de la
enfermería, aunque esa valorización esta limitada, por lo general, al respecto a la creencia
religiosa de los pacientes. Poco reconocimiento se da al poder del espíritu.
Como ya fue referido anteriormente, algunos principios orientan varias de las prácticas no
ortodoxas, entre las cuales se citan: intencionalidad para ayudar, deseo genuino de favorecer el
bien; habilidad de concentrarse, o sed de armonizar; buenas condiciones físicas, mentales,
morales y espirituales; sentimiento de amor y/o compasión, además de respeto y dedicación.
LA CRECIENTE EXPANSIÓN DE LAS PRÁCTICAS ALTERNATIVAS
COMPLEMENTARIAS.
En 1993, la 15a Conferencia Internacional para el cuidado humano, promovida por International
Association for Human Casirg (IAHC), realizada en Portland, el el estado de Oregon, en los
Estados Unidos, tuvo como tema Casing as healing : renewal though hope (El cuidado como
sanación : renovación a través de la esperanza). En aquel encuentro, dedicado a discutir formas
alternativas o complementarias de cuidar, las enfermeras tuvieron la oportunidad de compartir y
de divulgar experiencias , modalidades y rituales de cuidado; explorar conceptos e ideas de
cuidar/cuidado como una forma de humanización; así como discutir sus beneficios y el valor de
la esperanza en la perspectiva de la clientela.
En el Brasil desde hace algunos años, la sociedad holística Internacional, a través de la
universidad de la Paz de Brasilia, ha promovido encontrar sobre modalidades alternativas,
congregando profesionales de las más diversas áreas. Los congresos brasileiros de enfermería
también tienen abierto espacio para discutir y presentación de trabajos sobre prácticas
alternativas por la demanda que viene ocurriendo últimamente.
Las enfermeras en el brasil, gradualmente comienzan a demostrar interés por las prácticas
alternativas o complementarias adaptando algunos principios, o inclusive, utilizando estratégias
para su propio bienestar en el enfrentamiento de dificultades y situaciones estresantes a que están
sujetas en el día a día.
Sin buscar convencer a las personas sobre el uso de prácticas alternativas o complementarias, el
objetivo aquí es de informar sobre las nuevas concepciones existentes y sus tendencias,
resultando la contribución para el cuidado en enfermería. Este objetivo es importante porque el
uso de algunas prácticas no convencionales puede contribuir en el sentido de sensibilizar para
una forma más humanizada en el proceso de cuidar, se convierten frecuentemente en tan
mecanizados e impersonales que pierden su esencia.
Técnicas no convencionales pueden ser agregadas al cuidado tradicional siempre que sean
permitidas por los pacientes y/o familiares. Muchos pacientes ya están acostumbradas al uso de
terapias alternativas y se benefician bastantes de ellas. En el caso de pacientes y familiares, así
como las demás integrantes del equipo de enfermería y del equipo de salud, que desconocieran la
o las modalidades que la cuidadora juzga conveniente utilizar, ellos deberían ser esclarecidos
para evitar mal entendidos, y para poder cooperar. Compartir conocimiento, además de promover
la credibilidad, es esencial para que haya confianza.
Las prácticas alternativas o complementarias preconizan la armonía del ser, en relación con el
universo. El equilibrio se crea internamente a través de la búsqueda del “yo” de su entendimiento
y de su relacióncon los demás.
Es un proceso de auto-aprendizaje y amar. Después de la fase de armonización interna, se pasa a
la fase de armonización con el medio, con las personas, y con la naturaleza. Conforme ya se ha
citado, y a ser demostrado en capítulo posterior, el cuidado presenta una serie de elemntos
compatibles con varios principios de las prácticas alternativas.
En los últimos años las crecientes discusiones sobre éstas prácticas, así como los esfuerzos
empleados, han permitido el desarrollo de una comunidad más receptiva a una ciencia de cuidar
más autónoma y humanística. Además de eso, el arte de cuidar ha sido rescatado, en el
entendimiento de arte como belleza, armonía y amor. Es una conjugación perfecta que tiene
como meta la integralidad.
La ventaja del cuidado alternativo o complementario es que las prácticas alternativas o
complementarias pueden ser realizadas por legos, con algunas excepciones, evidentemente. El
propio paciente puede actuar, así como su familia, favoreciendo el autocuidado o la
autocuración.
Los niños son muy fáciles de ser trabajados, con beneficios extraordinarios. Los niños aceptan
colaborar y pueden actuar como curadores y cuidadores. Varios niños y jóvenes han sido
iniciados en cursos y escuelas holísticas. Se comenta que niños y jóvenes, usualmente se vuelven
serenos, con mejor desempeño en la escuela, buena relación, generosidad y salud desarrolladas.
Las madres pueden ser preparadas en algunas modalidades para ayudar en la recuperación de sus
bebés y para favorecer el alivio de dolores, insomnio, comodidad y relajamiento (Kriegar, 1996).
Innegablemente el mundo atraviesa una crisis, la cual es denominada por Weil (1993) como de
fragmentación, así unida de la fantasia de la separatividad y que culmina en la neurosis del
paraiso perdido.
Para Roach (1991;1993) es una crisis ética, denominada crisis de consciencia ,moral.
Independientemente de su denominación, existe una crisis que no se limita solo a cuestiones
económicas y políticas sino que engloba todas o casi todas las culturas- orientales y
occidentales- en todos los sectores .Es una crisis en las artes y en la ciencia, en la filosofía y en la
religión, en los aspectos legales, morales y en las formas de organización social, incluyendo la
naturaleza de la familia, casamiento, trabajo, etc. Según Roach (op. cit.). La crisis involucra todo
el modo de vida y de pensamiento, resultando en una desintegración cultural, ética, ecológica,
que ha perjudicado la espiritualidad de los hombres y mujeres.
El paradigma holístico emerge como la propuesta de una filosofía integralizadora. El holismo se
relaciona con el “estado de gracia” y es, en esencia, la manera en que cada ser humano busca
comprenderse mejor y de entender la posición que ocupa en el mundo en que vive. Es aún
ayudar y compartir conocimientos y formas de cuidar, pues cuidar es amar, amar es conocer y no
se puede conocer verdaderamente sin amar; según Weil (1991).
Bajo ese punto de vista, se puede preconizar el cuidado humano como un “valor normativo” en
las profesiones de salud, educación y en todos los servicios que actuen con seres vivos.
Mientras que los seres humanos se han brutalizado, los profesionales de salud y educación, entre
otros, han convertido sus prácticas en bastante mecanizadas, impersonales, poco creativas y a
veces inhumanas, a pesar de los esfuerzos en contrario. Es preciso rescatar el sentido de la
existencia humana, y en esa dimensión, se incluye el cuidado.
Es preciso resaltar, sin embargo, que el holismo utilizado como referencial, es bastante complejo
y necesita ser experimentado y sentido para ser plenamente vivido en lo cotidiano lo que es
denominado por Weil ([Link]) de holopraxis.
Es importante aclarar a la población en cuanto a las formas de terapias y también conocer las
credenciales de sus practicantes. Muchas personas piensan que al, utilizar formas alternativas o
complementarias, están practicando el holismo, no son los medios los que determina si el
cuidado o el tratamiento es holístico o reduccionista, pero si el abordaje utilizado.
La televisión americana ha presentado contínuamente excelentes programas de esclarecimiento,
de los cuales se puede citar el de Bill Moyers que produce la serie Healing and the mind
(sanación y la mente). Este remombrado teólogo y periodista, entrevista médicos, científicos,
terapeutas, curanderos, legos y pacientes. Las preguntas que orientan las discusiones son
básicamente las siguientes : ¿cómo se traducen las emociones quimicamente en nuestro cuerpo?,
¿cómo afectan nuestra salud el pensamiento y los sentimientos?, ¿cómo podemos ayudar en el
proceso de auto-curación?.
El programa de Bill Moyers se encuentra disponible en cinta cassete y consiste de 5 partes: el
misterio del Chi; la conexión mente-cuerpo; la casa interior; el arte del healing, y curadores de
grupo o grupos de auto- ayuda.
Otros programas disponibles y bastante populares son los de Andrew Weil, Spontaneous
Weiling; de Larry Dossey, the power of prayer (El poder de la oración) y varios otras como los
de Jhon Bradshaw, Deepak, Chepau. Algunos de esos programas y/o similares ya se encuentran
dispponibles en el Brasil. Por su parte, la televisión brasileira ofrece ya también muchos
documentales y programas informativos en canales regulares, así como en algunos canales de las
TV. A cable.
En octubre de 1996, en Nueva York, salió al aire un programa bastante esclarecedor sobre las
varias formas alternativas de curación y cuidado; destacando las muchas prácticas ejercidas por
personas que tienen en mente sólo el lucro, que explotan a la clientela y propagan “la cura
milagrosa”. Una parte de ese programa enfatizó los beneficios del uso del toque terapéutico en
clínicas médicas e inclusive, en salas de cirugía, basado en el libro de la enfermería americana
Deborh Cowens, “A gift for healing; how yeu can use therapeutic touch” (Un regalo para la
curación: cómo puede usar usted el toque terapéutico).
En 1994, la revista Times dedicó una sesión sobre métodos alternativos priorizando el toque
terapéutico utilizado por enfermeras.
CAPÍTULO IV
PERSPECTIVAS Y VIVENCIAS DE CUIDADO Y NO CUIDADO; DATOS
EMPÍRICOS.
Una de las cuestiones apremiantes y que de rigor debe servir de punto de partida para las
discusiones sobre el cuidado humano en enfermería son las informaciones mas completas acerca
de cómo viene siendo viabilizado en la práctica y en la enseñanza. En relación al área de
investigación sobre el cuidado humano los datos todavía son incipientes.
Una de las preocupaciones del programa Integrado de Pesquiza Cuidando y Confortando (PIP C
y C) fue siempre estimular el diálogo y la pesquisa sobre el cuidado humano, privilegiando su
totalidad, o sea, abrazando todas sus dimensiones. Eso porque para que se asuma el cuidado
humano como la esencia de la enfermería, son necesarios datos sobre la realidad, informaciones
y opiniones de las personas involucradas en el cuidar.
En este capítulo, son presentados primeramente algunos estudios sobre el cuidado en diferentes
países y las primeras investigaciones que formaron el proyecto Cuidar/Cuidado, coordinado por
Vera Regina Waldow; que a su vez, integró el PIP C y C integra proyectos de la región sur del
Brasil : Paraná, Rio Grande do sul y Santa Catalina, y se encuentra agregado en el Directorio de
los Grupos de Pesquisa en el Brasil – CNP.
Las investigaciones tratan el cuidado en tres momentos y buscan: la primera, averiguar los
significados atribuidos a los términos cuidar y cuidado por parte de las enfermeras del área de
enseñanza y práctica; la segunda, describir los elementos para el cuidar/cuidado en la perspectiva
de quien es cuidado; y la tercera, al estudiar la satisfacción y la insatisfacción docente en el
trabajo, se enfrenta con el no cuidado en las relaciones interpersonales en una organización de
enseñanza.
ALGUNOS ESTUDIOS SELECCIONADOS:
La bibliografía presenta innúmeras pesquisas y relatos de experiencias sobre el
significado del cuidado en las diferentes culturas; percepciones de cuidado bajo el punto de vista
de los profesionales de salud (enfermeras) y percepciones de cuidado bajo el punto de vista de la
clientela de los recibidores o receptores del cuidado. Es interesante constatar que algunos
estudios muestran divergencias entre las percepciones y que muy frecuentemente las
expectativas de la clientela son diferentes de las de los cuidadores.
Watson y otras (1979) en sus estudios, clasifican las actividades de enfermería en instrumental y
expresiva. La actividad instrumental focaliza más el aspecto físico, la atención de las necesidades
del paciente, tal como: medicación, higiene, entre otras, mientras que la actividad expresiva
engloba el aspecto sicosocial, tal como el ofrecimiento de soporte emocional. Usando esta
clasificación, los estudios realizados concluyeron que las enfermeras identifican el
comportamiento expresivo como un indicador de cuidar, más frecuentemente que los pacientes,
mientras que estos identifican el comportamiento instrumental como indicativo de cuidar más
importante. Entre tanto, ambos (paciente y enfermera) concuerdan en que las dos actividades son
necesarias para la experiencia del cuidar.
Brow (1986) en un estudio realizado con pacientes hospitalizados, priorizó las experiencias
descritas al recibir cuidados de enfermería. Analizando los relatos de los pacientes, la autora
extrajo 8 temas: reconocimiento de cualidades y necesidades individuales; presencia;
información; habilidades y conocimientos; asistencia al dolor; tiempo otorgado; promoción de
autonomia y supervisión. Después, la autora agrupó los temas según sus similitudes en dos
patrones: el primer patrón combinó los temas habilidades y conocimiento, supervisión y
presencia. El segundo patrón, incluyó los temas reconocimiento de cualidades y necesidades
individuales, promoción de autonomía y tiempo dispensado.
Al estudiar la percepción de los pacientes sobre el cuidado y no cuidado, Riemen (1986)
observó; que en la mayoría de veces, los pacientes refieren más las situaciones de no cuidado por
ser consideradas más saltantes. Entre las expresiones que los pacientes emplearon con relación a
la actitud de la enfermera se destaca: “ella siempre está corriendo, ella no tiene tiempo para
conversar, ella parece realmente no querer hablar, cuando estoy hablando con ella, no me mira
directamente”. El lenguaje corporal de la enfermera, según la percepción de los pacientes,
muchas veces demuestra desinterés por la persona. En el transcurso de estas percepciones, se
observó que los pacientes se sentían frustradas, amedrentadas, deprimidos, con rabia y otros
sentimientos de despersonalización y destrucción de la autoestima. En relación al cuidado
percibido como tal, proporcionado por la enfermera, los pacientes relataron sentimientos de
interacción y complicidad. Ellos perciben y valorizan cuando la enfermera, está disponible y
presente, no solo cuando es solicitada, sino cuando es necesario, aún sin llamar, presente física y
mentalmente; oyendolo, respondiéndole y valorizandolo como individuo. De esta forma, el
cuidado resulta en sentimientos de consuelo, seguridad, paz y relajamiento.
En el estudio de Sherwood (1993) realizado con pacientes de recuperación post-operatoria,
analizó la respuesta de estas al cuidado prestado por las enfermeras, obteniendo los siguientes
temas.
Actitud mental positiva, un movimiento en dirección a la recuperación y la rehabilitación;
comodidad física; gratitud; refuerzo; dignidad y aceptación; confianza, satisfacción.
En otro estudio desarrollado abarcando nociones de cuidado y no cuidado, Halldorsdottir (1991)
observó que existen 5 modos básicos de estar con el otro, según los relatos de pacientes.
Vida-destrucción, entendido como el modo en que uno despersonaliza al otro, destruye la
apreciación de la vida, y aumenta la vulnerabilidad del otro;
Vida-represión, el modo en que uno es insensible o indeferente al otro;
Vida-neutralización, el modo en que uno no afecta la vida del otro;
Vida-sustentación, es el modo en que se conoce la personalidad oculta del otro, en la cual se
estimula y reafirma al otro; y
Vida-donación, es el modo en que hay crecimiento y potencialización del aprendizaje de la
salud.
La percepción de las mujeres durante el trabajo de parto en cuanto al cuidado, constituyó un
estudio fenomenológico por parte de Propst y otros (1994). El análisis de las histórias de las
parturientas en cuanto a sus experiencias de cuidado en el periodo trans parto reveló algunos
significados los cuales constituyeron los siguientes temas descriptivos: técnicas del profesional
enfermera, presencia constante, necesidad de hacer compañía, actuando más allá de las
expectativas y manera de ser positiva de la enfermera. El estudio presentó como resultado una
estructura esencial, que incluye la presencia de la enfermera ayudando, tomando parte y
cuidando como una forma de comunión con la parturienta, que englobó una experiencia íntima y
personal. El hacer compañía y colocar al bebé en los brazos de la madre, se extendió al contacto
con la familia también. De esa forma, a través de una experiencia de cuidar, el rol y la forma de
ser de la enfermera es valorizado favoreciendo un reconocimiento del valor por la parturienta.
Algunos comportamientos son evidenciados en función del contacto y del rol ocupado por la
enfermera (realidad americana conforme Ray ,1989), así que, en unidades pediatricas,
oncológicas y de pacientes terminales, los comportamientos se situaron más en el área
[Link] interesante anotar, entre tanto, que los estudios de Larson (1984) y Mayer (1986)
con pacientes oncológicos, revelan que el área instrumental es percibido por ellos de forma más
significativa. Ya las mismas autoras, al conducir estudios con enfermeras del área de oncología
sobre los comportamientos de cuidado, revelan que en su opinión, los comportamientos del área
expresiva eran los más importantes (Larson, 1986; Mayer,1987) . Entre estos, oír al paciente,
permitir la expresión de los sentimientos, y demostrar sensibilidad. Aún pareciendo
comportamientos del área instrumental en primer plano, al apuntar los comportamientos de
cuidar del área expresiva, los pacientes de los estudios ya citados, refieren el ser oidos como
altamente importante coincidiendo con las enfermeras. La presencia es también una categoría
que aparece con frecuencia, traduciéndose por un estar con el paciente no solo físicamente, sino
mental y espiritualmente- viendo, sintiendo; tocando, percibiendo y comprendiéndolo como un
ser genuino.
Las dimensiones del cuidado de enfermería fueron investigadas por Wolf y otras (1984)
utilizando un inventario de comportamientos de cuidado (Coring Belavidas Inventary- CBI) con
pacientes y enfermeras de diversas categorias, combinando las respuestas de ambos. Las 5
dimensiones resultantes fueron:
Deferencia respetuosa para el otro (incluyendo items con significados de cortesia y significación
por el otro);
Asegurando presencia humana (con items que reflejaban una inversión en las necesidades y la
seguridad del otro);
Conexión positiva (incluyendo items que indicaron una disponibilidad constante por parte de la
enfermera en ayudar al otro);
Conocimiento y habilidad profesional (indicando su eficiencia en el cuidado de enfermería de
forma actualizada y habilidosa); y
Atención a la experiencia del otro (incluyendo items que incorporan significados de aceptación y
consideración por la perspectiva y experiencia del otro).
Este estudio aunque señalando algunas limitaciones, converge con algunos aspectos enfatizados
en los items 2,3 y 5 y que reflejan aspectos transcendentales del cuidar en enfermería.
Una infinidad de estudios, actualmente, han sido desarrollados acerca del cuidar en las diversas
áreas de la enfermería además de la clínica, como en la administración y en la enseñanza.
En la educación en enfermería, se destaca un estudio por priorizar la perspectiva de los
estudiantes (Halldorsdottir, 1990). La perspectiva de los estudiantes englobó la estructura
esencial de encuentros de cuidado y no cuidado con educadores de enfermería. En este estudio,
los componentes del cuidado fueron presentados por los estudiantes como : abordaje del cuidado
profesional por la educadora de enfermería y en ese tema fueron resaltados la competencia
profesional, el interés genuino; personalidad positiva y compromiso profesional; confianza
mutua; desarrollo de una relación de trabajo profesora-alumna. En este último tema, fueron
resaltados items tales como el reconocimiento de cada uno como persona, negociación de
resultados en el aprendizaje , entre otras.
Las respuestas positivas al encuentro de cuidado fueron referidas como : sensación de aceptación
y valorización personal; motivación y crecimiento personal y profesional; apreciación y modelo
de cuidado; respeto y gratitud.
Los componentes de no cuidado fueron señalados por las estudiantes como : falta de cuidado
profesional por la profesora y en ese tema fueron resaltados la falta de competencia, falta de
interés, demanda para control y poder, y comportamiento destructivo. Otros temas señalados
fueron la falta de confianza, indiferencia y distancia. Las respuestas de las alumnas a la falta de
cuidado profesional fueron referidas de forma general y de forma específica. Las reacciones
generales se caracterizaron por reacciones emocionales tales como resentimiento; rabia y falta de
respeto; estratégias y recursos de enfrentamiento, y sentimientos y recordaciones negativas.
Las reacciones específicas se caracterizan por sentimientos de pérdida de tiempo y energía,
desánimo, ansiedad, auto-imagen negativa, etc.
Las actitudes y comportamientos de las docentes parecen ser factores de influencia así como
también la competencia, el interés, y el compromiso profesional. Esos factores determinan o son
decisivos para la formación de un ambiente favorable a la socialización de las estudiantes para el
cuidado humano.
Para eso es necesrio conforme Paterson y Crawford (1994), que las docentes de enfermería
posean un cuerpo de conocimiento en lo que se refiere al cuidado humano. Además de la
aclaración de los valores parece necesario el análisis y estudio del cuidar a través de la
exploración de su significado basado en datos de investigación, además del estudio, exploración
y perfeccionamiento de nuevas estratégias y metodologías de enseñanza.
Para Breewleaf (1991) el cuidado y el no cuidado están relacionados a respectivos contextos de
apoyo y no apoyo. El énfasis es, en verdad, la relación entre el contexto social y cómo los
individuos se empeñan en actos de cuidado.
DEFINICIONES DE CUIDAR/CUIDADO. UN ESTUDIO EXPLORATIVO CON
ENFERMERAS
El presente estudio constituyó una tentativa de obtener definiciones de cuidar y de
cuidado por parte de enfermeras del área clínica y de la docencia, que participaron de un curso
de extensión universitaria cuyo título era: El cuidado en enfermería contemporánea. El curso de
32 horas/aula, fue realizado en una escuela de enfermería de la red Universitaria Federal de la
Región Sur del Brasil y contó con 40 participantes
En el primer día del curso, así como a su término, las participantes respondieron a lo que
entendían por cuidar y por cuidado. Esas informaciones constituyeron los datos de la
investigación cuyo objetivo buscó evidenciar qué significados atribuyen las enfermeras a los
términos cuidar y cuidado.
El análisis de las respuestas permitió constatar una diferencia en las definiciones proporcionadas
al inicio y al final del curso.
En el primer momento del curso, las definiciones de “cuidar” fueron categorizadas en: 1)
asistencia. 2)administración y enseñanza. 3) presencia, 4)ayuda, 5)acción y comportamiento,
6) celos y 7)mantener el bienestar.
Según las definiciones, el cuidar fue considerado como asistir/asistencia, administar y enseñar.
Cuidar fue percibido también como presencia ayuda y celo, y fue percibido también como una
acción y un comportamiento (en general, de asistir y/o cuidar) y de mantener el bienestar.
Analizando las definiciones en su globalidad así como de forma aislada, se percibe una
influencia de asistir/cuidar en relación a las necesidades humanas básicas. El modelo de Wenda
Horta parece visible en esas definiciones así como la idea de equilibrio biosicosocial y de
ayudar en la búsqueda de independencia. También contenidas en las definicionesde Horta. Una
de las definiciones, por ejemplo, fue:
(..) auxiliar a alguien en las situaciones en que ella no consigue o tiene dificultades para
satisfacer sus necesidades biológicas, síquicas o sociales. Enseñándole a volverse independiente,
de acuerdo con sus posibilidades físicas, intelectuales y sociales.
En general, las ideas que se refieren al cuidar (o asistir) y que parecen también ser entendidas
como atención, prestación de un servicio, así como una acción y comportamiento, parecen estar
ligadas a la idea tradicional de hacer algo , en términos de una intervención o procedimiento de
enfermería
Para una respondiente, el conocimiento además de habilidades, también es un requisito en el
cuidar, pues es mencionado como “la acción de nuestros procedimientos en relación al paciente,
lo que requiere de conocimiento y habilidaddes.
Las categorias fueron agrupadas posteriormente a partir de las ideas más enfatizadas en acción y
comportamiento de asistir, englobando las categorias 1,3,4 y 5 ,o sea, asistencia, presencia,
ayuda y acción y comportamiento. Las demás celo, administración y enseñanza, y mantener el
bienestar permanecieron. De esa forma, el cuidado, según el conjunto de categorias obtenidas a
través de las definiciones, quedó entendido como “una acción y comportamiento de asistir,
administrar y enseñar con celo, manteniendo el bienestar”.
En relación al cuidado, como se define en el primer momento del curso, las categorias propuestas
fueron: 1)estrategias, 2)acción de cuidar/asistir; 3)resultado, 4)proceso de enfermería;
5)procedimiento, y 6)atención y celo.
Por estrategia se comprendieron las maneras, formas, medidas emprendidas para ayudar, asistir
y/o cuidar. El cuidado, entendido acción de cuidar/asistir, englobo también la idea de prestar
atención, auxiliar y ayudar. El cuidado fue entendido también como un “resultado” de las
acciones de asistir. Proceso de enfermería fue propuesto a través de definiciones que lo
caracterizan, cuales sean hacer, ayudar, orientar, supervisar, enaminar, o como plan de cuidados.
El cuidado fue categorizado como procedimiento al entenderse la realización de procedimientos
y/o intervenciones, y como atención y celo, o estar disponible, o dedicar atención, preocupación
por/para alguien.
Aunque el término procedimiento esté vinculado a la idea de acto/acción y modo, manera (de
proceder), se prefirió utilizarlo como una categoria separada por parecer que englobaba más las
ideas de realización , ejecución técnica. Ejemplo: (Cuidado) es un procedimiento prestado a
alguién como por ejemplo prestar cuidado de enfermería a un paciente- baño en el lecho, realizar
cambio de decúbito; etc. Ya la idea de acción, en general, fue mencionada como acción de
cuidar, de asistir, sin explicar lo que incluiría. En verdad; las personas definen, o mejor no
definen cuidar, ya que responder que cuidar es el acto de cuidar, o el acto de prestar asistencia al
individuo.
Las definiciones se confunden, pues incluyen tanto la idea de resultados como de proceso, esta
última representada por la categoría. La forma, la manera de realizar, desarrollar las acciones- el
cuidar, el ayudar constituyen, en verdad, un proceso, ya que este a su vez comprende la manera
como algo es ejecutado. El proceso remite a la idea de cambio, transformación, evolución
(Ferreira, 1986). De esa forma se interpretaron las definiciones bajo ese aspecto, o sea, el de
estrategia buscando un resultado.
Las categorías fueron agrupadas pasando a ser denominadas de: resultado, atención y celo, y
método de intervenir en la asistencia. Esta última englobó las categorías 1,2,4 y 5, o sea,
estrategia, acción de cuidar/asistir, proceso de enfermería y procedimiento. De esta forma, el
cuidado, según el conjunto de categorías, quedó entendido como: “el resultado conseguido a
través de métodos de intervención en la asistencia prestada con atención y celo.
Al término del curso, las definiciones de cuidar fueron categorizadas en :
1)amar; 2)acariciar; 3)empatía; 4)ayuda; 5)protección; 6)interacción; 7)proceso de enfermería y
8)acción de asistir.
Cuidar como “protección” fue entendido en el sentido de prevenir, protegerse, y fue considerado
también en el aspecto de atender, reflexionar. El cuidar entendido como interacción y relación
quedó en la categoría de interacción. La categoría proceso de enfermería, fue así denominada por
incluir los aspectos de hacer, ayudar, orientar, supervisar y encaminar, y además enseñar.
Finalmente, el cuidar quedó entendido como “acción de asistir” por incluir definiciones como la
acción de asistir a alguien, acto de promover la asistencia y arte.
Las categorías muestran una modificación en esta segunda definición, evidenciando un énfasis
en el aspecto afectivo, empático y de interacción. El cuidar parece dejar de ser un procedimiento,
una intervención, para ser una relación donde la ayuda es en el sentido de la calidad del otro de
ser o de venir a ser, respetándolo, tocándolo de forma más afectiva. El cuidar ahora parece ser
hecho con el otro.
El aspecto holístico es colocado bajo una forma diferente en esta segunda definición:
“(cuidar) ver al otro de forma global, respetando sus características y de ser posible, planear
juntos las acciones terapéuticas, tanto a nivel preventivo como curativo”.
“(...) es ayudar al otro, involucrando un contexto mayor, una manera holística de ver al otro, que
es un ser que piensa, ve, actúa (...)”.
La inclusión del otro, no como objeto sino como compañero, viabilizando el crecimiento y la
armonía. También aparece:
“ (cuidar) es un acto consciente de amor, ayuda; es educar para la libertad, auxiliar en las horas
en que el sujeto necesita para volver a caminar solito, es respetado por la individualidad como
ser único y ser del mundo, que tiene una historia y que hace su historia empleando sus
conocimientos, su arte de servicio de quien necesita de el ”.
Aunque se confunda el ser que cuida, con el ser que es cuidado en la definición de arriba, se
percibe el mensaje de que ambos son sujetos y creadores de la historia y que, el ser que cuida
realiza un arte que es/tiene conocimiento para el otro que necesita de ayuda a fin de adquirir su
independencia. El ser que cuida realiza un acto consciente, por lo tanto intencional y que incluye
amor y este amor es en el sentido de ayuda al otro a ser libre (de crecer, de realizarse).
Las categorías 1)amar, 2)acariciar, 3)empatía, fueron combinadas para constituir la
manifestación de sentimiento: Acciones de ayuda, y protección en la asistencia, combinó las
categorías 4,5,7 y 8 o sea, ayuda, protección, proceso de enfermería y acción de asistir. La
interacción se mantuvo solita. De esta forma, el cuidar, en el conjunto de las categorías en la
segunda definición, o sea, al término del curso, fue entendido como : “ la manifestación de
sentimientos en una forma interactiva a través de acciones de ayuda y protección en la asistencia
“.
En relación al cuidado, según las descripciones contenidas en la segunda definición, fueron
propuestas las siguientes categorías :
1)resultado, 2)acciones de asistir/cuidar, 3)actitudes morales, 4)interacción, 5)empatía, 6)dar
oportunidad de crecimiento,7)ayuda, y 8)deliberación.
Lo que se observa en este segundo momento es la inclusión de algunas categorías nuevas no
surgidas anteriormente como actitudes morales y favorecer el crecimiento. Actitudes morales, se
entendió como la involucración, la atención y al responsabilidad; dar oportunidad de crecimiento
se entendió como propiciar condiciones para que el otro crezca. Interacción y empatía, que
habían surgido en el cuidar, aparecen del mismo modo en el cuidado y con el mismo sentido, o
sea de intercambio y de comprender al otro.
La ayuda se mantiene en el cuidado con el sentido de integrar al otro con su experiencia y
buscando el equilibrio.
Una persona define el cuidado como una forma de deliberación, o sea como el proceso de
decisión para con el otro.
El cuidado en el sentido de involucración en la relación y de respeto al otro, aparece de forma
mucho más evidente como puede ser observado :
“ (...) involucración de atención, cautela, responsabilidad, integración, involucración con la
persona que se cuida sin volver esta relación parásita y sí, ayudando al otro a encontrarse y
alcanzar su crecimiento.
“ El cuidado es la relación con el otro, no con límites y miedos, sino la relación en su totalidad,
respetando, ayudando a este individuo (físico, moral, espiritual; con culturas diferentes) “.
“ Es una forma de relacionarse con el otro, comprendiéndose a sí mismo y consecuentemente al
otro, respetando la individualidad de cada uno. Para prestar el cuidado es necesario que sepamos
cuidarnos (amar) primeramente, si ocurre eso, el cuidado al otro ocurre con más espontaneidad,
simplicidad y sobre todo, mas profundo y completo “.
Según esta última definición, es básico el conocimiento de si mismo y de cuidarse, entendido
como amarse, para comprender y respetar al otro, posibilitando entonces el cuidado. Esta noción
de conocerse y cuidarse en lo que atañe a las cuidadoras solo aparecen al final del curso, a
acepción de una definición que había incluido ese aspecto en el primer momento.
Otra definición en este sentido, enfatizando el cuidado como una forma de relacionarse, de
respetar al otro en su totalidad y del compromiso de la cuidadora, es empleada al referir que el
cuidado involucra también mi compromiso de compartir mi yo con el otro, de modo que el puede
crecer a partir de su esfuerzo y condiciones . Esta idea de compromiso de compartir el yo con el
otro, es profunda y sugiere la idea de donarse, aunque no la donación con sacrificio, sino la de
posibilitar las potencialidades del otro para crecer dentro de sus límites.
Algunas categorías fueron combinadas , tales como 6)favorecer el crecimiento y 7)ayuda, por
entenderse que esta última conforme a las descripciones podría ser incluida junto con favorecer
el crecimiento. Actitudes morales combinó las categorías 5,4 y 3 – empatía, interacción y
actitudes morales y actitudes y las demás permanecieron, tales como resultado, deliberación y
acciones de cuidad/asistir.
El cuidado, entonces en el conjunto de las categorías conforme a las definiciones al término del
curso, quedó entendido como “ un resultado, deliberaciones y acciones de cuidar/asistir
favoreciendo el crecimiento a través de actitudes morales “
Es interesante observar que algunas personas agregaron algunos testimonios tales como :
“ Tal vez sea más difícil responder ahora (...) que al inicio del curso yo sabia responder, o
pensaba que era práctico responder , ahora creo que algo cambió en mi “.
Muchas participantes verbalizaron con ocasión del curso, que las ideas y discusiones presentadas
y generadas habían provocado muchas reflexiones y que precisaban de mas tiempo para asimilar
y pensar.
Entre tanto, varias expusieron que a semejanza del testimonio de arriba, ciertamente muchas
cosas serán diferentes de aquí en adelante.
Esto corrobora lo que ha sido evidenciado en las discusiones con ocasión de conferencias, censos
y talleres sobre al cuidar/cuidado. La mayor parte de las veces, las personas mencionan que es
necesario reflexionar, pues es considerado un aspecto nuevo, diferente y que necesitan de tiempo
para pensar sobre el asunto,. A veces se tienen la sensación de que el cuidar/cuidado en la forma
como está siendo discutido ahora, en su totalidad, en una dimensión mas amplia de lo que hasta
entonces se venía pensando, parece causar un cierto impacto.
Algunas conclusiones surgieron frente a lo que se evidenció de forma más saltante, en relación al
presente estudio.
Dos aspectos se destacaron en el estudio : uno es lo d evidenciar que las enfermeras tienen
dificultades en distinguir cuidar de cuidado, siendo ambos tratados como que son la misma cosa;
el otro aspecto a destacar, es lo de que las enfermeras consideran cuidar igual a asistir. Esa
dificultad o sea, este entendimiento es menos evidente en la segunda definición proporcionada al
término del curso, lo que lleva a pensar que con el surgimiento de otras categorías y con el
contenido del curso, el cuidar y el cuidado asumen connotaciones diferenciadas. Tanto uno como
el otro deja de ser tan técnico, tan centrado en las acciones de la cuidadora y se hace más
relacional, afectivo, empático y más centrado en el otro, el ser cuidado. Aspectos que
anteriormente eran citados como necesidades básicas, prevención, enfermedad, curación,
procedimiento e intervenciones, son sustituidos por involucración, celo, respeto, crecimiento,
equilibrio, protección.
Esto, sin embargo, hace surgir dos preguntas: el hecho de no haber sido incluido el aspecto
afectivo, de sentimiento, en las definiciones de cuidar/cuidado en el inicio del curso, ¿significa
que el cuidar como asistir (conforme las definiciones) no involucra sentimiento?, ¿o sería el
asistir (cuidar) un acto tecnológico que no necesitaría de sentimientos e interacción?
La ayuda, que es constante en casi todas las definiciones, cambia su contenido en las
definiciones del cuidar y de cuidado, al término del curso. Antes, el ayudar se caracterizaba por
hacer, por viabilizar en una forma más paternalista. Además, el cuidar y el cuidado en las
primeras definiciones por estar más centradas en las enfermeras y en las acciones-que
desempañan-en el sentido de tarea-pueden ser considerados como un cuidar/cuidado
paternalístico. En la segunda definición, el ayudar es en el sentido de posibilitar, de auxiliar, de
promover al otro, y muchas definiciones señalan que esta ayuda es en el sentido de favorecer el
crecimiento, de favorecer las potencialidades. El otro, el ser cuidado, pasa a ser colaborador en el
proceso y con responsabilidades en el resultado de cuidar/cuidado. Su historia de vida, su
experiencia y cultura son considerados, así el cuidar/cuidado y que en su totalidad eran
provenientes de la cultura norteamericana, casi por excelencia.
Como se puede observar, las categorías extraídas de las definiciones, se refieren a la idea con
que son contempladas en las definiciones de cuidar y de cuidado en los diccionarios de la lengua
portuguesa. Sin embargo; otros términos y significados son agregados en las segundas
definiciones y que obviamente transmiten las ideas y significados de care/caring en inglés. Cabe
resaltar que estos términos son prácticamente los únicos términos asociados al saber y hacer de la
enfermería en la realidad de los países europeos y americanos, al contrario de la realidad
Brasilera que parece ofrecer los términos de cuidar y asistir como sinónimos.
Frente al resultado del análisis, se sintió la necesidad de revelar la cuestión que parece de forma
destacada en las definiciones, en lo que atañe a cuidar y asistir. La búsqueda, por lo tanto, se dio
a través de diccionarios y de algunos textos clásicos donde supuestamente el término cuidar y
asistir son definidos u originados así como sus similares en la lengua inglesa.
En general, la literatura en la enfermería brasilera no se ha ocupado de la naturaleza y del
conocimiento en lo que atañe al cuidar/cuidado. El cuidar y el asistir explicado tal vez las
definiciones proporcionadas, son tratadas realmente, en la mayoría de las veces, como
sinónimos.
En la mayor parte, se limitan más al aspecto técnico de la enfermería. El cuidado del paciente,
por lo general, se refiere a un procedimiento específico, que a su vez, tiene por objetivo una
intervención terapéutica en el sentido de tratar una determinada patología o problema.
A través de la búsqueda realizada, se concluye que no es por casualidad que el cuidar/cuidado en
el Brasil se presenta de forma ambigua y entendido como asistir/asistencia. En la versión en
portugués, el cuidar y el cuidado asumen connotaciones un poco diferentes, tanto como su
individualidad y deseos. El ser cuidado pasa a tener una identidad, deja de ser objeto, y siendo
así, pasa a ser amado, tocado, comprendido.
La persona que cuida deja de prestar atención en sentido de realizar un procedimiento en alguien
y pasa a reflexionar junto y realizar una acción; interactuando con la persona a ser cuidada,
“con” ella, con involucración y responsabilidad. Comprende la realidad del otro, se preocupa de
cómo siente el otro, y hace del cuidado un instrumento para el crecimiento el otro. Entre tanto, el
crecimiento es de ambos, según una definición y aparece, aunque de forma latente cuando
algunas definiciones al ser complementadas refieren la necesidad de cuidar de sí y de conocerse
para cuidar al otro. Esto por sí solo, ya es una situación de crecimiento.
Otro aspecto que es mencionado es la interacción que aparece en la segunda definición<, tanto
de cuidar como de cuidado.
El celo es una categoría que aparece en las primeras definiciones pero que no aparece en las
segundas definiciones de cuidar y de cuidado al termino del curso. El significado de celar
comprende el cuidado, sin embargo, la connotación dada parece diluirse en las otras categorías .
Parece evidente que el curso ejerció algún cambio en la forma de visualizar el cuidar/cuidado,
aunque no aclaró la distinción entre este en relación a asistir/asistencia, ni era ésta la proposición
del curso. Además que, aún para la autora del estudio y administradora del curso, esta definición
tampoco era clara en la época.
En vista a lo que el estudio reveló y por la curiosidad que existía, hubo necesidad de profundizar
en algunos aspectos e ir en busca de los orígenes para esclarecer aquello que permaneció oscuro.
Es un hecho que la administradora del curso, al compartir su conocimiento sobre el asunto, lo
hizo basándolo en estudios, investigaciones, modelos y teorías existentes sobre verbo como
sustantivo; que en el inglés. Sin embargo; como algunos estudios ya muestran, tanto en la
percepción de las enfermeras como de los pacientes, varios significados y elementos son
similares a los de los estudios americanos. Ya otros, presentan características muy diferentes
probablemente fruto de las especificidades de cada cultura. Una diferencia que se ha destacado
es que los pacientes valoricen más el área instrumental. Tal vez algunos significados que se
manifiestan en las definiciones, puedan ser de que las personas, en el caso enfermeras, ya hayan
entrado en contacto con textos que discuten el cuidar/cuidado en la forma contemporánea de
visualizarlo. De esta forma, es necesario que otras investigaciones sean desarrolladas, utilizando
metodologías variadas para descubrir lo que se afirma ser la esencia de la enfermería. Parece
necesario también, que otras estudiosas se ocupen de explorar el cuidado y el asistir en la cultura
brasileira para que se pueda llegar a una posición.
Esto es necesario para que se pueda conocer mejor aquello que se hace, pues parece que el hecho
de no estar totalmente consciente y clara en cuanto a lo que constituye el hacer y el saber, no se
tiene en la enfermería, condiciones de establecer una base sólida de profesionalismo. Para
algunas personas podrá parecer innecesaria la discusión en lo que se refiere a la terminología, no
obstante, a pesar de parecer pérdida de tiempo, se observa que en verdad no se consigue definir
lo que se hace de forma clara, y sis es así, ¿cómo se podrá argumentar sobre una política de
cuidado?.
Comparando las definiciones proporcionadas en le curso, con las definiciones encontradas en los
diccionarios, se observa que los significados de ambos términos cuidar/cuidado y
asistir/asistencia, fueron contemplados aunque varios de aquellos relacionados a asistir en el
diccionario lo fueron también en cuidar, lo que demuestra que ambos términos parecen que
realmente están siendo considerados como sinónimos.
El término cuidar parece más una acción dinámica, pensada, reflexionada y el cuidado da la
connotación de responsabilidad y celo. Estas ideas están de acuerdo con las de varias autoras al
traer dimensiones más amplias para el cuidar y el cuidado; oriundos de la filosofía y de las
ciencias del comportamiento.
El término asistir, a su vez, denota una acción más pasiva de observar, acompañar, favorecer, y
la asistencia como el auxilio, la protección. Estas ideas también aparecen en los diversos estudios
sobre el cuidar y el cuidado, siendo considerado como un elemento bastante regular en los
estudios ya desarrollados.
Considerando los significados que han emergido de los estudios realizados en la realidad
brasileira, se llega a algunas conclusiones en relación a los términos cuidar/cuidado y asistir /
asistencia.
El asistir y/o la asistencia no incluye necesariamente al cuidar/cuidado. Al prestar asistencia se
puede no estar cuidando en el sentido pleno que involucra responsabilidad, interés y desvelo.
Mucho menos incluir los elementos referidos por la literatura como amor, involucración, entre
otros. Por ejemplo, al prestar asistencia a los pobres no necesariamente significa compasión por
parte de quien realiza el acto de “donar” algo. Al ayudar, socorrer (asistir) alguien puede hacerlo
solo en el sentido de cumplir una obligación, aliviar un sentimiento de culpa o pagar una deuda.
Varios servicios de asistencia-social, religiosa, familiar de salud- no se caracterizan por ser
servicios de cuidado, o sea, no presentan elementos que compondrían el elemento de significados
de cuidar/cuidado. Es bastante común observar lo que hoy constituye lo opuesto de cuidar, o sea
que es el realizar una acción supuestamente caracterizada como de cuidar en una forma
mecánica, impersonal, en de quienes son cuidados; los sentimientos de quien cuida y de quien es
cuidado; las condiciones necesarias para recibimiento del cuidado por parte de quien es cuidado;
el comportamiento de quien es cuidado durante la realización del cuidado y, los efectos del
cuidado sobre quien lo recibe.
El estudio, de carácter exploratorio descriptivo, fue realizado en una institución de beneficencia
con pacientes adultos de clínica médica, en previsión de alta y que consintieron en participar de
la investigación y en dejar que sus relatos sean grabados o transcritos en su integridad.
Fue utilizada la entrevista semi-estructurada (Pólit y Hungler, 1987) para la obtención de las
percepciones en cuanto al cuidar/cuidado. Las preguntas de la entrevista fueron compuestos de 7
items que fueron presentados a los pacientes para completar según sus percepciones. Se optó por
la modalidad de la entrevista para el presente estudio, considerando la imposibilidad de algunos
pacientes de dominar la escritura.
Algunos criterios para la inclusión fueron observados, tales como : los pacientes deberían estar
orientados en el tiempo y en el espacio, aptos a prestar información; no estar bajo el efecto de
ningún medicamento narcótico o similar, y no manifestar alguna incomodidad física y/o
emocional que dificultase o limitase su participación. La selección de los pacientes fue realizada
por el equipo de salud.
Se optó por pacientes hospitalizados por creerse que tendrían más facilidad en relatar tanto las
percepciones con respecto a área expresiva como la instrumental (Watson, 1979)., la opción por
la clientela con previsión de alta se dio por considerarse menos comprometedor para algunos
pacientes que pudiesen recelar alguna implicancias en su atención.
La elección de pacientes de clínicas médica, a su vez, se debió al hecho de considerarse que en
ésta las situaciones serían menos traumáticas, o sea, con menos riesgo de someterse a
procedimientos invasivos, tales como en unidades quirúrgicas y de tratamiento intensivo, y en
cierta forma, con elcual el otro ser al recibir el cuidado se siente anulado, inseguro,
desconsiderado, objetificado.
El hecho de que el componente humanístico esté más presente en las definiciones dadas al
término del curso, no significa que sean el cuidar/asistir que será expresado futuramente, aunque
hubo seguramente una sensibilización para eso. Lo que es preocupante es la ausencia de ese
aspecto humano del cuidar; considerando principalmente las crecientes presiones económicas,
políticas y tecnológicas en el área de salud, así como la tendencia al individualismo y a la falta
de ética en las relaciones entre los seres y de los seres humanos con la naturaleza.
Otra polémica que surge al discutir y explorar el cuidado y el cuidar, es de que conscientizada su
importancia y las dimensiones que el mismo engloba, ¿quién es el que lo realiza en la
enfermería?, ¿cómo cuidan los agentes cuidadores, responsables del cuidado directo?,¿cómo
sensibilizar para el cuidado humano?
En el momento en que se atraviesan cambios y se presencia una crisis general en las sociedades,
parece oportuno la discusión sobre el cuidado humano. Varios sectores en las sociedades, ya han
iniciado un movimiento que apela a una existencia más humana. Las personas buscan
condiciones alternativas, los profesionales buscan adecuar y actualizar sus métodos. Todos
buscan la calidad total. El áreas de salud enfrenta una de las mayores crisis de la historia
confrontándose con nuevos desafíos cada día la enfermería al rescatar y cuidar en su sentido
pleno, humanístico y artístico, tiene en ese momento una gran ventaja que no debería despreciar.
ELEMENTOS PARA EL CUIDAR Y EL CUIDADO EN LA PERSPECTIVA DE LOS
PACIENTES HOSPITALIZADOS
Este estudio se propone verificar cómo son descritos los elementos para el cuidar/cuidado desde
las perspectivas menos influencia en cuanto al contexto de las culturas organizacional, según
peculiaridades identificadas en este, entre otros señalan que el dilema es el de aceptar
pasivamente y sin cuestionar las fuerzas que han traído ventajas y desventajas (y para quién)
tanto en el sentido social como profesional para la enfermería. Radsma indica el contexto donde
se realiza el cuidado como un factor de relevancia. En general el proceso de cuidar se vuelve
frustrante para quién cuida principalmente en función de la dificultades en ser realizado en forma
idealizada debido a las condiciones de un ambiente que no ofrece soporte. Este soporte o apoyo,
en el sentido de recursos disponibles, en último análisis, denotan la falta de poder,
reconocimiento e importancia por parte de las cuidadoras. El cuidado, como consecuencia, se
vuelve desintegrado, técnico – orientado, mecánico, rutinario e impersonal, los cuidadores
acaban trabajando para vivir, haciendo lo mejor que pueden en medio de los pocos recursos y
soporte ofrecido, culminando en el prejuicio de la calidad del cuidar.
Las investigadoras registran algunas observaciones e impresiones referentes al campo de la
investigaciones diarios y algunos ítems fueron destacados.
La gran mayoría de los pacientes pareció no sentirse a gusto, pareciendo limitados a
responder las preguntas en función de la poca privacidad del local. La institución no poseía salas
disponibles, tampoco sillas, haciendo que las entrevistas fueran realizadas en su mayoría en los
cuartos, enfermería y algunas de ellas en corredores y escaleras. Se percibió que el local por no
ofrecer condiciones adecuadas o sea ser más reservado, influenció negativamente en la relación
entre la investigadora y el entrevistado.
La circulación de otros pacientes, funcionarios y estudiantes era intensa en los cuartos,
perjudicando tal vez las respuestas, que fueron relativamente lacónicas y muchas veces poco
comprendidas a pesar de haber sido respondidas de forma objetiva.66 por los pacientes del sexo
masculino fueron expresadas de forma más clara y directa no evidenciando muchas dificultades
de interpretación en relación a las preguntas. Y las pacientes del sexo femenino demostraron
mayor limitación en grabar las entrevistas, siendo que estas fueran en general poco objetivas y
presentando mucha dificultad en comprender las preguntas. Con todo fueron más susceptibles en
el momento inicial de la entrevista y la mayoría dejó claro que no tenía quejas en relación a la
atención.
Otro factor fue un cierto recelo que las opiniones dadas alejasen de alguna forma la
dirección de las terapéuticas. Conviene resaltar que tal percepción ocurre a pesar de haber
notificado a los entrevistados ítems tales como: siglo, objetivo de la investigación, entre otros.
Se enfatizó a todos los entrevistados la inexistencia de cualquier vínculo por parte de las
investigadoras con la institución.
Se percibió también que los profesionales como enfermeras y médicos ayudaron en la
búsqueda de los pacientes que tendían alta, aunque no demostraron mucho interés en la pesquisa.
Se notó en relación con el equipo de salud, que las enfermeras, en número reducido,
atendían a más de una enfermería; ejecutando casi solo funciones de gerenciamiento. Por otro
lado, los demás profesionales (auxiliares de enfermería) parecían bastante ocupadas en
desarrollar tareas lo que pareció un aspecto que reducía una relación más directa con los
pacientes e inclusive la comunicación. En cuanto el equipo médico, se observó un voluminoso
flujo de estudiantes de medicina por todos los lugares de las enfermerías, de modo simultáneo y
rutinario.
Además de estos puntos fue percibido que los pacientes entrevistados tenían mucha
dificultad para identificar al profesional que realizaba el cuidado. La mayoría identificó un
equipo de enfermería como que presta el cuidado de forma general. Mientras tanto, los médicos
también fueron señalados por varios pacientes como responsables por el cuidado, solo tres
pacientes identificaron a la enfermera jefe, los demás parecieron no distinguir entre las
categorías.
El cuidado humano todavía constituye una de las cuestiones más controvertidas y pocas
veces descritas de modo claro y práctico, o por lo menos, de utilización más subjetiva en
términos conceptual, comportamenteal, filosófico, ideológico y existencial.
¿Cómo se puede expresar de forma exacta e inequívoca el significado de las palabras cuidar
y cuidado, tan presentes y al mismo tiempo tan ausentes en nuestras vidas en los periodos
intrínsecos de la formación de la personalidad, así como el desarrollo de las relaciones sociales
en general?. ¿Será posible evitar las respuestas evasivas, ambiguas y lacónicas que se obtienen
frecuentemente al investigar, cuestionar o simplemente preguntar sobre los puntos relevantes
inherentes a estas palabras? .
¿El cuidar y el cuidado, son posibles de elaboración teórica – conceptual o son aspectos de
la evolución humana a ser repensados al infinito.
Reflexionando sobre tales cuestionamientos en conflicto como todo camino de la reflexión
humana y teniendo como base las respuestas a las entrevistas, así como las observaciones e
impresiones registradas en diario de campo, se constata la necesidad de mayores investigaciones
con respecto al cuidado humano de la enfermería.
El estudio constató algunas percepciones en lo que se refiere a categorías de cuidar y que
son muy importantes para el planeamiento y la implementación del cuidado.
Por otro lado, el estudio evidenció algunos aspectos que parece muy peculiares a la realidad
brasileira, tales como la forma de comportarse de los pacientes y de percibir a las cuidadoras, así
como el aspecto expresivo que fue más evidente, al contrario de los estudios de otras culturas en
las cuales el aspecto instrumental ha sido más enfatizado por la clientela.
RELACIONES DE CUIDADO EN EL AMBIENTE ORGANIZACIONAL:
En la realidad norteamericana, la enfermería ha constituido un grupo de interés por parte
de los investigadores en lo que atañe a la satisfacción en el trabajo. En el Brasil pocos estudios
en esta área han considerado la realidad de la enfermería, una de las mejores categorías en
términos de fuerza de trabajo femenino en el campo de la salud.
La dinámica del medio ambiente de una escuela de enfermería fue el punto de interés
para un estudio para evidenciar algunos problemas como: poco interés de las docentes para las
cuestiones de enseñanza, falta de estímulo para el desarrollo científico, competitividad, juegos de
interés y de poder, falta de respeto entre colegas, resistencia a las mudanzas, dificultad de
convivir con la diversidad, elitismo y otros.
Considerándose que aspectos positivos deberían ser identificados, se concluyó que el
intercambio de ideas de impresiones y de sentimientos podrían favorecer el desenvolvimiento
confianza y cuidad.
Es que inspiradas por estudios americanos que un grupo de docentes de enfermería,
resolvió investigar que factores percibidos por las demás docentes de una escuela de enfermería
compuesta de tres departamentos, determinaban satisfacción e insatisfacción en su cotidiano de
trabajo.
Investigación – acción es un forma democrática de pesquisa que sugiere la involucración
y la participación de todos en su proceso. Entre las varias características de la Investigación –
acción, se citan en particular su carácter colaborativo e interactivo as1 como la auto evaluación.
La auto evaluación significa que las modificaciones son analizadas e implementadas durante su
proceso con el objetivo de mejorar y acompañas las dinámicas del mundo real.
La investigación – acción utilizada por el grupo de investigadores por sus profesiones,
fue la interactiva de desenvolvimiento, siguiendo varios pasos y supuestos del modelo
australiano de la Deakin University. Según algunos autores (Can y Kenmis 1980; Grundy 1987),
en este modelo la Investigación – acción significa alcanzar una reflexión inicial y
posteriormente, estimular y crear poder de mejorar a sí mismo como profesor (a) y,
consecuentemente influenciar el ambiente educativo en el sentido de transformación a través del
desarrollo de la concientización crítica que exhiba, por su propia naturaleza la acción política y
práctica para promover el cambio.
La investigación – acción propuesta constó en primer lugar de un fase exploratoria que
originó un análisis e interpretación de los hallazgos. La segunda fase constó de la divulgación d
estos hallazgos y de su discusión, involucrando la comunidad docente de la institución en
cuestión.
La estrategia usada para obtener la información fue la de la entrevista semi - estructurada,
donde cada participante recibió para ser señalado. El instrumento fue adaptado del trabajo de
Griffin Liderman y Neto (1982). La primera parte del mismo constó de datos demográficos de
las docentes.
La divulgación de esta pesquisa se hizo en reunión de cada departamento, cuando se
solicitó voluntarios para participar de la misma, pocas personas se dispusieron a hacerlo, lo que
llevó a efectuar contactos telefónicos, invitaciones verbales.
El estudio abarcó 32 docentes de la referida Escuela de un total de 76 existentes con
ocasión de la realización de las entrevistas flameadas.
Los procedimientos metodológicos de análisis siguieron la línea propuesta por Goetz y
Le Compte (1984). Las entrevistas fueron grabadas y transcritas literalmente en su totalidad, se
hicieron lecturas de los relatos y se coleccionaron ítems que se referían específicamente a las
preguntas propuestas, ya que muchos de estos relatos, fueron bastante vagos y algunos prolijos,
sin fijarse con exactitud y de forma objetiva a lo que se solicitó. Después fueron identificados
por consenso, temas comunes que emergieron de los mismos, los cuales sufrieron un proceso de
comparación y reducción.
Se utilizaron fichas conteniendo el resumen de las informaciones, por pregunta de cada
persona entrevistada y finalizada esta fase, se hizo un llamamiento de los mismos, a través de
cartas, para la confirmación de las categorías extraídas de las informaciones proporcionadas.
Al obtenerse los temas de los cuales también para algunos se extrajeron sub temas, se
procedió al análisis descriptivo del contenido por pregunta, en cada departamento.
Posteriormente, se realizó un análisis comparativo de este contenido entre los departamentos.
Los principales temas identificados, fueron denominados de la forma siguiente:
relaciones humanas en el ámbito de trabajo, actividades de enseñanza currículo, áreas
administrativas y realización, valorización profesional.
En la lectura de las informaciones proporcionadas por las docentes en el estudio
realizado, algunas situaciones institucionales, grupales permiten inferir la frecuencia significativa
de un comportamiento de ataque – fuga, las cuales son:
Los testimonios reflejan el clima tenso y de estado de alerta del ambiente de trabajo, en el cual
las relaciones interpersonales son vivenciadas en conductas de falta de respeto, deshonestidad,
falta de consideración, competición , agresividad y no aceptación de la diversidad, demostrando
intolerancia a la frustración en una atmósfera típicamente presional y de continua
indisponibilidad para el crecimiento como grupo y cooperación entre sus miembros.
Las propuestas de medidas institucionales/grupales viendo tomar el ambiente más fácil y
agradable, propician el compartir ideas y habilidades entre los docentes, con la finalidad de
reforzar la importancia de la interacción sugerida, coexisten con la participación inexpresiva de
los mismos en actividades para tal fin.
En el grupo de ataque - fuga, la convicción interna es de que existe un enemigo externo
y la única actividad defensiva es destruirlo (ataque) o evitarlo (fuga): Toda idea nueva es
suprimida por ser sentida como un ataque al Status quo.
Cabe registrar que en los estudios organizacionales se desea con relevancia, el papel
atribuido a la percepción del individuo, no solamente de sus relaciones con el ambiente de
trabajo, sino del propio ambiente y de sí mismo, dentro de este contexto.
El área administrativa, fue considerada como uno de los aspectos negativos, confirmado
en los tres departamentos de la escuela. La departamentalización fue referida en dos de ellos,
como factor que contribuirá para las dificultades correspondientes, las cuales aplicaban en
desgaste y prejuicio de las actividades de la enseñanza.
Cabe recordar de hecho de que estos departamentos son estructurados de forma
especializada – materno – infantil, médico - quirúrgico, asistencia y orientación profesional y sus
disciplinas distribuyen a los docentes en grupos profesionales más especializados: salud pública,
salud materna y psiquiátrica, enfermedades transmisibles, asistencia al recién nacido, entre otras.
Muchas respuestas proporcionadas a través de las entrevistas, se caracterizan pos su
divergencias con los tres departamentos, as1 como entre docentes de un mismo departamento.
Las relaciones humanas en el trabajo por ejemplo, al mismo tiempo que fueron señaladas como
aspectos negativos en primer lugar en orden de importancia en los tres departamentos, fueron
referidas como positivas en otro momento, siendo con mayor énfasis en otro en uno de los
departamentos. Con todo, se señalan las alternativas de cambio, que harían el desempeño del
trabajo más fácil y agradable, los docentes, en unanimidad refirieron nuevamente las relaciones
humanas en el ambiente de trabajo.
En cuanto al apoyo recibido por colegas,, esto fue considerada como un factor positivo, al
citar los aspectos negativos en el trabajo, las docentes citaron el individualismo y la falta de
solidaridad.
Caso parecido fue evidenciado al referirse a la investigación entre teoría y práctica y la
interacción profesor – alumno, a ser positiva en una pregunta y negativa en otra.
Por otro lado, se observaron algunas ideas equivocadas en lo que atañe a algunos temas
como por ejemplo:
(...)cada profesor tiene sus contenidos y cada uno dispone como más le gusta (...).
Esa declaración sobre los aspectos positivos del trabajo, fue computada en el área
temática denominada autonomía y libertad.
Otro testimonio semejante a esa misma área temática fue la percepción de autonomía y
que, en verdad se caracteriza por el ejercicio del autoritarismo.
Es interesante observar que independientemente del área temática, tanto los aspectos
positivos como los negativos, con orígenes o influencias por la forma como se desenvuelven las
relaciones en las instituciones a las que pertenecían las personas entrevistadas.
Las otras manifestaciones de las declarantes principalmente están relacionadas a la
cuestión del cuidado.
El cuidado involucra según una serie de autores respeto, consideración, amo, confianza,
aceptación, compromiso, honestidad. (Boykin y Schoenhofer 1943; Gaut y Leininger 1991;
Leininger y Watson 1990). Además de estos conocimientos, intuición y habilidad, son referidos
también entre otros.
Los conceptos emitidos a través de varios trabajos de las autoras citadas, parecen no
componer el ambiente en el cual interactúan las personas del estudio en cuestión, conforme se
detecta a través de las entrevistas. Al contrario, se observó un ambiente de “no - cuidado” donde
las personas no son auténticas, no demuestran respeto, consideración y aceptación de la
diversidad.
Expresiones y testimonios refiriendo envidia, agresividad, falta de respeto, aparecieron
como graves obstáculos para un clima interaccional armonioso, además de estos la rigidez a los
cambios y la aceptación de nuevas ideas, aumentadas por la falta de participación en las
cuestiones relativas a la educación en enfermería y a las cuestiones de la práctica profesional,
parecieron comprometer las relaciones, además de impedir el desenvolvimiento académico.
La práctica del cuidado puede ser nutrida y cultivada para que el ambiente se torne
satisfactorio, agradable, no amenazador, promoviendo el cuidado individual y grupal, tanto a
nivel profesional como personal. Una atmósfera formada en el cuidado alienta el diálogo, el
debate y la práctica de diferentes formas de conocimiento en la enfermería.
CAPITULO V
ACTUALIZACION DEL CUIDADO: En la búsqueda de la Integralización
Los debates sobre la enfermería han señalado algunas posiciones que aunque divergentes,
en cuanto a los abordajes son unánimes en reconocer la necesidad de definir el enfoque central
de la enfermería.
Monse y otros (1990 – 1991) resumieron algunas de las investigaciones y proposiciones
teóricas sobre el cuidado, identificando los siguientes conceptos epistemológicos: el cuidar como
una característica humana, como un imperativo moral, como afecto, como interacción
interpersonal y como intervención terapéutica.
Leininger(1991) refiere cuidar y cuidado, cuidado cultural, cuidado genérico y cuidado
profesional de enfermería. Otras autoras han elaborado sus definiciones de cuidar, cuidado y
proceso de cuidar, inspiradas en la de Leininger.
Se busca en esta obra, entender el cuidar como comportamientos y acciones que
involucran conocimientos, valores, habilidades y actitudes emprendidas en el sentido de
favorecer las potencialidades de las personas para mantener o mejorar la condición humana en el
proceso de vivir y morir. Como “Cuidado” se entiende el fenómeno resultante del proceso de
cuidar (Waldof 1995). El proceso de cuidar representa la forma como ocurre el cuidar entre
cuidadora y ser cuidado, y será sentido más adelante.
El cuidado de enfermería ha sido usado por mucho tiempo como la ejecución de técnicas
y de procedimientos en los pacientes. Por lo general resultan de una prescripción médica relativa
de un tratamiento que, a su vez, está asociado a un problema patológico o enfermedad.
Las intervenciones de orden social y psicológico son normalmente vagas, quedando a
criterio de un miembro del equipo ejecutarla en la forma como le convenga o como entienda se
la más apropiada.
Con el tiempo surgieron orientaciones en el sentido de que los pacientes participasen,
cooperando en las intervenciones, ayudando a autocuidarse. Esa orientación provino de algunos
modelos teóricos que encuentran respaldo en la comunidad de enfermería.
El enfoque en el autocuidado es cuestionable en algunas culturas sobre todo en aquellas
en que sus hábitos familiares y de trabajo, se caracterizan por nutrir la dependencia y la
condición de un cuidado por alguien.
En relación con el término cuidado de enfermería se considera como más adecuada la
expresión cuidado de pacientes. Si el primero se centra en la enfermería el otro se refiere al
cuidado del paciente. Ese cuidar delimita a la idea de control, ejercicio sobre algo.
De esa forma el cuidar involucra verdaderamente una acción interactiva. Esa acción y
comportamiento, está contenida en los valores y en el conocimiento del ser que guiada para con
el ser que es cuidado y que pasa también a ser cuidador.
El proceso de cuidar involucra crecimiento y ocurre independientemente de la curación .
es intencional y sus objetivos son varios, dependiendo del momento, de la situación y de la
experiencia.
El cuidado es imprescindible en todas las situaciones de enfermedad, incapacidades y
durante el proceso de morir, el cuidado humano es imprescindible como una forma de vivir y de
relacionarse.
En la perspectiva de esta obra el cuidado humano consiste en una forma de vivir de ser y
de expresarse. Es una postura ética y estética frente al mundo. Es un compromiso con estar en el
mundo y contribuir con el bienestar general en la preservación de la naturaleza, de la dignidad
humana y de la espiritualidad; es contribuir en la construcción de la historia, del conocimiento y
de la vida(Waldof 1998 p.61)
La finalidad del cuidar en enfermería es prioritariamente aliviar el sufrimiento humano,
mantener la dignidad y facilitar medios para manejar la crisis y las experiencias de vivir y de
morir.
LOS SIGNIFICADOS DEL CUIDAR
Leininger (1991), en la aplicación de su teoría como referencial, encontró hasta el
momento 175 construcciones de cuidar/cuidado. Esas construcciones, cumple resaltar fueron
investigadas junto a las poblaciones a través de entrevistas y de la observación directa de los
hábitos de vida y de experiencias de salud, enfermedad y rituales de cuidado.
Entre las 175 construcciones de cuidar /cuidado encontradas en 54 culturas, se citan, por
ejemplo acepta, asistir a los otros, ser auténtico (a), involucrarse, estar presente, respetar,
compartir, valorización del otro, etc. Muchas de esas construcciones engloban varias otras como
el respeto; respeto a los otros, respetar el estilo de vida, etc.
Según Leininger, las personas desarrollan comportamientos de cuidar y la forma como lo
expresan está ligada a patrones culturales.
Para enfermería el conocimiento de los rituales de cuidado son de extrema importancia.
El conocimiento de hábitos y patrones y comportamientos de cuidar ayudan en la forma como se
desarrollará el proceso de cuidar una vez destacados por la cuidadora. No obstante a veces las
cuidadoras se ven imposibilitadas de obtener información del cliente o pueden haber familiares
presentes. De forma general el conocimiento sobre la cultura proporciona mucha ayuda y
demuestra interés y sensibilidad.
Leininger innegablemente puede ser considerada la teórica e investigadora que más se ha
preocupado por divulgar un cuidado significativo para el paciente/cliente. Las demás teóricas y
estudiosas del cuidado, han contribuido bastante a la comprensión del cuidar en lo que se
refiere a las acciones y comportamientos de la cuidadora. Eso debido probablemente al menor
número de pesquisas desarrolladas junto a la clientela resaltando en teorizaciones sobre el
proceso de cuidar en la perspectiva de la cuidadora.
Roach (1993) defendiendo el cuidar como una forma de expresión de nuestra humanidad,
refiere que el cuidar es una respuesta, afirma valores ontológicos pertinente a la naturaleza de las
cosas tal como la dignidad de la vida; y valores cualitativos pertenecientes a los dominios de
valor tales como la estética, la intelectualidad, la moral, la política, la economía el espíritu.
El cuidado profesional para Roach asume la naturaleza de una respuesta deliberada para
aquello que importa, involucrando el poder espiritual de la efectividad. Esa respuesta involucra
donación y auto – trascendencia. Esa dinámica, según Roach, es la antítesis de la auto-anulación
o de cuidado como subordinación. Identifica cuatro categorías o atributos del cuidar:
comprensión, competencia, confianza y compromiso.
Otra idea expresada por las autoras es de que el cuidar sea vivido en la relación con el
otro ser. Así la construcción clave para Boykin y Schoenhofer es la situación de enfermería,
estudiada como la experiencia compartida entre la persona que cuida y la persona que es
cuidada. En esa experiencia la totalidad de la persona es enaltecida.
Como se puede observar las visiones se vuelven bastante filosóficas y hasta metafísicas.
La noción del proceso de cuidar transpersonal es la de dos campos fenomenológicos
definido como la totalidad de las experiencias humanas que se funden durante un evento real de
cuidar. Ese evento como Watson denomina, consiste en un tiempo focal en el tiempo y el
espacio, durante los cuales la experiencia y la percepción de ambos “Cuidadora y ser Cuidado”
se hace mayor y única posibilitando la presencia espiritual de ambos.
Ambos seres durante el momento de cuidar, aprenden y se crea un campo de energía
favoreciendo la auto cura. Más recientemente Watson defiende el aspecto del arte de cuidar en
enfermería como una forma de expresión total. Según ella el pos modernismo puede ayudar a
encontrar nuevas explicaciones y significados. La realidad y la verdad ya no son más definidas
objetivamente; el cuidar y el Healing (considerando como una forma de restauración, equilibrio
y uso de prácticas antiguas diversas para el auto - cura) están ligados uno al otro, a1universo;
crear la totalidad es parte de la nueva realidad.
Las primeras discusiones sobre el fenómeno de cuidar que surgieron más recientemente
en la literatura de enfermería fueron inspiradas en Mayeroff (1971). El autor ha utilizado el
concepto de cuidado en sentido relacional, enfocándolo bajo el punto de vista existencial como
unicidad filosófica. El cuidar no se refiere solo a las personas sino a las cosas alrededor nuestro.
Así que según Mayeroff, no solo se cuida de personas como se puede por ejemplo, cuidar de una
idea, un ideal. De esa forma, el ser humano, por medio del cuidado, vive el significado de su
vida.
El cuidar para Mayeroff es un proceso que involucra desarrollo: cuidar es ayudar a crecer
y a realizarse, y para eso existe un patrón común: al cuidar, se experimenta al otro ser a fin de
considerarlo con capacidades y necesidades para crecer. Lo mismo ocurre con una idea. Al
experimentar al otro o una idea, no hay dominación o manipulación, solo confianza. El otro ser
humano es respetado como ser independiente, así como son respetadas sus necesidades. Las
cuales se satisfacen con devoción, concepto que Mayeroff explica como una especie de
compromiso para con el otro. En el proceso de ayudar al otro a crecer, la idea es de que ese ser
llegue a cuidar también de algo o de alguien, así como de sí mismo.
El ser humano, ene l proceso de crecer, descubre sus capacidades posibilitando así su
recreación como persona a través de la integración de nuevas experiencias e ideas; se selecciona
sus valores e ideales, volviéndose auto-determinado. En síntesis, el ser humano se vuelve más
honesto consigo mismo y más consciente del orden social y natural del cual forma parte.
El cuidado presenta para Mayeroff (1993) algunos ingredientes principales que
constituyen, en verdad, las cualidades necesarias para cuidar como se discute a continuación.
El cuidado requiere del conocimiento del otro ser El o la cuidadora debe ser capaz de
entender las necesidades del otro y de responder a ellas de forma adecuada. Estar bien
intencionado (a) no es suficientes para garantizar una respuesta de cuidado. Otro ingrediente
indicado es la capacidad del cuidador (a) de modificar su comportamiento frente a las
necesidades del otro. O sea, aprender con los errores, adquiriendo así un comportamiento más
flexible. Ese ingrediente es denominado como de alternar ritmos. Paciencia es otro ingrediente,
significando con eso permitir que el otro crezca a su propio ritmo y a su propia manera de ser. La
honestidad consiste en estar abierta (o) para si mismo y para el otro. Eso engloba aceptar al otro
como es y no como se desearía que fuese. La confianza es una cualidad o ingrediente que
requiere confiar en la habilidad que el otro posee para crecer y realizarse, también a su manera y
ritmo. Incluye liberar, no crear dependencia y consecuentemente al coraje de arriesgar.
La humildad consiste en estar dispuesta (o) a prender con el otro. Ese comportamiento es
la antitesis del poder que frecuentemente ocurre en relación al cuidado. Otros ingredientes
importante es la esperanza de que el otro crezca en el proceso de cuidar. Esa esperanza es sin
pretensiones, o sea, sin tener una idea idealizada de como será el futuro. Finalmente, el coraje, es
el ingrediente que la cuidadora debe tener en dejar el otro ser, a pesar de lo desconocido.
Esos ingredientes han servido de apoyo para el cuidado en la enfermería actualmente,
forma en que el cuidador (a) posibilita sutilmente a otro conocer y utilizar sus propias
capacidades, jamás creando dependencia, tan común en las situaciones de cuidado.
Las ideas de Buber (1987) son utilizadas en los abordajes del cuidado bajo su aspecto
relacional, personal e impersonal.
Para Buber (op. Cite) el ser humano se distingue por su relación con los otros seres y/o
objetos. La relación con otro ser humano es un estado en que uno reconoce, conoce al otro como
sujeto y tiene consideración con él.
Bishop y Acudder (1991, 1996) discuten el concepto de presencia en el cuidado
relacionándolo de las ideas de Buber en lo que concierne a la relación yo-tu yo-eso. El primero
se caracteriza por la relación de forma integral con otro ser en que ambos reaccionan y se
relacionan como personas. En el caso de la enfermería, la cuidadora no considera el ser cuidado
como una simple categoría patológica o como un rol (paciente) y sí, como una persona única.
Es frecuente, sin embargo, que las relaciones se den de forma impersonal, en que la
cuidadora desempeña un trabajo de forma correcta, eficiente, aunque solo en el aspecto técnico.
Ella realiza procedimientos en un cuerpo cualquiera. Ese tipo de relación se caracteriza por la
relación persona = objeto y es bien frecuente en la medicina.
No hay necesidad de desarrollar una relación íntima y profunda pero si, una relación que
fortalezca el self (yo) del otro, capacitándolo para su auto-curación y la salud. La relación entre
cuidadora y el ser cuidado, de acuerdo con bishop y Acudder (1997), es capacitar el bienestar
que significa el sentido de la enfermería y que caracteriza una relación intencionalmente
terapéutica.
Pollack-Latham (1991) considera el cuidado como un proceso interactivo y describe tres
dimensiones en el cuidado personal, social y profesional. El cuidado personal (o privado), en lo
que atañe a la salud de otra persona, consiste en una relación más íntima involucrando familia y
amigos. El cuidado social (o público) incluye el cuidado de extraños y en general no se
caracteriza por una relación tan intensa e íntima como el personal. El cuidado profesional, a su
vez, implica la responsabilidad, por parte de la cuidadora, de usar conocimientos y habilidades
en el sentido de ayudar a la persona que necesita del cuidado. La intensidad de esa relación es
variable dependiendo de la continuidad y del nivel de involucración por parte de la cuidadora así
como la percepción de su importancia y necesidad.
Algunos factores o variables influyen en esas tres dimensiones de cuidado tales como
motivación, capacidad para cuidar, naturaleza de las acciones y atributos críticos del proceso de
cuidar.
Como se puede ver, el cuidado asume actualmente una posición impar en el interior de la
propia enfermería.
Los trabajos y estudios sobre el cuidar y el cuidado se han multiplicado y como ya se ha
mencionado, han surgido varias tentativas en busca de modelos o teorías del cuidado. Los
autores se esfuerzan por conceptuar, caracterizar y explicar el fenómeno de cuidar y es tan vasta
actualmente la gama de abordajes y pesquisas existentes en la literatura de enfermería en varios
países. Estados Unidos, Canadá, Europa, Australia, Nueva Zelandia que infelizmente se acaba
cuando por emitir muchas de las facetas que podrían contribuir para un mejor entendimiento o
enriquecer las discusiones o por lo menos para desafiar nuestra crítica. Así, a continuación se
tejieron algunas consideraciones en relación a algunos puntos considerados oportunos en cuanto
al cuidado, no queriendo significar con eso que muchas otras no sean merecedores de discusión.
LAS CONTROVERSIAS EN RELACIÓN AL CUIDADO
Fry (1990, 1991, 1993) es una autora que mas recientemente ha propuesto un modelo de
cuidado adecuado a su aspecto moral. Ella señala los atributos más usuales contenidos en el
concepto, tales como el cuidar como un modo de ser, como una pre-condición para ser iniciado
el proceso, como un ideal moral o social.
Las ideas de Fry ([Link]) inspiradas en un análisis filosófico realizado por Griffin (1983),
relacionan dos aspectos importantes en el cuidar: el aspecto de actividad y el aspecto de actitudes
y sentimiento. Ambos aspectos son considerados complementarios y relacionales es decir,
suceden en virtud de una relación enfermera-paciente.
Las actividades definidas como ayudar o asistir y servir o satisfacer son medidas a través
de la relación entre enfermera y paciente. Según Griffin esta relación es un tipo de contacto
personal que ocurre al ser desempeñadas tareas en función de necesidades y son denominadas
actividades de cuidar. No obstante, solo pueden ser consideradas realmente cuidado al ser
desempeñadas de un modo particular por la expresión de un componente emocional.
El cuidar entonces relacionado a una responsabilidad de responder a una necesidad, es
visto por Fry (1990’, 1991, 1993) como un fenómeno moral y Griffin (1983) alerta sobre el
componente cognitivo de ese aspecto moral representado por la percepción de la necesidad y del
deber en satisfacer la necesidad.
Otros autores (Noddings 1984, Mayeroff 1971) han resaltado esa cuestión de deber o de
obligación en el cuidar y han causado algunas reacciones.
Lo que motiva el cuidar, independiente de gustar o no está relacionado a un sentimiento,
a un llamado a una comprensión para ayudar a quien o aquello que, conforme a juicio necesita.
Es hacer algo en el sentido de bien. No es un comportamiento impensado, al contrario, es
consciente en el sentido de responder a principios y valores morales.
El cuidado activa un comportamiento de compasión, de solidaridad, de ayuda en el
sentido de promover el bien, en el caso de las profesiones de salud, buscando el bienestar del
paciente, su integridad moral y su dignidad como persona.
El aspecto moral del cuidado, aunque bastante complejo, ofrece una excelente
contribución para otro aspecto al cual está íntimamente relacionado, la cuestión ética. Esos dos
aspectos discutidos en profundidad, pueden eliminar muchos dilemas éticos enfrentadas por las
profesionales de enfermería, contribuyendo ala definición o redefinición de muchas posturas en
la práctica profesional.
En las características del cuidado, se reconocen atributos deseables o idealizados, siempre
existe el lado opuesto, el de no cuidado. Algunos seres humanos pueden no estar motivados para
cuidar, aunque esa idea sea totalmente rechazada por autoras como Roach (1993) y Boykin y
Schoehoffer (1993).
Hay personas no inclinadas a desarrollar actividades encajadas dentro de lo que se
pretende significar por cuidado o por lo menos, no en su totalidad. Además de eso, aún las
actividades que exigen o incluyen comportamientos de cuidar, muchas personas, cuidadoras, no
presentan necesariamente comportamientos de cuidar.
Es bastante común que trabajadores, en el área de enfermería, desarrollen solo tareas, es decir,
cumplir una obligación de trabajo, solo como una actividad de remuneración, un medio de
sobrevivencia. No existe, en este caso, una real involucración, un compromiso (moral) con la
profesión o actividad. A veces son cuidadoras eficientes, responsables, pero demuestran una
actitud bastante distinta y fría con los pacientes. De otro lado, hay personas que desempeñan su
trabajo con compromiso, con involucración, con placer. Normalmente son cuidadoras bastante
sensibles que consiguen expresar su sensibilidad.
Cabe preguntar si en esos dos casos, el cuidado deja de existir, o sea, si los pacientes, no
recibirán el cuidado de enfermería. Morse y otras (1991) afirman que si una enfermera no
demuestra comportamientos de cuidar y si, aun así da cuenta de las actividades proporcionando
un cuidado satisfactorio, el concepto de cuidado será inadecuado o inapropiado como tema
central para una teoría de enfermería.
Se considera aquí que el cuidado por sus múltiples características y principalmente por
ser interactivo y no desarrollado por máquinas, presenta también variedades en sus expresiones
de cuidar y muchas veces las cuidadoras fallaran en el cuidado, aún habiendo buenas
intenciones. Parece que el cuidado en su sentido ideal no se procesa pero no deja de ocurrir o
mejor, el cuidado no ocurre pero las interacciones de enfermería son realizadas.
Adelia, una enfermera considerada eficiente, responsable, sensible, con muchos de los
atributos necesarios para el cuidar , recuerda una situación en que al intentar ofrecer apoyo a una
paciente, en verdad desencadeno una reacción adversa que, analizada desde el punto de vista de
cuidado, sería considerada como inapropiada. Roce (1997) ilustra con una situación similar en
que, en virtud de una defunción, se volvió más obesa y sedentaria. Al ser sometida a un
procedimiento, una inserción de cánula en la vena, por el médico, la enfermera que lo ayudaba,
en la tentativa de amenizar la tensión, comentó que las venas simplemente habían desaparecido.
Después de varias tentativas para que las venas se tornasen visibles, la enfermera dijo “la
próxima vez que usted venga al hospital para cirugía tendrá que hacer ejercicios por 6 meses, así
sus venas quedarán tales como las de Schwartzenegger”. Rose refiere que rompió en llanto, ella
se sintió avergonzada y culpable de no realizar más sus ejercicios, además de otros recuerdos que
le vinieron a la mente, relacionadas a sus actividades anteriores.
Hay pormenores y hechos que a veces no son relatadas por los pacientes. Además de eso,
en nuestra realidad la institución de salud a veces no utiliza registros detallados de sus pacientes,
solo aspectos sucintos de examen y evaluación diagnóstica. Es bastante común que la
enfermería, no tenga el hábito o no tenga espacio garantizado para sus registros, ni personal
suficiente para realizarlos. El tiempo de permanencia del paciente a veces es mínimo, no
permitiendo un registro más detallado, tampoco una interacción más prolongada.
La enfermera Zaida, recuerda una vez que al acompañar a un familiar para realizar una
cirugía, un miembro del equipo de enfermería entró en el cuarto para verificar los signos vitales
de admisión. Entró sin decir una palabra, y actúo. Debe haber presumido que la paciente era la
persona que estaba sentada al borde de la cama, sin embargo estaban tres personas en el cuarto.
Esa fue la recepción en la unidad y fue la primera persona en entrar en contacto con la paciente.
El médico, durante el corto pase en la institución, fue la única persona que demostró alguna
preocupación y afecto, si así se puede decir, pues así que las condiciones de la paciente estaban
estables, prescribió el alta, justificando que sabía que la paciente se sentiría mejor y bien cuidada
en casa. Evidentemente, su actitud fue tomada en función de las condiciones del ambiente, que
por lo menos en aquella unidad, eran pésimas. Cumple hacer una observación a ese respecto pues
la paciente estaba internada en una unidad no privada. En la ocasión además de la aparente falta
de personal e indiferencia por las pacientes, la unidad estaba con problemas de materiales tales
como jabón, toalla, papel higiénico, sin contar la higiene que dejaba de desear. Se sabe que las
condiciones de hotelería por lo menos, son bastantes diferentes en unidades privadas.
Infelizmente, esa es una realidad en el actual sistema de salud del país, o sea, no todos reciben el
mismo tratamiento y cuidado.
No es preciso decir que el familiar de Zaida así como los otros miembros de su familia, se
sintieron extremadamente inseguros, además de sentir indignación de ser tratados con tanta
indiferencia. La paciente en cuestión, se sintió bastante solita, sin calor humano, desprotegida,
como relató más tarde. El medio ambiente como se verá más adelante, tiene un impacto en la
forma como se realiza el cuidado.
Las escuelas de enfermería han prescrito tradicionalmente algunos comportamientos y
posturas consideradas adecuadas y muchas inclusive enfatizan un comportamiento o actitud
caracterizada como postura profesional. Aunque no definida precisamente, la postura profesional
parece querer significar una actitud de discreción, de respeto de interés por el paciente, aunque
manteniendo una cierta distancia. De preferencia esa actitud debería ser también en relación a los
miembros del equipo de enfermería, aumentaría de actitud que demostrase autoridad e
imparcialidad. Esas y otras actitudes y comportamientos, componiendo a veces una larga lista,
han sido cuestionadas y han ocurrido muchos cambios con el pasar del tiempo.
Solo más recientemente, algunos comportamientos han sido discutidos y expresados en la
relación de cuidado, o sea, entre cuidadora y ser cuidado.
Varias pesquisas evidencian algunas de esos comportamientos en gran mayoría
percibidas por la enfermería. En relación a las características del cuidar percibidas por la
clientela, los trabajos aún parecen insuficientes. En ese sentido, existen algunas dificultades junto
a los pacientes que a veces no están dispuestos a relatar como ven el comportamiento de aquellos
que practican el cuidar. Otra dificultad es no entender lo que se está solicitando, o por
desconocer el significado de cuidar, o aún, por confundirlo con otros significados. Eso puede
indicar que en verdad, el cuidar /cuidado no es un término apropiado, sea por sus diferentes
connotaciones, sea igual por su desvalorización.
La literatura refiere que el cuidar se hace aparente en su ausencia, es decir, las personas
no consiguen ejemplificar situaciones de cuidado o enumerar términos que sean sinónimos de
cuidar y, sí recordar situaciones traumáticas y términos que caracterizan el no cuidado.
Otro aspecto, sugerido por Reverbys (1987), es que si la sociedad no valoriza el cuidado
¿cómo puede ser identificado?
Retomando Griffin (1983) y Marse y otras (1990, 1991), el cuidado estaría relacionado al
sentimiento. Esa nación de sentimiento, comportamiento, expresión emocional, o aún, elementos
o ingredientes del cuidar están relacionadas como se vió, al aspecto moral y deberían estar
presentes, en todas las categorías sugeridas por Morse y otras.
Considerando el cuidar como una interacción interpersonal, como una característica
humana e inclusive como una intervención terapéutica, elementos como respeto, consideración,
compasión deben estar siempre presentes.
Tal vez ese sea uno de los problemas actuales en las interpretaciones del cuidar. Para
algunas personas parece que esas categorías serían características aisladas en diferentes
abordajes. Otras parecen entender que el cuidado significa solo una tierna y recíprocas relación o
un demostración de cariño, encarado solo en el ámbito de ofrecer ayuda a través del cariño y del
contacto. Es evidente que existen las interpretaciones que admiten solo el cuidado como una
intervención terapéutica, una técnica, rechazando cualquier contacto más próximo con el ser
cuidado.
A veces se hace difícil identificar a la autora de un modelo teoría solo considera uno u
otro aspecto del cuidar o si para destacar el enfoque, no menciona las otras acciones y
comportamientos.
Las interrelaciones entre las categorías, cuando están existentes, no siempre están claras y
eso parece haber contribuido para que no haya entendimiento satisfactorio, generando varios
equívocos y confusiones. A veces la impresión es en la perspectiva de los miembros de las
unidades clínicas, el significado de cuidar / cuidado varió bastante. En la unidad de oncología,
por ejemplo, fue descrito y observado por la dimensión de intimidad y de carácter espiritual. En
la unidad de tratamiento intensivo, por el carácter, por excelencia técnico. En emergencia, por el
carácter técnico, político y legal. En pediatría, por las dimensiones de seguridad, involucración y
manutención del trabajo de la unidad. Ese fue apenas un aspecto del estudio de lay, cuyo objeto
fue propiciar una mejor comprensión sobre el hospital como un sistema cultural y aclarar el
significado de cuidar / cuidado. Del estudio participaron enfermedades del área administrativa y
de las áreas clínicas, médicas, pacientes y demás integrantes del equipo de salud.
El estudio tuvo como característica generar teoría y, en un primer momento, reveló una
teoría substantiva, denominada teoría diferencial, que reconoce el cuidado diferencial como un
proceso social dinámico resultante de varias creencias, valores, y comportamientos expresados
acerca del significado de cuidar / cuidado.
El cuidado diferencial está relacionado con las fuerzas de carácter educativo, social,
humanístico, religioso / espiritual y ético, y también de las fuerzas políticas, económicas, legales
y tecnológicas. Esas fuerzas ocurren de una forma dialéctica dentro de una cultura
organizacional y son influenciadas por fuerzas sociales dominantes en la cultura externa (cultura
americana, en el caso de estudio).
La teoría formal generada -teoría del cuidado burocrático- se caracterizó por la dialéctica
entre la tesis tradicional del cuidado como una dimensión humanística y la moderna antítesis del
cuidado como una dimensión burocrática.
Los estudios de Larson (1986) y de Mayer (1987) evidencian algunos puntos de similitud
a partir del contacto y de la clientela. En la perspectiva de la clientela, de que el cuidado es
visualizado de forma fragmentada, no incluyendo todas sus dimensiones – conocimiento,
habilidades, emociones, etc.
El énfasis en los aspectos emocionales del cuidado, altamente priorizada en los reciente
trabajos sobre el cuidar, es un punto que merece análisis.
Las pesquisas y las teorías han centrado la atención en acciones y comportamientos de
cuidar de las cuidadoras y usualmente, las investigaciones han priorizado las percepciones de la
cuidadora en relación al cuidar. Esos estudios han evidenciado que las enfermedades valorizan
los comportamientos expresivos como más importantes. Eso contrasta bastante con los estudios
desarrollados sobre la percepción de los pacientes en relación al cuidar, en que los
comportamientos instrumentales son juzgados como más importantes en la realidad americana.
En el capitulo anterior se vio que los pocos estudios sobre el cuidar en el Brasil, considerando la
percepción de la clientela, muestran una valorización del comportamiento expresivo.
Es interesante hacer la salvedad que, entre los estudios, algunos muestran pequeña
variación entre la valoración del área instrumental y expresiva, considerando principalmente el
tipo de ambiente. Como ejemplos están los trabajos de Ray (1987) en que los comportamientos
de cuidar de los profesionales de salud, están relacionados al contexto y al tipo de función
desempeñada. En el área administrativa, el cuidar / cuidado fue definido por la forma como era
desempeñado; o sea, en términos de competición y de éxito en la obtención de recursos humanos
y materiales con miras a preservar la economía de la organización. Las enfermeras
administradoras, aunque poseedoras de atributos de cuidar, tenían la función de mantener la
política y la economía organizacional de modo que el cuidado fuera prestado de forma adecuada.
Por lo general, se ponían el conflicto los objetivos de la organización y las necesidades de
cuidado de los pacientes. Los factores, contexto y condición de salud parecen influenciar la
visión del cuidado, con todo, aún así predomina el aspecto instrumental.
En el estudio realizado en el Brasil por Waldow y otros (ver capítulo IV) evidenció que a
diferencia de la realidad americana, los paciente enumeran elementos del cuidar, prioritariamente
concernientes del área expresiva. El estudio de Silva (1998) también muestra que los pacientes
destacan bastante los aspectos afectivos.
Infelizmente son insuficientes los estudios, tanto en la realidad americana como en la
brasileira para poder afirmar que sean características culturales. Una hipótesis a ser sugerida es
que, en la realidad americana, la competencia, en el sentido de desempeño técnico y de
conocimiento es una exigencia del consumidor en cualquier servicio, lo que parece no ocurrir en
la realidad brasileira. Por otro lado, la cultura americana, a semejanza de las culturas europeas, se
caracteriza por un comportamiento menos efectivo en lo que concierne a las emociones. Ya en el
Brasil, los conocimientos son priorizados, formando parte de la llamada cultura latina.
Otro item bastante enfatizado por algunas estudiosas del cuidado (Noddings, 1984;
Roach, 1993; Watson 1988) es la característica de reciprocidad del cuidado. Para esas autoras, el
cuidado es responsivo, o sea, el cuidado resulta en un comportamiento como respuesta. Benner
Wrubel (1988), por ejemplo, afirman que la cuidadora queda enriquecida en el proceso de cuidar.
Se hace difícil, sin embargo, visualizar cómo reacciona el paciente en respuesta. Se
pueden observar modificaciones relacionadas a las acciones terapéuticas como alivio del dolor,
caída de la presión, temperatura, mejora de la cicatrización, etc. En cuanto a las acciones
relativas al área expresiva, ellas son menos visibles a no ser que sean cuestionadas o verificadas
a través de señales subjetivas como sonrisas, apariencias relajadas, tranquilos, y en algunos
pacientes a través de su colaboración en el cuidado, lo que puede denotar una comprensión de las
orientaciones proporcionadas. Algunos pacientes verbalizan su apreciación y agradecimiento,
pero todas esas señales pueden ser simplemente en función de la personalidad o de la condición
del paciente, entre otros.
También de observa en la cultura brasileira que personas de origen humilde agradecen
frecuentemente el cuidado recibido como si estuviesen obteniendo un favor, en vez de un
derecho.
En la dimensión de esta obra, es importante resaltar que el cuidado necesariamente no es
recíproco. Dependiendo de la situación, la persona que necesita de cuidado puede no responder,
o mejor, el cuidado puede no surtir ningún impacto porque el paciente puede estar inconsciente o
imposibilitado en el momento, en función de sentirse amenazado, o simplemente no estar
sintonizado con la cuidadora o igual mostrar indiferencia con un comportamiento más afectivo o
más distante.
No significa que, al no demostrar o responder, el ser cuidado no sienta la diferencia entre
comportamientos de cuidado y no cuidado; puede haber una incapacidad de expresar en el
momento. El dolor, el miedo y la preocupación con su situación es el centro de atención del
paciente. La diferencia, con todo, es que en caso no se sienta totalmente cuidado podrá sentirse
amenazado.
En general, pacientes (o clientes) no están interesados solo en recibir un tratamiento
cariñoso. Ellos quieren sentirse seguros y confiados de que, además de ser seres humanos,
tendrán el equipo de salud desempeñando sus funciones con conocimiento y habilidad. Una
cuidadora que demuestra extrema eficiencia pero que sea ruda o indiferente puede transmitir al
paciente sentimientos de soledad y de carencia, agravando su vulnerabilidad. Por otro lado,
alguien extremadamente delicada, interesada y afectiva, pero con falta de experiencia,
conocimiento y habilidad técnica, puede producir en el paciente sentimientos de inseguridad,
incomodidad y amenaza.
Para que el cuidado ocurra realmente en su plenitud, la cuidadora debe expresar
conocimiento y experiencia en el desempeño de las habilidades técnicas, en la prestación de
informaciones y en la educación al paciente y su familia. A eso debe conjugar expresiones de
interés, consideración, respeto y sensibilidad, demostradas por palabras, tono de voz, postura,
gestos y toques. Esa es la verdadera expresión del arte y de la ciencia del cuidado: la conjugación
del conocimiento, de las habilidades manuales, de la intuición, de la experiencia y de la
expresión de la sensibilidad.
El cuidado, aún en el silencio, es interactivo y promueve el crecimiento. Ayudar al
paciente a crecer involucra ayudarlo a enfrentar momentos difíciles, manteniéndose presente y
solidaria, y auxiliándolo a extraer significada de la experiencia vivida. El cuidado auxilia en el
proceso de cura, acelerándolo y haciéndolo menos traumático.
Hay situación en que se consigue establecer una especie de mutuo entendimiento, de
reconocimiento y de afirmación entre cuidadora y el ser cuidado o familiar. Normalmente, son
situaciones de extrema vulnerabilidad y con pacientes terminales. La experiencia a continuación,
vivida por Luisa, demuestra la importancia de la presencia en el cuidado.
Luiza cuenta que nunca olvidó una situación ocurrida cuando trabajaba como enfermera
jefe de una unidad pediátrica. Había una niña, rubia, delgada, con diagnóstico de leucemia y la
previsión era que no tenía mucho tiempo de vida. Era una niña bastante quieta pero muy
afectiva. Luiza sabía como y porqué la niña se aficionó a ella y siempre al llegar a la unidad, ella
venía a verla. Luiza la sentaba en las rodillas los apuntes haciendo las anotaciones y varias veces
quedaban, ella haciendo su trabajo y la niña, quieta, con el rostro pegadito al de Luiza habló que
no podían salir pero que, la llevaría a ver la ciudad. La llevo a la terraza, del edificio y allí le
mostró la ciudad, el cielo, los árboles, los carros y las personas allá abajo. Jugaron a la ronda y
ella reía, pareciendo feliz. Poco tiempo después ella vino a fallecer durante la madrugada. Al
llegar a la unidad, el equipo de enfermería dio la noticia a Luiza y la llevaron a la sala donde
habían dejado su cuerpecito para que se despidiera, antes de enviarlo a la morgue del hospital.
Luiza cuenta que quedó muy conmovida por el gesto y pudo quedarse algunos minutos entonces
al lado de aquel pequeño angel rubio y llorar.
Sin expresarlo verbalmente, Luiza y la niña consiguieron establecer una interacción en
la cual el interés y afecto de Luiza hicieron a la niña feliz. De la misma forma, el equipo de
enfermería mostró consideración y cuidado para con ambas.
No es muy fácil entender y generalizar lo que Watson (1988), entre otras autoras, refiere
por entrar en la experiencia del otro ser. La cuidadora tendrá mayores posibilidades, por medio
de la empatía, interés y envolvimiento para entrar en la experiencia del ser cuidado, aunque éste
para entrar en la experiencia de la cuidadora parece ocurrir más bien raramente, justamente por
estar centrado en sí mismo, en su situación.
Como en el ejemplo de la niña parece hubo una comunión, pero en el sentido que la niña
se sintió amada y protegida. Luiza llenó sus necesidades de afecto. En ese caso, ella no estaba
prestando cuidado directo, sin embargo fue escogida, demostrando su carencia, debilidad, y
Luiza respondió a su llamado. En general el cuidado que ella necesitaba técnicamente, era
doloroso.
Tal vez el término reciprocidad no sea el más apropiado pues puede haber un
reconocimiento, aceptación y apreciación del cuidado, pero reciprocidad significa dar y recibir
mutuamente, y dar en retorno pués es un intercambio. Esa idea puede llevar a interpretaciones
equivocadas, como es el caso de prestar cuidado con una intención de retorno.
La literatura menciona que la intención real de cuidar es no esperar reciprocidad. El
cuidado es despertado por el deseo natural de ayudar e involucra esperanza, lo que, conforme
mayeroff (1971), difiere de expectativa, lo cual prevee un determinado resultado de
comportamiento. Es el caso que ocurre en las situaciones de enfermedad en que los cuidadores
tienen una expectativa de que el paciente deberá vencer la incapacidad, la enfermedad o la
muerte. De la misma forma, es el caso de pacientes muy quejosas e insatisfechas, a pesar de los
esfuerzos realizados por las cuidadoras, no es incomún que esas pacientes despierten reacciones
de desagrado por parte del equipo, pués ellas deberían responder de manera diferente, conforme
lo esperado, o sea atendiendo a las expectativas según los esfuerzos realizados. En caso el
paciente no consiga responder a las expectativas, surge un sentimiento de impotencia y
frustración por parte del equipo.
El cuidar, en ese sentido, puede ser entendido como altruista, significando no querer
obtener beneficio o resultado, sino sólo asegurar y ayudar que el ser cuidado obtenga lo máximo
de bienestar posible, a partir de sus condiciones. Eso puede incluir alivio del dolor, consuelo
espiritual, confianza, resignación, sentirse amado, respetado, limpio, libre de olores, descansado,
protegido, entre otros. Según algunos autores (Noddings, 1984;, Roach 1993), el cuidado es un
fín en sí mismo.
El cuidado no tiene tiempo ni espacio o sea no hay futuro, solamente el momento es
experimentando en su totalidad. El espacio es absoluto.
Una cuestión que merece ser considerada es el medio ambiente. A veces se hace difícil,
sino imposible, favorecer el cuidado en la forma discutida, hasta entonces, si el ambiente es
hostil, si el equipo no valoriza el cuidado tratando a las pacientes como objetos y si la institución
como un todo no ofrece apoyo para que el cuidado ocurra. En ese sentido la enfermería necesita
hacer uso del poder del cuidado para garantizar el ambiente propicio o, en otras palabras, un
ambiente de cuidado, involucrando el medio físico, el administrativo y el social.
Por medio ambiente físico son consideradas las condiciones físicas, es decir, instalaciones
adecuadas, equipamiento y material suficiente y en condiciones para uso.
El medio ambiente administrativo resulta de la valorización del cuidado por la
administración de la institución, la cual debe proveer de material y de personal suficiente, con
preparación técnica buscando la calidad de la atención. Además de eso, incluye el apoyo en el
planeamiento y en el desarrollo de las actividades de enfermería en la prestación del cuidado.
Por medio ambiente social se consideran las actitudes y comportamientos del equipo de
enfermería en lo que atañe al cuidado, de las relaciones entre los miembros del equipo y entre los
demás miembros del equipo de salud. Solicitud, respeto, paciencia y consideración son la base
para una buena relación y esos elementos ya deben estar presentes desde la entrada del paciente/
cliente en la institución.
Para que el medio ambiente de cuidado sea favorecido bajo esos tres aspectos, es
necesario que cuidadores entiendan el significado del cuidar y lo valoricen sintiéndose
motivados, empoderados para que el cuidado sea una práctica en la realidad de la enfermería y
de todo el sistema, y no sólo de un sueño.
Son frecuentes los casos de omisión, de mala práctica, negligencia o grosería en función
de la falta de personal de material y de preparación de las personas involucradas en el cuidad.
Una persona que necesita un examen, una consulta o hasta hospitalización, sienta inseguridad y
amenaza y pueda entrar en pánico si al ser admitida en la recepción, fue recibida con
indiferencia, desconsideración o grasería.
Si el cuidado es realmente importante y significativo, debe ser reconocido no sólo por
aquellas personas que son cuidadoras profesionales sino por todas las personas que directa o
indirectamente están involucradas en ello, y es ahí que se habla de cuidado humano pués en
verdad todos somos o deberíamos ser cuidadores. La enfermería entre tanto., por el mayor
contacto con la clientela y por ser formalmente educada para el cuidar profesional, tiene como
responsabilidad la iniciativa de practicarlo, de promoverlo y de hacerlo visible.
En relación al medio ambiente, es importante traer algunos ejemplos más. Otros items ya
discutidos podrán ser identificados en los ejemplos a continuación, tales como el poder, o mejor,
la falta de poder y el reconocimiento del cuidado, su desvalorización, la negligencia, la falta de
responsabilidad entre otras que, en otras palabras constituye el no cuidado.
CUIDADO EN ENFERMERIA.
Débora recuerda una situación ocurrida al inicio de su carrera como enfermera
responsable de la unidad quirúrgica de un pequeño hospital de la red privada que que atendía la
especialidad de ortopedia. Su responsabilidad incluía supervisar, además del centro quirúrgico
con dos salas de cirugía y una sala pequeña para cirugía de ambulatorio, el centro de material y
esterilización y la sala de recuperación post-Anestésica. La dirección del hospital, compuesta
por médicos, no parecía ar el valor real al cuidado, pués aunque verbalizasen la importancia del
servicio de enfermería y el cuidadoa las pacientes, las prioridades eran: primero el lucro;
segundo la satisfacción de las necesidades del cuerpo médico, terero la atención cada vez mayor
de pacientes. La falta de material era constante en todos los sectores. El personal de enfermería,
compuesto casi en su totalidad por atendientes de enfermería, no era suficiente para atender las
necesidades de los pacientes. Débora vivía en constante fricción con la dirección del hospital,
implorando personal y material y exponiendo los riesgos a que estaban sujetos los pacientes.
Cierto día, la bomba explotó en las manos de la propia Débora, como ella misma relata.
Sin encargada en la sala de recuperación post-anestésica después de 15 horas, se vió solita para
recibir a los pacientes de la secuencia quirúrgica la tarde. Normalmente el mayor movimiento era
por la cuando contaba con una atendiente fija y en caso de necesidad, con una atendiente de
algún otro sector. La atendiente terminaba su tiempo a las 15 horas, a veces se quedaba hasta
más tarde si fuese necesario. O si ella se pudiese quedar. Aquel día ella no podía quedarse más
allá de las 16 horas. Débora no consiguió otra persona y, para empeorar la situación se había
aumentado cirugías que no contaban en la programación.
Alrededor de las 18 horas, Débora estaba con 8 pacientes recién operados, siendo que los
tres últimos habían llegado casi al mismo tiempo. Uno de ellos, una criatura sometida a una
intervención ambulatoria, estaba con la madre en una salita reservada para ese tipo de caso.
Certificándose que la paciente estaba bien, pidió a la madre que la llamen, si fuera necesario.
Uno de los médicos anestesistas que atendía en el hospital, tenía el hábito de entregar a
los pacientes todavía entubados a la sala de recuperación, a pesar de los insistentes reclamos y
discusiones de Débora con relación a eso.
De los 8 pacientes, dos todavía estaban entubados. Era imposible para Débora controlar
los signos vitales conforme las rutinas, administrar medicación y supervisar las condiciones,
sicionamiento y curaciones, además de dar informaciones a las que despertaban,
tranquilizándolas.
Al verificar la presión de uno de los pacientes recién llegados, Déboraprocuró, con el
mirar, chequear a los demás y súbitamente sintió un frío y un temblor en las piernas por cuestión
de segundos. Aún estando más distante, uno de los pacientes recién llegados y todavía entubado,
parecía no estar respirando. Débora dejó todo, temerosa corrió para la cama del paciente y
constató que el mismo estaba en hipoxia.
Mientras intentaba conectar el respirador, gritaba por ayuda, fue un laberinto. Los
médicos que acudieron intentandorecuperar al paciente pedían eso y aquello, y Débora como en
trance recuerda que consiguió ayudar en lo que pudo. Alcanzando material, preparando
medicación y, aún chequeando a los demás pacientes.
El paciente, un joven de 23 años que se había internado sólo para retirarle una astilla
metálica de uno de los miembros inferiores, se recuperó, pero quedó con una lesión cerebral.
Débora jamás olvidó el incidente y aunque, consciente de que no podría haber hecho
mejor, en el fondo se sentía culpable por no haber sido más firme negándose a aceptar las
condiciones de trabajo tales como eran las de institución.Aún habiendo ocurrido hace cerca de 25
años, las condiciones de aquel hospital en particular eran bastante precarias y hoy en día
inadmisibles.
Aún en relación al medio ambiente, una situación que también denota el no cuidado,
ocurre con la madre de Alice en un hospital de bastante prestigio y con un equipo de enfermería
compuesto de enfermeras, auxiliares y técnicas de enfermería. Al ser retirada de la unidad de
tratamiento donde había permanecido por cerca de 24 días, de las cuales 16 entubada, Alice
encontró a su madre en el cuarto, sobre la cama de la forma probablemente había sido
transportada de la camilla, sin estar cubierta y un cateter de oxígeno suelto, en el suelo. Ella se
había internado por presentar enfisema respiratorio y luego en seguida presentó obstrucción
intestinal, siendo llevada a cirugía. Realizó dos cirugías y en la última se constató trombosis
mesentérica. Sus condiciones empeoraron y siguieron varias irregularidades en función de su
debilidad y edad.
Encontrar a su madre allí encima de la cama, abandonada y sin oxígeno (que felizmente
parece no haber hecho falta) fue un choque para Alicia, pués eran casi cerca de 20 horas y ella
había llegado a la unidad al fin de la tarde.
En los episodios relatados, se puede evidenciar la presencia de varios aspectos tales
como la irresponsabilidad, la falta de visión, de iniciativa, y el descuido por parte del equipo de
enfermería, principalmente por parte de las enfermeras, en lo que concierne a la administración
del cuidado.
Los hechos demuestran falla en la enseñanza del cuidado y se puede concluir que la
valorización del cuidado realmente debe iniciarse primero en el interior de la propia enfermería.
EL PROCESO DEL CUIDAR
El proceso del cuidar es la forma como se da el cuidado. Es un proceso interactivo entre
cuidadora y ser cuidado; en que la primera tiene un papel activo, pués desenvuelve acciones y
comportamiento de cuidar. El segundo ser cuidado, tiene un rol , más pasivo y, en función de su
situación, puede contribuir con el cuidado, al desempeñar un rol menos pasivo y ser responsable
del propio cuidado en situaciones de educación para la salud.
El proceso de cuidar es definido aquí como el desarrollo de acciones, actitudes y
comportamientos basados en conocimiento científico, experiencia, intuición y pensamiento
crítico, realizados para y con el paciente / cliente / ser cuidado, en el sentido de promover,
mantener y / o recuperar su dignidad y totalidad humana. Esa dignidad y totalidad engloba
sentido de integridad y la plenitud física, social, emocional, espiritual e intelectual en las fases
del vivir y del morir. Y constituye, en último análisis un proceso de transformación de ambos,
cuidadora y ser cuidado.
Se sugiere que las variables de la cuidadora y la forma como actuar en el momento del
cuidado sean enfatizadas por profesores (as) de enfermería ya que son responsables, en cierta
medida, de la socialización para el cuidado profesional.
Las acciones de la cuidadora deberá converger para que el cuidado produzca crecimiento,
transformación, no importando las circunstancias, pués la finalidad del cuidado es ayudar a
crecer sea para la vida sea, para la muerte, sea para la incapacidad.
Como las informaciones en lo que atañe al ser cuidado todavía son insuficientes, algunos
items durante el cuidado pueden ser traídos a discusión.
El cuidado no tiene tiempo ni espacio, se inicia antes de la interacción del cuidado
propiamente dicho, entre cuidadora y ser cuidado, y se prolonga después de su término,
produciendo efectos y propiciando cambios que podían contribuir para los próximos momentos
reales, es decir, en que la interacción se concretice con la presencia de ambos. El momento de
cuidar, está representado por un movimiento ondular traducido por tiempo y espacio indefinidos;
el movimiento es evolutivo, energético, transformativo y por eso, estético.
Para que ocurra el cuidado, la cuidadora primeramente percibe la situación y el paciente
como un todo. Ya en ese momento el pensamiento crítico a través de la reflexión inicia su
proceso. Tomando conocimiento de la situación y del paciente, la cuidadora sugiere
cuestionamientos e hipótesis, como por ejemplo ¿qué situación es esta? ¿cómo se caracteriza?
¿ quién es este paciente? ¿cuál es su historia?. Esa fase puede ser llamada de pre-reflexión.
Enseguida la cuidadora identifica la necesidad de cuidado y verifica los medios
disponibles para que el mismo se realice (personales, materiales, estructurales, sociales). Es el
inicio de la acción de la cuidadora. Esa acción incluye el desarrollo de la interacción
interpersonal, ofrecimiento de un ambiente adecuado (limpieza, privacidad, seguridad, etc);
expresión de aceptación del ser cuidado y familiares, por medio de palabras, toques, mirar,
gestos, postura corporal, etc. Ofrecimiento de presencia real, significando estar centrada en el
paciente y su situación, estar con presencia de cuerpo y alma, empatía demostración de seguridad
y eficacia en el desempeño de las intervenciones o procedimientos necesarios.
Durante la acción la cuidadora se comunica, aunque no haya necesidad de palabras se
sugiere hablar en tono suave, evitando paternalismos como si el paciente fuese un bebé, aún con
pacientes inconcientes. El cuerpo comunica y en ese sentido, las variables de la cuidadora
desempeñan un papel bastante importante, principalmente considerada la motivación y los
sentimientos.
La acción es también reflexiva. Mientras la cuidadora desempeña la acción, hace
preguntas, hipótesis, y ya estará también, evaluando. ¡Cómo se presenta la situación? ¿están
siendo adecuados los medios? ¿necesitaré modificarlos?.
Durante y después de la acción la cuidadora chequea la reacción del paciente y, en ese
proceso, la reflexión es más bien objetiva. La cuidadora reflexiona sobre lo que se hizo hasta
entonces, cómo se hizo, quién ejecutó la acción, las reacciones y condiciones del medio
ambiente, material, así como reflexiona sobre sus valores y sentimientos en relación a la
situación.
Hace una evolución general del evento y se ve como cada componente involucrado se
comportó, paciente, equipo de enfermería, familia, equipo de salud.
Esa reflexión tiene el objetivo de auxiliar en el aprendizaje, en la actualización de las
cuidadoras y en la mejoría del cuidado.
Las respuestas y las actitudes en relación al cuidado son analizados para verificar si el
paciente / ser cuidado obtuvo algún beneficio o bienestar.
Las intervenciones de enfermería de orden técnica, planeadas por la propia enfermería o
prescritas por el equipo médico, son evaluadas de forma objetiva, en general en general por
medio de reacciones físico químicas de práctica, valores y niveles estandarizados de monitoreo
de las funciones vitales.
Las intervenciones de orden espiritual, entre otras, son averiguadas junto al propio
paciente o familia, por observación de señales subjetivas tales como relajamiento muscular,
disminución del dolor, incomodidad y ansiedad, expresión facial y corporal, tono de voz etc.
De forma general el proceso de cuidar involucra transformación de ambos, ser cuidado y
cuidadores. Algunos datos han sido proporcionados sobre eso por la literatura y datos de
investigación.
Por parte del ser cuidado, el crecimiento es considerado como una actitud más pasiva y
serena frente de las experiencias de pérdida, incapacidad, enfermedad o muerte.
El conocimiento de sí mismo y de sus potencialidades traen mejor auto estima, confianza
en sí misma y en la situación, trayendo auto satisfacción al paciente. Además de esto, ocurre el
alivio del dolor, el consuelo, la tranquilidad, la preservación de la identidad, el bienestar, entre
otros.
En lo que se refiere a la cuidadora. El crecimiento se traduce en satisfacción, sensación de
deber cumplido, realización, mejora de la auto – estima, placer, y humanismo.
Cuando el cuidado es percibido de esa forma es frecuente fortalecer la identidad
profesional, la valorización del cuidado y eso contribuye al poder mejorar t ser más.
Aún constatando que el cuidado posibilita crecimiento para el ser cuidado, es frecuente
que las cuidadoras evidencien “stress”, lo cual dependiendo de la situación, de la involucración,
y de la responsabilidad, puede ser mayor o menor. Si las condiciones del medio ambiente no
fueran adecuadas puede haber insatisfacción y la vulnerabilidad aumenta haciendo de la
profesión una fuente de fustración.
Determinadas situaciones se vuelven bastante estresantes para el equipo de salud, debido
a sus características. En situaciones críticas, unidades que reciben pacientes terminales, con sida,
niños, casos de mutilación y de quemados, necesitan usar mecanismos de ‘coping’ o sea recursos
para lidiar con la frustración, depresión, indignación, en fin, con el stress. En este sentido, es
beneficiosa la auto-reflexión, la conciencia del rol y del significado del cuidar / cuidador(a).
Es importante e imprescindible la ayuda por medio de un sistema de apoyo específico
proporcionado por la organización y un sistema informal como la integración con el equipo y el
apoyo administrativo. Estos podrían ser conseguidos con el ejercicio del cuidado humano dentro
del ambiente organizacional.
Las primeras fases del momento de cuidado, tales como sobre todo la percepción y la
identificación, necesariamente no ocurren de formas secuenciales y pueden ser simultáneas.
En relación al ser cuidado, es posible percibir que el paciente está vivenciando una
experiencia única. El reflexiona sobre su situación y se deben plantear cuestionamientos, dudas,
e hipótesis, aunque no siempre verbalizadas: ¿Qué estoy haciendo aquí?, ¿Qué harán conmigo?,
¿Cuál es mi situación?, ¿Tengo algo grave?, ¿ Voy a morir?, ¿Cómo voy a hacer con mi familia,
mi trabajo?, ¿Cómo me deberé comportar?, ¿Eso va a doler?, ¿Será eso realmente necesario?,
¿Quiénes son esas personas?, ¿Qué están queriendo decir? Y, así en adelante.
La aceptación esta relacionada a la disponibilidad y a su decisión de aceptar el
tratamiento, el cuidado, la situación. Es común que las personas retrasen y eviten resolver sus
problemas de salud por miedo. El hecho de aceptar el cuidado es una decisión, no queriendo
significar que el paciente acepte pasivamente todo que hicieron con él. En ese sentido, la
colaboración es otro factor que puede denotar la aceptación o no, y evidentemente depende del
nivel de comprensión, de la conciencia, de cuánto fue informado y solicitado para eso, y de su
deseo y motivación para vencer sus dificultades.
Por lo expuesto, se puede deducir que el abordaje cariñoso, interesado y respetuoso, y el
esclarecimiento y educación del paciente constituyen elementos claves para la tranquilidad,
seguridad, confianza, colaboración y aceptación del cuidado.
La respuesta del ser cuidado puede ser observada a través de varias señales subjetivas,
tales como quejas, dudas y preguntas, o por el silencio, además de las respuestas objetivas.
También la reflexión debe estar presente, relacionada a dudas y preguntas concernientes a su
futura condición y a su desempeño.
Como ya se afirmó antes, debe ocurrir una transformación, fruto de la experiencia vivida.
Si el cuidado fuese otorgado con todos los elementos necesarios, la experiencia puede ser
positiva y el ser cuidado puede enfrentar mejor su futura condición, tener una muerte serena y/o
inclusive apreciar mejor la vida y su propio ‘self’.
Las variables del ser cuidado constituyen factores importantes para que el proceso de
cuidar ocurra, y la cuidadora debe tener, en la medida de lo posible, conocimiento de esas
variables.
El ‘background’ compone la historia de vida del paciente, su historia de salud, sus valores
y cultura. Hay situaciones en que esos datos no son proporcionados frente a las condiciones en
que es recibido y el grado de información que los familiares poseen, cuando están presentes
sobre la historia de vida y de salud del paciente.
La motivación es una variable importante y constituye la disposición para ser cuidado, su
disposición para ayudar y su deseo de crecer, incluyendo deseo y voluntad de vivir, aumento de
conocimiento y aceptación frente a los misterios de la vida y la muerte.
Las expectativas del ser cuidado tiene una gran influencia en la forma como se procesa el
cuidado. Las experiencias previas con salud, enfermedad, hospitalización, y con cuidadores, son
importantes para ayudar o para dificultar el cuidado, y su conocimiento puede auxiliar a
amenizar estados de ansiedad, en caso de que las experiencias hayan sido negativas.
El conocimiento de los rituales de cuidado, es una variable importantísima para asegurar
que el cuidado sea significativo. Respetar esos rituales intentando adaptarlos a las rutinas de la
organización, acarrea mayor satisfacción y confianza.
La familia es otra variable importante, su presencia y cariño son fundamentales y el
equipo debe estar atento, aclarando, informando, y dando apoyo, pues así habrá gran ayuda para
el crecimiento del ser cuidado. Si la familia no se siente suficientemente aclarada, si los
miembros del equipo son indiferentes a los sentimientos y necesidades, la familia, en vez de
ayudar, puede dificultar el proceso de cuidar. Familias ansiosas, en función de la gravedad de la
situación del paciente, o con falta de información, a veces provocan reacciones negativas por
parte del equipo de salud. En verdad, en la mayoría de las veces, la familia también necesita de
cuidado y puede a través de su comportamiento, estar expresando y solicitando eso.
Si la organización se caracteriza en general por el cuidado humano, los paciente y
familiares se comportan de forma bastante tranquila, pues se sienten seguros, respetados,
informados y saben que serán tratados con dignidad y consideración.
La variables de la cuidadora se componen de motivación, experiencia, conocimiento,
habilidades técnicas, capacidad para cuidar y sentimientos. Esas variables fueron también
definidas en función de la estatura, de las investigaciones y de la experiencia, vistas como
factores o atributos necesarios para que el proceso de cuidar se desarrolle.
La motivación incluye el deseo de cuidar, los valores, el compromiso y la ética de la
cuidadora. Está también bastante relacionada a la experiencia y al medio ambiente de la
organización, como valorización de la enfermería y del cuidado, apoyo, remuneración, etc.
La experiencia educativa acerca del cuidado proporcionada por la institución formadora
puede también influir, así como la experiencia con el sistema de salud, la relación con superiores
inmediatos y con el equipo, el manejo con la autoridad y la experiencia con situaciones previas
de cuidado. La intuición es también un componente esencial y bastante relacionado a la
experiencia.
El conocimiento representa no solo aquel adquirido en la academia, como también la
experiencia y el interés en mantenerse actualizada. Aunque las escuelas proporcionen el
conocimiento básico, las cuidadoras deben buscar la complementación del conocimiento,
actualizándolo, perfeccionándolo. La reflexión que debe ocurrir antes, durante, y después de la
acción de cuidar demuestra ese compromiso con el conocimiento.
Las habilidades técnicas componen la variable con que la enfermería está mas
familiarizada. Realizar procedimientos, como ya se mencionó anteriormente, en el paciente, es
diferente a realizar procedimientos para el paciente, interactuando con el mismo. De esta forma,
desempeñarlos mecánicamente, sin conocer de lo que se está haciendo y del motivo, pueden
ocasionar daños al paciente, además de contribuir al desprestigio de la profesión de enfermería.
La capacidad para el cuidar incluye el auto-conocimiento de la cuidadora. Mayeroff
(1971) es uno de los autores que enfatiza su necesidad. Solamente con el conocimiento de lo que
se es, se puede mostrar de lo que se puede ser. En adición a eso, el autoconocimiento favorece
conocer al otro ser. Otras capacidades involucran la responsabilidad, la obligación moral y la
energía. Las cuidadoras necesitan de energía para cuidar, pues, además de fortalecerse a sí
mismas, actuan como medios facilitadores para movilizar las energías de los paciente y de sus
familiares. Finalmente, la honestidad es también un atributo importante que capacita para el
cuidado.
En relación a los sentimientos, hay una vasta gama mencionada por pesquisas y estudios
sobre el cuidar como la compasión, la solidaridad, el amor, el respeto, la consideración, la
tolerancia.
Algunos estudios en desarrollo sobre el proceso de cuidar en la realidad brasileira
ciertamente pueden traer mas luz a las reflexiones sobre ese fenómeno.
Pollack – Latham (1991), describe las barreras para la realización del cuidado en
enfermería que parecen bastante oportunas. En opinión de la autora de este libro, esas barreras
están bastante relacionadas a un asunto que es la falta de poder en enfermería y6 la
desvalorización del cuidado. Las barreras pueden ser controladas o destruidas, en la medida que
la enfermería, como una comunidad, esclarezca su rol, definiendo sus enfoques y valorizando el
cuidado.
Entre las barreras que impiden o dificultan la realización del cuidado en la forma
idealizada, se citan el conflicto de valores en la profesión, la falta de involucración profesional,
la falta de un fuerte sentido del ‘self’ por parte de las cuidadoras, la falta de un ética específica,
menos dependiente de la ética, las decisiones médicas, la falta de conocimiento, el tiempo
limitado para la actualización y reflexión debido al exceso de responsabilidades y la gratificación
inadecuada. Eso a su vez, incluyen una inherente falta de control sobre la práctica profesional,
confusión en cuanto a las exigencias educativas, falta de apoyo para la práctica del cuidado y
despreocupación por el proceso de socialización.
CAPITULO VI
Las Demás Dimensiones y Espacios del Cuidado Humano en la Enfermería
En este capítulo, son retomados aspectos como la dimensión estética y la ética del
cuidado, la cuestión del cuidado en las áreas de educación y la administración, y la cuestión del
poder.
Freire (1989) refiere que muchos seres humanos solo viven, no existen, pues no
encuentran o no consiguen dar un significado a su vida. La idea de dar un significado a la
existencia recuerda el postulado de Heidegger (1969) de que el ser es constituido a través del
cuidado, lo cual es percibido por ese filósofo como una condición existencial, una forma de ser.
El cuidado, en este libro, a diferencia de lo que parece haberse asimilado y demostrado
en enfermería, no se limita solo a una acción técnica en el sentido de hacer, ejecutar un
procedimiento, sino también en el sentido de ser, expresado de forma actitudinal, pues es
relacional. Según Buber (1987) el ser humano se enfrenta consigo mismo solamente cuando está
en relación a otro ser humano.
Vale recordar una vez mas a Mayeroff (1971) que a semejanza de Martín Heidegger, dice
que el ser humano vive el significado de su vida por medio del cuidado ya que el cuidar es un
proceso (interactivo) de ayudar al otro ser humano a crecer y autorealizarse.
Las ciencias comportamentales también interpretan el cuidado como un proceso entre dos
o más individuos, que involucra crecimiento y cambio positivo en aquellos involucrados en el.
La cuidadora al cuidar, en su verdadero sentido, se relaciona con el otro ser, expresando
su conocimiento y sensibilidad, demostrando habilidad técnica y espiritualidad, elevándolo,
ayudándolo a crecer. El otro, en su experiencia genuina, comparte su ser, su conocimiento, sus
rituales de cuidado, sus características que auxiliaran en el proceso de cuidar.
Así, el paciente / cliente contribuye con el proceso de actualización de la cuidadora, en su
perfeccionamiento, o sea en su llegar a ser más como profesional y como persona.
De ahí se puede concluir que un aspecto importante en el proceso de cuidar, se refiere a la
experiencia adquirida. Alcanzada por intermedio de la vivencia, de las situaciones que ocurren
en lo cotidiano del cuidado entre los seres, esa experiencia se fortalece con el conocimiento
formal adquirido, capaz de establecer relaciones, hipótesis, juicios, deducciones, análisis y
síntesis, favoreciendo la toma de decisiones, y por fin de acciones.
En esos términos parece oportuno cuestionar y reflexionar sobre cual ha sido, hasta
entonces, el significado atribuido al cuidado, por cuidadoras, y por aquellos que lo reciben, así
como por las instituciones educativas y de salud y por la sociedad.
¿Cómo contemporizar el hecho de que las enfermeras sean preparadas formalmente para
el cuidar y después alejarse de el delegando a otros agentes el cuidado?, ¿Y, cómo cuidar esos
agentes?, ¿Cómo están siendo preparadas para el cuidar?.
¿El hecho de no actuar las enfermeras directamente significa que no cuidan?, ¿Cómo al
administrar el cuidado, expresan e instrumentalizan las compañeras para el cuidado?.
La educación en enfermería tiene, sino el más importante, uno de los roles esenciales para
una socialización del cuidado humano. No existen, sin embargo recetas, planes de enseñanza o
manuales para enseñarlo. El cuidado técnico puede ser enseñado, pero el cuidar en el sentido mas
amplio, entendido como un proceso interactivo, necesita ser ‘vivido’.
Las escuelas, en sus currículos de enfermería podrán, a través del ejercicio del cuidado
humano en el propio ambiente académico, ofrecer un clima en el que prevalezcan las relaciones
de cuidado.
Asumir el cuidado como un valor, como un imperativo moral, prescinde de una
conciencia de lo que el significa para cada uno individualmente. Eso solo es posible en el
momento en que se cuestiona acerca del significado del cuidar y de su relación con la vida y con
la profesión de enfermería.
Según Duarte Jr. (1988) el acto de conocer, de dar un significado a las cosas y a los
hechos, brota de una actitud valorativa del ser humano. Este procura interpretar el mundo a partir
del significado que el adquiere para su sobrevivencia.
Las experiencias, según Duarte Jr. (op cit.) solo se vuelven significativas después de
haber sido vividas, cuando el pensamiento puede tomarlas como objeto y transformarlas en
símbolos. La experiencia que ocurre a nivel de lo vivido, es simbolizada y almacenada por el ser
humano a través del lenguaje. De esta forma, el conocimiento tiene una dimensión experiencial.
La experiencia básica que se tiene del mundo es emocional, es decir, sentida, antes de ser
comprendida. Estar abierta a la experiencia es condición fundamental en la adquisición y
creación de nuevos significados. El fluir armónico de la experiencia guarda en sí algo de estético.
Eso, según Duarte Jr. significa decir que el proceso de sentir del mundo consiste en una
comprensión directa, de cierta forma equilibrada de los fenómenos alrededor. La belleza reside
en la relación que se mantiene con el fenómeno.
La relación con el otro ser involucra sentimientos. Al cuidar y por lo tanto relacionarse
con el otro se dispone a conocer.
La ética a su vez, engloba la consideración del otro como ser auténtico. La dimensión
ética significa cumplir el sentido moral en la enfermería. Ese sentido moral de acuerdo con
Bishop y Scudder (1996) es cumplido por medio de la presencia del cuidado en la relación
buscando el bienestar de aquellos que enfrentan experiencias de enfermedad, incapacidad,
tratamientos, pérdidas y muerte.
La conscientización del valor del cuidado y su expresión cumpliendo el sentido moral y
utilizando el conocimiento, la experiencia, la intuición y el sentido estético, llevan al
fortalecimiento del poder. Conocer es poder, hacer lo que se sabe y luchar para asegurar aquello
que es considerado significativo, fortalece la autoestima conduciendo a un clima de armonía.
La Dimensión Estética del Cuidar.
El Arte es una forma de expresión cultural, de comunicación y de esa manera expresa
sentimientos. La forma en que los seres humanos presienten, intuyen y se mueven en dirección a
alguna acción es primeramente sentida, vivida. De esto se deduce que el ser humano se mueve,
vivencia el mundo primeramente a través de los sentidos. De acuerdo con Duarte Jr. (1988, p.
16) “el sentir es anterior al pensar y comprende aspectos perceptivos (internos y externos) y
aspectos emocionales”. Así, según el autor, antes de ser razón, los seres humanos son emoción.
Para Duarte Jr. (op. Cit., p. 16) “un puente que nos lleva a conocer y expresar los
sentimientos es entonces el arte, y la forma de nuestra consciencia de comprenderlos es a través
de la experiencia estética”. A través del arte expresamos, de maneras diferentes, cómo nos
sentimos en el mundo, lo que el lenguaje no puede conceptuar. Eso lleva a concluir que el arte
es una forma de conocimiento humano, pues es a través de él que los hombres y mujeres
“encuentran sentidos que no pueden darse de otra manera sino por el mismo” (Duarte Jr. 1988, p.
16).
En el proceso de explorar el mundo, de conocerlo, como se vio en el capítulo I, los seres
humanos primero lo sienten a través de los sentidos (percepción). De sus experiencias con los
elementos de la naturaleza, el ser se relaciona con el mundo, con las personas. Ese mundo, las
cosas, las personas, se vuelven más o menos importantes según el significado atribuido a ellas, lo
qu4e en verdad incluye una actitud valorativa. Eso, a su vez, coincide con lo que fue presentado
en el capítulo V, de que el cuidado humano es responsivo y como tal afirma valores.
Los seres humanos buscan “interpretar el mundo a partir del significado que el adquiere
para su sobrevivencia (Duarte Jr. [Link].p.28). De ahí la justificación dada por Watson (1988) de
la necesidad de unión de ciencia y humanismo en la enfermería, ya que es imposible separar los
valores humanos de las ciencia según …
El significado posee una dimensión sentida (vivida) y una simbolizada (reflexionada)
según Duarte Jr. o sea, hay una relación entre conocimiento y experiencia. En otras palabras,
para que el conocimiento ocurra, este debe ser experimentado, sentido, y para que las acciones
racionales sean emprendidas, es necesario comprensión. La experiencia y la intuición son
elementos importantes que engloban el conocimiento personal en enfermedad y que son
esenciales para el cuidado.
…puede incluir formas y espirituales o metafísica de conocimiento. En opinión de Chinn y
Kramer (1995), la plena comprensión del self, el momento y el contexto de la interacción hacen
significativamente posible compartir la experiencia humana. El proceso de cuidar considerado
así es facilitado aún en los momentos breves de interacción entre cuidadora y paciente.
Si el arte es una forma de conocimiento y si, a través de ella, son expresados los
sentimientos y comportamientos de los pueblos en lo que respecta a las cuestiones humanas en la
forma como son interpretadas y experimentados, el vivir y el morir y los rituales de cuidar en las
diferentes épocas, el cuidado además de arte constituye conocimiento.
La dimensión estética del cuidar se refiere a los sentidos y valores que fundamentan la
acción en un contexto internacional, de modo que haya coherencia y armonía entre el sentir, el
conocer (conocer/saber) y el hacer.
El arte y la estética han sido rescatadas en la enfermería, principalmente como
consecuencia del desarrollo de los estudios sobre el cuidado.
La filosofía y el humanismo, de cierta forma, despertaron para los aspectos estéticos y
éticos en diversas situaciones y disciplinas. En la enfermería, el arte y la estética, tanto en la
práctica de enfermería como en la enseñanza, comienzan a tener un nuevo ropaje, un nuevo
brillo, descubriendo la sensibilidad y la espiritualidad.
Según Watson y Chinn (1994), el arte captura, expresa y recrea el espíritu humano y la
vida en todas sus varias formas. Ella evoca la espiritualidad, la intuición, la imaginación, la
creatividad y la dedicación.
El arte de la enfermería incluye la posibilidad de recibir al otro ser, en comprender su
experiencia y en expresar eso, permitiendo que el otro también exprese sus sentimientos. Es
vivenciado, expresado y co-creado en el momento del cuidar para Watson (1988).
La experiencia artística engloba movimientos, toque, sonido, formas, actos o arte
sensorial, táctil. La característica estética del cuidado se revela en la percepción y en las
acciones de la cuidadora, incluyendo dirección, fuerza, balance y ritmo (Watson y Chinn, 1994).
El cuidado puede ser considerado como la expresión artística de la enfermería.
La Dimensión Etica Del Cuidar
Carper (1979) destaca la deshumanización en los servicios de prestación a la salud y la resultante
despersonalización de los clientes/pacientes. Para ella, la consideración de la persona como un
todo y la consideración y sensibilidad a la integridad del self es, básicamente, por así decir, un
orden ético. El cuidar, como un valor profesional y personal, es de central importancia en
proveer patrones normativos, los cuales gobiernan las acciones y las actitudes en relación a quien
se cuida.
Loach (1991, 1992), en las década del 80, también se refiere a la deshumanización y hace
una apelación a la consciencia, a la compresión, a la espiritualidad y dice:
“El mundo de la salud es un mundo que busca la espiritualidad, la trascendencia, un mundo en
busca de significado. El apela a la consciencia de los valores que motivaran nuestros
pensamientos y nuestras decisiones, apela al examen de los fracasos, de un humanismo
reduccionista, lo cual rechaza cualquier cosa además de lo físico y de lo empírico y apela al
cuestionamiento de lo inadecuado, de su visión mecanisista de la ciencia que reduce todos los
fenómenos al análisis material:
Carper ([Link].) a su vez, habla de la erosión del cuidado en que dos factores parecen tener una
influencia determinante. Una es la ya establecía especialización en las profesiones de salud.
Esta super especialización tiene resultado en divisiones y subdivisiones de tareas y de pericia
más sofisticadas y burocratizadas, son inevitablemente despersonalizadas. Los pacientes están a
merced de extraños, cuyas funciones y roles desconocen, de máquinas, de aparatos y pruebas
asustadoras y de rutinas totalmente desconectadas de sus conocidos hábitos familiares… El
paciente se vuelve solamente un paciente más, otra patología, otro tratamiento, otra ficha, otro
nombre en la lista diaria del cronograma, de las salas de cirugía, unidades y listas (…) si le
solicita a él que descarte su identidad como persona y se convirtiese en un paciente (… en
Carper, 1972). Pocas personas tienen una experiencia hospitalaria sin sentirse, de alguna forma
o grado, despersonalizadas y privadas de sus derechos humanos básicos y de su dignidad.
Otra influencia en la erosión del cuidado resulta en uno de los productos de la ciencia, la
tecnología. Aunque los avances científicos y tecnológicos, traigan sinnúmero de beneficios, de
la misma forma que la habilidad y el conocimiento de muchos equipos de especialistas, ellos
también traen impersonalidad, formalismo, frialdad, despolarización, a la que se acaban
sometiendo los individuos.
Sin entrar en el tema de la bioética, por ser bastante polémico, parece conveniente
reflexionar sobre la cuestión humana, en que las personas son reducidas a meros objetos,
abstracciones o, aun, a instrumentos de tiranía y de poder. Una historia bastante conocida para
ilustrar el tema propuesto es la del Dr. Frankenstein que, en sus especulaciones y búsquedas
científicas crea una criatura que resulta un monstruo. La tragedia de su creación no fue el triunfo
científico sobre la naturaleza, sino el fracaso de cuidar/cuidado por el que fue creado. La
criatura creada por el Dr. Frankenstein era incapaz de reconocer o experimentar la humanidad
del self (suyo y del otro).
El estudio de Kelly (1990) revela que dos conceptos son centrales para una buena
enfermería: respeto y cuidado. La necesidad de respetar pacientes, familias, self, colegas y
profesión, fue identificada como el valor más básico de la profesión. De acuerdo con el estudio,
el respeto fue evidenciado por la manera de interactuar con el paciente, oyéndolo, siendo
honesta, sincera y justa, tratando a los pacientes como seres humanos. La necesidad de ese
valor fue concientizado principalmente cuando estaba ausente. Eso refuerza otros estudios en
que elementos o comportamientos de cuidado eran evidenciadas o, como los estudios revelaron,
los comportamiento de no cuidado eran vueltas a recordar debido al trauma que representaban.
Entre los elementos o comportamientos de no cuidado, se citan, entre otras, falta de respeto,
indiferencia, falta de consideración por las necesidades o creencias de los paciente
(Halldonsdottia, 1991; Riamen, 1986).
Para las informantes del estudio de Kelly, el respeto por el self (yo), por las colegas y por
las profesión, fue descrito por la mayoría en términos de auto-respeto como profesional, respeto
por las colegas y como un comportamiento profesional y general. El autorespeto fue descrito
como afirmativo, en dar continuidad a la educación y en promover los derechos de la enfermería.
El respeto por la profesión fue citado en términos de comunicación colaborativa y profesional.
La falta de respeto fue considerada mayoritariamente, como falta de unión, ya que según las
informantes, las enfermeras no se apoyan unas a otras.
El respeto por la profesión fue definido como esfuerzo hacia la profesionalización (status
profesional) y la falta de respeto fue percibido al considerar la enfermería solo como un empleo
y no una carrera, así como de falta de conocimiento al asumir responsabilidades en las
decisiones. La necesidad de ser respetada como profesional fue conscientizada como un valor
que la enfermería tendría obligación de mantenerse.
Aunque pese, el cuidado estuvo bastante relacionado al respeto, según las informantes del
estudio, el cuidado fue asociado a mostrar preocupación y amar promo ….
sobrepasan los intereses estrictamente profesionales para apuntar también en dirección a las del
enfermo y la sociedad (Bernano, [Link]. p. 15-16).
La ética al responder a lo que se debe hacer en enfermería, se la mantenido a lo largo de
su historia bastante conservadora. Para Germano (1990) la influencia religiosa predicó valores,
tales como el conformismo, al servilismo. Esos comportamientos, sirviendo a los intereses de
una orden dominante, contrastan con la que la propia ética también predica en lo que se refiere a
buenos sentimientos y respeto a los pacientes. Según Germano, estos “son violados en la
práctica, notoriamente en lo que se refiere a las personas pertenecientes a las clases populares”.
En ese sentido, lo que caracteriza a la ética de la enfermería esencialmente es “el cumplimiento
del deber, la jerarquía social, la desigualdad y el no cuestionamiento del orden establecido, la
obediencia (por parte del enfermero) a otra persona” (Germano, op. cit. p. 129-130). Agrega aún
la autora, que es una ética utilitarista y finalmente, una ética que impone sufrimiento a pesar de
proponer su alivio. En cuanto a este último ítem, la autora se justifica primero por no cuestionar
el alejamiento, la no libertad, y la exploración, las cuales son razón de sufrimiento. El alivio del
sufrimiento pregonado tiene un sentido utilitario en su interioridad que, por la herencia cristiana,
es buscar la salvación eterna. Otra justificativa señalada resulta en la contradicción entre buenos
sentimientos y discriminación social por parte de los enfermeros y demás profesionales de salud.
Ya finalmente, según Germano, la enfermería mantiene una postura de complicidad con el poder
hegemónico, de acuerdo con las políticas de salud impuestas que no cuestionan y/o critican las
injusticias.
La enfermería es testigo, en su día a día, de sinnúmero de problemas relativos a
cuestiones morales y éticas tales como actitudes y a comportamientos incorrectos por par
Viendo apoyo sicológico, siendo agradable y amiga, disponiendo de tiempo para realizar
un buen trabajo. Las pequeñas cosas como gestos simples de solidaridad, ayuda, contacto, etc.
fueron considerados como cuidado, lo cual estuvo también relacionado al sufrimiento, pues al
cuidar se involucran, se comprometen y difícilmente podrían dejar de sentir y emocionarse.
Kelly (1990) concluye que para los informantes en el estudio, cuidado y buena
enfermería son la misma cosa. Es importante resaltar que el cuidado como una práctica ética es
la esencia de la enfermería. La autora teje algunas conclusiones teóricas, a saber:
La práctica de la enfermería es esencialmente moral por naturaleza; el respeto como una
ética de enfermería, es evidenciado por el respeto a clientes, a familiares, al self, a colegas y a la
profesión de enfermería; el cuidado como una ética de enfermería, es evidenciado por el cuidado
a clientes, familiares, self, colegas y profesión; el respeto y el cuidado son elementos necesarios,
aunque no son elementos suficientes de la enfermería (se incluye el conocimiento como
imprescindible); el respeto por las personas precede al cuidado en la relación enfermera-cliente;
la enfermería no es posible cuando no existe cuidado.
Germano (1993) realizó un estudio sobre la ética y la enseñanza de la ética de la
enfermería en el Brasil, en el periodo comprendido entre 1932 a 1990. La autora considera la
ética como un elemento decisivo en la formación y práctica de sus profesionales. En su estudio
investigó “en qué medida la enseñanza de la ética y por lo tanto la ética proclamada por las
enfermeras
Te de la administración de las instituciones, del cuerpo médico y de la propia enfermería.
Normalmente, los problemas involucran a los pacientes y traen muchas veces, prejuicios de
orden físico, financiero, y moral. Eso lleva a indagar sobre uno de los papeles atribuidos a la
enfermera que es la de abogada del paciente en lo que atañe a sus derechos de ciudadanía.
Asumir la función de abogada del paciente parece establecer un conflicto común, que es el de
enfermeras actuar correspondiendo a las necesidades institucionales versus las de los clientes.
Los trabajos de Kelly y de Germano, cada uno a su manera, señalan al respeto como una
categoría relevante.
La ética en enfermería está frecuentemente asociada a la presencia del cuidado, la cual
afirma la humanidad de ambos, paciente y cuidadora. Al mismo tiempo en que consuela y da
apoyo a los pacientes que sufren, que están sometidos a tratamientos o que enfrentan la
posibilidad de la muerte, la presencia inspira e informa (en el sentido de aumentar la sabiduría) a
las cuidadoras (Bishop y Scudder, 1996).
La presencia es frecuentemente desvalorizada. Es común a las personas el evitar
situaciones en que tengan que enfrentar el sufrimiento y, por eso, muchas personas evitan visitar
a amigos o familiares enfermos, de luto o que estén enfrentando dificultades.
Lara, cuando estaba en el hospital, entubada, al recibir la visita de su querido sobrino
André, quedó extremadamente emocionada y agitada, pues quería hablar. André, una persona de
una admirables espiritualidad, la calmó diciendo: “tía, no se preocupe, estoy feliz de estar aquí
con usted, no necesitamos hablar, la gente habla con el corazón, está bien?”. Así los dos
permanecieron en un diálogo mudo, mirándose uno al otro. André acariciaba la mano de su tía y
sonreía. Después de su salida, Lara se adormeció, pareciendo bastante relajada.
Otro ejemplo que ilustra la importancia de la presencia es lo de Fernando con su madre
anciana internada en una clínica geriátrica. Siempre que iba a visitarla, Fernando mostraba
señales de impaciencia y, pasados algunos minutos ya quería irse justificándose “no tengo nada
que hacer aquí”. Su madre expresaba siempre que quedaba muy feliz con su visita. Ella
olvidaba cosas, repetía frases, dándose cuenta de muchas de sus deficiencias. Después de algún
tiempo, la madre de Fernando agregó una nueva frase: “yo no sé que hablar”. Verónica, esposa
de Fernando, percibiendo la limitación y el sentimiento de culpa que parecía existir entre ambos,
explicó a Fernando “tu no necesitas hacer nada, sólo estar con ella es importante. Acepta sus
limitaciones, demuéstrale cariño, muéstrale que te alegras de estar con ella, sin hacer o decir
nada. Después de un cierto tiempo, se podía ver a los dos sentados por largo tiempo, en silencio.
Fernando cogiendo la mano de su madre y ella sonriendo tranquila. Fernando parece haber
aprendido a tener más paciencia y a apreciar la compañía de la madre, la cual, a su vez, también
daba muestras de felicidad con la visita del hijo.
La verdadera presencia contribuye para afirmar a la persona, o sea, los pacientes perciben
la diferencia valorizando el cuidado y las personas cuidadoras pues sienten que no son simples
objetos y si, seres respetados y valorizados como personas.
Se puede decir que la ética está siempre asociada a la presencia, que es uno de los
componentes más importantes del cuidado humano. El estar ahí, presente, de forma plena y total
con el ser que necesita de cuidado y de ayuda. En verdad, el cuidado humano, por sus
características y conforme es tratado en ese libre, es considerado la propia ética de la enfermería.
Bishop y Scudder (op. cit.) también afirman que el cuidado involucra la acción de pensar
y que, muchas veces la enfermería disocia el pensar del significado de cuidar. Otro engaño
frecuente es creer que el cuidado es darlo. El cuidado humano es una relación terapéutica en la
cual la presencia es total y en la cual el sentido moral de la enfermería es cumplido,
promoviendo el bienestar. Esa relación, según las autoras arriba mencionadas, es instruido y
reforzado a través de la práctica de enfermería.
El libro de Bishop y Scudder permite ver, cuanto las enfermeras, en general, no
reconocen las implicaciones morales de sus acciones de cuidar. Una razón parece deberse al
hecho de estar tan acostumbradas a reaccionar técnicamente y de no conseguir articular el
significado moral. Por otro lado, parece que falta una discusión más profunda en relación a ese
asunto, tanto en la realidad académica como en lo cotidiano de la práctica de enfermería.
Los ejemplos proporcionados por Bishop y Scudder (1996) conducen a la reflexión sobre
la diferencia existente entre las acciones y los comportamientos de las enfermeras americanas y
de las enfermeras brasileñas. Muchas de las acciones emprendidas por ellas no serían aceptadas
en el Brasil. Las enfermeras americanas, a pesar de reivindicar mayor a………….., tiene mucho
más poder de decisión en su práctica de enfermería.
El estudio y la exploración del cuidar en enfermería, de la moral, de la ética, y de
estrategias que desarrollan pensamiento crítico, poder, y liderazgo de forma efectiva, ciertamente
podrían contribuir a un cambio en el escenario de la enfermería brasileña.
En debates sobre el cuidado y la ética del cuidado en enfermería, las enfermeras
brasileñas han verbalizado su fragilidad en ubicarse en cuestiones y dilemas éticos,
principalmente aquellos que involucran la medicina y que deberían ser tratadas por ambos
profesionales, de la medicina y de la enfermería. Ese hecho es confirmado cuando se constata
que, en muchas instituciones, el comité de ética no incluye enfermeras.
La Administración en Enfermería y el Cuidado.
Cumple tejer algunas consideraciones acerca del cuidado en el área de administración en
enfermería por caracterizarse ella, como ya se ha referido en el trabajo anterior (Waldow, 1995),
en una de las principales funciones de la enfermería en el Brasil.
Las enfermeras son, en general, educadas para administrar unidades de enfermería en
servicios de salud y las escuelas proporcionan principios administrativos para el desempeño de
tal función.
La práctica, a lo largo de los tiempos, ha sido la de ser jefe de unidades, elaborando
planes diarios de actividades, prever material y personal, hacer escala de turnos, revisar
medicación de control, supervisar las actividades, visitar a los paciente, entre otras.
Véase el ejemplo de Fátima. Así como muchas enfermeras, ella acostumbraba realizar
procedimientos más complejos de enfermería, curaciones grandes, punciones venosas,
instalación de sondas, y así en adelante. El contacto directo con los paciente y la realización de
los procedimientos de enfermería realmente le daban una gran satisfacción, según ella relata. Le
gustaría poder actuar más directamente, aunque las otras actividades de gerenciamiento
necesitaban ser desempeñadas.
En lo que atañe a la relación con los pacientes, piensa haber tenido una relación bastante
afectiva, de apoyo, consideración, interés y respeto. De la misma forma con los equipos con los
cuales trabajó hasta hoy percibe el reconocimiento de eso por parte de ellos cuando encuentra
antiguos atendientes, auxiliares de enfermería, así como médicos.
Había, sin embargo, un sentimiento de que faltaba algo. Fátima se sentía sobrecargada, a
veces frustrada y con un sentimiento de culpa por no realizar actividades que pensaba eran de su
competencia. Muchas de esas, de cuidado directo. Otras veces, se sentía impotente y como una
especie de sentimiento de soledad y desamparo por no saber exactamente como situarse en
ciertas circunstancias. Fátima piensa hoy que faltaba coraje para tomar ciertas decisiones. A
veces se sentía intimidada y como muchas colegas, tenía recelo de discutir, de manera más firme,
casos de pacientes con el cuerpo médico y principalmente en exponer sus ideas y aún más, dejar
claro y establecer las reglas de funcionamiento de la unidad, como líder que era.
El ejemplo de Fátima, así como el de tantas otras enfermeras, permite concluir que las
escuelas a pesar de enfatizar las áreas de administración y gerenciamiento, preparan poco a las
alumnas para actuar con más seguridad y autonomía, ejercitando las relaciones interpersonales,
el pensamiento crítico y el liderazgo. Por otro lado, se percibe que muchas colegas tienen poca,
o ninguna, visión y autonomía, aún para reivindicar, mantenimiento de equipamientos
materiales, además de personal. En relación a los pacientes y su tratamiento, normalmente, no
discuten los planes y las prescripciones médicas, limitándose a revisarlas, actualizarlas y en
función de esas, planificar las actividades de enfermería.
Los procedimientos de enfermería, en general son realizados por las auxiliares de
enfermería, que comunican d la enfermera el estado de los pacientes bajo su responsabilidad, al
final del turno o cuando sea necesario, en virtud de alguna anormalidad.
Las enfermeras, en algunas unidades, realizan las tareas más complejas, aunque en la
práctica muchas se involucraran en actividades innecesarias en detrimento de otras que podrían
realizar o supervisar de forma directa y que son consideradas como de cuidado.
Fátima refiere varias situaciones en que como profesora de enfermería en campo de aprendizaje
y como acompañante de familiar, observó enfermeras, como por ejemplo en una unidad de
tratamiento intensivo, cuya actividad técnica brindaba de rutina en las de realizar el
hemoglicotest (HGT). En una unidad de clínica general, leyendo las orientaciones de alta, de
manera muy gentiles pero bastante mecánicas y sin demostrar interés sobre las posibilidades de
que los pacientes sigan tales recomendaciones. Poco aparecían en los cuartos, y eso lleva a
preguntar ?cómo podrían prever las actividades de enfermería, solo a través de las informaciones
de las auxiliares de enfermería? Algunas colegas dirán que, en función de la cantidad de
pacientes de los cuales las enfermeras usualmente son responsables, éstas establecen prioridades,
visitando y atendiendo a los pacientes en estado más grave. Pero, ?cuáles son los criterios para
establecer las prioridades, si no es viendo, examinando, supervisando?.
Los ejemplos en el capítulo V ya son suficientes para constatar varios de los aspectos
referidos anteriormente. Además de eso, no es el hecho de que el paciente esté portando cánulas,
sondas, catéteres y equipo de transfusiones, lo que determina la gravedad de su cuadro. Bishop y
Scudder (1996) relatan el caso de una paciente que al comer, comunicó una molestia den el
pecho a la enfermera que pasaba brevemente por el cuarto al término del turno para ver como
estaba. La enfermera, casi al salir, se paró y por darse cuenta del comentario casual de la
paciente, regresó e investigó la queja constatando que la paciente estaba en la inminencia de un
ataque cardiaco. ?Cuántas de esas informaciones y casuales observaciones de pacientes pasan
desapercibidos?, ?cuántos no son ni relatadas para no incomodar.
Es común que los pacientes no usen la campanilla por miedo, por sentirse intimidadas o
por no querer incomodar. Muchos salen con alta hospitalaria y aún de los consultorios, sin haber
comprendido las instrucciones o sin tener oportunidad de comunicar sus dudas, miedos,
incapacidades y dificultades.
La literatura hace referencia al hecho de que, con el pasar del tiempo, las enfermeras
parecen haberse refugiado en las actividades administrativas por ser consideradas éstas de mayor
status. Otras refieren que lo hacen por no sentirse suficientemente preparadas para el cuidado
directo.
La imposibilidad de que las enfermeras actúen de forma más directa cuidando a los
paciente, es una cuestión de poder, de política, de acción.
El Brasil forma ya un número considerable de enfermeras y las escuelas se han
multiplicado en el país. Los cursos de maestría y de doctorado también se han ampliado. Parece
entonces que el momento es oportuno para que se examine el conocimiento que las escuelas
priorizan y como están instrumentalizando para demostrarlo en la práctica.
Los servicios de salud cuentan ahora con profesionales de enfermería supuestamente
preparados para atender a la población, aunque se sepa que muchos atendientes, u otros
elementos profesionales, sin preparación formal, aún desempeñan actividades de enfermería. No
obstante, el mercado de trabajo para enfermeras todavía se encuentra limitado, concentrándose
su empleo en las tareas de gerenciamiento y las demás profesionales, de costo más barato, en las
tareas de cuidado propiamente dichas.
Al comentar anteriormente sobre la ética en enfermería y nuevamente haciendo una
asociación del cuidado con el poder, parece oportuno ejemplificar con una situación que ocurrió
con la madre del enfermero Luis, en una unidad de tratamiento intensivo.
En este tipo de unidad, es común que, además de ejercer las actividades de gerencia, las
enfermeras presten cuidado directo o por lo menos, mantengan contacto más cercano con los
pacientes, debido a la gravedad de sus condiciones y por el menor número de pacientes.
La madre de Luis necesitó realizar un laparoscopía abdominal en virtud de una sospecha
de obstrucción intestinal. Antes de la cirugía, ella había tenido un enfisema pulmonar y sus
condiciones eran muy críticas, motivo por el cual hubo cierta reticencia para operarla. Con todo,
sin otra alternativa, constatadas la obstrucción intestinal, se realizó la intervención.
Al visitarla algunas horas después de la cirugía, Luis halló su abdomen muy distendido e
informó su impresión a la enfermera. En la tarde, le pareció que la distensión estaba levemente
aumentada, la enfermera concordó también con la observación afirmando que lo pondría en
conocimiento del médico de turno para que le diera una mirada. En la noche, al regresar a verla,
nada todavía se había hecho. La enfermera de turno no supo informar lo que pretendían hacer
pero como el médico de turno estaba notificado, Luis sería avisado en caso surgiese alguna
novedad.
Durante la madrugada, Luis recibió telefonema del hospital. La persona, identificada
como del servicio de anestesia informó que su madre estaba con un cuadro de abdomen agudo,
necesitando con urgencia ser llevada nuevamente a cirugía. Con todo, según ella, había un pero,
que en el pago de los servicios anestésicos que en la época no estaban siendo cubiertos por los
planes de salud.
Enseguida, Luis llamó por teléfono a la enfermera jefe y acordaron que en cuanto ella
tomase algunas providencias, Luis iría para el hospital para acompañar a su madre. En casos de
urgencia, los pacientes estarían exentos del pago de los servicios anestésicos, pero, según al
información recibida, la cirugía no se realizaría sin el pago.
En fin, el resultado fue que el abdomen agudo de la madre de Luis, una señora de 69 años
de edad, con historia de dolencia cardiaca, enfisematosa, esperó hasta el amanecer, mientras el
equipo discutía el problema, para ser llevada finalmente a cirugía. Su estado, evidentemente, se
agravó, hizo trombosis mesentérica, necesitando retirar el intestino grueso y utilizar nutrición
parenteral total permanente.
El caso, según Luis fue discutido en la comisión ética del hospital, aunque no supo como
fue tratado el mismo. Evidentemente, hubo una falta de ética médica, caracterizada por
irresponsabilidad, falta de respeto y explotación, entre otros. La enfermera se caracterizó por su
peculiar falta de poder y de iniciativa y allí se incluye Luis, pues aún como familiar y más aún
como enfermero piensa haber fallado en exigir actitud y decisión por parte del equipo.
Otra situación que ocurre más tarde, revela nuevamente fragilidad y falta de poder e
implícitos en esos, están los aspectos necesarios a cualquier enfermera, considerando
principalmente su posición de líder en la unidad, conocimiento, responsabilidad, autonomía,
toma de decisión, pensamiento crítico y compasión.
Días más tarde, Luis observó que el miembro superior en que su madre recibía la
nutrición parenteral total (NPT) estaba bastante edematoso. El edema evolucionó al punto de
estar casi el doble de su tamaño normal. Por dos días seguidos, las enfermeras intentaban
tranquilizar a Luis diciendo: “voy a comunicar al de turno”, “ya le comunicamos al de turno”,
“eso, yo creo que se debe hacer algo”; y otras justificaciones. Sin éxito de alguna resolución,
Luis llamó a un médico cardiólogo particular, el cual resolvió inmediatamente el problema.
¿Cuántos casos se agravan, cuántos daños resultan por la falta de iniciativa y de toma de
decisión más firme por parte de la enfermería?, cuánto sufrimiento podría ser evitado?
Evidentemente las condiciones del sistema de salud brasilero, así como las condiciones de la
enfermería explican muchas de las situaciones relatadas. La historia de la enfermería también
explica mucho de su actual condición de falta de poder y reconocimiento. Todos esos hechos,
sin embargo, no justifican que esa condición en enfermería se perpetúe.
Primeramente, la enfermería necesita conscientizarse de sus problemas y reflexionar
sobre ellos. Segundo, es necesario que se organice y colectivamente se inicien estrategias para
una política de acción.
Las administradoras, como líderes, deberían estimular y nutrir el poder e sus colegas. La
educación en enfermería es otra área de fundamental importancia para que las actitudes
comiencen a cambiar.
Otro aspecto que necesita ser revisado es la forma de encarar el cuidado en el área de
administración. Algunos puntos fueron presentado en ese sentido (Waldow, 1995),
principalmente en lo que se refiere al papel de una administradora que valorice el cuidado, y allí
se incluye no solo el cuidado técnico, sino el cuidado como un proceso interactivo.
El considerar el cuidado como un elemento necesario y único se supone que haya una
consistencia entre conocimiento, creencias y valores que lo sustentan. Eso es demostrado por
medio de la práctica del ejercicio del cuidado reflejado en los comportamientos y en las acciones
de cuidar. Esa consistencia es necesaria en todos los niveles, tanto en la relación entre
cuidadoras y pacientes como entre colegas y demás integrantes del equipo de salud.
Administradoras, coordinadoras, en fin, todas la posiciones de liderazgo, tienen como
responsabilidad favorecer un ambiente de cuidado. Para eso, es conveniente recordar que, en
relación al ambiente, tres aspectos son considerados: el medio físico, el medio administrativo, y
el medio ambiente social.
Para que el cuidado realmente ocurra, esos tres aspectos deben estar presentes. Las
administradoras al valorizar el cuidado, tendrán condiciones de favorecer los tres aspectos,
nutriendo, estimulando y ejercitando el cuidado como equipo el cual, a su vez, al valorizarlo y
ejercitarlo podría hacerlo no sólo con la clientela sino entre sí y los demás miembros del equipo
de salud.
Las necesidades de los pacientes si no existe apoyo y unión entre colegas, si otros valores
predominan como la productividad y la competitividad, si las cuidadoras se sienten frustradas, si
no existe un clima armonioso, de confianza y respeto, la falta de motivación es común. Ser
reconocida en cuanto a las habilidades, así como obtener una gratificación salarial
compensadora, marcan una base positiva para el trabajo.
Un grupo fuerte y unido, dentro de una perspectiva común, obtiene mayor satisfacción
reflejando eso en sus acciones y comportamientos. Consecuentemente, la autoestima es
reforzada entre los miembros del equipo que con certeza mostrarán mayor seguridad y
determinación, sintiéndose capaces para actuar como abogados de los pacientes o como seres de
cuidado y no simples cumplidoras de tareas.
Varios aspectos deberían ser considerados al implementarse una administración basada
en el cuidado. Ella debe ser una administración en que el poder sea compartido o mejor, en el
cual las responsabilidades sean asumidas en conjunto, pero no bajo la perspectiva de co-
dependencia.
La administradora necesita del apoyo de su equipo, pero para eso, debe ofrecer su apoyo,
demostrando conocimiento, accesibilidad, comprensión seguridad e interés. Ella o él debe nutrir
el poder individual de cada miembro del equipo.
Considerado esencial y como tal asumido en su totalidad, el cuidado humano debe ser
desarrollado en un programa en que sean discutidas todas sus dimensiones e incluyan también el
esclarecimiento de valores, discusión en cuanto a la caracterización de una administración
participativa, establecimiento de metas, y previsión de investigación. Ese programa o proyecto
debe ser conocido de la administración y del equipo de salud. El grupo, sintiéndose fortificado,
puede proporcionar una ampliación con la ayuda de otros profesionales de la organización
trabajando el cuidado humano en los diversos sectores y departamentos. Workshops (talleres),
conferencias y actividades diversas pueden ser utilizados como instrumentos para
sensibilización.
Entre las varias actividades pueden estar incluidas algunas reivindicaciones con sus
respectivas justificaciones en cuanto a incentivos para las cuidadoras tales como bonos,
programas especiales en los fines de semanas y feriados, programas de promociones y
gratificaciones salariales, estímulo para el perfeccionamiento, además de compensación salarial
justa. El programa o proyecto evidentemente debe ser planeado en función de las características
de las necesidades de cada grupo en la organización.
Es común que profesionales de salud desempeñen sus tareas de forma competente,
sintiéndose sin embargo insatisfechas con el clima y/o las condiciones de trabajo. Son frecuentes
los desentendimientos, resentimientos y envidias entre los miembros del equipo.
Individualmente las cuidadoras pueden ser gentiles y relacionarse bien con la clientela. En
actuación de grupo, sin embargo, se muestran hostiles y a veces implacables con las colegas, no
dudarían en disminuir, perjudicar o ridiculizar o igual, no ofreciendo apoyo a quien esté en
dificultades. De esa manera, en el trabajo en equipo, aunque algunos no lo perciban, la
desintegración es visible, lo que acarrea prejuicios a los pacientes en general.
El poder como un ejercicio para una Política de Cuidado.
El poder en ese texto, considerado bajo el punto de vista feminista, es visualizado como
la capacidad de alcanzar algo de forma cooperativa, al contrario de la visión tradicional,
masculina, que ve el poder como una lucha para obtener algo, en oposición a los otros. En este
último sentido, no importa mucho los medios de obtención, sólo la forma egoísta de no compartir
con otros. La visión masculina se caracteriza por un poder “sobre”, al contrario de la visión
feminista que defiende el poder “con los demás”.
Wheeder y Chinn (1995) ofrecen formas de poder que contrastan con la forma
tradicional: énfasis en el proceso y no en los objetivos; y resultados: colectividad, totalidad,
integración, nutrición de las potencialidades de cada miembro dentro del grupo, valorización de
la intuición, diversidad, responsabilidad, consciencia y aperturas para crecer. Para las autoras de
dinámica pedagógica feminista el poder es el foco central. Según ellas, las formas así sugeridas,
al ser ejercitadas, buscan el “empoderamiento” personal o, en otras palabras, el ejercicio de
poder individual de cada persona, que lleva al crecimiento, transformación, unidad, justicia y
paz.
El término “empoderar” – dar o permitir poder – es un proceso y según Gibson (1991), es
un concepto transaccional, porque como proceso involucra una relación con los otros. Una
característica importante es la de que, a pesar de requerir un esfuerzo individual, el poder es
nutrido y reforzado colectivamente. Representa mucho más que aumentar la autoestima y
eficiencia o promover comportamientos de salud positivos en los individuos; poder involucra
cambio en el medio ambiente, como por sinergia.
Gibson (1991) ofrece la definición de empoderar o de dar poder, como un proceso social
de reconocer, de promover y desarrollar las habilidades de las personas para que puedan
satisfacer necesidades propias, resolver sus problemas, y movilizar los recursos necesarios, a fin
de sentirse con el control de sus propias vidas.
El poder, normalmente, ha sido un tabú en la enfermería, en función de su tradicional
connotación negativa. A pesar de que las enfermeras son responsables por las funciones de
cuidado en las organizaciones de salud y de ocupar posiciones de liderazgo en el equipo de
enfermería, otros roles y posiciones claves no son asumidos. No solo no les son ofrecidos o
permitidos, conforme el uso, sino que también son evitados, y en general las enfermeras no han
demostrado mucho interés en adquirir habilidades políticas necesarias para eso.
No significa que las personas, aún en el caso de la enfermería, sientan desagrado por el
poder. Normalmente las personas no admiten que les gusta el poder, que les gustaría tener poder
o de asumir que tienen poder (Booth, 1983). Para Booth (1983) el poder no siempre es negativo,
lo que determina su calidad es lo que las personas hacen con el poder.
El poder es un tipo de relación entre personas, siendo así sólo ocurre en relación a otra
persona (o cosa). Si una persona tiene poder sobre otra, no significa que ésta pierde poder.
Infelizmente, la mayoría de las personas piensa justamente lo contrario, en vista de que en el mal
uso del poder predomina el control y la explotación. Se puede tener más poder en un área que en
otras, en determinadas circunstancias o momentos, por lo tanto el poder es circunstancial.
Muchas personas desconocen su poder y es más fácil detectar y sentir cuando no se tiene
poder. Los sentimientos y las condiciones que demuestran ausencia de poder son caracterizadas
por desesperanza, impotencia, falta de ayuda, falta de apoyo, subordinación, opresión,
victimización, aislamiento, paternalismo, falta de control sobre su propia vida o actividad y
dependencia (Gibson, 1991).
La enfermería ha estado caracterizada como una grupo sin poder (Kalisch y Kalisch,
1982; Roberts, 1983; Waldow, 1986).
Para Booth (1993) las enfermeras se perciben como de status bajo y reconocen que
ejercen poca influencia y autoridad. Esos mensajes han sido comunicados a través de
comportamientos verbales y no verbales y parece que han sido asimilados y acreditados como
verdad y realidad inmutable. Esa condición, a su vez, beneficia al sistema, pues sin firmeza, sin
confianza y por una serie de razones de ahí derivadas, una resultante falta de involucración y
desunión entre la categoría, hace que la enfermería no sea suficientemente fuerte y convincente
en sus argumentaciones de reivindicar sus derechos.
Para una política de cuidado eso es necesario caso contrario, el mismo permanecerá invisible.
El desenvolvimiento de poder es utilizado dentro de un modelo se acción política que incluye 1)
despertar la conciencia para la realidad socio politica en el mundo de la enfermería; 2)
Desarrollar habilidades políticas necesarias para negociar y mudar la actual política de cuidado;
y 3) favorecer el desarrollo de un auto-estima fuerte y positiva.
Constatar la falta d e poder y las causas internas y externas que lo provocan, llevan
frecuentemente a conflictos. No obstante, es por el conflicto que se llega al cambio a la
transformación.
Existen varias estrategias para el desarrollo de los elementos que dan una base de poder, tales
como mejora de la auto-estima, confianza, relaciones interpersonales liderazgo, pensamiento
crítico, etc.
Varias estrategias pueden ser utilizadas en consultorios sobre el cuidado en que los elementos
mencionados son ejercitados. Son recomendados para grupos pertenecientes a la misma
organización. Las consultorías sobre el cuidado alternativo para manejo del stress y desarrollo
personal para profesionales que actúan en áreas diversas, son también medios excelentes para
ejercitar elementos de cuidado y el poder, Otras modalidades incluyen el uso del humor y lo
lúdico para trabajar no solo el stress, sino también las relaciones interpersonales y demás
elementos ya citados
Poder y cuidado tienen las mismas propiedades, a saber.
Es proceso, es desarrollo;
Favorece el crecimiento, promueve la transformación y provoca cambio en el ambiente
Es relacional, situacional, contextual.
Favorece la auto-conciencia, es compartido e involucra responsabilidad social;
Necesita de acción política para efectuar cambios (positivos)
La enfermera/cuidadosa necesita de conocimientos de la estructura funcionamiento e Inter.-
relación del sistema de cuidado a la salud, así como conciencia y reconocimiento de las
condiciones sociales, políticas, económicas, culturales, demográficas y ecológicas;
La enfermera/cuidadosa actúa como movilizadora, facilitdora, o sea, como recurso.
Aunque sea coloborativo y necesite de conscientización u movilización, el cuidar/poder es
determinado por el momento (contextual), o sea, depende de las circunstancias y de la
individualidad. Si la persona no está motivada (instrisicamente), no se comprometerá. Es un
proceso interior que ocurre primero en cada individuo prepararla, predisponiéndolo a
involucrarse y a reclutar sus propios recuros.
Una Educación para el cuidado
Muy poco existe en la literatura de enfermería sobre el cuidado humano en el área de educación.
Parece haber una concordancia entre las varias autoras sobre la relevancia del cuidado humano
en la práctica de enfermería y en especial, en la práctica de la enseñanza.
Un tema que emerge con frecuencia, es saber si es posible enseñar comportamientos de cuidado.
Ya fue mencionado, en este mismo libro, que no existen recetas o manuales que prescriban que
enseñe el cuidado, pues este debe ser vivido. La experiencia del cuidad, en su sentido amplio,
ocurre a través del ejercicio de sus elementos por los profesionales. En el área de educación en
enfermería por las docentes de las escuelas que, a su vez, actuarán como modelos. Pero,
obviamente, no será solo a través de las actitudes de las docentes que los comportamientos de
cuidado serán transmitidos. Muchas veces esas pueden no ser percibidas o reconocidas como tal.
Es necesario que el cuerpo docente identifique el cuidado como un valor, reconociendo y
explorando sus significados y que concuerdan en proporcionar un ambiente de cuidado al cuerpo
de alumnado. Debe ser un ambiente en que los alumnos se sientan confiados y empoderados para
demostrar comportamientos de cuidado con los pacientes
Concordando con Paterson y Drawoford (1994) y ampliando sus ideas, dos razones justifican el
cuidado en las relaciones académicas entre docentes y alumnado. Se sugiere primero que, para
que estudiantes de enfermería implementen prácticas y comportamientos de cuidar, es necesario
que los mismos experimenten el cuidado, tanto en la vida personal como en el ambiente
educativo. Como segundo justificativa, se sugiere que para que las estudiantes de enfermería
demuestren comportamiento de cuidado, se autónomas, decididas, y responsables, además de
tener un ambiente de confianza y respeto, es preciso oportunizar el desarrollo del pensamiento
critico.
Las razones arriba indicadas implican otra cuestión fundamental la preparación de los docentes.
En primer lugar las docentes deben reafirma la importancia del cuidado y su significado en
segundo lugar, deben desarrollar estrategias que motiven y movilicen para el cuidado; y en tercer
lugar, deben tener competencia en términos de conocimiento y experiencia.
La primera cuestión debe considerar creencias, valores e ideales que penetran la estructura
educativa de cada organización no se puede olvidar que la realidad de la educación en
enfermería, en el Brasil, todavía se caracteriza por los principios del paradigma positivista.
Los modelos de enseñanza son, en general, influenciadas por el enfoque comportamental, con
énfasis en objetivos, contenidos, y métodos. Eso fue inspirado en los modelos americanos.
Alrededor del año de 1949, el modelo curricular de Tyler fue institucionalizado en los Estados
Unidos y según algunas autoras como Bevis (1988) las estudiantes por medio de este modelo,
eran entrenadas, en vez de educadas.
Aunque muchas escuelas no defina en sus curriculos el modelo de enseñanza adoptadas, se
percibe, normalmente, la influencia Tyleriana, técnico orientado, y con énfasis en los contenidos
medicas y desarrollo de determinados habilidades y comportamientos los cuales puedan ser
medidos.
De acuerdo con Bevis (op. Cit.) el modelo comportamental prevee y determina como debe
comportarse las personas. De esta forma, ejerce manipulación para que la persona se comporte
conforme lo deseado. Consecuentemente, ese modelo inhibe la creatividad, el pensamiento
independiente y critico, la individualización, la búsqueda y el cuestionamiento en cuanto a la
naturaleza de las cosa, de las fenómenos, la capacidad para predecer y, principalmente, la
capacidad de visualizar el todo y de encontrar significado en la acciones profesionales y
personales, entre otras.
Así que, aunque hayan habido cambios y exista un esfuerzo para por parte de muchas escuelas y
de sus docentes en reestructurar sus curriculas, todavía conoce una cultura en la que el sistema
rinde culto a los aspectos del antiguo paradigma.
El proceso de cambio, además de ser para algunas personas amenazadoras, puede ser no deseado
y ciertamente no se da del día para la noche.
Las nuevas tendencias en la educación en especial en la educación de enfermería, conducen a la
búsqueda de un modelo más humanista y crítico.
El final de la década del 80 en los Estados Unidos, se caracterizo por la llamada revolución
curricular en el are de educación de enfermería. Esta a su vez, fruto de un movimiento general,
buscaba cambios en la enseñaza en todos sus niveles.
Tres factores principales parecen haber influenciado y motivado el referido movimiento para el
cambio curricular: los cambios en el contexto de los sistemas de salud y las tendencias para el
futuro que se delinean; la dimensión profesional caracterizado por una necesidad de reciclaje
significado de la educación, de la profesora y de su perfeccionamiento. Las discusiones
curriculares, normalmente en torno a la carga horaria, contenido, y distribución de disciplinas,
olvidan la naturaleza, las características y modalidades de enseñanza, la persona docente y las
relaciones docente-alumnado.
Las docentes en enfermería, a pesar de actuar en grupos en virtud de sus características practicas,
no discuten la forma de abordaje de los contenidos de enseñanza y no comparten mucho sus
experiencias de enseñanza. En general, son conservadoras en cuanto a las dinámicas de
enseñanza y no discuten el proceso de enseñanza-aprendizaje.
Es bastante común que los docentes al perfeccionarse a través de cursos de especialización,
maestría o doctorado, no tengan mucho espacio ni oportunidad para probar e implantar nuevos
abordajes y modelos en el grupo de docentes., Normalmente, los docentes buscan de forma
aislada desarrollar estrategias nuevas.
Algunos puntos y preocupaciones relativas a la enseñanza y al rol docente, ya fueron enfatizados
en otras trabajos (Waldow, 1989; 1990). Otro punto sugerido en lo que atañe a la mudanza
curricular habla respecto a la relación docente-alumnado, sobre todo si se comparan las
realidades brasileiras y americana. La enseñanza americana, hasta entonces bastante
conservadora, esa marcada por actitudes formales y rígidas por parte de las docentes. Ese tipo de
actitud parece ajustada a la cultura de las países de Europa y Estado Estados Unidos. Con el
movimiento de la revolución curricular, las docentes de la enfermería americana ya; buscan y
comienzan a implementa formas mas efectivas en su relación con la estudiantes.
En el Brasil, las relaciones son menos rígidas y llegan hasta volverse bastante amigables e
íntimas. Esas relaciones con todo, parecen determinar ciertas dependencias y a veces, ser
interpretadas erróneamente. Al mismo tiempo en que las en función de las demandas en el área
de salud y la dimensión curricular.
Si obsesiva que a nivel mundial, educadoras en enfermería y profesionales de la práctica de
campo comienzan a percibir la necesidad de acompañar las mudanzas contextuales de manera
que nuevas abordajes y habilidades parecen ser sentidos como inevitables. Un clima de
insatisfacción se observa tanto por el cuerpo de alumnado como docente. Los estudiantes de
enfermería reinvindican nuevas posturas y el cuerpo docente se siente desafiado. Las formas
tradicionales de enseñanza parecen no satisfacer más. Actitudes y comportamientos de la
práctica son cuestionables, las disonancias son identificadas, los derechos con exigidos.
¿Qué es lo que la revolución curricular sugiere?
Varios aspectos son señaladas como obligatorias para que el cambio se procese. La visión
humanista y el énfasis en el cuidado humano como una perspectiva unificadora, consisten en el
principal cambio. El predomino del enfoque técnico y biomédico son rechazados. El nuevo
currículo reconoce su necesidad, pero no como venia siendo priorizado.
Según Bebía (1988) el contenido en los currículos de enfermería prácticamente no cambia, solo
la forma de abordaje necesita ser modificada. Los valores son diferentes, el énfasis y la
naturaleza difieren. Para que el cuidado sea privilegiado, los tipos de actividades de enseñanza
aprendizaje necesitan ser diferentes, asi como el rol de docentes y alumnado.
En un sentido, además del aspecto de la valorización del cuidado, la habilidad de los docentes,
aliada al convencimiento y experiencia en desarrollar estrategias que promuevan el cuidado, es
de primordial significancia. Esos aspectos garantizan la revolución curricular, que engloba
desarrollo docente y capacitación como profesional y como educadora.
Infelizmente hasta entonces la educación en enfermería no ha merecido discusiones más
profundas acerca del rol y del docente ofrecen apretura y amistad, a veces abusando su autoridad.
Es bastante, disminuyen y ofende a los estudiantes. Eso se hace más evidente en situaciones
académicas en las cuales las estudiantes mas firmes independientes y argumentadoras, desafían
a la autoridad de la docente que se siente amenazada y no respetadas.
La dificultad parece residir en no sabe como establecer límites. Ese tipo de relación no siempre
es intencional, tampoco se percibida por los protagonistas – profesoras y alumnas-aunque acaba
nutriendo en esa últimas un sentimiento de subalternidad, inseguridad y desvalorización.
Las estudiantes, en mucho caso, aprenden a ser maltratadas de forma muy de forma muy sutil.
Por otro lado, una relación intima y aparentemente amigable, no siempre significa que este
basada en el respeto.
Varios estudios han documentado experiencias de estudiantes de enfermería que revelan las
relaciones del poder, en la perspectiva de dominación y control (Lunardi, 1995; Meyer 1995;
Waldon 1996).
Estudios desarrollados en la realidad americana investigando las percepciones de cuidado en la
relación docente alumnado, evidencian que los estudiantes de enfermería valorizan atributos de
docentes como demostración de respecto, interés, y confianza en la alumna. Ya otras mencione
la competencia como educadora y como enfermera (Paterson y Erawford 1994).
El cambio en las relaciones entre docentes y alumnado conforme provee la revolución la
revolución curricular, se preocupa por el tema del poder considerando como una resultante, es
decir, en el sentido de sentirse ambas empoderadas, aportunizadas por una relación en que
predomina el diálogo, en que las discusiones sean de carácter participatorio, en que las
capacidades e individualidades sean respetadas y en que ambas busquen la construcción del
conocimiento.
Hult Jr (1979) Considera que, dependiendo del contexto-pedagógico, tanto los elementos
personales como impersonales deben formar parte del cuidado. Para el autor las relaciones
docente-alumnado se presentan bajo tres perspectivas: una en que la educadora reconoce y
comprende a las alumnas como individuas únicas. Esa perspectiva incluye reconocer talentos,
limitaciones, ideasincrosias y hasta tal vez, la historia personal de las alumnas.
La segunda perspectiva incluye el hecho de que la educadora reconozca a las alumnas no solo
como individuos únicos, sino como persona. Ese nivel de comprensión consiste en reconocer el
valor intrínsico de las alumnas como personas que tiene ciertas derechos éticos y que son
capaces de utilizar su habilidad en hacer elecciones personales y en tomar decisiones. De esa
forma, según Hult Jr. La educadora que prioriza el cuidado, independiente independiente del
contexto pedagógico, siempre respetará a las alumnas como personas, considerándolas como
iguales.
La tercera perspectiva reconoce de las alunas simplemente como tales. Ellas no son consideradas
como iguales. La profesora desempeña su rol conforme lo especulado, reconociendo que las
estudiantes tienen necesidades y expectativas, así como derechos en tenerlas cumplidas. Tienen
sin embargo, también obligaciones. Es una relación más impersonal, vinculado a patrones y
normas institucionales en que existen una preocupación por los resultados.
Es interesante notar que las dos primeras expectativas se caracterizan por englobar actitudes de
cuidado en el sentido de interés y dedicación.
Otros aspectos sugeridos por el movimiento que determino la revolución curricular son el
desarrollo del pensamiento critico como base esencial para las actividades de aprendizaje y como
elemento para la practica personal y profesional futura. Una perspectiva teórica múltiple, o sea
basada en el pluralismo teórico, en la cual diferentes abordajes puedan ser cuestionadas, dando
lugar a la diversidad, También son sugeridas.
Además son mutuamente informadas y la teoría informa a la práctica y esa, a su vez, informa a la
teoría. En ese sentido la previsión es de que el aprendizaje sea contextual basado en la realidad
como refiere Benis (1988), una teoria vivida.
Ese movimiento encuentra todavía algunas resistencias en los Estados Unidos, probablemente
debido al poder que tiene el paradigma positivista en ejercicio en las diversas instancias,
especialmente en lo que concierne al área de educación y de la salud. Así mismo, al verificar
algunas tendencias resultantes de se movimiento en el Brasil e independiente de la cultura, han
ocurrido cambios mundialmente forzando a una revisión y reestudio curriculares.
Con relación a una educación para el cuidado, concordando con Cohen (1993) existen algunas
consideraciones a ser relevadas tales como conocer el cuidado o lo que estas engloba en su
plenitud y eso incluye experimentado considerar el cuidado como un proceso interactivo mas allá
de una acción puramente técnica. Trasmitir y demostrar comportamiento de cuidado
favoreciendo un clima en que los estudiantes aprenden la totalidad del cuidado y reconozcan a
las personas como seres totales, así como su integridad; promover el auto-conocimiento y el
conocimiento del otro ser a través de actividades y de experiencias que desarrollan la confianza
mutua y el respeto; y establecer la corporificación del cuidado humano como una norma ética en
la práctica de enfermería consistiendo en eso una meta curricular.
Como ya se menciono anteriormente poco se discute a cerca de la educación de enfermería. Por
eso todavía surgen cuestionamiento del siguiente orden ¿Cómo estructuran la practica de
enseñanza de enfermería las docentes?
¿Qué tipo de actividades y experiencias son seleccionadas para facilitar el proceso de
aprendizaje? ¿Al seleccionar experiencias y actividades, cómo son tratados??Que estrategias de
enseñanza son utilizadas? ¿y cuál es el tipo de conocimiento que enfatizan las escuelas?
En relación a la educación para el cuidado también surgen las siguientes preguntas ¿Cómo
estudiantes de enfermería deberían proceder para actuar como educadora y cuidadoras,
actualizando para una práctica de cuidado humano? ¿Qué tipo de estrategias serian mas
apropiadas para una enseñanza orientada al cuidado? ¿Deberían ser conducidas las estudiantes
solo a situaciones de cuidado o seria conveniente que observasen situaciones de no cuidado
también? (Paterson y Crawford,1994).
Esas preguntas entre una infinidad deberán ser precedidas de otras ya implícitas en este texto
como por ejemplo: ¡Cuál es la extensión del conocimiento que las docentes de enfermería tienen
(o deberían tener) sobre el cuidado? ¿Cuáles son las significados y definiciones atribuidas al
cuidado por las docentes de enfermería? O en otras palabras ¿Cómo podría ser pensando en
currículo dirigido al cuidado humano en enfermería?
Un currículo centrado en el cuidado humano evidentemente debe ser visualizado bajo el prisma
del paradigma humanístico aunque existen diferentes formas de entendimiento, el cuidado
humano requiere de un enfoque humanista compatible con su filosofía.
El cuidado humano pensado como un proceso que involucra crecimiento debe a su vez en el área
de educación tener como meta tal ideología o sea, creer que todas las persona sean capaces de
crecer y de tener deseo de crecer, emprendiendo esfuerzos en el sentido de alcanzar su
autorrealización.
No es necesario enfatizar la necesidad de una extensa revisión y discusión de valores y creencias.
Aunque reconsidere que el abordaje filosófico adoptado por la comunidad académica sea la que
mejor refleja las creencias y los valores personales, así como las creencias y los valores
relacionados a la enfermería, si deben considerar las diferencias individuales. Esa discusión será
tanto mas intensa y deberá apoyarse en estudios que aclaren sobre las ideas filosóficas que
orientan el paradigma escogido, cuanto mas tradicional, ortodoxo y objetivista haya sido la
filosofía del currículo que se desea cambiar.
No es necesario adoptar una única filosofía en su totalidad varias contribuciones se pueden
hacer, siempre que sean coherentes y no contradictorias, resultando en una filosofía propia,
creada por la comunidad con adecuación armonía y consistencia.
No es intención en esta sesión, presentar guías para una construcción de currículo de enfermería
sino sólo algunas ideas básicas en lo que concierne a un currículo dirigido al cuidado humano.
Más detalles en cuanto al asunto de forma especifica serán tratadas en otra publicación sobre
educación y enfermería.
Como en toda construcción o reestructuración curricular deben estar previstas las discusiones y
definiciones sobre la universidad, las escuelas, la educación, el contexto de salud, el (la)
estudiante y el (la) profesor(a).
Otro aspecto que merecen especial atención es la naturaleza del método. ¿Cómo abordar los
contenidos, que, modalidades, estrategias e experiencias ofrecer? Conviene resaltar que el
abordaje cambia en un currículo orientado al cuidado humano, aún presentando el contenido
similar al que tradicionalmente compone las currículas de enfermería. Siendo así, la naturaleza
de las métodos de enseñanza es diferentes y consecuentemente requiere de un cambio de actitud
docente Eco, como ya se ha mencionado también, significa preparación y actualización.
La disposición y apertura para el cambio de actitudes, innovando y creando, es un condición
básica para el proceso curricular centrado en el cuidado humano.
Las docentes también se benefician con el proceso pues el cambio propicia crecimiento.
La figura 2 sobre el proceso de cuidar en enfermería proporciona elementos para el
planeamiento de una educación para el cuidado e indica cuales elementos deben ser incluidos en
un programa curricular. Cumple notar que todos los contenidos curriculares deben reflejar las
ideas que engloban la filosofía del cuidado human, tanto en las disciplinas básicas como en la
profesionales, en las actividades prácticas y en todas las especialidades.
Algunas ideas que tal vez puedan ayudar y esclarecer el entendimiento del cuidado humano en
las en las diferentes fases de un currículo, son descritas a continuación.
En la primera fase del programa curricular las estudiantes deben recibir informaciones acerca del
cuidado humano, trabajando percepciones, experiencias y definiciones Ese contenido podría ser
desarrollado en una disciplina como Filosofía y Ciencia del Cuidado Humano.
Autores como Gabriel Marcel Martín Buber, martín Heidegger, Milton Mayeroff, entre otros,
serían sugeridos.
En esa disciplina sería interesante introducir actividades que trabajen conceptos como auto-
estima, relaciones interpersonales, valores, creencias, preconceptos, sentimientos, etc. Varias y
alternadas dinámicas pueden ser utilizadas, además de juegos, música, danza y meditación.
En una segunda fase, sería interesante introducir un contenido específico sobre el cuidado
humano en enfermería, ilustrando con teorías de cuidado y con estudios pesquisa ya realizados.
Así, conceptos, origen, y naturaleza del cuidar serían trabajados no sólo bajo el prisma teórico
sino también empírico.
Sería interesante que las estudiantes realizasen observamientos de cuidado y no cuidado. Las
experiencias y situaciones traídas por las enfermeras dan una idea mas real de lo cotidiano del
cuidado, de manera que las alumnas puedan preguntar, opinar, sugerir y reflexionar junto con
docentes y enfermeras.
Eso sería viable en instituciones donde existen un vínculo mas estrecho como es el caso de los
hospitales universitarios. Así mismo, el tipo de acuerdo deberían se renegociado, ya que las
enfermeras serían mas actuantes en el proceso de enseñanza-aprendizaje lo que, ciertamente,
traería algunas discusiones y resistencias en virtud de su carga de actividades. Aunque muchas
escuelas de enfermería tengan un vinculo el cual prevee el trabajo de coentes, estas normalmente
ocupan cargos administrativos. Asi para las actividades sugeridas, sería aconsejable enfermeras
que realmente estuviesen desarrollando actividades de cuidado, a una indirecta.
En el caso de instituciones no universitarias, el mismo tipo de estrategia sería viable, sin que
entre tanto, las docentes necesiten trabajar en periodo no lectivo para el mantenimiento del
campo y la continuidad de las actividades desarrolladas por las estudiantes. Estas deberían ser
desarrolladas por el propio equipo de enfermería, si son consideradas validas. Las docentes
podrían si, contribuir realizando pesquisa de forma integrada y/o ofreciendo asesoría. Otra
sugerencias, o en suma a las anteriores, la participación en cursos y charlas de actualización,
oficinas y actividades como algunas ya mencionadas, de manejo de stress, auto-desarrollo,
pensamiento critico, etc.
Para la viabilidad de tales actividades, obviamente debe haber un planteamiento con
concordancia por parte de la escuela y de la institución de salud. Tanto docente como enfermeras
deberían tener asegurado, en el planeamiento, la previsión de tiempo para dedicarse a esas
actividades. Los liderazgos de las instituciones de comportamientos de cuidado en diferentes
locales y que pudiesen comparar las diferentes tipos de cuidado como por ejemplo, cuidado no
profesional, cuidado profesional en general, cuidado profesional de enfermería. La observación
debe ser descrita y entre tanto, estrategias como diarios, trabajos de reacción, entre otros, son
sugeridos. Además de esas, actividades de acción en que las estudiantes podrán crear
simulaciones ¡juegos¡ dramatizaciones, eti y la combinación de todas estas, a través de la
actividad de incidente critico (Waldow 1995) Aun como sugerencia, dinámicas de grupo con
actividades que trabajen poder, liderazgo, auto estima y nuevamente las relaciones
interpersonales.
Las demás fases del programa curricular deben, en sus contenidos teóricas y prácticas, prever la
aplicación de conocimientos, habilidades y comportamientos de cuidado.
Al entra en contacto con las prácticas de campo, por medio de aprendizajes, las estudiantes
frecuentemente sedan con situaciones traumáticas, además del stress proveniente de las
actividades del curso en si. Actividades para manejo del stress y relajamiento, dinámicas que
favorezcan lo lúdico y elementos ya mencionados anteriormente son extremadamente positivas.
Con relación a las actividades de campo práctico, las escuelas y sus docentes deben actuar en una
dinámica más integrada con las instituciones donde se desarrollan las prácticas y, para eso, son
necesarias algunas consideraciones.
Las estudiantes deben observar comportamientos de cuidado por parte del equipo de enfermería
y de salud y discutir en el grupo. Las enfermeras de las instituciones a su ve, deben actuar como
compañeras y participar de las discusiones. Trayendo situaciones relevantes bajo el aspecto del
cuidado. Deben también compartir preguntas y dilemas éticos a fin de que el grupo pueda
analizar e identificar los aspectos morales, además de comportarse educativos y de salud, con el
apoyo de su grupo deben empeñarse en favorecer un trabajo de esa naturaleza, justificando y
argumentando, para los debidos órganos superiores, la significancia y el beneficio a las
instituciones como un todo y principalmente a la clientela.
En se sentido, vale recordar la importancia del cuidado en el área de administración por medio
compromiso, empeño y dedicación de los liderazgos proporcionando un clima en que le grupo
trabaje y coopere participativamente en la búsqueda de soluciones para problemas mutuos y para
asuntos que promuevan el crecimiento y el bienestar.
La pesquisa de campo sobre la practica de enfermería en lo que se refiere a la tecnología del
cuidado, el cuidado humano, así como la prueba de modelos de cuidado o de asistencia
gerenciamiento y administración del cuidado además de ser insuficientes, no han ejercido
ningún impacto. Las enfermeras de la práctica además de estar sobrecargas con actividades
administrativas y técnicas, no siempre dominan metodología de las investigaciones, así como
también no siempre cuenta con el apoyo de la administración. La integración con las escuelas de
enfermería a través de asesoría puede contribuir a estimular e implementar esa actividad junto
con las enfermeras en la institución.
Formas innovadoras de cuidar, las percepciones de cuidar por parte de la clientela en las
diferentes culturas organizacionales, así como experiencias de las cuidadoras en relación al
cuidado, también son temas que necesitan ser investigados y que ofrecen contribuciones tanto
para instituciones de salud, como para las docentes de enfermería.
La pesquisa sobre la práctica alimenta la teoría y favorece que nuevas concepciones y
conocimientos sean exploradas modificando o perfeccionando la teoría a ser probada o aplicada
a la práctica nuevamente.
Pesquisa sobre la enseñanza en la práctica de campo clínico, relaciones de cuidado entre equipo
y pacientes, relaciones de cuidado en el ambiente académico, así como comportamiento de
cuidado mas valorizados y tipos de experiencia de enseñanza-aprendizaje, entre otros, serían
también de relevante contribución para la reestructuración, la evolución curricular y el
desarrollo del conocimiento en lo que atañe a las áreas de enseñanza practica, teóricas y de la
educación de enfermería como un todo.
Un aspecto importante de un planeamiento curricular con énfasis en el cuidado, halla respecto a
la reflexión y ala cuestión del arte de enfermería. De acuerdo con la Fig. 4 sobre el proceso de
cuidar en enfermería, la reflexión siempre debe estar presente en el momento de cuidad. Al lado
de ella debe estar el arte de enfermería que según Joknson (1994) pueden ser identificado como
extrae significado de los encuentros de cuidado; establecer una conexión significativa con el
paciente, desempeñar de forma hábil las actividades de enfermería (Tanto instrumentales como
expresivas); usan lógica y apropiadamente el conocimiento y la experiencia adquirida para cada
situación; y conducir la práctica de enfermería dentro de una conducta moral que refleja los
valores personales y profesionales de formas armoniosas.
La reflexión es un proceso en que la cuidadora examina la situación con el propósito de extraer
elementos que puedan contribuir para que la misma ocurra en la mejor forma posible y de
identificar de esa experiencia, los elementos para el perfeccionamiento futuro de la práctica. La
reflexión ocurre (o debería ocurrir) en todo momento, con excepción hecha a veces, a las
emergencias.
La acción reflexiva o el pensamiento critico propicia una actuación más independiente y firme
que por si sola, asi como la conscientización, “acciona la consicneica, humanitaria en la cual el
cuidado pasa a ser un práxis en la experiencia de vida humana.” (Waldow, 1993 p.111)
El desarrollo del pensamiento crítico, el cual incluye el proceso reflexivo, es una actividad sino
quanom en un currículo orientado para el cuidado, Varias estrategias son sugeridas por la
literatura en lo que concierne al desarrollo del pensamiento crítico (Waldow. 1995) El es
considerado como uno de los aspectos esenciales en el desarrollo de las docentes de enfermería,
que deben estar capacitadas para favorecerlo en las estudiantes (Bevis y Watson, 1989).
Por pensamiento crítico, a diferencia de otras autoras (Bandman y Bandman 1994) Miller y
Badcock 1996), se entiende una aplicación mas amplia no solo en al enseñanza sino en la vida
profesional y personal. La actividad de pensamiento critico es de extrema ayuda en toda las
situaciones de aprendizaje y no un simple instrumento de ayuda para el proceso de enfermería.
Una educación volcada al cuidado humano no es una educación que modela o impone
determinadas reglas o adiestra, como dice Bevis (1988) pero si, una educación que permita llegar
a ser o convertirse. En una educación para el cuidado, los actores asumen riesgos. Es un
compromiso político, filosófico, ético y moral e involucra dolor y placer.
Algunas experiencias con currículo dirigido al cuidado humano son las de Lukker Coliege en
Decorah: Jowa; del College of Mursing de Florida Atlántica university en Boraton, Florida y de
Caring Center por Human Cargind en la Universiting of Colorado Heaek Sciencies Center, entre
otras escuelas de enfermería en los Estados Unidos. Escuela de Australia Canada y Finlandia así
como de un grupo humano en sus escuelas de enfermería. En el Brasil pero existe sobre el tema
cuidado humano, aunque algunos docentes de enfermería en sus instituciones de enseñanza ya
estén trabajando en ese sentido.
A través del Programa Integrado de Pesquisa. Cuidado y Comportando (PIP C y C). Muchos
cursos, oficinas y carlas han sido desarrollados en diversas partes del país.
El grupo de investigación del PIP C y C recientemente (1996) planeó el I Encuentro Brasilerio
sobre el Cuidado y el Conforte en Enfermería, lo cual ocurre en Itapom, Santa Catarina,
Congregando enfermeras del área practica y enseñanza de varias regiones predominantemente
del sur del país. En ese encuentro coincidiendo de gran suceso. Las participantes ingirieron la
comunidad de la discusión del tema para el futuro.
Se verifica una creciente sensibilización y un gran interés por el tema. En un futuro próximo se
cree que la comunidad de enfermería brasileira podrá discutir con mas profundidad la cuestión
del cuidado humano basado en datos empíricos de la realidad, pesquisa en el área de enseñanza y
en la práctica de enfermería, así como a través de experiencias de su implementación en las
varios servicios de salud y en los currículos de enfermería.
Finalmente una cuestión que emerge frente a la educación para el cuidado humano habla
respecto a la preparación de los agentes responsables por el cuidado directo auxiliares y técnicos
de enfermería. El cuidado humano según Watson (1988) necesitan ser concientizados como un
imperativo moral, mas aun en las instituciones de enseñanza y de salid. Así, todos los actores en
el escenario de la enfermería deben experimentarlo, demostrarlo en sus actividades y relaciones.
En el proceso de educar para el cuidado humano es necesaria la concientización como un valor e
imperativo moral sensibilización y consecuentemente ejercicio. El cuidado humano se un
proceso de empadronamiento de crecimiento y de realización de nuestra humanidad.