Astodiagnosis: Curación y Astrología
Astodiagnosis: Curación y Astrología
CAPÍTULO I
ARIES
Cuando Aries, que tiene regencia sobre la cabeza, está en el Ascendente, tenemos una persona cuyas
acciones son impulsivas y agresivas. Habla y actúa rápidamente. Un exceso de energía vital es
generado por estas gentes. Esto está intensificado cuando el dinámico Marte, el cual es el regente de
Aries, está también en Aries y en el Ascendente, o bien cuando está allí el dador de vida, el Sol. Cuando
los planetas añaden sus energías vitales al Ascendente, tenemos a la persona que es muy propensa a
disipar sus fuerzas. Las personas que expresan a Aries fuertemente son muy propensas a ser de un
temperamento impulsivo, de especie explosiva, pero no conservarán rencor. Aquéllas que tienen a Aries
en el Ascendente, o cuando el Sol o Marte están allí, se ponen en seguida airadas, pero también están
dispuestas a perdonar.
Aries rige la cabeza, los hemisferios cerebrales, la mandíbula superior, los ojos y la cara. No obstante, la
nariz cae bajo la regencia del signo marciano de Escorpión. Aries es caliente, seco e inflamatorio. Las
personas de Aries con un ligero catarro o perturbación de la salud pueden llegar a tener una
temperatura muy alta. En las enfermedades su fiebre llegará a menudo a tres o cuatro grados más
arriba que la de aquellas personas nacidas bajo signos ácueos o aéreos. Bajo aflicciones planetarias
estas personas están sujetas a fiebres cerebrales, a vértigos, a hemorragias nasales, neuralgias,
inflamaciones de los hemisferios cerebrales y otras enfermedades del cerebro y de la cara, sufriendo
frecuentemente de acumulo de sangre a la cabeza.
La voluntad del paciente juega un gran papel para el buen éxito de la salud. Las personas bajo signos
positivos responden con mayor probabilidad, pues ellas hacen esfuerzos personales para ayudar al
médico o curador, mientras que las gentes de signos negativos son muy inclinadas a seguir la línea de
menor resistencia y a ser muy negligentes para seguir las instrucciones del médico.
TAURO
Tauro tiene gobierno sobre la región del cuello, las orejas, el paladar, la laringe, las amígdalas, la
glándula tiroides, la mandíbula inferior, la región occipital, el cerebelo, atlas, y las vértebras cervicales,
las cuerdas bucales, la arteria carótida, la vena yugular y la faringe.
El tipo de Tauro es muy terco y tenaz. Como quiera que es un signo negativo, cuando una persona
nacida en Tauro contrae una enfermedad, se mantiene en ella de la manera más obstinada. Esta clase
de hombres tienen un gran miedo a la enfermedad, y debido a este miedo hace muy pobres enfermeros
o médicos, mientras que los nacidos bajo Aries, debido a que este signo es positivo, penetrarán en el
cuarto de un enfermo sin miedo alguno, y en el caso de caer enfermos arrojarán de sí la dolencia
pronta y fácilmente.
Cuando un médico se halle ante un paciente que tenga a Tauro saliendo, o bien al Sol en Tauro, no
debe hacerle nacer la impresión de que él está muy grave, porque su miedo a la enfermedad servirá a
menudo de invocación a ésta. El nacido bajo Tauro tiene tendencias a adquirir carnes a la mitad de la
vida, y como regla general es de talla corta y rechoncho, se hace muy carnoso alrededor del cuello y de
la base del cráneo. Esto tiene la tendencia a producir inflamación de las glándulas, tonsilitis, anginas y
otras diversas afecciones de los órganos del cuello, así como pólipos.
GÉMINIS
Géminis tiene gobierno sobre los brazos, manos, hombros, pulmones, la glándula “thymus”, las costillas
superiores, la tráquea, los bronquios, los capilares, la respiración y sobre la oxigenación de la sangre.
La persona de Géminis está sujeta a desórdenes nerviosos. Como Géminis es uno de los signos
comunes, la persona nacida con este signo saliendo, es a menudo muy descuidada para su salud y de
hábitos desordenados, y debido a estas razones encontramos más enfermos tuberculosos entre los
nacidos en este signo que, entre los de otro cualquiera de los once restantes. Géminis está clasificado
entre los signos positivos, y por esto si a un enfermo de este signo se le presta el menor apoyo, puede
dominar y arrojar de sí la enfermedad fácilmente. Las enfermedades a las que el nacido en Géminis está
más sujeto son: las enfermedades pulmonares, la bronquitis, el asma, la neumonía, la consunción, la
pleuresía y los desórdenes nerviosos.
CÁNCER
Cuando tengamos delante un horóscopo para diagnosticar de una persona que tenga el signo negativo
y ácueo de Cáncer saliendo, nosotros podemos tener la seguridad previa de que es de vitalidad muy
baja, una persona que es muy tímida y, sin embargo, con aversión o tendencia a no seguir el consejo
de los otros. Las personas de Cáncer son muy dadas a hacer precisamente lo contrario de lo que se las
ha aconsejado o prescrito. Asimismo, están llenas de suspicacia, y, debido a la falta de fe que tienen en
los demás, son muy difíciles de tratar; pero una vez que se han entregado y se ha establecido la
confianza, son muy fieles y propensas a prestar su cooperación para ser curadas. Un poco de
consideración o de súplica servirá muy bien para conquistar su carácter. Son indudablemente muy
sensitivas y cuando se consideran injuriadas no perdonan con facilidad. Cuando el Sol está en este
signo ácueo, el nativo tiene más vitalidad que cuando está saliendo, porque el Sol es el dador de vida y
de energía.
Cáncer tiene regencia sobre el estómago, diafragma, las mamas, los lóbulos superiores del hígado, el
conducto torácico, la quimificación, el movimiento o acción peristáltica, el páncreas, la vena gástrica y el
suero de la sangre.
Las aflicciones que pueden ser clasificadas bajo el signo de Cáncer son la indigestión, el hipo, las
flatulencias, la hidropesía y la esclerosis. Los nativos de Cáncer son muy amantes del alimento y
generalmente son muy gastrónomos. Como consecuencia de ello están afligidos a menudo con
enfermedades que tienen su origen en una dieta equivocada, siendo este el caso especialmente con
aquéllos que tienen a Saturno en Cáncer. Este planeta tiene una influencia restrictiva y dondequiera que
se le halle se ve que roba a los órganos de sus fluidos: Cuando está en Cáncer proporciona deseos para
los dulces y la pastelería.
LEO
Cuando tengamos que tratar a un paciente con Leo en el Ascendente, debemos tener en cuenta que
estamos ante uno con gran energía vital, uno que no sucumbirá fácilmente a la enfermedad. El nativo
de Leo generalmente lucha bravamente con la dolencia antes de determinarse a reclamar el auxilio del
médico, y por lo mismo, cuando se entrega, está generalmente muy enfermo; pero, sin embargo, se
restablece rápidamente. Su orgullo no le permitirá, por regla general, el convertirse en una carga para
los demás. Como se trata de un signo positivo, el mayor inconveniente para los de Leo es su
impulsividad. Él nota que todo cuanto haga debe hacerlo con una gran cantidad de energía, lo cual
produce un efecto pernicioso para la salud de las partes regidas por este signo vital, y que son las
siguientes: el corazón, la aorta, la vena cava, la región dorsal de la espina y el cordón espinal.
El Sol, que es el dador de vida, rige este signo de Leo y también tiene regencia sobre el fluido vital
etéreo que viene a través del bazo, órgano éste que es la entrada de las fuerzas solares. Por medio de
este órgano del bazo, el signo de Leo atrae grandemente su fortaleza. Nosotros hallamos a los nacidos
con este signo saliendo muy vitales y llenos de fuerza, especialmente si el Sol está en Leo; pero debido
al uso destructivo de este exceso de energía se ven a menudo afligidos con afecciones al corazón de
diversas clases y también a dolencias de la espina dorsal. También sufren frecuentemente de disturbios
en el bazo, lo cual afecta a las actividades de la sangre, produciendo un exceso de corpúsculos blancos
de la sangre, los cuales son los destructores y no las defensas de la corriente sanguínea, como la
ciencia médica proclama.
VIRGO
Virgo es un signo negativo y femenino, el segundo de la triplicidad terrestre, y tiene menos fuerza de
resistencia que el signo fijo Leo. Virgo puede resistir un esfuerzo considerable, pues se trata de un
temperamento nervioso y férreo; sin embargo, cuando el nativo de Virgo se ve dominado, tiene
bastantes dificultades para levantarse y sacudirse la enfermedad. Como es de una negativa disposición,
es propenso a verse dominado por las circunstancias y no ejerce su fuerza de voluntad para substraerse
a su influencia. Virgo es el signo natural de la sexta casa, la cual tiene gobierno sobre las
enfermedades; de aquí que cuando los hijos de Virgo caen bajo el cepo de las dolencias es muy posible
que se conviertan en inválidos crónicos. Por lo tanto, aunque estas personas hacen de excelentes
enfermeras, debe aconsejárselas que no la ejerzan y que eviten la permanencia en hospitales y en
cuartos de enfermos, porque son como esponjas y siempre se hallan aptas para coger las enfermedades
de los pacientes y enfermos.
Virgo rige la región abdominal, los intestinos, los lóbulos inferiores del hígado, el bazo, el duodeno y el
sistema nervioso simpático. Las aflicciones que pueden clasificarse bajo el signo de Virgo son
determinadas extensamente por los planetas que puedan estar afligidos en este signo. Los calambres
intestinales, los vientos, los cólicos, la desnutrición, diarreas, estreñimiento, la peritonitis, el cólera, la
disentería, lombrices, catarro de los intestinos y la apendicitis pueden ser causados por las aflicciones
de Virgo.
LIBRA
Libra es uno de los signos donde el Sol es débil. El Sol está simbolizado por Sansón, quien quedó
desposeído de su fuerza por Dalila, simbolizada por el signo femenino de Virgo, la cual le cortó los
cabellos, en los cuales residía la fuerza de Sansón, y que representan los rayos del Sol. Conforme el Sol
entra en Libra, va cambiando de la declinación Norte a la del Sur, y como Libra es el signo de la
exaltación de Saturno, los rayos del Sol en este punto, el cruce del Ecuador, es cuando son más débiles.
Las personas de Libra por esta razón no siempre pueden remontarse sobre sus condiciones físicas. Sus
tendencias y disposiciones cambian como el símbolo que representa a este signo, la balanza. Algunas
veces los nativos de Libra se hallan en el séptimo cielo de su felicidad y optimismo, y a la menor
perturbación mental pueden caer a lo más profundo del pesimismo y de la desesperación. El idealismo
está muy bien desarrollado en esta clase de personas. El paciente nacido bajo Libra debe, si es posible,
no ser descorazonado nunca en cualquiera cosa que haya determinado profundamente en ejecutar,
pues frustrar sus esperanzas y hundirlas lleva a uno de los platillos de la balanza al más exagerado
pesimismo y descorazonamiento, que a menudo produce una enfermedad. La persona nacida en Libra
debe cultivar el equilibrio.
Fisiológicamente este signo rige los riñones, la región lumbar de la espina, la piel, los uréteres, que son
los diminutos tubitos que corren entre los riñones y la vejiga, y el sistema vasomotor. Las aflicciones de
las que el nativo de Libra está más expuesto a sufrir son: de la enfermedad de Bright, de lumbago y de
perturbaciones y afecciones urinarias. La enfermedad depende en mucho respecto de los planetas que
lo aflijan: si es Saturno, habrá escasez de orina; si Júpiter, por lo contrario, exceso, etc. Las nefritis,
eczemas y la diabetes, son también dolencias de las cuales está muy propenso a sufrir el nativo de
Libra.
ESCORPIÓN
El signo marciano y ácueo de Escorpión es uno de los menos comprendidos de los doce. Escorpión
produce una serie de tipos. Usualmente la persona de Escorpión es de naturaleza retirada, tímida y
reservada, persona que no habla de sí ni de sus asuntos. Pero también hay otro tipo de Escorpión que
está dispuesto a contestar a la menor provocación y de sostener su opinión decididamente, pudiendo
llegar a ser muy cruel. Este tipo es, por regla general, de un temperamento explosivo, cuya disposición
puede, si el horóscopo tiene aflicciones, minar su salud. El mayor peligro para la salud del nativo de
Escorpión, sin embargo, está en los órganos genitales y los conductos por los cuales salen las
excreciones del cuerpo, tales como la uretra (el pequeño canal a través del cual la orina pasa desde la
vejiga afuera) y el colon, incluyendo el ano. La vejiga, la flexura sigmoidea, la glándula de la próstata, el
hueso pubiano, la materia roja colorante de la sangre y los huesos nasales están también bajo la
regencia de Escorpión.
Las personas nacidas bajo este signo hacen muy buenos médicos, cirujanos y enfermeros. Pero hay a
menudo una vena cruel y tiránica en el nativo de Escorpión y la naturaleza de deseos es fuerte y
algunas veces sensual. Los bajos deseos frecuentemente conducen a excesos, los cuales pueden causar
las siguientes enfermedades, que se expresarán con arreglo a los planetas y a los aspectos afligentes:
sífilis, hernias, escorbuto, fístulas, almorranas, inflamación y descenso de la matriz, disturbios urinarios,
estrechez de a próstata y catarros nasales.
SAGITARIO
El nativo de Sagitario generalmente es el más gentil y el más fácilmente curable de todos los pacientes,
pues con su franca y bondadosa naturaleza es muy confiado y siempre dispuesto a seguir las
instrucciones del médico, pero que también puede responder a cualquiera sugestión negativa. Puede
ocurrir que el médico le haya dado un consejo práctico y dejar al paciente muy animado y con muchas
esperanzas; pero si se presenta en su cuarto alguno de sus muchos amigos (pues el nativo de Sagitario
es generalmente muy popular y un buen gastador de dinero y, por lo tanto, se atrae a muchos amigos)
y le sugiere sentimientos enfermizos o le dice que tiene mala cara, o bien le indica que tome otro
medicamento, es muy fácil que acepte la sugestión. El resultado de todo esto es que estos sujetos
tardan con frecuencia en restablecerse. Por lo tanto, es necesario que el paciente de este signo sea
colocado bajo el cuidado y vigilancia de alguien que le proteja contra adversas sugestiones.
Sagitario gobierna la región del cuerpo que rodea directamente las caderas, la región sacra de la espina,
la vértebra del cóccix, el fémur, el íleon, las arterias ilíacas, los nervios ciáticos y el isquión.
Las enfermedades de las personas de este signo son: la ataxia locomotriz, ciática, reumatismo y
enfermedades de las caderas.
CAPRICORNIO
El signo de Capricornio es un signo terrestre y está regido por el planeta Saturno. Las gentes de
Capricornio no sucumben a la enfermedad muy fácilmente. Son de naturaleza estólida, persistente y
férrea y sufrirán un dolor considerable antes de quedarse en cama. Pero una vez que han caído
enfermos son precisamente tan lentos y tan obstinados en la enfermedad. Algunas veces se hacen
hipocondríacos, y el médico debe usar métodos muy diplomáticos para romper la cristalización en la que
se envuelven las personas de Capricornio, signo que, como hemos dicho, es de naturaleza saturnina. La
parte más desgraciada de ello es que si un enfermo de este tipo, que se halla en este estado mental y
físico, se da cuenta o percata de que hay alguien que intenta ayudarle a sanar, se resistirá a ello y
cerrará contra el amigo que se aproxime a él con este objeto.
Las personas de Capricornio son supersensitivas y muy retraídas y reservadas, formando hábitos con
frecuencia de melancolía y desaliento, con los cuales parecen solazarse, y que, por supuesto, surten
unos efectos deplorables sobre la salud. Este signo rige las rodillas, la piel, las coyunturas o
articulaciones y el pelo. La piel del nativo de Capricornio es a menudo pálida y seca, y las enfermedades
a que está sujeto son: eczemas, sífilis, lepra y también la dislocación de huesos.
ACUARIO
El signo fijo y aéreo de Acuario está bajo la regencia de dos planetas: el melancólico, medroso y dado a
la ansiedad, Saturno, al cual se le denomina generalmente el planeta de la obstrucción, y el impulsivo,
emocional, negligente e histérico, Urano. A pesar de que Acuario es un signo fijo el cual fomenta y dota
al nativo de una fuerte voluntad, aun si esta persona está afligida por aspectos adversos entre ciertos
planetas, especialmente Saturno o Urano, cuando están colocados preeminentemente en el horóscopo,
está dispuesta a darse a una extrema melancolía, al pesimismo y a la sensibilidad, o bien es temeraria y
atrevida y responde al emocional Urano. Estas cavilaciones, tristezas y disposición de ánimo
frecuentemente llevan a una pobreza de salud, la cual a menudo toma la forma de nerviosidad. Como
Acuario es un signo mental y aéreo, sus nativos son férreos y ambiciosos y con tendencias a hacer las
cosas con excesos. Nunca se detendrán a medir o considerar sus fuerzas hasta que el esfuerzo del
cuerpo llega a su límite máximo; por lo tanto, cuando se entregan se hallan en estado muy crítico, pero
también darán al médico todas las facilidades para ayudarles, pues siempre se hallan dispuestos a la
cooperación. Fisiológicamente el signo Acuario gobierna los miembros inferiores, las piernas y los
tobillos.
Las enfermedades por las cuales, pueden verse afligidos los nativos de Acuario son: las venas varicosas,
la hinchazón de las piernas y las enfermedades nerviosas de diversas clases. Una indicación que tienen
estas personas cuando se las debilitan los nervios es una extrema sensibilidad de la piel. Existe una
sensación de serpenteo, de arrastre o de corriente por todo el cuerpo, como si se deslizasen por su piel
insectos pequeños.
PISCIS
Piscis es un signo común y ácueo y las personas nacidas bajo él son de naturaleza linfática y negativa,
muy amantes del lujo, que las lleva a menudo a buscar una vida cómoda y fácil, y en la última parte de
la vida tienen tendencia a aumentar de carnes; carne fofa, que conduce a la pérdida de la salud. Las
personas de Piscis responden muy bien a las sugestiones, tanto buenas como malas, y del mismo modo
responderán con tanta facilidad a la influencia del médico o sanador. No debe permitirse que visite a un
enfermo nacido bajo este signo una persona que sea de naturaleza muy simpática. De ese tipo
simpático en extremo, del cual hay muchos hombres en el mundo hoy día, personas que creen
constituye para ellas un deber social el visitar a todos los amigos enfermos y animarles para que hablen
de su enfermedad y de sus síntomas y entonces, por último, extender sobre ellos toda su simpatía. La
persona de Piscis se alegrará de la visita del “simpatizador”, pero cuando éste se haya marchado,
generalmente sufre una recaída que le obligará a llamar inmediatamente al médico. Estos enfermos
deben ser colocados en el cuarto más alegre y animado, con un enfermero o asistente optimista y
encantador, y con un letrero a la puerta: No se permite la entrada a los “simpatizadores”.
El nativo de Piscis es propenso a caer en el hábito de la bebida y en el uso de narcóticos, especialmente
si en el horóscopo hay alguna aflicción de la Luna y Neptuno. Piscis rige los pies y los dedos de estos
órganos y la fibrina de la sangre. Debido a su amor e inclinación a los buenos alimentos y a la vida fácil,
las gentes de Piscis están sujetas a la gota y a la inflamación de los pies.
CAPÍTULO II
REGENCIAS Y CUALIDADES
TAURO. — Rige el cuello, la garganta, el paladar, la laringe, las amígdalas, la mandíbula inferior, las
orejas, la región occipital, el cerebelo; la vértebra atlas, la segunda vértebra o axis, las arterias carótidas
externas, las venas yugulares, la faringe, la glándula tiroidea y la vértebra cervical.
GÉMINIS. — Rige los hombros, los brazos, las manos, las costillas superiores, los pulmones, la tráquea,
los bronquios, los capilares, la respiración y la oxigenación
CÁNCER. — Rige el estómago, el esófago, el diafragma, las mamas, la leche, los lóbulos superiores del
hígado, el conducto torácico, el páncreas, el suero de la sangre, el peristaltismo del estómago y la
quimificación.
LEO. — Rige el corazón, la región dorsal de la espina, el cordón espinal, la aorta y la vena cava superior
e inferior.
VIRGO. — Rige la región abdominal, los intestinos grueso y delgado, el lóbulo inferior del hígado, el
bazo, el duodeno, la quilificación y el peristaltismo de los intestinos.
LIBRA. — Rige los riñones, las glándulas suprarrenales, la región lumbar, la piel, los uréteres y el
sistema vasomotor.
ESCORPIÓN. — Rige la vejiga, la uretra, los genitales, el colon descendente, la próstata, la flexura
sigmoidea, el hueso nasal, el hueso pubiano y la materia roja colorante de la sangre.
SAGITARIO. — Rige las caderas, los muslos, el íleon, la vértebra cóccix, la región sacra, los nervios
ciáticos y el isquión.
PISCIS. — Rige los pies, los dedos de estos órganos y la fibrina de la sangre.
TAURO. — Da terquedad y obstinación, cavilaciones y meditaciones, ira y cólera sin control ni dominio y
lujuria.
PISCIS. — Ocasiona también mucha sensibilidad, falta de vitalidad, indolencia y hace a las personas
calladas y reservadas.
TAURO. — Ocasiona paperas, difteria, laringitis, tonsilitis, o amigdalitis, crup o garrotillo, pólipos,
anginas, inflamación de las glándulas de la garganta y apoplejías.
LEO. — Ocasiona afecciones cardíacas, angina de pecho, ataxia locomotriz, hiperemia, afecciones
espinales, meningitis medular y fiebres.
VIRGO. — Produce peritonitis, desnutrición, disenterías, cólicos, estreñimiento, diarreas, cólera, tifoidea,
apendicitis y la solitaria.
LIBRA. — Ocasiona la enfermedad de Bright, lumbago, supresión de la orina, nefritis, diabetes, cálculos
renales y uremia.
ACUARIO. — Ocasiona venas varicosas, hinchazón de los tobillos, dolores de piernas, enfermedades
nerviosas y sensibilidad de la piel.
PISCIS. — Produce callos, gota, deformidades de los pies y de sus dedos, tumores e hidropesía.
MERCURIO. — Nervios, tubos de los bronquios, circulación pulmonar, glándula tiroidea, hemisferio
cerebral derecho, sistema cerebroespinal, nervios sensorios, fluido vital de los nervios, cuerdas vocales,
orejas, vista, lengua, todos los sentidos de percepción y la respiración.
LUNA. — Esófago, útero, ovarios, vasos linfáticos, sistema nervioso simpático, fluido sinovial, canal
alimenticio 1, linfa, quilo y cubiertas de los nervios.
SATURNO. — Vejiga, nervio vago o neumogástrico, dientes, piel, articulaciones, ligamentos y flexura
sigmoidea.
MARTE. — El hierro de la sangre, la materia roja colorante de la sangre, los genitales, los nervios
motores, el hemisferio cerebral izquierdo, los movimientos musculares, el cuerpo de deseos, el
segmento motor de la columna vertebral y el recto.
NARIZ. — Escorpión.
CAPÍTULO III
SIMPATÍAS Y ANTIPATÍAS
Pitágoras enseñaba que el sistema solar es un poderoso instrumento musical; que los doce signos del
Zodíaco pueden ser comparados a los semitonos de la escala cromática, y que los planetas constituyen
las siete teclas blancas del teclado cósmico. Cada signo responde a cierto tono; algunos tonos se
combinan y son armoniosos, mientras que otros chocan y son antagónicos. Del mismo modo que
notamos desarmonía y conflicto entre determinadas notas de un piano y entre ciertas cuerdas del arpa,
asimismo vemos desarmonía semejante entre los diversos signos del Zodíaco y entre los planetas en sus
efectos sobre el hombre.
El símbolo del trino es el triángulo, y en astrología el trino está considerado como armonioso y benéfico.
Luego tenemos que los signos se agrupan en representación de los cuatro elementos de la Naturaleza,
formando los triángulos de Fuego, Tierra, Aire y Agua.
Los signos de fuego y de aire están en armonía los unos con los otros, y las triplicidades de tierra y
agua también tienen afinidad y simpatía, pero los signos que forman la triplicidad de fuego no
armonizarán con los de agua, ni tampoco los de tierra con los signos de aire. Los planetas en estos
diversos grupos de signos expresarán la misma simpatía o antipatía que la impartida o manifestada por
los mismos signos. El signo de las triplicidades se expresa por la manifestación de la armonía en los
temperamentos y personalidades de las gentes, a la vez que las cuadraturas expresarán sus aflicciones
y antipatías por medio de molestias y afecciones físicas.
La enfermedad es realmente una falta de armonía entre el espíritu y la personalidad, un conflicto entre
el hombre superior e inferior. Los trinos o triplicidades actúan como jueces de paz, mientras que las
cuadraturas y oposiciones colocan limitaciones ante el espíritu. El último par nos brinda las lecciones
que debemos aprender, y éstas son el pago exacto de las deudas del destino de la persona por las
equivocaciones cometidas y su egoísmo expresado en vidas pasadas. Las cuadraturas y las oposiciones
son más vitales en su acción. Las cuadraturas actúan por medio de tres grupos de signos, que
constituyen el círculo vicioso:
Los médicos han venido dedicándose durante años al estudio de las extrañas simpatías existentes entre
las diferentes partes del cuerpo que ellos han visto que se manifestaban en las enfermedades de
algunos enfermos. Cuando ven un órgano enfermo, han tomado la costumbre de buscar la causa en
otro órgano que sepan tiene simpatía con el atacado. Por ejemplo, en un glaucoma o ciertas clases de
afecciones a los ojos, han hallado invariablemente que la causa real o asiento de la dolencia se
encuentra en el estómago o en los riñones. En algunos tipos de enfermedades de la garganta y de
paperas han comprobado que la causa real era que el corazón estaba debilitado.
Los cuatro puntos del círculo de los signos cardinales o equinocciales, es decir, Aries, los ojos; Libra, los
riñones; Cáncer, el estómago, y Capricornio, las rodillas, están en estrecha correspondencia y simpatía
los unos con los otros, y la afección de uno se manifestará frecuentemente en uno de los otros signos
de este círculo. Por ejemplo, si vemos a Saturno en el signo de su caída, Cáncer, y afligido, se siguen
desórdenes digestivos y se notará invariablemente alguna perturbación en los riñones, y algunas veces
el resultado es que se presenta una rigidez de las articulaciones de las rodillas. Las afecciones a la vista
se manifiestan frecuentemente debido a seguir un régimen de dieta equivocado. Las gentes con
Saturno en Cáncer son extremistas en la elección de su alimento, con extravagantes gustos y disgustos
en este respecto.
El segundo círculo vicioso es el de los signos fijos: Tauro, la garganta; Escorpión, los órganos
generadores, el recto, uretra y la nariz; Leo, el corazón y la espina dorsal, y Acuario, las piernas por
debajo de las rodillas. Cuando se operan los órganos de la voz o bien las amígdalas en la infancia, habrá
en tales órganos perturbaciones a la pubertad y posteriormente durante el parto afecciones y molestias.
Es bien conocida la estrecha relación y simpatía entre los órganos sexuales y los del habla. La
extracción de partes de los órganos genitales produce cambios en la voz, haciéndose femenina la voz
del varón y masculina la de la mujer. Las afecciones de las válvulas del corazón a menudo ocasionan la
hinchazón de los tobillos.
El tercer grupo de cuadraturas lo hallamos compuesto de los signos comunes o mutables, que
corresponden a las casas cadentes. La sexta casa, que está correlacionada a Virgo, y la duodécima
casa, que lo está con Piscis, son de especial vitalidad en el horóscopo, pues son, respectivamente, la
casa de las enfermedades y la de los hospitales y confinamientos. Nosotros hallamos una gran simpatía
entre estos dos signos y casas. Los signos comunes son los que ocasionan más enfermedades, y entre
los nativos de estos signos es donde hallamos los inválidos más desesperanzados que en cualquier otro
grupo, por la razón de que su fuerza de voluntad no es muy fuerte.
Los signos comunes están regidos por Mercurio, el cual tiene dominio sobre la respiración, los nervios y
los sentidos de percepción, y por Júpiter, el cual tiene regencia sobre la fibrina de la sangre, sobre la
circulación arterial y el hígado. Géminis rige los pulmones, y por medio de estos órganos se produce la
oxidación de la sangre. Virgo tiene regencia sobre los intestinos, el sistema nervioso simpático y el bazo.
A menudo nosotros podemos oír a personas lamentarse de este modo: “Me he constipado, o he cogido
una neumonía, debido a que me humedecí los pies”, en cuyos puntos están comprendidos Géminis y
Piscis. Muchos más ejemplos citaríamos de la acción de los círculos viciosos.
CAPÍTULO IV
En los capítulos anteriores hemos estudiado las propiedades de los signos del Zodíaco y hemos
arreglado de tal modo los agrupamientos anatómicos que sea fácil para el estudiante del diagnóstico
astral su estudio. Es muy necesario que se familiarice con las propiedades básicas de los signos, así
como de las de los planetas. Es imposible el hacer un visible adelanto en el arte de diagnosticar un
horóscopo, a menos que el estudiante tenga un conocimiento suficiente del Zodíaco y de las
propiedades de los signos y de los planetas. También debe familiarizarse con la ciencia de la progresión.
Debe hacer uso de todas estas diferentes fases antes de que se haga proficiente en la diagnosis, de
modo que pueda decir lo que indican unas y otras posiciones; unos y otros aspectos; unos y otros
planetas. Es, asimismo, esencial que conozca el temperamento y carácter del enfermo antes de que
pueda realmente estar seguro del diagnóstico que hace de la enfermedad.
Para hallar la clave de una enfermedad y la razón por la cual una persona se ha convertido en un
inválido, tanto si la enfermedad es orgánica, o bien si es debida a que el enfermo ha quebrantado las
leyes de la Naturaleza, es justamente tan esencial como el diagnóstico en sí. ¿Cuál es el bien que nos
puede resultar de saber la clase de enfermedad indicada por un horóscopo si no podemos señalar al
paciente en qué forma ha roto las leyes de la Naturaleza? La enfermedad en el noventa y cinco por
ciento de los casos es debido a métodos equivocados de vivir, y el ser capaz de manifestar al paciente
qué cosas perjudican a su salud conducirá a la curación. Primeramente, debe quitarse la causa, y
entonces seguirá la cura como un resultado natural,
El secreto del éxito para un médico progresivo descansa en el hecho de que nunca, si le es posible
evitarlo, diagnosticará directamente la enfermedad al propio enfermo. Únicamente aconsejará y
prescribirá y algunas veces dará algún indicio acerca de la causa de la enfermedad; asimismo señalará
la clase de alimentos y los métodos de vida que ha de seguir y, además, dirá el porqué debe de
abandonar el enfermo tales y cuales cosas que le perjudican. Como consecuencia de esta diplomática
manera de obrar conseguirá el médico los mayores éxitos. Tampoco debe dejar escapar nunca una
palabra de desaliento. Nunca debe quitar al enfermo la esperanza, y cuando abandone la casa del
paciente debe hacerlo con una sonrisa y palabras de ánimo y esperanza.
Hay excepciones, no obstante, pues hay médicos, y desgraciadamente no constituyen la minoría, que
adoptan la pose de médicos y que predicen la muerte o bien la necesidad de hacer una operación,
antes de que hayan estudiado y diagnosticado real y verdaderamente la enfermedad. Bajo el
tratamiento de un médico de tal clase el pobre paciente se ve sentenciado frecuentemente, pues aquél
de quien el enfermo había esperado la confianza y el alivio realmente le ha robado toda esperanza. De
modo que deseamos grabar profundamente en la mente de nuestros estudiantes de que nunca y por
ninguna razón deben predecir la muerte; tampoco nunca y ni por ninguna causa deben decir al enfermo
que sufre del corazón; de que está en peligro de volverse loco, o de que está atacado de la temerosa y
temida enfermedad de tuberculosis, porque por estas manifestaciones pueden hacer renacer en la
mente del paciente el pensamiento del miedo. El miedo surte peores efectos, por regla general, para
aquella persona de mentalidad negativa que la propia enfermedad. El noventa por ciento de los
pacientes están enfermos debido a sus métodos peligrosos en la comida, enfermos de miedo, o bien
enfermos debido a la falta de voluntad para resistir a las tentaciones; en efecto, toda enfermedad es el
resultado de una ignorante violación de las leyes de la Naturaleza. Esto puede que no sea debido a esta
vida solamente. Puede arrastrarse desde otra vida anterior, como consecuencia de lo cual el paciente
tiene debilidades latentes.
Así, pues, podemos comprender que para ser de real ayuda en la curación del enfermo, el médico o el
encargado de hacer el diagnóstico debe poseer el suficiente conocimiento que le capacite para dar al
paciente la prescripción adecuada y las instrucciones debidas para vivir correctamente. Nuestro consejo
para el estudiante debe ser, pues, el que estudie con todo cuidado y recuerde en cuanto le sea posible
las lecciones sobre astrodiagnosis que hasta aquí preceden; asimismo que se familiarice con las
propiedades de los distintos alimentos y sus combinaciones, puesto que lo más lógico es que el enfermo
solicite del médico lo que debe comer, una vez que éste le dice lo que no debe comer, o que cambie su
régimen alimenticio. Por todas estas consideraciones podemos darnos cuenta de cuan necesario es el
adquirir un sano y seguro conocimiento de la ciencia de un correcto vivir.
CAPÍTULO V
LA MENTALIDAD
Nuestro primer pensamiento cuando debamos juzgar las cualidades mentales de un paciente es el de
hallar la posición de Mercurio. En primer lugar notemos el signo en el cual está colocado, y en segundo
lugar, la casa, y por último, los aspectos que tiene con los demás este planeta de la razón.
Para economizar tiempo y espacio en estas lecciones no diremos los efectos que tiene Mercurio en los
diferentes signos del Zodíaco, sino que remitiremos al lector a nuestro libro “El Mensaje de las
Estrellas”, páginas 111 a la 114, y también a las 275 y 276 2, donde podrá hallar las cualidades básicas
de Mercurio en los doce signos. Tales cualidades deben ser estudiadas muy cuidadosamente, pues de
su estudio aprovechado se extraerán los fundamentos sobre los cuales basar nuestro juicio.
El planeta inmediato a considerar es la Luna. Si tenemos un buen aspecto entre la Luna y Mercurio,
especialmente si estos dos planetas están bien colocados en los ángulos y en los signos en los cuales
pueden expresar sus mejores cualidades, podemos confiar en que el paciente coopere con el médico
para su curación. Sin embargo, si Mercurio está en conjunción con Saturno, tendremos una persona con
mentalidad obstinada y terca, lenta y dada a la melancolía. Cuando Mercurio está en trino o sextil con
Saturno, indica una memoria muy retentiva, una mente muy bien equilibrada y se desarrollarán buenas
cualidades razonadoras.
Cuando Marte o Urano están en conjunción con Mercurio, el paciente es muy impresionable, sensitivo,
emocional; un tipo venático con muy poco control sobre la mente; pero si estuvieran Marte o Urano en
sextil o trino con Mercurio, darían una tendencia a aligerar las facultades mentales, estimulando al
impulso. Si encontramos a Mercurio o a la Luna afligidos por Neptuno, la mente está inclinada hacia
condiciones enfermizas y antinaturales; a la obsesión, a una manía hacia la religión, a la mediumnidad,
a la bebida y a las drogas. Obsérvese la casa y el signo en los cuales están colocados estos planetas
para conocer el modo en que tienden a manifestarse.
Como quiera que Neptuno es la octava superior de Mercurio, este planeta tiene una fuerte influencia
sobre la mente superior. Neptuno cuando está afligido por Urano o la Luna da tendencias hacia las
experiencias indeseables del psiquismo. Cuando Neptuno está afligido por Marte, especialmente cuando
está en conjunción con este ígneo planeta, el nativo se ve tentado a menudo para emplear el
hipnotismo o la magia negra sobre los demás, y está expuesto por sí mismo a ser víctima de aquéllos
que faltos de toda clase de escrúpulos usan estas horrendas prácticas sobre otros.
Cuando las aflicciones mentales están en la casa octava o duodécima, tienen una influencia más sutil
que en cualquiera otra posición. Las aflicciones en la casa octava pueden dar a la mente tendencias
suicidas, pero en la casa duodécima, como que es la casa de los hospitales, las prisiones y los asilos y
todo aquello que respecta a los actos propios que conducen a nuestra ruina, pueden ocasionar que la
persona se vea confinada en alguna institución de las mencionadas.
Deseamos imprimir firmemente en la mente del lector que nunca y por ninguna razón base su
diagnóstico solamente en uno o dos aspectos, sino que siempre juzgue por todo el horóscopo. Para
ilustrar el peligro en que puede incurrirse por el examen superficial de un horóscopo tomemos el de un
hombre que tenía Mercurio en Capricornio en la casa sexta, formando un solo aspecto, que era una
débil cuadratura con Neptuno. Juzgando el horóscopo a la ligera, uno diría que tenía una mentalidad
obtusa y roma, pero lo cierto es que de niño estuvo a la cabeza de la clase en la escuela. En ortografía
y matemáticas era verdaderamente notable. Ya de hombre ocupó puestos relevantes en sus
ocupaciones y profesión, hallándose actualmente de director en una línea de trabajo que requiere
habilidad de ejecución y una aguda mentalidad. Para aclarar esto notaremos lo que indicaban los otros
planetas. Tenía siete planetas en signos de aire, cinco planetas en signos mentales, la Luna y Neptuno,
ambos bien aspectados y en ángulos, el Sol y la Luna en signos fijos, y signos fijos y cardinales en los
cuatro ángulos. Al sumariar o resumir el horóscopo puede verse bien el porqué este hombre ha
alcanzado posición tan elevada en un trabajo mental con un débil Mercurio. Así, pues, creemos
necesario que el lector tenga siempre delante de su imaginación la firme idea de emplear todo su
raciocinio antes de emitir un juicio sobre un horóscopo, tanto se trate de cualidades mentales, morales,
espirituales o físicas.
CAPÍTULO VI
Después de que hayamos estudiado con todo detenimiento las cualidades mentales de nuestro
paciente, debemos tratar de ver la fortaleza de su voluntad. El Ascendente nos servirá siempre de regla
para hallar la clave de la voluntad y de la mentalidad. Ahora veamos qué importancia tiene en el asunto
la casa sexta.
La casa sexta es la casa de la enfermedad, y muy frecuentemente nos ofrece la solución del estado del
paciente. Por lo tanto, debemos primeramente observar el regente de la casa para ver lo que él indica,
en el signo y casa en que está colocado, cuál es la naturaleza del signo y cuál es la parte del cuerpo
regida por él. A continuación debemos ver los planetas que aspectan al regente de esta casa de la
enfermedad.
Supongamos que Acuario está en la cúspide de la casa sexta. Entonces debemos mirar a los planetas
Urano y Saturno, que rigen sobre la salud del enfermo en gran extensión. Ahora supongamos que
Urano está en el signo de Virgo y en el Ascendente, como lo vemos en el horóscopo de un hombre que
nació el día 22 de abril de 1881, a las dos de la tarde. Urano saliendo nos da la clave de su naturaleza,
la cual es de gran impulsividad.
El corregente de la casa sexta es Saturno. Nosotros vemos que en un gran número de horóscopos
Saturno es el que aflige. Este planeta es la piedra de toque, el ordenador que brinda al hombre las
lecciones que necesita aprender.
Saturno en el horóscopo que tenemos bajo nuestra consideración está en Tauro, interceptado en la
casa novena y en conjunción con el Sol y Júpiter. Saturno en este caso no es el planeta que ocasiona
las peores aflicciones.
Ahora consideremos los planetas que puede haber en la casa sexta. En ella encontramos colocada la
vacilante Luna en Acuario y en cuadratura con Venus y Neptuno. Los dos últimos planetas están en el
signo de Tauro en la casa novena. Aquí es donde está la causa total de la dolencia. La Luna y Venus
son ambos femeninos, indicando mujeres; la Luna es la regente de la casa undécima, y en esta forma
indica amistad de mujeres, las cuales tientan a este hombre y ocasionan que responda al impulso de
Urano y Marte. De modo que debemos buscar el mal como consecuencia de un exceso de indulgencia
de sus deseos, los cuales están indicados por los planetas en Tauro y por Marte; el último gobierna el
signo de Escorpión, que rige el sexo. De modo que podemos esperar que el vino y las mujeres le llevan
a este hombre a sus hechos ruinosos.
Notemos que Mercurio está en la casa octava, y aspectado muy débilmente por un semisextil de
Saturno, el Sol, Júpiter y Neptuno. Mercurio en Aries actúa bajo impulso. Como está prácticamente sin
aspectos en este signo y Urano está en oposición con Marte, indica falta de premeditación y previsión.
Con estas condiciones y teniendo un signo común en el Ascendente, este hombre fue un perfecto
esclavo de sus pasiones y deseos. Aquí podemos ver que Virgo y el Ascendente con Urano en
conjunción indican la voluntad. Está indicada una decidida falta de voluntad. Con Virgo, el signo natural
de la casa sexta en el Ascendente, y el Sol en Tauro, este hombre fue una víctima fácil de la
enfermedad, pues tanto los de Virgo como los de Tauro tienen un miedo decidido a la enfermedad.
Nosotros nunca debemos basar nuestro diagnóstico sobre una o dos aflicciones, sino que debemos
estudiar todos los signos y planetas muy cuidadosamente. Algunos horóscopos indican muy claramente
el asunto, y de una simple ojeada puede verse por unos cuantos aspectos cuál puede ser la
enfermedad. Pero otros horóscopos, en cambio, ocultan los síntomas, justamente del modo en que el
médico descubre algunas veces cuál es la enfermedad que aqueja a sus pacientes. Algunos dicen
inmediatamente dónde radica la enfermedad, mientras que otros quedan perplejos ante el jeroglífico
que el caso presenta para ellos, por la dificultad que encuentran para localizarla. Por lo tanto, el
astrólogo debe estudiar y razonar todos los factores cuidadosamente para asegurarse de que el
diagnóstico que da de un caso es exacto y correcto.
CAPÍTULO VII
Ahora estamos dispuestos para empezar el trabajo de leer y diagnosticar un mapa natal. Primeramente
debemos saber lo que indica el signo saliente, porque por él y su significado descifraremos la clave de la
disposición del paciente. El Ascendente indica la naturaleza general del bautismo planetario que el
hombre recibe a su nacimiento y el cual influirá al hombre durante toda su vida física. Con arreglo a la
estampa de las fuerzas estelares del nacimiento, serán las tendencias de la persona. Obsérvese y
recuérdese que nosotros no decimos hado o sino, sino tendencias, porque el hombre tiene dentro de él
mismo el poder de cambiar en una gran extensión las influencias indicadas en el horóscopo. Nosotros
debemos admitir que el horóscopo es el resultado de sus vidas pasadas y que indica un cierto probable
destino. Si el hombre tolera que las estrellas le dominen, entonces es cuando se convierte en la víctima
de su destino; pero el hombre sabio y prudente es aquél que rige a sus estrellas.
El Ascendente indica las características generales y tendencias que están latentes dentro del hombre.
Por lo tanto, éste debe ser el punto de partida de nuestro diagnóstico.
Después debemos ver cómo están representados los cuatro ángulos. Si hallamos en ellos signos
comunes, o sea, Géminis, Virgo, Sagitario y Piscis en sus cuatro cúspides, tendremos un paciente que
responderá rápidamente a las sugestiones, y a la vez que escucha al médico y puede aparentemente
tratar de cooperar con él, sin embargo, debido a sus tendencias veleidosas, o mejor dicho, a la
debilidad de voluntad peculiar de las personas de signos comunes, es propenso a olvidar el ejecutar lo
prescrito. Las instrucciones del médico deben ser repetidas a menudo, pues el paciente de un signo
común tiende a olvidarlas.
Si el Ascendente y los cuatro ángulos, por otro lado, están ocupados por los cuatro signos cardinales, o
sean Aries, Cáncer, Libra y Capricornio, el médico puede esperar en la cooperación del enfermo; pero si
Aries está en el Ascendente, el médico debe hacer creer al enfermo que el trabajo de su cura lo está
haciendo por sí mismo. Nunca se ordene al nativo de Aries que haga alguna cosa, sino que
diplomáticamente le pregunte que si él no cree que haciendo tal y tal cosa redundaría en su beneficio,
porque al hijo de Aries le disgusta seguir los dictados de otro. Cuando siga sus instrucciones, sin
embargo, lo hará con una gran fuerza e impulsividad. A menudo oímos de personas que siguen las
órdenes de los médicos hasta el extremo de que ellas se tomarían una caja de píldoras en una dosis.
Bien, tal es el paciente de Aries. También debe conseguir resultados rápidamente, pues de lo contrario
perderá su interés. Las gentes de signo cardinal como una regla están deseosas de cooperar con el
médico y harán todos los esfuerzos necesarios para vencer a la enfermedad.
Las personas de signos fijos, es decir, aquéllas nacidas bajo Tauro, Leo, Escorpión y Acuario, son unas
criaturas de costumbres, es decir, son tan fijas que cuando siguen una rutina o adquieren una
costumbre, son muy difíciles de tratar y de disuadirlas de sus caminos. Esos hábitos, que están en el
fondo de la dolencia y que son la causa de la enfermedad, los mantienen con mucha tenacidad. Las
personas de signos fijos tienen gran determinación, y una vez que se han erguido sobre sus manías
cooperarán completamente con su médico. Las gentes de Tauro y Escorpión pueden algunas veces
mostrar una naturaleza terca que es difícil de combatir y, además, son tan miedosas que el médico
debe tener cuidado con lo que dice en su presencia sobre prescripciones para el tratamiento. Siempre
debe ser optimista y emitir sugestiones de esperanza y ánimo.
El médico debe estar familiarizado con el temperamento y disposición que ofrece cada signo y
comprender que si el regente de un signo está afligido o si se hallan en él planetas maléficos, la
respuesta será diferente que cuando se manifieste el mejor lado del signo. Recuérdese que Leo cuando
está sin aflicción es magnánimo, jovial y amante, es muy diferente del Leo bravucón, pendenciero,
obstinado y jactancioso cuando está afligido. De igual modo encontramos dos lados en todos los signos.
Estudiemos, pues, muy detenidamente todos los signos y sus regentes. Asimismo notemos
cuidadosamente los aspectos que forman el regente y el Ascendente, porque este planeta es
generalmente el regente de la vida y tiene gran influencia en la existencia del nativo.
El próximo paso es el estudio de la mente, porque si la mentalidad es débil, el médico halla muchas
dificultades para su trabajo, toda vez que en la mente del hombre descansa la fuerza que puede
emplear para controlar su enfermedad. Un Mercurio fuerte y bien aspectado puede guiar a una persona
a vivir una vida sana y buena y, por lo tanto, tal persona no será propensa a estar enferma; pero
Mercurio cuando está afligido conduce con frecuencia al hombre a caer en tentaciones y si la naturaleza
de deseos es fuerte y la mente débil, podemos temer que el paciente no tenga la suficiente voluntad
para cooperar con el médico. De modo que éste debe estudiar con el mayor interés el horóscopo con
objeto de descubrir las tendencias latentes de su enfermo. Una vez que las haya descubierto podrá,
entonces, llegar a la primera causa de la dolencia que le aqueje.
Recuérdese y téngase bien presente que todo en la vida tiene una primera causa y que para llegar a la
comprensión de un caso debe conocerse y llegar al principio.
CAPÍTULO VIII
NUNCA, NUNCA prediga la hora de la muerte de un enfermo. Que el lector repita la lectura de este
consejo para que se imprima fuertemente en su mente. Si se predice la MUERTE de un paciente, el
PROFETA puede convertirse en su verdugo y ante Dios será hecho responsable por tan gran error. Hay
un viejo adagio que dice: “Mientras hay vida, hay esperanza”. No importa lo extrema que sea la
aflicción de un horóscopo; algunas veces la Providencia puede echar una mano y los períodos más
críticos pueden salvarse con un método apropiado.
La LEY no permite que un profano diagnostique la enfermedad de un paciente; solamente puede hacer
esto un médico titulado.
El médico prudente NUNCA discutirá la enfermedad con su enfermo, ni tampoco le dará a conocer su
diagnóstico directamente. Este conocimiento lo reservará para su propio uso en la curación.
En todo momento procure que la mente del enfermo se vea libre de pensamientos de dolencias y
enfermedades, y antes de dejarle debe decirle alguna cosa placentera para animarle y darle esperanzas,
consuelos y alegrías. Ría y bromee con él; abandone su cama con una sonrisa, porque la jovialidad y
alegría son la mitad de la cura.
Evite el hacerle esta pregunta: “¿Cómo se siente usted?” Esta pregunta tiene la tendencia a dirigir sus
pensamientos hacia el cuerpo físico, el cual en la enfermedad es una buena cosa olvidar. Haga usted
que sus primeras palabras de saludo al llegar a su lado sean por el estilo de éstas: “¡Vaya un día más
hermoso que hace!”; o bien: “¡Qué buena cara tiene usted hoy!”; o esta otra frase: “¡Hola, amigo mío!
¡Tengo mucho gusto de saludar a usted!” Cualquier saludo animoso y corriente es cosa que brinda
naturalidad y alegría y contribuye a que el paciente olvide su dolor y su estado.
5A. Nunca discuta con el enfermo nada acerca de su horóscopo; si a despecho de esto él insiste en
conocerlo, entonces indíquele solamente aspectos favorables, pero NUNCA le hable de crisis inminentes.
Las personas enfermas tienen a menudo un mórbido deseo de conocer el futuro, de saber si se
presenta alguna crisis o bien si están amenazadas de muerte, especialmente si tienen algún
conocimiento de astrología. El médico debe solicitar del enfermo que abandone el estudio de su propio
horóscopo mientras esté bajo su cuidado, pues de lo contrario verá que el paciente hallará muchas
sugerencias adversas como consecuencia de este estudio y aparecerán en su mente muchas ideas que
entorpecerán la cura.
6A. Hay líneas de fuerza que corren entre los polos de un magneto y en toda la naturaleza hay un lado
positivo y otro negativo. El cuerpo humano es un magneto poderoso que expresa tanto el negativo
como el positivo aspecto.
Cuando un hombre está enfermo, expresa el lado negativo de su naturaleza, y por lo tanto, el médico
debe (si se trata de un buen médico) expresar el aspecto opuesto, es decir, el positivo. Cuando sucede
así, el enfermo responderá muy rápidamente y la curación será un hecho. Así, pues, es muy necesario
que el médico exprese positividad y alegría en el cuarto del enfermo.
Cuando está enfermo un hombre, su fuerza de resistencia está en su reflujo máximo y es muy sensible
a las influencias externas. En aquel momento las corrientes del cuerpo vital están invertidas hacia
adentro y es propenso a atraer pensamientos y magnetismo de los demás, que si son negativos tendrán
un efecto adverso sobre el paciente. Cuando un hombre se halla en buena salud, los éteres del cuerpo
vital irradian hacia afuera y, por lo tanto, rechazan los elementos negativos y, además, expulsan de sí
impurezas.
Cuando uno está enfermo, su poder de resistencia es bajo, y en tales momentos las vibraciones del
médico tienen mayor efecto que en otras ocasiones, y su influencia, por lo tanto, es más poderosa tanto
para el bien como para el mal. Si los pensamientos del médico no son puros, si su vida no es limpia,
entonces su influencia sobre el paciente no es buena. Por lo tanto, es muy necesario que el médico
espiritual VIVA UNA VIDA de pureza, pues de otro modo hará más daño que beneficio.
Si el Saturno del médico está en el Ascendente o en la sexta casa del paciente, aquél tendrá muy poco
éxito en los tratamientos de tal clase de enfermos.
Un médico con el Sol en Escorpión o con Escorpión en el Ascendente, es, por regla general, un agente
de curación con buen éxito.
El Sol con signos de fuego da buena fuerza curativa y también mayor poder para combatir las
enfermedades de aquellos signos que la que es poseída por otros.
Las personas nacidas con signos comunes en los ángulos o con el Sol en un signo común hacen los
mejores enfermeros; teniendo poder para calmar al enfermo y atraen sobre el cuarto del enfermo una
influencia de calma y de tranquilidad.
Cuando Saturno es el afligente, la piel es a menudo seca, y la vitalidad, baja, en cuyo caso debe
frotarse la piel muy de prisa con guantes de baño ásperos para estimular la circulación.
Las personas con Virgo en el Ascendente o con el Sol en Virgo hacen también de buenos enfermeros.
Para calmar a un paciente que tiene un Marte afligido es bueno elegir una hora de Saturno.
Las personas con Saturno en la casa sexta raramente consiguen éxito en el arte de curación.
Cuando tenemos un paciente que sufre de una perturbación nerviosa, pero que no tiene a Marte
afligido, es bueno el aprovechar una hora del Sol o de Marte para hacerle manipulaciones o
administraciones de tratamientos.
Cuando la Luna está en cuarto creciente, es decir, de la nueva a la llena, los estimulantes surten los
mejores efectos, y los sedantes los menores.
Cuando la Luna está en conjunción con Saturno, los estimulantes tienen muy poco efecto; pero si la
Luna fuese a tener una conjunción con Marte, especialmente si Marte es fuerte en el horóscopo o está
en el signo de Aries, entonces el médico debe ser muy cuidadoso en el empleo de estimulantes.
CAPÍTULO IX
AFORISMOS
Puede considerarse a la Luna como la dadora y la que toma la vida, es decir, la Luna actúa como un
agente para transportar las fuerzas vitales desde el Sol a la Tierra y para el nombre, y también las
fuerzas de la Luna producen la muerte eventualmente.
Cuando la Luna está llena, las mareas están altas, los huesos están llenos de tuétano o de substancia, y
las ostras están más llenas que en cualquier otro momento. Asimismo, las fiebres son más altas en los
enfermos con calentura.
Durante la primera mitad de la vida, especialmente durante la infancia, la Luna tiene su máxima
influencia, y durante la última mitad el Sol es el que la tiene mayor.
La Luna tiene gran influencia sobre las personas desequilibradas o locas, esto es, los lunáticos, y sobre
los enfermos histéricos, epilépticos y nerviosos. Estos enfermos notan muchísimo los cambios de la
Luna; especialmente están muy intranquilos durante la plenitud de la Luna. Estos pacientes no deberán
dormir nunca al raso o que el brillo de la Luna caiga sobre ellos.
Durante la Luna nueva las fuerzas materiales son muy débiles. El período del cuarto menguante, esto
es, de la plenitud o Luna llena a la nueva, es lo más fuerte para el trabajo espiritual, porque en tales
épocas la influencia del Sol es máxima.
No se haga ninguna operación cuando la Luna está en el signo que rija la parte del cuerpo que se debe
operar. Ptolomeo dice: “No se rasgue con hierro la parte del cuerpo que esté gobernada por el signo
que entonces ocupe la Luna”.
Las operaciones efectuadas cuando ocurre el cambio exacto de la Luna son raramente de buenos
resultados. Elija el momento de una operación cuando la Luna esté en cuarto creciente. No se opere
tampoco cuando el Sol esté en el signo que rija la parte del cuerpo que debe ser operada.
La Luna gira alrededor del Zodíaco en cosa de veintiocho días. La enfermedad alcanza un punto de
variación cada siete días. Empezando desde el lugar que ocupaba la Luna al principio de la enfermedad,
se puede esperar un cambio al cabo de los siete días (la cuadratura), a los catorce días (la oposición) y
a los veintiún días (que es otra cuadratura).
Es bueno el vigilar las cuadraturas y las oposiciones de la Luna que forma en su tránsito con el Sol, con
Marte y con Saturno para operar o cuando se ha operado.
La Luna tiene mayor influencia sobre la salud de la mujer, así como el Sol la tiene sobre la del hombre.
De la Luna nueva a la llena es cuando los estimulantes producen su máximo efecto y los sedantes el
mínimo; por lo que se debe disminuir la dosis de los unos y aumentar la de los otros.
Cuando la Luna en cuarto creciente se halla en buen aspecto con el radial de Júpiter o Venus, la
estimulación cardíaca produce los resultados más duraderos. La palpitación se trata más eficazmente
cuando la Luna está decreciendo y en aspecto favorable con los planetas mencionados. Aplíquense los
estimulantes al corazón con cuidado extremado cuando la Luna está mal aspectada con aquellos
planetas y especialmente cuando está oscura o en menguante.
Los buenos aspectos de la Luna radical en tránsito con Júpiter y Venus son muy favorables y ayudan al
éxito.
Saturno cuando está colocado en la casa sexta al nacer tiene la tendencia a debilitar o disminuir la
vitalidad.
El signo en el cual está colocado el Sol al nacimiento es un punto muy vital en el horóscopo, variando su
influencia según si el signo es cardinal, fijo o común. También la casa que contiene al Sol es importante,
ya sea cadente, sucedente o de un ángulo. El médico puede juzgar de la fortaleza del Sol la respuesta
que podrá alcanzar del paciente.
Los aspectos benéficos entre el Sol radical y Marte dan gran vitalidad y resistencia grande a la
enfermedad. Un aspecto adverso entre el Sol y Marte es mejor, desde el punto de vista de la salud, que
la ausencia de aspectos entre ambos.
Los aspectos entre el Ascendente y el Mediocielo son a menudo desconfiables, a menos que se tenga el
conocimiento exacto al minuto de la hora que nació el enfermo, y como quiera que los relojes están
frecuentemente fuera de concordancia y, además, hay muchas confusiones debido a las diversas
maneras de regirse los horarios, estos dos puntos deben ser juzgados con gran discreción.
Los planetas que están en grados críticos (véase “Astrología Científica Simplificada”, página 61) 3,
tienen mayor influencia tanto para el bien como para el mal, que en cualquiera otro grado.
Ciertas estrellas fijas tienen una poderosa influencia sobre la enfermedad. Debe vigilarse especialmente
la situación de estas tres nebulosas: las Pléyades, que están en los 29° de Tauro; Ascelli, que está en
los 6° de Leo, y Antares, en los 8° de Sagitario.
Un niño que no tenga ningún aspecto entre el Sol y Marte está sujeto a muchas enfermedades
infantiles.
Un paciente con muchos planetas en signos de aire necesita mucho más aire en su cuarto de dormir
que otros; los planetas en signos de fuego inclinan al nativo a necesitar mucho Sol, y las personas con
planetas en signos de agua o de tierra sufren si se exponen al Sol mucho tiempo.
Con signos fijos en los ángulos y aflicciones en signos comunes, el nativo domina a las enfermedades;
cuando los signos comunes están en los ángulos y las aflicciones en signos fijos, es más propenso a
sucumbir a la enfermedad.
Un Sol bien aspectado en los signos Aries o Leo da gran vitalidad y la capacidad de desechar la
enfermedad.
Cuando las personas que tienen Aries saliendo o el Sol o Marte en el signo Aries al nacimiento están
enfermas, sus temperamentos se excitan mucho más que los de los demás y sufren mucho más pronto
de fiebres, porque hay en ellas una tendencia a que la sangre se agolpe a la cabeza y a la piel.
Una aflicción entre el Sol y Saturno, o una cuadratura entre la Luna y el sol, da una vitalidad inferior.
Cuando se ve una condición de éstas en un horóscopo, se hará bien en vigilar durante la enfermedad
los aspectos que forma la Luna progresada con esos afligidos planetas y también especialmente los
tránsitos de la Luna nueva y llena.
Los planetas retrógrados dan muy poca ayuda a la enfermedad. Tanto si su aspecto es bueno o malo,
su influencia está sólo latente hasta que vuelven a marchar directos, y entonces es cuando podemos
mirar y tener en cuenta el despertar de su influencia.
Cuando la hora del nacimiento es desconocida, puede conseguirse un diagnóstico muy bueno
considerando a la primera casa de naturaleza semejante a Aries; la segunda, a Tauro; la tercera, a
Géminis, y así sucesivamente.
El Sol rige el fluido vital, el cual se especializa, es decir, se admite, elabora y actúa por medio del bazo.
Cuando el Sol está afligido al nacimiento, la enfermedad se presenta frecuentemente cuando los
planetas progresados o por progresión afligen al Sol.
Cuando el Sol o la Luna radical están dentro de órbita con las Pléyades (29° de Tauro), Ascelli (6° de
Leo) o Antares (8° de S agitario), hay la indicación de que la vista será afectada, especialmente si
Saturno, Marte o Urano están también en alguno de estos puntos.
Mercurio en la casa duodécima, afligido por el Sol, Saturno, Urano o Marte, y también Mercurio en
Capricornio, la casa de Saturno, cuando está afligido por un maléfico, afectarán al oído.
Vigílese a los planetas maléficos cuando estén colocados en las casas sexta o duodécima, porque la
casa sexta es la que rige las enfermedades, y la dozava gobierna o indica los hospitales y los puntos de
confinamiento.
Es necesario observar la antipatía entre ciertos signos y planetas. Por ejemplo, el candente o signo de
fuego Marte puede estar situado en el signo de agua Piscis, o bien el signo frío y terrestre Saturno lo
puede estar en el signo de fuego Aries. Cuando un planeta está en el signo de su detrimento, puede
convertirse especialmente en una amenaza para la salud.
El lugar donde Saturno se halla en el horóscopo es muy verosímil que sea un punto débil en el cuerpo
físico, y el punto más fácilmente afectado por la enfermedad.
Los espíritus de Lucifer del planeta Marte ayudan al mantenimiento del calor de la sangre por la
disolución del hierro, un metal marciano, y capacitan a la sangre para atraer al oxígeno, un elemento
solar.
Un paciente con el planeta Mercurio en cuadratura con Saturno es propenso a sufrir de melancolía y
tristeza. Debe elegirse un cuarto bien soleado, y alegre, con paredes de color rosáceo.
El signo de Leo en el Ascendente, con el Sol en su signo de exaltación, o Aries, da vitalidad abundante y
fuerza para arrojar fuera la enfermedad.
Si una aflicción de Marte ocasiona una enfermedad, podemos buscar ayuda cuando la Luna progresada
tome un buen aspecto con Venus. Cuando la enfermedad sea de naturaleza saturnina, podemos confiar
con la mejor ayuda cuando la Luna aspecte a Júpiter. Nótese el símbolo de Venus, la octava superior de
Marte, y el de Júpiter, la octava superior de Saturno; en cada caso el último símbolo es la inversión del
anterior.
Si la Luna está en conjunción con Saturno al principio de la enfermedad, podemos esperar que la
enfermedad sea de larga duración.
La enfermedad relacionada con la Luna es de naturaleza aguda y puede cambiarse dentro de los
veintiocho días; pero cuando la enfermedad se relaciona con el Sol, es de naturaleza crónica y con
tendencia a ser de duración más larga y se resistirá al tratamiento con más intensidad.
CAPÍTULO X
El astrólogo se encuentra algunas veces en una gran desventaja en su lectura del horóscopo para de
ella deducir el diagnóstico, debido a que el paciente desconoce frecuentemente la hora de su
nacimiento, y a menudo no puede precisar la fecha. También ocurre que en siete casos de cada diez en
que el paciente cree saber el momento justo, el horóscopo cuando ha sido corregido por los
acontecimientos y rectificado, se ve que la hora dada estaba equivocada en este particular.
Constantemente se nos presentan casos en nuestra Residencia General de personas que nos traen
horóscopos que ellas se han hecho o que han encargado a otros astrólogos profesionales, y en casos
numerosos en que tales personas creían tener certeza absoluta de la hora de su nacimiento, el signo
saliente no concuerda con su aspecto y temperamento personal.
En un caso una señora aseguraba que tenía a Piscis saliendo; pero cuando la vimos personalmente,
inmediatamente comprendimos que ella tenía los tres primeros grados de Aries en el Ascendente, pues
tenía el pelo rojo, un perfil declarado de oveja, una nariz romana prominente y labios gruesos, todo lo
cual vemos en “El Mensaje de las Estrellas” que concuerda con Aries.
Otra mujer vino aquí al Centro diciendo que tenía Leo en el Ascendente; pero ella tenía un cuerpo
pequeño y delgado, una cara larga con la barba decididamente metida adentro, con dedos largos,
delgados y cónicos y con uñas largas, características que denotan un tipo perfecto de Virgo.
Vino a nuestro conocimiento un caso de una mujer excesivamente alta. La hora de nacimiento que ella
dio llevaba a Tauro al Ascendente, pero su apariencia personal era muy semejante a la del tipo de
Géminis. El horóscopo tenía muchos planetas en los signos que indican gran estatura: el Sol, Júpiter,
Mercurio y Neptuno estaban en Géminis, y la Luna y Venus en Aries. Esto le daría un desarrollo grande
de los brazos y del cuerpo superior. A primera vista nosotros dudamos que el signo saliente de su
nacimiento fuera Tauro; pero cuando examinamos las uñas de sus manos, vimos que correspondían al
tipo perfecto de Tauro. Tauro estaba también indicado por su fuerte mandíbula y robustez de cuello.
Las uñas de una persona de Géminis son pequeñas y el cuello delgado. El diagrama número 7 dará al
lector idea del tipo perfecto de uñas de las manos, correlacionados con los signos del Zodíaco. Los
horóscopos con muchos planetas en un signo cambiarán las uñas. Con el tiempo el estudiante será
capaz de usar este croquis para señalar las características de cualquier tipo. Nótese cómo armonizan los
tipos. Las uñas de los signos fijos son anchas, indicando gran persistencia y determinación. Los signos
regidos por Venus, Tauro y Libra dan una uña más redondeada; los dedos son bien formados y largos, y
el monte de Venus, que está en la base del pulgar, es perfectamente redondo y lleno.
Nosotros diremos mucho más acerca de las manos y sus características en comparación con el
horóscopo; pero como este capítulo está escrito especialmente para favorecer la diagnosis de la
enfermedad, nos confinaremos mayormente a esta materia.
No es muy difícil el señalar las enfermedades que están latentes. Por ejemplo, examinemos el diagrama
8 y veremos una uña grande y ancha, que es idéntica al tipo puro de Leo. Con afección cardíaca
latente, como es el caso del horóscopo 5A pág. 88, donde el impulsivo Marte está en el Ascendente, en
cuadratura con Venus, indicando una circulación pobre y un débil corazón, veremos que las pequeñas
medias lunas de la base de la uña son de un color azul, y también las líneas de las palmas de las manos
son azules. Cuando la dolencia del corazón se ha convertido en un estado crónico y está asentada muy
profundamente, vemos las uñas arrugadas o surcadas en sentido longitudinal, como en el diagrama 1, y
las esquinas vueltas hacia arriba y separadas de la carne, como en el diagrama 2. Un horóscopo
ilustrará este caso, que se encuentra en “El Mensaje de las Estrellas”, en la figura número 3, página 312
4.
La uña representada en el diagrama 3 es característica de los casos tales como el del horóscopo 10A,
página 148. La uña que indica una afección al hígado es generalmente grande en tamaño, pero más
larga que las de los números 1 y 2. La uña se calza o se mete entre la carne en ambos lados, y es
generalmente de un tinte amarillento. Las líneas de las palmas de las manos son asimismo amarillas.
Recuérdese, al mirar a la palma de una mano, que el color de las rayas es un indicio valioso respecto
del conocimiento del estado de salud de un enfermo. Sí disfruta una persona de buena salud, las rayas
serán de un suave color clavel; si la sangre es pobre, las líneas o rayas de la mano son pálidas y
blancas; en el caso de una persona con fiebre, las rayas serán rojas; si el hígado está en desorden,
serán amarillas, y si la acción del corazón es mala, e] color será azul.
En el diagrama 4 tenemos una uña que se encuentra generalmente en las manos de las personas que
tienen signos comunes o ácueos en los ángulos. Muchos planetas en signos comunes o ácueos
producen lo que es conocido con el nombre de tipo psíquico. Las personas con dedos y uñas largos,
delgados y de una semejanza como las garras o zarpas, son supersensitivas y faltas de fortaleza y de
vitalidad. Este tipo de uña se encuentra a menudo en las manos de los ricos ociosos, en las mujeres que
cuidan, miman y atienden a un perro faldero en lugar de a un niño y que siempre tienen a su alcance
una caja de bombones. Las manos y uñas largas, delgadas y bien formadas pertenecen al tipo psíquico,
y cuando las uñas están arrugadas o acanaladas en su sentido longitudinal y el color de la uña es
pálido, es una indicación de que hay tendencia a la debilidad de los pulmones.
Las personas con uñas largas y delgadas son generalmente susceptibles a los catarros y a la tos.
La uña número cinco corresponde a la persona nerviosa que es de naturaleza intelectual e inclinada y
propensa a trabajar con exceso.
El diagrama número 6 es el de una uña que denuncia a la persona que se muerde con mucha
frecuencia las uñas. Indica, pues, una persona que tiene muy poco dominio sobre su temperamento.
Tales gentes están siempre preocupadas por cosas de muy poca importancia.
EL PULGAR
Un pulgar bien desarrollado indica capacidad para dominar sus emociones, incluso la cólera; pero
cuando el pulgar es corto y de forma de cachiporra, con una uña corta también, no hay control ninguno
sobre la cólera y las cosas llegan al rojo fácilmente ante sus ojos.
El pulgar es un magnífico indicador del carácter y se debe tener en cuenta cuando se diagnostique por
el examen de la mano. En el diagrama número 8 vemos que el monte de Venus y el pulgar son los dos
un poco gruesos. Éste es un pulgar típico de Tauro, con el monte de Venus muy grande, indicando una
naturaleza de deseos muy fuerte. El pulgar es corto y grueso, señalando la falta de fuerza de voluntad
para dirigir sus deseos. Cuando el pulgar es largo y bien formado, es una indicación de ideales elevados
y de voluntad para ponerlos en ejecución.
En un pulgar bien proporcionado, la primera falange debe ocupar dos quintas partes y la segunda
falange tres quintas partes de la longitud del pulgar. El final del pulgar debe alcanzar a la coyuntura o
articulación media del índice. Un pulgar muy largo denota una persona que es obstinada y terca; uno
muy corto señala falta de lógica y un cambio constante de unas cosas a otras. Si el pulgar es muy
grueso en toda su longitud, indica que los deseos y gustos de tal persona son más o menos groseros y
primitivos, y que está falta de tacto y de refinamiento. Si el pulgar es muy ancho, especialmente en su
extremidad, indica a una persona que en seguida se pone airada, a menudo una persona que tiene un
genio ingobernable; también denota terquedad. El paciente que tiene un pulgar normalmente
desarrollado, pondrá en ejecución las prescripciones del médico.
Si la primera falange del pulgar es muy larga y la segunda corta, indica a un individuo que es temerario
y cuyas acciones no están controladas por la razón. Si la primera falange es corta y la segunda muy
larga, indica a una persona que es muy habladora, pero no amiga de la acción. Estas personas
desconfían de todo el mundo y les falta el dominio propio.
El monte de la Luna está colocado en la palma, al lado del dedo meñique, y se extiende desde cerca del
centro de la palma hasta la muñeca. Cuando es grande y lleno señala la persona de excesiva
imaginación y de emoción; pero cuando está debidamente desarrollado da una mente bien equilibrada.
Este monte de la Luna y las líneas que se hallan sobre él, es lo que da al médico o diagnosticador una
guía para las aflicciones mentales y designan a la persona lunar.
SEGUNDA PARTE
Ahora tratemos de encontrar las aflicciones que fueron la causa de la enfermedad que la hizo sufrir.
Vemos a Júpiter, que tiene la regencia de la sangre arterial, en su propio signo de Sagitario en la 5ª
casa, en cuadratura con Venus, que rige a su vez la circulación venosa, y el cual está exaltado en el
signo de agua Piscis en la casa 8. Júpiter está en oposición con Urano en el signo de Géminis y en la
casa 11. Venus, también está en cuadratura con Urano. Ahora bien, ¿qué es lo que indican estas
aflicciones de signos comunes? Nosotros hemos visto indicaciones semejantes en los horóscopos de
aquellos enfermos afligidos con tuberculosis pulmonar. Venus y Júpiter, ambos tan fuertes por signo y
afligidos por Urano (este último está en Géminis), que tiene regencia sobre los pulmones, naturalmente
embarazaría la oxigenación, dando también tendencia a la tos y a los resfriados.
El día 21 de enero de 1909, esta señora contrajo un fuerte catarro que culminó en pulmonía doble. El
ajuste calculado de la fecha (calculado según la forma descrita en la página 231 5 de “El Mensaje de las
Estrellas”) es el día 16 de agosto de 1864.
Ahora progresaremos los planetas desde el 16 de agosto de 1908, que corresponden a sus plazas en las
efemérides del día 12 de marzo de 1865. Por la adición de la distancia que los planetas principales
recorren en cinco meses, encontramos que en enero de 1909, el Sol progresado estaba en los 22°, 22'
de Piscis; la Luna, en los 27°, 28' de Virgo; Marte estaba en los 21° de Géminis; Júpiter, en los 27°, 19'
de Sagitario; Venus, en los 7° , 50' de Tauro, y Mercurio, en los 17°, 16' de Piscis.
Para juzgar ahora de la clase de enfermedad, debemos ver qué aspectos formaban entre los planetas
progresados con los radicales que se reflejarán en la debilidad orgánica de los pulmones y la pobre
circulación de la sangre que se denuncia en la raíz. Debemos, en primer lugar, mirar las aflicciones de
los planetas de los signos comunes, y veremos que el Sol ha progresado de modo que forma una
conjunción con el Venus radical en Piscis, lo cual forma una cuadratura con el Júpiter radical. Marte ha
progresado hasta llegar a la oposición con el Júpiter radical y formaba una cuadratura con el Sol
progresado. También hallamos que la Luna progresada formaba una cuadratura con el Urano radical, en
el signo de Géminis, que indica los pulmones.
Los aspectos anteriores de los planetas progresados, con los radicales eran una aflicción severa y
especialmente porque se trataba de signos comunes.
Hay tres puntos que deben tomarse en consideración al leer un horóscopo; el mapa radical es como la
cara del reloj; los planetas progresados son como la manecilla de las horas y los tránsitos diarios, y los
novilunios y los plenilunios pueden ser comparados a la manecilla minutera que nos indica la hora
exacta.
Los aspectos progresados por sí solos no actuarían; debe haber un factor excitante. Los tránsitos actúan
como la cerilla que enciende la mecha, y el tránsito de la Luna con sus aspectos y lunaciones
representan el reloj o graduación del tiempo.
El día 21 de enero de 1909, vemos que la Luna estaba en conjunción con el Sol, y este aspecto fue un
novilunio o Luna nueva que ocurrió en el signo Acuario, en cuadratura con el Saturno radical, el cual
está en la casa cuarta en Escorpión.
Aquella lunación marcó el día en que esta mujer contrajo por primera vez el resfriado que culminó en
neumonía.
Saturno al nacer estaba en cuadratura con el Sol radical, y la lunación, naturalmente, aumentó esta
aflicción. Esto, por sí solo, no hubiera afectado a los pulmones, pero hallamos que el Sol progresado
está en conjunción con el Venus radical, en la casa 8, y en el signo ácueo de Piscis. Venus es el planeta
situado más adversamente en el horóscopo; se halla en su exaltación en Piscis, pero está afligido por
una cuadratura con Júpiter y con Urano al nacimiento. El Júpiter radical recibe auxilio por el sextil que
forma con la Luna y Urano forma a su vez un trino con Saturno, lo cual disminuirá o mejorará la
adversidad de estos dos planetas, pero Venus está afligido por ambos lados y sin que haya ningún buen
aspecto que rechace el mal. Asimismo vemos que Venus ha progresado hasta alcanzar los 7° 50' de
Tauro en la casa 10 y ha formado u na cuadratura con el Sol radical. La doble aflicción del Sol, el efecto
de la cual es de una naturaleza inflamatoria y ardiente, fue en este caso la causa responsable de la
inflamación que se formó en los capilares de los pulmones.
Pero podemos hacernos la siguiente pregunta: ¿Por qué está inflamación se produjo en los pulmones?
¿Por qué no en la garganta o en los pies, donde están los planetas afligentes? Marte, que es otro
planeta caluroso e inflamatorio, ha progresado hasta los 21 grados de Géminis y entonces estaba en
cuadratura con el Venus radical y con el Sol progresado. Marte, por lo tanto, era el punto focal de la
enfermedad.
Hemos dicho anteriormente que la Luna es el marcador del tiempo de una enfermedad y también la que
marca las crisis. Por lo tanto, debemos ir al principio, cuando contrajo el resfriado, y mirar cuándo
formó una cuadratura la Luna con el lugar de lunación, lo cual fue a la media noche del 27 de enero de
1909, siete días después. La ciencia médica cuenta los días críticos por 7, 14 y 21. La Luna tiene
influencia particular sobre el hombre y señala el momento en que es verosímil que se produzca la
mejoría o restablecimiento. Sigamos la Luna moviéndose en su marcha y veamos su influencia. El día 25
alcanzó la conjunción con Venus radical y el Sol progresado, así como la oposición con la Luna
progresada, que estaba en 27° 28' de Virgo. Esto no trajo ningún gran cambio, p ero en la noche del 27
y en la madrugada del 28, cuando la Luna en su tránsito llegó a la cuadratura de la lunación
precedente, una conjunción con el Mediocielo, la Cola del Dragón, y Venus progresado, y también una
oposición al Saturno radical, la muerte estaba muy próxima. A la una del día 28 la enferma pasó al más
allá. Ella pudo verse a sí misma tendida en el lecho y estaba perfectamente consciente de que la muerte
estaba cerca, cuando los gritos y lágrimas de la enfermera que la atendía, que la hicieron estremecerse,
la volvieron otra vez al cuerpo.
La duración de una enfermedad puede conocerse por los signos en los cuales se hallan los planetas que
acarrean la enfermedad. Si están en signos fijos, el restablecimiento es lento; en signos cardinales, la
enfermedad es muy severa, pero se vuelve rápidamente al estado normal. En todos los casos será
bueno mirar a los aspectos radicales de Marte y el Sol. Si estos planetas están bien situados y
aspectados, como ocurre en el caso de esta señora (Marte en trino con el Sol), y si en los ángulos hay
signos fijos, es una indicación de que el paciente puede dominar la situación, en tanto que muchos con
dolencias semejantes sucumbirían.
CAPÍTULO XII
LOS OÍDOS
Vemos el signo común y terrestre de Virgo en el Ascendente, con la Luna y Urano en conjunción en la
primera casa, formando un sextil con Venus y un trino con Mercurio, de los cuales, el último, es el
regente del Ascendente y del Mediocielo; también forma un trino con la octava superior de Mercurio, el
místico Neptuno. Esto proporciona un grado de intelectualidad. Esta mujer se verá atraída al estudio de
dietética e interesada en trabajos humanitarios, pues el avanzado y humanitario Urano, que es tan
preeminente en la casa primera y en conjunción con la Luna, es el regente de la casa sexta que
gobierna al común de las gentes, es decir, las clases proletarias.
El común y terrestre signo de Virgo da una tendencia a dejarse llevar por el sendero de menor
resistencia. Las gentes bajo este signo no son capaces de luchar contra la corriente, sino que prefieren
el dejarse llevar por la corriente y, por lo tanto, son propensas a ser víctimas de sus enfermedades
físicas. En el caso de esta mujer encontramos a Marte, el planeta de la energía dinámica, colocado en
Leo, en la casa dozava, que es la de los errores propios y la ruina.
Cuando Marte está en el signo fijo e ígneo de Leo, su influencia para el bien o para el mal es mucho
mayor que en cualquier otro punto. En este caso hallamos que Marte es el máximo afligente, pues está
en cuadratura y paralelo al regente de la vida, Mercurio, y en cuadratura a su octava superior, Neptuno.
¿Pero por qué podemos considerar importante esta aflicción cuando hay tan buenos aspectos para
compensarlo? Las personas que tienen a Marte en Leo pueden ser comparadas a un barril de pólvora:
en cualquier momento se enfurecen, especialmente cuando Mercurio y su octava superior, Neptuno,
están en cuadratura con Marte y en el signo fijo de Tauro. Estos aspectos dan un temperamento
ingobernable e indican a una persona que mantendrá resentimiento.
Vemos a Venus, el planeta regente del apetito, el paladar y los placeres de la mesa, en la casa
undécima, la casa de los amigos, en el signo Cáncer, que es el que gobierna el estómago. Venus está
en sextil con Mercurio y Neptuno, los cuales están colocados en la casa de Venus, el signo regente de la
garganta, Tauro. Venus también está en sextil con la Luna, la regente de Cáncer, y con Urano, el
regente natural de la casa undécima. Estos aspectos y posiciones indican que esta mujer tuvo la fortuna
(¿podríamos decir en este caso desgracia?) de hallar muchas amistades que la invitaron a muchas
comidas, a las que siempre estaba dispuesta a asistir, porque con la Luna y Urano en conjunción en la
casa primera era por naturaleza inquieta e intranquila y lista para aceptar cualquiera invitación que se
presentase. Un sextil entre Venus en Cáncer y la Luna da gusto y deseo por las confituras y pastelerías
ricas, y, por consiguiente, su estómago sufrió el abuso de sus excesos. Asimismo su sistema nervioso
fue sacudido por arranques y arrebatos de cólera, con lo que debilitó el nervio vago o neumogástrico.
Este nervio craneano, que tiene su origen en el ventrículo cuarto, tiene una parte preeminente en las
funciones del cuerpo físico. Sus ramas se extienden hacia los oídos, la garganta, el corazón, los
pulmones y el hígado, rodeando el esófago, el tubo por el cual pasa el alimento después de dejar la
boca, con una red de nervios pequeños. Sus ramas, asimismo, rodean una gran parte del estómago. Un
exceso de alimento que dilató y distendió el estómago, ocasionado por los impactos de la Luna y Urano
en el Ascendente, y el temple de Marte en cuadratura con Mercurio, minó la salud de esta pobre mujer,
de modo que se convirtió en un ser inválido crónico.
El Sol está en un signo común cerca del Mediocielo y afligido por una conjunción con Saturno en el
signo mercurial de Géminis. Mercurio, el regente de la vida, tiene regencia sobre la facultad auditiva.
Nosotros, naturalmente, miramos al punto ocupado por el planeta más poderoso en busca de la
aflicción. Esta mujer se vio afligida por una sordera de ambos oídos, pues una rama del nervio vago rige
el pabellón de la oreja y el conducto auditivo. Esta enferma sufrió de dolor constante bajo la paletilla del
hombro derecho, indicando afección al hígado, además de sufrir de una nerviosidad anormal.
Aquí podemos ver cómo el hombre puede convertirse en su propio verdugo, como nos lo indica el
horóscopo presente. El regente de la casa de la muerte, que es, como sabemos, la casa octava, está
afligido en la casa de nuestra propia ruina y errores, la dozava. El único remedio para un paciente de
este tipo es el eliminar todos los dulces y confituras, cortar a la mitad el alimento, y aprender a estar
quieto, a ceder y a mitigar su temperamento.
Nosotros debemos investigar el mal físico sobre los cuatro planetas anteriores. Éstos, colocados en
Tauro, el signo que rige el cuello, las glándulas, los nervios y arterias dentro de esta región del cuerpo,
que recibe una aflicción de Saturno, indican atrofia u obstrucción. La influencia de Saturno sobre
Neptuno y la Luna producirá una contracción de los nervios. Hallamos, asimismo, a Júpiter y Venus
también en conjunción con la Luna y Neptuno y, por lo tanto, influenciado indirectamente por la órbita
del afligente Saturno. De modo que podemos sacar la conclusión de que este entero grupo de seis
planetas situado en el signo fijo de Tauro y en la casa octava sufre una aflicción.
Júpiter rige la sangre arterial y Venus la sangre venosa. Neptuno y la Luna, debido a la conjunción con
Saturno, pueden ser considerados como maléficos y restringirán la circulación en la arteria carótida e
impedirán el funcionamiento de los diversos tubos que llevan aire y fluido al oído, pues la Luna también
rige los fluidos blancos, o sean los lubrificantes del cuerpo. Como resultado de la restricción operada
sobre estos varios fluidos, los canales semicirculares del oído interno están faltos del líquido conocido
como endolinfa. Este líquido actúa sobre los nervios que van hacia los tres canales al igual como los
ácidos actúan sobre las láminas de cobre en una batería eléctrica. Cuando hay falta de esta endolinfa, el
equilibrio del cuerpo se altera, y, como en el caso de esta joven señora, las personas afligidas de este
modo no pueden caminar sin inclinarse hacia adelante.
Con la circulación obstruida de ambas sangres, la arterial y la venosa, también ha sufrido esta pobre
enferma de tortícolis espasmódica, o sea, la torcedura de los músculos cervicales. La cuadratura de
Mercurio con Marte puede haber producido esta contracción nerviosa.
Esta dolencia se desarrolló en el otoño de 1914, cuando la Luna progresada hubo alcanzado una
conjunción con el Mercurio radical. Urano por tránsito estaba en los 8 grados de Acuario, formando una
cuadratura con Saturno, y Saturno en su tránsito estaba en conjunción con el Sol radical en el
Mediocielo. Estos tránsitos excitaron la aflicción de la Luna progresada y, naturalmente, se alteró el
sistema nervioso.
Se ha dicho en nuestras diagnosis astrológicas en el pasado que la conjunción de Saturno y Neptuno en
Escorpión o Tauro puede ocasionar la deformación de los órganos genitales, y en “El Mensaje de las
Estrellas” se trata un caso que prueba esto. La aflicción de los planetas actúa a menudo por cuadraturas
y oposiciones. En este caso todos los planetas están en Tauro, que gobierna la laringe y la garganta, y
es el signo opuesto a Escorpión, que, a su vez, gobierna los órganos genitales. Aquí hallamos la causa
de una perturbación que en cierto sentido contribuye a la manifestación de esta dolencia física. Existía
en la enferma un deseo sexual anormal y fuera de lo natural, el cual, no hallando desahogo y
satisfacción, excitó la corriente sanguínea hacia la garganta, y ésta, al verse obstruida, ocasionó la
perturbación.
Con respecto al sextil del Sol y Marte, y el trino de Urano con diversos planetas afligidos en Tauro, si no
hubiera sido por estos buenos aspectos esta señorita no hubiera podido llegar al estado de mujer, pues
se hubieran manifestado grandes complicaciones durante la pubertad. Pero el dador de la vida, el Sol,
colocado tan poderosamente en el Mediocielo v en sextil con Marte, así como dentro de la órbita de
influencia de un sextil con Saturno, la ahorró de sufrir muchos dolores durante tal período.
Si esta enferma se colocara bajo el tratamiento de un médico especialista en osteopatía, que domine las
debidas manipulaciones para una enfermedad de esta clase, y que la prescriba una dieta escogida,
podría esta paciente dominar sus dolencias y aflicciones físicas.
Con Saturno en su signo de exaltación, Libra, en cuadratura con Mercurio en el signo saturnino de
Capricornio, nosotros vemos el círculo vicioso de los signos cardinales. El Sol en Capricornio, afligido por
la cuadratura con Neptuno y ambos en signos cardinales, junto con el paralelo del nervioso y excitable
Urano, con el ardiente e inflamable Marte, ha producido una sucesión de abscesos en el hueso
temporal, que ha resultado en sordera parcial de ambos oídos. Aquí encontramos el círculo mencionado
previamente culminando en los oídos. La autora ha visto numerosos casos de sordera parcial resultado
de un Mercurio afligido en Capricornio, en conjunción, cuadratura u oposición con Saturno,
especialmente cuando Saturno se hallaba en un signo cardinal.
Sin embargo, no es forzoso que estos planetas afligidos ocasionen la sordera. Los planetas impelen, es
decir, excitan, pero la sabiduría es siempre una buena amiga que nos salva; con lo cual se quiere decir
que el hombre no tiene que hacer otra cosa sino aprender a conocerse a sí mismo. Si él fuera tan
celoso para conocer las funciones de su propio cuerpo físico como lo es para conocer su instalación de
radio o el mecanismo de su automóvil, entonces cuando llegasen las aflicciones planetarias él lo
conocería al aparecer los síntomas en su organismo y entonces él inmediatamente se dispondría a hacer
todo lo necesario para anular su efecto en su cuerpo, precisamente como lo haría para reparar el
mecanismo de su automóvil engrasándolo y limpiándolo.
Por ejemplo, si se presentara una congestión en el cuello o en los oídos, habría previamente lo más
seguro algunas molestias antes de que se produjera algún daño grande o irreparable, con lo cual se
podría efectuar una ligera manipulación alrededor de los oídos y en el hueso temporal, arriba y abajo, y
de un lado del cuello y dondequiera que los dedos encontraran lugares doloridos de aquí para allá cerca
y sobre del cráneo, Frecuentemente, unas compresas de agua caliente —una toalla o trapo esponjoso
mojado en agua muy caliente y escurrido y aplicado sobre todo el sector dolorido— ablandarían y
relajarían los centros nerviosos restringidos en la cabeza y en el cuello y regularían la corriente
sanguínea desde y para el cerebro. Esta simple medida evitaría la congestión y, por consiguiente,
impediría que se produjesen todos los desórdenes nerviosos.
CAPÍTULO XIII
LOS OJOS
Durante la guerra él invirtió todos sus bienes en una gran corporación que estaba construyendo un
barco submarino en el cual había esperanzas de que se interesara el Gobierno, pero la empresa no
consiguió esto y en consecuencia el nativo que nos ocupa perdió muchísimo dinero.
Nosotros hallamos que Saturno está en la casa segunda en el signo ácueo de Piscis, en cuadratura con
Júpiter y Géminis; asimismo, el planeta de naturaleza ácuea Neptuno, está en el último grado de
Acuario en la casa segunda y en cuadratura con la también ácuea Luna en la quinta casa y en el signo
Tauro, todo ello indicando especulaciones y pérdidas.
Sus tristezas y meditaciones por las pérdidas financieras agravaron la afección a los ojos, de la cual
venía sufriendo desde hacía años. También ha sido un lector incesante y había sometido a sus ojos a
grandes esfuerzos. La perturbación mental por esta pérdida financiera debilitó su sistema nervioso,
ocasionándole la pérdida de la vista de un ojo.
Tenemos que la Luna está en los 29 grados de Tauro, en conjunción con las Pléyades y en cuadratura
con Neptuno; Júpiter está en los 10 grados de Géminis y en la casa sexta, la casa de las enfermedades,
en oposición con la estrella fija Antares, que se halla situada en los 8 grados de Sagitario. También
Júpiter está formando una cuadratura con el obstruyente Saturno, todos cuyos aspectos y factores
indican inconvenientes oculares. Asimismo vemos a Marte en cuadratura con Venus y en trino con la
Luna en Tauro.
Nuestro hombre en el pasado ha estado hambriento de las “ollas de carne de Egipto” y ha hecho
excesos en beber y de las buenas cosas de comer, con el resultado de estreñimiento y de hemorroides
internas. Notamos que con Júpiter en cuadratura con Saturno, nuestro paciente ha sufrido de
obstrucción de la circulación arterial. Debido a las cantidades de alimento ingeridas por él en el pasado,
su pobre cuerpo ha sido incapaz de sobrellevar y resistir este esfuerzo. Actualmente está temiendo la
pérdida del segundo ojo, lo cual puede ocurrir si no se modera en su dieta y en su manera de vivir.
Este hombre sería un paciente muy difícil de curar, porque Marte en Capricornio en el Ascendente da
una influencia muy tenaz y, por consiguiente, no haría caso de los consejos de nadie. Sería preciso una
gran persuasión y diplomacia para hacer que este señor siguiese las prescripciones del médico.
Saturno gobierna el nervio neumogástrico, y si contamos cuatro grados hacia adelante desde la posición
de Neptuno para formar una cuadratura exacta con Saturno, veremos que el punto alcanzado cae en
Tauro, que gobierna la parte inferior de la cabeza y el cuello. Esto nos señala que hay una presión sobre
el nervio neumogástrico cuando sale de la cabeza. Si esto se pudiera remediar por un tratamiento
osteopático, se haría a esta persona un señaladísimo favor. Por otra parte, la cuadratura de Saturno con
Marte en los últimos grados de Libra (que también alcanza a los primeros de Escorpión), indica que
existe alguna afección con respecto a la eliminación de la orina, una restricción ocasionada por el ardor
de la orina y por la sangría de las almorranas, pues Marte afligido causa siempre ardor y erupciones.
Pero la aflicción peor en la vida de esta persona es debida al hecho de que Urano está en la nebulosa
del Zodíaco llamada Ascelli, la cual está centrada en los 6 grados de Leo. Urano allí y en oposición con
Saturno y la Luna ocasiona la ceguera, la cual, por triste que sea decirlo, no puede ser curada por
ningún medio físico, pues las aflicciones que vienen de signos fijos son generalmente un destino que
hemos labrado por nosotros mismos en vidas pasadas y el cual ahora está “maduro”. Todo lo que
podemos hacer por esta persona es procurar el rodearla de toda la alegría y felicidad que sea posible
dentro de tal aflicción.
Con respecto a la circulación pobre y la falta de eliminación de los productos de desecho, se puede
hacer un gran bien a esta enferma por medio de tratamientos osteopáticos y con la propia clase de
alimentación. Debe abandonar todos los condimentos y alimentos estimulantes, que recalientan la orina,
y debe enseñársela, además, a que dé muchos paseos como medio de hacer ejercicio para aumentar y
estimular la circulación del cuerpo.
Hay muchas personas que han estado afligidas por la ceguera que, sin embargo, han dejado señas de
su paso por el mundo. “Lo que un hombre ha hecho, otro hombre puede hacerlo”. Por medio de ejercer
sobre ella un constante estímulo puede elevarse sobre el letargo que señalan los signos comunes en los
ángulos, de modo que cese de estar entristecida y apesadumbrada por su estado como lo está
actualmente.
HORÓSCOPO Nº 2D. - AFECCIONES A LOS OJOS
Varón; nació el día 11 de febrero de 1918, a las 3:45 A.M.
Si el pobre niño a quien corresponde el horóscopo que nos disponemos a diagnosticar hubiese vivido,
podría haber dicho con mucha razón: “Yo he sido el dueño de mi destino, pero en lugar de esto me he
convertido en un esclavo”. El libre albedrío depende de las limitaciones que el alma se ha creado por sí
misma en sus vidas anteriores. Puede haber colocado estos obstáculos en su camino por un uso
equivocado de sus conocimientos o por infringir de algún modo las leyes naturales. El hombre fue hecho
a semejanza de Dios, y Dios le dio dominio sobre todos los reinos inferiores. Por lo tanto, no tiene a
nadie que se interponga o interfiera con su libre albedrío; es dueño absoluto de su destino.
Ahora bien, si esto es así, ¿por qué vemos que muchos nacen con cuerpos deformados o que pasan
unas vidas tan desgraciadas? Algunas veces como consecuencia de accidentes sufridos de pequeñitos
se ven obligados a sufrir durante el resto de su vida. Una causa puesta en movimiento en una vida tiene
su efecto en otro renacimiento o encarnación. Si no fuera así, si la ley de Causa y Efecto no fuese una
realidad más allá de toda duda, ¿no sería Dios, que nosotros sabemos es un Padre todo amor, muy
cruel e injusto? ¿Podríamos nosotros amar y reverenciar a un tirano semejante?
Pero Dios ha hecho al nombre un poquito inferior a los ángeles y le ha ofrecido una corona de gloria.
Esta corona no se le concede por pedirla, sin embargo, sino que el hombre se la debe ganar por una
vida de pureza y de generosidad. Ahora veamos qué destino hallamos en el horóscopo de este niño:
Vemos que Sagitario está saliendo, con Venus, la Luna, el Sol y Urano todos en conjunción con el
avanzado signo Acuario, interceptado en la segunda casa y en sextil con el Ascendente. Asimismo, la
Cabeza del Dragón, la cual es de naturaleza jupiterina, está en conjunción con el Ascendente. Esto
hubiera dado al niño una personalidad lo más agradable y encantadora. Con Marte cerca del Mediocielo,
en trino con Mercurio, el cual está en el mental signo de Acuario, hubiera sido de una mentalidad
brillantísima.
A los once meses de edad podía andar solo. El día 12 de julio de 1919, a la edad de diez y siete meses
se cayó desde un balcón, pero sin que se produjeran serias consecuencias. En tal momento
encontramos a la Luna y a Marte por tránsito en cuadratura con el Marte radical en el Mediocielo, que
es una indicación muy clara dé accidente. En los días 14 y 15 el niño empezó a sentir somnolencia y
amodorramiento, y no podía conservar el alimento en el estómago, pues en tal día la Luna por tránsito
estaba en Acuario, formando una oposición con Saturno y Neptuno en la octava casa en Leo. La
mañana del día 16 empezó a sufrir convulsiones, cuando la Luna en su tránsito acababa de pasar de
una conjunción con los puntos radicales de ella misma, de Venus, del Sol y de Urano. Urano cuando
está afligido ocasiona convulsiones. A la tercera convulsión el pobre niño perdió la vista, pues Mercurio
por tránsito había alcanzado una oposición con los planetas en Acuario (especialmente los luminares: el
Sol y la Luna) que produjo una ceguera total, como está indicado en el horóscopo radical por Neptuno
en su conjunción con la estrella fija Ascelli y también por su conjunción con Saturno. El día quinto de su
enfermedad perdió el conocimiento, así como el sentido del oído y el dominio o control de la lengua, y
la cabeza se cayó hacia atrás sobre la columna vertebral. Se consultó a varios médicos de fama, pero
ninguno pudo diagnosticar el caso; pero, sin embargo, le operaron en la cabeza y en la espina,
fracasando la operación.
¿Pero desde el punto de vista astrológico, qué podemos decir? Neptuno rige el canal espinal; ese canal
de fuego espiritual del cual emana toda la vida. Saturno, el planeta de la obstrucción, el castigador, se
encuentra en conjunción con aquel oculto planeta, que también tiene regencia sobre la glándula pineal,
por medio de la cual se despiertan primeramente las facultades espirituales. El abuso de las fuerzas
espirituales en vidas anteriores ocasiona posteriormente las incapacidades físicas. Desde el nacimiento,
la espina de este niño estaba afectada, el fluido espinal obstruido, y la ceguera total era inevitable. Es
un hecho conocido de los astrólogos que un niño nacido en Luna nueva o llena, si no está robustecido
fuertemente por aspectos benéficos, raramente se logra que viva.
Este niño nació cuando el Sol y la Luna se hallaban en una conjunción exacta con el benéfico Venus, y
Marte, el planeta de la energía, estaba elevado cerca de la cúspide de la casa décima, en trino con
Júpiter y Mercurio. Estos aspectos benéficos hicieron posible que este niño viviera un poco de tiempo.
Nosotros no conocemos la fecha exacta de la muerte del niño que nos ocupa. La última carta recibida
de los padres decía que estaba muy decaído el día 6 de noviembre y que no esperaban que viviese.
Vemos que el 14 de noviembre de 1919, el Sol por tránsito formaba una cuadratura con el grupo de
planetas en el signo Acuario, y la Luna, también por tránsito, se hallaba en conjunción con los planetas
afligentes en Leo y en oposición con los planetas en Acuario. Sería casi imposible para este niño el
poder soportar este cúmulo de aflicciones, y la muerte, sin duda alguna, debió ocurrir en aquellos
momentos.
LOS OJOS
Aquí daremos una lección acerca del efecto de Saturno, el obstructor, cuando se halla en la última
década de Acuario. La autora ha observado que muchos casos de afecciones de ojos pueden ser
ocasionados por Saturno cuando se halla colocado entre los 24 y los 30 grados de Acuario, afectando
con preferencia a la vista del ojo izquierdo.
Ahora veamos si podemos leer el mensaje de las estrellas y ver el porqué esta horrenda aflicción debe
recaer sobre una persona tan joven. ¿Cuál es la deuda que esta niña debe pagar? Neptuno, el planeta
que rige la vista espiritual, está exaltado en el signo ácueo de Cáncer. Este planeta de lo oculto se halla
en oposición con Urano, que está en dirección “retrógrada” y en el signo saturnino de Capricornio.
Urano es el signo de la clarividencia y de lo desconocido. Capricornio es el signo natural de la décima
casa, que es la de la autoridad, la de todos aquellos que mandan. El Sol, Saturno y Marte, todos en sus
casas y en signos fijos y predominantes, y Marte en paralelo, tanto con Neptuno como con Urano,
indican que esta pobre alma en una vida previa, y de manera cruel y dominadora, con ocasión de
ocupar un cuerpo varón, utilizó sus poderes ocultos para dominar y esclavizar al sexo opuesto, con lo
que ocasionó que vertieran muchas lágrimas por su culpa. Se dice que “los molinos de Dios muelen muy
lentamente, pero que lo hacen excesivamente menudo”. Los Señores del Destino han traído a este Ego,
que hizo que corrieran tantas lágrimas en una vida pasada, a que ocupe el débil cuerpo de esta
jovencita, cuya madre, por temor al parto, derramó muchas lágrimas mientras la llevaba en sus
entrañas. El resultado ha sido este tierno y sensible cuerpecito con la facultad de la vista perturbada;
Sin embargo, la ley del destino no es una ley ciega, pues ella puede ser modificada hasta cierto grado
en proporción con la fuerza de voluntad del Ego.
Cuando en los ángulos hay signos cardinales o fijos y las aflicciones vienen desde signos comunes,
entonces el Ego es capaz a menudo de modificar los efectos de las aflicciones planetarias; pero cuando,
como, por ejemplo, en el horóscopo que pasamos a considerar, hallamos un signo común en el
Ascendente y las aflicciones amenazan desde signos fijos, entonces es muy probable que las fuerzas
envueltas en la deuda del destino sean demasiado potentes para el Ego y la Ley debe seguir su curso.
En este horóscopo encontramos al Sol colocado firmemente en su propio signo Leo, el cual es un signo
fijo, y en conjunción con Venus, en cuadratura con el inflamatorio Marte y paralelo con Urano. El ígneo
planeta el Sol está también en conjunción con Ascelli, una estrella fija que está situada en los 5° 41' de
Leo y tiene influencia sobre los ojos. Encontramos a Urano en los 24° 36' de Tauro, un signo fijo, en
conjunción con las Pléyades, que son un grupo de estrellas fijas que se hallan situadas en los 28° 41' de
Tauro y que ejercen también una influencia adversa sobre los ojos. Vemos que la Luna está colocada
preeminentemente cerca del Mediocielo, en los 12° 29' de Géminis y en oposi ción con otra estrella fija,
Antares, la cual se halla en los 8° 27' de Sagitario.
En todos estos elementos del reloj del destino podemos leer que la ceguera era lo más probable en la
suerte de esta mujer. Con el signo femenino, terrestre y común de Virgo en el Ascendente y las
aflicciones enfocadas desde signos fijos, ¿qué otra cosa podríamos esperar sino que esta alma no fuese
lo suficientemente fuerte para dominar tan adversas influencias? El resultado de tales aflicciones fue la
ceguera total.
¿Pero qué es lo que ella hizo para precipitar esto? Vemos que Saturno, el planeta de la obstrucción, está
en la décima casa y en el signo de su “caída”, Cáncer, y en cuadratura con Júpiter. Saturno es más
adverso en este signo ácueo, el signo del estómago, en donde él puede minar la salud por la
denegación al estómago de los fluidos que son tan necesarios para la digestión. En Cáncer, Saturno
pervierte también el apetito. Las personas con Saturno afligido en Cáncer tienen apetencias y
repugnancias extrañas en lo que respecta al alimento y son muy tenaces en tales aberraciones del
gusto. Aun cuando ellas sepan que demasiado chocolate, cremas, sodas, pasteles, confitería, etc.,
perjudican a su salud, continuarán tomando de tales cosas. Los nativos que sufren de esta aflicción
padecen con frecuencia de autointoxicación. El veneno que entonces genera el estómago se mezcla con
la corriente sanguínea, lo cual ocasiona a menudo la ceguera.
Hallamos en este horóscopo un Mercurio muy bien aspectado, el cual está en sextil con Urano y el
Ascendente y en trino con Neptuno, indicando que el nativo posee un deseo agudo y perspicaz de
saber, especialmente acerca de cosas ocultas, lo cual no le preservó de la pérdida de la vista, sino
probablemente tal inclinación le hizo leer con poca luz durante la noche, acaso en la cama, que es una
costumbre muy peligrosa y que ha ocasionado que muchas personas pierdan su vista. Pero todas las
nubes tienen su rayo plateado, y aunque esta pobre mujer ha sufrido de ceguera total durante algunos
años, en cambio ha desenvuelto y desarrollado el sexto sentido. Con Neptuno en sextil con Urano y en
trino con Mercurio, posee un maravilloso desarrollo de las facultades espirituales que la permiten
abandonar su cuerpo a voluntad y ella manifiesta que puede llegar a los más lejanos planetas.
Si hubieran estado al revés estas aflicciones planetarias y el Ascendente, con un signo fijo saliendo y las
aflicciones actuando desde signos comunes, aun cuando Saturno hubiera estado en Cáncer, la voluntad
hubiera sido lo suficientemente poderosa para conservar, por lo menos en cierto grado, la vista de esta
señora.
“Un barco zarpa para el Este y otro lo hace para el Oeste, y para los dos sopla el mismo viento. Es,
pues, el juego de velas y no la galerna, lo que determina la ruta que ambos llevan”.
Si tomamos como saliendo el signo Cáncer, esto llevaría hacia atrás a la Luna, de modo que estaría
dentro de la órbita de una oposición con Júpiter y Neptuno y en cuadratura con Urano.
Nosotros nos encontramos aquí con una configuración de planetas que nos indica que a esta señora la
han dominado en cierto grado los excesos y las emociones, especialmente porque tenemos al planeta
de los deseos, el ardiente Marte, en su “caída” en Tauro. Marte cuando está en Tauro tiene gran
tendencia a manifestar su lado malo y la propensión de causar excesos de alimentación y del
temperamento o genio. De modo que con Cáncer, el signo que gobierna al estómago, en el Ascendente,
y con Urano, el planeta del impulso, en conjunción con el Sol y en cuadratura con Júpiter y Neptuno,
tenemos ante nosotros a una mujer con muy poco dominio de sí. Los excesos de toda clase han
sobrecargado su cuerpo de materias tóxicas. Los vasos de la sangre se han obstruido y endurecido con
tales substancias extrañas.
Cuando una mujer a la edad de 55 años, que tiene que trabajar excesivamente para mantenerse ella y
su familia, se deja dominar por la cólera, y cuando, como resultado de un acceso de ira de esta
naturaleza, la sangre se precipita furiosa por las endurecidas arterias, llevando una presión no común a
la cabeza, se puede temer que se produzca un serio accidente. Veamos, pues, dónde podemos hallarlo:
Marte está en conjunción con el grupo de estrellas fijas llamadas las Pléyades, las cuales tienen un
efecto perjudicial para los ojos. Con Marte en los 27° 55' de Ta uro en conjunción con estrellas fijas de
naturaleza lunático-marciana, con el Sol progresado dentro de órbita de una cuadratura con Marte y con
Saturno progresado retrocediendo o en dirección “retrógrada” hacia una oposición con Marte, hay la
tendencia de que el temperamento se agrave, acarreando indisposiciones a las partes del organismo
afectadas por Marte; en este caso los ojos. Saturno tiene la influencia de endurecer, osificar y restringir
aquella parte del cuerpo correspondiente a esta posición en el horóscopo. Hallamos a este planeta en 0°
y 0' de Sag itario en oposición con el Marte radical. Con estas aflicciones podemos esperar que se
presente alguna aflicción o molestia en los ojos.
En la primera parte del mes de julio de 1923, a esta mujer se la presentó lo que los médicos llaman
retinitis del ojo derecho, lo cual es una inflamación de la retina. Esto ocasionó la ruptura de un vaso
sanguíneo acompañada de agudos dolores en el cuello y en los hombros.
Sin embargo, no debemos atribuir todo este mal a su temperamento y al endurecimiento de las arterias,
pues el fundamento de esta afección ha sido motivado por el esfuerzo de sus ojos. Esta mujer estaba
empleada durante el día como pedicura, y por la noche empleaba muchas horas leyendo ocultismo y
estudiando astrología. Ella tenía el hábito pernicioso de leer con una luz brillante cerca de la vista
mientras se hallaba acostada en la cama, con lo cual produjo sumo esfuerzo en los músculos del ojo.
Con Neptuno en oposición con la Luna, y Urano en cuadratura con ambos, Neptuno y la Luna, ha
sentido el deseo de forzar su desarrollo. La contemplación excesiva sobre objetos brillantes, tales como
espejos o cristales, etc., que se enseña ignorantemente por algunas órdenes ocultas, produce un
destructor efecto sobre los ojos y ha causado muchos inconvenientes en la vista entre estudiantes
ocultistas.
CAPÍTULO XIV
LA GARGANTA
Marte, el planeta de la energía dinámica, que es, además, ardiente y fogoso por naturaleza, se halla
colocado en Acuario, que es un signo aéreo y nervioso, y en la casa sexta, que es la que rige las
enfermedades. Marte afligido en este signo saturnino señala un adverso lado.
Vemos que está en cuadratura con el obstructivo Saturno en la casa novena y en el signo de Tauro, el
cual gobierna la garganta y las amígdalas. Dondequiera que se halle Saturno, y especialmente cuando
está afligido, puede esperarse restricción, cristalización y falta o escasez de fluidos, y con el aspecto de
cuadratura con Marte, el planeta que causa las fiebres y las inflamaciones, ¿qué es lo que podemos
esperar sino una afección a la garganta, una inflamación de las amígdalas? La aflicción viene desde
signos fijos, y Marte al estar en la casa sexta, enfermedades, hará que la afección sea algún tanto difícil
de dominar, pues esta debilidad física ha venido arrastrada desde una vida anterior, en la cual esta
alma hubo quebrantado las leyes de la Naturaleza. Un caso de esta naturaleza es a menudo el resultado
de abusos de la más sagrada función de la Naturaleza, es decir, la de los órganos genitales. Los
resultados de abortos o abusos de naturaleza semejantes se traen consigo en el próximo renacimiento
produciendo órganos débiles.
Este muchacho puede ser mejorado notablemente por manipulaciones y masajes para que la circulación
sea normal. El Sol en Piscis y en conjunción con Mercurio, requiere una dieta y un ambiente armonioso
que nosotros nos tememos que falte al nativo. Júpiter en Escorpión facilita buen alimento y abundante,
que, no obstante, no debe abusar de ello el joven que nos ocupa. Una dieta vegetariana simple será
muy necesaria para él. Saturno en Tauro indica que uno de los padres es propenso a interferir
demasiado con el libre albedrío del nativo, ante lo cual debemos manifestar que un nativo de Leo puede
ser destruido y arruinado “no hagas eso”, la continua negación de un padre “saturnino”, y el muchacho
sufrirá en su salud de resultas de esta restricción o freno impuesto sobre él por uno de sus padres y por
una excesiva indulgencia y tolerancia por parte del otro.
En este caso, Marte, el planeta de la energía, está en conjunción con Venus, el planeta que rige la
sangre venosa. Esto indica la sección del cuerpo que será afectada. La sangre se impurifica y ocasiona
la hinchazón e inflamación de la garganta. El manipular esta región afectada ocasionaría más
inflamación. El remedio en este caso sería el no tomar alimento durante un día o dos y dar a la niña
solamente jugo de pina, dándole un baño de pies caliente con trapos de agua fría en la cabeza y en la
garganta, con objeto de atraer el exceso de sangre a las extremidades inferiores. Esto daría un alivio
instantáneo.
¿Cómo nos hemos de extrañar nosotros, después de comparar los dos horóscopos de esta clase, de que
los médicos fracasen a menudo en sus tratamientos y que ellos supongan que el único remedio
existente es el extirpar las partes inflamadas? ¡Si ellos pudieran leer el escrito estelar cometerían muy
pocos errores y no tendrían la inclinación tan fácil para arruinar la vida de un niño con una operación!
Los médicos no conciben que la extirpación de las amígdalas, o una operación en la garganta, interfiere
las funciones generadoras. Un niño que haya sido operado en las amígdalas o garganta sufrirá por tal
razón al llegar a la pubertad. Unas menstruaciones dolorosas y partos difíciles serán la consecuencia
más probable que tendrá que sufrir una mujer que haya sido operada en tales órganos durante su
niñez. La inflamación de la próstata en el hombre, y también otros diversos desarreglos físicos, son a
menudo el resultado de una operación en la garganta.
Saturno está en Tauro, el signo de la garganta. Este planeta es el planeta de la obstrucción y tiene
siempre una influencia enemiga sobre cualquier parte del cuerpo que ocupe por signo. Por lo tanto,
podemos juzgar que la garganta estará afectada, ocasionando ronqueras para hablar, y podemos
también estar seguros de que Saturno tiene su efecto en el signo opuesto Escorpión, el cual gobierna
los órganos genitales y eliminadores. Saturno es frío, viscoso o pegajoso y húmedo. Marte, por su parte,
es caliente y seco. Este planeta está situado en el signo Tauro, casi en conjunción y paralelo con
Saturno, dando una tendencia a la inflamación y a las hinchazones. En la región gobernada por el signo
opuesto producirá ardor de orina y copiosas menstruaciones.
De modo que dos fuerzas enemigas de naturalezas opuestas han estado en guerra en la región de la
garganta desde el mismo nacimiento, pero el caso no se hizo realmente agudo hasta 1914. Entonces la
Luna por progresión alcanzó la oposición con el Sol radical y Mercurio, y al mismo tiempo el Sol por
progresión llegó dentro de la órbita de una cuadratura con Saturno y Marte en el signo Leo, el cual
gobierna el corazón. La nota clave de Saturno es obstrucción, y en Tauro es particularmente poderoso
con respecto a la acción del corazón, porque gobierna el nervio neumogástrico, lo cual produce
inhibición cardíaca. Por otro lado, cuando la dinámica energía de Marte es dirigida por una cuadratura
hacia el Sol progresado en Leo, el efecto es resueltamente el de una violenta palpitación cardíaca. De
este modo la vasta extensión de la acción del corazón, con su cortejo de exoftalmías, se produce en
este caso. También vemos que Saturno está cerca de una conjunción con las Pléyades, situadas en los
29 grados de Tauro, y su cuadratura con el Sol progresado tiene un efecto sobre los ojos, el cual se
manifiesta en gentes afectadas de paperas exoftálmicas.
Las configuraciones de los indicadores de la mente mencionados antes, junto con la ausencia de
cuadraturas y oposiciones radicales con Saturno y Marte, indican que la causa básica del estado del
paciente es mental. Este diagnóstico está confirmado ulteriormente por el hecho de que el estado
agudo se manifestó por las posiciones progresadas del Sol y Mercurio indicadas anteriormente.
Como esta aflicción es desde un signo fijo, hay el peligro de que este estado puede hacerse crónico. No
obstante, si se rodea a esta persona de un medio ambiente pacífico y agradable y si se la puede
convencer y enseñar a dominar su mórbida imaginación, hay una buena probabilidad de cura
permanente para cuando el Sol salga fuera de la órbita de su cuadratura con Saturno y Marte,
especialmente si se adopta una dieta alimenticia adecuada.
LOS PULMONES
La Luna en cuadratura con Venus desde la casa quinta, la casa de los placeres, y también Marte, el
planeta de la energía dinámica, conjunto con la saturnina Cola del Dragón, y ambos en cuadratura con
Urano, el planeta de los inconvencionalismos y cuestiones clandestinas, son otros tantos poderosos
testimonios de lo que acabamos de decir.
Además, Saturno, el planeta de la obstrucción, en la casa dozava, que es la de los dolores, en
conjunción con Neptuno, el planeta de todo lo clandestino, en Tauro, el cual es el signo opuesto de
Escorpión, el signo que gobierna los órganos genitales, indica perturbaciones en tal región y también en
la garganta.
En conjunto este horóscopo señala excesos de toda clase, y por consiguiente, un entorpecimiento de
todo el sistema. Venus en Cáncer, de los cuales este último rige el estómago, proporciona el deseo de
tomar los alimentos fuertes y ricos y especialmente hacia la bebida. Su cuadratura de la Luna en el
signo de Libra, que rige los riñones, indica que había un estado muy malo en ellos que impedía la
eliminación debida. La conjunción de Saturno, el planeta de la obstrucción, con Neptuno en el signo de
Tauro, el cual tiene una acción refleja en Escorpión, dio por resultado unas dolorosas hemorroides.
Marte, el planeta de la energía dinámica, en conjunción con la saturnina Cola del Dragón en Géminis, el
signo que gobierna los pulmones, y en cuadratura con Urano, el planeta de la acción espasmódica,
señala una tendencia a la tos y a una debilidad de los pulmones, que finalmente destruyeron la vida de
este nativo.
Este horóscopo es una lección de los estragos que ocasionan los excesos e indulgencias de la naturaleza
inferior, y los astrólogos pueden usarlo con el propósito de convencer a las gentes que se hallan en el
sendero equivocado que el pago del transgresor es grave y que nuestros pecados reaccionarán sobre
nosotros sin ningún género de duda.
Por el ejercicio de la fuerza de voluntad se podría haber evitado al menos una gran cantidad de los
sufrimientos indicados. Hacia el final este hombre comprendió que iba decayendo y solicitó ayuda, pero
era muy débil para cesar en sus excesos e indulgencias. Consecuentemente cedió a las tendencias
señaladas en su horóscopo y fue una víctima de tuberculosis y de otra serie de complicaciones.
Esto producirá tos, expectoración y hemorragias, lo cual forma parte de los síntomas de la tuberculosis.
Leo, el fuerte signo solar, está saliendo, y Júpiter, el planeta del optimismo y de la jovialidad, está en
sextil con Mercurio, el planeta de la razón y de la mente. También podemos notar que todos los ángulos
están ocupados por signos fijos. Estas condiciones muestran que en primer lugar la constitución
orgánica era buena, que el nativo tenía los medios para empezar su vida terrestre con una naturaleza
fuerte, vigorosa, y una disposición jovial, amistosa y alegre. Si este horóscopo se hubiera levantado en
los días de la infancia, de modo que se hubiera podido actuar con el nativo y contrarrestar las
tendencias de tuberculosis, hay muchas probabilidades de que esta señora hubiera podido ahorrarse el
sufrimiento de esta enfermedad, dominando las tendencias.
Sin embargo, hoy día las cuadraturas y oposiciones del Sol, Luna y Urano juntamente con la posición de
la Luna en la casa octava y en el duodécimo signo, indican que este caso terminará fatalmente según
todas las probabilidades. Lo mejor que se puede hacer por la paciente ahora es procurar que sufra lo
menos posible. La fuerza magnética de una persona de Aries, cuyo Saturno no se halle en ninguno de
los grados comprendidos en la casa sexta del horóscopo de esta enferma, servirá de gran ayuda y favor
para ella, y suministrándola leche fresca desde la vaca se contribuirá a mantener su vitalidad, puesto
que como ya sabemos la leche en este estado natural está llena de saludable éter animal.
El sujeto de este horóscopo está sufriendo de tuberculosis, una enfermedad que no es forzosamente
seria ni fatal. El estudiante de astrodiagnosis cuenta con facilidades especiales para juzgar la
profundidad en que la enfermedad tiene sus raíces por las posiciones y aspectos de los planetas
afligentes. Saturno, el planeta de la obstrucción, en Géminis, el signo que gobierna los pulmones,
señala la tendencia a sufrir resfriados pulmonares, y también al endurecimiento tal y como ocurre en las
tuberculosis. Pero este testimonio no hubiera sido tan peligroso si hubiera venido desde la posición que
tenía en el horóscopo calculado equivocadamente, en el que Saturno se hallaba en la casa undécima, en
lugar de la posición que ocupa en el horóscopo verdadero donde se halla en la casa octava, que denota
la manera de morir.
Mercurio, el regente de Géminis, está en oposición con Saturno, y también el dador de la vida, el Sol.
Asimismo podemos notar que la Luna que gobierna el flujo y reflujo del aire en los pulmones, se halla
en conjunción con Venus, planeta que rige la sangre venosa, que a su vez forma una cuadratura con
Urano. Todos éstos son signos que nos dicen que hay muy poca esperanza de que el paciente escape a
esta dolorosa enfermedad hasta que la muerte rompa el cordón plateado y le liberte de su cuerpo.
Debe notar el estudiante que están saliendo los últimos grados de Libra, de modo que el nativo tiene
realmente más de las características impulsivas de Escorpión que de las de Libra. Marte el regente de
Escorpión, en Leo, aumenta esta energía y hace al hombre que nos ocupa amante de la fanfarronería y
de la ostentación, haciendo que prodigue su vitalidad. Marte, trino con Mercurio, en Sagitario, indica
una inclinación al deporte y probablemente a excederse en estos ejercicios, lo cual puede que haya sido
la causa de su primer aplanamiento físico alrededor de los 28 años, cuando la Luna progresada se
hallaba sobre el punto de los radicales de la Luna y Venus, o bien el año precedente, cuando nuestro
satélite se hallaba en oposición con Saturno.
Sería en extremo cruel decir a este enfermo que tiene muy pocas probabilidades de restablecerse, por
supuesto, y ningún aspirante a auxiliar invisible debe ser tan irreflexivo, sino que debe esforzarse en
que la pérdida vital de este enfermo sea tan suave como sea posible durante el tiempo que le resta de
vida, aunque estando convencido de que cualquier medida curativa que con él se emplee será
meramente un paliativo, pero no una curación. Además, debe hacerse ver claramente a este enfermo
que obedece a razones espirituales toda enfermedad y que se ha descubierto mediante investigaciones
ocultas que una concepción materialista de la vida en una encarnación anterior es un justificado origen
de una condición física como ésta, porque por el pensamiento de que con la muerte se termina todo, el
materialista gradualmente se pone fuera de tono con todas las actividades del mundo espiritual, y
cuando después de morir penetra, a su debido tiempo, en el segundo Cielo, donde se construyen los
arquetipos de los nuevos cuerpos, pone todos sus pensamientos cristalizantes en su nuevo vehículo, el
cual nace, naturalmente, bajo los rayos endurecientes de Saturno, planeta que en cierto sentido
obstruye la influencia del dador de la vida, el Sol.
Si a este paciente se le puede enseñar esto y hacerle que se convierta en un devoto cristiano, entonces
se le podrá salvar de sufrir un destino semejante en otra vida futura.
CAPÍTULO XVI
EL CORAZÓN
Marte en el Ascendente, afligido por el paralelo con el regente, el impulsivo Urano, ofrece al nativo una
naturaleza muy impulsiva, indicando a una persona que a la menor provocación sufrirá un acceso de
cólera. Las dos naturalezas dadas por Marte y la Luna se hallan continuamente en guerra la una con la
otra; la una impulsiva, enérgica, dinámica; la otra inquieta, plástica y cambiable. La Luna, sin embargo,
está en trino con el Sol, el cual da una naturaleza suave,, pacífica y bondadosa, opuesta directamente al
temperamento marciano. El inquieto y criticón Mercurio está colocado cerca del Mediocielo en el signo
marciano de Escorpión, con lo que se incrementa el temperamento del nativo.
Los planetas cuando se hallan situados en los ángulos y en signos fijos, como es el caso con varios en
este horóscopo, tienen una órbita de influencia mayor que de otro modo, y en tales casos se puede
llegar a los ocho grados o un poco más para los planetas mayores, por lo que en este horóscopo
consideraremos que Júpiter, se halla en oposición con Marte.
Venus está en cuadratura con Marte; y Mercurio es paralelo a Venus y en cuadratura con Júpiter. Con
Venus, que rige la sangre venosa, y Júpiter, que a su vez gobierna la sangre arterial, y estando los dos
afligidos por Marte y Mercurio, esta joven mujer sufrirá de circulación retardada, debido especialmente
al hecho de que todas las aflicciones provienen de signos fijos y de los ángulos, lo cual afecta a la
acción del corazón. Con su temperamento nervioso y de hipertensión, así como por sus accesos de ira
indomables, esta mujer sufría un ataque cardíaco cada vez que se dejaba llevar de esta emoción. Hay
también indicios de desarmonía en el hogar, pues hallamos a los regentes de las casas décima y cuarta,
Venus y Marte, que están en cuadratura. Marte también es regente de la casa tercera, la cual nos indica
los hermanos, El aspecto anterior podría indicar que la muchacha que nos ocupa fue muy dominada por
los familiares de ella en su casa, y como por sí sola es ya de naturaleza dominante e impulsiva, este
tratamiento doméstico provocó muchos accesos de su carácter, los cuales son muy perjudiciales para la
salud de una persona que tenga las anteriores configuraciones planetarias.
En 1917, el Sol progresado alcanzó una cuadratura con el Marte radical, a la vez que el Marte
progresado se hallaba en conjunción con el Ascendente. El resultado fue que se manifestó una
perturbación al corazón crónica que lentamente degeneró en hidropesía, pues la acción torpe del
corazón trae consigo frecuentemente otras complicaciones. Los médicos, desgraciadamente, no
pudieron diagnosticar el caso correctamente, y debido a esta torpeza se trató su caso como si estuviera
afectada por la enfermedad de Bright.
En 1921, la Luna progresada tomó una oposición con el lugar radical ocupado al nacimiento. Esta
oposición generalmente marca el principio de la pubertad, y es algunas veces un período crítico para las
jovencitas, especialmente cuando Venus y Júpiter están afligidos.
Cuando la Luna progresada pasó por Leo, el signo del corazón, mientras formaba la oposición con su
lugar en el radical, se agravó la hidropesía, pues la Luna en Leo o Acuario tiene la tendencia de producir
hidropesía en un paciente que sufra de perturbaciones en el corazón.
Urano, el planeta del impulso y la octava superior de Venus, el cual tiene también alguna influencia
sobre el sistema circulatorio, está en oposición con Neptuno en Cáncer, el signo que rige el estómago.
Neptuno se halla en la casa sexta, la de la salud; y esto nos indica que había alguna afección en los
órganos digestivos y un deseo anormal de alimentos indigestos.
Los padres de esta jovencita acudieron a nuestro Centro pidiéndonos que tomáramos a nuestro cargo la
curación de su hija, una vez que los doctores la habían desahuciado. Se les dijo que el caso era
desesperado, y en efecto, ella murió al cabo de tres semanas de hallarse en nuestra lista curativa. El
caso al llegar a nuestras manos era incurable, muriendo en febrero del año 1921.
Nosotros podemos ver aquí cuan poderosas son las aflicciones y cuan difíciles de vencer, cuando se
producen desde signos fijos y desde los ángulos. Esto fue, sin duda, una deuda del destino que esta
alma debía pagar y, por lo tanto, estaba más allá del poder de los Auxiliares Invisibles.
Saturno en Libra, cuando está afligido, ocasiona la obstrucción de las secreciones renales, y la falta de
estas secreciones perturban el laboratorio químico de los riñones. Los venenos son expulsados de la
sangre al pasar por las arterias renales de los riñones, donde la sangre se purifica y sufre un proceso
escrupuloso de filtrado, dejando sus venenos substancias tales como urea, ácidos fosfórico y sulfúrico,
potasa, cal y otras materias de desecho que se han sacado de los alimentos.
Si los riñones están saludables, estos órganos reciben de la sangre agua suficiente para disolver estas
secreciones venosas, las cuales se eliminan por los riñones en forma de orina. Pero en un caso como el
que tenemos en estudio, en el que Saturno está afligido en Libra, este lavado de la sangre no se
efectúa completamente. Los riñones retienen algunas de estas secreciones venosas, que se convierten
en materias minerales duras. Con el curso del tiempo se manifiesta un proceso de endurecimiento y los
riñones no pueden funcionar normalmente, con el resultado consiguiente de que la sangre no es
purificada, estas materias minerales se alojan en los vasos sanguíneos, los cuales se obstruyen y
entorpecen, y la circulación se hace defectuosa.
Los ojos están estrechamente relacionados con los riñones, y cuando estos últimos órganos están
obstruidos y repletos de materias minerales, la facultad visual se entorpece también. Las personas que
tienen a Marte en Aries desean beber mucho líquido, como en el caso de este hombre, que se veía
dominado por una sed insaciable. Como los riñones no podían extraer el exceso de agua de la sangre,
este líquido, que no era eliminado por la piel, permanecía en la sangre, y en un momento este hombre
sufrió de palpitaciones del corazón y de hidropesía. Este caso fue diagnosticado por los médicos como
enfermedad del corazón. Las personas que sufren de esta dolencia segregan una orina coloreada muy
fuertemente y en muy poca cantidad.
Si un caso como el que nos ocupa se toma a tiempo, los riñones pueden ser regenerados y los venenos
eliminados por una dieta racional. Las judías tiernas, zanahorias, espárragos y los tomates son muy
eficaces para ayudar a la estimulación de los riñones y a la eliminación del agua. Las cebollas son
astringentes y dondequiera que haya un exceso de orina la cebolla lo regulará. Por lo tanto, es muy
necesario que los vegetales alimenticios sean elegidos debidamente para que actúen en contra y no en
favor de la enfermedad.
Bien podemos decir del alma cuyo destino leemos a través de este manuscrito místico, que su trabajo
del pasado le ha seguido en esta encarnación. Él eligió un camino para sí propio y escogió uno áspero y
rocoso. Su camino era el de un caudillo de hombres, pues tenía el signo de Leo en el Ascendente, con la
Luna en conjunción con Marte y el Ascendente y en sextil con el regente, el Sol. Asimismo tenía signos
fijos en los cuatro ángulos, con cinco planetas colocados en tales signos. Todo esto es el signo de una
alma fuerte, de un hombre que nunca relega en otro sus deberes, sino que es una persona de acción,
un enaltecedor, un constructor, y como tal empleó su vida. Este fue un hombre que llevó su cruz
voluntariamente y que sufrió las bofetadas de la crueldad del mundo sin protesta alguna. Una persona
con tales signos en los ángulos y con los planetas tan poderosamente colocados como están en este
horóscopo y afligiéndose los unos a los otros seguramente tendrá una vida llena de lecciones, y tendrá
que responder a muchas responsabilidades que caerán sobre él.
En su hogar fue muy desgraciado, como podemos predecir al ver a Mercurio en conjunción con la Cola
del Dragón en Escorpión y en la casa cuarta.
Esto indica que su esposa fue una mujer regañona y disputadora. Mercurio en Escorpión señala que la
esposa no permitirá que el marido tenga un momento de tranquilidad. Después hallamos que Saturno
está en Cáncer, y como es sabido, Cáncer es el signo natural de la cuarta casa, porque es el signo
cuarto en orden.
Saturno está en cuadratura con Venus, lo cual indica a su vez que el compañero de matrimonio es
dominante y amigo de la discordia. Con Júpiter en la séptima casa, en oposición con la Luna y Marte, y
en cuadratura con Urano, el matrimonio y las asociaciones o amistades irán acompañados por muchas
pruebas en su oposición.
A despecho de todo esto encontramos que este hombre consiguió reunir una buena fortuna, llevó a
cabo un gran trabajo, y conquistó muchos amigos. Fue una persona preeminente en la masonería,
donde efectuó muchos actos de bondad, ayudando y favoreciendo a la viuda y al huérfano
generosamente con su dinero. Estuvo profundamente interesado en el trabajo de las prisiones y
también en estudios ocultistas. Neptuno en Piscis y sextil con Urano, señala su interés en ocultismo,
pero estos planetas son “retrógrados”, que le acarrearon toda clase de contrariedades y restricciones. Él
nunca se vio en libertad para seguir sus elevados ideales.
Con sus muchas cruces, duro trabajo y disgustos se le desarrolló una afección cardíaca de muy seria
naturaleza y durante varios años usó de estimulantes para el corazón a fin de poder efectuar sus
obligaciones. Nuestro hombre nunca pudo tolerar que su sufrimiento le impidiese el atender a sus
negocios, sin embargo, los cuales eran de mucha responsabilidad, con muchas sucursales diseminadas
por la mayor parte de América, y en cuyo negocio ocupaba muchos empleados que estaban bajo sus
órdenes. Con filtración de las válvulas del corazón y a pesar del sufrimiento resultante él logró vivir
hasta la edad de setenta años.
Por todo esto podemos ver que la voluntad puede usarse para dominar las adversidades aunque sean
en la cuestión de la enfermedad humana, y que el hombre es, sin duda alguna, el dueño de su destino.
Si este hombre hubiera tenido a Virgo en el Ascendente o algún otro signo menos potente que Leo,
unido a las aflicciones que venían desde signos fijos, se hubiera convertido en un inválido confirmado o
hubiera muerto de mucha menor edad. De modo que podemos ver que “él hombre prudente domina
sus estrellas, en tanto que él imprudente está dominado por ellas”.
No obstante, hay otra causa para esta perturbación física. Nosotros vemos que Neptuno está muy bien
fortificado y excepcionalmente poderoso, colocado en su propio signo de Piscis en la oculta cuarta casa,
en sextil con Júpiter y Urano y en trino con Marte. Estos aspectos, especialmente el sextil entre los dos
ocultos planetas, Neptuno y Urano, dan ordinariamente un fuerte deseo de desarrollo hacia extremos
místicos y pueden ocasionar que el nativo obtenga un rápido desarrollo. Pero Neptuno está formando
una cuadratura con Saturno, y también con Urano está en una cuadratura con la Luna. Los aspectos
adversos entre los planetas, así como los buenos, brindarán desenvolvimientos en este sentido, pero el
desarrollo será de naturaleza diferente.
Como ya hemos dicho a menudo en nuestras lecciones, las emociones de cólera y de maldad son
mucho más injuriosas para las personas que se están esforzando por vivir una vida superior que si se
contentaran con seguir la corriente y ser totalmente terrenales y mundanas. Cada vez que esta mujer
dio rienda suelta a su ira puso en movimiento una vibración que giraba en la forma de un reloj, un
fuego que abrasaba la vida espiritual que en ella se había despertado, y el pobre cuerpo no pudo resistir
el esfuerzo. Ella no podía por más tiempo continuar colocando este esfuerzo sobre su corazón, porque
con las cuadraturas y oposición de Marte, la Luna y Urano desde los ángulos y desde signos fijos, el
corazón no podía soportar tanta tirantez y esfuerzo y la muerte podía ser muy pronta y repentina.
CAPÍTULO XVII
EL ESTÓMAGO
Las personas con planetas afligidos en signos comunes son frecuentemente susceptibles a la
tuberculosis. Con el Sol y Marte en conjunción en Piscis, y con Urano en Sagitario en oposición con
Neptuno en Géminis —Piscis, Sagitario y Géminis son signos comunes— ocasionaron que los
pulmones atrajesen a ellos las impurezas de la sangre. De aquí podemos ver que Saturno, bien en
Cáncer o Capricornio, puede ser la causa directa de la enfermedad, que se expresa en otro signo.
Hace tres años que este hombre comenzó a sufrir de una afección al corazón, la cual fue seguida por
tuberculosis de los pulmones; una enfermedad que ha tenido su principio en una alimentación errónea.
Puede ser curada aún a estas alturas por medio de una dieta escogida cuidadosamente y compuesta de
vegetales y frutas crudas y de muy poca proteína.
En la lección próxima estudiaremos el horóscopo 6B, el cual tiene a Saturno en Capricornio, pero que se
ha manifestado en una enfermedad completamente distinta.
Al perseguir los efectos de esta enfermedad hasta llegar a la causa primaria, llegamos hasta
encontrarnos con que Saturno está en Cáncer, el signo que rige al estómago. Por experiencia personal
sacada de nuestros estudios hallamos que mucha gente que tiene Saturno en esta posición es muy rara
en sus gustos por el alimento. Saturno en este horóscopo está en cuadratura con Júpiter, el planeta de
la indulgencia propia, y con Urano, el planeta de la acción espasmódica e irregular. De modo que
Saturno hace que esta persona se entregue irresistiblemente a su deseo por las buenas cosas de comer.
Urano y Júpiter en el signo de Libra, que rige los riñones, en cuadratura con Saturno, el planeta de la
obstrucción, indican que después de que el sistema ha quedado repleto de una clase de alimentos que
no puede asimilar, los riñones son impotentes para eliminar los productos de desecho. De modo que
hay una obstrucción general del sistema con toxinas y venenos de toda clase. Luego el ardiente e ígneo
Marte colocado en Virgo, el signo que rige los intestinos, enciende el fuego de la inflamación con objeto
de purificar el sistema. Como quiera que la fuerza de voluntad del nativo no es particularmente
poderosa debido a que está saliendo el débil signo de Sagitario, se persuade a esta mujer fácilmente de
que hay que hacerla operaciones en vez de perseguir la forma de sus métodos de vida, que la traerían
una mejoría de su estado aun a esta hora tan avanzada de su vida.
Es muy triste el tener que reconocer que éste es el caso de una gran cantidad de personas. Algunas
veces están dispuestas a reconocer que comen con exceso cuando se las hace ver este hecho, pero en
muchos casos suponen que son modelos de dominio propio, por lo menos en lo que respecta al apetito,
aun cuando admitan que se alimentan con alimentos impropios. Sin embargo, nosotros hemos tenido
una serie de casos en los que los enfermos admitieron que ellos se veían totalmente impotentes para
dominar esta falta, y equilibrar su apetito. La persona que examinamos en este horóscopo no es una
excepción de la regla general, y, por lo tanto, todos nuestros esfuerzos para tratarla fueron en vano.
Ella ni aun podía emplear la energía necesaria para escribirnos las cartas semanales que nuestro
sistema de curación solicita del paciente. En casos semejantes, por supuesto, no hay nada que hacer
sino abandonar al enfermo a sus propios recursos hasta que aprenda esta lección, si no en esta vida en
alguna otra posterior.
CAPÍTULO XVIII
LOS RIÑONES
Está muy marcada la habilidad para ganar dinero. Este sujeto es también muy liberal para gastar sus
fondos, pues tiene a Venus en su casa y signo propios —Tauro y la segunda casa— en conjunción con
el Sol y en sextil con Marte. Todo aquello que esta persona hace debe ser en grande y generosa escala.
Es también muy hábil para distraer la atención de los auditorios sociales y le gusta darse buena vida,
porque el Sol, Venus y Mercurio en Tauro, en sextil con Marte y Cáncer, y Tauro que rige el paladar,
dan deseos de comer cosas exquisitas y mucha abundancia de las mismas. Asimismo obra Marte en
Cáncer, sextil con Venus y el Sol, anhelando alimentos ricos, altamente sazonados y en grandes
cantidades.
Como tiene a Marte en la casa quinta este señor gusta de repartir su bienestar con amigos. Pero
aunque su generosidad haya sido buena para los otros y haya contribuido a que las personas que le
acompañaban se hayan sentido felices por el halago de sus paladares, el resultado para él ha sido
desastroso. Su salud no ha podido resistir los ataques que con su errada manera de vivir ha inferido a
su cuerpo.
Para hallar en cuál parte del cuerpo se ha podido producir el daño por este exceso de alimento
debemos observar las aflicciones más fuertes. Vemos a Marte en Cáncer, el cual rige el estómago, en
cuadratura con la Luna y Saturno, los cuales están en el signo de Libra, signo que sabemos rige los
riñones. También hallamos a Saturno en conjunción y en paralelo con la Luna. La Luna gobierna los
fluidos blancos del cuerpo y la linfa, y como Saturno es el agente aflictor restringiría la libre fluencia de
estos fluidos. Como quiera que Júpiter, el planeta que gobierna la sangre arterial, está en su signo
propio de Sagitario, cerca del Mediocielo, en oposición con el nervioso, excitable y espasmódico Urano,
que está en el signo mercurial de Géminis, y como Marte es paralelo tanto a Júpiter como a Urano,
hallamos una circulación arterial obstruida con la circulación linfática alterada.
Cuando una persona está quebrantando continuamente las leyes de la salud por una alimentación
excesiva, podemos esperar que la ruptura debe presentarse en algún momento. En 1906, mientras que
el Sol progresado estaba en conjunción con el Urano radical en Géminis, y la Luna progresada formaba
una cuadratura con Marte y una oposición con la Luna y Saturno radicales, este sujeto quedó atacado
severamente de neumonía. En el año 1907, el Sol progresado, llegó a formar una oposición con el
Júpiter radical. Éste fue seguido en 1912 por la Luna progresada en conjunción con el Marte radical en
Cáncer. Durante el mismo, año la Luna progresada afligió por medio del aspecto de cuadratura a su
lugar propio ocupado al nacer y al Saturno radical, ambos en el signo Libra. Esto trajo al nativo un
severo ataque con una afección de los riñones y con contracción de los uréteres, lo cual influyó también
sobre el agua de desecho que pasa de los riñones a la vejiga.
A la edad de treinta años, cuando la Luna progresada hubo alcanzado el signo de Aries, y durante su
tránsito por tal signo, llegó a formar una conjunción con el Neptuno radical; una oposición con los
radicales de la Luna y Saturno; una cuadratura con Marte y una conjunción con la Cola del Dragón. Esto
ocasionó perturbaciones en los oídos, con dolores continuos de los mismos, y de la cabeza. Cuando la
Luna alcanzó la conjunción con el Mercurio radical y al Venus progresado, que está en Tauro y, además,
en dirección “retrógrada”, se manifestó la inflamación de las células del mastoides. Los médicos le
operaron por dos veces en el hueso mastoides, extrayendo el pus que se había formado en la cavidad
del mismo. Estas operaciones dejaron al paciente con un dolor de cabeza crónico y con alteración de los
nervios.
Si a este hombre se le hubiera enseñado que debía “comer para vivir en vez de vivir para comer”, se le
hubieran evitado grandes sufrimientos.
HORÓSCOPO Nº 7C. - DEPRESIÓN GENERAL
Mujer; nació el día 19 de abril de 1888, a las 4:30 P.M.
Juzgando en primer lugar la mente, como es nuestro uso, encontramos que Mercurio se halla en
conjunción con Venus y en trino con la Luna y Júpiter, y en signos de fuego. De modo que podemos
decir que todos los indicadores de la mente están en trino. Júpiter está hasta cierto punto comprendido
en el conjunto mental debido a que es el regente del noveno signo, Sagitario, y de él vienen los
impulsos bienhechores que están elevando a la humanidad gradualmente desde el salvajismo, pasando
por la civilización, hasta la santidad.
Saturno en la primera parte de Libra, el signo que rige los riñones, actúa de tal modo que la secreción
de la orina está obstruida y Marte ocasiona la inflamación en tal parte. La conjunción de Saturno con
Venus, de los cuales este último planeta gobierna la circulación venosa, revela el hecho de que el ramal
del sistema que corresponde a la vena porta, el cual conduce la sangre de los riñones, está también
obstruido, y la cuadratura de Saturno con la Luna disminuye la cantidad de orina segregada. Neptuno
en oposición con Saturno muestra claramente una causa mental, irritabilidad y tristeza, que interfieren
con la acción nerviosa. Como consecuencia de todo ello se forman los cálculos renales, y esta persona
se ve sometida a una de las más penosas enfermedades imaginables.
Para ayudar a una persona de esta naturaleza debemos invocar la ayuda de Júpiter y de Mercurio en
trino con Urano. Marte es el gran energetizador que impele a la acción, pero Saturno en conjunción con
él pone un freno sobre aquél, y el nativo se hace indolente, con aversión al ejercicio de que
generalmente gustan los nativos de Sagitario. Por lo tanto, debemos despertar a este sujeto a la
urgente necesidad de que haga mucho ejercicio. La Luna en Capricornio actúa en el signo opuesto,
Cáncer, el cual rige el estómago, y debido a que forma una cuadratura con Saturno en el signo de Libra,
el signo de los riñones, interfiere con la secreción de la orina. De aquí la necesidad de regularizar la
dieta alimenticia; no debiendo ingerir ningún alimento irritante o de una naturaleza estimulante
excesiva.
El mejor curador o médico de esta persona sería uno que tuviera el signo Leo saliendo, puesto que ésta
está en armonía con Sagitario. Aries sería el segundo en preferencia por la razón de que un nativo de
este signo sería demasiado áspero y crearía un antagonismo sin quererlo. No debe tener Saturno en
Sagitario ni en Tauro, pues estos signos se hallan en la primera y sexta casas, respectivamente, del
paciente.
La Luna en Libra, que rige los riñones, y su oposición con Júpiter nos dice que la circulación renal está
también fuera de lo normal, y la presencia de tantos planetas en Aries, el cual gobierna la cabeza, es
una indicación segura de que hay una lucha de fuerzas antagónicas en tal órgano. Así, pues, como
consecuencia de las aflicciones de estos planetas tenemos un caso de insomnio, de extrema
nerviosidad, y de irritabilidad proporcionada por Urano. La sangre circula en gran cantidad y con fuerte
tensión en la parte superior del cuerpo y en cambio hay mucha escasez de esta substancia en la parte
inferior.
Debido a que esta persona tiene muchos años de edad, no es posible lograr un gran cambio, pero, sin
embargo, puede hacerse algún esfuerzo para estimular los riñones. La secreción de la orina está
contenida totalmente a menudo por la oposición de Urano, Mercurio y Júpiter con la Luna en Libra. Esto
deja depósitos de veneno en el sistema, y en tanto que no sea eliminado, esta persona se verá oprimida
por una sensación de pereza y pesadez que hace sentir como si el cuerpo estuviera hecho de plomo.
Debe ejercerse un cuidado exquisito para calmar y suavizar el estado de esta señora, pues cada acceso
de cólera y de irritabilidad hace que la eliminación sea más difícil y ocasiona que se deposite en el
organismo mayor cantidad de venenos. Un curador o médico que tenga a Escorpión saliendo y que no
tenga su Saturno en Acuario, Piscis o Leo, ejercería un influjo beneficioso.
Es asimismo clarísimo en este horóscopo, que Saturno en Cáncer es la raíz de toda esta dolencia por la
obstrucción de la digestión, y si nosotros pudiéramos convencer a la paciente de que una buena manera
de vivir es la clave de la salud, no sería aún demasiado tarde para restaurar el tono de la salud en su
organismo. Probablemente será muy difícil el convencerla de esto debido a su fija actitud mental
indicada por la cuadratura de la Luna con Mercurio y en signos fijos.
Una dieta de alimentos groseros consistente en pan integral de trigo y vegetales que tengan una gran
cantidad de fibra sería necesaria para estimular la acción peristáltica de los intestinos. Los espárragos y
otros alimentos que actúen sobre los riñones, con mucha abundancia de lechuga y espinacas, vegetales
que están llenos de hierro, servirán de gran ayuda para restaurar el sistema de modo que con el tiempo
la eliminación se hará normal y los ojos notarán una gran mejoría.
Júpiter afligido y en el Ascendente denota una persona que es muy amiga de las buenas cosas
alimenticias, es decir, un glotón. La conjunción con Urano nos dice que esta mujer no se satisface
únicamente con la cantidad, sino que desea que su alimento sea de calidad superfina y excesivamente
sazonado. Saturno, el planeta de la obstrucción, al estar en Cáncer, signo que rige el estómago,
interfiere la digestión. Por consiguiente, el alimento que ingiere no puede ser asimilado completamente,
y algo de ello debe ser expulsado del sistema o de lo contrario producirá alguna obstrucción con el
consiguiente estado de envenenamiento.
Júpiter tiene regencia sobre el hígado, donde se elabora el azúcar que el cuerpo necesita normalmente,
pero este órgano está penosamente afligido por una cuadratura de Saturno y el Sol. De aquí que su
actividad sea anormal, y como quiera que Júpiter está colocado en el signo de los riñones, Libra,
permite que el azúcar se deslice y salga por la orina, lo cual hace que se manifiesten los síntomas que
se diagnostican como diabetes. Hay también una aflicción en la garganta debido a que Neptuno está en
Tauro, el signo que gobierna la garganta, y aflige a Venus, el regente de Tauro.
Cuando buscamos la causa interna de esta enfermedad con objeto de hallar el oportuno remedio,
notamos que Saturno está elevado y afligiendo al Sol y a Júpiter. Esto hace a la persona arisca e
irritable, propensa a ver el lado tétrico de la vida y a notar faltas en todo y en todas las personas. Las
glándulas endocrinas son centros de una actividad espiritual muy importante. Un Neptuno afligido en
Tauro y un Urano afligido en Libra, entorpecen las actividades de la glándula tiroides y las de las
suprarrenales.
Antes de que una enferma como la que nos ocupa pueda ser realmente curada debe experimentar
alguna suerte de conmoción o choque y llevada a un ambiente completamente nuevo y más alegre y
cariñoso. Un médico con Géminis o Acuario saliendo, cuyo Saturno no esté en Piscis, probablemente
produciría el más bienhechor efecto.
Hallamos a Venus y al Sol en Piscis y en la quinta casa, la casa del placer. Venus está en sextil con
Marte y tiene una débil cuadratura con Urano. Esto estuvo claramente manifestado en la vida de esta
mujer, pues ella hacia vida marital con un sujeto al que presentaba como su esposo, pero que
realmente no estaba casado con ella. Este hombre está representado por el Sol y Venus en Piscis, y por
Venus en sextil con Marte y por la débil cuadratura que forma con Urano. El sujeto en cuestión era
corpulento, de pelo rojo y amigo de la bebida. El dependía completamente de esta señora para vivir, y
ambos vivían para comer y vivir felices con el dinero que ella ganaba como médium. Esta clase de vida
se puede hacer durante algún tiempo, pero llega un día en que la Naturaleza se rebela, en la que los
órganos vitales rehúsan el soportar por más tiempo tanto esfuerzo, como fue en este caso.
Cuando Venus progresado formó la conjunción con Marte en Tauro y la Luna progresada estaba en
Acuario, formando una cuadratura con el Marte radical y con Venus progresado, el esfuerzo que esta
mujer había sometido a su cuerpo por su disoluta manera de vivir, halló un débil lugar en los riñones,
pues, como venimos diciendo, la cadena es tan fuerte cuanta es la resistencia de su más débil eslabón.
Saturno es el planeta que generalmente se nos presenta como ese debilitado punto.
En este caso hallamos que Saturno está en Libra y en oposición y en paralelo con Neptuno. Esta mujer
solicitó de nuestro Departamento de Curación el ser tratada por nuestros Auxiliares Invisibles cuando se
hallaba sufriendo gravemente de diabetes. Fue, por supuesto, muy difícil el hacerla que se sometiera a
la dieta que se le prescribió, toda vez que estaba acostumbrada a los alimentos ricos y que además
ingería de ellos cantidades excesivas.
CAPÍTULO XIX
EL SEXO
HORÓSCOPOS Nros. 8A y 8B. - SEXO Y GARGANTA
Recordará el lector que en nuestro libro “Concepto Rosacruz del Cosmos” decimos que cuando un Ego
entra en posesión de sus vehículos, se hace necesario el emplear parte de la fuerza creadora para la
construcción del cerebro y de la laringe. Este último órgano fue originalmente una parte del órgano
sexual. La laringe fue construida mientras el cuerpo denso se hallaba aún unido conjuntamente en
aquella forma semejante a una bolsa o saco que según nuestras doctrinas Rosacruces tuvo un día el
hombre y que aun podemos observar en una fase de la forma del embrión humano. A medida que el
cuerpo denso se enderezó y se irguió, parte del órgano creador permaneció con la parte superior del
cuerpo denso, y la cual por último se convirtió en la laringe.
Para hacer que la lección surta un efecto más convincente y preciso es conveniente utilizar dos
horóscopos. Con este objeto empezaremos con el horóscopo 8A., el cual es el de un Hombre que nació
el día 22 de abril de 1881, a las 2 de la tarde (P.M.) El signo común de Virgo está en el Ascendente y
hay signos comunes en todos los ángulos. En este horóscopo mostraremos la ley del círculo vicioso,
acerca de la que los doctores están tan interesados y que es tan desconcertante, y el modo en que esta
ley prueba la verdad de la cita que hemos copiado del “Concepto Rosacruz del Cosmos”.
Tenemos en este horóscopo a Saturno, el Sol y Júpiter en conjunción, hallándose Saturno y Júpiter en
paralelo con la Luna. Neptuno, a su vez, está en conjunción con Venus y en cuadratura con la Luna.
Todos estos planetas, excepto la Luna, están en Tauro, el signo que tiene gobierno sobre la garganta.
Hallamos al planeta del impulso, Urano, en “retrógrada” moción en el Ascendente, en el signo Virgo y
en oposición con Marte. Todos estos planetas están en signos comunes y en los ángulos, y todos ellos
son potentes por la posición que ocupan en cuanto a las casas, pero se hallan debilitados en cuanto a
los signos en que están colocados. Urano y Marte dan deseos por los placeres y por la gratificación de
los sentidos. Marte, está en sextil con Venus y Neptuno en Tauro, un signo que nos hace propensos a
inclinarnos en aquel sentido inferior, pues Tauro rige el sentido del gusto. Neptuno y Venus en Tauro,
en cuadratura con la Luna en Acuario, conduciría al hábito de la bebida y también a asociaciones
irregulares con mujeres amigas, pues la Luna es la regente de la casa de los amigos, la undécima.
No hallamos ningún planeta en Escorpión, el signo que rige los órganos genitales, pero Urano afligido
por Marte da la tendencia a sufrir de enfermedades venéreas, y así tenemos en este caso que el
resultado fue la sífilis. Por lo tanto, podemos ver que Tauro, que rige la garganta y la laringe, aquí en
este horóscopo expresa su influencia por medio del punto opuesto del círculo vicioso de los signos fijos,
esto es, Escorpión, regente de los órganos generadores. La Luna en Acuario, el tercer punto del círculo,
es también un factor influyente en este estado.
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En el segundo caso, el horóscopo 8B, emplearemos una figura simple, porque la hora del nacimiento es
desconocida. Este horóscopo corresponde a una mujer nacida el día 12 de noviembre de 1895. En esta
carta natal hallamos los planetas Mercurio, Marte, Saturno, el Sol y Urano, todos en el signo de
Escorpión, el cual rige los órganos genitales, con Saturno y Marte en conjunción y en cuadratura con
Júpiter. El Sol y Urano están también en conjunción entre sí y además el Sol está en paralelo con
Júpiter.
A esta señora la fueron extirpadas las amígdalas en la pubertad, cuyas glándulas están regidas por
Tauro. Debido a la conjunción de Marte y Saturno, así como a la del Sol con Urano en el signo de
Escorpión, esta mujer se entregó, desgraciadamente, a la viciosa práctica del aborto, la cual debilitó de
tal modo las funciones de los órganos procreadores, que se hizo necesaria la extirpación de los tubos de
los ovarios. Aquí también vemos la manifestación del círculo vicioso de los signos fijos, pues están
afectados los puntos de Tauro y Escorpión.
Nosotros podemos ver por la comparación de estos dos horóscopos, cuánta simpatía existe entre los
órganos genitales y la garganta, y que los abusos de la función de uno de ellos a menudo se expresa
por la anormalidad en las funciones del órgano opuesto.
HORÓSCOPO Nº 8C - SEXO
Mujer; nació el día 24 de noviembre de 1909, sin que se sepa la hora.
En este análisis ilustraremos cómo es posible el diagnosticar correctamente una enfermedad utilizando
un horóscopo simple. Sin embargo, es imposible el predecir el momento exacto de las crisis o bien
juzgar de la fuerza de voluntad del paciente, pues aquellas personas con un signo común en el
Ascendente algunas veces se convierten en inválidos fuera de toda esperanza si los aspectos planetarios
son también débiles, mientras que una persona con signos fijos en los ángulos (especialmente con el
solar signo vital de Leo ascendiendo), aun cuando los planetas sean débiles, frecuentemente por medio
de su determinación y de la fuerza de voluntad que conceden los signos fijos, dominan las condiciones
adversas. Los nacidos en Tauro, no obstante, aunque es un signo fijo, algunas veces permiten que el
miedo les lleve a un estado crónico de alguna enfermedad, la cual es muy difícil de contrarrestar y
vencer debido a la naturaleza fija y estólida de este signo.
En esta lección nos ocuparemos mayormente de las glándulas endocrinas o de secreción interna, sobre
las cuales el mundo científico ha gastado tanto tiempo aunque hasta el momento haya sido incapaz de
llegar a una comprensión total de estos diminutos órganos. Particularmente trataremos de la glándula
tiroides, la cual está bajo la regencia de Mercurio y en la que la ciencia está muy interesada, pues se ha
llegado a injertar en el hombre glándulas tiroides de cabras y de monos para rejuvenecerle.
Ahora bien, los planetas impelen pero no compelen. Esta mujer por su vida anterior ha atraído ahora
tales aflicciones planetarias, pero no se vio compelida para que respondiera a tal debilidad, pues vemos
que la Luna está bien aspectada, formando un sextil con Neptuno y un trino con Júpiter y Venus.
Neptuno también está en sextil con Venus y Júpiter. Si esta mujer hubiera ejercitado su voluntad y
seguido el deseo de vivir rectamente, que naturalmente debió sentir de vez en cuando, ella hubiera
podido transmutar este mal aparente en bien. ¡Pero el camino del placer sensual se la presentaba tan
ancho y atrayente, a la vez que el sendero regenerador y hacia arriba significa renuncia, abnegación y
sumisión!
En vista de una cosa tan horripilante debemos llamar la atención de la humanidad actual que no
comprende ni cree en el renacimiento ni en la ley de Consecuencia, pues este último caso podría
inclinar a los hombres a perturbar la fe que tienen en Dios, quien podría aparecer ante sus ojos como
cruel e injusto por haber tolerado que un sufrimiento semejante recayera en un inocente niño. Pero
cuando el ocultista que posee conocimientos de Astrología busca una contestación a esta aparente
injusticia, él ve a Urano en Piscis, el signo de la duodécima casa, la de la ruina y. equivocaciones
propias, cerca del Mediocielo y en oposición con Saturno, el cual está en la casa cuarta. Estos dos
planetas representan los padres y señalan que esta alma ha pecado en sus vidas previas de manera tal
que ha sido atraída hacia unos padres que estaban aquejados y afligidos con la enfermedad anterior.
También hallamos a Marte en el signo de Escorpión, en cuadratura con Neptuno, el Sol y la Luna, los
cuales se hallan en el signo fijo Leo, el signo natural de la casa quinta, que representa los placeres. Esta
alma pasó al más allá en su vida anterior de manera semejante a la de la mujer que vimos en el
horóscopo anterior. Los padres sólo son un mero instrumento, la simple agencia intermediaria natural e
imprescindible, por medio de la cual los Egos reciben las lecciones que necesitan aprender.
¡Es maravilloso el modo tan extraño en que los hilos de una vida se cruzan con los de la otra,
anudándose y tejiéndose con los hilos de las vidas de otras personas a quienes hemos injuriado y
quienes deben servir de medios e instrumentos para que aprendamos nuestras lecciones! Podemos
aplicar aquí nuestro aforismo favorito: “Los molinos de Dios muelen lentamente, pero lo hacen
excesivamente menudo”.
HORÓSCOPO Nº 8F. - ENFERMEDAD VENÉREA
Varón; nació el día 5 de abril de 1896, a las 4 A.M.
Piscis, un signo negativo y acuático, se halla en el Ascendente, y el regente, Júpiter, está en otro signo
ácueo, Cáncer, y, en los grados 29:18. Los planetas que se hallan en los últimos grados de un signo no
son tan fuertes y activos como cuando están menos avanzados en el mismo signo. Ellos actúan de
manera parecida a la de una pelota arrojada con fuerza; la cual en el momento que alcanza su destino
ha perdido en cierto grado su velocidad, y cuanto mayor es la distancia recorrida menor es la fuerza con
que llega a su meta. Del mismo modo, vemos que los planetas situados en los tres últimos grados de un
signo participan parcialmente del signo en que se encuentran y también de aquél que sigue, lo cual da
una vibración mezclada, por cuya razón expresan la naturaleza de los dos signos.
En este horóscopo Júpiter está en la quinta casa, la de los placeres, y en trino con Mercurio, el planeta
de la razón, que a su vez se halla en el signo impulsivo y marcial de Aries. La Luna, regente de la quinta
casa, está en la undécima casa, que es la que gobierna los amigos, en el signo de su “caída”,
Capricornio, y en sextil con el planeta del amor y de los placeres, Venus. Cuando el último de los
planetas nombrados se halla en el Ascendente, el nativo es muy propenso a lanzarse alocadamente en
el sendero del amor y de las aventuras placenteras, el sendero de los sentidos sensuales. Este hombre
se ve influenciado fácilmente por las atenciones y la adulación que le dirige el sexo opuesto. En este
caso, la Luna, un planeta femenino, en la casa de los amigos, indica que las amistades femeninas de
este hombre ejercerán la influencia más poderosa en su vida. Venus, otro planeta femenino, en el
Ascendente, afligido por una cuadratura de Neptuno, el corregente del Ascendente y la octava superior
de Mercurio, situado en el signo mercurial de Géminis, en la casa cuarta, indica que sus amigas le
llevarán a gustar de los sentidos y pueden destruir su cariño por el hogar, pues Venus está también en
trino con el inquieto y romántico Urano y el materialista
Saturno. Estos dos últimos planetas están “retrógrados” y en el signo marciano de Escorpión, que
gobierna el sexo. Marte, el planeta de la pasión, se halla en el signo fijo de Acuario, en la casa dozava,
la casa de las desventuras, y en el aspecto de cuadratura con Urano y Saturno. Saturno y Marte se
hallan en recepción mutua robusteciéndose por consecuencia de ello el bien y el mal de estos planetas.
¿Qué es lo que significa todo ello? Pasa que la debilidad y el amor por las mujeres de este pobre
hombre le han atraído compañeras licenciosas y amigas del amor libre, con el resultado de que ha
contraído una enfermedad venérea que ha envenenado su sangre. Ahora bien, con Venus, el planeta
que rige la circulación venosa, en el Ascendente y afligido por el planeta ácueo Neptuno, en el signo de
los pulmones, Géminis, se producirá el resultado de una consunción rápida.
En febrero de 1919, la Luna progresada alcanzó la conjunción con el Saturno radical, que ocasionó la
enfermedad de los pulmones. En julio, cinco meses después, cuando este hombre solicitó el tratamiento
del Centro para su curación, se hallaba ya en un estado muy avanzado de tisis galopante. En el mes
siguiente, agosto, la Luna formó una cuadratura con el inflamatorio Marte, lo cual acarreó a este
enfermo unas hemorragias.
Aquí podemos ver la influencia de los planetas, sus causas y efectos. Los familiares de este enfermo no
comprendían cómo había podido contraer la enfermedad de los pulmones que actuó tan rápidamente y
fue tan destructiva. Con la aflicción proveniente de los signos ácueos, el terreno estaba muy bien
preparado para que fructificasen las semillas sembradas por medio de la disipación y de su
atolondramiento e impremeditación.
Un caso de esta clase es muy difícil de curar, porque con el negativo Piscis en el Ascendente, y Saturno
y Urano, planetas que indican impulsividad y hasta terquedad, en conjunción en el signo de Escorpión y
en cuadratura con Marte, todos ellos en signos fijos, es muy difícil el llevar a esta persona a medios
seguros y convenientes. También tenemos que los dos luminares están afligidos, la Luna en el signo
saturnino de Capricornio, que indica determinación y tozudez, en cuadratura con el Sol, que se halla en
el impulsivo signo de Marte, de aquí que este hombre no pudiera escuchar a consejos ni razones; él
haría su gusto sin tener en cuenta ninguna clase de precaución ni advertencia.
Una vida al aire libre, con una dieta adecuada y en medio de un ambiente puro, podría ser la única cura
posible, y si él escuchara a las razones y adoptara nuestros consejos referidos podría ser que se pusiera
bien.
En el año 1921 el Sol progresado llegó a una conjunción con el Mercurio radical. El día 22 de abril el
eclipse de luna nueva cayó en los dos grados de Escorpión, en oposición con el Sol por tránsito y con
Venus. Al mismo tiempo Marte por tránsito se hallaba dentro de la órbita de una conjunción con la Luna
radical y de una oposición con Urano. En la primavera de aquel año este hombre se sometió a una
operación por un absceso debajo del diafragma, el cual después de ser abierto estuvo mucho tiempo
supurando, siendo necesario el empleo de un tubo de drenaje. Los doctores supusieron que el pus
procedía de los pulmones, pero el paciente negó que hubiera tenido ninguna molestia en tales órganos.
Sin embargo, el horóscopo nos señala que el diagnóstico de los médicos era acertado, porque Neptuno
en Géminis, que rige los pulmones, afligido por una cuadratura de Venus desde el signo común y
terrestre de Virgo, obstruía la afluencia de la sangre venosa a los pulmones, impidiendo que esta
substancia de la vida fuese lo suficientemente oxigenada. Con la corriente sanguínea corrompida por la
horrenda enfermedad sifilítica y tanto la sangre arterial (gobernada por Júpiter) como la sangre venosa
(gobernada por Venus), obstruidas, los órganos más débiles, los pulmones, recibieron, como es natural,
los venenos generados en la sangre.
Después de que el paciente se hubo restablecido algún tanto de la operación sufrida regresó a su
hogar. El día 25 de abril (que era tres días después del total eclipse de Luna en Escorpión), se le tuvo
que volver al hospital con una crisis que al principio fue calificada como de un caso de paperas o
parótidas. La garganta, la mandíbula y la laringe estaban muy inflamadas. Este estado se diagnosticó
posteriormente por algunos médicos como actinomicosis, una enfermedad infecciosa y crónica del
ganado, que algunas veces se transmite al nombre, pero hubo diferencias de opiniones entre los
médicos que le examinaron, afirmando algunos de ellos que tal enfermedad era un cáncer.
Como quiera que la Luna es el planeta más gravemente afligido en la figura natal, naturalmente,
cuando por progresión en el año 1922 este planeta alcanzó la oposición con el lugar radical de Saturno
y Mercurio, y una cuadratura con Júpiter en la décima casa y en el signo de Tauro, la enfermedad llegó
a un estado en que el cuerpo no se pudo desembarazar de los venenos que se habían almacenado en él
durante ocho años. Hubo dos lunas nuevas en el año ya dicho de 1922, que contribuyeron a que se
manifestaran las crisis. El día 27 de enero la luna nueva cayó en Acuario, en los siete grados y diez y
ocho minutos, en oposición con el Júpiter radical y en cuadratura con el radical de Saturno y Mercurio.
La otra luna nueva ocurrió el día 27 de abril y en los seis grados y nueve minutos de Tauro, en
cuadratura con Júpiter y en oposición con Saturno y Mercurio. Todas estas aflicciones actuaban o
reaccionaban sobre los signos de Tauro y Escorpión. Las amígdalas, la laringe y la garganta recibieron,
por supuesto, gran parte de aquel pus generado en el cuerpo, con lo que se produjo forzosamente la
muerte.
Si este hombre hubiera vivido una vida exenta de alimentación fuerte después de que contrajo la
enfermedad, así como del tabaco, de la carne, de licores, etcétera, él quizás hubiera podido vencerla y
acaso haber logrado vivir varios años más, pero los venenos que estaban albergados principalmente en
los pulmones se aumentaron por las otras impurezas que, debido a la ignorancia en el caso de la dieta,
se originaron y añadieron a lo existente.
Desde el punto de vista del médico o curador, un caso con Saturno y el Sol en conjunción en la casa
sexta, es casi, o quizá completamente, desesperado, especialmente si hay un signo fijo en la cúspide,
porque el paciente será antagónico, escéptico y recalcitrante a tal extremo, que hará más que
neutralizar todos los esfuerzos que haga el médico para ayudar a la naturaleza a restablecer la armonía.
El trabajo principal debe ser dirigido a cultivar en esta paciente una adecuada comprensión de la causa
espiritual de su estado. Si se le puede convencer de que ore y pida a Dios la luz necesaria para ver la
lección y para que le dé la oportunidad de corregir su error, tanto si es de esta vida como de una
pasada, el cambio de su actitud mental ocasionará también un cambio de su estado físico, con lo que se
conseguirá, bien la curación, o bien la muerte más de prisa.
En el entretanto a una enferma como ésta se la debe suministrar una clase de alimento que contenga el
éter necesario para nutrir los nervios. La leche, tibia y fresca de la vaca, contiene esta substancia
abundantemente, y también los vegetales crudos. Bajo la ley de compatibilidad un médico que tenga
Aries o Leo saliendo, y cuyo Saturno no esté en Géminis, será el que pueda tener más éxito con esta
persona.
CAPÍTULO XX
LA COLUMNA VERTEBRAL
Marte gobierna los músculos y el segmento motor del cordón espinal, y este planeta está aquí en
cuadratura con la Luna, la cual gobierna el sistema nervioso simpático, y también en cuadratura con
Urano, cuyo aspecto ocasiona movimientos espasmódicos. Así, pues, es evidente que los nervios están
afectados y que esta joven no tiene un control muy confiable de sus piernas. Neptuno gobierna el canal
espinal, y está en oposición con Saturno, el planeta de la obstrucción. Esta configuración ocurre en los
signos de Géminis y de Sagitario, y en las casas sexta y dozava. Es, por lo tanto, evidente, que existe
alguna anormalidad en la columna: una obstrucción, como lo denota Saturno.
La obstrucción se hallará en la región indicada por la conjunción de Neptuno, el Sol, y la Cola del
Dragón en los 24 a los 29 grados de Géminis, esto es, la región dorsal. Los médicos no fueron capaces
de diagnosticar este caso, y es triste decirlo, es incurable por todos los medios físicos. Hay solamente
un método, es decir, la dilatación del canal espinal por medio de repetidas manipulaciones desde dentro
efectuadas con los dedos materializados de
Auxiliares Invisibles.
Toda vez que esta enferma no solicitó de nosotros su curación, tenemos el disgusto de no poder poner
nuestras manos sobre ella, pero si este caso fuera sometido a nosotros, aconsejaríamos un practicante
con Escorpión saliendo y que su Saturno no estuviera ni en Cáncer ni en Sagitario, al mismo tiempo que
este médico o agente curador se ponía bajo la dirección de los Hermanos Mayores, quienes entonces
efectuarían el resto.
Como regla invariable nosotros buscamos averiguar el planeta maléfico más potente cuando
diagnosticamos por el horóscopo. En éste hallamos al obstructor y restringente Saturno en conjunción
con el Mediocielo, y también en
conjunción y en paralelo con Neptuno y en oposición con el dador de la vida, el Sol. Saturno está en el
signo del Sol, Leo, y el Sol está en el signo de Saturno, Acuario. Cuando los planetas están en recepción
mutua, esto es, que tienen signos intercambiados, como vemos a Saturno y el Sol en este horóscopo, y
especialmente están en ángulos y en signos fijos, entonces podemos temer que la enfermedad está
situada muy profundamente y es de naturaleza pertinaz.
Se nos dice en las páginas 285 y 313 10 de “El Mensaje de las Estrellas” que Neptuno rige el canal
espinal y que Leo a su vez gobierna el cordón espinal o medular, respectivamente.
En este horóscopo, vemos que los diez grados de Leo ocupan la cúspide de la décima casa y al Sol que
está en oposición con Neptuno, Saturno y el Mediocielo. ¿Podemos hallar una aflicción más pronunciada
que ésta, especialmente con Leo que gobierna la columna vertebral y Neptuno el canal espinal,
hallándose este último lleno del espíritu de fuego espinal (el líquido cefalorraquídeo de la Medicina), la
vida del Padre?
Cuando hallamos obstruido este espíritu de fuego por Saturno y el Sol, podemos convenir que esta
aflicción es el resultado de errores serios cometidos en vidas anteriores. El despilfarro de los fluidos
vitales, el abuso de la facultad procreadora, es un pecado cometido contra el Espíritu Santo, y acarrea
sobre el Ego el más severo castigo, como es el caso con este muchacho que fue atraído hacia unos
padres que eran unos instrumentos adecuados para darle un cuerpo que obligaría al espíritu a que
sufriera por sus pasados pecados. ¡Y qué futuro más miserable y lastimoso le espera!
Este desgraciado muchacho no ha hablado ni andado nunca, asimismo se le debe dar de comer, no
teniendo él ningún dominio positivo sobre su cuerpo.
Ahora bien, ¿hay alguna esperanza para este muchacho? Sí, hasta cierto punto. El planeta de la razón,
Mercurio, no obstante, no tiene ningún aspecto, por cuya razón no podemos esperar mucha ayuda
desde esta sección del horóscopo. Pero Marte, el cual es el regente del Ascendente, y de la sexta casa,
cuyos factores rigen la salud, es el planeta más poderoso y el mejor aspectado de todo el horóscopo.
Marte está en Libra y en la casa undécima, en conjunción con la Luna, y en trino con Júpiter, y
podemos decir también que Marte está en sextil con Saturno, aunque aparentemente fuera de órbita,
porque Saturno está “retrógrado” y por lo tanto, enviando su influencia hacia Marte. Asimismo podemos
esperar que Marte reciba algún beneficio del Sol, pues, como sabemos, la órbita de influencia del dador
de la vida es mayor que la de los otros planetas.
Cuando un paciente tiene signos fijos en los cuatro ángulos y un Marte bien aspectado, hará un
esfuerzo mayor para vencer sus dolencias que uno que no tenga estas influencias.
Este muchacho debiera ser puesto al cuidado de un enfermero que tuviera Escorpión o Aries en el
Ascendente, y lejos de sus padres, pues el hogar, bajo la regla del padre, no es lugar adecuado para
este joven. Con tal cambio y el cuidado y tratamiento debido podría ser que lograse al menos un control
parcial de su cuerpo y llegar a caminar y a alimentarse por sí solo; pero de todos modos nunca
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llegaría a tener una mente lúcida y hasta cierto punto será siempre una carga para sus padres.
Mercurio está en sextil con Marte actuando desde el signo fijo y mental de Acuario. Esto hace al nativo
muy activo y rápido mentalmente hablando, pero en cualquier cosa que esta señora toma interés lo
hace con tal fuerza que su sistema nervioso sufre. Esto está aumentado porque Mercurio en cuadratura
con su octava superior, Neptuno, está colocado en Tauro.
El Sol afligido e interceptado en la duodécima casa en el signo Piscis, nos indicaría una vida restringida
y muy infeliz en su primera o tierna infancia, y como la Luna, regente de la casa cuarta, el hogar de la
madre, está afligida, ello nos indicaría que mucha de esta restricción sería ocasionada por esta
influencia. Se nos ha dicho en las enseñanzas Rosacruces que nosotros construimos en esta vida el
arquetipo del cuerpo que habitaremos en la vida Futura, y que somos atraídos a padres quienes se
hallan, tanto física como mental y moralmente, mejor preparados para dotarnos del cuerpo que reúne
las condiciones requeridas por aquel arquetipo.
En este caso esta jovencita fue llevada a una madre que era egoísta y neurasténica, porque la Luna
afligida en Virgo y en la sexta casa representaría la madre. La Luna aflige también al intestino delgado,
ocasionando una asimilación de los alimentos muy deficiente, lo cual disminuye la vitalidad. Hallamos
también a Saturno, el regente de la décima casa, que representa al padre, en cuadratura con Venus en
su propio signo de Tauro, el cual rige la garganta y el paladar, lo cual nos indica que el padre era amigo
del vino; en efecto, se trataba de un borracho. Esto corroboraría las indicaciones, señaladas por el Sol
afligido por encima del Ascendente, de una vida desagradable con muchas privaciones en la infancia.
Ahora veamos cómo las aflicciones entre Saturno y Venus afectarían a la salud. Como Leo es el signo
que gobierna el corazón y el cordón espinal, Saturno (el obstructor), cuando está colocado en este
signo, en cuadratura con Venus, el cual gobierna la sangre venosa, ocasiona que la circulación esté
restringida. Se dice en “El Mensaje de las Estrellas”, página 278 11, que Saturno en Leo da la tendencia
a la curvatura y a la enfermedad de la espina.
El cuerpo físico es la contraparte cristalizada de sus vehículos más finos y sutiles. El cuerpo vital es el
que mantiene unidos y acoplados a los átomos físicos. Este cuerpo vital, el cual está regido por el Sol,
rodea e interpenetra el cuerpo físico. Si el Sol está afligido en el horóscopo de una persona, el fluido
vital queda obstruido y el cuerpo vital se enferma, puesto que esta fuerza invisible gana la entrada en el
cuerpo por medio del bazo, el cual también está regido por el Sol. Por lo tanto, nosotros podemos ver
fácilmente que los fluidos vitales estuvieron obstruidos desde la niñez.
El caso de esta joven fue diagnosticado por los médicos como de tuberculosis de la espina o columna
vertebral; enfermedad de Pott. En los meses de diciembre de 1918 y de enero de 1919, tuvo severos
ataques de inflamación de la columna vertebral, sufriendo en este órgano varias operaciones muy
dolorosas.
Será muy difícil curar a esta paciente debido a su gran impulsividad y al despilfarro de su vitalidad. Con
el Sol y la Luna afligidos en las casas sexta y dozava, ella disipará su fortaleza y se rebelará contra las
restricciones que se la impusieran.
Ella tiene Venus en la primera casa, en el signo de Tauro, en trino con Júpiter, el cual se halla en la
cúspide del Mediocielo. Esto, con Neptuno en Tauro, sextil con el Sol, la daría una gran capacidad
musical y la facultad de componer y
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de improvisar música. El desarreglo de su cuerpo físico y el sufrimiento consiguiente suavizarán su
naturaleza y se inclinará al lado espiritual de la vida. Neptuno está formando un trino con la Luna, y
como resultado de tal aspecto esta muchacha puede desarrollar su talento musical de carácter inspirado
y espiritual, lo cual podría proporcionarla un gran desarrollo de alma. Esta alma conseguirá en esta vida
de sufrimiento un progreso espiritual mayor que lo que podría alcanzar en tres vidas ordinarias de salud
perfecta.
Este horóscopo es el de un muchacho con el signo fijo de Tauro en el Ascendente, y con el Sol en
Capricornio, sobre la cúspide del Mediocielo. El dador de la vida, el Sol, sin embargo, no forma ningún
aspecto, excepto la conjunción que tiene con el Mediocielo, por lo tanto, el muchacho este no puede
tener muchas esperanzas en el beneficio que le puede dar este planeta. Hallamos a Urano en su propio
signo de Acuario, “elevado” en la undécima casa, en conjunción y en paralelo con el dinámico Marte, y
en oposición y en paralelo con el obstructivo Saturno, el cual se halla en el signo fijo de Leo y en la
quinta casa. También tenemos a la Luna en el mismo signo, en conjunción con Saturno y en oposición
con Marte y Urano.
Leemos en “El Mensaje de las Estrellas”, página 278 12, que Saturno afligido en Leo da tendencia a
sufrir enfermedades de la espina y a la esclerosis del cordón espinal. La Luna tiene regencia sobre el
fluido sinovial, y con la aflicción que tiene con Saturno, el cual tiene gobierno sobre la estructura ósea y
los ligamentos, y con la Luna y Saturno, los dos en el signo de Leo, signo que tiene regencia sobre la
columna vertebral, podemos pronosticar que el asiento de la dolencia estará en esta última región.
Saturno seca y ocasiona la atrofia; por lo tanto, podemos diagnosticar este caso como de falta de fluido
sinovial para lubricar las vértebras de la espina, y también una pérdida de fortaleza en los ligamentos
que conectan los huesos de la espina.
El resultado es que este niño a la vez que es saludable y está bien formado y aparentemente de una
constitución moderada, así y todo no podía con el peso de sus piernas, arrastrándolas siempre que la
niñera intentaba el que aprendiese a andar. Esta aflicción, que viene desde signos fijos, será muy difícil
de vencer a menos que se opere un milagro por medio de una curación espiritual, aunque por una
paciente manipulación con aceite de oliva sobre la región espinal y una dieta vegetariana muy estricta y
selecta se podría prestar algún auxilio a este niño hasta cierto punto.
Sin embargo, un caso de esta clase es curable. Un reajuste ligero hecho por un médico osteopático o un
“quiropráctico”, podrá eliminar la presión sobre el nervio ciático.
Aquí podemos ver cuan vasta diferencia hay entre la astrodiagnosis y la diagnosis médica. El terapeuta
que conoce la influencia de los planetas y su efecto sobre el cuerpo físico, puede ver una gran
diferencia en los casos que por otra parte pueden aparentar los mismos síntomas físicos o externos.
Asimismo, es a menudo muy eficaz y muy favorable el tener conocimiento del ajuste del cuerpo.
CAPÍTULO XXI
Éste es el caso con este hombre, pues hallamos a Saturno en cuadratura con el dinámico Marte, y Marte
está en su “caída”, y cerca de la cúspide de la décima casa, donde su influencia destructora puede
resultar en el mayor de los daños, particularmente porque hallamos a estos dos poderosos y afligentes
planetas en Leo y en Tauro, dos de los signos más poderosos en el horóscopo. Estos planetas son de
naturalezas opuestas: Saturno es frío y húmedo, mientras que Marte es ígneo y seco. Por consiguiente,
podemos pronosticar que el resultado de todo ello será de sufrimiento para el cuerpo.
El Sol, el regente del Ascendente, está situado en la octava casa, en el signo negativo de Piscis y en
cuadratura con la Luna. Aquí también tenemos una indicación de falta de vitalidad y de agotamiento de
energía.
Ahora veamos cómo actúan estas aflicciones. La décima casa indica el padre, y Marte afligido por una
cuadratura con Mercurio y Saturno, y colocado en Tauro, cerca de la cúspide del Mediocielo, nos
indicaría la muerte del padre por accidente. A la edad de doce años, cuando la Luna pasaba el
Mediocielo y la conjunción de Marte, el padre murió al caerse de un árbol, dejando a la madre con tres
hijos pequeños y sin dinero. Esto obligó al mayor de los hijos, cuyo horóscopo es el que estamos
analizando, el prestar su concurso para ayudar a ganarse el sustento para todos, siendo colocado como
auxiliar de un herrero en la vecindad, y se vio obligado a la tierna edad de doce años a hacer trabajos
de un hombre maduro manejando el pesado martillo propio de su oficio de herrero. Como consecuencia
de esto no se desarrollaron completamente las válvulas del corazón. Ese hombre sufrió durante años y
cada vez que alcanzaba algún desahogo financiero, su salud se resentía obligándole a abandonar el
trabajo y a cambiar de clima en busca de alivio. Algunos médicos diagnosticaron el caso como de
tuberculosis, y otros como asma. Aunque él tenía todas las indicaciones de un asmático, no obstante,
los síntomas de esta dolencia iban y venían. Durante el frío de los inviernos él siempre se veía obligado
a guardar algún tiempo cama por neumonía o congestión de los pulmones.
Aquí vemos el efecto de la aflicción del Sol en cuadratura con la Luna, colocados estos planetas en los
signos comunes de Piscis y Sagitario. Asimismo hallamos a Mercurio en el signo fijo de Acuario, en
oposición con Saturno y en cuadratura con Marte en Tauro (la garganta), lo cual dará alguna tendencia
a sufrir alguna contracción nerviosa de la tráquea.
Ahora bien, nosotros hemos hallado las aflicciones de los planetas, que nos señalan una afección de las
válvulas del corazón y unos pulmones débiles, pero este hombre murió de un absceso del hígado.
¿Dónde, pues, encontraremos la indicación de la dolencia del hígado? Marte en Tauro se halla en su
“detrimento”. Este planeta es el más potente en el horóscopo, pues, de hecho, Marte puede ser
considerado como el regente de la vida en esta carta natal. Cuando se encuentra en el signo que
gobierna la garganta, da un deseo de halagar al paladar y una sed que a menudo conduce a tomar
bebidas fuertes. En este caso tenemos que Marte está en sextil con el Sol y en trino con Neptuno.
Neptuno gobierna y algunas veces predispone al uso de drogas. Esta influencia resultó en un deseo
anormal de tomar café solo y muy cargado, y en lugar de apagar su sed con agua, este hombre tomaba
café frío y en cantidades muy grandes.
Marte en Tauro, asimismo, ocasiona un apetito anormal, e indica a una persona de ésas propensas a la
gastronomía. Con su vitalidad debilitada, debida a la aflicción del corazón, este hombre no podía hacer
trabajos manuales, por cuya razón no podía tampoco digerir y expulsar el exceso de su alimentación.
Consecuentemente, el hígado tuvo necesidad de efectuar un trabajo muy laborioso y constante,
convirtiéndose en un receptáculo de los venenos creados por aquel exceso de alimentos que no podía
ser absorbido por la sangre. Júpiter es el regente del hígado, y le vemos que está en conjunción y en
paralelo con Urano en la casa sexta, la de las enfermedades, y también en paralelo con la Luna; todo lo
cual nos indica que el hígado funcionaba perezosamente y quedaba fácilmente recargado.
Si este hombre hubiera vivido normalmente, podría haber llegado a una edad muy avanzada a
despecho de las aflicciones planetarias, pues con Marte elevado y su sextil con el Sol, con la Luna en
sextil con Júpiter, y con signos fijos en los ángulos, no hay razón para que muriera en la primera parte
de la mitad de la vida.
Pueden aplicarse tratamientos físicos y deben darse sin duda alguna, pero a pesar de lo eficaces que al
parecer puedan ser, son meros paliativos, pues hasta que el nativo no cambie su actitud mental no
puede haber una cura real. Los arrebatos de cólera al producirse nuevamente formarán nuevas piedras
que ocuparán el lugar de las eliminadas o disueltas por aquellos tratamientos.
La primera obligación del ajustador de la salud astroterapeuta es el grabar profundamente este hecho
en el paciente. Se ha ocasionado el daño en el caso presente y el cultivo de la serenidad puede actuar
únicamente para corregir el mal. Pero si se nota una configuración como ésta en el horóscopo de un
niño, nosotros debemos advertir a los padres de que es preciso extirpar este rasgo del carácter de su
hijo, impedir el que piense, recuerde y nutra acerca de las ofensas o injurias que se le hayan hecho,
antes de que se aferre a él una vez que sea un poco mayor. La prevención siempre es mejor que la
curación. No es suficiente precisamente el favorecer y auxiliar a las personas al restablecimiento de su
salud; nuestro anhelo principal debe ser el enseñarlas el modo de vivir en armonía con las leyes del
amor y de la vida para que nunca más estén enfermas. Hasta que nosotros no comprendamos
completamente esto y lo practiquemos, estaremos perdiendo la parte más importante de nuestro
privilegio.
Una persona con Escorpión saliendo debe ser nuestra primera elección para que se haga cargo de la
curación para un caso como éste, e inmediatamente después uno con Tauro. Pero ninguno debe tener a
Saturno en los grados y signos del que corresponden a las casas primera y sexta del paciente. Los
tratamientos tanto mentales como físicos, deben aplicarse en una hora de Sol, siendo de gran auxilio el
tomar grandes dosis de aceite de oliva o copiosos sorbos de agua caliente.
Este juez también sufrió grandemente como consecuencia de los vicios de su único hijo, que
despilfarraba los días en borracheras e inmoralidades y gastando el dinero con el sexo opuesto. Esto
está indicado por la situación de Venus en la quinta casa, la casa que gobierna los hijos y también los
placeres.
Venus es muy fuerte en el signo de Tauro, el cual rige el paladar, y está también en sextil con Marte en
Cáncer, que a su vez rige el estómago.
Las personas que tienen a Capricornio saliendo y con el regente, Saturno, afligido, tienen siempre la
tendencia de ver el lado obscuro de la vida y a rumiar o meditar sobre él, y cuando Saturno está en
cuadratura con Marte, hay mucho genio pero no de la clase explosiva. Las gentes de Capricornio, por
regla general, no pueden olvidar ni perdonar. La cólera reprimida continuamente durante muchos años
cristalizará la bilis en la vesícula biliar, lo cual tendrá la tendencia de formar piedras pequeñas,
produciendo un intenso dolor cuando son eliminadas. Este señor sufrió de tales piedras cerca de veinte
años.
Alrededor del año 1894 el Saturno progresado llegó a una cuadratura exacta con el Marte radical, lo
cual marcó la época del comienzo de la formación de tales piedras. Este paciente pasó a la vida superior
el día 1.° de enero de 1916, cuando el planeta Saturno por tránsito hubo alcanzado la cuadratura de su
propio lugar al nacer.
Nosotros hemos notado en los horóscopos de muchos de los pacientes de nuestro archivo de los que
han sufrido de piedras o cálculos biliares, que tenían a los planetas Saturno y Marte en conjunción o en
cuadratura.
Saturno en este horóscopo está en la casa que gobierna los hijos, la quinta, y en cuadratura con Marte
en la octava. Las dolencias y sufrimientos de esta mujer fueron ocasionados por las agravaciones de los
hijos del primer matrimonio de su esposo; los hijastros. Notemos cuan claramente está esto indicado
por Mercurio y el Sol en la casa undécima, la cual gobierna a los hijastros, en cuadratura con Neptuno,
el regente de la segunda casa.
La cólera y la desarmonía se produjeron en el hogar debido a las finanzas de su esposo, y, como es lo
corriente con los nativos de Capricornio que no pueden ni perdonar ni olvidar, esta mujer mantuvo el
resentimiento en su interior hasta que ella pagó la pena en el año 1903, cuando sufrió el primer ataque
de cálculos, seguido de otro ataque catorce años después, en 1917 próximamente. La Luna progresada
estaba en Sagitario en 1903 y en Géminis en 1917. La hora exacta de la enfermedad no se nos ha
indicado, pero la oposición y la conjunción de la Luna con Saturno, sin duda alguna tocarían la hora de
aquellos ataques.
Esta enfermedad es una de las aflicciones más penosas. Cuando las piedras pasan por la vesícula biliar
oprimiendo el diminuto conducto que va a parar al duodeno, a menudo pasan por este conducto pero
permanecen estacionadas en él, haciendo sufrir al enfermo intensamente.
Un remedio seguro y a menudo muy beneficioso es el disponer media copa de aceite de oliva y el jugo
de un limón. Póngase el despertador en marcha para que suene a las 3 de la mañana (A.M.) y en tal
hora beber todo el aceite y a continuación el jugo del limón. Absténgase el enfermo de tomar desayuno
y coma muy poco durante el día. Repítase esto durante tres noches consecutivas, y a la tercera noche
tome una purga. Por algunos se ha usado una cucharada de sales de Epsom con excelente resultado. Si
con esto no se consigue eliminar las piedras, repítase el remedio otra vez cuando hayan pasado dos o
tres semanas.
CAPÍTULO XXII
LA CIRCULACIÓN
En este caso le hallamos en el signo de Virgo, que rige el intestino delgado, y en conjunción con el
planeta Júpiter el cual gobierna la circulación arterial. Júpiter rige también las suprarrenales. La
secreción de estas glándulas es necesaria para dar el tono a la sangre, y cuando está restringida por
Saturno, podemos temer que la sangre arterial sufra alguna perturbación.
Pero nosotros no juzgamos por Saturno y su influencia solamente. Nosotros vemos al planeta Venus,
regente de la sangre venosa, en conjunción con la Luna, regente de los fluidos sinoviales, los
lubricantes del cuerpo. Venus y la Luna están en oposición con Júpiter y Saturno. ¿Cuál sería, pues, el
efecto sobre el cuerpo de las aflicciones de los cuatro anteriores planetas? Debido a la influencia
restringente de Saturno podemos esperar algún inconveniente con la circulación arterial. Con la sangre
venosa también restringida no hay libertad para la corriente sanguínea, y el efecto es el mismo que
cuando se obstruye una corriente de agua, la cual se hace pantanosa y nacen en ella plantas
venenosas. Podemos, pues, presumir que la sangre se estanque y se contamine.
Nosotros extraemos una cierta cantidad de minerales de nuestros alimentos, los cuales durante la niñez
pueden ser utilizados para construir los huesos, pero después que hemos llegado a la estatura máxima
y el cuerpo puede emplear muy poco de tales minerales para su crecimiento, si se toma con exceso
entonces se deposita en las coyunturas en la corriente sanguínea, adhiriéndose a la superficie de los
diminutos vasos de la sangre, de la misma manera que pasa dentro de los pucheros o recipientes donde
se hierve agua. Si la circulación es buena y la sangre tiene libertad para fluir a través de las arterias y
de las venas de un modo natural, este depósito es muy ligero; pero en la edad avanzada o cuando la
circulación está alterada o interrumpida, estos minerales se depositan en la sangre y ocasionan lo que
comúnmente se conoce como esclerosis, o sea el endurecimiento de las arterias. En este caso, las
paredes de los vasos sanguíneos están cubiertas de una substancia mineral dura, y por consiguiente, la
circulación de la sangre queda entorpecida; músculos y coyunturas se hacen rígidos y dolorosos, y
gradualmente, a medida que este estado se hace crónico, la persona pierde el uso de los brazos y de
las piernas, terminando por hacerse un inválido crónico.
En este horóscopo encontramos a Júpiter y a Saturno colocados en Virgo, signo que gobierna el
intestino delgado. Este delgado tubo, aunque tiene una longitud de 20 a 25 pies (de 6 a 7 metros), está
arrollado en un pequeño espacio de la región abdominal. Está forrado con una mucosa y unos vasitos
pequeñitos de forma de lengüeta que contribuyen a la digestión y a la absorción de los elementos
alimenticios, distribuyendo posteriormente los diversos minerales extraídos de los alimentos y
convirtiéndolos en los fluidos rojos y blancos del cuerpo. Si la mucosa y esta vellosidad de los intestinos
están obstruidas por Saturno, como en el caso de esta señora cuya Luna tiene una oposición con ese
planeta obstructor, entonces la secreción de la linfa y del quilo, los fluidos blancos del cuerpo, están
obstruidos, y como consecuencia, la sangre recibe muy poca nutrición.
Esta mujer sufre grandemente de palpitaciones del corazón, dolores de cabeza, hipertensión sanguínea,
con un dolor constante en la espalda y en las piernas. Cuando la sangre ha quedado pobre y llena de
cenizas es muy razonable que el corazón sufra, porque cuando, debido a excitaciones grandes o a la
cólera, se atrae un exceso de sangre al corazón, y el estado de obstrucción de los vasos de la sangre
impide su libre circulación y que abandone rápidamente esta estación central, se produce el resultado
natural de palpitaciones, hipertensión de la sangre, cúmulo de la misma a la cabeza y otras diversas
dolencias.
Ahora bien, ¿qué podemos hacer para remediar semejante situación? Primero de todo, nosotros
aconsejaríamos una dieta muy simple y ligera con muy pocos almidones, menos azúcar, pero más de
cebolla cruda, lechugas, espinacas, etc. Siempre que se conserven libres los intestinos y dar al cuerpo
un masaje o fricción en seco con un par de guantes de baño cada mañana al levantarse y a la noche
antes de meterse en la cama. Desgraciadamente, una mujer con el Sol sin aspectos, como ocurre en
este caso, y con planetas afligentes en Virgo y en Piscis, no hará ningún esfuerzo por ponerse bien.
Para ellos es mucho más fácil y tiene menos inconveniente el dejarse llevar a la invalidez.
Un curador o terapeuta de Tauro sería el más apropiado para tratar este caso, y debería hacerse
patente a esta enferma muy claramente que la franqueza y una adhesión estricta a la verdad son
absolutamente necesarias para su restablecimiento. Aun cuando se resintiera a lo primero, unas
consideraciones hechas de forma cariñosa y atenta encaminadas a hacerla observar estas faltas y sus
efectos, probablemente brindarían un cambio. Una actitud mental religiosa aflojaría la tensión de los
nervios, concediendo con ello a las funciones orgánicas una mayor libertad. Deben darse a la enferma
alimentos sin cocer en proporción y cantidad tan grandes como ella tolere, porque el éter que el
alimento contiene en tal estado es necesario para construir y nutrir los nervios. Las cebollas son un
factor primordial para esta nutrición y la piña no tiene rival como un estimulante digestivo. Pero en este
caso, los factores físicos, aunque de importancia vital, se obscurecen en comparación con el beneficio
que se alcanzará mediante la debida apreciación de los factores morales que han producido la
enfermedad, y la adecuada comprensión de la imperiosa necesidad de alterar el rumbo y la inclinación
de la mente antes de que pueda alcanzarse un alivio permanente. No debe desesperar el curador, ni
concebir la idea de que el conseguir esto es parecido a que el leopardo pueda cambiar las manchas de
la piel, porque las aflicciones son de signos cardinales y, por lo tanto, movibles. Requiere energía y
meditación el estudio de un plan para conquistar y engañar, pero si esta energía se transmuta en bien,
será un factor de igual fuerza para llevar la luz de la verdad a la vida del enfermo y hacer que tal luz
ilumine a otros.
(La descripción anterior es el diagnóstico de este caso en 1915. El resultado de 1919 se da en el
Horóscopo 2BX, página 58.)
Como quiera que Venus es el planeta mejor aspectado y está libre de aflicciones o de aspectos
adversos, y se halla colocado en el signo de los deportes, Sagitario, y en la casa undécima, la de los
amigos, en trino con Urano y en sextil con Saturno y con Marte, estando este último muy
poderosamente influenciado en el Mediocielo, indica que esta señora era muy entusiasta de los juegos,
así como de invitar a fiestas a sus amigos, pues la Luna está muy bien aspectada por el Sol y Mercurio,
y está situada en el signo venusino de Tauro, y en la casa cuarta, es decir, la que gobierna el hogar, en
donde esta mujer derrocharía el dinero y sería muy pródiga en las fiestas que diera en honor de sus
amistades. Las consiguientes diligencias de aquellos momentos la ocasionarían un gran esfuerzo en el
funcionamiento de su corazón. Urano en Leo, en cuadratura con Marte, y en oposición con Saturno,
indica una afección cardíaca orgánica, y ocasiona que la sangre pase por la aorta a borbotones y de la
forma espasmódica. La interferencia de la circulación natural de la sangre a través del corazón causará
una perturbación en las venas y en otras partes afligidas del cuerpo, como ocurre en este caso, donde
tenemos una dilatación de las venas en la parte inferior de las piernas.
Esta mujer solicitó asistencia por medio de nuestro departamento de curación en el mes de septiembre
de 1920, mientras se hallaba en tratamiento médico en un hospital, después de haber sufrido una
segunda operación por venas varicosas. En aquella época el Venus progresado había alcanzado una
conjunción con el Sol radical, y la Luna progresada se hallaba también en aquella parte del horóscopo.
El Sol, Mercurio y Saturno por tránsito se hallaban en conjunción en Virgo, el signo de la salud. El
Saturno por tránsito estaba en cuadratura con el Venus radical, que trajo el último ataque y fue la causa
de someterla a sufrir la operación.
Los casos ordinarios de venas varicosas pueden ser aliviados y aun curados por medio de vendajes, y
por la eliminación de la presión, de modo que la circulación de la sangre pueda efectuarse más
normalmente. Cuando se emplea el bisturí, sin embargo, la curación queda impedida por él, como
ocurrió en este caso.
Esto es cierto especialmente porque hallamos también a Venus, el cual rige la sangre venosa, afligido
por una cuadratura con Urano; hallándose estos planetas en los signos comunes de Piscis y Géminis.
Urano también forma aspecto de cuadratura con Saturno y Júpiter. Esto originará la deficiente
oxigenación de la sangre al pasar esta substancia a través de los capilares de los pulmones.
Antes de la mitad de la vida estas aflicciones pueden expresarse como resfriados, neumonías y
menstruaciones dolorosas, pero después de tal época, cuando el cuerpo comienza a sentir el peso de
los años, estas aflicciones podrán ocasionar anemia, arteriosclerosis e hipertensión de la sangre. Esta
mujer ha sufrido de estas tres últimas dolencias, y a la edad de sesenta años estuvo amenazada con la
parálisis del lado derecho. También ha tenido dolores de cabeza que le ocasionaban vértigos y mareos.
Un médico o terapeuta debiera aconsejar a esta mujer que dejase de tomar estimulantes, tales como el
café, té, etc. El estímulo de la piel derivado de fricciones sería muy beneficioso, usando para ello un par
de guantes de baño o de crin, noche y mañana, y frotando con ellos todo el cuerpo hasta que tome un
color vivo y se caliente. Asimismo aléjese toda preocupación de la mente, toda excitación, melancolía y
tristeza; adóptese una dieta vegetariana ligera y seleccionada cuidadosamente, y bébase bastante
cantidad de agua pura entre las comidas.
Virgo es el signo que tiene regencia sobre el intestino delgado, y los intestinos se hallan entre los
órganos principales de la digestión, asimilación y distribución del alimento. El inflamatorio Marte en este
signo ocasiona la inflamación de los intestinos. Como Marte se halla en conjunción con la Luna, y ésta
tiene regencia sobre los linfáticos, podemos pensar que los vasos y glándulas linfáticas estarán
alterados en sus funciones. Estos órganos son el medio de comunicación entre las células del cuerpo y
la sangre, y no solamente transportan algo del nutrimento del alimento a la sangre, sino que también
actúan como purificantes, atrayendo una parte de la materia de desecho y llevándola donde pueda ser
eliminada del cuerpo por medio de los órganos excretores. Cuando la Luna está afligida por el
inflamatorio Marte en Virgo, podemos temer que los órganos de la linfa estén inflamados y no sean
aptos para efectuar su funcionamiento de modo que auxilien a la sangre en su trabajo. La Luna tiene
regencia sobre el quilo, o fluido blanco que ha sido extraído del alimento por las vellosidades
intestinales. Esto se mezcla con la linfa y pasa a la circulación. Estos fluidos blancos, que son tan
necesarios en el trabajo de la alimentación de la sangre, se hallan obstruidos en el caso de este
muchacho.
Todavía hallamos otra aflicción que se mezcla con la purificación de la corriente sanguínea. Saturno, el
obstructor, se halla en el signo de Géminis y este signo tiene regencia sobre los pulmones. Saturno
también está en oposición con el planeta Júpiter, el cual rige la circulación arterial, y en cuadratura con
Venus, planeta que tiene regencia sobre la sangre venosa. Los pulmones son el fuelle del cuerpo, a
través de cuyos diminutos capilares pasa el aire puro y la sangre se oxigena y airea por tal razón. El
oxígeno puro pasa a las vesículas pulmonares, el venenoso dióxido de carbono se exhala, y de este
modo el cuerpo se libra y purifica de una gran porción de tales venenos. Dondequiera que hallemos a
Saturno en el signo de Géminis, especialmente si aquel planeta está afligido tanto por Júpiter como por
Venus, podemos prever y dictaminar que la sangre está insana e impura, pues Saturno, el obstructor,
está estacionado a la puerta del sistema respiratorio, repeliendo parcialmente el aire al exterior del
cuerpo y también parcialmente conservando el dióxido de carbono dentro del organismo.
Con tales aflicciones planetarias podemos diagnosticar desde el punto de vista de la salud, como un
caso de sangre impura y anémica, y también la tendencia a una inflamación intestinal que se opondrá a
la debida asimilación y distribución del alimento. Este muchacho a la edad de ocho años sufrió de
rojeces y de erupciones de la piel. Como la Luna tiene regencia sobre el fluido sinovial, podemos ver
cómo la conjunción de Marte con la Luna ocasionó reumatismo y descenso o dilatación del cayado de la
aorta, un indicio de que Marte quema el aceite que es necesario para lubricar las coyunturas de sus
piernas y pies con objeto de que se muevan suavemente.
¡Oh, qué desgracia que los padres del muchacho no tuvieran conocimiento de la ciencia de la astrología!
Si así hubiera sido, ellos hubieran sabido a qué conducirían tales aflicciones planetarias, y por una dieta
especial, mucho aire fresco y ejercicios de respiración profunda este muchacho pudiera haberse librado
de muchos dolores y sufrimientos.
Según todos los indicios se presentará una tuberculosis pulmonar si tienen negligencia con la salud del
sujeto en cuestión, dejándole que se siente y se exponga al frío, porque con Saturno afligido por Venus
y Júpiter desde signos comunes, el enfermo se ha acostumbrado a respirar superficialmente, lo cual
tenderá a inducir alguna dolencia en los pulmones.
Este paciente ha tenido siempre algunas molestias por la obstrucción que sufre en la circulación,
especialmente en los brazos y piernas. Las aflicciones a menudo actúan por medio de la influencia que
imparten las cuadraturas y las oposiciones, y como ejemplo de esto nosotros aquí vemos muy alterada
la asimilación en el intestino delgado.
Venus, el planeta que rige la circulación venosa, se halla en oposición con la Luna, la cual vemos en el
signo marciano de Escorpión, el cual gobierna la eliminación, el ano, la uretra y los órganos genitales.
Saturno, el planeta de la obstrucción, se encuentra en Libra, los riñones, y como está colocado en el
último grado de este signo él obstruye la eliminación por medio de los uréteres, o sean los pequeños
conductos que llevan la orina desde los riñones a la vejiga.
Con tal serie de obstrucciones en los órganos de eliminación de los materiales de desecho, y la
imperfecta asimilación del alimento, no tiene nada de extraordinario que esta señora cuando llegó a la
edad de la menopausia, es decir, al cese natural de las menstruaciones, la acarrearan mucho
sufrimiento en el cuerpo y la sangre quedó tan estancada, lenta e impura que resultó en reumatismo.
Su cuerpo se hizo rígido, llegando casi al extremo de serle imposible el moverse de un punto a otro,
sintiendo los dolores más especialmente en los brazos y en los hombros.
CAPÍTULO XXIII
LEPRA
Con Venus y la Luna en conjunción y en cuadratura con Marte en el signo de Cáncer que está en el
Ascendente, y con Saturno en la cúspide de este Ascendente, es fácil de pronosticar que esta persona
será muy sucia y descuidada. Se trata de persona que descuidará la limpieza del cuerpo y de los lugares
en donde se mueva y viva, así como de la eliminación de los venenos tóxicos del colon, de los riñones y
de la piel. Todo esto con el tiempo llenaría al cuerpo de venenos que últimamente causarían una
erupción.
La piel se pondría seca e insensible, pues el cuerpo pituitario, con la asistencia de la glándula tiroides,
nutre la piel. Cuando estas glándulas están cansadas y agotadas por los excesos sexuales, el estado de
la piel, así como el de la circulación del cuerpo en general, están muy alterados y su función es muy
imperfecta; la mentalidad es muy obtusa y estúpida y se agotan las energías de la mente y del cuerpo.
En este caso el resultado de ello fue la lepra.
Esta horrorosa enfermedad hizo su primera aparición después del Diluvio, cuando la vegetación era
escasa, y Noé y su familia se vieron obligados a revertir al uso de la carné como medio de alimentación.
Esto junto con los excesos y la degeneración relativa a la función creadora fue la causa responsable de
que esta enfermedad fuese tan común entre los antiguos israelitas y los egipcios. Esta dolencia se
clasificó como inmunda, y aquellos desgraciados que quedaban atacados de ella eran condenados al
ostracismo, a vivir alejados de las ciudades, y excluidos de la iglesia.
Ciertamente se trata de una enfermedad que es causada por costumbres de vida antihigiénicas e
impuras, y solamente aquéllos quienes, como en el caso de este hombre, son glotones y descuidados
en sus hábitos personales, están afligidos con ella. Ahora analizaremos el horóscopo 12B, para ilustrar
otra fase de esta enfermedad.
HORÓSCOPO Nº 12B. - LEPRA
Varón; nació el día 19 de marzo de 1896, a las 7:50 P.M.
Durante los tiempos de los antiguos israelitas los judíos consideraban a la lepra como una enfermedad
especial enviada al hombre por Dios. Era reconocida como una señal de disgusto de Dios por algún gran
pecado cometido y se miraba como una enfermedad moral horrenda. Los atacados de ella eran
separados de los otros por los sacerdotes, quienes usaban ceremonias de purificación para la cura de
aquéllos que sufrían de tan inmunda dolencia.
Nosotros podemos ver en este horóscopo indicaciones de depravación moral y de suciedad. Hallamos a
Saturno “retrógrado” en el signo de Escorpión, el signo que rige las partes secretas, como comúnmente
se llaman a los órganos genitales. Saturno está en cuadratura con Marte, el cual está en Acuario, el
hogar de Saturno. Urano es también “retrógrado” y está en el signo de Escorpión. Estos tres planetas,
Saturno, Urano y Marte, están en recepción mutua, esto es, Marte está en un signo de Saturno, y
Saturno y Urano en un signo marciano. Urano es paralelo de Marte y está en oposición con la Luna, y
ambos planetas, Urano y la Luna, están en sus signos de exaltación, en ángulos y en signos fijos; de
modo, pues, que son muy fuertes, tanto por la posición que ocupan como por el signo, y, por lo tanto,
son muy poderosos en las aflicciones que producen.
Cuando Saturno aflige a Marte desde Escorpión, y Urano aflige a Marte y a la Luna desde el signo del
sexo, se puede diagnosticar el caso inmediatamente como de enfermedad venérea, pero era de
naturaleza tan maligna, que se creyó se trataba de lepra, pues todos los síntomas y apariencias
externas así lo indicaban.
Ciertas formas de enfermedades venéreas se dan la mano con la horrorosa dolencia de la lepra; cuando
la corriente sanguínea está envenenada, el sistema glandular está también afectado, lo cual en cambio
embaraza e impide el normal metabolismo del cuerpo entero.
Los judíos en los tiempos pasados no empleaban medicinas para esta enfermedad inmunda. Ellos
pretendían que tal enfermedad marchitaba todo el deseo de gracia y de vida espiritual; por lo tanto, la
única cura era la oración y la purificación espiritual.
En el Evangelio de San Mateo, capítulo 8, leemos: “Cuando Él (Cristo) iba bajando de la montaña, le
seguía una gran multitud. Y ved que un leproso vino y le adoró, diciendo: Señor, si vos queréis yo
puedo quedar limpio y curado. Y Jesús le puso las manos encima y dijo: Yo quiero, sé limpio, e
inmediatamente el leproso quedó curado y limpio”.
CAPÍTULO XXIV
PARÁLISIS
Venus, el cual tiene la regencia de la circulación venosa, está colocado en el signo común de Virgo, en
cuadratura con Saturno, que se halla en Sagitario, el hogar de Júpiter. Sagitario a su vez gobierna la
región sacra. Una persona con el dinámico Marte en el Ascendente, en el signo fijo e impulsivo de Leo,
está repleta de energía y ambición, y, naturalmente, emplearía mucha potencialidad en sus cosas y
como consecuencia del genio y del impulso disiparía mucha de su vitalidad. Con la circulación
restringida en la región sacra por Saturno, ¿por qué esta mujer no sufrió de semejantes condiciones que
afligieron al hombre del horóscopo examinado previamente, el número 13D?
En el Horóscopo de aquel hombre hallamos unas condiciones que indican a una persona flemática y
perezosa mentalmente hablando. Con la Luna y Mercurio en conjunción en Piscis y sextil con Venus y
Marte, y con Júpiter en trino con el Sol, todas las cosas venían a él sin emplear ningún gran esfuerzo
por su parte. Especialmente se vio impelido o llevado hacia personas indicadas por las casas quinta,
séptima y décima —músicos, gentes de teatro y actores de cinematógrafo, quienes le llevaron a
disfrutar una vida de placer.
En lo que respecta a la mujer del horóscopo número 13E, vemos que posee una gran fuerza de
voluntad y tiene grandes ambiciones, y a quien sus deseos de curar y de ayudar a la humanidad la
llevaron a estudiar la carrera de medicina. Pero siempre tuvo una lucha constante para impedir que sus
coyunturas se hiciesen duras, rígidas y doloridas. Con Saturno obstruyendo la circulación en la región
sacra ella sufrió extraordinariamente por haberla salido unas granulaciones en las coyunturas de los
hombros, de las caderas y de los pies. Venus o Júpiter afligidos desde signos comunes dan tendencia a
sufrir parálisis de las piernas, pero con un signo fijo en el Ascendente el nativo no sucumbirá a la
enfermedad. Por lo tanto, es lo más necesario en todo momento al diagnosticar por medio de un
horóscopo el observar el signo saliente y los aspectos que forman el Sol, la Luna y el regente del
Ascendente.
Uno que sufra de tales aflicciones como las indicadas anteriormente debe hacer los esfuerzos necesarios
para mantener su circulación normal comiendo muy ligeramente de alimentos sencillos, haciendo mucho
ejercicio y mediante frotaciones de las piernas y demás miembros por la mañana y por la noche con un
par de guantes de baño. Este tratamiento puede a menudo abortar o impedir un caso de parálisis.
Según nuestra primera observación podemos diagnosticar este caso como de afección estomacal,
porque con Venus en conjunción con Mercurio, Neptuno y el Sol afligidos en Cáncer, podemos temer y
esperar una digestión muy deficiente. Cuando Neptuno es uno de los que causan la aflicción,
especialmente cuando él, en cambio, está afligido por Saturno, hay la tendencia a la falta de desarrollo,
y los órganos afectados son a menudo de un tamaño más pequeño que lo normal o deformados. Con
Saturno en cuadratura con Neptuno y Urano, y este último planeta en el signo de Capricornio, el cual
está en oposición con el signo regente del estómago, este niño no podía digerir su alimento, el cual a
menudo se hallaba en pedazos al evacuar el vientre. Los padres, hallándose ignorantes de la causa del
estado del niño, cometieron el error de permitirle ya a la tierna edad de dos años el que comiera lo que
le apeteciese, dándole de comer alimento sólido desde que era muy niño.
Con Neptuno en el signo del estómago, en cuadratura con Saturno y en oposición con Urano, las
diminutas glándulas que segregan los jugos gástricos del estómago y los cuales son tan necesarios para
facilitar el moco lubrificante, así como el fluido digestivo, estaban faltas de vitalidad y propensas a
funcionar espasmódicamente, de modo que Urano ocasiona una acción esporádica; Saturno una acción
o funcionamiento lento y perezoso y Neptuno disminuye o decrece el tamaño y ocasiona un
funcionamiento anormal. Por lo tanto, podemos esperar que la sangre en este caso no recibirá la
nutrición debida y propia del alimento. El cuerpo, por esta causa, estará privado de los elementos
necesarios para el debido nutrimento.
El daño en casos semejantes se materializa generalmente donde está colocado el planeta que tiene los
peores aspectos. Aquí nosotros encontramos a Urano en Capricornio formando diversos aspectos malos
como ya hemos hecho observar. Urano no recibe ningún auxilio ni influencia buena desde ningún otro
planeta; por lo tanto, es natural que podamos presumir que el lugar de tan afligido planeta será el
punto focal de este círculo vicioso. Capricornio tiene regencia sobre las piernas y articulaciones,
especialmente las articulaciones de las rodillas. A la edad de dos años este joven sufrió lo que los
médicos llaman parálisis infantil, la cual le ocasionó la pérdida del uso de sus pies. La parálisis infantil es
una enfermedad que se diagnostica por los médicos como de inflamación de la materia gris de la
medula espinal, pero esto no se ha podido probar. Algunos de ellos están en dudas acerca de esto y
están buscando la causa en otra parte.
No hay dos niños que tengan los mismos efectos por esta enfermedad infantil. Desde un punto de vista
astrológico no hay dos niños que la padezcan que tengan exactamente las mismas aflicciones
planetarias, ni necesariamente, el mismo signo saliendo. La autora ha encontrado en siete horóscopos
de niños afligidos con tal dolencia que Neptuno ha sido el principal factor o el que más afligía en todos
los casos. Como se dice en “El Mensaje de las Estrellas”, Neptuno tiene regencia sobre los fluidos
espinales y la glándula pineal, y depende del planeta al cual aflige Neptuno el modo en que esta
enfermedad se manifiesta.
Esto, como es natural, confunde a los médicos, y ellos no pueden aún explicar el porqué un niño queda
paralítico de una pierna, otro con ambas piernas y los brazos paralizados y un tercero con un lado
completamente insensible. Pero los planetas nos dicen la razón de toda esta diversidad de expresiones
externas.
Si sus padres hubiesen tenido idea de las tendencias latentes en el horóscopo de su hijita cuando era
aún joven y hubiesen seleccionado cuidadosamente su género de alimentación, de modo que la niña
hubiera extraído la mayor cantidad posible de nutrición de la más mínima cantidad del mismo, evitando
el uso excesivo del azúcar, almidones y proteínas, empleando en su lugar más cantidad de los artículos
más puros que la naturaleza ofrece: vegetales verdes, ellos hubieran contribuido del modo más eficaz
para que la niña hubiera logrado construir mejores huesos y músculos. Desgraciadamente, muchos de
nuestros países del Norte no disponen de vegetales verdes durante todo el año, como poseemos aquí
en la soleada California, en donde se pueden encontrar con abundancia durante los doce meses del
año.
Al prescribir una dieta para un paciente que sufra de la enfermedad anterior, debe eliminarse de ella
todas las proteínas pesadas, dando al enfermo mucha cantidad de leche pura y fresca de cabra,
zanahorias, lechuga, cebollas y espinacas, añadiendo una pequeña cantidad de pan integral cada día
para dar volumen y lastre. Asimismo esta enferma debe permanecer cuanto tiempo sea posible echada
al Sol, dándola especialmente sobre la columna vertebral, y friccionándola los miembros para estimular
la circulación.
CAPÍTULO XXV
LOS NERVIOS
Los planetas actúan frecuentemente en los puntos opuestos. En este caso hallamos que el signo de
Aries es el asiento de la principal afección, habiendo quedado paralítico después de haber podido
dominar los efectos de la neumonía.
Nosotros podemos ver la diferencia entre estos dos casos. El nativo del horóscopo 14A es más capaz
para dominar la enfermedad, por tener el signo ardiente y ambicioso de Aries en el Ascendente.
Asimismo tenía la circulación en mejores condiciones, pues vemos a Mercurio y Júpiter que forman un
aspecto de trino.
El nativo del horóscopo 14B, en cambio, tiene al planeta inquieto y emocional Urano en el signo de
Géminis en el Ascendente, afligido muy gravemente, y como consecuencia de ello le es muy difícil el
permanecer quieto y en calma, y sus emociones le arrastran siempre a cometer excesos y a llegar a
extremos.
Ambos pacientes debieran ser sometidos a una dieta estricta, pues ellos han comido libremente de
todas las buenas cosas de la mesa. La dieta a prescribir consistiría principalmente de vegetales, con
inclusión de cebolla cruda, perejil y apio.
El paciente del horóscopo primero, el 14A, sufre de un agotamiento nervioso completo, mientras que el
del horóscopo segundo, el 14B, está paralítico.
HORÓSCOPO Nº 14C. - ANDAR DEFECTUOSO
Ahora pasamos a considerar un par de figuras muy parecidas e interesantes, ambas con aspectos y
síntomas semejantes. Primeramente analizaremos el horóscopo señalado con las iniciales 14C, que
corresponde a un muchacho que nació el día 25 de noviembre de 1899, a las 12:30 A.M.
En él encontramos a la vacilante y negativa Luna en la casa dozava cerca del Ascendente, planeta que
es el regente de este horóscopo. Se halla formando un aspecto de cuadratura con el Sol y Urano, cuyos
últimos planetas están en conjunción en el signo de Sagitario, signo que tiene regencia sobre las
caderas, la región sacra de la espina y la del hueso cóccix. Sagitario rige también las arterias y venas
ilíacas, los nervios ciáticos y los músculos locomotores de las caderas y de los muslos. También vemos a
Marte en este signo de las caderas,, y en conjunción con Venus, Mercurio y Saturno. Venus rige la
sangre venosa, y dondequiera que se halle este planeta afligido, la circulación correspondiente a tal
parte del cuerpo está impedida. Marte quema y consume, a la vez que Saturno restringe, contrae y
reseca. De modo que hallamos que la circulación está entorpecida por estos dos planetas afligentes, y
como quiera que Mercurio gobierna los nervios podemos temer y sacar la conclusión de que este
muchacho sufrirá de restricciones en la región de las caderas.
Neptuno, la octava superior de Mercurio, actúa sobre el sistema nervioso y rige el canal espinal. En este
Horóscopo, Neptuno está colocado en la décima casa, es decir, en un ángulo, en donde su fuerza es
mayor que cuando está situado en una casa cadente o sucedente. Notamos también que está colocado
en el signo mercurial de Géminis, que gobierna los nervios superiores espinales. Como quiera que
Neptuno se halla en oposición con Venus, Mercurio y Saturno, y en paralelo con Saturno, Marte y
Urano, por medio de este planeta que tiene tantos aspectos y el mayor número de ellos con aflicciones,
podemos colocar en él el asiento de la dolencia del nativo y con el diagnóstico de obstrucción del
sistema nervioso y de los fluidos de la espina (líquido cefalorraquídeo de la Medicina).
Este muchacho no ha podido caminar nunca de otro modo más que tambaleándose, al igual que un
borracho. Como Géminis es el signo del habla y Mercurio el planeta que gobierna esta facultad, Neptuno
en Géminis, ha impedido que este desgraciado Ego haya aprendido el uso de la misma. Con la Luna, la
regente de la vida, afligida en Virgo (la Luna tiene regencia sobre los fluidos blancos del cuerpo, y
Mercurio, el intestino delgado), es muy dudoso el que este joven pueda dominar tales aflicciones, pues
está saliendo un signo negativo y como las aflicciones proceden desde ángulos son más fuertes que la
voluntad del paciente.
Las posiciones de estos variados planetas darán a esta niña un modo de ser muy impulsivo, intranquilo
y ambicioso, un carácter que querrá ir adelante siempre, y todo cuanto haga esta persona será de
manera rápida e impulsiva. Está bien marcada la falta de control. Esta mujer comerá de prisa, sin
masticar el alimento debidamente. Esta prisa e impulsividad para todo tendrá efectos muy malos, pues
Mercurio, que gobierna el sistema nervioso, está en conjunción con Marte y en cuadratura con la Luna y
el destructor Saturno, lo cual hará que la constitución nerviosa de esta mujer se perjudique
grandemente cada vez que ella se ponga muy nerviosa, se encolerice, haga excesos en la comida, o por
cualquier otra razón que pueda producir un esfuerzo o tensión en los nervios.
La Luna tiene regencia sobre el esófago y el estómago, y Saturno, el cual está colocado potentemente
en el Mediocielo, tiene gobierno sobre el nervio neumogástrico. Saturno está en oposición con la Luna,
de aquí que podamos esperar afecciones o dolencias de. las ramificaciones del nervio neumogástrico o
vago. Las dos divisiones de este gran nervio, las ramificaciones del esófago y la gástrica, están
obstruidas en sus funciones por Saturno, y esto interfiere o impide la regular acción peristáltica. El lento
funcionamiento del esófago y el cardias hacen que el alimento se mueva muy lentamente por este tubo
antes de que llegue al estómago, y por ello este órgano lo retiene mucho tiempo antes de digerirlo,
porque Saturno hace que estos órganos funcionen muy perezosamente, todo lo cual puede redundar en
un gran desastre.
Esta muchacha ha sufrido intensamente del estómago una vez cada seis u ocho días, en diversas
épocas. Estas crisis pueden ser achacadas al efecto del tránsito de la Luna por los signos comunes
formando conjunciones, oposiciones o cuadraturas con los planetas en tales signos. El tránsito de la
Luna sobre el punto radical de Sagitario, sobre Mercurio, Júpiter y Marte en Piscis, y por Saturno en
Géminis, hará que se manifiesten esos períodos de aflicción una vez cada semana.
Los padres consultaron a una serie de médicos, cada uno de los cuales dio al caso un diagnóstico
distinto. Uno de ellos estaba seguro de que se trataba de un cáncer y quiso operarla. Entre estas crisis y
ataques de dolor al estómago la muchacha parecía hallarse en un estado de salud muy bueno.
En un caso de esta clase debe ponerse el cuidado mayor para evitar toda excitación indebida y también
durante las épocas en que la Luna pasa por los planetas afligidos. Debe ejercerse también gran
precaución para la elección del alimento que tome. Todos los alimentos groseros y que sean difíciles de
digerir deben eliminarse de la dieta del paciente, y todo aquello que éste coma debe ser masticado muy
bien antes de que pase al tubo del esófago.
CAPÍTULO XXVI
LOS HUESOS
Si este hombre se hubiera puesto bajo los cuidados de un médico que le hubiera ajustado debidamente
el magullado fémur y que le hubiera sometido a una estricta dieta vegetariana, eliminando toda carne y
todo alimento muy sazonado, con objeto de mantener la sangre pura, hubiera habido muchas
probabilidades de que se hubiera prolongado la vida y que no hubiera llegado a ser un paralítico. Pero
desgraciadamente se hallaba en una población muy pequeña de Nueva Zelanda, en donde no se le
podía dar el debido tratamiento. Se descuidó el hueso dislocado y magullado, y su dieta se componía
principalmente de alimentos cárneos, pues los vegetales eran muy escasos allí en aquella época.
Es la regla que cuando se investigan enfermedades físicas el tomar al regente de la casa sexta, que es
la casa que gobierna las enfermedades, y estudiar la posición de tal planeta y sus aspectos. En este
horóscopo hallamos los 28 grados de Sagitario en la cúspide de la casa sexta, pero la influencia de este
signo está casi desvanecida antes de llegar a esta casa. Por lo tanto, debemos considerar al signo de
Capricornio, el signo de la séptima casa, que tiene en la cúspide de ella el grado 28. La mayor parte de
este signo se halla, pues, en la casa sexta, y por esta razón, debemos considerar a Saturno como el
planeta que tiene, en este caso, la regencia de la casa de la enfermedad.
Hallamos a ese perturbador y cristalizante planeta de Saturno en los grados
24:37 de Sagitario en conjunción con el inflamatorio Marte, y en oposición con
Neptuno y la Cola del Dragón. En la página 285 11 de “El Mensaje de las Estrellas”, se lee que Neptuno
rige el gas de la espina, o sea el fluido espinal, como lo llaman los médicos. Vemos a Neptuno en
conjunción con la Cola del Dragón en el signo de Géminis, que tiene regencia sobre los brazos y la
región de las 6ª y 7ª vértebras cervicales y sobre la 1ª, 2ª y 3ª vértebras dorsales. Hallamos a Marte y
a Saturno en la región del extremo inferior de la columna vertebral, la región sacra o de Sagitario.
Saturno cuando está afligido por Neptuno da unas enfermedades muy profundamente asentadas,
dolencias que, por tal causa, son difíciles de comprender. Saturno cuando está afligido también seca el
fluido sinovial de las articulaciones dondequiera que se halle situado. Cuando se le encuentra en
conjunción con Marte en la región sacra se puede temer algún inconveniente o malestar, pues Marte es
caliente e inflamatorio y Saturno es frío y húmedo, con influencia restringente.
Asimismo tenemos a Urano, el Sol y Mercurio en conjunción y en paralelo en esta misma parte del
cuerpo, es decir, la región sacra gobernada por Sagitario. Dondequiera que hallemos a dos planetas
calientes o del fuego, tales como el Sol y Marte, podemos esperar que mucha de la vitalidad y del calor
del cuerpo serán inducidos hacia tal región, y cuando la restringente influencia de Saturno está opuesta
a la influencia anormal y osificante de un Neptuno afligido en la región opuesta, esto es, el extremo
superior de la espina, ambos ejercen una perniciosa influencia, y podemos comparar al fluido espinal del
enfermo a una corriente de agua que ha sido cortada por sus dos extremos. No es posible que fluya allí
agua fresca y nueva, y, por lo tanto, la primera agua debe permanecer allí estancada, por lo cual se
pudrirá. Como quiera que la mayoría de las aflicciones de este horóscopo se hallará en la región sacra,
naturalmente, la mayor parte de impurezas se alojará allí también.
Esta joven contrajo artritis de las articulaciones de las caderas a una edad muy temprana, parcialmente
debido a negligencia de los padres, quienes eran muy inarmoniosos. El padre era un borracho y
libertino, y la madre descuidada y abandonaba las obligaciones del hogar, empleando mucho tiempo
fuera de la casa y dejando a sus tres hijitas que se las compusieran por sí solas. No se logró averiguar
nunca si el principio de esta enfermedad fue debido a un accidente; pero las estrellas señalan una
caída, la cual, sin duda alguna, rompió el hueso de la cadera o los huesos sacros, y probablemente fue
la primera causa de la enfermedad. Gradualmente se la atrofió la pierna derecha, y la columna vertebral
se torció. En 1917, esta muchacha solicitó ayuda de nuestro Centro de curación de la Sede Central para
que se le curara una mano que se había dañado en un accidente. Aquí también podemos notar la
influencia de Marte y Saturno en conjunción, que surten su efecto en el signo opuesto, Géminis, y
ocasionaron la rotura de un dedo. El hueso quedó afectado y los médicos no lograron hacer nada para
curarlo. Sin embargo, con la ayuda de los Auxiliares Invisibles y una estricta dieta vegetariana se logró
restablecer de este daño a la muchacha. Pero ella tenía la sangre impura por herencia de su padre.
Notemos a Marte, el regente de la décima casa, el padre, en conjunción con Saturno y en oposición con
Neptuno, lo cual nos indicaría la aflicción del padre; esto es, la horrenda enfermedad llamada gonorrea.
Los padres con esta enfermedad atraen frecuentemente a ellos almas a renacer que deben sufrir
enfermedades de la espina, ceguera, etc. “Los molinos de Dios muelen muy lentamente, pero lo hacen
excesivamente menudo”.
Marte, el cual está exaltado en Capricornio, se halla en conjunción con Venus, en cuadratura con
Júpiter, y elevado en la casa undécima, indicando propensión a los accidentes. Marte en la casa
undécima indica también que los amigos serán responsables de sus dolencias porque son los que le
arrastrarán al peligro.
Nosotros vemos en este horóscopo un Urano muy preeminente, el cual está cerca de la cúspide del
Mediocielo, en conjunción con Saturno, en sextil con Júpiter y en trino con la Luna, indicando tales
circunstancias que el nativo es una persona que desea brillar o figurar en sociedad, el ser muy bien
visto de sus amigos, y también uno que llegará a extremos para complacerles y distraerles. Urano en
Sagitario indica impulso que halla su expresión en los deportes, especialmente con los relacionados con
animales de cuatro patas. Saturno rige los huesos.
En el año 1917, el Marte progresado hubo alcanzado una conjunción y un paralelo con el radical del Sol,
el cual se hallaba en los 19:21 de Capricornio y en la casa dozava, la casa de las ruinas y de los
desfallecimientos propios. Al mismo tiempo el Venus progresado se hallaba en paralelo con los radicales
de Saturno y de Urano. Esto indica que durante el citado año de 1917, hallándose reunido con amigos y
montando a caballo, este hombre sufrió una herida en uno de los huesos de una pierna, el cual aunque
al tiempo del accidente pareció solamente haberse magullado, no obstante, fue una herida muy
profunda.
Ahora veremos cuan precisa y claramente el “reloj del destino” señala los acontecimientos. El día 3 de
diciembre de 1918, hubo un eclipse de Sol en los 10:31 de Sagitario, en conjunción con el radical de
Saturno de este hombre. El efecto de un eclipse dura por todo el año que le sigue.
En 1919, vemos el Sol progresado en conjunción con el Ascendente, el Venus progresado en oposición
con el radical de la Luna, y el Marte progresado en conjunción con el radical del Sol. Aquí tenemos tres
aflicciones durante el año que siguió al eclipse, y cuando la Luna por tránsito el día 5 de junio de 1919
formó la cuadratura con el lugar del eclipse, al mismo tiempo que formaba una cuadratura con los
radicales de Urano y de Saturno, la persona que nos ocupa se sintió enferma con dolores fuertes en el
tobillo derecho, seguido de escalofríos y de fiebre. Desde aquel momento la pierna empezó a hincharse
y se formó en ella un gran absceso, el cual fue sanado por un médico. Tan pronto como un absceso de
aquéllos se curaba volvía a formarse otro y en ocho meses fue operado por tales abscesos lo menos en
diez ocasiones. Hacia el año 1920 el pus empezó a salir del tobillo por agujeros pequeños y los médicos
diagnosticaron el caso como “osteomielitis”.
El día 26 de abril de 1924, este hombre entró de nuevo en un hospital para sufrir otra operación y
entonces se le extrajeron varias astillas del hueso de siete pulgadas hacia arriba de la pierna.
En agosto de 1924, cuando él solicitó la curación por nuestra Sede Central, volvía a pasar al hospital
para ser sometido nuevamente a otra operación.
Por desgracia hay muchos médicos que no conciben que las operaciones en el cuerpo humano o la
extracción de órganos de él no pueden producir una cura permanente, hasta tanto que el paciente no
se someta a una dieta adecuada.
La autora visitó hace un poco de tiempo en el hospital a una amiga suya, que fue herida gravemente en
un accidente de automóvil. Aunque ella era una vegetariana estricta y le desagradaba la carne, los
médicos la obligaron a comer mucha carne, filetes con abundancia y a tomar muchos caldos, mientras
que las heridas estaban en curso de curación.
En el horóscopo de este joven adulto que tenemos delante, nosotros hallamos a Venus en conjunción
con Marte en un signo saturnino, Capricornio, y en cuadratura con Júpiter. Venus y Marte son los
regentes de las casas 4ª y 10ª, las cuales señalan los padres, de los cuales el nativo heredó una sangre
escrofulosa. De modo que podemos comprender que no importa cuantos huesos puedan extraer los
médicos de su pierna, cuya causa real de la enfermedad está en la sangre, este enfermo puede ser
curado solamente prescribiéndole una dieta vegetariana estricta o frugívora.
CAPÍTULO XXVII
La Luna en la casa novena, en el signo psíquico de Cáncer, que es su casa, y en conjunción con Urano,
da una marcada intuición. Saturno en Sagitario, el signo de la novena casa, en trino con Júpiter,
regente de Sagitario, ayudará al nativo para poner orden en sus pensamientos, con el resultado de que
será mucho más equilibrado que lo que las personas inspiradas son generalmente. Sin embargo, él
siempre estará alejado de la multitud, pues es un soñador marcadísimo. Urano y la Luna en conjunción
en la novena casa, la casa de la mente superior, dominarán a todo lo demás. Pero las otras
configuraciones que actúan sobre este aspecto le salvarán de convertirse en un tonto y en ser el blanco
de todas las burlas.
Con respecto a su salud, notamos primeramente que el regente de Aries está cerca de la cúspide de la
casa sexta, y en conjunción con Neptuno. Neptuno forma una conjunción con Mercurio, lo que hará a
este hombre muy sensitivo e irritable, anulando en este sentido algunas veces la benévola disposición
denotada por el sextil de Mercurio con Venus. La Luna y Urano en Cáncer, el signo que gobierna el
estómago, muestran que será muy difícil de contentársele con respecto al alimento, y la cuadratura de
Marte con esta configuración nos delata que es probable que sufra de afecciones gástricas cuando la
resistencia del cuerpo haya desaparecido. También anhelará tomar bebidas alcohólicas fuertes, y si
tiene indulgencia con esta tendencia y se entrega a tal hábito, las experiencias psíquicas del delirio
serán inevitables.
Los espíritus control son muy aptos para tomar posesión del cuerpo de semejantes personas, aun
aparte de la bebida, debido a que las cuadraturas de la Luna y Urano con Neptuno y Marte favorecen
tal tendencia, y temporalmente por lo menos la locura es probable que se manifieste.
Parte de estas predicciones ya se han realizado, pues este enfermo se ha dirigido al Centro de curación
de nuestra Sede Central, para que se le preserve de la atención indeseable de espíritus que él ha
atraído en sesiones espiritistas. Este hombre se rebeló mucho contra la dieta que le fue prescrita y no
se pudo lograr que nos remitiese con la debida regularidad las cartas semanales. Sin embargo, hay la
esperanza grande de que el Ego se libere de influencias externas por el aspecto del Sol en sextil con la
Luna y Urano, aunque, naturalmente, tales indeseables influencias ocasionarán al nativo muchísimos
más inconvenientes que si él hubiera continuado en nuestra lista de curación hasta haber conseguido su
total equilibrio y restablecimiento, en vez de hacer lo que ha hecho y que se repite con tantos.
En el momento en que tales personas alcanzan el alivio más ligero piensan que no les es preciso ningún
ulterior auxilio de los demás. Esto no es una mala actitud, porque continuamente en el “Sendero del
Desarrollo”, se nos presenta como un ideal el grito de “Si tú eres Cristo, ayúdate a ti mismo”. Hay
muchos indolentes que no quieren cargar con su responsabilidad, que esquivan el hombro de la carga
todo cuanto pueden, que siempre están pidiendo auxilio aun cuando sufran simplemente de un dolor de
muelas; algunos ha habido que hasta nos han telegrafiado por un dolor de cabeza y otras
enfermedades tan simples y comunes que llegan hasta lo ridículo. Por lo tanto es siempre mejor el
animar a los enfermos para que por sí solos se curen y empiecen tan pronto como les sea posible al
notar la dolencia, pues de este modo ellos ganan espiritualmente aunque físicamente su progreso sea
más lento.
En un caso de esta naturaleza debe prescribirse la dieta más simple con objeto de calmar los nervios;
lechuga si es posible obtenerla y cebollas por la noche en todo caso. Una dieta semejante y los
correspondientes ejercicios para dar flexibilidad a la espina, especialmente en la región lumbar, donde
Saturno en Sagitario tiene cogida una presa, cual si fuera un cepo, en los nervios ciáticos, con el tiempo
restaurará la salud de tal paciente, siempre que, como es lógico, abandone el licor y se mantenga
alejado de las sesiones espiritistas.
Esta mujer sufrió de dilatación o de aumento de la glándula tiroides, la cual alcanzó tal tamaño que
impidió la normal circulación de la sangre y ocasionó que la acción del corazón fuese muy deficiente.
HORÓSCOPO Nº 17B. - AFECCIÓN DE LA GLÁNDULA TIROIDES
Varón; nació el día 26 de septiembre de 1863.
Venus se halla en conjunción con el Sol, Marte y Saturno, cuyos cuatro planetas están en el signo de
Libra y todos en oposición con Neptuno. Esta configuración, especialmente la obstructora influencia de
Saturno, ocasionó la alteración de la glándula tiroides, la que, no obstante, no aumentó de tamaño
como en el caso anterior, sino que se alteraron sus funciones y la circulación. Esto hizo que este
hombre sufriera de memoria débil, de derrengamiento de los riñones y de dilatación de la próstata.
¿Qué podríamos nosotros aconsejar para aliviar a estos pacientes?, puede preguntársenos. En el caso
de la mujer del primer horóscopo, donde se halla un exceso de sangre en la garganta y tanto Júpiter
como Venus están afligidos, ocasionando que las circulaciones arterial y venosa sean muy escasas,
nosotros aconsejaríamos una fricción rápida de los miembros inferiores con un par de guantes de baño,
y también baños calientes de pies, para hacer que la sangre circule más libremente hacia la parte baja
del cuerpo, y, por consecuencia, se retire la presión de la garganta. Asimismo disminuiríamos la
cantidad del alimento que forma más carne, tal como el pan blanco, los pasteles, el azúcar y demás por
el estilo.
En el segundo horóscopo hallamos a la Luna en Piscis, un signo de agua, lo cual da una inclinación
hacia los líquidos. Está formando una cuadratura con Urano, y esto, junto con la conjunción de Venus
con Marte, el Sol y Saturno indica que la naturaleza inferior, especialmente el sexo, ha sido la ruina y la
desgracia del nativo. Nosotros aconsejaríamos la eliminación de alimentos altamente sazonados: licores,
tabaco y la carne, y que hiciera una vida simple con mucho ejercicio al aire libre.
Este muchacho tiene el magnánimo y jovial planeta de Júpiter en conjunción con el Ascendente, y
Júpiter está en paralelo con la Luna, la cual es regente del Ascendente, hallándose, asimismo, en
recepción mutua. El suave y amoroso Venus está en la primera casa, lo cual dará al nativo una forma y
cara bellísima con una personalidad amable y atractiva.
A la edad aproximada de veinte meses cayó enfermo de meningitis, cuya enfermedad es una
inflamación de las membranas que envuelven el cerebro y el cordón espinal. Él se restableció de tal
enfermedad, pero su cabeza empezó a crecer y, además, perdió el sentido del oído. El agrandamiento
de la cabeza se hizo tan pronunciado que se hicieron necesarias algunas operaciones. En dos ocasiones,
siendo un poco mayor de los tres años de edad, se le efectuaron dos intervenciones quirúrgicas.
(Nosotros juzgamos que esto debió ocurrir hacia cuando la Luna progresada alcanzó los 27 grados de
Capricornio, lo cual la llevó a formar una oposición con Venus, o bien dos meses después, cuando
alcanzó la cuadratura con Marte). Se le extrajo de cada sien un pedazo de hueso pequeñito, formando
una abertura hasta el cerebro. Esto hizo que saliera agua del cerebro y pareció aliviar al niño por
espacio de algún tiempo, pero posteriormente se vio la necesidad de aliviar también la parte de atrás de
la cabeza, para lo cual se le hicieron dos intervenciones quirúrgicas precisamente detrás de las orejas,
una en cada lado. Nosotros no podemos precisar la fecha exacta de estas operaciones; sin embargo,
creemos que los aspectos de la Luna las registrarían. Hallamos que alrededor de unos veinticinco meses
después de la primera operación la Luna estaba en oposición con Saturno, lo cual registró otra
perturbación, la cual nosotros creemos que probablemente marcó la época de la operación en la parte
de atrás de la cabeza.
Los padres llevaron a este niño desde el centro del Oeste de nuestro país a Los Ángeles, y le pusieron
bajo el tratamiento de un afamado médico osteópata, quien dirigió las operaciones y le trató con las
manipulaciones científicas del excelente método moderno de curación conocido con el nombre de
osteopatía. Sus padres le pusieron también en nuestra lista de curación bajo la dirección de los
Auxiliares Invisibles, con la esperanza de que el niño pudiera volver a disfrutar del sentido del oído, que
perdió a la edad aproximada de año o año y medio. Yo no era conocedora del pasado del muchacho
hasta que tuve ocasión de hacer el diagnóstico del caso con un amigo, de modo que es una
comprobación más de la manera tan exacta con que los planetas nos relatan el estado del cuerpo
humano.
Venus, el cual rige la glándula “thymus”, es poderoso por hallarse colocado en la primera casa, aunque
está afligido por una cuadratura con Marte, y este planeta se halla casi sobre la cúspide de su propio
signo, Escorpión. Marte profetiza heridas o accidentes, y Escorpión es el signo que tiene regencia sobre
los terapeutas. El parto de esta criatura fue muy laborioso, desesperando salvar tanto la vida de la
madre como la del muchacho. El médico del día de hoy no admite que el parto sea una cosa natural si
éste le roba mucho tiempo, pues él está demasiado ocupado y debe volver rápidamente a su despacho
para ver a otros pacientes, y como consecuencia de esta prisa a una gran proporción de partos se les
precipita mediante el uso de instrumentos. En este caso el nacimiento forzado ocasionó daños en
determinados nervios y en los vasos sanguíneos innominados, que llevan la sangre al cerebro pasando
por la glándula “thymus”.
Con Saturno en conjunción con el Sol en el signo de Leo, el cual tiene regencia sobre el cordón espinal,
y ambos en oposición con Urano, el fluido espinal estaba obstruido y muy pesado. Urano, el cual es la
octava superior de Venus, tiene regencia sobre el cuerpo pituitario. Este cuerpo está conectado
directamente con la vaina o cubierta externa del cordón espinal, la duramáter. Urano como está afligido
por el Sol y Saturno ha impedido mucho las funciones de los fluidos espinales.
La glándula “thymus” en un niño pequeño regula la corriente sanguínea desde y para el cerebro a
través de la arteria y venas innominadas. Al nacer, el cuello de este niño fue herido o dañado de algún
modo, ocasionando la restricción de la corriente sanguínea, y al verse restringida la circulación, la
cabeza se llenó de agua consiguientemente. La prueba más interesante de esto es que al ser extraídos
aquellos pedazos de huesos de las sienes, y también los de detrás de la cabeza, no había sangre roja en
las heridas, ante lo cual quedaron perplejos los médicos. El terapeuta osteopático ha sido muy activo en
sus manipulaciones y tratamientos sobre la glándula “thymus” y la columna vertebral, mostrando que su
diagnóstico coincide con el nuestro.
El muchacho aparentemente goza de buena salud, pero ha perdido el oído, aunque hay alguna
esperanza de que vuelva a recuperarlo. Cuando llegue a la edad de la pubertad y la glándula tiroides
asuma las funciones de la glándula “thymus”, los nervios y los vasos sanguíneos que sirven al oído
puede que sean estimulados, y por medio de la ayuda de los Auxiliares Invisibles puede lograr volver a
oír. Sin embargo, hay algún peligro de que las operaciones que se le efectuaron detrás de la cabeza
hayan deteriorado permanentemente los nervios, lo cual afectaría, por consiguiente, al oído.
CAPÍTULO XXIX
CONDICIONES ESPECIALES
El signo mercurial de Géminis está saliendo, pero no existe aquí la naturaleza ordinaria de Géminis,
porque Saturno en Géminis pone su obstructora mano sobre esta criatura y le dará una tendencia a la
melancolía y una disposición retraída, es decir, un deseo de no vivir en sociedad.
Mercurio y Venus en Aries, en cuadratura con la Luna y Neptuno, dan una tendencia a ocultarse y a
retraerse, pero el sextil de Saturno con Marte y el trino de Saturno con Urano, hacen a la mente
idealista y energética. Esto en general forma un buen material para que los padres lo trabajen. Ellos por
todos los medios a su alcance deben procurar combatir la tendencia al retraimiento y estimular su
idealismo y hacer que su hijo juegue con sus amigos. Parece muy probable que el niño está inclinado a
recluirse en sí mismo, por lo que desde la misma infancia debe inculcársele e indicarle que vaya con las
otras personas. No se le debe permitir que salga solo más que lo indispensable y lo que no se pueda
evitar.
Generalmente los niños a esta edad duermen lo mismo de la noche a la mañana, que de la mañana a la
noche, y tan pronto como se les ha dado el alimento se marchan a la tierra de los sueños donde la
asimilación de él se puede efectuar mejor. Pero no es éste el caso con nuestro pequeño sujeto; el
insomnio, la inquietud y la nerviosidad son los resultados que sufre por la influencia de la oposición de
la Luna y Neptuno con Júpiter, y la cuadratura de estos tres planetas con Mercurio y Venus colocados
en Aries, el signo que gobierna la cabeza. De modo que toda su naturaleza es temblorosa, por lo que el
niño no puede lograr el descanso necesario, y de aquí que esté enfermo.
El inconveniente mayor viene por la conjunción que forma la Luna con Neptuno. Esto interfiere o altera
la normal distribución del fluido indispensable para la asimilación, esto es, la linfa. Júpiter está afligido
por estos dos planetas, y él gobierna la asimilación. Debido a estas dos razones el niño no puede crecer
tan aprisa como lo haría en otro caso. Él tiene nociones muy peculiares y extrañas acerca de su
alimento y estas ideas se desarrollarán a medida de su crecimiento. Esta tendencia es una de las cosas
que se deben dominar más firmemente, porque la cuadratura de la Luna con Venus da apetencias
anormales; la Luna y Neptuno en Cáncer harán que este niño tenga deseos y anhelos por algo que
nunca encuentra, y esto puede llevar a la formación de hábitos que pueden llegar a ser peligrosos en
extremo. No importe cuánto pueda protestar y aunque al parecer los alimentos ordinarios no
concuerden con su naturaleza, no obstante, debe enseñársele a que coma de todo de lo que sea
saludable que se pone en la mesa, pues la formación de un apetito fuerte y bueno podrá dominar y
contrarrestar la extraña tendencia que está latente en su naturaleza. Los dulces con moderación serán
beneficiosos.
La circulación está influida por la aflicción existente entre Neptuno y la Luna con Venus y Júpiter.
Saturno y Urano están configurados fuertemente por el trino y paralelo desde signos aéreos, lo cual por
añadidura reacciona sobre la circulación y hace que ésta sea espasmódica. El corazón tiene la
propensión a las palpitaciones debido a la presencia de Urano en Acuario. Así, pues, este pobre niño
está considerablemente afligido de antemano. Sin embargo, no hay motivo para alarmarse y
entristecerse, pues el Sol está en trino con Júpiter y en sextil con la Luna y Neptuno. El hecho en sí de
que se halle en el maravillosamente vital signo de Tauro, ya es bastante para que su vida esté
asegurada, y aun hasta Saturno en el Ascendente presta persistencia y resistencia a la enfermedad,
dando tenacidad hacia la vida.
Desde luego habrá crisis en su vida, que con el conocimiento de lo que precede será más fácil a los
padres el que estén preparados para soportarlas. La más severa de todas ellas se presentará en la
época de la pubertad, cuando la Luna progresada trabajará sobre la casa octava, la casa de la muerte, y
se hallará en oposición a su lugar al nacer, en aspecto con Neptuno y en cuadratura con Mercurio y
Venus. Ésta es una posición seria pero no para tenerle ningún miedo, debido al hecho de que el Sol es
muy potente en esté horóscopo. Además el trino de Saturno con Urano y el sextil de Saturno con Marte
dan una elasticidad y energía excelentes a la naturaleza, de modo que no haya temor, pues aunque el
muchacho se vea a las puertas de la muerte, él tendrá la resistencia para restablecerse con pasmosa
rapidez.
Al momento actual debe investigarse respecto a si la madre está amamantando al niño, y si ella se ha
sentido nerviosa y extenuada. Si es así, el niño debe ser sometido inmediatamente a una lactancia de
leche de cabra, la cual contendrá el éter necesario para compensar la falta de linfa, y aunque a la
criatura no le guste esta leche al principio, no obstante, ya se irá acostumbrando.
El paciente que tenemos ante nosotros ha padecido de estas vegetaciones en ambos pasajes nasales,
obligándole a que respire completamente por la boca. La Luna se halla en los 4 grados y 19 minutos de
Libra y en la sexta casa, que, como sabemos, es la casa de la salud. La Luna es el regente natural de
Cáncer, el signo que gobierna el estómago. A la edad de 28 años, cuando la Luna por progresión hubo
alcanzado su punto del nacimiento, este hombre cayó gravemente enfermo de un cólico saturnino o de
los pintores, que posteriormente degeneró en una afección permanente de los riñones. Esto último es
debido a la Luna y Saturno en Libra, cuyo signo gobierna los riñones. Esta debilitación general de la
salud aumentó las vegetaciones en la nariz, lo que dio motivo a efectuarle la operación de los pólipos
cuando la Luna progresada llegó al signo de Escorpión y se hallaba en oposición con Venus.
Mediante la eliminación de la carne, del tabaco, de licores y de toda clase de condimentos y viviendo
una vida lo más aproximada posible a las leyes naturales, este hombre está disfrutando de nuevo de
buena salud.
Nosotros notamos en este horóscopo a Urano afligido por una cuadratura de Neptuno colocado en el
Mediocielo y en el signo Aries. Con Mercurio y el Sol también en conjunción con Urano y en cuadratura
con Neptuno, podemos esperar que el nativo posea una mente anormal o radical, y cuando se forma
una idea es llevada hasta los extremos. Esta mujer no puede encontrar límite en ninguna cosa, y
nosotros vemos que esta tendencia está indicada en lo que respecta al alimento. Con el signo de Cáncer
en la cúspide de la casa dozava, la casa de las desgracias y de las limitaciones, y con las anteriores
aflicciones de Urano, Mercurio y el Sol, podemos temer que esta señora sea muy impulsiva y tenga una
tendencia decidida a comer demasiado.
Los planetas que se hallan en las casas dozava y sexta cuando están afligidos son muy perjudiciales
para la salud y en este horóscopo podemos considerar que en el estómago es donde se hallará el
asiento de la dolencia. Veamos si hallamos la razón para este aserto:
La Luna, que es el regente de la casa dozava, está en la casa de los amigos, la undécima, y en
cuadratura con Venus, que lo está en la segunda casa y en el sexto signo, Virgo, que gobierna el
trabajo y la enfermedad. Esto nos señala claramente que esta mujer era muy hospitalaria, que gustaba
de distraer a sus amistades, viéndose contenta y feliz cuando ella podía regalarles y, según hemos
indicado, llegaba a extremos en este sentido. Venus en cuadratura con la Luna indica un deseo anormal
de pastelería, dulces y azúcar, y nos señala una persona que habiendo tomado una rica y abundante
comida, terminaría con helados, mantecados y chocolatines, y otros diversos preparados por el estilo,
productores de cenizas y de substancias extrañas o impurezas en la sangre. Esta persona pertenece a
ese tipo de mujeres que a menudo nos encontramos, cuyo mayor orgullo está en el arte de cocinar y
que nunca están tan contentas como cuando ellas son las anfitriones en un banquete suntuosamente
preparado. Las gentes de Cáncer son muy buenas cocineras y generalmente tienen una gran
satisfacción en proveer a las necesidades del estómago.
En este horóscopo vemos a Saturno, el planeta de la obstrucción, en su propio signo, Capricornio, y en
la casa sexta, la de la salud. Saturno está en oposición con Júpiter en el signo del estómago y en la casa
duodécima. Los planetas y sus aflicciones a menudo reflejan sus efectos en los signos opuestos, y
cuando Saturno está en Capricornio puede temerse generalmente alguna suerte de desarreglo en el
estómago, pues sus efectos son muy semejantes a los de Saturno en Cáncer. Con Júpiter, que rige la
circulación arterial, afligido por Saturno, es posible que se manifieste alguna alteración del sistema
circulatorio del estómago, y con el espasmódico Urano en conjunción con Mercurio, los nervios son
también sensitivos y está indicada alguna forma de indigestión nerviosa.
Ahora bien, cuando Saturno aflige al estómago, hay falta de pepsina y de los fluidos del estómago por
los cuales se digiere el alimento. Saturno en Cáncer o en Capricornio da un apetito anormal y hace al
nativo muy amigo de pasteles, especialmente del azúcar, al igual que lo hace Venus en cuadratura con
la Luna mencionado previamente. Al igual que los vegetarianos, a tales personas les es muy difícil el
mantener sus cuerpos en buen estado, porque generalmente rehúsan el tomar vegetales crudos,
prefiriendo almidones y azúcares, con lo cual resulta que el cuerpo no recibe la debida cantidad de
elementos minerales y la sangre muy pronto se carga de cenizas, y cuando se almacena en la sangre
una superabundancia de materiales de desecho, el cuerpo debe buscar los medios para eliminar y
descargarse de la materia extraña que contiene. Si el sistema no encuentra una salida para expulsar las
impurezas, y si los intestinos, a su vez, rehúsan el hacer su trabajo, como ocurre con frecuencia cuando
se consume mucho más alimento de lo necesario, entonces sobreviene una enfermedad. Nosotros
frecuentemente vemos casos de catarros, enfermedades de la piel, úlceras, etc., que son meramente un
recurso que el cuerpo emplea para desprenderse de un exceso de cenizas.
En el caso de esta mujer vemos que las encías eliminan pus y descienden hacia las raíces de los
dientes; enfermedad llamada comúnmente piorrea, o enfermedad de Riggs, que está aumentando de
manera alarmante en América. Hace cosa de cincuenta años era escasamente conocida, pero desde
entonces se ha manifestado tal locura y furor por azúcares y bombones diversos que la humanidad está
pagando las consecuencias.
Para dominar esta enfermedad es aconsejable una dieta bien equilibrada, simple y vegetariana, exenta
de azúcares y de almidones, y la limpieza cuidadosa de las encías diariamente con agua de limón.
Primeramente diremos que encontramos a Saturno en Cáncer, y según se lee en “El Mensaje de las
Estrellas”, página 138 12 esto “indica que el estómago es débil y las encías sujetas a sufrir de piorrea,
habiendo la incapacidad para digerir debidamente el alimento”. El estómago está falto de los jugos
necesarios para la ayuda de la digestión. El nativo también es raro en sus gustos y aversiones en lo que
respecta al alimento, y ésta es la clave de sus aflicciones corporales. Vemos a Saturno que forma una
cuadratura con Júpiter, el cual gobierna la sangre arterial, y según se manifiesta en la página 141 16 de
“El Mensaje de las Estrellas”, bajo este aspecto el nativo es “indolente e inclinado a dejarse llevar por la
corriente; a menudo hasta llega a hacerse un parásito de la sociedad, viéndose recluido en asilos de
pobres o bien en cárceles. Este aspecto también da tendencia a la arteriosclerosis”.
En el horóscopo que tenemos ahora para diagnosticar hallamos al planeta grosero, combatiente,
discordante, apasionado, de temperamento colérico de Marte en el signo de Libra, que es un signo
venusino, que cuando se halla afligido exterioriza su baja naturaleza propia y también la de la misma
clase de Venus, creando en consecuencia de ello una atracción anormal por el sexo opuesto. Como
quiera que Marte es el corregente de la quinta casa y está formando una cuadratura con el impulsivo y
egotista Mercurio, la desarmonía del nativo y su temperamento furioso y ardiente le conduce a ejecutar
excesos. En lugar de expresar la naturaleza musical, artística y bella del Sol y de Venus en conjunción
con el Ascendente, en el signo de Leo, y en trino con Júpiter, este hombre ha empleado un exceso de
amor y de vitalidad en la dirección errónea. Además ha ingerido en demasía alimentos ricos y ha
empleado mucha de su energía por medio de la quinta casa: los placeres. También en su casa ha
habido mucha falta de armonía y de cordialidad, ocasionado por su temperamento y su conducta;
resultando de todo ello que la sangre se ha viciado y ahora se halla en un estado muy avanzado de
arteriosclerosis.
Con objeto de averiguar la época de la dolencia tomaremos sus cuarenta y cuatro años de edad, cuando
la Luna progresada hubo alcanzado la casa sexta en los primeros grados de Capricornio. Allí este
planeta formó una oposición con Saturno, colocado en la casa dozava, y en el signo de Cáncer, esto es,
el estómago, y una cuadratura con Júpiter en el Mediocielo. Al mismo tiempo hallamos que Marte
progresado había llegado a los 24:51 de Escorpión, formando una oposición con Urano en el signo de
Tauro. Su impulsividad y los excesos de una vida rápida y disipada en tales momentos alteró y agotó su
sistema y desde entonces este hombre ha venido siendo un inválido, un perfecto imposibilitado,
montado en una silla con ruedas sobre la que se le transporta y confinado en hospitales, debido a la
influencia de Saturno y de Mercurio en la casa dozava, que es la de las ruinas y reclusiones. Pero él
siempre ha encontrado alguna mujer amiga de corazón bondadoso que ha procurado cuidar de él y
atender a sus necesidades. Ha sido también un enfermo verdaderamente difícil de tratar, pues su
temperamento se ha hecho insufrible y temeroso. Debido a sus sufrimientos se ha dejado arrastrar
voluntariamente a tal estado de irascibilidad, y en vez de responder a la influencia bellísima de Venus ha
dado lugar a la influencia de la cuadratura de Marte con Mercurio.
Con objeto de mejorar debiera tener un enfermero con Saturno bien aspectado, uno de naturaleza
acuaria, frío, calmoso y sosegado, dueño de sí, que podría apaciguarle, aquietar su temperamento y con
gran diplomacia llevarle a vivir una vida recta. En cualquier momento él pide cierta clase de alimento, y
a menos que la enfermera se lo dé, se ve atacado por un horrible acceso de cólera y de mal humor. A
este hombre se le debe tratar de modo que haga las cosas con agrado y voluntariamente, pues
ordenársele o decirle que no debe hacer tal o cual cosa no hará más que despertar y excitar en él el
espíritu de contradicción. También sería beneficioso aplicarle un masaje rápido con un par de guantes
ásperos con objeto de abrir los poros de la piel y estimular la circulación. Asimismo la alimentación
adecuada y la asistencia para ayudarle a que domine su temperamento, con el tiempo podría contribuir
a que dominara su estado.
Marte en Virgo, aspectado con Urano, tanto por buenas como por malas configuraciones, hace a la
persona propensa a los desórdenes intestinales. Marte es el planeta de las inflamaciones y de las
fiebres, ocasionando las operaciones y otras violencias. Los aspectos de Marte con Urano se ha
observado que producen no sólo las fiebres tifoideas y las gástricas, sino también muy a menudo Marte
ocasiona la ruptura del peritoneo y da lugar a que la persona tenga un abdomen muy pronunciado. El
hombre cuyo horóscopo tenemos ante nuestra consideración ahora sufrió unas fiebres tifoideas como
enfermedad inicial, cuando la Luna pasó la conjunción con Marte por progresión ocurrida en la casa
undécima. Después la Luna formó una cuadratura con Neptuno, Júpiter y Mercurio, y simultáneamente
la espina del nativo empezó a debilitarse. El estudiante puede notar que la oposición de Neptuno con
Júpiter y Mercurio, es desde los signos de Géminis y Sagitario, los cuales cubren la región de la espina.
La Luna después progresó hasta formar una oposición con su propio lugar al nacer, y como quiera que
la Luna radical en Aries tiene dominio particular sobre el cerebelo, el cual es el órgano de la
coordinación del movimiento, se comprenderá fácilmente que esto hace que el paciente tenga gran
dificultad para andar.
Éste es un caso curioso de aflicciones entrelazadas con buenos aspectos, pues debe observarse que
cuando quiera que los dos afligentes principales (aquí Marte y la Luna), son batidos por un aspecto
adverso, hay siempre un buen juego de configuraciones para disminuir los efectos malos, y si no fuera
por esto estas severas aflicciones habrían, sin duda alguna, hecho sucumbir a este hombre hace mucho
tiempo. La cuadratura entre la Luna y Saturno es de malignidad singular.
La Luna progresa alrededor del horóscopo en 28 años, al calcular un día por un año. Saturno recorre
realmente el círculo del Zodíaco en cosa de 30 años. De modo que la Luna progresada y Saturno por
tránsito están siempre obligados a seguirse entre sí muy estrechamente. Cuando ellos se encuentran en
cuadratura al nacimiento de una persona, ellos mantienen la misma relación entre sí durante un
considerable número de años. De modo que los buenos aspectos en un horóscopo semejante están
contrarrestados por el hecho de que la Luna progresada se mantiene en cuadratura con Saturno en su
tránsito, y los aspectos adversos están acentuados del mismo modo debido a esta desgraciada
cuadratura. Por lo tanto, cualquiera persona que tenga este desafortunado aspecto estará ciertamente
bajo el látigo de Saturno durante toda su vida. Aun los buenos aspectos que notamos en este
horóscopo y los cuales, sin duda alguna, son potentes, se hallan hasta cierto punto anulados por la
cuadratura de la Luna con Saturno.
Saturno indica siempre aquella parte de nuestro destino que arrastramos de vidas anteriores y es casi
inalterable. Por lo tanto, desgraciadamente, no se puede hacer mucho en favor del nativo en este caso.
Los baños y masajes aplicados por un médico que tenga saliendo el signo Acuario y cuyo Saturno no se
halle en Libra o Piscis, serían, quizá, el agente más eficaz y beneficioso.
En este horóscopo se nos hace presente un principio muy interesante. Neptuno en Tauro cerca del
Ascendente, está en trino con Urano en Virgo y en la quinta casa. Estos planetas se hallan colocados en
signos de recepción mutua, esto es, que Neptuno (la octava superior de Mercurio), está en un signo
venusino, Tauro, y Urano (la octava superior de Venus), está en el signo mercurial Virgo. El trino de
estos dos místicos planetas indicarían el desarrollo de las dos glándulas de secreción interna
representadas por ellos, es decir, la glándula pineal por Neptuno y el cuerpo pituitario por Urano.
Cuando estas dos glándulas se hallan por alguna razón debilitadas y el alma no responde a los
requerimientos de la vida superior, sino que se inclina a dejarse llevar por corrientes sensuales y
mundanas, su despertar en tales condiciones frecuentemente conduce a las más groseras indulgencias
de la naturaleza inferior —algunas veces la bebida o los narcóticos—, como es el caso con esta pobre
mujer.
Venus y la Luna están en conjunción en el signo de Piscis. Venus, como es el regente de la casa sexta,
la que gobierna las enfermedades, y Marte el regente de la casa dozava, que gobierna los hospitales,
nos indicarían que alguien en algún hospital fue el responsable de que se formase en ella el hábito de
tomar narcóticos, de cuyo vicio está sufriendo, y cuyo alguien nosotros creemos sea un médico amigo
suyo que la atendió en una enfermedad. En la época en que ella dice que adquirió el vicio de usar
narcóticos nosotros vemos que el Mercurio progresado estaba en trino con Urano y el Venus progresado
en conjunción con Neptuno. Estas influencias pudieron haber sido causa del despertador de las
glándulas mencionadas previamente y dar origen a una gran hambre anímica, que en el caso de esta
mujer se confundió con un deseo de meterse en vuelos del alma por medio del uso de narcóticos en
lugar de hacerlo por vivir la vida de Cristo.
Pero la lucha se presenta ahora para conseguir el restablecimiento cuando ella se halla en el estado más
débil, abatido y deplorable debido a un acceso gripal, complicado con preñez, nerviosidad e insomnio;
asimismo, la eliminación por el único riñón que le queda, está ahora alterada por la influencia de
Saturno en conjunción con el Sol, en Aries, influencia que está ejerciendo su efecto en el signo opuesto
de Libra.
El único rayo de esperanza es el efecto del Sol progresado dentro de órbita de un sextil con el radical de
Júpiter, y el Marte progresado en trino con el punto radical de la Luna. Estos aspectos son muy
favorables para la ayuda de los Auxiliares Invisibles, quienes pueden realizar mucho más trabajo bajo
aspectos planetarios favorables que en caso contrario. Especialmente es probable que obtenga
resultados beneficiosos debido a que su espíritu está muy deseoso de vencer su condición física, a pesar
de que ella no tiene fe respecto a nuestro método de curación. Ella fue persuadida a que solicitara de
nosotros auxilio por su propio médico, quien había sido curado por mediación de nuestros Auxiliares
Invisibles.
CAPÍTULO XXX
LOCURA
Con respecto a la salud física hallamos a la Luna en Géminis, el signo que rige los pulmones, que da la
tendencia a sufrir resfriados pulmonares. Urano está en Cáncer en cuadratura con Neptuno y en
oposición con el Sol, Marte y Mercurio, lo cual nos indica indigestión nerviosa, pues Cáncer rige el
estómago. Ésta puede ser atenuada mediante la ingestión de una alimentación adecuada, y si esto se
logra también ello contribuirá considerablemente a aclarar la mente.
Al tratar de la cuestión de la locura los estudiantes deben recordar que ello es una ruptura, completa o
parcial, en la cadena de los cuerpos que eslabonan o conectan el espíritu con el vehículo físico. Cuando
la ruptura ocurre entre el cuerpo denso y el vital, o entre este último y el de deseos, tenemos al idiota
inofensivo. Cuando el rompimiento se halla entre el cuerpo de deseos y la mente, la naturaleza de
deseos violenta, inquieta e impulsiva se hace cargo del vehículo más inferior, y entonces tenemos al
maniático desvariado y violento que debe ser sujetado por la camisa de fuerza y recluido en celdas
almohadilladas. Pero cuando la ruptura se manifiesta entre la mente y el espíritu, la astucia y la malicia
de la mente se exterioriza para tomar control de la baja personalidad. Una persona loca de esta clase
puede vivir mansamente en sociedad durante años conspirando y engañando con maña y destreza tan
consumadas que nunca se puede sospechar de ella que esté en condiciones anormales, hasta que
ejecuta algún plan diabólico y entonces se ríe y se deleita sobre las ruinas, dolores, tristezas y
sufrimientos que ha vertido sobre sus víctimas.
CAPÍTULO XXXI
ASMA
Es bien sabido que los que sufren de esta enfermedad algunas veces pasan algún tiempo sin poderse
dormir a consecuencia de no poder permanecer echados. A menudo se les aplica morfina para aliviar su
condición y hacerles descansar, cosa que solicitan y anhelan con todo su ser. El peligro de esta droga
no puede en ningún caso calcularse, pero es mayor para un enfermo que tenga a Júpiter en Tauro
afligido por el Sol, como éste que nos ocupa, porque este aspecto da siempre un inherente apetito
anormal, y la tendencia de llegar a extremos en todo aquello que se ingiere por vía bucal. Así, pues, no
tiene nada de extraño que esta persona se haya convertido en adicta al uso de la morfina.
Sin embargo, hay alguna esperanza, por lo que se desprende de su horóscopo. La Luna rige el tubo
digestivo y responde del pasaje del alimento a través de la región digestiva. Este satélite está en
conjunción con Saturno, y, naturalmente, esto ocasiona que los intestinos actúan muy lentamente.
Urano en Cáncer obra sobre el estómago en forma tal que lo distiende periódicamente. De modo que
con el colon lleno, el estómago dilatado y el diafragma funcionando intermitentemente, nada tiene de
particular que el corazón rehúse el enviar el fluido vital a los pulmones, y lo vuelva a tomar de ellos.
Deben emplearse medios heroicos para limpiar su organismo y mantener limpio el sistema. Aunque esto
no mejore la acción espasmódica del diafragma, sin embargo, quitará de todos modos la presión del
ápice del corazón y esto contribuirá materialmente a que la anormalidad se reduzca. Marte forma un
sextil con el Sol, por lo tanto, la influencia que de este aspecto se deriva puede fortalecer al corazón.
También está en sextil con Saturno, indicando la posibilidad de asegurar por lo menos una mejor
circulación y funcionamiento de la región digestiva.
La peor condición de todas las de este horóscopo, la más difícil de dominar, es la de Júpiter en el signo
de Tauro, en cuadratura con el Sol. Nosotros hemos experimentado que aun cuando se descubra a las
gentes que tienen unos apetitos anormales y aunque ellas lo admitan así, rehúsan generalmente el
enmendar sus costumbres. Como la aflicción anterior se manifiesta en signos fijos, es excesivamente
dificultoso el dominar su influencia. Sin embargo, la mejor asistencia que se podría dar al nativo sería
por el trino que forma Venus con Júpiter, lo cual estimula la naturaleza amorosa y hace que el nativo
sea dúctil y sensible a las bondades y al cariño. El tierno cuidado de una mujer quizá haría más que
cualquier otro tratamiento para ayudarle a. vencer el hábito que ha formado. Un terapeuta o curador
que tuviera al signo de Acuario saliendo y cuyo Saturno no se hallase en Piscis, es muy probable que
ejerciera el más beneficioso efecto en este caso.
El caso del horóscopo número 20D, corresponde a un hombre que nació el día 25 de agosto de 1867,
en cuyo mapa natal vemos al planeta Saturno en el signo de Escorpión, que es un signo fijo, y en
cuadratura con Venus y Mercurio que se encuentran en el signo de Leo, signo que gobierna el corazón.
Otra vez hallamos el mismo inconveniente con la incompleta función del corazón, pero la aflicción más
perturbadora se baila en el estómago, porque la Luna y Urano están en conjunción en el signo de
Cáncer, el cual tiene regencia sobre este órgano, y ambos están en cuadratura con el inflamatorio
Marte; Urano también está en cuadratura con Neptuno y todos ellos en signos cardinales.
En este horóscopo hallamos el asiento de la dolencia en el estómago, indicando que el nativo tiene unos
hábitos impulsivos y contra natura en respecto a la alimentación, con la tendencia de engullirlo sin
masticar, así como a beber con exceso durante las comidas, lo cual ocasionaría la distensión del
estómago, que oprimiría al corazón e impediría que su respiración fuera normal.
En el horóscopo 20E, que es el de una mujer que nació el día 23 de junio de 1898, encontramos una
causa muy diferente, y esto sí que lo podemos diagnosticar como de un real caso de asma.
Neptuno está en conjunción con Mercurio en el signo de Géminis, que, como ya sabemos, es el que rige
los pulmones. Por las indicaciones de su aspecto personal se puede suponer que esta mujer tiene a
Virgo saliendo, con Géminis en el Mediocielo, con lo que tendríamos que el regente de la vida sería el
planeta Mercurio. Neptuno, como es la octava superior de Mercurio, tiene regencia sobre el sistema
nervioso. La influencia de Neptuno es semejante a la de Saturno; esto es, constriñente y astringente, y
cuando se halla en Géminis, podemos esperar una perturbación de los bronquiolos, especialmente
durante los meses de verano, como fue el caso con esta mujer, cuya dolencia fue originada por la
inhalación del polen de ciertas hierbas y flores.
No obstante, se verá que en muchos casos de asma existe una circulación anormal y deficiente. La
corriente de sangre es lenta, indicando una aflicción de Venus o Júpiter. Cuando la sangre está impura,
la eliminación será también lenta y perezosa.
Debe tenerse un gran cuidado en la elección del alimento. La paciente debe comer muy ligeramente y
solamente de aquellos alimentos que sean fácilmente digeridos, pero que, no obstante, procuren el
debido nutrimento. Especialmente debe hacerse esto con la comida de la noche, porque los ataques de
asma siguen invariablemente a una cena pesada. Unos emparedados de cebolla cruda con pan, comidos
como última cosa por la noche, cortarán las flemas y concederán un sueño saludable.
CAPÍTULO XXXII
CÁNCER
Primeramente, las personas que tienen el Sol y la Luna en Cáncer son muy amigas de los placeres de la
mesa, y cuando la Luna está también en trino con Venus, lo cual aumenta su deseo por el alimento, hay
una fuerte tendencia a comer con exceso. Veamos, pues, cuál será el resultado.
Tenemos al planeta Venus, el cual tiene la regencia de la sangre venosa, en el signo de Géminis, y en la
casa séptima, en cuadratura con el inflamatorio Marte y con Júpiter. Júpiter, planeta que rige la sangre
arterial, está afligido por una conjunción de Marte, de aquí que la circulación esté muy obstruida,
especialmente debido a que Júpiter se halla en el signo de Virgo, que tiene dominio sobre el intestino
delgado. Cuando un enfermo come profusamente (y en particular tratándose de nacidos bajo el signo
de Cáncer que son muy amigos de las comidas almidonáceas), teniendo la circulación obstruida y la
asimilación del alimento en el intestino delgado muy perturbada, ¿qué es lo que podemos encontrarnos
sino que los intestinos estén llenos de materia pútrida, en la cual entra la fermentación, ocasionando,
por consecuencia, la descomposición de todo el sistema circulatorio? Saturno, el obstructor, en
conjunción con Urano en el signo de Escorpión, el cual tiene gobierno sobre el recto, y en la casa
dozava, la causa de las ruinas y miserias, así como también la de las cosas ocultas, es una indicación de
que esta mujer adquirió vicios secretos, los cuales causaron mucha irritación en los órganos
eliminatorios y que ha degenerado en un cáncer al recto.
Esta mujer pasó durante largo tiempo sufriendo dolores muy grandes por todos los intestinos inferiores
y el extremo inferior de la columna vertebral. Si se nos hiciera la pregunta, muy natural por otra parte,
de si hay alguna cura para la temible enfermedad del cáncer, podemos contestar que sí; pero cuando se
halla en los primeros estados, mediante la eliminación de todo alimento por unos días, bebiendo
solamente agua pura destilada, dada gusto con un poco de jugo de limón, y haciendo un lavado
intestinal completo por medio de lavativas copiosas. A continuación de esto empezar con una dieta
única (monodieta), continuándola durante tres semanas si el paciente lo puede soportar, pero en
ningún caso excédase de este plazo. El enfermo de esta clase no debe comer otra cosa que zanahorias.
Ese vegetal puede ser preparado de varios modos para hacerlo agradable al paladar; moliéndolo y
bebiéndolo como jugo, cociéndolo al vapor o bien en ensalada dado gusto con un poco de aceite de
oliva y limón. La zanahoria surte un efecto curativo muy pronunciado, especialmente cuando se emplea
como una cataplasma, teniendo una gran potencia curativa en úlceras y crecimientos cancerosos.
Las primeras semanas este pobre hombre fue una gran molestia para el cocinero, pues cuando no
lograba que le diera éste lo que él le pedía, se retiraba de la mesa con hambre. Esto duró solo unos
días, hasta que el hambre y la necesidad le obligó a comer lo que había. Su petición consistía en dos
huevos fritos en mantequilla, un gran tazón de puches o gachas cocidas con varias cucharadas de
azúcar y mucha crema, patatas fritas, pan blanco y dos o tres tazas de café solo y muy cargado, con
varias cucharadas de azúcar en cada una de ellas. El azucarero quedaba vacío después de cada comida
que hacía. Este enfermo tentó grandemente la paciencia tanto a Max Heindel como a mí. Pero el hijo,
que había soportado a su padre durante varios años, estaba desesperadamente ansioso tanto de
ayudarnos a nosotros como al autor de sus días. Después de unas semanas el paciente se fue
equilibrando y ajustándose, e inmediatamente su salud comenzó a mejorar. Las erupciones de la cara y
del pecho empezaron lentamente a desaparecer, y se inició el retorno de su salud y robustez general.
Durante el día se observó que estaba comiendo constantemente caramelos, viéndose que sus bolsillos
estaban repletos de tal clase de dulces. Antes de venir a la Residencia él comía de dos a tres libras de
ellos cada día, pues pensaba que le era necesario para mantener en buen estado su robustez y vigor.
Nosotros vemos una conjunción de la Luna y Venus precisamente por encima del Ascendente en el
signo negativo de Sagitario. La Luna y Venus en conjunción, no importa en qué punto ocurra de todo el
horóscopo, dan deseos por los dulces, pasteles y cosas por el estilo.
En este caso vemos a Saturno colocado en el signo del estómago, Cáncer, y retrocediendo hacia un
aspecto de cuadratura con Marte, el cual se halla situado en un signo venusino. Este hombre durante
muchos años ingirió en su cuerpo cantidades excesivas de almidones, proteínas y azúcar, y debido a la
aflicción de su Saturno progresado en el signo de Cáncer, no fue capaz de extraer las vitaminas de su
alimentación, adquiriendo el hábito de comer mucho y de engullirlo sin masticarlo, con el resultado
natural de que su cuerpo almacenó dentro las excesivas cantidades de alimentos ingeridas. Su
estómago rehusó el digerir aquellos excesos de alimentos, o mejor dicho, era demasiado débil para
hacer tal trabajo, además de faltarle los jugos necesarios para llevar a cabo la digestión. Asimismo se
acumuló una gran cantidad de materias de desecho que los órganos de eliminación no lograron
desprenderse de ella.
Marte gobierna el recto, pues es el regente de Escorpión, que tiene la regencia de tal órgano, y como
quiera que Marte está afligido por el obstructor planeta de Saturno progresado, podemos temer que
este hombre sufrirá de estreñimiento.
Ahora bien, ¿con todo este cúmulo de cenizas detenidas en su organismo, no es de temer que el
sistema tienda a hallar un medio de librarse de ello? Así ocurrió, en efecto, y en este caso la válvula de
salida fue la piel de la nariz, la de la garganta, la de la cara y la del pecho (Marte regenta a Aries, la
cara, Escorpión el puente de la nariz y Saturno en Cáncer el pecho), cuyas partes se emplearon como
vertedero de la materia de desecho. Después de ocho meses de permanencia en Mount Ecclesia
tomando de la comida que aquí se sirve, este enfermo volvió a la ciudad sin ninguna traza de cáncer en
su cuerpo; todas las llagas se habían curado completamente y por medio de la influencia de Marte en
aspecto sextil con el dador de la vida, el Sol, atrajo nueva vitalidad. Cuando quiera que hay un buen
aspecto entre estos dos planetas, existe la gran esperanza de dominar la enfermedad.
Saturno en Cáncer, en la casa octava, la casa de la muerte, será probablemente la causa del
fallecimiento del nativo, unido a la Luna y Venus en un signo común y en la casa de las miserias y
ruinas. Con el tiempo su inclinación hacia los dulces y alimentos ricos probablemente le inducirá a
excesos, lo cual será la causa de su muerte.
CAPÍTULO XXXIII
CURACIÓN ROSACRUZ
FUERZA CURATIVA
Toda la fuerza curativa viene de Dios, nuestro Padre celestial, el Gran Médico del Universo. Se halla
latente en todas partes y se la pone en acción y se dirige al enfermo por las oraciones y la
concentración; se manifiesta por mediación del Maestro, Jesucristo, y se envía al ser celebradas las
reuniones semanales en el Templo de la Residencia de la Fraternidad Rosacruz. Por medio de la obra de
esta fuerza suprema los Auxiliares Invisibles elevan las vibraciones del paciente a una nota más
elevada, por lo cual, primeramente, le habilitan al enfermo para que expulse el veneno de la
enfermedad de su sistema, y en segundo lugar, el reconstruir cada uno y todos los corpúsculos de su
sangre, fibras, tejidos y órganos hasta que se renueva todo su organismo. Esto se hace, no de una
manera milagrosa, sino en concordancia con las leyes de la naturaleza. Si el paciente continúa
infringiendo las leyes tales, y como consecuencia de su errónea manera de vivir, acumulando
substancias venenosas en su sistema, él frustra el trabajo curativo.
CAUSA DE LA ENFERMEDAD
El maravilloso organismo que se llama cuerpo humano está gobernado por leyes naturales inmutables.
Toda enfermedad es el resultado de una violación voluntaria o ignorante de las leyes de la naturaleza.
Los hombres están enfermos debido a que en esta encarnación o en alguna otra vida terrestre previa,
no han tenido en cuenta los principios fundamentales de los cuales depende la salud del cuerpo. Si el
hombre desea el volver a disfrutar de salud y mantener su cuerpo en tal estado de vigor, debe aprender
a conocer estos principios y a regular sus hábitos diarios de conformidad con ellos.
Esto es lo que quiso decir el Maestro de Curación, Jesucristo, cuando manifestó a un hombre que se
hallaba paralítico: “Tú quedas curado; no peques más para que no te ocurra otra cosa peor” (San Juan
5:14). Aun el Cristo no podía hacer curas duraderas a menos que el que recibía la fuerza curativa se
abstuviera de hacer las cosas erróneas que son la causa de la enfermedad y viviera en obediencia a las
leyes dadas por Dios que rigen el cuerpo del hombre, así como también sus relaciones con sus
semejantes.
EL DERECHO A LA SALUD
Algunas personas “exigen” una salud perfecta y proclaman que tienen derecho a ella. Pero olvidan que,
bien en ésta o en otra vida anterior, han “empeñado” o han perdido ese derecho concedido por Dios por
haber desobedecido las leyes de la naturaleza, las cuales no son sino leyes de Dios. Ahora por medio
del dolor y del sufrimiento deben ganar la obediencia y sumisión a tales leyes, y cuando hayan
aprendido bien su lección y estén deseosos de “no pecar más”, se les retornará el derecho a una salud
perfecta.
CURACIÓN ESPIRITUAL
La curación espiritual opera en los altos planos del ser, pero se efectúa con estricta adherencia a las
leyes naturales que prevalecen tanto arriba como abajo; por consiguiente todas las terapéuticas
naturales aplicadas en el plano físico están en armonía con el trabajo de los Auxiliares Invisibles en los
planos superiores.
ÍNDICE DE MATERIAS
PREFACIO - 3
INTRODUCCIÓN - 4
PRIMERA PARTE
CAPÍTULO I: LOS PROPIEDADES ANATÓMICAS Y FISIOLÓGICAS DE
LOS SIGNOS - 7 o Aries - 7 o Tauro - 7 o Géminis - 8 o Cáncer - 8 o Leo - 9 o Virgo - 10 o Libra - 10
o Escorpión - 11 o Sagitario - 11 o Capricornio - 12 o Acuario - 12 o Piscis - 13
CAPÍTULO II: REGENCIAS Y CUALIDADES - 14
o La anatomía y la fisiología correlacionadas con el Zodíaco - 14 o Cualidades patológicas de los signos -
15 o Aflicciones fisiológicas de los signos - 16
O La anatomía y fisiología correlacionadas con los planetas - 17 o Cualidades patológicas de los
planetas - 17
O Afinidades astrológicas de los órganos de los sentidos - 18
CAPÍTULO III: SIMPATÍAS Y ANTIPATÍAS - 19 o Diagrama de las triplicidades - 19
o Diagrama de las cuadruplicidades o El Círculo Vicioso - 20
CAPÍTULO IV: LA CIENCIA DE UN RECTO VIVIR - 22
CAPÍTULO V: LA MENTALIDAD - 24
SEGUNDA PARTE
Fin
1 Seguramente los autores se refieren al estómago y duodeno, que son los lugares donde
principalmente se verifica la digestión de los alimentos. (N. del T.)
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