Didáctica de las Prácticas de la Lengua y la Literatura
¿Qué es la literatura?
Literatura: Género de la producción humana que tiene por fin expresar lo bello por medio de
las palabras. Por lo tanto, es un discurso ficcional que se consume como placer estético. Todo lo que
leemos en literatura no tiene referencia directa en el mundo real. Es una obra de arte, la ficción de la
mente creativa e imaginativa de un escritor que la siente y la hace sentir a sus lectores. Cuando el
lector lee, siente y se complace en la belleza inefable, la misma que salió del mundo creado por un
escritor.
Entre el autor y el lector se establece un pacto por el cual el texto literario no se consume
como "verdad". Pero el lector busca un sentido y una interpretación. Entonces, cada texto literario
promueve un sentido y una interpretación posible en cada lector. El autor construye un mundo
coherente, significativo, que moviliza en el lector las competencias necesarias para que éste
reconstruya, a través de la lectura, ese significado y que será, seguramente, diferente para cada uno.
Uno de los componentes específicos más importantes de la literatura son sus múltiples sentidos.
De ahí que el texto literario es diferente al resto de los textos escritos porque ofrece
"diferentes lecturas". El sentido que le dará a ese texto dependerá de la sensibilidad, la experiencia de
vida, el trayecto de lectura y de los conocimientos previos que posee una persona. El concepto de
“transacción” del que habla K. Goodman cuando se refiere al proceso lector es esto, el texto deja de
ser el que salió del autor, y se transforma en cada uno de los lectores, se hace otro texto; así mismo el
lector se modifica, es “tocado” por el texto y su persona toda sufre una modificación. Desde esta
perspectiva cognitiva ,se entiende el proceso textual como una actividad cooperativa entre el
productor y el receptor, pues ambos tienen que “construir el sentido del texto”.
"Mientras el lector no se involucre visceralmente con el texto, no construye sentido ni
se forma como lector". (María Elena Almada)1
La Literatura es un bien cultural y simbólico, que abre la mente a la imaginación, al
conocimiento de otros mundos posibles. El imaginario de la literatura se despliega en textos que se
abren a múltiples interpretaciones, es una trama abierta cuyos múltiples sentidos debe construir el
lector.
" Seguramente, si están leyendo literatura, han entrado al mundo de lo implícito, de lo sugerido;
entre lo dicho y lo sugerido, está el trabajo del lector. En esto reside la importancia y la diferencia
entre comprender y construir sentido...” (M. E. Almada)
Esto es, un lector afanoso buscador de sentido, se apropia del texto, lo hace suyo, lo modifica,
lo vuelve a escribir con su mente y en su corazón. Hace una reconstrucción del sentido que el autor le
dio. Y esa emoción, ese sentimiento provocado por la sensibilidad que le es propia al ser humano, es
lo que hace de la literatura un placer estético, como la emoción que nos provoca una buena pintura,
una suave melodía...
"Por eso, es posible proponer la literatura como forma de conocimiento, y más aún, de
autoconocimiento... un héroe que emerge investido de una nueva identidad. Una identidad que se
construye, también, en la lectura" (Elena Stapich)2
¿Por qué y para qué leer y escribir literatura en la escuela?
1
“Acerca de la literatura y los docentes”; 3° congreso Nacional de Didáctica de la lengua y la literatura; Mar del Plata;
1999
2
“Dar a leer”; 3° Congreso de la Didáctica ...”; Mar del Plata; 1999
Profesora Silvia Laplagne -1-
Los beneficios de leer literatura en la escuela son considerables: la literatura estimula la
imaginación, desarrolla la creatividad en la escritura, forma en la escala de valores; es decir,
favorece la formación integral de la persona.
La escuela comienza a pensar que es parte de su deber formar ciudadanos que puedan leer
críticamente los textos periodísticos, textos que les permitan participar de la vida pública, textos de
circulación social. La escuela debe formar capacidades y habilidades en la lectura de los textos
mediáticos para ser ciudadanos responsables. Está bien. La demanda social hacia la escuela considera
importante saber qué pasa en el país y el mundo, que los alumnos se informen, para contrarrestar la
fuerte presencia de la televisión. Los educadores nos encontramos frente a un pedido de la sociedad
para ayudar y acompañar a los jóvenes en la consecución de las habilidades necesarias para el
desempeño en un medio cada vez más tecnificado, exigente y competitivo.
"Ya no basta con alfabetizar, la exigencia es formar lectores.¿Por qué? Porque con la
alfabetización, llegamos a comprender el significado, pero sólo cuando leemos construimos
sentidos. (...) Hoy es necesario que la escuela se constituya en formadora de lectores"(María
Elena Almada)
Está bien. Pero ¿quién atiende la necesidad infantil de un mundo de fantasía, con héroes y
villanos, que, en definitiva, le ayudará a superar sus propios conflictos?
No se puede negar la necesidad de lo primero, pero tampoco la importancia de lo segundo.
“ La literatura es un bien cultural y simbólico que hay que poner al alcance de todos, de
los adultos_y de los chicos. " (Almada).
“ La intervención del docente cumple un papel fundamental al proporcionar un
andamiaje experto y a promover actividades que permitan al alumno integrar los conocimientos
proporcionados por el texto con sus esquemas previos, realizar una comprensión inferencial,
emplear estrategias para atribuir significados a palabras desconocidas, representar las
informaciones, detectar y compensar las posibles dificultades o fallas en la comprensión.”
“Es muy valioso que el docente se vuelva un interpretante de los textos. (..) con el
significado que le daría un actor a la palabra interpretación. (..) se trataría de "dar de leer" a los
alumnos, con toda la connotación nutricia que la expresión carga sobre sí” (Elena Stapich)3
Como docentes, está en nuestras manos hacer crecer en los niños el gusto por la literatura,
evitando la "invasión de la mediocridad mediática", activando imaginarios, buscando en nuestros
corazones para volver a generar en nuestros alumnos lo que alguna vez sentimos, lo que hoy
sentimos cuando leemos...
LA COMPRENSIÓN LECTORA.
Esta guía se propone brindar al docente actividades que le permitan poner al alumno en
situación de cumplir las dos funciones básicas de la enseñanza de la lengua: COMPRENDER Y
PRODUCIR. Esto implica ejercitar la comprensión lectora y poner en práctica el taller de
escritura.
El proceso lector es complejo, pero pueden discriminarse algunos niveles que lo componen:
LITERAL, INFERENCIAL, CRÍTICO, APRECIATIVO, CREATIVO; según la
profundidad de nuestra lectura, de lo cual dependerá la comprensión del mundo que logremos.
Estos niveles permiten que el lector pueda comparar, jerarquizar, jugar, discutir,
representar, fantasear, encontrar un camino en el laberinto, esforzarse para llegar al final,
hipotetizar, aplicar a la realidad, autocriticarse, conocerse, abrir juicios, plantear nuevos
interrogantes, en fin, sentir placer por vivir la aventura de leer.
3
op. Cit.
Profesora Silvia Laplagne -2-
Niveles de comprensión lectora:
LA EMOCIÓN: Terminada la primera lectura del texto, es importante trabajar los
sentimientos que el mismo despierta. El área afectiva es fuente donde encontraremos
elementos fundamentales que luego se incorporarán al análisis lógico. Por ej. "Comentar
oralmente lo que cada uno sintió en el transcurso de la lectura del cuento." Hacer hincapié
en los sentimientos, no pensamientos. ( emociones, nostalgias, pena dolor, tristeza, etc,)
NIVEL LITERAL: Lo explícito.. Leer la línea. En este nivel se capta el mensaje
explícitamente desarrollado en el texto. El lector se atiene exclusivamente a la información
brindada en forma expresa.
Por ej. Qué, quiénes, dónde, cuándo. "¿ Quiénes son los personajes, qué caracteres
tienen según el relato?"
NIVEL INFERENCIAL: Lo implícito. Lo connotativo. "Leer entre líneas". En este
nivel se trata de que el lector utilice la información que brinda el texto pero desprendiéndose
de ella para efectuar elaboraciones personales. Se apela a la imaginación del lector para dar
una nueva respuesta que debe surgir de la información deducida del texto. Asociación con
conocimientos previos, relaciones, aplicaciones a la realidad, hipotetización. Por ej. "¿ Qué
significado tiene la metáfora tal en este poema?"; "Señalar el suceso más importante de la
historia.". "¿Por qué la autora se compara con un gallo?" "Identificar el tema y subtemas".
NIVEL CRÍTICO: Leer más allá de las líneas". En este nivel el lector emite un
juicio de valor no subjetivo sobre las ideas del autor, estilo, personajes. El lector evaluará el
texto teniendo en cuenta sus propios criterios, los criterios del autor y otros criterios
propuestos. Por ej. Realidad o irrealidad de los personajes. Juicio moral a los personajes.
Juzgar a través de una dramatización. Juego de fiscal y defensor. Promover el texto.
NIVEL APRECIATIVO: En este nivel, el lector emitirá un juicio crítico subjetivo
que involucrará sus emociones y su sensibilidad. Opinión personal del cuento, siempre
fundamentando la respuesta. Se relaciona aquí con la emoción primera. Después de
analizado el texto,ésta se verá enriquecida. Se recupera lo sensible en lo intelectual.
NIVEL CREATIVO: El énfasis está puesto en el carácter inédito de la producción
de mensajes realizada por el lector. Esta originalidad se puede evaluar en los procesos de
elaboración de los mensajes o en el producto terminado. El texto como punto de partida para
la creación. Se rescata lo de adentro de la persona, lo que lo movió del texto. Por ej.
"Cambie el final de la historia". "Escribir un poema repitiendo el esquema dado".
Trabajos prácticos: Lectura. Ejercicios de compensión e interpretación
El pescado que se ahogó en el agua (cuento)
Hay personas a las que les gusta amaestrar a toda clase de bichos: que hace bailar osos, convive
con pumas o leones, enseña a hacer cabriolas a las focas o, más modestamente, hace que el perro le
alcance pantuflas. ¡Pero encariñarse con un pez feo, dientudo y hambriento, eso sí es cosa rara!
El arroyo de La Cruz había crecido por demás y bajando dejó algunos charcos en la orilla. Por
la orilla iba precisamente el comisario de Tero Pelado, al tranquito de su caballo. Era Gumersindo
Zapata, a quien no le gustaba mirar de frente y por eso siempre iba rastrillando el suelo con los ojos.
Profesora Silvia Laplagne -3-
Así, rastrillando, vio algo que se movía en un charquito y se apeó. Era una tararira, ese pez redondo,
dientudo y espinoso, tan corsario que no deja vivir a otros. Vaya a saber por qué afinidad
Gumersindo les tenía simpatía a las tarariras, de manera que se agachó y alzó a la que estaba en el
charco. Montó a caballo, de un galope se llegó a la comisaría, y se hizo traer el tacho donde se lavaba
los "pieses" los domingos. Lo llenó de agua y echó dentro a la tararira.
El tiempo fue pasando y Gumersindo cuidaba todos los días de sacar el "pescado" del agua,
primero un rato, después una hora o dos, después más tiempo aún. La fue criando guacha y le fue
enseñando a respirar y a comer como cristiano. ¡Y tragaba la tararira! Como un cristiano de la
policía. El aire de Tero Pelado es bueno y la carne también, y así la tararira, criada como cordero
guacho, se fue poniendo grande, y fuerte.
Después ya no hacía falta ponerla en el agua y aprendió a andar por la comisaría, a cebar mate,
a tener despierto al imaginaria* (1), y hasta a escribir prontuarios.
Gumersindo Zapata la sabía sacar de paseo* (2), en ancas, a la caída de la tarde.
Ésa fue la desgracia.
Porque en una ocasión, cuando iban cruzando sobre el arroyo de La Cruz, la pobrecita tararira se
resbaló del anca, y se cayó al agua.
Y es claro. Se ahogó.
Que es lo que les pasa a todos los pescados que, dedicados a otra cosa que ser pescados, olvidan
que
tienen que ser eso: buenos pescados. ( ... )
Arturo Jauretche
Filo, contrafilo y punta
Notas ,
1. El Imaginaria. Nombre que se le da en las fuerzas de seguridad al hombre que cumple la función
de sereno.
2. Sabía. El autor imita el habla popular, empleando el verbo "saber" por "soler.
ACERCA DEL AUTOR
Arturo Jauretche. Nació en Lincoln, provincia de Buenos Aires, en 1900. Fue un ensayista de tono
encendido, alejado del lenguaje específico de los sociólogos. En sus obras y en los debates en los que
solía actuar, se destacó siempre por su prédica instantánea y su mordaz sentido del humor.
Su primera obra fue un poema gauchesco de contenido político, El Paso de los Libres. Luego se
dedicó al ensayo y la prosa de ficción, siendo El medio pelo en la sociedad argentina la obra que lo
proyectó al reconocimiento masivo. Otras obras: Política nacional y revisionismo histórico, Prosas
de hacha y tiza, Manual de zonceras argentinas, Mano a mano entre nosotros, y otras. Falleció en
1974.
ACTIVIDADES: Reconocer los niveles planteados por las preguntas sobre el cuento:
“El pescado que se ahogó en el agua”, de A. Jauretche
1. ¿Cuál es la actividad de Gumersindo Zapata?
2. ¿Qué vio Gumersindo un día en un charquito?
3. ¿Qué hizo con lo que encontró?
4. ¿Qué fue lo primero que enseñó Gumersindo a la tararira?
5. ¿Qué referencias hay de Toro Pelado?
6. ¿Cómo comía la tararira?
7. ¿Qué características tiene Gumersindo Zapata?
8. ¿Cómo describe el autor la mirada de Gumersindo? ¿Qué recursos emplea?
9. Observa la secuencia de la descripción de la tararira y los sentimientos que provoca el pez en
Gumersindo. ¿Cuál es la conclusión implícita?
Profesora Silvia Laplagne -4-
10. ¿En qué sentido emplea el autor el adjetivo "cristiano"?
11. ¿Qué opinión crees que tenía el autor acerca de la policía?
12. ¿Qué tienen en común este cuento y una fábula?
13. ¿Qué opinas sobre la última oración del texto? ¿Coincides con ella o no? Fundamenta tu
opinión.
14. Busca en libros y revistas una foto de algún animal que te guste. Trata de describirla. No
olvides decir qué te gustó más de esa imagen y de ese animal.
EL CUENTO MARAVILLOSO INFANTIL Y SU SINTAXIS NARRATIVA
LAS UNIDADES NARRATIVAS
Dos grandes clases de unidades, las funciones y los índices se reconocen en el sistema
narrativo. Las unas distribucionales, las otras, integradoras.
Las funciones son horizontales, se encadenan una a continuación de otras.
No todas las funciones tienen la misma importancia: algunas constituyen verdaderos núcleos
del relato, otras no hacen más que llenar los espacios narrativos.
Llamaremos a las primeras funciones: núcleos; a las segundas: catálisis.
Para que una función sea núcleo o cardinal basta que la acción a que se refiere abra una
alternativa para la historia; si es un fragmento de un relato, suena el teléfono es posible que se
conteste o no, lo que encauza la historia por dos vías diferentes. En cambio, entre dos funciones
cardinales es posible disponer oraciones subsidiarias que se aglomeran alrededor de un núcleo o de
otro, sin modificar su naturaleza alternativa.
El espacio que separa a: sonó el teléfono, de Bond atendió, puede ser saturado por una serie de
incidentes menores: Bond se dirigió al escritorio, dejó el cigarrillo, levantó el tubo, etc.
Estas catálisis siguen siendo funcionales en la medida en que entran en correlación con un
núcleo, pero su funcionalidad es atenuada, unilateral, parásita. Las catálisis no son unidades
consecutivas: las funciones cardinales son a la vez consecutivas y consecuentes y constituyen los
momentos del riesgo del relato; las catálisis disponen de zonas de seguridad, descansos, lujos, pero
no son, sin embargo, inútiles, porque despiertan sin cesar la tensión del discurso. La función de la
catálisis es pues, en toda circunstancia una función fática: mantiene el contacto entre el narrador y el
lector.
La segunda gran clase de unidades narrativas son los índices que remiten a una atmósfera, a un
carácter, a un. sentimiento (indicios), o sirven para identificar, para situar en el tiempo y en el
espacio (informantes). Decir que Bond está de guardia en una oficina cuya ventana abierta deja ver la
luna entre espesas nubes que se deslizan, es dar el indicio de una noche de verano tormentosa y esta
deducción misma constituye un indicio atmosférico, que remite al clima pesado, angustioso de una
acción que aún no se conoce. Los indicios, pues, tienen significados implícitos; los informantes, por
el contrario, son datos puros, inmediatamente significantes.
Núcleos, y catálisis, indicios e informantes, son parecidas, las primeras clases en que se
pueden dividir las unidades narrativas. Los núcleos constituyen conjuntos finitos de términos poco
numerosos; están regidos por una lógica; son a la vez necesarios y suficientes. Una vez dada esta
armazón, los otros (catálisis, informantes e índices) vienen a rellenarlo según un modo de
proliferación en principio infinito.
Estas grandes unidades, FUNCIONES e INDICES, permitirán ya una cierta clasificación de
los relatos. Algunos son marcadamente funcionales (como los cuentos populares); otros son
marcadamente indiciales (como las novelas psicológicas)
Profesora Silvia Laplagne -5-
Roland Barthes (textos compaginados por Mabel M. De Rosetti; “El cuento maravilloso infantil y
su sintaxis narrativa”, Plus Ultra) De: El análisis estructural del relato.
LA SINTAXIS DEL RELATO: LA ESTRUCTURA NARRATIVA
La narración literaria tiene un modo peculiar de organizar los contenidos, los hechos, cuya
encadenación constituye el argumento. Este tipo de estructura es fácil de determinar en los relatos de
acción, de intriga, de suspenso, como así también en los mitos y leyendas.
El avance de la narración se produce mediante funciones o acciones que son de dos tipos: a)
principales o nucleares, y b) accesorias.
FUNCIONES NUCLEARES
1. Las funciones nucleares son interdependientes, solidarias, unas necesitan de las otras, de la que
le antecede y de la que le sigue. Por ejemplo, esta serie contiene tres acciones nucleares:
Lo buscó Lo encontró Lo salvó
2. Además las funciones nucleares proponen siempre una opción, una alternativa, hay que elegir
entre dos caminos. 0 se elige esta vía o la otra.
Por ejemplo:
Lo encontrará No lo salvará
Lo buscó lo encontró Lo salvó
No lo encontrará Lo salvará
FUNCIONES ACCESORIAS
Las funciones accesorias no resultan imprescindibles, pueden suprimirse; pero son las que
atraen la atención del lector, creando expectativa, suspenso. En este ejemplo, hemos recuadrado las
funciones nucleares, y hemos subrayado las accesorias. Así puedes advertir el papel de una y otras en
la secuencia narrativa.
Por ejemplo:
Buscó
Buscópor toda
por la habitación
toda la habitación. Corrió las cortinas. Miró los armarios. Golpeó las paredes en
busca de
un escondite secreto. Lo
Lo halló porfinfin
halló por en en la cornisa
la cornisa del balcón.
del balcón Y así pudo salvarlo.
INDICES
Los índices localizan los hechos (indican tiempo y lugar), y señalan los caracteres de los
personajes y del ambiente. Los hemos puesto en bastardilla.
Buscó en
rBuscó entoda
todalalahabitación
habita sid Era inmensa y estaba semioscura. Los pisos crujían al caminar. Se
respiraba una atmósfera asfixiante. . . Corrió las cortinas. Miré por el armario, etc,
Profesora Silvia Laplagne -6-
Los índices marcados evocan una atmósfera misteriosa, inquietante. Las acciones menores o
accesorias y los índices, como se advierte, concurren todos a provocar la adecuada tensión narrativa
que va empujando el desarrollo del relato hacia el momento culminante a partir del cual se
desencadenará el desenlace.
Lacau-Rosetti (De: Antología 2, 1972)
LA SINTAXIS DEL RELATO
EL DINOSAURIO
Una noche, mientras el dinosaurio entraba y salía sin cesar del agua, y el remanso parecía un
mar, me hallé a mí mismo asomado tras un peñasco espiando con el pelo erizado a la bestia enloque-
cida de hambre. Retrocedí, espiándolo siempre, di vuelta al peñasco y emprendí la carrera hacia un
cantil de basalto que se levantaba a plomo sobre veinte brazas de agua. La fiera me vio seguramente
corriendo al fulgor de un relámpago, porque oí su alarido agudo, tal como nunca se lo había oído, y
sentí la persecución, pero yo llegaba ya y trepaba por la ancha rajadura de la mole.
La secuencia narrativa Hay varios núcleos o acciones básicas que constituyen el sostén de la
narración. Los núcleos son interdependientes: cada uno necesita del que le sigue y del que le
antecede. Ejemplo en este texto:
N1 N2 N3 N4
Acecho Descubri- Persecu- Salvación
miento ción
Además, los núcleos proponen siempre una opción, una alternativa. Siempre hay que elegir entre dos
posibilidades.
Lo descubrirá lo perseguirá
1. Lo acecha 2. Lo descubre
No lo descubrirá No lo perseguirá
Se salvará
3. Lo persigue 4. Se salva
No se salvará
Los índices indican las circunstancias de tiempo y lugar. Las catálisis son las acciones secundarias,
pueden suprimirse. Indices y catálisis actuarán como "rellenos" entre los núcleos, pero desempeñan
una importante función: crean o intensifican la expectativa, favorecen la tensión literaria.
Esta es la secuencia o sucesión de índices en este fragmento:
N1 N2 N3 N4
Profesora Silvia Laplagne -7-
c c c c
Ida y venida
Del protagonista
Grito de la fiera
It
Momento
y lugar
La narración comienza con índices: la ubicación temporal y espacial (de noche, junto a un
remanso de agua, agitado por los movimientos del monstruo).
Entre el primer núcleo -el acecho del hombre- y el segundo núcleo -la persecución del
dinosaurio- se acumulan las catálisis que van empujando y precipitando el relato hacia los dos
núcleos finales: persecución por parte de la fiera: salvación al trepar al peñasco.
Mabel V. Manacorda de Rosetti(De Castellano actual 2,
197 1)
2) Señala la serie de núcleos
Vas a convertir en breves relatos esta serie (o secuencia) de núcleos:
a. Desaparición / Búsqueda / Encuentro
b. Desaparición / Búsqueda / Incógnita
c. Enigma / Descubrimiento / Castigo
d. Enigma / Descubrimiento / Salvación
e. Regreso / Persecución / Auxilio
f. Daño / Defensa / Justicia
g. Sorpresa / Explicación / Risa
Te damos un ejemplo:
Serio elegida: b
Hacía tiempo que Julia faltaba. El pueblo entero, sospechando algo serio, se empeñaba, sin tregua, en
su búsqueda. Pero jamás se supo la verdad.
Serie elegida por el alumno:..........................................
Breve desarrollo:....................................................
(De Lacau-Rosetti, Castellano 3. Unidades de Ejercitación integral, evaluación, 1971).
Actividades:
[Link]ón del cuento: A partir del planteo de preguntas de diferente nivel de
comprensión lectora, interrogar al texto para recuperar el contenido y las significaciones
(macroestructura semántica)
[Link] la cadena nuclear: distinguir núcleos, catálisis e índices (de personaje, lugar,
tiempo)
3. Redactar una síntesis del cuento con estos elementos.
4. Seleccionar de las secuencias resultantes el suceso(principal), y completar el siguiente
cuadro:
Profesora Silvia Laplagne -8-
Historia
Evaluación: moraleja
Episodios
Suceso + Marco
Conflicto Resolución
5. Uso de recursos: siempre se trabajan integrados a la significación del cuento. Nunca
como “inventario o lista”. Esta separación la hago en la guía para puntualizarlos, pero se
trabajan en las preguntas para la comprensión. (Nivel inferencial).
Tiempos verbales: éstos actúan en el texto dentro del sistema de
significaciones o connotaciones del relato. Distingue y explica el empleo de:
Los tiempos de la narración propiamente dicha
Los comentarios del narrador
Recursos estilísticos: metáforas, imágenes sensoriales, comparaciones, etc.
Otros cuentos para trabajar en el aula
EL ZORRO Y LA CIGÜEÑA
Una vez un zorro invitó a una cigüeña a comer a su casa. Al zorro le gustaba mucho hacer
bromas a los demás. Entonces, preparó una sopa de arroz y la llevó a la mesa en dos platos. La pobre
cigüeña, con su pico tan largo no pudo atrapar ni un grano de arroz. El zorro, en cambio, lamió todo
el plato y en un minuto se comió la sopa.
La cigüeña decidió vengarse de la broma del zorro y lo invitó a su casa pasado un tiempo. El día
de la invitación, el zorro salió muy contento para la casa de la cigüeña. Cuando se acercaba, sintió un
olor a carne asada tan rico que pensó: 'Qué bien que voy a comer hoy'.
Entonces, la cigüeña trajo la carne cortada en pedazos muy chiquitos en dos vasos altos y
angostos, El pico de la cigüeña entraba muy bien en el vaso, pero el hocico del zorro era demasiado
ancho. Así que el zorro no pudo comer nada, y volvió a su casa muy avergonzado con la cola entre
las patas.
Así aprendió a no burlarse de los demás.
Jean de la Fontaine. “Fables choisies”
EL SOL Y LA NUBE
El sol viajaba por el cielo, alegre y glorioso, en su carro de fuego, despidiendo sus rayos en
todas direcciones, con gran rabia de una nube de tempestuoso humor que murmuraba:
-Despilfarrador, manirroto; derrocha, derrocha tus rayos, ya verás lo que te queda.
En las viñas, cada racimo de uva que maduraba en los sarmientos robaba un rayo por minuto,
incluso dos, y no había brizna de hierba, araña, flor o gota de agua que no tomase su parte.
-Deja, deja que todos te roben-, verás de qué manera te lo agradecerán cuando ya no te quede
nada que puedan robarte.
El sol proseguía alegremente su viaje, regalando rayos a millones, a billones, sin contarlos.
Profesora Silvia Laplagne -9-
Sólo en su ocaso contó los rayos que le quedaban. Mirara por donde mirara, no le faltaba ni
siquiera uno.
La nube, en cambio, que no había dado nada se deshizo en granizo y el sol se zambulló
alegremente en el mar.
Gianni Rodari “Favolle al telefono”
Profesora Silvia Laplagne - 10 -