Protocolo Nefrologia
Protocolo Nefrologia
DEL
SERVICIO DE NEFROLOGÍA
Y TRASPLANTE RENAL
J.M. Campistol
A. Darnell
2014
Título: Protocolos del Servicio de NEFROLOGÍA y TRASPLANTE RENAL
Coordinadores:
Josep M.ª Campistol Plana
Jefe de Servicio de Nefrología y Trasplante Renal. Director del Instituto de Nefrología
y Urología. Hospital Clínic de Barcelona
ÍNDICE DE ABREVIATURAS........................................................................ 7
PRESENTACIÓN...................................................................................... 15
PRUEBAS FUNCIONALES
PRUEBA DE CONCENTRACIÓN ............................................................... 59
PRUEBA DE PERFUSIÓN SALINA ............................................................. 65
PERFUSIÓN INTRAVENOSA DE CALCITRIOL O PARICALCITOL
EN PACIENTES PREDIÁLISIS ................................................................... 69
NEFROLOGÍA CLÍNICA
HEMATURIA .......................................................................................... 75
EDEMAS EN EL SÍNDROME NEFRÓTICO .................................................. 81
BIOPSIA RENAL ..................................................................................... 91
SÍNDROME NEFRÓTICO IDIOPÁTICO DEL ADULTO ................................... 99
NEFROPATÍA MEMBRANOSA ................................................................ 107
NEFROPATÍA IgA .................................................................................. 115
GLOMERULONEFRITIS MEMBRANOPROLIFERATIVA
(IDIOPÁTICA Y ASOCIADA AL VIRUS DE LA HEPATITIS C) ........................ 123
GLOMERULONEFRITIS RÁPIDAMENTE PROGRESIVA
Y VASCULITIS ANCA POSITIVAS ............................................................ 129
NEFROPATÍA LÚPICA ............................................................................ 149
BOLUS DE CICLOFOSFAMIDA ............................................................... 163
INSUFICIENCIA RENAL AGUDA .............................................................. 169
INSUFICIENCIA RENAL Y EXPLORACIONES CON CONTRASTE ................. 183
HEMOFILTRACIÓN, HEMODIAFILTRACIÓN Y HEMODIÁLISIS
CONTINUA EN EL PACIENTE CRÍTICO .................................................... 193
RECAMBIO PLASMÁTICO ..................................................................... 207
RECAMBIO PLASMÁTICO EN EL MIELOMA MÚLTIPLE ............................ 219
PIELONEFRITIS AGUDA ........................................................................ 225
ACIDOSIS TUBULAR RENAL .................................................................. 231
LITIASIS RENAL ................................................................................... 237
UNIDAD DE ENFERMEDAD RENAL CRÓNICA AVANZADA ........................ 251
HIPERTENSIÓN ARTERIAL
CRISIS HIPERTENSIVA .......................................................................... 261
ESTENOSIS DE LA ARTERIA RENAL ....................................................... 275
HIPERTENSIÓN DE ORIGEN SUPRARRENAL ........................................... 283
DIÁLISIS
HEMODIÁLISIS. PAUTA DE INICIO Y SEGUIMIENTO DE LOS PACIENTES ... 295
HEMODIÁLISIS. DIÁLISIS ADECUADA Y MÉTODOS PARA MEDIRLA .......... 305
BACTERIEMIA RELACIONADA CON CATÉTER EN PACIENTES
CON INSUFICIENCIA RENAL CRÓNICA EN HEMODIÁLISIS ....................... 315
DISFUNCIÓN DEL ACCESO VASCULAR. TRATAMIENTO
FIBRINOLÍTICO Y ANTIAGREGANTE ....................................................... 323
FIEBRE EN HEMODIÁLISIS .................................................................... 331
HEMORRAGIA EN LA ENFERMEDAD RENAL CRÓNICA ............................ 339
PERICARDITIS URÉMICA ....................................................................... 349
ANEMIA EN LA ENFERMEDAD RENAL CRÓNICA Y DIÁLISIS .................... 353
ALTERACIONES DEL METABOLISMO ÓSEO-MINERAL
EN LA ENFERMEDAD RENAL CRÓNICA ................................................. 371
PARADA CARDIORRESPIRATORIA EN LA UNIDAD DE DIÁLISIS ................ 389
DIÁLISIS PERITONEAL .......................................................................... 405
TRASPLANTE RENAL
TRASPLANTE RENAL: MANEJO CLÍNICO ............................................... 415
INMUNOSUPRESIÓN EN EL TRASPLANTE RENAL ................................... 457
TRASPLANTE DE RIÑÓN Y PÁNCREAS .................................................. 465
TRASPLANTE HEPÁTICO Y RENAL ........................................................ 473
TRASPLANTE CARDÍACO Y RENAL ........................................................ 485
TRASPLANTE RENAL EN PACIENTES VIH POSITIVOS .............................. 497
PRUEBAS DE IMAGEN EN EL TRASPLANTE RENAL (ESTUDIO PREVIO) .... 513
PRUEBAS DE IMAGEN EN EL TRASPLANTE RENAL (MONITORIZACIÓN).... 519
PRUEBAS DE IMAGEN EN EL TRASPLANTE RENAL DE DONANTE VIVO .... 525
PRUEBAS DE IMAGEN POSTRASPLANTE DE PÁNCREAS ........................ 537
EMBOLIZACIÓN DEL INJERTO RENAL ................................................... 541
TRASPLANTE RENAL: INFECCIÓN POR CITOMEGALOVIRUS .................... 543
TRASPLANTE RENAL: DIABETES MELLITUS ........................................... 553
TRASPLANTE RENAL: HIPERTENSIÓN ARTERIAL .................................... 561
TRASPLANTE RENAL: DISLIPEMIA ........................................................ 573
Uf: ultrafiltración
UPP: úlceras por presión
UCIAS: servicio de urgencias
UVA: radiación ultravioleta A
DEFINICIÓN
ETIOLOGÍA
TRATAMIENTO
BIBLIOGRAFÍA
ANEXOS
DEFINICIÓN
Descenso de la concentración plasmática de Na+ por debajo de 135 mEq/l.
Distinguimos tres variedades clínicas:
• Tipo I: hiponatremia con hipervolemia (dilucional).
• Tipo II: hiponatremia vera con hipovolemia.
• Tipo III: hiponatremia vera con normovolemia.
Conceptos fisiopatológicos
1. El Na+ con los aniones acompañantes, principalmente Cl- y
HCO3-, es el determinante del 86 % de la osmolaridad ex-
tracelular, con unos valores normales de 286-296 mOsm/kg.
El principal condicionante de la concentración de sodio en el
plasma es el contenido de agua en el plasma.
2. Ante un descenso de la osmolaridad plasmática (hiponatremia),
se produce un edema cerebral (el encéfalo no puede aumentar
más que un 8 % debido a la rigidez del cráneo), que puede
causar un descenso temporalmente limitado del flujo sanguíneo
cerebral. En respuesta, el cerebro pierde electrolitos (Na+ y Cl-
desde el espacio intersticial, en cuestión de minutos, y K+ desde
el espacio intracelular, en 2-3 h) y fabrica osmoles orgánicos
intracelulares que también salen de la célula (fosfocreatina,
glutamato, taurina, myo-inositol y glutamina)1 que, a través del
líquido cefalorraquídeo, van a parar a la circulación general.
3. Los cambios adaptativos son casi completos después de 48 h
de hiponatremia mantenida. En cambio, una vez corregida la
osmolaridad, ni los niveles de electrolitos ni los de los osmoles
orgánicos cerebrales (la readaptación se hace por activación
de los transportes de membrana) se normalizan hasta el quin-
to día de haber corregido el trastorno.
4. De esto se deriva que la hiponatremia es más grave cuanto más
aguda e intensa es (puede provocar lesiones cerebrales irreversi-
bles) y que su corrección (si ha durado más de 48 h) ha de ser lenta.
Criterios diagnósticos
De hiponatremia: la sintomatología clínica depende tanto de la grave-
dad como de la rapidez de instauración de la hiponatremia.
• Hiponatremia discreta (130-134 mEq/l): normalmente asintomática.
• Hiponatremia moderada (por debajo de 125-129 mEq/l): náuseas y
malestar, calambres y debilidad muscular.
• Hiponatremia grave (por debajo de 115-124 mEq/l): cefaleas, letargo,
alteraciones del nivel de conciencia, confusión y alucinaciones.
• Si a la gravedad se le añade rapidez de instauración (menos de 48 h):
convulsiones, agitación psicomotriz, hiporreflexia tendinosa y coma, incon-
tinencia urinaria o fecal, insuficiencia respiratoria y muerte del paciente.
Confirmación diagnóstica: ionograma plasmático.
Hiponatremia 19
De hipervolemia (dilucional):
• Edemas o aumento de peso.
De hipovolemia (deshidratación): sequedad de piel y de mucosas, sig-
no del pliegue, taquicardia con pulso débil, hipotensión ortostática, oligoanu-
ria en el caso de pérdidas extrarrenales, obnubilación, shock y coma en los
casos extremos. Tienen un valor relativo el descenso del hematocrito y de la
concentración plasmática de creatinina.
Con normovolemia: el síndrome de secreción inadecuada de hormona
antidiurética (SIADH) se debe sospechar principalmente ante una hipona-
tremia con osmolaridad plasmática < 280 mOsm/kg, osmolaridad urinaria
> 100 mOsm/kg, un Na urinario > 30 mEq/l (con dieta normosódica), en un
paciente con criterios de euvolemia y en ausencia de insuficiencia renal,
suprarrenal o tiroidea y sin tratamiento diurético reciente. Como datos
accesorios existe uricemia < 4 mg/dl, BUN < 10 mg/dl, FENa > 1 %, FEBUN
> 55 %1. El diagnóstico se confirma midiendo de forma repetida los niveles
de hormona antidiurética en relación con la osmolaridad del plasma (anexo 1).
Exploraciones complementarias
• Ionograma en plasma y orina.
• Hematocrito.
• Glucosa en plasma y creatinina en plasma y orina (opcional).
• Osmolaridad en plasma y orina (opcional).
ETIOLOGÍA
Hiponatremia dilucional
Por exceso de agua corporal total o de LEC superior al exceso de sodio (ICC,
cirrosis hepática, insuficiencia renal aguda y crónica, y síndrome nefrótico).
TRATAMIENTO
El tratamiento de la hiponatremia dependerá de la causa desencade-
nante, del grado de hiponatremia, y de la intensidad de los signos y síntomas
relacionados con ella. Teniendo en cuenta los conceptos fisiológicos expues-
tos, resulta muy importante la velocidad de corrección.
La velocidad de corrección de la hiponatremia requiere controlar:
Hiponatremia asintomática
1. Dilucional. Se debe tratar la causa original del exceso de agua (ede-
mas) con restricción hidrosalina y diuréticos.
2. Hiponatremia vera con hipovolemia. Se debe tratar la enfermedad de
base y, si el paciente sigue dieta hiposódica, debe normalizarla e incluso
hacerla hipersódica, con la administración de sellos de ClNa por vía oral,
hasta unos 20 g/día (1 g de ClNa = 17 mEq de Na+ y 17 mEq de Cl-). Si
la concentración plasmática de Na+ es inferior a 125 mEq/l, administra-
remos suero salino isotónico. La cantidad para perfundir, en relación con
el déficit teórico de Na+, la calcularemos mediante la siguiente fórmula:
mEq de Na+ a perfundir = (140 – Na+ plasmático actual) x
(agua teórica total*)
*Agua teórica total = peso teórico x 0,6 (o 0,5 para mujeres o varones de edad
avanzada, o 0,45 para mujeres de edad avanzada)2.
BIBLIOGRAFÍA
1. Reynolds RM, Padfield PL, Seckl JR. Disorders of sodium balance.
BMJ 2006;332:702-5.
2. Adrogué HJ, Madias NE. Hyponatremia. N Engl J Med 2000;342:1581-
9.
3. Ellison DH, Berl T. The syndrome of innappropiates antidiuresis. N
Engl J Med 2007;356:2064-72.
4. Elhassan EA, Schrier RW. Hyponatremia: diagnosis, complications,
and management including V2 receptor antagonista. Curr Opin
Nephrol Hypertens 2011;20:161-8.
5. Goldszmidt MA, Iliescu EA. DDAVP to prevent rapid correction in
hyponatremia. Clin Nephrol 2000;53:226-9.
ANEXOS
Anexo 1. Nomograma
Etiqueta del enfermo
Nomograma AVP/Osmolalidad
10
SIADH
AVP (pg/ml)
4 Normales
Diabetes
2
insípida
0
260 270 280 290 300 310 320
Osmolalidad (mOsm/kg)
SIADH: síndrome de secreción inadecuada de hormona antidiurética.
24 ALTERACIONES ELECTROLITOS Y ACIDOBASE
DEFINICIÓN
CRITERIOS DIAGNÓSTICOS
EXPLORACIONES COMPLEMENTARIAS
ETIOLOGÍA
TRATAMIENTO
BIBLIOGRAFÍA
DEFINICIÓN
Aumento de la concentración plasmática de Na+ ultrapasando los 150 mEq/l.
Distinguimos dos formas clínicas:
• Tipo I: hipernatremia con deshidratación (hipovolemia).
• Tipo II: hipernatremia sin deshidratación.
Conceptos fisiopatológicos
1. Las pérdidas hídricas (normales o no) son siempre por natu-
raleza hipotónicas (respecto al sodio).
2. Esto comportaría siempre un aumento de la natremia, si no
fuese porque solo con un aumento del 1-2 % de la osmolaridad
plasmática (natremia) es suficiente para estimular el centro de
la sed (a través de los osmorreceptores). Por tanto, tan solo en
ciertas circunstancias, como las alteraciones hipotalámicas del
centro de la sed o la no disponibilidad o imposibilidad de be-
ber (coma, náuseas, vómitos, trastornos de la deglución, etc.),
aparece hipernatremia.
3. La población más predispuesta a desarrollar hipernatremia
son los niños pequeños, los ancianos o los muy enfermos.
4. El aumento de la osmolaridad extracelular provoca deshidrata-
ción intracelular (deshidratación cerebral) que puede comportar
roturas vasculares en forma de hemorragia cortical, subaracnoi-
dea, o trombosis de los senos venosos. El cerebro se protege de
la pérdida de agua fabricando osmoles idiogénicos (aminoáci-
dos) en pocos días, los cuales pueden provocar edema cerebral
si la hipernatremia se corrige demasiado rápidamente.
CRITERIOS DIAGNÓSTICOS
Hipernatremia
Signos clínicos de sospecha: alteraciones del sistema nervioso central
por el aumento de osmolaridad plasmática, en forma de sed intensa, anorexia,
náuseas y vómitos, y debilidad muscular; por encima de 158-160 mEq/l pue-
den presentarse irritabilidad, letargo, temblores, ataxia, hiperreflexia ósteo-
tendinosa, espasticidad muscular y convulsiones. Los signos son más in-
tensos cuanto más grave o más aguda sea la hipernatremia, así como con la
preexistencia de demencia o de enfermedad cerebro-vascular.
Confirmación diagnóstica: ionograma plasmático.
Deshidratación
Sequedad de la piel y las mucosas, signo del pliegue, sed, taquicardia
con pulso débil, hipotensión (al principio ortostática), oligoanuria en el caso de
pérdidas extrarrenales, obnubilación, shock y coma en los casos extremos. El
aumento del hematocrito y de la creatinina plasmática tiene un valor relativo.
Hipernatremia 27
EXPLORACIONES COMPLEMENTARIAS
• Ionograma en plasma y orina.
• Hematocrito.
• Glucosa y creatinina plasmáticas.
ETIOLOGÍA
Hipernatremia con deshidratación (hipovolemia)
• Ingesta acuosa inferior a las necesidades (pérdidas insensibles).
• Pérdidas extrarrenales de agua (Na+ urinario inferior a 10-30 mEq/l
y orina hipertónica), en situaciones tales como vómitos, diarreas o
pérdidas cutáneas por sudoración excesiva.
• Pérdidas renales de agua (Na+ urinario superior a 20-30 mEq/l y
orina hipotónica), como sucede en la diuresis osmótica.
TRATAMIENTO
Hipernatremia con deshidratación (hipovolemia)
En primer lugar, se ha de asegurar una buena perfusión tisular y per-
fundir suero salino isotónico hasta conseguir una adecuada presión arterial
y frecuencia cardíaca.
Perfusión de suero glucosado al 5 %, calculando el volumen según el
déficit teórico de agua, con la siguiente fórmula:
28 ALTERACIONES ELECTROLITOS Y ACIDOBASE
Déficit de agua (en litros) = (agua teórica total) – (agua actual total)
Agua teórica total = peso teórico x 0,6
140 x agua teórica total
Agua actual total =
Na+ plasmático del paciente
BIBLIOGRAFÍA
1. Reynolds RM, Padfield PL, Seckl JR. Disorders of sodium balance.
BMJ 2006;332:702-5.
HIPOPOTASEMIA
ALTERACIONES ELECTROLITOS Y ACIDOBASE
ÍNDICE
DEFINICIÓN
CLÍNICA
ETIOLOGÍA
TRATAMIENTO
BIBLIOGRAFÍA
La concentración plasmática normal del potasio oscila entre 3,5 y 4,5 mEq/l.
Varía según el pH de la sangre, y aumenta con la acidosis y disminuye con la
alcalosis. De forma convencional expresaremos la concentración plasmática
de potasio con el símbolo K+.
DEFINICIÓN
Se define la hipopotasemia como el hallazgo de un K+ inferior a 3,5 mEq/l.
Conceptos fisiopatológicos
1. El K+ sérico es 0,4 mEq/l más alto que el plasmático.
2. El K+ en el líquido gástrico y el sudor es de unos 10 mEq/l.
Por tanto, la hipopotasemia de los vómitos intensos es debida
a pérdidas renales por la alcalosis metabólica asociada. Por
el contrario, las pérdidas por el colon pueden ser importan-
tes (los excrementos contienen 80-90 mEq/l de K+) y esta
secreción aumenta en presencia de mineralocorticoides y
glucocorticoides.
3. La alcalosis (respiratoria y metabólica) hace entrar K+ den-
tro de las células, disminuyendo la concentración de K+ en
0,3 mEq/l por cada 0,1 unidades de aumento del pH.
4. El anión HCO3- hace entrar K+ en el interior de las células, aunque
la hiperbicarbonatemia no comporte alcalosis; por cada aumento
de un mEq de HCO3- disminuye en 0,13 mEq/l la potasemia.
5. Sin alcalosis, un descenso del K+ de 3,5 a 3 mEq/l equivale
a un déficit de 150-200 mEq, y de 3 a 2 mEq/l un déficit
adicional de 200-400 mEq más. Un K+ < 2 mEq/l representa
un déficit de 1000 mEq. En promedio, el K+ baja 0,3 mEq/l
por cada 100 mEq de reducción del potasio total.
6. Un gramo de KCl = 13,3 mEq de K+ y 13,3 mEq de Cl-.
CLÍNICA
Generalmente aparece cuando el K+ es inferior a 3 mEq/l.
Manifestaciones cardiológicas: predisposición a la intoxicación digitá-
lica (por aumento de la sensibilidad y de los niveles plasmáticos si hay un
descenso del aclaramiento renal), cambios en el electrocardiograma (ECG)
(aplanamiento o inversión de la onda T, onda U prominente y pseudo-QT
alargado) y arritmias (extrasístoles auriculares y ventriculares). El riesgo de
arritmia es mayor si el enfermo presenta enfermedad cardiovascular (HVI,
isquemia miocárdica, etc.) o el K+ baja de 2,5 mEq/l.
Manifestaciones neuromusculares: astenia, debilidad muscular, pareste-
sias, hiporreflexia y, en casos extremos (K+ < 2,5 mEq/l), tetania, parálisis flácida
(incluida parálisis respiratoria), estupor y rabdomiolisis (insuficiencia renal aguda).
Hipopotasemia 31
Otras: náuseas, estreñimiento e íleo paralítico (K+ < 2,5 mEq/l), alcalosis
metabólica (K+ < 2 mEq/l), disfunción tubular renal (poliuria en hipopotasemia
crónica), predisposición a la encefalopatía hepática (por aumento de la produc-
ción renal de amonio) e hiperglucemia (por inhibición de la secreción de insulina).
Exploraciones complementarias
Obligatorias:
• Ionograma en plasma.
• Glucemia.
• Creatinina.
• Equilibrio ácido-base.
Opcionales:
• Calcemia.
• Ionograma en orina.
• Creatinina en orina.
ETIOLOGÍA
Entrada de potasio en las células
Alcalosis, insulina, agonistas beta-adrenérgicos (broncodilatadores),
proliferación celular (leucemia), intoxicación con sales solubles de bario (no
contrastes iodados) o de cesio1, dosis altas de teofilina o cafeína (inhibidores
de la fosfodiesterasa), intoxicación por verapamilo, cloroquina, riperidona y
quetiapina1, parálisis periódica hipopotasémica (herencia autosómica domi-
nante) y algunas formas raras de tirotoxicosis1.
Pérdidas urinarias (K+ en orina superior a 20 mEq/24 h*; FEK > 2 %)
Vómitos o aspiración nasogástrica, tratamiento con diuréticos tiacídicos o
del asa (sobre todo sin restricción sódica), diuresis osmótica (diabetes, admi-
nistración de manitol), diuresis posobstructiva, disfunción tubular renal (fase
diurética de la necrosis tubular aguda, acidosis tubular renal tipo I y II, síndro-
me de Gitelman, Bartter, AME, etc.), síndrome de Cushing (secreción ectópica
de ACTH), hipermineralocorticismo iatrogénico (por absorción tópica, masti-
cadores de tabaco, ingesta de gominolas), hiperaldosteronismos primarios y
secundarios (cirrosis, insuficiencia cardíaca congestiva, síndrome nefrótico,
deshidratación, hipertensión arterial maligna, etc.), tratamientos con cisplatino,
aminoglucósidos, foscarnet, anfotericina B, hipomagnesemia1, etc.
Pérdidas cutáneas
Quemaduras extensas, ejercicio físico intenso en ambientes muy cálidos
y algunos enfermos con fibrosis quística.
32 ALTERACIONES ELECTROLITOS Y ACIDOBASE
TRATAMIENTO
Se debe tener presente que, para pacientes que solo reciban alimenta-
ción por vía parenteral y sin oliguria, insuficiencia renal u otras contraindica-
ciones, las necesidades mínimas diarias de potasio son de 20-40 mEq. Ante
un enfermo con déficit de potasio se debe decidir el tipo de sal potásica, la
vía de administración, la cantidad y la velocidad de administración.
Específico de la hipopotasemia
1. Tipo de sal potásica. Si el paciente presenta además alcalosis me-
tabólica, la sal más indicada es el cloruro potásico. Esto es así por-
que con ella se corrigen todas las formas de déficit de potasio. Sales
potásicas no cloruradas (gluconato, aspartato, ascorbato, citrato,
acetato, bicarbonato, etc.) son poco eficientes, ya que al eliminarse
por orina el anión arrastra también potasio, excepto cuando la hipo-
potasemia se asocia a la acidosis metabólica.
2. Vía de administración. Siempre que se pueda, se debe utilizar la vía oral.
La vía intravenosa se empleará cuando la depleción sea grave, sintomática
(requiere rapidez) o haya intolerancia o imposibilidad a la medicación oral.
• Oral: administración de cápsulas de KCl (Potasion 600®), que, al
ser microcapsulado, se dispersan por la mucosa, son de disolu-
ción lenta, liberan el KCl lentamente, independientemente del pH
y, por todo ello, tienen un bajo riesgo de ulceración de la mucosa.
Cada cápsula contiene 600 mg (8 mEq de K+ y 8 mEq de Cl-).
Si no hay alcalosis asociada, se puede utilizar el potasio-ascorbato
-aspartato (Boi K aspártico®), que contiene 25 mEq de K+ por
comprimido. El potasio-ascorbato (Boi K®) solo contiene 10 mEq
de K+ por comprimido. Con la administración de alimentos ricos
en K+, como este ion está en forma de fosfatos, no corregiremos
las hipopotasemias asociadas a un déficit de cloro.
• Intravenosa: requiere vigilancia cardíaca. Utilizaremos ampollas de
KCl (1 vial = 10 mEq de potasio), a poder ser disueltas en suero sali-
no isotónico, excepto en pacientes con hipertensión arterial o insufi-
ciencia cardíaca, en los que lo haremos con suero glucosado al 5 %.
3. Cantidad y velocidad.
• Si el K+ está entre 3-3,5 mEq/l y el ECG es normal, se adminis-
trarán 40-100 mEq de potasio por vía oral (5-12 cápsulas de KCl/
día en 2-3 tomas).
• Si el K+ es superior a 2,5 mEq/l y el ECG es normal, perfundire-
mos el potasio a una velocidad no superior a 10 mEq/h, no ultra-
Hipopotasemia 33
BIBLIOGRAFÍA
1. Unwin RJ, Luft FC, Shirley DG. Pathophysology and management of
hypokalemia: a clinical perspective. Nat Rev Nephrol 2011;7:75-84.
2. Gennari FJ. Hypokalemia. N Engl J Med 1998;339:451-8.
HIPERPOTASEMIA
ALTERACIONES ELECTROLITOS Y ACIDOBASE
ÍNDICE
DEFINICIÓN
ETIOLOGÍA
TRATAMIENTO
BIBLIOGRAFÍA
DEFINICIÓN
Cuando el K+ es superior a 5 mEq/l.
Conceptos fisiopatológicos
1. El 90 % del K+ corporal está dentro de las células (4200 mEq
a una concentración de 150 mEq/l). El 10 % está en el espacio
extracelular (solo 56 mEq, a una concentración de 4 mEq/l). Los
principales factores que hacen salir K+ del interior de las células
son: la destrucción de estas, la acidosis aguda y la hiperosmolari-
dad extracelular (por ejemplo, la hiperglucemia).
2. La acidosis que hace salir K+ es la debida a los ácidos inorgá-
nicos, mientras que los ácidos orgánicos (láctico, acetoacético,
etc.), al penetrar fácilmente por la membrana celular, apenas
hacen salir K+. En una posición intermedia está la acidosis res-
piratoria aguda.
3. Por ácidos inorgánicos: aumenta en 0,6 mEq/l la potasemia
por cada 0,1 unidades de descenso del pH. En la acidosis
respiratoria aguda el aumento es de 0,1 mEq/l por cada 0,1
unidades de pH.
4. El aumento del K+ sérico por hiperosmolaridad es de 0,6 mEq/l
por cada aumento de 10 mOsm/kg. Una vez hechas estas correc-
ciones, cada mEq/l por encima de la normalidad representa un
exceso de 200 mEq de K+ corporal.
5. La dieta normal aporta unos 80 (40-120) mEq/día.
Clínica
• Puede cursar de forma asintomática.
• Puede provocar manifestaciones clínicas parecidas a las de la hipopota-
semia (parestesias, debilidad, arreflexia, parálisis muscular e intestinal).
• Las manifestaciones cardíacas son las más graves, las que indican
gravedad y urgencia en el tratamiento y, normalmente, preceden a
las anteriores. Son infrecuentes con un K+ inferior a 6,5 mEq/l. Inclu-
yen bradicardia, hipotensión arterial, disritmias ventriculares y paro
cardíaco. Las alteraciones características del electrocardiograma
(ECG) son: ondas T puntiagudas, depresión del segmento ST, dismi-
nución del voltaje de la onda R, PR alargado, disminución o ausencia
de la onda P y ensanchamiento del complejo QRS.
Exploraciones complementarias
Obligatorias:
• Ionograma en sangre.
• Equilibrio ácido-base.
• ECG (sobre todo ante kaliemias ≥ 6,5 mEq/l).
• Glucemia.
• Hemograma.
• Creatinina en plasma.
Hiperpotasemia 37
Opcionales:
• Calcemia.
• Ionograma en orina.
ETIOLOGÍA
Hiperpotasemia ficticia
Muestra de sangre hemolizada, trombocitosis (> 106/ml), leucocitosis
(> 105/ml), aplicación excesivamente mantenida de smark al extraer la san-
gre (puede aumentar la potasemia 0,5-1 mEq/l). En todas ellas el ECG es
normal.
TRATAMIENTO
Escoger un determinado tratamiento depende de la situación clínica, del
K+ y de la presencia o no de alteraciones en el ECG.
• Las resinas cálcicas (Sorbisterit®), por vía oral, extraen 0,7 mEq de
K+ y añaden 72,18 mg de calcio por gramo de resina administrada.
La dosis es de unos 15-60 g cada 6-8 horas, respectivamente. En
este caso se debe vigilar la calcemia. Por enema se pueden adminis-
trar dosis de 30-50 g, reteniéndolas unos 30 a 60 min (Foley).
2. Controles periódicos del ionograma, el primero a las 4 horas de
haber iniciado el tratamiento y, posteriormente, cada 12-24 horas,
hasta la normalización del K+.
3. Disminución de la ingesta de potasio, con una dieta pobre en frutas
y verduras.
4. Se pueden administrar diuréticos del asa para aumentar las pérdi-
das urinarias.
BIBLIOGRAFÍA
1. Evans KJ, Greenberg A. Hyperkalemia: a review. J Intensive Care
Med 2005;20:272-90.
HIPOCALCEMIA
ALTERACIONES ELECTROLITOS Y ACIDOBASE
ÍNDICE
DEFINICIÓN
ETIOLOGÍA
DIAGNÓSTICO
TRATAMIENTO
DEFINICIÓN
Hipocalcemia: cuando la cifra de calcemia (Ca) corregida (según proteínas)
es inferior a 8 mg/dl en plasma o bien cuando el calcio iónico (Ca++) es inferior
a 1 mmol/l (valor de referencia, Ca++ 1,05-1,25 mmol/l o 4,2-5 mg/dl). Hay que
tener en cuenta que, en caso de hipoalbuminemia, el Ca++ puede ser normal y
el total bajo. Y, en caso de alcalosis, el Ca++ puede ser bajo y la calcemia total
normal.
Conceptos fisiopatológicos
1. El calcio sérico total (Ca) es la suma del calcio libre (iónico,
Ca++) (47 %), del calcio unido a proteínas (albúmina en un
75 % y globulinas) (40 %) y del calcio formando otros com-
plejos (citrato, sulfato, fosfato) (13 %). Por tanto, el 60 % del
calcio del líquido extracelular es ultrafiltrable.
2. El Ca++ es el único fisiológicamente activo y puede variar
independientemente de la calcemia. La alcalemia lo dismi-
nuye (al aumentar la unión a las proteínas) y la acidemia
lo aumenta. Como orientación, la concentración de calcio
iónico aumenta 0,2 mg/dl (0,05 mmol/l) por cada 0,1 de
descenso del pH. Debido a que no hay ningún algoritmo
sencillo para calcular el Ca++ según el pH y que la relación
anterior está influida por múltiples factores, se aconseja
medir siempre que se pueda el Ca++ directamente.
3. Cada 10 g/l de variación en la albúmina sérica (por encima o
por debajo de 40 g/l) comporta una variación de 0,8 mg/dl de la
calcemia. Cada 10 g/l de variación en las globulinas comporta
una variación también paralela de 0,16 mg/dl de la calcemia.
Poco calcio se une a las inmunoglobulinas.
4. La hipocalcemia de la IR, al asociarse a la acidosis, en general
no modifica el Ca++.
ETIOLOGÍA
Las causas más frecuentes de hipocalcemia son:
• Alcalosis (metabólica o respiratoria), al disminuir el Ca++ (único
sintomático).
• Hipoalbuminemia (generalmente asintomática).
• Hipoparatiroidismo (poscirugía regional, autoinmune, por infiltra-
ción, idiopático, familiar o esporádico), pseudohipoparatiroidismo
tipo I y II (resistencia periférica a la hormona paratiroidea [PTH]).
• Hipomagnesiemia (< 1 mg/dl o 0,8 mEq/l) por ingesta inadecua-
da, diuréticos, hiperalimentación, esteatorrea, diarrea, alcoholis-
mo crónico y nefrotoxicidad por aminoglucósidos o cisplatino.
• Falta de vitamina D o de sus metabolitos por desnutrición, malab-
sorción intestinal, insuficiencia hepática, fármacos (fenobarbital,
Hipocalcemia 43
DIAGNÓSTICO
Diagnóstico de sospecha
1. Por criterios clínicos:
• Parestesias peribucales.
• Tetania.
• Espasmos carpo-pedales.
• Irritabilidad, confusión, temblores, demencia y psicosis.
• Hipotensión arterial, bradicardia.
• Espasmos laríngeos, broncoespasmos.
• Signos de Schvosteck y Trousseau positivos.
La sintomatología no depende solo del grado de hipocalcemia, sino
también de los niveles de Ca++. El umbral de aparición de la clínica
depende del pH y de si hay, a su vez, hipomagnesiemia, hipopotasemia
o hiponatremia.
2. Por pruebas complementarias:
• Electrocardiograma: intervalo QT alargado, arritmia.
• Equilibrio ácido-base: alcalosis (metabólica o respiratoria).
Diagnóstico de confirmación
• Determinación de la calcemia y sobre todo del Ca++.
• Determinaciones complementarias necesarias: albúmina, fosforemia,
magnesiemia, creatinina plasmática, fosfatasas alcalinas, PTHI y me-
tabolitos vitamina D.
TRATAMIENTO
Hipocalcemia sintomática
En general, una hipocalcemia sintomática o una calcemia total corregida
por la albúmina inferior o igual a 7,5 mg/dl se debe tratar inicialmente con
calcio parenteral.
1. La hipocalcemia aguda sintomática es una urgencia médica. Si hay
alcalosis (metabólica o respiratoria), esta se debe corregir. Adminis-
trar 10-20 ml de gluconato cálcico al 10 %, en 10-15 min. Para
ser exactos, 15 mg/kg de peso de calcio elemento en 10-15 min.
2. Seguir con la perfusión de 15 mg/kg/4-6 h de calcio elemento (1 g/4-6 h
en un enfermo de 70 kg) equivalente a 10 viales de gluconato cálcico al
44 ALTERACIONES ELECTROLITOS Y ACIDOBASE
DEFINICIÓN
ETIOLOGÍA
DIAGNÓSTICO
TRATAMIENTO
PROCEDIMIENTO
BIBLIOGRAFÍA
DEFINICIÓN
Hablaremos de hipercalcemia cuando las cifras de calcemia (Ca) corre-
gida (según proteínas) sean superiores a 10,5 mg/dl o bien cuando el calcio
iónico (Ca++) sea superior a 1,2 mmol/l.
Conceptos fisiopatológicos
1. El calcio sérico total (Ca) es la suma del calcio libre (iónico,
Ca++) (47 %), del calcio unido a proteínas (albúmina en un
75 % y globulinas) (40 %) y del calcio formando otros com-
plejos (citrato, sulfato, fosfato) (13 %).
2. El Ca++ es el único fisiológicamente activo y puede variar
independientemente de la calcemia. La alcalemia lo dismi-
nuye (al aumentar la unión a las proteínas) y la acidemia lo
aumenta. Como orientación, una variación de 0,1 en el pH
puede hacer cambiar el Ca++ en 0,5 mmol/l.
3. Cada 10 g/l de variación en la albúmina sérica (por encima o
por debajo de 40 g/l) comporta otra de 0,8 mg/dl del Ca++.
Cada 10 g/l de variación en las globulinas comporta también
una variación de 0,16 mg/dl de la calcemia. Poco calcio se
une a las inmunoglobulinas.
4. Debido a que no hay ningún algoritmo sencillo para calcular
el Ca++ según el pH y que la relación anterior está influida por
múltiples factores, se aconseja medir, siempre que se pueda,
el Ca++ directamente.
ETIOLOGÍA
Las neoplasias y el hiperparatiroidismo primario constituyen el 90 % de
los casos. Las principales causan son las siguientes.
Miscelánea
• Ingesta crónica de litio.
• Diuréticos tiacídicos.
• Feocromocitoma.
• Insuficiencia adrenal (Addison).
• Fase de recuperación de insuficiencia renal aguda por rabdomiolisis.
• Toxicidad por teofilina.
• Hipercalcemia hipercalciúrica familiar, síndrome VIP, periostitis,
osteomalacia, deshidratación con hiperproteinemia.
• Inmovilización prolongada.
DIAGNÓSTICO
De sospecha
1. Por criterios clínicos (Ca > 11 mg/dl):
• Trastornos neuromusculares: obnubilación (Ca > 15 mg/dl), apa-
tía, confusión, coma, debilidad muscular, mialgias, hipotonía.
• Trastornos gastrointestinales: anorexia, náuseas, vómitos, consti-
pación, historia de ulcus y/o pancreatitis recidivantes.
• Trastornos nefrourológicos: litiasis renal.
• Trastornos metabólicos: poliuria, polidipsia, deshidratación.
• Trastornos cardiovasculares: hiper/hipotensión arterial, taquicardia.
• Trastornos dermatológicos: prurito, conjuntivitis, calcificaciones
metastásicas.
2. Por exploraciones complementarias:
• Alcalosis metabólica asociada a la liberación de tampones
óseos.
• Cambios en el electrocardiograma (QT corto, cambios del ST).
• Insuficiencia renal de causa desconocida.
Confirmación diagnóstica
Determinación de la calcemia y del Ca++.
TRATAMIENTO
Solo hay que tratar de urgencia:
1. Calcemias corregidas superiores a 12 mg/dl, o iónicas superiores
a 1,7 mmol/l. Las hipercalcemias entre 11 y 12 mg/dl se tratan solo
con hidratación oral e ingesta alta de sodio en la dieta.
2. Hipercalcemias sintomáticas con datos clínicos atribuibles a
ellas mismas. Las hipercalcemias > 14 mg/dl junto con síntomas
neurológicos agudos, insuficiencia renal aguda o síntomas car-
diovasculares constituyen la denominada crisis hipercalcémica
y es una verdadera urgencia médica que requiere tratamiento
inmediato.
48 ALTERACIONES ELECTROLITOS Y ACIDOBASE
PROCEDIMIENTO
1. Colocación de un catéter de PVC y una sonda vesical permanente
con urinómetro.
2. Expansión del volumen plasmático: suero fisiológico. Iniciar con
200-300 ml/h para conseguir un balance positivo de unos 2 l las
primeras 24 horas y posteriormente ajustar la perfusión para conse-
guir una diuresis de 100-150 ml/h. La PVC no debe sobrepasar los
10-12 cm de agua. En ausencia de insuficiencia renal o cardíaca,
los diuréticos del asa (furosemida) no están recomendados debi-
do a sus complicaciones potenciales (depleción de volumen, hipopo-
tasemia, etc.) y a la disponibilidad de fármacos realmente eficaces,
como los bisfosfonatos.
3. Si a las 12 horas no hay una reducción significativa de la calcemia (des-
censo igual o superior a 1 mg/dl) o una mejoría del paciente, administra-
remos calcitonina, 4-8 UI/kg/6-12 horas. La calcitonina es eficaz aun-
que haya insuficiencia renal. Con las rutinas anteriores (solución salina
más calcitonina) se controla la calcemia en 12-48 horas.
4. Los bisfosfonatos son análogos estructuralmente a los pirofosfatos
que forman la estructura mineral del hueso e inhiben la reabsorción
ósea y la función osteoclástica. La absorción de los bisfosfonatos
por vía oral es muy baja, y por tanto para el tratamiento de la hiper-
calcemia solo se debe usar la vía intravenosa. No se metabolizan y
se eliminan por el riñón, por lo que deberemos utilizar dosis bajas
en caso de insuficiencia renal. Serán efectivos a los 2-4 días de su
administración y el efecto dura 2-4 semanas:
BIBLIOGRAFÍA
1. Glass AR, Cerletty JM, Elliot W, Lemann J Jr, Gray RW, Eli C. Ketoco-
nazole reduces elevated serum levels of 1,25-dihydroxyvitamin D in
hypercalcemic sarcoidosis. J Endocrinol Invest 1990;13:407-13.
2. Chitambar CR. Gallium nitrate revisited. Semin Oncol 2003;30:1-4.
ACIDOSIS METABÓLICA
ALTERACIONES ELECTROLITOS Y ACIDOBASE
ÍNDICE
GENERALIDADES
DEFINICIÓN
ETIOLOGÍA
TRATAMIENTO
GENERALIDADES
El pH sanguíneo normal oscila entre 7,35 y 7,45. Debemos recordar que
para una correcta valoración de las alteraciones del equilibrio ácido-base
(A/B) necesitamos una historia clínica, una gasometría arterial y un ionogra-
ma en sangre y orina. También hay que recordar que en la mayoría de los
casos las alteraciones del equilibrio A/B son mixtas.
DEFINICIÓN
Un pH sanguíneo inferior a 7,35 con disminución del bicarbonato plas-
mático y disminución compensadora de la pCO2.
Conceptos fisiopatológicos
1. El pH arterial proporciona información cualitativa pero no
cuantitativa del estado A/B de los líquidos corporales. Los pro-
tones atraviesan rápidamente las membranas celulares y las
dos terceras partes son taponadas en el espacio intracelular.
2 El HCO3– arterial es 1-3 mEq/l inferior al venoso.
3. En la acidosis metabólica, el descenso de la pCO2 en mmHg (res-
puesta fisiológica) es 1-1,5 veces el descenso del HCO3– en mEq/l.
La máxima compensación tarda unas 6-12 horas. Si la pCO2 es
más baja que la calculada, indica que hay una alcalosis respiratoria
asociada (trastorno mixto). Si la pCO2 del enfermo es más alta que
el valor calculado, hay una acidosis respiratoria asociada.
4. Las acidosis metabólicas por ácidos inorgánicos se asocian
frecuentemente con hiperpotasemia.
5. La corrección rápida de una acidosis del espacio extracelular
no va paralela a la del LCR, responsable del estímulo respira-
torio compensador.
Diagnóstico de confirmación
• Equilibrio A/B con gasometría arterial.
• En los casos en los que la etiología de la acidosis metabólica no es
evidente, es útil el cálculo del anión GAP o intervalo aniónico:
ETIOLOGÍA
Acidosis metabólica con intervalo aniónico aumentado
(normoclorémica)
1. Por aumento de la producción ácida endógena:
• Cetoacidosis (diabética, alcohólica, inanición).
•
Acidosis láctica: convulsiones generalizadas, hipoxia tisular
(shock de cualquier etiología), intoxicación por monóxido de car-
bono, hipoxemia grave, anemia intensa, edema pulmonar grave,
insuficiencia hepática grave, septicemia, pancreatitis aguda, dia-
betes mellitus e intoxicaciones por muchos fármacos (etanol, fen-
formina, metanol, etilenglicol, isoniazida, nitroprusiado, salicilatos,
paracetamol, zidovudina).
2. Ingesta de tóxicos:
• Salicilatos.
• Metanol.
• Etilenglicol.
• Paraldehído.
(Los tres primeros producen también ácido láctico.)
3. Insuficiencia renal (aguda y crónica).
TRATAMIENTO
1. Si el pH es superior a 7,20, solo se debe tratar la enfermedad de
base (ver protocolos correspondientes). Se ha de tratar especial-
mente la hipoxia tisular y las condiciones que la favorecen.
2. Si el pH es inferior a 7,20, además del tratamiento de la enfermedad
correspondiente, hay que aplicar el tratamiento específico de la aci-
dosis (excepto en la cetoacidosis diabética).
3. Si el bicarbonato en plasma es inferior a 10 mEq/l, requiere tratamien-
to intravenoso. Es preferible el uso de soluciones isotónicas. El suero
bicarbonatado 1/6 M contiene 166 mEq/l de HCO3– y 166 mEq/l de
Na+.
54 ALTERACIONES ELECTROLITOS Y ACIDOBASE
DEFINICIÓN
ETIOLOGÍA
TRATAMIENTO
DEFINICIÓN
Un pH sanguíneo superior a 7,45 con aumento del bicarbonato plasmá-
tico e incremento compensador de la pCO2.
Conceptos fisiopatológicos
1. En la alcalosis metabólica, el incremento de la pCO2 (en
mmHg) es de 0,25-1 veces el aumento de la concentración
de HCO3– (en mEq/l). Esta hipoventilación compensadora
está limitada por la posible hipoxemia que puede comportar,
por lo que la pCO2 no sobrepasa los 50-55 mmHg.
2. La alcalosis metabólica se acompaña frecuentemente de hi-
popotasemia y de una mayor afinidad del calcio para con las
proteínas, por lo que disminuye el Ca2+ iónico con una calcemia
total normal.
Diagnóstico de confirmación
Equilibrio ácido/base con gasometría arterial.
Otros datos de laboratorio:
• Descenso del calcio iónico.
• Hipopotasemia (frecuente).
• Hipocloremia (frecuente).
ETIOLOGÍA
Alcalosis con depleción de volumen (hipoclorémica) (Cl–orina < 10 mEq/l)
1. Por pérdidas gastrointestinales:
• Vómitos, aspiración nasogástrica.
• Clorodiarrea congénita, adenoma velloso.
2. Por pérdidas renales:
• Diuréticos (tiazidas, del asa).
• Corrección hipercapnia.
• Síndrome de Cushing.
• Síndrome de Bartter.
2. Otros: exceso de regaliz, tabaco de masticar, ciertas pomadas y
aerosoles, etc.
3. Hipopotasemia grave (< 2 mEq/l).
TRATAMIENTO
1. Iniciar solo con cifras de pH superiores a 7,50. Con cifras inferiores,
solo tratar la enfermedad de base.
2. Depende fundamentalmente de la causa desencadenante:
a. En los casos debidos a depleción de volumen, es suficiente una
rehidratación adecuada con suero fisiológico hasta normalizar
las constantes hemodinámicas y, después, la corrección de la hi-
popotasemia con cloruro potásico (ver protocolo correspondien-
te). Las pérdidas ácidas del estómago se pueden reducir con ci-
metidina, ranitidina, etc. La asociación de diuréticos ahorradores
de potasio puede disminuir la alcalosis debida a otros diuréticos,
en el caso de que estos no se puedan suprimir.
b. En los casos sin depleción de volumen, el cloruro potásico es
la base del tratamiento. En los hipermineralcorticismos se debe
reducir la ingesta de sal y se administrará espironolactona en
dosis de hasta 400 mg/día. En los enfermos con alcalosis grave
(pH superior a 7,55) e insuficiencia cardíaca congestiva, se pue-
de utilizar en un primer momento acetazolamida, 250-500 mg
intravenosos.
PRUEBA DE CONCENTRACIÓN
PRUEBAS FUNCIONALES
ÍNDICE
INTRODUCCIÓN
FUNDAMENTO
NOTAS
PROCEDIMIENTO CLÍNICO
PROCEDIMIENTO DE LABORATORIO
INTRODUCCIÓN
La capacidad de concentrar o diluir la orina se altera por causas tan-
to renales como extrarrenales. La osmolalidad urinaria normal va desde
< 100 a > 1200 mOsm/kg de peso. Una concentración máxima urinaria
de 1200 mOsm/kg permite un buen balance hídrico con tan solo un
aporte hídrico de 0,5 l/día.
FUNDAMENTO
Consta de dos partes: a) deshidratación con dieta seca, y b) administra-
ción de AVP. En la primera parte se ha de diferenciar entre aquellos enfermos
con una poliuria igual o superior a 6 l/día, en los que el período de deshi-
dratación deberá ser de 4-8 horas (prueba corta) evitando la hipotensión,
y aquellos con una diuresis inferior a 6 l/día, en los que el período será
de 12-24 horas. El diagnóstico se establece observando la capacidad de
la neurohipófisis para secretar vasopresina (hormona antidiurética) en res-
puesta a un aumento de la osmolalidad plasmática y la capacidad del riñón
de responder a la AVP, ya sea endógena o exógena.
NOTAS
• Una excreción urinaria elevada de proteínas o glucosa invalidará esta
prueba.
• Si la osmolalidad urinaria de una muestra obtenida en la primera hora
de la mañana es > 750 mOsm/kg, es improbable que la prueba resulte
patológica y, en la mayoría de los casos, no está indicado efectuarla.
• Se han de excluir otras causas de poliuria, como la insuficiencia renal
crónica, la diabetes mellitus, la hipercalcemia y la hipopotasemia.
• La prueba no se puede efectuar si el enfermo ya está deshidratado,
presenta hipotensión o tiene un riesgo elevado de sufrir complicacio-
nes graves, por ejemplo, si tiene una coronariopatía isquémica.
• Si se sospecha una polidipsia primaria (potomanía), se ha de prestar
especial atención a la eliminación de todas las fuentes de ingesta
Prueba de concentración 61
PROCEDIMIENTO CLÍNICO
El paciente ha de estar normohidratado, sin haber fumado en las últimas
12 horas, ya que la nicotina estimula la AVP, y sin haber ingerido alimentos
con alto contenido en sodio el día anterior.
a) Hora de inicio de la dieta seca:
• 24.00 horas del día anterior (prueba larga): enfermos con poliuria
< 6 l/día.
• 8.00 horas del día de la prueba (prueba corta): enfermos con
poliuria > 6 l/día.
b) Antes de iniciar la prueba se ha de determinar:
• Peso, talla, presión arterial, frecuencia cardíaca.
• Osmolalidad, Na+, K+ en plasma y orina.
• AVP en plasma.
c) Si se efectúa la prueba larga, las determinaciones serán a la 2.ª, 4.ª, 6.ª,
8.ª, 9.ª, 10.ª, 11.ª, 12.ª, etc., hora del inicio de la prueba. Si se efectúa
la prueba corta, a la 1.ª, 2.ª, 3.ª, 4.ª, 5.ª, 6.ª, 7.ª, 8.ª, etc., hora del
inicio de la prueba. La AVP plasmática se determinará en condiciones
basales, cada 4 horas y al final del período de deshidratación.
d) La prueba finaliza en cualquiera de las siguientes circunstancias:
• Cuando la osmolalidad urinaria en tres muestras consecutivas de orina
no evidencie ninguna variación o esta sea mínima (< 30 mOsm/kg).
• Cuando el paciente haya perdido > 4 kg de peso (si pesa más
de 70 kg).
• Cuando haya perdido > 3 % del peso (si pesa menos de 60 kg).
• Cuando presente signos o síntomas de hipotensión arterial.
e) Seguidamente se administrarán 1-4 µg de dDAVP (desmopresina)
(Minurin®, 4 µg/ml) por vía subcutánea según el peso:
20-30 kg 1 µg
30-50 kg 2 µg
> 50 kg 4 µg
PROCEDIMIENTO DE LABORATORIO
1. Las determinaciones bioquímicas se efectuarán en el labora-
torio de urgencias (incluida la osmolalidad), previa adverten-
cia al laboratorio de que estamos efectuando una prueba de
concentración.
2. Determinaciones de AVP en plasma: las muestras de sangre
(10 ml) se han de extraer en tubos enfriados a 4 ºC con hepari-
na de litio (tubos H-10), centrifugando la muestra a 4 ºC y con-
gelando el plasma a −25 ºC si no se puede trasladar de forma
inmediata con hielo al laboratorio de hormonología (también se
ha de advertir al laboratorio de que estamos efectuando una
prueba de concentración).
*No varía si la medula es hipotónica y normal después de una dieta rica en sal.
10
SIADH
8
6
AVP (pg/ml)
Normales
2 Diabetes
insipída
0
260 270 280 290 300 310 320
Osmolalidad (mOsm/kg)
PRUEBA DE PERFUSIÓN SALINA
PRUEBAS FUNCIONALES
ÍNDICE
INTRODUCCIÓN
INDICACIÓN
FUNDAMENTO
NOTAS
PROCEDIMIENTO CLÍNICO
INTRODUCCIÓN
Hay un tipo de diabetes insípida (rara) en la que la ADH se estimula con una
osmolalidad de 300 mOsm/kg, en lugar de los 285 mOsm/kg que son lo normal.
Si el centro de la sed está afectado, el enfermo desarrolla una hiper-
natremia esencial o reset osmolal o hipodipsia primaria (lesión hipotalámica
por infiltración histiocitaria, neoplasia, etc.). En estos casos raros hay una
regulación osmótica afectada, y no obstante una regulación volumétrica nor-
mal de la secreción de ADH. El sodio en plasma muestra unas elevaciones
sostenidas, pero fluctuantes, que se corrigen con la administración de AVP,
pero no con la administración de líquidos.
INDICACIÓN
Esta prueba está indicada cuando los resultados de la prueba de
restricción hídrica y de la perfusión de dDAVP no son concluyentes o
cuando se sospecha una deficiencia selectiva de los osmorreceptores.
FUNDAMENTO
La infusión de solución salina hipertónica aumenta la osmolalidad plas-
mática e induce la liberación de vasopresina de la hipófisis posterior en
individuos sanos. En enfermos con DI craneal completa o parcial, se observa
respectivamente una respuesta de vasopresina ausente o deficiente respec-
to a los individuos sanos. Una respuesta similar a los normales se observa
en los enfermos con DI nefrogénica y en la polidipsia primaria (potomanía).
NOTAS
1. Si la osmolalidad obtenida en una muestra de orina de la primera
hora de la mañana es > 750 mOsm/kg, es poco probable que la
prueba sea anormal.
2. Raramente es necesaria, y puede ser peligrosa, en enfermos con
una cardiopatía subyacente. El ingreso hospitalario y la supervisión
médica son imprescindibles, ya que la prueba puede precipitar una
insuficiencia cardíaca.
PROCEDIMIENTO CLÍNICO
1. Excluir otras causas de poliuria: insuficiencia renal aguda, diabetes
mellitus, hipercalcemia e hipopotasemia.
2. Comprobar que el servicio de farmacia dispone de solución salina al 5 %
para infusión endovenosa (1 l). Puede ser necesario avisar previamente.
Prueba de perfusión salina 67
Ejemplo:
Enfermo de 62 kg de peso.
0,05 ml x 62 kg = 3,1 ml/min.
3,1 x 60 = 186 ml/hora (tal y como pone en la bomba IVAC 591).
10
SIADH
8
6
AVP (pg/ml)
Normales
2 Diabetes
insípida
0
260 270 280 290 300 310 320
Osmolalidad (mOsm/kg)
PERFUSIÓN INTRAVENOSA
DE CALCITRIOL O PARICALCITOL
EN PACIENTES PREDIÁLISIS
PRUEBAS FUNCIONALES
ÍNDICE
INTRODUCCIÓN
INDICACIONES
CONTRAINDICACIONES
PROCEDIMIENTO CLÍNICO
BIBLIOGRAFÍA
INTRODUCCIÓN
La estimulación del receptor específico de la vitamina D (VDR) juega
un papel importante no solo en la homeostasis del calcio y el remodelado
óseo, sino también en el control de la secreción hormonal, en la disfunción
inmunológica y en la proliferación y diferenciación celular.
En la insuficiencia renal crónica puede tener una o más de las siguientes
finalidades:
1. Controlar un hiperparatiroidismo secundario. Hay enfermos que
desarrollan un hiperparatiroidismo secundario con hormona parati-
roidea (PTH) muy elevada (> 300 pg/ml, más del triple de lo normal)
antes de entrar en un programa de hemodiálisis. Los principales
factores de estimulación de la PTH son: los niveles séricos de 1,25
(OH)2 colecalciferol bajos, el descenso del Ca++ iónico en plasma y
la hiperfosforemia. El 1,25 (OH)2 colecalciferol inhibe la secreción de
PTH a través de dos mecanismos: a) en las glándulas paratiroides
hay receptores del 1,25 (OH)2 colecalciferol con un efecto inhibidor
directo de la síntesis de PTH. Esta acción se efectúa principalmente
inhibiendo la PTH (al disminuir el PTH mRNA), al mismo tiempo que
sensibiliza las células secretoras a la acción de la calcemia; b) hay
también un efecto indirecto al aumentar la calcemia.
2. Ejercer una actividad renoprotectora al disminuir la fibrosis inters-
ticial renal1 y la proteinuria2. La vitamina D actúa sobre el VDR (su-
perfamilia de receptores esteroide/tiroides intracelular) en diversos
genes y, entre ellos, el responsable de la expresión del TGF-β 1. Más
concretamente, la vitamina D estimularía el factor de crecimiento
hepatocítico, una potente citocina antifibrótica que específicamente
antagoniza el TGF-β 1.
3. Disminuir la mortalidad cardiovascular de la insuficiencia renal
crónica, independientemente de los niveles de calcio, fósforo o PTH3.
Las guías K/DOQI recomiendan iniciar el tratamiento con vitamina
D ya en la fase 3 (filtrado glomerular < 60 ml/min/1,73 m2) para
mantener unos niveles de PTH dentro de la normalidad durante
las fases 3 y 4, no solo para prevenir la pérdida ósea y la hiper-
plasia de las paratiroides, sino también para mejorar la función
cardiovascular.
INDICACIONES
1. Pacientes que no responden al calcitriol oral (incluidas la falta de
cumplimiento, la intolerancia digestiva, etc.). Se considera falta de
respuesta al calcitriol oral cuando no se consigue bajar los niveles
séricos de PTHI a valores < 200 pg/ml (unas tres veces el nivel
normal).
2. Pacientes con hiperparatiroidismo secundario grave que no pueden
continuar recibiendo calcitriol oral debido a que presentan hipercal-
Perfusión intravenosa de calcitriol o paricalcitolen pacientes prediálisis 71
CONTRAINDICACIONES
Hipercalcemia grave (calcio sérico > 14 mg/dl) o sintomática.
PROCEDIMIENTO CLÍNICO
Pauta
1. Controlar la fosforemia (< 5,5 mg/l) sin quelantes que contengan
aluminio. De todos modos, si la fosforemia es > 8 mg/dl, se puede
prescribir hidróxido de aluminio sin asociar citratos y vigilando que
la cifra de aluminemia sea < 25 pg/l.
2. Previo a la administración de calcitriol, determinar también la calce-
mia y la fosforemia, para modificar la dosis de calcitriol:
• Si [Ca]p > 11,5 mg/l, y/o [Ca]x[P] > 70, bajar la dosis de calcitriol
(0,5 µg menos).
• Si [Ca]p < 10 mg/l y [P]p < 6 mg/l, aumentar la dosis de calcitriol
en 0,5 µg y de quelantes del fósforo (CaCO3).
3. Hay que pedir al servicio de farmacia del HCB calcitriol intravenoso
(Calcifex®) o mejor paricalcitol (Zemplar®), y diluir 1-3 µg (por vía
intravenosa) en 100 ml de suero salino, a pasar en 5-10 min una
vez por semana, según los niveles de PTHI:
72 PRUEBAS FUNCIONALES
4. Duración del tratamiento: tres meses, aunque puede durar hasta seis.
Controles de laboratorio
• Al inicio y semanalmente: [Ca] y [P] en plasma.
• Al inicio y mensualmente: FA y PTHI.
• Al inicio y al final: ECO cervical.
Falta de respuesta
Si los niveles de PTHI séricos no bajan, puede ser debido a:
1. Control inadecuado del fósforo sérico.
2. Existencia de una hiperplasia glandular con desarrollo de una hiper-
plasia nodular, que obligaría a la paratiroidectomía.
BIBLIOGRAFÍA
1. Li Y, Spataro BC, Yang J, Dai C, Liu Y. 1,25-dihydroxyvitamin D
inhibits renal interstitial myofibroblast activation by inducing hepa-
tocyte growth factor expression. Kidney Int 2005;68:1500-10.
2. Agarwal R, Acharya M, Tian J, Hippensteel RL, Melnick JZ, Qiu P, et
al. Antiproteinuric effect of oral paricalcitol in chronic kidney disease.
Kidney Int 2005;68:2823-8.
Perfusión intravenosa de calcitriol o paricalcitolen pacientes prediálisis 73
INTRODUCCIÓN
JUSTIFICACIÓN
PROCEDIMIENTOS DIAGNÓSTICOS
DEFINICIONES
BIBLIOGRAFÍA
ANEXO
INTRODUCCIÓN
El examen de la orina es básico para el estudio del paciente con enfer-
medad renal. La orina normal es de coloración amarilla/ámbar, transparente
y de intensidad variable en función de la concentración de solutos.
La presencia mínima de células (hematíes, leucocitos, células descama-
tivas y bacterias), cilindros hialinos y cristales de constituyentes fisiológicos
(ácido úrico, oxalato cálcico y fosfatos) es normal.
La presencia de sangre en la orina origina el 12 % de las consultas en
nefrología, el 4,2 % de las realizadas en urología y el 0,3 % en los servicios
de urgencias.
La hematuria es la consecuencia del sangrado, en mayor o menor in-
tensidad, desde los órganos del aparato urinario: riñón, vías altas, vejiga,
próstata o uretra.
JUSTIFICACIÓN
La prevalencia del origen de la hematuria varía según la edad y el sexo.
En la infancia y la adolescencia más del 40 % de las hematurias son transi-
torias y benignas. Tienen origen infeccioso, traumático, por ejercicio extremo
o son idiopáticas. Al contrario, en los mayores de 50 años, el riesgo de que
la causa de la hematuria sea grave es del 25 %. El 7,5 % de los varones
mayores de 50 años con hematuria presenta una neoplasia y hasta el 39 %
cuando la hematuria es el único síntoma.
El objetivo del protocolo es establecer unos criterios unitarios del manejo
de la hematuria, en particular identificar claramente a los pacientes con causas
graves, en el Servicio de Nefrología y Trasplante Renal del Hospital Clínic.
PROCEDIMIENTOS DIAGNÓSTICOS
Interrogatorio
• Antecedentes familiares, alimentos y medicación potencialmente res-
ponsables de cambios del color de la orina.
• Asociación a síntomas: fiebre, dolor lumbar, anemia, pérdida de peso,
dolor lumboinguinal, sensación de escozor o punzada al final de la
micción, coágulos.
• Cronología de la hematuria durante la micción: si es inicial, apunta a
un origen uretral. Si es al final, apunta a un origen vesical.
Recogida de la muestra
La micción espontánea se utiliza para el examen físico-químico elemen-
tal y el estudio del sedimento urinario.
La recogida de orina durante 24 horas, desechando la de la primera
micción matutina, se necesita para el análisis cuantitativo de sus componen-
tes (proteínas, calcio, ácido úrico, fósforo, iones, creatinina y urea).
Hematuria 77
Sedimento urinario
• Se realiza en el laboratorio central (Core) y de urgencias cuando algu-
no de los parámetros anteriores es patológico.
• Después de la centrifugación de la orina, el sedimento se examina en
el microscopio óptico con objetivo de 40 aumentos.
• Se detectan hematíes, leucocitos, células de descamación, cilindros
y tipos, y cristales. La cuantificación es por campo. Se informa como
microhematuria si en el microscopio se observan abundantes hema-
tíes mientras que el aspecto de la orina es normal.
• Responsable: Dra. Monserrat Elena.
Morfología eritrocitaria
• Se requiere una segunda muestra de orina recogida por micción es-
pontánea. Se procesa con tinción de Papanicolau y se examina en el
microscopio óptico en el laboratorio de anatomía patológica.
• Responsable: Dr. Manel Solé.
DEFINICIONES
Hematuria: presencia de sangre en la orina, a simple vista (macroscó-
pica) o de hematíes en el sedimento urinario (microscópica).
Hematuria macroscópica (macrohematuria): sangre en la orina reco-
nocible a simple vista.
• Si la sangre es del tracto urinario y de origen reciente, la orina se
mantiene rojiza, pero si procede del parénquima renal la orina tiende
a aparecer de color pardo-marrón (Coca-Cola).
• Puede provocar complicaciones, produce ansiedad y requiere inter-
vención instrumental.
• La cistoscopia determina el origen vesical o ureteral, bilateral o unila-
teral. Causas unilaterales: litiasis, tumores, malformaciones vascula-
res, necrosis papilar, embolia y trombosis de vasos renales.
• El microscopio o el cultivo son útiles para descartar un origen infec-
cioso. El interrogatorio de fármacos anticoagulantes o ciclofosfamida
orienta hacia la cistitis hemorrágica.
Hematuria microscópica (microhematuria): sangre oculta en la orina clara.
• Se define como la presencia de 4 o más hematíes por campo al
microscopio con un objetivo de 40x. Salvo en situaciones de ejercicio
físico intenso, pacientes cateterizados y mujeres durante la mens-
truación. Se diagnostica de forma accidental o en el curso de la in-
78 NEFROLOGÍA CLÍNICA
Pérdida de brillo
Rotura de la membrana Hematíes
Matriz proteica Eventración del redondeados
Constitución
y hematíes citoplasma con protrusiones
Hematíes en rodete citoplasmáticas
Aplastamiento
60 %
(90 % con 3
Especificidad 100 % 98 %
dismorfismos)
*Los hematíes dismórficos son aquellos que sufren cambios en su morfología a con-
secuencia de su paso por el glomérulo a través de paredes capilares lesionadas; son
propios de las enfermedades glomerulares, especialmente de naturaleza inflamatoria o
necrosante. En las nefritis intersticiales, los hematíes que pueden pasar a la orina desde los
vasos sanguíneos peritubulares a la luz tubular también presentan dismorfismos. Algunos
pocos hematíes dismórficos (< 20 %) se pueden también detectar en otras afecciones del
sistema excretor, como infecciones urinarias, litiasis renal y uropatía obstructiva.
BIBLIOGRAFÍA
1. Feldman AS, Hsu CV, Kurtz M, Cho KC. Etiology and evaluation of
hematuria in adults. Up to Date, February 2012. Disponible en:
http://www.uptodate.com/contents
2. Praga M, Torra R, Tazón B. Hematuria familiar benigna. Nefrologia
2003;23 Suppl 1:40-5.
80 NEFROLOGÍA CLÍNICA
ANEXO
Anexo 1. Algoritmo clínico diagnóstico de la hematuria
ORINA
EOSINÓFILOS
Hemorrágica coluria
LEUCOCITOS URINOCULTIVO
SEDIMENTO LOWENSTEIN
CISTOSCOPIA BACTERIAS
(microscopio) URINOCULTIVO
CRISTALES CONSTITUYENTES
FISIOLÓGICOS
CISTINA
HEMATÍES
HEMATÍES
PRESENTES CILINDROS
AUSENTES
INTRODUCCIÓN
FUNDAMENTOS FISIOPATOLÓGICOS
BIBLIOGRAFÍA
ANEXOS
INTRODUCCIÓN
El motivo de este protocolo es exponer de forma ordenada toda una
serie de medidas terapéuticas que compaginen la eficacia con los mínimos
costes y efectos secundarios.
La cantidad de retención hidrosalina en el síndrome nefrótico depende
tanto de la intensidad de los mecanismos que intervienen en su formación
como del tiempo que se tarda en instaurar el tratamiento depletivo. Clínica-
mente puede cursar desde pequeños edemas maleolares hasta una anasar-
ca (incluyendo ascitis y derrame pleural).
La depleción hidrosalina de los enfermos con anasarca es necesaria
antes de practicar una punción para biopsia renal y de iniciar el tratamien-
to con corticoides (por ejemplo, en la nefropatía por cambios mínimos), ya
que a veces no responden hasta que no se han reducido los edemas de
forma importante.
FUNDAMENTOS FISIOPATOLÓGICOS
1. Aunque siempre hay un exceso de sal y agua en el espacio extra-
celular, el volumen intravascular es normal en la mayoría de los
casos, aunque puede estar disminuido y, pocas veces, aumentado.
2. El síndrome nefrótico puede clasificarse en:
a) Hipovolémico o vasoconstrictor. La etiología más frecuente es
la nefropatía por cambios mínimos, aunque todas las causas
pueden conducir a esta variedad. En general, hay un filtrado glo-
merular normal o casi normal, unos mecanismos compensadores
estimulados (aumento no-osmótico de liberación de ADH, ARP,
aldosterona y SNA estimulados) y unos niveles de ANP bajos.
b) Hipervolémico. Generalmente asociado a una disminución del
filtrado glomerular, una ARP disminuida y unos niveles de ANP
aumentados.
3. La depleción hidrosalina no debe ser superior a 400 ml/día. Pérdidas
superiores pueden producir complicaciones iatrogénicas (insuficien-
cia renal aguda [IRA] prerrenal, complicaciones trombóticas).
Perfusión de dopamina
Las acciones de la dopamina son complejas de analizar porque varían
según la dosis administrada, dado que tiene afinidad por diferentes recep-
tores con acciones muy diversas1. Se debe administrar en dosis bajas, ya
que solo actúa sobre:
• Los receptores dopaminérgicos DA1 (renales, coronarios, mesentéri-
cos), produciendo una vasodilatación que se traduce en un aumento
del filtrado glomerular, del flujo plasmático renal y de la natriuresis.
• Los receptores dopaminérgicos DA2 (presinápticos), que inhiben la
liberación de catecolaminas, bloqueando la actividad simpática al
corazón y de otros territorios vasculares y produciendo bradicardia
y reducción de las resistencias periféricas, con la consiguiente in-
hibición de la reabsorción proximal de Na+.
Dosis natriurética: 0,5-3 μg/kg/min (activa DA1, DA2 y DA4).
• Potencia la diuresis inducida por la furosemida.
• Disminuye la vasoconstricción renal de la insuficiencia renal aguda.
• Dado que produce vasodilatación renal, aumenta la cantidad de
furosemida que llega al túbulo renal (anexo 2).
• En dosis más altas actúa sobre los receptores b-adrenérgicos
con efecto inotrópico positivo (produciendo taquicardia) y sobre
los α-adrenérgicos vasculares provocando vasoconstricción y
antidiuresis.
Perfusión de seroalbúmina
En principio, la perfusión de seroalbúmina no está indicada en el síndro-
me nefrótico. Tan solo se usará en:
• Hipotensión ortostática e hipovolemia importante.
• Edema grave y refractario a las medidas anteriores.
• IRA prerrenal y iatrogénica por exceso de diuréticos.
Acción: aumento transitorio del volumen plasmático y de la presión
oncótica que puede restaurar la respuesta diurética. El efecto natriurético
dura unas 8 horas.
Inconvenientes: la mayoría de la albúmina es excretada a través de la
orina en las primeras 24-48 hora posperfusión (anexo 2).
La albúmina excretada por la orina se une con la furosemida en la luz
tubular, con la consiguiente disminución de la unión de la furosemida a su
receptor y la pérdida de su eficacia.
86 NEFROLOGÍA CLÍNICA
Otras medidas
1. Hemofiltración o hemodiafiltración: en caso de anasarca incapaci-
tante y siempre después de haber utilizado sin éxito las demás medidas.
2. IECA: inhiben la síntesis de angiotensina II (que produce un aumento
de la reabsorción proximal de sodio y estimula la aldosterona) y, por
tanto, potencian los diuréticos.
El inconveniente es que puede disminuir el filtrado glomerular en
aquellas situaciones en que este se mantiene gracias a la autorre-
gulación, debido a una disminución del volumen plasmático efectivo
(vasoconstricción eferente en dependencia de la angiotensina II intra-
rrenal), con el que podría disminuir todavía más el efecto del diurético.
En el síndrome nefrótico experimental (ratas), la combinación de una
ingesta elevada de proteínas (que aumentan la síntesis de albúmi-
na) y un IECA (que disminuye las pérdidas urinarias de proteínas) se
ha demostrado eficaz para aumentar la concentración plasmática de
albúmina. Esta medida no se ha probado en el síndrome nefrótico
humano.
3. Antagonistas de los receptores AT1: sería una alternativa para pro-
bar también cuando las otras medidas hayan fracasado o cuando
exista intolerancia a los IECA.
Algoritmo clínico
El esquema de las diferentes fases de aplicación del tratamiento al sín-
drome nefrótico se describe en la figura 1.
Edemas en el síndrome nefrótico 87
Hiperaldosteronismo No hiperaldosteronismo
Sin respuesta
Sin respuesta
i.v.: intravenoso.
BIBLIOGRAFÍA
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dose dopamine increase urine output but does not prevent renal
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3. Wood AJJ. Diuretic therapy. N Engl J Med 1998;339:387-95.
ANEXOS
Anexo 1. Farmacología de los diferentes tipos de diuréticos
Tiazidas
Bloquean el transportador electroneutro Na+-Cl-. Inician su acción gra-
dualmente (a las 2 horas posadministración) y tienen un efecto más prolonga-
do que los diuréticos del asa: 12 horas (las de vida media-corta: clorotiazida),
16-24 horas (las de vida media-intermedia: hidroclorotiazida, indapamida,
xipamida) y 24-72 horas (las de vida media-larga: clortalidona, metolazona).
Tienen menos potencia natriurética (5-8 %) y actúan a nivel del túbulo
distal llegando a través de secreción proximal3; en caso de asociarlas a diu-
réticos del asa (con acción más proximal), llega una mayor cantidad de sodio
al lugar donde actúan, y se consigue una mayor eficacia diurética.
Las tiazidas disminuyen su efectividad cuando el filtrado glomerular es
inferior a 25-30 ml/min (creatinina > 2,5-3 mg/l). La metolazona, la xipami-
da y la indapamida (metabolismo hepático) mantienen la eficacia diurética
en presencia de insuficiencia renal.
La absorción es buena por vía oral (excepto la clorotiazida) y es indepen-
diente de la ingesta de alimentos.
Los principales efectos adversos son los trastornos hidroelectrolíticos
(alcalosis metabólica hipoclorémica, hipopotasemia, hipomagnesemia), me-
tabólicos (intolerancia a los hidratos de carbono, hipercolesterolemia transi-
toria) y algunos casos de reacciones de hipersensibilidad.
Interaccionan con los antibióticos e hipoglucemiantes orales derivados de
las sulfonamidas (nefritis intersticial, vasculitis), con el colestipol y la colestira-
mina (disminuyen la absorción de las tiazidas) y con el litio (aumentan la litemia).
Diuréticos distales
Tienen una menor potencia natriurética (2-3 %). Están contraindicados
en enfermos con filtrado glomerular < 25-30 ml/min por el riesgo de pro-
vocar hipercalemia.
Se clasifican en dos grupos según el mecanismo de acción: 1) Antago-
nistas de la aldosterona (espironolactona), que se caracterizan por iniciar su
acción a los 1-2 días de haber sido administrados y durar unos tres días.
2) Triamterene y amiloride, que, en su forma ionizada, taponan los canales
apicales del sodio a nivel de la parte final del túbulo contorneado distal; em-
piezan su acción a las 2-4 horas posadministración y tienen una duración de
10-20 horas. El triamterene también está contraindicado en diabéticos y con
mucha frecuencia provoca nefritis intersticial por hipersensibilidad.
Se absorben bien por vía oral (excepto el amiloride) y también llegan al
túbulo distal por secreción proximal3.
Los efectos adversos son acidosis metabólica, hipercalemia (riesgo depen-
diente de la dosis, potenciado por insuficiencia renal, AINE, IECA, ARA II, suple-
mentos de potasio y heparina), litiasis renal (por precipitación de un metabolito
del triamterene en el túbulo colector) y efecto antiandrogénico (espironolactona).
El triamterene y el amiloride se acumulan en caso de insuficiencia renal. Las
bases orgánicas como el trimetoprim y los antagonistas de los receptores de la
histamina (H2) compiten con la secreción del amiloride y del triamterene, a la vez
que aumentan el riesgo de hiperpotasemia 3. La espironolactona puede disminuir
la excreción renal de digoxina3.
90 NEFROLOGÍA CLÍNICA
INTRODUCCIÓN
OBJETIVOS
INDICACIONES
CONTRAINDICACIONES
PREVENCIÓN DE COMPLICACIONES
PROCEDIMIENTO
REGISTRO
COMPLICACIONES ESPECÍFICAS
BIBLIOGRAFÍA
ANEXO 1
INTRODUCCIÓN
La biopsia renal (BR) constituye una exploración que, en general, se
considera de valor indiscutible en el estudio de los pacientes con enferme-
dades renales1-3, aunque su utilidad en el manejo de algunas afecciones se
ha cuestionado con base en procedimientos de análisis de decisión4. La BR
se puede realizar por vía percutánea, quirúrgica o transyugular.
La biopsia por punción percutánea es una exploración invasiva y como tal
requiere experiencia, técnica depurada y selección cuidadosa de los pacientes.
Las complicaciones más frecuentes3,5-7 son la hematuria macroscópica (3-
10 %) y el hematoma perirrenal sintomático (0,2-3 %). Un porcentaje pequeño
de pacientes requiere transfusión (0,1-0,3 %) o cirugía (0,1-0,4 %) y se ha
requerido nefrectomía en alrededor del 0,06 % de los casos. La tasa de mor-
talidad se cifra en el 0,08-0,12 %. Un 4 % de los pacientes presenta dolor de
más de 12 horas de duración.
La técnica de la BR percutánea bajo control ecográfico empleada en el
Hospital Clínic figura en el anexo 1.
La biopsia quirúrgica se realiza a cielo abierto o por vía laparoscópica.
La biopsia transyugular se suele realizar en un gabinete de angiorradiología.
OBJETIVOS
El objetivo principal del protocolo es optimizar las indicaciones de la BR
en el Servicio de Nefrología del Hospital Clínic. Objetivos secundarios son
prevenir y evitar los riesgos previsibles de esta técnica y documentar las
complicaciones aparecidas.
El estudio en microscopía óptica se debe acompañar siempre de in-
munofluorescencia (o inmunoperoxidasa). La microscopía electrónica ha
demostrado su valor en la nefropatía con cambios mínimos, la nefropatía
membranosa, la enfermedad por membranas finas, la glomerulonefritis po-
sinfecciosa, la nefropatía del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), la
amiloidosis renal y las nefropatías por depósito de inmunoglobulinas.
INDICACIONES
BR indicada por razones diagnósticas o terapéuticas:
• Proteinuria aislada permanente > 2 g/24 horas (excepto ortostática).
• Proteinuria (> 1 g/24 horas) más microhematuria (sedimento urinario > 10
hematíes/campo) en dos o más ocasiones con intervalo mínimo de un mes.
• Síndrome nefrítico agudo (hematuria + hipertensión + oliguria o creati-
nina alta o edemas).
• Síndrome nefrótico primitivo o secundario (excepto diabetes).
• Insuficiencia renal aguda, sin obstrucción vascular o de la vía urinaria, con:
1. Ausencia de datos clínicos sugestivos de NTA de origen isquémi-
co o nefrotóxico.
Biopsia renal 93
CONTRAINDICACIONES
• Riñón único (excepto trasplante renal).
• Paciente no cooperador (por ejemplo, paciente psiquiátrico).
• Hipertensión arterial (HTA) moderada o grave no controlada (pre-
sión arterial sistólica > 160 y/o diastólica > 100 mmHg).
• Diátesis hemorrágica no controlada (plaquetas < 50 000, protrom-
bina < 50 %).
• Atrofia renal (riñones ecográficamente < 9 cm).
• Embarazo.
• Infección urinaria.
• Anomalías anatómicas (por ejemplo, aneurisma arterial).
• Fármacos que alteran la hemostasia (antiagregantes, heparina y
Sintrom®).
• Insuficiencia renal avanzada (creatinina > 3,4 mg/dl en varones y
> 2,8 mg/dl en mujeres y/o filtrado glomerular < 30 ml/min) o riño-
nes con cortical adelgazada (< 1 cm) y aumento de ecogenicidad.
• Poliquistosis renal o hidronefrosis.
• Tumores renales (excepto biopsias específicas).
El riñón único8,9 se considera una contraindicación para la biopsia, ex-
cepto en el trasplante renal. En estos casos se recomienda la biopsia qui-
rúrgica, pero se ha señalado que el riesgo de la biopsia percutánea en el
paciente monorreno es inferior al riesgo de una anestesia general.
Una indicación de la BR en el embarazo10,11 puede ser el síndrome
nefrótico de causa desconocida que aparece en el segundo trimestre o
comienzo del tercero. La biopsia no se debe efectuar a partir de la 34.ª
semana. La morbilidad de la BR en el puerperio inmediato es similar a la
observada en mujeres no gestantes si la tensión arterial es normal y no hay
alteraciones de la coagulación.
La insuficiencia renal crónica no complicada no se beneficia de la BR.
La morbilidad aumenta de forma considerable.
Uno de cada cinco casos de insuficiencia renal aguda muestra signos
o síntomas clínicos sugestivos de procesos distintos a una NTA. En estos
casos, en dos tercios de los pacientes la biopsia muestra una enfermedad
glomerular, vascular o intersticial, y solo en un tercio una NTA.
En la diabetes la BR está indicada en casos de: a) corta duración de la
diabetes, b) ausencia de retinopatía, c) comienzo súbito del síndrome nefró-
tico y d) deterioro muy rápido de la función renal.
94 NEFROLOGÍA CLÍNICA
PREVENCIÓN DE COMPLICACIONES
Exámenes previos
La BR irá siempre precedida del estudio clínico del paciente y de los
exámenes complementarios habituales. Es imprescindible disponer de
pruebas de coagulación (plaquetas, tiempo de protrombina y tiempo de
tromboplastina parcial) < 1 mes y es recomendable conocer los factores
de riesgo biológico (virus de la hepatitis B, virus de la hepatitis C y VIH) y
tener alguna evidencia de que el paciente tiene dos riñones funcionantes.
Prevención de hemorragias
Los pacientes deben suspender el tratamiento con aspirina o antiinflama-
torios no esteroideos desde una semana antes de la biopsia. Los que tomen
Sintrom® deben ser transferidos a heparina según pautas individualizadas y la
heparina se debe suspender el día antes del procedimiento.
• Insuficiencia renal (creatinina > 3 mg/dl): desmopresina intravenosa
(i.v.) (Minirin®, ampollas de 1 ml con 4 μg) por vía i.v. en dosis de 0,3
a 0,4 μg/kg (aproximadamente 1 ampolla por cada 10 kg de peso). La
administración se realiza por vía endovenosa lenta, disuelta en 50 ml de
suero salino y pasado en 30 minutos. Durante la administración se debe
tomar la presión arterial cada 10 minutos por el riesgo de hipotensión. Su
efecto hemostático es de corta duración (4-6 horas), por lo que deberá
realizarse 1-2 horas antes de la punción BR.
• Plaquetopenia (plaquetas < 50 000): si la BR se considera imprescindible
para el diagnóstico y de valor terapéutico incuestionable, se precederá a la
perfusión de plaquetas según la pauta previa pactada con el banco de sangre.
• Hipoprotrombinemia (tasa de protrombina < 50 %): administración
previa de vitamina K hasta corregir el defecto.
PROCEDIMIENTO
1. Consentimiento informado: el médico que indica la biopsia debe ob-
tener el consentimiento informado del paciente según el modelo es-
pecífico diseñado para la BR; se debe incluir una copia en la historia
clínica y adjuntar otra a la petición de biopsia.
2. Premedicación: Valium® 5-10 mg por vía oral y atropina 0,5 mg
(media ampolla subcutánea) 30 minutos antes de la BR.
3. Monitorizar. Inmediatamente antes del traslado para la BR, se ha de
comprobar:
• Paciente en ayunas.
• Presión arterial sistólica ≤ 140 y diastólica ≤ 95 mmHg.
• Plaquetas ≥ 50 000, protrombina ≥ 50 %.
• Haber recibido desmopresina si creatinina > 3 mg/dl.
• Evidencia de dos riñones.
• Historia clínica adjunta.
• Consentimiento informado.
Biopsia renal 95
REGISTRO
Se debe consignar en la historia clínica el día y hora de la BR, el riñón
biopsiado (derecho [D] o izquierdo [I]) y las complicaciones de la BR.
Es necesario que conste la presencia o ausencia de:
• Dolor (+ a +++).
• Hematuria (+ a +++ y días de duración).
• Hipotensión (postural o en decúbito).
• Hematoma perirrenal (clínica, radiología o ecografía).
• Descenso del hematocrito.
• Transfusiones (número y cuantía).
COMPLICACIONES ESPECÍFICAS
Dolor
El dolor suele estar causado por obstrucción ureteral por coágulos en
pacientes con hematuria franca o por distensión de la cápsula renal por un
hematoma subcapsular.
Hematuria
La hematuria macroscópica suele desaparecer en 6-12 horas, aunque
a veces tarda en hacerlo hasta tres días. Se ha de mantener una diuresis
abundante mientras dura la hematuria y practicar lavados vesicales si hay
coágulos en la vejiga. Si la hematuria persiste más de tres días, habrá que
considerar la práctica de una arteriografía. No se ha demostrado la eficacia
del tratamiento antifibrinolítico.
Hematoma
El hematoma suele ser inmediato, pero a veces ocurre de forma tardía,
entre 10 y 65 días después. Puede ser subcapsular, lo que causa dolor y
compresión local, o localizarse en el espacio perirrenal, donde puede ser de
gran tamaño y causar caída importante del hematocrito. Se han de evitar
96 NEFROLOGÍA CLÍNICA
Fístula AV
Se producen fístulas en el 4-18 % de los casos, pero en general son
asintomáticas y desaparecen en los meses siguientes. Las que ocasionan
síntomas (hematuria, hipertensión o IC de flujo alto) se diagnostican por ar-
teriografía y se tratan con embolización.
BIBLIOGRAFÍA
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98 NEFROLOGÍA CLÍNICA
ANEXO 1
Anexo 1.
• Para el diagnóstico de nefropatías difusas, la biopsia se realizará con
aguja de 14 G (TRU-CUT).
• Se obtienen dos muestras para poder efectuar inmunología, micros-
copia óptica y electrónica.
• La biopsia se realiza de modo preferente en el polo inferior, pero en
caso de surgir problemas se puede utilizar el polo superior.
• Habitualmente la biopsia se efectúa en decúbito supino y con un cojín
debajo del abdomen.
• En caso de no poder estar en esta posición, se puede efectuar en
decúbito lateral.
• Premedicación con atropina y Valium®. Anestesia local.
• Se recomienda Doppler-color previo para descartar una anomalía
vascular (a. polar inferior).
Contraindicaciones
• Riñón no identificable.
• Coagulación alterada: protrombina < 50%, plaquetas < 50 000.
• Pacientes portadores de un shunt espleno-renal.
Contraindicaciones relativas
• Edad superior a los 75 años.
• Atrofia renal y/o cortical adelgazada (< 1 cm).
SÍNDROME NEFRÓTICO
IDIOPÁTICO DEL ADULTO
NEFROLOGÍA CLÍNICA
ÍNDICE
INTRODUCCIÓN
OBJETIVOS
DEFINICIONES
CRITERIOS DE INCLUSIÓN
CRITERIOS DE EXCLUSIÓN
TRATAMIENTO INICIAL
RECIDIVAS Y CORTICODEPENDENCIA
CORTICORRESISTENCIA
BIBLIOGRAFÍA
ANEXO 1
INTRODUCCIÓN
El término síndrome nefrótico idiopático (SNI) designa aquellos casos de sín-
drome nefrótico de causa desconocida y no asociados a una enfermedad general
o sistémica1,2. La biopsia renal puede mostrar diferentes tipos de lesiones, pero en
este protocolo solo se incluyen dos formas: los cambios mínimos (CM) y la glo-
merulosclerosis focal y segmentaria (GSF) primaria. El tratamiento de la nefropatía
membranosa se incluye en otro protocolo.
Aunque se pueden producir remisiones espontáneas, la mayoría de los
autores está de acuerdo en efectuar un tratamiento con esteroides en los ca-
sos de SNI del adulto. No obstante, en algunos adultos poco sintomáticos
o en personas mayores (> 65 años), es razonable considerar una actitud
conservadora en espera de una remisión espontánea3, debido a los posibles
efectos nocivos a corto plazo del tratamiento con esteroides.
Al igual que en los niños, la mayoría de los adultos con CM remiten con pred-
nisona oral (91 %), pero la respuesta puede ser más lenta, sobre todo en aquellos
pacientes mayores de 40 años. De hecho, hasta un 25 % de los casos tardan entre
12 y 16 semanas en alcanzar la remisión completa. Las recidivas son frecuentes
en el adulto4-6 (30-50 % de los casos), aunque son menores en los pacientes de
edad avanzada7. En los CM las remisiones son típicamente abruptas y el paciente
tarda usualmente dos semanas en conseguir la remisión completa después de que
se registra el inicio de respuesta al tratamiento. Una respuesta parcial debe hacer
sospechar un diagnóstico incorrecto y la presencia de GSF6.
La GSF puede ser una entidad primaria o secundaria a múltiples tipos de lesión
glomerular y el diagnóstico diferencial es clave por cuanto el tratamiento inmuno-
supresor solo tiene indicación en la GSF primaria8. Los pacientes con síndrome
nefrótico asociado a GSF primaria usualmente desarrollan insuficiencia renal cró-
nica avanzada si no reciben tratamiento inmunosupresor. La corticosensibilidad es
menor que en los casos de CM, pero la tasa de remisiones (parciales y completas)
llega a ser superior al 60 % si se usan dosis altas y prolongadas de esteroides
asociadas o no a otros inmunosupresores2. En los pacientes con GSF sin síndrome
nefrótico asociado es más frecuente la remisión espontánea o una progresión lenta
de la enfermedad renal crónica9.
OBJETIVOS
El objetivo de este protocolo es optimizar el tratamiento de los pacientes
adultos con CM o GSF primaria atendidos en el Hospital Clínic, estableciendo
unos criterios unitarios en el tratamiento de esta afección. Un objetivo secundario
es prevenir o limitar el riesgo asociado a este tipo de tratamiento.
DEFINICIONES
SNI: proteinuria > 3,5 g/24 horas y albúmina sérica < 30 g/l; ausencia
de causas conocidas y en particular de linfomas, neoplasias o fármacos
Síndrome nefrótico idiopático del adulto 101
CRITERIOS DE INCLUSIÓN
• Edad > 14 años.
• SNI.
• Biopsia renal con CM o glomeruloesclerosis focal.
CRITERIOS DE EXCLUSIÓN
• Edad > 75 años.
• Diabetes mellitus.
• Gestación.
• Mujeres en edad fértil sin contracepción eficaz.
• Filtrado glomerular < 35 ml/min.
• GSF secundaria.
TRATAMIENTO INICIAL
El fármaco de elección es la prednisona por vía oral3 y se recomienda
seguir el siguiente esquema (figura 1):
102 NEFROLOGÍA CLÍNICA
seguido de:
prednisona 0,5 mg/kg/día,
durante otras 4 semanas
y nueva proteinuria:
*La pauta corta se recomienda en pacientes de < 40 años, durante el primer episodio
o en caso de recidivas poco frecuentes (duración total del tratamiento: 18 semanas).
**La pauta larga se recomienda en pacientes de > 40 años o que tardaron más
de 4 semanas en negativizar la proteinuria o en pacientes con recidivas frecuentes
(duración total del tratamiento: 24 semanas).
Si durante el tratamiento reaparece la proteinuria, se ha de reiniciar la
última dosis que mantenía la proteinuria negativa durante un nuevo período
de 2 a 4 semanas y después bajar las dosis de forma más lenta (duplicar los
tiempos de cada escalón).
RECIDIVAS Y CORTICODEPENDENCIA
Las recidivas, en adultos corticosensibles, se observan en dos tercios de
los casos y las recidivas múltiples en un tercio de los casos como mínimo.
Síndrome nefrótico idiopático del adulto 103
Recidivas infrecuentes
Repetir la misma pauta (corticoterapia).
A partir de la segunda recidiva se recomienda prolongar la prednisona
oral en dosis bajas, por ejemplo, 15 mg a días alternos más allá de las
24 semanas.
Ciclosporina
2-4 mg/kg/día repartidos en dos dosis, monitorizando el nivel
del fármaco de forma periódica con el objetivo de mantener niveles
entre 100-175 ng/ml y siempre asociado a prednisona 20-30 mg/
días alternos durante 12 a 16 semanas
MFM
750-1000 mg por vía oral cada 12 h, durante 12 meses y reducir
la dosis de forma progresiva en 3-6 meses
CORTICORRESISTENCIA
En los pacientes con corticorresistencia, que representan un 6-18 %
de los adultos con CM y un 61-78 % de los adultos con GSF, si el síndrome
nefrótico es intenso, se debe probar:
BIBLIOGRAFÍA
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adulthood. Am J Nephrol 1988;8:291-7.
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Síndrome nefrótico idiopático del adulto 105
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mofetil in the treatment of resistant idiopathic nephrotic syndrome. Nephrol
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ANEXO 1
Prednisona
• Dosis maxima: 80 mg/día.
• Dosis diaria única (puede ser a días alternos para dosis bajas).
• Si no se tolera la vía oral, pasar a vía intravenosa.
• En caso de ulcus se recomienda ranitidina u omeprazol (no cimetidina).
Ciclofosfamida
• Genoxal® (comprimidos 50 mg).
• Dosis máxima: 150 mg/día.
• No recomendada si creatinina > 3 mg/dl.
• Toma matinal e hidratación abundante.
• Si edad > 60 años, reducir la dosis diaria en 25 mg.
• Comprimidos de 50 mg (para dosis de 75 mg/día, alternar 100 y 50 mg/día).
• Hemograma:
• Cada semana el primer mes.
• Cada 15 días el segundo mes.
• Cada mes el tiempo restante.
• Si leucocitos 4000-6000, repetir el recuento al cabo de una semana y re-
ducir la dosis si se observa una nueva caída de leucocitos ≥ 500 leucocitos.
• Si leucocitos < 4000, interrumpir la ciclofosfamida y, una vez los leu-
cocitos > 4000, volver a la dosis inicial reducida en 25 mg.
106 NEFROLOGÍA CLÍNICA
Ciclosporina
• Sandinmun Neoral® (cápsulas 25, 50 y 100 mg).
• Mantener niveles entre 100 y 175 ng/ml.
• Reducir dosis 25-50 % si aumenta la creatinina sérica o esta es alta;
al inicio vigilar K (hiper) y Mg (hipo).
• No recomendada si el aclaramiento de creatinina < 30 ml/min o la
creatinina sérica > 3 mg/dl.
• Mantener la presión arterial < 150/95 mmHg y no usar inhibidores de
la enzima convertidora de angiotensina.
• Puede potenciar el efecto de las estatinas.
Micofenolato mofetil
• Comercializado en España como Cellcept® (cápsulas de 250 y 500 mg).
• Posible intolerancia digestiva (vómitos, diarreas, hemorragias).
• Se debe realizar hemograma una vez por semana durante el primer
mes, dos veces al mes durante los meses segundo y tercero de tra-
tamiento y una vez al mes durante el resto del primer año. Si aparece
neutropenia (recuento absoluto de neutrófilos < 1,3 x 103/mcl), se
debe interrumpir la administración del Cellcept®.
NEFROPATÍA MEMBRANOSA
NEFROLOGÍA CLÍNICA
ÍNDICE
INTRODUCCIÓN
OBJETIVO
CRITERIOS DE INCLUSIÓN
CRITERIOS DE EXCLUSIÓN
TRATAMIENTO
BIBLIOGRAFÍA
INTRODUCCIÓN
La nefropatía membranosa (NM) es la causa más frecuente de síndrome
nefrótico del adulto no diabético y hasta en un 25 % de los casos puede ser
secundaria a una variedad de fármacos, infecciones y enfermedades subya-
centes, dentro de las que destacan la infección por virus de la hepatitis B y C,
el lupus eritematoso sistémico y las neoplasias de órgano sólido1.
La NM idiopática es una enfermedad mediada por anticuerpos limita-
da al riñón y estudios recientes han identificado algunos antígenos desen-
cadenantes, entre los que destaca el receptor tipo M de la fosfolipasa A2,
una proteína de amplia expresión en el podocito. Queda aún por establecer
el valor de la determinación de los anticuerpos antifosfolipasa A2 en el
diagnóstico y la monitorización de los pacientes con NM idiopática, aunque
estudios preliminares describen que están presentes hasta en un 75 %
de los casos2.
En ausencia de tratamiento, entre el 5-30 % de los pacientes con
NM idiopática experimentan una remisión completa y en el 24-40 %
una remisión parcial1,3. No obstante, en los enfermos no tratados, entre
un 20-40 % desarrollan una insuficiencia renal terminal en un plazo de
15 años4. Esta evolución es probable en los pacientes con proteinuria
nefrótica y, por este motivo, en estos casos se recomienda efectuar un
tratamiento orientado a conseguir una remisión de la proteinuria y evitar
la progresión de la enfermedad.
Debido al curso variable de esta entidad, la indicación de tratamiento y
el tipo de terapia que se ha de utilizar continúan siendo materia de debate
y en la actualidad la conducta terapéutica se basa en establecer categorías
de riesgo de progresión de la enfermedad renal crónica en función de la
cantidad de proteinuria, la presencia de insuficiencia renal en el momento
del diagnóstico o su aparición dentro de un período de observación que
oscila entre 3-6 meses después del diagnóstico1,5.
• Riesgo bajo de progresión: proteinuria inferior a 4 g/día y filtrado
glomerular normal durante seis meses de seguimiento.
• Riesgo moderado de progresión: proteinuria entre 4-8 g/día que
persiste por más de seis meses y filtrado glomerular normal que per-
manece estable durante 6-12 meses de observación, asintomático o
con edemas controlados con diuréticos.
• Riesgo alto de progresión: proteinuria superior a 8 g/día que per-
siste durante más de tres meses y/o disminución del filtrado glo-
merular durante los primeros tres meses de observación.
OBJETIVO
El objetivo de este protocolo es optimizar el tratamiento de los pacien-
tes adultos con NM idiopática atendidos en el Hospital Clínic para evitar la
progresión de la enfermedad. Un objetivo secundario es reducir y prevenir el
riesgo asociado a este tipo de tratamiento.
NEFROPATÍA MEMBRANOSA 109
CRITERIOS DE INCLUSIÓN
• Edad > 14 años.
• Síndrome nefrótico.
• Biopsia renal con NM.
CRITERIOS DE EXCLUSIÓN
• Edad > 75 años.
• Gestación.
• Mujeres en edad fértil sin contracepción eficaz.
• Formas secundarias (neoplasias y linfomas, hepatitis B o C, virus de
la inmunodeficiencia humana, antiinflamatorios no esteroideos, sales
de oro y otras causas).
• C reatinina sérica > 3 mg/dl.
TRATAMIENTO
Tratamiento no inmunosupresor
Todos los pacientes son candidatos a realizar tratamiento nefroprotector
y sintomático si no existe una contraindicación específica para el tipo de
fármaco utilizado.
El tratamiento sintomático incluye dieta, reposo, diuréticos y fármacos
con efecto antiproteinúrico que bloquean el sistema renina-angiotensina.
Pueden usarse tanto inhibidores de la enzima convertidora de la angio-
tensina (IECA) como antagonistas de los receptores de la angiotensina II
(ARA II); en función de la respuesta y la tolerancia clínica está indicado el
bloqueo doble con IECA + ARA II. El objetivo terapéutico, como en todas las
nefropatías proteinúricas, es mantener una presión arterial < 130/80 mmHg.
La hipercolesterolemia se debe tratar con estatinas y se recomienda
la anticoagulación profiláctica en los pacientes con albuminemia < 20 g/l.
Tratamiento inmunosupresor
Riesgo bajo de progresión
Este grupo de pacientes no se debe tratar con inmunosupresores, ya
que su pronóstico renal es excelente y usualmente pueden presentar remi-
sión completa o parcial de forma espontánea1,7. Está indicado el tratamiento
nefroprotector y el control de los factores de riesgo cardiovascular, así como
el resto de las medidas del tratamiento no inmunosupresor.
Se recomienda el control ambulatorio cada cuatro meses durante los pri-
meros dos años de evolución y posteriormente el control anual por nefrología.
BIBLIOGRAFÍA
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114 NEFROLOGÍA CLÍNICA
16. Reichert LJ, Huysmans FT, Assmann K, Koene RA, Wetzels JF.
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membranous nephropathy after kidney transplantation. Clin J Am Soc
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NEFROPATÍA IgA
NEFROLOGÍA CLÍNICA
ÍNDICE
INTRODUCCIÓN
OBJETIVO
DEFINICIONES
CRITERIOS DE INCLUSIÓN
CRITERIOS DE EXCLUSIÓN
TRATAMIENTO
BIBLIOGRAFÍA
ANEXO
INTRODUCCIÓN
La nefropatía IgA es la causa más frecuente de enfermedad glomerular pri-
maria del adulto1,2. Entre el 15 % y el 50 % de los pacientes evolucionan hacia la
insuficiencia renal crónica (IRC) terminal en el plazo de 10 a 25 años3-5.
No existe un acuerdo amplio sobre el tratamiento de la nefropatía IgA6-8.
Las remisiones espontáneas en los pacientes adultos son poco frecuentes
(< 4 %) y la mayoría de ellos sufren un deterioro lento pero progresivo de
la función renal2. La proteinuria intensa y persistente es el factor predictivo
más importante de mal pronóstico evolutivo7. Los hallazgos de la biopsia renal
asociados con peor pronóstico son la presencia de semilunas fibrocelulares y
signos de atrofia tubular y fibrosis intersticial9. Se recomienda un control eficaz
de la presión arterial (≤ 129/70 mmHg) antes de iniciar cualquier tratamien-
to10. La administración de inhibidores de la enzima convertidora de angioten-
sina (IECA) disminuye la proteinuria en el 20 % al 60 % de los pacientes con
nefropatía IgA11-14, pero, incluso siendo eficaces, los IECA o los antagonistas
de los receptores de la angiotensina II (ARA II) probablemente tienen una efica-
cia limitada en los enfermos con mayor riesgo de progresión de la nefropatía.
Existen recomendaciones basadas en diferentes grados de evidencia de que la
administración de prednisona reduce la proteinuria y conserva la función renal
en aquellos pacientes con proteinuria franca (> 2-3 g/día)15,16 pero con función
renal poco alterada (Ccr > 70 ml/min) y lesiones histopatológicas menores.
No obstante, en nuestra opinión, no parece razonable excluir del tratamiento
a los pacientes con algún mayor grado de déficit funcional (Ccr entre 50 y
70 ml/min). Menos acuerdo existe sobre el uso de los inmunosupresores17,18
(azatioprina19, ciclofosfamida20-22, micofenolato mofetil23,24 y otros) en el trata-
miento de la nefropatía IgA. Finalmente, se ha recomendado la administración
de ácidos grasos omega 3 derivados del aceite de pescado en aquellos pa-
cientes con aclaramientos de creatinina < 70 ml/min25-27.
OBJETIVO
El objetivo de este protocolo es reducir el riesgo de evolución a la insu-
ficiencia renal en los pacientes adultos con nefropatía IgA idiopática tratados
en el Hospital Clínic, mediante el establecimiento de unos criterios unitarios
de actuación entre los diferentes médicos.
DEFINICIONES
Nefropatía IgA idiopática: enfermedad glomerular caracterizada
por la presencia exclusiva o predominante de IgA a nivel mesangial,
demostrada por biopsia renal y no asociada a otras afecciones como
cirrosis hepática, enteropatías, artritis, dermatitis herpetiforme o púrpura
de Henoch-Schönlein.
NEFROPATÍA IgA 117
CRITERIOS DE INCLUSIÓN
• Edad entre 15 y 79 años.
• Nefropatía IgA demostrada por biopsia.
• Proteinuria > 0,5 g/día (durante más de seis meses) y comprobada
en más de dos determinaciones.
• Función renal (Ccr > 50 ml/min).
• Cambios histológicos de cronicidad menores (glomérulos esclerosa-
dos < 25 %).
No se recomienda tratar pacientes con creatinina > 3 mg/dl (excepto en
los casos de glomerulonefritis rápidamente progresiva [GNRP]).
CRITERIOS DE EXCLUSIÓN
• Filtrado glomerular < 50 ml/min.
• Gestación.
• Diabetes mellitus.
• Osteoporosis intensa.
• Otras contraindicaciones de la corticoterapia.
TRATAMIENTO
Grupo A (riesgo bajo)
Pacientes con buen pronóstico aparente, en los que no se justifica un
tratamiento farmacológico específico.
Se incluyen en este grupo A:
• Pacientes con proteinuria < 0,5 g/día:
NO TRATAMIENTO ESPECÍFICO
IECA ± ARA II
118 NEFROLOGÍA CLÍNICA
PREDNISONA
PREDNISONA
BIBLIOGRAFÍA
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120 NEFROLOGÍA CLÍNICA
ANEXOS
Prednisona
• Dosis máxima 80 mg/día.
• Dosis diaria única (puede ser a días alternos para dosis bajas).
• Si no se tolera la vía oral, pasar a vía intravenosa.
• En caso de ulcus se recomienda ranitidina u omeprazol (no cimetidina).
Ciclofosfamida
• Genoxal® (comprimidos 50 mg).
• Dosis máxima: 150 mg/día.
• No recomendada si creatinina > 3 mg/dl.
• Toma matinal e hidratación abundante.
• Si edad > 60 años, reducir dosis diaria en 25 mg.
• Comprimidos de 50 mg (para dosis de 75 mg/día, alternar 100 y 50 mg/día).
• Hemograma:
−− Cada semana el primer mes.
−− Cada 15 días el segundo mes.
−− Cada mes el tiempo restante.
• Si leucocitos 4000-6000, repetir el recuento al cabo de una
semana y reducir la dosis si se observa una nueva caída de
≥ 500 leucocitos.
• Si leucocitos < 4000, interrumpir la ciclofosfamida y, una vez los
leucocitos > 4000, volver a la dosis inicial reducida en 25 mg.
• Si leucocitos < 1000 (o inferiores a 4000 de forma prolongada), in-
terrumpir la ciclofosfamida y, una vez los leucocitos > 4000, volver
a la dosis inicial reducida en 50 mg e ir subiendo de forma lenta.
Micofenolato mofetil
• Comercializado en España como Cellcept® (cápsulas de 250 y 500 mg).
• Posible intolerancia digestiva (vómitos, diarreas, hemorragias).
• Se debe realizar hemograma una vez por semana durante el primer
mes, dos veces al mes durante los meses segundo y tercero de tra-
tamiento, y una vez al mes durante el resto del primer año.
• Si aparece neutropenia (recuento absoluto de neutrófilos < 1,3 x 103/
mcl), se debe interrumpir la administración del Cellcept®.
• Solo registrado para uso en trasplante renal. Se debe solicitar autori-
zación como medicamento de uso compasivo (contacto con farmacia
del hospital).
122 NEFROLOGÍA CLÍNICA
INTRODUCCIÓN
JUSTIFICACIÓN
CLASIFICACIÓN
BIBLIOGRAFÍA
INTRODUCCIÓN
La prevalencia de la glomerulonefritis membranoproliferativa (GNMP) o me-
sangiocapilar ha disminuido desde la década de los años ochenta. Los últimos
datos del Registro Español de Glomerulonefritis indican que la GNMP supone
algo menos del 5 % de la enfermedad glomerular en los adultos entre 15 y 64
años, el 7 % de la etiología del síndrome nefrótico y el 3 % del fallo renal agudo.
La GNMP es la forma histológica más frecuente en los pacientes infec-
tados por el virus de la hepatitis C (VHC), oscilando en las diversas series
entre el 10-30 % de los pacientes seropositivos con patología glomerular. La
prevalencia de GNMP alcanza hasta el 45 % de los pacientes con trasplante
renal seropositivos para VHC y se presenta en más del 80 % de los casos
de glomerulonefritis (GN) que acompañan a la crioglobulinemia mixta (CGM).
JUSTIFICACIÓN
En los últimos cinco años la tendencia a la disminución de la GNMP
idiopática parece haberse detenido. Incluso se detecta una cierta tendencia
al incremento entre los adolescentes y adultos jóvenes que coincide con el
amplio fenómeno migratorio.
El objetivo de este protocolo es optimizar el tratamiento de los enfermos
adultos con GNMP idiopática así como asociada al VHC, a fin de establecer
unos criterios unitarios del manejo de estos pacientes en el Servicio de Ne-
frología y Trasplante Renal del Hospital Clínic.
CLASIFICACIÓN
La GNMP es generalizada y difusa. Se caracteriza por hipercelularidad
glomerular, engrosamiento de la pared capilar, disminución de las luces ca-
pilares y aumento de la matriz mesangial con el aspecto de un patrón lobular.
La detección de depósitos inmunes intraglomerulares por microscopía
de fluorescencia, su ubicación con el microscopio electrónico y el mecanis-
mo patofisiológico distinguen dos tipos básicos de GNMP.
MANEJO DE LA GLOMERULONEFRITIS
MEMBRANOPROLIFERATIVA IDIOPÁTICA
La GNMP idiopática es una de las GN primarias con peor pronóstico. Las
series europeas (más de 500 pacientes) indican que el 60-65 % llegan a la
insuficiencia renal terminal a los diez años. No hay un tratamiento claramen-
te eficaz que modifique significativamente el pronóstico.
Tratamiento
Los ensayos aleatorizados y controlados, y los estudios descriptivos
analizados bajo la metodología de la medicina basada en la evidencia, re-
comiendan que los pacientes con proteinuria inferior a 3 g/día sean segui-
dos con medidas de control de la tensión arterial (TA) y renoprotección con
inhibidores de la enzima de conversión de la angiotensina (IECA) (evidencia
de grado C).
El tratamiento específico se reserva para adultos con proteinuria su-
perior a 3 g/día, enfermedad intersticial o insuficiencia renal (evidencia de
grado B).
Los adultos con proteinuria superior a 3 g/día deberían ser tratados con
aspirina en dosis de 325 mg/día y dipiridamol 75-100 mg/día (evidencia de
grado B). Si no se observa beneficio al cabo de un año, se recomienda pasar
a pautas de control de la TA e IECA.
Más reciente es la administración de eculizumab, un anticuerpo monoclonal
anti-C5 que inhibe la formación del complejo de ataque C5b-9. Se ha informado
de éxito terapéutico a corto plazo en niños y adultos jóvenes con una GNMP de
tipo II con síndrome nefrótico persistente y evidencia de mutaciones en los facto-
res de la vía alternativa del complemento o elevación sérica del C3 Nef.
126 NEFROLOGÍA CLÍNICA
MANEJO DE LA GLOMERULONEFRITIS
MEMBRANOPROLIFERATIVA ASOCIADA
A VIRUS DE LA HEPATITIS C
La GNMP asociada a VHC sigue un curso indolente en un tercio de los
pacientes. Otra tercera parte se mantiene con proteinuria e insuficiencia
renal leve-moderada. El resto progresa al estadio terminal.
Un 30 % de los pacientes son seropositivos para el virus de la inmu-
nodeficiencia humana y en menor porcentaje para el virus de la hepatitis B.
El tratamiento actual de los pacientes VHC positivos con hepatopatía
(hasta en el 40 % de los casos) consiste en interferón polietilenglicado y
ribavirina (PEGIFN-RIBA), pero este régimen ha sido probado en un escaso
número de pacientes con GNMP asociada.
A los tres meses del tratamiento se alcanza la negativización de la vire-
mia en la cuarta parte de los pacientes y al finalizarlo casi en la totalidad, lo
que coincide con la mejoría de la enfermedad renal, pero en un 25 % de los
pacientes persiste o empeora la clínica renal a pesar del tratamiento.
El 25 % de los pacientes no tolera el PEGIFN y más del 75 % presenta
efectos indeseables derivados de uno o los dos fármacos.
La respuesta al tratamiento antiviral depende del genotipo del virus C.
En nuestro entorno el genotipo 1 es el responsable en casi el 80 % de los pa-
cientes. Cursa con respuesta viral sostenida entre uno y tres años después
de suspender el tratamiento en la mitad de los pacientes.
Por todo esto, la mejor opción consiste en personalizar el tratamiento
valorando los riesgos y las ventajas de la corticoterapia, el tratamiento anti-
viral o la inmunosupresión en cada paciente.
Tratamiento
Corticoterapia
Si la afectación renal es leve, la opción es la corticoterapia en dosis de
1 mg/kg/día durante 2-3 meses y en dosis decrecientes hasta los 12-18
meses, vigilando las recidivas.
Inmunosupresión
En los pacientes con GNMP crioglobulinémica aguda con insuficiencia
renal progresiva está justificado el empleo de: PEGINF, 3 bolus de metil-
prednisolona 0,75-1 g/día, ciclofosfamida y plasmaféresis. Hay que prestar
atención al riesgo de aumentar la replicación viral.
La administración de rituximab, un anticuerpo monoclonal que reaccio-
na con el antígeno CD20 de los linfocitos B, se ha aplicado en el rescate del
tratamiento inmunosupresor anterior. Además, como primera opción se ha
empleado en lugar de la ciclofosfamida y en la GNMP asociada a VHC crio-
globulinémica de novo en trasplantados renales, en sustitución de PEGINF-
RIBA, consiguiéndose con ello la negativización de la viremia.
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protocols assistencials.
GLOMERULONEFRITIS RÁPIDAMENTE
PROGRESIVA Y VASCULITIS
ANCA POSITIVAS
NEFROLOGÍA CLÍNICA
ÍNDICE
DEFINICIÓN
CLASIFICACIÓN
PROTOCOLOS DE TRATAMIENTO
RECAÍDAS
BIBLIOGRAFÍA
ANEXOS
DEFINICIÓN
Criterio básico
Pérdida rápida de la función renal a menudo acompañada de oliguria
o anuria y con signos de glomerulonefritis como hematíes dismórficos en
orina, cilindros hemáticos y proteinuria glomerular.
CLASIFICACIÓN
Se considera necesario tener que clasificar las GNRP debido a que cada
categoría o tipo seguirá un tratamiento individualizado. La clasificación se
basa en criterios histológicos.
LABORATORIO Y EXPLORACIONES
COMPLEMENTARIAS
Ante una sospecha de GNRP se debe solicitar lo siguiente.
Diagnóstico específico
• ANCA y anti-MBG circulantes.
• Test rápido de ANCA-anti-MBG.
• ANA, anti-ADN, complemento y crioglobulinas.
132 NEFROLOGÍA CLÍNICA
Estudio no específico
• Proteína C reactiva.
• Perfil renal y hepático.
• Proteinuria en 24 h y cociente proteína/creatinina. Sedimento de orina.
• Filtrado glomerular.
• Hemograma. VSG. Proteinograma.
• Serologías víricas (AgsHB, anti-VHC [virus de la hepatitis C], anti-VIH
[virus de la inmunodeficiencia humana]).
• Pruebas de coagulación.
• Radiografía de tórax.
• Ecografía abdominal.
PROTOCOLOS DE TRATAMIENTO
Tratamiento de la glomerulonefritis rápidamente progresiva tipo I.
Nefropatía por anticuerpos antimembrana basal (anexo 2)
Recambios plasmáticos (RP) 2-4 litros por sesión:
• Número de sesiones: mínimo 7 sesiones, máximo 12-14 sesiones
(cuatro semanas).
• Régimen diario las 4-5 primeras sesiones, y régimen a días alternos
para las siguientes.
• Valorar semanalmente los niveles de anti-MBG (pre P) para decidir la
supresión de los RP; suspender los RP cuando los valores de anti-GBM
sean < 30 unidades.
• En caso de insuficiencia renal grave (creatinina > 6 mg/dl) o en he-
modiálisis y en presencia de semilunas recientes, hacer RP durante
dos semanas. Se aconseja no superar las cuatro semanas de trata-
miento aunque los anti-MBG persistan elevados.
GLOMERULONEFRITIS RÁPIDAMENTE PROGRESIVA Y VASCULITIS ANCA POSITIVAS 133
Inducción
La primera opción de tratamiento es la combinación de esteroides y
ciclofosfamida en pulsos i.v. si no existe contraindicación.
La adición de RP al tratamiento con ciclofosfamida ha demostrado ser
eficaz en el caso de pacientes con vasculitis ANCA positivas que presentan
disfunción renal grave con creatinina > 5,6 mg/dl o requerimiento de trata-
miento sustitutivo de la función renal, y en pacientes con hemorragia pulmonar
grave durante el debut o que presenten hemorragia pulmonar una vez iniciada
la inducción con ciclofosfamida + esteroides (ver opción B de tratamiento).
Dos estudios aleatorizados recientes han sugerido que rituximab es una
alternativa tan efectiva como el tratamiento de inducción estándar con ciclo-
fosfamida en pacientes con diagnóstico reciente de vasculitis ANCA positivas
y además es una opción en los pacientes que presentan una recaída des-
pués de tratamiento con ciclofosfamida.
Mientras no dispongamos de estudios que informen sobre la efectividad
y la seguridad del tratamiento con rituximab a largo plazo, recomendamos
realizar tratamiento inicial de inducción con rituximab y esteroides solo en
los casos en los que existe contraindicación médica o rechazo del paciente a
realizar la terapia estándar con ciclofosfamida y esteroides. También será la
pauta de elección en pacientes sin respuesta a la ciclofosfamida.
La pauta de tratamiento para utilizar en el caso de la combinación rituximab
+ esteroides es la siguiente: rituximab 375 mg/m2 SC por semana durante cuatro
semanas (otra opción es la administración de 1000 mg x 2 dosis) asociada a corticoi-
des. Iniciar con 3 pulsos i.v. de MP, 15 mg/kg/dosis x 3 días, máximo 1 g/día, seguido
de prednisona v.o. 1 mg/kg/día durante 2-4 semanas (ver protocolo de rituximab).
Mantenimiento
El tratamiento de inducción debe ser modificado por un régimen de
mantenimiento con menor riesgo de toxicidad, pero que prevenga nuevas
recaídas, uno a dos meses después de que el paciente haya entrado en re-
misión. Habitualmente esto sucede después de un tratamiento de inducción
de entre 4-6 meses de duración.
GLOMERULONEFRITIS RÁPIDAMENTE PROGRESIVA Y VASCULITIS ANCA POSITIVAS 135
Criterios de exclusión:
• Edad superior a 80 años.
• Coexistencia con otra enfermedad multisistémica autoinmune,
por ejemplo, LES.
136 NEFROLOGÍA CLÍNICA
Criterios de exclusión:
• Edad superior a 80 años.
• Contracepción inadecuada en mujeres en edad fértil.
• Embarazo.
• Enfermedad neoplásica previa.
• Hepatitis B antigenemia (solo si Hbe Ag) o anticuerpos contra el virus C.
• VIH positivo.
• Manifestaciones de vasculitis de origen no renal que afecten seria-
mente la supervivencia del paciente, como la hemorragia pulmonar
que precisa ventilación asistida.
• Hemodiálisis en un período superior a las dos semanas antes del
diagnóstico.
• Existencia de otra causa bien definida de insuficiencia renal (ejemplo,
obstrucción urinaria) o existencia de episodio previo de GNRP.
En caso de existir alguno de estos criterios de exclusión u otro que no
permitiese la aplicación de este protocolo, el tratamiento deberá ser
discutido para cada caso.
Característica histológica:
a. Depósitos lineales en membrana basal glomerular por inmunofluorescencia.
−− Tratar como tipo I.
b. Inmunofluorescencia renal negativa o con mínimos depósitos de
inmunoglobulinas:
−− Pauci inmune glomerulonefritis.
−− Tratar como tipo III.
• GNRP con ausencia de ANCA y anti-MBG:
Característica histológica:
Inmunofluorescencia renal negativa o con mínimos depósitos de inmu-
noglobulinas: pauci inmune glomerulonefritis.
Tratar como tipo III.
Síndrome de Churg-Strauss
Definición
Inflamación granulomatosa rica en eosinófilos y vasculitis necrotizante
que afecta a vasos de tamaño pequeño o mediano. Generalmente afecta al
tracto respiratorio y se asocia a asma y eosinofília.
Tratamiento inicial
Pacientes sin ninguno de los síntomas de riesgo:
• P rednisona 1 mg/kg/día, dosis que debe reducirse progresivamente
a medida que el paciente mejora. Es posible que se deban adminis-
trar pequeñas dosis de corticoides orales o inhalados para mantener
la remisión de los síntomas de asma.
Pacientes con uno o más síntomas de riesgo:
• Prednisona 1 mg/kg/día durante un mes. Esta dosis debe reducirse
progresivamente a medida que el paciente mejora.
• Ciclofosfamida en bolus según protocolo, dosis máxima: 750 mg-1 g.
Deben administrarse un mínimo de seis pulsos mensuales.
Tratamiento de mantenimiento
• Corticoides : si existe mejoría clínica y del patrón biológico
(eosinofilia y VSG), se reducirá la dosis en 10 mg mensua-
les hasta los 30 mg diarios. A partir de esta dosis, reducir
2,5-5 mg mensuales hasta obtener la mínima dosis efectiva
que mantenga al paciente libre de síntomas. Es frecuente que
requiera una dosis de corticoides de 10-15 mg debido a la
138 NEFROLOGÍA CLÍNICA
ADMINISTRACIÓN DE DROGAS
INMUNOSUPRESORAS
Bolus de ciclofosfamida
Ver tabla 1.
Leucopenia
1. Suspender CYC o AZA si los leucocitos < 4 x 109/l.
• Reinstaurar el tratamiento con una dosis reducida en 25 mg
cuando los leucocitos > 4 x 109/l.
• Establecer controles cada semana durante un mes.
2. Si la leucopenia es grave (< 1 x 109/l) o prolongada (< 4 x 109/l
durante más de dos semanas), reinstaurar el tratamiento con CYC o
AZA con 50 mg/día, incrementando la dosis en la medida en que el
nivel de leucocitos lo permita.
GLOMERULONEFRITIS RÁPIDAMENTE PROGRESIVA Y VASCULITIS ANCA POSITIVAS 139
<3 >3
< 60 Dosis completa 85 %
> 60 y < 70 85 % 65 %
> 70 65 % 50 %
Prednisona
1. La máxima dosis en la primera semana es de 80 mg/día.
2. Utilizar la dosis más cercana a los 5 mg por encima de 20 mg y
cercana a 2,5 mg por debajo de 20 mg.
3. Administrarla en una dosis única (se puede alternar la dosis diaria
por encima de 5 mg, por ejemplo, 10 mg, 15 mg para una dosis de
12,5 mg).
4. Los pacientes que presenten intolerancia a la medicación de modo
oral podrán recibir los esteroides de forma endovenosa en una dosis
equivalente en una inyección diaria.
5. Utilizar prednisona o prednisolona evitando cápsulas entéricas o for-
mas solubles.
6. Se permite una flexibilidad en la dosis de prednisolona de ±12,5 %
del protocolo en los primeros 12 meses y ±25 % después.
7. La dosis mínima en los tres primeros meses será de 12,5 mg/día.
Profilaxis
Obligada:
• Ulcera péptica: ranitidina u omeprazol.
• Pneumocystis jirovecii: sulfametoxazol/trimetoprim (Septrin®), 160/800 mg
tres veces a la semana.
• Prevención de la osteoporosis: calcio y vitamina D o bifosfonatos.
Opcional:
• Tuberculosis: Cemidón® 150 mg. En pacientes de edad avanzada o
con sospecha de antecedentes específicos.
• Infección por hongos: es aconsejable la administración de fluconazol
oral, nistatina o anfotericina durante 12 meses.
140 NEFROLOGÍA CLÍNICA
RECAÍDAS
Recaída mayor
Se considera recaída mayor aquella en la que se ve involucrado un ór-
gano de los llamados vitales si dicha afectación es atribuible a vasculitis.
1. Incremento de la creatinina sérica en un 30 % o reducción del acla-
ramiento de creatinina en un 25 % o evidencia histológica de glo-
merulonefritis necrotizante activa. Se recomienda repetir la biopsia
renal en casos de hematuria recurrente o elevaciones no explicables
de la creatinina.
2. Evidencia clínica, radiológica o broncoscópica de hemorragia pulmo-
nar o de granulomas. Realizar biopsia pulmonar si es posible.
3. Alteración de la visión como: granuloma orbital creciente o vasculitis
retiniana.
4. Estenosis subglótica o traqueal.
5. Lesiones cerebrales multifocales recientes (resonancia magnética)
sugestivas de vasculitis cerebral.
6. Mononeuritis motora múltiple.
7. Hemorragia o perforación intestinal de origen vasculítico.
En tales circunstancias, se ha de actuar del siguiente modo:
1. Incrementar ciclofosfamida a 2 mg/kg/día (suspender azatioprina y
administrar ciclofosfamida si sigue este tratamiento).
2. Incrementar corticoides a 0,5 mg/kg/día, reducir a 20 mg/día du-
rante cuatro semanas.
3. Cuando se alcance la remisión, seguir con corticoides y ciclofosfa-
mida durante tres meses.
4. Si el tratamiento es inefectivo pasados dos meses, continuar según
el criterio del médico responsable del paciente.
5. Si la recaída mayor se da en el grupo tratado con azatioprina, no
volver al tratamiento con azatioprina y ensayar el micofenolato.
Recaída menor
Se considera recaída menor aquella en la que la recurrencia de la activi-
dad de la enfermedad es de menor gravedad, siempre que dicha afectación
sea atribuible a vasculitis:
• Epistaxis, crostas, dolor o sordera de reciente aparición.
• Úlceras bucales.
• Rash cutáneo.
• Mialgias, artralgias o artritis.
• Escleritis o episcleritis.
• Síntomas pulmonares sin cambios radiológicos: tos, sibilancias o disnea.
En tales circunstancias se debe actuar del siguiente modo:
1. Incrementar ciclofosfamida o azatioprina a 2 mg/kg/día.
2. Incrementar corticoides a 0,5 mg/kg/día y reducir a 15 mg/día en un
mes.
3. Cuando se alcance la remisión, retomar el régimen de tres meses
anteriores.
GLOMERULONEFRITIS RÁPIDAMENTE PROGRESIVA Y VASCULITIS ANCA POSITIVAS 141
BIBLIOGRAFÍA
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142 NEFROLOGÍA CLÍNICA
ANEXOS
1. Sistémico
Ninguno 0
Malestar general 1 2. Cutáneo
Mialgia 1 Ninguno 0
Artralgia/artritis 1 Infarto 2
Fiebre < 38,5 ºC 1 Púrpura 2
Fiebre ≥ 38,5 ºC 2 Otras vasculitis cutáneas 2
Pérdida de peso (1-2 kg) Úlceras vasculíticas 4
2
último mes
Perdida de peso (> 2 kg) Gangrena 6
3 Gangrena digital múltiple 6
último mes
Total 3 Total 6
4. ORL
Ninguno 0
3. Mucosas/ojos Producción nasal/obstrucción 2
Ninguno 0 Sinusitis 2
Úlceras orales 1 Epistaxis 4
Úlceras genitales 1 Costras 4
Conjuntivitis 1 Otorrea matutina 4
Epi/escleritis 2 Otitis media 4
Uveítis 6 Sordera reciente 6
Exudados en retina 6 Estridor/laringitis 2
Hemorragia en retina 6 Afectación subglótica 6
Total 6 Total 6
GLOMERULONEFRITIS RÁPIDAMENTE PROGRESIVA Y VASCULITIS ANCA POSITIVAS 143
5. Tórax
6. Cardiovascular
Ninguno 0
Ninguno 0
Disnea o sibilancias 2
Soplos 2
Nódulos o fibrosis 2
Pérdida de pulsos reciente 4
Pleuritis/derrame pleural 4
Insuficiencia aórtica 4
Infiltrados 4
Hemoptisis/hemorragia Pericarditis 4
4 Infarto de miocardio reciente 6
pulmonar
Hemoptisis masiva 6 ICC/cardiomiopatía 6
Total 6 Total 6
8. Renal
Ninguno 0
7. Abdominal HTA días > 90 mmHg 4
Ninguno 0 Proteinuria > 1+/0,2 g/24 h 4
Dolor abdominal 3 Hematuria > 1+/10/ml 8
Diarrea con sangre 6 Creatinina 125-249 mmol/l 8
Perforación de vesícula biliar 9 Creatinina 250-499 mmol/l 10
Infarto intestinal 9 Creatinina > 500 mmol/l 12
Pancreatitis 9 Elevación de creatinina > 10 % 12
Total 9 Total 12
9. Sistema nervioso
Ninguno 0
Confusión origen orgánico/
3
demencia
Convulsiones (no HTA) 9
Ictus 9
Lesión medular 9
Neuropatía periférica 9
Mononeuritis motora múltiple 9
Total 9 Total: / 63
RP
• Se realizarán un mínimo de 7 sesiones y un máximo de 12-14 sesiones.
• Las 4-5 primeras sesiones serán diarias y posteriormente en días alternos
hasta que la cifra de anticuerpos anti-MBG sea inferior a 30 UI/ml.
• Durante el período de RP, determinar anticuerpos anti-MBG cada semana.
• Los RP serán opcionales a partir de los 80 años.
Número de RP realizados
RP
Bolus de • Se realizará un mínimo de 7 sesiones y un máximo
metilprednisolona de 12-14 sesiones.
Día 1: 15 mg/kg ( ) • Las 4-5 primeras sesiones serán diarias y posteriormente
Día 2: 15 mg/kg ( ) en días alternos hasta que la cifra de anticuerpos anti-
Día 3: 15 mg/kg ( ) MBG sea inferior a 30 UI/ml.
• Durante el período de RP, determinar anticuerpos anti-
MBG cada semana.
• Si la hemorragia pulmonar persiste al finalizar las dos
semanas, prolongar los RP en días alternos hasta lograr
la estabilización de la sintomatología pulmonar hasta un
Número máximo de 26 sesiones.
• Si el pulmón se ha normalizado, suprimir los RP aunque anti-
de RP realizados MBG > 30 UI/ml.
• Los RP serán opcionales a partir de los 80 años.
RP:
Bolus de metilprednisolona • Mínimo 7 sesiones y máximo 12-14
Día 1: 15 mg/kg ( ) sesiones.
Día 2: 15 mg/kg ( ) • Las 4-5 primeras sesiones serán diarias y
Día 3: 15 mg/kg ( ) luego días alternos.
• Los RP serán opcionales a partir de los 80 años.
Ciclofosfamida
Prednisona Bolus
en bolus (mg/ Azatioprina
Seguimiento Fecha (mg/kg/día) N.º
kg)*** (mg/kg/día)
(ajustar dosis)*
0 inicio 15 ( mg) 0 1 ( mg)
2 semanas** ------- 0 0,75 ( mg)
4 semanas** 15 ( mg) 0 0,5 ( mg)
8 semanas** 15 ( mg) 0 0,25 ( mg)
12 semanas** 15 ( mg) 0 0,25 ( mg)
16 semanas** 15 ( mg) 0 0,25 ( mg)
20 semanas** 15 ( mg) 0 12,5 mg/día
15 ( mg) 2 10
cambiar a
6 meses** azatioprina a los
15 días, después
de hemograma
12 meses** 2 7,5
18 meses** 2 5
Considerar FIN
24 meses** 0 0
tratamiento
*Ajuste de dosis de ciclofosfamida en función de la edad y la creatinina
INTRODUCCIÓN
TRATAMIENTO
BIBLIOGRAFÍA
ANEXOS
INTRODUCCIÓN
El lupus eritematoso sistémico (LES) es el prototipo de enfermedad
autoinmune sistémica. Sus manifestaciones pueden ser muy variadas y
afectar la práctica totalidad de los tejidos y órganos. Además, se ha podido
comprobar la existencia de distintos subgrupos clínico-biológicos dentro de
la misma enfermedad, que dependen de la edad de inicio, el sexo, el número
de órganos, el grado de afectación orgánica, la presencia de enfermedad
autoinmune asociada, la positividad de unos determinados anticuerpos, el
embarazo y otros.
Exploraciones básicas
• Historia clínica y exploración física completa por aparatos.
• Analítica general: VSG, hemograma completo, bioquímica estándar
(glucosa, creatinina, BUN, ácido úrico, colesterol, triglicéridos, GOT,
GPT, GGT, FA, bilirrubina, LDH, CPK, proteínas, albúmina, proteino-
grama, sodio, potasio, calcio y fósforo), cálculo del filtrado renal glo-
merular, coagulación (tiempo de protrombina y tiempo de cefalina),
sedimento de orina y proteinuria de 24 horas.
• Estudio inmunológico básico: anticuerpos antinucleares (ANA), anticuer-
pos anti-DNAn, anticuerpos anti-ENA (Sm, RNP, Ro, La), fracciones C3,
C4 y CH50 del complemento y determinación del factor reumatoide.
• Anticuerpos antifosfolipídicos (AAF): anticoagulante lúpico (AL), an-
ticuerpos anticardiolipina (AAC) IgG e IgM y anticofactor/anti-be-
ta-2-glicoproteína-I (aβ2GPI) IgG e IgM.
• Para que un paciente sea clasificado como LES, deberán cumplirse, en
cualquier momento de la evolución de la enfermedad, cuatro o más de
los criterios aceptados por el American College of Rheumatology en 1997
para tal efecto (anexo 1).
TRATAMIENTO
El objetivo del tratamiento, cuando este sea necesario, es conseguir
mantener al paciente en una remisión clínica que le permita desarrollar sus
actividades cotidianas o su trabajo habitual con la dosis de fármaco más baja
posible. Por ello, no es preciso perseguir la normalización de los parámetros
analíticos, pues estos pueden persistir alterados de forma indefinida, incluso
durante las fases de remisión clínica.
Brote clínico
Las medidas imprescindibles son el reposo, guardar suficientes horas
de sueño y evitar cualquier situación de cansancio físico o psíquico. Una vez
superado el brote, el paciente debe, progresivamente, reanudar una vida
normal.
152 NEFROLOGÍA CLÍNICA
Exposición solar
Es aconsejable evitar la exposición a los rayos ultravioleta (UVA) (solares
o artificiales) tanto de forma directa como indirecta (agua de la piscina o
del mar, arena, nieve, aparatos de UVA, tubos fluorescentes), principalmente
en aquellos pacientes cuyos síntomas empeoren claramente con esta. Es
imperativo aplicar en las partes expuestas una crema de protección solar y
utilizar prendas de vestir adecuadas. Los filtros solares (factor de protección
superior a 30) se han de aplicar aproximadamente una hora antes de una
posible exposición solar y de nuevo tras el baño o la sudoración profusa.
Preparados hormonales
• Terapia hormonal sustitutiva: no está contraindicada, excepto en
pacientes con enfermedad activa o portadores de AAF por el riesgo
aumentado de trombosis.
• Anticonceptivos orales: en pacientes que requieran de un método
anticonceptivo efectivo, se pueden administrar los preparados con
componentes estrogénicos en aquellos con enfermedad inactiva o
estable, sin antecedentes de trombosis, AAF u otros factores de riesgo
cardiovascular. Cabe tener en cuenta que se han relacionado con un
leve aumento de los brotes clínicos (leves-moderados). Se desaconseja
la utilización de anticoncepción con contenido estrogénico en mujeres
con nefropatía lúpica activa o con AAF (1C).
Vacunaciones
Se han de mantener las vacunaciones habituales y, en caso de tratamiento
prolongado con glucocorticoides por encima de 15 mg/día o inmunodepresores,
es recomendable la vacuna anual de la gripe (existen casos publicados de
brotes lúpicos, pero los brotes graves son muy raros) y la vacuna neumocócica
cada seis años o cada tres en caso de evidencia de caída de títulos de los
anticuerpos.
Otras normas
Hay que prestar atención a las situaciones que puedan reactivar la en-
fermedad, como el embarazo, el aborto, las infecciones o las intervenciones
quirúrgicas.
NEFROPATÍA LÚPICA 153
Respuesta completa
• Normalización de la función renal (o recuperación del nivel basal).
• Reducción de la proteinuria a < 0,5 g/día.
• Normalización del sedimento urinario.
• Normalización de anti-ADN y complemento (en situación ideal).
Respuesta parcial
Cuando se observe mejoría respecto al nivel inicial de actividad de los
parámetros anteriores, pero sin alcanzar la totalidad de los objetivos y sin
empeoramiento de ningún otro parámetro renal.
También, dada la naturaleza oscilante en el tiempo de la actividad lú-
pica, es posible que el riñón acumule lesiones crónicas e irreversibles con
cada brote, que se traducirán en un deterioro progresivo de la función renal
o proteinuria persistente (habitualmente < 2 g/24 horas), sin que estas alte-
raciones impliquen necesariamente actividad inmunológica.
Recidiva o brote
• Aumento de la proteinuria leve o hasta alcanzar rango nefrótico.
• Aparición de sedimento urinario activo.
• Aumento de la creatinina basal.
• Aumento de actividad inmunológica (aumento de anti-ADN o descen-
so del complemento).
En función del tipo e intensidad de la recidiva o brote, se valorará la
necesidad de realizar una biopsia renal para determinar el tipo de afec-
tación presente en ese momento y ajustar el tratamiento en función del
sustrato anatomopatológico.
BIBLIOGRAFÍA
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nephritis. The Euro-Lupus Nephritis Trial, a randomized trial of low-
dose versus high-dose intravenous cyclophosphamide. Arthritis
Rheum 2002;46:2121-31.
8. Houssiau FA, Vasconcelos C, D´Cruz D, Sebastiani GD, de Ramon
Garrido E, Danieli MG, et al. Early response to immunosuppressive
therapy predicts good renal outcome in lupus nephritis. Lessons
from long-term followup of patients in the Euro-Lupus Nephritis Trial.
Arthritis Rheum 2004;50:3934-40.
NEFROPATÍA LÚPICA 155
ANEXOS
Anexo 1. Criterios de lupus eritematoso sistémico
Criterios clasificatorios para LES aceptados por el American College of
Rheumatology en 1997 (cuatro o más criterios, en cualquier momento de la evo-
lución de la enfermedad, confieren una especificidad y una sensibilidad del 96 %)
EXANTEMA MALAR
I Eritema fijo plano o elevado sobre la eminencia malar con tendencia
a respetar los pliegues nasolabiales
LUPUS DISCOIDE
II Placas eritematosas elevadas con escamas queratósicas adherentes
y tapones foliculares; a veces, retracción en las lesiones antiguas
FOTOSENSIBILIDAD
III Rash cutáneo como resultado de reacción anormal a la luz solar, según
historia clínica o examen físico
ÚLCERAS ORALES O NASOFARÍNGEAS
IV Ulceración oral o nasofaríngea, habitualmente indolora, observada
por un médico
ARTRITIS
V No erosiva, en dos o más articulaciones periféricas. Caracterizada por
hipersensibilidad al tacto, dolor a la presión, hinchazón y derrame articular
SEROSITIS
a) Pleuritis: historia de dolor pleurítico, o roce pleural, o derrame pleural
VI b) Pericarditis: documentada por electrocardiograma, o roce pericárdico,
o derrame
AFECTACIÓN RENAL
a) Proteinuria persistente > 500 mg/24 horas o > de tres cruces, o
VII b) Cilindros celulares: integrados por hematíes o hemoglobina, o de tipo
granular, tubular o mixto
AFECTACIÓN NEUROLÓGICA
VIII a) Convulsiones que no puedan ser explicadas por otras causas, o
b) Psicosis que no pueda ser explicada por otras causas
AFECTACIÓN HEMATOLÓGICA
a) Anemia hemolítica, o
IX b) Leucopenia < 4 x 109/l en al menos dos determinaciones, o
c) Linfopenia < 1,5 x 109/l en al menos dos determinaciones, o
d) Trombopenia < 100 x 109/l en ausencia de fármacos inductores
ALTERACIÓN INMUNOLÓGICA
a) Células LE positivas, o
b) Ac. anti-DNAn positivos a títulos elevados, o
c) Ac. anti-Sm positivos, o
X d) Anticuerpos antifosfolipídicos: anticuerpos anticardiolipina,
anticoagulante lúpico, VDRL falsamente positivo durante > 6 meses
confirmada por la prueba de inmovilización del Treponema pallidum o de
la absorción del anticuerpo treponémico por fluorescencia
ANTICUERPOS ANTINUCLEARES
Positivos a títulos elevados, en cualquier momento de la enfermedad y
XI en ausencia de fármacos conocidos como causantes de lupus inducido
o pseudolupus
NEFROPATÍA LÚPICA 157
Tipo I
Depósitos inmunes
Nefropatía lúpica Glomérulo normal
mesangiales
mesangial mínima
Depósitos inmunes
mesangiales
Tipo II Hipercelularidad Pueden existir
Nefropatía mesangial de cualquier depósitos
lúpica mesangial grado o expansión de la subendoteliales o
proliferativa matriz mesangial subepiteliales aislados
visibles por IF o por
ME, pero no por MO
GMN focal activa o
inactiva, segmentaria
o global, endo o
extracapilar; que afecta
a < 50 % de todos los
glomérulos
Lesiones activas: NL Depósitos inmunes
Tipo III A
con proliferación focal subendoteliales focales,
Nefropatía lúpica
Lesiones activas con o sin alteraciones
focala
y crónicas: NL con mesangiales
A/C
proliferación focal
y esclerosis
Lesiones crónicas
C inactivas con cicatrices:
NL con esclerosis focal
Lesiones activas: NL
IV-G (A) difusa con proliferación
global
158 NEFROLOGÍA CLÍNICA
Lesiones activas
y crónicas: NL difusa
IV-S
con proliferación
(A/C)
segmentaria
y esclerosis
Lesiones activas
y crónicas:
IV-G
NL difusa con
(A/C) Depósitos inmunes
Tipo IV proliferación global
y esclerosis subendoteliales difusos,
Nefropatía lúpica
con o sin alteraciones
difusab
Lesiones crónicas mesangiales
inactivas con cicatrices:
IV-S (C)
NL difusa con esclerosis
segmentaria
Lesiones crónicas
inactivas con cicatrices:
IV-G (C)
NL difusa con esclerosis
global
Tipo VI
Nefropatía lúpica Esclerosis global del ≥ 90 % de los glomérulos
con esclerosis con o sin actividad residual
avanzada
El tratamiento inmunosupresor no estaría indicado, de entrada, en pacientes con nefritis lúpica clase II. El tratamiento en estos pacientes debería
ser guiado por las manifestaciones extrarrenales
Tipo II En presencia de proteinuria significativa (> 1-2 g/día a pesar de tratamiento renoprotector) o deterioro de la función renal no atribuible a factores
funcionales: PDN (hasta 0,5 mg/kg/día) acompañado o no de inmunosupresores (AZA, micofenolato) como ahorradores de corticoides, de 6 a 12
meses de duración
PDN hasta 1 mg/kg/día x 3-4 semanas • Respuesta completa: reducción progresiva de PDN. Respecto
+ a inmunodepresores:
Pulsos de CFM a) Si se realizó la inducción con CFM, iniciar MMF en dosis de 1,5-2 g/día
750 mg/m2/mes x 6 meses b) Si se realizó la inducción con MMF, mantener la dosis y actuar como
500 mg/15 días x 3 meses en el apartado anterior
Tipo V‡ o c) Si se realizó la inducción con CyA/TAC o AZA, mantener la misma dosis
CyA 5 mg/kg/día o • Respuesta parcial: sustituir un inmunosupresor por otro
TAC 0,1-0,2 mg/kg/día o • Brote resistente al tratamiento: sustituir un inmunodepresor por otros
MMF 2-3 g/día o de la lista. En caso de no respuesta, plantear rituximab o doble terapia
AZA 2 mg/kg/día como en el apartado anterior
Tratamiento de las manifestaciones extrarrenales con control estricto de la presión arterial y otros FRV
Tipo VI Si aparece deterioro progresivo de la función renal, valorar el inicio de diálisis y trasplante renal
NEFROLOGÍA CLÍNICA
AZA: azatriopina; CFM: ciclofosfamida; CyA: ciclosporina A; FRV: factores de riesgo vascular; MMF: micofenolato de mofetil (la dosis equivalente de ácido micofenólico
es de 500 mg de MMF = 360 mg de ácido micofenólico); PDN: prednisona; TAC: tacrolimus.
*La elección entre pulsos de CFM y MMF puede obedecer a aspectos concretos de cada paciente e incluso a la elección por parte de este. En mujeres en edad fértil
puede ser mejor MMF para evitar la posible toxicidad ovárica de CFM. En casos en los que tengamos dudas acerca de la adherencia al tratamiento, puede ser mejor
la opción de los pulsos de CFM.
**Se puede optar por dosis inferiores de PDN de hasta 0,5 mg/kg/día con uso concomitante de pulsos de metilprednisolona. Ante la presencia en la biopsia de
proliferación extracapilar o en pacientes con deterioro agudo de la función renal, es útil iniciar los corticoides en forma de pulsos endovenosos de metilprednisolona
(250-1000 mg/día durante tres días consecutivos).
†La elección entre las dos pautas de administración de pulsos de CFM responde a aspectos particulares de cada paciente. En caucásicos sin alteración de la función renal, la
pauta corta es una buena opción. Además, esta no requiere de hidratación previa, se administra en 30-60 min y, por tanto, no requiere de hospitalización. En los casos con
deterioro grave de la función renal (creatinina sérica > 3 mg/dl) o que muestren lesiones de necrosis fibrinoide o semilunas en la biopsia, puede ser útil una pauta terapéutica
que incluya la CFM intravenosa.
‡Si coexiste con el tipo IV, tratar como tipo IV.
BOLUS DE CICLOFOSFAMIDA
NEFROLOGÍA CLÍNICA
ÍNDICE
INTRODUCCIÓN
INDICACIONES
DOSIS
TRATAMIENTO COMPLEMENTARIO
PROCEDIMIENTO DE ADMINISTRACIÓN
ADVERTENCIA
COMPLICACIONES
ANEXO
INTRODUCCIÓN
Diversas nefropatías inflamatorias de origen autoinmune se tratan con es-
teroides y otros fármacos inmunomoduladores. En caso de enfermedad aguda
y grave se utiliza la vía intravenosa (i.v.). Las ventajas terapéuticas de utilizar la
ciclofosfamida (CFM) en forma de bolus i.v. en lugar de por vía oral son muchas
veces las de obtener mejores resultados (por ejemplo, en la nefropatía lúpica),
pero sobre todo minimizar los efectos secundarios que se presentan con los
bolus debido a que se administra una dosis acumulada menor.
La CFM es un antineoplásico derivado de la fosforamida, del grupo de
las mostazas nitrogenadas. Actúa durante la fase S del ciclo celular, provo-
cando interferencias en los procesos de transcripción y traducción del ADN.
INDICACIONES
Normalmente, y junto con los corticoides, en:
a. Nefropatía lúpica tipo IV.
b. Vasculitis sistémica.
DOSIS
Se inicia con una dosis de 0,6 g/m2 en forma de bolus 60 minutos i.v.,
pero debe ajustarse según:
• Edad del paciente.
• Función renal (aclaramiento de creatinina o MDRD).
• Número de neutrófilos.
• Respuesta a dosis anteriores.
• Efectos secundarios.
TRATAMIENTO COMPLEMENTARIO
1. Forzar la diuresis y efectuar micciones frecuentes del orden de 250 ml/h,
con el fin de reducir la toxicidad de los metabolitos de la CFM en la vejiga
urinaria.
• Hidratación del paciente (2 l/m2) con suero salino isotónico o glu-
cosado al 5 %, que para una superficie corporal de 1,73 m2 repre-
senta 3,5 l, administrando 1 l dos horas antes del bolus, 1 l en las
dos horas siguientes a la CFM y completando los 1,5 l restantes
por vía oral en las siguientes 12 horas. Si el enfermo retiene más
de 0,5 l, administrar diuréticos.
• Administrar mesna (mercaptoetan-sulfonato-Na), quelante de
aquellos metabolitos, en una dosis cada 3-4 horas equivalente al
20 % de la dosis del bolus de CFM (total: dos o tres dosis).
• En enfermos con dificultad para mantener una diuresis elevada
(por ejemplo, síndrome nefrótico grave), además de vigilar la so-
brecarga hidrosalina y de administrar diuréticos, se ha de colocar
una sonda vesical de tres vías irrigando la vejiga urinaria con una
solución antibiótica estándar a un ritmo 3 l/24 horas, a fin de
minimizar el riesgo de cistitis hemorrágica.
2. Para evitar las náuseas y vómitos propios de los bolus, se han de
administrar antagonistas de los receptores de la serotonina (ondan-
satrón o granisetrón), i.v., en dosis de 8 mg/3-4 horas, hasta un
total de 2-3 dosis. La primera dosis se administra poco antes de la
CFM. Como tratamiento alternativo se puede usar Torecan® (10 mg)
+ Benadryl® (25 mg), por vía oral o i.v. y ajustando las dosis según
las necesidades.
PROCEDIMIENTO DE ADMINISTRACIÓN
Tanto en el enfermo ingresado como si se realiza en el hospital de
día, el procedimiento concreto se describe en el anexo 1. En los pacien-
tes en tratamiento concomitante con hemodiálisis se debe administrar la
CFM en bolus 12-24 horas posdiálisis.
ADVERTENCIA
En presencia de una infección intercurrente, hay que retrasar la admi-
nistración de la CFM hasta la resolución del cuadro infeccioso.
166 NEFROLOGÍA CLÍNICA
Si los neutrófilos son < 1500 células/mm3 durante más de 7 días post-
CFM, se ha de considerar la administración de factor estimulante de colonias
de granulocitos G-CSF en dosis de 300 μg/24 horas hasta recuperar la tasa
de neutrófilos.
COMPLICACIONES
• Cistitis hemorrágica que se evita con el tratamiento complementario
descrito.
• No se ha observado una mayor incidencia de neoplasias diseminadas
utilizando la CFM en forma de bolus i.v., a diferencia de cuando se
administra por vía oral.
• Náuseas y vómitos, que también se evitan con el tratamiento especí-
fico descrito.
• Toxicidad ovárica. En enfermas de edad < 25 años, si el tratamiento
dura menos de seis meses, la incidencia de amenorrea es nula, y si
dura dos años es de un 17 %. Entre los 26 y los 30 años, la incidencia
es de un 12 % y un 43 % a los seis meses y a los dos años, respec-
tivamente. En edades > 31 años, la incidencia es de un 25 % y un
100 %, respectivamente.
• Se deben vigilar las infecciones como en cualquier tratamiento in-
munosupresor, y especialmente el herpes zóster, tanto si la CFM se
usa por vía oral como i.v. Se aconseja profilaxis para el Pneumocistis
jirovecii con cotrimoxazol en todo paciente bajo tratamiento con CFM.
BOLUS DE CICLOFOSFAMIDA 167
ANEXO
Anexo 1. Hoja de administración de ciclofosfamida en bolus 60 min
intravenoso
Fecha
Etiqueta del paciente
Bolus número
Edad (años)
SC (m2) = Alltura (cm) x Peso (kg)
Peso (kg) 3600
DEFINICIÓN
EVALUACIÓN DIAGNÓSTICA
ABORDAJE
BIBLIOGRAFÍA
DEFINICIÓN
La definición de insuficiencia renal aguda (IRA) no es en la actualidad
precisa, a pesar de que es una patología frecuente con elevada mortalidad.
Una revisión de 28 estudios de IRA posoperatoria encontró que cada uno
de ellos había utilizado una definición distinta. Incluso se ha cuestionado el
término IRA, ya que no refleja la situación frecuente de lesión o insulto renal
agudos y la disfunción que no llega al fracaso orgánico. Así, para abarcar
todo el espectro de afección renal que puede tener lugar en la unidad de
cuidados intensivos, se ha propuesto un cambio de nomenclatura y que la
designación de «lesión renal aguda» sustituya el término IRA.
En el año 2004, el grupo de trabajo multidisciplinario de la ADQI (Acute
Dialysis Quality Initiative) publicó una clasificación de consenso que deno-
minó RIFLE. Este acrónimo se refiere a tres niveles de disfunción renal (del
inglés Risk of renal dysfunction, Injury to the kidney, Failure of kidney func-
tion) y dos niveles de pronóstico renal (del inglés, Loss of kidney function,
End-stage kidney disease). Los criterios de disfunción se basan en incre-
mentos relativos de las cifras de creatinina, el valor absoluto de la diuresis o
ambos (tabla 1). La categoría de Fracaso (Failure) tiene un significado adicio-
nal de clasificación, un valor de creatinina ≥ 4 mg/dl para reflejar la grave-
dad de la lesión renal aguda en pacientes con enfermedad renal crónica en
los que los incrementos propuestos de creatinina no reflejarían IRA. El valor
predictivo de la clasificación RIFLE se ha confirmado en varios estudios. Un
defecto de esta clasificación es que las dos categorías finales corresponden
más a resultado que a diagnóstico y que la estimación del filtrado glomerular
basado en la creatinina plasmática no es aplicable en la IRA. Además, el
término risk para una lesión que ya está establecida no es muy afortunado.
Recientemente, un grupo de expertos multidisciplinar (Acute Kidney Injury
Network, AKIN), ha llegado a un consenso en la definición de IRA que in-
cluye criterios de aumento tanto absoluto como porcentual de la creatinina
plasmática para adaptarlo a las variaciones en sus niveles por la edad, la
masa muscular y el sexo, y obviar la necesidad de conocer la cifra basal de
creatinina. Además, incluye como criterio la diuresis (que coincide con la
de RIFLE), por sus implicaciones pronósticas. Así, se define IRA como una
reducción abrupta (en 48 horas) de la tasa de filtración glomerular, definida
como un aumento absoluto de 0,3 mg/dl (25 μmol/l) o más o un incremento
porcentual de 50 % o más de la creatinina plasmática o por una reducción
de la diuresis a menos de 0,5 ml/kg/h por más de 6 horas. Asimismo, se ha
consensuado una clasificación que estratifica la IRA en tres grados al igual
que en RIFLE, pero elimina los dos últimos estadios de esta, al representar
evolución (tabla 1).
INSUFICIENCIA RENAL AGUDA 171
EVALUACIÓN DIAGNÓSTICA
Diagnóstico sindrómico: insuficiencia renal aguda frente
a insuficiencia renal crónica
• IRA: contexto agudo (isquémico/nefrotóxico).
• Insuficiencia renal crónica (IRC): historia clínica previa de hipertensión
arterial (HTA), diabetes, proteinuria, poliuria-polidipsia, hematuria re-
currente o persistente, antecedentes familiares de nefropatía.
• Tamaño de siluetas renales (ecografía):
−− IRA: normal.
−− IRC: pequeño, o agrandado por PQR.
• Prever la posibilidad de IRA sobre riñones con IRC (mal llamada «IRC
agudizada»).
172 NEFROLOGÍA CLÍNICA
ABORDAJE
Primera fase
A) Si hay oliguria y la hidratación y la situación hemodinámica son adecuadas:
Se debe proceder como sigue:
• Anamnesis: prostatismo, litiasis, hematuria macroscópica.
• Manifestaciones extrarrenales (enfermedades sistémicas).
• Palpación globo vesical.
• Tacto rectal/prostático.
• Pulsos femorales.
• Sonda vesical.
Con sondaje vesical no productivo (< 200 ml inicial y diuresis horaria
< 30/ ml): ecografía abdominal/renal si hay sospecha de obstrucción de la
vía urinaria: siluetas renales, vías urinarias, litiasis, calcificaciones:
• Si hay hidronefrosis bilateral o unilateral, consulta urología urgente,
exploración ginecológica si procede y considerar:
INSUFICIENCIA RENAL AGUDA 173
−− Cistoscopia.
−− Cateterismo ureteral.
−− Nefrostomía.
−− TAC para descartar proceso retroperitoneal.
• Si no hidronefrosis y tamaño renal normal uni o bilateral, explorar
vasos renales si hay sospecha de proceso vascular renal:
−− Ecografía abdominal (aneurisma de aorta).
−− Eco-Doppler: oclusión-trombosis, tromboembolismo.
−− TAC, para confirmar y delimitar disección de aneurisma de aorta,
detección de infartos renales.
Considerar que en la obstrucción muy reciente (< 24 horas), en la fi-
brosis retroperitoneal y en el paciente deshidratado puede no observarse
dilatación de las vías urinarias; en estos casos se puede repetir ecografía a
las 24 horas.
Considerar IRA «renal» (parenquimatosa) si las exploraciones anteriores
son negativas (ver más adelante criterios diagnósticos).
Actuación:
• Control del balance hídrico según el estado de hidratación y la hemo-
dinamia. Si euvolemia: volumen de aporte 500 ml/24 horas adiciona-
les al volumen urinario más pérdidas extraordinarias.
• Monitorización diaria de ionograma, equilibrio ácido-base, BUN y
creatinina.
• Ensayar bolus de furosemida (80 mg, que se puede repetir a las 4-6 h).
Solo si el paciente está euvolémico o hipervolémico, nunca si está hipovo-
lémico. Si hay respuesta diurética (≥ 30 ml/h), iniciar perfusión de furose-
mida 500 mg/24 h. Si no hay respuesta diurética (< 30 ml/h), no iniciar
perfusión.
Con sondaje vesical productivo (> 300 ml inicial y diuresis horaria > 40 ml):
• Exploración de etiología obstructiva (tabla 3).
• Consulta diferida a urología.
• Mantenimiento del balance hidroelectrolítico.
B) Si hay oliguria con inestabilidad hemodinámica y/o deshidratación:
• Monitorización hemodinámica: control de la presión arterial y me-
dición PVC.
• Control de la diuresis cada 2 horas: sonda urinaria.
• Control electrolítico, equilibrio ácido-base, BUN-creatinina cada
24 horas.
Reposición hidroelectrolítica: volumen aproximado de perfusión intrave-
nosa en las primeras 24 horas (orientativo). Prever la tolerancia potencial del
paciente (edad avanzada, cardiopatía, etc.):
PVC < 5 cm H2O Volumen 500 ml/4 horas
PVC 8-10 cm H2O Volumen 500 ml/6 horas
PVC 12-15 cm H2O Volumen 500 ml/12 horas
PVC > 18 cm H2O Restricción de líquidos
Tipo de perfusión:
• Según natremia: glucosado 5 % o salino al 0,9 % (fisiológico).
• Si acidosis metabólica: bicarbonato 1/6 M o 1 M.
174 NEFROLOGÍA CLÍNICA
Profilaxis
1. Vigilancia del estado de hidratación en pacientes posquirúrgicos,
quemados y politraumatizados.
2. Manejo cuidadoso de diuréticos.
3. Vigilancia de la situación hemodinámica y del gasto cardíaco en los
pacientes críticos, en especial en el posoperatorio de cirugía cardíaca.
4. Control obstétrico y tratamiento de la toxemia gravídica y la hemo-
rragia intrauterina.
5. Tratamiento precoz del shock séptico, cardiogénico e hipovolémico.
6. Control del potencial nefrotóxico de los fármacos y contrastes yo-
dados, en especial en pacientes con riesgo.
7. Monitorización de la función renal, en especial en pacientes de
edad avanzada.
8. No son útiles la dopamina, fenoldopam, diuréticos profilácticos,
ANP, nesiritide.
Segunda fase
A) Descartadas la IRA obstructiva, prerrenal y la obstrucción de
arterias renales:
Confirmar IRA parenquimatosa:
• Aplicar «índices urinarios» (tabla 4).
• Diagnóstico diferencial por el sedimento de orina (tabla 5).
• Considerar las causas de IRA parenquimatosa no necrosis tubular
aguda (NTA) (tabla 6).
• Hematuria (cilindros hemáticos) y proteinuria glomerular (> 1 g/día).
B) Sospecha de una IRA parenquimatosa diferente de la NTA:
Solicitar y valorar serología inmunológica:
• ANCA, Ac. anti-MBG, Ac. anti-DNA, crioglobulinas, complemento sérico.
• Calcemia, bandas monoclonales, uricemia, CPK (rabdomiolisis).
• Eosinofilia-eosinofiluria, esquistocitos en sangre periférica, signos
de hemólisis, plaquetas (HTA/síndrome urémico hemolítico).
Adecuar balance de líquidos y nutrición.
Valorar la indicación de diálisis o hemofiltración/hemodiafiltración (ver
protocolo hemofiltración/hemodiafiltración y más adelante).
Aplicar indicaciones de biopsia renal (tabla 7) (ver protocolo PBR).
Aplicar tratamientos específicos según causa de IRA parenquimatosa:
• Inmunosupresión (ver protocolos de glomerulonefritis rápidamen-
te progresiva y de vasculitis), plasmaféresis (ver protocolo de re-
cambio plasmático).
C) Tratamiento de soporte:
El objetivo fundamental del tratamiento de soporte es evitar la apa-
rición de complicaciones que comprometan la evolución clínica del
paciente o que retarden la recuperación de la función renal (tabla 8).
INSUFICIENCIA RENAL AGUDA 179
*Se puede modificar la conductividad según las necesidades clínicas: por ejemplo,
puede reducirse a 25 mEq/l en casos de alcalosis metabólica.
**En caso de hiponatremia prolongada ≤ 130 mEq/l, utilizar Na en líquido de diálisis
no más de 15-20 mEq por encima del plasmático. En caso de hipernatremia, utilizar
Na no más de 3 mEq por debajo del plasmático.
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INSUFICIENCIA RENAL
Y EXPLORACIONES CON CONTRASTE
NEFROLOGÍA CLÍNICA
ÍNDICE
FISIOPATOLOGÍA
PREVENCIÓN
BIBLIOGRAFÍA
FISIOPATOLOGÍA
1. Vasoconstricción renal: liberación de endotelina y adenosina por el
contraste en sí y por la elevada osmolalidad de algunos contrastes.
2. Daño tubular: generación de radicales libres de oxígeno.
Factores de riesgo
1. Enfermedad renal crónica con:
• FGe < 60 ml/min/1,73 m2 obtenido a partir de la creatinina sérica
utilizando la ecuación MDRD de 4 variables, o bien
• Aclaramiento de creatinina < 60 ml/min calculado a partir de la
creatinina sérica utilizando la fórmula de Cockcroft-Gault.
2. Nefropatía diabética con insuficiencia renal.
INSUFICIENCIA RENAL Y EXPLORACIONES CON CONTRASTE 185
PREVENCIÓN
Existen diversas medidas de protección que han sido evaluadas, pero la
mayoría de ellas tiene una eficacia limitada, excepto la repleción de volumen,
que reduce de forma efectiva el riesgo de nefropatía por contraste.
Expansión de volumen
• Con suero salino: ClNa (0,9 %) a un ritmo de 1 ml/kg/h durante las
12 horas previas al procedimiento y durante este. Comparado con el
manitol o la furosemida, es la medida que se asocia a menor inciden-
cia de nefrotoxicidad. Es más, los diuréticos parece que aumentan el
riesgo de nefrotoxicidad.
• Con bicarbonato isomolal: en estudios iniciales, comparado con el suero
salino, el bicarbonato reduce de forma muy significativa la incidencia de
nefrotoxicidad y se ha sugerido como la forma de hidratación de elección.
No obstante, estudios posteriores han puesto en duda esta superioridad
frente al suero fisiológico. De una solución de bicarbonato 1/6 M
(167 mEq/l) se administran 3 ml/kg en la hora previa al procedimiento y
posteriormente 1 ml/kg/h durante las 6 horas que siguen al procedimien-
to. Alternativamente, se puede fabricar una solución de bicarbonato
añadiendo 15 ampollas de bicarbonato sódico 1 M (150 mEq) en 1
litro de glucosado al 5 %. En este último caso (la solución final es de
130 mEq/l), la perfusión debe ser de 3,5 ml/kg/h durante la hora previa
y de 1,2 ml/kg/h en las 6 horas que siguen.
Estrategias farmacológicas
• Acetilcisteína: es una antioxidante y vasodilatador que ha demostrado,
en algunos estudios, que combinado con expansión con suero salino
reduce la incidencia de nefrotoxicidad por contraste. En los estudios
iniciales, la dosis estándar era de 600 mg/12 h el día antes y el mismo
día de la prueba con contraste. Metaanálisis recientes sugieren que
la eficacia es superior con dosis más elevadas: 1200 mg/12 h el día
antes y el mismo día de la prueba. En caso de que el procedimiento
sea urgente y requiera administración rápida: acetilcisteína 150 mg/kg
en 500 ml de fisiológico administrado en 30 min por vía intravenosa
INSUFICIENCIA RENAL Y EXPLORACIONES CON CONTRASTE 187
Radiología intervencionista
Evaluación del riesgo de NIC. Se realiza mediante la determinación de la
creatinina sérica y el cálculo del FGe:
• En pacientes > 40 años.
• En pacientes < 40 años pero con factores de riesgo según el ACR.
Validez de la creatinina sérica (siempre que no haya habido cambios clínicos):
• 24 horas en pacientes ingresados.
• 30 días en pacientes ambulatorios.
1. Riesgo bajo: FGe > 60 ml/min/1,73 m2:
• Vigilar el estado de hidratación. Considerar la expansión de volumen i.v.
• No se recomienda medicación profiláctica (acetilcisteína).
• Usar medio de contraste de baja osmolalidad.
2. Riesgo moderado: FGe ≤ 60 ml/min/1,73 m2:
• Expansión de volumen i.v. con suero salino o con bicarbonato:
a) ≥ 1 ml/kg/h, 12 horas antes y 12 horas después de la prueba, o bien
b) 3 ml/kg/h, 1 hora antes del procedimiento y 1 ml/kg/h durante
las 3-6 horas después del procedimiento.
• Considerar la acetilcisteína: 1200 mg/12 h el día antes y el día de
la prueba.
• Medio de contraste: isoosmolal (iodixanol).
• Medicación concomitante: suspender AINE 24 horas antes y no
reintroducirlos hasta 24 horas después de la prueba. Suspender
INSUFICIENCIA RENAL Y EXPLORACIONES CON CONTRASTE 189
Recomendaciones
• FGe < 60 ml/min/1,73 m2 // niños < 1 año:
a. Limitar y seleccionar el contraste administrado.
b. En caso de utilización de un contraste de «mayor riesgo», es obli-
gatorio disponer de un FGe reciente.
• FGe < 30 ml/min/1,73 m2 // trasplante hepático:
a. Contraindicado el gadolinio de «mayor riesgo».
b. Limitar la dosis de contraste.
BIBLIOGRAFÍA
INTRODUCCIÓN
METODOLOGÍA
BIBLIOGRAFÍA
INTRODUCCIÓN
En este protocolo se contemplan la hemofiltración (HF) y la hemodia-
filtración (HDF) aplicadas como técnicas continuas en los pacientes críticos
ingresados en las unidades de cuidados intensivos (UCI).
Las técnicas continuas de depuración extracorpórea se diferencian de
la hemodiálisis convencional en la duración del proceso: días continuos en
las primeras y horas intermitentes en las segundas. Estas técnicas parecen
ofrecer dos tipos de ventajas: a) mejor tolerancia, fundamentalmente hemo-
dinámica, y b) mayor aclaramiento de los mediadores sistémicos de la infla-
mación presentes en el paciente crítico. Estas ventajas son más teóricas que
reales, ya que no se han podido demostrar de forma inequívoca. Mientras
en el primer supuesto hay constancia clínica de su eficacia, en el segundo,
si bien se ha demostrado su eficacia experimental y bioquímica, no se ha
probado su beneficio en la clínica humana en términos de morbimortalidad
o de recuperación de la función renal.
Fundamentalmente pueden aplicarse dos variantes para el aclaramiento
de solutos con o sin extracción de volumen del paciente (HF y HDF) y una
para la extracción exclusiva de volumen del paciente (ultrafiltración aislada o
SCUF, acrónimo de slow continuous ultrafiltration).
En sus inicios, estas técnicas se aplicaban creando circuitos extracorpó-
reos arteria-vena donde la sangre era impulsada por la presión arterial del pro-
pio paciente. No obstante, en la actualidad, la inmensa mayoría de los centros
utiliza circuitos vena-vena donde la sangre es impulsada por medio de bombas
de rodillo. Así, en este protocolo se contemplan solo estas últimas.
Hemodiálisis continua
La utilizamos como técnica continua cuando está indicada la anticoagu-
lación regional con citrato (ver más adelante).
INDICACIONES DE LA HEMOFILTRACIÓN
Y/O LA HEMODIAFILTRACIÓN
Hay que diferenciar entre las indicaciones puramente nefrológicas (sus-
titución renal) y las extranefrológicas (soporte renal).
• Hiperhidratación-edema pulmonar.
• Insuficiencia cardíaca.
• Pulmón de shock (distrés respiratorio) con hipoxemia refractaria.
LIMITACIONES DE LA APLICACIÓN
DE LA HEMOFILTRACIÓN Y/O DE LA
HEMODIAFILTRACIÓN
Trastornos de la hemostasia
Son una limitación los trastornos de la hemostasia con sangrado activo,
dado el largo tiempo de anticoagulación continua con heparina que requie-
ren estos procesos y el contacto permanente de la sangre con el circuito ex-
198 NEFROLOGÍA CLÍNICA
METODOLOGÍA
Acceso vascular
1. Se utilizará un catéter de poliuretano de doble luz 11,5 a 14 F de
15-24 cm de longitud.
2. No existe evidencia de que se deba recambiar un catéter de forma
programada en ausencia de sospecha de infección. En casos de TRS
prolongado (> 2-3 semanas), se debe plantear la colocación de un
catéter tunelizado de silicona.
4. Localización: preferencia vena yugular derecha > vena yugular iz-
quierda > venas femorales > venas subclavias. La localización fe-
moral no parece estar asociada a más complicaciones infecciosas.
La vena subclavia es la localización que desarrolla estenosis vascu-
lar de forma más precoz.
5. La longitud dependerá de la localización de la vía:
• Femoral: 24 cm.
• Yugular derecha: 15 cm.
• Yugular izquierda: 20 cm.
• Subclavia derecha: 15-20 cm.
• Subclavia izquierda: 20 cm.
6. El calibre recomendado es de 13-14 F.
Prescripción estándar
Este protocolo describe las diferentes modalidades de TRS continuo que
se pueden suministrar con el monitor PRISMA® de Gambro (distribuida por
Hospal en España) y el monitor Multifiltrate® de Fresenius Medical Care. Es
importante tener en cuenta que el monitor PRISMA® permite el uso conse-
cutivo de las diferentes tipos de tratamiento (HDF, HF, hemodiálisis continua y
ultrafiltración aislada) si se monta el equipo (filtro y líneas) en modalidad HDF.
Las técnicas aplicables en el Hospital Clínic son: ultrafiltración lenta
continua (SCUF) con el monitor PRISMA®, hemofiltración continua veno-
venosa con cualquier monitor, hemodiafiltración continua veno-venosa
con cualquier monitor y la hemodiálisis continua con anticoagulación
regional con citrato con monitor Multifiltrate®.
HEMOFILTRACIÓN, HEMODIAFILTRACIÓN Y HEMODIÁLISIS CONTINUA EN EL PACIENTE CRÍTICO 199
Una vez establecidos los parámetros de inicio (tabla 1), se deben medir
el calcio ionizado (Ca2+) en el tramo venoso del circuito extracorpóreo (calcio
del circuito) y el calcio ionizado sistémico (del paciente) a los 5-10 minu-
tos para reajustar las dosis de citrato y de calcio, respectivamente, si fuera
necesario. Una vez hecha esta comprobación, se determinan los niveles de
Ca2+ cada 6 horas.
Sin anticoagulante
En este caso se debe poner especial atención en todos los factores que
pueden favorecer la coagulación del circuito (fracción de filtración, ultrafil-
tración, flujo sanguíneo).
De esta manera la recomendación sería:
• Utilizar catéteres de calibre adecuado (12-14 F).
• Modificar la fracción de filtración actuando sobre:
1. Flujo de sangre (Qb): 200-300 ml/min.
2. Ultrafiltración (QUF): cuanta más ultrafiltración, más posibilidad de
coagulación del filtro.
3. Reinfusión prefiltro (aunque se recomienda como práctica habitual).
• Atención a la PTM óptima para el filtro M-100 al Qb y QUF pautados. Si
> 250 mmHg, considerar cambio de filtro o reducir Qb o QUF (mantener FF).
204 NEFROLOGÍA CLÍNICA
BIBLIOGRAFÍA
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HEMOFILTRACIÓN, HEMODIAFILTRACIÓN Y HEMODIÁLISIS CONTINUA EN EL PACIENTE CRÍTICO 205
INTRODUCCIÓN
INDICACIONES GENERALES
LIMITACIONES
METODOLOGÍA BÁSICA
CONTROLES BIOLÓGICOS
COMPLICACIONES
BIBLIOGRAFÍA
Colaboradores:
Dr. Joan Cid Vidal, Dr. Miguel Lozano Molero
Servicio de Hemoterapia y Hemostasia. Hospital Clínic. Barcelona
208 NEFROLOGÍA CLÍNICA
INTRODUCCIÓN
El recambio plasmático (RP) consiste en la separación extracorpórea del
plasma del paciente de los componentes celulares sanguíneos. El plasma
es extraído y los componentes celulares se devuelven al paciente resus-
pendidos en una solución que puede ser plasma homólogo o una solución
isooncótica con el plasma, como es una solución de albúmina al 5 %.
El RP es una técnica terapéutica bien establecida para el tratamiento de
determinadas enfermedades. Sus efectos con base en razones fisiopatoló-
gicas incluyen: eliminación de autoanticuerpos (Ac. anti-MBG, Ac. anti-DNA,
ANCA, Ac. antirreceptores de acetilcolina, anticuerpos anti-HLA), eliminación
de inmunocomplejos (DNA, anti-DNA, crioglobulinas), eliminación de me-
diadores de la inflamación (citocinas) y restitución de factores plasmáticos
(ADAMTS-13 en la PTT).
En otras circunstancias, su aplicación se basa en la eliminación de sus-
tancias plasmáticas que lesionan directamente diversos órganos; en este
sentido actúan las concentraciones altas de colesterol, el componente mo-
noclonal plasmático o la enfermedad por depósito de ácido fitánico (síndro-
me de Refsum).
INDICACIONES GENERALES
La indicación del RP debe contemplarse en el contexto específico de
cada enfermedad y en relación con su propio protocolo, que, en general,
incluye criterios de inclusión y de exclusión y medidas terapéuticas adicio-
nales, por ejemplo, fármacos inmunosupresores.
Entre las indicaciones de RP que el Comité Conjunto de la Asociación
Americana de Aféresis y la Asociación Americana de Bancos de Sangre con-
sideran como de categoría I (el RP es el tratamiento estándar, ya sea como
de primera línea o asociado a otras medidas terapéuticas), categoría II (el
RP tiene un papel de soporte) y categoría III (el RP no muestra una clara
evidencia de beneficio y la decisión de su aplicación es individualizada), se
encuentran:
• Síndrome de Goodpasture. Categoría I.
• Glomerulonefritis rápidamente progresiva. Categoría III.
• Glomeruloesclerosis segmentaria y focal «recurrente». Categoría I.
• Hipercolesterolemia familiar. Categoría I.
• Síndrome de Refsum. Categoría II.
• Crioglobulinemia. Categoría II.
• Púrpura trombocitopénica trombótica. Categoría I.
• Púrpura postransfusional. Categoría III.
• Síndrome de hiperviscosidad. Categoría I.
• Insuficiencia renal asociada a mieloma. Categoría II.
• Síndrome de Guillain-Barré. Categoría I.
• Polirradiculoneuropatía desmielinizante inflamatoria crónica. Categoría I.
• Miastenia gravis. Categoría I.
RECAMBIO PLASMÁTICO 209
INDICACIONES EN RELACIÓN
CON LA AFECCIÓN RENAL
Glomerulonefritis rápidamente progresiva
Los criterios básicos de glomerulonefritis rápidamente progresiva
(GNRP) son los siguientes:
• Descenso «rápido» del filtrado glomerular: duplicación de la cifra de
creatinina en < de 4 semanas.
• Proteinuria, hematuria y tamaño renal no disminuido.
• Histología con semilunas epiteliales en número significativo.
Crioglobulinemia mixta
Indicaciones:
• Insuficiencia renal rápidamente progresiva: duplicación de creati-
nina sérica en menos de cuatro semanas.
• Biopsia renal «compatible»: GNMC.
• Criocrito > 1 % (no hay relación entre el valor «absoluto» y las
manifestaciones clínicas).
• Antes de cirugía hipotérmica.
Monitorización de la respuesta:
• Valoración del criocrito pre-RP.
• Función renal.
• Respuesta «clínica».
Estrategia propuesta:
• Aplicar estrategia básica de 6 RP. Valorar una nueva tanda según
criterios biológicos y clínicos.
• Se recomienda la administración de 200 mg/kg de IgG policlonal
cada 2 RP.
• Considerar la administración de una dosis de rituximab antes de
iniciar los RP y tras finalizarlos en casos en que no haya respuesta
a una primera tanda de RP.
• Conseguir título de criocrito < al 2 %.
Mieloma múltiple
(Ver detalles en el protocolo específico: «Recambio plasmático en el
mieloma múltiple».)
Indicaciones:
• Diagnóstico de mieloma múltiple.
• Insuficiencia renal aguda.
• Presencia de cadenas ligeras en sangre y/o orina.
• Biopsia renal: «riñón del mieloma» (opcional).
• Síndrome de hiperviscosidad (clínico o > 5). Indicación aislada e
independiente.
Monitorización de la respuesta:
• Función renal.
• Eventualmente: niveles plasmáticos de cadenas ligeras.
Estrategia propuesta:
• Inicio precoz y simultáneo del RP y quimioterapia.
• Dos RP seguidos de entre el 100 % y el 110 % del volumen
plasmático y después a días alternos. En total, 6 RP.
• Utilizar albúmina al 5 % como solución de reposición. Administrar in-
munoglobulinas inespecíficas después del tercer y sexto recambios
para contrarrestar la hipogammaglobulinemia secundaria al RP.
LIMITACIONES
• Infección activa.
• Hemorragia activa, excepto hemorragia alveolar difusa relacionada
con la enfermedad de base indicadora del RP.
• Enfermedad cardiovascular grave.
• Antecedente de reacciones alérgicas graves al plasma. Considerar la
reposición con albúmina al 5 %.
METODOLOGÍA BÁSICA
Procedimiento de separación
Pueden emplearse dos sistemas para la separación del plasma.
Centrifugación y separación del plasma: es el sistema utilizado en
nuestro hospital y es efectuado en la unidad de aféresis del servicio de he-
moterapia y hemostasia. Se realiza con separadores celulares mecánicos,
que consisten en una centrífuga conectada en serie a un circuito extracor-
póreo por el que se hace circular la sangre del paciente con la ayuda de
bombas peristálticas. En la centrífuga se produce la separación de la sangre
RECAMBIO PLASMÁTICO 213
Acceso vascular
Durante el RP el flujo sanguíneo utilizado ronda los 50 ml/min, en
comparación con el de las hemodiálisis, 250-300 ml/min. Dichos flujos
se pueden conseguir con accesos venosos periféricos o bien con caté-
teres de doble luz colocados en venas como la subclavia o la yugular.
Para reducir las complicaciones relacionadas con la colocación de los
catéteres, es preferible que sean colocados bajo control ecográfico en la
unidad de angiorradiología.
Anticoagulación
El anticoagulante de elección será el citrato sódico (fórmula ACD-A) en
una tasa de infusión de 1,4 mg/kg/min. La proporción sangre/anticoagulante
oscilará entre 1:8 y 1:12.
Para prevenir los efectos adversos asociados a la hipocalcemia y la hi-
pomagnesemia provocadas por el citrato, en nuestro centro se administra de
forma rutinaria una solución de calcio y magnesio (1 mol de calcio-magnesio
por cada 10 moles de citrato).
Soluciones de reposición
Solución de albúmina al 5 %. Es la solución de elección (Na 130-160 mEq/l,
K < 2 mEq/l). Su utilización se asocia a un menor porcentaje de efectos adversos.
Para prevenir la acidosis metabólica provocada por las soluciones de albúmina al
5 % (suelen tener un pH de alrededor de 7,0) se administra 40 mEq de bicarbo-
nato sódico antes y a la mitad del RP.
Plasma fresco: su utilización se asocia a un mayor número de reaccio-
nes adversas.
CONTROLES BIOLÓGICOS
En general (se efectuará por el servicio de nefrología una o dos veces
por semana como mínimo):
• Situación hemodinámica, peso, radiografía de tórax, electrocardiograma.
• Función renal (diuresis, creatinina plasmática*).
• Detección de infección, fiebre, factores de riesgo.
• Proteinograma.
• Indicadores o marcadores de la actividad de cada enfermedad.
*La extracción física de creatinina producida por el RP es del 10 % respecto a su cifra
pre-RP por cada volumen plasmático recambiado; por ejemplo, con una creatinina
pre-RP de 5 mg/dl al recambiar un volumen plasmático se obtiene una creatinina
post-RP de 4,5 mg/dl.
En relación con cada RP (se efectuará por el servicio de hemoterapia):
• Constantes vitales pre y post-RP y durante este.
• Hemograma completo pre y post-RP.
• Tasa de protrombina y fibrinógeno pre y post-RP.
• Equilibrio ácido-base, ionograma, calcio iónico, calcio total y magnesio.
• Balance de líquidos, al finalizar el recambio.
COMPLICACIONES
En nuestro centro en los RP donde se utiliza albúmina al 5 % como solu-
ción de reposición se observan reacciones adversas en menos del 2 % de los
casos, mientras que cuando se utiliza plasma fresco congelado el porcentaje
es del 7 % (datos de más de 600 procedimientos en los últimos dos años). La
inmensa mayoría de las reacciones adversas observadas son leves en forma
de parestesias o hipotensiones y, cuando se utiliza plasma, en forma de reac-
ciones alérgicas (prurito, habones o broncoespasmo).
Las parestesias y la tetania por la hipocalcemia son debidas a la unión
del calcio ionizado con el citrato utilizado como anticoagulante.
El prurito, la urticaria y la reacción anafiláctica (rara) se producen por
alergia a componentes plasmáticos.
Complicaciones como la tetania por hipocalcemia y las alteraciones he-
modinámicas son excepcionales, dadas las medidas profilácticas empleadas
y el adecuado balance hídrico aplicado.
RECAMBIO PLASMÁTICO 215
Otras complicaciones
• Alcalosis metabólica: secundaria a la metabolización de los citratos
(anticoagulante) a bicarbonato. Más frecuente cuando se utiliza plas-
ma fresco (que contiene citrato adicional). La albúmina al 5 % no
contiene citrato y la tendencia es a provocar acidosis.
• Hemorragias: por reducción de factores de coagulación.
• Hemólisis mecánica: en relación con obstrucciones o acodaduras del
circuito extracorpóreo.
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RECAMBIO PLASMÁTICO
EN EL MIELOMA MÚLTIPLE
NEFROLOGÍA CLÍNICA
ÍNDICE
BASES RACIONALES
OBJETIVO
DIAGNÓSTICO
INDICACIONES
NO INDICACIONES
CONTRAINDICACIONES
PROCEDIMIENTOS Y ACTUACIONES
BIBLIOGRAFÍA
BASES RACIONALES
La indicación terapéutica del recambio plasmático (RP) en el período inicial
de la insuficiencia renal aguda (IRA) causada por el riñón del mieloma múltiple
(MM), junto con la quimioterapia, tiene como base racional la disminución del
componente monoclonal nefrotóxico en el plasma, mientras surte el efecto de
la quimioterapia inhibiendo la síntesis del citado componente. En la actualidad
coexisten experiencias favorables junto a otras poco concluyentes. Aun así, la
indicación del RP se halla justificada de forma suficiente desde un punto de vista
bibliográfico como para poder ser aplicada a un grupo de pacientes con alta
posibilidad de ser respondedores, conocida la mala evolución de la IRA sin RP.
OBJETIVO
Aplicación protocolizada del RP como tratamiento de la IRA en enfer-
mos portadores de un MM previamente seleccionados como potencialmente
respondedores.
DIAGNÓSTICO
MM: como mínimo los dos criterios siguientes:
• Banda monoclonal en plasma y orina.
• AMO: células plasmáticas > 10 %.
IRA: uno de los criterios siguientes:
• Duplicación de la creatinina plasmática en menos de cinco días a
partir de cifras de creatinina basal < 2 mg/dl.
• Rápida progresión de la insuficiencia renal (en forma de incre-
mentos de creatinina > 0,5 mg/dl/día) a partir de una creatinina
basal > 2 mg/dl.
INDICACIONES
Criterios obligatorios:
• Diagnóstico de MM.
• IRA según lo descrito.
RECAMBIO PLASMÁTICO EN EL MIELOMA MÚLTIPLE 221
NO INDICACIONES
1. Evidencia en la biopsia renal de importante atrofia tubular o de extensa
fibrosis intersticial o de otro tipos de nefropatía (por ejemplo, amiloidosis).
2. Oliguria o necesidad de diálisis durante más de tres semanas pre-
vias al diagnóstico de MM.
3. Evidencia de otros factores etiológicos de la IRA: nefrotoxicidad,
hipercalcemia o depleción de volumen con exclusión del riñón de
mieloma por biopsia renal.
CONTRAINDICACIONES
1. Hemorragia activa.
2. Infección activa actual: septicemia o infección local.
PROCEDIMIENTOS Y ACTUACIONES
Se aplicará el protocolo general del RP:
1. Iniciar de inmediato dos RP diarios del 100 % al 150 % del volu-
men plasmático. Después pasar a recambios cada dos días hasta
un número máximo de 6 RP. Se utilizará una solución de albúmina al
5 % como solución de reposición. Si se ha practicado una punción
biopsia renal (PBR), demorar 24 horas el inicio del primer RP. Es po-
sible realizar el RP el mismo día de la PBR si se utiliza plasma fresco
congelado como solución de reposición.
Después de los recambios 2.º, 4.º y 6.º, se administrará una dosis
de inmunoglobulina poliespecífica en dosis de 200 mg/kg para
compensar la intensa hipogammaglobulinemia inducida por el re-
cambio (tabla 1).
RP X X X X X X
Ig X X X
Día 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
RP: recambio plasmático.
BIBLIOGRAFÍA
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RECAMBIO PLASMÁTICO EN EL MIELOMA MÚLTIPLE 223
DIAGNÓSTICO
INDICACIONES DE HOSPITALIZACIÓN
EXPLORACIONES COMPLEMENTARIAS
MANEJO Y TRATAMIENTO
DIAGNÓSTICO
El diagnóstico de pielonefritis aguda (PNA) se establecerá en presencia
de los siguientes criterios:
a) Fiebre, hemograma séptico y/o PCR > 5 mg/dl, sin ningún otro foco
aparente,
b) Dolor lumbar espontáneo o a la puño-percusión, y
c) Síndrome cistítico y/o presencia de leucocituria en el sedimento de orina.
En caso de obstrucción o neutropenia puede no aparecer leucocituria.
Los leucocitos se desintegran a pH alcalino.
INDICACIONES DE HOSPITALIZACIÓN
Todos los pacientes con una PNA deben ingresar en el hospital, excepto
en las circunstancias siguientes:
a. Mujer joven (menor de 50 años) no embarazada.
b. Sin inmunodepresión, enfermedad de base1 o patología urológica previa.
c. Sin criterios de sepsis grave o shock séptico.
d. Con situación social que permita asegurar el cumplimiento de la
medicación.
Si el/la paciente cumple cada uno de los criterios citados y permanece
estable durante 6-8 horas de observación en el servicio de urgencias, puede
ser tratado/a en régimen domiciliario.
Si existe hipotensión o shock, se consultará con la unidad de curas inten-
sivas o intermedias por si es conveniente su ingreso en una de ellas.
1Incluido Cr > 1,5 mg/dl o cualquier enfermedad que se pueda descompensar.
p
EXPLORACIONES COMPLEMENTARIAS
En todo enfermo diagnosticado de PNA se determinará:
• Hemograma.
• Pruebas bioquímicas (incluyendo Crp, glucemia y PCR).
• Hemocultivo.
• Sedimento de orina.
• Urocultivo.
Si existen antecedentes de litiasis, diabetes dependiente de insulina
u obstrucción ureteral, es conveniente practicar una radiografía simple de
abdomen.
La práctica de una ecografía renal de urgencia está indicada en caso de:
• Hipotensión.
• Shock.
• Hematuria.
• Insuficiencia renal aguda.
• Litiasis.
• Mujer con episodios recurrentes de PNA.
PIELONEFRITIS AGUDA 227
MANEJO Y TRATAMIENTO
El tratamiento debe iniciarse después de haber extraído las muestras de
sangre y orina para los cultivos.
Enfermos sin criterios de ingreso (tratamiento en régimen domiciliario):
Tratamiento de elección
• Cefalosporina oral: ceftibuteno 400 mg/12-24 horas (por vía oral
[v.o.]) por la mañana en ayunas, o
• Ciprofloxacino2 750 mg/12 horas (v.o.) o levofloxacino 500 mg/
12 horas (v.o.)
Tratamiento alternativo
• Ceftriaxona 1 g/24 horas (intravenosa [i.v.])
Tratamiento de elección
• Ceftriaxona 1-2 g/24 horas (i.v. o intramuscular [i.m.]) o cefotaxi-
ma 1-2 g/6-8 horas durante 24-72 horas, seguido de ceftibuteno
400 mg/24 horas (v.o.)
Tratamientos alternativos
• Ciprofloxacino 400 mg/12 horas (i.v.) durante 24-72 horas, segui-
do de ciprofloxacino 750 mg/12 horas v.o.
• Tobramicina 6 mg/kg (i.m. o i.v.) o amikacina 15 mg/kg (i.m. o i.v.)
en dosis única diaria, durante 24-72 horas, seguido de ceftibuteno
400 mg/día (v.o.)
228 NEFROLOGÍA CLÍNICA
Situaciones especiales
1. La persistencia de la fiebre al tercer día de tratamiento puede ser
debida a:
• Infección por un germen resistente.
• Complicación supurada local (absceso intra- o perirrenal, pione-
frosis), especialmente en enfermos diabéticos.
• Desarrollo de una necrosis papilar (hematuria, dolor lumbar, insu-
ficiencia renal o shock séptico).
• Complicaciones del tratamiento (flebitis en el área de inserción
del catéter, absceso glúteo), aunque estas dos complicaciones
raramente se presentan tan pronto.
En estos casos se deben revisar los resultados microbiológicos, repetir los
cultivos (sangre y orina) y practicar una ecografía renal.
2. Los enfermos que lleven sonda uretral permanente y los que en el cur-
so del último mes hayan estado hospitalizados o recibido tratamiento
antibiótico o aquellos a los que se les haya practicado algún tipo de
instrumentalización urológica recibirán tratamiento con piperacilina-
tazobactam 4-0,5 g/8 horas (i.v.) o imipenem 500 mg/6 horas (i.v.).
Una vez iniciado el tratamiento, se debe cambiar la sonda uretral.
Si existe un problema urológico que requiera instrumentación para
drenaje, el ingreso se realizará en el servicio de urología. La exis-
tencia de insuficiencia renal (Crp > 2 mg/dl) justifica la consulta y
posterior ingreso en el servicio de nefrología.
3. En caso de hipotensión o shock se instaurará tratamiento con:
EXPLORACIONES Y SEGUIMIENTOS
POSTERIORES
La práctica de una urografía intravenosa ha de demorarse 2-4 semanas
después del episodio agudo de pielonefritis y unas ocho semanas tras el
posparto. La urografía está indicada después de un primer episodio en el va-
rón, después de episodios recurrentes en la mujer o en caso de sospecha de
patología urológica concomitante como factor predisponente. Muchas veces
con una ecografía habrá suficiente.
Generalmente, si no hay dilatación del uréter ni retención posmiccional,
no está indicado hacer una cistografía retrograda. Durante el episodio de
infección aguda puede existir un reflujo transitorio.
Es aconsejable practicar al menos un urocultivo de control a las dos
semanas de haber acabado el tratamiento.
ACIDOSIS TUBULAR RENAL
NEFROLOGÍA CLÍNICA
ÍNDICE
BIBLIOGRAFÍA
CLASIFICACIÓN Y CRITERIOS
DIAGNÓSTICOS DE LA ACIDOSIS TUBULAR RENAL
Acidosis tubular renal
La ATR es un trastorno caracterizado por acidosis metabólica causada
por un defecto de reabsorción tubular renal de bicarbonato y/o de excreción
urinaria de ión hidrógeno. En este síndrome, a diferencia de lo que ocurre en
la acidosis urémica, la función glomerular es normal o está comparativamente
menos afectada que la función tubular. Aunque desde el punto de vista etioló-
gico responde a numerosas causas, endógenas y exógenas, desde el punto de
vista clínico y fisiopatológico se puede clasificar en tres grandes categorías: a)
ATR distal o tipo I, b) ATR proximal o tipo II y c) ATR hiperpotasémica o tipo IV.
BIBLIOGRAFÍA
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LITIASIS RENAL
NEFROLOGÍA CLÍNICA
ÍNDICE
INTRODUCCIÓN
OBJETIVO
PROCEDIMIENTOS
DIAGNÓSTICO
TRATAMIENTO
LITOTRICIA
BIBLIOGRAFÍA
TABLAS
ANEXOS
INTRODUCCIÓN
La litiasis renal es una patología muy frecuente. En Europa occidental
su prevalencia se estima en el 5 % y recidiva en el 50 % de los casos en los
primeros cinco años y hasta en el 90-95 % a los 25 años.
La anomalía metabólica subyacente se puede identificar con un proto-
colo de estudio en el 90 % de los pacientes. Con el protocolo recomendado
se pueden identificar las causas de litiasis más frecuentes: litiasis cálcicas
(hipercalciuria absortiva, hipercalciuria renal, acidosis tubular renal, hiper-
paratiroidismo primario, litiasis cálcica con hiperuricosuria, con hipocitra-
turia y con hiperoxaluria), litiasis úrica, litiasis cistínica, litiasis de causa
infecciosa y algunas formas poco frecuentes de litiasis (pérdida renal de
fosfato, hipermagnesuria).
En todo paciente con una litiasis demostrada debe realizarse una his-
toria clínica detallada, una ecografía reno-vesical como prueba de imagen y
una analítica básica que incluya hemograma, sedimento urinario y función
renal. Solo en pacientes con litiasis múltiple, recurrente, con relevante his-
toria familiar de litiasis, o en el caso de que se demuestre crecimiento de
las litiasis preexistentes, está indicado realizar un estudio metabólico para
descartar una causa específica de litiasis.
OBJETIVO
El objetivo de este protocolo es doble: 1) identificar la anomalía metabó-
lica responsable de la formación de los cálculos, y 2) aplicar un tratamiento
específico e individualizado.
PROCEDIMIENTOS
El estudio requiere tres visitas en régimen ambulatorio y debe es-
tar separado del último episodio de cólico nefrítico alrededor de tres
meses.
La historia clínica debe identificar:
• Antecedentes familiares.
• Número de episodios.
• Carga litiásica actual.
• Infecciones urinarias.
• Maniobras urológicas previas.
• Fármacos capaces de alterar las cifras de calcio, ácido úrico, oxala-
tos y fosfatos en sangre u orina (diuréticos, alopurinol, vitamina D y
alcalinizantes urinarios).
La exploración física incluye la maniobra de puño-percusión lumbar.
El estudio analítico comporta:
a) En los pacientes que han presentado un cólico nefrítico pero sin
evidencia cierta de litiasis (ausencia de antecedentes de expulsión o
LITIASIS RENAL 239
DIAGNÓSTICO
Los criterios diagnósticos de las diferentes causas de litiasis figuran en
la tabla 3.
TRATAMIENTO
Normas generales
El principal objetivo del tratamiento médico en los pacientes con litiasis
renal es prevenir la formación de nuevos cálculos y evitar el crecimiento de
los ya existentes. Con independencia del tipo de cálculo, todos los pacientes
han de recibir tratamiento médico conservador.
En los pacientes con litiasis recidivante, si se demuestra por ecografía el
crecimiento de una litiasis existente o si la profilaxis con medidas dietéticas
no es efectiva, se deberá añadir tratamiento médico específico para corregir
la anomalía metabólica detectada. El tratamiento específico de cada entidad
se detalla en la tabla 4.
La eliminación de un cálculo renal puede ocurrir por diferentes vías.
La más habitual es la expulsión espontánea durante un episodio de cólico
nefrítico que suele suceder si la litiasis mide menos de 5 mm de diámetro.
Si no es así, la localización, los factores que determinarán la necesidad de
recurrir a maniobras o intervenciones urológicas son el tamaño, la existencia
de obstrucción o de infección urinaria y la repercusión sobre el funcionalis-
mo renal. En general son indicaciones absolutas de actuación urológica la
obstrucción total o parcial de las vías urinarias, la existencia de infección, un
dolor de difícil control y una hematuria importante. Las actuaciones uroló-
240 NEFROLOGÍA CLÍNICA
Tratamiento conservador
El tratamiento conservador consiste en asegurar una hidratación suficiente
para que el volumen urinario esté próximo a los dos litros y una moderada restric-
ción de la ingesta de sodio si se trata de una litiasis cálcica, ya que una ingesta ele-
vada aumenta la excreción urinaria de calcio, disminuye la concentración urinaria
de inhibidores de la cristalización como el citrato y empeora la respuesta hipocalciú-
rica de las tiazidas. La restricción de oxalato (anexo 2) y purinas (anexo 3) es útil en
todos los pacientes con litiasis de oxalato cálcico y de ácido úrico, respectivamente.
El esquema de actuación en la litiasis cálcica figura en el anexo 4.
Litiasis cálcica
Hipercalciuria absortiva
En la actualidad, no se recomienda la restricción de calcio en la dieta,
ya que la disminución de calcio a nivel intestinal determina un aumento de la
absorción de oxalato, y su posterior eliminación renal aumenta el riesgo de
litiasis. Algunos de estos pacientes tienen una disminución de la densidad
mineral ósea que la dieta baja en calcio podría empeorar. Se recomienda
aumentar la ingesta de líquidos, disminuir la sal y administrar diuréticos del
tipo hidroclorotiazida 25-50 mg/día. La retención renal de calcio derivada
de las tiazidas aumenta la mineralización ósea y se supone que causa una
disminución de la hiperabsorción intestinal de calcio. Esta acción secundaria
a nivel intestinal desaparece después de 2-3 años de tratamiento. Se ha
de evitar la hipopotasemia secundaria a los diuréticos porque disminuye el
citrato urinario, hecho que aumenta el riesgo de litiasis. Una vez introducidas
las tiazidas, es necesario monitorizar la excreción urinaria de calcio y sodio.
Si persiste la hipercalciuria, se puede añadir un diurético ahorrador de
potasio como el amiloride en dosis de 5-10 mg/día, que colabora en la reab-
sorción renal de calcio. Si después de esto todavía persiste la hipercalciuria,
se puede administrar citrato potásico (Uralyt urato® granulado 2,5 g/12 ho-
ras; corresponde a una medida cada 12 horas o Acalka® 2 comprimidos/12
horas por vía oral). La administración de citrato potásico, que rápidamente se
metaboliza a bicarbonato, aumenta la concentración sérica de bicarbonato,
que por mecanismos no bien conocidos incrementa la reabsorción de calcio,
disminuye su excreción urinaria y aumenta la excreción de citrato.
Hipercalciuria renal
El tratamiento específico consiste en la administración de diuréticos tia-
cídicos, que aumentan la reabsorción de calcio en el tubo proximal renal y,
al mismo tiempo, incrementan los inhibidores de la cristalización en la orina.
Estos efectos se alcanzan con una dosis de 25-50 mg/24 horas de hidrocloro-
tiazida y se potencian añadiendo 5-10 mg/24 horas de amiloride.
LITIASIS RENAL 241
Litiasis úrica
Es la que mejor responde al tratamiento, ya que es posible disolver los
cálculos existentes y evitar la formación de otros nuevos. Los objetivos del
tratamiento son dos: alcalinizar la orina manteniendo un pH urinario entre
6,5 y 7, y disminuir la excreción urinaria de ácido úrico. Al alcalinizar la orina,
el ácido úrico pasa a la forma disociada, mucho más soluble. La alcaliniza-
ción se consigue con bicarbonato sódico (sellos de 1 g) en dosis de 3-6 g/
día fraccionados en varias tomas, o con citratos (Uralyt urato® 2,5 g/8 horas
o Acalka® 3 comprimidos/12 horas). Si el pH urinario es inferior a 6,5 en el
momento de ir a dormir, se reforzará la dosis de alcalinos o se administrarán
250 mg de acetazolamida (1 comprimido de Edemox®). La administración de
alopurinol (Zyloric® comprimido de 100 y 300 mg) está indicada en aquellos
pacientes que no responden a la hidratación ni al tratamiento con alcalinos o
que excretan una cantidad de ácido úrico en orina superior a 1000 mg/día.
Litiasis cistínica
Las primeras medidas que se han de adoptar consisten en disminuir la
concentración urinaria de cistina y aumentar su solubilidad. El primer ob-
jetivo se consigue incrementando la ingesta de líquidos a 4-7 l/día, y el
segundo alcanzando un pH urinario de 7-7,5 por medio de alcalinizantes:
bicarbonato sódico, citratos, aguas minerales bicarbonatadas y zumos de
frutas cítricas. Si las medidas conservadoras no han sido efectivas, se puede
iniciar el tratamiento farmacológico, que consiste en administrar fármacos
que se unen a la cistina, promoviendo su conversión a cisteína, sustancia
mucho más soluble. Los fármacos más utilizados son la D-penicilamina, la
alfamercaptopropionglicina y el captopril, que se unen a la cistina a través
del grupo disulfito. La penicilamina (500 mg divididos en dos dosis) suele
ser efectiva, pero su uso está limitado por la alta frecuencia de efectos se-
cundarios. Por este motivo se recomienda suspender el tratamiento después
de disolver la litiasis y reintroducirlo si recidiva. El nombre comercial de este
fármaco es Cupripen® y se dispone en comprimidos de 250 mg. Todavía hay
poca experiencia con el uso de captopril (50-100 mg/día) para recomendar
su uso de forma electiva.
LITOTRICIA
La litotricia por ondas de choque está indicada en cálculos de tamaño
comprendido entre 10 y 25 mm en cualquier localización, con vías urinarias
permeables distalmente al cálculo y con un riñón homolateral funcionante.
Las contraindicaciones de la litotricia pueden ser:
Absolutas:
• Trastorno de la coagulación.
• Riñón homolateral a la litiasis no funcionante y no recuperable.
• Gestación.
Relativas (a valorar conjuntamente con la unidad de litotricia):
• Cálculos de cistina.
• Hipertensión arterial no controlada.
• Monorreno anatómico o funcional.
• Portador de marcapasos.
• Aneurisma aórtico o renal.
• Deformidades esqueléticas.
• Obesidad mórbida.
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244 NEFROLOGÍA CLÍNICA
TABLAS
Tabla 1. Estudio metabólico de las litiasis. Perfiles de laboratorio
L3 (dieta baja en Ca
Perfil L1 (dieta libre) L2 (dieta libre)
y Na)*
BUN
Creatinina
Clearance de
BUN creatinina
Creatinina Ácido úrico
Clearance de Na y K
creatinina Calcio y fósforo
Calcio y fósforo
Ácido úrico Cloro
Clearance de creatinina
Na y K Magnesio
Sangre PTH/Vitamina D
Calcio y fósforo Fosfatasas
Proteínas totales
Fosfatasas alcalinas alcalinas
Albúmina sérica
Hemograma completo Hemograma
Glucemia completo
Proteínas totales Glucemia
Albúmina sérica Proteínas totales
Albúmina sérica
Equilibrio ácido-
base
Sedimento
Proteinuria de 24
Sedimento horas
Proteinuria de 24 pH**
horas Calciuria y
pH** fosfaturia pH
Orina Calciuria y fosfaturia Ácido úrico Calciuria y fosfaturia
Ácido úrico Sodio Sodio
Sodio Urinocultivo
Urinocultivo Oxaluria
Cistinuria
Citraturia
Magnesuria
HCA HR ATR HPI LCHU Hipocitraturia HOE PRP LCHM Úrica Cist
Suero
Ca 2+ N N N
↑ N N N N N N N
P N N N ↓ N N N ↓ N N N
PTH N ↑ N ↑ N N ↑ N N N N
Orina
Ca 24 h
(restricción) N ↑ ↑ ↑ N N ↓ ↑ N N N
Oxalato N N N N N N ↑ N N N N
Ac. úrico N N N N ↑ N ↓ N N N/↑ N
Citrato N N ↓ N N ↓ ↓ N N N N
pH N N ↑ N N N ↓ N N N
Cistina N N N N N N N N N N ↑
Magnesio N N N N N N ↓ N ↓ N N
Tipo litiasis Ca* Ca Ca Ca Ca Ca Ca Ca Ca Úrica Cist**
ATR: acidosis tubular renal; HCA: hipercalciuria absortiva; HOE: hiperoxaluria
entérica; Hipocitraturia: hipocitraturia idiopática; HPI: hiperparatiroidismo primario;
HR: hipercalciuria renal; LCHM: litiasis cálcica hipomagnesúrica; LCHU: nefrolitiasis
cálcica hiperuricosúrica; PRP: pérdida renal de fosfato; PTH: hormona paratiroidea;
Úrica: litiasis úrica; Cist: litiasis cistínica.
*Ca: litiasis cálcica.
**Cist: litiasis cistínica.
246 NEFROLOGÍA CLÍNICA
ANEXOS
Anexo 1. Dieta para la recogida del perfil L3 (bajo contenido en Ca y Na)
Composición química de la dieta
Valor calórico total 2300 cal
Proteínas 73 g 13 %
Lípidos 90 g 35 %
Glúcidos 297 g 52 %
Na 2g 82 mEq
Ca 400 mg
Cantidad de alimentos permitida al día
Carne 200 g
Huevos 1
Vegetales 300 g
Patatas 200 g
Fruta 300 g
Cereales 50 g
Pan 150 g
Mantequilla 15 g
Aceite 50 g
Azúcar 50 g
Mermelada 30 g
248 NEFROLOGÍA CLÍNICA
Alimentos prohibidos
Vísceras: hígado, riñón, lengua, corazón, «callos», foie-gras.
Carnes: cerdo, embutidos, jamón.
Pescado: anchoas, sardinas, salmón, atún, «boquerón».
Mariscos: langosta, langostinos, bogavante, percebe, cangrejo, centollo, nécora,
gamba.
Moluscos: almejas, ostras, vieiras, mejillones, calamar, pulpo, sepia.
Productos de caza: conejo, liebre, jabalí, faisán, perdiz, pato, paloma, codorniz.
LITIASIS RENAL 249
Evaluación anual
Evaluar tratamiento
Mes 12 Perfil L2 + imagen
Nuevo control
o ALTA
Nota: los pacientes con otra alteración metabólica distinta de la hipercalciuria (litiasis
úrica, cistinuria, etc.) seguirán controles acordes con su situación.
UNIDAD DE ENFERMEDAD
RENAL CRÓNICA AVANZADA
NEFROLOGÍA CLÍNICA
ÍNDICE
INTRODUCCIÓN
POLÍTICA DE VACUNACIONES
BIBLIOGRAFÍA
INTRODUCCIÓN
La enfermedad renal crónica avanzada (ERCA) (estadios 4-5) se asocia
a una elevada morbimortalidad, aparición de alteraciones metabólicas aso-
ciadas a la enfermedad renal crónica (ERC) y disminución de la calidad de
vida. Además, el inicio del tratamiento renal sustitutivo (TRS) se asocia con
una morbimortalidad elevada. Por ello, se ha insistido en la remisión tem-
prana al nefrólogo con el fin de identificar posibles causas reversibles de la
ERC, tratamientos que retrasen la progresión de la enfermedad, manejo de
las complicaciones metabólicas asociadas a la ERCA, educación al paciente
sobre las diferentes opciones de TRS y preparación óptima para la técnica
de diálisis elegida o el trasplante renal.
Con el objetivo de mejorar los resultados, recientemente se han creado
unidades multidisciplinares y especializadas de ERCA, con el fin de reducir la
morbimortalidad antes y al inicio del TRS, mejorar el manejo de las complica-
ciones asociadas a la ERCA y la calidad de vida de los pacientes, retrasar la
progresión de la enfermedad, informar al paciente de las diferentes opciones
de TRS para que pueda elegir la técnica más adecuada para él, prepararlo
para un inicio a tiempo y de forma óptima, así como proporcionar un manejo
especializado orientado a mejorar la calidad de vida del paciente que llega a
ERC estadio 5 que decide tratamiento conservador.
La creación de unidades de ERCA multidisciplinares se ha asociado con
una reducción de la morbimortalidad antes y al inicio del TRS, un retraso en
la progresión de la ERC, un aumento de la elección de la diálisis peritoneal
o el trasplante renal anticipado como opciones terapéuticas, un menor inicio
de hemodiálisis con catéter y una reducción de costos, entre otras ventajas.
Por todo ello se decidió la creación de la Unidad de ERCA dentro de la
Sección de Diálisis en el Hospital Clínic de Barcelona. Este protocolo se ha
diseñado para estandarizar el manejo de los pacientes con ERCA.
Visitas sucesivas
• Revisar/actualizar la historia clínica si procede.
• Exploración física.
• Revisar analítica.
• Revisión de medicación y prescripción de fármacos.
Analíticas que se han de solicitar (en las visitas sucesivas):
• Creatinina, BUN, uricemia.
• Equilibrio ácido-base.
• Ionograma, Cl.
• Ca, P.
• Perfil hepático (bilirrubina, GOT, GPT, GGT, fosfatasas alcalinas).
• Glucemia.
• Colesterol, triglicéridos.
• Proteínas totales, albúmina sérica.
• Sideremia, transferrina, IST, ferritina.
• Hemograma completo.
• Tiempo de protrombina, tiempo de cefalina.
254 NEFROLOGÍA CLÍNICA
Otras pruebas:
• Fracciones del colesterol, cada año o si hay inicio/cambio de dosis
de hipolipemiante.
• HbA1C si hay diabetes mellitus.
• PTHi o 25(OH) vit D3 (según protocolo de metabolismo óseo mineral).
• Vitamina B12, ácido fólico, reticulocitos (si hay anemia y no dispo-
nemos de valores previos).
• Serología VHB (virus de la hepatitis B), VHC (virus de la hepatitis
C) y VIH (virus de la inmunodeficiencia humana) si se prevé inicio
próximo de hemodiálisis (los centros satélites solicitan serologías
recientes < de 2 meses para aceptar el paciente).
Diabetes mellitus
El control de la glucemia en pacientes diabéticos (HbA1C < 7 %) ha
demostrado ser útil para prevenir la aparición o retrasar la progresión de la
nefropatía diabética, especialmente si se implementa en las fases tempra-
nas de normoalbuminuria y microalbuminuria. Por otro lado, en el manejo
del paciente diabético con ERCA, dado que se trata de un paciente plu-
ricomplicado y con una diabetes evolucionada, debe valorarse la relación
riesgo/beneficio (hipoglucemia) de un control óptimo de la glucemia. En
los pacientes con ERCA es conocido que el riesgo de hipoglucemia está
aumentado. En los pacientes remitidos a la unidad es importante revisar
la medicación con antidiabéticos orales para aconsejar al médico de aten-
ción primaria su modificación si procede (evitar metformina, atención a las
sulfonilureas, etc.).
Según la ficha técnica, varias guías y diversas revisiones, el tratamiento
con metformina está contraindicado en pacientes con FGe < 30 ml/min.
UNIDAD DE ENFERMEDAD RENAL CRÓNICA AVANZADA 255
Dislipemia
Dado que los pacientes con ERCA se han considerado de muy alto
riesgo cardiovascular y conocidos los resultados del estudio SHARP (Study
of Heart and Renal Protection), los objetivos del tratamiento de la disli-
pemia serán conseguir unos niveles de colesterol ligado a lipoproteínas
de baja densidad (c-LDL) < 100 mg/dl (< 70 mg/dl si hay enfermedad
coronaria). Algunas guías europeas de riesgo cardiovascular recientes,
como las de la European Society of Cardiology/European Atherosclerosis
Society o la guía de prevención cardiovascular, indican objetivos de c-LDL
< 70 mg/dl en pacientes con estadios 4-5 de ERC. En pacientes con
hipertrigliceridemia hay que considerar niveles de colesterol no HDL (lipo-
proteínas de alta densidad) < 130 mg/dl. Aunque las estatinas reducen
la proteinuria, no está claro que retrasen la progresión de la enfermedad
y es posible que exista heterogeneidad en este aspecto. Dados los objeti-
vos de reducción de c-LDL, sería aconsejable utilizar «superestatinas» en
dosis ajustadas para la ERC (atorvastatina, rosuvastatina o pitavastatina).
Otros objetivos que se han de considerar son el c-HDL > 40 mg/dl y los
triglicéridos < 150 mg/dl.
Sin embargo, debe tenerse en cuenta que los fibratos (fenofibra-
to o gemfibrozilo) están contraindicados en la ERCA (estadios 4-5), así
como el gemfibrozilo en combinación con las estatinas, por lo que ha de
considerarse el uso de ácidos grasos omega 3 en el tratamiento de la
hipertrigliceridemia de estos pacientes (Omacor® en dosis de 2-4 g/día).
Asimismo, la dieta debe ser parte integrante del manejo de la dislipemia
y se aconseja:
• Grasas saturadas: < 7 % del total de calorías.
• Grasas poliinsaturadas: 10 % del total de calorías.
• Grasas monoinsaturadas: 20 % del total de calorías.
• Grasa total: 25-35 % del total de calorías.
• Colesterol: < 200 mg/día.
• Carbohidratos: 50-60 % del total de calorías.
Tabaquismo
Debe procurarse el cese del hábito tabáquico. Estudios clínicos recien-
tes han confirmado la asociación entre tabaquismo y un mayor riesgo de
deterioro de la función renal. Aunque no hay estudios prospectivos que de-
muestren el beneficio renal de la supresión del uso de tabaco, se recomien-
da implementar esta intervención por el beneficio que tiene en la prevención
de la enfermedad cardiovascular y la neoplasia pulmonar, además de por su
posible efecto nefroprotector.
256 NEFROLOGÍA CLÍNICA
Medidas higiénico-dietéticas
Dieta hipoproteica. El papel de la dieta hipoproteica en retrasar la progresión
de la ERC es controvertido. En general, las guías recomiendan una restricción
proteica de 0,8 mg/kg/día y que la ingesta calórica sea de 35 kcal/kg/día en
sujetos menores de 60 años sin obesidad significativa y de 30-35 kcal/kg/
día en aquellos mayores de 60 años. En pacientes con ERCA (estadios 4-5) que
desarrollan malnutrición proteico-calórica y en los que la malnutrición persiste
a pesar de intentos repetidos de optimizar la ingesta de proteínas y calorías, en
ausencia de otra causa aparente debe valorarse iniciar TRS.
Ingesta de sal. Se debe reducir la ingesta de sal a menos de 6 g/día.
Obesidad. La obesidad se asocia con frecuencia a otras enfermedades,
como diabetes mellitus, HTA y síndrome metabólico, las cuales pueden favo-
recer el desarrollo y progresión de la enfermedad renal. También hay eviden-
cia de una asociación independiente entre obesidad y daño renal. Por ello
es aconsejable recomendar una reducción de peso y mantener el índice de
masa corporal entre 18,5-24,9 kg/m2. La consulta dietética puede ayudar a
aconsejar una dieta hipocalórica adecuada a los pacientes.
Ejercicio. Deben realizarse al menos 30 minutos diarios de caminata, a
ser posible la mayor parte de los días de la semana.
Consumo moderado de alcohol. Se permite la ingesta de < 2 copas/día
en varones y de ≤ 1 copa/día en mujeres.
Acidosis metabólica
La acidosis metabólica es un predictor independiente de progresión de
la ERC, probablemente debido al aumento de la producción de amonio y a la
activación de la vía alternativa del complemento, lo que resulta en un mayor
daño túbulo-intersticial. La acidosis promueve el catabolismo proteico y la
disminución de la síntesis de albúmina. La suplementación con bicarbonato
para elevar el nivel sérico al rango normal alto se asocia con una mayor
lentitud de la progresión de la ERC y una mejoría del estado nutricional.
Otros efectos beneficiosos de la corrección de la acidosis incluyen la mejora
de la enfermedad ósea metabólica y de la pérdida de masa muscular, de
la hipoalbuminemia, de la resistencia a la insulina y de la función tiroidea
anormal. Se requieren más estudios en un número mayor de pacientes para
confirmar el efecto beneficioso de la suplementación con bicarbonato en el
retraso de la progresión de la ERC. Es razonable la prescripción de bicar-
bonato para mantener los niveles de bicarbonato sérico ≥ 22 mEq/l. Dosis
inicial 0,5-1 mg/kg/día. Recientemente se ha aconsejado una dieta rica en
frutas y verduras para reducir la carga ácida de la ingesta y mejorar la aci-
dosis metabólica de la ERC, pero debe hacerse bajo control estrecho por el
riesgo de hiperkaliemia.
Hiperuricemia
Aunque no hay evidencias claras que recomienden el control de la
hiperuricemia, algunos estudios pequeños controlados han demostrado el
beneficio del alopurinol en dosis bajas sobre la reducción del riesgo cardio-
vascular y la progresión de la enfermedad.
UNIDAD DE ENFERMEDAD RENAL CRÓNICA AVANZADA 257
Hiperkaliemia
Se han de evitar niveles de K > 5,5 mEq/l. Para ello, se ha de valorar
la dieta y la prescripción de diuréticos del asa. También se debe reconsi-
derar la medicación que pueda aumentar los niveles de K y el empleo de
inhibidores del sistema renina angiotensina aldosterona; evitar diuréticos
distales o antiinflamatorios no esteroideos (AINE).
Recomendaciones generales
Se instruirá a los pacientes y los médicos de atención primaria para
evitar agentes nefrotóxicos, como, por ejemplo, contrastes radiológicos (in-
cluido el gadolinio), AINE, aminoglucósidos, ciertos retrovirales, cisplatino,
fosfato sódico oral para preparación de colonoscopias, etc. Se deben preser-
var las venas para un futuro acceso vascular para hemodiálisis.
POLÍTICA DE VACUNACIONES
Los pacientes que no han sido previamente vacunados frente al VHB y
que no sean portadores del HbsAg positivo o presenten anticuerpos frente
al HBsAg se remitirán al centro de vacunaciones para ser vacunados. Si tras
una primera tanda de vacunación el paciente no presenta respuesta inmu-
nitaria (HBsAc < 10 UI), se realizará una segunda tanda. Si después de esta
sigue sin desarrollar respuesta inmunitaria, se considerará no respondedor.
Los pacientes con HBsAg negativo, HBcAc positivo pero HBsAc negativo se-
rán considerados como no inmunizados y por ello vacunados.
Cada año se realizará la determinación de HBsAc y si es < 10 UI/ml se
realizará una vacunación de recuerdo.
Los pacientes que no hayan sido vacunados previamente también serán
remitidos para vacunación frente al neumococo.
Anualmente, y si no existe contraindicación, se aconsejará a los pacien-
tes que sean vacunados frente a la gripe estacional en atención primaria al
inicio de la temporada.
BIBLIOGRAFÍA
1. Abboud H, Henrich WL. Stage IV chronic kidney disease. N Engl J Med
2010;362:56-65.
UNIDAD DE ENFERMEDAD RENAL CRÓNICA AVANZADA 259
Bibliografía on-line
INTRODUCCIÓN
ANEXOS
INTRODUCCIÓN
Se define como crisis hipertensiva una elevación brusca de las cifras de
presión arterial (PA), lo que normalmente implica una presión arterial sistólica
(PAS) > 180 mmHg y una presión arterial diastólica (PAD) > 120 mmHg. No
obstante, los síntomas y las lesiones orgánicas secundarias no siempre depen-
den de si la PA excede o no ciertos límites. Así, cambios vasculares adaptativos
en el curso de una hipertensión arterial (HTA) crónica pueden mitigar las lesio-
nes orgánicas de una crisis hipertensiva. Por ejemplo, enfermos con HTA cróni-
ca pueden tener cifras de PAD de 120-140 mmHg sin ninguna sintomatología
y, por el contrario, enfermos jóvenes con aumentos agudos de la PAD a cifras
de 110 mmHg presentar una encefalopatía hipertensiva. Por tanto, los síntomas
y la repercusión orgánica dependen del aumento de la tensión arterial y de la
rapidez de instauración. Fisiopatológicamente, son debidas a un aumento brus-
co de las resistencias vasculares (vasoconstricción), con lesión del endotelio
vascular y alteración de la autorregulación del flujo de los diferentes órganos.
Las crisis se clasifican en:
a) Emergencia hipertensiva, cuando hay repercusión orgánica (encé-
falo, corazón, riñón, etc.) (tabla 1) y requiere una actuación inmediata
para bajar rápidamente la PA (no a valores normales) y evitar com-
plicaciones irreversibles. Normalmente precisan la administración de
fármacos por vía parenteral (anexo 1).
A partir de los 3-4 días del AVC se debe iniciar el tratamiento por vía
oral: antagonistas del calcio.
Insuficiencia cardíaca
En estas circunstancias hay un aumento de las resistencias vasculares
sistémicas junto con sobrecarga de volumen o redistribución, por lo que los va-
sodilatadores como el nitroprusiato (en primer lugar) y la nitroglicerina están
indicados. Una vez han disminuido las resistencias vasculares, se puede utilizar
furosemida intravenosa, pero no antes, ya que esta provoca un descenso del
volumen plasmático efectivo (hipotensión) y, por venodilatación, una disminución
del débito cardíaco y, en ocasiones, un aumento transitorio de la PA por activa-
ción del sistema nervioso simpático o el sistema renina. También está indicado
el enalaprilato como primera opción, pero hay que iniciarlo en dosis bajas, ya
que puede provocar una fuerte hipotensión y un deterioro de la función renal.
Están contraindicados el labetalol, el esmolol, el verapamilo y el diazóxido, por el
deterioro de la función ventricular izquierda que pueden provocar.
Disección aórtica
En esta situación el objetivo es bajar la PA al nivel más bajo tolerado
(PAS < 100 mmHg) con fármacos que no provoquen aumento de la fre-
cuencia cardíaca ni de la contractibilidad miocárdica. El esmolol o el labe-
talol combinados, a continuación, con el nitroprusiato es el tratamiento de
elección. Es importante el bloqueo de los receptores beta antes de usar el
nitroprusiato. Si los bloqueadores están contraindicados, se puede utilizar
el verapamilo. Está absolutamente contraindicado el diazóxido, ya que pro-
voca una estimulación de la actividad simpática refleja.
CRISIS HIPERTENSIVA 267
Nitroprusiato sódico
Es un fármaco donador de óxido nítrico. Provoca vasodilatación tanto
arteriolar como venosa y reduce el consumo de oxígeno del miocardio y la
precarga y poscarga cardíaca. De todas formas, en ausencia de insuficien-
cia ventricular izquierda puede producir una ligera estimulación simpática
adrenérgica (aumento de la contractibilidad del miocardio y de la frecuencia
cardíaca). No afecta el sistema nervioso simpático ni el central. El nitro-
prusiato puede redistribuir el flujo en zonas no isquémicas, por lo que es
capaz de aumentar la extensión de una lesión miocárdica en enfermos con
coronariopatía isquémica. Está contraindicado en el embarazo. Se metabo-
liza de forma no enzimática a radicales ciánicos, los cuales se convierten
enzimáticamente en thiocianato por el hígado y son excretados por el
riñón. La toxicidad del thiocianato se manifiesta en forma de confusión,
desorientación, hiperreflexia, trastornos visuales, acúfenos, náuseas y
psicosis. Normalmente esta toxicidad no aparece con dosis inferiores a
3 µg/kg por minuto ni durante 72 horas. Los niveles de thiocianato se
deberían medir cuando se utilizan dosis superiores, durante más tiem-
po o en enfermos con insuficiencia renal, y se deberían mantener por
debajo de 10 mg/dl. La intoxicación por thiocianato puede dar, a la larga,
hipotiroidismo. La intoxicación ciánica es muy grave y puede aparecer más
fácilmente ante una insuficiencia hepática o cuando la dosis total supera los
300 mg o con infusiones superiores a 20 µg/kg por min. La Food and Drug
Administration recomienda que la dosis máxima de 10 µg/kg por minuto no
se administre durante más de 10 min. Se manifiesta en forma de hipoten-
sión rebelde al tratamiento, acidosis metabólica grave (acidosis láctica por
bloqueo del metabolismo oxidativo mitocondrial) con hiperoxemia venosa
que lleva muchas veces al éxitus del enfermo. Se diagnostica midiendo la
concentración ciánica intraeritrocitaria (superior a 75 µg/dl). El tratamiento
de esta grave complicación no está disponible en la farmacia del Hospital
Clínic: administrar de 4-6 mg de una solución de nitrito sódico al 3 % por
vía intravenosa en 2-4 min, seguido de 50 ml de una solución de thiosulfato
sódico al 25 %, además de suspender la perfusión del fármaco. Para pre-
venir esta complicación se debe administrar hidroxicobalamina en dosis de
1 mg/kg de peso (dosis tampoco disponible en el hospital).
Nitroglicerina
Es también un fármaco donador de óxido nítrico muy útil en circuns-
tancias de isquemia miocárdica, ya que dilata los vasos coronarios colate-
rales. Disminuye la poscarga y el consumo de oxígeno miocárdico. Como
el anterior, puede aumentar la presión intracraneal. Es menos hipotensor
que el anterior, con una respuesta antihipertensiva menos previsible y puede
producir tolerancia, por lo que no debe considerarse fármaco de primera
elección en otras circunstancias. Como efectos secundarios podemos citar:
cefalalgias, náuseas y vómitos, pero esto se observa cuando se produce un
rápido descenso de la PA. En presencia de depleción de volumen produce
272 HIPERTENSIÓN ARTERIAL
Nimodipino/nicardipino
Son antagonistas del calcio, derivados dihidropiridínicos, disponibles por
vía intravenosa, con una especial selectividad para los vasos cerebrales en
el caso del nimodipino, por lo que está especialmente indicado para el trata-
miento de las emergencias hipertensivas que se acompañan de una hemo-
rragia intracraneal (especialmente hemorragia subaracnoidea). Producen un
progresivo descenso de la PA con pocos cambios de la frecuencia cardíaca
y un pequeño aumento del débito. Posee pocos efectos secundarios. En
tratamientos prolongados hay tolerancia.
Labetalol
Es un bloqueador no selectivo de los receptores ß y α-adrenérgicos,
pero con predominio de los primeros sobre los segundos. También se ha
descrito una pequeña acción vasodilatadora directa sobre la fibra muscu-
lar lisa vascular. Está disponible por vía intravenosa y oral, y produce un
descenso de la PA sin un aumento reflejo de la frecuencia cardíaca ni
del débito miocárdico. Tiene las contraindicaciones de los bloqueadores
ß-adrenérgicos. Está especialmente indicado en la hipertensión inducida por
el embarazo. Puede producir una respuesta paradójica si se utiliza en un
feocromocitoma.
Urapidilo
Es un α1-bloqueador postsináptico selectivo, de una estructura química
diferente a los otros antagonistas como la prazosina o doxazosina, disponible
por vía intravenosa, y por tanto apto para ser utilizado en circunstancias en
que se sospecha que hay un aumento de catecolaminas. Tiene también algún
efecto en el sistema nervioso central. Tiene una vida media de tres horas.
Enalaprilato
Es el único inhibidor de la enzima convertidora de la angiotensina II dis-
ponible por vía intravenosa. Su respuesta antihipertensiva es variable y difícil
de prever, pues depende del estado volémico del enfermo y del grado de es-
timulación del sistema renina. Está especialmente indicado en la crisis renal
esclerodérmica y en la insuficiencia cardíaca congestiva, y contraindicado
en el embarazo. Tiene la ventaja de desplazar los límites de autorregulación
cerebral a un nivel más bajo, por lo que en caso de una hipotensión brusca
protege de la isquemia cerebral.
Esmolol
Es un betabloqueador relativamente cardioselectivo, disponible por vía
intravenosa, rápidamente metabolizado por las esterasas sanguíneas, por
lo que tiene una vida media corta (unos 9 min) y una relativamente larga
duración de acción (20 min). Es particularmente útil durante la anestesia
para prevenir las perturbaciones hemodinámicas posintubación. Por su efec-
CRISIS HIPERTENSIVA 273
Fentolamina
Es un bloqueador no selectivo de los receptores α-adrenérgicos (pre y
postsinápticos) muy efectivo en la hipertensión del feocromocitoma, cocaína,
anfetamina y derivados e inhibidores de la monoamino oxidasa. Hoy en día
casi se utiliza en exclusiva en la primera de estas circunstancias, ya que el
nitroprusiato es igualmente efectivo en todas ellas.
ESTENOSIS DE LA ARTERIA RENAL
HIPERTENSIÓN ARTERIAL
ÍNDICE
INTRODUCCIÓN
DEFINICIONES
SOSPECHA DIAGNÓSTICA
PROCEDIMIENTO DIAGNÓSTICO
INTRODUCCIÓN
Una estenosis de la/s arteria/s renal/es o de alguna de sus ramas prin-
cipales puede ser completamente asintomática (y descubrirse post mortem)
o presentarse en forma de hipertensión arterial (HTA), insuficiencia renal o
una combinación de los dos síndromes. La etiología es múltiple, pero las
dos causas más frecuentes son la arteriosclerosis (edad más avanzada) y
la displasia fibromuscular (pacientes más jóvenes). La incidencia de la pri-
mera es muy superior a la de la segunda, debido a que a medida que va
aumentando la longevidad poblacional hay más tiempo para manifestarse
esta complicación vascular.
En el estudio de una insuficiencia renal crónica (IRC) hemos de sos-
pechar que esta pueda ser debida, total o en parte, a una estenosis de la/s
arteria/s renal/es (enfermedad renal isquémica) en enfermos de edad supe-
rior a los 65 años con otros factores de riesgo cardiovascular asociados. En
estos casos, el interés no es solo diagnóstico, sino por la posibilidad de tratar
un factor isquémico potencialmente reversible. Se calcula que el 15 % de los
enfermos que llegan a una IRC terminal y que requerirán diálisis se deben a
esta etiología (enfermedad renal isquémica). Hemos de tener presente que
la arteriosclerosis de las arterias renales es muy frecuente, que casi siempre
progresa, independientemente de que el enfermo sea o no hipertenso, y que
con frecuencia la ateromatosis es una complicación de una HTA esencial
que, por sí misma, ya puede causar una nefroangioesclerosis (isquemia renal
intraparenquimatosa).
DEFINICIONES
Estenosis de la arteria renal: disminución del calibre (diámetro interior)
de la arteria. Sinónimo: enfermedad vasculorrenal.
Estenosis de la arteria renal significativa: cuando la estenosis represen-
ta una reducción de la luz del 50-60 % o más. En este caso, casi siempre
comporta isquemia distal, pero esto también depende de si hay o no circu-
lación colateral.
Estenosis ostial: son aquellas estenosis que están a un máximo de
5 mm de la luz aórtica.
Hipertensión vasculorrenal: es un diagnóstico retrospectivo que implica
curación o mejora de la presión arterial (PA) después de corregir la estenosis.
Curación: cuando a los tres meses del procedimiento corrector la presión arte-
rial diastólica (PAD) es < 90 mmHg y no necesita medicación antihipertensiva.
Mejoría: cuando a los tres meses la PAD es de 91-109 mmHg y ha disminuido
al menos un 15 %; o bien si hay una PAD de 91-109 mmHg, con un descenso
de al menos un 10 % y la supresión de un fármaco antihipertensivo previo.
Enfermedad renal isquémica: es una insuficiencia renal causada total
o parcialmente por una estenosis bilateral o unilateral de un riñón único
funcionante. Es también un diagnóstico retrospectivo: mejora de la creatinina
plasmática después de corregir la estenosis.
ESTENOSIS DE LA ARTERIA RENAL 277
SOSPECHA DIAGNÓSTICA
La patología de la arteria renal uni o bilateral es poco frecuente y, si
se enfoca tanto desde el punto de vista de una hipertensión vasculorrenal
como de una causa de insuficiencia renal, no hay ningún dato patognomó-
nico ni ninguna prueba sin efectos indeseables con suficiente sensibilidad
y especificidad como para poder aplicarse en la población general afecta.
Clínicamente no hay ningún criterio que pueda diferenciar con certeza una
hipertensión esencial de una etiología vasculorrenal (las dos acostumbran a
ser asintomáticas) y lo mismo sucede con la enfermedad renal isquémica.
Por consiguiente, el estudio se debe limitar a aquella población con uno
o más signos de sospecha. Hoy en día es mucho más frecuente estudiar
esta patología en el contexto de una insuficiencia renal que no como causa
de HTA.
Hipertensión vasculorrenal
Se debe sospechar una hipertensión vasculorrenal ante:
1. Una hipertensión que se inicia antes de los 30 años de edad o des-
pués de los 50 (fuera del intervalo en que, con más frecuencia, se
inicia la hipertensión esencial). En estos últimos casos hay frecuen-
temente antecedentes de tabaquismo y síntomas de arteriosclerosis
en otros territorios.
2. Una hipertensión con evidencias de que se ha iniciado bruscamente
en los últimos dos años.
3. Un aumento de las cifras tensionales superior al 15 % en seis meses,
durante un período de tratamiento estable, en enfermos con hiperten-
sión esencial y sin causa evidente (por ejemplo, falta de cumplimiento).
4. Una hipertensión resistente al tratamiento, entendiendo como tal la
incapacidad de disminuir las cifras por debajo de 140/90 mmHg en
enfermos con buena adherencia al tratamiento (farmacológico y no
278 HIPERTENSIÓN ARTERIAL
PROCEDIMIENTO DIAGNÓSTICO
Las pruebas diagnósticas de las que actualmente se dispone para el
estudio de la estenosis de la arteria renal son las siguientes:
• Eco-Doppler de las arterias renales.
• Renograma pre y poscaptopril.
• Angiografía por tomografía axial computarizada (angio-TAC).
• Angiografía por resonancia magnética nuclear (angio-RMN).
• Angiografía con contraste iodado (patrón de oro) o con CO2.
Como pruebas iniciales en caso de sospecha clínica, y sin ningún riesgo
para el paciente, disponemos del renograma y del eco-Doppler, en el bien
entendido de que el renograma isotópico solo tiene valor si la creatinina
sérica es inferior a 2 mg/dl (aclaramiento de creatinina superior a 30 ml/
min). En la práctica, frente a una sospecha clínica casi siempre deberemos
solicitar un eco-Doppler. Ambas pruebas tienen cierto significado funcional,
mientras que los diferentes tipos de angiografías sirven para obtener un
criterio morfológico de la estenosis arterial.
ESTENOSIS DE LA ARTERIA RENAL 279
Eco-Doppler
El eco-Doppler de las arterias renales es un método que no resulta afec-
tado por la medicación del paciente (a diferencia del renograma), el nivel
de función renal o la presencia de lesiones bilaterales. Este procedimiento,
que mide factores hemodinámicos (criterio funcional: velocidad de flujo) en
la arteria renal, permite a su vez conocer el tamaño y la morfología renal,
y explorar la aorta abdominal y las vías urinarias. Sus desventajas son la
dificultad que supone visualizar las dos arterias renales completas y las ar-
terias accesorias (polares), la duración de la exploración y sobre todo que
los resultados dependen mucho del observador. Es muy útil para el estudio
secuencial de la progresión de una estenosis.
Los parámetros que se miden son:
• En la arteria renal, los parámetros que indican una estenosis son el
aumento en la velocidad del flujo en algún punto de la arteria y las
turbulencias posestenosis. Esta será significativa (superior a un 50-
60 %), cuando:
−− Velocidad sistólica máxima > 200 cm/seg.
−− Cociente velocidad reno-aorta > 3,5.
Las limitaciones más comunes son la obesidad, la interposición de
gas intestinal y la imposibilidad de realizar una apnea, lo que hace
que la visualización completa de ambas arterias renales solo se con-
siga en un 50-80 % de los casos.
• En el parénquima renal, se valora la morfología de la onda Doppler en
las arterias intraparenquimatosas (interlobulillares) en el polo superior,
medio e inferior de cada riñón (tres mediciones). Se valora como indi-
cativo de una estenosis una onda de morfología «parvus-tardus». Los
parámetros que sugieren que existe una estenosis significativa son:
−− Tiempo de aceleración sistólico máximo (TA) > 80 mseg.
−− Índice de aceleración sistólico máximo (IA) < 3 m/seg2.
Un índice de resistencia [IR = (Vel. sist. máx. – Vel. diast. min.) / Vel. sist.
máx.] superior a 0,80, aunque no indica estenosis de la arteria renal, tiene
un valor pronóstico negativo en cuanto al éxito de una revascularización. La
técnica de la ultrasonografía intravascular podría ayudar al diagnóstico de la
estenosis de la arteria renal.
Renograma
El renograma se efectúa pre y posadministración de captopril vía oral
(50 mg o 25 mg si el enfermo es joven o está con fármacos que estimu-
len el sistema renina). La interpretación es un poco diferente si se usa un
radiofármaco de eliminación por filtración glomerular como el DTPA (dismi-
nución de la amplitud de la curva), por secreción tubular como el Hippuran
(alargamiento del TT) o mixta como el MAG3. Es un procedimiento diagnós-
tico indirecto, que no permite visualizar ni localizar la estenosis y que tiene
muchos falsos positivos (hipotensión, dolor, uropatía obstructiva) y negativos
(isquemia renal intraparenquimatosa, HTA maligna, estenosis bilateral). Por
el contrario, posee mucho valor predictivo negativo. Puede servir para prede-
cir la respuesta al restablecimiento del flujo posangioplastia, con la ventaja
280 HIPERTENSIÓN ARTERIAL
Nota
Las pruebas de determinación de la ARP basal y poscaptopril, así como
la determinación de la ARP en ambas venas renales, no son actualmente
de utilidad debido al gran número de falsos negativos y algún falso positivo.
Aunque el 90 % de los enfermos con una estenosis unilateral y lateralización
de los valores de la ARP en las venas renales tendrán una respuesta positiva
a la angioplastia o cirugía, aproximadamente el 50 % con valores no laterali-
zados también se beneficiarán de la corrección de la estenosis. La excepción
podría ser: a) los enfermos con una estenosis bilateral de la arteria renal en
los que la renina en las venas renales podría decidir qué lado contribuye más
a la hipertensión, previo únicamente a un tratamiento quirúrgico de la esteno-
sis; b) los enfermos con hipertensión vasculorrenal por una trombosis arterial
y riñón pequeño, en los que un coeficiente de 1,77 constituye una indicación
de nefrectomía (Rossi GP, Cesari M, Chiesura-Corona M, Miotto D, Sempli-
cini A, Pessina AC. Renal vein renin measurements accurately identify
renovascular hypertension caused by total occlusion of the renal artery.
J Hypertens 2002;20:975-84).
HIPERTENSIÓN DE ORIGEN
SUPRARRENAL
HIPERTENSIÓN ARTERIAL
ÍNDICE
FEOCROMOCITOMA
BIBLIOGRAFÍA
ANEXO
FEOCROMOCITOMA
El feocromocitoma, tumor secretor de catecolaminas, es responsable de
la elevación de las cifras de presión arterial en un 0,3 % de los pacientes hi-
pertensos. A pesar de su rareza, la alta incidencia de morbilidad y mortalidad
cardiovascular en estos pacientes y el beneficio del tratamiento quirúrgico
del tumor hacen que el reconocimiento de esta entidad en la población hi-
pertensa sea de crucial importancia.
En el 90 % de los casos el tumor se encuentra en la médula suprarrenal,
y es bilateral en el 10 % de los casos. Un 10 % de los feocromocitomas son
malignos, con metástasis en los ganglios linfáticos paraaórticos, el hígado,
el pulmón y el hueso.
Confirmación bioquímica
Para establecer el diagnóstico de feocromocitoma se ha de demostrar la
existencia de un exceso de secreción de catecolaminas.
Tratamiento
Tratamiento quirúrgico
Cuidados preoperatorios: es muy importante realizar el bloqueo adrenér-
gico preoperatorio para evitar episodios hipertensivos graves durante la inter-
vención quirúrgica.
• El bloqueo a-adrenérgico se realiza con fenoxibenzamina en una do-
sis inicial de 10 mg/día, que se debe aumentar cada dos días hasta 40-
100 mg/día durante un mínimo de una semana hasta controlar la presión
arterial. Se debe tener presente que producirá ortostatismo y congestión
nasal. Otros efectos colaterales son taquicardia, miosis, inhibición de la
eyaculación, diarrea y fatiga. El fármaco de segunda elección es prazosín
en dosis inicial de 1 mg/día, aumentando hasta 1-2 mg/8 h por vía oral.
El bloqueo completo (hasta llegar a la hipotensión ortostática marcada) no
es recomendable, puesto que en la detección de eventuales focos adicio-
nales de tumor durante la cirugía se bloquean los ascensos tensionales
inducidos por la palpación del tejido tumoral y de tejido sospechoso. Una
vez controlada la presión arterial, los pacientes deben seguir dieta libre en
sal para evitar la contracción de volumen.
• El bloqueo ß-adrenérgico se utiliza en caso de existir arritmias poten-
cialmente graves o ángor. Los ß-bloqueantes no deben prescribirse
nunca antes de haber realizado el bloqueo a, pues el bloqueo ß aislado
puede provocar elevaciones importantes de la presión arterial. El uso de
fentanilo, droperidol, relajantes musculares y atropina debe evitarse, ya
que los primeros pueden provocar hipertensión grave, y la atropina, ta-
quicardia. Para prevenir la hipotensión posoperatoria es esencial la co-
rrección previa de la hipovolemia que estos pacientes suelen presentar.
HIPERTENSIÓN DE ORIGEN SUPRARRENAL 289
Cuidados posoperatorios:
• Se recomienda una buena hidratación con suero fisiológico intrave-
noso y la perfusión de suero glucosado para evitar la hipoglucemia.
• Las catecolaminas se deben normalizar en una semana.
• Revisión anual o bienal de por vida, dado que existe riesgo de recidiva.
Tratamiento médico
• El tratamiento médico crónico se realiza en casos de riesgo quirúrgico
elevado y en feocromocitomas no totalmente resecables o malignos, pro-
porcionando un excelente control de todas las manifestaciones clínicas.
• Primero utilizar a-bloqueantes (fenoxibenzamina, prazosín y doxazosina).
• Si no se controla la presión, se han de añadir ß-bloqueantes con posterio-
ridad al bloqueo a. El labetalol (bloqueante a y ß) produce más bloqueo
ß, con los riesgos que ello entraña. También son eficaces los calcioanta-
gonistas, particularmente el nifedipino, para controlar las crisis.
SÍNDROMES DE EXCESO DE
MINERALOCORTICOIDES
Esquema diagnóstico del paciente con hipertensión
e hipopotasemia
En todo paciente hipertenso con hipopotasemia espontánea, con o sin
alcalosis metabólica se deberá proceder como sigue.
Medir el K+ en orina de 24 horas:
• < 30 mEq/día (con Na +u > 100 mEq/día) sugiere pérdidas
extrarrenales.
• > 30 mEq/día (con Na+u > 100 mEq/día) sugiere pérdidas renales.
Asegurarse de que:
• No haya ingesta de diuréticos (3-4 días).
• No esté en dieta hiposódica o deshidratado (Nau < 50 mEq/día).
En caso de que se sospeche HTA secundaria pero el K+ sérico sea nor-
mal o normal-bajo, se recomienda repetir la determinación después de un
período de 3-4 días de dieta alta en sodio (250 mEq/día) para aumentar el
Na+ presente en el túbulo colector cortical y así maximizar la excreción de
K+. Una hipopotasemia inducida por aporte de Na+ sugiere de forma robusta
un hiperaldosteronismo no supresible.
Corregir el K+ sérico: con suplementos de K+ (40-80 mEq/día en forma
de cloruro potásico [ClK]). Después de unas 2-4 semanas (a veces puede re-
querir más tiempo), suspender el ClK al menos tres días y repetir el K+ plasmá-
tico. Si se ha normalizado, proseguir el estudio. Para una correcta interpreta-
ción de los resultados de determinaciones hormonales (aldosterona, actividad
renina plasmática [ARP]), es importante que el K+ sérico se haya normalizado.
ARP: se debería realizar después de haber demostrado pérdida urinaria
de K+. Un valor bajo (< 1 ng/ml/hora) sugiere síndrome de exceso de mine-
ralocorticoides. Un valor alto debe sugerir HTA vasculorrenal, HTA maligna o
uso de diuréticos.
290 HIPERTENSIÓN ARTERIAL
Tratamiento
Adenomas: suprarrenalectomía, preferiblemente por vía suprarre-
nal. Administrar tratamiento con espironolactona 3-5 semanas antes de
la intervención.
Hiperplasia: tratamiento médico con espironolactona 50-200 mg/día
o con amiloride.
HIPERTENSIÓN DE ORIGEN SUPRARRENAL 293
BIBLIOGRAFÍA
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A review of the literature and report of one institution’s experience. Medicine
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treatment strategies. Nat Clin Pract Nephrol 2006;2(4):198-208.
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Stowasser M, et al.; Endocrine Society. Case detection, diagnosis, and
treatment of patients with primary aldosteronism: an endocrine society
clinical practice guideline. J Clin Endocrinol Metab 2008;93(9):3266-
81.
Anexo 1. Pasos diagnósticos en pacientes con sospecha de feocromocitona
294
No localizado
Muestras de CI
Cistoscopia
No localizado
CA: catecolaminas; MIBG: metayodobenzilguanidina; MN: metanefrinas; RMN: resonancia magnética nuclear; TAC: tomografía axial computarizada.
HEMODIÁLISIS. PAUTA DE INICIO
Y SEGUIMIENTO DE LOS PACIENTES
DIÁLISIS
ÍNDICE
PAUTA DE INICIO
PAUTA DE SEGUIMIENTO
EXPLORACIONES COMPLEMENTARIAS
PAUTA DE INICIO
1. Una vez el paciente llega por vez primera a la unidad de hemo-
diálisis, el personal administrativo lo introducirá en el registro de
la Unidad de Diálisis del Hospital Clínico, incluyendo los datos de
filiación (nombre completo y apellidos, CIP [código de identificación
personal]-tarjeta sanitaria, número del documento nacional de iden-
tidad, número de teléfono, dirección completa y fecha de nacimien-
to), según la hoja de derivación que el paciente deberá aportar.
2. El personal médico rellenará la hoja de Malalts Renals de Catalunya
y la entregará al personal administrativo, el cual remitirá estos datos
a la OCATT.
3. Se dará información inicial al paciente acerca del tratamiento que va a
recibir, el turno y horario de diálisis y de cómo está organizado el centro
de diálisis. Se le solicitará el consentimiento informado para hemodiáli-
sis, que, una vez firmado, se adjuntará a su historia clínica.
4. Posteriormente se procederá a la apertura de la historia clínica en el
programa Nefrolink, tal y como se especifica a continuación.
dos del circuito cada hora o con mayor frecuencia con 100 ml
de suero fisiológico.
j) Apartado Constantes del monitor:
• Qb: debemos optimizar el filtro y para ello se ha de utilizar el mayor
Qb que el acceso vascular del paciente permita. En el caso de las
fístulas arteriovenosas internas (FAVi) autólogas y las PTFE, tenien-
do en cuenta que trabajaremos con agujas de 15 G, podremos
obtener un Qb de hasta 500 ml/min (en la mayoría de los pacien-
tes entre 400-500 ml/min). En el caso de los catéteres tunelizados
será difícil obtener un Qb superior a 450 ml/min, normalmente
entre 350-400 ml/min.
• Qd: el Qd habitual en hemodiálisis es normalmente de 500 ml/min;
si se desea aumentar entre el 5-10 % el K de pequeñas moléculas
se puede aumentar hasta 750-800 ml/min. Sin embargo, si se rea-
liza HDF en línea, se requiere un Qd superior (Qd 600-800 ml/min),
ya que parte de este flujo de diálisis se utiliza como solución de re-
infusión. Se ha de recordar que en el monitor 5008 se prescribe el
Qd específico que llegará al dializador y si realizamos HDF en línea
el Qi que se prescriba se añadirá al pautado. En los monitores 4008
y en la ARTIS se pauta el Qd que incluye ambos (difusión + Qi).
• CD Baño: normalmente la CD pautada es de 14 mS/cm, lo que
se ajusta a la composición elegida del concentrado, siendo la más
habitual: Na 140 mmol/l, K 1,5 mmol/l, Ca 1,5 mmol/l (3 mEq/l),
Cl 106,5 mmol/l, Mg 0,5 mmol/l, acetato 4 mmol/l, bicarbonato
35 mmol/l, glucosa 1,0 g/l, osmolaridad 295 mosm/l. A efectos
prácticos, una CD de 14 mS/cm suele corresponder a un Na de
140 mmol/l. Aunque la CD que prescribimos suele ser de 14, puede
variar entre 13,5 y 15 mS/cm y permite realizar perfiles manuales
o automáticos. Hay que evitar que el paciente finalice la sesión con
una CD por encima de 14, ya que se asociaría a un balance positivo
de Na, y por tanto a mayor sensación de sed y ganancia de peso
interdiálisis. Se recomienda que, por lo menos, los últimos 30 minu-
tos de diálisis mantenga una CD de 14 o inferior. En casos de mala
tolerancia hemodinámica, cefalea u otros signos premonitorios de
síndrome de desequilibrio, se pueden prescribir perfiles de Na que
permiten una CD más elevada al inicio de la sesión para ir disminu-
yendo de forma progresiva a lo largo de esta.
• Temperatura del dializado: habitualmente es de 36,5 ºC, aunque
está sujeta a modificaciones, siempre que tengamos en cuenta
que una mayor temperatura suele ir a asociada a una peor tole-
rancia hemodinámica durante la sesión de hemodiálisis.
• Conductividad de bicarbonato: habitualmente no hay que relle-
nar este apartado. Solo en monitores Integra se especificaría la
conductividad.
k) Apartado Líquido de diálisis:
• Concentrado: en la elección del concentrado inicialmente debe
optarse si es en una relación 1:35 o 1:45 (una parte de concen-
HEMODIÁLISIS. PAUTA DE INICIO Y SEGUIMIENTO DE LOS PACIENTES 301
PAUTA DE SEGUIMIENTO
El seguimiento correcto de un paciente en diálisis implica un segui-
miento clínico en cada sesión de diálisis, un seguimiento analítico periódico
y diversas pruebas complementarias.
Seguimiento clínico
En cada sesión de diálisis se revisarán las constantes vitales (tensión
arterial, frecuencia cardíaca y temperatura axilar), el peso y la presencia
de edemas en partes declives. También preguntaremos al paciente si ha
habido algún cambio en su estado general. Se comprobará que la pauta de
diálisis sea la correcta o si es necesario realizar algún cambio (ajuste del
peso teórico, del tratamiento anticoagulante, etc.). Para un mejor ajuste
del peso seco, se realizarán bioimpedanciometrías de forma mensual o
cada dos meses, según la estabilidad del paciente.
Se comprobará que el acceso vascular funcione correctamente. En pa-
cientes diabéticos se revisarán los valores de glucemia realizados antes de
comenzar la sesión de hemodiálisis.
HEMODIÁLISIS. PAUTA DE INICIO Y SEGUIMIENTO DE LOS PACIENTES 303
Seguimiento analítico
Los pacientes en hemodiálisis son sometidos regularmente a diversos
controles analíticos:
• Se procederá a extracción de analítica de forma mensual para el con-
trol de la anemia, del metabolismo fosfocálcico y de la dosis de diálisis.
• De forma trimestral se realizarán analíticas más completas tales como
(a) serologías víricas básicas: HBsAg, VHC, VIH; (b) parámetros de riesgo
cardiovascular; (c) parámetros nutricionales; (d) hemoglobina glucosila-
da; (e) anticuerpos PRA para pacientes en lista de espera de trasplante
renal; y (f) parámetros requeridos para el seguimiento de otras patolo-
gías además de la insuficiencia renal.
• Con una periodicidad semestral se solicitarán anti-HBc y anti-HBs
para seguimiento del estado de vacunación del VHB de los pacientes
y también niveles de 25 hidroxi-vitamina D3 para completar segui-
miento del metabolismo fosfocálcico.
• De forma anual se solicitará perfil tiroideo (T4 y TSH), aluminio, pro-
teinograma, ácido fólico, vitamina B12, PSA y alfa-fetoproteína en
pacientes VHC+ y VHB+.
Para facilitar la solicitud de estas analíticas por parte del personal médico
de la unidad de hemodiálisis, se han creado unos protocolos específicos en la
herramienta SAP (P152, P153, P154, P155, P156). Asimismo, y para facilitar
la interpretación de estos datos y el seguimiento clínico del paciente, se dis-
pone de gráficas de evolución de la anemia, del metabolismo fosfocálcico, del
riesgo cardiovascular y de la dosis de diálisis en el programa Nefrolink.
Además se solicitarán análisis para algunas situaciones clínicas específicas.
A los pacientes con diabetes mellitus:
• Se solicitará hemoglobina glucosilada (trimestral).
• Se recomendará la realización de un fondo de ojo de forma ambu-
latoria (anual).
A los pacientes tratados con digoxina:
• Se solicitará una digoxinemia (trimestral).
A los pacientes en lista de espera para trasplante renal:
• Anticuerpos linfocitotóxicos (trimestral).
• También se determinarán anticuerpos linfocitotóxicos al mes de re-
tirar la inmunosupresión y tras la trasplantectomía o la embolización
del injerto en pacientes con un trasplante renal fallido.
Política de vacunaciones
• Si el paciente no está previamente vacunado para el VHB (y no es porta-
dor de HbsAg positivo ni presenta anticuerpos frente a HbsAg), y siem-
pre que dé su consentimiento, se remitirá al centro de vacunaciones.
304 DIÁLISIS
EXPLORACIONES COMPLEMENTARIAS
Con el objetivo de completar el seguimiento clínico del paciente en he-
modiálisis, se solicitarán las siguientes pruebas complementarias.
brusco de la urea llamado efecto rebote como expresión del reequilibrio. Este
equilibrio se alcanza a los 30-60 minutos de finalizar la diálisis.
Rebote (%) R = 100 * (CR – C2) / C2
Recirculación
La recirculación del acceso vascular es el paso de sangre de la línea
venosa (ya dializada) a la línea arterial, con la consiguiente pérdida de efi-
cacia dialítica. Las causas más frecuentes son la proximidad de las agujas,
evitable, y la disfunción del acceso vascular, donde la estenosis venosa es
lo más característico. Una disminución de la dosis de diálisis o excesivas
presiones venosas deben hacer sospechar este fenómeno. La recirculación
se calcula con la siguiente fórmula:
El Kt como alternativa
Desde 1999 Lowrie et al. proponen el Kt como marcador de dosis de
diálisis y mortalidad, y recomiendan un Kt mínimo de 40-45 litros para las
mujeres y 45-50 para los varones. En un estudio de 3009 pacientes, obser-
varon una curva de supervivencia en J cuando distribuyeron los pacientes
en quintiles según el PRU, mientras que la curva era descendente cuando se
utilizaba el Kt. Es decir, que un mayor Kt se acompañaba de una mayor su-
pervivencia. En 2005 individualizaron la prescripción del Kt ajustada según el
área de superficie corporal y fue validada en un estudio posterior.
Aplicabilidad práctica
En otro estudio, en una unidad de hemodiálisis se valoró el segui-
miento de la dosis de diálisis con el Kt y se concluyó que: (a) se consigue
un adecuado control y seguimiento de la dosis de diálisis; (b) permite
una mejor discriminación de la adecuación de diálisis; y (c) identifica en-
tre el 30 % y el 40 % de los pacientes que quizás no alcanzan una dosis
adecuada para su género o para su superficie corporal. Otra gran ventaja
de utilizar estos biosensores intradiálisis es que permiten valorar rápi-
damente la evolución de la sesión de diálisis detectando si existe alguna
incidencia, como punción de líneas invertidas, disfunción del catéter,
tiempos muertos, etc., incidencias que se pueden corregir fácilmente
cuando se detectan.
Finalmente, el seguimiento crónico e informatizado de la dosis en cada
sesión de diálisis permite detectar que, cuando existe un descenso de la
eficacia superior al 25 %, este se asocia en más del 90 % a una disfunción
del acceso vascular. Es una forma de detección precoz que permite reparar
la disfunción mediante radiología intervencionista o cirugía, y evita por tanto
una posible trombosis.
Cambio de frecuencia
El cálculo de dosis de hemodiálisis y sus recomendaciones se refieren
a un esquema de tres sesiones semanales. Sin embargo, si la frecuencia
de diálisis cambia, la dosis es más difícil de comparar. El Kt/V semanal, que
sería una forma sencilla, no nos sirve, ya que sabemos que una diálisis más
frecuente es más eficaz.
Varios autores han realizado diferentes propuestas para cuantificar la dosis
de diálisis cuando hay variaciones en la frecuencia: (a) el aclaramiento renal equi-
valente de urea (EKR), publicado por Casino y López; (b) el Kt/V estándar (Kt/Vstd),
propuesto por Gotch; y (c) el porcentaje de reducción de urea semanal.
• Casino y López: EKR (ml/min) = G / TAC, donde G es la generación de
urea y TAC la concentración de urea.
HEMODIÁLISIS. DIÁLISIS ADECUADA Y MÉTODOS PARA MEDIRLA 313
Tiempo
Hay muy pocos trabajos en la literatura actual que demuestren
el posible beneficio del tiempo de diálisis independientemente de la
dosis. La mayoría de los trabajos publicados son observacionales y
refieren que un mayor tiempo de diálisis se asocia a una mayor super-
vivencia, aunque siempre asociados a una mayor dosis. También en-
contramos algunos artículos con buenos resultados de supervivencia
con tiempos cortos, aunque en técnicas de alto flujo (hemodiafiltración
o hemofiltración), como el Estudio Cooperativo Español de Diálisis ade-
cuada, en el cual no observaron diferencias en la tasa de morbilidad
entre un grupo de hemodiálisis con duración de 216 min y un grupo
de hemodiafiltración, con media hora menos, manteniendo cifras de
TAC, Kt/V similares.
En un subanálisis del estudio DOPPS (Dialysis Outcomes and Practice
Pattern Study), en más de 22 000 pacientes, se observó una mejor supervi-
vencia en los pacientes que se dializaban más tiempo, pero con diferencias
en la dosis, es decir, un mayor tiempo de diálisis proporciona beneficios in-
dependientemente de la dosis de diálisis. No obstante, es de suponer que las
diálisis con mayor duración tienen una serie de ventajas. Facilitan conseguir
una mayor dosis dialítica, son beneficiosas para la depuración de toxinas de
transporte intercompartimental más lento y facilitan el control del volumen,
muy necesario en pacientes con ganancia de peso excesiva o inestabilidad
cardiovascular.
Las recomendaciones de las guías europeas y españolas acerca del
tiempo de diálisis para la diálisis convencional son un tiempo mínimo de
12 horas semanales. Las guías de hemodiálisis de la Sociedad Española
de Nefrología han ampliado las recomendaciones de diálisis ajustadas al
género o a otras enfermedades asociadas.
Sexo
Aunque el estudio HEMO no fue concluyente en demostrar que
una dosis alta de diálisis con Kt/V > 1,65 disminuyera la mortalidad
respecto a la dosis convencional con Kt/V > 1,25, en el subgrupo
de mujeres sí se demostró una reducción de la mortalidad en un 19
% cuando recibían una dosis elevada. Esta misma conclusión se ha
descrito recientemente en un estudio de Port et al., que han revisado
74 120 pacientes de Estados Unidos y 10 816 pacientes de siete
países del estudio DOPPS. Las mujeres deberían recibir una dosis
superior a un Kt/V de 1,6.
314 DIÁLISIS
Peso corporal
Basándose en el argumento de que existen diferentes variables fi-
siológicas que están escalonadas alométricamente respecto al tamaño
corporal dentro del reino animal, el grupo de Singer y Morton destacó que
tanto el filtrado glomerular como la tasa metabólica basal en los mamí-
feros se escalan según el peso corporal con un exponente casi idéntico.
Se debe considerar la posibilidad de incrementar la dosis de diálisis en
aquellos pacientes de bajo peso. En aquellos pacientes con un peso seco
inferior a 50 kg, aunque normalmente se trata de mujeres, se debería
incrementar la dosis a un mínimo de Kt/V de 1,5.
Diabéticos
Aunque no existen datos suficientemente determinantes en la literatura,
se ha sugerido que en los pacientes diabéticos, al presentar un elevado cata-
bolismo endógeno y una mayor morbimortalidad, se debería administrar una
dosis mínima de diálisis superior, y se ha propuesto un Kt/V superior a 1,4.
Cardiópatas
El subgrupo de pacientes con patología cardíaca, principalmente los que
cursan con insuficiencia cardíaca, disfunción sistólica, miocardiopatía dila-
tada o baja fracción de eyección del ventrículo izquierdo, constituye el que
tolera peor la sobrecarga de volumen. Actualmente constituyen la indicación
principal para realizar esquemas de diálisis más frecuentes, que eliminen el
período largo del fin de semana (diálisis a días alternos o cuatro sesiones
semanales) o pautas de diálisis diaria.
OBJETIVO
DEFINICIONES
ÁMBITO DE APLICACIÓN
INDICACIONES DE ECOCARDIOGRAFÍA
BIBLIOGRAFÍA
ANEXOS
OBJETIVO
Definir el tratamiento de las infecciones relacionadas con el catéter en
pacientes crónicos en programa de hemodiálisis.
DEFINICIONES
Bacteriemia relacionada con el catéter de hemodiálisis
Aislamiento del mismo microorganismo en la sangre y en la punta del
catéter o una diferencia > 2 h entre el tiempo de crecimiento del hemocultivo
obtenido a través de una vena periférica y el tomado a través del catéter.
ÁMBITO DE APLICACIÓN
Pacientes con insuficiencia renal crónica estadio 5 en programa de he-
modiálisis portadores de catéter venoso central.
• Petición de Microbiología.
• En el apartado de «Abscesos, Exudados, Frotis, Otras muestras».
• Marcar la opción: «Otros Frotis. Estudio de bacterias y hongos (en
tipo de frotis, especificar: frotis punto de inserción)».
4. Frotis nasal: con un hisopo se frotarán siempre ambas fosas nasales
previamente al inicio del tratamiento antibiótico según protocolo.
• Petición de Microbiología.
• En el apartado de «Abscesos, Exudados, Frotis, Otras muestras».
• Marcar la opción: «Frotis nasal. Estudio de bacterias».
INDICACIONES DE ECOCARDIOGRAFÍA
• Bacteriemia por Staphylococcus aureus.
• Signos clínicos sugestivos de endocarditis.
• Metástasis sépticas a distancia (artritis, osteomielitis).
BIBLIOGRAFÍA
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320 DIÁLISIS
ANEXOS
Anexo 1. Sellado con CEFTAZIDIMA
OBJETIVO
INTRODUCCIÓN
DEFINICIONES
ÁMBITO DE APLICACIÓN
OBJETIVO
Definir de forma protocolizada el manejo general y el tratamiento far-
macológico mediante antiagregantes plaquetarios, fibrinolíticos y antiacoa-
gulantes tras la repermeabilización angiorradiológica de la disfunción del
acceso vascular (AV).
INTRODUCCIÓN
Diferentes estudios han evidenciado como los pacientes en hemodiálisis
portadores de fístulas arteriovenosas (FAVi) como AV definitivo presentan
un mayor tiempo de permeabilidad y un menor número de complicaciones
asociadas1. En este sentido, las diferentes guías clínicas2-4 recomiendan la
aplicación periódica de diferentes programas de monitorización y segui-
miento del AV. El principal objetivo es el diagnóstico precoz de la disfunción
(estenosis significativa o trombosis), restableciéndose la permeabilidad y re-
duciéndose la morbimortalidad derivada de las complicaciones infecciosas
secundarias a la colocación de catéteres venosos centrales5.
Desde el punto de vista fisiopatológico, aproximadamente el 85 % de
las disfunciones del AV (estenosis y trombosis) están causadas de forma
primaria por la hiperplasia neointimal venosa6. Diferentes agentes causa-
les como la liberación de factores inflamatorios, mecánicos (punciones
venosas de repetición), hemodinámicos (hipotensión arterial crónica),
quirúrgicos (acodaduras vasculares) o la realización de angioplastias de
repetición favorecen el desarrollo de dicha lesión histopatológica7. Exis-
ten algunos estudios que concluyen los posibles efectos beneficiosos de
determinados agentes farmacológicos antiplaquetarios en pacientes con
insuficiencia renal crónica estadio 5 en programa de hemodiálisis portado-
res de FAVi y prótesis vasculares8,9. El efecto beneficioso antihiperplásico
de estos agentes tales como la aspirina8,9, ticlopidina9 y clopidogrel10 ha
demostrado un aumento de la supervivencia primaria del AV a corto plazo.
A pesar de ello, dicho efecto beneficioso sobre el AV tan solo ha sido
demostrado a corto plazo, sin que exista experiencia clínica para períodos
superiores a tres años (36 meses).
DEFINICIONES
Disfunción del acceso vascular
Complicación de cualquier tipo (obstructiva, trombótica, etc.) que altera
el funcionamiento normal del AV.
Estenosis significativa
Se define como aquella lesión que reduce el calibre normal del vaso
en más del 50 % y que se acompaña de las alteraciones clínicas o hemo-
dinámicas observadas en el programa de vigilancia de la función del AV.
DISFUNCIÓN DEL ACCESO VASCULAR. TRATAMIENTO FIBRINOLÍTICO Y ANTIAGREGANTE 325
Tratamiento percutáneo
Consiste en realizar el tratamiento endovascular de la lesión esteno-
sante bajo control fluoroscópico. Técnicamente se realiza a través de una
punción vascular percutánea y mediante el cateterismo selectivo de dicha
lesión. Las lesiones estenóticas se tratan mediante la aplicación de distintos
tipos de catéteres de balón de angioplastia o colocación de stents.
Éxito técnico
Se define como éxito técnico la restitución del calibre vascular, al quedar
como máximo una estenosis residual inferior al 30 %.
Éxito clínico
Se define como éxito clínico la realización de una sesión de hemodiálisis
óptima (valores normales de Qb, presión arterial-venosa y dosis de diálisis
–Kt ≥ 45 l) tras la realización del procedimiento angiorradiológico.
ÁMBITO DE APLICACIÓN
Pacientes con insuficiencia renal crónica estadio 5 en programa de he-
modiálisis o en etapa de prediálisis que presentan estenosis significativa con
o sin trombosis del AV (FAVi o injerto protésico).
• Ácido acetilsalicílico 100 mg/24 h por vía oral (si no existe ninguna
contraindicación médica) durante seis meses con el objetivo de pre-
venir la hiperplasia venosa posprocedimiento.
• Si aparecen alteraciones en la exploración física o en los parámetros
de monitorización del AV, deberá programarse una nueva flebografía de
estudio con ATP si precisa valoración previa en sesión conjunta con el
equipo de angiorradiología (indicación de ATP con cutting-balón, balón
de alta/muy alta presión o colocación de stent).
4. Colocación de stent sobre FAVi, injertos protésicos o troncos venosos
superiores.
Deberán considerarse los puntos generales de los apartados anteriores.
• Tras el procedimiento angiorradiológico deberá introducirse tratamiento
con HBPM subcutánea fraccionada (Clexane® 1 mg/kg/48 h subcu-
táneo) entre sesiones de hemodiálisis (si no existe ninguna contrain-
dicación) mientras el AV resulte permeable y combinación con ácido
acetilsalicílico 100 mg/24 h por vía oral y clopidogrel 75 mg/24 h por
vía oral durante los tres primeros meses. Se podrá realizar monitoriza-
ción de dosis con HBPM subcutánea en el hospital de día de hemos-
tasia mediante la determinación de antifactor-Xa tras el procedimiento
angiorradiológico.
• Se deberá programar de forma ambulatoria un eco-Doppler de
control de la FAVi o prótesis vascular al mes, tres meses y seis
meses tras el procedimiento angiorradiológico. Ante la aparición
de cualquier alteración en los métodos de monitorización del AV,
deberá realizarse una fistulografía de estudio de forma preferente.
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DISFUNCIÓN DEL ACCESO VASCULAR. TRATAMIENTO FIBRINOLÍTICO Y ANTIAGREGANTE 329
ANEXO
Anexo 1. Administración de heparina sódica según protocolo (nueva
tabla GTMC + Farmacia y Hemostasia, julio de 2010)
PAUTA
1. Bolus de 5000 UI ev.
2. Seguir con perfusión de 12 UI/kg/hora ev.
Diluir 2,5 ml de heparina sódica (12 500 UI) en 250 ml de suero glu-
cosado 5 % y regular la velocidad de infusión según la siguiente tabla:
Peso (kg) Dosis (UI/hora) Velocidad perfusión (ml/h)
50 600 12
55 700 14
60 750 15
65 800 16
70 850 17
75 950 19
≥ 80 1000 20
INTRODUCCIÓN
ACTUACIONES ESPECÍFICAS
ANEXO
INTRODUCCIÓN
Una de las principales causas de ingreso del paciente en programa de hemo-
diálisis (HD) es el síndrome febril, que en la mayoría de los casos es secundario a un
proceso infeccioso. Además, en este colectivo de pacientes la mortalidad por sepsis
es más elevada que en la población general, de 100 a 300 veces superior. Las
infecciones representan la segunda causa de muerte, después de las cardiovascu-
lares, en los pacientes hemodializados. Especialmente graves son las bacteriemias
secundarias al acceso vascular por el riesgo de desencadenar endocarditis u otras
metástasis sépticas (por ejemplo, artritis, osteomielitis).
La incidencia de bacteriemias en los pacientes de HD es aproximada-
mente de 10 episodios/1000 meses-paciente. Son varias las causas impli-
cadas que permiten explicar esta elevada tasa de infecciones. Por un lado,
los pacientes con insuficiencia renal crónica (IRC) presentan alteraciones
en la respuesta humoral, en la función linfocitaria, en los macrófagos y en
los polimorfonucleares. Por otro lado, a menudo son portadores de ac-
cesos vasculares no nativos (catéteres tunelizados, catéteres temporales
y prótesis vasculares), y estos son los responsables del 50-80 % de las
bacteriemias en estos enfermos. Además, a menudo coexisten otras pato-
logías, como la diabetes, o medicaciones (por ejemplo, inmunosupresores)
que favorecen el desarrollo de infecciones.
Exploración física
Esta será exhaustiva y hará especial énfasis en el acceso vascular, con
el objetivo de evaluar la presencia de signos externos de infección.
Pruebas complementarias
Se adaptarán en función de la sospecha clínica, pero en términos ge-
nerales se harán hemocultivos periféricos (con resinas en caso de toma re-
ciente de antibióticos). Si el paciente es portador de un catéter, habrá que
cultivar además el contenido de sangre obtenido de cada uno de los tramos,
hemograma con fórmula, bioquímica general (incluida la PCR), radiografía de
tórax en caso de sospechar foco respiratorio, y sedimento y urinocultivo en
caso de posible foco urinario.
En función de los datos obtenidos, podemos hacer una primera orienta-
ción del paciente e incluirlo en alguno de los siguientes grupos:
FIEBRE EN HEMODIÁLISIS 333
ACTUACIONES ESPECÍFICAS
Fiebre relacionada con acceso vascular
Ver protocolo específico.
Infección urinaria
Habrá que pensar en esta opción en los pacientes con historia de poli-
quistosis hepatorrenal, pacientes con secreción uretral purulenta y molestias
suprapúbicas (posibilidad de piocisto, especialmente en pacientes diabéticos
que presentan con más frecuencia vejiga neurógena) o disuria.
En función de la situación clínica del paciente, se decidirá ingreso hospi-
talario (unidad de cuidados intensivos [UCI] o intermedios si fuese necesario)
o tratamiento en ámbito ambulatorio.
334 DIÁLISIS
Piocisto
Tratamiento empírico inicial: ceftriaxona 1 g/i.v./24 horas. En estos ca-
sos, además del tratamiento sistémico, es recomendable la irrigación de la
vejiga con soluciones antibióticas a través de la sonda vesical. Los antibióti-
cos que se utilicen se ajustarán al antibiograma si hace falta.
Pielonefritis
Se valorará en función del estado clínico del paciente la necesidad de
tratamiento i.v. o v.o. Tratamiento empírico inicial: cefixima 200 mg v.o. durante
diez días o ceftriaxona 1 g/i.v./24 horas (si existe inestabilidad hemodinámica
o parámetros de CID, habrá que valorar antibióticos de amplio espectro: imipe-
nem 500 mg/12 horas o piperacilina/tazobactam 4 g/12 horas).
Grupo I
Pedir antigenemia en orina para neumococo y legionela si es posible y
cursar tinción de gramo y cultivo de esputo.
Tratamiento empírico en régimen ambulatorio: amoxicilina-clavulánico
(500/125 mg cada 12 horas v.o.) + claritromicina (500 mg/24 horas) o
azitromicina (500 mg/24 horas) durante siete días.
Grupos II y III
En estos pacientes se recomienda vigilancia breve en área de observa-
ción (< 24 horas) para revaluar posteriormente la decisión de ingreso o alta.
FIEBRE EN HEMODIÁLISIS 335
Grupos IV y V
En este caso el paciente siempre deberá permanecer ingresado.
El tratamiento empírico inicial será:
• Si ingresa en hospitalización convencional: levofloxacino i.v. (pri-
mera dosis 500 mg seguida de 250 mg/48 horas). Tan pronto
como sea posible se iniciará la v.o. en dosis de 250 mg/48 horas.
• Si ingresa en UCI/intermedias: ceftriaxona 1 g i.v./24 horas +
levofloxacino i.v. (primera dosis 500 mg seguida de 250 mg/
48 horas).
La duración global del tratamiento será de diez días.
Situaciones especiales
Posibilidad de neumonía por gérmenes anaerobios (periodontitis, dis-
minución del nivel de conciencia, broncoaspiración): amoxicilina-clavulánico
(500/125 mg cada 12 horas) o clindamicina (600 mg/8 horas). El trata-
miento será v.o. o i.v. en función del estado clínico del paciente. La duración
recomendable es de diez días.
Posibilidad de infección por Pseudomonas aeruginosa (bronquiectasias
difusas, fibrosis quística, corticoterapia > 20 mg de prednisona durante un
mínimo de un mes, antibioticoterapia durante > de 7 días en el mes previo
a la infección actual, sida).
El tratamiento será la combinación de cefepime (500 mg/12 horas el primer
día de tratamiento, seguidos de 500 mg cada 24 horas i.v.) + aminoglucósido
(amikacina en dosis inicio 500 mg seguido de 200 mg cada 48 horas i.v.) o +
ciprofloxacino 200 mg/12 horas i.v.
En estos casos el tratamiento tendrá una duración de diez días.
Tuberculosis
Una de les características de los pacientes en HD es que la presencia
de una tuberculosis de localización extrapulmonar no es infrecuente y no es
extraña una presentación atípica (ascitis, hepatomegalia, síndrome tóxico,
fiebre, fiebre intermitente). Además, a menudo por la alergia cutánea de
los pacientes con IRC el test del PPD resulta ser negativo, lo que dificulta el
diagnóstico.
El diagnóstico se realiza ya sea con la posibilidad de la tinción específica
por BK, el cultivo de Lowensteïn o la determinación de PCR de la micobacte-
ria en alguna muestra biológica. En ocasiones hay que realizar la biopsia del
órgano afectado para poder establecer el diagnóstico.
336 DIÁLISIS
Infecciones intraabdominales
En los pacientes en programa de HD es frecuente la presencia de cua-
dros de abdomen agudo, a menudo en relación con isquemia intestinal más
o menos crónica en personas con vasculopatía de base grave o con episo-
dios de hipotensión intradiálisis. También son frecuentes los episodios de
diverticulitis y colecistitis.
Tratamiento empírico: piperacilina/tazobactam 4 g/12 horas i.v. +
metronidazol 500 mg/i.v./8 horas.
Se habrá de valorar si hace falta la opción quirúrgica.
Otros
Otras infecciones que clásicamente se han descrito en los pacientes en
HD son la infección por Listeria en pacientes con sobrecarga de hierro o la
infección por Iersinia o Mucormicosis en pacientes que reciben tratamiento
con desferroxamina. Son situaciones extraordinariamente infrecuentes.
Hay además otras situaciones de origen no infeccioso que pueden ser
causa de fiebre en estos pacientes y que habrá que orientar y tratar según co-
rresponda: linfomas, síndrome paraneoplásico y fiebre de origen desconocido.
FIEBRE EN HEMODIÁLISIS 337
ANEXO
Anexo 1. Prognostic Score Index (PSI)
Grupo Puntuación
II* ≤ 70
III 71-90
IV 91-130
V > 130
*Uno de los ítems que se evalúa es la presencia o ausencia de enfermedad renal
crónica. En nuestro caso está siempre presente; por tanto, nuestros pacientes
como mínimo siempre estarán incluidos en el grupo II.
Parámetro Puntuación
Varón (= Edad)
Mujer (= Edad -10)
Residencia tercera edad +10
Hepatopatía +20
FC: frecuencia cardíaca; FR: frecuencia respiratoria; PAS: presión arterial sistólica;
T.ª: temperatura.
HEMORRAGIA EN LA
ENFERMEDAD RENAL CRÓNICA
DIÁLISIS
ÍNDICE
INTRODUCCIÓN
MECANISMOS IMPLICADOS
TRATAMIENTOS DISPONIBLES
ESQUEMA TERAPÉUTICO
BIBLIOGRAFÍA
ANEXO
INTRODUCCIÓN
Los pacientes con enfermedad renal crónica (ERC) avanzada o terminal
presentan un riesgo aumentado de complicaciones hemorrágicas que pue-
den condicionar un aumento de la morbilidad y del riesgo de mortalidad. Sin
embargo, en los últimos años las modernas técnicas de diálisis, unas diálisis
más eficientes o el uso de agentes estimuladores de la eritropoyesis (AEE)
han reducido la frecuencia de esta complicación.
MECANISMOS IMPLICADOS
La diátesis hemorrágica en la uremia es debida a una alteración de la
hemostasia primaria de origen multifactorial. La alteración del funcionalismo
plaquetario, que incluye defectos intrínsecos de la plaqueta y una interacción
plaqueta-subendotelio anómala, es uno de los factores determinantes del
sangrado urémico. Se han descrito alteraciones complejas de la función pla-
quetaria que podrían contribuir a esta disfunción: un contenido y liberación
disminuidos de ADP y serotonina por los gránulos α plaquetarios, aumento
de AMPc intracelular, disminución de la generación de tromboxano A2, alte-
raciones del metabolismo del calcio citosólico plaquetario, entre otras. Ade-
más, se han descrito alteraciones en la expresión o función de los receptores
plaquetarios de adhesión o agregación GPIb y GPIIb/IIIa y del ensamblaje
del citoesqueleto plaquetario. Las toxinas urémicas también son capaces de
alterar la función plaquetaria.
La anemia, a través de mecanismos reológicos, también contribuye a
ella, ya que con hematocritos normales los hematíes se desplazan central-
mente en la columna de sangre, desplazando las plaquetas radialmente, lo
que facilita su contacto con el subendotelio vascular lesionado. Además, los
hematíes facilitan la formación de trombo a través de la liberación de ADP
y la inactivación de la prostaciclina y el óxido nítrico. Un aumento de la pro-
ducción de prostacilina y óxido nítrico, dos potentes agentes antiagregantes,
la disminución de los niveles de multímeros de alto peso molecular de factor
von Willebrand (FVW) o la alteración funcional de este factor, que contribuye
a la interacción plaqueta-subendotelio, también han sido implicados en esta
diátesis hemorrágica. Asimismo, se ha postulado que el hiperparatiroidismo
secundario (la hormona paratiroidea inhibe la agregación plaquetaria in vitro)
podría jugar un papel, aunque se desconoce si es clínicamente relevante
en la trombopatía urémica. Además, estos pacientes reciben frecuente-
mente tratamiento antiagregante/anticoagulante como prevención primaria
o secundaria de la enfermedad cardiovascular o para evitar la trombosis
del acceso vascular; y los pacientes en hemodiálisis se ven sometidos a
anticoagulación periódica durante la sesión, factores que pueden potenciar
la diátesis hemorrágica. En estos pacientes la sensibilidad a la aspirina está
aumentada, ya que la prolongación del tiempo de sangría tras su adminis-
tración es mayor que en sujetos normales. Otros fármacos pueden tener
un efecto antiagregante leve, pero ser capaces de prolongar el tiempo de
HEMORRAGIA EN LA ENFERMEDAD RENAL CRÓNICA 341
TRATAMIENTOS DISPONIBLES
En pacientes asintomáticos no se requiere ninguna terapéutica especí-
fica, pero es aconsejable mejorar la hemostasia primaria en pacientes con
sangrado activo o que van a someterse a un procedimiento quirúrgico o
invasivo. Existen diversas estrategias para tratar esta entidad que varían en
su inicio y duración de acción.
342 DIÁLISIS
Corrección de la anemia
Una medida importante en la profilaxis y el tratamiento del sangrado uré-
mico es el mantenimiento de unas cifras de hematocrito iguales o superiores
al 30 %. Esta medida puede conseguirse de forma aguda, mediante la trans-
fusión de concentrados de hematíes (aconsejable en casos de sangrado activo
importante) o más lentamente mediante el tratamiento con AEE. Además, los
AEE mejoran la disfunción plaquetaria en los pacientes urémicos por un efecto
directo e independiente del aumento del hematocrito. Entre los mecanismos
potencialmente implicados en la mejoría de la función plaquetaria inducida por
los AEE destacan: una mejoría de la señalización plaquetaria a través de la fos-
forilación de tirosina, un aumento de las plaquetas jóvenes y metabólicamente
más activas o una mejoría en la señalización del calcio plaquetario. La mejoría
de la hemostasia persistirá mientras el hematocrito se mantenga por encima
del umbral del 30 %.
Desmopresina
La desmopresina o DDAVP es un análogo sintético de la hormona anti-
diurética con escasa actividad vasopresora, que ha demostrado su eficacia
en el tratamiento de las complicaciones hemorrágicas de la uremia. Su me-
canismo de acción es poco conocido y probablemente multifactorial (aumen-
ta los niveles plasmáticos de factor VIII-FVW y de fibronectina, favorece la
liberación de multímeros de alto peso molecular de FVW o induce la expre-
sión de factor tisular por la célula endotelial, entre otros efectos). Su efecto
hemostático es rápido (dentro de la primera hora de administración), aunque
la duración de su acción es corta (4-8 horas). Además, presenta taquifilaxia
y pierde su eficacia hemostática después de la segunda dosis consecutiva,
probablemente debido a la depleción de los depósitos endoteliales.
La desmopresina por vía endovenosa (Minurin®, Ferring) se presenta en
ampollas de 1 ml que contienen 4 µg del fármaco. La dosis aconsejada es
0,3 µg/kg de peso. La administración se realiza por vía endovenosa lenta,
disuelto en 50 ml de suero salino administrado en 20-30 minutos. Como
precaución durante su administración debe tomarse la tensión arterial cada
10 minutos por el riesgo de hipotensión.
También existe en el hospital la desmopresina por vía intranasal
(Minurin ®, Ferring, frasco de 5 ml de solución para aerosol nasal con
0,1 mg/ml de principio activo) y puede administrarse por esta vía en
dosis de 3 µg/kg de peso.
Los efectos secundarios más importantes son: hipotensión arterial, ru-
bor facial o cefalea, náuseas, taquicardia leve y reacción local. Raramente se
ha descrito hiponatremia grave, retención hídrica, así como casos aislados
de angina o infarto, por lo que se aconseja que sea administrada con pre-
caución en pacientes con enfermedad coronaria. Su uso está contraindicado
en la insuficiencia cardíaca.
El empleo de desmopresina en esta indicación no está contemplado
en la ficha técnica del fármaco, por lo que es preciso obtener el consen-
timiento informado del paciente y dejar constancia en su historia clínica
del tratamiento en condiciones especiales fuera de aprobación, según Real
HEMORRAGIA EN LA ENFERMEDAD RENAL CRÓNICA 343
Crioprecipitados
El crioprecipitado es un derivado plasmático rico en factor VIII, FVW,
fibrinógeno y fibronectina que se ha utilizado con éxito en el tratamiento del
sangrado urémico, aunque su uso no se ha extendido dada la existencia de
fármacos eficaces y por el riesgo que entraña la utilización de derivados
hemáticos. Por ello, solo debe ser utilizado en sangrados graves rebeldes al
tratamiento con DDAVP y transfusiones. Su efecto se inicia a la hora y dura
de 4 a 24 horas. No presenta taquifilaxia, por lo que su administración puede
repetirse. La dosis habitual es 10 U de crioprecipitado cada 12-24 horas.
Estrógenos
Los estrógenos conjugados acortan el tiempo de sangría y son útiles para
cohibir sangrados en los enfermos urémicos, aunque su mecanismo de acción
es todavía desconocido. Su efecto hemostático comienza a las 24 horas de
la administración, alcanza su efecto máximo después del séptimo día y su
duración es de 14 días. Por ello, los estrógenos conjugados son de utilidad
cuando se requiera un efecto hemostático prolongado o en la profilaxis de
cirugía mayor programada. El efecto es dependiente de la dosis y está mediado
primariamente por el estradiol, que actúa a través de los receptores estrogé-
nicos. Su mecanismo de acción no es bien conocido. Su uso prolongado está
limitado por los efectos secundarios relacionados con estos fármacos.
El nombre comercial de los estrógenos conjugados es Premarin® (Pfizer).
La dosis aconsejada es de 0,6 mg/kg/día durante cinco días administrados por
vía intravenosa lenta. Dado que no están comercializados en España, deben soli-
citarse como medicación extranjera, con el consiguiente informe médico y peti-
ción expresa a la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios de
su importación. También se ha descrito una mejoría de la disfunción plaquetaria
con estrógenos conjugados por vía oral (Equin®, Aldo Union, 0,625 mg/comp).
Alternativamente, podrían considerarse los parches de estradiol transdérmico
50-100 μg/día dos veces por semana (Estraderm TTS 50-100 μg®; Novartis). La
experiencia con los estrógenos conjugados orales y los parches transdérmicos
es menor que con los estrógenos conjugados endovenosos. Asimismo, el uso
de estrógenos para esta indicación no está contemplado en la ficha técnica de
estos fármacos, con las consiguientes implicaciones legales previamente men-
cionadas del Real Decreto 1015/2009 (ver desmopresina).
Diálisis
La hemodiálisis y la diálisis peritoneal mejoran parcialmente la hemostasia
primaria en estos pacientes. La diálisis peritoneal o la hemodiálisis sin heparina
pueden ser de elección en estos pacientes al evitar la necesidad de anticoa-
gulación. Otras opciones son la hemodiálisis con heparinización regional, la
heparinización en dosis bajas y el uso de prostaciclina o de citrato regional,
que reducen el riesgo de sangrado respecto a la heparinización convencional,
pero tienen sus propias dificultades técnicas, limitaciones y complicaciones.
344 DIÁLISIS
Otros tratamientos
Ácido tranexámico (Amchafibrin®, Rottapharm, ampollas de 500 mg). El
ácido tranexámico es un agente antifibrinolítico que inhibe competitivamente
el paso de plasminógeno a plasmina. Este fármaco podría ser un tratamien-
to coadyuvante o alternativo al DDAVP en el tratamiento del sangrado rebelde
en pacientes con ERC. Varios estudios de casos clínicos, estudios piloto o ca-
so-control han demostrado una respuesta clínica o de laboratorio positiva a este
fármaco en pacientes con ERC y sangrado por diversas causas (hematuria en po-
liquistosis renal, sangrado gastrointestinal, angiodisplasia de colon o hematoma
subdural). También se ha descrito su eficacia en monoterapia en el tratamiento
de la hematuria rebelde en pacientes con poliquistosis renal, aunque existe el
riesgo de obstrucción de la vía urinaria por coágulos, que pueden resolverse con
sondaje o catéteres en J. Sin embargo, no hay mucha experiencia de uso en
estos pacientes y las dosis y la vía de administración varían de un estudio a otro.
Además, su excreción es fundamentalmente renal, por lo que las dosis deben
reducirse y ha de evitarse su uso prolongado para evitar su acumulación en esta
población. La reducción de la dosis recomendada en los pacientes con deterioro
de la función renal sería: creatinina sérica de 120-250 μmol/l (1,36-2,83 mg/dl),
10 mg/kg intravenosos dos veces al día; creatinina sérica de 250-500 μmol/l
(2,83-5,66 mg/dl), 10 mg/kg intravenosos una vez al día; creatinina sérica
≥ 500 μmol/l (5,66 mg/dl), 10 mg/kg intravenosos cada 48 horas. Una
aproximación sería una dosis inicial de 20 mg/kg/día administrada por vía
intravenosa (0,5-1 g intravenoso/8-12 horas, Amchafibrin® solución in-
yectable 500 mg/5 ml administrada en 10-15 minutos), seguida de una dosis
de 10 mg/kg/48 horas vía oral (ácido tranexámico, Amchafibrin®, Rottapharm,
comprimidos de 500 mg) en pacientes con ERC estadio 5. Sus efectos adversos
son principalmente gastrointestinales, como náuseas, vómitos, diarrea y dolor
abdominal. Según la ficha técnica, su uso está contraindicado en insuficiencia
renal grave, historia de trombosis arterial o venosa, y antecedentes de convul-
siones. La utilización combinada con DDAVP podría potencialmente incrementar el
riesgo de eventos trombóticos en esta población de alto riesgo cardiovascular, lo
que debe considerarse. Asimismo, su uso para esta indicación no está contempla-
do en la ficha técnica de este fármaco, con las consiguientes implicaciones legales
previamente mencionadas del Real Decreto 1015/2009 (ver desmopresina).
ESQUEMA TERAPÉUTICO
Profilaxis
• IQ menores o urgentes: DESMOPRESINA.
• IQ mayores programadas: DESMOPRESINA y valorar ESTRÓGENOS CON-
JUGADOS en los cinco días previos. Corregir el hematocrito (> 30 %).
• Hemodiálisis con heparinización mínima el día anterior (sin heparina
si es inmediatamente antes de la IQ) y posponer la siguiente sesión
1-2 días tras la IQ.
Terapéutica
Sangrado leve: DESMOPRESINA.
Sangrado grave o rebelde:
a) DESMOPRESINA.
b) Mantener hematocrito > 30 %.
c) CRIOPRECIPITADOS (plantear si no responde a la corrección de la
anemia).
HEMORRAGIA EN LA ENFERMEDAD RENAL CRÓNICA 347
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348 DIÁLISIS
ANEXO
Anexo 1. Riesgo de sangrado
Ver también protocolo de hemodiafiltración predilucional y riesgo de
sangrado.
Clasificamos los pacientes de riesgo de sangrado como:
Riesgo MEDIO:
• Pericarditis.
• Hemorragia reciente (< 48 horas).
• Cirugía menor (< 72 horas).
• Cirugía mayor o cirugía ocular.
Riesgo ALTO:
• Hemorragia que pueda comprometer la vida del paciente (hemo-
rragia activa).
• Hepatopatía grave que causa déficit de factores de coagulación,
trastorno agudo de los factores de coagulación, o uso de anticoa-
gulantes orales, heparinización sistémica, trombocitopenia grave, se
realiza la técnica convencional sin añadir otro anticoagulante.
• Hemorragia intracraneal (los últimos 7 días).
INTRODUCCIÓN
BIBLIOGRAFÍA
INTRODUCCIÓN
La sospecha clínica de pericarditis tiene lugar con base en dolor torácico
compatible, con o sin roce pericárdico, excluyendo razonablemente causas
infecciosas y enfermedades sistémicas, como por ejemplo LES.
Existen dos tipos:
a) Pericarditis urémica: en enfermos con insuficiencia renal crónica
avanzada en situación de prediálisis o de inicio reciente de trata-
miento renal sustitutivo. Se presenta en el 6-10 % de estos enfer-
mos y suele responder bien al tratamiento con diálisis.
b) Pericarditis asociada a diálisis: en pacientes con tratamiento sustitutivo
crónico. El 13 % de estos enfermos tiene pericarditis con manifestaciones
clínicas. Pequeños derrames pericárdicos (< 100 ml) son más frecuentes.
La etiología no está bien determinada, aunque se considera que son
determinantes la uremia (o diálisis inadecuada) o la hiperhidratación. No
siempre responden al tratamiento con diálisis.
Drenaje quirúrgico
Se indicará si existe:
a) Taponamiento pericárdico con inestabilidad hemodinámica.
b) Derrame pericárdico grave después de 14 días de diálisis intensiva.
Tipo:
• Pericardiocentesis por punción (cardiólogo) o pericardiectomía
subxifoidea (cirugía torácica) con catéter intrapericárdico, si el
352 DIÁLISIS
BIBLIOGRAFÍA
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ANEMIA EN LA ENFERMEDAD RENAL
CRÓNICA Y DIÁLISIS
DIÁLISIS
ÍNDICE
INTRODUCCIÓN
DIAGNÓSTICO
TRATAMIENTO DE LA ANEMIA
BIBLIOGRAFÍA
INTRODUCCIÓN
La mayoría de los pacientes con enfermedad renal crónica (ERC) avanza-
da o terminal presentan anemia. Se trata de una anemia normocítica y nor-
mocrómica, y con una distribución eritrocitaria normal. Es hiporregenerativa,
puesto que la médula ósea muestra hipoplasia eritroide. Su gravedad suele ser
proporcional al grado de insuficiencia renal. La prevalencia de una concentra-
ción de hemoglobina (Hb) < 11 g/dl aumenta cuando el filtrado glomerular es-
timado (FGe) desciende por debajo de 30 ml/min (estadio 4 de la ERC). En los
pacientes diabéticos, la aparición y gravedad de la anemia suele manifestarse
en estadios más precoces de la ERC (FGe < 45 ml/min; estadio 3b). Si no se
trata, la anemia de la ERC se asocia con una disminución de la liberación y uti-
lización de oxígeno tisular, aumento del gasto cardíaco, dilatación e hipertrofia
ventricular izquierda, angina, insuficiencia cardíaca, disminución de la capaci-
dad cognitiva, alteración de los ciclos menstruales, alteración de la respuesta
inmune, etc. Estas alteraciones conducen a una disminución de la calidad de
vida, así como a un aumento de la morbimortalidad en estos pacientes. Asi-
mismo, la anemia se ha asociado con una progresión más rápida de la ERC.
La causa principal de la anemia en pacientes con insuficiencia renal cró-
nica es la producción insuficiente de eritropoyetina (EPO) a nivel renal. Otros
factores que pueden contribuir a la presencia de anemia en ellos son: el déficit
de hierro, una vida media de los hematíes acortada, las pérdidas sanguíneas
debidas a extracciones repetidas, pérdidas sanguíneas gastrointestinales o a
través de las líneas y dializadores (esta última, en pacientes en hemodiáli-
sis), procesos inflamatorios agudos o crónicos, una diálisis inadecuada, déficit
de folato o vitamina B12, el hiperparatiroidismo grave, otras comorbilidades
(neoplasia, mieloma múltiple, malnutrición, hemoglobinopatías), fármacos
(inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina, antagonistas de los
receptores de la angiotensina II), toxicidad por aluminio, etc.
El hierro es esencial para la formación de Hb. Su estatus debe ser eva-
luado en el paciente con ERC y asegurar unos depósitos adecuados para
optimizar la eritropoyesis y antes iniciar el tratamiento con agentes estimu-
ladores de la eritropoyesis (AEE) para garantizar una adecuada respuesta,
tanto al inicio del tratamiento, como durante el tratamiento con AEE, ya que
con los AEE las demandas de hierro por la médula ósea exceden frecuente-
mente la cantidad de hierro disponible para la eritropoyesis.
El tratamiento con AEE reduce las necesidades transfusionales y la hospi-
talización, y mejora la calidad de vida de los pacientes. En estos momentos se
dispone de varios AEE en el hospital: EPO recombinante humana alfa (Eprex®,
Janssen-Cilag, o Epopen®, Pensa) y beta (Neo-Recormon®, Roche); darbe-
poetina alfa (Aranesp®, Amgen), una variante hiperglicosilada de la EPO que
le confiere una media más prolongada y permite intervalos de dosificación
más prolongados; y metoxipolietilenglicol epoetina beta (Mircera®, Roche), que
es una epoetina beta pegilada con una vida media más prolongada que los
AEE previos, que permite la administración en intervalos mensuales. Recien-
temente se han comercializado en España AEE biosimilares de epoetina alfa
(actualmente no están disponibles en el hospital).
ANEMIA EN LA ENFERMEDAD RENAL CRÓNICA Y DIÁLISIS 355
Esta guía pretende servir de orientación para los médicos del Hospital
Clínic de Barcelona en el manejo de la anemia renal, especialmente con el
uso de hierro y AEE, a partir de la ficha técnica de los productos y de diversas
guías clínicas y recomendaciones de expertos nacionales e internacionales.
El tratamiento con AEE, los niveles objetivo de Hb que se han de conseguir y
las dosis máximas de AEE son actualmente un tema de amplio debate en la
comunidad nefrológica y objeto de continua revisión a partir de las eviden-
cias disponibles. Este protocolo pretende aportar una visión integradora de
las diferentes guías disponibles, adaptada a nuestra realidad.
DIAGNÓSTICO
Debe evaluarse la presencia de anemia en todos los pacientes con ERC,
independientemente del estadio y la etiología. La presencia de anemia debe
considerarse cuando la concentración de Hb está por debajo del valor per-
centil 95 de la población normal, ajustado para la edad y el sexo, y basados
en la población europea:
TRATAMIENTO DE LA ANEMIA
Debe considerarse el tratamiento de la anemia en los siguientes casos:
• Pacientes con ERC no en diálisis.
• Pacientes en hemodiálisis o diálisis peritoneal.
• Pacientes trasplantados renales.
Los objetivos del tratamiento de la anemia de la ERC serían: reducir los
requerimientos transfusionales, mejorar la calidad de vida de los pacientes,
disminuir la morbimortalidad cardiovascular y retrasar la progresión de la ERC.
El tratamiento de la anemia de la ERC incluye:
• Ferroterapia (oral o intravenosa).
• AEE.
• Tratamientos alternativos de la anemia renal.
• Transfusiones de sangre.
Ferroterapia
En el tratamiento de la anemia de la ERC, antes de plantearse iniciar el
tratamiento con AEE, así como al inicio y durante el tratamiento con AEE, deben
asegurarse unos depósitos de hierro adecuados. En pacientes con ERC no en
diálisis o diálisis peritoneal, el tratamiento con hierro oral puede ser suficiente
para mantener unos depósitos adecuados. En pacientes en hemodiálisis la vía
de elección es la intravenosa, debido a la malabsorción de hierro oral en ellos,
la intolerancia gastrointestinal, sus mayores requerimientos y la fácil accesi-
bilidad de la vía endovenosa. En pacientes con ERC no en diálisis y anemia
leve-moderada debe iniciarse hierro por vía oral como terapia de primera línea
durante al menos tres meses, si no hay intolerancia gástrica, a fin de preservar
el árbol venoso para un posible acceso vascular futuro. En caso de anemia
grave, intolerancia gastrointestinal o inefectividad de la vía oral, se puede utilizar
la vía endovenosa en los pacientes con ERC no en hemodiálisis.
Los parámetros para evaluar el estatus de hierro y los niveles recomen-
dados antes de iniciar el tratamiento con AEE se muestran en la tabla 1.
ANEMIA EN LA ENFERMEDAD RENAL CRÓNICA Y DIÁLISIS 357
ejemplo, hipotensión). A largo plazo, entre los riesgos potenciales del hierro
parenteral destacan: el aumento del estrés oxidativo, de la susceptibilidad a
infecciones, del riesgo cardiovascular y mortalidad, así como la sobrecarga de
hierro. Por otro lado, destaca la ausencia de estudios de seguridad a largo pla-
zo de la utilización de hierro parenteral en los pacientes con ERC. En todo caso,
no debe administrarse hierro parenteral en presencia de una infección activa.
En pacientes en hemodiálisis se priorizará la administración de hierro
sacarosa por razones económicas. En pacientes no en diálisis, trasplantados
o en diálisis peritoneal, se preferirá el hierro carboximaltosa (mayor dosis por
sesión, menos visitas en el hospital de día, etc.).
A fin de asegurar el mantenimiento de unos depósitos óptimos de hierro
en pacientes con ERC durante el tratamiento con AEE, se aconseja medir los
niveles de ferritina e IST al menos trimestralmente, e intervalos más frecuen-
tes (cada 1-2 meses) al inicio o al aumentar la dosis de AEE, o al evaluar la
respuesta a una tanda de hierro endovenoso.
Fase de corrección
La EPO alfa y beta presenta una vida media relativamente corta y re-
quiere administrarse dos o tres veces por semana, especialmente si es por
vía intravenosa, aunque hay numerosas evidencias de su eficacia en dosis
única semanal en pacientes con ERC prediálisis administrada por vía sub-
cutánea. Darbepoetina alfa puede administrarse semanalmente o cada 15
días (en pacientes no en diálisis) en fase de corrección. Mircera® puede
administrarse cada 15 días o mensualmente (en pacientes no en diálisis) en
fase de corrección (tabla 3).
Durante esta fase, los niveles de Hb deben monitorizarse al menos cada
cuatro semanas. Durante el primer mes de tratamiento, el aumento de Hb
debería situarse entre 1-2 g/dl y un cambio inferior a 1 g/dl puede indicar la
necesidad de aumentar la dosis en un 25 %.
Cambios superiores a 2 g/dl/mes aconsejan la reducción de la dosis
de AEE un 25-50 %, ya que aumentos mayores se han asociado con HTA,
convulsiones y un incremento del riesgo cardiovascular y los eventos trom-
boembólicos.
Cuando los niveles de Hb se han estabilizado en el objetivo de Hb (fase
de mantenimiento), se aconseja que su monitorización se realice cada mes
en pacientes en hemodiálisis y al menos cada 2-3 meses en otros pacientes.
Se aconseja utilizar la menor dosis posible de AEE para alcanzar o man-
tener el nivel de Hb objetivo, y no escalar repetidamente la dosis si la res-
puesta al tratamiento con AEE es inadecuada, tanto en la fase de corrección
como en la de mantenimiento.
360 DIÁLISIS
Fase de mantenimiento
Durante la fase de mantenimiento el tratamiento (dosis e intervalo) se
ajustará para mantener los niveles de Hb entre los intervalos referidos an-
teriormente. En esta fase la epoetina puede administrarse tres veces por
semana por vía intravenosa o una vez a la semana por vía subcutánea.
Darbepoetina puede administrarse cada dos semanas por vía subcutánea
o intravenosa, e incluso cada cuatro semanas en pacientes seleccionados,
y Mircera® puede administrarse mensualmente tanto por vía endovenosa
como subcutánea (tabla 3).
Fármaco Posología
EPO: eritropoyetina.
ARA II: antagonistas de los receptores de la angiotensina II; EPO: eritropoyetina; IECA:
inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina.
Paciente con
resistencia a AEE
Hb ˜5-6 g/dl
Hb 0,7 g/dl/semana
Necesita transfusiones
Reticulocitos No
< 10 x 109/l
Plaquetas y No
leucocitos normal
Posible
caso de PRCA
Médula ósea
Hipoplasia No
eritroide
Andrógenos
Los andrógenos fueron empleados antes de la aparición de los AEE
para el tratamiento de la anemia renal. Se ha postulado que aumentan la
producción de EPO endógena, la sensibilidad de los progenitores eritroides
a la EPO y la vida media de los hematíes. Se ha descrito un efecto adyu-
vante del decanoato de nandrolona con menores requerimientos de AEE en
pacientes en hemodiálisis. Aunque se han considerado una alternativa de
tratamiento en la anemia renal, solos o en combinación con AEE, su uso no
ANEMIA EN LA ENFERMEDAD RENAL CRÓNICA Y DIÁLISIS 365
L-carnitina
Aunque algunos estudios no controlados han descrito que la adminis-
tración de L-carnitina oral o endovenosa mejora la respuesta a los AEE, la
evidencia no es tan clara en estudios controlados y ninguno de ellos se ha
realizado en pacientes con resistencia a los AEE. Un metaanálisis demostró
que el tratamiento con L-carnitina se asoció con una mejora significativa
del hematocrito (Hto) o requerimientos de AEE, con una respuesta benefi-
ciosa en reducción de dosis de AEE en 4 de 6 estudios. Por ello, aunque no
existe evidencia suficiente para recomendar su uso, podría considerarse
su utilización en pacientes seleccionados resistentes a AEE en dosis de
1 g intravenoso poshemodiálisis durante un período de tiempo limitado
(4-6 meses) y cesarlo si no se observa respuesta. No es aconsejable la
L-carnitina oral.
Vitamina C
Puede mejorar la respuesta a AEE, especialmente en pacientes hipo-
rrespondedores con déficit funcional de hierro, aunque tampoco existen evi-
dencias claras que recomienden el uso de vitamina C de forma rutinaria en
el tratamiento de la anemia resistente en la ERC. Sin embargo, puede con-
siderarse probar un tratamiento de 2-6 meses en dosis de 300 mg intrave-
nosos posdiálisis en pacientes seleccionados. Entre los efectos secundarios
potenciales está el riesgo de oxalosis, por lo que su uso requiere monitorizar
la posible toxicidad.
Otros factores
Se han ensayado pentoxifilina, vitamina E, glutation reducido u otros an-
tioxidantes, estatinas, etc., aunque las evidencias actuales para recomendar
su uso son escasas.
Transfusiones
En esta sección se han evaluado las recomendaciones de las diferentes
guías y el protocolo de transfusión del hospital (véase el protocolo de trans-
fusión de sangre del Hospital Clínic en la intranet).
Indicación de la transfusión
En la indicación de la transfusión de hematíes se ejercerá el mejor juicio
clínico en la evaluación de los siguientes factores:
• Etiología de la anemia.
• Volumen de la hemorragia (en el caso de la anemia hemorrágica
aguda).
• Intensidad de la anemia, medida por la cifra de Hb o Hto. No obstante,
ambos parámetros carecen de valor para medir la intensidad de la
anemia secundaria a hemorragia activa.
• Repercusión clínica actual o previsible de la anemia.
La presencia de manifestaciones de hipoxemia (no explicables por hi-
povolemia) o de factores de riesgo cardiovascular apoyan la indicación de la
transfusión de hematíes.
1) Síntomas y signos de hipoxemia:
• Taquicardia (> 100 p/m).
• Síncope o lipotimia.
• Angina.
• Disnea.
• Saturación O2 < 90 % o PaO2 < 70 mmHg.
2) Factores de riesgo cardiovascular:
• Edad > 65 años.
• Presencia o antecedentes de:
−− Insuficiencia cardíaca.
−− Cardiopatías isquémica o valvular.
−− Enfermedad cerebrovascular.
• Probabilidad de una nueva hemorragia.
ANEMIA EN LA ENFERMEDAD RENAL CRÓNICA Y DIÁLISIS 367
Hematocrito
Hemoglobina
No Sí
¿Tratamiento farmacológico?
(hierro, ácido fólico, vitamina B12, corticoides, etc.) † Evaluación clínica
DIÁLISIS
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370 DIÁLISIS
DEFINICIÓN
ALTERNATIVAS TERAPÉUTICAS
TRASPLANTE RENAL
PARATIROIDECTOMÍA
ANEXOS
DEFINICIÓN
«Osteodistrofia renal» ha sido un término empleado tradicionalmente para
referirse a las alteraciones del metabolismo óseo-mineral de los pacientes con
enfermedad renal crónica (ERC). Recientemente, se han propuesto nuevas
definiciones y un sistema de clasificación más integrado, que ha relegado el
término tradicional de «osteodistrofia renal» a las alteraciones de la morfología
y la arquitectura ósea propias de la ERC.
La actual terminología, «alteración óseo-mineral asociada a la ERC» (en
inglés, CKD-MBD por «chronic kidney disease-mineral bone disorder»), integra
todas las alteraciones bioquímicas, esqueléticas y calcificaciones extraesque-
léticas que ocurren como consecuencia de las alteraciones del metabolismo
mineral en la ERC.
PARÁMETROS BIOQUÍMICOS
Y TÉCNICAS DE IMAGEN
Los parámetros bioquímicos básicos que se deben manejar son: la cal-
cemia, la fosfatemia, los valores séricos de PTH, y también nos serán de
ayuda las fosfatasas alcalinas (FA) totales. En pacientes con ERC no en diáli-
sis se añade la calciuria y la fosfaturia. La determinación de calcidiol (25(OH)
D3) debería ser general.
Una consideración especial para los pacientes en hemodiálisis es que
la extracción se debería realizar en el período corto, es decir, prediálisis a
mitad de semana.
Es importante resaltar que, en el momento de tomar decisiones tera-
péuticas, deberíamos tener en cuenta las «tendencias» más que los «datos
aislados», que pueden ser puntualmente discordantes.
Calcio y fósforo
Para el Ca total es aconsejable ajustar para los niveles de albúmina en
caso de hipoalbuminemia:
Fosfatasa alcalina
La FA total puede ser útil, junto con la PTH, como predictora del recam-
bio óseo. Una FA elevada con PTH elevada es predictora de enfermedad ósea
de alto remodelado, así como una FA baja con PTH baja lo es de enfermedad
ósea de bajo remodelado.
Hormona paratiroidea
• Deberíamos conocer el método de determinación, pues existe varia-
bilidad entre los existentes.
• Para los pacientes en diálisis, valores séricos de PTHi > 450-500 pg/
ml (o equivalente) suelen indicar enfermedad ósea de alto remode-
lado y excluyen prácticamente la enfermedad de bajo remodelado.
• Valores séricos de PTHi < 100-120 pg/ml (o equivalente) se suelen
asociar a enfermedad ósea de bajo remodelado (forma adinámica
u osteomalacia).
Aluminio
Su determinación es obligada en pacientes que reciben captores con con-
tenido alumínico.
Magnesio
Se debería determinar en pacientes que reciben captores que contengan
magnesio.
Calciuria-fosfaturia
La determinación de la calciuria nos puede ayudar a monitorizar la poten-
cial sobrecarga de Ca en pacientes con ERC. También la fracción de excreción
de P puede ser un marcador precoz de sobrecarga de P.
Radiografía simple
Una radiografía simple basal (antero-posterior de pelvis, columna dorso-
lumbar lateral y, a ser posible, manos) debería practicarse en todos los pacien-
tes con ERC para valorar las calcificaciones vasculares.
Mediante un simple score (score de Kaupila o score de Adragao), la
radiología de manos, pelvis y columna lumbar lateral nos puede ayudar a
calcular la gravedad de las calcificaciones vasculares y tiene importancia
pronóstica (anexos 1 y 2).
La radiología de columna lateral dorso-lumbar para detectar fracturas ver-
tebrales se debería practicar en todos los pacientes, pero está especialmente
indicada en pacientes sintomáticos (dolor) o con riesgo de fractura. Se valora
con la clasificación de Genant, en la que una reducción de más del 20 % ya se
considera patológica (anexo 3).
ALTERACIONES DEL METABOLISMO ÓSEO-MINERAL EN LA ENFERMEDAD RENAL CRÓNICA 375
Densitometría ósea
La absorciometría de rayos X dual es actualmente el método estándar para
determinar la densidad mineral ósea (DMO) en la población general.
Se determina habitualmente en el cuello femoral y en la columna vertebral
(proyecciones antero-posteriores y laterales), aunque en pacientes con PTH
elevada la determinación en el radio distal nos puede ser útil para valorar el
efecto negativo del hiperparatiroidismo (HPT) sobre el hueso cortical.
• Proporciona información de cambios en el contenido mineral óseo, pero
no del tipo de enfermedad ósea subyacente.
• Se expresa como desviaciones estándar respecto a población de la
misma edad (z-score) y respecto a población joven (momento de pico
máximo de masa ósea o t-score).
• Para los pacientes en diálisis aconsejamos guiarnos por la z-score,
mientras que para los pacientes con ERC no en diálisis o trasplantados
nos guiaremos por la t-score.
• La relación de la DMO con el riesgo de fractura en la población con ERC
todavía no está establecida, aunque el riesgo aumenta con el descenso
de la DMO.
Fosfatemia
Todos los estadios 2,5-4,5 mg/dl
PTH
Hasta estadio 4 < 70 pg/ml
Estadio 4-5 70-120 pg/ml (tolerancia hasta 150 pg/ml)
Estadio 5D 150-300 pg/ml (evitar < 100 y > 500)
Calcidiol (25(OH)D)
Todos los estadios 20-60 ng/ml (óptimo 30-40 ng/ml)
(evitar > 60 ng/ml
y sobre todo > 100 ng/ml)
Aluminio
Todos los estadios < 20 µg/l (óptimo < 5 µg/l)
Magnesio
Todos los estadios < 3 mg/dl
376 DIÁLISIS
ALTERNATIVAS TERAPÉUTICAS
Vitamina D3 (colecalciferol) o 25(OH)D3 (calcidiol)
Calcifediol (Hidroferol®) (ampollas bebibles de 266 µg = 16 000 UI). La
administración de calcifediol será con periodicidad quincenal o mensual.
También disponemos de:
• Vitamina D3 (Kern Pharma) en forma de gotas (frascos de 10 ml =
20 000 UI/frasco); 1 gota = 66 UI.
• Administración diaria de entre 10 y 15 gotas.
Captores de fósforo
Captores metálicos:
ALTERACIONES DEL METABOLISMO ÓSEO-MINERAL EN LA ENFERMEDAD RENAL CRÓNICA 377
Captores metálicos
a) Hidróxido de aluminio:
La cantidad segura de captores con Al se desconoce. En los pacientes que
reciben captores con Al se debería determinar el Al sérico cada seis meses.
En pacientes con depleción de hierro, el riesgo de incorporación tisular de Al
es mayor y deberíamos ser más prudentes. En cualquier caso, no deberíamos
exceder la dosis de 1 g de Al al día.
La alternativa más frecuente es el Pepsamar®, comprimidos de 233 mg
de hidróxido de Al.
b) Carbonato de lantano (Fosrenol®):
Se presenta en comprimidos masticables de 500, 750 y 1000 mg.
Para ejercer su efecto es importante que los comprimidos se mastiquen
exhaustivamente o se trituren.
Captores cálcicos
Con un poder captor similar, el carbonato cálcico es el que más Ca
elemento aporta (40 % de Ca elemento) frente al acetato cálcico (24 % de
Ca elemento).
Deberíamos evitar dosis superiores a 1 g de Ca elemento al día.
a) Carbonato cálcico:
• Mastical®, comprimidos masticables de 1250 mg (500 mg de
Ca elemento).
• Caosina®, sobres de 2500 mg (1000 mg de Ca elemento).
• Natecal®, comprimidos masticables de 500 mg (600 mg de Ca
elemento).
b) Acetato cálcico:
• Royen®, cápsulas de 500 mg (127 mg de Ca elemento).
c) Asociación de acetato Ca y carbonato de Mg:
• Osvaren®, comprimidos de 435 mg de acetato cálcico (110 mg
de Ca elemental) + 235 mg de carbonato de Mg (60 mg de Mg
elemental).
378 DIÁLISIS
Polímeros
Sevelamer: es un polímero que se une al fósforo en el intestino e impide
su absorción. Disponemos de:
• Renagel®, cápsulas de 800 mg de clorhidrato de sevelamer. Evi-
tar en prediálisis por acidosis.
• Renvela®, sobres de 2400 mg de carbonato de sevelamer y com-
primidos de 800 mg de carbonato de sevelamer.
Calcimiméticos
Se unen al receptor del Ca y lo modifican alostéricamente de ma-
nera que lo hace más sensible a las acciones del Ca extracelular, con
lo que reducen significativamente los valores de PTH. Se acompañan de
descensos más o menos significativos de calcemia y fosfatemia. Dispo-
nemos de:
• Cinacalcet (Mimpara®) en comprimidos de 30, 60 y 90 mg.
Bifosfonatos
Son análogos del pirofosfato, utilizados ampliamente para el tratamiento
de la osteoporosis (tabla 2). Dado que se eliminan por filtración glomerular y
secreción tubular, hay que tener cautela en nuestros pacientes para evitar, por
un lado, la toxicidad renal y, por el otro, la acumulación del fármaco y por tanto
un excesivo efecto sobre el hueso.
Con la administración oral no se ha descrito afectación renal. Con la admi-
nistración endovenosa es importante mantener e incluso alargar el tiempo de
infusión para evitar efectos secundarios.
Pueden estar indicados en osteoporosis intensa (t-score o z-score
< -2,5) y fracturas de estrés.
Antes de iniciar su prescripción hay que valorar la PTH y sopesar cuidado-
samente su indicación ante sospecha de EOA (PTH < 100 pg/ml con FA en el
rango bajo de la normalidad).
Aunque es muy excepcional, se ha descrito osteonecrosis de mandíbula
asociada al tratamiento con bifosfonatos. En consecuencia y como medida pre-
ventiva, se deberían evitar o suspender unos tres meses antes en los pacientes
ALTERACIONES DEL METABOLISMO ÓSEO-MINERAL EN LA ENFERMEDAD RENAL CRÓNICA 379
Tabla 2. Bifosfonato
Bifosfonato Presentación Nombre comercial Dosificación
Alendronato Oral (semanal) Fosamax® 70 mg
Oral (semanal) Actonel® 35 mg
Risendronato
Oral (mensual) Acrell® 75 mg
Etidronato Oral (diario) Difosfen® 200 mg
Ibandronato Oral/endovenosa Bonviva® 150 mg/3 mg
Pamidronato Endovenosa Aredia® 30 mg
Denosumab
Es un anticuerpo monoclonal (análogo de la osteoprotegerina) de re-
ciente introducción para el tratamiento de la osteoporosis. No necesita
ajuste de dosis en pacientes con ERC, aunque existe muy poca experiencia.
Disponemos de:
• Denosumab (Prolia®), inyectable subcutáneo de 60 mg cada seis
meses.
Hormona paratiroidea
Si existen sospechas de enfermedad ósea adinámica por la coexistencia
de valores repetidamente bajos de PTH o en un paciente con hipocalcemia
por paratiroidectomía, se puede considerar el tratamiento con PTH sintética.
Disponemos de dos alternativas.
• PTH sintética (PreoTact®), inyectable subcutáneo 100 µg/día.
• Teriparatide (Forsteo®), inyectable subcutáneo 20 µg/día.
Dieta
La dieta podría comenzarse con una ingesta de 1 g de proteínas/peso
corporal ideal/día.
25(OH)D3 (calcidiol)
En la actualidad, y a falta de mayores evidencias, la deficiencia o insufi-
ciencia de vitamina D se debería reponer. Para ello hay que seguir el mismo
esquema del apartado dedicado al trasplante renal.
380 DIÁLISIS
Calcio
La cantidad diaria de Ca en la dieta recomendada varía según la edad y el
sexo entre 1000 y 1300 mg/día.
Bifosfonatos
En pacientes con estadios 1-2 con osteoporosis o riesgo alto de fractura
se recomiendan las dosis habituales.
Denosumab
En pacientes con estadios 1-2 con osteoporosis o riesgo alto de fractura
se recomiendan las dosis habituales.
Dieta
La restricción proteica será discretamente más intensa (0,9 g/kg de
peso/día), con el fin de evitar el aporte de P y la hiperfiltración.
Captores de fósforo
Con este grado de función renal y la dieta, no es difícil mantener una
fosfatemia normal. Si no fuera así, se puede comenzar con captores de P. Si
no fuera suficiente, se puede utilizar hidróxido de Al.
En pacientes con calcemia elevada o índice elevado de calcificaciones
vasculares, sería más aconsejable el carbonato de lantano y el carbonato
de sevelamer.
Bifosfonatos
Podremos resumir que, en los pacientes con ERC avanzada o en diáli-
sis, los bifosfonatos solo están indicados ante la presencia de osteoporosis
(t-score o z-score inferiores a -2,5), fracturas de estrés y un remodelado
óseo normal-alto (PTH como mínimo > 150 pg/ml).
Denosumab
Es un anticuerpo monoclonal (análogo de la osteoprotegerina)
de reciente introducción para el tratamiento de la osteoporosis. No
necesita ajuste de dosis en pacientes con ERC, aunque existe poca
experiencia.
ALTERACIONES DEL METABOLISMO ÓSEO-MINERAL EN LA ENFERMEDAD RENAL CRÓNICA 381
Estadio 5D (diálisis)
TRASPLANTE RENAL
Después del trasplante renal es frecuente la persistencia del HPT, a lo
que hay que sumar el efecto nocivo de los esteroides sobre el hueso y la
continuación de diferentes grados de insuficiencia renal. Todo ello se tradu-
ce, básicamente, en los siguientes problemas.
Hiperparatiroidismo secundario
El HPT secundario persistente se encuentra en un 15-50 % de los pa-
cientes después del primer año del trasplante.
Hoy en día, desde la introducción del cinacalcet, el porcentaje de pa-
cientes en diálisis que acceden al trasplante con PTH controlada ha aumen-
tado notablemente, con lo que se presenta un nuevo problema como es
la decisión de suspender o no el cinacalcet en el momento del trasplante,
debido al efecto rebote que suele observarse sobre todo en pacientes que
reciben dosis elevadas de cinacalcet en diálisis (> 60 mg/día) (figura 1).
Lo más prudente puede ser esperar la evolución, manteniendo un con-
trol estrecho de los valores séricos de calcio, fósforo y PTH.
La persistencia del HPT es un factor de riesgo de hipercalcemia, hiper-
fosfatemia, deterioro de la función renal y pérdida de masa ósea.
Las alternativas de tratamiento son dos:
• Calcimiméticos (cinacalcet). Se ha mostrado efectivo en la nor-
malización de la hipercalcemia y la hiperfosfatemia secundarias
al HPT persistente.
• Paratiroidectomía. La paratiroidectomía podría quedar reservada
para los pacientes que no responden al tratamiento con cinacal-
cet, al menos durante 6 meses.
Cinacalcet: 30 mg/día
6 meses
6 meses
NO RESPUESTA:
aumentar dosis RESPUESTA (Ca < 10,2 mg/dl):
mantener tratamiento
6 meses
6 meses 6 meses
60 mg/día 30 mg/día
NO RESPUESTA:
30 mg/día STOP
paratiroidectomía
6 meses
PARATIROIDECTOMÍA
Hoy en día, con la introducción de las nuevas alternativas de tratamiento
médico, las indicaciones podrían quedar reducidas a:
• HPT secundario con hipercalcemia no iatrogénica o hiperfosfatemia
(HPT terciario) resistente a las alternativas médicas (fundamental-
mente calcimiméticos).
• HPT primario en pacientes con ERC (especialmente jóvenes).
• Pacientes con calcifilaxis y PTHi superior a 500 pg/ml que no respon-
den rápidamente al tratamiento con calcimiméticos.
• Complicaciones asociadas, como ruptura tendinosa, dolor óseo inten-
so o anemia refractaria.
Solicitar gammagrafia MIBI y eco-Doppler cervical previo a considerar
la paratiroidectomía.
ANEXOS
Anexo 1. Cálculo del índice de Adragao
Presencia de calcificación = 1
Ausencia de calcificación = 0
Grado I: 20-25 %
Grado II: 25-40 %
Grado III: > 40 %
Ca normal Ca elevado
Calcimimético =
388 DIÁLISIS
Ca normal Ca elevado
Análogos vit. D
Disminuir Ca baño Suprimir analogos vit. D
Disminuir calcimimético
= Captores Calcimimético
Evitar Disminuir Calcimimético
= Captores captores Ca análogos
vit. D Evitar
No cambios Disminuir captores Ca
Ca baño Evitar
captores Ca
PARADA CARDIORRESPIRATORIA
EN LA UNIDAD DE DIÁLISIS
DIÁLISIS
ÍNDICE
OBJETIVO
PROTOCOLO EN EL DIRAC
BIBLIOGRAFÍA
ANEXOS
OBJETIVO
El objetivo de este protocolo es unificar la actuación en la unidad de
diálisis ante una situación de parada cardiorrespiratoria (PCR) o situación
clínica crítica.
Al elaborar este protocolo, se han tenido en cuenta las siguientes
premisas:
1) Existencia de distintos unidades de diálisis con número de pacien-
tes, personal sanitario y ubicaciones diferentes.
• Sede Villarroel:
–– Unidad general: ubicada en la escalera 10, 5.º piso.
–– Unidad AgsHB: ubicada en el pasillo existente entre la esca-
lera 8 y la escalera 6, 5.º piso.
• Sede del Centre de Diàlisi i Recerca Aplicada Clínic (DIRAC):
–– Ubicado en la calle Manso n.º 29-31 de Barcelona.
2) Disponibilidad de equipo de parada cardíaca intrahospitalaria; esta
situación se da tan solo en la sede Villarroel.
3) Unificar el material necesario en cada una de las unidades y estable-
cer mecanismos que aseguren su revisión periódica.
PROTOCOLO EN EL DIRAC
El elemento diferenciador es su ubicación extrahospitalaria y la no dis-
ponibilidad del equipo de parada cardíaca.
Enfermera A: identifica la situación crítica:
1. Compruebe la existencia de órdenes del paciente E.I.
2. Evalúe la respuesta del paciente moviéndole suavemente los hombros y pre-
gunte en voz alta: ¿Se encuentra bien? (valoración del nivel de conciencia).
3. Si responde, averigüe el problema y revalúelo con regularidad.
4. Si no responde:
• Avise a las enfermeras B y C y a la auxiliar de la situación de PCR.
• Asegúrese de que el paciente está en posición decúbito supino
(poner la cama o el sillón en posición horizontal).
• Abra la vía aérea usando la maniobra frente-mentón:
a) Coloque su mano sobre la frente e incline suavemente su ca-
beza hacia atrás.
b) Con la yema de sus dedos bajo el mentón del paciente, elévelo
para abrir la vía aérea (eliminar los restos que pueda haber en
la faringe, así como las prótesis dentales).
PARADA CARDIORRESPIRATORIA EN LA UNIDAD DE DIÁLISIS 395
BIBLIOGRAFÍA
1. European Resuscitation Council. European Resuscitation Council
Guidelines for Resuscitation 2010. Resuscitation 2010;81:1219-76.
ANEXOS
Anexo 1. Material de los maletines de parada cardíaca de la unidad
general y AgsHB
Ambú (con mascarilla incluida)
Tubos de intubación endotraqueales (7, 7,5, 8, 8,5)
Laringoscopio (+ pilas y bombilla de recambio)
Adrenalina (3)
Atropina (3)
PARADA CARDIORRESPIRATORIA EN LA UNIDAD DE DIÁLISIS 397
Riviotril (3)
Prolongador de tubo de oxígeno
Caudalímetro
Equipo de aspiración
Sondas de aspiración
Tubos de Mayo (2 naranjas, 2 verdes, 2 rojos)
Conexiones en Y
Aspirador
Monaghan
Mascarillas de oxígeno (2)
Equipos de sueroterapia (3)
Llaves de tres pasos (2)
Aleudrina (3)
Bicarbonato 1 M (6)
Glucobionato cálcico (3)
Lidocaína (3)
2.º cajón
Agujas endovenosas 10
Jeringa 20 cc 10
Jeringa 5 cc 10
Jeringa 2 cc 10
Llave de tres pasos 2
398 DIÁLISIS
Paquetes gasas 9
Cánula venosa n.º 18 2
Cánula venosa n.º 20 2
Alcohol 1
Lentes de aumento 1
3.er cajón
Suero glucosado 40 % 2
Suero bicarbonato 1/6 M 2
Tubo Guedel 3 calabaza 2
Tubo Guedel 4 rojo 2
Tubo Guedel 5 amarillo 2
Sonda duodenal Levin n.º 14 2
Sonda duodenal Levin n.º 16 2
Sonda aspiración 10
4.º cajón
Parches desfibrilador automático 1
Parches desfibrilador 2
Electrodos con pasta 6
Gel desfibrilador 1
Papel registro 1
Equipo de suero 2
Suero glucosado 5 % 1
Suero fisiológico 500 cc 1
Microgotero 2
Mascarilla Monaghan 3
5.º cajón
Laringo 1
Ambú 1
Tubo endotraqueal n.º 8 2
Tubo endotraqueal n.º 8 1/2 2
Tubo endotraqueal n.º 7 2
Yankaver 2
Tubo en T 2
Tubo en Y 2
Canister aspiración 1
Bolsa aspiración azul 1
Bolsa aspiración blanca 1
¿No responde?
RCP 30:2
Hasta que el DEA esté colocado
El DEA
evalúa
el ritmo
Descarga Descarga
indicada no indicada
1 Descarga
2. Consideraciones generales
Para obtener el máximo rendimiento de la RCP avanzada, se debe ase-
gurar que:
• Las maniobras de RCP básica se hacen de manera adecuada.
• La desfibrilación se hace con la máxima premura posible.
• La intubación se realiza sin interrumpir demasiado tiempo las manio-
bras de reanimación cardiovascular básica (< 30 seg).
• Se mantiene una vía endovenosa adecuada.
• Se efectúa el tratamiento farmacológico con unas dosis y secuencias
adecuadas.
Las últimas directrices de reanimación cardiovascular avanzada dividen
las paradas cardíacas en dos tipos principales, según la actitud terapéutica
que se debe adoptar.
A) Fibrilación ventricular (FV) o taquicardia ventricular (TV) sin pulso:
Se deberá intentar (antes de obtener una vía intravenosa o intubar) la
cardioversión eléctrica lo antes posible, ya sea con el DEA (lo ideal) o con
sistema manual hasta tres veces, administrando 200, 300, 360 J (sin sin-
cronizar con el electrocardiograma).
• Intubación: si se está familiarizado con la técnica, se procederá a
la intubación orotraqueal (tubo 7 o 7,5), recordando que entonces
la secuencia de número de ventilaciones/compresiones torácicas se
modifica (5 compresiones/2 insuflaciones). Si no se está familiarizado
o se tienen dudas, mejor no hacerlo y continuar con la ventilación
con mascarilla AMBÚ y tubo de Mayo. Lo importante es asegurar una
oxigenación adecuada.
• Administración de bicarbonato sódico a razón de 1 mEq/kg.
• Si después de tres intentos el paciente no responde, habrá que admi-
nistrar adrenalina (1 ampolla = 1 mg) y seguir con maniobras de RCP
básica durante un minuto. Si al minuto persiste, intentar nuevamente
la cardioversión eléctrica (3 intentos a 360 J). Se repetirá la secuen-
cia cada minuto hasta revertir la FV o la TV.
• Si después de 10 minutos de RCP no se consigue revertir o si
esta recidiva, administraremos bolos de amiodarona de 300 mg
intravenosos (se pueden repetir bolos de 150 mg cada 3-5 mi-
nutos, máximo 2200 mg/24 horas). Si sospechamos de causa
isquémica subyacente, el fármaco de elección es la lidocaína con
dosis de 1 mg/kg, dosis habitual 60 mg cada 3 minutos (máximo
3 bolos).
• Podemos utilizar la procainamida, sobre todo si la causa subyacente
no es la isquemia coronaria aguda y en la FV refractaria, en dosis de
100 mg/minuto hasta un máximo de 1 g.
• El sulfato de magnesio lo utilizaremos en las torsades de pointes,
sospecha de hipomagnesemia o FV refractaria. La dosis es de 1-2 g
intravenoso en bolos, seguido de perfusión intravenosa a una veloci-
dad de 2-20 mg/minuto.
• Después de la administración de cada dosis de cada fármaco, se
deberá aplicar una cardioversión no sincronizada a 360 J.
PARADA CARDIORRESPIRATORIA EN LA UNIDAD DE DIÁLISIS 401
B) No FV ni TV sin pulso:
Se incluyen tanto la asistolia como los ritmos eléctricos sin pulso: diso-
ciación electromecánica, ritmo de escapada idioventricular, etc.
Hay que tener en cuenta que frecuentemente estos tipos de arritmias
señalan una cardiopatía grave de base, que normalmente indica un estadio
terminal y, por tanto, no se aplicarán las medidas de RCP.
Se debe tener en cuenta el tratamiento de causas desencadenantes
y que hay que tratar enérgicamente: hipoxia, hipovolemia, acidosis grave,
hiper o hipo-K, hipotermia, intoxicación medicamentosa, taponamiento car-
díaco, neumotórax a tensión, embolia pulmonar masiva, infarto agudo de
miocardio masivo.
El esquema básico de actuación que se ha de considerar es:
• Realización de maniobras de RCP básica administrando adrenalina
1 mg cada 3 minutos.
• Si no hay respuesta, aumentar las dosis de adrenalina: 2-5 mg
cada 3-5 minutos.
• Bolo de atropina 1-3 mg.
• Si hay hiperpotasemia, hipocalcemia o intoxicación por fármacos
bloqueadores de los canales de calcio, se utilizará cloruro cálcico al
10 % de 5-10 ml.
• La administración de bicarbonato sódico (1 mEq/kg inicial y seguir
con 0,5 mEq/kg cada 10 minutos) solo está indicada en caso de
acidosis o de sobredosificación de antidepresivos tricíclicos y en el in-
tervalo prolongado entre la situación de PCR y al inicio de maniobras.
• Punción pericárdica o pleural.
PERITONITIS
TRATAMIENTO
CRITERIOS DE INGRESO
HEMOPERITONEO
PAUTAS DE DIÁLISIS
PERITONITIS
Criterios diagnósticos
Presencia en el efluente peritoneal (con un mínimo de 4 horas de
permanencia en la cavidad peritoneal) de leucocitos > 100/mm3 y con
> 50 % de polimorfonucleares.
Procedimientos
• Recuento celular del líquido efluente (al menos de 4 horas de per-
manencia).
• Muestras de líquido peritoneal para cultivo, en botes de hemocultivo
siempre con resinas.
• Muestras de líquido peritoneal para realizar una tinción de Gram
urgente.
• Hemocultivos.
• Frotis nasal.
• Frotis del orificio de inserción independiente de la presencia o no
de supuración.
TRATAMIENTO
Si el paciente está en la modalidad de diálisis peritoneal automatizada (DPA),
pasará a la modalidad de diálisis peritoneal continua ambulatoria (DPCA).
Pauta de antibiótico empírico; en principio siempre por vía intraperito-
neal (IP), excepto si se requiere suplementación por vía intravenosa en caso
de sepsis (a la espera del antibiograma).
Vancomicina + tobramicina
INTRAPERITONEAL
408 DIÁLISIS
Dosis de mantenimiento
1. Tobramicina: 50 mg/día. Se pondrá en el intercambio de máxima
permanencia (nocturna).
2. Vancomicina: 1 g al tercer día y posteriormente seguir con 1 g cada
cinco días. Se pondrá en el intercambio de máxima permanencia.
Si hay función renal residual, será necesario monitorizar los niveles
de vancomicina (se aconseja niveles valle de 15 μg/ml).
4. Heparina 1 %: 1 ml/litro en cada intercambio hasta que el efluente
no sea turbio.
5. Fluconazol 50 mg/24 h por vía oral, para prevenir sobreinfecciones por
hongos. Se mantendrá hasta que se finalice el tratamiento antibiótico.
Será preciso realizar recuento del efluente peritoneal cada 24 horas y
siempre del mismo intercambio.
IP: intraperitoneal; i.v.: intravenoso; PCR: reacción en cadena de la polimerasa; v.o.: vía oral.
410 DIÁLISIS
CRITERIOS DE INGRESO
1. Afectación grave del estado general (parámetros clínicos y analíticos
de sepsis).
2. El número de células en el líquido por sí mismo no es criterio de
ingreso.
3. Imposibilidad de ser remitido al día siguiente a la unidad de diálisis
peritoneal (festivos).
4. El objetivo ha de ser que el paciente se pueda controlar en régimen
ambulatorio por parte de la unidad de diálisis peritoneal desde el
principio.
Procedimiento
(¡siempre con el Pauta para seguir
peritoneo vacío!)
Ampicilina 2 g i.v. + gentamicina 1,5 mg/kg i.v.
(máximo 120 mg) 30 min antes de la intervención
Manipulación vías A las 6 h del inicio de la intervención: ampicilina
urinarias (≠ cistografía) 1 g i.v. dosis única o amoxicilina 1 g v.o. dosis única
(si existe alergia a penicilina, sustituir ampicilina por
vancomicina 1-2 g a pasar en 1 h)
Levofloxacino 500 mg v.o. el día anterior a la explora
Cistografía
ción y seguir con 250 mg/día v.o. durante 2 días más
I.Q. ginecológicas con Ampicilina 2 g i.v. + gentamicina 1,5 mg/kg i.v.
manipulación uterina (máximo 120 mg) 30 min antes de la intervención
Ampicilina 2 g i.v. + gentamicina 1,5 mg/kg i.v.
I.Q. colónicas (máximo 120 mg) 30 min antes de la intervención +
metronidazol 500 mg i.v. antes de la prueba
DIÁLISIS PERITONEAL 411
Procedimiento (¡con
Pauta para seguir
peritoneo lleno!)
Espiramicina + metronidazol (Rodhogil®) cada 8
I.Q. odontológicas horas, durante 3 días, iniciando el día previo a la
exploración
Ampicilina 1 g IP + gentamicina 100 mg IP +
I.Q. colónicas fluconazol 200 mg IP + metronidazol 500 mg IP en el
intercambio previo
Ampicilina 1 g IP + gentamicina 100 mg IP +
I.Q. ginecológicas
fluconazol 200 mg IP en el intercambio previo
Ampicilina 1 g IP + gentamicina 100 mg IP +
I.Q. vías urinarias
fluconazol 200 mg IP
IP: intraperitoneal; i.v.: intravenoso; v.o.: vía oral.
Prevención de las peritonitis en portadores nasales de estafilococo aureus
• Tratamiento con mupirocina nasal cada 8 horas durante siete días.
• Control a los tres meses repitiendo el ciclo si hace falta.
• El frotis nasal se hará previo a la implantación del catéter y posterior-
mente cada seis meses, coincidiendo con las visitas de seguimiento,
excepto si es positivo.
HEMOPERITONEO
1. En caso de sexo femenino, se ha de tener siempre en cuenta la
posible asociación con la menstruación, siempre que el sangrado
sea cíclico coincidiendo con la ovulación.
2. En caso de sexo masculino u otra situación, se debe valorar:
• Traumatismos.
• Cirugía.
• Trastornos de la coagulación/heparina sistémica.
• Decúbito del catéter.
• Procesos inflamatorios/neoplásicos intraperitoneales.
• Rotura quística.
• Peritonitis esclerosante.
3. Manejo clínico:
• Intercambios con el líquido de diálisis a temperatura ambiente o
incluso fría.
• Heparina 1000 U/l IP para evitar la formación de coágulos/fibrina
dentro de la cavidad abdominal.
4. Establecer el diagnóstico etiológico.
PAUTAS DE DIÁLISIS
La pauta de diálisis peritoneal se ha de individualizar en función de las
características propias de cada paciente (diuresis residual, características
funcionales del peritoneo).
No obstante, se pueden proponer unas pautas «iniciales».
Volumen de infusión en cada intercambio (4 diarios):
• Superficie corporal < 1,7 m2 → 2000 ml.
• Superficie corporal 1,7-2 m2 → 2500 ml.
• Superficie corporal > 2 m2 → 3000 ml.
Al inicio se pueden utilizar volúmenes de infusión más pequeños para
ayudar a la adaptación o en pacientes con diuresis residuales importantes.
Asimismo, también se pueden realizar combinaciones de volúmenes, por
ejemplo, volúmenes más elevados en los intercambios nocturnos.
Real Decreto
1301/2006, de 10
de noviembre, por el
que se establecen
las normas de
calidad y seguridad
BOE núm. 270
Real Decreto para la donación,
10/11/2006 de 11 de noviembre
1301/2006 la obtención, la
de 2006
evaluación, el
procesamiento, la
preservación, el
almacenamiento y la
distribución de células
y tejidos humanos
Real Decreto 2070-
1999 por el que se
Real Decreto BOE núm. 3 de 4 regulan las actividades
30/12/1999
2070/1999 de enero de 2000 de obtención y
utilización clínica
de órganos
Ley 30-1979 Ley 30/1979, de 27
BOE núm. 266
Extracción y de octubre, sobre
27/10/1979 de 6 de noviembre
Trasplante de extracción y trasplante
de 1979
Órganos de órganos
Sistema HLA
El sistema HLA es la estructura antigénica destinada a identificar todas
las células del organismo y diferenciarlas de las no propias o extrañas. Este
sistema nos defiende de las infecciones, pero también es el responsable de
identificar como extraño un TR y desencadenar la respuesta inmunológica
que llevará a su rechazo. Los genes que codifican las proteínas que forman
parte del sistema HLA se encuentran en el cromosoma 6. Los más impor-
tantes son los antígenos de clase I (locus A, B y C) y los de clase II (locus DR,
DQ y DP), cada uno con dos alelos. Este complejo tiene un gran polimorfismo
genético, de modo que da lugar a un gran número de combinaciones po-
sibles, con lo que la probabilidad de que dos individuos tengan los mismos
determinantes antigénicos es muy reducida.
los pacientes estables y de forma más seguida tras una transfusión (a los 15-30
días) o tras la pérdida de un trasplante. Cuando el nivel de anticuerpos es superior
al 75 % de los linfocitos del panel, se dice que el paciente está hiperinmunizado o
hipersensibilizado. Estos pacientes tienen mayor dificultad para encontrar un do-
nante adecuado y además consiguen peores resultados (en estos casos se incluye
a los pacientes en programas regionales de intercambio).
Evaluación urológica
En nuestro centro la evaluación urológica básica consiste en realizar las
siguientes pruebas.
Angio-TAC
Se realiza la reconstrucción vascular. Antiguamente se realizaba la
angiografía por sustracción digital endovenosa. Actualmente se prefiere
emplear la angio-TAC (tomografía axial computarizada), ya que aporta más
TRASPLANTE RENAL: MANEJO CLÍNICO 421
TAC abdominal
Se realiza simultáneamente con la angio-TAC. Ha sustituido a la ecogra-
fía abdominal. Permite evaluar los riñones propios (hidronefrosis, tumores,
litiasis, quistes).
En pacientes mayores de 50 años hay que hacer un tacto rectal y determi-
nar el PSA. En casos concretos y en función de los hallazgos, se indicarán otras
exploraciones (biopsia de próstata, cistoscopia o urodinamia). La nefrectomía
del receptor previa al trasplante se realizará en las siguientes situaciones: (1)
poliquistosis con riñones gigantes que imposibilitan la colocación del injerto;
(2) sospecha de tumor renal; (3) infección urinaria crónica o recidivante (pie-
lonefritis crónica, litiasis, obstrucción urinaria); (4) reflujo vesicoureteral grave
con gran ureterohidronefrosis y con infecciones frecuentes; (5) hipertensión
arterial (HTA) grave no controlada con múltiples fármacos. En pacientes con
alteraciones vesicales intensas (microvejigas por desfuncionalización vesical)
o en pacientes con espina bífida y mielomeningocele, habrá que valorar la po-
sibilidad de una derivación urinaria tipo Bricker pre-TR o más frecuentemente
durante el TR (en TR de donantes vivos).
Situaciones especiales
Existen determinadas situaciones que deberán tenerse en cuenta cuan-
do se evalúe un paciente.
Edad
La edad cronológica no es un impedimento absoluto, siempre que no haya
alguna de las contraindicaciones mencionadas. El estado vascular del paciente
es fundamental. A partir de los 70 años la indicación se debe individualizar con
extremo cuidado y valorarse el riesgo-beneficio en cada caso.
DONANTE DE ÓRGANOS
Los donantes son el elemento primordial del TR. Los riñones para
trasplante proceden de un donante cadáver (bien en muerte cerebral o
en asistolia) o de un donante vivo. El tipo más frecuente actualmente es
el donante cadáver en muerte cerebral. Sin embargo, en los últimos años
estamos asistiendo en nuestro centro a un incremento progresivo de los
donantes vivos. La nefrectomía laparoscópica del donante ha sido deter-
minante, debido a la recuperación clínica más rápida de este y a la menor
duración de la hospitalización.
La elevada especialización que requiere el proceso de donación y tras-
plante ha llevado a la creación de la figura del coordinador de trasplante,
dedicado exclusivamente a la obtención de órganos para trasplante. Las
funciones del coordinador son: 1) detección e identificación del posible do-
nante; 2) diagnóstico de muerte encefálica; 3) mantenimiento del donante
y estudios de viabilidad de los órganos; 4) obtención del consentimiento
familiar y judicial para la donación; 5) organización de la extracción y la
distribución de los órganos.
TRASPLANTE RENAL: MANEJO CLÍNICO 423
Edad
El límite de edad se ha ido incrementando de forma espectacular en los
últimos diez años, como consecuencia del cambio en el tipo de donante. La
causa de muerte del donante potencial en el hospital se ha ido modificando,
de modo que cada vez hay más donantes potenciales de edad avanzada
que fallecen por un accidente vascular cerebral. Los equipos de trasplan-
te se han ido adaptando a esta nueva realidad, optimizando los donantes
disponibles. En el momento actual se aceptan incluso donantes con una
edad superior a 75 años. La utilización de donantes de edad avanzada ha
424 TRASPLANTE RENAL
sido controvertida, ya que supone emplear riñones con menor masa de ne-
fronas y con alteraciones estructurales propias del envejecimiento renal, lo
que puede condicionar los resultados a medio-largo plazo. Sin embargo, en
nuestra experiencia, el trasplante de riñones de donantes de edad avanzada
(bien seleccionados) utilizando protocolos de inmunosupresión no nefrotóxi-
cos consigue buenos resultados. El empleo de estos riñones está asocia-
do a una mayor frecuencia de necrosis tubular aguda (NTA) y a niveles de
creatinina algo más elevados. La política actual implica realizar una biopsia
renal a todos los donantes mayores de 60 años. En caso de una biopsia no
adecuada, se contraindica la donación renal (tabla 10).
Infecciones
La infección bacteriana focal controlada y tratada no contraindica la do-
nación. La sepsis bacteriana tratada de forma adecuada durante un tiempo
prolongado y aunque conduzca al fallecimiento del paciente tampoco la con-
traindica. Únicamente la sepsis no controlada que conduce al fallecimiento
rápido del paciente contraindica la extracción por el riesgo de transmisión.
La existencia de una infección por VHC o virus de la hepatitis B (VHB) se
expone en el apartado «Criterios de selección del receptor».
Neoplasias
La historia de neoplasia previa o actual contraindica de forma absolu-
ta la donación. Es importante realizar en el donante una cuidadosa histo-
ria clínica y exploración física, evaluar las exploraciones complementarias
realizadas y en última instancia efectuar una adecuada revisión quirúrgica
durante la extracción. Cualquier lesión sospechosa se debe biopsiar. No
contraindican la donación tres tipos de tumores: el carcinoma de piel lo-
calizado no melanoma, el carcinoma de cérvix in situ y algunas neoplasias
del sistema nervioso central (SNC).
Los tumores del SNC siempre son motivo de controversia. Clásicamente
se había considerado que no contraindicaban la donación, dado su escaso
poder para producir metástasis. Actualmente la postura adoptada es reali-
zar en la autopsia una revisión extensa con biopsias múltiples y descartar
TRASPLANTE RENAL: MANEJO CLÍNICO 425
Factores inmunológicos
• Aspectos obligatorios: compatibilidad de grupo sanguíneo y negativi-
dad de la prueba cruzada. En la práctica clínica se busca la identidad
de grupo en los trasplantes de donante cadáver y compatibilidad en
los de donante vivo.
• En pacientes retrasplantados se recomienda no utilizar un donante
que comparta identidades HLA con el primer donante, debido a que
el paciente se puede haber sensibilizado frente a estos antígenos
(aunque la prueba cruzada sea negativa).
TRASPLANTE RENAL: MANEJO CLÍNICO 427
Factores no inmunológicos
• Edad. Hay que adecuar la edad del donante a la del receptor, de
modo que los donantes jóvenes se dirigirán a los receptores jóvenes
y los donantes mayores a los receptores mayores.
• Tiempo en diálisis. A igualdad de identidades, tendrá preferencia el
paciente que lleve más años en diálisis.
• Superficie corporal. Las grandes series han observado peores resul-
tados con la utilización de donantes de edades muy jóvenes a adul-
tos y de mujeres a varones, o con una desproporción entre el peso
del donante y el del receptor. Esto se basa en la teoría de la masa
de nefronas, según la cual hay que adecuar el número de nefronas
disponibles a los requerimientos metabólicos del receptor para evitar
una situación de hiperfiltración que conlleve una pérdida acelerada
del injerto. En este sentido se debe realizar un matching entre el peso
del donante y del receptor siguiendo criterios clínicos razonables.
• Retrasplante. Los pacientes que nunca se han trasplantado tienen
preferencia sobre los que ya han sido trasplantados previamente (a
menos que exista una gran compatibilidad HLA).
• Riñón con múltiples arterias renales. La presencia de más de una
arteria renal contraindica el trasplante ortotópico.
• Donante HbsAg +. El donante HbsAg + puede implantarse a recep-
tores HBsAg + tras haberse descartado la coinfección por virus delta.
En estos casos el receptor deberá recibir lamivudina profiláctica.
• Donante y anti-HBc +. En general se acepta que los riñones de do-
nantes HBsAg negativos pero anti-HBc + se implanten a pacientes
inmunizados frente al VHB de forma natural (anti-HBs +/anti-HBc +)
o mediante vacuna (anti-HBs + con títulos > 10/anti-HBc -) por el
riesgo (aunque muy bajo) de transmitir la infección. En caso de im-
plantar un riñón de un donante anti-HBc + a un receptor anti-HBc – y
anti-HBs –, se deberá hacer profilaxis con lamivudina.
• Donante VHC positivo. En nuestro centro se implanta a receptores
VHC + pero con RNA-VHC +.
428 TRASPLANTE RENAL
Cirugía de banco
Tras la extracción y antes de su implante, se realiza la revisión quirúrgica
de la arteria, la vena y la vía urinaria, y se hacen las reparaciones necesarias en
caso de pedículos múltiples, lesiones vasculares o de otro tipo.
Monitorización hemodinámica
• Constantes (tensión arterial, frecuencia cardíaca, temperatura, FR)
desde el post-TR hasta el momento del alta. La periodicidad en el
número de tomas se va espaciando con los días de evolución. En las
primeras horas se toman cada 1-3 horas y posteriormente se van
espaciando cada 4, 6 y 8 horas.
• Determinación de la PVC cada 8 horas durante el primer día. Es útil
para determinar la sueroterapia.
• Vigilancia de los drenajes (redón y sylastic) y del aspecto de los apó-
sitos. Se realiza de forma estricta durante las primeras 24 horas para
descartar un sangrado posquirúrgico. Posteriormente se controla en
cada turno de enfermería.
• Control de la sonda urinaria. Es un aspecto básico en el control post-
TR. Se trata de evaluar la existencia de hematuria (intensidad, presen-
cia de coágulos, obstrucción de la sonda) o espasmos vesicales. Se
realizará de forma simultánea con la determinación de las constantes
y según la clínica (espasmos vesicales, hematuria, dolor hipogástrico).
• En caso de duda de la permeabilidad de la sonda se realizarán lava-
dos vesicales (instilación por sonda de 50 ml de suero fisiológico con
aspiración posterior).
TRASPLANTE RENAL: MANEJO CLÍNICO 433
Monitorización digestiva
• Se realizará un control del peristaltismo intestinal diario con el objeto
de iniciar precozmente el tratamiento inmunosupresor.
434 TRASPLANTE RENAL
Tratamiento farmacológico
• Comprobar las alergias medicamentosas del paciente.
• La analgesia se realiza de forma protocolizada mediante catéter pe-
ridural (metadona 4-6 mg/8 horas peridural) durante las primeras
24-48 horas, alternando con paracetamol i.v. (1 g/8 horas). Esta
pauta es suficiente en la mayor parte de los casos. Eventualmente
pueden utilizarse la metadona subcutánea (3-4 mg/8 horas) o el No-
lotil® (1/2-1 ampolla cada 8 horas i.v.). En nuestro centro se evitan
los antiinflamatorios no esteroideos por el riesgo de nefrotoxicidad.
• Protección gástrica: se realiza con pantoprazol (40 mg/24 horas i.v.
los primeros 2-3 días y posteriormente por vía oral) u omeprazol.
• Dopamina: actualmente la dopamina en dosis diuréticas durante las
primeras 24 horas (250 mg de dopamina en 250 ml de suero a pasar
a ritmo de 5 ml/hora) ya no se utiliza.
• El tratamiento diurético se utilizará para forzar la diuresis en presen-
cia de NTA oligúrica y especialmente en situaciones de sobrepeso
(fenómeno habitual en los primeros días post-TR). Se emplea furose-
mida en dosis variables (20-80 mg/4-6-8-12 horas i.v. o en perfusión
continua en casos graves 250-500 mg/24 horas i.v.).
• La hipocalcemia (calcio iónico < 1) se tratará con gluconato cálcico
(1-2 viales/8 horas i.v.), aunque suele resolverse durante las primeras
24-48 horas. Se debe vigilar que el paciente no tenga previamente
un hipoparatirodismo posquirúrgico (deberá monitorizarse el calcio).
• Profilaxis de trombosis venosa profunda. Únicamente se realiza en
pacientes obesos o que precisan estar encamados de forma prolon-
gada (heparina de bajo peso molecular).
• El tratamiento hipotensor se individualizará en función de las nece-
sidades del paciente. No es infrecuente tener que prescribir hipoten-
sores a lo largo del ingreso hospitalario (especialmente si ya eran
hipertensos en diálisis). Se emplean habitualmente antagonistas del
calcio (amlodipino, lercanidipino, nifedipina retardado, manidipino),
diuréticos (furosemida), betabloqueantes (bisoprolol, atenolol) o al-
fabloqueantes (doxazosina). En el posoperatorio inicial se intentará
evitar los inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina
o antagonistas de los receptores de angiotensina II por el riesgo de
disfunción renal (posteriormente y de forma ambulatoria pueden em-
plearse). También deben evitarse el diltiazem o el verapamilo por su
interacción con la ciclosporina (CyA)/tacrolimus (TAC).
• En caso de anemia asintomática y a la espera de que el injerto renal
inicie la producción endógena de eritropoyetina, se administrará de
forma exógena eritropoyetina recombinante y ferroterapia endove-
nosa. En nuestro centro se emplea habitualmente la darbepoetina
436 TRASPLANTE RENAL
Tratamiento inmunosupresor
• Se realizará la prescripción de los fármacos inmunosupresores de
forma individualizada y siguiendo el protocolo específico (ver «Proto-
colo de tratamiento inmunosupresor»).
Monitorización de la osteodistrofia
• La pérdida de masa ósea se produce especialmente en los primeros
seis meses post-TR, y constituye un riesgo de fractura y de aplasta-
mientos vertebrales. El conocimiento del grado de osteopenia u os-
teoporosis post-TR permitirá instaurar medidas profilácticas selectivas.
• Se realizará una densitometría durante el período inicial post-TR. El
diagnóstico de osteopenia u osteoporosis obligará a aplicar medidas
profilácticas específicas.
438 TRASPLANTE RENAL
Plan de alta
En el momento del alta hospitalaria se proporcionarán al paciente los
siguientes documentos:
• Informe de alta.
• Tratamiento al alta. Prescripción informatizada de la medicación por
el servicio de farmacia.
• Dos volantes de citación con la fecha de la visita en consultas exter-
nas de la UTR y la fecha de la analítica.
• Visita a enfermería de la UTR.
• Volante informativo con la fecha de las biopsia renales de protocolo
(3 y 12 meses).
• Un cuaderno con la «Guía del paciente trasplantado renal» y la «Dieta
en el paciente trasplantado renal».
• En caso de complicaciones urológicas, se remitirá también a consulta
externa de urología.
• Preparar ficha del Registre de Malalts Renals de Catalunya.
Funciones administrativas
Durante el ingreso hospitalario se realizan los siguientes trámites admi-
nistrativos, necesarios para la correcta gestión del trasplante:
1. Actualización de la base de datos.
2. Justificante de ingreso.
3. Solicitud de informes (coordinación, quirófano).
4. Preparación de la carpeta del Registre de Malalts Renals de Catalunya.
5. Notificación del trasplante a:
• Facturación.
• Bloque quirúrgico.
• ICNU.
• Servicio de inmunología.
• Coordinación de TR.
6. Gestión de la base de datos de la UTR.
7. Trámites administrativos paciente/familia previos al alta.
8. Trámites administrativos de los desplazamientos.
9. Cursar carpeta del Registre de Malalts Renals de Catalunya.
TRASPLANTE RENAL: MANEJO CLÍNICO 439
Fecha de ingreso:
Fecha de alta:
Día 0
Día 1 Día 2 Día 3
(pretrasplante)
Gestión alta
ENFERMERÍA/AUXILIAR
Control- Constantes, Constantes, Constantes, Constantes,
Vigilancia peso, talla diuresis/1-3 h diuresis/4 h diuresis/4 h
PVC cada 8 h Signos de Signos de
Signos de sangrado sangrado
sangrado Sintomatología Sintomatología
Sintomatología urinaria urinaria
urinaria Nivel de Signos de
Nivel de conciencia infección local
conciencia Coloración de Función FAVI
Coloración de piel y mucosas Dolor-Aplicar
piel y mucosas Función FAVI EVA
Función FAVI Dolor-Aplicar
Dolor-Aplicar EVA
EVA
Peristaltismo
intestinal
Analítica- Extracción Extracción Extracción Extracción
Pruebas Cursar Cursar Cursar
complementarias peticiones peticiones peticiones
Eliminación Sonda vesical Sonda vesical Sonda vesical
urinaria-fecal
Actividad- Protocolo Reposo. Cambios Inicio Sedestación-
Movilidad- preparación posturales movilización Inicio
Higiene quirúrgica Aseo en cama precoz deambulación
(sedestación) Aseo en cama
Aseo en cama
Integridad de Aplicar escala Prevención UPP Prevención UPP Prevención UPP
piel-Mucosas riesgos UPP Prevención Prevención Prevención
Medidas de decúbito sonda decúbito sonda decúbito sonda
prevención UPP
Nutrición- Dieta absoluta Inicio tolerancia Dieta gástrica Dieta gástrica
Hidratación líquidos 12 h blanda sin sal blanda sin sal
post-TR Balance de Estimular
Balance de líquidos ingesta líquidos
líquidos Balance líquidos
Interconsultas
Información- Acogida en la Sintomatología Sintomatología Plan de
instrucción unidad urinaria urinaria cuidados
Información Medidas Sintomatología paciente/familia
preoperatoria antiálgicas retirada catéter Información
Plan de peridural general
cuidados Medidas
paciente/familia antiálgicas
Medidas de Prevención Prevención Prevención
prevención caída, caída, caída,
quirúrgica acodamiento acodamiento y/o acodamiento
y/o infección infección (sonda, y/o infección
Medidas de (sonda, drenaje, catéter (sonda, drenaje,
seguridad/ drenaje, catéter peridural, vía vía central)
riesgos peridural, vía central) Fisioterapia
central) Fisioterapia respiratoria
Fisioterapia respiratoria Sujeción
respiratoria abdominal
Tratamiento Aplicación Aplicación Aplicación Aplicación
Evaluación
EVA: escala visual analógica; FAVI: fístula arteriovenosa; PVC: presión venosa central; TR:
trasplante renal; UPP: úlceras por presión.
442 TRASPLANTE RENAL
Médico responsable
hospitalización
Analítica general Analítica general Analítica general Analítica general Analítica general
Niveles de Niveles de Niveles de Niveles de Niveles de
fármacos (CyA, fármacos (CyA, fármacos (CyA, fármacos (CyA, fármacos (CyA)
MMF, FK) MMF, FK) MMF, FK) MMF, FK) Farmacocinética
Urocultivo Perfil lipídico Marcadores Tratamiento
posretirada y marcadores de remodelado inmunosupresor
sonda de riesgo CV óseo
Ecografía Densitometría
carotídea- ósea
femoral
Eco-Doppler
renal
Citología
aspirativa
ENFERMERÍA/AUXILIAR
Constantes, Constantes, Constantes, Constantes, Constantes,
diuresis/8 h diuresis/8 h diuresis/8 h diuresis/8 h diuresis/8 h
Peso Peso Peso Peso Peso
Sintomatología Sintomatología Sintomatología Sintomatología Sintomatología
urinaria urinaria urinaria urinaria urinaria
Signos de Signos de Signos de Signos de Signos de
infección local infección local infección local infección local infección local
Función FAVI Función FAVI
Dieta gástrica Dieta libre Dieta libre Dieta libre Dieta libre
sin sal sin sal sin sal sin sal sin sal
Estimular Estimular Balance Balance
ingesta ingesta de líquidos de líquidos
de líquidos de líquidos
Balance Balance
de líquidos de líquidos
TABLAS Y FIGURAS
Figura 1. Trasplante renal en España (período 1993-2010)
(Fuente: Organización Nacional de Trasplantes)
2400 2328
2300 2225
2200 2211
2200 2131 2229
2100 2023 2157
2032 2125
2000 1996
1900 1938 1924
1800 1861
1800
1700 1707
1600 1633
1500
1488
1400
93
94
95
96
97
98
99
00
01
02
03
04
05
06
07
08
09
10
19
19
19
19
19
19
19
20
20
20
20
20
20
20
20
20
20
20
Figura 2. Tasa de trasplante renal (pmp) en España; comparación entre diferentes países (Fuente: Organización Nacional de Trasplantes)
47,3
50
40
30
TRASPLANTE RENAL: MANEJO CLÍNICO
20
10
0
445
USA CAN AUSTL GRE POL ITA SWI HUT UK FRA AUS BEL GER DEN SWE POR ESP
Figura 3. Trasplante renal en Cataluña (1984-2009) (Fuente: Registre de Malalts Renals de Catalunya)
446
Número de
trasplantes
600
524
488 470 471
500
425 440 408
393
400 376 372
351 335 342 355 366
332
306 309
300 280 272
260 253 261 274
236 229
200
TRASPLANTE RENAL
100
0
84 85 86 87 88 89 90 91 92 93 94 95 96 97 98 99 00 01 02 03 04 05 06 07 08 09
TR cadáver + corazón TR dual TR cadáver + hígado
TR: trasplante renal. TR cadáver + páncreas TR cadáver TR de vivo
Figura 4. Tasa de donación en España (1993-2010) (Fuente: Organización Nacional de Trasplantes)
45
Número
1600
Tasa (PMP) 40
33,6 33,9 34,6 35,1
1400 33,4 34,3 34,2 34,4
31,5 32,5 33,7 33,8 32 35
1200 29
27 26,8 30
25
1000 22,6
25
400 10
200 5
0 0
1993 1995 1997 1999 2001 2003 2005 2007 2009
PMP: por millón de población.
447
Figura 5. Trasplante renal en España de donante vivo (1991-2010) (Fuente: Organización Nacional de Trasplantes)
448
300
235 240
250
200
150 137
156
TRASPLANTE RENAL
100
60 102
87
50 35 31 34
16 15 20 22 20 19 17 19 61
15
91 92 93 94 95 96 97 98 99 00 01 02 03 004 05 006 07 08 09 10
19 19 19 19 19 19 19 19 19 20 20 20 20 2 20 2 20 20 20 20
Figura 6. Trasplante renal en España de donante en asistolia (1995-2010) (Fuente: Organización Nacional de Trasplantes)
180
158
160
148
140
120
104
92 97
100
105
80
80 71
78
60
54
40 41 42 43 42
TRASPLANTE RENAL: MANEJO CLÍNICO
40
26
20
06
95 96 97 98 99 00 01 02 03 04 05 20 07 08 09 10
19 19 19 19 19 20 20 20 20 20 20 20 20 20 20
449
Figura 7. Lista de espera de trasplante renal en España (1991-2010) (Fuente: Organización Nacional de Trasplantes)
450
6000 5593
5151 5097
5000 4603 4467
4444
4552 4434
4291 4301
4035 3850 3922 3986 4014 3933 4026 4231 4152 4188
4000
3000
TRASPLANTE RENAL
2000
1000
91 92 93 94 95 96 97 98 99 00 01 02 03 04 05 06 07 08 09 10
19 19 19 19 19 19 19 19 19 20 20 20 20 20 20 20 20 20 20 20
TRASPLANTE RENAL: MANEJO CLÍNICO 451
Tabla 6. Continuación
Estudios específicos
Mamografía (> 40 años o > 35 si alto riesgo)
PSA y tacto rectal (> 50 años)
Estudio cardiovascular:
• Indicado: > 60 años, DM, cardiopatía isquémica, alteraciones ECG
o múltiples FRCV
• Pruebas: ecocardiograma, prueba de esfuerzo isotópica y Doppler carotídeo
Colonoscopia (> 50 años)
Evaluación psiquiátrica (alteraciones previas o retraso mental)
Evaluación de cualquier enfermedad previa
CMV: citomegalovirus; DM: diabetes mellitus; ECG: electrocardiograma; FRCV:
factores de riesgo cardiovascular; HSV: virus herpes simple; HTA: hipertensión arterial;
PTH: hormona paratiroidea; TAC: tomografía axial computarizada; VHC: virus de la
hepatitis C; VIH: virus de la inmunodeficiencia humana; VZV: virus varicela zóster.
AVC: accidente vascular cerebral; CMV: citomegalovirus; DM: diabetes mellitus; EBV
virus Epstein-Barr; HCLV: virus T-linfotrópico humano; HTA: hipertensión arterial; UCI:
unidad de cuidados intensivos.
456 TRASPLANTE RENAL
INTRODUCCIÓN
TRASPLANTE PANCREÁTICO
INTRODUCCIÓN
La individualización de la terapia inmunosupresora es un elemento esencial
para optimizar el tratamiento inmunosupresor en el enfermo renal trasplantado,
disminuir o minimizar el impacto de las lesiones inmunológicas y también para
intentar reducir el carácter iatrogénico de un tratamiento inmunosupresor.
En este proceso es necesario considerar todos los elementos que interactúan
en un trasplante renal, como son las características demográficas e inmunológicas
del receptor, la compatibilidad inmunológica entre el donante y el receptor y las
características nefrológicas del donante (calidad del injerto).
El definir correctamente la individualización del tratamiento inmunosupresor
permite mejorar los resultados a largo plazo del trasplante y reducir otras lesiones
de naturaleza inmunológica, así como minimizar el efecto tóxico del tratamiento
inmunosupresor a largo plazo.
La individualización del tratamiento inmunosupresor tiene dos fases. La pri-
mera, que podemos denominar terapia de inducción, entre uno y seis meses pos-
trasplante renal, y la segunda fase, que es la terapia de mantenimiento, a partir de
este momento y durante toda la evolución del injerto. Es muy importante señalar
que estas dos fases no están realmente definidas y que probablemente depen-
derá de cada enfermo y de cada trasplante el momento en el que se pasa de la
fase de inducción a la de mantenimiento. En la primera hay mucha prevalencia
de las lesiones inmunológicas, mientras que en la segunda es preciso preservar
el injerto de las lesiones tóxicas y minimizar lo máximo posible toda la iatrogenia
asociada al tratamiento inmunosupresor, en especial la patología cardiovascular y
la presencia de cánceres. Es muy importante que cuando planeemos el tratamiento
inmunosupresor se consideren estas dos fases y se defina desde el principio el
tratamiento de la fase inicial y la continuación de este tratamiento.
La Unidad de Trasplante Renal del Servei de Nefrologia i Trasplantament
Renal de l’Hospital Clínic distingue varios grupos específicos de enfermos,
que consideramos requieren un tratamiento inmunosupresor apropiado en
cada una de estas fases.
Fase de inducción
• Esteroides: metil-prednisolona intraoperatoria 500 mg, 125 mg el
primer día y a continuación 0,5 mg/kg/día, para intentar llegar al final
del primer mes con 15 mg/día, al final del segundo mes con 10 mg/
día y al final del tercer mes con 5 mg/día.
• Tacrolimus: 0,15 mg/kg/día, para alcanzar niveles entre 6 y 9 ng/ml
durante el primer mes (iniciar tacrolimus precirugía). Durante esta
fase de inducción (1-6 meses) se deberá reducir progresivamente la
dosis de tacrolimus para mantener niveles entre 3 y 5 ng/ml.
• Everolimus*: 1 mg/vía oral (v.o.)/12 horas. Iniciar previamente a la
cirugía o en las 24 horas de la cirugía, procurando alcanzar niveles
entre 3 y 5 ng/ml durante el primer mes. Durante esta fase de induc-
ción (1-6 meses) se deberán mantener niveles de everolimus entre
3 y 5 ng/ml. La suma de everolimus + tacrolimus se debe situar
alrededor de los 8-12 ng/ml.
*En los enfermos con alergia a los mTORi (everolimus o sirolimus), obesidad
manifiesta (índice de masa corporal [IMC] > 30), enfermedad pulmonar obstructiva
crónica (EPOC) grave y dislipemia intensa pretrasplante, se utilizará MMF/MPS en
el lugar de mTORi.
Fase de mantenimiento
Se valorará la supresión de los esteroides durante el primer año, si no
hay una contraindicación inmunológica. Tacrolimus/everolimus: se debe
mantener una doble terapia con tacrolimus (niveles entre 3 y 5 ng/ml) y
everolimus (entre 3 y 5 ng/ml), de tal forma que la suma de los niveles
de ambos fármacos sea alrededor de 8-10 ng/ml. En un futuro se puede
eliminar lentamente el tacrolimus y mantener al paciente con everolimus
en monoterapia (niveles entre 5 y 8 ng/ml), siempre y cuando la evolución
sea la correcta y no haya sospecha alguna de lesión inmunológica ni ningún
episodio de rechazo grave.
• Enfermos VHC positivos, enfermos diabéticos y especialmente enfermos
con riesgo de diabetes de nueva aparición después del trasplante (NODAT).
En lugar de tacrolimus, recomendamos ciclosporina en dosis de 8 mg/kg/
día, con niveles iniciales de 150-250 ng/ml y posteriormente de 100-150
ng/ml y de 50-100 ng/ml. El resto del protocolo es el mismo.
• Enfermos con enfermedades glomerulares y riesgo de recidiva postras-
plante renal. Valorar individualmente la situación pretrasplante y considerar
un tratamiento de inducción con rituximab (GN membranosa, HSF), globu-
lina antitimocítica (ATG) (nefropatía IgA) y una terapia libre de inhibidores
de la calcineurina (CNI) (inhibidores de la diana de la rapamicina en los ma-
míferos [mTORi] + mofetil micofenolato [MMF]/micofenolato sódico [MPS]
+ ATG) en los enfermos con SUHa. En todos estos casos se recomienda
mantener el tratamiento con esteroides a largo plazo y no retirarlos.
• Enfermos con infección por virus de la inmunodeficiencia humana. Se
recomienda tratamiento inmunosupresor con: esteroides + tacrolimus +
MMF/MPS. Dependiendo del riesgo inmunológico y de las características
del donante, se definirá la necesidad o no de una terapia de inducción.
460 TRASPLANTE RENAL
Fase de inducción
• Timoglobulina: 1,5 mg/kg/día (7 dosis).
• Esteroides: metil-prednisolona intraoperatoria 500 mg, 125 mg el
primer día y a continuación 0,5 mg/kg/día, para intentar llegar al final
del primer mes con 15 mg/día, al final del segundo mes con 10 mg/
día y al final del tercer mes con 5 mg/día.
• Tacrolimus: 0,2 mg/kg/día, con niveles entre 6 y 9 ng/ml durante el
primer mes. Posteriormente, reducción progresiva de la dosis para
alcanzar niveles entre 4 y 6 ng/ml.
• Everolimus*: 1 mg/v.o./12 horas, con niveles entre 3-5 ng/ml durante
el primer mes y a continuación procurar que la suma de los niveles de
everolimus + tacrolimus sea alrededor de 10-12 ng/ml.
*En los enfermos con alergia a los mTORi (everolimus o sirolimus), obesidad manifiesta
(IMC > 30), EPOC grave y dislipemia intensa pretrasplante, se utilizará MMF/MPS en
el lugar de mTORi.
Fase de mantenimiento
No se recomienda eliminar los esteroides por el riesgo de presentar un
rechazo agudo. Se debería mantener una triple terapia con tacrolimus (ni-
veles entre 4 y 6 ng/ml), everolimus (niveles entre 3 y 5 ng/ml) y esteroides
(5 mg/día).
Fase de inducción
• ATG Fresenius: 2,5 mg/kg/día (5 dosis).
• Tacrolimus: 0,1 mg/kg/día (niveles entre 4 y 8 ng/ml). Iniciar el tacro-
limus en el preoperatorio.
• Esteroides: metil-prednisolona intraoperatoria 500 mg, 125 mg el
primer día y a continuación 0,5 mg/kg/día, para intentar llegar al final
del primer mes con 15 mg/día, al final del segundo mes con 10 mg/
día y al final del tercer mes con 5 mg/día.
INMUNOSUPRESIÓN EN EL TRASPLANTE RENAL 461
*En los enfermos con alergia a los mTORi (everolimus o sirolimus), obesidad manifiesta
(IMC > 30), EPOC grave y dislipemia intensa pretrasplante, se utilizará MMF/MPS en
el lugar de mTORi.
Fase de mantenimiento
Se valorará la pauta del paciente estándar y, a medio plazo, la posibili-
dad de retirar los esteroides. Tacrolimus (3-5 ng/ml) y sirolimus (3-5 ng/ml).
Fase de inducción
• Tacrolimus: 0,15 mg/kg/día (niveles entre 6 y 9 ng/ml). Iniciar el
tacrolimus unos días antes del trasplante.
• Esteroides: metil-prednisolona intraoperatoria 500 mg, 125 mg el
primer día y a continuación 0,5 mg/kg/día, para intentar llegar al final
del primer mes con 15 mg/día, al final del segundo mes con 10 mg/
día y al final del tercer mes con 5 mg/día.
• Everolimus*: 1 mg/v.o./12 horas. Iniciar a las 24 horas de la cirugía,
procurando obtener niveles entre 3 y 5 ng/ml durante el primer mes.
Durante esta fase de inducción (1-6 meses) se deberán mantener ni-
veles de everolimus entre 3 y 5 ng/ml. Se ha de procurar que la suma
de everolimus + tacrolimus se mantenga alrededor de 8-12 ng/ml.
Fase de mantenimiento
La eliminación de los esteroides se hará con base en la evolución y el
riesgo inmunológico del paciente.
• Tacrolimus/everolimus: se debería mantener una doble terapia con
tacrolimus (niveles entre 3 y 5 ng/ml) y everolimus (entre 3 y 5 ng/
ml) y procurar que la suma de los dos sea alrededor de 8-10 ng/ml.
*En los enfermos con alergia a los mTORi (everolimus o sirolimus), obesidad manifiesta
(IMC > 30), EPOC grave y dislipemia intensa pretrasplante, se utilizará MMF/MPS en
el lugar de mTORi.
INMUNOSUPRESIÓN EN EL TRASPLANTE RENAL 463
TRASPLANTE PANCREÁTICO
• Timoglobulina: 1,25 mg/kg/día.
–– Trasplante simultáneo de riñón y páncreas (SPK): primera dosis
intraoperatoria y después los días 1, 2 y 3 postrasplante. Total:
4 dosis.
–– Trasplante de páncreas después de riñón (PAK): primera dosis
intraoperatoria y después los días 1, 2, 3, 4, 5 y 6 postrasplante.
Total: 7 dosis.
• Tacrolimus: 0,1 mg/kg/12 horas, v.o. o por sonda nasogástrica. Ad-
ministrar la primera dosis pretrasplante.
• MPS (Myfortic®): 1440 mg pretrasplante. Continuar con 720 mg
cada 12 horas.
• Esteroides: metil-prednisolona: 1 dosis intraoperatoria de 500 mg i.v.
–– Día 1 postrasplante: 125 mg i.v.
–– Día 2 postrasplante: 0,5 mg/kg/día. Reducir en 15 días a 20 mg/día.
TRASPLANTE DE RIÑÓN Y PÁNCREAS
TRASPLANTE RENAL
ÍNDICE
ALTA HOSPITALARIA
CONTROL AMBULATORIO
Laboratorio de hormonal
• Péptido C libre.
• Anti-GAD.
• Hormona paratiroidea.
Laboratorio de microbiología
• Seroaglutinaciones, serología luética y toxoplasma.
• Serologías (HBsAg, anti-HBs Ag, antivirus de la hepatitis C, virus de la
inmunodeficiencia humana, citomegalovirus, EBV, HSV).
Servicio de radiodiagnóstico
• Radiografía de tórax AP y perfil.
• Ecografía abdominal.
• Cistouretrografía (miccional y posmiccional) en caso de anuria pro-
longada o patología urinaria.
• Angiotomografía axial computarizada (para visualizar vasos ilíacos
y tronco celíaco). En insuficiencia renal crónica prediálisis, valorar
arteriografía con CO2.
Otras exploraciones
• PPD.
• Pruebas funcionales respiratorias.
• Fondo de ojo.
• Gammagrafía cardíaca con MIBI-dipiridamol.
• Ecocardiograma.
• Coronariografía (si procede).
• EMG y VCN.
• Examen ginecológico/urológico.
• Valoración por equipo de trasplante (endocrino, nefrología, anestesia,
cirugía y urología).
TRASPLANTE DE RIÑÓN Y PÁNCREAS 467
POSTRASPLANTE INMEDIATO
(UNIDAD DE CUIDADOS INTENSIVOS QUIRÚRGICA)
(DÍA 1 POSTRASPLANTE)
• Una vez finalizada la cirugía, y durante las primeras 24 horas postras-
plante, el paciente será ingresado en la unidad de cuidados intensi-
vos (UCI) y controlado directamente por los médicos de dicha unidad.
• Durante este período, el equipo médico de la UTR será quien indica-
rá las pautas del tratamiento inmunosupresor, así como las diversas
profilaxis que el paciente debe recibir.
• De forma conjunta, entre ambos equipos, se deberá supervisar la
evolución del paciente (función de los injertos, incidencias o com-
plicaciones), para poder adoptar en cada momento la conducta más
adecuada que se ha de seguir.
Días 3 a 5 postrasplante
Durante este período se deberá monitorizar al paciente mediante la rea-
lización de los siguientes controles:
• Toma de las constantes vitales cada 4 horas (tensión arterial, pulso,
temperatura).
• Peso diario en ayunas (a partir del inicio de la movilización).
• Perfil glucémico diario (antes del desayuno, la comida y la cena, y a
las 24 horas).
• Control del funcionamiento de la FAVI cada 24 horas.
• Cura de la herida cada 24 horas.
• Fisioterapia respiratoria.
• Inicio de la movilización.
• Si es portador de lesiones en los pies, valoración diaria y cura (si
procede).
• El catéter de aspiración nasogástrica podrá ser retirado habitual-
mente el día 3 postrasplante (tras detectar peristaltismo intestinal).
A partir de este momento el paciente podrá iniciar primero la in-
gesta de líquidos y, si esta es tolerada, posteriormente de sólidos
(dieta de protección gástrica hiposódica, sin azúcares), así como la
medicación por vía oral.
• El catéter peridural será retirado el día 3 postrasplante, pasando a
partir de este momento a la administración de analgesia vía subcu-
tánea o endovenosa. Debido a que habitualmente estos receptores
reciben tratamiento profiláctico con antiagregantes plaquetarios y
heparina de bajo peso molecular, la retirada del catéter nunca deberá
realizarse inmediatamente después de su administración.
470 TRASPLANTE RENAL
ALTA HOSPITALARIA
Antes de que el paciente sea dado de alta hospitalaria, deberán verifi-
carse los siguientes puntos:
• Retirar la vía central.
• Realización del informe médico y de enfermería.
• Indicación del tratamiento farmacológico. Se facilitará la prescripción
informatizada por parte del servicio de farmacia y se deberá vigilar la
comprensión por parte del paciente.
• Indicar las recomendaciones médicas e higiénico-dietéticas oportunas.
• Programar cita para control analítico y consulta ambulatoria.
• Haber completado los registros oportunos (UTR, Registre de Malalts
Renals de Catalunya, Registro Internacional de Trasplante de Pán-
creas, Organización Nacional de Trasplantes).
CONTROL AMBULATORIO
• Los controles se realizarán de forma semanal durante los primeros 2-3
meses tras el trasplante; posteriormente, de forma quincenal hasta los
seis meses, y luego de forma mensual hasta el año del trasplante. En
cada control se realizará hemograma, función renal y pancreática y ni-
veles de fármacos. La periodicidad de los controles, después del primer
año, se decidirá en función del estado del paciente y de los injertos.
• Remitir al hospital de día de diabetes dentro de los primeros tres
meses del trasplante, para Test de tolerancia oral a la glucosa (TTOG)
y valoración de las complicaciones relacionadas con la diabetes. Pos-
teriormente, cada dos años, y a partir de los cinco años del trasplante
cada cinco años.
• Recomendar cuidados higiénico-dietéticos como: mantener una bue-
na higiene personal, prohibir el tabaco, limitar el alcohol, evitar el
aumento de peso, realizar actividad física, evitar la exposición prolon-
gada al sol, usar calzado que evite rozaduras, etc.
• En mujeres en edad fértil, se recomendará adoptar las medidas ne-
cesarias para evitar un embarazo durante los primeros 1-2 años del
trasplante.
TRASPLANTE HEPÁTICO Y RENAL
TRASPLANTE RENAL
ÍNDICE
INDICACIONES
CONTRAINDICACIONES
CRITERIOS DE PRIORIZACIÓN
TRATAMIENTO INMUNOSUPRESOR
SEGUIMIENTO
COMPLICACIONES UROLÓGICAS
TELÉFONOS DE CONTACTO
ANEXO
INDICACIONES
Enfermedades metabólicas hepáticas que causan insuficiencia re-
nal: definida por filtrado glomerular (FG) < 40 ml/min medido por MRDR y/o
necesidad de diálisis. Si MRDR 30-40 ml/min, imprescindible confirmación
FG con medidas isotópicas (iodotalamato).
• Amiloidosis familiar (polineuropatía amiloidótica familiar):
–– Si función renal preservada, valorar trasplante ortotópico de hí-
gado (TOH) simple.
–– Si insuficiencia renal significativa, indicar trasplante doble hepá-
tico y renal (THR).
• Hiperoxaluria primaria tipo 1 (debe indicarse el THR antes de que
exista oxalosis sistémica):
–– Si función renal preservada, valorar TOH simple.
–– Si insuficiencia renal significativa, indicar THR.
Enfermedad poliquística hépato-renal: cuando exista insuficiencia
renal (FG < 40 ml/min y/o diálisis) con complicaciones derivadas de la poli-
quistosis hepática como:
• Hepatomegalia sintomática incapacitante.
• Hipertensión portal (ascitis, HDA por varices esofágicas).
• Insuficiencia hepática (Child B).
Enfermedad hepática que requiera trasplante hepático y que se asocie a
insuficiencia renal irreversible de causa orgánica: FG < 40 ml/min y/o diálisis.
Nefropatía establecida con insuficiencia renal terminal irreversible
(FG < 15 ml/min) en que se indica un trasplante renal y, de forma conco-
mitante, coexistan signos de hepatopatía avanzada:
• Pacientes positivos para el virus de la hepatitis C (VHC): se indicará THR
si existen signos clínicos, de imagen e histológicos de cirrosis hepática
(aun sin evidencia de descompensación ni hipertensión portal significa-
tiva) o si el paciente presenta indicaciones de TOH por descompensa-
ción de la cirrosis o por el desarrollo de hepatocarcinoma.
• Pacientes VHC negativos: igual que en los pacientes VHC positivos,
pero en caso de tener una cirrosis compensada se requiere una hi-
pertensión portal significativa (varices esofágicas grado II o gradiente
de presión portal > 12 mmHg) y/o insuficiencia hepatocelular.
Valoración urológica
• C.U.M.S. si nefropatía urológica y/o edad > 60 años.
• Angio-TAC (tomografía axial computarizada) aorto-ilíaca y esplénica.
TRASPLANTE HEPÁTICO Y RENAL 475
Valoración cardiopulmonar
• Radiografía de tórax.
• Electrocardiograma.
• Ecocardiograma.
• Prueba de esfuerzo o ecocardiografía con dobutamina si:
–– Historia de cardiopatía isquémica.
–– Edad > 60 años o < 60 años si factores de riesgo cardiovascular
(diabetes mellitus y/o hipertensión arterial [HTA] y/o tabaquismo).
• Cateterismo cardíaco si prueba de esfuerzo positiva y/o signos de
hipertensión pulmonar.
• Pruebas de función respiratoria y gasometría.
Valoración inmunológica
• Grupo sanguíneo.
• Tipaje HLA y determinación anti-HLA clase I y clase II.
• Determinación de anticuerpos linfocitotóxicos (trimestral; se solicitan
desde la unidad de trasplante renal [UTR]).
• Anti-HLA plaquetarios y antieritrocitarios.
Despistaje de neoplasia
• Anamnesis y exploración física.
• Revisión ginecológica en mujeres > 40 años.
• Determinación de PSA en varones > 40 años.
Visitas
• Servicio de urología: previa a la presentación en el comité de trasplante.
• Servicio de anestesia: previa a la presentación en el comité de trasplante.
• Servicio de cirugía hepática: si se acepta en el comité de trasplante.
CONTRAINDICACIONES
Edad
Pacientes > 68 años.
Neoplasias
• Neoplasias activas.
• Neoplasia en remisión completa diagnosticada < 5 años (considerar
reducir este tiempo si se trata de tumores localizados y con buen
pronóstico oncológico).
No son contraindicación: carcinoma basocelular de piel, carcinoma es-
camoso de piel y carcinoma in situ de cérvix.
476 TRASPLANTE RENAL
Infecciones
• Infección activa bacteriana/vírica: esperar a que se resuelva antes de
la inclusión en lista espera.
• Infección TBC: si el tratamiento es efectivo, inclusión en lista de espera.
• Infección por virus de la inmunodeficiencia humana: no contraindica-
ción si la carga viral es indetectable y CD4 > 200 células. Valorar por
servicio de infecciones (Dr. Miró) y servicio de hepatología (Dr. Rimola).
Cardiomiopatía
Se requiere un informe positivo por el servicio cardiología.
• Enfermedad isquémica coronaria no revascularizable.
• Mala función ventricular (FE < 40 %).
• Valvulopatía grave.
• Hipertensión pulmonar grave.
La oficina de trasplante hepático (Ana Durá. CCEE, 3.ª planta, ala Casanova.
Ext. 5487) programará visita del servicio de anestesia (Dra. Graciela Martínez)
⇓
Si informe de anestesia da visto bueno, se presentará el paciente para
aceptación de THR en el comité de trasplante hepático (jueves 15 h en sala
de endoscopia digestiva, G032)
⇓
Si hay visto bueno, se incluirá al paciente en lista de trasplante
hepático como THR
⇓
Se notifica a secretaria de la UTR
⇓
La oficina de trasplante hepático programará visita con cirugía de
trasplante hepático (Dr. Constantino Fondevila) y una reunión informativa
mensual con coordinación de trasplantes
CRITERIOS DE PRIORIZACIÓN
Hepatopatía terminal que requiere trasplante ortotópico de hígado
con nefropatía asociada por la que se indica trasplante doble
hepático y renal
Se priorizará a los pacientes según la puntuación MELD (Model for end-
stage liver Disease). La puntuación MELD tiene en cuenta los niveles de creati-
nina, bilirrubina e INR. Puede calcularse utilizando una fórmula que se encuen-
tra en la siguiente página web: http://www.mayoclinic.org/gi-rst/mayomodel6.
htmL. Si dos o más pacientes tienen el mismo MELD, se ordenarán de acuerdo
con la fecha de entrada en la lista, de más antiguo a más reciente. El MELD de
cada paciente se actualizará:
• Cada semana en pacientes ingresados.
• Cada mes en pacientes con MELD > 18.
• Cada dos meses en los pacientes restantes.
ESCLEROSIS GLOMERULAR
0 Ningún glomérulo esclerosado
1 < 20 % esclerosados
2 20-30 % esclerosados
3 > 30 % esclerosados
ATROFIA TUBULAR
0 Ausente
1 < 20 % túbulos afectados
2 20-50 % túbulos afectados
3 > 50 % túbulos afectados
FIBROSIS INTERSTICIAL
0 Ausente
1 < 20 % del tejido renal reemplazado por tejido conectivo
2 20-50 % del tejido renal reemplazado por tejido conectivo
3 > 50 % del tejido renal reemplazado por tejido conectivo
ESCLEROSIS ARTERIAL Y ARTERIOLAR
0 Ausente
1 Engrosamiento de la pared de menor grado que el diámetro de la luz
2 Grosor de la pared igual o levemente mayor que el diámetro de la luz
3 Grosor de la pared mayor que el diámetro de la luz con grave
estenosis u oclusión
Score final:
0-3 Trasplante simple (siempre que esclerosados < 20 % y los otros
valores igual o < 2)
> 3 Se excluye para trasplante
TRATAMIENTO INMUNOSUPRESOR
Protocolo 1: paciente con riesgo inmunológico bajo
Primer trasplante hepático y renal, y búsqueda de anticuerpos linfocitotóxi-
cos histórica y actual (últimos dos años) < 20 %.
Metilprednisolona:
• 1000 mg intraoperatorio (día 0).
• 200 mg (día 1), 160 mg (día 2), 120 mg (día 3), 80 mg (día 4),
40 mg (día 5).
• 20 mg a partir del día 6.
Tacrolimus:
• 0,05 mg/kg cada 12 horas inicio primeras 24-48 horas.
• Niveles primer mes 10-15 ng/ml.
• Niveles > segundo mes 8-12 ng/ml.
TRASPLANTE HEPÁTICO Y RENAL 481
• Everolimus (Certican®):
–– 3 mg cada 12 horas y monitorizar al cuarto día.
–– Inicio a partir del día 7 postrasplante.
–– Niveles óptimos 8-12 ng/ml.
• Rapamicina (Rapamune®):
–– 6 mg al día durante 3 días a partir del día 7 postrasplante y seguir
con 3 mg al día y ajustar según niveles.
–– Niveles óptimos primer mes entre 8-12 ng/ml.
SEGUIMIENTO
Seguimiento inicial en la unidad de cuidados intensivos del Institut
Clínic de Malalties Digestives i Metabòliques (ICMDIM)
• Será coordinado por los médicos responsables de la UCI del ICMDIM
(E073).
• El médico de la UTR valorará la evolución de la función renal diaria-
mente la primera semana y posteriormente según la situación clínica
del paciente.
• La retirada de la sonda vesical y de los drenajes será coordinada por
el urólogo responsable.
Seguimiento ambulatorio
Seguirá control en CCEE de UTR y de UTH de manera coordinada. Se
recomienda:
• Primer mes: visita semanal.
• Mes 2-3: visita cada 15 días.
• Mes 3: visita cada 21 días.
• Mes 4-12: visita mensual.
COMPLICACIONES UROLÓGICAS
El médico responsable del servicio de urología realizará controles diarios
en el postrasplante inmediato.
En caso de urgencia, se avisará al urólogo de guardia.
TELÉFONOS DE CONTACTO
• UCI Hepática (E073) 2204/2206
• Sala de Trasplante Hepático (G093) 2342/2343
• Sala UTR (médicos) 2046
• Secretaria Lista de Espera UTR (Srta. Olivella) 9863
• Oficina de Trasplante Hepático (Srta. Ana) 5487
• Secretaria Urología (Srta. Cristina) 5405
• Busca Médico UCI Hepática 380450
• Busca Médico UTR 380210
• Busca Médico UCI Nefrología 380179
• Busca Urología 380135
484 TRASPLANTE RENAL
ANEXO
Anexo 1. Probabilidad de morir en lista de espera a los tres meses
según la puntuación MELD a la entrada en lista
INTRODUCCIÓN
CONTRAINDICACIONES
TRATAMIENTO INMUNOSUPRESOR
PROFILAXIS INFECCIOSA
INTRODUCCIÓN
El tratamiento médico actual de la insuficiencia cardíaca es eficaz
para mejorar los síntomas y retrasar la progresión de la enfermedad. No
obstante, la mortalidad aún es muy elevada, al año de un 30 % en los
enfermos con clase funcional III y del 40-50 % en los que están en la
clase funcional IV.
El trasplante cardíaco representa una alternativa al tratamiento de la
insuficiencia cardíaca irreversible. Desde que en 1967 se hizo el prime-
ro, esta opción terapéutica ha ido en aumento. Actualmente, gracias a
las mejoras en la inmunosupresión, el mayor control de las enfermeda-
des infecciosas y la adecuada selección tanto de los donantes como de
los receptores, los resultados han mejorado notablemente, de tal forma
que la supervivencia es del 80 % al primer año, del 70 % a los cinco
años y del 50 % a los diez años (figura 1).
Probabilidad supervivencia
1 Años Supervivencia IC 95 %
30 días 0,88 0,87 0,89
1 0,78 0,77 0,79
5 0,67 0,65 0,68
0,75 10 0,54 0,52 0,55
15 0,40 0,38 0,42
21 0,27 0,25 0,30
0,50
0,25
0
0 5 10 15 20
Tiempo de supervivencia (años)
En riesgo 5776 3057 1662 607 94
380
349 353
360 336 341
340 318
310
320
287 292 290 294 287 292
300 278 282 274 274
280
260 243
240 241
220
200
93 94 95 96 97 98 99 00 01 02 03 04 05 06 07 08 09 10
19 19 19 19 19 19 19 20 20 20 20 20 20 20 20 20 20 20
Indicaciones
1. Insuficiencia cardíaca grave, refractaria al tratamiento tanto médico
como quirúrgico convencional.
2. Clase funcional (NYHA: New York Heart Association) IV.
3. En clase funcional III se valorarán aquellos pacientes con factores
asociados a mayor mortalidad a corto plazo.
• Ingresos repetidos en el hospital por progresión de los síntomas
en los últimos meses.
• Caquexia cardíaca progresiva.
• Deterioro inicial de la función renal o hepática.
• Factores de riesgo hemodinámicos asociados a mortalidad precoz
elevada.
a. Fracción de eyección < 25 %.
b. Índice cardíaco < 2,2 l/min/m2.
c. Arritmias ventriculares malignas.
d. Consumo de oxígeno máximo < 11 ml O2/kg/min en la PE.
4. Edad comprendida entre 14 y 65 años. Los casos con edades superiores a
los 65 años se valorarán de forma excepcional por el equipo de trasplante.
5. Estabilidad emocional y apoyo ambiental adecuado valorado por el
servicio de psiquiatría.
6. Insuficiencia renal crónica establecida.
• Insuficiencia renal crónica terminal en diálisis.
• Insuficiencia renal crónica establecida (Cr > 2,5 mg/dl y ClCr
< 40-50 ml/min).
7. Identidad de grupo sanguíneo.
8. Cross-match (CM) negativo pretrasplante (en pacientes con PRA del 0 %
actual e histórico, no retrasplante y sin transfusiones previas puede reali-
zarse el trasplante sin esperar el CM, dado el escaso margen de tiempo).
CONTRAINDICACIONES
Contraindicaciones absolutas
Hipertensión arterial pulmonar irreversible:
• El trasplante estará contraindicado en aquellos pacientes con hiper-
tensión pulmonar (HTP) grave que no mejoren después de un test
farmacológico vasodilatador.
• Presión arterial pulmonar sistólica > 50 mmHg.
• Resistencias vasculares pulmonares (RVP) > 3 unidades Wood.
• Gradiente transpulmonar (GTP) > 14 mmHg.
• GTP = presión arterial pulmonar media (PAPm) – presión capilar
pulmonar (PCP).
• Si existe hipertensión pulmonar, se valorará el grado de reversibili-
dad mediante un test farmacológico.
• Si no es reversible, se administrará tratamiento oral con bosentán
o con sildenafilo y se repetirá el test después de dos meses. Si
TRASPLANTE CARDÍACO Y RENAL 489
Contraindicaciones relativas
• Infección activa.
• Obesidad.
• Úlcera gastroduodenal activa.
• Infarto pulmonar reciente (< 2 meses).
• Trombosis venosa profunda: se realizará tratamiento anticoagulante
de 4 a 6 meses. Una vez transcurrido el tiempo indicado, no constitu-
ye una contraindicación absoluta.
• Enfermedad vascular periférica.
• La enfermedad vascular periférica asintomática con afecta-
ción grave de los grandes troncos vasculares es una con-
traindicación relativa para el trasplante. Podría revalorarse
si existen medidas paliativas como la angioplastia coronaria
transluminal percutánea (PTCA) o stent sobre las lesiones.
• Si la afectación es de pequeño vaso distal, entonces constituye
una contraindicación absoluta.
• La tomografía axial computarizada (TAC) de alta resolución orienta
sobre el grado de calcificación vascular.
Pruebas cardiológicas
Historia clínica y exploración física; electrocardiograma; radiografía
de tórax; ecocardiograma; cateterismo cardíaco derecho e izquierdo y
coronariografía; biopsia endomiocárdica (individualizar o en caso de car-
diomiopatía restrictiva); test farmacológico (si PAP sistólica > 50 mmHg,
RVP > 3 unidades Wood o GTP > 14 mmHg); prueba de esfuerzo con
consumo de oxígeno si es posible.
Pruebas pulmonares
Pruebas funcionales respiratorias; TAC torácica.
TRASPLANTE CARDÍACO Y RENAL 491
Pruebas vasculares
Doppler carotídeo; Doppler de la aorta abdominal e ilíacas; índice
brazo-pierna.
Estomatología
Exploración dental; ortopantotomografía.
Aparato digestivo
Ecografía abdominal; colonoscopia según clínica o edad > 50 años; TAC
tóraco-abdominal.
Locomotor
Radiografía de la columna dorsal y lumbar (perfil) y la pelvis; densito-
metría ósea (fémur); hormona paratiroidea y 25 OHD; calcemia, fosforemia,
fosfatasas alcalinas; calciuria de 24 horas.
Enfermedades infecciosas
1. Serologías para citomegalovirus (CMV), Epstein-Barr (EB), virus
herpes simple (HSV), virus varicela zóster (VVZ), virus de la hepa-
titis B (VHB), virus de la hepatitis C (VHC), virus de la inmunodefi-
ciencia humana (VIH), virus linfotrópico-T humano (HTLV-1), lúes,
y Legionella sp, Toxoplasma gondii. Si el enfermo tiene serologías
negativas por el VHB y el VVZ, se vacunará. Se tendrá a los pa-
cientes al día del calendario de vacunas y se administrarán las va-
cunas de la hepatitis B, pneumocócica (cada cinco años), toxoide
tetánico-difteria (cada diez años) y antigripal.
2. Efectuar PPD y radiografía de tórax en los siguientes casos:
• Si el PPD es positivo y la radiografía de tórax normal, iniciar iso-
niacida (Cemidón®) 300 mg/día por vía oral.
• Si la radiografía de tórax es patológica, hay que descartar una
tuberculosis activa, hacer tinción de Ziehl y cultivo en Lowenstein
de esputo, hemocultivo y PCR en sangre para micobacterias.
• Si son negativos, se ha de iniciar profilaxis antituberculosa. Si son
positivos, tratamiento triple (isoniacida + rifampicina + pirazinamida).
• Si el PPD es negativo, se ha de efectuar un Multitest®. Si el Multitest®
es positivo, el paciente no tiene una infección tuberculosa. Si es negativo,
tiene una anergia y en este caso se debe hacer profilaxis antituberculosa.
Analítica
Analítica completa, hemostasia, hormonas tiroideas, antígeno carcino-
embrionario (CEA); alfa-feto proteína; estudio nutricional.
Oftalmológicas
Fondo de ojo, si el paciente es diabético.
Ginecológicas
Mamografía; exploración ginecológica; citología.
492 TRASPLANTE RENAL
Urología
Exploración urológica (opcional, según PSA); PSA; resto de exploracio-
nes según el resultado.
Estudio inmunológico
Grupo sanguíneo, tiraje HLA, anticuerpos linfocitotóxicos (CDC, Lu-
minex, single antígeno sin son positivos). Si el PRA es positivo (> 10 %),
antes del trasplante, se ha de hacer prueba cruzada o cross-match pre-
trasplante cardíaco.
Estudio psicológico
Datos sociodemográficos; antecedentes familiares; antecedentes persona-
les; datos relacionados con la cardiopatía; evaluación psiquiátrica y de funciona-
miento psicosocial; informe final; estudio del ámbito social y familiar del paciente.
TRATAMIENTO INMUNOSUPRESOR
El tratamiento inmunosupresor respetará el esquema general del servicio
de cardiología basado en una terapia con inducción (basiliximab-FK-MMF-PDN).
Inmunosupresión postrasplante
• Metilprednisolona: 125 mg/i.v. cada 8 horas, 3 dosis, empezar a las
8 horas de llegar el paciente al box de intensivos. Posteriormente, 1
mg/kg peso/día i.v.
• Micofenolato-mofetil: 1000 mg/12 horas i.v. Seguir según niveles. La me-
dicación puede administrarse por vía i.v., pero se pasará a vía oral en cuanto
sea posible (la dosis no varía). Si existe contraindicación o aparecen efectos
secundarios al micofenolato, puede sustituirse por azatioprina 2 mg/kg/día
i.v. o vía oral (reducir si el recuento de leucocitos < 3000/mm3).
• Anticalcineurínicos (ciclosporina o tacrolimus): preferentemente se
pautará tacrolimus. No se iniciarán hasta que la situación hemodi-
TRASPLANTE CARDÍACO Y RENAL 493
PROFILAXIS INFECCIOSA
Inducción anestésica-Inicio de circulación extracorpórea
• Teicoplanina 400 mg i.v.
• Gentamicina 160 mg i.v. (si la creatinina basal es igual o superior a
1,3 mg/dl, administrar aztreonam 1 g i.v.).
Postrasplante
Profilaxis antibacteriana
• Teicoplanina 400 mg/24 horas i.v. (corregir si insuficiencia renal).
• Gentamicina 160 mg/24 horas (si creatinina mayor de 1,3 mg/dl,
sustituir gentamicina por aztreonam 1 g/8 horas i.v.) hasta retirar los
drenajes, mínimo 48 horas.
Profilaxis antifúngica
Itraconazol 200 mg/día durante los dos primeros meses. Inicialmente
administrarla por sonda nasogástrica. Seguir después por vía oral.
Profilaxis herpes simple
Aciclovir: 200 mg/8 horas vía oral, iniciado al séptimo día pos-
trasplante. Duración: 1 mes. Si necesita profilaxis contra el
CMV, retirar el aciclovir durante el tiempo de la profilaxis con
ganciclovir.
Profilaxis Pneumocystis jirovecci
Cotrimoxazol 800 mg (Septrin forte®) 1 comprimido en días alternos,
empezar 15 días postrasplante y mantenerlo durante 12 meses. Si
hay alergia a las sulfamidas, dar pentamidina 300 mg inhalada cada
15 días los primeros seis meses, y después mensualmente. Repetir
la profilaxis si durante el seguimiento se tiene que aumentar la inmu-
nosupresión por rechazo.
Profilaxis antituberculosa
Isoniacida (Cemidon® 150): 5 mg/kg/día. Empezará antes del
trasplante y se mantendrá durante un año en aquellos pacientes
que presenten un PPD+ antes del trasplante o con lesiones pul-
monares sugestivas de tuberculosis (TBC) antigua. Si no se hacía
previamente, iniciar cuando esté extubado.
Profilaxis antitoxoplasma
En aquellos pacientes que son seronegativos y que reciben un
corazón de un donante seropositivo por toxoplasma o del que
no tengamos serologías, se realizará profilaxis con pirimetamina
(Daraprim®) 25 mg/día por vía oral durante seis semanas. Se
añaden también ácido folínico 15 mg/día durante seis semanas.
Se hará PCR, serologías (IgG, IgM) y cultivos de sangre sema-
nales durante seis semanas y después mensualmente durante
12 meses.
494 TRASPLANTE RENAL
Profilaxis anticitomegalovirus
• Profilaxis:
a. D+/R- (si donante desconocido o ha recibido sangre se considerará
como D+): ganciclovir i.v. iniciado el séptimo día durante dos sema-
nas, posteriormente valganciclovir oral hasta completar 3-6 meses.
b. Tratamiento con anticuerpos antilinfocitarios: valganciclovir oral
durante 1-3 meses.
• Tratamiento anticipado: en el resto de los pacientes (D+/R+ o D-/R+),
si en el seguimiento se constata una antigenemia o PCR positiva se
iniciará tratamiento anticipado aunque esté asintomático.
PROCEDIMIENTO DE ACTUACIÓN EN
EL TRASPLANTE CARDIORRENAL
1. La aceptación del donante cardíaco y la selección del receptor potencial
para un doble trasplante cardiorrenal se realizará por el equipo de trasplan-
te cardíaco (servicio de cardiología/servicio de cirugía cardíaca) en función
de la urgencia clínica de la lista y el matching de superficie corporal.
2. Tras la valoración inicial positiva en el apartado anterior, el nefrólogo de la
unidad de trasplante renal (UTR) (Busca 380-210) realizará la valoración
renal del donante.
3. La llamada del receptor se hará por el equipo de guardia de trasplante
cardíaco de la forma que esté establecida.
4. La preparación del receptor se realizará en el servicio de cardiología en
colaboración con el médico de guardia de la UTR (especialmente se va-
lorará la necesidad de diálisis pretrasplante).
5. Valoración inmunológica. En pacientes con 0 % de PRA, primeros trasplan-
tes y sin transfusiones previas, puede no realizarse el cross-match pretras-
plante (el tiempo de isquemia fría habitualmente debe ser muy reducido).
En pacientes de riesgo inmunológico o según valoración por el inmunólogo,
deberá esperarse el resultado del cross-match antes de realizar el trasplan-
te (en este caso se prefiere utilizar donantes del propio hospital).
6. Comentar con el cardiólogo el tratamiento inmunosupresor y la profilaxis
antibiótica, ya que presenta algunas peculiaridades en relación con el
trasplante cardíaco aislado (especialmente antibióticos nefrotóxicos).
7. El control del período postrasplante se realizará en la unidad coronaria.
8. El nefrólogo de la UTR visitará diariamente al paciente.
9. Las exploraciones complementaria habituales son:
• Renograma isotópico (MAG3). Habitualmente se realiza en las pri-
meras 24 horas. Dado que el paciente está ingresado en la unidad
coronaria, se retrasará hasta ser posible realizar el traslado al servi-
cio de medicina nuclear.
• Eco-Doppler. Constituye la técnica de elección. En caso de anuria
deberá hacerse urgente (portátil) en las primeras horas postrasplan-
te. Con diuresis conservada y con descenso de la creatinina puede
diferirse la primera ecografía.
TRASPLANTE CARDÍACO Y RENAL 495
INTRODUCCIÓN
INMUNOSUPRESIÓN
TRATAMIENTO ANTIRRETROVIRAL
INTERACCIONES FARMACOLÓGICAS
CONCLUSIONES
BIBLIOGRAFÍA
TABLAS
INTRODUCCIÓN
La infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) ha sido
considerada tradicionalmente una contraindicación absoluta para el tras-
plante renal. Esto se debía a la elevada mortalidad inicial de estos pacientes
y a la creencia de que el tratamiento inmunosupresor del trasplante podía
tener un efecto negativo sobre el VIH y facilitar la aparición de infecciones
oportunistas. A partir de 1996 aparecen los nuevos y potentes fármacos
antirretrovirales administrados de forma combinada (TARGA o tratamiento
antirretroviral de gran actividad), que consiguen mantener la carga viral inde-
tectable de forma prolongada en el tiempo. El pronóstico de la infección me-
joró de forma drástica. Como consecuencia de ello, se produjo un descenso
muy importante en la morbimortalidad debida a infecciones y neoplasias, y
se consiguieron supervivencias muy prolongadas. La supervivencia de los
pacientes en diálisis infectados por VIH también mejoró notablemente y se
planteó la opción del trasplante renal. Las primeras experiencias positivas
en el trasplante hepático sirvieron de estímulo para el planteamiento del
trasplante renal. En 2001 se publican las primeras guías americanas de
selección de pacientes para trasplante de órgano sólido y en 2004 aparece
el primer documento de consenso Grupo de Estudio del sida (GESIDA)/ Gru-
po de Estudio de Infección en pacientes Trasplantados (GESITRA)-Sociedad
Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC)-
Secretaría del Plan Nacional sobre el Sida (SPNS) y Organización Nacional
de Trasplantes (ONT) sobre trasplante de órgano sólido en pacientes con
infección por VIH en España.
INMUNOSUPRESIÓN
Los diferentes fármacos inmunosupresores pueden tener efecto sobre
la infección por VIH.
1. Ciclosporina (CyA)/tacrolimus (FK):
No existen estudios que comparen el efecto de CyA o FK en la evolu-
ción del VIH. La CyA ha demostrado un efecto antirretroviral directo.
Sin embargo, dado el mayor riesgo de rechazo agudo, la tendencia
actual es utilizar tacrolimus de forma preferente por su mayor poten-
cia inmunosupresora.
TRASPLANTE RENAL EN PACIENTES VIH POSITIVOS 501
TRATAMIENTO ANTIRRETROVIRAL
1. La combinación de los diferentes antirretrovirales puede llegar a ser
muy compleja y depende de la historia personal de cada paciente y
de su perfil de resistencias. La pauta debe seguir las recomendacio-
nes del servicio de enfermedades infecciosas-sida.
502 TRASPLANTE RENAL
INTERACCIONES FARMACOLÓGICAS
• La interacción farmacológica entre algunos antirretrovirales y los inmuno-
supresores es un factor de enorme importancia por sus consecuencias
clínicas y que obliga a manejarlos de forma muy cuidadosa (tabla 5).
• Los IP actúan inhibiendo la actividad del citocromo P450, lo que re-
sulta en una elevación muy importante de los niveles plasmáticos de
CyA/FK/SRL. La administración conjunta de FK e IP condiciona que el
paciente deba tomar dosis extremadamente bajas (en algunos casos
la dosificación es de 0,5 o 1 mg cada 7-14 días).
• Los NNRTI inducen la actividad CYP3A4, reduciendo significativa-
mente los niveles de CyA/FK/SRL (aunque proporcionalmente de
forma menos potente que los IP).
• Los NRTI no interaccionan con CyA/FK/SRL. Son fármacos de uso
preferente.
• Los NtA: el tenofovir no presenta interacciones con CyA/FK/SRL,
pero es nefrotóxico y se aconseja evitar su empleo en asociación con
CyA/FK.
• Los inhibidores de la integrasa (raltegravir) y los inhibidores del co-
rreceptor CCR5 (maraviroc) no interaccionan con CyA/FK.
TRASPLANTE RENAL EN PACIENTES VIH POSITIVOS 503
CONSIDERACIONES ESPECIALES
DEL TRASPLANTE RENAL EN VIH
Consideraciones éticas
Inicialmente se plantearon limitaciones éticas sobre la utilización de
recursos escasos en pacientes con una expectativa de vida limitada. Actual-
mente estas consideraciones no deben tomarse en cuenta. El «Documento
de Consenso GESIDA/GESITRA/SEIMC/ONT» estima que, una vez cumplidos
los criterios de inclusión, los pacientes VIH positivos tienen que entrar en la
lista de espera en las mismas condiciones que los pacientes no VIH.
cano, estos pacientes sufrieron una mayor tasa de infecciones graves con
tendencia a una peor supervivencia. En el estudio español, los receptores
con coinfección VIH-VHC tuvieron una peor evolución del injerto renal.
En el Hospital Clínic el manejo clínico en pacientes VIH-VHC o VHB es
el siguiente:
• Estudio prediálisis: ecografía hepática, estudio hemodinámico he-
pático, biopsia hepática transyugular, fibrogastroscopia, marcado-
res de replicación del VHB (PCR-DNA, HBeAg, anti-HBe) y del VHC
(PCR-RNA, genotipo).
• Hepatopatía crónica grave o cirrosis hepática: trasplante combina-
do hepatorrenal.
• Infección por VHB: tratamiento antiviral indefinido con lamivudina,
tenofovir o entecavir. En caso de resistencia a lamivudina, utilizar
adefovir o tenofovir.
• Infección por VHC pretrasplante: valorar con el hepatólogo el tratamien-
to con interferón pegilado o interferón-ribavirina antes del trasplante.
• Infección VHC postrasplante: después del trasplante renal no se
recomienda el empleo de interferón por el riesgo de precipitar un
rechazo. Únicamente puede utilizarse en casos graves en los que el
beneficio esperado supere los riesgos (hepatitis fibrosante colestási-
ca o vasculitis grave).
• IP: la experiencia con telaprevir o boceprevir en pacientes en diálisis
o trasplante es muy limitada. Son fármacos muy prometedores en el
tratamiento de la infección por VHC (especialmente del genotipo 1).
Se emplean en combinación con interferón-ribavirina. Pueden existir
limitaciones, dado que hay un riesgo muy elevado de anemia en es-
tos pacientes. Boceprevir y telaprevir son sustratos e inhibidores del
CYPP450 3A4 y telaprevir es un sustrato de la p-glycoprotein. Los
niveles de boceprevir disminuyen con efavirenz; los efectos con otros
antirretrovirales son mínimos o no se conocen. No se recomienda la
asociación de telaprevir con efavirenz. Telaprevir puede aumentar los
niveles de CyA/FK, atorvastatina y amlodipino.
Enfermedad cardiovascular
Con el empleo prolongado de TARGA y el aumento de la supervivencia
de los pacientes infectados por VIH se ha producido un incremento en la
incidencia de enfermedades no relacionadas con el VIH como la diabetes
mellitus y la hipertensión arterial y un aumento de las enfermedades car-
diovasculares cuya causa es debida en parte a los fármacos antirretrovi-
rales. Además la enfermedad cardiovascular representa la primera causa
de muerte a largo plazo en el paciente trasplantado renal. Por todo ello, es
primordial el control enérgico de todos los factores de riesgo cardiovascular
en los pacientes trasplantados renales infectados por VIH.
Trasplante combinado
Existe poca experiencia con el doble trasplante riñón-páncreas en pa-
cientes infectados por VIH con diabetes mellitus tipo 1 en diálisis. Se da un
TRASPLANTE RENAL EN PACIENTES VIH POSITIVOS 505
CONCLUSIONES
Con base en la experiencia actual podemos concluir:
1. Los pacientes en diálisis VIH positivos tiene una menor supervivencia
que los pacientes en diálisis VIH negativos.
2. El trasplante renal en pacientes VIH con enfermedad renal crónica
adecuadamente seleccionados es un procedimiento seguro a corto
y medio plazo, con una tasa de supervivencia adecuada y similar a
la de otros grupos de riesgo.
3. El trasplante renal no condiciona un impacto negativo en la evolución
de la infección por VIH.
4. La infección por VIH en los pacientes en diálisis no debe ser una
contraindicación a priori para su inclusión en lista de espera de tras-
plante renal. Se recomienda que todos los pacientes VIH positivos
con enfermedad renal crónica sean evaluados de forma rápida en
una unidad de trasplante renal con experiencia para decidir si se
pueden incluir en lista de espera.
5. Es muy importante el manejo adecuado del tratamiento inmuno-
supresor, así como del antirretroviral, por la potencial interacción
farmacológica entre ellos.
6. El manejo clínico de estos pacientes debe realizarse con la colabo-
ración multidisciplinar entre nefrólogos, especialistas en enfermeda-
des infecciosas y farmacólogos.
BIBLIOGRAFÍA
1. Trullas JC, Cofan F, Tuset M, Ricart MJ, Brunet M, Cervera C, et al.
Renal transplantation in HIV-infected patients: 2010 update. Kidney Int
2011;79:825-42.
506 TRASPLANTE RENAL
TABLAS
Tabla 1. Causas de afectación renal asociada a la infección
por virus de la inmunodeficiencia humana
Insuficiencia renal aguda
• Prerrenal
• Sepsis
• Nefropatía tubulointersticial aguda
• Farmacológica
––Pentamidina, foscarnet
––Antirretrovirales: cidofovir, adefovir, ritonavir, tenofovir
––Antiinfecciosos: aminoglucósidos, anfotericina B, pentamidina,
aciclovir, sulfadiazina
Alteraciones hidroelectrolíticas
• Acidosis metabólica (ATR distal)
• Hiponatremia
• Hiperpotasemia (insuficiencia suprarrenal o altas dosis trimetoprima)
Insuficiencia renal crónica
• Hialinosis segmentaria focal asociada a VIH (clásica HIVAN)
• Otras enfermedades glomerulares
––Glomerulonefritis posinfecciosa
––Nefropatía membranosa
––Glomerulonefritis membrano proliferativa (VHC)
––Nefropatía IgA
––Lupus-like: IgG, IgA, IgM, C3, C1q
• Nefroangiosclerosis asociada a HTA
• Nefropatía diabética
Púrpura trombótica trombocitopénica
Enfermedad de Goodpasture
ATR: acidosis tubular renal; HIVAN: nefropatía asociada al VIH; HTA: hipertensión
arterial; VHC: virus de la hepatitis C; VIH: virus de la inmunodeficiencia humana.
Hemodiálisis/diálisis
Antirretrovirales Insuficiencia renal peritoneal
(HD/CAPD)
< 60 kg
HD: 15 mg c/24 h; los
Cl ≥ 50: 30 mg c/12 h
días de HD administrar
Cl 26-49: 15 mg c/12 h
post-HD
Cl ≤ 25: 15 mg c/24 h
Cl ≥ 50: 150 mg c/12h o 300
mg c/24 h
Cl 30-49: 150 mg c/24 h
(primera dosis de 150 mg)
Cl 15-29: 100 mg c/24 h
(primera dosis 150 mg)
HD: 25 mg c/24 h
Cl 5-14: 50 mg c/24 h (primera
(primera dosis 50 mg)
3TC (lamivudina) dosis 150 mg)
Los días de la HD,
Cl < 5: 25 mg c/24 h (primera
administrar post-HD
dosis 50 mg)
No administrar Combivir®
y Trizivir® si Cl < 50 ml/min
(administrar los componentes
por separado, ajustando dosis
adecuadamente)
Cl ≥ 50: no requiere ajuste
HD: habitualmente 300
de dosis
mg una vez por semana,
Cl 30-49: 300 mg c/48 h
después de una de las
TDF (tenofovir) Cl 10-29: 300 mg c/72 a 96 h
sesiones (asumiendo
No hay recomendaciones
3 sesiones de diálisis
disponibles para pacientes
semanales de 4 h)
con Cl < 10 sin HD
Hemodiálisis/diálisis
Antirretrovirales Insuficiencia renal peritoneal
(HD/CAPD)
HD: se recomienda
su uso potenciado
(ATV/r 300/100) para
compensar el descenso
de concentración de ATV
ATV (atazanavir) No requiere ajuste de dosis (reducción del
28 % en el AUC de ATV
los días sin HD y del 42
% los días de HD; la
eliminación a través de la
HD es de solo el
2 %). Monitorizar niveles
plasmáticos cuando sea
posible. (Según la ficha
técnica del producto, no
se recomienda el uso de
ATV/r en HD por falta de
datos)
510 TRASPLANTE RENAL
Hemodiálisis/diálisis
Antirretrovirales Insuficiencia renal peritoneal
(HD/CAPD)
HD/CAPD: debido a la
elevada unión a proteínas
IR leve, moderada o grave: no plasmáticas, no es de
DRV (darunavir)
requiere ajuste de dosis esperar que se elimine
en las sesiones de HD/
CAPD
HD/CAPD: debido a su
elevada unión a proteínas
FPV plasmáticas, no es de
No requiere ajuste de dosis
(fosamprenavir) esperar que se elimine
en las sesiones de HD/
CAPD
HD: el AUC de LPV/r
en 13 pacientes en HD
fue equivalente al de
pacientes con función
renal normal. No ajuste
de dosis
LPV/r (lopinavir/r) No requiere ajuste de dosis
CAPD: no hay datos.
Debido a la elevada unión
a proteínas plasmáticas
de lopinavir y ritonavir,
no es de esperar que se
elimine en las sesiones
de CAPD
HD/CAPD: debido a la
elevada unión a proteínas
No requiere ajuste de dosis plasmáticas de ritonavir,
RTV (ritonavir)
no es de esperar que se
elimine en las sesiones
de HD/CAPD
HD/CAPD: debido a la
elevada unión a proteínas
plasmáticas de SQV, no
es de esperar que se
No requiere ajuste de dosis
SQV (saquinavir) elimine en las sesiones
de HD/CAPD. Datos
de un paciente indican
escasa eliminación a
través de HD
HD/CAPD: debido a la
elevada unión a proteínas
plasmáticas de TPV/RTV,
TPV (tipranavir) No requiere ajuste de dosis
no es de esperar que se
eliminen en las sesiones
de HD/CAPD
TRASPLANTE RENAL EN PACIENTES VIH POSITIVOS 511
Hemodiálisis/diálisis
Antirretrovirales Insuficiencia renal peritoneal
(HD/CAPD)
Inhibidores de la fusión
Inhibidores de la integrasa
HD: no es probable
que RAL se elimine
significativamente a
través de la HD. Datos de
RAL (raltegravir) No requiere ajuste de dosis dos pacientes con ERCA
mostraron la ausencia
de eliminación de RAL
durante una sesión de
HD de 4 horas
CAPD: diálisis peritoneal continua ambulatoria; ERCA: enfermedad renal crónica avanzada;
HD: hemodiálisis; IR: insuficiencia renal; NNRTI: inhibidores de la transcriptasa inversa
no análogos de nucleósidos; NRTI: inhibidores de la transcriptasa inversa análogos de
nucleósidos; NtA: inhibidores de la transcriptasa inversa análogos de nucleótidos.
512 TRASPLANTE RENAL
VALORACIÓN UROLÓGICA
VALORACIÓN VASCULAR
VALORACIÓN CARDIOLÓGICA
VALORACIÓN HEPÁTICA
DESCARTAR NEOPLASIAS
BIBLIOGRAFÍA
VALORACIÓN UROLÓGICA
Ecografía abdominal
a. Tamaño de los riñones nativos. Es importante en pacientes con
poliquistosis renal (PQR) para valorar problemas de espacio o la
existencia de quistes complicados que precisen nefrectomía pre-
trasplante.
b. Descartar enfermedad renal quística adquirida (ERQA) por el ries-
go de quistes complicados y malignización (prevalencia del 3,4 %
de carcinoma renal en la ERQA).
Indicaciones:
1. Todos los pacientes para su inclusión en lista de espera (excepto
si tienen tomografía axial computarizada [TAC] o resonancia mag-
nética nuclear [RMN] abdominal).
2. Anual si existe una hepatopatía evolucionada (virus de la hepatitis
C [VHC]+, virus de la hepatitis B [VHB]+, otras causas de hepato-
patía) y para descartar hepatocarcinoma (HCC).
3. Cada dos años en todos los demás pacientes (aconsejable).
Si existe una PQR con gran tamaño renal, será el urólogo quien decidirá la in-
dicación de TAC abdominal para valorar la necesidad de nefrectomía pretrasplante.
C.U.M.S.
a. Capacidad vesical que, en algunos pacientes, puede ser muy peque-
ña, incrementando el riesgo de complicaciones posoperatorias (re-
tención aguda de orina (RAO), fístula urinaria, infecciones urinarias).
b. Residuo posmiccional, frecuente en pacientes con patología
prostática o estenosis de uretra (mayor riesgo de RAO y de infec-
ciones urinarias).
c. Reflujo vesicoureteral (mayor riesgo de infecciones urinarias).
Indicaciones:
1. Pacientes con insuficiencia renal por nefropatía de causa urológica.
2. Anuria de más de cinco años de evolución.
3. Paciente de cualquier edad con sintomatología miccional.
PRUEBAS DE IMAGEN EN EL TRASPLANTE RENAL (ESTUDIO PREVIO) 515
VALORACIÓN VASCULAR
Angio-TAC aorto-ilíaca y esplénica
a. Si hay alergia al yodo: angio-TAC «sin» contraste.
En caso de paciente con patología vascular avanzada o retrasplante,
se ha de solicitar DIVAS con CO2 (si no es posible, valorar angio-TAC
con contraste y con tratamiento previo de desensibilización).
b. Si hay insuficiencia renal en situación de prediálisis: angio-TAC
«sin» contraste.
En caso de paciente con patología vascular avanzada o retras-
plante, solicitar DIVAS con CO2.
c. Si hay filtrado glomerular estimado < 30 ml/min, la angio-RMN
está «contraindicada» (toxicidad por gadolinio).
Indicaciones:
1. Edad > 40 años.
2. Retrasplante.
3. Diabetes mellitus.
4. Enfermedad cardiovascular asociada (accidente cerebral vascular, in-
suficiencia cardíca, vasculopatía) y/o dos factores de riesgo cardiovas-
cular (hipertensión arterial [HTA], dislipemia, tabaquismo, obesidad).
5. Además:
• A la entrada en lista de espera.
• Cada dos años si hay patología vascular en la exploración basal.
• Cada cinco años si no hay patología vascular en la explora-
ción basal.
VALORACIÓN CARDIOLÓGICA
La enfermedad cardiovascular es la principal causa de muerte en la eta-
pa posterior al trasplante renal, por lo que es muy importante diagnosticar y
corregir aquellas patologías subsidiarias de tratamiento antes del trasplante.
Radiografía de tórax
En pacientes de riesgo bajo es suficiente la realización de una radiografía
de tórax junto con un electrocardiograma (ECG) y una buena exploración física.
Indicaciones:
Todos los pacientes:
1. A la entrada en la lista de espera.
2. Aconsejable repetirla cada dos años.
Ecocardiografía
Es necesaria para determinar la función ventricular y descartar patología
estructural.
Indicaciones:
Todos los pacientes, a excepción de los jóvenes (edad < 40 años) sin
HTA y con auscultación cardíaca y ECG estrictamente normales.
516 TRASPLANTE RENAL
VALORACIÓN HEPÁTICA
Es imprescindible realizar un estudio básico que descarte una hepato-
patía, por las razones siguientes:
a. La elevada frecuencia de infección por el VHC en la población con
insuficiencia renal avanzada (el 15 % de los pacientes en lista de
espera para trasplante renal en el Hospital Clínic son anti-VHC+).
b. El pronóstico evolutivo de la hepatopatía después del trasplante de-
pende de la situación antes de este (la supervivencia a los diez años
de pacientes con trasplante renal y cirrosis hepática en el momento
del trasplante es del 26 %, mientras que la supervivencia es del 65
% si hay VHC+ pero sin cirrosis hepática y del 80 % si no hay ni
cirrosis hepática ni VHC+).
Ecografía abdominal
Indicaciones:
1. En todos los pacientes, junto con la valoración de sus riñones
nativos.
2. Especialmente en pacientes con antecedentes de hábito enólico,
VHC+ y/o VHB+.
3. Frecuencia anual si hay hepatopatía subyacente, para descartar
signos de hepatopatía avanzada (hígado nodular, esplenomegalia)
o carcinoma hepatocelular (HCC).
En caso de hallar datos ecográficos de hepatopatía, deberá completarse
el estudio con biopsia hepática transyugular y estudio hemodinámico, excep-
PRUEBAS DE IMAGEN EN EL TRASPLANTE RENAL (ESTUDIO PREVIO) 517
DESCARTAR NEOPLASIAS
Mamografía anual
En mujeres > 40 años o < 40 años con antecedentes familiares de
primer grado de neoplasia de mama.
Ecografía abdominal
Anual si existe hepatopatía y cada dos años en el resto de los pacientes
(semestral si hay ERQA).
Fibrocolonoscopia basal
1. Si hay historia personal de poliposis colónica o cáncer colorrectal
(CCR).
2. En pacientes > 50 años, si hay antecedente de poliposis o CCR
familiar (de primer grado).
3. En ambos casos valorar seguimiento por Clínica d´Alt Risc de Cáncer
Colo-Rectal.
Tabla 1. Resumen
Exploración Valoración en lista de espera
Basal
Radiografía de tórax
Cada 2 años
Basal
Ecografía de abdomen (si no hay TAC/
Anual (hepatopatía)
RMN)
Cada 2 años (resto de pacientes)
Basal (si edad > 40 años, retrasplante,
DM, enfermedad cardiovascular o dos
FRCV)
Angio-TAC Cada 2 años (si hay patología vascular
basal)
Cada 5 años (si no hay patología
vascular previa)
Basal (si hay uropatía, anuria > 5 años
C.U.M.S.
y/o síntomas miccionales)
BIBLIOGRAFÍA
1. Bunnapradist S, Danovitch GM. Evaluation of adult kidney transplant
candidates. Am J Kidney Dis 20;0750(5):890-8.
2. Scandling JD. Kidney transplant candidate evaluation. Semin Dial
2005;18(6):487-94.
3. Steinman TI, Becker BN, Frost AE, Olthoff KM, Smart FW, Suki WN,
et al. Guidelines for the referral and managent of patients eligible for
solid organ transplantation. Transplantation 2001;71(9):1189-204.
4. Mathurin P, Mouquet C, Poynard T, Sylla C, Benalia H, Fretz C, et al.
Impact of hepatitis B and C virus on kidney transplantation outcome.
Hepatology 1999;29(1):257-63.
PRUEBAS DE IMAGEN EN
EL TRASPLANTE RENAL
(MONITORIZACIÓN)
TRASPLANTE RENAL
ÍNDICE
OBSTRUCCIÓN URINARIA
BIOPSIA RENAL
NEFROSTOMÍA
ECOGRAFÍA CAROTÍDEA
DENSITOMETRÍA ÓSEA
Ecografía
• Durante el día 2-3 post-TR se realizará una primera ecografía abdo-
minal completa y un estudio Dúplex-Doppler de los vasos principales
(arteria y vena renal) y de los vasos intrarrenales.
• Proporciona información anatómica del injerto renal (tamaño, ecoes-
tructura, vía urinaria, colecciones perirrenales) y de la vascularización
intra y extrarrenal.
• Actualmente disponemos de la ecografía con contraste, que proporciona
información funcional del injerto de forma similar al renograma; además,
permite el diagnóstico de la necrosis cortical y de los infartos renales.
• Si no existen hallazgos patológicos en la primera ecografía y la evo-
lución clínico-funcional es correcta, no es imprescindible realizar una
nueva ecografía.
• En caso de NTA post-TR, se repetirá juntamente con el renograma
isotópico. En este último caso solo se realizará una ecografía renal
Doppler.
• Después del alta hospitalaria y en ausencia de disfunción renal, se
aconseja realizar una ecografía renal anual.
Tercera fase
El abordaje diagnóstico posterior se realizará en función de la causa de
la insuficiencia renal.
OBSTRUCCIÓN URINARIA
La dilatación de la vía urinaria detectada por ecografía en el injerto renal
se manifiesta en la ecografía por una dilatación del sistema pielocalicilar.
Inicialmente hay que descartar:
522 TRASPLANTE RENAL
BIOPSIA RENAL
• La biopsia renal se realiza bajo control ecográfico y debe ser hecha
por personal experto en radiología intervencionista y en la técnica
Doppler.
• Está indicada en:
1. Sospecha clínica de un rechazo agudo.
2. Ante un deterioro no explicado de la función renal o proteinuria
progresiva.
3. NTA prolongada.
4. Biopsia de protocolo: protocolo aprobado por el Hospital Clínic.
A todos los pacientes trasplantados renales se les realizará una
biopsia renal a los 3 y 12 meses.
• El mismo día de la biopsia hay que realizar un estudio ecográfico
basal con el fin de descartar la causa obstructiva y especialmente
la causa vascular (estenosis de la arteria renal). En estos casos se
anula la biopsia renal.
• El eco-Doppler orienta sobre el lugar más adecuado para realizar la
biopsia renal; en especial, hay que descartar la existencia de arterias
polares anómalas o asas intestinales interpuestas.
PRUEBAS DE IMAGEN ENEL TRASPLANTE RENAL (MONITORIZACIÓN) 523
NEFROSTOMÍA
• Es el tratamiento de elección en la obstrucción urinaria aguda con
oligoanuria e insuficiencia renal.
• Constituye una urgencia médica.
• La colocación de una nefrostomía debe ser ecodirigida y realizada
por personal experto en radiología intervencionista.
• Verificar si se dispone de la hemostasia y del consentimiento
informado.
• En caso de no poder colocar la nefrostomía, se intentarán otras
alternativas (cateterismo ureteral o nefrostomía quirúrgica).
ECOGRAFÍA CAROTÍDEA
• Técnica: el diagnóstico de la arteriosclerosis subclínica consiste en
la realización de una ecografía carotídea con determinación del gro-
sor del complejo íntima-media, número y ecoestructura de placas de
ateroma, calibre del vaso y grado de estenosis.
• Fundamento: está demostrado que las alteraciones detectadas en
la ecografía carotídea tienen un elevado valor predictivo de presen-
tar complicaciones cardiovasculares (coronarias y cerebrales). Es
un marcador de enfermedad cardiovascular e identifica pacientes
de alto riesgo que deberán recibir enérgicas medidas de prevención
cardiovascular.
• Periodicidad: un estudio basal en el período postrasplante ini-
cial, para conocer el estado cardiovascular. Si es normal, cada
dos años. Si es patológica, cada año. En los pacientes con eco-
grafía carotídea patológica habrá que extremar las medidas
524 TRASPLANTE RENAL
DENSITOMETRÍA ÓSEA
• Técnica: densitometría ósea en columna lumbar y cuello femoral.
• Fundamento: en los pacientes trasplantados renales, el riesgo de
fractura es cinco veces más frecuente que en la población general y
especialmente en aquellos que tienen factores de riesgo. Además, el
tratamiento con esteroides provoca una pérdida de masa ósea en los
6 meses post-TR que se suele recuperar parcialmente al año.
• Periodicidad: se establecen tres grupos:
1. En pacientes con factores de riesgo de osteoporosis (tratamiento
previo con esteroides, mayores de 60 años, mujeres posmeno-
páusicas, antecedentes de fracturas), habrá que realizar densi-
tometría ósea en el post-TR inicial. Luego se recomienda a los 6
meses, a los 12 meses y después anualmente.
2. En pacientes que reciben tratamiento con fármacos que actúan
sobre el remodelado óseo (cinacalcet, calcitriol, bifosfonatos, cal-
citonina): basal y anualmente.
3. En ausencia de factores de riesgo: como en la población general.
PRUEBAS DE IMAGEN EN EL
TRASPLANTE RENAL DE DONANTE VIVO
TRASPLANTE RENAL
ÍNDICE
INTRODUCCIÓN
ANEXOS
INTRODUCCIÓN
El trasplante renal de donante vivo se considera la mejor opción en
cuanto a términos de supervivencia del paciente y del injerto en relación
con otras terapias sustitutivas renales como son la donación de cadáver o
la diálisis. Requiere un estudio exhaustivo tanto en el donante como en el
receptor, a fin de evitar problemas futuros en el primero y asegurar un buen
funcionamiento en el segundo, así como para garantizar un planteamiento
quirúrgico adecuado con el objetivo de evitar complicaciones.
Para la valoración radiológica del potencial donante renal de vivo, se requie-
ren diferentes pruebas de imagen. En un primer tiempo, y dentro de un protocolo
básico de valoración, con pruebas de imagen incruentas, para el screening de
procesos que pudieran contraindicar la donación, tanto a nivel médico como
quirúrgico, así como pruebas de imagen orientadas al enfoque anestésico de la
nefrectomía. En un segundo tiempo, técnicas más sofisticadas para el estudio del
árbol vascular, para precisar los hallazgos encontrados en las pruebas iniciales,
así como pruebas específicas individualizadas para cada caso de estudio.
Se considera que las pruebas realizadas a tal fin con una antigüedad
mayor de uno o dos años, según el tipo de pruebas, deben ser repetidas y
actualizadas.
1. Pruebas que hay que repetir si hace un año o más que se realizaron
en el protocolo de estudio de lista de espera para recibir un injerto
de donante cadáver:
• Radiografía de tórax póstero-anterior y lateral: en todos los casos,
con vistas al screening de patología pulmonar y al preoperatorio
para el trasplante.
• Radiografía de abdomen: en todos los casos.
• Ecografía abdominal: con la información obtenida con la TCMD no
es necesario repetirla.
• Ecocardiograma transtorácico bimodal, prueba de esfuerzo con
gammagrafía de perfusión miocárdica en esfuerzo y reposo, eco-
Doppler carotídeo, eco-Doppler de las extremidades inferiores.
Las mismas indicaciones que para el trasplante renal de donante
cadáver. Se volverán a realizar dependiendo de los factores de
riesgo cardiovascular anteriormente mencionados (apartado I) o
de la existencia de enfermedad cardiovascular conocida.
1. Si no tiene factores de riesgo cardiovascular o enfermedad cardiovas-
cular, no hace falta repetirlo (si tiene uno realizado anteriormente).
2. Si tiene factores de riesgo cardiovascular o enfermedad car-
diovascular, se repetirá el estudio si no se dispone de uno
actualizado en los últimos 6-12 meses.
• Espirometría pulmonar forzada con volúmenes pulmonares: para valo-
ración del riesgo quirúrgico de cara al manejo anestésico, filiar posibles
patologías obstructivas/restrictivas pulmonares y establecer su grado.
Repetirla si mantiene hábito tabáquico o enfermedad pulmonar grave.
2. Pruebas que hay que repetir si hace más de dos años que se rea-
lizaron en el protocolo de estudio de lista de espera para recibir un
injerto de donante cadáver:
• Ecografía abdominal: con la información obtenida con la TCMD no
es necesario repetirla.
• Cistografía urinaria miccional seriada. Se realizará con test funcional
para valorar la capacidad de la vejiga urinaria, la disfunción vesical y
el reflujo vésico-ureteral. Conductografía para la derivación ileal.
• TCMD abdominal con reconstrucciones tridimensionales de los
vasos renales (arteriales y venosos). Siempre que el paciente se
encuentre en diálisis se debe realizar si la prueba anterior tuviera
más de un año de antigüedad, con el fin de valorar la progresión
de calcificaciones en el eje vascular aorto-ilíaco y esplénico.
–– Si se prevé necesitad de realización de by-pass aorto-bifemoral
previo al implante del injerto renal debido a la vasculopatía grave,
se realizará ampliación de la TCMD a los miembros inferiores.
• Fibrocolonoscopia en pacientes con antecedentes familiares de
neoplasia, personales de poliposis colónica y/o CEA alterados,
alteración del ritmo deposicional y sangre oculta en heces.
PRUEBAS DE IMAGEN EN EL TRASPLANTE RENAL DE DONANTE VIVO 531
ANEXOS
Anexo 1. Análisis detallado de las diferentes pruebas radiológicas
en el estudio básico para la donación
Radiografía de tórax
• Descartar problemas pulmonares y que pudieran comprometer la in-
tubación, la inducción anestésica o la extubación posterior.
• Descartar posibles patologías neumológicas (sobre todo si el paciente
es fumador).
532 TRASPLANTE RENAL
Donantes Receptores
CUMS: cistouretrografía miccional seriada; ECO: ecografía; PSA: antígeno prostático específico.
2. Protocolo definitivo de estudio radiológico de trasplante renal de donante vivo
Donantes Receptores
FRCV: factores de riesgo cardiovascular; Rx: radiografía; TAC: tomografía axial computarizada; TCMD: tomografía computarizada multidetector; UIV: urografía intravenosa; URO
RMN: uro-resonancia magnética nuclear.
535
PRUEBAS DE IMAGEN POSTRASPLANTE
DE PÁNCREAS
TRASPLANTE RENAL
ÍNDICE
ECO-DOPPLER COLOR
ANGIO-TAC
ARTERIOGRAFÍA
BIOPSIA DE PÁNCREAS
ECO-DOPPLER COLOR
Es la técnica de imagen de elección inicial para el control y seguimiento
del trasplante de páncreas. El estudio con eco-Doppler color (EDC) permite
valorar el tamaño y ecoestructura del injerto, la presencia de colecciones
líquidas (estudio en modo B) y la perfusión del parénquima (índice de resis-
tencia), así como la permeabilidad de las anastomosis vasculares (estudio
Doppler). Puede también realizarse una ampliación del estudio con el poten-
ciador de señal ecográfico, si a criterio del ecografista que realiza el estudio
se considera oportuno.
Se aconseja realizar:
• Estudio basal, entre las 24-48 horas postrasplante.
• Estudio de seguimiento, cada 3-4 días hasta el alta del paciente.
• En aquellos casos en que exista fiebre, dolor abdominal o bien
disfunción del injerto pancreático.
ANGIO-TAC
Su realización estará indicada ante la sospecha de una patología vas-
cular o sangrado.
Se aconseja realizar ante las siguientes situaciones:
• Si en el/los primer/os estudio/s de EDC postrasplante, debido a
la distensión intestinal, no se consigue un estudio adecuado que
permita confirmar la permeabilidad vascular del injerto (arteria/
vena esplénica y mesentérica) y existe una disfunción de este.
• En casos de hemorragia importante procedente del injerto, de for-
ma previa o no a la cirugía, para establecer su origen.
ARTERIOGRAFÍA
Se indicará para la confirmación diagnóstica y/o tratamiento (trombec-
tomía) de una trombosis parcial arterial y/o venosa del injerto.
PRUEBAS DE IMAGEN POSTRASPLANTE DE PÁNCREAS 539
BIOPSIA DE PÁNCREAS
La biopsia pancreática tiene como principal objetivo establecer la etio-
logía de la disfunción aguda o crónica del injerto. Antes de su realización el
paciente será convenientemente informado de sus ventajas e inconvenientes
y deberá firmar la autorización correspondiente.
Indicaciones
1. Sospecha de rechazo agudo del injerto pancreático por: signos clíni-
cos (fiebre, dolor sobre injerto), bioquímicos (aumento de glucemias,
540 TRASPLANTE RENAL
Metodología
La biopsia pancreática se realizará bajo control ecográfico. Se adminis-
trará contraste ecográfico cuando sea necesario, para precisar la localiza-
ción de los vasos pancreáticos. Cuando el injerto no se visualice adecuada-
mente por ecografía, se valorará la realización de una TAC. Se efectuará con
anestesia local. Como premedicación se administrará al paciente: 5 mg de
diazepán sublingual y 0,5 mg de atropina subcutánea.
Para la punción se utilizará una aguja automática del calibre 18 para ob-
tener una muesca de 1,7-1,8 cm. Se efectuarán uno o dos pases en función
de las características de la muestra obtenida y del análisis de la rentabilidad
diagnóstica que obtengamos si hacemos un solo pase. Tras cada pase, se
realizará una exploración de la zona con el Doppler, para descartar la pre-
sencia de sangrado activo. Después de la punción se presionará la zona un
mínimo de 10-20 minutos después del procedimiento.
Antes de efectuar la biopsia a cualquier paciente, se deberá notificar su
realización a un cirujano del equipo de trasplante y al patólogo responsable
del procesamiento de la muestra.
INDICACIÓN
EXPLORACIÓN PREEMBOLIZACIÓN
TRATAMIENTO MÉDICO
EXPLORACIONES POSEMBOLIZACIÓN
INDICACIÓN
Injerto no funcionante con intolerancia clínica.
EXPLORACIÓN PREEMBOLIZACIÓN
1. Gammagrafía con plaquetas marcadas (In 111). Se registrará el ín-
dice a las 24 y 48 horas.
2. Eco-Doppler. Excluir dilatación de la vía urinaria y descartar colec-
ciones intra o perirrenales. Anotar el Doppler intrarrenal.
TRATAMIENTO MÉDICO
EXPLORACIONES POSEMBOLIZACIÓN
Angiogammagrafía y renograma posembolización del injerto renal al
cabo de un mes.
DEFINICIÓN
CLÍNICA
PATOGÉNESIS
DIAGNÓSTICO
MONITORIZACIÓN
PROFILAXIS
TRATAMIENTO
FARMACOLOGÍA
CITOMEGALOVIRUS NO RESPONDEDOR
BIBLIOGRAFÍA
DEFINICIÓN
• Infección activa por citomegalovirus (CMV): replicación viral sin
clínica.
• Enfermedad por CMV: replicación viral con clínica.
CLÍNICA
Efectos directos
Síndrome viral: fiebre, artromialgias, cefalea, leucopenia.
Enfermedad invasiva:
• Frecuente. Las manifestaciones clínicas más frecuentes son las gas-
trointestinales (gastritis, colitis) y la hepatitis (elevación discreta de
las transaminasas).
• Infrecuente. Se ha descrito la afectación en cualquier órgano, como
hepatitis grave, neumonitis, encefalitis, pancreatitis, nefritis, carditis
y retinitis (excepcional).
Efectos indirectos
La infección por CMV se ha implicado con mayor o menor evidencia en
los siguientes efectos indirectos:
• Rechazo agudo.
• Rechazo crónico.
• Superinfección por gérmenes oportunistas: bacterias (Nocardia, Liste-
ria), hongos (Aspergillosis) y virus herpes humano 6 (HHV-6 y 7 (HHV-7).
• Diabetes mellitus.
• Enfermedad cardiovascular.
• Síndrome linfoproliferativo postrasplante (PTLD) por virus Epstein-
Barr (VEB).
• Menor supervivencia del injerto.
• Mortalidad del paciente.
PATOGÉNESIS
Efectos directos
• Efecto citopático directo.
• Eliminación de las células infectadas por el sistema inmune.
Efectos indirectos
• Disfunción celular ocasionada por el virus mediante diferentes meca-
nismos: diferenciación celular, mecanismos de reparación del ADN,
apoptosis, migración celular, metabolismo lipídico, trombogénesis,
angiogénesis y evasión inmune.
• Infección persistente subclínica: lesión renal.
TRASPLANTE RENAL: INFECCIÓN POR CITOMEGALOVIRUS 545
DIAGNÓSTICO
Serología IgG
La determinación de IgG anti-CMV permite clasificar a los donantes (D)
y receptores (R) de un trasplante renal (TR) en seropositivos/seronegativos
respecto al CMV (D+ o D- y R+ o R-). Debe conocerse el estatus serológico
del D y del R en el momento del trasplante.
Serología IgM
No es de utilidad clínica en el diagnóstico de enfermedad por CMV en
el post-TR.
Antígeno pp65
Fundamento: determina proteínas virales en neutrófilo; es una técnica
laboriosa y manual (requiere un técnico específico); no es útil si neutrófilos
< 1000; requiere un tiempo corto para el procesamiento de la muestra;
tiene bajo coste económico directo.
Utilidad: diagnóstico de enfermedad por CMV, monitorización del tratamiento.
Unidad de Trasplante Renal (UTR) (Hospital Clínic): técnica de elección
en la monitorización en el grupo sin profilaxis.
PCR cuantitativa
Fundamento: determinación de la carga viral en tiempo real; técnica
objetiva y rápida; más cara que la antigenemia; el resultado depende del
tipo de técnica; muestra en plasma (técnica automatizada y más sencilla);
muestra en sangre total (más sensible que en plasma, aunque la técnica
está menos automatizada).
Utilidad: técnica de elección en el diagnóstico de la enfermedad por
CMV y en la monitorización postratamiento.
UTR (Hospital Clínic):
• Diagnóstico de sospecha de enfermedad por CMV.
• Monitorización: una determinación en todos los TR en el tercer mes
postrasplante.
• Monitorización del tratamiento: durante la terapia antiviral (dos veces
por semana mientras esté ingresado y en casos graves; posteriormen-
te, una vez por semana); al finalizar el tratamiento (a los 7 y 14 días).
Estudio histológico
• En muestras de biopsia se puede hacer el diagnóstico de enfermedad
invasiva mediante técnicas de histología convencional (cuerpos de
inclusión) o mediante inmunohistoquímica.
• En el CMV digestivo la Ag e incluso la reacción en cadena de la po-
limerasa (PCR) en plasma puede ser negativa y el diagnóstico se
deberá establecer en muestras histológicas.
MONITORIZACIÓN
Recomendaciones de la Unidad de Trasplante Renal del Hospital Clínic
1. Monitorización en el grupo sin profilaxis (terapia anticipada):
Técnica: Ag pp65/PCR
Periodicidad:
• 0-3 meses (quincenal): Ag pp65
• 3 meses: PCR (una única determinación el día de la biopsia renal
de protocolo)
• 3-6 meses (mensual): Ag pp65
• En cualquier momento si existe sospecha de enfermedad: deberá determi-
narse PCR
2. Monitorización en el grupo con profilaxis:
Mientras realiza la profilaxis: no requiere monitorización
Al finalizar la profilaxis: sí requiere monitorización (hasta los 6 meses post-TR)
Técnica: Ag pp65/PCR
Periodicidad:
• 0-3 meses (quincenal): Ag pp65
• 3 meses: PCR (una única determinación el día de la biopsia renal de protocolo)
• 3-6 meses (mensual): Ag pp65
• En cualquier momento si existe sospecha de enfermedad: deberá determi-
narse PCR
3. Monitorización durante el tratamiento
Técnica: PCR
Periodicidad:
• Dos veces por semana (mientras esté ingresado y casos graves)
• Posteriormente 1/semana
4. Monitorización postratamiento
Técnica: PCR
Periodicidad: después de finalizar el tratamiento una determinación a los 7 y 14 días
PCR: reacción en cadena de la polimerasa.
PROFILAXIS
Efectos de la profilaxis
Metaanálisis recientes han demostrado que la profilaxis antiviral en pa-
cientes de alto riesgo (D+/R-) es eficaz en prevenir la enfermedad por CMV
(58-80 %) y en reducir algunos de los efectos indirectos del CMV (rechazo
agudo, infecciones oportunistas, supervivencia del injerto y mortalidad por
todas las causas).
TRASPLANTE RENAL: INFECCIÓN POR CITOMEGALOVIRUS 547
D+/R-
D-/R-
Trasplante renopancreático
D+/R-: profilaxis con valganciclovir ajustado a función renal durante 3 meses
D+/R+: profilaxis con valganciclovir a todos los pacientes durante 1 mes
D-/R-: profilaxis con valganciclovir únicamente en pacientes trasfundidos durante
1 mes
Pacientes pediátricos
No existen estudios controlados específicos en la prevención con valganciclovir
La dosificación de los fármacos se ajusta en relación con el filtrado glomerular y
la superficie corporal
ATG: globulina antitimocítica; GGB: gammaglobulina inespecífica; m-TOR: diana de la
rapamicina en mamíferos.
548 TRASPLANTE RENAL
TRATAMIENTO
Fármacos
• Ganciclovir intravenoso (i.v.) (5 mg/kg/12 horas) ajustado a filtrado
glomerular.
• Valganciclovir (900 mg/12 horas) ajustado a filtrado glomerular.
• Foscarnet.
Manejo clínico
• En pacientes con enfermedad por CMV grave y en pacientes pediá-
tricos, administrar inicialmente ganciclovir i.v. Cuando desaparece la
fiebre se puede suspender ganciclovir i.v. y pasar a valganciclovir oral.
• En caso de síndrome viral leve, se puede pautar inicialmente valgan-
ciclovir, inicialmente en dosis terapéuticas.
• En caso de resistencia comprobada.
Dosificación
Ajustar la dosis a la ficha técnica, según la función renal. La infradosifi-
cación disminuye la eficacia clínica y aumenta el riesgo de recurrencia y de
resistencia al ganciclovir. La supradosificación aumenta el riesgo de toxicidad.
Monitorización
Mientras el paciente esté ingresado, 2 PCR a la semana; posterior-
mente, PCR semanal.
Manejo de la leucopenia
Evitar la reducción de dosis de ganciclovir necesaria ajustada a la función
renal. Es preferible ajustar dosis de micofenolato mofetilo (MMF) y/o inhibidores
de la diana de la rapamicina en mamíferos (mTORi). En caso de neutrófilos
< 1000, iniciar factor estimulante de colonias de granulocitos (G-CSF) (Neupo-
gen® jeringas de 300 µg o 480 µg; dosis 5 µg/kg/día hasta neutrófilos > 2000).
Duración
Se establece una duración del tratamiento de 2-4 semanas. Se indi-
vidualizará en cada caso en función de la evolución clínica y de la carga
viral (se aconseja reducir la replicación viral a < 500 copias). La suspen-
sión precoz conlleva un mayor riesgo de recurrencia.
Ajuste de la inmunosupresión
Ajustar MMF (reducir la dosis a la mitad o incluso suspenderlo en casos
graves o con leucopenia importante); valorar la conversión a mTORi en infec-
ción por CMV recurrente.
TRASPLANTE RENAL: INFECCIÓN POR CITOMEGALOVIRUS 549
FARMACOLOGÍA
Valganciclovir: Valcyte® 450 mg (60 comp).
ClCr Profilaxis Tratamiento
> 60 450 mg/12 h 900 mg/12 h
40-60 450 mg/día 450 mg/12 h
25-40 450 mg/48 h 450 mg/día
10-25 450 mg 2 días por semana 450 mg/4 h
Nota. A pesar de las comunicaciones recientes, las estrategias de mini-dosis en profilaxis
(450 mg/día con función renal normal) no se recomiendan (International Consensus
Guidelines on the Management of CMV. Transplantation 2010;89(7):779-95).
ClCr: aclaramiento de creatinina.
CITOMEGALOVIRUS NO RESPONDEDOR
Conceptos
Resistencia virológica: persistencia o aumento de la carga viral a pesar
de dos semanas de tratamiento adecuado.
Resistencia clínica: persistencia de clínica después de dos semanas
de tratamiento (no siempre está acompañada de resistencia virológica;
generalmente es debida a dosis insuficientes de valganciclovir).
Factores de riesgo
D+/R-, trasplante de páncreas o pulmón, alta carga viral, tratamiento
prolongado, tratamiento con dosis subóptimas, inmunosupresión excesiva.
Estrategias terapéuticas
1. Según patrón de resistencias (tabla 2).
2. Si no es posible el estudio de resistencias, hay tres alternativas:
a) Aumentar dosis de ganciclovir (10 mg/kg/12 h ajustado a fun-
ción renal): generalmente en CMV leve-moderado. En estos ca-
sos es habitual administrar Neupogen® por el mayor riesgo de
leucopenia.
b) Conversión a foscarnet: dosis plenas (90 mg/kg/12 h ajustadas
a función renal): generalmente CMV grave o con elevada carga
viral.
c) Combinación ganciclovir + foscarnet (dosis estándar o dosis
reducidas).
3. Modificar inmunosupresión: (a) reducir la inmunosupresión de forma
significativa; (b) suspender MMF; (c) valorar conversión a inhibidores
de mTOR.
4. En ocasiones, puede, no detectarse resistencias genotípicas, pero
no se obtiene respuesta al tratamiento antivírico. Generalmente tra-
duce una inmunosupresión grave. En este caso hay que hacer una
reducción drástica de la inmunosupresión.
5. Otras alternativas:
• Cidofovir: si resistencia ganciclovir, no se recomienda.
• Maribavir: se ha suspendido su desarrollo clínico a pesar de su
eficacia in vitro.
• Leflunomida: puede ser útil en el tratamiento posterior de cara a
completar el tratamiento.
• Inmunoterapia: transfusión de células T estimuladas con CMV in vitro.
• Gammaglobulina hiperinmune: valorar en casos de neumonitis grave.
6. Duración: control según la carga viral; generalmente prolongado
(4 semanas); se recomienda profilaxis secundaria con ganciclovir
(si es sensible) o con leflunomida.
TRASPLANTE RENAL: INFECCIÓN POR CITOMEGALOVIRUS 551
CDV 805
BIBLIOGRAFÍA
1. GESITRA-SEIMC/REIPI. Recommendations for the management of
cytomegalovirus infection in solid-organ transplant patients. Enferm
Infecc Microbiol Clin 2011;29:735-58.
2. British Transplantation Society. Guidelines for the prevention and
management of CMV disease after solid organ transplantation.
Transplantation 2011;92:1181-7.
3. The Transplantation Society International CMV Consensus Group.
International consensus guidelines on the management of cytomegalovirus
in solid organ transplantation. Transplantation 2010;89:779-95.
TRASPLANTE RENAL:
DIABETES MELLITUS
TRASPLANTE RENAL
ÍNDICE
DEFINICIÓN
ETIOLOGÍA
REPERCUSIÓN CLÍNICA
DIAGNÓSTICO
PREVENCIÓN
TRATAMIENTO
FARMACOLOGÍA
DEFINICIÓN
• Diabetes: glucemia ≥ 200 mg/dl en cualquier momento o ≥ 126 mg/
dl en ayunas o ≥ 200 mg/dl a las 2 horas del test de sobrecarga oral
de glucosa (TSOG).
• Intolerancia a la glucosa: tras TSOG, glucemia: ≥ 140 mg/dl y < 200 mg/dl.
• Glucosa basal alterada: glucemia basal ≥ 100 mg/dl y < 126 mg/
dl en ayunas.
• Prediabetes: glucosa basal alterada y/o intolerancia a la glucosa.
ETIOLOGÍA
La prevalencia aproximada en nuestro medio es del 20 %, especial-
mente en el primer año postrasplante. Si se realiza un TSOG, el 25-30 % de
los pacientes trasplantados renales tiene intolerancia a la glucosa o diabetes.
Factores de riesgo
1. Factores de riesgo modificables:
• Inmunosupresión (tacrolimus [FK] > ciclosporina [CyA]).
• Rechazo agudo (tratamiento con bolus de esteroides).
• Virus de la hepatitis C positivo.
• Índice de masa corporal (IMC) > 25.
• Síndrome metabólico pretrasplante.
• Prediabetes antes del trasplante renal.
• Elevación de triglicéridos.
• Descenso de adiponectina.
• Enfermedad por citomegalovirus.
2. Factores de riesgo no modificables:
• Edad > 40 años.
• Raza afroamericana o hispana.
• Antecedentes familiares de diabetes.
Inmunosupresión
Los fármacos más diabetogénicos son los corticoides, seguidos de los
anticalcineurínicos. Tacrolimus es más diabetógenico que CyA, aunque la
frecuencia de diabetes se reduce con dosis ajustada (3-7 ng/ml). Sirolimus
también es diabetogénico, especialmente cuando se asocia a ciclosporina.
REPERCUSIÓN CLÍNICA
El desarrollo de una diabetes mellitus postrasplante renal se ha aso-
ciado a: (1) mayor riesgo de mortalidad de cualquier causa con una menor
supervivencia del paciente; (2) mayor riego de presentar eventos cardio-
vasculares fatales y no fatales; (3) mayor ateromatosis carotídea; (4) menor
supervivencia del injerto renal.
TRASPLANTE RENAL: DIABETES MELLITUS 555
DIAGNÓSTICO
• Glucemia basal: en los controles ambulatorios rutinarios.
• TSOG:
• Pretrasplante en pacientes de riesgo para presentar diabetes me-
llitus postrasplante.
• Postrasplante: se aconseja a todos los pacientes en el tercer mes
postrasplante y especialmente cuando aparece una glucosa basal
alterada.
PREVENCIÓN
Medidas generales
Mantener una dieta cardiosaludable, evitar el sobrepeso/obesidad y
realizar ejercicio regular. En prediabetes estas medidas son primordiales.
Inmunosupresión
En situación de riesgo para desarrollar diabetes mellitus postrasplante,
se deben valorar protocolos de inmunosupresión de bajo perfil diabetogénico
en función del riesgo inmunológico del paciente: (1) retirada precoz de es-
teroides (< 3 meses) o disminución rápida de la dosis; (2) minimización de
dosis de FK; (3) utilizar ciclosporina de primera elección.
TRATAMIENTO
Objetivo terapéutico
Los niveles óptimos de control de la diabetes mellitus postrasplante son:
• Glucemia capilar en ayunas: 80-120 mg/dl.
• Glucemia capilar posprandial (2 horas): 120-180 mg/dl.
• Hemoglobina glucosilada (HbA1C): 7 %.
Simultáneamente: control del tratamiento precoz y multifactorial de todos los
factores de riesgo asociados: tensión arterial < 130/80 mmHg (< 125/75 mmHg
si hay proteinuria > 1 g/día); colesterol ligado a lipoproteínas de baja densidad
< 100 mg/dl; triglicéridos < 150 mg/dl; y ácido acetilsalicílico 100 mg/día.
556 TRASPLANTE RENAL
Medidas generales
• Dieta adecuada.
• Ejercicio.
• Pérdida de peso en caso de IMC > 25.
• Dejar de fumar.
• El autocontrol de la glucemia por parte del paciente es primordial en
el control de la diabetes postrasplante renal.
Inmunosupresión
Se aconseja su minimización o retirada en los pacientes con diabe-
tes mellitus postrasplante. Simultáneamente debe reducirse la dosis de FK
(siempre que sea posible por el riesgo inmunológico) e incluso valorar la
conversión de FK a CyA.
Tratamiento farmacológico
Se basa en las recomendaciones del documento de consenso Prometeo
(Sociedad Española de Nefrología/Sociedad Española de Trasplante), que se
resumen en el apartado de Farmacología.
FARMACOLOGÍA
Antidiabéticos orales
En la diabetes mellitus postrasplante renal con glucemia < 200 mg/dl el
tratamiento debe iniciarse con antidiabéticos orales (ADO) (tabla 1).
Sulfonilureas (glimepirida, glicazida, gliquidona, glipizida). Durante mu-
cho tiempo se han utilizado las de segunda generación y especialmente
aquellas con metabolismo hepático (gliquidona). Se pueden utilizar en insufi-
ciencia renal crónica con filtrado > 30 ml/min. Actualmente y desde la intro-
ducción de las metiglinidas (repaglinida), las sulfonilureas se han dejado prác-
ticamente de utilizar. Su efecto secundario más importante es la hipoglucemia.
Metiglinida (repaglinida y nateglinida): son secretagogos de insulina. A
diferencia de las sulfonilureas, son fármacos de acción rápida y corta du-
ración, por lo que el riesgo de hipoglucemia es menor. Actualmente son los
fármacos de elección en la diabetes postrasplante y han desplazado en la
práctica clínica a las sulfonilureas. La repaglinida es el más ampliamente
utilizado por su seguridad y eficacia, y no precisa ajustar la dosis en la insu-
ficiencia renal ligera o moderada/grave. La nateglinida debe ajustarse en la
insuficiencia renal grave.
Biguanidas. La metformina disminuye la producción hepática de gluco-
sa y aumenta la sensibilidad de la insulina en el músculo. La metformina clá-
sicamente ha estado contraindicada con ClCr < 60 ml/min, lo que equivale
en la práctica a no utilizarla. Las recomendaciones actuales establecen que
puede utilizarse con precaución con ClCr 45-60 ml/min. Sin embargo, es
un fármaco sujeto a muchas limitaciones de uso por su riesgo de presentar
efectos secundarios, por lo que prácticamente no se utiliza en el trasplante
renal. Se debe suspender 2-3 días antes de la cirugía o de exploraciones con
TRASPLANTE RENAL: DIABETES MELLITUS 557
No con IR moderada
(ClCr < 60)
425 mg/8- Micromedex®: está
Metformina 850 mg/8 h 850 mg
12 h contraindicado Cr >
1,5 (varones) o
> 1,4 (mujeres)
Precaución IR
120 mg/ moderada
Gilclazida-R 30 mg/día 30 mg
día No con IR grave
(ClCr < 30)
558 TRASPLANTE RENAL
Precaución IR
moderada
Glimepirida 1 mg/día 6 mg/día 1, 2, 4 mg
No con IR grave (ClCr
< 30)
Precaución IR
moderada
Glipizida 5 mg/día 40 mg/día 5 mg
No con IR grave
(ClCr < 30)
120 mg/ No precisa ajuste
Gliquidona 15 mg/día 30 mg
día Precaución IR grave
Metiglinidas
No precisa ajuste
Repaglinida 0,5 mg/8 h 4 mg/8 h 0,5, 1, 2 mg
Precaución IR grave
No precisa ajuste
60, 120,
Nateglinida 60 mg/8 h 180 mg/8 h No utilizar
180 mg
si ClCr < 15
Inhibhidores de la DPP4
100 mg/ 100 mg/ ClCr < 30: 25 mg
Sitagliptina 100 mg
día día ClCr 30-50: 50 mg
Vildagliptina 50 mg/12 h 50/12 h 50 mg ClCr < 50: 50 mg
Insulina
El paciente debe ser valorado por endocrinología. La insulinización de-
pende de su situación clínica. Los requerimientos iniciales de insulina son
de 0,3-0,6 U/kg/día. Con insuficiencia renal la duración de la insulina se
prolonga. El manejo puede ser muy diferente según las características del
paciente, la experiencia personal o la política del centro (figura 1).
Primera opción: hiperglucemia grave de debut (> 200 mg/dl). Puede em-
plearse insulina en mezcla 30/70 (Mixtard 30/70® o Humulina 30/70®), dos
tercios en el desayuno y un tercio en la merienda o la cena. En casos graves,
puede requerir ingreso e insulinización con insulina rápida cada 6 horas.
Segunda opción: control difícil con dosis altas de esteroides. Insulina en
mezcla 50/50 (Humalog®) en el desayuno y la comida y Neutral Protamine
Hagedorn (NPH) en la cena.
Tercera opción: fallo de objetivos con ADO (HbA1C ~ 8 %). Requiere añadir in-
sulina. Diferentes opciones: (1) insulinización basal con insulina ultralenta nocturna
(Lantus®); si no se controla, añadir insulinización en bolus con insulina ultrarrápida
(Novorapid®, Humalog®, Apidra®); (2) insulina en mezcla (Mixtard 30/70®) en el
desayuno y la merienda o la cena e incluso en el desayuno, la comida y la cena.
En la figura 2 se muestra un algoritmo de tratamiento de la diabetes
mellitus postrasplante renal.
TRASPLANTE RENAL: DIABETES MELLITUS 559
Humulina 30/70®
Diagnóstico de DMPT
No Sí
DEFINICIÓN
ETIOLOGÍA
REPERCUSIÓN CLÍNICA
DIAGNÓSTICO
PREVENCIÓN
TRATAMIENTO
FARMACOLOGÍA
TABLAS
DEFINICIÓN
La hipertensión arterial (HTA) en pacientes adultos se define como la
existencia de cifras de presión arterial basal > 140/90 o > 130/80 mmHg
en los pacientes diabéticos o con enfermedad renal.
ETIOLOGÍA
La HTA postrasplante renal es muy frecuente, y es > 60 % de los pa-
cientes en el primer año postrasplante. Las causas más frecuentes de HTA
postrasplante renal son:
1. Inmunosupresión:
• Esteroides.
• Inhibidores de la calcineurina: ciclosporina (CyA), tacrolimus (FK).
2. Disfunción del injerto renal:
• Rechazo agudo.
• Rechazo crónico.
• Disfunción crónica del injerto renal.
• Glomerulonefritis recurrente o de novo.
• Nefrotoxicidad aguda o crónica por anticalcineurínicos.
3. Estenosis de la arteria renal.
4. HTA pretrasplante.
5. Otras:
• Riñones nativos secretores de renina.
• Hipercalcemia.
• Poliglobulia.
• Causas secundarias de la población general (endocrina,
farmacológica).
REPERCUSIÓN CLÍNICA
Existe una asociación demostrada entre HTA postrasplante y mortalidad
cardiovascular, insuficiencia cardíaca y riesgo de pérdida del injerto renal. El
control de la HTA postrasplante se asocia con una reducción de la mortali-
dad cardiovascular, especialmente en la población menor de 50 años. Existe
escasa evidencia que evalúe el impacto del control de la HTA postrasplante
en la supervivencia del injerto renal.
DIAGNÓSTICO
Automedición de la presión arterial en el domicilio
La automedición de la presión arterial (AMPA) en el domicilio permite
el control de la presión arterial en el paciente trasplantado renal, con una
eficacia superior a la de la determinación ocasional en la consulta médica.
TRASPLANTE RENAL: HIPERTENSIÓN ARTERIAL 563
Eco-Doppler renal
Es la técnica de elección en el screening de la HTA secundaria a este-
nosis de la arteria del injerto renal. Debe realizarse especialmente cuando
existe la sospecha clínica de estenosis.
• Aparición súbita de HTA postrasplante en un paciente previamente
normotenso.
• Empeoramiento no explicado de la HTA en un paciente previamente
bien controlado.
• HTA resistente o de difícil control (más de tres fármacos en dosis
plenas, que incluyen un diurético).
• Soplo abdominal.
• Insuficiencia renal tras inhibidores de la enzima convertidora de an-
giotensina (IECA)/antagonistas de los receptores de la angiotensina II
(ARA II) (incremento > 20 % de la creatinina).
• Insuficiencia cardíaca de novo.
Angio-TAC
Técnica de confirmación especialmente indicada en: (1) pacientes con
alta sospecha clínica de estenosis de la arteria renal (EAR) con Doppler ne-
gativo; (2) pacientes con Doppler sospechoso de EAR en ausencia de datos
clínicos asociados (función renal estable, no HTA o HTA estable, no soplo).
Arteriografía
Indicada en pacientes con Doppler altamente sugestivo de EAR y sospe-
cha clínica. Permite confirmar la EAR y realizar simultáneamente un proce-
dimiento terapéutico. En estos casos puede ahorrarse la realización de una
angio-TAC previa.
PREVENCIÓN
La AMPA es un método muy útil para la detección precoz de la HTA en
el paciente trasplantado renal. Las modificaciones generales del estilo de
vida y el tratamiento inmunosupresor en dosis adecuadas pueden prevenir
la aparición de HTA en casos poco graves.
564 TRASPLANTE RENAL
TRATAMIENTO
Objetivo terapéutico
• Tensión arterial < 130/80 o < 125 (proteinuria > 1 g/día).
• Proteinuria < 0,5 g/día.
Tratamiento farmacológico
En general, todas las clases de fármacos hipotensores pueden ser utili-
zados en el trasplantado renal, con algunas limitaciones (dosis ajustada a la
función renal e interacciones farmacológicas con los inmunosupresores). Para
alcanzar el objetivo de control, la mayoría de los pacientes precisará polimedi-
cación, y será relativamente frecuente la necesidad de tres o más fármacos. La
selección de los fármacos hipotensores se basa en el grado de función renal, la
presencia de proteinuria, las comorbilidades y la existencia de otros factores de
riesgo cardiovascular, siguiendo las recomendaciones de la población general.
Esquema terapéutico
Proteinuria > 0,5 g/día Proteinuria < 0,5 g/día
1.er nivel ARA II/IECA Calcioantagonistas DHP
Calcioantagonistas DHP y/o
ARA II o IECA y/o diurético HCTZ
2.º nivel diurético HCTZ
(de asa si ClCr < 30-45 ml/min)
(de asa si ClCr < 30-45 ml/min)
Alfabloqueantes y/o Alfabloqueantes y/o
3.er nivel betabloqueantes y/o betabloqueantes y/o
alfabetabloqueantes alfabetabloqueantes
4.º nivel Hidralazina y/o minoxidilo Hidralazina y/o minoxidilo
Inmunosupresión
La modificación de la inmunosupresión nunca se realiza con el objetivo
primario de controlar la tensión arterial. No obstante, existen algunos cam-
bios que secundariamente pueden tener un efecto beneficioso en esta: (1)
la retirada de esteroides y/o la minimización de CyA/FK mejora el control de
TRASPLANTE RENAL: HIPERTENSIÓN ARTERIAL 565
Nefrectomía
En algunos casos, la HTA puede estar causada por los propios riñones atró-
ficos del paciente, que liberan hormonas presoras. El diagnóstico es difícil de
realizar; hay que descartar otras causas (HTA secundaria, estenosis de la arteria
renal) y, en ocasiones, puede realizarse una determinación de reninas centrales.
En estos casos puede plantearse la nefrectomía bilateral laparoscópica.
FARMACOLOGÍA
Antagonistas del calcio
Fármacos: son un grupo de fármacos muy utilizados en el trasplan-
te renal. Existe un gran número de fármacos que se clasifican en: (1)
no-dihidropiridínicos (diltiazem y verapamil) y (2) dihidropiridínicos (DHP)
(nifedipina, amlodipino, lercanidipino, barnidipino, lacidipino, nicardipino,
nitrendipino, nisoldipino, isradipino y felodipino). Los más utilizados en el
trasplante renal son el amlodipino, el lercanidipino y el manidipino (tabla 1).
Mecanismo de acción: vasodilatación periférica. Deben utilizarse los
fármacos de acción prolongada.
Efectos secundarios: flushing, edema, estreñimiento (verapamil), taquicardia
(nidefipina), bloqueo de la conducción aurículo-ventricular (diltiazem, verapamil).
Consideraciones en el trasplante renal: son fármacos muy utilizados
en el trasplante renal. Tienen una gran efectividad, un buen perfil de se-
guridad y cuentan con una gran experiencia clínica. Pueden emplearse en
cualquier etapa del trasplante renal. Su efecto vasodilatador permite reducir
la vasoconstrición renal de la CyA-FK. Se recomiendan los DHP de segunda
generación (amlodipino, lercanidipino) y especialmente los DHP de tercera
generación (manidipino). Los no-DHP (diltiazem, verapamil) interaccionan
con el metabolismo de la CyA/FK aumentando sus niveles, por lo que no se
aconsejan como hipotensores; su empleo se restringe a su indicación car-
diológica en caso de arritmias. Los DHP de tercera generación (manidipino)
bloquean los canales del calcio tipo L y T, producen una vasodilatación de la
arteriola tanto aferente como eferente y reducen la presión intraglomerular,
por lo que disminuyen de forma significativa la proteinuria. El resto de los
DHP actúan preferentemente sobre la arteriola aferente por un bloqueo de
los canales tipo L. Sus principales inconvenientes son la taquicardia (puede
contrarrestarse con betabloqueantes) y los edemas (refractarios a diuréti-
566 TRASPLANTE RENAL
Diuréticos
Fármacos: son un grupo muy numeroso. Los más utilizados en HTA
son: (1) indapamida; (2) diuréticos tiazídicos (hidroclorotiazida) aislados o en
combinación con IECA/ARA II; (3) diuréticos del asa (furosemida, torasemida)
en situación de insuficiencia renal. Los diuréticos ahorradores de potasio
(espironolactona, eplerenona) se emplean poco como fármacos hipotenso-
res por el riesgo de hiperkaliemia (tabla 3).
Mecanismo de acción: inicialmente mediado por una depleción de volu-
men. En fase de mantenimiento actúan a través de una vasodilatación periférica.
Efectos secundarios: utilizados en dosis adecuadas son fármacos muy
bien tolerados. Los efectos secundarios de las tiazidas son dependientes de la
dosis y hoy en día son poco frecuentes (hipokaliemia, hiperglucemia, hipercoles-
terolemia, hiperuricemia, hipocalcemia, impotencia). La indapamida carece de
efectos secundarios sobre el metabolismo hidrocarbonado y lipídico. Los diu-
réticos del asa en dosis altas (especialmente vía intravenosa) pueden producir
ototoxicidad. Los ahorradores de potasio pueden producir hiperpotasemia. La
espironolactona administrada de forma crónica puede dar ginecomastia.
Consideraciones en el trasplante renal: la indapamida puede ser
un tratamiento útil en monoterapia en la HTA leve. La utilización actual
más frecuente es la combinación de tiazidas en dosis bajas (HCTZ 12,5
o 25 mg) con IECA/ARA II a fin de potenciar el efecto hipotensor. En
presencia de insuficiencia renal (Cr > 2,5 mg/dl o ClCr < 30 ml/min)
deben utilizarse diuréticos del asa. Los diuréticos en dosis elevadas pueden
producir una depleción de volumen intravascular y causar un deterioro de
la función renal. La combinación de furosemida con hidroclorotiazida en
dosis bajas (25 mg) tiene una gran potencia diurética y puede ser eficaz en
pacientes con edemas graves e insuficiencia renal avanzada que presentan
resistencia a la furosemida, pero debe realizarse un control clínico riguroso.
Los diuréticos ahorradores de potasio están contraindicados en pacientes
con insuficiencia renal, ya que pueden producir hiperpotasemia.
Betabloqueantes
Fármacos: son un grupo muy numeroso de fármacos. Se clasifican en
función de su cardioselectividad y su actividad simpaticomimética intrínseca
(ASI): (1) cardioselectivos: ASI negativos (atenolol, bisoprolol, metoprolol, nebivolol,
betaxolol) y ASI positivos (acebutolol, celiprolol); (2) no cardioselectivos: ASI
negativos (propranolol, nadolol, timolol, sotalol) y ASI positivos (carteolol, oxprenolol).
Los más utilizados en el trasplante renal son los cardioselectivos bisoprolol y
atenolol (tabla 4) y los alfa/betabloqueantes labetalol y carvedilol (tabla 5).
Mecanismo de acción: reducción inicial del gasto cardíaco. En fase
de mantenimiento su efecto hipotensor es multifactorial (reducción del tono
568 TRASPLANTE RENAL
Alfabloqueantes
Fármacos: doxazosina, terazosina y prazosina. En la actualidad el más
utilizado es la doxazosina en su formulación de liberación lenta (tabla 6).
Mecanismo de acción: vasodilatación periférica.
Efectos secundarios: puede aparecer hipotensión postural coincidiendo
con el inicio del tratamiento (efecto de la primera dosis), por lo que se
aconseja iniciar el tratamiento por la noche. No obstante, este efecto se
evita con el empleo de la doxazosina de liberación retardada. En general
son fármacos bien tolerados, aunque se han descrito efectos inespecíficos
como cefalea, astenia o mareos, que suelen desaparecer al mantener el
tratamiento.
Consideraciones en el trasplante renal: son fármacos bien tolerados y
seguros. Únicamente debe vigilarse la dosificación en pacientes deshidratados
o con dosis elevadas de diuréticos, dado que el riesgo de hipotensión es mayor.
En general se emplean en un tercer nivel asociados a otros hipotensores.
Están especialmente indicados en los pacientes hipertensos con hipertrofia
prostática, debido a que el bloqueo de los receptores alfa-adrenérgicos
ocasiona una relajación del músculo liso prostático.
Vasodilatadores
Fármacos: hidralazina, minoxidil (tabla 8).
Mecanismo de acción: vasodilatación arterial periférica.
Efectos secundarios: hidralazina: edemas, taquicardia, hipotensión,
LES inducido en terapias prolongadas en pacientes acetiladores lentos.
Minoxidil: edemas, taquicardia, hipertricosis.
Consideraciones en el trasplante renal: son fármacos muy poco
utilizados en el trasplante renal. Se reservan para pacientes con HTA
refractaria que no responden al tratamiento con dosis plenas en esquemas
con cuádruple o quíntuple terapia (calcioantagonistas – diuréticos – Ara
II – betabloqueantes – alfabloqueantes). También son una alternativa para
pacientes que presentan alguna contraindicación para algunas familias de
fármacos (contraindicación de ARA II en pacientes con disfunción renal o
en betabloquantes en pacientes con bradicardia).
570 TRASPLANTE RENAL
TABLAS
Tabla 1. Calcioantagonistas
Dosis Dosis habitual
Fármaco Frecuencia Presentaciones
(mg/día) (mg/día)
Retard 20-80 Retard 20-40 Retard 1-2 Retard 20
Nifedipino
Oros 30-120 Oros 30-60 Oros 1-2 Oros 30, 60
Amlodipino 5-10 5-10 1-2 5, 10
Lercanidipino 10-20 10 1 10, 20
Manidipino 10-20 10 1 10, 20
Nitrendipino 10-40 10-20 1-2 20
Nisoldipino 10-40 10-20 1 10, 20
Nicardipino 60-120 60 2-3 20, 30
Barnidipino 10-20 10 1 10-20
Felodipino 5-10 5 Retard 1 Retard 5
Lacidipino 2-4 4 1 4
60
Retard 120, 240
Diltiazem 120-480 120-240 Retard 90, 180
Liberación
sostenida 200, 300
80
Verapamil 120-480 120-240
Retard 120, 180, 240
HCTZ: hidroclorotiazida.
HCTZ: hidroclorotiazida.
TRASPLANTE RENAL: HIPERTENSIÓN ARTERIAL 571
Tabla 3. Diuréticos
Dosis
Dosis Presenta Insuficiencia
Fármaco habitual Frecuencia
(mg/día) ciones renal
(mg/día)
Cr > 2,5 mg/
Hidroclorotiazida 12,5-50 12,5-25 1 25, 50
día: no
Cr > 2,5 mg/
Clortalidona 25-50 25-50 1 50
día: no
Cr > 2,5 mg/
Indapamida 1,5 1,5 1 Retard 1,5
día: no
Cr > 2,5 mg/
Xipamida 20-40 20 1 20
día: no
Cr > 2,5 mg/
Espironolactona 25-100 50-100 1 25, 100
día: no
HTA con ClCr
< 50: no
Eplerenona 25-50 25-50 1 25, 50
ICC con ClCr
< 30 : no
Dosis más
Furosemida 40-240 40-120 2-3 40
elevadas con IR
Dosis más
Bumetanida 1-5 1-2 2-3 1 elevadas
con IR
Dosis más
Torasemida 2,5-10 5 1-2 2,5, 5, 10 elevadas
con IR
HTA: hipertensión arterial; ICC: insuficiencia cardíaca congestiva; IR: insuficiencia
renal.
Tabla 4. Betabloqueantes
Dosis
Dosis
Fármaco habitual Frecuencia Presentaciones
(mg/día)
(mg/día)
Atenolol 25-100 50-100 1 50, 100
Bisoprolol 2,5-20 5-10 1 2,5, 5, 10
Metoprolol 100-200 100-200 1 (Retard) Retard 100, 200
Celiprolol 200-600 200-400 1 200
Nadolol 40-320 40-80 1 40, 80
Nebivolol 2,5-5 5 1 5
1-2 80
Oxprenolol 80-320 80-160
1 (Retard) Retard 160
10, 40
Propranolol 80-640 80-240 2-3
Retard 160
572 TRASPLANTE RENAL
Tabla 5. Alfa/betabloqueantes
Dosis
Dosis
Fármaco habitual Frecuencia Presentaciones
(mg/día)
(mg/día)
Carvedilol 6,25-50 12,5-25 1-2 6,25, 12,5, 25
Labetalol 100-2400 300-600 2-3 100, 200
Tabla 6. Alfabloqueantes
Dosis
Dosis
Fármaco habitual Frecuencia Presentaciones
(mg/día)
(mg/día)
Doxazosina 1-16 Neo 4-8 1-2 2,4, Neo 4, 8
Terazosina 1-20 5 1 2,5
Prazosina 1-20 3-6 2-3 1, 2,5
Tabla 8. Vasodilatadores
Dosis
Dosis habitual
Fármaco Frecuencia Presentaciones
(mg/día) (mg/día)
DEFINICIÓN
ETIOLOGÍA
REPERCUSIÓN CLÍNICA
DIAGNÓSTICO
PREVENCIÓN
TRATAMIENTO
FARMACOLOGÍA
TABLAS
DEFINICIÓN
La dislipemia en el paciente trasplantado se define como:
• Colesterol total > 200 mg/dl.
• Colesterol ligado a lipoproteínas de baja densidad (c-LDL) > 130 mg/dl.
• Colesterol ligado a lipoproteínas de alta densidad (c-HDL) < 40 mg/dl.
• Triglicéridos > 150 mg/dl.
ETIOLOGÍA
La prevalencia de dislipemia postrasplante renal es muy elevada (supe-
rior al 70 % en el primer año). Los factores de riesgo asociados a dislipemia
postrasplante renal son:
• Factores de riesgo modificables
–– Inmunosupresión (esteroides, ciclosporina, tacrolimus, sirolimus).
–– Insuficiencia renal.
–– Síndrome nefrótico.
–– Obesidad.
–– Diabetes.
–– Dislipemia pretrasplante prediabetes antes del trasplante renal.
–– Elevación de los triglicéridos.
• Factores de riesgo no modificables
–– Edad.
–– Factores genéticos.
–– Dislipemia pretrasplante.
Los inmunosupresores implicados en la dislipemia incluyen: esteroides,
inhibidores de la diana de la rapamicina en mamíferos (mTOR) (sirolimus,
everolimus), ciclosporina y, en menor grado, tacrolimus.
REPERCUSIÓN CLÍNICA
La hipercolesterolemia y el aumento del c-LDL son factores de
riesgo independientes asociados a enfermedad cardiovascular pos-
trasplante renal. Estudios de intervención en el trasplante renal con
fluvastatina han demostrado la reducción de los eventos cardiovas-
culares. Existen estudios que han demostrado que la dislipemia es un
cofactor no inmunológico en el desarrollo de lesiones crónicas en el
injerto renal.
DIAGNÓSTICO
La determinación del perfil lipídico comprende los niveles de coles-
terol total, c-LDL, c-HDL y triglicéridos después de un período de ayunas
de 9-12 horas.
TRASPLANTE RENAL: DISLIPEMIA 575
PREVENCIÓN
Medidas generales
Dieta cardiosaludable (nueces, aceite de oliva virgen), evitar el sobrepeso/
obesidad, ejercicio regular.
Inmunosupresión
En situación de riesgo para desarrollar dislipemia post-TR, se deben
valorar protocolos de inmunosupresión de bajo perfil dislipémico en fun-
ción del riesgo inmunológico del paciente: (1) retirada precoz de esteroi-
des (< 3 meses) o disminución rápida de la dosis; (2) reducir o suprimir
los inhibidores de mTOR (sirolimus, everolimus); (3) utilizar tacrolimus de
forma preferente.
TRATAMIENTO
Objetivo terapéutico
Los niveles adecuados de control de la dislipemia en el trasplante renal
según las recomendaciones actuales son:
• c-LDL < 100 mg/dl (adultos, K-DIGO 2009).
• Colesterol total < 200 mg/dl.
• c-HDL > 40 mg/dl en varones y > 45 mg/dl en mujeres.
• Triglicéridos < 150 mg/dl.
En pacientes de riesgo cardiovascular muy elevado (enfermedad cardio-
vascular previa), las guías aconsejan, en la población general, un colesterol
total < 155 mg/dl y un c-LDL < 80 mg/dl.
Medidas generales
• Dieta baja en grasas: contenido en grasas saturadas < 10 % de las
calorías totales y colesterol total < 300 mg/dl.
• Reducción de peso en pacientes obesos o con sobrepeso.
• Incremento de la actividad física.
• Reducción del consumo excesivo de alcohol.
• Abandono del tabaquismo y reducción del consumo excesivo de car-
bohidratos (si hay hipertrigliceridemia).
Inmunosupresión
Se aconseja ajustar la dosis de los diferentes fármacos inmunosupre-
sores en la medida de lo posible según el riesgo inmunológico del paciente.
En casos de dislipemia grave asociados al tratamiento con inhibidores de
m-TOR (sirolimus, everolimus), puede ser necesaria la supresión de estos.
Tratamiento farmacológico
1. Hipercolesterolemia: las estatinas son los fármacos de primera
elección para reducir el c-LDL cuando no es posible alcanzar el ob-
jetivo de c-LDL < 100 con las modificaciones del estilo de vida. En
576 TRASPLANTE RENAL
FARMACOLOGÍA
Estatinas
Fármacos: las estatinas o inhibidores de la HMG-CoA reductasa
comercializadas actualmente son: lovastatina, pravastatina, simvastatina,
fluvastatina, atorvastatina, rosuvastatina y pitavastatina. La más utilizada
actualmente es la atorvastatina. La lovastatina se ha dejado prácticamente
de emplear por su menor potencia. Las más recientes (rosuvastatina,
pitavastatina) disponen de poca experiencia en el trasplante renal (tabla 1).
Mecanismo de acción: interfieren la síntesis celular de colesterol. El
efecto que producen es el siguiente: c-LDL (descenso variable de las cifras
de c-LDL proporcional a la dosis utilizada 20-60 %; son los fármacos con
una mayor potencia hipocolesterolemiante); c-HDL (incremento discreto del
5-15 %); triglicéridos (descenso variable del 10-30 %, proporcional a la
dosis de estatinas, la concentración de triglicéridos y el tipo de estatina).
Efectos secundarios: las estatinas bien utilizadas son fármacos bien
tolerados. Se ha descrito un aumento leve de las transaminasas (AST/ALT)
en el 0,5-2 % de los pacientes, que es dependiente de la dosis. El efecto
secundario más importante es la miopatía y en casos graves la rabdomiolisis.
En la miopatía leve únicamente aparece debilidad muscular con CK normales.
TRASPLANTE RENAL: DISLIPEMIA 577
Fibratos
Fármacos: los más utilizados en nuestro medio son el gemfibrozilo, el
bezafibrato y el fenofibrato (tabla 2).
Mecanismo de acción: actúan potenciando la expresión de
genes involucrados en el metabolismo del colesterol. El efecto
hipolipemiante que producen es el siguiente: triglicéridos (reducción
del 20-50 %); c-LDL (la reducción es muy discreta o nula y únicamente
en pacientes con triglicéridos normales); c-HDL (aumento del
10-20 %, especialmente en pacientes hipertrigliceridémicos).
Efectos secundarios: en general son fármacos bien tolerados. Pueden
producir molestias epigástricas inespecíficas. La utilización prolongada está
asociada a una mayor frecuencia de litiasis biliar. Al igual que las estatinas,
pueden producir miopatía y rabdomiolisis, especialmente en pacientes de
edad avanzada o con insuficiencia renal (si no se ha reducido la dosis) o
cuando se administran en combinación con estatinas.
Consideraciones en el trasplante renal: en el trasplante renal pueden
emplearse también, pero ajustando la dosis a la función renal del paciente
para evitar toxicidad. Están indicados en pacientes con hipertrigliceridemia
aislada. La asociación de estatinas con fibratos está contraindicada en
el trasplante renal que recibe tratamiento con ciclosporina, tacrolimus
578 TRASPLANTE RENAL
Resinas
Fármacos: colestiramina, colestipol y colesevelam (no comercializado
en nuestro país) (tabla 2).
Aplicación clínica: estos fármacos reducen las cifras de colesterol total y
c-LDL, aunque son menos potentes que las estatinas. En la población general
también han demostrado una reducción del riesgo cardiovascular (aunque
menor que las estatinas).
Mecanismo de acción: interfieren con la absorción intestinal de los
ácidos biliares. El efecto que producen es el siguiente: c-LDL (descenso
proporcional a la dosis, aunque con una menor potencia en comparación con
las estatinas, 15-30 %); c-HDL (aumento prácticamente nulo); triglicéridos
(pueden producir un aumento en la concentración).
Efectos secundarios: en general producen intolerancia digestiva
(estreñimiento, flatulencia, dolor abdominal y sensación de plenitud). Estos
síntomas mejoran al reducir la dosis.
Consideraciones en el trasplante renal: en el trasplante renal son
fármacos poco utilizados debido a su mala tolerancia y porque pueden
interferir con la absorción de ciclosporina, tacrolimus o sirolimus. Además
reducen la biodisponibilidad de micofenolato al interferir con el círculo
enterohepático. En el trasplante renal no está justificada la utilización
de estos fármacos para el tratamiento de la hipercolesterolemia aislada,
ya que disponemos de fármacos más seguros y eficaces como son las
estatinas y el ezetimibe. Su utilización debería reservarse únicamente en
situaciones de alto riesgo cardiovascular en combinación con estatinas
cuando estas no son suficientes para controlar las cifras de c-LDL y bajo
monitorización estrecha de los niveles de ciclosporina. Las resinas no
se absorben en el intestino y pueden interferir con la absorción de otros
fármacos (ciclosporina, estatinas, fibratos, carbamazepina, furosemida,
diuréticos tiazídicos, vitaminas liposolubles, hierro, ácido fólico, digoxina,
diclofenaco o tetraciclinas). Por este motivo, la ciclosporina se debe
administrar al menos 1 hora antes de las resinas para evitar que disminuya
su absorción, con el consiguiente riesgo de rechazo. Colesevelam no
interfiere tanto en la absorción.
TABLAS
Tabla 1. Farmacología de las estatinas
Excreción renal 15 %
Habitual: 1 IR leve: no ajuste
Pitavastatina 1-4 1, 2, 4
Máxima: 2 IR moderada-grave: 1-2
Precaución con CyA/FK
Excreción renal 5 %
Habitual: 20 IR leve-moderada: no ajuste
Fluvastatina 20-80 20, 40, 80
Máxima: 40 IR grave: precaución
Precaución con CyA/FK
579
580
CyA: ciclosporina; IR: insuficiencia renal; MMF: micofenolato mofetilo; TR: trasplante renal.
581
TRATAMIENTO CON ECULIZUMAB
(PROTOCOLO DE INDICACIONES
NO APROBADAS EN FICHA TÉCNICA)
OTROS TRATAMIENTOS Y DIETAS
ÍNDICE
FÁRMACO
CRITERIOS DE INCLUSIÓN
CRITERIOS DE EXCLUSIÓN
ADVERTENCIAS
CRITERIOS DE SEGUIMIENTO
BIBLIOGRAFÍA
ANEXOS
FÁRMACO
Familia o grupo terapéutico
Anticuerpos monoclonales. Código ATC: L01XC02.
CRITERIOS DE INCLUSIÓN
• Pacientes con fracaso terapéutico a plasmaterapia o recambios
plasmáticos. Se considerará fracaso terapéutico la no resolución de
la hemólisis (valores de haptoglobina reducidos y plaquetas < 50 000
a las 24 horas del procedimiento), tras un tratamiento con plasmate-
rapia o tras seis recambios plasmáticos con reposición de albúmina/
plasma fresco e IgG policlonales (200 mg/kg cada dos sesiones).
TRATAMIENTO CON ECULIZUMAB
(PROTOCOLO DE INDICACIONES NO APROBADAS EN FICHA TÉCNICA) 585
CRITERIOS DE EXCLUSIÓN
Hipersensibilidad a eculizumab, proteínas murinas o alguno de los
excipientes.
ADVERTENCIAS
• No se ha estudiado con seguridad la eficacia del eculizumab en pa-
cientes con insuficiencia renal y hepática, y patología cardiovascular
grave.
• Pacientes con infección vírica (virus de la inmunodeficiencia hu-
mana, virus de la hepatitis C, virus de la hepatitis B) o bacteriana
activa.
• Embarazo y lactancia (falta de datos): las IgG pueden atravesar
la barrera placentaria, por lo que el eculizumab podría causar la
inhibición del complemento terminal de la circulación fetal. Asi-
mismo, puesto que puede ser excretado por la leche materna,
debe interrumpirse la lactancia durante el tratamiento y hasta
cinco meses después.
CRITERIOS DE SEGUIMIENTO
1. Evaluación de la función renal.
2. Actividad CH50 (y C3/C4 en el contexto del resultado de CH50); ver
esquema previo.
3. Concentraciones de anti-C5; ver esquema previo.
4. Marcadores de hemólisis intravascular: haptoglobina, plaquetas y
otros como lactato deshidrogenasa (LDH).
TRATAMIENTO CON ECULIZUMAB
(PROTOCOLO DE INDICACIONES NO APROBADAS EN FICHA TÉCNICA) 587
BIBLIOGRAFÍA
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11. Chatelet V, Frémeaux-Bacchi V, Lobbedez T, Ficheux M, Hurault de
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13. De S, Waters AM, Segal AO, Trautmann A, Harvey EA, Licht C. Severe
atypical HUS caused by CFH S1191L-case presentation and review
of treatment options. Pediatr Nephrol 2010;25:97-104.
588 OTROS TRATAMIENTOS Y DIETAS
ANEXOS
Anexo 1. Síndrome urémico hemolítico atípico (SUHa)
Síndrome urémico hemolítico atípico
El SUHa es un trastorno infrecuente y grave caracterizado por anemia
hemolítica microangiopática, acompañada de trombocitopenia e insuficien-
cia renal. La hemólisis microangiopática se caracteriza por la presencia de
esquistocitos en sangre periférica acompañada de descenso de haptoglobi-
na y aumento de LDH o bilirrubina. Puede aparecer de forma espontánea o
desencadenarse tras cuadro infeccioso, embarazo o puerperio, fármacos o
neoplasias.
Actualmente se han realizado avances en el conocimiento fisiopatológico
del SUHa. Existen determinadas mutaciones específicas en la vía alterna del
complemento que pueden explicar este síndrome. Se han descrito mutaciones
en el factor H del complemento (CFH), factor I (CFI), proteína del cofactor de
membrana (MCP o CD46), C3, proteína de unión a C4 (C4BP), factor B del
complemento (CFB), proteína 1 o 3 relacionada con el factor H del comple-
mento (CFHRP) y combinación de mutaciones. También se ha descrito recien-
temente la existencia de anticuerpos contra las proteínas reguladoras.
El pronóstico es grave, con evolución de un 50 % de los casos hacia la in-
suficiencia renal terminal. Las plaquetas son un marcador sencillo y sensible del
grado de activación del SUHa y son útiles en la toma de decisiones terapéuticas.
Extracción de 10 ml
de sangre para suero
Etiquetar
¿Es un día SÍ
laborable en el
laboratorio?
FÁRMACO
CRITERIOS DE INCLUSIÓN
CRITERIOS DE EXCLUSIÓN
ADVERTENCIAS
BIBLIOGRAFÍA
ANEXOS
FÁRMACO
Familia o grupo terapéutico
Anticuerpos monoclonales. Código ATC: L01XC02.
CRITERIOS DE INCLUSIÓN
• Mayores de 18 años con alguna de las patologías previamente citadas.
• Falta de respuesta terapéutica a los seis meses (imposibilidad para obtener
la remisión de la enfermedad en la inducción o en el mantenimiento) al tra-
tamiento estándar aprobado para la patología para tratar: inmunodepresores
(corticoides, metotrexato, etc.), excepto en las patologías 10, 11, 12 y 13.
• Intolerancia o efectos secundarios graves derivados del empleo del tra-
tamiento estándar.
CRITERIOS DE EXCLUSIÓN
• Anafilaxia conocida a rituximab.
• Infección o neoplasia activa.
• Neutropenia (< 500/mm3) y plaquetopenia (< 10 000/mm3).
• Embarazo y lactancia: no existen datos de teratogenicidad.
• Insuficiencia cardíaca clases funcionales III/IV.
ADVERTENCIAS
Se recomienda una especial evaluación del riesgo/beneficio y un estre-
cho control médico en pacientes con:
• Insuficiencia cardíaca clases funcionales I/II, arritmias graves (taquicar-
dia ventricular y supraventricular) y cardiopatía isquémica.
• Recuentos de neutrófilos totales de 500-1500/mm3 y plaquetas de
10 000-50 000/mm3, especialmente en pacientes que reciben ciclo-
fosfamida, micofenolato mofetilo o derivados.
• Virus de la hepatitis C. Se recomienda el seguimiento del perfil hepático
y de la carga viral.
• Virus de la hepatitis B. Se recomienda el seguimiento del perfil hepático y de
la carga viral. En caso de tratamiento con rituximab, se instaurará pretrata-
miento con lamivudina (100 mg/24 h), ajustado a la función renal.
• Virus de la inmunodeficiencia humana. Se recomienda el seguimiento
estricto de los valores de CD4 y de la carga viral.
• Edades superiores a los 65 años (tercera edad).
• No se recomienda administrar vacunas de microorganismos vivos atenuados.
B) Trasplante renal
Las dosis utilizadas son muy heterogéneas y dependen de la indicación
de base.
Pretrasplante/peritrasplante
Nivel de evidencia: III, grado de recomendación: C.
Trasplante renal de donante vivo con incompatibilidad ABO:
2 dosis de una infusión corta (3-4 horas aprox.): 200 mg.
⇒ día (-30)
⇒ día (-1)
TRATAMIENTO CON RITUXIMAB
(PROTOCOLO DE INDICACIONES NO APROBADAS EN FICHA TÉCNICA) 595
Postrasplante
Nivel de evidencia: III, grado de recomendación: C.
Rechazo agudo humoral:
2 dosis de una infusión corta (3-4 horas aprox.): 400 mg (24 horas
antes del inicio de los recambios plasmáticos y 24 horas tras finali-
zar estos (5 sesiones).
Rechazo crónico humoral:
Aparición durante el primer año del trasplante.
Valorar coste-riesgo-beneficio si creatinina sérica (Crs) > 2,5 mg/dl
o filtrado glomerular < 25 ml/min y fibrosis o glomeruloesclerosis en
biopsia renal (BR) > 25 %.
2 dosis infusión corta (3-4 horas aprox.): 400 mg 24 horas antes del inicio
de los recambios plasmáticos y 24 horas tras finalizar estos (5 sesiones).
Criterios de seguimiento:
a) Clínicos: seguimiento clínico basal y según la patología de base
(protocolo habitual de control clínico de la unidad) con especial
atención a la aparición de posibles complicaciones infecciosas.
b) Bioquímicos: plaquetas, neutrófilos, VSG, PCR, inmunodepreso-
res, etc., a los siguientes tiempos: basal, previo a cada infusión
del fármaco y mensualmente durante los seis meses posteriores
a la administración de rituximab.
c) Inmunológicos: poblaciones celulares periféricas CD19+
(anexo 2) y determinación del complemento a distintos tiempos
(en predosis, presegunda dosis, 14 días posdosis, y a los 3, 6
y 12 meses del inicio del tratamiento).
596 OTROS TRATAMIENTOS Y DIETAS
BIBLIOGRAFÍA
1. Foran JM, Rohatiner AZS, Cunningham D, Popescu RA, Solal-
Celigny P, Ghielmini M, et al. European phase II study of rituximab
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4. Vieira CA, Agarwal A, Book BK, Sidner RA, Bearden CM, Gebel HM,
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7. Pescovitz MD. Rituximab, an anti-CD20 monoclonal antibody:
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8. Genberg H, Kumlien G, Wennberg L, Tydén G. Long-term results
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10. Wong CF. Rituximab in refractory antineutrophil cytoplasmic antibody-
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12. Product Information: RITUXAN(R) IV injection, rituximab IV injection.
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14. Hariria A, Nogueira J, Kukuruga D, Schweitzer E, Hess J, Gurk-Turner
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longer-term outcomes. Am J Transplant 2009;9:536-42.
15. Hickson LJ, Gera M, Amer H, Iqbal CW, Moore TB, Milliner DS, et al.
Kidney transplantation for primary focal segmental glomerulosclerosis:
TRATAMIENTO CON RITUXIMAB
(PROTOCOLO DE INDICACIONES NO APROBADAS EN FICHA TÉCNICA) 597
ANEXOS
Anexo 1. USPSTF (U.S. Preventive Services Task Force)
Nivel de evidencia: I
Al menos un ensayo clínico controlado y aleatorizado diseñado de for-
ma apropiada.
Nivel de evidencia: II
II-1: ensayos clínicos controlados bien diseñados, pero no aleatorizados.
II-2: estudios de cohortes o de casos y controles bien diseñados, pre-
ferentemente multicéntricos.
II-3: múltiples series comparadas en el tiempo, con o sin intervención,
y resultados sorprendentes en experiencias no controladas.
Nivel de evidencia: III
Opiniones basadas en experiencias clínicas, estudios descriptivos, ob-
servaciones clínicas o informes de comités de expertos.
Grado de recomendación: A
Extremadamente recomendable (buena evidencia de que la medida es
eficaz y los beneficios superan ampliamente los perjuicios).
Grado de recomendación: B
Recomendable (al menos moderada evidencia de que la medida es
eficaz y los beneficios superan a los perjuicios).
Grado de recomendación: C
Ni recomendable ni desaconsejable (al menos moderada evidencia de
que la medida es eficaz, pero los beneficios son muy similares a los
perjuicios y no puede justificarse una recomendación general).
Grado de recomendación: D
Desaconsejable (al menos moderada evidencia de que la medida es
ineficaz o de que los perjuicios superan a los beneficios).
598 OTROS TRATAMIENTOS Y DIETAS
Grado de recomendación: I
Evidencia insuficiente, de mala calidad o contradictoria, y el balance
entre beneficios y perjuicios no puede ser determinado.
Pastelería y bollería
Azúcar, miel, mermeladas
Azúcar y dulces industrial
Pastelería casera
Chocolate y derivados
Agua, infusiones Zumo de fruta
Bebidas Café y té (consumo Bebidas con gas
moderado) Bebidas chocolateadas
Pastillas de caldo
Otros Caldos comerciales con sal
Platos precocinados
DIETAS EN NEFROLOGÍA 601
Leche, yogur
natural, flan, quesos Cuajada, yogur Leche en polvo, leche
frescos y tiernos, saborizado condensada, yogur
Lácteos
arroz con leche, Queso de cabra con frutas, quesos
helado, natillas, semidesnatado curados
petit suisse
Pescado azul: caballa,
Pavo, lomo de cerdo,
atún, trucha y salmón
pato
frescos y ahumados
Pescado blanco
Marisco
(todos, menos
Pescado blanco: rape,
Carnes, Huevo desaconsejados)
lubina, bacalao
pescados Lenguado al vapor, Pescado azul
Ternera, cordero,
y huevos mejillones hervidos (todos, incluidos
cerdo. Pollo, conejo
enlatados, menos
Vísceras, carnes
desaconsejados)
de caza, caballo
Jamón cocido, jamón
Enlatados y embutidos
curado, fuet, ostras
bajos en sal
Hervido: tomate,
espárrago blanco y
verde, menestra de
Hervido: calabacín,
verdura, berenjena,
zanahoria, puerro, Espinaca, calabaza,
judía verde, acelgas,
brócoli, pimiento escarola, alcachofa,
coliflor, col de
Verduras y nabo champiñón crudo
Bruselas, maíz, apio,
y hortalizas Crudo: cebolla, y otras setas
sofrito
pepino y pimiento Ajo, brócoli, coliflor
Crudo: endibia,
Champiñón en y apio crudos
lechuga, tomate,
conserva
zanahoria, col
lombarda, nabo,
calabacín y rábano
Fruta en almíbar
sin el jugo (pera,
macedonia, Uva blanca, ciruela,
melocotón, piña, kiwi, nectarina, Albaricoque, plátano,
Frutas etc.) y sandía granada, higo, uva negra, aguacate,
y frutos Manzana, pera, níspero, cereza, coco, grosella negra
secos mandarina, melón, grosella, Frutos secos y frutas
melocotón, piña, mora, papaya, desecadas
naranja, fresa o maracuyá
fresón, caqui, lichi,
mango, pomelo
602 OTROS TRATAMIENTOS Y DIETAS
Verduras congeladas
• Ponerlas a descongelar en un colador a temperatura ambiente.
• Escurrirlas y enjuagarlas con agua fría.
• Realizar la cocción como en las verduras frescas.
Patatas y legumbres
• Ponerlas en remojo entre 8 y 12 horas en agua utilizando mucha más
cantidad de agua que de alimento, y cambiar el agua varias veces. Escurrir.
• Poner a cocer en abundante agua fría. Después de que hierva duran-
te 5 minutos, escurrir.
• Realizar la misma operación de nuevo (esta vez con agua caliente) y
completar la cocción.
• En ambos casos, desechar el agua de la cocción.
Cocción de patatas fritas: se realizará la misma operación anteriormente
descrita. Una vez escurridas, proceder con la fritura.
DIETAS EN NEFROLOGÍA 603
Fruta
Evitar tomar el jugo de las frutas en almíbar y cocidas.
Condimentos
• Añadir a las preparaciones aderezos caseros, hierbas aromáticas, con-
dimentos y especias. Evitar las sales de sustitución y otras sales «de
régimen».
Espinacas,
berenjena,
Brócoli, chirivía,
Aguacate, escarola,
col de Bruselas,
cebolla, coliflor, remolacha, apio,
espárragos, maíz,
Verduras champiñones, judías verdes,
nabo, pepino,
guisantes frescos, puerro, perejil,
tomate, zanahoria,
rábano y col acelga, calabaza,
lechuga
berro, calabacín,
pimiento verde
Guisantes en
Legumbres Alubia, soja, tofu
conserva, habas
Boniato, galletas
Patata, cereales de
de soja, germen
desayuno, pasta,
Bizcochos y de trigo y de
Farináceos arroz, pan, avena,
tostadas de maíz salvado, plum
harina de trigo
cake, sémola de
refinada
maíz
Grosella, mora,
Plátano, nectarina, Manzana, cerezas,
corteza de limón,
mango, melón, albaricoques,
lima y naranja,
sandía, pomelo, uva naranja, pera,
Frutas frambuesa, fresa,
verde, melocotón, piña, ciruela
arándano, uva
ciruelas verde negra, uva y
negra, mandarina
y amarilla ciruela pasa
y ruibarbo
Huevos, ternera,
cordero, cerdo,
Cárnicos Sardinas ------------
aves, pescados,
mariscos
De consumo
Aconsejados Desaconsejados
moderado
Alimento (< 49 mg/100 g (> 100 mg/100 g
(50-99 mg/100 g
alimento) alimento)
alimento)
Arroz, sémola,
Pan integral,
tapioca, harina de
cereales
trigo, harina de maíz, Semillas de soja,
Farináceos integrales, germen
pan blanco, pasta trufas secas
y salvado de trigo,
alimentaria, patata,
avena
boniato, biscotes
Habas secas,
guisantes verdes,
Legumbres Lentejas ------------
garbanzos, judías
blancas
Tomate, pepino,
ruibarbo, cebolla,
Espinaca, apio,
pimiento, rábano,
espárrago verde,
berenjena, zanahoria,
Verduras brócoli, berro,
lombarda, col de ------------
y hortalizas champiñones,
Bruselas, remolacha,
setas, brotes de
judías verdes,
soja, coliflor
espárragos blancos,
acelga, ajo, perejil
606 OTROS TRATAMIENTOS Y DIETAS
Ternera. Vísceras.
Extracto de carne
Huevo Pollo. Conejo
Cárnicos Cerdo. Cordero
Embutidos de cerdo Pescado blanco
Pescado azul
Marisco
Leche, leches
acidificadas, queso,
Lácteos ------------ ------------
yogures, flan,
natillas
Frutas
Todas ------------ ------------
y frutos secos
Aceites y Aceites vegetales, ------------ ------------
grasas mantequilla,
margarina
Café, refrescos, té,
Bebidas infusiones, zumos ------------ Cerveza
naturales
Azúcar, dulces,
mermelada,
Varios membrillo, caldos ------------ Levadura
de verduras,
gelatinas