CENTRO DE FORMACION TECNICO LABORAL DE TUNJA
COTEL
PARASITOLOGIA, SALUD PÚBLICA Y SALUD AMBIENTAL.
PRESENTADO POR:
YOHAN ESTEBAN GONZALEZ QUIJANO
TEC. SALUD AMBIENTAL.
TEC. AUX MEDICINA VETERINARIA.
PRESENTADO A:
LILIANA ROJAS BERNAL
TUNJA
2019
Principales vectores y enfermedades que transmiten
Los vectores son organismos vivos que pueden transmitir enfermedades infecciosas entre
personas, o de animales a personas. Muchos de esos vectores son insectos hematófagos que
ingieren los microorganismos patógenos junto con la sangre de un portador infectado (persona o
animal), y posteriormente los inoculan a un nuevo portador al ingerir su sangre.
Los mosquitos son los vectores de enfermedades mejor conocidos. Garrapatas, moscas,
flebótomos, pulgas, triatominos y algunos caracoles de agua dulce también son vectores de
enfermedades.
Mosquitos
Aedes
Anopheles
Culex
Flebótomos
Fiebre transmitida por flebótomos
Leishmaniasis
Garrapatas
Encefalitis transmitida por garrapatas
Enfermedad de Lyme
Fiebre hemorrágica de Crimea-Congo
Fiebre recurrente (borreliosis)
Ricketsiosis (fiebre maculosa y fiebre Q)
Tularemia
Triatominos
Enfermedad de Chagas (tripanosomiasis americana)
Mosca tsetsé
Enfermedad del sueño (tripanosomiasis africana)
Pulgas
Peste (transmitidas por pulgas de las ratas al ser humano)
Rickettsiosis
Moscas negras
Oncocercosis (ceguera de los ríos)
Caracoles acuáticos
Esquistosomiasis (bilharziasis)
Piojos
Tifus y fiebre recurrente transmitida por piojos
ENFERMEDADES TRANSMITIDAS POR VECTORES
Las enfermedades transmitidas por vectores son causadas por parásitos, virus y bacterias
transmitidos por mosquitos, flebótomos, chinches triatomíneas, simúlidos, garrapatas, moscas
tsetsé, ácaros, caracoles y piojos. En todo el mundo se registran cada año más de 700 000
defunciones como consecuencia de enfermedades transmitidas por vectores, tales como el
paludismo, dengue, esquistosomiasis, tripanosomiasis africana humana, leishmaniasis,
enfermedad de Chagas, fiebre amarilla, encefalitis japonesa y oncocercosis.
En su conjunto, las enfermedades transmitidas por vectores representan aproximadamente un 17%
de las enfermedades infecciosas. La mayor carga de estas enfermedades, que afectan de forma
desproporcionada a las poblaciones más pobres, corresponde a las zonas tropicales y
subtropicales. Desde 2014, grandes brotes de dengue, paludismo, fiebre chikungunya, fiebre
amarilla y enfermedad por el virus de Zika han azotado a diferentes poblaciones, cobrándose vidas
y abrumando los sistemas de salud en muchos países.
La distribución de las enfermedades transmitidas por vectores está determinada por complejos
factores demográficos, medioambientales y sociales.
Los viajes y el comercio mundial, la urbanización no planificada y los problemas medioambientales,
como el cambio climático, pueden influir en la transmisión de patógenos, haciendo que la
temporada de transmisión sea más prolongada o intensa, o que aparezcan algunas enfermedades
en países que antes no las sufrían.
Los cambios en las prácticas agrícolas debidos a las variaciones de temperatura y precipitaciones
pueden influir en la propagación de enfermedades transmitidas por vectores. El crecimiento de los
barrios de tugurios, sin un suministro fiable de agua corriente ni sistemas de gestión de desechos
sólidos, puede poner a grandes poblaciones urbanas en riesgo de padecer enfermedades víricas
transmitidas por mosquitos. Dichos factores pueden influir en el alcance de las poblaciones de
vectores y las modalidades de transmisión de los patógenos.
PARASITOLOGIA VETERINARIA
La parasitología veterinaria abarca tres campos:
1) las zoonosis, que son las enfermedades parasitarias comunes entre el humano y los animales
2) los aspectos económicos de las parasitosis en los animales domésticos y en aquéllos útiles al
hombre
3) los modelos experimentales en animales, cuyo beneficio es evidente para el entendimiento de
las enfermedades causadas por protozoarios, helmintos y artrópodos, entre otros.
Generalidades
La parasitología veterinaria estudia todos los aspectos de la biología, clínica y epidemiología de las
enfermedades causadas por parásitos que afectan a los animales. Estos parásitos son
principalmente protozoarios, trematodos, cestodos, nematodos y artrópodos; y muchas de las
parasitosis que provocan son zoonosis (transmitidas entre humanos y animales, sobre todo
domésticos), en las que, por lo general, la persona actúa como huésped definitivo. La parasitología
veterinaria también abarca los aspectos básicos de la biología, inmunología, bioquímica y más
ramas de las relaciones hospedero-parásito. Para ello se utilizan parásitos para infectar a los
animales de laboratorio y realizar estudios experimentales.
Uno de los fenómenos más sorprendentes de los observados en los animales es el parasitismo. El
número de organismos conocidos de vida parasitaria es muy elevado. Existe una gran cantidad de
especies cuya supervivencia está relacionada con la de otras y dependen, en distinta medida, de
ellas. Esta dependencia no implica que los animales parásitos sean organismos degenerados o
deficientes, al contrario, a la vida parasitaria se ha llegado tras largo tiempo de evolución, en el que
los parásitos han ido superando barreras y adaptándose a vivir en, o sobre sus hospedadores. La
denominación “parásito” se ha utilizado para designar a organismos que abusan de otros para su
subsistencia y la realidad es que, en ocasiones, los efectos de los parásitos causan daños poco
detectables. Del millón y medio de especies animales conocidas, se considera que más del 10%
tienen vida parasitaria. Muchos animales de vida libre tienen asociados un gran número de
parásitos específicos, como sucede con la gaviota (Larus argentatus) en la que se han encontrado
151 tipos de gusanos intestinales, o el hombre, que alberga más de 342 formas parasitarias
diferentes. Si buscamos el origen etimológico en la raíz griega de la palabra parásito, podemos
definir a estos organismos como " individuos que se alimentan junto a otros" — para: al lado; sito:
alimentarse—. Tal como lo define el Diccionario de la Real Academia Española, parásito se le
puede llamar a “un organismo animal o vegetal: que vive a costa de otro de distinta especie,
alimentándose de él y debilitándolo sin llegar a matarlo”. Para evitar confusiones entre las
denominaciones de los dos organismos que se alimentan juntos, científicamente se ha optado por
denominar parásito al organismo que obtiene el beneficio y hospedador o patrón, al que
proporciona el habitad y alimento al parásito. El estudio de estos organismos ha interesado al
hombre desde la antigüedad. Estudiosos naturalistas observaron cómo animales vivos habitaban
en el interior del intestino o en la superficie del cuerpo de animales domésticos y del hombre. Los
estudios parasitólogos comienzan con los egipcios (papiro de Ebers, 1550 A.C.) se describe
probablemente al gusano Taenia saginata y se prescribe tratamiento para eliminarlo. Aristóteles
(384 – 322 A.C.) asignó una clasificación a los gusanos intestinales y los denominó anchos,
aplanados, cilíndricos y filiformes. Otros naturalistas como Plinio el Viejo (23 – 79) y Galeno (130 –
200), se ocuparon de ellos y hablan de diversos parásitos, sobre todo de gusanos intestinales del
hombre y de algunos animales
RELACION HOSPEDERO Y PARASITO
Existen muchos ejemplos sobre la relación mutua lograda, evolutivamente, entre parásitos y
hospederos.
En los platelmintos, por ejemplo, la eclosión de huevos ingeridos por el hospedero definitivo, se
produce bajo la acción de sustancias químicas de este último, toda vez que las secreciones
digestivas del hospedero al digerir las capas que recubren el huevo, estimulan la secreción de las
propias enzimas del agente parasitario. De esta manera se garantiza la salida del estadio larvario y
la infestación del hospedero específico.
En los nematodos, existen muchos ejemplos de cómo los parásitos, en su objetivo de
sobrevivencia, logran adaptar diferentes mecanismos para lograr la infestación.
Muchas especies han logrado que el comportamiento de sus larvas infestivas coincida con la
conducta del hospedero específico, cuando éste pueda ser más vulnerable o susceptible a las
mismas. Por ejemplo, las larvas, producto de la fase exógena del ciclo biológico de los
estrongilidos, han desarrollado comportamientos característicos tales como: fototaxismo,
geotaxismo, magnetotaxismo, respuestas a sombras, entre otros; esto les ha ayudado a orientarse
hacia ambientes específicos donde es mayor la posibilidad de encontrar al hospedero.
Otro ejemplo de lo planteado, se observa en el nematodo Stephanurs dentatus del riñón del cerdo
que tienen acceso al hospedero, además de por vía oral, también percutáneamente, vía que utiliza
como principal, cuando el mamífero reposa en el suelo. Este helminto, también recurre a la vía de
hospederos paraténicos para lograr el éxito y así garantiza más posibilidad de perpetuar la especie.
Por otro lado, las larvas infestivas de Strongyloides stercoralis son fuertemente atraídas hacia la
piel de mamíferos, debido, principalmente, a la presencia del ácido urocánico, en tanto las larvas
de este rhabditida y del estrongilido gastrointestinal Ancylostoma caninum son, también,
fuertemente atraídas ante la presencia de concentraciones de 3.3 a 4% de CO 2.
Las larvas de los estrongilidos gastrointestinales de los rumiantes, adoptan una estrategia pasiva,
en el pasto y permanecen inertes esperando ser consumidas por un hospedero. Tal es el caso
de Haemonchus contortus y Oesophagostomum dentatum. Otras larvas de estrongilidos
pulmonares, como Dictyocaulus viviparus, con baja capacidad migratoria, buscan mecanismos
externos de dispersión de otros organismos, como es el caso del hongo Pilobolus spp., para
diseminarse en el pastoreo e infestar al hospedero.
La eclosión de los huevecillos de muchos nematodos, a tiempos predeterminados, también reduce
o evita la alta mortalidad que se produce por las injurias del medio externo.
En algunos trematodos, existe evidencia de que los miracidios son capaces de identificar
glicoproteínas macromoleculares, distinguiendo así entre líneas de la misma especie de
hospedero.
Las larvas de los ixódidos alcanzan, durante las horas de la mañana, la parte más alta de la hierba,
donde existen mayores posibilidades de establecer contacto con sus hospederos herbívoros, toda
vez que es el horario de mayor actividad de pastoreo de bovinos y ovinos en zonas tropicales.
Por otro lado, se conoce que la saliva de los artrópodos hematófagos, que juegan papel de
hospederos vectores, actúa contra la homeostasis y las respuestas inflamatorias e inmunes del
hospedero, por lo que propician el establecimiento del patógeno que portan. De esta manera, los
parásitos (también virus y bacterias), pueden penetrar al animal superior, de forma más segura.
Algunas formas de comportamiento de artrópodos vectores, constituyen posiciones favorables para
el éxito de algunos parásitos. Por ejemplo, los mosquitos, vectores de microfilarias, resultan ser
más activos durante las horas del atardecer; esto coincide con el periodo de mayor actividad de las
larvas, lo que hace más fácil encontrar esos parásitos circulando en sangre. De esa manera se
favorece la oportunidad de que el parásito sea ingerido por el vector y sea transmitido a otro
hospedero.
COEVOLUCIÓN DE LA INTERACCIÓN PARÁSITO-HOSPEDERO.
En las interacciones parásito - hospedero se supone que existe una coevolución en las
asociaciones. El parásito no destruye a su hospedero, porque eso sería destruirse a sí mismo
como especie. Los estudios sobre genética evolutiva muestran el impacto en la transmisión y
patogenia de las enfermedades infecciosas en el hospedero, la diversidad genética de agentes
patógenos y vectores y las interacciones, como un fenómeno co-evolutivo.
La idea de la genética de la coevolución entre pares de especies, consiste en que las interacciones
están dirigidas del todo o en un alto grado por genes dominantes.
El resultado de la evolución en la interacción parásitos-hospederos, podría describir modelos
paralelos de las estructuras genéticas de las poblaciones si existe una correlación entre las
distancias genéticas, o bien, si las estructuras de cada población corresponden al mismo mosaico
geográfico. Se señalan dos basamentos a considerar: la coevolución gen por gen y la coevolución
de la estructura genética. El grado de especificidad de la interacción en cuestión es determinante
para que sea considerada como un proceso coevolutivo en el cual existen reciprocidad y
simultaneidad.
Los genes del hospedero y el parásito se conocen como genes de correspondencia. La teoría de la
coevolución gen por gen está basada en que, por cada gen causante de la resistencia en un
hospedero, hay un gen correspondiente a la virulencia del parásito. Por tanto, si eso es así, una
reacción de resistencia o compatibilidad depende tanto de la presencia de un gen para la
resistencia en el animal, como del correspondiente gen para la virulencia en el agente.
La interacción entre el molusco, Biomphalaria glabrata, y su trematodo parásito Schistosoma
mansoni, constituye un ejemplo de ello. Se conoce que el helminto, para vivir, debe vencer los
productos del metabolismo de los hemocitos del molusco y defenderse contra el daño oxidativo de
aquellos. En estudios realizados al respecto se muestra una relación clara entre los niveles de
oxidantes y antioxidantes, presumiblemente como resultado de la co-evolución simpátrica.
Otro ejemplo lo constituye el nematodo S. dentatus; este agente descendiente filogenéticamente de
los singámidos parásitos de aves (Syngamus trachea), y de los cuales rememora aún vestigios
biológicos, se estableció como parásito de cerdo, logrando un equilibrio con el hospedero
mamífero, de forma que existe una especificidad absoluta. De hecho, los múltiples intentos de
infestación experimental en otros hospederos, no han permitido completar la fase endógena del
ciclo.
El análisis filogenético realizado a las larvas de mosquitos de varias especies de Anopheles,
Aedes, Culex y otros, parasitados por microsporidios, reveló que las secuencias de RNA obtenidas
a partir de cada especie de parásito, así como los árboles filogenéticos construidos
arrojaron similitudes topológicas con un alto grado de congruencia entre el parásito y el hospedero,
lo que demuestra el grado de coevolución entre ellos.
La giardiasis, causada por trofozoítos de Giardia lamblia mediante su fijación al epitelio intestinal,
da lugar a la apoptosis de las células epiteliales intestinales, con la interrupción de la función de
barrera del epitelio y la mal absorción. Estudios recientes han detectado grandes cambios de
expresión génica en las células epiteliales intestinales durante la interacción in vitro, con trofozoitos
del arquezoo. Estudios de PCR confirmaron los cambios en los 12 genes evaluados utilizando RNA
aislado en experimentos separados, evidenciando los extensos cambios de expresión génica en
trofozoítos del agente y de las células epiteliales intestinales durante las interacciones hospedero-
parásito que pueden ser importantes para el establecimiento de la infección y la inducción de la
giardiasis.
Para profundizar en la interacción entre las proteínas de Plasmodium falciparum, el parásito
productor de la malaria y el hospedero humano, se evaluaron las interacciones homólogas a través
de un sistema computacional y de las expresiones moleculares. El análisis de esas interacciones
indica que el parásito utiliza su repertorio de proteínas en una forma combinada, proporcionando
una conexión amplia para compatibilizar los procesos celulares del humano. Este resultado sugiere
la importancia de las proteínas de remodelación de la interfaz de interacción entre el hospedero y
el parásito.
PROPAGACION DE LOS PARASITOS
Hace referencia a la multiplicación por vías de reproducción o transmisión.
Reproducción: las formas de reproducción de puede verificar en dos formas:
Asexual o agamica: se efectúa sin la reproducción de células reproductoras especializadas
ni la participación de órganos sexuales.
Sexual o gamica: el nuevo individuo se origina a expensas de células reproductoras
denominadas gametos, esta es la más común en seres vivos.
Transmisión: el parasito necesita colonizar nuevos hospedadores, esto pasa por muerte del
hospedador, o por completar su ciclo biológico. Esta favorecida por varios factores como el elevado
potencial del reproductor, la amplia gama de hospedadores que tienen parásitos, como la ausencia
de reacciones adversas del hospedador y la existencia de población abundante de hospedadores.
La transmisión puede ser de varias maneras:
Horizontal
Directa: por contacto directo o por núcleos goticulares.
Indirecta: por fómites, vectores ya sean biológicos o mecánicos.
Vertical
Transovarica
Transplacentaria
Calosral
Galactófora
Vías de entrada al hospedador es la ruta por la que un parasito tiene acceso al organismo de un
hospedador receptivo, eso incluye la vía:
Alimentaria
Respiratoria
Urogenital
Anal
Cutánea
Conjuntival
Los mecanismos de dispersión evitan la superpoblación en un determinado hospedador y permite
colonizar nuevos hospedadores. Una vez abandonado el hospedador el parasito se encuentra
sometido a la influencia de factores ambientales de los cuales ayudan a la dispersión de los
parásitos.
Los mecanismos de dispersión pueden ser en un corto o largo tiempo dependiendo de la
supervivencia del ambiente.
La salida del hospedador puede ser de manera pasiva cuando el adulto vive en el tracto intestinal,
en órganos anexos u órganos con acceso a él. De forma activa como sucede en los artrópodos
ectoparásitos que abandonan al hospedador volando o saltando.
Sabemos que los parásitos son organismos que dependen de la energía del hospedador para
poder sobrevivir. Es decir, son seres vivos que viven a costa de nuestro perro, gato, etc.
En ambos casos, pueden causar problemas de salud en el hospedador, ya sea la mascota o el ser
humano, además de poder transmitir otras enfermedades en el caso de los parásitos externos.
Parásitos externos o ectoparásitos
Estos organismos vivos, desarrollan su actividad parasitaria en la superficie del
hospedador (perro, gato, etc...) y suelen residir en ambientes externos.
Suelen alimentarse de sangre, descamaciones o producciones de la piel del hospedador.
Pueden permanecer en el hospedador durante periodos cortos, desarrollando solo alguna
fase de su ciclo biológico, o durante periodos mucho más largos, desarrollando su ciclo
biológico completo sobre el hospedador.
Los más comunes y conocidos son los piojos, ácaros, pulgas y garrapatas.
Parásitos internos
Suelen parasitar al hospedador durante periodos más largos. En algunos casos, residen en
el organismo de nuestra mascota durante buena parte de su vida.
Su ciclo biológico requiere que si no toda su vida, gran parte de ella la desarrolle dentro del
cuerpo del hospedador.
Algunos se desarrollan solo en localizaciones específicas de nuestra mascota, como el
sistema digestivo, sistema vascular, sistema respiratorio, etc.
En muchos casos, utilizan parásitos externos para transmitirse entre hospedadores. En
estos casos el parasito externo tiene doble acción: como parasito estricto y como vector de
otra enfermedad parasitaria.
Los más comunes son los gusanos planos (tenias) y redondos, el gusano del corazón y los
protozoos.
ACAROS DE IMPORTANCIA VETERINARIA
Pulgas
Las pulgas son insectos sin alas, aplanados lateralmente, chupadores de sangre en su fase adulta
y que parasitan aves y mamíferos. Son bastante frecuentes en perros y gatos y son poco
específicos en cuanto al hospedador que parasitan por lo que pueden picar a las personas.
La especies más frecuentes que se encuentran como parásitos del perro y gato en Europa son
Ctenocephalides felis y Ctenocephalides canis. Los huevos y las formas inmaduras se encuentran
en el medio ambiente cerca del animal en el que se alojan los adultos, en el suelo, cuna, cama,
alfombras, sillones, etc. Se alimentan de materia orgánica del medio, descamaciones de la piel,
etc. Se encuentran preferentemente en lugares con poca luz. La supervivencia de los estadios
intermedios de pulga en el medio externo depende de las condiciones climáticas siendo
imprescindible para el desarrollo de las larvas una humedad relativa elevada. En el medio ambiente
interior pueden multiplicarse gracias a las calefacciones de los edificios, a partir de la primavera
también pueden multiplicarse en el exterior. Las mejores condiciones para su desarrollo incluyen
humedad, una temperatura templada y no exponerse a la luz solar directa. La picadura de pulga
produce en los animales de compañía picor, sobre todo en animales alérgicos a la picadura y si la
infestación es muy elevada puede producir también anemia. También pueden ser vectores de
parásitos y vehicular microorganismos como Rickettsia felis, causante de la enfermedad por
arañazo del gato, o Dipylidium caninum, un cestodo parásito del perro y gato. Si un animal
infestado no recibe tratamiento se convierte en fuente de contagio para otros animales y para las
personas cercanas. La DAPP, la dermatitis alérgica a la picadura de pulgas, es el proceso cutáneo
de origen alérgico más común en el perro y el gato. Se trata de una reacción de hipersensibilidad
inducida por las partes proteicas más antigénicas de la saliva de la pulga, inoculadas en el animal
en el momento de la picadura. El proceso es independiente del número de pulgas y está mediado
por reacciones de hipersensibilidad. Durante el período de alimentación, la pulga inyecta su saliva
en la herida para prevenir la coagulación sanguínea. La sensibilización a la picadura de la pulga
depende de la exposición al parásito y de la predisposición genética individual. Las lesiones son
inespecíficas y secundarias al rascado, y se extienden principalmente por la zona lumbosacra y
área perineal, lesiones como enrojecimiento de la piel, eritema, falta de pelo, pelo rojo,
engrosamiento de la epidermis, hiperpigmentación, seborrea, etc, son muy frecuentes en este
proceso. Los primeros síntomas aparecen generalmente entre los tres y seis años de edad.
Pueden ser estacionales o permanentes según el medio ambiente y las condiciones para que se
desarrolle el parásito pero suelen ser más evidentes los meses cálidos.
Garrapatas
Las garrapatas de perros y gatos en Europa son de la Familia Ixodidae o garrapatas duras, de
géneros como Rhiphicephalus y Dermacentor. Estas garrapatas son llamadas garrapatas de tres
huéspedes porque en cada estadio se alimentan de un hospedador distinto. La garra- patas son
parásitos en todas sus fases de desarrollo. Se alimentan de sangre de forma temporal, unos días a
semanas que es el tiempo que permanecen sujetas al hospedador. La infestación por garrapatas
clínicamente se manifiesta por la presencia de garrapatas sobre la piel en diferentes partes del
cuerpo. Son capaces de transmitir virus, bacterias, protozoos y nematodos, normalmente mientras
se alimentan del hospedador aunque en el caso de Hepatozoon este protozoo se transmite al
animal cuando el hospedador ingiere garrapatas parasitadas no a través de su picadura. La
infestación por garrapatas es estacional. En países del sur de Europa las garrapatas aparecen con
más frecuencia durante la primavera y el verano. Las garrapatas se localizan por toda la superficie
del animal pero tienen predilección por las zonas ventrales y zonas con piel fina como cara, orejas,
axilas, etc. Tienen gran importancia como vectores de microorganismos, pueden transmitir
protozoos como Babesia spp o Hepatozoon canis, espiroquetas como Borrelia burgdorferi
(Enfermedad de Lyme), filarias como Dipetalonema spp, bacterias como Mycoplasma haemofelis
(antiguamente llamado Haemobartonella felis) o Ehrlichia canis o virus como los Flavivirus.
Flebotomos
Los flebotomos son insectos distribuidos por el área mediterránea. Son vectores de protozoos del
género Leishmania que producen una enfermedad grave conocida como Leishmaniosis. Los
flebotomos se alimentan de una gran variedad de hospedadores de sangre caliente. El desarrollo
de flebotomos tiene lugar en zonas con abundante materia orgánica. En la mayoría de los casos
los adultos se alojan en zonas húmedas y frescas como grietas de paredes o sótanos o establos y
buscan el hospedador para alimentarse al atardecer. Producen en la zona de la picadura una
reacción prominente y rojiza de la piel, suele ser frecuente que aparezca en zonas cercanas a la
trufa, alrededor de los ojos y orejas.
Mosquitos
Además de provocar molestias, los mosquitos del género Culex, Anopheles y Aedes son vectores
potenciales de nematodos del género Dirofilaria causantes de la enfermedad llamada Filariosis.
Dirofilaria inmitis y Dirofilaria repens son nematodos parásitos importantes en perros y gatos.
Dirofilaria immitis es el agente causal de la Dirofilariosis canina, también llamada enfermedad del
gusano del corazón. Las hembras adultas de los mosquitos son hematófagas, los machos se
alimentan de materia vegetal. El ciclo de vida de la Dirofilaria comienza cuando la hembra de un
mosquito pica a un perro infectado que tiene en su sangre las formas jóvenes del parásito llamadas
microfilarias. Una vez que el parásito madura en el mosquito se transforma en infectante, es decir
que tiene capacidad para contagiar a otros animales. A partir de entonces, si el mosquito pica a
otro perro, le transmite las larvas y el parásito continúa su evolución, que dura varios meses, hasta
alcanzar el estadio adulto. En la etapa adulta la Dirofilaria se aloja en el corazón y en las arterias
pulmonares. Allí se reproduce y libera a la sangre las microfilarias que dan comienzo a un nuevo
ciclo de transmisión.
Piojos
Los piojos son insectos sin alas aplanados dorso-ventralmente. El piojo masticador del perro,
Trichodectes canis puede actuar como hospedador intermedio de Dipylidium caninum. Es más
frecuente en animales viejos, jóvenes, descuidados y desnutridos y son muy específicos de
hospedador. Los piojos masticadores se alimentan de restos epiteliales. Las hembras ponen
huevos llamados liendres que quedan adheridos en los pelos. La infestación se diagnostica
mediante inspección y detección de los piojos o las liendres entre los pelos.
Demodex Canis
Produce una enfermedad inflamatoria de la piel llamada Demodicosis (conocida también como
Sarna Demodécica). Es un ácaro alargado que vive de forma normal en la piel del perro, reside en
los folículos pilosos y glándulas sebáceas de la piel.
Cuando ocurre alguna circunstancia que disminuye las defensas del animal se reproduce de
manera anormal y produce enfermedad.
El diagnóstico se hace a través de raspados de la piel. Cuando aparecen lesiones de carácter
crónico puede ser necesario realizar una biopsia.
Cheyletiella SPP
Es un ácaro muy superficial, produce un picor moderado y se suele evidenciar bien visualizando al
microscopio una preparación con cinta adhesiva. Se conoce con el nombre de “caspa andante”.
Los ácaros se transmiten con mucha facilidad bien por contacto directo bien a través de cualquier
objeto, toallas, mantas, etc.
Otodectes Cynotis (Ácaros de los oídos)
Se evidencian con un raspado muy superficial. Estos ácaros parasitan el conducto auditivo, lo
irritan y hacen que se produzca mucho cerumen de color marrón-negruzco que hace que los oídos
estén sucios. Producen mucho picor.
Los animales pueden hacerse heridas en las orejas al rascarse y desarrollar otitis importantes.
Se transmite fácilmente por contacto directo entre gatos y perros que viven dentro del mismo
hábitat.
El diagnóstico se hace en función de los síntomas clínicos y por la observación directa de los
parásitos en el conducto auditivo externo, se ven como puntitos blancos que se mueven sobre el
fondo oscuro de la secreción. Si hay sospecha de que existan y no se observan los parásitos
directamente se puede tomar una muestra con isopo o bastoncillo y visualizarlos con el
microscopio.
Sarcoptes Scabiei
Es un ácaro redondo que produce Sarna Sarcóptica, principalmente en perros, una dermatitis que
cursa con prurito muy intenso. Es muy contagiosa, no sólo por contacto con animales infectados
sino también a través de objetos (mantas, toallas, etc.). Puede contagiarse a las personas.
Las lesiones aparecen principalmente en codos, rodillas, punta de las orejas y vientre. Se extiende
rápidamente.
Estos ácaros se ven muy mal en los raspados de piel ya que viven en capas profundas, muchas
veces hay que recurrir a técnicas especiales para hacer un diagnóstico.
Notoedres Cati
Produce sarna en los gatos, se transmite con facilidad y cursa con prurito muy intenso. Aparecen
zonas sin pelo y costras amarillentas, la piel se engrosa.
Puede visualizarse el ácaro con raspados de piel.
ENFERMEDADES PARASITARIAS
EHRLICHIASIS: Zoonosis debida a la infección por una Rickettsia (Erlichia canis) transmitida por
garrapatas. El curso es lento y la sintomatología puede confundirse con la Leishmaniosis: accesos
febriles intermitentes, secreciones oculares y nasales mucopurulentas, ganglios linfáticos
hipertrofiados, epistasis y anemias. El diagnóstico es serológico por IFI.
El tratamiento es con antibióticos de amplio espectro (principalmente tetraciclinas). Es muy común
las recaídas.
BABESIOSIS: Es una infección del perro causada por un protozoo intraeritrocitario (Babesia canis)
que es transmitido por garrapatas.
Provoca una anemia hemolítica muy grave complicada con una hepatonefritis. Las babesias
penetran en los hematíes, se multiplican y los destruyen. Es muy común que exista hemoglobinuria
por lo que la orina aparece de color rojizo. Para establecer el diagnostico se hacen hemogramas,
en los que veremos una anemia hemolítica y en extensiones de sangre evidenciaremos al parásito
dentro del eritrocito. El diagnostico serológico se efectúa por IFI en suero. El tratamiento es con
Imidocarb en inyección única.
LEISHMANIOSIS: Afecta a perros y al hombre. Es una protozoosis producida por la Leishmania
donovani (o L. canis) y transmitida por insectos hematófagos, los mosquitos flebótomos. Es una
reticulohistocitosis grave de evolución lenta que conduce a los animales enfermos a la caquexia y a
la muerte. En el hombre se la denomina Kala-azar.
El ciclo biológico pasa por la picadura del flebótomo a un animal enfermo, las leishmanias se
multiplican en el tubo digestivo del mosquito y migran hasta las glándulas salivares en cuyo
momento se hace infestante la picadura del mosquito.
Sintomatología:
Leishmaniosis cutánea: Cursa con dermatitis seca con descamación furfurácea no pruriginosa
alrededor de los ojos (careta de Pierrot), punta de las orejas, trufa y más raramente en otras
localizaciones, hemorragias nasales e infartación se ganglios (retrofaríngeos y poplíteos).
Leishmaniosis visceral: Adelgazamiento, esplenomegália, alteraciones renales (aumento
significativo de la creatinina).
Diagnóstico:
Serológico por Inmunofluorescencia Indirecta (IFI) o por demostración del parásito en líquido
cefalorraquídeo o en biopsias cutáneas, ganglionar o bazo. Tratamiento: Leishmaniostáticos:
alopurinol.
Leishmanicidas: Sales de antimonio o anfotericina B.
BORRELIOSIS O ENFERMEDAD DE LYME
Es producida por una bacteria anaerobia de la familia de las espiroquetas, la Borrelia burdorgferi
que es inoculada en el animal por un hematófago (garrapatas, pulgas, insectos). La mayoría de los
mamíferos domésticos así como el hombre pueden resultar infectados. Hoy en día se considera
posible la transmisión directa del animal infectado al animal sano. La sintomatología es poco
específica: fiebre, anorexia, miopatias de dolor difuso, artritis y adenopatias. El diagnostico se
realiza por inmunofluorescencia o por ELISA.
El tratamiento se realiza con antibióticos de amplio espectro (tetraciclinas).
FILARIOSIS: Es una nematosis del perro y muy raramente del gato producida por la Dirofilaria
immitis. Se transmite por mosquitos que al picar a un animal enfermo desarrolla las microfilárias
que serán inoculadas al picar a uno sano. La microfilárias evoluciona a las formas adultas que se
colocan en los grandes vasos del corazón derecho (vena cava) y arterias pulmonares provocando
una insuficiencia cardiaca y respiratoria, además provocan trastornos cutáneos y nerviosos en
relación con la formación de émbolos por las microfilárias.
El diagnostico se realiza por demostración de las microfilárias sanguíneas por filtración.
El tratamiento más eficaz es con Ivermectina, que permite el control de las larvas. La prevención
debe hacerse de forma igual a la leishmaniosis
ASCARIDIASIS: Se produce por la infestación con Toxocara canis (perros), Toxocara cati (gatos) y
a veces Toxocara leonina (ambos). Afectan normalmente a cachorros y no suelen presentar
sintomatología a menos que la infestación sea muy grande, en cuyo caso aparecen diarreas y
vómitos con lombrices en muchas ocasiones y prurito anal.
El contagio se produce por los huevos que liberan en grandes cantidades las formas adultas y que
se vehiculizan en las heces.
El diagnostico se realiza por un análisis coprológico evidenciando e identificando los huevos.
El tratamiento se realiza con antihelmínticos (mebendazol, piperacina, pirantel, levamisol, etc.)
siendo el pronóstico benigno. Es importante volver a repetir la desparasitación a los diez días
porque estos fármacos no son ovicidas. Profilaxis: Desparasitación de los cachorros y luego
desparasitaciones periódicas en función de su exposición (Entre 3 y 4 meses), desparasitación de
las madres antes de la cubrición. Es indispensable recoger la materia fecal de los carnívoros y
destruirlas o enterrarlas así como prohibir la entrada de perros o gatos en mercados, terrenos de
juego y playas.
TENIASIS: Infestaciones por cestodos que en el perro y el gato pueden ser de múltiples especies
(Dipylidium (Transmitido por pulgas), Taenia, Mesocestoides, Echinococcus, etc.) de ellas la más
importante es el Echinococcus granulosos ya que el hombre actúa como hospedero intermediario
provocando los quistes hidiatídicos o Equinococosis hepática o pulmonar muy grave para el
hombre. También es fuente de cisticercosis de cerdos, ovejas, cabras, etc. que daña el estado
sanitario de las carnes.
Normalmente la infestación cursa sin sintomatología externa aparente, si la infestación es masiva
se producen diarreas, caquexia, lesiones hepáticas y trastornos nerviosos (debido a las
neurotoxinas que emiten).
El diagnostico se realiza por análisis coprológico. El tratamiento es por aplicación de cestocidas
(praziquantel).
ANQUILOSTOMIASIS: Parasitosis interna del perro producidas por el Ancylostoma caninum y
Uncinaria stenocephala. El ciclo biológico de los anquilostomas empieza por la eliminación de
huevos con las heces, donde se originan las larvas en medio húmedo que adquieren la capacidad
de contagio después de dos mudas. Estas larvas una vez ingeridas por el hospedador, emigran al
pulmón por torrente circulatorio y llegan al esófago para fijarse en la mucosa intestinal, cuyo
epitelio destruyen para chupar sangre. Suele producir una enteritis anemiante y caquectizante.
El diagnóstico es mediante de un análisis coprológico. El tratamiento se realiza con antihelmínticos
(levamisol, mebendazol, pirantel, etc).
GIARDIASIS: Protozoasis generada por un flagelado del intestino delgado llamado Giardia canis
(perros) o Giardia cati (gatos). Genera una enteritis diarreica (a veces sanguinolenta) que no
responde a antibióticos. El tratamiento es específico y se realiza con Metronidazol por vía oral. El
pronóstico es benigno. Hoy en día se sospecha que puede infestar a la especie humana.
COCCIDIOSIS: Protozoasis del perro y del gato en la que pueden intervenir varias especies de
coccidios (Isospora felis, I. rivolta, I. canis). Provocan colitis en animales jóvenes o en
inmunodeprimidos. El diagnóstico es por examen coprológico evidenciando los ooquistes y la
evolución suele ser favorable en 8-10 días. El tratamiento es por sulfamidas por vía oral o
espiramicina. La profilaxis es la misma que para la toxoplasmosis.
TOXOPLASMOSIS: Es una Zoonosis parasitaria producida por el Toxoplasma gondii que afecta al
perro pero especialmente al gato, ya que este es reservorio natural del toxoplasma al tener este
una fase de reproducción en su intestino delgado, termina con la emisión de ooquistes no
esporulados en las heces que en 4 días tomarán la forma de ooquistes esporulados siendo
capaces de resistir un año en el medio ambiente. La forma evolutiva (con presentación de
síntomas) es muy rara en el perro y excepcional en el gato y cursa con fiebre, erupciones
cutáneas, diarreas, bronconeumonía y a veces meningoencefalitis.
Lo normal es que se encuentre en fase latente en sus intestinos sin sintomatología aparente.
El diagnóstico es serológico y parasitológico por búsqueda de ooquistes en heces. El tratamiento
implica dosis altas de sulfamidas o espiramicina siendo el pronóstico bueno.
La mayor trascendencia de esta zoonosis es la infección de una mujer gestante sin anticuerpos
antitoxoplásmicos, ya que esto provocará malformaciones en el feto (principalmente oculares). Si la
mujer presenta una tasa de anticuerpos mínima y estable, estará infectada desde hace tiempo y no
existe riesgo para el feto.
SARNAS: Son dermatosis provocadas por ácaros: Sarna demodecica: Es la más común en perros,
está provocada por el Demodex canis.
Sarna sarcótica: Menos común, también afecta al perro, está provocada por el Sarcoptes canis.
Sarna otodéctica: O sarna auricular afecta tanto al perro como al gato, provocada por el Otodectes
cynotis.
El contagio se produce por contacto con un animal enfermo o sus camas.
Todas cursan con un cuadro clínico de prurito intenso y alopecia o escasos pelos en las zonas
afectadas. La localización es preferentemente en la cabeza y extremidades, pero también en cuello
y región de la grupa. Con el tiempo se produce caquexia infartación de ganglios regionales y
engrosamiento de la piel. El diagnostico se hace por evidencia del parásito en raspados de piel. El
tratamiento es por baños insecticidas (amitraz, lindano, etc).
TIÑAS: Son micosis cutáneas provocadas por dermatofitos que afectan a todos los mamíferos, son
principalmente dos: Microsporum canis (responsable del 90% de las tiñas de los perros y del 98%
de las del gato) y el Trichophyton mentagrophytes. Las tiñas son muy contagiosas. El contagio se
produce a partir de un animal infestado o del suelo por esporas con una incubación de 8- 10 días.
El diagnostico se basa en el aspecto característico de las lesiones y su evolución. También se usa
el examen microscópico de pelos y escamas evidenciando las hifas del hongo.