UNIVERSIDAD CATOLICA SANTO DOMINGO
Estudiante:
Jose Ant. Medina Novas
Matricula:
2020-0942
Materia:
Español II
Profesora:
Felipa Liranzo Lorenzo
Fecha:
14/01/2021
Sec. 203
La argumentación
Concepto
La argumentación es una variedad discursiva con la cual se pretende defender
una opinión y persuadir de ella a un receptor mediante pruebas y
razonamientos, que están en relación con diferentes: la lógica (leyes del
razonamiento humano), la dialéctica (procedimientos que se ponen en juego
para probar o refutar algo) y la retórica (uso de recursos lingüísticos con el fin
de persuadir movilizando resortes no racionales, como son los afectos, las
emociones, las sugestiones).
Tipos de argumentos:
Dependiendo de su contenido y sus procedimientos, es posible identificar
distintos tipos de argumentos, de modo que pueden ser muy numerosos, ya que
no existe una forma única de argumentar. Algunos de ellos son:
Argumentos deductivos. Aquellos que parten de premisas seguras o probables
y extraen conclusiones seguramente válidas de ellas, yendo de lo general a lo
particular. Se trata de un tipo de argumento común en las ciencias y
la lógica formal, que sin embargo se encuentra limitado por la veracidad de sus
premisas, que se toman como punto de partida.
Por ejemplo: Si todos los humanos necesariamente mueren, y yo en
particular soy humano, es seguro que moriré.
Argumentos inductivos. Proceden al contrario de los deductivos, partiendo de
lo específico para llegar a lo general. Así, el método inductivo posee algo
de creatividad y es menos certero, pero es particularmente útil para las ciencias
actuariales y la estadística.
Por ejemplo: Si una persona gana la lotería, y yo también juego la lotería,
es probable que también me la gane.
Argumentos abductivos. En este caso, los argumentos no parten de premisas
certeras, sino que asumen dos premisas aisladas y obtienen una conclusión
probable, aunque inverificable.
Por ejemplo: Si un amigo se pelea con su novia, y rato después lo veo
besándose con otra chica, puedo asumir que rompió con su novia a raíz de
la pelea.
Argumentos causales. Son aquellos que parten de la vinculación de un evento
con otro, de acuerdo a las leyes de causa y efecto. En ese sentido, establecen un
vínculo que en apariencia luce necesario, pero que podría no serlo.
Por ejemplo: Cada vez que viajo en bus, me mareo. Así que el bus es el
causante de mi mareo.
Argumentos por generalización. Son aquellos que proponen extender una
propiedad a un grupo de elementos, solamente por haberla observado en unos
pocos integrantes del conjunto.
Por ejemplo: Yo soy irascible y soy géminis, y mi amiga Yenny es irascible
y también géminis; por lo tanto, todos los géminis somos irascibles.
Argumentos de autoridad: Se trata de un recurso que se basa en testimonios
o citas de personas, célebres en muchos casos, o especialistas en el tema sobre
el cual redactamos nuestra argumentación. De esta forma, podemos conseguir
adelantarnos a posibles opiniones contrarias, además de reforzar la idea o tesis
que queremos defender, apoyándonos en expertos que gozan de un gran respeto
o prestigio dentro de la sociedad.
Ejemplo: Según reconocidos especialistas de nutrición de todo el mundo, la
dieta mediterránea basada en el consumo de frutas, verduras, pescado, y el
aceite de oliva, es la mejor para llevar una vida sana y equilibrada.
Estructura del texto argumentativo
Todo argumento se compone de dos elementos básicos:
Premisas. Los puntos de partida del razonamiento lógico, que brindan los
elementos iniciales a partir de los cuales poder dar con algo. Pueden ser de
distinto número. Por ejemplo: “Todos los hombres son mortales” y “Yo soy un
hombre”.
Conclusiones. La segunda parte del razonamiento, que depende de la primera
y que se obtiene a partir de algún tipo de procedimiento lógico, dando así fin al
argumento. Por ejemplo: “Yo entonces soy mortal”.
Dichos elementos se organizan de la siguiente manera:
Afirmación. La premisa inicial del argumento, eso que deseamos probar o
justificar.
Razonamiento. El porqué de la afirmación, o sea, el sustento lógico o formal
que la sostiene.
Evidencia. La evidencia que suministramos para comprobar o demostrar el
razonamiento.