0% encontró este documento útil (0 votos)
155 vistas68 páginas

Estudio del Paisaje: Conceptos y Métodos

Este documento describe los diferentes enfoques para estudiar el paisaje. Define el paisaje ecológico como el estudio del territorio como un sistema integral, considerando los componentes del paisaje y sus relaciones recíprocas. Estos componentes incluyen la geomorfología, el clima, la vegetación, la fauna y la incidencia humana. El paisaje visual se enfoca en lo que el observador puede percibir directamente del territorio desde un punto. Ambos enfoques son útiles y se complementan, aunque analizan el paisaje de forma diferente.

Cargado por

jgargate
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
155 vistas68 páginas

Estudio del Paisaje: Conceptos y Métodos

Este documento describe los diferentes enfoques para estudiar el paisaje. Define el paisaje ecológico como el estudio del territorio como un sistema integral, considerando los componentes del paisaje y sus relaciones recíprocas. Estos componentes incluyen la geomorfología, el clima, la vegetación, la fauna y la incidencia humana. El paisaje visual se enfoca en lo que el observador puede percibir directamente del territorio desde un punto. Ambos enfoques son útiles y se complementan, aunque analizan el paisaje de forma diferente.

Cargado por

jgargate
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

XI.

PAISAJE
1. INTRODUCCION desarrollo de métodos de estudio del paisaje al
incluir expresamente en su reglamentación as-
El término paisaje ha sido empleado a lo largo pectos relativos al mismo. No se cuestiona ya, al
de la historia con muy diversos significados. Por menos a este nivel, la necesidad de considerar el
paisaje se entiende naturaleza, territorio, área geo- paisaje como recurso a conservar y como fuente
gráfica, medio ambiente, sistema de sistemas, re- de información para conseguir una adecuada
curso natural, hábitat, escenario, ambiente cotidia- gestión del territorio, pero, tanto en el ámbito na-
no, entorno de un punto, pero ante todo y en todos cional como en el internacional, existe aún una
los casos el paisaje es manifestación externa, ima- indeterminación conceptual y metodológica en lo
gen, indicador o clave de los procesos que tienen referente a los estudios del paisaje.
lugar en el territorio, ya correspondan al ámbito
natural o al humano. Y como fuente de informa- La ausencia de un concepto claro de paisaje y
ción, el paisaje se hace objeto de interpretación: el las dificultades que entraña su tratamiento a la
hombre establece su relación con el paisaje como hora de conseguir una información manejable en
receptor de información y lo analiza científicamen- los estudios ambientales, han condicionado este
te o lo experimenta emocionalmente. tardío desarrollo de las metodologías para su
análisis. La amplia gama de aspectos que abarca
A lo largo de los últimos veinte años, los estu- el paisaje ha llevado a una multiplicidad en los
dios de paisaje han ido tomando forma para dar enfoques de estudio, muchos de ellos comple-
respuesta a problemas prácticos de gestión del mentarios, estando aún pendiente el problema
territorio. Las necesidades varían desde la valo- de conseguir un cuerpo de conocimiento y unas
ración del paisaje como recurso para la conser- metodologías prácticas consistentes.
vación y protección de áreas naturales, caso en el
que el paisaje actúa como claro protagonista, No se trata de dictar formas exactas de estudio,
hasta otras en las que es necesario considerarlo sino de explorar posibilidades. El paisaje es una
en combinación con otros factores del medio realidad amplia que necesita estudios de muy di-
para planificar los usos de un territorio o el dise- versos tipos. Por ello, es preciso aceptar la poli-
ño adecuado de las actividades, o incluso para valencia del término (RAMOS, 1986) y tratarlo
restaurar zonas alteradas. con flexibilidad. De hecho, el objeto de análisis es
el mismo, la realidad territorial, y lo que varía es
La legislación relativa al medio ambiente, y en el objetivo y la forma de estudio, obteniéndose
particular la que se ocupa de la evaluación de im- aspectos distintos pero complementarios del
pacto ambiental y de la conservación de los es- conjunto.
pacios naturales , ha actuado en otros países y
más recientemente en España (Real Decreto Le- Hay dos grandes aspectos en el estudio del pai-
gislativo de Evaluación de Impacto Ambiental, 28 saje: uno es lo que podría llamarse paisaje total,
de junio de 1986, y Ley de Conservación de los que identificaría al paisaje con el medio, y el otro
Espacios Naturales y de la Flora y Fauna Silves- es el paisaje visual, cuya consideración corres-
tres, de 27 de marzo de 1989) como motor en el ponde más al enfoque de la estética o de la per-
cepción. El enlace entre ambos no es evidente ni saje, tanto en el sentido arquitectónico de la
mucho menos: en los dos casos el paisaje surge palabra como en el funcional, sobre la que
como manifestación externa del territorio pero es se asientan y evolucionan los demás com-
interpretada de forma diferente. Mientras que en ponentes.
el primero el interés se centra en la importancia
del paisaje como indicador o fuente de informa-
- Las rocas que constituyen la litosfera, cuya
composición y propiedades determinan su
ción sintética del territorio, en el segundo se con-
especial comportamiento frente a los pro-
creta en lo que el observador es capaz de percibir
cesos formadores del relieve.
de ese territorio.
- E l agua, en sus distintas manifestaciones y
La delimitación del paisaje es por tanto distin- como agente activo del territorio.
ta según el enfoque de estudio. En el primer caso
- Los procesos geomorfológicos y e l clima,
la diferenciación entre paisajes está determinada
estrechamente relacionados, hasta el punto
por las características de los componentes terri-
de poderse asociar formas de relieve típicas
toriales y su distribución espacial. En el segundo
a cada una de las principales zonas climáti-
caso hay que añadir una nueva fuente de delimi-
cas de la Tierra.
tación que viene determinada por el territorio que
rodea y es apreciable por el observador cuando - La vegetación, gran determinante del paisa-
se sitúa en un punto del mismo o se mueve por je, agrupándose en comunidades vegetales
él. De una forma simple se podría decir que el pai- con ciertas características fisionómicas
saje total abarca todo el conjunto del territorio, condicionadas por los factores medioam-
visto desde arriba y desde fuera de él, y el paisa- bientales y, de forma muy notable, por la
je visual abarca sólo la superficie observable al si- actuación humana.
tuarse dentro del propio territorio.
- La fauna, con su presencia e incidencia so-
bre la vegetación y el suelo.
Los objetivos de estudio son también diferen-
tes, lo que determina que en la mayoría de los ca- - La incidencia humana, a través de los asen-
sos los dos análisis sean igualmente necesarios. t a m i e n t o ~humanos y las actividades desa-
La faceta territorial aparente del paisaje hace im- rrolladas, destacando por su capacidad mo-
portante su consideración en la planificación del dificadora las prácticas agrícolas, ganade-
territorio en su doble vertiente: como síntesis de ras y forestales, así como de extracción de
las potencialidades, limitaciones y problemática recursos naturales, produciendo distintos
del mismo, y, aunque estrechamente ligado, grados de intervención.
como elemento o recurso natural necesario para
el disfrute estético, susceptible de transforma- En resumen y de una forma general, puede de-
ción o alteración en ambos casos. cirse que los paisajes resultan de la combinación
de geomorfología, clima, plantas y animales
Parten sin embargo los dos enfoques de una agua y de la incidencia de las alteraciones de tipo
base común, la realidad territorial, que constituye natural y las modificaciones antrópicas.
el objeto de estudio. Quizá lo que más llame la
atención del observador al contemplar la realidad No hay que pensar sin embargo que el paisaje
física del paisaje sean sus diferencias, el hecho de actual es el punto final de una historia de procesos
que no existan dos paisajes totalmente iguales. geomorfológicos, climáticos, bióticos y antrópi-
Los factores que influyen en su formación y ex- cos. Las variables que intervienen en su formación
presión actual son numerosos e interrelaciona- continúan activas y evolucionan modificándose en
dos, y las combinaciones que pueden producirse el tiempo, constituyendo un conjunto dinámico.
de estas variables son casi ilimitadas. Sin embar-
go, existen semejanzas, características comunes, La consideración global de los componentes
que hermanan diversos paisajes y que están en del paisaje y de sus relaciones recíprocas enlaza
estrecha relación con los factores causales que con la visión ecológica del territorio como siste-
los determinan: ma integral (paisaje total), manifestación externa,
aparente, del territorio, y constituye también el
- E l relieve y las fuerzas que lo originan, objeto percibido y observado estudiado en el pai-
constituyendo la estructura básica del pai- saje que hemos llamado visual o percibido.
A continuación se repasan brevemente las ba- - La existencia de una combinación determi-
ses para el estudio del paisaje según los dos en- nada de ecosistemas.
foques mencionados.
- Las interacciones entre esos ecosistemas.

- La geomorfología y el clima dominantes.


1.1. EL PAISAJE ECOLOGICO
- Un conjunto de regímenes de perturbación
que afectan a cada ecosistema.
La necesaria consideración conjunta de los
componentes y procesos que tienen lugar en el - La abundancia relativa de los ecosistemas
paisaje conduce a una visión ecológica o sistémi- combinados, que puede ser variable a tra-
ca (RAMOS, 1979). La geomorfología, los suelos, vés del paisaje.
el agua, la vegetación, el hombre, no se contem-
plan como partes diferenciadas sino en su con- Los paisajes se consideran, para su estudio,
junto y de forma interrelacionada. El paisaje es compuestos de unidades elementales o ecosiste-
esa síntesis aparente del territorio y puede estu- mas distintos agrupados en configuraciones re-
diarse como indicador o clave ambiental o cultu- c o n o c i b l e ~que se concretan en un mosaico de
ral (LEWIS, 1979). GONZALEZ BERNALDEZ (1981 usos de suelo, de tipos de relieve, de distribución
distingue en este sentido entre el fenosistema, del agua superficial, etc, que cubre la superficie
sistema aparente, fácilmente perceptible, y el del territorio. Responden a una estructura gene-
criptosistema, sistema oculto, conjunto de facto- radora heterogénea determinada fundamental-
res causales no perceptibles fácilmente, y pone mente por la geomorfología y el clima, pero tam-
de manifiesto también la importancia de este fe- bién por las perturbaciones, naturales o no, que
nosistema como fuente de información que es se han ido sucediendo. Como resultado de la
posible, al menos en parte, interpretar. combinación de factores se produce una ((verda-
dera síntesis)) (FORMAN y GODRON, 1986) que
La interpretación del paisaje desde el punto de determina un paisaje de características únicas
vista ecológico supone un cambio de escala, con con una estructura aparente particular. El estudio
respecto a la de la ecología, para aproximarse a la de la estructura espacial aparente de éste tiene
del paisaje. Los ecosistemas son por definición por tanto una especial importancia para poder
unidades homogéneas tanto internamente como entender el funcionamiento del paisaje o su com-
en su respuesta ante acciones externas, mientras portamiento frente a las modificaciones que pue-
que la mayoría de los paisajes son ccnotablemen- dan afectarle. Por encima de su división en com-
te heterogéneos)) (SEDDON, 1986). La unidad ponentes, el paisaje es estructura: no es sólo la
ambiental, porción de territorio que responde existencia de componentes distintos lo que ca-
uniformemente ante una acción exterior, es un racteriza a los paisajes sino su relación y estruc-
concepto más amplio que incluye el de ecosiste- tura espacial.
ma. Mientras que éste reúne la homogeneidad in-
trínseca, aquella no tiene que ser necesariamen- La extensión de los paisajes así considerados
te homogénea en su interior, basta que lo sea ha- puede ser variable, desde unas pocas decenas
cia fuera en su forma de reaccionar frente a las hasta cientos o incluso miles de km2. El interés se
acciones exteriores (RAMOS, 1979). centra en las escalas de trabajo que hacen posi-
ble una consideración global del conjunto del pai-
La ecología del paisaje, en desarrollo en los ÚI- saje. La fotografía aérea resulta de gran utilidad
timos años, proporciona un marco teórico para el como herramienta de análisis, si bien los proce-
estudio del paisaje en esta línea. Se entiende el sos que tienen lugar en el paisaje se desarrollan
paisaje como «una superficie de terreno hetero- a escalas espaciales y temporales muy diversas
génea compuesta por un conjunto de ecosiste- que es preciso considerar.
mas en interacción que se repite de forma similar
en ella)) (FORMAN y GODRON,1986). Se recono- Desde el ángulo de la aplicación práctica, el in-
ce la heterogeneidad o variación dentro del pai- terés de este enfoque radica en la utilización de
saje y se presta una atención capital a la funcio- esa actitud integradora y esos conocimientos
nalidad de cada una de las partes y del conjunto para atender a los problemas que plantea la ges-
del paisaje. Estos autores exponen cinco grandes tión integral del territorio. La perspectiva ecológi-
rasgos que definen los paisajes: ca es fundamental para llegar a conocer las po-
tencialidades (qué se puede hacer) y problemáti- sus rasgos culturales y de personalidad, y condi-
ca (qué no se debe hacer) en cada paisaje así cionada por su capacidad física de percepción.
como su posible evolución en el tiempo. Hay, por tanto, dos componentes de variación
(RAMOS, 1986), la derivada del propio territorio,
La planificación física con base ecológica (RA- que como veíamos en el apartado anterior es he-
MOS, 1979) persigue estos objetivos, debiendo terogéneo, y la derivada del observador, sus ca-
concretarse (MANIGLIO, 1990) en: racterísticas y estado emocional.
- La conservación y protección de áreas na-
Puede considerarse el paisaje en esta línea
turales inalteradas y aquellas en las que el
como el espacio que rodea al observador o, más
adjetivo ((natural))puede tomarse en senti-
concretamente, el entorno visual del punto de ob-
do más amplio dando cabida a la actividad
servación. Si el paisaje (visual) de un punto viene
humana.
a ser lo que se ve desde él, cada punto del terri-
- La integración de los fundamentos del torio tendrá asignado un ((paisaje)) que se con-
aprovechamiento racional de los recursos creta en la superficie del territorio vista desde el
desde las primeras fases del desarrollo de punto y que conocemos como cuenca visual
los proyectos de actividades, por ejemplo (AGUILO, 1981). Cada una de ellas se caracteriza
mediante los procedimientos de evaluación a su vez por los elementos del territorio que la
del impacto ambiental. componen y que pueden ser percibidos visual-
mente. En la composición de la cuenca visual
- La rehabilitación y restauración de un am-
pueden entrar elementos muy diversos, incluso
plio espectro de superficies, que incluyen,
unidades ambientales o ecológicas distintas.
por ejemplo, explotaciones mineras a cielo
abierto, márgenes alteradas de ríos y zonas
Se puede pensar que hay una ((multiplicidad»
costeras, aguas contaminadas, áreas urba-
territorial que responde a la consideración del te-
nas abandonadas, etc.
rritorio y de las cuencas visuales, ((territorios))
también, asociados a cada punto del mismo. Hay
La detección de unidades funcionales o de
así tantos territorios visuales como puntos del te-
comportamiento del paisaje es, por tanto, tarea
rritorio. Sin embargo, todos ellos se refieren a un
prioritaria dentro de los estudios de planificación,
único territorio ((real))que constituye la referen-
y para su diferenciación es básico el análisis de la
cia general unificadora.
estructura espacial dependiente a su vez de la es-
cala de trabajo utilizada.
Así entendido, el paisaje puede referirse tam-
bién a espacios de muy diversa extensión (esca-
1.2. EL PAISAJE VISUAL O PERCIBIDO la) y grado de naturalidad. Sin embargo, todos
ellos cuentan con una organización o estructura-
El territorio aparente es también el objeto de ción que puede ser analizada desde el punto de
interpretación en el enfoque puramente visual, vista visual.
pero no ya para conocer o poder utilizar en la ges-
tión ambiental la información que ofrece sobre el Conviene diferenciar dos situaciones de análi-
territorio, sino para conocer y poder tener en sis que corresponden a niveles de planificación
cuenta en la gestión ambiental los efectos que distintos:
produce ese territorio en el observador. - El análisis visual del entorno de un punto
concreto del territorio o de un número re-
El espacio estudiado en este caso está definido ducido de ellos.
por la percepción del observador y, aunque inter-
vienen todos los sentidos, fundamentalmente - La extensión del análisis visual a la totali-
por su visión. La aproximación al paisaje es des- dad del territorio.
de el propio terreno y lo que importa no es tanto
el conjunto del paisaje-territorio como la parte de El primer caso se plantea, por ejemplo, de for-
él que se muestra al espectador. ma aplicada en el análisis de una actuación pro-
yectada sobre el territorio para ayudar al ajuste
El paisaje pasa a ser una realidad física experi- de su emplazamiento y diseño. El otro nivel de
mentada individualmente por el hombre según aproximación tiene su aplicación práctica en la
ordenación del territorio facilitando, por ejemplo, en los Capítulos correspondientes al análisis y tra-
la utilización de los criterios visuales en los mo- tamiento de la información, y repasaremos aquí
delos de asignación de usos. algunas de las propiedades que surgen de la con-
sideración del paisaje como sistema, siempre en
La planificación debe tener en cuenta la impor- los aspectos más fácilmente perceptibles.
tancia que tiene el paisaje para el recreo de las
personas, a través de su contemplación y experi- El análisis del paisaje visual será por tanto ob-
mentación, y poner los medios para conservarlo, jeto de especial atención en este Capítulo. En él
para tratarlo de forma que no se produzcan alte- se pasa revista en primer lugar a los aspectos bá-
raciones en el paisaje visual, o para restaurarlo sicos a tener en cuenta en los estudios de paisaje
cuando se ha llegado a alterar. (componentes, características visuales y estruc-
turación del territorio visual), para centrarse des-
Una buena parte de los esfuerzos de estudio pués en los aspectos cartográficos descriptivos y
del paisaje en esta línea están encaminados a de- finalmente en la valoración tanto de la calidad
terminar el valor del paisaje como objeto de con- como de la fragilidad del paisaje, herramientas
templación, unas veces a través del análisis de la utilizadas en los estudios de planificación. Por ÚI-
respuesta que induce en los observadores, otras timo, se exponen algunas aplicaciones de los es-
a través de la valoración de los propios elemen- tudios de paisaje en otros aspectos de la gestión
tos que lo componen y su aportación estética, y conservación del territorio.
con una base marcadamente arraigada en la «es-
tética ecológica)), según la cual la apreciación es-
tética estaría íntimamente ligada con la valora- 2. DEFINICIONES
ción puramente ecológica del territorio.

2.1. COMPONENTES DEL PAISAJE


1.3. ENFOQUE DEL CAPITULO
Los componentes del paisaje son los aspectos
Tanto el paisaje total como el visual tienen ca- del territorio diferenciables a simple vista y que lo
bida en los estudios del medio físico. Es evidente configuran. Pueden agruparse en tres grandes
la necesidad de contar, en las tareas de planifica- bloques:
ción y de desarrollo de proyectos, con la infor-
mación integrada de todos los factores que inter- 1. Físicos: formas del terreno, superficie del sue-
vienen en el territorio para llegar a establecer lo, rocas, cursos o láminas de agua, nieve, etc.
unas unidades ambientales-funcionales que sir- 2. Bióticos: vegetación, tanto espontánea
van de base a la gestión. Pero también es nece- como cultivada, generalmente apreciada
sario tener un conocimiento del paisaje visual de como formaciones mono o pluriespecífi-
la zona que permita manejarlo sin deterioro, sa- cas de una fisionomía particular, pero tam-
cando el máximo partido de su potencial, tal bién en ocasiones como individuos aisla-
como se consideran los condicionantes, proble- dos; fauna, incluidos animales domésticos,
mática y potencialidades de los demás elementos en tanto en cuanto sean apreciables vi-
del medio. sualmente.

Sin embargo, el paisaje total integra todos los 3. Actuaciones humanas: diversos tipos de
elementos del medio cuya inventariación se des- estructuras realizadas por el hombre, ya
cribe en los distintos apartados de esta guía, con sean puntuales, extensivas o lineales.
sus respectivas características y cualidades, por lo
que no es preciso volver a insistir aquí sobre ellos A estos tres grandes bloques podría añadirse
al hablar de paisaje total. Unicamente mencionar las condiciones atmosféricas y estado del cielo,
aquí la necesidad de prestar atención a la integra- que en algunos casos pueden condicionar nota-
ción y a las propiedades emergentes de la consi- blemente la percepción de los demás componen-
deración del territorio en conjunto (MEENTEME- tes del paisaje.
YER y BOX, 19871, que va más allá de la simple
agregación de los elementos que lo componen. El relieve ejerce una fuerte influencia sobre la
Para la integración nos remitimos a lo expuesto percepción del paisaje. Este componente consti-
tuye la base sobre la que se asientan y desarro- gar a ser dominante (roquedos, grandes láminas
llan los demás componentes y condiciona la ma- de agua, ciudades, etc.), pero que en general se
yoría de los procesos que tienen lugar en él, lo combina con los componentes antes menciona-
que lo hace indispensable para llegar a entender dos contribuyendo al carácter del paisaje y car-
el funcionamiento de ese paisaje. Se pueden dis- gando de significado distintas partes de él.
tinguir dos situaciones extremas que ayuden a
entender la importancia de este componente: En La actuación humana en el paisaje tiene lugar
un terreno montañoso, pequeños desplazamien- a través del desarrollo de múltiples acciones de
tos del observador (desde el fondo del valle a la muy diversa significación paisajista. Entre ellas
ladera y de ahí a la cumbre, por ejemplo) supo- destacan:
nen cambios notables en la amplitud y composi- 1. Las actividades agrícolas y ganaderas: cu l-
ción de las vistas. Además esta variación visual tivos extensivos de secano, regadíos, culti-
se corresponde con una variedad de altitudes, vos intensivos bajo plástico, repoblaciones
orientaciones, pendientes, litologías, tipos de ve- forestales, praderas y pastizales, dehesas,
getación presente, etc., que están determinadas extracción de madera y leñas u otros pro-
en muchos casos por la diversidad topográfica y ductos forestales, etc.
los procesos que lleva consigo. En terreno llano,
-
en cambio, el relieve establece una homocienei- 2. Las obras públicas, ya sean de tipo lineal
dad que sólo es rota a través de otros compo- (caminos, carreteras, lineas de transporte
nentes del paisaje, ruptura que puede deberse a de energía, ferrocarril) o puntual-superfi-
la intervención de factores del territorio no per- cial (embalses, puertos, etc).
ceptibles a simple vista o a perturbaciones de 3. La industria y la minería: naves y plantas
tipo natural o artificial. industriales, canteras, minería a cielo
abierto, vertidos de escombros, etc.
La vegetación asume a su vez una gran parte
en la caracterización del paisaje visible ya que 4. Urbanización y edificaciones: núcleos ur-
constituye por lo general la cubierta del suelo. En banos de diverso tamaño, urbanizaciones
un paisaje no se suelen percibir los individuos di- extensivas de baja densidad, monumen-
ferenciados sino constituyendo formaciones mo- tos, construcciones tradicionales.
noespecíficas o pluriespecíficas de variada fisio- 5. Actividades turísticas y deportivas: esta-
nomía por su estructuración tanto horizontal ciones de esquí, campos de golf, comple-
como vertical. La vegetación en terreno llano jos deportivos, puertos deportivos, jardi-
puede establecer a su vez el control de las vistas, nes, zonas verdes, etc.
permitiendo la visión hasta el horizonte o blo-
queándola a corta distancia del observador. La importancia de la intervención es enorme
en nuestros paisajes, hasta el punto de que exis-
Los demás componentes introducen una varia- ten pocos en la actualidad que puedan conside-
ción en el paisaje que en algunos casos puede Ile- rarse estrictamente naturales.

FIGURA XI.1 .-COMPONENTES DE PAISAJE


(B.L.M., 1980a)
La actuación humana no tiene por qué asociar- unas condiciones particulares del medio, o bien
se necesariamente con los aspectos negativos que quedan de forma remanente al haber sido
del paisaje. La transformación del uso del suelo o modificado el resto del territorio que las rodea),
la construcción de ciertas estructuras supone en por su tamaño, forma (alargada, compacta; regu-
ocasiones, intencionada o casualmente, un enri- lar, irregular), tipo de borde (simple, complejo;
quecimiento del paisaje que no puede pasarse regular, irregular), número de manchas presen-
por alto, siendo posible encontrar ejemplos de tes en el paisaje, distribución espacial (aisladas,
ello en todas las actividades mencionadas. al azar, agrupadas, distribuidas regularmente,
concentradas en una zona del paisaje o reparti-
Los componentes del paisaje pueden articular- das por él, etc), etc.
se en el espacio de m u y diferentes formas, dando
lugar a configuraciones o estructuras espaciales De la misma forma, los corredores presentarán
muy diversas. En este sentido y adoptando el en- unas características en cuanto a su origen, com-
foque de FORMAN y GODRON (1986) cabría dis- posición, tamaño y forma, etc, pero además en
tinguir en el paisaje, y con un doble significado relación a la presencia de nudos y estrechamien-
ecológico-visual, los siguientes tipos de elemen- tos, a su conectividad, sinuosidad, etc.
tos o configuraciones espaciales:
La matriz por su parte podrá caracterizarse,
- Manchas: Superficies no lineales que se dis- además de por su composición dominante, ori-
tinguen por su aspecto de lo que las rodea. gen, homogeneidad o heterogeneidad, por su po-
- Corredores: Superficies de terreno estre-
rosidad (presencia de manchas en su interior) y
chas y alargadas que se diferencian por su cantidad de borde interno, así como por su grado
aspecto de lo que las rodea. de conexión.

- Matriz: Elemento del paisaje que ocupa una Cada uno de estos aspectos tiene unas impli-
mayor superficie y presenta una mayor co- caciones distintas desde el punto de vista ecoló-
nexión, jugando el papel dominante en el gico, pero también desde el visual, y la combina-
funcionamiento del paisaje. Es el elemento ción de los tres tipos de elementos con sus ca-
que, por lo general, rodea las manchas. racterísticas particulares define la estructura
general del paisaje y, en estrecha relación, su fun-
Las manchas se pueden caracterizar por su cionalidad.
composición interna (tipo de vegetación presen-
te, por ejemplo), por su origen (motivadas por Los componentes del paisaje tienen en algu-
una alteración o perturbación natural, como el nos casos importancia individual por su especial
fuego, introducidas por el hombre o asociadas a singularidad o dominancia pero, en general, el

FIGURA XI.2.-TIPOS DE ELEMENTOS DEL PAISAJE ECOLOGICO


(FORMAN y GODRON, 1986)

- Manchas (agrupaciones boscosas).


- Matriz (campos de cultivo).
- Corredores: Lineales (lindes y caminos), en banda (bandas boscosas) y fluviales (río y galería).
carácter del paisaje viene dado por la composi- para la valoración de aspectos como la calidad vi-
ción de todos ellos. Tanto los componentes como sual (ver Apartado 4).
el conjunto pueden analizarse según sus caracte-
rísticas visuales básicas, que se organizan de for- En la línea establecida por SMARDON (1979) y
ma distinta en cada paisaje. siguiendo las definiciones recogidas en el Diccio-
nario ESPASA de la Naturaleza, y por ESCRIBA-
NO et al. (1987), se exponen a continuación estas
2.2. CARACTERISTICAS VISUALES características.
BASICAS
Color. Es la propiedad de reflejar la luz con una
Se entiende por características visuales básicas particular intensidad y longitud de onda, que per-
el conjunto de rasgos que caracterizan visualmen- mite al ojo humano diferenciar objetos que de
te un paisaje o sus componentes y que pueden ser otra forma serían idénticos. Es la principal pro-
utilizados para su análisis y diferenciación. Las ca- piedad visual de una superficie.
racterísticas visuales básicas son color, forma, Ií-
nea, textura, escala o dimensiones y caracter espa- El color viene definido por el tinte (rojo, amari-
cial (SMARDON, 1979). Algunas de ellas describen llo, azul ...), por el que los colores se dividen en
fundamentalmente los rasgos de los componentes cálidos o fríos; el tono (claro, oscuro) y el brillo
del paisaje (color, forma, Iínea, textura, escala) y (brillante, mate). La combinación de colores en
otras tienen un carácter más complejo, siendo apli- un paisaje determina en gran medida sus cuali-
cables al conjunto del paisaje y no tanto a sus par- dades estéticas.
tes componentes (carácter espacial).
La presencia de colores complementarios o de
Las relaciones entre las características visuales características opuestas produce contrastes visua-
de los distintos componentes pueden describirse les. Así, los colores brillantes contrastan con los ma-
en términos de su: tes y los claros con los oscuros. La yuxtaposición de
estas dos últimas características cromáticas suele
- Contraste visual. además llamar la atención del espectador.
- Dominancia visual.
En general, puede decirse que a igualdad de
- Importancia relativa de las características los restantes elementos visuales los colores cáli-
visuales. dos, claros y brillantes tienden a dominar sobre
los fríos, oscuros y mates en un paisaje.
Estas relaciones son importantes en la descrip-
ción y diferenciación de los elementos visuales. Forma. Es el volumen o figura de un objeto o
de varios objetos que aparecen unificados visual-
El análisis de las características visuales bási- mente. Las formas pueden ser de dos tipos: bidi-
cas y sus relaciones constituye la base utilizada mensionales, determinadas por la presencia de

FIGURA X1.3.-CARACTERISTICAS VISUALES BASICAS


(SMARDON, 1979)

COLOR FORMA LlNEA

TEXTURA ESCALA ESPACIO


superficies adyacentes que contrastan en color El contraste resulta de la composición de Iíne-
y10 textura, o tridimensionales, determinadas por as de diferente dirección o carácter, y se ve incre-
el volumen de un elemento del relieve o de otro mentado cuando éstas separan formas o colores
objeto natural o artificial. m u y diferentes. Las Iíneas verticales que inte-
rrumpen a la del horizonte tienden a ser domi-
Las formas se caracterizan por su geometría, nantes sobre las Iíneas suaves horizontales. Ade-
complejidad y orientación respecto a los planos más, las Iíneas pueden guiar la vista del observa-
principales del paisaje. Las diferencias de forma dor hacia ciertos objetos creando puntos focales.
existentes entre las distintas superficies y volú-
menes determinan el contraste y la dominancia. Textura. Es la manifestación visual de la rela-
Así, una forma regular, compacta, opaca y orien- ción entre luz y sombra motivada por las variacio-
tada respecto al plano vertical normalmente des- nes existentes en la superficie de un objeto. Esta
taca en un paisaje de alto contenido natural, que propiedad de los objetos puede extenderse al pai-
generalmente tiene características opuestas, y saje, en el que la textura se manifiesta no sólo so-
pasa desapercibida en un paisaje urbano. bre los objetos individualizados sino también so-
bre las superficies compuestas por la agregación
Las formas cambiantes como el humo o las nu- de pequeñas formas o mezclas de color que cons-
bes, y los objetos móviles como vehículos, tre- tituyen un modelo continuo de superficie. En la
nes, etc., suelen atraer la atención del observa- composición escénica cada una de estas partes no
dor, ya que éste es capaz de percibir el movi- aparece como un objeto diferenciado sino inte-
miento a distancias donde no aprecia otros grado en una superficie (Diccionario ESPASA de
detalles. la Naturaleza). Así, si se observa un bosque a cier-
ta distancia no será posible distinguir cada uno de
Línea. Es el camino real o imaginario que per- los árboles como objetos individualizados, sino
cibe el observador cuando existen diferencias que la masa se percibirá como una superficie más
bruscas entre los elementos visuales (color, for- o menos continua con irregularidades o variacio-
ma, textura) o cuando los objetos se presentan nes internas producidas por la agregación indife-
con una secuencia unidireccional. Las Iíneas pue- renciada de las copas.
den corresponder a bordes o límites entre dos su-
perfícies adyacentes diferenciadas por su color o La textura puede caracterizarse por su:
textura (el límite de un bosque contra u n cultivo, - Grano (fino, medio o grueso): Tamaño rela-
por ejemplo), a la existencia de formas lineales tivo de las irregularidades superficiales (la
diferenciadas de tipo banda y que dividen una su- textura de una masa de coníferas será grue-
perficie en dos (caminos, carreteras, corredores
sa frente a la de un pastizal).
de vegetación de ribera, etc), o al recorte de la si-
lueta de una forma tridimensional contra un fon- - Densidad: Espaciamiento de las variaciones
do contrastado (silueta de un cerro contra el cie- superficiales (un arbolado disperso, la de-
lo, por ejemplo). hesa de encina, produce una textura distin-
ta que una formación cerrada de la misma
Las Iíneas pueden caracterizarse a su vez por especie).
su definición o fuerza (nitidez, continuidad, longi- - Regularidad: Grado de ordenación y homo-
tud, grado de diferenciación entre los elementos geneidad en la distribución espacial de las
que separan, etc), su complejidad (variedad de di- irregularidades superficiales (en hileras, al
recciones que van tomando), y por su orientación azar, uniforme, en grupos).
respecto a los ejes principales del paisaje. Así,
una Iínea nítida, larga y continua, como puede ser - Contraste interno: Diversidad de colorido y
la del horizonte, tiene más fuerza que otra que se luminosidad dentro de la superficie.
perfila por la agregación de numerosos trazos (la
copa de un árbol, por ejemplo); la línea de hori- Las texturas de grano grueso y elevado con-
zonte en un terreno de relieve movido es más traste interno tienden a dominar en la escena so-
compleja que en una llanura, y las Iíneas que si- bre las poco contrastadas y de grado fino.
guen la dirección longitudinal de un valle, por
ejemplo, tienen distinto significado visual que las Dimensión y escala. Es el tamaño o extensión
que lo cortan transversalmente. de un elemento integrante del paisaje. Puede
considerarse en sentido absoluto (dimensiones - Filtrados por la presencia de una pantalla
reales del objeto o superficie que ocupa) o en arbórea abierta que permite la visión a tra-
sentido relativo (la relación existente entre el ta- vés de ella del paisaje que existe a conti-
maño del objeto y el entorno donde se sitúa). Este nuación.
segundo sentido es el que tiene mayor importan-
cia visual y puede caracterizarse por la propor- Por otro lado, dentro del espacio visual defini-
ción de superficie que ocupa el elemento dentro do tiene importancia la posición espacial de los
del campo de visión o por el contraste de tamaño elementos del paisaje, determinada fundamen-
con respecto a otros elementos del paisaje. talmente por su posición topográfica:
- En llano.
El observador establece la escala entre objetos
mediante la comparación, consciente o incons- - En fondo de valle.
ciente, de su tamaño, para lo cual suele tomar
- A media ladera.
como referencia objetos de dimensiones conoci-
das (la figura humana, una casa, un árbol). - En el borde superior de la ladera.

- En la cresta
La apreciación de la escala se ve alterada por la
apariencia de los objetos y la configuración del así como el fondo escénico contra el que se re-
espacio externo (los espacios pequeños hacen cortan:
que los objetos parezcan mayores).
- Contra el cielo.
Los objetos pequeños, de aspecto frágil y lige- - Contra el agua.
ro, situados en espacios abiertos o amplios tien-
den a verse dominados visualmente por los volu- - Contra el terreno.
minosos, de aspecto pesado y compacto, empla- - Contra la vegetación.
zados en lugares cerrados o de extensión
reducida. Las posiciones elevadas y expuestas tienden a
resaltar el objeto, mientras que las bajas y prote-
Configuración espacial o espacio. Es un ele- gidas tienden a ocultarlo. De la misma forma, un
mento visual complejo que engloba el conjunto objeto visto contra el cielo o el agua destaca más,
de cualidades del paisaje determinadas por la or- por lo general, que cuando se ve contra el terreno.
ganización tridimensional de los objetos y los es-
pacios libres o vacíos de la escena. El análisis de la organización visual del espacio
visto puede basarse en :
La composición espacial de los elementos que
integran la escena define distintos tipos de paisaje: a) E l contraste visual existente : Los compo-
nentes del paisaje se caracterizan visualmente en
- Panorámicos: En los que no existen límites términos de color, forma, línea, textura, escala o
aparentes para la visión, predominando los configuración espacial. El contraste visual entre
elementos horizontales con el primer plano colores o/y entre formas o/y entre cualquiera de las
y el cielo dominando la escena. demás características visuales, produce la diferen-
ciación de los elementos del paisaje que vemos.
- Cerrados: Definidos por la presencia de ba-
rreras visuales que determinan una marca- b) La dominancia visual de unos objetos so-
da definición del espacio. bre otros, condicionada también por sus caracte-
risticas visuales, de forma que se pueda producir
- Focalizados: Caracterizados por la existen- la dominancia de un objeto por su color, forma, Ií-
cia de líneas paralelas u objetos alineados nea, textura, escala, o posición espacial.
(una carretera, un río, un seto) que parecen
converger hacia un punto focal que domina C) La importancia relativa de las característi-
la escena. cas visuales: En cada paisaje puede ser protago-
nista una o varias características visuales. La im-
- Dominados por la presencia de un compo- portancia viene dada o por su fuerte contraste o
nente singular (una catarata, una forma por su extensión y uniformidad de expresión en
prominente del terreno, un árbol aislado). la escena. En la mayoría de los paisajes el carác-
FIGURA X1.4.-DESCRIPCION DE LAS CARACTERISTICAS VISUALES BASICAS
(SMARDON, 1979)

BlDlMENSlONAL GEOMETRICA
CUADRO XI.l.-CARACTERISTICAS DE LOS COMPONENTES DEL PAISAJE QUE DETERMINAN SU
CARACTERIZACION VISUAL EN TERMINOS DE LAS CARACTERISTICAS VISUALES BASICAS

Características visuales Atributos del


Componente Comentarios
más destacadas componente asociados

Formas del terreno. Definición del espacio. Altitud (altitud relativa). La topografía incide en:
Forma-Volumen. Pendiente. - Posibilidad de obtener
Línea. Orientación. vistas distintas en función
Escala. Tipo de forma topográfica. de la posición del obser-
Complejidad topográfica. vador.
Singularidad morfológica. - Posibilidad de ocultar-re-
saltar actuaciones.
- Relaciones espaciales.
- Etc.

Suelo y roca. Color. Superficie expuesta. Diversidad cromática y de


Forma. Tipo (lapiaces, pedrizas, pe- texturas.
Textura. dreros, formaciones roco- Contraste con zonas adya-
Linea. sas masivas, etc.). centes.
Escala. Procesos erosivos (cárcavas,
regueros, campos de pie-
dras, etc.).
Singularidades geológicas y
geomorfológicas.

Agua. Forma-Superficie. Tipo (ríos, arroyos, láminas ' Puede actuar destacando
Linea. de agua, nieve, etc.). otros elementos, resaltán-
Textura. Estacionalidad. Singularida- dolos, por contraste. Mar-
Escala. des (cascadas, rápidos, ca corredores o bandas.
glaciares, etc.). Actúa como punto de atrac-
ción pudiendo ser domi-
nante.
Refleja el entorno cuando
aparece en láminas exten-
sas.

Vegetación y uso del suelo. Textura. Tipo de formación (fisionomía). Determina en gran medida la
Color. Diversidad florística. estructura espacial.
Forma. Estacionalidad. Introduce diversidad y con-
Linea. Estructura vertical. trastes.
Definición del espacio. Altura del estrato superior.
Escala. Tipo de distribución o estruc-
tura horizontal.
Densidad.
Naturalidad.

Actuaciones humanas Escala. Tipo de actuación. El contraste por artificialidad


(puntuales, lineales, Forma. Extensión superficial. supone una atracción vi-
extensivas). Color. Distribución espacial. Volu- sual en paisajes poco arti-
Linea. men/altura. ficializados.
Textura. Diseño y estilo. Es de gran importancia la po-
Definición espacial. Características de los mate- sición espacial que ocupan
riales. las actuaciones.
Estado actual. Las actuaciones pueden inci-
Complejidad. dir favorablemente.
Singularidades.
ter viene determinado por una combinación de C: Distancia del objeto al observador.
características visuales, entre las que destacan
R: Radio de la Tierra ( = 6.367 km).
por su importancia el color, la escala y el carácter
espacial.
Igualmente se emplea una fórmula similar
para calcular el aumento aparente de altura que
La organización espacial de la escena se tradu-
sufre un objeto debido a la refracción de los rayos
ce en una estructura visual o composición de las
de luz a su paso a través de aire a diversas tem-
partes diferenciadas según una distribución de-
peraturas y presiones:
terminada. En ella se distinguen unas pautas de
color, de forma, de líneas y de textura que ten-
drán una cierta escala y se distribuirán espacial-
mente de una forma determinada. La estructura
puede describirse visualmente en términos de su:
siendo:
- Complejidad o simplicidad en la disposi-
K: Coeficiente de refracción (adimensional).
ción de las partes elementales.
C y R: Con el mismo significado anterior.
- Variedad o monotonía.

- Unidad (coherencia, armonía o incoheren- El valor de K varía según las condiciones loca-
cia). les. Tomando, por ejemplo, el valor K = 0,075 se-
ñalado (HEBBLETHWAITE, 1973) como valor me-
- Organización o desorganización.
dio en Gran Bretaña, la reducción total de altura
- Singularidad, rareza. en metros, para las distancias en kilómetros, con
la fórmula compuesta:
- Fuerza o intensidad (visualmente llamativa).

- Estacionalidad o permanencia (aspectos


temporales).

sería:
2.3. LIMITES Y MODIFICACIONES DE
VlSlON
Reducción en m

2.3.1. Curvatura de la Tierra y refracción


de la luz

En un territorio completamente llano, un objeto


o estructura cualquiera se vería claramente hasta
que el observador se alejase de él a una distancia
en que las correcciones por curvatura de la Tierra
y refracción de la luz igualasen la altura del objeto.

JOHN HARDY, del ~ e p a r t a m e n t ode Geografía (Ejemplo: de un objeto de 8 m de altura situa-


de la Universidad de Reading, desarrolló en 1969 do a 10 km, sólo serían visibles para un observa-
una fórmula para evaluar la reducción de la altu- dor, situado a la misma altura que la base de di-
ra en función de la distancia, debido a la curvatu- cho objeto, los 8 - 6,75 = 1,25 m superiores.)
ra de la Tierra (HEBBLETHWAITE, 1973):
Estas reducciones no son significativas operan-
do con escalas pequeñas, que son las más apro-
piadas para el estudio visual de grandes territo-
rios, pero suele ser imprescindible tenerlas en
siendo: cuenta cuando se calculan las zonas de impacto
visual de una implantación industrial, por ejem-
h: Reducción efectiva de altura para un objeto plo, donde una pequeña reducción de altura mo-
situado a una distancia C. difica enormemente la extensión de la zona desde
donde es visible dicha implantación (CLARKy col., Justifica su elección en función de la naturale-
1976). za del terreno, bastante llano en toda la zona del
estudio, y en las medidas experimentales toma-
das por su equipo.
2.3.2. Distancia
En otros casos, los límites se reducen bastante,
A medida que los objetos se alejan del obser- como en el método de VAN DER HAM (DE VEER
vador sus detalles van dejando de percibirse, y BURROUGH, 1978), donde las zonas delimita-
hasta que llega un momento en que el objeto das por la distancia se utilizan incluso para definir
completo deja de percibirse. Esto tiene dos con- unidades de paisaje. En su método, los objetos
secuencias inmediatas para los análisis de visibi- distantes más de 1.200 metros no son considera-
lidad: dos como delimitadores de espacio, porque en
esa distancia es difícil percibir los detalles. En la
- La calidad de la percepción visual disminu- práctica, esa distancia crítica puede variar entre
ye a medida que aumenta la distancia y, por 1.O00 y 1.300 metros, dependiendo del color, con-
tanto, traste y extensión de los objetos vistos y de las
- Es posible fijar una distancia, en función de condiciones meteorológicas. A los objetos situa-
las peculiaridades de la zona de estudio, a dos más allá de esa distancia los llama extraocu-
partir de la cual no interesa proseguir los lares y utiliza, algo arbitrariamente, la distancia
análisis de visibilidad. de 500 metros como umbral entre los objetos
próximos (intraoculares) y los medios (oculares,
Por ello, la mayor parte de los análisis de visi- de 500 a 1.200 m).
bilidad adoptan un sistema de pesos para ponde-
rar lo que se ve en función de la distancia. Los Dado que en zonas más montañosas los Iími-
umbrales y los pesos son muy variables y se co- tes de visión se amplían notablemente, no cabe
rresponden (cgrosso modo)) con las zonas de vi- dar normas fijas para el establecimiento de valo-
sión definidas. Por ejemplo, STElNlTZ (1979), en res máximos ni umbrales de ponderación. Los
un estudio paisajístico sobre el North River, en programas de ordenador para análisis de visibili-
Massachussetts, usa tres zonas en función de la dad suelen incluir la posibilidad de que el usuario
distancia: fije tanto la distancia como los umbrales y los pe-
sos. Por ejemplo, en el programa VIEWIT (TRA-
VIS y col., 1975) el usuario puede definir hasta 20
Zona Distancia
Peso umbrales de distancia para construir una curva
(m 1
de ponderación en función de la distancia, for-
Próxima . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . O- 200 1 mada por segmentos rectos que unen los pesos
..................... de O a 1 definidos para cada umbral.
Lejana . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 800 - 2.600

Por otra parte, para algunos temas específicos


los umbrales de percepción se agrandan enorme-

CUADRO X1.2.-CLASIFICACION DE PUNTOS DE OBSERVACION


(VAN DER HAM, 1970)
-
1.200 m 5üü - 1.Züü m 500 m
Extraocular Ocular lntraocular

Vista muy abierta ..... ..... > 180 < 180 < 180
Vista abierta .................................... ..... 100 - 180
ó > 60 SB' < 180 < 180
Vista limitada. pero con vistas exteriores lejanas . . . . . . . . . . . 5 - 100
ó 5 - 60 SB' > 240 < 120
Vista limitada . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . <5 > 300 < DO
Vista limitada cerrada. pero con vistas exteriores lejanas . . . . . . 5 - 100
ó 5 - 6 0 SB' < 120 > 240
Vista limitada cerrada ....................................... <5 < 60 > 300
La clasificación atiende al ángulo bajo el que son vistos los objetos situados a diferentes distancias (extraoculares. oculares. intraoculares). SB+ =
- ángulo de vista en un solo arco.
mente, como en el estudio de visibilidad de líneas FIGURA X1.5-DEFINICION DE ANGULO SOLIDO
de alta tensión realizado por JONES y JONES
(DRISCOLL y col., 1976), donde se utiliza una dis-
tancia máxima de 40 kilómetros a partir de la cual
se considera prácticamente imposible que se pue-

-
UNIDAD EN
L A SUPERFICIE
da distinguir una línea de alta tensión y se propo- DELAESFERA

nen pesos de 1, 213 y 113 para los tres umbrales.

Los estudios del medio físico o de la planifica- D,


ción territorial no suelen llegar a distancias tan A N G U L o SOLIDO

grandes. Los valores más empleados están entre


10s 2 y 10s 3 kilómetros (RAMOS y COI.,1976; FACTOR DE POSICION
STElNlTZ y col., 1974).

9
2.3.3. Angulo sólido y factor de posición

Estrechamente relacionado con la variación de


1
la percepción visual con la distancia está el tema
de la determinación del área mínima visible, fun-
ción natural de ella y el intento de calificar la «in-
trusión)) visual (WEDDLE, 1973) como el área que
ocupa un objeto determinado en el plano de vi-
sión. Ambas medidas se relacionan con el ángulo
sólido que abarca el objeto contemplado, que es
función del área del objeto en su plano y del ángu-
lo de incidencia de la visual y se mide en estereo-
rradianes. Se han desarrollado ábacos, transpa-
rentes y fórmulas (HOPKINSON, 1971; LASSIERE,
1976) para simplificar la medición (ver Figura X1.5).

La idea básica es el intento de cuantificar la in-


trusión visual de un objeto por medio del ángulo
sólido, medido por el número de estereorradia-
nes que subtiende (un estereorradián es el ángu-
lo subtendido en el centro de una esfera de radio
unidad por una unidad de área de su superficie.)
Además, de la misma forma que se operaba con
la distancia, se utiliza una ponderación para refle- relativas (IVERSON, 1975), construidas a base de
jar el hecho de que un objeto es tanto más visible considerar la proyección del cono visual sobre un
cuanto más próximo se encuentra del centro del plano perpendicular al eje visual a una distancia
campo visual. Este factor se conoce como ((efec- predeterminada, con lo que en lugar de un área
t o o factor de posición)) (LASSIERE, 1976). esférica se considera un área plana.

Se han propuesto varias medidas para simpli- Con menor generalidad, otros estudios paisa-
ficar la cuantificación de estos factores de intru- jísticos, ignorando el ángulo de incidencia visual
sión, de posición y de ángulo de incidencia vi- que no varía excesivamente de una zona a otra de
sual, dado que a pesar de la existencia de trans- un territorio, toman directamente como intrusión
parentes y ábacos simplificados la determinación el área de la zona considerada. En el Hertfordshi-
del ángulo sólido y parámetros asociados es bas- re Countryside Plan (CLARK, 1970), se utilizaron
tante complicada. las proporciones de las áreas de cada componen-
te paisajístico en una unidad como coeficiente de
Como medida sustitutiva del ángulo sólido se ponderación de los valores de calidad asignados
ha propuesto el empleo de magnitudes visuales a cada componente, que es la misma idea aplica-
da en sentido positivo (como aportación de cali- 2.3.4. Angulo de incidencia visual
dad) en lugar de en sentido negativo (como intru-
sión). Cuando se utiliza el ángulo sólido para medir la
intrusión visual se suelen proponer otros modifica-
El método de TANDY utilizado en el estudio de dores de la calidad visual que son los ángulos que
West Sussex (DUNN, 1974) también combina un forma el eje de visión con el terreno en un plano
factor de cantidad (función de las áreas de cada vertical y en un plano horizontal (IVERSON, 1975).
componente) con una evaluación de calidad para Es obvio que se ve mejor cuando el eje de visión es
conseguir la evaluación final. perpendicular al perfil que se contempla que cuan-
do se disfruta solamente de una visión rasante.
Otras veces, en lugar del área se emplea una
longitud como sustituto del ángulo sólido. En el La modificación por ángulo de incidencia hori-
estudio de visibilidad de líneas de alta tensión an- zontal -ángulo entre el eje visual y la normal a la
tes mencionado (DRISCOLL, 1976) se utiliza la al- orientación- es considerada prácticamente en
tura de las torres respecto al campo visual para todos los estudios y métodos modernos (TRAVIS,
medir su intrusión. 1975; WEDDLE, 1973), mientras que la modifica-

FIGURA XI.6.-ANGULOS DEL EJE VISUAL CON EL TERRENO

-
\

ANGULO VERTICAL

ANGULO HORIZONTAL
ción por el ángulo de incidencia vertical -que se - Las posiciones superiores suelen ampliar el
obtiene de los inventarios de pendiente- sólo campo de visión y dan una idea general so-
tiene sentido en zonas muy accidentadas (IVER- bre cómo se disponen los elementos en el
SON, 1975). Es usual reflejar estas modificacio- paisaje.
nes por medio de un sistema de ponderación que
penaliza los ángulos más agudos. Condiciones atmoféricas: Las condiciones at-
mosféricas y meteorológicas modifican las pro-
piedades visuales de los elementos en las unida-
2.3.5. Modificación de las características des de paisaje, su grado de visibilidad y la nitidez
visuales básicas según las de la visión:
condiciones de visibilidad
La nubosidad reduce la intensidad de los
tintes, y hace que predominen las tonalida-
A continuación se repasan algunas de las prin- des oscuras y las superficies pierdan brillo;
cipales implicaciones de los factores que modifi- estas alteraciones en los colores difuminan
can la visión con respecto a las caracteristicas vi- las Iíneas y reducen el contraste interno de
suales básicas. la textura. Además, las nubes pueden ocul-
tar parte de la escena, dando lugar a com-
Distancia:Al aumentar la distancia los elemen- posiciones espaciales (paisaje) distintas en
tos visuales básicos se modifican, en general, de el tiempo al cambiar el significado y domi-
la siguiente manera : nancia de las componentes.
- Los colores se vuelven más pálidos, menos La presencia de nieve o hielo aumenta la
brillantes, tendiendo hacia los tonos azula- geometría de las formas, la luminosidad, la
dos. fuerza de las Iíneas, y la textura destaca en
términos de regularidad o grano dando lu-
- Los colores claros destacan más que los os-
gar a una organización espacial más focali-
curos.
zada.
- La fuerza o intensidad de las Iíneas se debi-
lita.
FIGURA X1.7.-MODIFICADORES DE LA VlSlON
- La textura pierde contraste y el grano es (SMARDON, 1979)
más fino.

Posición del observador: La posición del ob-


servador en relación con el objeto observado de-
termina los ángulos que forma su eje de visión
con dicho objeto en los planos horizontal y verti- Posición del observador
cal. Es evidente que un objeto resulta tanto más (Inferior, a nivel y superior)
visible (dominante) cuanto más cerca se encuen-
tra del observador, y que se ve mejor cuando el
eje de visión es perpendicular al perfil que se con-
templa que cuando se disfruta de una visión ra-
sante.
Condiciones atmosféricas
La elevación del observador respecto del obje- Iluminación: Dada la estrecha relación existen-
to (posición inferior, normal o a nivel, o superior) te entre luz y visión parece evidente que la forma
condiciona la apreciación de su forma y tamaño, en que esté iluminado un paisaje puede modifi-
e incluso puede modificar el tipo de composición car la percepción del mismo. Las condiciones de
escénica del conjunto: iluminación de una determinada escena, aparte
- Las posiciones inferiores hacen que las for- de variar con la situación atmosférica y meteoro-
mas parezcan mayores y pierdan perspecti- lógica, sufren modificaciones periódicas estacio-
va, y tienden a incrementar el grado de ce- nales y diarias; entre estas últimas destacan por
rramiento escénico y la dominancia de los su importancia las que se refieren a la posición de
objetos. la fuente de luz:
- Luz frontal (detrás del observador y frente cada punto) así como los referentes a la altura de
al objeto observado): reduce las sombras al la vegetación o edificaciones existentes, y los
mínimo, lo que produce un achatamiento procesos operativos son puramente geométri-
aparente de las superficies y pérdida de c o ~La
. mayor dificultad radica en la definición de
perspectiva, pero permite apreciar bien los parámetros globales de visibilidad para caracteri-
colores que aparecen más claros y brillan- zar al territorio que sean realmente representati-
tes así iluminados. vos de la cualidad que se desea estudiar.

- Luz lateral (entre el objeto y el observador


También habría que tener en cuenta las condi-
en posición lateral): favorece los contrastes
ciones atmosféricas que dan lugar a productos vi-
de luz y sombra realzando las líneas, la tex-
suales característicos de cada momento y muy
tura y la sensación de visión en relieve.
variables a lo largo del tiempo (LITTON, 1972),
- Luz posterior (detrás del objeto): deja gene- afectando la distancia de visión y reduciendo la
ralmente la cara del objeto en sombra, con percepción del contraste. Las dificultades inhe-
lo que su superficie pierde contraste interno rentes a la inclusión de estos factores modifica-
y su silueta se acentúa. dores se suelen obviar proponiendo unas condi-
ciones medias de visibilidad, grado de ilumina-
ción, claridad de aire, humedad atmosférica,
2.4. EL TERRITORIO VISUAL etcétera, y eliminando condiciones excepciona-
les de visión (DRISCOLL y col., 1976).
La mayoría de los enfoques aplicados al análi-
sis visual del paisaje conceden gran importancia
a la determinación de las áreas de visibilidad des- 2.4.1. Cuenca visual. Métodos de
de los distintos puntos de vista (LOVEJOY, 1973); obtención
algunos autores señalan la necesidad de su esta-
blecimiento previo para determinar después las La operación básica de los análisis de visibili-
características de estas zonas o áreas vistas dad es la determinación de la cuenca visual. La
(ZUBE y col., 1974). cuenca visual de un punto se define como la zona
que es visible desde ese punto (AGUILO, 1981).
La conveniencia de precisar las limitaciones físi- Por extensión se puede ampliar el concepto a un
cas del territorio respecto a la percepción visual ha conjunto de puntos próximos o que constituyan
sido puesta de manifiesto principalmente por los una unidad u objeto (un embalse, un tramo de ca-
arquitectos paisajistas (LITTON, 1978; WEDDLE, rretera, etc), y considerarla como la porción de te-
1969) y ya desde 1931 existen métodos manuales rritorio vista desde ellos o, lo que es lo mismo,
para producir mapas de visibilidad por medio de desde donde pueden ser vistos.
esquemas de campo (ELSNER y TRAVIS, 19761,
aunque este tipo de análisis sólo ha podido enfo- Existen varios métodos básicos de obtención
carse de forma sistemática en los últimos años de de la cuenca visual que pueden ser aplicados de
la década de los sesenta con la utilización masiva forma manual o, más generalmente, de forma au-
del ordenador en los estudios de planificación. tomática. A continuación se exponen algunos de
los procesos de obtención utilizados que incluyen:
El objeto de este análisis es determinar las áreas
visibles desde cada punto o conjunto de puntos,
- Observación directa.
bien simultáneamente o en secuencia, con vistas a - Métodos manuales.
la posterior evaluación de la medida en que cada
área contribuye a la percepci'ón del paisaje y a la - Métodos automáticos.
obtención de ciertos parámetros globales que per-
mitan caracterizar un territorio en términos visua-
les. Los resultados del análisis pueden ser de gran 2.4.1.1. Observación directa in situ (LInON,
utilidad en los estudios de planificación y de eva- 1973)
luación de impactos visuales.
El observador se traslada al punto cuya cuenca
Los datos necesarios para estos análisis son visual se quiere determinar con un mapa de la
fundamentalmente los topográficos (la altitud de zona al que irá transfiriendo los límites visuales
de su observación. Con un proceso similar al es- suelen ser, casi siempre, por exceso, sobreesti-
tablecido para fijar la posición de un punto del te- rnado la zona visible. Se tiende a fijar las líneas de
rreno real en el mapa, se trata de estimar la posi- cumbres como Iímites de visión, cuando en reali-
ción relativa de los puntos de entrada y salida de dad las cumbres no son visibles por la convexi-
zonas de sombra respecto a accidentes o caracte- dad del terreno y los límites se encuentran rnu-
rísticas del terreno reflejadas en el mapa, unién- cho antes.
dolas luego para determinar las áreas vistas o en
sombra.
2.4.1.2. Métodos manuales de determinación
La escala más corriente se sitúa en torno a
1:25.000 donde la localización de Iímites visuales El método clásico de obtener la cuenca visual
se puede realizar con relativa precisión. Escalas de un punto dado es bastante laboriosa y se re-
más pequeñas proporcionan mejor precisión sume en los siguientes pasos:
pero requieren generalmente la utilización de va-
rios mapas, difíciles de manejar en el campo. - Sobre un mapa a escala adecuada se traza
una dirección visual, por ejemplo, Norte.
Se debe realizar la operación en los momentos
- Se obtiene el perfil transversal correspon-
del día más ventajosos en cuanto a iluminación y
diente a esa dirección visual calculando las
condiciones de visibilidad. Es preferible trabajar
intersecciones con las curvas de nivel.
con orientaciones que reciban la luz lateralmente,
visitando el lugar en diversos momentos del día. - Se trazan rayos visuales hacia el perfil de
La luz frontal o trasera tiende a confundir las for- modo que al alejarse del punto de observa-
mas del terreno introduciendo fuertes errores en ción se vayan obteniendo pendientes que
la determinación. han de ser cada vez mayores para que se
mantenga la visibilidad. Cuando al unir un
Esta técnica es rápida (se'puede tardar aproxi- punto, por ejemplo, F e n la figura, con el ob-
madamente una hora en una determinación nor- servador O se obtiene un rayo inicial OF si-
mal) y permite una mayor compenetración del tuado por debajo de algunos de los ya tra-
observador con el terreno. Como inconveniente zados (por ejemplo OA), ese punto está en
cabe señalar la muy variable fiabilidad de la de- ((sombra))y no sería visible desde A. Se ob-
terminación en función de las características per- tienen así los puntos A, B, C, D, E de co-
sonales del operador y de la zona. Los errores mienzo y fin de las zonas de sombra.

FIGURA XI.8.-DETERMINACION CUENCA VISUAL


- Se dibujan estos p u n t o s e n el m a p a base. FIGURA XI.9.-COLOCACION DEL MAPA, PLANTILLA
DE ALTURAS Y DlRECClON VISUAL PARA LA
- Se gira la dirección visual u n determinado DETERMINACION DE LA CUENCA VISUAL
(CLARK, 1976)
ángulo y se repiten los tres puntos i n m e -
diatamente anteriores.

- Se repite el paso anterior hasta barrer la


zona q u e interese y se unen los p u n t o s A,,
A, ... B,, B, ..., etc., para obtener las super-
ficies d e sombra.

S i se requiere una cierta precisión es necesario


Dirección
operar d e 5" e n 5", pero e n general basta c o n v~sual
u n o s 16 perfiles (22,5").

Plantilla
La mayor limitación estriba e n la dificultad d e in- de altura

corporar restricciones de visibilidad debidas a for-


maciones vegetales o a construcciones humanas.
Es p o r ello deseable, tanto en este m é t o d o c o m o
en todos los realizados en gabinete, completar y
perfeccionar la determinación c o n u n repaso i n
situ, corrigiendo las posibles desviaciones. Una
determinación n o r m a l suele llevar unos 90 m i n u -
tos y n o requiere u n especial entrenamiento. Linea
de nivel

U n m é t o d o t a m b i é n manual, algo m á s rápido, Dirección


visuai
fue desarrollado p o r HEBBLETHWAITE (CLARK,
1976) para el cálculo de la cuenca visual del i m -
pacto d e centrales d e energía. Para la aplicación
del m é t o d o se precisa u n m a p a c o n u n nivel de Plantilla
de alturas
detalle adecuado a la aproximación d e la cuenca
q u e se desea obtener y d o s trozos d e plástico
transparente d e u n o s 10 a 15 c m d e ancho y lon-
g i t u d suficiente para abarcar la distancia visible
m á x i m a (Apartado 2.3.2. d e este Capítulo). A una
escala de 1:25.000 pueden bastar 50 c m d e largo.
En u n o d e ellos se marca una Iínea recta horizon-
tal q u e servirá para señalar la dirección visual. En D~rección
visual
el o t r o se marcan Iíneas horizontales paralelas
equidistantes q u e representarán las distintas al-
turas c o n una equidistancia igual a la del mapa. Plantilla
La separación entre las líneas n o es importante, 11, ,dituras

pero si están demasiado juntas se operará mal. S i - Se coloca la plantilla d e alturas sobre el al-
se desea, en vez d e Iíneas rectas se pueden trazar filer e n una Iínea de altura q u e se corres-
parábolas q u e tengan e n cuenta l o s efectos d e p o n d a c o n la altitud del p u n t o d e observa-
curvatura y refracción (ver Apartado 2.3.1). c i ó n (se marcará la altura sobre el suelo si el
observador va a estar situado e n u n edifi-
El m é t o d o operativo es el siguiente (ver Figura cio) (a, e n la figura).
X1.9).
- Se identifica el p u n t o d e cruce entre la di-
- Se pincha u n alfiler d e cabeza o chincheta
rección visual d e nivel m á s p r ó x i m a . Se
p o r el reverso del m a p a e n el p u n t o cuya
guía la plantilla d e alturas hasta que la Iínea
cuenca visual se desea dibujar.
d e altura correspondiente a la altitud d e esa
- Se coloca la plantilla d e dirección visual so- curva de nivel coincida c o n ese p u n t o de
bre el p u n t o y se fija e n una dirección. cruce.
- Siguiendo a lo largo de la dirección visual yor, el punto -y su zona circundante por tanto-
se alcanza la intersección con la siguiente será visible, y si es menor, el punto estará tapado
curva de nivel; si ésta y su correspondiente por alguno de los anteriores en el mismo rayo.
Iínea de altura se cruzan por encima, el pun-
to será visible. Si se cruzan por debajo de la Los parámetros que rigen el proceso son el án-
dirección visual, el punto no será visible (b, gulo entre dos rayos consecutivos y el paso con
en la figura). que se recorre cada rayo desde el punto de ob-
servación hasta la distancia de alcance visual má-
- Cuando se alcanza un punto invisible, hay
ximo. La precisión se regula con los valores de
que volver al último punto visible y colocar
estos parámetros y es menor en las zonas más
la plantilla de alturas de forma que en ese
distantes pues, a medida que aumenta la distan-
punto se crucen la dirección visual, la curva
cia es mayor el área del trapecio que se asigna a
de nivel y la Iínea de altura (c, en la figura).
cada punto. Esta pérdida de precisión tiene el
- Se procede como antes utilizando este em- mismo sentido que la producida fisiológicamen-
plazamiento. Se anotan todos los puntos vi- te, por lo que el proceso se adapta bien a las con-
sibles hasta que se alcanza un nuevo punto diciones reales.
invisible, y allí se vuelve a colocar la planti-
lla de alturas, como se describe en el punto Si el equipo informático tiene un trazador de
anterior. gráficos incorporado, el dibujo de la cuenca se
puede producir simultáneamente sobre un trans-
- Se continúa a lo largo de la dirección visual
parente que, colocado sobre un topográfico nor-
hasta la distancia límite de visibilidad.
mal, permitirá identificar las áreas vistas y sus
- Se repite todo el proceso a intervalos de 5" usos asociados. El programa permite la fácil de-
o mayores (ver supra) alrededor del punto terminación de los parámetros de forma y excen-
de observación. Cuando todos los puntos tricidad, así como el cálculo de radios y diáme-
visibles para cada intervalo de 5" han sido tros máximos y mínimos de las cuencas, muy di-
anotados se unen para construir la cuenca ficiles de obtener con otros sistemas.
visual o zona de influencia visual.
Si la cuenca se dibuja a partir de un haz de ra-
Es posible tener en cuenta la ocultación por ve- yos que nacen del punto de observación y se in-
getación a lo largo de una dirección visual aña- terrumpen en las zonas de sombra, se resalta la
diendo la altura a la altitud en cada punto y repi- fuerte vinculación existente entre el punto de ob-
tiendo la señalización. servación y las zonas vistas. Las cuencas visuales
son superficies claramente focalizadas y es con-
veniente utilizar una representación gráfica que
2.4.1.3. Métodos automáticos mantenga esa cualidad.

Existen dos procedimientos automáticos bási- En el segundo método, para cada cuadrícula
cos de uso habitual para hallar la cuenca visual de del territorio que se halle dentro del círculo cuyo
un punto: radio es el alcance, se realiza el test de visibilidad
de forma similar al caso anterior.
1. Cuenca visual por rayos.

2. Cuenca visual por cuadrículas. Se une el punto de observación con el centro


de la cuadrícula en cuestión y se va recorriendo
El primer procedimiento es hoy día el más uti- esa recta comparando las alturas de la propia rec-
lizado y es la versión automática del método ma- ta con las altitudes del terreno. Si hay un solo
nual básico reseñado anteriormente. El proceso punto donde el terreno esté por encima de la rec-
de búsqueda se organiza por medio de rayos, que ta, el centro de la cuadrícula no será visible y, sólo
se recorren desde el origen o punto de observa- si se termina el proceso sin encontrar ningún
ción y barren el área de estudio. En cada rayo se punto por encima, la cuadrícula será visible des-
marcan los puntos visibles y no visibles compa- de el punto de observación.
rando la pendiente de la recta que une cada pun-
to en cuestión con el punto de observación, con El dibujo de la cuenca visual puede efectuarse
las calculadas para puntos anteriores. Si es ma- en este caso por medio de una impresora, aun-
que más que dibujo suele ser sólo un esquema Inspeccionando el perfil, el programa almacena
con la dificultad suplementaria de escalas vertical un 1 en la memoria reservada a cada célula visible
y horizontal no exactas y -en general- obliga- y un O en la invisible. Si se quiere obtener el nú-
damente distintas, por los problemas de normali- mero de veces que cada punto es visto desde un
zación de las impresoras. conjunto de puntos dados, el programa sitúa el su-
ceso origen, repite la operación, y si el punto en
La identificación de las áreas vistas hay que ha- cuestión se ve desde los dos orígenes tendrá un 2
cerla entonces por traslado manual de coordena- en su memoria. Cuando se han barrido todos los
das a un mapa topográfico. orígenes requeridos, la memoria reservada a cada
célula contiene el número de veces que cada célu-
la es visible desde el conjunto de puntos de obser-
FIGURA XI.lO.-CUENCAS VISUALES POR RAYOS vación. El resultado se cartografía automática-
Las cuencas visuales relativas de los puntos son respectiva mente imprimiendo en la posición de cada célula
mente el 42,l y el 60,2%.
ese número de veces o, transformando los núme-
ros en escalas de distinta intensidad de impresión.

El programa desarrollado en la Escuela de Di-


seño de la Universidad de Harvard (STEINITZ y
colaboradores, 1974) para el modelo de calidad
visual opera de forma ligeramente distinta. Para
conseguir un algoritmo de búsqueda más efi-
ciente separa el área que rodea la célula origen en
ocho octantes que son barridos por una serie de
rayos (ver Figura X I . l l ) . El usuario puede selec-
cionar los octantes en los que quiere realizar la
búsqueda, así como el número de rayos (máx. 2,6
El programa VlEWlT (TRAVIS, 1975) opera de kilómetros). Por ejemplo, puede pedir la búsque-
forma similar al proceso señalado. El programa da en el octante N-NE con tres rayos de visión y
((traza)) una dirección visual, obtiene el perfil y 26 células de alcance, con lo que la búsqueda se
determina las células visibles y las invisibles. reduce al chequeo de unas 70 células en lugar de

FIGURA XI.ll.-MODELO DE CALIDAD VISUAL POR RAYOS


(Universidad de Harvard, STEINITZ y colaboradores, 1974)

OBSERVADOR
DlRECClON VISUAL
las 240 células situadas a menos de 2,6 kilóme- grado de visibilidad recíproca de todas las unida-
tros que existen en el octante. Con ello se pierde des entre sí. Su definición, en cambio, es muy va-
precisión en aras de la rapidez, pero si lo que se riable (ver supra, FINES, 1968), no por la dificul-
pretende es la búsqueda desde un conjunto de tad del concepto, sino para mitigar la laboriosi-
orígenes, las células no barridas por un punto se- dad de su realización. El cálculo del área -o del
rán barridas por alguno de sus adyacentes y la número de unidades, si éstas son de área cons-
pérdida de precisión será menor. El programa tante-vista desde cada unidad y extendido a
permite también cartografiar el uso del suelo de todo el territorio es impracticable hasta para or-
las células que se ven y organizar la búsqueda en denadores de gran capacidad, dado el gran coste
función de los usos, bien de la célula origen, bien preciso en tiempo de máquina, por lo que se hace
de las células buscadas. necesario restringir el ámbito de la búsqueda.

Esto se puede conseguir de varias formas:


2.4.2. lntervisibilidad
- Investigando sólo una parte de las unidades
Este concepto incluye una serie de medidas que podrían ser visibles, como en el modelo
que intentan cualificar el territorio en función del antes mencionado (STEINITZ y colaborado

Leyenda: X/Y.
X = Rayos visuales por octante.
Y = Longltud de rayo.
res, 1974). Al efectuar la búsqueda para to- la localización de las actividades que se desean
dos los puntos del territorio, la probabilidad más visibles y recíprocamente ocultando en las
de que se acumulen los errores en un único zonas menos visibles aquellas actividades nece-
punto es muy pequeña y sólo se obtendría sarias para el territorio pero no deseadas visual-
una reducción de los valores absolutos de mente (STEINITZ 1979).
las áreas vistas, sin importancia alguna, ya
que no interesan sino valores relativos. Las rutinas empleadas para el cálculo de la in-
tervisibilidad manejan ciertos parámetros geo-
- Reduciendo la distancia máxima de visibili-
métricos de las vistas que pueden resultar útiles
dad. Es el método más empleado y se sue-
para clasificar las unidades de paisaje. Por ejem-
le concretar, cuando se emplean mallas, en
plo aparte de cuantificar la superficie de la zona
la investigación de las células adyacentes.
vista, puede proporcionar el alcance máximo de
Para ello resultan especialmente útiles las
las vistas por si interesa calificar las unidades en
unidades hexagonales (RAMOS y colabora-
función de este alcance, en vez de en función del
dores, 1976).
área (ELSNER y TRAVIS 1976). O también puede
- Realizando la búsqueda sólo para unos proporcionar los «diámetros» máximos y míni-
cuantos puntos de observación. La selección mos del área vista calificando así las unidades en
de estos puntos se puede hacer por algún función de su direccionalidad: unidades oblongas
tipo de muestre0 aleatorio o mejor de acuer- o achatadas frente a unidades circulares o equi-
do con la propia naturaleza del terreno (LIT- direccionales. También puede ser útil la orienta-
TON, 1973); o con arreglo a criterios de acce- ción de las vistas más largas, o el ángulo de vi-
sibilidad y posible número de personas en el sión en que se alcanzan las distancias Iímites, de
punto de observación (JONES y cols., 1975). visibilidad dando idea del grado de panorámica
de las vistas (DE VEER y BURROUGH, 1978).
Esta última alternativa incide plenamente en la
discusión sobre el paisaje absoluto y el paisaje rela- En todos los análisis de visibilidad las unidades
tivo y en la conveniencia de incluir la accesibilidad. próximas a los Iímites del estudio presentan el
problema de su interacción visual con áreas pró-
La presentación de resultados se puede hacer ximas no pertenecientes a la zona estudiada. La
de forma muy diversa. Lo más usual es recoger el forma más elegante de resolver estos problemas
número de veces que una unidad es vista desde es ampliar el área de estudio, en una zona de pro-
una serie de orígenes y ordenar todas las unida- fundidad igual a la distancia máxima de visibili-
des en una escala cuya mayor puntuación signifi- dad a lo largo de todo su perímetro. Esta solución
ca entonces mayor exposición a las vistas desde tiene el inconveniente de proporcionar un consi-
los puntos de origen, indicando así que cualquier derable aumento del trabajo de inventariación
actuación a localizar en esa unidad, de alta pun- pero es la única forma que permite un tratamien-
tuación, tendrá una gran repercusión en el terri- t o sistemático de todas las unidades de paisaje
torio puesto que se verá desde muchos puntos de del área de estudio con independencia de que es-
vista. Otras veces se presentan los resultados ca- tén situadas o no en su periferia.
racterizando a cada unidad por el área que desde
ella se divisa, calificada, si se quiere, por los mo- Otra posible solución es la ampliación del in-
dificadores de pendiente y orientación estableci- ventario a las zonas colindantes con el área de es-
dos anteriormente. Cada unidad, vista desde un tudio, pero con mucho menor detalle: utilizando,
origen, se pondera con los pesos de pendiente y por ejemplo, unidades o mallas más amplias, res-
orientación, resultando así una medida de la in- tringiendo el número de parámetros inventariados
tervisibilidad no sólo cuantitativa en número de para cada unidad o combinando ambas formas.
unidades o en área sino con un componente que
incluye el «cómo» se ve.
2.4.3. Características de la cuenca visual
La medida de la intervisibilidad resulta muy útil
a la hora de establecer zonas de impactos visua- Tamaño
les máximos o mínimos y en los problemas con-
cretos de localización de actividades. En este últi- La variable relativa a condiciones de observa-
m o caso funciona reversiblemente, posibilitando ción más utilizada es el área de la cuenca visual.
La cantidad de área vista desde cada punto es Forma
una medida típica de la inetervisibilidad de un te-
rritorio y ha sido en muchos casos la única medi- Resulta muy útil investigar la forma territorial
da utilizada. de la cuenca visual, esto es, la forma geométrica
de su delimitación en planta, como elemento ca-
La extensión de la cuenca visual puede utilizar- tegorizador de las condiciones visuales del terri-
se, por ejemplo, en la localización de los puntos torio. La terminología habitualmente empleada
más visibles del territorio o de los que se ven con para describir propiedades visuales del paisaje
menor frecuencia, lo que puede ayudar a situar está estrechamente relacionada con la forma de
actuaciones que deban ser muy visibles o poco las cuencas visuales, y conviene detenerse bre-
visibles respectivamente. vemente en su consideración, siguiendo a AGUI-
LO (1981).
Al comparar los distintos puntos del territorio
en función de esta variable se plantea el proble- El término más utilizado es el de vista, sector
ma de los puntos próximos al borde del territorio de paisaje contemplado de una sola vez (FINES,
estudiado, ya que en esos puntos fronterizos la 19681, es decir, sin girar la mirada, con una aber-
reducida extensión de la cuenca visual responde tura o ángulo de visión de unos 60" como valor tí-
a que se ha sometido al test de visibilidad a me- pico. De acuerdo con APPLETON (1975) puede
nos puntos que en los lugares centrados del te- distinguirse entre vista simple, donde los límites
rritorio. son conspícuos y la visión penetra claramente
entre ellos, y vista múltiple, donde las brechas o
Para evitar este problema se puede recurrir al aperturas de una determinada pantalla dejan pa-
calculo de la cuenca visual relativa (AGUILO, sar la visión por varios sitios independientes. En
1981), que es la relación entre la superficie de la ausencia de obstáculos y con una cierta amplitud,
cuenca visual real de un punto y la que cabría es- la vista se convierte en panorama o panorámica.
perar si el territorio fuese llano y sin obstáculos
para la visión. Este parámetro se utiliza con fre- En función de su alcance, las vistas se conocen
cuencia como medida de la intervisibilidad. como cerradas, si el fondo escénico y el plano
medio no están representados; limitadas, si el
fondo no es relevante; y abiertassi la visión al-
Altura relativa canza muy lejos.

La altura relativa es la media ponderada de las Estos conceptos son directamente trasladables
superfícies de las áreas visibles en función de las al estudio de la forma de la cuenca visual dibuja-
diferencias de cotas entre los puntos de la cuen- da en planta. Con el estudio de estas formas se in-
ca visual y el punto de observación. fieren numerosas propiedades visuales, no sólo
del punto de observación, sino del propio territo-
rio (AGUILO, 1981).
n n
Altura relativa = (C (H, - Ho). S,) / (C S,)
Una cuenca visual de forma circular, con su
H, = altura del punto visible punto de observación próximo al centro, sugiere
una posición del observador en llanura, en cuyo
Ho= altura del punto de observación caso un desplazamiento en cualquier sentido no
S, = superficie asignada al punto visible alteraría radicalmente el territorio visto, o bien en
lo alto de un pico, en una situación visual ((ines-
n = número de puntos visibles de la cuenca table)).

La altura relativa positiva indica que el obser- Se puede delimitar como panorámica una vis-
vador se encuentra en una posición superior con ta de este tipo, con una cuenca visual extensa, de
respecto al territorio observado, mientras que los formas algo regulares, con el observador centra-
valores negativos indican que el observador está do y más alto que el resto, etc.
por debajo, en posición inferior con respecto a di-
cho territorio. Las sensaciones de dominancia y En otros casos, formas alargadas con el punto
refugio están muy ligadas a este parámetro. de observación centrado en el eje mayor, impli-
can situaciones morfológicas similares a las de La compacidad puede estimarse de una forma
fondos de valle, con presencia de obstáculos la- simple a través del porcentaje de huecos o su-
terales que corren paralelamente. El desplaza- perficie no visible incluida dentro del contorno de
miento del punto de observación hacia uno de los la cuenca visual, en relación a la superficie total
bordes de la cuenca visual sería síntoma claro de incluida dentro de dicho contorno. Sin embargo,
empezar a subir por la ladera. este índice no contempla otras propiedades rela-
cionadas con la compacidad como son el reparto
Los bordes de cuenca muy irregulares son típi- de los huecos dentro de la cuenca, el tamaño de
cos de territorios de topografía muy movida, con los mismos, etc., que pueden tener gran inciden-
obstáculos en todos los sentidos de visión. Otras cia en las características visuales:
formas se presentan en situaciones intermedias a
las señaladas.

Igualmente, la excentricidad o alejamiento del siendo: 1 = indice de compacidad.


punto de observación respecto al centro de gra- H = % de huecos.
vedad de las áreas vistas proporciona un claro ín-
dice de focalización de la cuenca visual.
FIGURA XI. 12.-COMPACIDAD, desde el punto O se
pueden ver los puntos A, B y C. mientras que D. E y F
La forma del borde de la cuenca visual es un no se ven al situarse en las zonas de sombra.

factor importante en la comprensión del paisaje,


propiciando el primer indicio de sentido del en-
torno circundante y, en cierto modo, establecien-
do la dificultad de lectura que presenta para el ob-
servador. Por ello suele ser determinante a la
hora de establecer tipos de paisaje. -zonas de mornbram

Compacidad

Otra característica de las cuencas visuales es


su compacidad, es decir, la mayor o menor pre-
sencia de zonas no vistas (de sombra) o huecos
dentro del contorno formado por los puntos vis- 3. INVENTARIO Y CARTOGRAFIA
tos más lejanos. En general, las cuencas visuales
aparecen fragmentadas por innumerables obstá- El estudio del paisaje visible ha de concretarse
culos intermedios que proporcionan zonas de en una cartografía que sea de utilidad en la plani-
sombra dando lugar a siluetas intermedias y su- ficación y gestión del territorio. El gran número y
perposición de planos. variedad de factores implicados en su caracteriza-
ción supone, sin embargo, una dificultad metodo-
Las cuencas visuales llenas de huecos son típi- lógica considerable a la hora de generalizar los
cas de territorios muy quebrados. En ellos el paso procedimientos a seguir para la realización de ma-
de un punto de observación a otro próximo pue- pas de paisaje. No existe así, una tipología defini-
de suponer una variación enorme en la extensión da de métodos cartográficos, sino, más bien, una
de las áreas vistas o un cambio total de las pro- gama de procedimientos adoptados para abordar
piedades de forma. estudios específicos del paisaje en zonas concre-
tas, bien puntualmente o bien adoptados a nivel
Las cuencas visuales muy compactas, cuyos ra- nacional (casos de Holanda, Estados Unidos).
yos visuales no se interrumpen hasta que termi-
nan, son típicas de territorios muy diáfanos, don- La cartografía del paisaje puede centrarse en la
de los bordes están claramente definidos. Todo lo descripción inicial del mismo con vistas a su pos-
que se sitúe en este tipo de territorios tendrá una terior valoración o interpretación (DE VEER y BU-
repercusión visual inmediata y las posibilidades RROUGH, 19781, o bien enfocarse directamente a
de ocultación serán muy reducidas, pues las zo- la valoración de su calidad o fragilidad (ver Apar-
nas de ocultación son escasas o no existen. tados 4 y 5) dejando implícita su descripción. En
cualquiera de los dos casos, sin embargo, el ob- En otros casos, cuando el estudio de paisaje se
jetivo primordial es la obtención de una clasifica- encuadra en un estudio más general del medio fí-
ción o tipificación del territorio según su paisaje, sico y se cuenta con los inventarios detallados de
que permita utilizar los mapas resultantes como cada elemento del medio, no será necesario en
herramienta en la gestión del territorio. general realizar un inventario expresamente para
el paisaje, sino que se seleccionan e interpretan
Los factores que han de tenerse en cuenta en la los datos de los inventarios parciales en términos
caracterización y que deben recogerse en los ma- de sus implicaciones visuales. Será necesario
pas de paisaje son de dos tipos: también obtener directamente o elaborar a partir
de los datos del inventario (altitud y altura de la
- Los relativos a la definición del espacio vi-
vegetación y edificaciones, fundamentalmente)
sual, sus límites y propiedades. la estructura visual del territorio (espacio o cuen-
- Los relativos al contenido del espacio visual ca visual). El procedimiento puede contemplar
(componentes y sus características visua- las siguientes fases:
les). Selección de los elementos del territorio que
contribuyen con más fuerza a la definición de
Las estrategias utilizadas para el inventario del
paisaje. En general, los más determinantes
paisaje pueden dividirse en dos grandes bloques:
serán el relieve y la vegetación, variando en
Las que se basan en el inventario de los dis- importancia relativa según el territorio. A ello
tintos aspectos que componen el paisaje habrá que añadir las actuaciones humanas,
para proceder después a su integración. la presencia de agua, etc.

Las que se centran en la realización directa Estudio del significado de las características
de un inventario de las unidades o tipos de de cada uno de los componentes selecciona-
paisaje existentes. dos con respecto a la diferenciación del pai-
saje. Se tienen en cuenta las características
de cada componente'más relevantes en el
3.1. ESTRATEGIAS BASADAS EN EL paisaje (pendientes, altitud relativa, compleji-
INVENTARIO DE LOS DISTINTOS dad topográfica, estructura horizontal y verti-
ASPECTOS QUE COMPONEN EL cal de las formaciones vegetales, colorido y
PAISAJE estacionalidad de las mismas, pautas de dis-
tribución de la vegetación y usos de suelo,
Son estrategias de tipo analítico en las que una etc.).
vez inventariados y cartografiados los compo- Caracterización de la estructura visual del te-
nentes del paisaje, se analizan e interpreta su sig-
rritorio, mediante índices asignados a cada
nificado respecto a la definición del paisaje y se
punto del territorio (superficie de la cuenca
procede a la integración de todos ellos para llegar
visual de cada punto, compacidad de la mis-
a establecer los tipos de paisaje.
ma, etc.) o por compartimentación del terri-
torio en unidades o cuencas visuales ((inde-
En este caso no se realiza propiamente un in-
pendientes)), que se caracterizan.
ventario de paisaje, sino que lo que se inventaría
son los distintos aspectos parciales que lo com- Combinación de los aspectos elementales y
ponen. El inventario de los mismos puede reali- asignación del resultado a cada punto del te-
zarse expresamente, mediante trabajo de campo rritorio.
con fotografía aérea y mapas topográficos, reco-
giendo todos los elementos componentes del Clasificación en tipos y valoración de los mis-
paisaje (formaciones de vegetación, usos del sue- mos, si es el caso.
lo, estructuras y edificaciones, formas del terre-
no, formas de agua superficial, etc.) y sus atribu- El uso del ordenador (Sistemas de Información
tos o características visuales (altura, forma, color, Geográfica) es de gran utilidad en este proceso.
transparencia a las vistas, etc.). Se pueden deter- La información inventariada puede estar almace-
minar sobre el terreno las líneas virtuales de ce- nada en mapas temáticos (mediante mallas poli-
rramiento visual definidas por el relieve y10 la ve- gonales o por contornos) que pueden interpretar-
getación. se individualmente mediante selección o combi-
nación de características, cálculo de índices, etc., 3.3. PROCEDIMIENTOS
y posteriormente combinarse para asignar a cada
punto del territorio un tipo de paisaje. Los procedimientos prácticos de manejo o ela-
boración de los datos inventariados, para esta-
Los sistemas de información geográfica suelen blecer una división espacial de forma que se cu-
incluir, además, procedimientos para el cálculo bra la totalidad del territorio estudiado, tomarán,
de aspectos visuales simples que habrán de com- en general, una de las formas siguientes:
pletarse con datos de campo.
- Unidades irregulares extensas.

- Unidades regulares.
3.2. ESTRATEGIAS BASADAS EN LA
INVENTARIACION DIRECTA DE LAS - Unidades obtenidas por combinación de
UNIDADES DE PAISAJE EXISTENTES las anteriores.

Estas estrategias, de tipo sintético, están muy


en relación con los sistemas de delimitación de 3.3.1. Unidades irregulares extensas
unidades ambientales o ecológicas de forma di-
recta o integrada. En ambos casos, la unidad se Son divisiones del territorio que se establecen
delimita por consideraciones derivadas de su atendiendo a los aspectos visuales o de carácter
apariencia o aspecto externo que permiten dis- de los factores considerados como definitorios
tinguir, como se distingue a las personas, por del paisaje.
ejemplo (ZONNEVELD, 19891, unidades de paisa-
je distintas. La clave está en la estructura espacial Las unidades así definidas se suponen homo-
aparente del territorio que es la manifestación de géneas, tanto en su valor paisajístico (calidad vi-
los procesos ecológicos que subyacen, por lo que sual) como en su respuesta visual ante posibles
es el indicador más notable para delimitar unida- actuaciones.
des ambientales, cuanto más visuales.
La homogeneidad puede buscarse en la repeti-
Como base para la inventariación es de utilidad ción de formas o en la combinación de algunos
la fotografía aérea, con apoyo de campo, para rasgos parecidos, no idénticos, en un área deter-
ayudar a identificar las zonas diferentes y a si- minada.
tuarlas sobre el mapa. Pueden utilizarse uno o
dos de los elementos inventariados previamente Pero la homogeneidad que se busca es, evi-
(relieve y vegetación, por ejemplo) como apoyo dentemente, relativa en función del nivel de deta-
de la inventariación y para ayudar a decidir en si- lle; por ello, a determinadas escalas puede redu-
tuaciones conflictivas. Será necesario, además, cirse a los indicadores ambientales más impor-
tener en cuenta las condiciones de visibilidad-in- tantes (por ejemplo, homogeneidad fisiográfica y
tervisibilidad. de vegetación) admitiéndose variación en los
otros factores. La homogeneidad interna de la
Dependiendo de los territorios, alguno de los unidad implica que las características paisajísti-
componentes del paisaje puede actuar como do- cas de todos los puntos que comprende son igua-
minante, marcando las diferencias fundamentales. les o se han definido como equivalentes, ya que
En otros casos será una combinación de varios as- la homogeneidad total supondría una división ex-
pectos lo que dé la clave de la diferenciación (re- cesivamente detallada.
lieve, procesos geomorfológicos, estructura de la
vegetación, grado de intervención humana y con- La homogeneidad estará en función de la esca-
diciones de visión como más destacados). la de trabajo; a menor escala corresponderá, en
general, mayor tamaño de las unidades y las va-
Una vez dividido el territorio en zonas o unida- riables a considerar en la descripción y valora-
des de paisaje se podrá proceder a su descripción ción serán de orden superior, más agregado que
y valoración en función de los atributos (compo- a escalas pequeñas.
nentes y características visuales) que la caracteri-
zan. El uso del ordenador puede ser de utilidad en Según esto, las unidades de paisaje irregulares
esta tarea. pueden delimitarse, como los ecosistemas, casi
libremente, con tal de mantener una homogenei- - Método de los «compartimentos»: se consi-
dad relativa acorde con la escala de trabajo. dera al paisaje constituido por una serie de
c(compartimentos)r que pueden caracteri-
Así, el primer problema que se plantea a la zarse por singularidades, tipo de límite y
hora de definir las unidades es la determinación contenido visual. Se definen estos «espa-
de la escala en la que se recopilan los datos y se cios» como áreas de la superficie terrestre
presentan los resultados. bordeadas por líneas o volúmenes de for-
ma que todos los puntos que contienen son
El grado de precisión en los resultados puede mutuamente visibles. Según esta defini-
medirse, de manera aproximada, por el tamaño ción, dichos «espacios visuales)) o (ccom-
del menor detalle que se haya tenido en cuenta partimentos)) han de ser necesariamente
en el inventario y se refleje en el producto final. cóncavos.

La separación visual de las unidades se


Aquí, a diferencia del tratamiento de otras realiza con la ayuda de la fotografía aérea y
magnitudes del territorio, lo raro o excepcional de recorridos de campo, para dibujar in situ
aparece como de gran importancia, aunque su ta- sobre el mapa topográfico los cierres visua-
maño y su influencia sean pequeñas en la apre- les correspondientes a cada unidad.
ciación de otras variables. Lo aislado o insólito,
las discontinuidades en un paisaje, son muchas En zonas montañosas con cuencas y divi-
veces el centro de atracción para la vista de un sorias claramente marcadas, la definición
observador. de las unidades puede partir de un fuerte
apoyo topográfico. Así, las divisorias de
Por todo esto, el tamaño del mínimo detalle aguas sirven para definir los límites de cada
observable no se puede dar a prior;; la forma, el unidad. La fijación de sus dimensiones y el
color y el contraste pueden ser más significativos cierre de la totalidad de su perímetro se
que el tamaño y al pensar en la calidad visual hace con criterio visual, admitiendo que el
como dimensión se debiera hacer excepción de área a cubrir por una unidad debe ser aque-
los puntos aislados o notables, dejando para el lla que abarque con la vista un observador
resto del paisaje como precisión deseable la mis- situado aproximadamente en su zona cen-
ma que tengan las otras variables, datos o resul- tral.
tados del conjunto del estudio (FERNANDEZ CA- Como es lógico, no siempre es posible
NADAS, 1977). obtener una compartimentación totalmente
estanca; la separación de dos unidades
Una vez que se ha decidido la escala de traba- (piénsese en un valle de recorrido curvo)
jo y el grado de detalle que es deseable alcanzar depende de la posición del observador. Hay
se puede ya abordar la construcción o delimita- que apoyarse entonces en accidentes geo-
ción de las unidades. gráficos menos marcados para establecer
separaciones entre unidades o, simplemen-
Esta delimitación puede realizarse con criterios te, considerar todo el valle como una única
visuales dando origen a zonas visualmente auto- unidad, aun a costa de perder su compaci-
contenidas desde diferentes puntos de visión, a dad visual.
modo de ((cuencas visuales»; y cabe también
atender a criterios de homogeneidad en el carác- Los relieves fuertes admiten una buena
ter general de la unidad, en cuyo caso el resulta- separación en «compartimentos»; la aplica-
do podría coincidir sensiblemente con una com- ción a zonas onduladas resulta, por el con-
binación de relieve, vegetación y elementos an- trario, más compleja.
trópicos. Este método ha sido utilizado por varios
autores (SCHUURMANS y VAN SCHIE,
1978; VRlJ y col., 1976; SMIT, 1976; DE
3.3.1.1. Unidades visuales VEER y col., 1977; BLANCO, 19791, que sólo
discrepan en el establecimiento de los valo-
A continuación se citan dos métodos para la res críticos que determinan el tamaño de la
delimitación de estas unidades: unidad.
- Método de la amplitud de vista (VAN DER FIGURA X1.14.-UNIDADES DE PAISAJE
(homogéneas en cuanto a los elementos que
HAM y col., 1970); este método se basa en contienen y su configuración)
la medición de la amplitud de vista y los ele- (DOCUMENTATION FRANCAICE Y C.N.D.P., 1987)
mentos periféricos que se ven afectados .

3.3.1.2. Unidades irregulares homogéneas en


su contenido

La construcción de las unidades de paisaje con


criterios de homogeneidad de contenido puede
realizarse de la siguiente forma:
- Se determina un elemento base, que será el
más representativo de la zona a estudiar, y
se cartografía de forma que la superficie
queda dividida en áreas homogéneas res-
pecto a dicho elemento.
- Se añaden a estas unidades unidisciplina-
res los demás elementos que configuran su
paisaje.

FIGURA X1.13.-UNIDAD VISUAL DE PAISAJE


(TETLOW, R. J., 1979)

tema es particularmente interesante en zo-


nas de gran diversidad de especies.
- La separación de las unidades puede hacer-
se también atendiendo a la forma, textura y
estructura de la superficie del terreno.
Forma: llana, ondulada, escarpada..., ven-
drá definida principalmente en función de la
pendiente (ver Capítulo V, Apartados 1 y 4).
La gran ventaja de estas unidades previas es
que permiten la recopilación de una gran canti- Textura o acabado de la superficie: agua,
dad de información añadida, con base en inven- arenas, cantos rodados o de aristas vivas,
t a r i o ~de unidad en unidad, además de suponer afloramientos rocosos en mayor o menor
un importante punto de partida para cualquier proporción, prados, matorral, helechos e
evaluación, ya que permiten una clasificación incluso plantas herbáceas que destaquen
previa del territorio. del suelo donde están arraigadas; por ÚI-
timo, el arbolado de cualquier forma y es-
Atendiendo al elemento tomado como princi- pecie (en resumen, aspectos visuales de
pal para la definición de las unidades podemos la cubierta del suelo).
distinguir:
Estructura: mezcla de los materiales su-
- Unidades basadas en la vegetación: en mu- perficiales antes citados, según formen
chas ocasiones la división base puede ha- una capa continua que recubra totalmen-
cerse atendiendo a los distintos tipos de ve- te el suelo, formen manchas en un por-
getación existentes en el área, lo cual exige, centaje de la superficie total, aparezcan
como etapa previa, la identificación de uni- en formaciones lineales rectas o curvas,
dades homogéneas de vegetación. Este sis- siguiendo ríos, divisorias o alineaciones.
I

3.3.2. Unidades regulares tario regional poco detallado, pero resulta muy
poco efectiva a la hora de identificar variaciones
Otra forma de expresar el inventario consiste locales.
en referir los datos a una malla poligonal, de for-
ma que cada retícula actúe como unidad de pai-
saje (KOSTER y DE VEER, 1972; KERKSTRA, 3.3.2.2. Forma de la malla
1974).
La elección de forma queda restringida por la
Como ventajas de las unidades regulares se necesidad de construir un mosaico que recubra
pueden citar las siguientes: totalmente la superficie; en la mayoría de los ca-
sos es conveniente además que todos los ele-
- Proporcionan una superficie conveniente-
mentos de la malla sean iguales en magnitud y
mente graduada.
posición, polígonos convexos de lados rectos.
- Facilitan la referenciación de los datos y su Entre las figuras que cumplen estas condiciones
comparación con los demás elementos del se han utilizado principalmente, para realizar la
inventario. parcelación regular del territorio, el cuadrado, el
rectángulo y el hexágono. Utilizando cualquiera
- Su definición no exige un reconocimiento de ellos, los resultados han de ser análogos, y
exhaustivo del territorio, previo al estudio. una figura será más adecuada que otra depen-
diendo de las características del territorio.
La principal dificultad radica en la identifica-
ción de la unidad en el terreno. La malla hexagonal exige señalar la orienta-
ción. Si en los casos habituales en que se utiliza
La definición de una malla poligonal implica la la malla cuadrada, las direcciones de paralelos y
determinación de la forma de los polígonos, de meridianos parecen indicar casi obligatoriamen-
su tamaño y de su orientación en algunos casos. te su colocación, sin embargo, cuando se usa la
'malla hexagonal sólo se pueden tomar dos lados
paralelos a cualquiera de esas dos líneas, o a otra
3.3.2.1. Tamaño de la malla cualquiera, y la malla presentará una inclinación,
que no supone, sin embargo, ningún inconve-
El tamaño de la malla debe elegirse de forma niente para el desarrollo de las etapas posterio-
que cada retícula pueda considerarse como una res. La malla hexagonal parece facilitar la pros-
unidad de paisaje, por lo que los errores deriva- pección sistemática de los rasgos visuales, lo
dos de su heterogeneidad deben ser irrelevantes cual supone una considerable ventaja sobre la
para los objetivos del estudio. malla cuadrada, dado que en los estudios de pai-
saje la componente visual es la de mayor impor-
Como en el caso de las unidades irregulares, el tancia. Los seis lados del hexágono se ven desde
grado de homogeneidad ha de ser acorde con el su centro bajo un ángulo de 60" y con sólo pe-
nivel de detalle que se exija en el trabajo y, por queñas variaciones;, esto es lo más parecido a un
tanto, con la escala; a menor tamaño correspon- entorno visual circular. Además, equidistantes
derá una mayor homogeneidad interna y, como del centro de cada hexágono se tienen sucesivas
consecuencia, mayor precisión. ondas de 6,12 ... hexágonos que pueden tomarse
como campo de visión de un observador a dife-
La decisión sobre el tamaño de la malla ha de rentes distancias (RAMOS y col., 1976). Por otra
pendular entre la precisión mínima y el máximo parte, las medidas realizadas sobre los hexágo-
de tiempo admisible para la toma de datos y su nos no presentan diferencias importantes con
procesado. En este punto no hay que olvidar que respecto a las tomadas sobre los cuadrados con-
la distancia es uno de los umbrales críticos de la vencionales.
percepción visual (Apartado 2.3.2.).
La malla rectangular puede ser aconsejable
En resumen, puede decirse que el tamaño de (TRAVIS y col., 1975) cuando se realiza el trata-
la malla ha de adecuarse a la finalidad del estu- miento de los datos mediante el uso de ordena-
dio y a las características del territorio; una ma- dor, dado que los caracteres de impresión que
lla amplia puede ser aconsejable para un inven- éste utiliza son de forma rectangular.
En resumen:
Unidades de paisaje Tipos Subtipos

- Tamaño: acorde con la escala, nivel de de-

1
1 . Con criterios de
talle y objetivos del estudio, complejidad unicidad visual.
Irregulares exten-
del territorio, tiempo y dinero disponible. sas . . . . . . . . . . ..
2. Con criterios de A. Basadas en la
- Forma: homogeneidad vegetación.
de contenido. B. Basadas en la
Cuadrada. forma, textura
y estructura
del terreno.
Rectangular

1
1 ., Cuadrada.;:
Hexagonal. Regulares . ... ... 2. Rectangular.
3. Hexagonal.
La elección entre una u otra dependerá de las
características del territorio.
3.3.4. Otros métodos

Una vez establecida la trama de puntos y asig-


nados los valores finales correspondientes a cada Un caso particular de catografía del paisaje es
punto, se pueden seguir dos criterios distintos de el desarrollado en Holanda (BURROUGH, P.A. y
continuidad (RAMOS, 1979): DE VEER, A.A., 1984) para la realización de mapas
de paisaje visible ( o fisionómico como ellos lo de-
- Extender el valor central a todo su polígo- nominan) y adoptado a nivel nacional. Estos ma-
no. pas tienen como finalidad:
- Trazar las isolíneas de valor correspondien- - La descripción del paisaje.
te en todo el territorio.
- La valoración para el recreo o la conserva-
ción.
3.3.3. Unidades obtenidas por
combinación de las anteriores - La simulación de efectos visuales produci-
dos por actividades propuestas.
La malla poligonal proporciona un sistema
para determinar una serie de puntos (centro del Y la escala más frecuente de utilización es la
polígono, uno de los vértices, etc.) en los que aplicable a nivel regional.
agrupar datos y resultados.
Entre 1977 y 1981, se desarrolla en este país un
En general, no es posible acoplar perfectamen- (csistema de información del paisaje)) diseñado
te ninguna configuración geométrica a las carac- para ofrecer bases de datos de paisaje flexibles,
terísticas fisiográficas del terreno y dado que en la objetivas y multiobjetivos, y que es comparable a
mayoría de los casos son estas las variables base otros sistemas de información geográfica de
del trabajo es necesario tenerlas en cuenta y tratar base vectorial.
de superar las discontinuidades que presenten.
El sistema se basa en la consideración de tres
Este problema puede resolverse realizando tipos de elementos reconocibles en inventaria-
dos zonificaciones sucesivas: ción de campo: puntos, líneas, y superficies, a
- Una primera irregular, que clasifique en cada uno de los cuales se asignan sus atributos
grandes grupos atendiendo a las diferen- relativos a localización geográfica, altura y di-
cias fisiográficas y sirva de apoyo a la toma mensiones, tipo, forma, color, transparencia, etc.
de datos.
Este sistema está en fuerte contraste con los
- Otra que se superpone a la anterior y que
sistemas basados en cuadrículas, donde la reso-
está constituida, en forma regular, por los
lución sólo permite tener la información espacial
elementos de la malla poligonal.
de forma generalizada. Sin embargo, la principal
En el Cuadro que aparece a continuación se re- limitación de la estructuración de tipo vectorial es
cogen los tipos de unidades que se han descrito que la superposición de mapas no se realiza fá-
en los apartados anteriores. cilmente.
Una vez realizado el inventario, los elementos res estéticos se evalúen en términos comparables
inventariados, que pueden incluir Iíneas virtuales al resto de los recursos, es decir, que la demanda
de cerramiento visual, se introducen en la base de de belleza del paisaje se pueda contraponer a la
datos por digitalización, asignándoles sus atribu- demanda de los demás recursos, por lo que es
tos correspondientes. Completada la base de da- preciso establecer una base objetiva de compara-
tos se pueden obtener mapas por selección de los ción entre ellos. Es fácil intuir la complejidad de la
elementos que interesen en un momento dado tarea, dada la enorme problemática que lleva con-
(por ejemplo, todas las Iíneas y elementos super- sigo el acercamiento del hombre a la belleza.
ficiales que limitan la visión), por clasificación, de
acuerdo con ciertos criterios, de las superficies Es ya muy significativo que «en toda la litera-
delimitadas por los elementos seleccionados, por tura moderna sobre la evaluación de la calidad vi-
ejemplo, y por simulación de situaciones futuras sual del paisaje se emplee muy pocas veces el
como resultado de cambios propuestos. término belleza, prefiriendo los eufemismos cali-
dad visual o valor estético))(LAURIE, 1975). En lo
Finalmente se obtiene un mapa de ((interpreta- que sigue, para no romper con toda esa literatu-
ción)) del paisaje que puede ser utilizado en la ra, se emplearán indistintamente ambos térmi-
planificación territorial. nos, aunque restringiendo la belleza a lo percibi-
do sólo visualmente, ya que «la vista es la per-
Existen también otros sistemas de cartografía, cepción por excelencia)) (SANTAYANA, 1896).
más aplicados a la valoración de la calidad visual
(HULL y REVELL, 1989), que se basan en la inven- La percepción de la belleza de un paisaje es un
tariación por muestre0 de puntos de observa- acto creativo de interpretación por parte del ob-
ción, que puede ser aleatorio, o ligado a caracte- servador (POLAKOWSKI, 1975). El territorio po-
rísticas ambientales determinadas, o por transec- see unas cualidades intrínsecas residentes en sus
tos en direcciones aleatorias, o según la elementos naturales o artificiales que son perci-
frecuencia de uso de las distintas áreas del terri- bidas por el observador a través de sus mecanis-
torio o representativos de las condiciones del mos fisiológicos y psicológicos. Por ello la belle-
mismo, etc. Estos métodos se basan por lo gene- za se aprecia y se reconoce de forma distinta y en
ral en la obtención de fotografías en esos puntos, mayor o menor grado según los observadores.
en unas ciertas direcciones y ángulos de inclina- Esta respuesta hacia la belleza viene condiciona-
ción, que después se pueden utilizar para la valo- da, en lo referente a la persona, por tres tipos de
ración de la calidad visual (ver Apartado 4), a tra- factores (LAURIE, 1975):
vés de consultas al publico por lo general.
- Condiciones y mecanismos sensitivos y per-
ceptivos inherentes al propio observador.
4. LA CALIDAD VISUAL DEL Forma de mirar, capacidad de imaginación,
actitud en el momento de la contemplación,
PAISAJE
mecanismos de asociación de imágenes,
experiencias sensitivas anteriores, etc.
((No cabe la menor duda de que actualmente
hay un creciente reconocimiento de la calidad es- - Condicionantes educativos y culturales. In-
tética del entorno natural)) (CARLSON, 1977). Tan- fluencia en el observador de los estándares y
to es así, que el paisaje visual se ha establecido actitudes culturales hacia el paisaje desarro-
como un recurso básico, tratado como parte esen- llados por la sociedad en que vive. Influencia
cial y recibiendo igual consideración que los de- de su aprendizaje cultural y estético.
más recursos del medio físico (USDA, 1974). En
sólo seis años, las aspiraciones de R. BURTON - Relaciones del observador con el objeto a
LITTON (1968 y 1972), que exigía la equiparación contemplar. Familiaridad con el paisaje, co-
de la calidad visual al resto de los recursos natu- nocimiento profundo del mismo, inclina-
rales, han sido asumidos por las agencias oficia- ción emocional provocada por asociacio-
les y se ha alcanzado un punto donde la investi- nes personales, etc.
gación empírica muestra que los valores estéticos
son los más importantes entre el grupo de los va- Por otra parte, la calidad formal de los objetos
lores cultural-recreativos de ambientes naturales y de las relaciones entre ellos y con su entorno,
(CARLSON, 1977). Se exige además, que los valo- puede describirse en términos de diseño; tama-
no, forma, color, espacio, etc. Todos los investi- ción de estas metodologías (DUNN, 1974; PEN-
gadores reconocen la importancia de estos facto- NING-ROWSELL, 1974; ARTHUR y col., 1977; RO-
res en la calidad visual, pero,surgen grandes di- BINSON y col., 19761, en función de los criterios
ferencias al establecer la organización del análisis empleados, o de los sistemas de medida, o de la
que pueda medir el valor relativo de cada uno y participación de los usuarios, etc., aunque en lo
su papel en la composición total. Más adelante se que sigue se ha preferido una clasificación de
establece una tipología de métodos de valoración mayor rigor conceptual prescindiendo de las eta-
y en cada caso se mencionan los factores emplea- pas históricas de desarrollo de estos métodos en
dos. favor de una referenciación más rápida de cada
método. La clasificación adoptada es la siguiente:
Además del problema perceptivo de la belleza,
surge una nueva complicación: la adjudicación
posterior de un valor. Una vez que el individuo ha
4.1. M é t o d o s directos.-La valoración se realiza a partir
recibido una sensación o percepción y ha gene- de la contemplación de la totalidad del paisaje. Surge
rado una respuesta estética, la evaluación le exi- aquí la cuestión de la subjetividad de tales valoraciones
que se utiliza para definir cuatro tipos de métodos:
ge realizar un proceso de valoración que trae con-
sigo nuevos problemas. El valor que se asigna a 4.1.1. De subjetividad aceptada.
un paisaje tiene unos elementos o componentes 4.1.2. De subietividad controlada.
4.1.3. De subjetividad compartida.
mutuamente interdependientes que son (GRO- 4.1.4. De subjetividad representativa.
VES y KAHALAS, 1976):
4.2. M é t o d o s indirectos.-La valoración se realiza a tra-
- Componente cognoscitivo. Conocimiento o vés del análisis de:

creencia de un objeto, persona o cosa. Está 4.2.1. Componentes del paisaje.


muy influido por el sistema de organización 4.2.2. Categorías estéticas por medio de sistemas de
agregación con o sin ponderación y métodos es-
selectiva del conocimiento en general, de tadísticos de clasificación.
acuerdo con los principios de aprendizaje y
la organización de estímulos. 4.3. M é t o d o s mixtos.-Que valoran directamente, reali-
zando después u n análisis de componentes para averi-
guar la participación de cada uno en el valor total.
- Componente sensitivo o afectivo. Emoción
conectada con un objeto, que valora su ca-
rácter motivacional.
En algunos métodos se utiliza el concepto de
- Componente de tendencia a la acción o ac- elementos detractores al referirse a aquellos ras-
tuación. La rapidez o prontitud de compor- gos o componentes del paisaje, generalmente ac-
tamiento asociado con un valor, es el resul- tuaciones humanas, que detraen o restan valor a
tado de experiencias individuales en el in- la unidad en que están presentes.
tento de satisfacción de sus deseos.
A continuación se describen, someramente,
Estos componentes, conocimiento, sentimien- los métodos más empleados. Como señala
to y tendencias a la acción, forman un sistema de DUNN (1974), debe tenerse en cuenta que no
valor complejo muy interrelacionado que es difí- existe una técnica correcta que excluya a todas
cil de analizar para evitar sesgos. Por ejemplo, si las demás. Existen, sin embargo, unos cuantos
se pide a una serie de personas que adjudique un métodos aceptados, de mayor o menor aplica-
valor, en una escala predeterminada, a una serie ción y de validez teórica también variable, en fun-
de paisajes será muy difícil evitar que los que co- ción de sus características intrínsecas y del ámbi-
nocen los valoren de forma distinta a los que no t o concreto en que han sido desarrollados.
los han visto nunca, proporcionando así respues-
tas en principio no comparables.
4.1. METODOS DIRECTOS DE
Esta triple problemática, calidad intrínseca del VALORACION DE LA CALIDAD
paisaje, respuesta estética y adjudicación de va- VISUAL
lor ha sido abordada de muy diversas formas por
los profesionales encargados de la evaluación del Este grupo de métodos se caracteriza porque la
paisaje y ha dado lugar a múltiples métodos de evaluación se realiza p o r medio de la contempla-
evaluación. Existen varios sistemas de clasifica- ción del paisaje, bien en el campo, bien a través
de algún tipo de sustituto, como fotografías, pelí- tética del paisaje es algo claramente subjetivo, se
culas, dibujos, etc., en una única operación. El acepta plenamente este punto de partida, dedi-
paisaje, o su sustituto, se valora directamente de cando todo el esfuerzo y el tiempo, que el resto
modo subjetivo, utilizando escalas de rango o de de los métodos utilizan en complicadas medicio-
orden, sin desagregarlo en componentes paisa- nes y cálculos estadísticos, a conocer y compren-
jísticos o categorías estéticas. Inmediatamente der el territorio, realizando una valoración, desde
surge el problema de la subjetividad, como claro luego subjetiva, pero sistemática y cabal.
obstáculo a la condición de objetividad antes exi-
gida; los intentos de controlar o reducir la subje- Exigen para su aplicación que la valoración sea
tividad, o de convertirla en representativa de las realizada por profesionales con mucha experien-
actitudes globales de la sociedad, han dado lugar cia y buen criterio, capaces de mantener unos es-
a importantes mejoras constituyendo toda una ti- tándares estables a lo largo de la evaluación, para
pología que se analiza más adelante. que ésta sea coherente. No pueden considerarse
estrictamente como métodos, pues cada profe-
La característica crucial y definitoria (DUNN, sional tiene su propia manera de actuar que va
1974) de los métodos directos es el juicio o valo- perfeccionando a lo largo de sucesivas aplicacio-
ración del paisaje (o su sustituto) en su totalidad. nes. Su resultado suele ser una parcelación del
Miden la calidad visual del paisaje per se sin de- territorio clasificada en unas cuantas categorías;
tenerse a averiguar qué componentes o elemen- por ejemplo:
tos del paisaje son los causantes de su acepta-
ción o rechazo estético.
Calidad visual:
Las principales dificultades inherentes a los
- Excelente.
métodos directos de valoración se pueden resu-
mir de la siguiente forma: - Muy buena.
- Relativas a la ordenación de los distintos - Buena.
paisajes.
- Regular.
- Relativas a la utilización de sustitutos (foto-
grafías, diapositivas, películas): - Mala,

Los objetos naturales no están, como las


o cualquier otra escala similar; se apoyan en unas
fotografías, enmarcados o limitados.
normas de recorrido del paisaje, por itinerarios o
El observador del paisaje natural se en- áreas, delimitando las unidades de paisaje por
cuentra con una disposición de ánimo to- apreciación directa en el campo con ligero apoyo
talmente distinta a la del espectador de de cartografía.
una fotografía.
Aunque el sistema parezca muy simple, no
El empleo de fotografías promueve el for-
cabe la menor duda de que los resultados obteni-
malismo, al reducir un paisaje tridimen-
dos por un buen profesional pueden ser tan co-
sional a un conjunto de formas bidimen-
rrectos como los obtenidos con la aplicación de
sionales.
cualquier otro método más sofisticado, y dada la
- Relativas a la selección de la red de puntos escasa sujeción a reglas estrictas, es fácil que el
de observación. estudio pueda resultar rico en sugerencias y en
claves de conocimiento del área de estudio.

4.1.1. Métodos directos de subjetividad


aceptada 4.1.2. Métodos directos de subjetividad
controlada
Constituyen la aplicación más simple de la idea
de contemplación directa. Han sido dejados de Uno de los primeros pasos para controlar la
lado por la progresiva sofisticación de las técni- subjetividad de las simples estimaciones directas
cas de valoración, pero tienen un soporte con- fue dado por FINES (1968) en un estudio de valo-
ceptual claro y firme: dado que la apreciación es- ración paisajística, en East Sussex. Como punto
de partida acepta que la valoración ha de ser sub- siendo:
jetiva, pues la impresión que produce un paisaje
Va = Valor absoluto.
es fruto de un sinnúmero de emociones, curiosi-
dad, sorpresa, veneración, etc., pero sistemática y V, = Valor relativo.
establecida de forma que los resultados de su
Psi= Tamaño de las poblaciones S, ... sn próxi-
aplicación en un área sean comparables a los es-
mas, en miles de habitantes.
tablecidos en un área distinta. Para ello utiliza una
escala universal de valores de paisaje, válida para di = Distancia en millas desde la unidad hasta
todo el planeta, cuyas categorías y valores son: las poblaciones S, ... sn.

Categor ias Valores La aportación más importante del método


(DUNN, 1974) es el énfasis en las vistas y en la eva-
Espectacular . . . 16 a 32 luación directa, global y en el campo. Se puede cri-
Soberbio . . . . . . ... 8 a 16
ticar el método utilizado para establecer la escala
Distinguido . . . ... 4 a 8
Agradable . . . . . . . . . 2 a 4 universal (sólo 10 personas de ((considerable ex-
Vulgar . . . . . . . . . . 1 a 2 periencia))) aunque FINES lo justifica arguyendo
Feo . . . . . . . . . . . . . . . . O a l que esos valores se convertirán en generales a
medida que mejoren los estándares de educación
y aumente el tiempo libre de que se dispone para
VALORES M A X I M O S VALORES MEDIOS acercarse a la Naturaleza. Ambos argumentos son
tachados por DUNN (1974) de elitistas y poco rea-
listas, pero han sido manejados muchas veces, en
particular cuando se establece la polémica exper-
tos versus gente normal, como evaluadores de la
' Valores superiores sólo son alcanzables bajo condiciones atrnos
ferlcas especiales calidad. También resulta dudoso (PENNING-ROW-
SELL, 1974) el mecanismo utilizado para convertir
los valores de las vistas en valores de las unidades,
La escala está construida con técnicas propias constituyendo éste uno de los problemas claves
de los modelos denominados de subjetividad de la evaluación, sobre todo si se acepta la tesis de
compartida y las valoraciones se realizan a través DUNN (1974): «las vistas desde un punto forman
de fotografías. parte intrínseca del valor del paisaje de ese punto,
y por otra parte, las vistas hacia un punto deben
La valpración se realiza por personal especiali- mejorar o detraer el valor solamente del paisaje
zado, cuidadosamente instruido para evitar las desde el que se toma la vista)).
preferencias personales. Los valores se adscriben
a cada unidad fisiográfica construyendo una ma-
lla de puntos de observación, desde donde se 4.1.3. Métodos directos de subjetividad
evalúan las vistas de acuerdo con la escala gene- compartida
ral establecida, convirtiendo después los valores
de las vistas en valores de la unidad, por medio Otro modo de hacer frente al problema de la
del cálculo de la media aritmética de los valores subjetividad es la valoración por medio de la di-
de las vistas en que participa cada unidad fisio- námica de grupo, en un proceso iterativo hasta
gráfica y adjudicándole este valor. conseguir un consenso. Es algo similar a los mé-
todos de subjetividad aceptada, pero mientras
Se calcula así un valor absoluto inherente a allí las valoraciones personales son respetadas y
cada unidad, pues FINES es partidario de no te- en caso de trabajar en equipo se obtiene una sim-
ner en cuenta la accesibilidad salvo cuando la ple media de cada valoración, en este otro tipo de
elección de la unidad de valor es marginal. Con métodos las valoraciones personales se someten
ello salvaguarda las intenciones de universalidad a la discusión hasta que se alcanza un consenso
de su método. Con todo, proporciona una fórmu- y todo el grupo se pronuncia por un valor único.
la para el cálculo del valor relativo.
El método desarrollado para la valoración de la
calidad en West Riding (1969) define cinco cate-
gorías del paisaje:
- Calidad soberbia. rrollo de nuevas técnicas, para abordar el proble-
ma, de gran interés teórico y práctico.
- Calidad grande.

- Areas atractivas. L o s primeros intentos de averiguación de las


preferencias de determinados grupos por el pai-
- Areas monótonas.
saje se realizan a través de encuentros verbales o
- Areas arruinadas, de cuestionarios, que proporcionan bastante in-
formación, aunque poco susceptible de cuantifi-
después de una discusión preliminar, una inves- car y necesariamente dirigida por la necesidad de
tigación de campo y una evaluación a través de obtener respuestas concretas. Para obtener índi-
una serie de discusiones en la que participaron ces más fiables de las evaluaciones de la gente,
seis profesionales con experiencia en este tipo de se han empleado varias técnicas más o menos
temas. Cuando surge una desavenencia- sobre sofisticadas:
la delimitación de una unidad o sobre la adjudi-
- Técnica de las diferencias semánticas: em-
cación de una zona a alguna de las cinco catego-
plea escalas de objetivos opuestos y obliga
rías de calidad del paisaje- se plantea una «ne-
a señalar uno de los dos para ir categori-
gociación)) hasta alcanzar el consenso. Con ello
zando la respuesta. El método de GARLING
se eliminan las posturas extremas dentro del gru-
(1976) utiliza -como una de las técnicas-
po en conjunto. El producto final es aceptable
la siguiente escala de adjetivos:
(DUNN, 1974) si se admite que la opinión de los
profesionales del paisaje debe prevalecer en los Generales: Agradable-desagradable.
estudios de valoración. Bueno-malo.
Positivo-negativo.

4.1.4. Métodos directos de subjetividad Estéticos: Bello-feo.


representativa Atractivo-no atractivo.
Alto valor estético-bajo valor.
Un enfoque totalmente distinto del problema
Cada una de las dicotomías es una escala
de la subjetividad es la realización de las valora-
de siete grados cuyos extremos son los in-
ciones por una cierta cantidad de personas cuya
dicados. Los estímulos -fotografías, en
opinión global sea representativa de la propor-
este caso- se valoran incluyéndolos en
cionada por la sociedad. Estos métodos emplean
uno de los grados definidos, obteniéndose
las técnicas de los estudios de preferencias y
después la media para todos los encuesta-
son a menudo denominados como modelos de
dos. La materialización de la técnica re-
preferencias. Su principal dificultad radica, pre-
quiere la presentación de los estímulos y
cisamente, en conseguir que la muestra de ob-
de las escalas de forma aleatoria para evi-
servadores elegida para el proceso de valora-
tar sesgos.
ción sea realmente representativa de las prefe-
rencias del público hacia las cualidades visuales - Listas de adjetivos: consisten en listas de
del paisaje. adjetivos empleados frecuentemente para
describir el paisaje. CRAIK (1975) desarrolló
Dado que la percepción es algo subjetivo y de- una lista de 240 adjetivos caracterizadores
pendiente de la persona que efectúa la observa- del paisaje (desde: activo, bello, limpio, cul-
ción, parece lógico llegar a una especie de ((sín- tivado, erosionado, etcétera, hasta: variado,
tesis democráticas)) de todas las opiniones, pero ventoso, amarillo, etcétera). A los partici-
si, como dice CRAIK (1975), es posible utilizar los pantes en la prueba se les muestra el paisa-
distintos paisajes para explorar las características je a valorar en un viaje organizado al efecto
de la personalidad de sus observadores, en fun- y se les pide que vayan poniendo una X al
ción de las preferencias que hacia ellos manifies- lado de cada adjetivo que ellos consideren
tan, el reunir una muestra representativa puede descriptivo del paisaje designado. No im-
resultar prácticamente imposible. portan las duplicaciones y la elección de ad-
jetivos debe ser rápida. Se realiza después
Sin embargo, se ha realizado un gran esfuerzo una tabla única en la que se señala la fre-
en este sentido, que ha dado como fruto el desa- cuencia de asignación de cada adjetivo.
- Asignación de valor: los encuestados son señalen la que más les guste de las dos. Es-
solicitados para que asignen valores numé- tableciendo todos los posibles pares y or-
ricos en una escala desde, por ejemplo, 1- denando el proceso de acuerdo con ciertas
calidad visual muy baja-hasta 10-calidad normas, se llega a establecer una valora-
visual alta-, a cada fotografía de paisaje. El ción para cada fotografía. Este procedi-
conjunto de todos los valores para cada fo- miento tiene la ventaja de que es más fácil
tografía o estímulo, convenientemente es- elegir entre dos fotografías, que asignarles
tandarizado y ajustado para evitar sesgos y un valor en una escala determinada, pero
diferencias de criterio por medio de algunas exige una gran cantidad de tiempo para po-
manipulaciones estadísticas, proporciona der examinar todos los pares. Complicando
el valor de esa fotografía. Esta suele ser la algo la labor del encuestado, se le puede
técnica más empleada, pues proporciona dar todo el paquete de fotografías y pedirle
directamente un valor y su aplicación no re- que las ordene. En otros casos, los estímu-
sulta excesivamente complicada. Plantea, los -diapositivas- se proyectan de cuatro
sin embargo, el problema de la asignación en cuatro (JACKSON y colaboradores,
de un valor en los niveles intermedios de la
1978), repitiéndose alternativamente algu-
escala, tarea que exige una cierta costum-
nos de ellos que funcionan como elemento
bre de aquilatar la valoración que poca gen-
transmisor de la ordenación a lo largo del
te es capaz de realizar con rigor.
proceso. La ordenación de cuatro diapositi-
- Ordenación por pares. Los sustitutos del vas simultáneamente no supone un trabajo
paisaje, generalmente fotografías o diapo- penoso para el encuestado y reduce mucho
sitivas, se presentan por parejas a los en- el número de ordenaciones. Normalmente,
cuestados pidiéndoles simplemente que los estudios de preferencias exigen el em-

CUADRO XI.3.-METODOS DIRECTOS DE VALORACION

Métodos Caracteristica principal Valoración Producto final Delimitación de unidades

l. Subjetividad Se acepta como punto Realizada por profesio- Parcelación del territo- Apreciación directa. Re-
aceptada . . . . de partida que la apre- nales con mucha ex- rio clasificado en ca- corridos de la zona por
ciación estética del periencia y buen cri- tegorías. itinerarios o por áreas;
paisaje es algo subje- terio. capaces de rnan- apoyo cartográfico.
tivo. tener estándares es-
tables. Si se trabaja
en grupos se obtiene
la media de las valo-
raciones.
2 Subjetividad La valoración ha de ser Utilización de una esca- Los valores se adscriben Unidades fisiográficas.
controlada . . subjetiva, pero siste- la universal de valo- a cada unidad cons-
mática. de forma que res de paisaje (valor truyendo una malla de
los resultados de su absoluto); cálculo del puntos de observación.
aplicación en un área valor relativo en fun-
sean comparables a ción del valor abso-
los establecidos en un luto.
área distinta.
3 Subjetividad Hace frente a la subje- Valoración por medio de Inclusión de cada uni- Mediante trabajo de cam-
compartida . . . tividad, sometiendo a la dinámica de grupo. dad definida en un2 po y discusiones entre
discusión los valores en un proceso iterati- categoría de calidad los expertos.
personales. vo hasta conseguir el del paisaje.
consenso.
4. Subjetividad
representativa
Trata de paliar el proble- Valoración a través de Ordenación de los pai- No se delimitan unidal
ma de la subjetividad
mediante la realización
de las valoraciones
Por un grupo de Per-
encuestas; utiliza va-
rias técnicas:
O ~ é de las
~ dife- ~
sajes seleccionados.

i ~ ~
des; se actúa sobre
fotografías o diaposi-l
tivas.
1
rencias sernánticas.
sonas cuya opinión glo-
Listas de adjetivos.
bal sea representativa
de la proporciona~a Asignación directa
por la sociedad. del valor.
Ordenación por pa-
res.
b l
pleo de sustitutos para la valoración del paisaje, dos suele realizarse en las siguientes fases (GO-
dado que se requiere un gran número de encues- MEZ OREA, 1978):
tados para obtener resultados fiables. La selec-
- Identificación o selección de los componen-
ción del grupo de personas a entrevistar requiere
tes a considerar.
bastante tiempo para que constituya una muestra
representativa, y por esto es frecuente que se - Medición de los componentes para cada
prescinda de lograr esa representatividad y se unidad, bien sobre el terreno o sobre infor-
acuda a poblaciones más asequibles, a las que mación fotográfica o cartográfica.
sea relativamente fácil reunir y someter al proce-
so de valoración. - Establecimiento de los pesos o coeficientes
de ponderación con que cada elemento
En el grupo de métodos mixtos se incluye al- contribuye a la calidad.
gún modelo basado en el estudio de preferencias - Combinación de las fases precedentes para
que se completa mediante el análisis de compo- obtener un valor de la calidad visual global
nentes; los estudios de preferencias se han orien- de la unidad en cuestión.
tado generalmente de esta manera (GONZALEZ
BERNALDEZ, 1973; MACIA, 1979).
Estas técnicas llevan consigo, implícitos, una
serie de presupuestos que pueden clasificarse de
En el Cuadro X1.3 se resumen los métodos di- dudosos (ARTHUR, 1977):
rectos de valoración del paisaje.
- «El valor del conjunto del paisaje se puede
explicar en términos de una combinación de
4.2. METODOS INDIRECTOS DE los valores de sus componentes.)) Existen in-
VALORACION finidad de evidencias, proporcionadas por la
psicología de la percepción, de que los com-
ponentes no explican adecuadamente el con-
Los métodos indirectos forman el grupo más
junto que forman, de que el ((todo es algo
numeroso de técnicas de valoración de la calidad
más que la suma de las partes)). Los compo-
y son también los más antiguos. Incluyen méto-
nentes se pueden combinar de distintas for-
dos cualitativos y cuantitativos que evalúan el pai-
mas para dar lugar a diversos todos y las re-
saje analizando y describiendo sus componentes.
laciones entre componentes pueden ser más
Estos componentes pueden ser elementos o fac-
importantes que los propios componentes.
tores físicos (forma del terreno, vegetación, etc.,
cuya inventariación se describe en otros Capítulos - ((La belleza del paisaje radica en sus com-
de este trabajo) o categorías estéticas (variedad, ponentes, es decir, es un atributo físico del
intensidad, contraste, etc.) y en algunos casos una paisaje)) Sin embargo (vid. supra), la belle-
mezcla de ambos (ver Cuadro X1.4). za depende tanto del observador como de
lo observado, y de las circunstancias de la
En cualquier caso, la aplicación de estos méto- observación.

CUADRO X1.4.-FACTORES Y CATEGORIAS ESTETICAS UTILIZADAS POR ALGUNOS AUTORES


(DE VEER y BURROUG, 1978)

FACTORES CATEGORIAS ESTETICAS

AUTOR
Usos
del suelo
Arboles.
vegetación
Edificios Agua Relieve Estructura
Cir,"/,"I{tddVolumen

SCHUURMANS y V A N S H l E
(1968) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ++ O + O O - - ++
VRlJ y col. (1976) . . . . . . . . . . . . ++ + + + + - ++ O
SMlTH(1976) . . . . . . . . . . . . . . . . . . ++ + + ++ ++ + - +
DE VEER y col. (1977) . . . . . . . . . ++ ++ + O + + O ++
VAN DER HC\M y col. (1970) . . . O O + + + - - ++
KERKSTRA (1974) . . . . . . . . . . . . . - - - - - - ++ ++
KOSTER y DE VEER (1972) . . . . . . O O O O O - + ++
MAARLEVED y DE LANG (1972). ++ O - + ++ - - +
t + Muy utilizado O Escasamente utilizado + Parcialmente utilizado - No utilizado.
- En relación con lo anterior, se admite que paisaje. La elección de factores es una deci-
((los estándares de belleza de los profesio- sión clave, crucial para todos los métodos
nales que efectúan la evaluación son exten- indirectos de evaluación, que por ahora es
sibles a toda la sociedad)), bien en función totalmente subjetiva. Sorprendentemente
de su representatividad, al ser ellos ((dele- (DUNN, 1974) se han desarrollado pocas in-
gados)) en cierta forma por la sociedad para vestigaciones en este campo, lo que supo-
realizar esta tarea, bien en función de su su- ne una negación implícita de la pretendida
perioridad de conocimientos. Esto habría objetividad de estos métodos. El resultado
que demostrarlo más que darlo por senta- del análisis de los métodos indirectos es
do, aunque se puede argüir en contra que una lista de factores totalmente desorienta-
los mecanismos de delegación son consus- dora: hay factores que no tienen nada que
tanciales a la especialización desarrollada ver con el paisaje, otros que están en con-
en las civilizaciones contemporáneas. flicto con los otros elementos, algunos ab-
solutamente indefinibles, etc.
A pesar de ello, existen muchos métodos indi-
- Los criterios deben excluirse mutuamente
rectos de valoración que han demostrado cum-
para eliminar la posibilidad de medir dos
plidamente su utilidad. La razón de ser de este en-
veces el efecto de un factor determinado.
foque puede radicar en el propio carácter del pai-
saje. Como hace ya tiempo decía SANTAYANA
(1896), «el paisaje natural es un objeto indetermi- Este es un problema muy ligado a la elección
nado que casi siempre contiene diversidad sufi- de las variables que representan o con que se mi-
ciente para permitir a la vista una gran libertad de den los criterios. Hay una cierta tendencia, en to-
elegir, destacar y agrupar sus elementos, y, ade- dos los métodos, a confundir calidad con canti-
más, abunda en sugestiones y vagos estímulos dad, caracterizando la contribución de un factor a
emocionales. Para ser visto, un paisaje tiene que la calidad del paisaje en función de su área o del
ser compuesto y para amarlo hay que reflexionar número de veces que se presenta, a pesar de que
sobre él". Esta indeterminación básica da pie, sin varios métodos han reconocido la no linealidad
duda, al proceso de desagregación-valoración- de la relación calidad-cantidad. A veces esto se
agregación, aunque para ello haya que prescindir tiene en cuenta en los sistemas de ponderación,
de vagas sugestiones y estímulos o, como más cuya problemática se discute con detalle al anali-
adelante señala el mismo SANTAYANA, de la zar las metodologías empleadas en los estudios
((poetización producida por nuestras ilusiones». del medio físico.

La estructura de estos métodos se suele adap-


tar con pequeñas alteraciones a las cuatro fases 4.2.1. Métodos de valoración a través de
de aplicación antes descritas y su verdadera pro- componentes del paisaje
blemática radica en la selección de los compo-
nentes o criterios en los que se ha de basar la eva- Los métodos indirectos de valoración a través
luación y en la elección de las variables mensura- de componentes del paisaje, utilizan para la de-
bles que han de representar los criterios. Por sagregación características físicas del paisaje
ejemplo, jes la vegetación un componente que como, por ejemplo, la topografía, los usos del
aporta calidad visual al paisaje?, y, una vez deci- suelo, la presencia de agua, etc. Cada unidad de
dida su inclusión, jes el área que ocupa una me- paisaje se valora en términos de cada compo-
dida correcta de su aportación?, o, jsería mejor nente agregándose después los valores parcia-
utilizar el perímetro o adjudicar valores en fun- les para obtener un valor final. Las diferencias
ción de los tipos de vegetación que se presentan? entre los distintos métodos radican en la selec-
ción de componentes y en la forma de valorar
Es evidente la gran importancia de la selección cada uno. En el Cuadro X1.5 se indican los com-
de criterios. Cualquier conjunto de criterios debe ponentes o características físicas del paisaje
satisfacer dos condiciones (DUNN, 1974): considerados por diversos autores. Se puede
observar una cierta constancia en la utilización
- Debe ser exhaustivo, en el sentido de que de algunos de ellos con los que se pueden for-
debe incluir todos los factores relevantes en mar tres grandes grupos (forma del terreno, ca-
la determinación del carácter y calidad del racterísticas sobresalientes y usos del suelo) y
bastante dispersión no exenta de contradiccio-
nes en el resto.

La forma de valorar cada unidad de paisaje


para cada componente es muy variable; por
ejemplo, se puede dividir el componente en va-
rios tipos o clases y asignar a cada una un valor
numérico. El componente atribuye al valor de la
unidad de paisaje el valor numérico asignado a la
clase que está presente en la unidad. En el West-
Midland Regional Study (STEVENSON, 1970) se
considera el elemento topografía dividido en cua-
tro clases, a las que se asignan los siguientes va-
lores (cada unidad es un cuadrado de 2 x 2 km). xima diferencia de altitud (LINTON, 1968) obte-
niéndose también una adjudicación de valor di-
l Terreno 1 Definición 1 valor 1 recta.

Llano ......................... Menos de 30 m d e diferencia El modelo de TANDY (1971) considera dos eta-
de altitud en 4 kmz. pas en la valoración: una cuantitativa y otra cua-
Ondulado .................. Entre 30 y 150 m de diferen-
cia de altitud en 4 km2. litativa. Valora la presencia de árboles de la si-
Accidentado .............. Entre 150 y 300 m de diferen- guiente forma:
cia de altitud en 4 km2.
Montañoso ............... Más de 300 m d e diferencia - No existen en la unidad: 0.
de altitud en 4 km2.
- Hay alguno dentro de la unidad: 1.

Una unidad que pertenezca al tipo de terreno ondulado tendrá un va- - Ocupan toda la unidad: 2.
lor de 8 respecto al componente de topografía.

Aprecia luego su calidad y la valora en una es-


En otros estudios (HEBBLETHWAITE, 1973), la cala:
topografía se valora por la distancia entre líneas
de nivel con una equidistancia de 10 m: I Categoría 1 valor

Intolerable . . . . . . . . . . . . . . .
Distancia entre
Terreno l ineas de nivel. Indeseable . . . . . . . . . . . . .
en metros Indiferente . . . . . . . . . . . .
Deseable . . . . . . . . . . . . . . .
Llano . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . > 220 M u y deseable . . . . . . . . . . .
Ondulado . . . . . . . . . . . . . . . . . 150 - 220
Accidentado . . . . . . . . . . . . . . 20 - 150
Escarpado . . . . . . . . . . . . . . . . . . 7 - 20
Montaña-acantilado . . . . . . . . . O- 7

Para obtener la valoración total de la unidad


debida a la presencia de árboles suma cantidad y
calidad.

Se podrían multiplicar los ejemplos, aunque


Y aún en otros se valora por el número de cor- las tendencias de la evolución de estos métodos
tes de las curvas de nivel, equidistantes 7,5 m, apunten claramente hacia métodos rigurosos de
con los lados de la cuadrícula, no existiendo una medida basados en análisis estadísticos (ver Ca-
distinción de clases y efectuándose una adjudica- pítulos XV y XVI), intentando evitar en lo posible
ción de valor, relativo al componente, directa. La la subjetividad en el proceso de medición y bus-
cuadrícula de la figura tendría un valor de 10 res- cando contrastes a través de técnicas más o me-
pecto a la topografía. nos sofisticadas para averiguar hasta qué punto
la medición adoptada refleja la aportación de
En otros casos se emplea una combinación de cada componente al valor de la calidad visual de
la mayor altitud existente en la unidad con la má- cada unidad.
Estos métodos indirectos, a partir de compo- habrá, inevitablemente, una proporción de la va-
nentes del paisaje, han sido, históricamente, los riación en la calidad del paisaje que no pueda ser
primeros en aplicarse y han ido evolucionando ha- explicada por los factores tenidos en cuenta. Pare-
cia una progresiva cuantificación que tiende a ce razonable suponer que esta proporción consis-
complementarse con contrastes de preferencias, ta en las ((sutilezas» del paisaje, como la interac-
dando lugar al tercer tipo de métodos que se han ción entre sus elementos y propiedades (forma,
denominado métodos mixtos. La crítica más ex- color, luz, etc.), que constituyen lo que se ha deno-
tendida de este tipo de métodos radica en que en minado categorías estéticas, definitorias de los
aras de una pretendida objetividad y10 consisten- métodos que se incluyen en el siguiente apartado
cia terminan valorando cosas que pueden no tener
absolutamente nada que ver con la calidad visual
En el Cuadro X1.5 se recogen algunos de los
o la belleza del paisaje, mientras que los métodos
procedimientos empleados para valorar la cali-
directos, que sí pueden ser tachados de subjetivos,
dad visual a través de los componentes del pai-
evalúan claramente el paisaje total. Por muy dili- saje (ver LOVEJOY, 1973, y RAMOS, 1980).
gente que sea la búsqueda de un conjunto com-
pleto de factores relevantes (DUNN, 1974) siempre El planteamiento general de un modelo de este
CUADRO X1.5.-METODOS INDIRECTOS DE VALORACION DE LA CALIDAD VISUAL A TRAVES DE COMPONENTES
DEL PAISAJE
I
Estudio 1 Tipo de unidades Factores considerados D1",Ffr Forma de valorar Observaciones

i
Bedfordshire C o u n t r y lrregulares extensas, Relieve topográfico. No se dan criterios
Planning Department con base fisiográ- Vegetación/usos del de valoración.
[ 1972) . .. . . . . . . .. fica y geológica. suelo.
Tipo de borde.
Coventry Solihull War- Regulares. Formas del terreno. Valoración subjetiva Ver métodos mixtos.
wickshire [1971) . . - Tamaño: 1 km'. Usos del suelo. hecha por exper-
- Forma cuadra- Características [lí- tos:
da. neas eléctricas, se- Asignación de pesos
tos. etc.1. mediante análisis
de regresión.
Hampshire Country Regulares. Contrastes en la for- Si Valoración subjetiva Los factores elegidos
Council [1968) . . . . .. - Tamaño no de- ma y estructura ge- de los factores. no caracterizan la
terminado. neral de la unidad. Modificación del va- complejidad del pai- 1
- Forma cuadra- Carácter. lor resultante por saje. 1
da. presencia/ausencia
de detractores.
Hertfordshire Country Irregulares extensas. Bosques. Valoración de cada Los factores no son
Council (1970) ... . . . autocontenidas. Espacios abiertos. factor según: suficientemente
Edificios. - Contribución vi- comprehensivos de
Agua. sual al paisaje. la realidad del pai-
- Accesibilidad y saje.
contribución al Aporta la pondera-
recreo. ción por cobertura.
- Agua.
Ponderación según %
de cubrición.
Pérdida de valor por
detractores.
Planning Classification lrregulares extensas. Forma del suelo. No Valoración subjetiva
of Scottish Landsca- con base en fisio- Cubierta del suelo. según:
pe Resources (1970) grafía y carácter. Agua. Costas. Puntos - Impacto de cada
Redes (infraestruc- factor en el pai-
tura viaria). Vistas. saje.
- Contribución a
la calidad.
West Midland Regio- Regulares. Topografía. Usos del Sí Cada componente de El elemento escala
nal Study ... ... ... - Tamaño: 4 km'. suelo: Escala. cada factor recibe es de difícil apre-
- Forma cuadra- Densidad de vege- un valor entre O y ciación.
da. tación Edificios. 10, asignado subje- La estructura de los
Agua. Invasión de tivamente. pesos resulta con-
la urbanización. fusa.
Espacios y subespa- Topografía. No Atendiendo al tama- Las unidades delimi-
systematic approach cios delimitados Vegetación. ño, configuración y tadas no cubren la
t o land planning in mediante un estu- Construcción de edi- 1 características di- totalidad del terri-
scenic rural areas ... dio de visibilidad. ficios. ferenciales de los torio.

1 espacios existentes
en cada zona.
-~--
Detrae-
Estudio Tipo de unidades Factores considerados
tores
Forma de valorar Observaciones

Technique of surveying Irregulares extensas. Topografía. Si '1


Definición y valora- Puede decirse que
los factores consi-
landscape characte- Cantidad de cubierta ción de paisajes ti-
ristiques . . . . . . . . . arbórea. po; inclusión de derados son rele-
Cantidad de terreno cada unidad en uno vantes y suficien-
cultivado. de ellos. tes.

West Sussex . . . . . . . . . Irregulares extensas. Cubierta del suelo. No Valoración cualitativa La valoración está
Arboles en masa. y cuantitativa de bien cuantificada.
Arboles aislados. cada parámetro. Va-
Ondulación. Agua. lor total 2,' (canti-
Elementos artificia- dad x calidad).
les.
Paisaje exterior.
Northamptonshire irregulares extensas. Actuaciones huma- No Valoración totalmen- Técnica paralela en
[ 1972) . . . . . . . . . . . . nas. te subjetiva. cuanto a valoración
Topografía. a la desarrollada
Setos y cubierta ar- por el Coventry So-
bórea. lihull Warwickshire
Vistas exteriores ha- Subregional Study
cia áreas destaca. Group (19711, para
bles. incluir los valores
paisajisticos en su
plan general de or-
denación.
North Yorkshire . . . . . Irregulares extensas. Topografía. Sí Valoración totalmen- La comparación se
Asentamientos huma- te subjetiva exenta realiza sobre el te-
nos. de sofisticación, rreno. lo que exige
Usos agrícolas. realizada por com- un profundo cono-
Arboles v bosques. paración con los va- cimien?ede la zona
Singularidades paisa- lores medios esti-
jisticas. mados.
Paisaje exterior.
Techniques in landsca- lrregulares extensas. Características pre- NO Valora calidad inhe- Especialmente indica-
pe planning (WEDD- sentes en un pai- rente al paisaje y do- para--problemas
LE y PICKARD) . . . . . . saje (estructura, valor adquirido; va- de localización.
usos, objetos). Am- lor total = de
plitud con que es- ambos conceptos.
tán presentes (pun-
to de vista. primer
término. fondo). Ilu-
minación.
Población residente.
Visitantes diarios.
Residentes en vaca-
ciones.
-
Método GOMEZ OREA lrregulares extensas. Considera hasta 24 NO Valoración de los fac- Con este método se
[ 1978) . . . . . . . . . . . . . . . factores distintos, tores en el último puede llegar. con un
según el nivel de nivel considerado. grado suficiente de
desagregación que Asignación de pe- desmenuzamiento,
se fija en función sos mediante re- a identificar com-
de la escala de tra- gresión múltiple ponentes muy des-
bajo. (método mixto). agregados de fácil
medición.
Ordenación integral del lrregulares extensas. Fisiografía y separa- NO Establecimiento de Valora calidad y tra-
área de Gredos con base fisiográ- ción visual. escalas de orden. gilidad orientada
(1977) (Varios auto- fica. modificadas Vegetación. Búsqueda de .so- hacia determinadas
res) . . . . . . . . . . . . . . . por situación rela- Altitud. luciones no inferio- actividades.
tiva respecto a la Exposición. . res".
red fluvial.
Estudio de los condi- Irregulares extensas, Diversidad física: No Atribución de valores Busca, ante todo. la
cionantes del medio con base fisiográ- - Movimiento. tras una encuesta consistencia en
físico a la localiza- fica. - Escala. a expertos paisa- descripciones y va-
ción espacial de ac- Cubierta del suelo. jisticos y a perso- loraciones.
tividades de planea- Actuaciones. nas del ámbito lo-
miento [Varios auto- cal no relacionadas
res) . . . . . . . . . . profesionalmente
con el tema.
Análisis de la calidad Mixtas: irregulares, Diversidad. Singulari- No Valor actual = f (va- Evalúa valor actual y
y fragilidad del pai- con base fisiográ- dad. Ambiente. Es- lor intrínseco. pai- potencial y obtiene
saje (FERNAN DEZ fica; regulares de cala. Actuaciones. saje exterior, inci- la clasificación fi-
CAÑADAS. 1977) . forma hexagonal y Paisaje exterior. In- dencia visual). nal por superposi-
de 2,6 ~ m (radio
' cidencia visual. Valor potencial = f ción de ambos con-
del hexágono. 1 ki- Complejidad topo- (complejidad topo- ceptos.
lómetro). gráfica. Extensión gráfica. extensión).
superficial de ca-
da unidad.
1
Estudio Tipo de unidades Factores conside- Detrac- Forma de valorar Observaciones
dos tores

GRANADA, 1980 Irregulares extensas Morfología. No Valoración por exper- La valoración de la ca-
(Varios autores) basadas en: Vegetación. tos de los distintos lidad tiene por obje-
- Geomorfologia. Presencia de agua. tipos de cada com- to:
- Litologia. Densidad de carrete- ponente y aplica- - Diseño de un mo-
- Vegetación. ras. ción del método delo visual (junto a
Intervisibilidad. Delphi (GMF) a una la fragilidad).
Altitud. muestra de profe- - Elaborar modelos
sionales y exper- de capacidad e irn-
tos. pacto para diver-
sas actividades.

MURCIA, 1985
Estudio del paisaje en
Irregulares extensas
homogéneas res-1-
- Pendiente.
Orientación.
No Valoración por exper- Se analiza la calidad
tos. visual, junto con la
la zona de la Peña pecto a: Vegetación (Diversi- fragilidad, para de-
del Aguila y Monte - Vistas al mar. dad). finir áreas de pro-
de las Cenizas - Diversidad de la ve- Morfología (Comple- tección.
(Varios autores) getación. jidad).
- Complejidad del re-
lieve.
. Cuenca visual relati-
va.
Vistas al mar.
Vistas de escombre-
ras y de la bahia de
Portman.

CUENCA, 1986
(Varios autores)
Irregulares extensas
con base rnorfoes-
. Vegetación
del suelo.
y usos No Valoración por exper- Se analiza la calidad
tos. visual para elaborar
tructural y posterior Geomorfologia: modelos de capaci-
caracterización por: - Diversidad. dad e impacto de
- Fisiografia. - Complejidad to- actividades, y áreas
- Vegetación y usos pográfica. de conservación.
del suelo. - Pendiente.
- Agua. Agua.
- Etc. Valores singulares.
Red viaria.
Intervisibilidad.

tipo podría contemplar, siguiendo el proceso me- Calidad visual del entorno inmediato
todológico desarrollado en la Cátedra de Planifi-
cación y Proyectos de la E.T.S. de Ingenieros de El paisaje externo inmediato a cada punto del
Montes (Universidad Politécnica de Madrid) reco- territorio se define, en términos cuantitativos, por
gido por ESCRIBANO et al. (1987): un círculo de radio entre 500 y 700 metros que tie-
ne por centro aquel punto.
Las características intrínsecas del punto don-
de se encuentra el observador. La importancia del entorno inmediato se justi-
Las c(vistas directas)) del entorno inmediato. fica por la posibilidad de observación de elemen-
tos visualmente atractivos; el discernir árboles si
El horizonte visual o fondo escénico. se divisa una masa arbolada, las formas de mo-
delado de la roca si se divisa un afloramiento Iíti-
Cada uno de estos elementos proporciona ma- co o el espejeo del agua.
tices diferentes y puede verse afectado o modifi-
cado de distinta manera por una actuación (ver Se trata, en definitiva, de averiguar y luego va-
Figura X1.15). lorar lo que se ve a una distancia inferior o igual
a 700 metros.
Calidad visual intrínseca
Calidad del fondo escénico
Con este elemento se quiere significar el atrac- Por fondo escénico o ((vistas escénicasn se en-
tivo visual que se deriva de las características tiende el conjunto que constituye el fondo visual
propias de cada punto del territorio. Los valores de cada punto del territorio.
intrínsecos visuales positivos se definen general-
mente en función de la morfología, vegetación, Los elementos básicos del territorio para eva-
presencia de agua, etcétera. luar «la calidad de las vistas escénicas)) son:
Intervisibilidad. rámicas amplias en el horizonte visual de cada
Altitud. punto del territorio. Cuanto mayor sea el número
de puntos que puedan divisarse desde uno dado,
Vegetación.
su cuenca visual, mayor será la amplitud de las
Agua. vistas escénicas.
Singularidades geológicas. El elemento altitud puede utilizarse para dife-
La intervisibilidad valora la existencia de pano- renciar zonas altas o de cumbres.

FIGURA X1.15.-MODELO GENERAL DE CALIDAD VISUAL DEL PAISAJE


(ESCRIBANO et al., 1987)

Geomorfología

e e Calida visual +
intrínseca

7 Vegetación

Afloramientos + * )
Calidad
visual del e
rocosos entorno
inmediato

Agua: ríos, arroyos,


embalses

CALIDAD
VISUAL

lntervisibilidad

Altitud del

-'
Visión escénica de
masas arboladas
-
Vegetación
Diversidad de
formaciones
- d
Calida visual
del fondo
escénico

Visión escénica de
láminas de agua

, 1 Visión escénica 1 1
1 CJ
I

1 Geomorfología de afloramientos
rocosos
Otros aspectos influyentes en las vistas escéni- - Espacios referidos a elementos cóncavos
cas son la visualización de masas o de arbolado, (valles, cañones, depresiones, etc.), modifi-
de afloramientos rocosos y láminas de agua. cados estéticamente por su proporción (en-
tre fondo y laterales), por su constitución en
cuanto a materiales, pendientes y continui-
4.2.2. Métodos de valoración a través de dad, por su configuración (referida a la for-
categorías estéticas ma simple o compleja de la planta) y por su
escala o tamaño relativo.
La esencia de estos métodos es el estableci- - Variabilidad en el tiempo referida a las po-
miento de la valoración a través de una serie de sibilidades de luz y color, y a las influencias
categorías estéticas, definidas con mayor o me- efímeras del clima.
nor precisión en cada caso, como unidad, varie-
dad, contraste, ritmo, etc. Cada unidad se valora También señala unos factores secundarios,
en f u n c i ó i de cada una de las categorías estable-
análogos a los denominados modificadores de
cidas, agregando o compatibilizando las valora-
visión en el apartado de visibilidad, entre los que
ciones parciales en un valor único para cada uni-
incluye la posición del observador (inferior, nor-
dad. También han sido llamados métodos forma- mal y superior), la distancia (primer término, tér-
listas (CARLSON, 1977).
mino medio y fondo) y la secuencia (orden y rit-
mo). Luego indica unos criterios estéticos que se
La primera dificultad con que tropiezan estos utilizan como vehículos para la valoración.
métodos es el establecimiento y definición de las
categorías estéticas a emplear. En general se tiene - Unidad, calidad de conjunto en que el todo
una idea más o menos clara del significado de ((va- es mayor que la suma de las partes.
riedad)), por ejemplo, pero si se utiliza el término
- Intensidad de la composición, lo que le da
para valorar un paisaje a través de él, esto es, se in-
fuerza y la hace atractiva. Estudia las interre-
tenta determinar hasta qué punto es variado o no
laciones entre componentes (similaridad,
lo es, y se pretende que diversas personas lleguen
contraste, indiferencia) y el carácter de la
a valoraciones análogas, es preciso definirlo muy
apariencia (novedad, claridad, etc.).
concretamente y ofrecer varios ejemplos de valo-
ración a modo de guía o norma de aplicación. - Variedad o diversidad de elementos y de
sus relaciones mutuas presentes en el pai-
Pionero en este tipo de acercamiento a la valo- saje. Repetición, segregación, gradación,
ración e incluso a la descripción del paisaje es ordenación. etc.
BURTON LITTON, que establece (1968, 1972) una
serie de factores de reconocimiento del paisaje, JONES y col. (1976), en un estudio de clasifica-
unos tipos compositivos y unos criterios estéti- ción visual del territorio para carreteras paisajísti-
cos para valorar su calidad. El trabajo de LITTON cas utilizan los mismos criterios de:
ha sido reconocido por muchos investigadores y
- Unidad, compatibilidad entre los distintos
agencias estatales americanas, dando pie a mu-
componentes y la visión total que valora en
chas variantes de estos métodos.
una escala de 1 a 7.

En esencia, y prescindiendo de refinamientos - Intensidad, con el mismo sentido que


posteriores, LITTON (1974) señala unos factores LITTON, en escala de 1 a 7.
de reconocimiento primarios, equivalentes, en
- Integridad, grado de condición natural del
cierto sentido, a los componentes de paisaje del
paisaje (LITTON ,1968) también valorado en
apartado anterior, que son:
una escala de 1 a 7.
- Formas del terreno refiriéndose a elemen-
tos convexos (sierras, lomas, montes, ris- Para cada unidad de paisaje obtienen la media
cos, etc.) y estéticamente reforzada a través aritmética de las tres valoraciones que corrigen lue-
de su carácter de aislamiento, de dominan- go con un índice de escasez para obtener la calidad
cia, de definición o distinción del contorno visual o valor escénico del paisaje. Supone una
(silueta), de variación de cobertura superfi- aplicación cuantitativa de los criterios de LITTON,
cial (manto vegetal o roca, etc.). que resulta muy operativa gracias a las indicacio-
nes dadas para evaluar cada uno de los criterios. ción de los conceptos de transparencia y comple-
jidad visual (DUNN, 1974).
JACOBS y WAY (1969), de la Universidad de
Harvard, desarrollan un esquema de evaluación
WRIGHT (1974) distingue entre elementos per-
del paisaje basado en los criterios de:
manentes, como la forma del terreno, elementos
- Transparencia visual, definida por el grado temporales, sobrepuestos a los permanentes,
de densidad de la vegetación y los impedi- pero modificables, como bosques, pastos, edifi-
mentos visuales de la topografía. cios, etc., y elementos extra muy susceptibles al
cambio, como el tráfico, los animales, las condi-
- Complejidad visual, definida por la canti- ciones, el clima, etc. Divide el área de estudio en
dad de información visual que el especta- unidades basadas en afinidades ecológicas, fisio-
dor tiene que ordenar y evaluar. gráficas o geomórficas de escala apropiada. Defi-
ne los elementos que tienen cierta repercusión en
Estos parámetros dan lugar a once tipos de la calidad visual, que son los anteriores más unas
paisaje diferentes; la capacidad o posibilidad de ciertas categorías estéticas -dimensión, confi-
absorción del territorio respecto a las actividades guración, textura, contraste- y otras cualidades
artificiales se obtiene por medio de entrevistas y como familiaridad, participación, etcétera. Pun-
valoraciones directas en el campo. El método túa cada elemento para cada unidad y suma lue-
está muy dirigido hacia la absorción de desarro- go para establecer la valoración total. La ponde-
llos urbanísticos y tiene aplicación solamente en ración está implícita en los distintos rangos de las
ese ámbito, aunque es importante por la defini- escalas utilizadas para cada elemento .

CUADRO XI.6.-METODOS DE VALORACION A TRAVES DE CATEGORIAS ESTETICAS


(RESUMEN)

Autor Considera Comentarios

Factores de reconocimiento Categorías estéticas


l . LITTON (1972) ... M é t o d o diseriado c o n
Primarios Secundarios espíritu descriptivo y
-Unidad. cualitativo m á s que
Intensidad de la compo- cuantitativo,
Forma del terreno (ele- Posición del observador.
mentos convexos). Distancia. Variedad.
Espacios [elementos Secuencia.
cóncavos).
Variabilidad en el tiem-
PO.

2. USDA (1976). Vi- Categorías estéticas Niveles de sensibilidad Especialmente indicado


sual Management para zonas forestales
System . . . . . c o n gran homogenei-
Forma. Función de:
dad.
Línea. - Accesibilidad.
Color. - Contemplación como primer tér-
Textura. mino, término medio y fondo.

3. JONES (1976) . . Categorías estbticas Valor final = media arit-


mética d e las tres v a -
loraciones. corregida'
Unidad.
mediante un índice de
Intensidad de la composición
Integridad. escasez.

4 . JACOBS y WAY
Categorias estéticas Método d i r i g ~ d oa la a b ~
(1969) . . . . .
sorción de desarrollos
urbariist~cos.
Transparencia visual.
Complejidad visual.

5. WRIGHT (1974) Elementos Categorías estéticas Cualidades La ponderacion esta i m ~


plicita en los distintos
Permanentes. Dimensión. Familiaridad. rangos de las escalas
Temporales. Configuración. Participación. utilizadas para c a d a
Extra. Textura. elemetito
Contraste.
POLAKOWSKI (1975) señala c o m o elemento ponentes del paisaje (fisiografía, vegetación,
central de su modelo el método organizativo de agua etc.).
la proporción empleado para relacionar los dos
principios primarios de repetición y contraste, de Los criterios de valoración de la calidad escéni-
manera que se alcance la unidad sin deterioro de ca aplicados por el BLM (1980), a zonas previa-
la variedad. El método está bien cimentado esté- mente divididas en unidades homogenéas, se-
.ticamente, pero n o explica en detalle c ó m o se va- g ú n su fisiografía y vegetación, se recogen en la
lora cada u n o de los factores. Figura X1.16. En cada unidad se valoran diversos
aspectos c o m o morfología, vegetación, agua, co-
Los métodos indirectos de valoración a través lor, vistas escénicas, rareza, modificaciones y ac-
de categorías estéticas han jugado u n papel i m - tuaciones humanas.
portante al introducir criterios estéticos en los
procesos de planificación física. Las valoraciones Según la suma total de puntos se determinan y
realizadas por profesionales con cierta experien- cartografían tres clases de áreas según su calidad
cia en aplicación de estos métodos son general- visual:
mente comprehensivas, esclarecedoras y sensiti-
Clase A Areas que reúnen características
vas a los problemas peculiares de las áreas de es-
excepcionales, para cada aspecto
t u d i o (ARTHUR, 1977), pero su apoyo, en
considerado (de 19 a 33 puntos).
términos difícilmente definibles, puede dar lugar
a distintos criterios de aplicación. En cuanto a su Areas que reúnen una mezcla de
Clase B
consistencia conceptual, cabe efectuar el reparo características excepcionales para
de que aunque las categorías estéticas de varie- algunos aspectos y comunes para
dad, unidad, etc., utilizadas en los distintos méto- otros (de 12 a 18 puntos).
dos de evaluación son realmente efectivas para
explicar aspectos de una respuesta estética, n o Clase C Areas con características y rasgos
está claro que su simple agregación pueda glo- comunes en la región fisiográfica
balizar lo bello y que su aportación sea una fun- considerada (de O a 11 puntos).
ción lineal de su cantidad. En términos de varie-
dad, por ejemplo, la teoría de los niveles de adap- Una vez que se han determinado los criterios
tación (WOHLWILL, 1966), explica que, a partir de valoración y que se asignan niveles o clases de
del nivel de ajuste de u n organismo con su entor- calidad visual a u n territorio,se establecen clases
no, u n aumento de variedad provoca una res- de gestión visual que determinan los diferentes
puesta estética positiva, pero sólo hasta u n pun- grados de modificación o cambio permitidos en
t o a partir del cual la cantidad de información a u n territorio concreto.
recibir es tan grande que el agrado comienza a
decrecer, pudiendo incluso alcanzar el rechazo. Previamente el BLM incorpora la información
Esto puede llegar a invalidar varios de los méto- sobre:
dos en que se cuantifican estos factores, a n o ser
que se logre alguna comprobación empírica de la A) Los niveles de sensibilidad individual y re-
contribución de cada factor, tal y c o m o se realiza gional respecto al territorio estudiado a través de
en los métodos mixtos. la actitud de los usuarios, es decir, la preocupa-
ción que manifiestan con respecto a la introduc-
Otros ejemplos de estos sistemas de evalua- ción de cambios en el paisaje, clasificada en alta
ción de la calidad visual son los aplicados por el media y baja, y de la intensidad de uso.
U.S.D.A. Forest Service y el Bureau of Land Ma-
nagement (BLM) de Estados Unidos, integrados
dentro de u n sistema más amplio para el análisis CUADRO X1.7.-NIVELES DE SENSIBILIDAD
(BLM, 1980)
y evaluación de los recursos visuales (Visual Re-
source Management Sistem, VRM) aplicado en la
Sensibilidad Alta Media Baja
planificación regional.

A m b o s organismos coinciden en valorar la ca-


lidad visual a partir de las características visuales
básicas, forma, línea, color, textura, de los com-
FIGURA XI.16.-INVENTARIOIEVALUACION DE LA CALIDAD ESCENICA. CRITERIOS DE ORDENACION Y
PUNTUACION
(BLM, 1980)

encia de formas y detalles


esantes pero no dominan-

roca, agua y nieve


como elemento dominante

Unico o poco corriente o m u y raro en la region, Caracteristico, aunque similar a Bastante comun en
posibilidad real de contemplarfauna y vegetacion otros en la region la regron
excepcional

6 2 1

L ~ b r ede actuaciones esteticamente no deseadas La calidad escenica esta afecta Modificaciones in


ACTUACIONES o con modificaciones que inciden favorablemen- da por modificaciones poco ar- tensas y extensas,
te en la calidad visual moniosas, aunque no en su to que reducen o anu
talidad, o las actuaciones no lan la calidad esce
atiaden calidad visual nica

2 o -
+
A = Alta; M = Media; B = Baja. siendo la clase 1 la m á s restrictiva e n cuanto a po-
sibilidades d e gestión y manejo, y la clase 4 la
B) Las zonas de alcance visual, Ya q u e la cal¡- m e n o s restrictiva. La clase 5, q u e n o aparece e n
d a d visual se corrige según la distancia c o n res- la tabla, se reserva para aquellas zonas q u e han
pecto al observador. Establecen tres clases d e sido identificadas e n el sistema V R M c o m o aque-
distancia: llas q u e requieren restauración o mejoras.

CLASES DE GESTION VISUAL O t r o e j e m p l o d e este t i p o d e m o d e l o s es el


(BLM, 1980)
aplicado p o r el U.S. FOREST SERVICE (1974) para
obtener ((objetivos d e calidad visual)) q u e se co-
rresponden c o n los posibles g r a d o s d e alteración
q u e s o n aceptables e n u n paisaje.

Para ello se evalúan ((tres clases d e variedad))


o d e calidad escénica s e g ú n los rasgos biofísicos
d e u n territorio (fisiografía, afloramientos roco-
sos, vegetación, agua) (Cuadro X1.8):

Clase A: d e calidad alta, áreas c o n rasgos sin-


Primer pl,ano / Plano m e d i o (PPJPM). gulares y sobresalientes.
Plano d e f o n d o (PF). Clase B: d e calidad media, áreas cuyos ras-
Plano apenas perceptible, p o c o visible (PV). g o s poseen variedad e n la forma, co-
lor, línea y textura, p e r o q u e resultan
Las clases finales d e gestión visual se obtienen c o m u n e s e n la región estudiada, y
a través d e la siguiente tabla: n o excepcionales.

CUADRO X1.8.-CLASES DE CALIDAD ESCENICA


(U.S.D.A. FOREST SERVICE, 1974)

Clase A Clase B Clase C

Variedad paisajística: Alta Media Baja


I 1 I

MORFOLOGIA Pendientes de más del 60%, Pendientes entre 30-60% ver- Pendientes entre 0-30% ver-
O TOPOGRAFIA laderas m u y modeladas, tientes con modelado sua- tientes con poca variación,
erosionadas y abarranca- ve u onduladas. sin modelado y sin rasgos
das o con rasgos m u y do- dominantes.
minantes.

Formas rocosas sobresalien- Rasgos obvios pero que n o Apenas existen rasgos apre-
FORMA DE LAS ROCAS tes. Pedrizas, afloramientos resaltan; similares a los de ciables.
y taludes, etc., inusuales en la clase alta, sin destacar
especialmente.

r
tamaño, forma y localiza-
ción.

Alto grado de variedad. Gran- Cubierta vegetal casi conti- Cubierta vegetal continua, sin
VEGETACION des masas boscosas. Gran nua, con poca variedad en variación en su distribu-
diversidad de especies. la distribución. Diversidad ción.
de especies media.

Grandes lagos. Si son peque- Lagos medianos, orilla algo Lagos pequeños regulares y
FORMAS DE AGUA: LAGOS ños o medianos con: irregular, pocos reflejos, sin reflejos.
- Borde u orilla singular. clase B de vegetación de ri-
- Reflejo en el agua de ras- bera.
gos importantes.
- Islas.
- Con vegetación de ribera o
forma de las rocas de alta
calidad (A).

Cursos de agua con numero- Cursos de agua con caracte- Torrentes y arroyos intermi-
FORMAS DE AGUA: sos e inusuales cambios en rísticas bastante comunes tentes con poca variación
ARROYOS Y RlOS el cauce, cascadas, rápidos, en su recorrido y caudal. en caudal, saltos, rápidos o
pozas, meandros o gran meandros.
caudal.
Clase C: de calidad baja, áreas con muy poca dicando un valor, en una escala de rango, a
variedad en la forma, color, línea y cada unidad paisajística por medio de ob-
textura. servación directa en el campo.

- Con independencia de esa valoración, se


Se realiza a continuación el mapa de (celases de
seleccionan como componentes de paisaje
variedad)) (calidad visual) y se establecen los ((ni-
y como variables mensurables para cuanti-
veles de sensibilidad)) (medida del interés del pú-
ficarlos los siguientes:
blico por la calidad escénica de los paisajes natu-
rales y del alcance visual de los observadores). Forma del terreno, medida por el número
de intersecciones de las Iíneas de nivel
Por último se integran ambos aspectos junto (con equidistancia de 7,5 m ) con el perí-
con las clases de distancia establecidas para ob- metro de la cuadrícula.
tener los ((objetivos de calidad visual)) (Visual
Usos del suelo, midiendo el área de cada
Quality Objectives, VQO), que se agrupan en la si-
guiente clasificación : uso dentro de la unidad.

- Conservación total + restrictivo Características de paisaje: incidencia de


- Mantenimiento. setos, cursos de agua, carreteras, líneas
- Mantenimiento parcial.
eléctricas, ferrocarriles, etc.
- Modificación. - A estos componentes de la calidad intrínse-
- Máxima modificación. - restrictivo. ca del paisaje se les añade un índice de in-
tervisibilidad, basado en el producto del nú-
mero de unidades visibles desde cada uni-
4.3. METODOS MIXTOS DE VALORACION dad y un índice de pendiente.
DE LA CALIDAD VISUAL
- Se efectúa un análisis de regresión lineal
Este grupo de métodos intenta combinar las múltiple en el que el valor subjetivo es trata-
ventajas inherentes a los métodos directos y a los do como variable dependiente, para determi-
indirectos. Casi todos los métodos modernos de nar la importancia relativa (o ponderación)
valoración entran en esta categoría y general- de las variables que miden cada componen-
mente están dotados de un mayor rigor y de una te en la <(explicación»de la calidad visual.
estructura más adecuada que los anteriores. Se
basan en la idea de que la valoración sólo se pue- El objetivo inmediato es proveer información
de realizar de forma directa, pero utilizan la desa- para construir un sistema de ponderación que in-
gregación en componentes, bien para refrendar o dique los pesos a atribuir a cada factor para ((si-
contrastar la valoración directa, bien como ins- mular)) las valoraciones de calidad efectuadas
trumento para facilitar o simplificar dicha valora- subjetivamente. Con independencia de toda la
ción. Además de estos objetivos principales, la problemática de la aplicación de métodos esta-
aplicación de los métodos mixtos proporciona dísticos que se mencionará más adelante, se
muchos datos relevantes acerca de las actuacio- comprende que los métodos mixtos tienen una
nes sobre el territorio, anticipando de alguna ma- serie de posibilidades para la valoración de la ca-
nera sus posibles repercusiones sobre el medio. lidad visual nada desdeñables. Por ejemplo, se
pueden utilizar para afinar la selección de com-
Uno de los primeros ejemplos de utilización de ponentes de un método indirecto (DUNN, 1974),
componentes como contraste de la valoración di- mediante el desarrollo de las siguientes fases:
recta es el estudio realizado por el Coventry-So- - Se define un conjunto de componentes lo
lihull-Warwickshire Subregional Study Group más completo posible.
(1971). Como punto de partida reconocen que el
((análisis del paisaje es una cuestión estética - Se realiza una valoración directa sobre una
abordable sólo mediante una valoración subjeti- muestra del territorio a valorar.
va» y organizan el método de la siguiente forma:
- Por medio de una regresión múltiple u otra
- El equipo de trabajo realiza una valoración técnica estadística (análisis de componen-
directa subjetiva (entraría en el grupo de tes principales, análisis factorial, etc.) se es-
métodos de subjetividad compartida) adju- tablece el peso atribuible a cada factor.
- Se eliminan los componentes no significati- paisaje de absorber visualmente modificaciones
vos, reduciendo así el conjunto inicial. o alteraciones sin detrimento de su calidad vi-
sual. Según lo señalado, a mayor fragilidad o vul-
- Se reestructura el sistema de pesos con res-
nerabilidad visual corresponde menor capacidad
pecto al nuevo conjunto de componentes.
de absorción visual y viceversa.
- Se realiza la valoración completa del terri-
torio por un método indirecto basado en el Mientras que la calidad visual de un paisaje
conjunto de componentes y en el sistema es una cualidad intrínseca del territorio, no
de ponderación desarrollado en las dos fa- ocurre así con la fragilidad: tal y como se ha de-
ses anteriores. finido, depende, en principio, del tipo de activi-
dad que se piensa desarrollar. El espacio visual
Se obtiene así un procedimiento operativo que puede presentar diferente vulnerabilidad se-
elimina algunas de las dificultades teóricas de los gún se trate de una actividad u otra, y este he-
métodos indirectos, basándose en una valora- cho es m u y relevante cuando se trata de reali-
ción directa mucho más simple y reducida que la zar un estudio sobre un territorio de extensión
extendida a todo el territorio. reducida. En este caso habría que especificar
su fragilidad para cada una de las actividades
posibles.
FIGURA XI.17.-MODELO DE VALORACION DE
CALIDAD DEL PAISAJE
(DANIEL Y VINING, 1983)
No obstante, cuando la superficie de estudio es
grande y el planeamiento apunta a proporcionar
un marco de decisiones, la fragilidad ha de tomar
también carácter genérico y considerarse como
intrínseca.

La mayoría de los métodos de valoración de


la fragilidad visual han surgido ante problemas
concretos: extracción de recursos mineros, ur-
banización, plantas de energía, actividades
agrícolas, forestales, recreativas, etcétera, por
lo que presentan una tipología menos definida
que en el caso de la valoración de la calidad vi-
EDUCACION Y sual.
COMUNICACION

DANIEL y VlNlNG (19831, elaboran un modelo Se pueden seguir esquemas metodológicos si-
donde se recogen las preferencias y opiniones milares a los que se indicaron para la calidad vi-
del público, así como el juicio de los expertos y sual; no obstante, el estudio de la fragilidad se
planificadores, en el cual ambas actitudes inte- presta mejor que el de la calidad a la objetivación
ractúan mediante un sistema feed-back esque- y cuantificación.
matizado en la Figura X1.17.
En los distintos modelos se tienen en cuenta
factores como visibilidad, tanto en magnitud
5. FRAGILIDAD VISUAL como en complejidad de lo observado, efecto
pantalla realizado por la vegetación, pendiente
Se define la fragilidad visual como la suscepti- y morfología del terreno o accesibilidad del pai-
bilidad de un paisaje al cambio cuando se desa- saje.
rrolla un uso sobre él. Expresa el grado de dete-
rioro que el paisaje experimentaría ante la inci-
dencia de determinadas actuaciones. Estos elementos y características pueden con-
siderarse incluidos en tres grandes grupos
Este concepto es similar al de ((vulnerabilidad (AGUILO, 1981):
visual)) y opuesto en cambio, al de ((capacidad de - Factores biofísicos derivados de los ele-
absorción visual)) que es la aptitud que tiene un mentos característicos de cada punto. En-
FIGURA X1.18.-MODELO DE FRAGILIDAD VISUAL
(MOPU, 1989)

Factores biofísicos
Factores de visualización Factores histórico-
derivados de los
derivados de la culturales derivados del
elementos y
configuración del entorno proceso de ocupación y
características de cada
de cada punto usos del suelo
punto del térritorio

Fragilidad visual del


punto
ll Fragilidad visual del
entorno del punto
ll Carácter del area de
estudio + puntos
singulares

1 11 1'
\ 1 1
Factores derivados de la
accesibilidad de la Fragilidad visual intrínseca
1 observación I I

l Valor adquirido de la fragilidad visual


l

tran aquí la pendiente, orientación y vegetación, ción de los elementos y características ambientales
considerada en diversos aspectos (altura, densi- que definen al punto y su entorno. Se define así la
dad, variedad cromática, estacionalidad, contras- fragilidad visual intrínseca, independiente de la po-
te cromático con el suelo). La integración de es- sible observación, a la que es necesario añadir cier-
tos factores da lugar a un único valor que mide la tas consideraciones referentes a la posibilidad
fragilidad visual del punto. ((real))o ((pragmática))de visualizar la futura actua-
ción por parte de un observador. Un ejemplo Ileva-
- Factores de visualización, derivados de la do al extremo sería el de una actuación ubicada en
configuración del entorno de cada punto; una zona de máxima fragilidad visual intrínseca,
entran aquí los parámetros de la cuenca vi- pero totalmente inaccesible para cualquier espec-
sual o superficie vista desde cada punto, tador. Esta es la razón por la que se considera un
tanto en magnitud como en forma y com- ((valor adquirido)) de la fragilidad visual, cuando a
plejidad. Todos estos parámetros se agre- la caracterización intrínseca se le añade el matiz de
gan en un único valor que mide la fragilidad la accesibilidad potencial a la observación.
visual del entorno del punto.

- Factores histórico-culturales que tienden a


explicar el carácter y las formas de los pai- La mayor parte de los estudios tratan el tema
sajes en función del proceso histórico que de la fragilidad visual del territorio bajo el enfo-
los ha producido y son, por tanto, determi- que del primero de los componentes enunciados:
nantes de la compatibilidad de forma y la fragilidad visual del punto, dependiente de fac-
función de futuras actuaciones con el me- tores biofísicos tales como la pendiente del terre-
dio. no, su orientación, el tipo de cubierta del suelo, el
tipo de suelo, su erosionabilidad y potencial de
Según el modelo propuesto por AGUILO (1981), regeneración, etcétera. Un ejemplo puede encon-
la fragilidad visual de un punto del territorio es fun- trarse en TETLOW, 1979 (Figura X1.19).
FIGURA XI.19.-CRITERIOS PARA LA VALORACION DE LA VULNERABILIDAD VISUAL
(TETLOW, 1979)

tinua de coníferas, frondosas, o mez-


cla de ambos tipos.

Forma: laderas abarrancadas, abani-

MODERADA

Forma: terreno rnontarioso fcolinas),


alternando con afloramientos roco-
sos y laderas erosionadas.
Color/Textura:conjunto boscoso inin-
terrumpido con numerosos claros
irregularmente repartidos.

de valle irregulares.
Color/Textura: exposición horizontal
de los estratos rocosos o distribución
horizontal de la vegetación.

Ejemplo aplicado a una región predominantemente montañosa. La vulnerabilidad se establece en fun-


ción de la pendiente y de las pautas superficiales o distribución de los elementos visuales en superficie.
Basándose en estos razonamientos AGUILO - Orientación. La relación orientación-fragili-
(1981) selecciona las siguientes variables para ca- dad visual obedece a dos criterios. Existe
lificar la fragilidad visual de un paisaje : una mayor fragilidad en las zonas más ilu-
minadas normalmente para el observador.
El Sur y el Oeste son, en este sentido, más
1. Fragilidad visual del punto (factores frágiles que las exposiciones al Norte y al
biof ísicos). Este. También existe una mayor fragilidad
en las zonas cuya orientación obligue al es-
- Suelo y cubierta vegetal:
pectador a una visualización a contraluz du-
Densidad de la vegetación. A mayor den- rante un tiempo más prolongado.
sidad de vegetación, expresada por el
porcentaje de suelo cubierto por la pro- Con esta evaluación, en el semicírculo superior
yección horizontal de las especies leño- de orientaciones (E-N-W) se da prioridad al pri-
sas, menor fragilidad visual intrínseca. mero de los criterios enunciados (tiempo de ilu-
minación), sobre el segundo efecto contraluz de
Contraste cromático suelo-vegetación. La
la observación: la observación a contraluz en
fragilidad visual intrínseca crece con la
esas zonas se da sólo en la amanecida, situación
magnitud del contraste de color entre bastante infrecuente para la mayoría de la pobla-
suelo y vegetación. ción, y sobre todo para el observador medio, con-
Altura de la vegetación. El poder enmas- siderado poco madrugador.
carante de la vegetación. Cuanto mayor
es la complejidad de la estructura de la En el semicírculo inferior (W-S-E) se ha cam-
vegetación, mayor número y densidad de biado la prioridad de los criterios: la bondad de la
estratos, menor es el nivel de fragilidad observación prima ahora sobre la iluminación,
visual. siempre buena en esta gama de orientaciones. La
mayor fragilidad corresponde a las solanas más
Contraste cromático dentro de la vegeta- puras, que conjugan una iluminación óptima y
ción. La diversidad cromática dentro de una carencia de situaciones de ((sol bajo)) o con-
la propia cubierta vegetal favorece el traluz que dificulten la observación.
«camuflajen de las actuaciones huma-
nas, sobre todo si esa gama abundante
de colores no obedece a una pauta clara-
2. Fragilidad visual del entorno
mente definida y se distribuye de forma del punto (factores morfológicos de
caótica. visualización).
Las situaciones de mayor fragilidad vi-
- Tamaño de la cuenca visual. Un punto es
sual, a este respecto, vienen definidas por
más vulnerable cuanto más visible es,
las manchas monocromáticas (constan-
cuanto mayor es su cuenca visual.
tes en el tiempo -pinares- o variables
-seca nos-). - Compacidad de la cuenca visual. Las cuen-
cas visuales con menor número de huecos,
Estacionalidad de la vegetación. La pérdi-
con menor complejidad morfológica, son
da de opacidad, la disminución del «efec-
más frágiles.
to pantalla)), que supone la pérdida de las
hojas caducas, es un factor que aumenta, - Forma de la cuenca visual. Las cuencas vi-
aunque sea de forma temporal durante el suales más orientadas y alargadas son más
otoño-invierno, la fragilidad visual de las sensibles a los impactos, pues se deterioran
zonas que sustentan aquel tipo de vege- más fácilmente que las cuencas redondea-
tación. das, debido a la mayor direccionalidad del
flujo visual.
- Pendiente. Para la evaluación de la fragili-
dad visual derivada de este factor se efec- - Altura relativa del punto respecto a su cuen-
túa una clasificación de los valores estima- ca visual. Son más frágiles visualmente
dos de la pendiente, en el sentido de atri- aquellos puntos que están muy por encima
buir una mayor capacidad de absorción o muy por debajo de su cuenca visual, y
visual a las pendientes más bajas. menos frágiles aquellos otros cuya cuenca
está a su mismo nivel. Cuando los rayos visuales in- 4. Accesibilidad de la observación
ciden con ángulos muy pequeños sobre las superfi-
cies a observar, el detalle se aprecia mal. La visión - Distancia a carreteras y pueblos. La fragili-
desde distinta altura lleva unos ángulos de inciden- dad visual adquirida aumenta con la cerca-
cia mayores y una mayor (cexposición a las vistas)). nía a pueblos y carreteras (aumento de la
presencia potencial de observadores).
3. Fragilidad derivada de las
- Accesibilidad visual desde carreteras y pue-
características histórico-culturales del
blos. La fragilidad visual de cada punto del
territorio
territorio aumenta con la posibilidad que tie-
- Existencia de, y proximidad a, puntos y zonas ne cada punto de ser visto desde esos nú-
singulares. Los valores singulares, en cuanto cleos de potenciales observadores. Cuanto
que constituyen puntos de atracción y focali- mayor sea el número de veces que un pun-
zan la visión, añaden fragilidad visual, tanto a to es visto al recorrer una carretera, mayor
los propios puntos donde se sitúan, como a será la fragilidad visual de aquel punto.
su entorno inmediato. La selección de estos
puntos podrá regirse por criterios de: La combinación de la fragilidad visual del pun-
to y del entorno define la fragilidad visual intrín-
Unicidad. Edificios monumentos o parajes seca de cada punto del territorio, y la integración
de carácter único, o por lo menos escaso. global con el elemento accesibilidad, la fragilidad
Valor tradicional. Parajes o formaciones visual adquirida.
morfológicas fuertemente enraizados en
Un caso particular es la metodología para la
la vida local, utilizados como referencias evaluación de la capacidad de absorción visual
cotidianas o constituidos, de alguna for-
(Visual Absorption Capability, VAC), propuesta
ma, como símbolos comarcales. por YEOMANS (1986) en la línea de los trabajos
Interés histórico. Monumentos importan- de ANDERSON e t al. (1979).
tes en la historia de la región, con tras-
cendencia fuera del ámbito local. En este caso no es la fragilidad visual sino su

FIGURA X1.20.-MODELO GENERAL DE FRAGILIDAD VISUAL


(ESCRIBANO et al., 1987)

1 Densidad -1
Pendiente

Altura
Orientación
Fragilidad visual
del punto h
1 Diversidad de
estratos
Vegetación

Fragilidad
Estacionalidad
intrínseca

cromático suelo-
vegetación
Cuenca visual
relativa h Fragilidad visual
del entorno
cromático
vegetación-
1 Compacidad
d visual
adquirida
opuesto, la capacidad d e absorción visual, defini- alta fragilidad serán candidatos destacados a la
da c o m o la capacidad del paisaje para acoger ac- protección, las de alta calidad-baja fragilidad a la
tuaciones propuestas s i n q u e se produzcan varia- promoción de actividades en las cuales constituya
ciones e n s u carácter visual, l o q u e centra la aten- el paisaje u n factor de atracción, las de baja calidad-
ción. S u valoración se realiza t a m b i é n a través de baja fragilidad a la localización de actividades del
los factores biofísicos, considerados e n el m o d e - tipo disposición de resíduos u otras semejantes.
l o anterior. Los factores biofísicos implicados se
integran e n la siguiente f ó r m u l a (YEOMANS, Las posibles combinaciones calidad-fragilidad
1986): pueden agruparse e interpretarse d e distinta for-
m a según las características particulares del terri-
t o r i o estudiado. Para u n estudio de la Comarca de
Granada (RAMOS et al., 1980) se adoptó la si-
S = Pendiente (a m a y o r pendiente m e n o r CAV). guiente clasificacion:
Este factor se considera el m á s significativo Clase 1. Zonas d e alta calidad y alta fragili-
p o r l o q u e actúa c o m o multiplicador. dad, cuya conservación resulta prio-
ritaria.
E = erosionabilidad (a m a y o r E, m e n o r CAV).
Clase 2. Zonas de alta calidad y baja fragili-
R = capacidad d e regeneración d e la vegeta- dad, aptas e n principio para la pro-
c i ó n (a m a y o r R, m a y o r CAV). m o c i ó n d e actividades q u e requie-
ran calidad paisajística y causen i m -
D = diversidad de la vegetación (a m a y o r D,
pactos d e poca entidad en el paisaje.
m a y o r CAV).
Clase 3. Zonas de calidad media o alta y de
C = contraste d e color d e suelo y roca (a m a y o r
fragilidad variable, q u e pueden in-
C, m a y o r CAV).
corporarse a las anteriores cuando
V = contraste suelo-vegetación ( a m a y o r V m a - las circunstancias l o aconsejen.
y o r CAV). Clase 4. Zonas d e calidad baja y d e fragilidad
media o alta, q u e pueden incorpo-
Los valores asignados a los distintos paráme- rarse a la Clase 5 cuando sea preciso.
tros según este m o d e l o se muestran e n el Cuadro
X1.9. U n a vez asignados valores a los distintos Clase 5. Zonas d e calidad y fragilidad bajas,
p u n t o s del territorio se procede a la clasificación aptas desde el p u n t o de vista paisa-
en una escala d e CAV) para el territorio. jístico para la localización d e activi-
dades p o c o gratas o q u e causen i m -
La capacidad d e absorción visual o b t e n i d a pactos m u y fuertes.
puede combinarse c o n l o s objetivos d e calidad EJEMPLO DE CLASlFlCAClON VISUAL PARA LA
visual (Visual Quality Objectives, VQO) (ver Apar- ORDENACION DEL TERRITORIO. Comarca de Granada
t a d o 4) para establecer clases d e gestión visual y (RAMOS et al., 1980)

d e restricciones d e uso p o r m o t i v o visual.


Calidad
Alta 1
6. INTEGRACION DE LOS
MODELOS DE CALIDAD Y
FRAGILIDAD
En algunos d e los estudios del m e d i o físico
aplicados a la planificación territorial, puede ser
necesario la elaboración d e u n m o d e l o visual q u e
1 Br;i
Alta V
3 'Ti 1

(Clase 1: m á x i m a conservación, Clase 5: máxima intervención).


resulte de integrar la calidad visual y la fragilidad
En u n estudio realizado para la zona d e Peña del
visual de cada p u n t o del territorio.
Aguila ( M u r c i a ) (VARIOS AUTORES, 1985) se
Las combinaciones calidad-fragilidad pueden c o m b i n a n las distintas clases obtenidas, tanto
ser útiles, en efecto, cuando se desee tener e n para la calidad c o m o para fragilidad, c o n el fin de
cuenta los valores pasajísticos a la hora de conser- estructurar el territorio e n zonas definidadas se-
var y de promover: las combinaciones alta calidad- g ú n sus distintos grados de protección estable-

537
CUADRO XI.9.-VALORES DE LA CAPACIDAD DE ABSORCION VISUAL (C.A.V.)
(Tomado de YEOMANS, 1986)

Valores de C.A.V.
Factor Características
Nominal Numérico

Inclinado (pendiente > 55%). BAJO 1

Pendiente Inclinación suave (25.55% MODERADO 2


pendiente).
P
Poco inclinado (0.25% pen- ALTO 3
diente).

Eriales, prados y matorrales. BAJO 1


Diversidad de vegetación
repoblaciones, MODERADO 2
D
Diversificada (mezcla de cla- ALTO 3
ros y bosques).

Restricción alta, derivada de BAJO 1


riesgo alto de erosión e
inestabilidad, pobre rege-
neración potencial.

Estabilidad del suelo y Restricción moderada debido MODERADO 2


erosionabilidad a cierto riesgo de erosión e
inestabilidad y regenera-
E ción potencial.

Poca restricción por riesgo ALTO 3


bajo de erosión e inestabili-
dad y buena regeneración
potencial.

Bajo potencial de regenera- BAJO 1


ción.

Contraste visual moderado MODERADO 2


Contraste suelo-vegetación entre el suelo y la vegeta-
ción.
V - p~ - -
-

Contraste visual bajo entre el ALTO 3


suelo y la vegetación adya-
cente.

Potencial de regeneración BAJO 1


bajo.
Vegetación. Regeneración
potencial Potencial de regeneración MODERADO 2
moderado.
R
Regeneración alta. ALTO 3

Contraste alto. BAJO 1


Contraste de color roca-suelo
Contraste moderado. MODERADO 2
C
Contraste bajo. ALTO 3

ciendo la matriz de integración en la que el nivel 5 capacidad de absorción visual (CAV) (ver Aparta-
corresponde al grado mayor de protección (ver do 5). El producto final de esta integración es un
ejemplo). mapa de clases de gestión visual.

En el proceso de Gestión de los Recursos Vi-


suales (Visual Resource Management) segundo 7- ANALlSlS DEL PASAJE EN
por el UDA Forest Service (ANDERSON e t al, OTROS ESTUDIOS
1979), se procede a la integración de los objetivos
de calidad visual (VQO), (ver Apartado 4) con la Además de los estudios de planificación del te-
EJEMPLO DE INTEGRACION CALIDAD-FRAGILIDAD - Evaluación de impactos.

Baja
Calidad
Alta 1 - Restauración y recuperación de superficies
alteradas.
Baja F
R 1 2 3 4 5
En el primero de estos casos la actuación no

un
A
G 1 tiene existencia física sobre el territorio (lo que
I
L 2 supone una dificultad a la hora de la detección y
I valoración de los posibles impactos), y así es po-
D 3
A
sible todavía introducir variaciones en el proyec-
Alta D to para mitigar o evitar los impactos detectados.
En el caso de los trabajos de recuperación, la difi-
MATRIZ DE GESTION VISUAL cultad se centra en conseguir una recuperación
(ANDERSON et al., 1979)
técnica y económicamente viable de unos terre-
nos que por lo general se encuentran en situacio-
nes extremas de alteración.

7.1. EL ANALlSlS DEL PAISAJE EN LA


EVALUACION DE IMPACTOS

El Paisaje debe ser considerado específica-


mente al proyectar una nueva actuación sobre el
(ANDERSON et al., 1979.)
territorio, puesto que al ser la expresión visible
del mismo, resulta fácilmente alterado.
rritorio, considerados en apartados anteriores, en
los que el nivel de detalle del análisis visual es La evaluación de impacto ambiental es un ins-
amplio, de acuerdo con la extensión del territorio trumento para garantizar que efectivamente se
y objetivo de estudio, existen otros estudios en consideran todos los aspectos medioambienta-
los cuales se hace necesario proceder a un análi- les, y en particular los paisajísticos, que afectan
sis del paisaje. Estos estudios son en general de al desarrollo del proyecto o son afectados por él.
mayor detalle, correspondiendo al nivel de pro- El Real Decreto 130211986 del 28 de Junio de
yecto o anteproyecto, y en ellos se estudian los 1986, sólo obliga a un cierto tipo de proyectos a
aspectos visuales de una pequeña parte del terri- someterse a la evaluación de impacto sobre el
torio, posiblemente inapreciables a nivel de pla- paisaje, sin embargo la consideración del paisa-
nificación, pero de gran importancia para el ob- je en la elaboración de cualquier proyecto ase-
servador situado en sus inmediaciones. gura una integración de la actividad proyectada
en su entorno.
La aproximación de escala al sitio concreto,
lleva consigo una reducción de la superficie de El proceso a seguir en la evaluación del im-
territorio estudiada. Sin embargo la pérdida de pacto sobre el paisaje de una determinada acti-
información sobre los rasgos generales del pai- vidad, dependerá de la importancia de dicha ac-
saje que esto implica, debe paliarse mediante el tividad, y del carácter y condiciones del lugar es-
estudio de las características más relevantes cogido.
del entorno, de forma que sea posible conse-
guir una buena relación visual entre el sitio con- Si la zona donde se va a enclavar la instalación
creto y su entorno. De ahí la necesidad de desa- dispone de un plan de ordenación, se contará a
rrollar estudios generales de paisaje, para dis- priori con una estimación de la calidad visual de
poner de ellos al aproximarse al caso particular las distintas unidades paisajísticas presentes en
y facilitar la integración paisajística y coordina- la zona. En caso contrario y si la zona tiene inte-
ción entre distintos aspectos desarrollados en rés paisajístico, o está utilizada para actividades
un mismo territorio. Entre los casos de estudios potencialmente incompatibles con las que se pre-
desarrollados a nivel de proyecto en donde es tenden, puede ser necesario un estudio previo de
importante el análisis del paisaje, tenemos: Fragilidad Visual, para apoyar las primeras deci-
siones sobre la elección de alternativas de locali- 8. Propuesta de medidas protectoras o correc-
zación. toras: Es preciso hacer notar la importancia
de incorporar al proyecto las medidas co-
En cualquier caso debe realizarse un análisis rrectoras adecuadas para mitigar o evitar los
visual del proyecto o alternativa considerada y su impactos detectados, pues es de esta forma
área de influencia visual (cuenca visual). El pro- cuando cobra sentido el estudio de impacto.
cedimiento a seguir en el análisis del paisaje apli-
cado a la evaluación del impacto visual puede ser
el siguiente: 7.2. ESTUDIO DEL PAISAJE PARA LA
RECUPERACION DE ZONAS
1. Información sobre el proyecto: Descrip-
ALTERADAS
ción de las principales características del
mismo, diseño y organización espacial, co-
Uno de los objetivos de la recuperación de zo-
lores, formas, dimensiones, elementos au-
nas alteradas, en algunos casos prioritario, es la
xiliares, características de funcionamiento,
integración de las mismas en el paisaje que las
nivel de ruido, de polvo, etc.
rodea. Actividades como la extracción de recur-
2. Descripción del paisaje circundante: Carác- sos mineros y de materiales para la construc-
ter del paisaje en que se ubica el proyecto, ción, la realización de obras civiles (carreteras,
grado de influencia antrópica, carga histó- embalses), la disposición de residuos, o la in-
rico-cultural, componentes del paisaje (tie- dustria dejan como secuela superficies altera-
rra, agua, vegetación y usos, estructuras), das que se traducen en un deterioro y pérdida
valor para la conservación, etc. de calidad del paisaje. A ellas se añaden las zo-
nas urbanas abandonadas, las sometidas a una
3. Determinación de la cuenca visual: Area de excesiva presión por actividades como el recreo
influencia visual del proyecto. o el pastoreo y las afectadas por perturbaciones
4. Selección de puntos de vista: Lugares de o procesos de origen más o menos natural (in-
posible concentración de observadores, cendios, erosión). Todas ellas marcan huellas vi-
puntos con mejor vista sobre el lugar que sibles y duraderas en el paisaje que por su ca-
ocupará el proyecto, recorridos, puntos rácter negativo deben ser tratadas y recupera-
más ((sensibles)) visualmente, etc. das.

5. Realización de la simulación visual: Simu- Dentro de los trabajos de restauración tienen


lación de las vistas del proyecto desde los gran importancia desde el-punto de vista visual la
puntos de vista seleccionados. remodelación del terreno para adecuar10 a la to-
pografía local y la instauración de una cubierta
6. Identificación y valoración de los posibles
vegetal coherente con la vegetación y usos que
impactos a partir de la simulación: Elemen-
caracterizan el territorio.
tos del paisaje eliminados por la actuación,
grado de contraste visual de la actuación
proyectada con su entorno (contraste de a) Remodelación del terreno
formas, colores, líneas o texturas), domi-
nancia por escala de la actuación, intrusión La remodelación ha de tender a conseguir:
por posición que puede suponer la actua-
ción en el paisaje, etc. Una topografía final que minimice los pro-
blemas de inestabilidad y que facilite el dre-
La severidad de los impactos está condi- naje natural del agua superficial.
cionada a su vez por la extensión de la su-
perficie afectada visualmente por los mis- Una topografía final adecuada a las necesi-
mos y por el carácter del paisaje en que se dades de la vegetación o uso previsto sobre
localiza la actuación y su valor para la con- la zona remodelada.
servación. De esta forma se llega a la eva-
Una topografía integrada en el paisaje cir-
luación:
cundante, y todo ello dentro de un proyecto
7. Evaluación: Impacto aceptable, no acepta- de restauración que resulte económicamente
ble o corregible. viable.
Algunos criterios básicos en el remodelado terada en su entorno visual puede fácilmente
desde el punto de vista visual aplicables a zonas conseguirse a la vez que los objetivos de estabili-
rurales o naturales, comprenden: zación y protección del suelo, necesarios en mu-
chos casos, con sólo tener en cuenta criterios vi-
- Intentar reproducir la topografía previa a la
suales y paisajísticos a la hora de proyectar la cu-
actuación siempre que sea posible. En caso bierta vegetal o instaurarla.
contrario, asemejar lo más posible la remo-
delación a las formas características del pai-
Dos son los puntos clave del diseño de la cu-
saje dominante en la zona.
bierta vegetal en los que deben entrar en juego
- Evitar la introducción de elementos topo- los criterios paisajísticos: la selección de las es-
gráficos que denoten artificialidad (líneas pecies que van a ser utilizadas y la disposición es-
rectas, ángulos marcados, regularidad de pacial de las mismas. Para la selección de espe-
formas geométricas, simetrías, etc) o en cies será necesario considerar la forma y dimen-
caso de que existan ya en las zonas altera- siones de las mismas, su coloración, la forma de
das, tratar de suavizarlas. sus hojas, su textura, su fenología, y en definitiva,
su compatibilidad desde el punto de vista visual,
- Respetar la escala de la topografía del lugar coincidente en general con el ecológico, con la
evitando la creación o persistencia de ele- vegetación y paisaje existentes.
mentos de tamaño desproporcionado res-
pecto a los rasgos del relieve de la zona. En relación con la disposición espacial ha de
- Hacer uso de la remodelación para definir el
tenerse en mente la posibilidad de utilizar la ve-
espacio visual y para el control de las vistas. getación para enlazar visualmente elementos del
Para ello será necesario realizar un análisis paisaje que han quedado desligados, para crear
de las variables relacionadas con la topo- pantallas visuales y ocultar vistas poco gratas,
grafía que limitan o definen el espacio (Ií- para suavizar formas geométricas, para enmarcar
nea de horizonte, pendiente de las laderas, vistas agradables, para ayudar a definir espacios,
extensión del espacio visual) y de la necesi- etc. Además será necesario para lograr una bue-
dad y posibilidad de ocultación de elemen- na relación visual con el entorno, apoyarse en la
tos impactantes que no puedan ser elimina- estructura espacial y aparente de los tipos de ve-
dos, así como de las vistas que se desea po- getación predominantes en él: forma y tamaño
tenciar. de las manchas de vegetación (lineares, regula-
res, irregulares, extensas, puntuales), composi-
- Apoyarse en la topografía local para disi- ción de las manchas y forma de asociarse las es-
mular o integrar y en general para el diseño pecies que las componen, estructura vertical de
de la remodelación. la mancha (presencia de árboles, arbustos, ma-
tas, herbáceas y la forma de disponerse), estruc-
tura horizontal (densidad de los distintos compo-
b) Instauración de la cubierta vegetal nentes, forma de disponerse: dispersa, en gru-
pos, regular, irregular, en líneas, etc.), etc.
La utilización de la vegetación en la recupera-
ción de una zona alterada, obedece a una finali-
dad múltiple en la mayoría de los casos. Las va-
riadas características de los distintos tipos de ve-
getación, hacen que puedan utilizarse para Una simulación visual consiste en una imagen
mejorar y acondicionar el suelo, para estabilizar- en perspectiva que muestra el aspecto del proyec-
lo o protegerlo frente a la erosión, para dotarlo de to tal y como se vería en el contexto del sitio real en
un uso productivo en los casos más favorables, que se propone su localización. Como tal, es una
con fines ecológicos en la creación de hábitats herramienta de gran utilidad en los estudios de pai-
para la fauna, pero también, como herramienta saje a nivel de proyecto, ayudando a la visualiza-
en la integración paisajística y estructuración vi- ción de las modificaciones propuestas antes de que
sual del territorio. Muchas de estas funciones son lleguen a realizarse, con lo que se facilita la inte-
desempeñadas simultáneamente por la vegeta- gración de la actividad proyectada en su entorno.
ción lo que hace doblemente atractiva su utiliza- Se debe incluir una imagen idéntica del sitio elegi-
ción. Así por ejémplo, la integración del área al- do, pero sin la actividad propuesta, para poder
comparar fácilmente el ((antes))y el «después». C) Dibujos a pluma sobre fotografías positi-
vadas en acetato.
Esta anticipación de los futuros impactos vi-
d ) Dibujos en color sobre fotografías positi-
suales, permite el estudio detallado de distintas
vadas en color.
alternativas y la realizacion de modificaciones.
e) Alteración directa de diapositivas. Por re-
Se dispone hoy de tres grupos de técnicas para moción química o directa de la emulsión en de-
la realización de simulaciones: manuales, de pro- terminadas zonas.
yección e informáticas (BLM, 1980).
f ) Fotocomposición. Por yuxtaposición de
partes de distintas fotografías.
1. Técnicas de simulación manuales. Inclu-
yen esquemas, dibujos, modelos y otras técnicas g) Superposición de varios negativos en una
que descansan fundamentalmente en la habili- misma copia.
dad manual del operador, incorporando general-
mente técnicas de dibujo, pintura o fotografía. Su Además de estas técnicas «planas» se puede
calidad y efectividad dependen de la destreza del considerar también dentro de este grupo las ma-
dibujante, por lo que, a pesar de su simplicidad, quetas o modelos espaciales. Existen gran canti-
pueden requerir operadores muy especializados. dad de materiales y técnicas para su realización y
presentación que cubren el rango desde la simple
Las técnicas más usuales son: maqueta de volúmenes realizada con un único
material hasta los más perfeccionistas intentos,
a) Dibujos o esquemas a mano alzada. filmados por medio de cámaras manejadas por
un computador que recorre itinerarios preprogra-
b ) Dibujos sobre proyecciones de fotografías
mados (Berkeley Environmental Simulation La-
o diapositivas.
boratory, Universidad de ~aliforn'ia).

FIGURA X1.21.-EJEMPLO DE SIMULACION 2 . Técnicas de proyección fotográfica. La


(B.L.M., 1980a)
destreza manual juega aquí un papel menos im-
portante, utilizándose fundamentalmente trans-
parentes obtenidos de diversas fotografías, con-
venientemente tratados, superpuestos para for-
mar una imagen compuesta. El resultado suele
ser refotografiado para su presentación final.

Las técnicas más usuales son:

a) Retroproyección de transparentes con si-


mulaciones superpuestas.

b ) Retroproyección de actuaciones en trans-


parente sobre fondos de terreno en diapositiva.

C) Proyección simultánea de diapositivas del


lugar (con la silueta de la actuación ennegrecida)
y de la actuación (con su entorno ennegrecido).

d ) Multiproyección a base de un simulador


visual con cuatro proyectores que controlan:

- El sitio y la silueta en negro de la actuación.

- La luz que incide sobre la actuación.

- El color a proyectar sobre la actuación.

- Un color de reserva para mezclar con el an-


terior o simultanear en otras zonas.
3. Técnicas informáticas. Uno de los proble- 8. CONCLUSION
mas típicos de las simulaciones radica en la difi-
cultad de conseguir imágenes exactas, en escala Acaso no sea ocioso recordar aquí, después de
y posición, de actuaciones de formas complejas este fárrago de estudios analíticos y metodológi-
desde puntos de vista predeterminados. Un com- cos, el objetivo que preside la inclusión del pai-
putador con capacidad de trazado de gráficos es saje dentro de un inventario global del medio fí-
una valiosa ayuda en este campo, pues permite sico. El paisaje, como fuente de sugerencias y
reproducir con toda exactitud la apariencia de emociones estéticas, puede y debe ser tratado
cualquier actuación desde cualquier punto de vis- como un recurso más, esto es, como algo escaso,
ta, una vez que se han introducido los datos de pero sobre todo peculiar y definitorio, en grado
definición geométrica de la actuación en la me- sumo, del propio territorio. Por ello nunca se pue-
moria de la máquina. de perder, en aras de un mayor rigor o sistemati-
zación, el contacto con la inmanencia del paisaje,
con ese poso estético, histórico y cultural que es
Existen programas ya preparados para este la esencia de un territorio.
menester como el MOSAIC (STEVENSON e t al.,
1979) con unas rutinas para corregir las posibles Primero es preciso conocer bien toda el área de
diferencias entre la posición y dirección reales y estudio. Hay que pasearla, penetrar en sus plie-
las estimadas de la cámara que fotografió el fon- gues, admirarla desde lo alto, sentir sus olores,
do. Introduciendo una malla de altitudes, el pro- soportar su frío o su calor, advertir sus diversos
grama reproduce el paisaje resultante desde ese ropajes, colmarse de imágenes vivas antes de ha-
punto permitiendo contrastar la adecuación de cer una sola anotación. Luego, hay que aprender
las siluetas y fijando definitivamente el punto de a comprenderla, a entender el porqué de sus ris-
observación. Se preparan luego los dibujos auto- cos, de sus lomas, de sus valles, o de sus ríos; a
máticos de las instalaciones a construir, vistos relacionar las formas con sus mantos buscando
desde ese mismo punto, sobre las que pueden los diversos vínculos y asociaciones que propor-
trabajar los dibujantes para introducir el color y la cionan el carácter o fondo de toda la composi-
forma definitiva. De este modo se consiguen si- ción; a calibrar la luz para poder acercarse al co-
mulaciones bastante precisas. lor; a investigar la razón de sus cultivos, praderas
y baldíos, estudiando sus orígenes y sus técnicas
para matizar las texturas. La situación de una cho-
pera, la dirección de unos surcos, los límites de un
En casos más sencillos, un simple dibujo obte- bosque, la presencia de una acequia, el trazado de
nido con un trazador incorporado a un ordenador un camino, son siempre indicios que ayudan a
de mesa, puede anticipar una silueta difícilmente comprender el sentido del dibujo que allí subyace.
representable de otro modo. Una de las posibles
ventajas derivadas de la utilización del ordenador Habrá, quizá, algunos usos poco comprensi-
radica en la total objetividad de la imagen obteni- bles que sólo la historia y las narraciones locales
da. El dibujo automático está exento de cualquier pueden esclarecer. Abusando de la perseveran-
posible sesgo similar a los introducidos volunta- cia, siempre se podrán encontrar mapas y des-
ria o involuntariamente por el dibujante, en las si- cripciones antiguas que permitan ir compren-
mulaciones realizadas a mano. diendo la evolución de todo el territorio.

Los libros de viajes, a veces minuciosos, a ve-


A nivel de anteproyecto, los dibujos automáti- ces líricos, e incluso sus modernos y utititarios re-
cos con ordenador pueden convertirse en valioso medos, las guías turísticas, son siempre útiles.
instrumento de diseño, permitiendo tantear di- Un estudio profundo de la historia de los pueblos
versas disposiciones de los volúmenes a cons- y ciudades de la zona, de su urbanismo, de su ar-
truir sobre un mismo terreno. En cada posible al- quitectura y del estilo de sus monumentos ayu-
ternativa, la obtención de vistas desde los puntos dará a entender cuáles han sido los períodos de
de observación prefijados es cuestión de pocos esplendor y de decadencia del territorio.
minutos. Se anticipan así todos los posibles pro-
blemas de adecuación obra-entorno en una etapa Por otra parte, el examen detallado de la red de
muy temprana del desarrollo del proyecto. comunicaciones, tanto en su estado actual como
en su desarrollo histórico, proporciona el «es- rente model to landmanagement. In: Zube y colaboradores
(Eds.), págs. 168-182, 1975.
queleto)) o ((trama))del área de estudio que per-
mite una organización en el espacio de todas las BURROUGH,P. A., y DE VEER,A. A.: ((Automated production of
landscape maps for physical planning in the Netherlands~.
actuaciones humanas y clarifica las relaciones de Landscape Planning, 11, págs. 205-226, 1984.
los distintos asentamientos entre sí y con las zo-
nas colindantes, orientando y jerarquizando toda CARLS,E. G.: «The effects of People and man-induced Condi-
tions on preferences for outdoor Recreation Landscapes».
la actividad allí desarrollada. Journal o f Leisure Research, 6, 2, págs. 113-124, 1974.

CARLSON, A. A,: «On the possibility of quantifying Scenic Be-


Luego se puede acometer la valoración propia- auty)). Landscape Planning, 4, págs. 131-172, 1977.
mente dicha comenzando con el establecimiento
CLARK,D. B., y COI.:Assessment o f Major Industrial Applica-
de las unidades y realizando después su valora- tions: A Manual. Department of the Environment Research
ción. Conviene precisar de antemano los niveles Report, núm. 13, London, 1976.
de calidad que se van a marcar, de acuerdo con el CLARK,D. B.: ({Hertfordshire Countryside Plan. Visual Assess-
nivel de detalle del resto de los inventarios a rea- ment)). In: Landscape Research Group. Conference 11, 1970.
lizar, y luego elegir un método de valoración in-
COUGHLIN, R. E., y GOLDSTEIN, A,: The Extent o f Agreement
cluyendo o no alguna medida de la visibilidad en among Observers on Environmental Attractiveness. Regio-
función de las características de la zona. En caso nal Science Research Institute, Paper 37, Philadelphia, 1970.
de duda en la elección, siempre es más prudente CRAIK,K. H.: Individual Variations i n Landscape Description. In:
escoger los métodos más simples, pues la mayor Zube y col. (Eds.), págs. 130-150, 1975.
precisión que se pueda obtener quizá no com- D.F. y C.N.D.P. (Documentación Francaise et C.N.D.P.): Lire les
pense el esfuerzo de desarrollar la valoración me- Paysages. Documentation Photografique, n. 6088, Paris, 1987.
diante un método más complejo.
DANIEL,
T. C., y VINING,J.: Methodological issues i n the Assess-
ment o f landscape quality. In: l. Altman and J.F. Wohlwil
A la cartografía de la calidad debe acompañar (Eds). Behavior and the Natural Environment. Freeman, N.
York, 1983.
la de los estudios de visibilidad, si se realizan, y
una descripción suficientemente completa del DE VEER,A. A. y BURROUGH, P. A,: «Physiognomic Landscape
Mapping in the Netherlandsn. Landscape Planning, 5, págs.
paisaje, acompañada de fotografías, que siempre 45-62, 1978.
supondrán una ayuda para el que-utilice el inven-
DEVEER,A. A,, y COI.:~Landscapesphysiognomic)), Par. 2, 8,
tario y servirán para dar fe del estado estético ac- 3.2.1.10, 3.2.2.9, and 5.4. In: Ten Houte de Lange (Ed.). Rap-
tual del área de estudio. Los elementos artificia- port van het Veluweonderzoeck, Wagennigen, 1977.
les se deben listar y cartografiar por separado.
D. F. y C.N.D.P. (Documentación Francaise et C.N.D.P.). Lire
les Paysages. Documentation Photografique, núm. 6088,
París, 1987.

9. REFERENCIAS BlBLlOGRAFlCAS DRISCOLL,


E. C., y COI.:Measuring o f visibility o f High Voltage
Transmission Facilities i n the Pacific Northwest. Jones and
AGUILO,M.: Metodologia para la evaluación de la fragilidad vi- Jones, Seattle, Washington, 1976.
sual del paisaje. Tesis Doctoral. E.T.S. Ing. de Caminos,
Univ. Politécnica de Madrid, 1981. DUNN,M. C.: ((Landscape with photographs: Testing the prefe-
rente Approach to Landscape Evaluation)). Journal o f Envi-
AGUILO,M.: Identificación de tramos de carretera con interés ronmental Management, 4, págs. 15-26, 1976.
paisajistico. (Sin publicar), 1982.
DUNN,M. C.: Landscape evaluation techniques: A n appraisal
ANDERSON, L.; MOISER, J., y CHANDLER,G.: (<VisualAbsorption and review o f the literature. Centre for Urban and Regional
Capability)). USDA Forest Service, General Technical Report Studies, University of Birminghan, 1974.
PSN-35, Incline Village, Nevada, 1979.
ELSNER, G. H., y TRAVIS,
M. R.: The role o f landscape analytics
ARTHUR,L. M., y COI.:'((Scenic Assessment: An Overview)). i n landscape planning. USDA Forest Service Gen. Tech.
Landscape Planning, 4, págs. 109-129, 1977. Rep. SE US Southeast For Exp. Stn., 9, págs. 74-87, 1976.

BLANCO, A,: La definición de unidades de paisaje y su clasifica- ESCRIBANO,


M., et al.: El paisaje. MOPU, Madrid, 1987
ción en la provincia de Santander. Tesis Doctoral, E.T.S.I. de
Montes, Madrid, 1979. FERNANDEZ CANADAS,M.: El paisaje en la planificación física.
Aproximación sistemática a su valoración. Tesis Doctoral,
BLM (U.S.D.I., Bureau of Land Management): Visual resource E.T.S.I. de Montes, Madrid, 1977.
management program. Div. of Recreation and Cultural Re-
source. Stock No. 0224-01 1-000116-6. Government Printing FINES,K. D.: ~LandscapeEvaluation: A research project in East
Office, Washington, D.C: U.S., 1980 a. Sussex)).Regional Studies, 2, págs. 41-55, 1968.

BLM (U.S.D.I., Bureau of Land Management): Visual simula- FORMAN,R. T. T., y GODRON,M.: Landscape Ecology. John Wi
tion techniques. Government Printing Office, Washington, ley and Sons, N. York, 1986.
D.C: U.S., 1980 b.
G. ALONSO, S.; AGUILO,M., y RAMOS,A,: Directrices y Técnicas
BRUSH,
R. O., y SHAFER,
E. L.: Application o f a Landscape prefe- para la estimación de impactos. Trabajos de la Cátedra de
Planificación. E.T.S.I.M., Univ. Politécnica de Madrid, 1983. source i n Scotland)). Geographical Magazine, 84, 3, págs.
2 18-238, 1968.
GARLING,T.: uThe structural analyses of environmental per-
ception and cognition. A multidimensional scaling appro- LIT~ON,R. B., y col.: Water and Landscape: An aesthetic over-
achn. Environment and Behavior, 8, 3, págs. 385-415. view of the role of water in the landscape. Water Informa-
tion Center, N e w York, 1974.
GOMEZOREA,D.: El medio fisico y la planificación. Cuadernos
del CIFCA. Madrid. 1978. LIT~ON,R. B.: ((Landscape Control Points: A procedure for Pre-
dicting and Monitoring visual Impacts». USDA Forest Servi-
GONZALEZ BERNALDEZ,F., y COI.: «Analyse des réactions face au ce Research Paper PSW-91. Berkeley, California, 1973.
paysage naturelv. Options Méditerranéennes, 17, págs. 66-
81, 1973. LIT~ON,R. B.: ~ A e s t h e t i cDimensions of the Landscape)). In:
Natural Environments Studies in Theoretical an Applied
GONZALEZ F.: Ecologia y Paisaje. Blume, Madrid,
BERNALOEL, Analysis. Ed. John V. Krutilla. The Johns Hopkins University
1981. Press, Baltimore, págs. 262-291, 1972.

GROVES,D. L., y KAHALAS,H.: «A method t o Determine Personal LIT~ON,R. B.: ((Forest Landscape description and inventories. A
Values)). Journal of Environmental Management, 4, págs. basis for land planning and design)). USDA Forest Service
303-324, 1976. Research Paper PSW-49, Berkeley, California, 1968.

R. L.: Landscape Assessment and Classifica-


HEBBLETHWAITE, LIT~ON,R. B.: Landscape control points. USDA Forest Service.
tion Techniques. In: Lovejoy (Ed.), págs. 19-50, 1973. Research Paper PSW-91, 1973.

HOPKINSON, R. G.: (<TheOuantitative Assessment of Visual In- LOVEJOY, D. (Ed.): Land use and landscape planning. Leonard
t r u s i o n ~Journal
. of the Town Planning Institute, 57, pág. 10, Hill, London, 1973.
1971.
MAC~A, A,: Factores de personalidad y preferencias en la elec-
HUDDART, L.: Visual lntrusion of roads. A case study in the Lake ción de paisajes. Tesis Doctoral, Facultad de Filosofía y Le-
District Transport and Road Research Laboratory, Report tras, Universidad Autónoma, Madrid, 1979.
SR 186 VC, Department of Environment, London, 1976.
MAARLEVED,G . C., y DE LANGE,G. W.: «Een globale geomorfoio-
HULL,R. B., y REVELL,
G. R. B.: Issues in sampling landscape for gische en landschappelijke Kartering en waardering van de
visual quality Assessment. Landscape and Urban Planning, niterwaarden van de Nederlandse grote revieren)). Land-
17, págs. 323-330, 1989. bouwkd. Tijdschr., 84, 8, págs. 273-288, 1972.

W. D.: Assesing Landscape Resources: A proposed


IVERSON, MANIGLIO,A,: «On the Notion of Landscape Planning in Italy)).
model. In: Zube y col. (Eds.), págs. 274-88, 1975. Built Environment 16, vol. 2, págs. 92-97, 1990.

JACKSON, R. H., y col.: «Assessment of the environmental im- MEENTEMEYER, V., y BOX, E.O.: Scale effects in landscape stu-
pact of high voltage Power Trasmission Linesn. Journal of dies. In: M. G. Turner (Ed). Landscape Heterogeneity and
Environmental Management, 6, págs. 153-170, 1978. Distubance. Springer-Verlag, N. York, 1987.

Jacoes, P., y WAY, D.: Visual Analysis of Landscape Develop- MOPU: Guías metodológicas para la elaboración de estudios
ment. Graduate School of Design, Harvard University, Cam- de impacto ambiental: Grandes Presas. MOPU, D. G. Medio
bridge, Ma., 1969. Ambiente, Madrid, 1989.

JONES,G. R., y COI.: <<Scenicand recreational highway Study PLENNING-ROWSELL, E. C.: «Landscape evaluation for develop-
for the State of Washington». Landscape Planning, 3, págs. ment plans)). J. o f the Roya1 Town Plann. Inst., 60, págs.
151-302, 1976. 930-934, 1974.

JONES,G. R., y COI.: « A method for the quantification of aes- K. J.: Landscape Assessment of the Upper Great
POLAKOWSKI,
thetic values for environmental decision making)). Nuclear, Lakes Basin Resources: A macro-geomorphic and micro-
1975. composition analysis. In: Zube y col., págs. 203-219, 1975.

KAPLAN,S.: An Informal Model for the Prediction of Preferen- RAMOS,A., y col.: El estudio del paisaje. Trabajos de la Cátedra
ce. In: Zube y col. (Eds.), págs. 92-102, 1975. de Planificación, E.T.S.I. de Montes, Madrid, 1980.

KERKSTRA,K.: «De visuele aspekten)). In: Werkgroep Helmond. RAMOS,A.: «El paisaje del agua)). In: A. Ramos (Ed) Jornadas
Landchapsonderzoek Helmond. Afdeling Landschapsarchi- Internacionales sobre el Paisaje del Agua. Canal de Isabel II.
tectur Landsbouwhogeschool, Wageningen, 1974. Madrid, 1986.

KOSTER,E. A., y DE VEER,A. A.: (<Eenanalyse van het lands- RAMOS,A. (Ed.): Planificación fisica y Ecologia. Modelos y mé-
chapten noorden van Amdsterdam aan de hand van de to- todos. EMESA, Madrid, 1979.
pografishe kaartn. Stedebouw en Volkshuisvesting, 53,
págs. 331-55, 1972. RAMOS,A,, y col.: (<Visuallandscape evaluation. A grid techni-
que)). Landscape Planning, 3, págs. 67-88, 1976.
A.: The Environmental Evaluation of Transport Plans.
LASSIERE,
Department of the Environment, Research Report núm. 8, RAMOS,A,, y WEDDLE, A. E. (Eds.): Primer Curso de Planificación
London, 1976. Integrada del paisaje forestal. Monografías 7, ICONA, Ma-
drid, 1975.
LAURIE,l. C.: Aesthetic Factors in Visual Evaluation. In: Zube y
COI.(Eds.), págs. 102-117, 1975. D. G., y col.: Landscape evaluation: A report of the
ROBINSON,
landscape evaluation research. University of Manchester,
LEWIS,P. F.: ((Axioms f o r m reading the Landscape)). In: D.W. Manchester, 1976.
Meining (Ed). The lnterpretation of Ordinary Landscapes,
Oxford Univ. Press, N. York, 1979. SANCHOROYO,F.: Análisis de respuestas subjetivas al paisaje
natural. Tesis Doctoral, Facultad de Ciencias, Sección Bioló-
LINTON,D. L.: «The Assessment of Scenary as a Natural Re- gicas, Universidad de Sevilla, 1973.
SANTAYANA, G.: El Sentido de la Belleza. Montaner y Sirnón, VANDER HAM,R. J. J. M., y COI.:«Een voorstel voor eer nieuwe
Barcelona, 1968. Traducción de: The Sense o f Beauty. Char- landschaptypologie naar visuele Renmerken)). Stedebouw
les Scribneer Sons, 1896. en Voldshuisvesting, 51, págs. 421-38, 1970.

SEDDON,G.: ((Landscape planning: a conceptual perspective)). VARIOSAUTORES: ((Estudio de los condicionantes para el planea-
Landscape and Urban Planning, 13, págs. 334-35, 1986. miento en la provincia de Vizcaya)). Paisaje, 1977. (No publi-
cado.)
SHAFER,E. L., y BRUSH,
R. O.: «HOWto rneasure preferences for
photographs of natural landscapes)). Landscape Planning, VARIOSAUTORES: Ordenación integral del Area de Gredos.
4, págs. 237-256, 1977. E.T.S.I. de Montes, Madrid, 1977. (No publicado.)

SHAFER, E. L., y COI.:((Natural landscape preferences: A predic- VARlos AUTORES: Estudio piloto detmedio físico de la comarca
tive m o d e l ~ .Journal o f Leisure Research, 1, págs. 1-19, de Granada. Catedra de Planificación y Proyectos, E.T.S.I.M.
1969. (UPM). MOPU, Centro de Estudios de Ordenación del Terri-
torio y Medio ambiente, Madrid, 1980.(No publicado.)
SHAFER,
E. L., y METZ,J.: «lt seerns possible to quantify scenic
beauty in photographsn. USDA Forest Service Research Pa- VARIOSAUTORES: Información ecológica para e l plan general del
per NE 162,1968. Termino municipal de Cuenca. Catedra de Planificación y
Proyectos E.T.S.I.M. Fundación Conde del Valle de Salazar,
SCHUURMANS, J. M., y V A N SHIE, J.: ((Landschapstypen)). Ayuntamiento de Cuenca, 1986. (No publicado.)
Tijdschr. K. Ned. Heidemaatsch, 79, págs. 101-10, 1978.
VARIOSAUTORES: Estudio del paisaje en la zona de Pena del
Aguila y Monte de las Cenizas (Murcia). Catedra de Planifi-
SMARDON,R. C.: Prototype Visual lmpact Assessment Manual,
cación y Proyectos E.T.S.I.M. Madrid, Comunidad Autóno-
State University of New York, Syracuse, 1979.
ma de Murcia, 1985. (No publicado.)
SMIT, H. F.: Uitgewerkte schets voor een middelschalige
VRIJ, F. V.: Landschapsbeleving en ruimtelijke planning. Pro-
classificative van Nederlandse lanschappen. Zwolle, Van vinciale Planologische Noord-Brabant, S. Hertogenbosch,
Hille gaerthestraat, 1976.
1976.
STEINITZ,
C.: ((Simulating alternative policies for irnplernenting VROOM,M. J.: Volthe de Lutte: A systematic approach to land
the Massachusetts scenic and recreational rivers act: The planning i n scenic rural areas. In: Lovejoy, D. (Ed.), págs.
north river demostration project)~.Landscape Planning, 6, 261-75, 1973.
págs. 51-89, 1979.
WEDDLE,A. E.: Applied analysis a n d evaluation techniques. In:
STEINITZ,
C., y COI.: The interaction between urbanization a n d Lovejoy, D. (Ed.), págs. 53-82, 1973.
land. Quality and quantity i n environmental planning a n d
design. Harvard University, Carnbridge, 1974. WEDDLE,A. E.: ((Landscape with figures». The Town Planning
Review, 39, 4, págs. 307-318, 1969.
STEVENSON,J.: ((Application of landscape evaluation». In:
Landscape Research Group Conference 11,1970. WESTRIDING,C. C.: Landscape Character and Quality. Wake-
field Country Planning Departrnent, 1969.
STEVENSON, A. E., et al.: ((A cornputerized Systern for Portrayal
of landscape alterations)). National Landscape. USDA. Fo- WHOHVILL,
J. F.: «The Physical environment: A problem for a
rest Service. General Technical Report PSN-35, Incline Villa- psychology of stirnulationn. J. Soc. lssues XXII, págs. 29-38,
ge, Nevada, 1979. 1966.

TANDY,C. R. V.: A land use evaluation technique. Land Use WRIGHT,G.: ((Appraisal of Visual landscape qualities in a re-
Consultants, London, 1971. gion selected for acelerated growth)~.Landscape Planning,
1, págs. 307-327, 1974.
TETLOW, R. J., y SHEPPARD,
S. R. J.: «Visual Unit Analysis: A Des-
criptive Approach to Landscape Assessrnent». National YEOMANS, W. C.: Visual lmpact Assessment: Changes i n natu-
Landscape. USDA Forest Service, General Technical Report ral and rural environment In: Srnardon, R.C., Palrner, J.E
PSN-35, Incline Village, Nevada, 1979. and Felleman, J.P. (Eds). Foundations for Visual project
analysis. John Wiley and Sons, New York, 1986.
TRAVIS,M. R., y col.: ((Viewit: Cornputation of seen Areas, slo-
pe and aspect for land use planning)). USDA Forest Service, ZONNEVELD, l. S.: «The land unit: A fundamental concept in
General Technical Report PSW-11. Berkeley, California, landscape ecology, and its applications)). Landscape Eco-
1975. logy, 3(2), págs. 67-86, 1989.

USDA (United States, Department of Agriculture): Visual Ma- ZUBE,E. H., y COI.:((Perception and rneasurement of scenic re-
nagement System. Forest Service, Agriculture Handbook. sources in the Southern Connecticut River Valley)). Inst. for
núm. 462, Washington, 1974. Man and His Environ, Pub. R-74-1. University of Massachu-
setts, Amherst, Mass., 1974.
USDA, Forest Service: National forest landscape manage-
ment, Vol. 2, Chapter 1: uThe visual management system)). ZUBE,E. H., y COI.(Eds.): Landscape Assessment: Value, Per-
USDA Handbook 462. Washington, D.C: U.S., Governrnent ceptions a n d Resources. Dowden, Hutchinson and Ross
Printing Office, 1974. Inc., Stroudsburg, Pennsylvania, 1975.

También podría gustarte