ACULTURACIÓN
La aculturación es el proceso a través del cual un individuo, un grupo de personas o un pueblo
adquiere y asimila los rasgos y elementos de otra cultura diferente a la propia.
De esta manera y por diversas causas muchos individuos o grupos sociales han modificado o
adaptado diversos elementos culturales propios por otros, poniendo en peligro de pérdida su
cultura.
Cabe mencionar que la aculturación es un proceso que se ha dado desde tiempos remotos a lo
largo de la historia del hombre y desde el primer momento en que hicieron contacto
comunidades sociales diferentes.
La aculturación ocurre en diversos grados de intensidad según las modificaciones culturales
que se lleven a cabo, los cuales pueden ir desde los más leves, como el uso de una nueva
palabra, hasta los más perceptibles y notorios como la modificación de un valor social.
Por lo general, son adoptados los rasgos de las culturas dominantes sobre las más débiles. Es
decir, se imponen los cambios, pero de manera asimétrica, porque, aunque puede existir un
intercambio mutuo de culturas, una siempre va a sobresalir y dominar en la otra.
Se puede apreciar como claros ejemplos de aculturación todos aquellos casos de pueblos
colonizados, en los cuales las costumbres externas fueron más dominantes y, en algunos casos
destructivas, sobre aquellas que modificaron o alteraron.
La aculturación es un proceso constante, bien sea por causa directa o indirecta de la
globalización, de los intercambios económicos o de los avances tecnológicos que facilitan la
interconexión y comunicación, entre otros. En estos casos se puede hablar de una aculturación
alcanzada de manera pacífica.
Sin embargo, también puede lograrse a través de un proceso violento cuando se
desencadenan enfrentamientos armados y los grupos de mayor fuerza superan y dominan, de
diferentes maneras y entre ellas cultural, a los más débiles.
No obstante, la aculturación, bien sea individual o grupal, no es un hecho puntual, por el
contrario, se genera a través del tiempo de manera continua y sistemática. Estas
modificaciones toman un tiempo en los cuales se percibe la resistencia y la dominación.
Ejemplos de aculturación
Existen diversos ejemplos de aculturación. Entre los más resaltantes se pueden mencionar los
siguientes:
La colonización de América es un ejemplo de aculturación violenta. Los colonizadores
se enfrentaron a los grupos autóctonos y ganaron el combate. En consecuencia,
impusieron sus costumbres, lenguas, valores, religión, entre otros, sobre las culturas y
tradiciones de las comunidades indígenas.
La migración también es un ejemplo de aculturación. Cuando hay importantes grupos
humanos que emigran de un país a otro, lleva consigo su cultura, inculcan a los más
pequeños. Sin embargo, muchos otros van perdiendo sus tradiciones y se adaptan a la
cultura del lugar donde están.
Con la globalización también se han producido diversos casos aculturación como
consecuencia del intercambio cultural. Entre ellos se pueden mencionar el uso de
palabras en lenguas extranjeras, generalmente en inglés, para referirse a un producto
o servicio.
Otro ejemplo de aculturación es el consumo de productos exportados, bien sea por su
calidad o bajo precio, los cuales también derivan de la adopción de nuevas costumbres
y dominación del mercado.
Aculturación y transculturación
Como se ha mencionado a lo largo del texto, aculturación se refiere al proceso a través del
cual se cambia, total o parcialmente, la cultura propia por otra.
Por otra parte, se denomina como transculturación el proceso a través del cual un pueblo o
comunidad intercambia y adopta rasgos culturales diferentes a los propios de manera gradual,
a medida que las personas se comunican y relacionan.
Ahora bien, ambos términos se relacionan porque afectan a la cultura original de un grupo,
así como la identidad personal y social de un pueblo.
La alteración de las bases culturales afecta a los individuos, en especial su identidad,
costumbres y valores sociales. De ahí que la aculturación o transculturación tenga tanto
efectos positivos como negativos en los individuos.
SINCRETISMO
Como sincretismo se denomina el proceso mediante el cual se concilian o amalgaman
diferentes expresiones culturales o religiosas para conformar una nueva tradición. La
palabra, como tal, proviene del griego συγκρητισμός (synkretismós), que significa ‘coalición de
dos adversarios contra un tercero’.
En este sentido, el concepto de sincretismo ha sido empleado por la antropología
cultural para referirse al proceso mediante el cual dos tradiciones diferentes que se ven
obligadas, por alguna circunstancia histórica, a convivir durante un prolongado periodo de
tiempo, experimentan una gradual asimilación de los elementos culturales de la otra, dando
como resultado una expresión cultural nueva y única formada a partir de la mezcla de ambas.
Sincretismo religioso
El sincretismo religioso es el producto de la unión de dos tradiciones religiosas diferentes que
se asimilan mutuamente, dando como resultado el nacimiento de un nuevo culto con
elementos y productos de ambos. Como tal, el sincretismo religioso es un proceso que ocurre,
de manera pausada y espontánea, cuando dos tradiciones religiosas se ven obligadas a
cohabitar de forma armónica.
En este sentido, el encuentro entre ambas tradiciones genera un inicial choque que se resuelve
mediante un proceso paulatino de acomodación y asimilación, siendo que la acomodación es
el estado de conciencia de la cultura del otro, y la asimilación supone la fusión de ambas
tradiciones para generar una nueva, distinta de las precedentes.
Sincretismo cultural
Como sincretismo cultural se conoce el proceso de mestizaje y transculturación que se
produce a partir de la unión de distintos pueblos, razas, creencias y tradiciones culturales, y
que arrojan como resultado una nueva identidad cultural híbrida, mestiza, con características y
elementos propios de todas las culturas que se fundieron.
Sincretismo artístico
Generalmente el arte sincrético es el producido durante períodos de transición cultural, de
hibridación, y responde a dos o más estéticas diferentes, hallando o proponiendo una vía
unificada. Esto pasa tanto por los motivos representados en las obras artísticas, como por el
contenido simbólico con el que se nutren las representaciones.
Por ejemplo, el arte católico de la época colonial latinoamericana debía representar motivos
bíblicos. Al hacerlo, el arte mexicano de la época retomó motivos aztecas para emplearlos en
la adoración del Dios cristiano. Así se produjeron modos locales de representación
completamente nuevos, con un claro estilo indígena, aunque con motivos católicos europeos.
Sincretismo político
El populismo es un método de gobierno que ha sido descrito como “ambidiestro”.
En la política el sincretismo consiste en el intento de reunificación de elementos
ideológicamente contrarios, como son las posiciones de izquierda y derecha,
de Iglesia y Estado, o de centro y periferia. Así, el sincretismo político escapa a estas divisiones
y plantea modelos integradores de ambas tendencias.
Los resultados pueden o no resultar funcionales, pero a la larga suelen cambiar el paradigma.
Así, modifican lo que se entiende por vanguardia y conservadurismo, por izquierda y derecha,
etc.
Por ejemplo, el populismo es un método de gobierno que ha sido descrito como
“ambidiestro”, en el sentido de que suele nacer en el marco de discursos políticos
conservadores o revolucionarios, puede exaltar al mismo tiempo reivindicaciones típicas de la
izquierda y de la derecha. Se trata de un modelo sincrético, difícil de clasificar.
Importancia del sincretismo
Al contrario de lo que se suele pensar, no existe la pureza en ninguna cultura, lengua o
religión, como tampoco la hay del todo en las razas de ninguna parte. La humanidad toda
evidencia un gigantesco y complejo caso de sincretismo.
A medida que nos integramos, nos conocemos y nos volvemos más globales. La mezcla se
hace inevitable y el sincretismo, en ese sentido, uno de los principales procesos de generación,
de nacimiento de nueva cultura humana. Un proceso totalmente enriquecedor.
Sincretismo en lingüística
La conjugación en la primera y tercera persona del singular son idénticas.
En el ámbito de la lingüística el sincretismo se aplica para casos muy específicos: cuando dos
valores morfosintácticos, o sea, dos significados totalmente distintos, comparten la misma
palabra. Esto bien puede indicar un proceso de fusión cultural de fondo, como en el caso de
las lenguas fusionales, pero también aparece en idiomas consolidados.
Por ejemplo, en español, la conjugación de ciertos verbos en la primera y tercera persona del
singular son idénticas: yo bailaba, él bailaba, ella bailaba. De modo que si simplemente se dice
“bailaba”, resulta imposible saber a cuál de los tres casos se refiere.
Sincretismo en psicología
En psicología, similarmente, el término sincretismo se emplea para un fenómeno muy
particular, que ocurre a los niños en la llamada etapa preconceptual (2 a 4 años). Consiste en
la vinculación errónea de dos ideas no relacionadas.
Esto se debe, según afirmaban teóricos como Jean Piaget (1896-1980), a que la mente infantil
es de tipo sincrética: todo se percibe como interconectado. El niño percibe un nexo recíproco
entre cosas que, lógicamente, no tienen ningún vínculo real.
MULTICULTURALIDAD
Podemos definir la diversidad cultural como la interacción de una o varias culturas. Según
la UNESCO, la multiculturalidad se refiere a «la naturaleza pluralmente diversa de la sociedad
humana«. Esto incluye elementos culturales, pero también lingüísticos, religiosos,
socioeconómicos, familiares…
Sin embargo, si nos referimos a la relación entre estas culturas o los grupos que las forman, el
concepto más correcto sería el de interculturalidad. El diálogo y el respeto mutuo son parte de
esta interculturalidad. Se traduce, en resumen, en que estas culturas puedan tener
una presencia equitativa en la sociedad e interactuar entre ellas, creando incluso expresiones
culturales compartidas.
La globalización o los movimientos migratorios son algunos de los motivos por los que cada
vez existe más diversidad cultural. Hemos de tener en cuenta que no todas las personas somos
iguales. Valorar las diferencias de cada persona o grupo y enseñar a los niños a hacerlo es
algo muy positivo. Pero antes, ¿estamos nosotros abiertos a la multiculturalidad? ¿Somos
tolerantes y respetuosos con la diversidad? Vamos a ver algunos ejemplos de multiculturalidad
que podemos poner en práctica y que nos pueden ayudar a conseguirlo.
Ejemplos de multiculturalidad
Religión.
Existen muchísimas religiones distintas, y hoy en día es probable que encontremos a gente que
las practica cerca de nosotros. Conocer más de ellas nos ayudará a comprenderlas mejor,
aunque nuestra fe sea distinta.
Música, cine y otras expresiones artísticas.
La música o el cine son expresiones a través de las cuales podemos comprender mejor la
riqueza de otras culturas. A través del cine, podemos conocer otras realidades distintas a las
nuestras. La música y el baile suelen transmitirse de generación en generación y cada una tiene
un rimo o letras peculiares de distintos sitios. ¿Por qué no escuchar una samba o ver una
película anime con tus pequeños?
Tipos de familia y formas de amar.
¡No todas las familias son iguales! Reconocer que hay distintos tipos de familia que no tienen
por qué ser como la vuestra os ayudará a reconocer la multiculturalidad en este sentido.
Gastronomía. Probar platillos de distintos países cada vez está más al alcance de nuestras
manos. ¡Una experiencia deliciosa que, además, nos hará más tolerantes!
Festividades. Cada lugar tiene sus festejos y vacaciones. Incluso en un mismo país podemos
encontrar varias celebraciones diferentes.
Eventos multiculturales o que explican la multiculturalidad, como distintos eventos o
conferencias, pueden ayudarnos a comprender mas sobre ella.
Aceptación de los orígenes y de pueblos originarios, como los pueblos indígenas. También del
mestizaje y la diversidad.
Idiomas. La aceptación de las diferentes lenguas y dialectos es un ejemplo de interculturalidad.
INTERCULTURALIDAD
La palabra interculturalidad se refiere a las relaciones de intercambio y comunicación
igualitarias entre grupos culturales que diferentes en atención a criterios como etnia, religión,
lengua o nacionalidad, entre otros.
Por principio, el término no reconoce superioridad de una cultura sobre otra,
independientemente de la relación entre mayoría-minoría.
La interculturalidad apunta a construir una sociedad más democrática al visualizar, describir y
valorar igualitariamente los modos de apropiación y reelaboración de significados entre
diferentes grupos.
Está referida a los procesos de interrelación y comunicación de saberes, códigos, patrones y
valores entre diferentes grupos culturales, entendiendo que existe igualdad entre sujetos,
independientemente de la posición que ocupen en el sistema.
La Unesco refiere este concepto en su página web como "la construcción de relaciones
equitativas entre personas, comunidades, países y culturas".
La pertinencia de esta definición se justifica en el marco de las sociedades globalizadas
actuales, que arrastran históricamente el peso de la perspectiva colonizadora, en la cual el
sector mayoritario o dominante se ha pretendido erigir como un "modelo cultural superior".
En este contexto, las palabras mayoría o minoría no se refieren al número de individuos que
conforman un grupo, sino al modo en que el poder es ejercido. Así, será "mayoría" aquel grupo
que ejerza la hegemonía cultural, y será "minoría" el grupo que no tenga el control del poder.
Se hace evidente que este término tiene como propósito la reivindicación y comprensión de la
diferencia cultural, en atención a variables de tipo histórico, político, cultural, antropológico,
ambiental, entre otras.
Principios de la interculturalidad
La interculturalidad supone la aplicación de una serie de principios, que hacen de este un
concepto complejo. Entre ellos tenemos:
Reconocimiento de la ciudadanía.
Reconocimiento del derecho a ejercer la identidad originaria de los pueblos.
Rechazo a las formas de imposición de la cultura hegemónica y marginación de la
cultura minoritaria.
Comprensión de las culturas como fenómenos dinámicos.
Comunicación horizontal.
Etapas de la interculturalidad
La cultural occidental ha tomado consciencia hace relativamente poco de la noción de
interculturalidad. Por ello se hace necesario una reeducación. Toda educación tiene una
metodología. La interculturalidad también debe seguir, grosso modo, una serie de etapas para
poder lograr el objetivo. Estas son:
1. El respeto mutuo: implica saber reconocerse como iguales en el escenario de
intercambio, reconocer la otredad, ejercer y permitir la libre expresión y saberse
escuchar mutuamente.
2. El diálogo horizontal: supone generar relaciones con igualdad de oportunidades,
relativizando el propio punto de vista.
3. La comprensión mutua: se refiere a la disposición empática a comprender a los otros.
4. La sinergia: se enfoca en apuntar hacia resultados donde la diversidad se vuelve
fortaleza.
Interculturalidad en la educación
El término interculturalidad ha ido ganando espacios en la definición de políticas públicas para
la construcción de relaciones sociales más equitativas. En este sentido, existen diferentes
iniciativas en el ámbito de la educación, vehículo fundamental para la formación de valores.
La educación intercultural se refiere a dos estrategias que deben combinarse:
1. La educación cultural bilingüe, donde a los sectores no dominantes con lenguas
propias se les permite ser educados en su propia lengua (las comunidades indígenas
de América Latina son foco de interés).
2. Rediseño transversal de políticas públicas para la educación, que impliquen revisión de
los contenidos, planes educativos, formación docente, cultura escolar, intercambio
comunitario y mucho más, desde un enfoque intercultural.
MINISTERIO DE CULTURA
Formulamos y establecemos estrategias de promoción cultural de manera inclusiva y accesible
para fortalecer la identidad cultural.
Nuestras principales funciones son formular, ejecutar y establecer estrategias de promoción
cultural de manera inclusiva y accesible, realizar acciones de conservación y protección del
patrimonio cultural, fomentar toda forma de expresiones artísticas, convocar y reconocer el
mérito de quienes aporten al desarrollo cultural del país, planificar y gestionar con todos los
niveles de gobierno actividades que permitan el desarrollo de los pueblos amazónicos, andinos
y afroperuanos, todo ello propiciando el fortalecimiento de la ciudadanía e identidad cultural y
abriendo espacios de participación de todas las culturas, mediante lo cual democratizamos la
cultura para acercarla al ciudadano.
Nuestra misión es promover y gestionar la diversidad cultural con enfoque intercultural y de
derechos de manera eficiente para beneficio de la ciudadanía.