Herramienta para la Defusión
Cántalo
Este método es especialmente potente cuando tienes un pensamiento realmente difícil.
Transfórmalo en una frase e intenta cantarlo (en voz alta si estás solo y mentalmente si tienes
compañía). Cualquier melodía servirá. La mía es la de “Cumpleaños feliz”.
No te preocupes por dar con una letra ingeniosa ni por la rima. No estás haciendo el casting para
un “¡programa de talentos de Estados Unidos!”. Lo único que has de hacer es repetir el
pensamiento al son de la melodía.
Intenta encontrar un pensamiento que te resulte molesto ahora mismo y pruébalo. Prueba con
distintas melodías. Canta rápido. Canta despacio. La medida del “éxito” no es la desaparición del
pensamiento, ni que pierda potencia o se vuelva increíble. Es que puedas verlo como un
pensamiento y que lo veas así cada vez con más claridad.
Steven C. Hayes Extracto de Una Mente Liberada