El citoesqueleto se encuentra solo en células eucariotas , las células eucariotas
son células complejas que tienen que organizar sus orgánulos, mover vesículas de
una lado a otro del citoplasma, moverse ellas mismas… estas funciones se
realizan gracias al citoesqueleto.
El citoesqueleto o esqueleto celular es un conjunto de estructuras filamentosas de
naturaleza proteica entre cuyas funciones destacan mantener la forma celular, o
permitir sus cambios, permitir la movilidad o inmovilidad de los orgánulos y
participar en la división del citoplasma celular (citocinesis) durante los procesos de
división celular.
El citoesqueleto tiene tres tipos de componentes fundamentales: filamentos de
actina (microfilamentos), filamentos intermedios y microtúbulos.
Los microfilamentos son fibras de unos 7 nm de diámetro, constituidas por
dos cadenas de actina. La actina es una proteína globular que puede formar
largas cadenas por unión de un gran número de moléculas individuales. Para
formar los microfilamentos, dos de estas cadenas constituidas por actina
polimerizada se enrollan entre sí formando una espiral. Aparecen
especialmente por debajo de la membrana celular, formando una especie de
malla que contribuye a mantener la forma de la célula. También son
abundantes en las protuberancias celulares (microvellosidades, pseudópodos)
o en zonas en las que se dan procesos de comunicación intercelular. Por
último, la combinación de la actina con la miosina permite la contracción
celular, por ejemplo en las fibras musculares.
Los filamentos intermedios son ligeramente más gruesos que los
microfilamentos. En realidad se usa este nombre para referirse a fibras
celulares de diferente composición, que básicamente participan en el
mantenimiento de la estructura de la célula, mediante el establecimiento de
una red tridimensional que se extiende por toda la célula a modo de un
andamiaje interno.
Los microtúbulos son cilindros huecos de unos 25 nm de diámetro. En un
corte transversal, se observa que el cilindro está formado por trece filamentos
que, a su vez, son el resultado de la polimerización de una proteína globular, la
tubulina que, a su vez, tiene dos subunidades. Los microtúbulos son
estructuras muy dinámicas, que pueden formarse o deshacerse según las
necesidades de la célula. Su crecimiento tiene lugar en una única dirección,
por lo que se dice que están polarizados (uno de sus extremos, el +, es el que
crece, mientras que el otro, llamado -, es el lado por el que se van separando
las moléculas de tubulina). En general, los microtúbulos están asociados
siempre a una estructura llamada centro organizador de microtúbulos. Pueden
existir varios de estos orgánulos en la célula, por ejemplo los corpúsculos
basales de cilios y flagelos, o los centriolos, pero en todo caso parecen
encargarse de dirigir la polimerización y despolimerización de los microtúbulos
relacionados con ellos.
La animación anterior muestra un modelo de la polimerización y despolimerización
de los microtúbulos.
Las funciones que realizan los microtúbulos son:
Contribuyen a mantener la forma de la célula.
Participan en el transporte de partículas y orgánulos por el citoplasma
Forman parte del huso acromático, que interviene en la división celular de
las células animales.
Forman parte de los cilios y flagelos, y de los centríolos en las células que
los presentan.