CUBA FACTORÍA YANQUI
Por Rubén Martínez Villena
Los empréstitos.
a) Empréstitos a la república
La labor de reseñar los empréstitos contratados por el Estado cubano no es nada
fácil; algunos de ellos han sido disimulados en forma de deuda interior, mediante
anormales procedimientos de gobierno, y de otros apenas se encuentra rastro en
los documentos y colecciones oficiales que están al alcance público.
La relación que hacemos seguidamente está basada en datos que constan en la
“Colección Legislativa” en el tomo tercero de la Bibliografía histórica cubana,
Carlos M Trelles, pp. 24 y 25.
La república al constituirse no tenía deudas reconocidas, pero en 1904, por ley de
22 de enero se reconoció una emisión de bonos de deuda interior, por $2
196 585, hecha por la delegación del Gobierno Revolucionario de Cuba en Nueva
York en los años 1896 y 1897. Es esta una de las pocas deudas de la República
que puede considerarse como verdadera deuda interior. Por ley del 27 de febrero
de 1903, modificada por ley de 25 de enero de 1904, siendo presidente Tomás
Estrada Palma se concertó con el banco Speyer y Cía. de New York, un
empréstito por $ 35 millones al 5% cuya cantidad había de destinarse al pago de
los servicios prestados por el Ejercito Libertador; primera mancha que la burguesía
cubana en complicidad con el capitalismo yanqui hacía caer sobre la república
recién nacida.
Como detalle curioso demuestra el carácter leonino de ese contrato y la mala
administración y falsa aplicación de los fondos recaudados para el pago de dicho
empréstito, debemos hacer constar que según estadística publicada por Carlos M.
Trelles en la Bibliografía histórica cubana -tomo 3ro., pp. 26 y 27- se ha recaudado
para pagar ese empréstito (de 35 millones), desde 1903 a 1921, $ 67 703 629, sin
que esta cantidad haya sido suficiente para pagar el total de empréstito, no
habiéndose cubierto hasta esta fecha ni la mitad de la ascendencia.
En 1905 se emitieron bonos de la deuda interior para pagar el resto de sus
haberes al Ejército Libertador, por valor de $ 11 250 mil”.(Segundo empréstito),
Carlos M. Trelles, ob. cit. p. 24.
Siendo gobernador provisional de Cuba, Charles Magoon, durante el periodo de la
segunda ocupación militar yanqui de 1906 a 1909, se negoció un empréstito, que
se autorizó por Decreto de 25 de enero de 1909, y se llegó a concertar por José
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Miguel Gómez, en el propio año de 1909, con el banco Speyer y Co. de New York,
por $ 16 500 mil, al 4 1/2%.
Dicho empréstito, que fue contraído para satisfacer deudas del gobierno militar
yanqui (Magoon), no alcanzó para cubrirlas todas y por ello el presidente Gómez,
mediante contrato especial que no fue autorizado por ninguna ley o decreto (véase
mensaje de 3 de noviembre de 1913), contrajo una deuda “flotante” por $ 1 500
mil, que recibió del banco J. P. Morgan y Co. de NY. Emitiéndose bonos de deuda
interior por dicha cantidad. Ese contrato envuelve un verdadero empréstito ilegal.
…Por ley de 3 de noviembre de 1914 (llamada de Defensa Económica) se
emitieron bonos por $ 5 millones, siendo presidente Mario García Menocal. Esa
ley y la de 22 de enero de 1904 son las que han autorizado o reconocido
verdaderas emisiones de bonos de la deuda interior…Los bonos emitidos hasta 10
millones de pesos, fueron comprados por el gobierno de los Estados Unidos…fue
pues, por una parte, un empréstito concertado con el gobierno de los Estados
Unidos y por otra, un convenio del gobierno cubano con algunas empresas
yanquis; de manera que mediante este préstamo, con la garantía del Tesoro
norteamericano, el gobierno de Cuba protegía y auxiliaba a los capitalistas yanquis
explotadores del país.
Durante la presidencia de Alfredo Zayas se concertó, según ley de 9 de octubre de
1922, otro nuevo empréstito cuya ascendencia fue de 50 millones al interés de 5 ½
% con la propia Casa J. P. Morgan y Co. ya bajo la presidencia de Gerardo
Machado (1926), para construir una gran carretera que atraviese toda la isla
(carretera central) cuyo costo es de 60 millones…”si esa deuda se aumentara,
habría que consultar a la Casa Morgan” y “según parece la institución bancaria de
referencia es más bien partidaria de que se realice un nuevo empréstito, se pague
a los acreedores y se emitan bonos de una nueva deuda exterior”, (El Sol,
periódico gubernamental; ejemplar citado).
Cuba ha recibido en menos de un cuarto de siglo diez empréstitos por valor de
$ 167 250 mil de los que debe $ 92 609 400.
b) Empréstitos a empresas industriales y mercantiles
Las grandes empresas industriales y comerciales que realizan sus negocios en la
Isla han concertado 32 empréstitos, cuya ascendencia es de $181 074 600 (“Las
invasiones del dólar”, W. Dunn; revista El Libertador, octubre de 1926).
Esta cantidad coloca a Cuba en el segundo lugar de la estadística de préstamos
hechos a empresas industriales y comerciales de América Latina, superándola
solo Méjico)
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Fuente original: América Libre, año I, no. 2, mayo 1927.
Bibliografía consultada.- Núñez Machín, Ana. Rubén Martínez Villena. Editorial
Ciencias Sociales, La Habana 1999.