Provincia Franciscana de San Pablo Apóstol
MISA DE PROFESIONES
MMXI
MISA DE PROFESIONES
Santa Rosa de Cabal, Enero 16 del Año del Señor 2011
(Segundo Domingo de Tiempo Ordinario-Santos Protomártires de la Orden)
1
MISA DE PROFESIONES
Procesión de Entrada
Turiferario
Cruz Procesional en medio de los ciriales
Sagrada Escritura (Llevada por los tres lectores)
Hermanos que profesan temporalmente
o Al lado de cada uno van los padres, o dos parientes, portando el
hábito
Hermanos que profesan solemnemente
o Al lado de cada uno van los padres, portando el crucifijo
Religiosos de la Provincia
Sacerdotes concelebrantes
Ministro Provincial acompañado del Maestro de Novicios (primer
concelebrante) y de Maestro de Postulantes (segundo concelebrante).
Antífona de entrada Salmo 65, 4
Que te adore, oh Dios, la tierra entera, que toque en tu honor, que toque para tu
nombre.
Monición Inicial
Buenos días, hermanos y hermanas: Nos reúne el Espíritu de Dios para celebrar
el memorial del Señor Resucitado en este segundo domingo del tiempo ordinario.
También la Orden Franciscana hace memoria de sus primeros mártires, los santos
Berardo, Pedro, Otón, Acurso y Adyuto, quienes dieron testimonio radical de su
consagración hasta entregar la vida. Este es el marco en el que celebramos la
consagración temporal y definitiva de un grupo de jóvenes en la Orden de los
Hermanos Menores. Acompañarlos en este acto público, es unir nuestras voces
suplicantes al Señor para que acompañe su vida consagrada con la acción eficaz
de su Espíritu, de manera que cumplan fielmente lo que hoy públicamente
profesan. Dispongámonos a escuchar, a contemplar, a celebrar la bondad de Dios
con nosotros.
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Canto de Entrada
YO TE OFREZCO TODO LO QUE SOY
Sé que tu voz hará nacer cada mañana el nuevo sol
sé que el milagro del amor nunca acabará
sé que me quieres ver crecer
vienes conmigo a donde voy
nunca me pides nada más
de lo que yo te puedo dar
Yo te ofrezco todo lo que soy
si eres mi amigo, si eres tú mi Dios
si me diste tú la vida hoy,
mi vida yo te doy a dar
Te doy mis manos para dar la paz
y para caminar te doy mis pies
mi boca tus palabras hablarán
yo te doy mi vida Señor
Sé que mañana al despertar
el mundo ya no será igual
porque tu amor lo cambiará
y un cielo nuevo brillará
sé que me das tu libertad
para cantar, para soñar
y para construir la paz,
tu fuerza me acompañará
Saludo de Presidente
En el Nombre de Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén
El amor de Dios manifestado en Cristo Jesús por la acción de Espíritu Santo,
esté con Ustedes.
Todos:
Y con tu Espíritu
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RITO PENITENCIAL
Presidente
“Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo, y a nosotros nos ha
confiado el mensaje de la reconciliación”, por eso, al reunirnos en esta mañana,
ante el Señor y los hermanos nos reconocemos pecadores, le suplicamos el
perdón y la gracia de estar atentos a su Palabra para que, penetrando en nuestros
corazones, nos ilumine y nos convierta:
A continuación se canta:
Si de ti me alejé, sin luz y sin fe,
Señor ten piedad
/Tú serás nuestra luz,
tú nos salvarás,
Tú nos darás la vida/
Si al hermano negué la paz que nos das
Cristo ten piedad
Si no fui el testigo fiel de tu amor
Señor ten piedad
Presidente
Que Dios todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros
pecados y nos lleve a la vida eterna
Todos
Amen
Presidente
Unámonos para cantar la gloria del Señor
Canto: Gloria
Gloria a Dios en el cielo,
y en la tierra paz a
los hombres que ama el Señor
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Por tu inmensa gloria te alabamos,
te bendecimos te adoramos
te glorificamos te damos gracias.
Señor Dios, rey celestial
Dios Padre Todopoderoso
Señor, Hijo único, Jesucristo
Señor Dios, Cordero de Dios
Hijo de Padre
Tú que quitas el pecado el mundo
ten piedad de nosotros
Tú que quitas el pecado del mundo
atiende nuestras súplicas
Tú que estás sentado a la derecha de Padre
ten piedad de nosotros
Porque solo tú eres Santo
sólo Tú Señor
Sólo Tú Altísimo, Jesucristo
Con el Espíritu Santo
en la Gloria de Dios Padre
ORACION COLECTA
Oremos…
Oh Dios, que has querido que la gracia del bautismo
floreciese en estos hijos tuyos con tanta fuerza
que desean seguir más de cerca las huellas de tu Hijo
en la Orden Franciscana,
te pedimos que, aspirando sin cesar
a la perfección evangélica,
que tan ardientemente amó San Francisco,
aumenten la santidad de la Iglesia
y fortalezcan su poder apostólico.
Por Nuestro Señor Jesucristo tu Hijo…
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LITURGIA DE LA PALABRA
Monición
Escucharemos ahora la Palabra Santa de Dios. Las lecturas que la Iglesia ha
escogido para este segundo domingo de tiempo ordinario reavivan en todos
nosotros la vocación a ser luz de las naciones. Escuchemos
PRIMERA LECTURA
Lectura del libro de Isaías 49, 3.5-6
El Señor me dijo:
“Tú eres mi siervo, Israel,
por medio de ti revelaré mi gloria.”
El Señor me juzgó digno de este honor,
mi Dios se convirtió en mi fortaleza.
El Señor , que me formó desde el seno para ser su siervo,
para hacer que vuelva a él el pueblo de Jacob,
que Israel se reúna frente él, dice ahora:
“No basta con que seas mi siervo,
para restaurar las tribus de Jacob
y hacer volver a los sobrevivientes de Israel.
Te haré luz de las naciones,
para llevar mi salvación hasta los confines de la tierra”.
Palabra de Dios.
Salmo 40 (39), 2+4ab.7.8-9.10 (R. cf 8-9)
R. Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad
Yo esperaba con ansia al Señor;
él se inclinó y escuchó mi grito;
me puso en la boca un cántico nuevo,
un himno a nuestro Dios. R.
Tú no quieres sacrificios ni ofrendas,
y, en cambio, me abriste el oído;
no pides sacrificio expiatorio. R.
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Entonces yo digo: “Aquí estoy,
-como está escrito en mi libro-
para hacer tu voluntad.”
Dios mío, lo quiero,
y llevo tu ley en las entrañas. R.
He proclamado tu salvación
ante la gran asamblea;
no he cerrado los labios:
Señor, tú lo sabes. R.
SEGUNDA LECTURA
Comienzo de la primera carta de San Pablo Apóstol a los Corintios 1, 1-3
Pablo,
llamado a ser apóstol de Cristo Jesús
por voluntad de Dios,
y el hermano Sóstenes,
saludan a la Iglesia de Dios que está en Corinto,
a los que han sido santificado en Cristo Jesús,
y convocados en la Santa Iglesia,
en comunión con todos los que en cualquier lugar
invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo,
Señor suyo y también nuestro.
Que Dios nuestro Padre y el Señor Jesucristo,
les concedan su amor y paz.
Palabra de Dios.
Aleluya Jn 1, 14ª. 12ª
La Palabra se hizo hombre y se estableció entre nosotros.
A cuantos la reciben les concede la gracia de ser hijos de Dios.
EVANGELIO
+ Lectura del santo Evangelio según San Juan 1, 29-34
Estando Juan bautizando al otro lado de Jordán, vio venir a Jesús y dijo:
“Este es el Cordero de Dios,
que quita el pecado de mundo.
A él me refería cuando dije:
„Detrás de mí viene un hombre
que está por encima de mí,
porque existía antes que yo‟.
Yo no lo conocía,
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pero precisamente vine a bautizar con agua
para que él se manifieste a Israel.”
Juan dio este testimonio:
“Yo presencié cómo el Espíritu descendía del cielo como paloma,
y permanecía en él.
Yo no lo conocía,
pero el que me envió a bautizar con agua me dijo:
„Aquel sobre quien veas descender el Espíritu
y permanecer sobre él, es el que ha de bautizar con Espíritu Santo‟.
Yo lo vi y declaro en calidad de testigo
que él es el Hijo de Dios.”
Palabra del Señor
PRIMERA PARTE DEL RITO DE PROFESION
LLAMADA A LOS CANDIDATOS A LA PROFESIÓN TEMPORAL
Terminado de proclamar el Evangelio el presidente y la Asamblea se sientan
Monición
El Señor conoce a cada uno por nuestro nombre, en el Evangelio se nos invita a
alegrarnos porque nuestros nombres están inscritos en el Libro de la Vida. Ahora,
cada uno de nuestros hermanos será llamado por su nombre para que ante el
Ministro Provincial y toda la asamblea litúrgica manifieste su deseo.
El maestro llama por su nombre a los que van a profesar votos temporales:
Preséntense los que van a profesar votos temporales:
Diego Andrés Calvache Molano
Segundo Pablo Yesquen Torres
Juan Carlos Pedreros Herrera
Jorge Andrés Montoya Gallego
Al ser llamado, cada uno se pone de pies y responde:
Aquí estoy, Señor, para hacer tu Voluntad.
Y permanecen de pie.
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Seguidamente el Ministro Provincial pregunta a los que van a profesar:
Queridos hermanos:
¿Qué piden a Dios y a su Santa Iglesia?
A continuación los candidatos hacen la petición:
Nosotros
Cada uno dice su nombre y apellidos, comenzando por el mayor en edad
Después de conocer la Regla
Y de vivir fraternalmente con Ustedes
Un tiempo de prueba,
Te pedimos, humildemente, a ti, Hermano
Y a los Hermanos aquí presentes,
Que nos admitan a la profesión
en la fraternidad de la Orden de los Hermanos Menores.
El ministro provincial responde:
Bendigamos al Señor que los ha escogido para que junto con nosotros emprendan
una vida nueva
Todos responden
Te damos gracias Señor
Se sientan los candidatos a la profesión temporal
LLAMADA A LOS CANDIDATOS A LA PROFESION SOLEMNE
El Maestro llama por su nombre a los que van a profesar Votos Solemnes
Fray Duván Arley Tangarife García
Fray José Alejandro Torrado Mendoza
Fray Richard Paul Cortés López
Al ser llamado, cada uno se pone de pies y responde:
Aquí Estoy Señor Para Hacer Tu Voluntad
Y permanecen de pie.
Seguidamente el Ministro Provincial pregunta a los que van a profesar, con estas o
parecidas palabras:
Queridos hermanos:
¿Que piden a Dios y a su santa Iglesia?
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Los que van a profesar hacen la petición:
Nosotros,
Cada uno dice su nombre y apellidos, comenzando por el mayor en edad
conscientes de que ya estamos
consagrados a Dios por los vínculos de la vida religiosa,
en esta fraternidad Provincial, te pedimos,
humildemente, a ti, Hermano
y a los demás Hermanos aquí presentes,
que nos admitan a la profesión perpetua
en la fraternidad de la Orden de los Hermanos Menores,
para alabanza de Dios y servicio de la Iglesia.
Todos
Te damos gracias, Señor.
HOMILÍA.
SEGUNDA PARTE DEL RITO DE PROFESION
RITO DE LA PROFESIÓN TEMPORAL
INTERROGATORIO
Monición
Ahora cada uno de estos hermanos candidatos a profesar temporalmente será
interrogado por el Ministro Provincial acerca de su disponibilidad para entregarse a
Dios sumamente amado y de caminar por el evangelio del amor, según la Regla y
las Constituciones de la Orden Franciscana.
El ministro pregunta
Queridos Hermanos, consagrados ya a Dios por el agua y el espíritu Santo,
¿quieren unirse más estrechamente a Él por la profesión religiosa?
Los que van a profesar responden a la vez: Sí, quiero.
¿Quieren guardar castidad por el Reino de los Cielos, aceptar voluntariamente la
pobreza y prometer obediencia, para seguir a Cristo con mayor perfección?
Los que van a profesar responden a la vez: Sí, quiero.
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El Ministro confirma esta decisión, diciendo:
Que Dios omnipotente les conceda esta gracia
Todos
Amén.
PETICIÓN DE LA AYUDA DE DIOS SOBRE LOS QUE VAN A PROFESAR
VOTOS TEMPORALES
El ministro provincial pide el auxilio divino diciendo:
Oremos…
Mira, Señor con bondad a estos hijos tuyos que,
en presencia de la Iglesia, quieren consagrarte hoy su vida,
prometiendo guardar los consejos evangélicos.
Desean también seguir a Jesucristo,
tu Hijo, pobre y crucificado, a ejemplo de San Francisco.
Infunde en sus corazones el Espíritu de tu amor,
para que sean generosos en tu servicio y sinceros en amarte.
Haz que puedan vivir con firmeza y
guardar con fidelidad su profesión religiosa,
y así puedan progresar en el amor a ti y a los Hermanos.
Por Cristo nuestro Señor.
Monición
La liturgia de la Profesión Religiosa en la Orden de Hermanos Menores transcurre
en torno a un gesto bellísimo: estando de rodillas, las manos se colocan en las del
Hermano Ministro. Este es un ritual surgido en la Edad Media. Desde hace casi
ocho siglos la iglesia reconoce la profesión religiosa franciscana como una
“professio in mánibus” (profesión en manos). Son sus manos juveniles,
masculinas, fuertes, y enérgicas, puestas sobre las manos de un hermano más
antiguo en profesión, quien a su vez recibe las de ellos. Son sus manos, puestas
figurativamente sobre las manos de Francisco de Asís, sobre las manos de la
Orden minorítica; son manos de jóvenes dispuestas para el servicio de un carisma
universal, de una vocación de minoridad, de fraternidad, de contemplación; son
sus manos, símbolo de cada uno de ellos ofrendando la totalidad de su vida a
Cristo y en él a los pobres y desheredados del mundo.
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Los dos Hermanos que serán testigos (los concelebrantes) están junto al Ministro
Provincial, y cada uno de los que van a profesar se acerca al Ministro y, puesto de
rodillas, pone sus manos juntas entre las manos de él, y recita, con voz clara y
pausada, la fórmula de la profesión.
Para alabanza y gloria de la Santísima Trinidad.
Yo, Hermano N. N.,
Puesto que el Señor me dio esta gracia
de seguir más de cerca el Evangelio
y las huellas de nuestro Señor Jesucristo,
delante de los hermanos aquí presentes,
en tus manos Hermano Edgar Santos Ballesteros,
con fe firme y voluntad firmes
hago voto a Dios Padre santo y omnipotente
de vivir por un año
en obediencia, sin propio y en castidad;
y al mismo tiempo profeso
la vida y Regla de los Hermanos Menores,
confirmada por el papa Honorio,
y prometo observarla fielmente
según las Constituciones generales
de la Orden de Frailes Menores.
Así, pues, me entrego de todo corazón a esta Fraternidad
para que, con la gracia del Espíritu Santo,
con el ejemplo de María Inmaculada,
con la intercesión de nuestro padre san Francisco
y la de todos los santos,
y con la ayuda fraterna de ustedes,
pueda tender constantemente a la perfecta caridad
al servicio de Dios, de la Iglesia y de los hombres.
Acabada la fórmula de profesión el Ministro, permaneciendo sentado, dice:
Y yo, en nombre de la Iglesia y de nuestra Fraternidad, recibo los votos que has
emitido y, de parte de Dios todopoderoso, si los cumples, te prometo la vida
eterna.
El neoprofeso responde
Amen
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VESTICIÓN
Después de la profesión, la mamá de cada neoprofeso, se acerca al Ministro
Provincial con el hábito. Éste le entrega a cada neoprofeso el hábito con estas
palabras:
Queridos Hermanos, conviene que la profesión que acaban de emitir
reavive la nueva vida iniciada en el Bautismo. Reciban, pues el hábito
de san Francisco, hecho en forma de cruz, en señal de su
consagración; y reciban el cordón del mismo seráfico Padre, para que
sea para ustedes lazo de amor y expresión de pobreza.
La mamá y un Fraile le ponen el hábito mientras tanto el coro entona:
FRANCISCO EVANGELIO VIVIENTE
Fui trovador me llamaban Francisco
Cantaba Alegre en las noches de Asís
Más ya no quiero cantar a Rolando
Ni las proezas del gran Amadís
Fui descubriendo un camino distinto
Sentí en mi alma un vacío total
No quiero amores que pasan ni mueren
Hoy solo canto a mi Rey inmortal
/Yo quiero ser Evangelio viviente
Abandonarme en
tus brazos Señor
Ser como un niño
que juega o se duerme
Mientras su padre
le envuelve en amor/
Vestía trajes lujosos de Seda
Lucía al cinto un precioso puñal
Hoy mis Señores son estos leprosos
Y me vestido este pobre Sayal
Cambié tesoros por dama pobreza
Placer y honores por la santidad
Y soy Feliz como nunca lo he sido
Dios es mi gozo, mi felicidad
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Entrega del Libro de la Regla
A continuación, los religiosos que acaban de profesar, se acercan al Ministro que
entrega a cada uno el libro de la Regla y le dice estas o parecidas palabras:
Reciban la Regla de nuestra Orden, libro de la vida, médula del
Evangelio, camino de perfección, para que observándola fielmente,
vivan siempre en caridad.
Los neoprofesos responden:
Amen
PROFESIÓN DE VOTO SOLEMENES
Monición:
Todos nosotros queremos la felicidad en nuestra vida. La verdadera felicidad sólo
se encuentra cuando nos volvemos a Dios, la fuente de vida. Sólo se encuentra si
se tiene el deseo y el compromiso para vivir según el espíritu del Santo Evangelio,
como forma de vida con Dios y en Dios. Cada uno de nosotros estamos llamados
a vivir diariamente según las Bienaventuranzas. Algunos son llamados a la vida
matrimonial, otros a la soltería, otros al sacerdocio, y otros a la vida consagrada.
Ahora acompañaremos a tres hermanos menores de nuestra provincia, Duván
Arley, José Alejandro y Richard Paul, en la profesión pública de su compromiso
perpetuo al Señor. Ellos han sido llamados a sentir lo que otros sienten, a llorar y
reír con otros, a ser tiernos y a guiar sin imponer el poder, a que sus prioridades
sean del Orden del Espíritu, de la Justicia y del Amor. Han sido llamados a ser
sensibles ante el dolor del otro, a ser transparentes, para que la presencia de
Jesús se pueda irradiar en otros. Han sido llamados a armonizar las diferencias y
a defender aquello en lo que creen pero sin estar a la defensiva ni comprometer
sus principios. Son llamados a ser Testigos y constructores de Reino de Dios.
Unámonos en oración por ellos que han respondido la invitación a esta vida
consagrada.
INTERROGATORIO:
Los que van a profesar perpetuamente se levantan y se ponen frente al ministro
que les pregunta:
Queridos Hermanos, ya que por el Bautismo han muerto al pecado y
están consagrados al Señor, ¿quieren ahora consagrarse más
íntimamente a Dios, con la profesión perpetua en nuestra Orden?
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Los que van a profesar responden: Sí, quiero.
¿Quieren, con la gracia de Dios, observar siempre la castidad
perfecta, la obediencia y la pobreza, que san Francisco eligió para sí y
sus Hermanos, a ejemplo de Jesucristo y de su Madre, la Virgen, y
perseverar en este modo de vida hasta la muerte?
Los que van a profesar responden: Sí, quiero.
¿Quieren esforzarse con firmeza y constancia para alcanzar la caridad
perfecta para con Dios y el prójimo, siguiendo fielmente el Evangelio y
observando nuestra Regla?
Los que van a profesar responden: Sí, quiero.
¿Quieren, bajo el impulso del Espíritu Santo, gastar generosamente
toda la vida en servicio del pueblo de Dios, imitando a Jesucristo que
no vino a ser servido sino a servir?
Los que van a profesar responden: Sí, quiero
¿Quieren servir a Dios con humildad y pobreza como desterrados y
peregrinos en este mundo, y estar al servicio de la Iglesia, como la
sirvió el seráfico Padre y recomendó que hicieran sus discípulos?
Los que van a profesar responden: Sí, quiero
Entonces el Ministro confirma la decisión de los que van a profesar diciendo estas
palabras:
Dios que comenzó en ustedes la obra buena
Él mismo la lleve a término hasta el día de Cristo Jesús.
ORACIÓN LITÁNICA
Monición
El canto de las Letanías es una oración repetitiva y uno de los modos de oración
más comunes en la historia de la Iglesia, la forma por excelencia de la oración
coral. En el culto cristiano, esta oración común de intercesión ocupa un lugar
importante. Esta oración se utiliza especialmente en la gran fiesta de la Pascua, y
en las consagraciones solemnes como la ordenación sacerdotal, la dedicación de
una iglesia y en la profesión solemne en las órdenes religiosas. Es la Iglesia de la
tierra suplicando a todo el ejército de la iglesia del cielo que interceda por estos
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hermanos nuestros que van a ser consagrados, y que durante el canto de las
letanías están postrados en tierra. Con un espíritu de profunda oración, unámonos
pues a esta oración solemne.
Presidente:
Todos se ponen de pie, el ministro con las manos juntas, se vuelve al pueblo y
dice:
Oremos, queridos Hermanos,
A Dios Todopoderoso
Para que, por la intercesión de los Santos de la Iglesia
y de la Orden Franciscana,
Derrame su bendición sobre estos siervos suyos
A quienes ha llamado al perfecto seguimiento de Cristo
Y les confirme piadosamente en su santo propósito
Por ser Domingo, todos permanecen en pie, salvo los que van a profesar votos
solemenes que se postran en tierra.
LETANIAS
Señor, ten piedad, Señor, ten piedad
Cristo, ten piedad, Cristo, ten piedad
Señor, ten piedad, Señor, ten piedad
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros
San Miguel, mensajero del Señor
Santos ángeles de Dios
Juan Bautista, profeta del Señor
San José, esposo de María
San Pedro y San Pablo, apóstoles de Dios
San Andrés, San Juan y Santiago
María Magdalena, mujer liberada
San Esteban, mártir de la fe
San Ignacio, obispo de Antioquía
San Lorenzo, servidor de los pobres
Santas Perpetua y Felicidad
Santa Inés, joven firme en el amor
San Gregorio, Vicario de Cristo
San Ambrosio, obispo de Milán
San Agustín, pensador y pastor
San Atanasio, defensor de la fe
San Basilio, obispo valiente
San Martín, humillado hasta la muerte
San Benito, padre de los monjes
Santo Domingo, fiel predicador
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San Francisco, hermano de los pobres
Santa Clara, plantita del Señor
San Antonio, evangélico doctor
San Buenaventura, itinerante hacia Dios
Duns Escoto, sutil en la fe
San Bernardino, testigo de Jesús
San Diego, humilde servidor
San Pascual, ardiente en la oración
Benito de Palermo, hermano africano
Pedro de Alcántara, gran reformador
Francisco Solano, misionero en el Perú
San Ignacio, ardiente peregrino
Francisco Javier, misionero de Oriente
Catalina de Siena, memoria de la Iglesia
Juan María Vianney, santo cura de Ars
Santa Teresa, profunda en la oración
San Pedro Claver, esclavo de esclavos
San Martín de Porres, de entrega generosa
Santa Rosa de Lima, patrona de América
San Maximiliano, dador de su vida
Santa Bernarda, celosa del Señor
María de la Pasión, cercana a los humildes
Beata Caridad, misionera de los pobres
Laura Montoya, amiga de los indios
San Romero, pastor y mártir nuestro
Todos los santos y santas de Dios, rueguen por nosotros
Muéstrate propicio, líbranos, Señor
De todo mal, líbranos, Señor
De todo pecado, líbranos, Señor
De la muerte eterna, líbranos, Señor
Por tu encarnación, líbranos, Señor
Por tu muerte y resurrección, líbranos, Señor
Por el don del Espíritu Santo, líbranos, Señor
Nosotros, que somos pecadores, te rogamos, óyenos
Para que gobiernes y conserves a tu santa Iglesia, te rogamos, óyenos
Para que asistas a los Menores en tu servicio santo, te rogamos, óyenos
Para que concedas paz y concordia a todos los pueblos de la tierra, te rogamos,
óyenos
Para que nos fortalezcas y asistas en tu servicio santo, te rogamos, óyenos
Para que bendigas a estos hijos tuyos, te rogamos, óyenos
Para que bendigas y santifiques a estos hijos tuyos, te rogamos, óyenos
Para que bendigas, santifiques y consagres a estos hijos tuyos, te rogamos, óyenos
Jesús, Hijo de Dios vivo, te rogamos, óyenos
Oh Cristo, óyenos, oh Cristo, óyenos
Oh Cristo, escúchanos, oh Cristo, escúchanos
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Mientras los candidatos permanecen postrados, el Ministro con las manos juntas
dice:
Omnipotente, eterno, justo y misericordioso Señor,
Concede a estos hermanos nuestros
Hacer por Ti lo que saben es tu voluntad
Y querer siempre lo que te agrada,
Para que, purificados e iluminados interiormente,
Y encendidos por el fuego del Espíritu Santo,
Puedan seguir hasta la muerte
Las huellas de tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo
Y con la ayuda de tu gracia, llegar a ti, Altísimo
Que vives y reinas en Trinidad Perfecta y Simple Unidad
Y eres glorificado, Dios omnipotente
Por los siglos de los siglos
PROFESION
Cada uno de los que van a profesar, y arrodillado, pone sus manos juntas en las
manos de él y proclama la fórmula de profesión:
Para alabanza y gloria de la Santísima Trinidad.
Yo, Hermano N. N.,
Puesto que el Señor me dio esta gracia
de seguir más de cerca el Evangelio
y las huellas de nuestro Señor Jesucristo,
delante de los hermanos aquí presentes,
en tus manos Hermano Edgar Santos Ballesteros,
con fe y voluntad firmes
hago voto a Dios Padre santo y omnipotente
de vivir durante toda mi vida
en obediencia, sin propio y en castidad;
y al mismo tiempo profeso
la vida y Regla de los Hermanos Menores,
confirmada por el papa Honorio,
y prometo observarla fielmente
según las Constituciones generales
de la Orden de Hermanos Menores.
Así, pues, me entrego de todo corazón a esta Fraternidad
para que, con la acción eficaz del Espíritu Santo,
con el ejemplo de María Inmaculada,
con la intercesión de nuestro padre san Francisco
y la de todos los santos,
y con la ayuda fraterna de ustedes,
pueda tender constantemente a la perfecta caridad
al servicio de Dios, de la Iglesia y de los hombres.
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El ministro, permaneciendo sentado, dice:
Y Yo, en nombre de la Iglesia y de nuestra Fraternidad, recibo los votos que has
emitido, y de parte de Dios todopoderoso, si los cumples, te prometo la vida
eterna.
El profeso responde:
Amén
Luego el profeso se acerca al altar y firma el documento de la profesión y
después se retira a su lugar correspondiente.
ORACIÓN CONSECRATORIA DE LOS PROFESOS SOLEMNES
Monición:
En este momento, el ministro provincial y todos los hermanos de votos solemnes,
invocarán el Espíritu de Señor sobre Duván Arley, José Alejandro y Richard Paul.
Acompañemos este momento con nuestra oración de corazón.
(se invita a todos los relgiosos de votos solemnes a extender sus manos, a la par
con el Ministro Provincial)
Oh Dios, fuente y origen de toda santidad,
que de tal modo has amado a los hombres
que los has hecho partícipes de tu divinidad,
y no has permitido que este designio de tu amor
lo extinguiera el pecado de Adán,
ni lo cambiaran los delitos del mundo.
Ya en el comienzo de los tiempos
nos diste en Abel un ejemplo de vida inocente;
suscitaste, además, en el pueblo hebreo
varones santos y mujeres ilustres en toda virtud,
entre las que sobresale la Hija de Sión,
la Santísima Virgen María,
en cuyas entrañas virginales
se encarnó para la salvación del mundo,
tu Palabra, Jesucristo nuestro Señor.
Él es la imagen de la santidad querida por ti:
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se hizo pobre para enriquecernos,
se hizo siervo para devolvernos la libertad.
Por su misterio pascual
redimió al mundo con amor inefable
y santificó a su Iglesia,
a la que prometió los dones del Espíritu.
Tú, Señor, bajo la inspiración del Paráclito,
has atraído innumerables hijos
hacia el seguimiento de Cristo,
entre los cuales llamaste a tu siervo Francisco,
fiel seguidor de la perfección evangélica,
para que, obediente al mandato de Cristo crucificado,
él mismo y sus hermanos repararan tu casa,
la Iglesia, y la renovaran en santidad de vida.
Mira, Señor, a estos hermanos nuestros,
a quienes has llamado, según tu providencia,
a seguir a Francisco, pobre, humilde y amante de la cruz
DERRAMA SOBRE ELLOS LA PLENITUD
DEL ESPÍRITU SEPTIFORME,
PARA QUE, CON TU SANTA OPERACIÓN,
PUEDAN CUMPLIR FIELMENTE, HASTA LA MUERTE,
LO QUE HOY, ALEGRES Y GOZOSOS,
HAN PROMETIDO CON TU AYUDA.
Se afirmen sólidamente en la verdadera humildad;
ardan en la caridad de Cristo y en el amor a los hermanos;
nada antepongan a los preceptos de la santa obediencia;
sigan con empeño la altísima pobreza;
sean pacientes y no apaguen
el espíritu de oración y devoción.
Su vida edifique la Iglesia,
promueva la salvación del mundo,
sea signo claro de los bienes celestes.
Señor, Padre Santo, sé para estos hijos tuyos apoyo y guía,
y cuando lleguen al tribunal de tu Hijo,
sé recompensa y premio, para que se alegren
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de haber consumado la ofrenda de su vida religiosa;
así, afianzados en tu amor,
disfrutarán de la compañía de los santos,
con quienes te alabarán perpetuamente.
Por Jesucristo nuestro Señor.
Terminada la oración de consagración los profesos se colocan de pie y se acercan
al Ministro que les dice:
Reciban la imagen de Cristo en la Cruz, de Aquel que Francisco de
Asís siguió con tal fidelidad que lo llevó a decir como San Pablo: “No
vivo yo, es Cristo quien vive en mi”. Que este crucifijo les recuerde su
consagración hasta conformarse en todo con Cristo pobre y
crucificado.
Los profesos responden
AMEN
ABRAZO DE PAZ
A continuación, como signo de acogida en la Orden, el Ministro Provincial les da el
abrazo de paz y puede invitar a los demás frailes, familiares y a toda la asamblea
a darse la paz, como transición a la liturgia de la eucaristía
LITURGIA DE LA EUCARISTÍA
CANTO DE OFERTORIO
Esto que te doy es vino y pan Señor
esto que te doy es mi trabajo
es mi corazón y mi alma
es mi cuerpo y mi razón
el esfuerzo de mi caminar
Esto que te doy mi vida es Señor
es mi amor también, es mi dolor
es la ilusión, mis sueños,
es mi gozo y mi llorar
es mi canto y mi oración.
Toma mi vida, ponla en tu corazón
dame tu mano y llévame
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cambia mi pan en tu carne
y mi vino en tu sangre,
y a mi Señor renuévame
limpiame, y sálvame.
Esto que te doy, no solo yo Señor
es la voz también es de mi hermano
es la unión, la paz y el orden
la armonía y la felicidad,
es un canto en comunidad.
Mientras se canta, los ministros preparan la mesa de Altar, y se realiza la
incensación como de ordinario.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Recibe, Señor,
Las súplicas y ofrendas que te presentamos,
al celebrar esta profesión religiosa;
Y haz que estas primicias de tus hijos,
con la ayuda de tu gracia,
fructifiquen abundantemente.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
PLEGARIA EUCARÍSTICA
El Señor esté con ustedes.
Y con tu espíritu.
Levantemos el corazón.
Lo tenemos levantado hacia el Señor.
Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
Es justo y necesario.
En Verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación darte gracias
siempre y en todo lugar,
Señor, Padre Santo,
Dios Todopoderoso y eterno,
por Cristo, Señor Nuestro.
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Porque él, retoño inmaculado de la raíz de una Virgen,
proclamó dichosos a los limpios de corazón
y, con el ejemplo de su vida,
reveló la grandeza de la castidad.
Él quiso hacer de la obediencia sacrificio perfecto,
siguiendo en todo tu voluntad,
hasta morir por nosotros.
Él prometió las riquezas del cielo
a los que, dejándolo todo en la tierra,
viven solamente para tu servicio.
Él suscitó a sus siervos Francisco y Clara
como testimonio evangélico de perfección,
y por medio del que era
imagen viva del Crucificado
dio a tu Iglesia innumerables hijos.
Por eso,
unidos a la asamblea de los ángeles y los santos,
cantamos un himno de alabanza,
diciendo sin cesar:
SANTO
Santo oh, oh, oh, Santo. Hosana
Santo oh, oh, oh, Santo. Hosana
Hosana Hey, Hosana Hey
Hosana a Cristo Jesús
Hosana Hey, Hosana Hey
Hosana a Cristo Jesús
Bendito el que viene en tu nombre
En el nombre tuyo Señor
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Plegaria Eucarística III
El sacerdote con las manos extendidas dice:
Santo eres, en verdad, Padre,
y con razón te alaban todas tus criaturas,
ya que por Jesucristo, tu Hijo, Señor nuestro,
con la fuerza del Espíritu Santo,
das vida y santificas todo,
y congregas a tu pueblo sin cesar,
para que ofrezca en tu honor un sacrificio sin mancha
desde donde sale el sol hasta el ocaso.
Junta las manos y, manteniéndolas extendidas sobre las ofrendas, dice:
Por eso, Padre, te suplicamos que
santifiques por el mismo espíritu
estos dones que hemos separado para ti,
de manera que sean Cuerpo y † Sangre
de Jesucristo, Hijo tuyo y Señor nuestro,
que nos mandó a celebrar estos misterios.
Porque él mismo, la noche en que iba a ser entregado,
tomó pan, y dando gracias te bendijo lo partió
y lo dio a sus discípulos, diciendo:
"Tomen y coman todos de él,
porque esto es mi Cuerpo,
que será entregado por ustedes".
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Del mismo modo, acabada la cena,
tomó el cáliz y, dándote gracias de nuevo,
lo pasó a sus discípulos, diciendo:
"Tomen y beban todos de él,
porque éste es el cáliz de mi Sangre,
Sangre de la alianza nueva, y eterna,
que será derramada por ustedes
y por muchos para el perdón de los pecados.
Hagan esto en conmemoración mía".
Este es el sacramento de nuestra fe.
Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección. ¡Ven, Señor Jesús!
CC
Así, pues, Padre, al celebrar ahora el memorial
de la pasión salvadora de tu Hijo,
de su admirable resurrección y ascensión al cielo,
mientras esperamos su venida gloriosa,
te ofrecemos en esta acción de gracias,
el sacrificio vivo y santo.
Dirige tu mirada sobre la ofrenda de tu Iglesia,
y reconoce en ella la víctima
por cuya inmolación quisiste devolvernos tu amistad,
para que, fortalecidos con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo
y llenos de tu Espíritu Santo,
formemos en Cristo un solo cuerpo y un solo espíritu.
25
C1
Que él nos transforme en ofrenda permanente,
para que gocemos de tu heredad junto con tus elegidos:
con María, la Inmaculada Virgen Madre de Dios,
San Pablo, los apóstoles y los mártires,
Francisco y Clara de Asís,
Berardo, Otón, Pedro, Adyuto y Acurso,
Antonio de Padua, Buenaventura,
Juan Duns Escoto y todos los santos,
por cuya intercesión confiamos obtener tu ayuda.
INTERCESIÓN POR LA IGLESIA
C2
Te pedimos, Padre, que esta víctima de
reconciliación traiga la paz y la salvación al mundo entero.
Confirma en la fe y en la caridad a tu Iglesia,
peregrina en la tierra;
a tu servidor, el Papa Benedicto,
a nuestro Obispo Gonzalo, a los presbíteros
y diáconos, a nuestra Orden Franciscana
y a nuestra Provincia de San Pablo Apóstol
y a todo el pueblo redimido por ti.
INTERCESIÓN POR LOS NEOPROFESOS
C3
Dígnate, Señor,
fortalecer en su santo propósito
a estos hijos tuyos,
Duván Arley, José Alejandro y Richard Paul,
que hoy se han unido para siempre a ti
con los vínculos de la vida religiosa,
y concédeles manifestar en tu Iglesia
la vida nueva y eterna,
que Cristo nos adquirió con su redención.
Acuérdate también, Señor, de estos hermanos,
Diego Andrés, Segundo Pablo, Juan Carlos y Jorge Andrés
que hoy han hecho su primera profesión,
y concédeles que eleven siempre el corazón y el espíritu hacia ti.
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Atiende a los deseos y súplicas de esta
familia que has congregado en tu presencia.
Reúne en torno a ti, Padre misericordioso,
a todos tus hijos dispersos por el mundo.
INTERCESIÓN POR LOS NEOPROFESOS
C4
A nuestros hermanos difuntos
y a cuantos murieron en tu amistad
recíbelos en tu reino, donde esperamos
gozar todos juntos de la plenitud eterna de tu gloria,
por Cristo, Señor nuestro,
por quien concedes al mundo todos los bienes.
CP
Por Cristo, con él y en él, a ti, Dios Padre omnipotente, en la unidad del Espíritu
Santo, todo honor y toda gloria por los siglos de los siglos.
Amén.
RITO DE COMUNIÓN
Monición presidencial:
Dice San Cipriano de Cartago, “los que queremos permanecer siempre, debemos
hacer la voluntad de Dios, que es eterna. La voluntad de Dios es la que Cristo
enseñó y cumplió: humildad en la conducta, firmeza en la fe, reserva en las
palabras, rectitud en los hechos, misericordia en las obras, orden en las
costumbres, no hacer ofensa a nadie, y saber tolerar las que se le hacen, guardar
paz con los hermanos, amar a Dios de todo corazón, amarle porque es padre”.
Con estos sentimientos digamos:
Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre; venga a
nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos
hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también
nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la
tentación, y líbranos del mal.
Líbranos de todos los males, Señor, y concédenos la paz en nuestros días, para
que, ayudados por tu misericordia, vivamos siempre libres de pecado y protegidos
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de toda perturbación, mientras esperamos la gloriosa venida de nuestro Salvador
Jesucristo.
Tuyo es el reino, tuyo el poder y la gloria, por siempre, Señor.
ORACIÓN POR LA PAZ-FRACCIÓN DEL PAN
Señor Jesucristo, que dijiste a tus apóstoles: "La paz os dejo, mi paz os doy", no
tengas en cuenta nuestros pecados, sino la fe de tu Iglesia y, conforme a tu
palabra, concédele la paz y la unidad. Tú que vives y reinas por los siglos de los
siglos.
Amén.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
danos la paz.
Este es el cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Dichosos los invitados
a la cena del Señor.
Señor, no soy digno de que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastará
para sanarme.
El cuerpo de Cristo me guarde para la vida eterna.
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ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Oremos:
Después de recibir con veneración los divinos misterios,
te pedimos, Señor, que llenes del fuego de Espíritu Santo,
a estos hijos tuyos, unidos a ti en oblación Santa,
y les concedas participar eternamente
del gozo de tu Hijo,
que vive y reina por los siglos de los siglos.
Amén.
BENDICIÓN SOLEMNE
(Se invita a los neoprofesos a inclinar la cabeza)
El Señor esté con ustedes
y con tu espíritu
El Dios que inspira los buenos propósitos
mantenga las intenciones de ustedes
y fortalezca sus corazones,
para que observen fielmente lo que han prometido.
Amén
Él les conceda,
que el camino estrecho que han elegido,
lo recorran con el gozo de Cristo,
llevando con alegría las cargas de los hermanos.
Amén
La caridad de Dios, haga de ustedes una familia,
que, reunida en el nombre de Señor,
sea imagen de Cristo.
Amén
Y a todos ustedes que están aquí presentes, los bendiga el Dios
Todopoderoso, Padre, Hijo, + y Espíritu Santo.
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CANTO DE SALIDA
CANCIÓN A MARÍA
De este nuevo amanecer tú fuiste el crepúsculo
Tu sí fue la respuesta como
el hombre Dios pudo nacer
En su candoroso andar las heridas Cristo no sufrió
sus brazos fueron cuna de sonrisa y algodón
Madre del mundo, virgen paciente,
tímido umbral que abres paso al cielo
dicen que hoy muere en la cruz
tu hijo Jesús. (2)
Crece un niño hasta los treinta
como una hoja junto a ti, rama vital
pero este crudo otoño
los hubo de separar
pero llegará pronto el día
en que lo vuelvas a ver María
en la gloria del Reino del Celestial
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