Oclusión Instestinal
Oclusión Instestinal
Introducción: La Oclusión Intestinal Mecánica es uno de los síndromes del abdomen agudo
que tienen una mortalidad elevada.
Constituye uno de los síndromes más frecuentes del abdomen agudo agrupados dentro de
los síndromes de sintomatología definida.
Simple
B: Topográfica:
Ya que estos tres tipos tienen sintomatología distintas y conductos a seguir diferentes.
En asa corta.
Mediana
Así se evitarían las grandes pérdidas de líquido que ocurren en el asa larga y la
perforación con peritonitis en el asa corta.
3. Calórica.
c) Estrangulación
1. Asa corta
2. Asa mediana
3. Asa larga
Hepp las dividió en funcionales y orgánicas y estas últimas son por obturación,
estrangulación y Constricción.
Entre las causas más frecuentes de lesiones o estenosis intrínsecas están los defectos
congénitos, los procesos inflamatorios, los tumores benignos y malignos, lesiones
traumáticas, invaginación, estenosis por radiación, endometicosis y neumatosis intestinal.
Entre las oclusiones por obturación se citan los cálculos biliares, bezoares, alimentos,
cuerpos extraños, enterolitos, fecaloma, mecanio, y balón de sondas intestinales. Los
vólvulos pueden ser primarios o secundarios y estos a su vez, asociados a la anomalía
congénita, artefactos quirúrgicos o bridas adherencias, estenosis en obliteración. Las
lesiones extraintestinales más frecuentes son las bridas y adherencias y las hernias
externas o internas.
Los tipos de hernias externas más comunes son las inquiérales, crurales, umbilicales,
incisionales, o epigástricas, aparecen con menor frecuencia la lumbar, preris,ical,
intersticial, obturatríz, ciática, perineal, de richter y de litré.
Las hernias internas pueden ser paradeudenal , por el hiato de Winsdow, paracecal,
intensigmoidea a través de un defecto epiplaico o mesentérico o a través del ligamento
ancho.
Podemos decir entre las causas más frecuentes de oclusión del intestino delgado están
las bridas y las adherencias y las bridas externas y entre las de color, las neoplasias, los
volumen y las estenosis por dinituculiti, Hay variaciones con la edad:
En los niños recién nacidos que predominan los defectos congénitos y en los niños
mayores, las hernias , la invaginación intestinal y el vólvulo.
En el adulto joven varia la oclusión colónica aunque puede verse el vólvulo, siendo las
bridas y la hernias las causas más frecuentes en los caso de oclusión del intestino delgado
en el viejo, la neoplasia, el vólvulo y la diverticulitis son las causas más comunes en las
oclusiones del colon, mientras que en los del intestino delgado predominas las hernias, las
bridas, carcinomatosis, élio biliar y trombosis mesentérica.
I. Ostrucción Mecánica
Simple (excepto en la
obstrucción total del colon
A. Estuchamiento del calibre. cuando la distensión puede
haber ejercido -------------sobre
1. Estuches de la pared intestinal la pared intestinal
a) Congénitas: atresia, estenosis,
imperforación del ano.
b) Adquiridas: Inflamatorias, Traumáticas,
vasculares y neoplásicas
2. Obturación.
3. Compresión externa sobre todo en la
pelvis y en el duodeno utroperitoneal
Congénita.
Inflamatoria
Traumática
Neoplásica
Estrangulante
C. Hernia externa o interna.
D. Vólvulo.
E. Luraginación.
F. Análisis del desarrollo que den origen a obstrucción además de la atresia y la estenosis
congénita.
II. Obstrucción intestinal por desiquilibrio nervioso.
Simple
A. Ileo por inhibición (Paralítico o adinámico)
B. Ileo espasmódico (Dinámico)
III. Obstrucción vascular.
Estrangulante
A. Obstrucción por embolia o trombosis mesentérica.
Fisiopatología
El primer hecho que ocurre cuando existe una detención del tránsito es la contracción del
intestino proximal al sitio de la oclusión. Por encima de la oclusión la musculatura trata de
merecer el obstáculo, se hipertrofia y más tarde se agota, hasta llegar a la parálisis
intestinal.
Por debajo del sitio de la oclusión su aspecto contrasta con el intestino proximal.
El intestino no experimenta dolor cuando pinza, se corta o se quema , sin embargo es muy
sensible a la estenosis. El dolor en el síndrome oclusivo es producido por dos mecanismos:
2. Contracciones puntálticas
También puede ser originada por la distensión del intestino, así como por la lucha
establecida preistaltimo intestinal para desembarazarse del obstáculo que constituye la
oclusión que hace doloroso el estiramiento y la distensión.
El la oclusión alta de delgado el dolor aparece cada 3-5 m y en la baja cada 6-10 m.
Cuando el dolor se localiza en la espalda es debido a la distensión que ocasiona
mesenterio el aumento de presión intraluminal y es propio de la oclusión estrangulante.
Los vómitos son causados por la acumulación de líquidos digestivos y alimentos digeridos
y al hiperperistaltismo retrógrado , se expulsa primero el contenido gástrico y después el
duodenal y el intestino se evacua parcialmente.
Sólo después de tres días y medio aparece el vómito fecaloideo, el cual debe considerarse
como un “heraldo de la muerte que se aproxima” Wpampson Handly.
La falta de expulsión de heces y gases constituye otros de los síntomas del síndrome
oclusivo, ocasionado por la vacuidad del intestino distal al sitio de la oclusión, aunque
mientras esto no ocurra es posible que aparezcan pequeñas deposiciones hasta eliminar el
contenido del intestino distal. El síntoma falta en la Hernia de Richetr, en la trombosis
mesentérica y en la oclusión por exceso del douglas (diarreas equitativas).
Los primeros proceden de las secreciones digestivas y de los alimentos de estos últimos.
Debemos de añadir que durante la oclusión hay un aumento de las secreciones digestivas
explicado de varios modos: Drastedt creía en 1922 que este aumento se debía a que la
hipersecreción de uno de los órganos tenía un efecto secretagogo sobre los demás. Kim
en 1933 observó que un efecto similar ocurría en la secreción gástrica con la inyección de
histamina. Gliniski en 1891 encontró que la exitación mecánica del estómago la hacía
producir más líquido. Hepp opina que es de tipo reflejo por efecto de la distensión sobre el
plexo de Auerbach. Además hay una disminución de la absorción porque quedan áreas
disponibles y sin utilizar por debajo del segmento ocluido y se reduce la capacidad de
reabsorción de un 90 % a un 10 o 20 %.
Por el jugo entérico se eliminan alrededor de meq de sodio, 20 meq de potasio y 100 de
cloro por litros de secreciones lo que produce una acidosis. Las pérdidas de estos líquidos
llevan a la deshidratación y al desequilibrio electrolítico que no corregirse a tiempo pueden
ocasionar la muerte del paciente.
Los gases que se acumulan en el intestino tienen tres orígenes: aire deglutido, disfunción
de los gases sanguíneos hacia la luz intestinal y producto de los procesos digestivos.
Desde el punto de vista local, el aumento de la presión intraluminal es mayor cuando más
lejos se encuentra el obstáculo, ya que cuando es muy alta el instestino se descomprime.
Esta presión sostenida puede afectar el aporte sanguíneo al intestino. Van Zwalenbertg en
1907 etudió en efecto que la distensión ejercía sobre la pared intestinal de perros con
oclusión intestinal y observó éxtasis capilar a 3 cm de mercurio, venoso a 6 cm, paso
arterial parcial a 9 cm y completo a 13 cm de mercurio.
4. Gangrena y tejido necrótico en todas las capas del intestino después de 24 horas de
distención a 20 o 40 cm de agua.
5. Infiltración de las capas del intestino por polimorfo nucleares en areas de neprosis.
En estas condiciones al ocurrir una oclusión del colon izquierdo por ejemplo se produce
una oclusión en asa cerrada, tan corta cuanto más cerca se encuentra del ciego el
elemento oclusivo. (entendemos por oclusión en asa cerrada a la obstrucción que ocurre
cuando los dos extremos del segmento intestinal afectado participan en el mecanismo de
la oclusión y queda aquella aislada del resto del intestino). En las oclusiones del colon
descendente hay una gran distensión del ciego, debido a que es la parte del colon de
mayor diámetro y por lo tanto donde más presión se ejerce.
Tan pronto como la presión de la brida oclusiva excede la presión venosa, ocurre
oclusión de las venas de los vasos intra murales y el asa se vuelve cianótica. Las
arterias responden con espasmo de tipo reflejo (simpático) y la musculatura
reacciona con hiperperistaltismo. En estos momentos puede ocurrir aglutinación
vascular, tanto de las venas como de las arterias, con producción de pequeños
trombos, responsables en ocasiones del infarto tardío del intestino, se presenta
infiltración hemorrágica desde 15 minutos a varias horas después que ocupa todas
las capas del intestino hasta llevarlo al infarto hemorrágico. La necrosis intensa
primero a la mucosa por lo vulnerable de sus células.
Otro elemento en que debemos fijar la atención es el líquido peritoneal, coagulable y así
varias horas posteriormente el líquido se tiñe de sangre y adopta color rosado motivado por
roturas capilares. Cuando el trasudado es francamente sanguinolento es un indicio de la
dudosa viabilidad del asa y si se encuentra de color oscuro o negrusco, fétido es signo de
infarto irreversible del intestino. Este último no es coagulable, está hemolisado y se debe a
toxinas bacterianas responsables de la presencia del pigmento .-------------- y de la toxemia
generalizada.
Los pacientes con oclusión intestinal de largo tiempo de evolución o de tipo estrangulante
presentan los siguientes síntomas postración embotamiento psíquico, astenia, náuseas y
vómitos, fiebre hipotención arterial, taquicardia y Shock, lo que ha hecho pensar a algunos
que la causa de la muerte está en relación con la absorción de sustancias tóxicas.
Hay varias teorías que tratan de explicar la causa de la muerte en la oclusión intestinal
mecánica.
1. Intoxicación Proteasa
Witle 1916 realizó experimentos con el objetivo de hallar la naturaleza de la sustancia
tóxica en la Oclusión Intestinal, encontró que había un aumento del nitrógeno no proteico
en la oclusión y en la intoxicación proteasa experimental. Pensó que el trauma de los
tejidos provocaba un aumento de las proteasas, lo que se han absorbido provocaban
reacción en todo el organismo con una considerable destrucción del tejido proteico y como
resultado, aumento del nitrógeno no proteico en la sangre y en la orina. Creía que las
proteasis era responsable de las manifestaciones tóxicas en la oclusión intestinal,
peritonitis generlizada y en la pancreatitis aguda hemorrágica.
Stone creyó que la desintegración proteica causaba la intoxicación, pensó que la necrosis
y la distensión eran necesarios para la absorción de las toxinas de la luz intestinal.
2. Autolisis hística: Esta teoria pretende explicar los síntomas de la oclusión intestinal
por la autolisis histica
Andreus y Idina 1931 pensaron que la muerte que ocurría al implantar hígado en la cavidad
abdominal de animales normales no podía explicarse por acción bacteriana porque
aparecían tan rapidamente que no había tiempo necesario para que la acción de las
bacterias se desarrollaran. Los autores observaron infiltración hepática con producción de
gases en las autopsia de los animales de experimentación aparecieron en los cortes
microscópicos de generación hepática con área de neprosis y hemorragias a nivel de la
serosa pleural o peritonial.
El aspecto de los hallazgos de la cavidad peritonial fue llamado por los autores peritonitis
autolítica. El examen bacteriológico de estos especimenes reveló gran cantidad de
clostridium welchii, considerado como un componente de la peritonitis autolítica, al pasar
los gérmenes a través de la pared intestinal que se encuentran adelgazada y que participa
del proceso descrito.
Masón y Nau en 1935 explicaron la muerte por autolisis tisular por tres mecanismos.
Hibbard y Numen en 1938 estudiaron el papel que pueden jugar las bases volátiles en el
mecanismo de la muerte en la oclusión intestinal. Encontraron que eto representa el 0.14 al
1.6 % de los gases intestinales.
3. Factor bacteriano.
Moephi y Vincem encontraron que las bacterias eran responsables de la muerte en la
Oclusión intestinal por la elaboración de tóxinas.
Desde que Wiliam en el año 1926 mantuvo que la causa de la muerte en las oclusiones
intestinales era debida a las exotoxinas del clostridum, el factor bacteriano ha sido
discutido muchas veces y olvidado cuando aparecía un nuevo factor que explicaba los
síntomas que llevaban a la muerte al ocluido. Con el uso de antibióticos se iniciaron los
estudios, tratando de probar la importancia del factor bacteriano y en especial del
clostridium Welchii y sus exotóxinas en la morviletalidad de la oclusión intestinal mecánica.
Algunos autores creyeron que los síntomas se debían a las exsotoxinas de E. coli y
realizaron experimentos para probar su teoría.
7. Que los síntomas están relacionados con la toxina formada en el segmento intestinal
ostruído.
Desde el punto de vista cuantitativo, el clostridium welchii y la E. Coli son los más
numeroso, siendo independiente de si el asa está perforada o no. el hecho de que de todas
las bacterias la única que producía una verdadera exotoxina era el clostridium welchi hizo
que numerosos estudios se concentraran en esta bacteria.
[Link] asa yeyunal estéril puede soportar una oclusión por períodos más largo que una
infectada, pero los síntomas ocurrirían si se infectara.
8. Las alteraciones circulatorias son esenciales para que la oclusión pueda ocurrir.
9. Los síntomas precoses en la oclusión del duodeno están relacionado con su abundante
secreción lo que tiende a una más rápida distensión, provoca trastornos circulatorios y la
distensión es 7 veces mayor que en el ílion.
Existen varios hechos que a nuestro juicio apoyan a los partidarios de esta teoría.
2. Varis autores, tratando de demostrar que los tejidos desvitalizados eran los que
producían la muerte por autolisis hística, encontraron bacterias en todos sus
trabajos y creyeron algunos que esta autolisis ocurría por acción bacteriana.
3. Numerosos trabajos utilizando antibióticos han demostrado que estas son las únicas
sustancias capaces de negativizar los cultivos del líquido obtenido en el intestino y
en la cavidad peritonel, así como evitar la producción de sustancias tóxicas.
Fisiopatología
Toxinas bacterianas: Los Clostridium welchii produce varias endotóxinas, siendo ellas las
responsables de las distintas alteraciones que provocan estos gérmenes. Estas tóxinas son
emoricinas, lecitinazas, leucocidinas, Hialuronidoza, colagenaza, fibrinolicina y
desoxirribonucleasa.
Las lecitinazas y Hialuronidaza son las componentes letales del clortridum welchii. La
lecitinaza aparece entre 5 y 24 horas después de comenzado el cuadro oclusivo en el
interior del asa afectada. Los cambios irreversibles provocados por la lecitinaza se deben a
que sustraen los componentes litoprotéicos de los tejidos del huésped especialmente de la
membrana celular.
Otros autores consideraron que los síntomas que aparecían en la oclusión intestinal
mecánica eran debido a las endotoxinas de la E. Coli, estas toxinas se encuentran
formando parte del complejo lipo-proteíco-carboidrato de la pared celular de las bacterias
gramnegativas, especialmente del grupo colioforme, siendo la más importanrte la E. Coli.
Fisiopatología de la oclusión intestinal mecánica
Acumulación de gases,
Vómitos líquidos y sólidos
Distensión intestinal
Congestión de
Deshidratación bases pulmonares
desequilibrios electrolíticos
Dificultad de
Complicaciones retorno venoso
respiratorias al corazón
Déficit
Complicaciones
Vascularización cardiovasculares
Perforación
Peritonitis
Shock
Anatomía patológica: En las oclusiones del intestino delgado se observa dililatación del
intestino proximal y colapsus del intestino discal al sitio de la oclusión, más notable en los
Muerte
casos de oclusión por obstrucción, las asas llegan a alcanzar un diámetro similar al colon.
La distensión aumenta el diámetro intestinal, disminuyendo su longitud y adelgazándose la
pared. El intestino en los casos de oclusión simple aparece edematoso, de color rosado
claro, con poco líquido en cavidad. Este líquido es muy parecido al plasma coagulable no
fétido y no hemolizado.
En las oclusiones del colon con válvulas ileocecal ****** se aprecia dilatación de todo el
colon, sobre todo del ciego que es el primero en distenderse hasta llegar a alcanzar el
tamaño de un neumático de automóvil.
En ocasiones como se producen una oclusión en asa cerrada por efecto de la distensión
mantenida sobre los vasos de las paredes del colon ocurren perforaciones localizadas,
generalmente en el ciego ( diastáticas) por el punto donde las presiones alcanzan valores
más altos.
En la oclusiones con compromiso vascular las asas adquieren color rojo violáceo o negro,
están inertes y a veces perforadas. En los casos donde exista trombosis nusentérica el asa
no estará muy distendida, el colon será más bien claro y habrá poco líquido en el interior
del asa y en la cavidad peritoneal. Si el compromiso es venoso, que es lo más frecuente el
asa estará muy injurgitada de color rojo violáceo ya referido de olor fétido con abundante
líquido sanguinolento en su interior y en la cavidad peritoneal. Este trasudado será de color
rojo oscuro, o negruzco, fétido, no coagulable y hemolizado , indicando la no viabilidad dea
asa estrangulada. En ocasiones la estrangulación comprende sólo una parte de la pared
del intestino, como en la hernia de Richter, no hay dilatación de asas por encima del sitio
de la oclusión o es muy ligera.
En las estrangulaciones, ya sea por hernia y por brida constrictora es posible notar
después de liberar el asa en las zonas de constricción, pérdida de la integridad de la pared
intestinal que puede ser causa de perforación tardía en el post operatorio.
Evaluación y Pronóstico.
Una vez establecida una oclusión intestinal mecánica evolucionará hacia la muerte si no se
intercepta los efectos que ella produce. Las oclusiones del intestino grueso evolucionan por
lo general en 8 a 14 días hacia la muerte mientras que las del delgado en 1 a 5 ó 6 días .
En los casos donde aparezca el estado de shock el pronóstico estará en relación con el
tiempo de evolución, el grado de compromiso vascular del segmento afectado y la
respuesta al tratamiento instituido.
Causas de muerte
2. Distensión intestinal.
3. Pérdida de plasma.
4. Factor tóxico.
Distensión abdominal: Este factor tiene gran importancia en las oclusiones de intestino
delgado bajas; y de escaso valor en los casos de oclusiones altas de este segmento. La
distensión dificulta la expansión toráxica y el entorno venosos al corazón derecho. También
aumenta las presiones en los territorios cava inferior y porta , provocan éstasis venoso y
facilita la formación de trombos que pueden migrar y producir trombos a distancia. En
algunos casos donde la distancia es muy marcada o que tenga mucho tiempo de
evolución, ocasionando dificultad en la vascularización del asa, puede llevar a la
perforación y peritonitis. La prueba dela importancia de la distensión intestinal en la muerte
de estos pacientes está dado por el descenso de la mortalidad cuando se comenzaron a
utilizar sondas para descomprimir el intestino. La descompresión por sondas fue un paso
de avance en el tratamiento de la oclusión intestinal por el descenso de la mortalidad en un
15 % en los lugares donde se obtenían mejores resultados.
Pérdida en plasma: En los casos en que están formando parte de este proceso, asas
largas se perderán grandes cantidades de plasma, lo que ha sido comprobado por varios
trabajos experimentales. Las pérdidas de plasma pueden ser de tal magnitud que
provoquen el shock y la muerte . El shock que aparece en los casos de oclusión simple se
debe a desbalances hidroelectrolíticos y a las pérdidas de plasma, pues las pérdidas de
sangre solo alcanzan un 5 % de la volemia.
Factor tóxico: El factor tóxico ha sido apoyado por algunos autores porque a pesar de la
administración de líquidos, electrolitos, plasma o sangre no se ha logrado disminuir la
mortalidad y por tanto no se puede descartar la presencia de una sustancia tóxica en estos
casos.
Shock Tóxico
Hay factores que se pueden modificar y hay que estudiar de ellos el diagnostico precoz, el
tratamiento y las complicaciones.
Diagnóstico precoz:
Para ellos hay que conocer los síntomas y signos de la oclusión intestinal mecánica los
síntomas más frecuentes en el ilio mecánico. Son el dolor, los vómitos, la distensión
abdominal y la falta de expulsión heces y gases, aunque no debemos esperar a que se
encuentren anidados para hacer el diagnóstico ya que en una gran cantidad de caso faltan
uno o varios de estos.
El dolor es el primero en aparecer, de tipo cólico, que aparece cada 2-3 minutos y dura 15-
30 seg la frecuencia de mismo depende del nivel del sitio de la oclusión. Así vemos que en
la oclusión de delgado alta aparece cada 3-5 min y en la oclusión de delgado baja cada 6-
10 min. Se localiza difusamente en el abdomen aunque en las oclusiones de delgado es
frecuentes encontrado próximo al ombligo o en el epigastrio. En los casos donde hay
compromiso vascular el dolor se hace fijo y por lo general, a nivel del asa afectada cuando
el dolor se iradia a la espalda es debido a la tensión que ocasiona en el misenterio el
aumento de la presión intraluminal y es propio de la oclusión
A veces es posible apreciar un aumento de volumen localizado en una parte del abdomen,
como es frecuente _ en los casos de válvula del intestino grueso ( sobre todo del
sigmoide), aunque se puede encontrar en las válvulas del intestino delgado
Debemos realizar un examen físico completo y metódico como en todos los pacientes.
Comenzamos buscando si se presenta palidez cutaneomucosa y si hay hidratación, es
decir si las mucosas están secas, si la lengua está seca ( tostadas en los casos graves ) y
si hay pérdida de la tengencia de la piel, o sea si tiene pliegues cutáneos . otros signos es
el hundimiento de los globos oculares. No debemos confiarnos extremadamente y pensar
que una lengua húmeda no es signo de hidratación, puesto que a veces se encuentra
humedecida por los vómitos. También es preciso estar atento en los anciano para no
descartar una deshidratación, en la ciencia de que el pliegue cutáneo encontrado es una
característica de la piel de su edad.
En pacientes con gran toma del estado general que no sea achacable al íleo,
sospechamos la naturaleza neoplásica de la causa de la oclusión (pág 218)
El estado del pulso y la tensión arterial son otros los elementos que buscaremos, un
aumento de la frecuencia del primero y de las cifras de la segunda, nos harán sospechar
complicaciones de la colusión, como son el desequilibrio hidroelectrolítico y la
estrangulación. En los casos en que se presentan signos clínicos de shock, pensamos de
acuerdo con el cuadro clínico en una de las posibilidades señaladas aunque es más
frecuente que aparezca en los casos donde hay compromiso vascular el examen del
abdomen se hará ordenadamente, comenzamos por la inspección, observando si hay una
huida abdominal, si hay distensión y en los casos que es tensa, determinar su localización
y si es simétrica o asimétrica. En ocasiones habrá puntualismo visible que acompaña a las
crisis dolorosas. La presencia de una tumoración ya sea a nivel de una huida operatoria o
las regiones umbilical, inguinal y crural, así como de cualquiera otra que aparezca en la
región herniaria, nos dará en ocasiones el diagnóstico etiológico.
En la palpación del abdomen buscaremos el punto más doloroso, que estará en relación
con el sitio del segmento ocluido, sobre todo en los casos de estrangulación. Se buscará si
tiene dolor en la descompresión hueca, lo que nos hará pensar si la participación peritoneal
de la oclusión, se precisarán los caracteres de la tumoración que habíamos visto en la
inspección y así observaremos si es reductible o no, dolorosa y en la región en que se
encuentra. Prestar atención al examen de los orificios herniarios, para que no se pase por
alto la presencia de una hernia estrangulada sobre todo en pacientes gruesos (mujeres por
lo general) con cierto pudor de descubrir el abdomen para ser examinados y no se admita
una hernia crural, por ejemplo.
En algunos casos se podrá palpar una tumoración abdominal, nos hará pensar en
peritonitis, que es más común encontrarla en la oclusión con compromiso vascular y
perforación de asa.
Para efectuar el diagnóstico precoz es necesario además efectuar una serie de exámenes
complementarios que nos informarán sobre el estado de deshidratación del paciente, los
trastornos del equilibrio ácido – base e hidroelectrolíticos o señalarán la posibilidad de la
interferencia del riego snguíneo del segmento comprometido y en el caso de los exámenes
radiográficos, nos darán prácticamente el diagnóstico de este síndrome. Los que con más
frecuencia indican el diagnóstico son:
Sangre:
El Hemograma nos dirá si hay deshidratación o no, cuando el hematocrito está elevado,
no obstante hay casos con anemia intensa ya sea crónica o aguda, en los cuales el
hematocrito no se eleva mucho o está disminuido. El grado de leucocitosis depende del
tiempo de evolución, del tipo de oclusión y del grado de compromiso vascular que tenga el
intestino estrangulado, aunque es posible observar valores normales y hasta bajos en los
casos tardíos.
Observaremos las cifras de cloruros plasmáticos, el sodio y el potasio, que son los que con
mayor intensidad se pierden en la oclusión intestinal.
La cifra de glicemia nos descartará una diabetes insospechada o el efecto producido por la
oclusión en diabético conocido.
La urea es un examen indispensable que no puede faltar, sobre todo en los casos
avanzados de mucho tiempo de evolución o que hayan presentado shock , por posible
daño renal, que conlleva una deshidratación o un shock prolongado. En estos casos está
indicado también la dosificación de creatinina.
La amilasa sérica se encuentra elevada en la oclusión, pero no alcanzan cifras tan altas
como en la pancreatitis aguda. Se cree que sea debido a la presión sobre el duodeno y los
conductos pancreáticos. Por lo general alcanza cifras alrededor de 300 u/ Somogyi sin
pasar nunca las 1000 u.
La deshidrogenasa láctica nos informará si hay compromiso vascular o no, son solamente
sospechosos cuando tienen cifras por encima de 300 mg % , ya que los valores normales
se consideran de 26 a 212 mg %, aunque no se realiza la muestra media.
Orina: La densidad de la orina es un dato valioso, sobre todo donde hay gran pérdida de
líquido, para conocer la concentración de orina y su evolución según se va hidratando al
paciente.
En los diabéticos deben ser realizados Benedict e Imbert para investigar la posibilidad de
descompensación de su diabetes. La albuminaria será índice de nefritis o uremia . El test
de Fautis , es decir dosificación de cloruros en la orina, nos dará un dato de importancia en
cuanto a la hidratación y evolución de estos casos.
El examen radiológico del abdomen incluye el examen simple , es decir, sin contraste y el
examen contrastado. Las radiografías de abdomen simple se realizarán en las posiciones
de pie y acostado, pero si el estado general del paciente no permite hacer el examen en
posición de pie, se hará en posición lateral acostado con los rayos dirigidos paralelamente
a la mesa. En la posición de decúbito supino observaremos asas dilatadas y los caracteres
de las mismas, que nos informarán si son asas delgadas o gruesas las que están
dilatadas. En los casos de dilatación de delgado aparecen las válvulas convenientes y en
los casos de obstrucción colónica las haustras.
En el abdomen del adulto solo se ven burbujas en el estómago, genu superior duodenal,
algunas en el resto del deudeno e ileon terminal y en el colon. Los primeros niveles
aparecen 3 a 6 horas después de comenzado el síndrome oclusivo y que la aparición de
imágenes hidroaéreas es patológica, no siendo necesaria la presencia de numerosas
imágenes para hacer el diagnóstico, pues una sola es suficiente. Por supuesto debemos
descartar que el paciente haya recibido purgantes o enemas o si se haya bajo la influencia
de drogas que provoquen acumulación de gas en el intestino (atropina, barbitúricos,
morfina)
En los niños y en pacientes neuróticos podemos ver aumento de gas por aerofagia. El aire
deglutido tiene un tránsito rápido que demora solo 15 min en llegar al colon.
En las oclusiones del colon hay gran cantidad de niveles en la posición de pie, mayores al
nivel del ciego. Cuando la válvula ileosecal es incompetente es posible apreciar dilatación
y niveles en el intestino delgado.
A veces es posible ver una imagen conocida con el nombre de imagen en rosario, debido
al atrapamiento de aire en las válvulas convincentes que es un signo precoz de oclusión
intestinal.
En la placa simple nos podemos encontrar signos que nos hagan sospechar la posibilidad
de compromiso vascular del segmento intestinal afectado, como el seudotumor de
Frimann- Dahl que no es más que una zona de opacidad en el abdomen. Otros signos
son: la fijeza del asa, la pérdida de las válvulas convincentes (lisura del asas) así como el
signo del grano de café, descrito por Mellis y Rigler, en las válvulas de un asa de delgado.
El exudado peritoneal es otro signo.
Otra indicación del enema bautado es cuando hay dudas de la topografía de la oclusión.
Se hace el diagnóstico de oclusión del delgado por exclusión, pero no ayuda en los casos
de oclusión mixta, es decir de delgado y colon a la vez.
Este examen debe ser evaluado correctamente por los peligros que entraña, puede hacer
completa una oclusión parcial y en los casos donde había una perforación, pasar a la
cavidad peritoneal y complicar la peritonitis presente.
En el 6 % de los casos de oclusión de delgado, los síntomas son escasos y hay poco gas
en el abdomen. Se recomienda que en los casos donde no aparezca gas ni líquido en el
abdomen simple y se observe una masa, realizar examen baritado administrando 50 ml de
bario por vía oral, permitiendo hacer el diagnóstico en casos difíciles y la mortalidad ...... en
la oclusión simple a un 3% .
Como parte del diagnóstico precoz de esta entidad, debemos hacer el diagnóstico
diferencial con otras patologías dentro del grupo de los abdomen agudos quirúrgicos o que
simulan uno de los síndromes de dicho abdomen agudo.
Es necesario realizar el diagnóstico diferencial con el íleo paralítico. Este puede ser debido
a una colecistitis aguda, apendicitis aguda, úlcera duodenal perforada, o cualquier otra
causa que provoque irritación peritoneal y puede aparecer también en el curso de
patología respiratoria, renal o como causa del desequilibrio electrolítico. Dentro de las
causas respiratorias más frecuentes, nos encontramos las neumonías de base pulmonar,
la atelectasia, el infarto pulmonar y los derrames pleurales. Entre las patologías
renouretrales podemos ver el íleo paralítico en la litiasis renouretral o en la pielonefritis
aguda.
Tenemos que hacer el diagnóstico diferencial también con el quiste de ovario torcido y el
embarazo ectópico roto. Se descarta por los antecedentes de una tumoración ovárica o
amenorrea respectivamente por el examen físico, por la radiología y la punción abdominal
o del fondo de saco de Douglas. En el examen físico del quiste de ovario torcido o
cualquiera de las otras patologías que producen un síndrome de torsión encontramos una
tumoración relacionada con los genitales internos de la mujer, la distensión, si la hay es
discreta y los ruidos peristálticos están normales, disminuidos y ausentes. En el embarazo
ectópico roto el abdomen será globuloso, no habrá aumento de puistaltismo intestinal y el
dolor se localiza en hipogastris y el cuadrante inferior donde se encuentre localizada la
implantación del embrión. Además, la punción abdominal o de Douglas, nos permitirá
extraer sangre de la cavidad abdominal y damos el diagnóstico de esta afección. Al
examen de Rx simple no se apreciarán dlataciones de asas, ni niveles hidroaéreos y en el
caso que aparecieran , serán debidos al íleo paralítico, que rara vez acompaña a estas
enfermedades.
En ocasiones es posible confundir una oclusión intestinal mecánica de delgado alta con
una pancreatitis, sobre todo en los casos donde existe compromiso vascular. Una amilasa
cérica elevada por encima de 1000u Somogyi, valores que nunca alcanza una oclusión
intestinal dará el diagnóstico positivo de una pancreatitis. El examen radiológico mostrará a
veces un asa centinela en la pancreatitis aguda, no aparecerá más gas en el abdomen y
en casos excepcionales habrá que apelar al examen contrastado por vía oral.
También debemos descartar otras patologías que a veces presentan dolor abdominal,
distensión y aumento del gas contenido en el intestino. Entre estas tenemos el cólico
*********, ****, tabes dorsal, la porfiria aguda, la sicklemia y la gastroenteritis aguda.
Hay un pequeño porcentaje de pacientes en el que el cuadro clínico es una frustración, los
hallazgos del examen físico no son determinantes y el examen radiográfico no es
concluyente, donde tenemos que hacer una observación estrecha y frecuente y en algunas
ocasiones debemos realizar radiografías seriadas del abdomen simple cada 4-6 horas en
las posiciones referidas con anterioridad o proceder con cautela a realizar un examen
contrastado por vía oral.
Diagnóstico topográfico: desde el punto de vista clínico, podemos localizar el nivel donde
se encuentra el obstáculo al tránsito intestinal. En los casos de oclusión de delgado alta, el
dolor es más frecuente, los vómitos más precoces, más numerosos y la distensión es
menor. La deshidratación y el desequilibrio electrolítico es mayor y temprana, tomándose el
estado general aún en ausencia de compromiso vascular. Al examen con rayos x, las asas
aparecen transversales y en la parte alta del abdomen. En las oclusiones bajas de
delgado, la distensión abdominal es mayor que en las anteriores, el dolor es menos
frecuente y los vómitos no son tan precoces ni numerosos y por lo tanto los trastornos del
metabolismo hidromineral serán de menos importancia.
En las oclusiones del colon los vómitos no son frecuentes, por lo general tardíos cuando
aparecen. La distensión abdominal es mayor y en los casos de la válvula ileocical
competente, será en cuadrante. En las placas del abdomen simple aparecen asas gruesas
dilatadas con las típicas haustras y en la posición de pie aparecen grandes niveles. El
tiempo de evolución en la oclusión de intestino grueso será mayor que en los de delgado,
en relación con la patología que con más frecuencia produce este síndrome en el colon, la
neoplasia maligna del colon izquierdo.
En algunos casos conflictivos, estaremos autorizados a realizar un examen del colon por
enema baritado, el cual nos permitirá hacer el diagnóstico del lugar donde se halle la causa
del mecanismo de la oclusión.
Es importante distinguir entre la oclusión simple y con compromiso vascular. Muchas veces
podemos sospechar si está comprometido el aporte de sangre al intestino si se tiene en
cuenta el mecanismo de la oclusión. Así tenemos por ejemplo, que la oclusión por
neoplasia de colon izquierdo es de tipo simple, aunque pueden ocurrir con complicaciones
como la perforación a nivel de la tumoración o del ciego (diastática). Sin embargo, como ya
hemos referido, están publicados casos de gangrena de todo el colon proximal al sitio
donde se encuentra la neoplasia debido a la gran distensión mantenida que presentan por
una oclusión por hernia es de tipo estrangulante. Esto no quiere decir que esta última tiene
siempre compromiso vascular, sino que por el mecanismo de la oclusión aparecen
tempranamente lesiones vasculares al nivel del segmento ocluido que, si no son cogidos a
tiempo llevan a la necrosis del asa.
El examen radiológico del abdomen nos muestra imágenes cuando hay compromiso
vascular, ya señaladas al hablar de los exámenes complementarios. Estos son los signos
del grano de café, pseudotumores de Frimann Rahl, la fijeza del asa o lisura de la misma.
El examen contrastado por vía oral muestra retardo en la evacuación gástrica. Además, la
presencia de neumoperitoneo en un cuadro oclusivo hará sospechar en la perforación del
asa comprometida.
Otra investigación que nos ayuda en el diagnóstico del compromiso vascular es la punción
abdominal. Frente a un paciente con un cuadro oclusivo o dolor abdominal intenso, shock y
una punción abdominal positiva de sangre en la cavidad peritoneal, debemos sospechar la
posibilidad de esta afección.
El empleo de soluciones muy calientes ya sea para humedecer las compresas como
para lavar la cavidad abdominal, favorece la formación de adherencias.
Evitaremos que el talco que se utiliza para ponerse los guantes caiga en el campo
operatorio, cambiaremos los guantes en cuanto los notemos rotos y al usarlos de
nuevo nos alejaremos de la mesa de operaciones para evitar la posibilidad de que
caiga el talco en la cavidad abdominal. Los tejidos deben ser seccionados con
disección cortante y no roma y hacemos buena hemostasia.
Deben ser cubiertas todas las superficies cruentas, por ejemplo, las peritonización
dela pelvis en las histerectomías abdominales.
Se han utilizado numerosos métodos para evitar la formación de adherencias. Se usaron
membranas para recubrir las superficies cruentas tales como membranas amnióticas,
alantoides, y un producto llamado amnioplastina. Estas provocaban una reacción a cuerpo
extraño con la consiguiente exudación y formación de adherencias que supuestamente
querían evitar.
Los autores reportan buenos resultados, consideran que pueden ser usados aún en
presencia de suturas intestinales y no reportan dehiscencias de ellas por este método.
Señalan que las suturas deben de realizarse con material no absorbible y no retiran los
puntos de piel has 12 a 14 días. Recomiendan el empleo de este método en los siguientes
grupos:
2- Pacientes que han sido intervenidos por oclusión debido a bridas en varias
oportunidades.
En los casos donde ha habido oclusión por bridas, sobre todo recidivantes, se recomienda
utilizar la operación de Noble, conocida también como operación de Wichman. Consiste en
una formación ordenada de adherencias, suturando las asas entre sí en forma de *****,
para evitar el apelotonamiento de las mismas.
En los casos donde se hayan realizado suturas intestinales estas deben realizarse en ****
sano, a puntos sueltos, evacuando el contenido intestinal para lograr una peristalsia más
temprana. Se recomienda el uso de medicamentos que provoquen la puistalsis como la
porstigmina, el pitressin y la dihidroergotamina, siendo el primero el más utilizado.
3- Elásticas.
5- Radiopacas.
2. Elástico.
4. Duradero.
Existen varios tipos de sondas largas. La más empleada fue creada por Miller y Abbott,
prototipo de las sondas intestinales. Tiene dos luces, una para aspirar contenido intestinal
y otra para insuflar un baloncito de goma. La técnica para pasar estos tipos de sondas las
describiremos someramente: Cuando llega al estómago, se procede a aspirar todo el
contenido gástrico y se introducen en el balón de 2 – 3 ml de mercurio, se necesitan 10 ml
de aire para impulsar el mercurio hasta el balón. Se coloca al paciente en decúbito lateral
derecho y se controla fluoroscópicamente el paso de la sonda a través del píloro hacia el
duodeno. Otro obstáculo a la introducción de la sonda es el ángulo duodenayeyunal, el
cual una vez franqueado, permite continuar sin dificultades la introducción de la sonda.
Otra sonda larga es la de Johnston, que se diferencia de la anterior en que las dos luces
de la misma se hallan separadas, la de Hanis que sólo tiene una luz, al igual que la de
Cantor y la de Grafton_Smith. Esta última lleva un estilete que facilita la maniobra de
intubación, la sonda se pasa más rápidamente, aunque tiene el peligro de perforación
cuando es mal manejada.
Terapéutica Sustitutiva:
Moore, recomienda una lista de prioridades para el tratamiento de pacientes que presentan
graves desequilibrios hidroelectrolíticos. Por orden de importancia figuran en esta lista:
1. Volumen Sanguíneo
5. Potasio
6. Agua y electrolitos
7. Calorías
Considera Moore que, aunque las pérdidas de agua y sales pueden ser restariadas con
la administración de soluciones salinas, es mas importante en estos pacientes
gravemente enfermos con punción renal tomada o en precario, comenzar la hidratación
aumentando el volumen sanguíneo con el uso de sustancias coloides. Con la
utilización de estas sustancias la presión arterial sube y el flujo urinario mejora. Entre
estas nos encontramos: la sangre, el plasma, y sus sustitutos(Dextrán, Albúmina), cuya
cantidad a administrar ha sido calculada de diferentes maneras. No es raro encontrar
de 1.5 a 2.0 l en la cavidad abdominal, en la luz y en la pared del intestino.
Volemiapor HematocritoNormal
Plasma = Volemia HematocritoPatológico
Desde el punto de vista práctico, indicamos 100ml de plasma por cada punto que el
hematocrito ascienda sobre el valor normal.
La cantidad de sangre perdida puede llegar a ser de gran envergadura, sobre todo, en
los casos donde haya compromiso vascular. Se estima que se pierde alrededor del 28%
del volumen sanguíneo y 48% del total de plasma en ocluidas con compromiso vascular
las de 4horas de evolución. En la oclusión simple se pierde cerca del 5% del volumen
sanguíneo.
El volumen promedio de sangre perdida en un segmento del delgado infartado
corresponde al 10% de la volemia cada 24horas. Debemos pasar la cantidad de sangre
perdida en el preoperatorio siempre que sea posible y cuando no se pueda, se
completará el tratamiento durante la operación y en el postoperatorio.
El punto que sigue es el equilibrio ácido-base. Las alteraciones que sufre dependen de
la naturaleza de las secreciones digestivas que se pierden: cuando predominan
pérdidas gástricas sobre las demás, el paciente cae en alcalosis, mientras que por el
contrario, si predominan pérdidas intestinales, presenta una acidosis.
Moore considera que con esta secuencia en el tratamiento se logra, al cumplir estos 3
puntos: un ascenso en la tensión arterial, que la circulación y la función renal estén
normalizadas y el que el punto esté en mejores condiciones para soportar el tratamiento
quirúrgico que se avecina, se recomienda llegue tan bajo como se pueda en la lista de
prioridades, antes de intervenir el paciente. La presión osmótica total se encuentra
disminuida por la pérdida de sales. Esta hipotonicidad debemos restaurársela con
sales, por lo que la solución del desequilibrio ácido-base ya hemos comenzado a
mejorar la presión osmótica total. La administración de sodio resuelve, por lo general
este déficit aumentando la presión osmótica y resolviendo la hipotonicidad. A
continuación, repondremos las pérdidas de potasio. El hecho de que este electrolito se
haya separado de los demás en las lista de prioridades se debe a que con la
administración de sodio, ha habido una baja de potasio, que ocurre más temprano en
los casos dónde hay alcalosis.
Las reservas de potasio son de 3400 meq de los que se pierden de 20-50 meq/l al día
por la orina. Las cifras de potasio en el ionograma normal es de 4.1 a 4.6 meq/l y las
necesidades diarias de 75 a 100 meq/l aunque estas pérdidas no hay que reponerlas
hasta después del tercer día en el postoperatorio.
3. Normalmente ingresan de 70 a 100 meq con los alimentos pero no ocurre por la
falta de ingestión y los vómitos.
6. Pueden haber pérdidas a expensas del líquido extracelular por falta de aporte de
potasio con la hidratación, lo que produce dilución de este electrolito, aumento de
la excresión de potasio y un aumento del líquido celular al disminuir la presión
osmótica del líquido intercelular.
7. Cuando el potasio se pierde por los riñones o por las secreciones
gastrointestinales va acompañado de cloro. La pérdida de cloro se compensa
con un aumento del bicarbonato y por tanto se llegará a una alcalosis. Si esta es
tratada con cloruro de sodio, se pierde más potasio y la alcalosis persiste y se
produce edema. Sin embargo si es tratada con cloruro de potasio, aumenta el
potasio intracelular, el cloro extracelular y se resuelve la alcalosis.
9. Puede haber una deficiencia de potasio con el potasio sérico normal o alto. Una
pérdida del 15 % del potasio disminuye el potasio sérico de 5.2 a 4.4 meq/l
aunque el potasio puede estar normal o aumentado, cuando existe destrucción
tisular y sin embargo, el potasio intracelular está disminuido.
También debemos administrar sales de sodio (para sacar el potasio de las células),
gluconato de calcio, anabólicos como la testosterona, lesinas de intercambio iónico y
diálisis.
Cuando el paciente tiene signos de deshidratación ha perdido del 5-7% del peso
corporal, se aconseja pasar la mitad en la primera hora bajo ciertas circunstancias y el
resto durante la operación y en las 4-6 horas después en el postoperatorio. En las
pérdidas por 24 horas se considera que:
Una pérdida de 7-8l corresponde a la mitad del líquido extracelular, lo que puede
suceder en 24h o antes de iniciada la oclusión.
Otro método será calculando las pérdidas de acuerdo con la superficie corporal. Así
tenemos que:
En los casos con compromiso vascular estos pacientes deben ser enviados al salón de
operaciones entre 2 y 4 horas después de su ingreso en el hospital, no se debe esperar
más de 6 horas para indicar la operación en pacientes choqueados. El tratamiento que
debe hacerse entre las 4 y 6 horas de ingresado.
Se debe administrar gran cantidad de líquido en estos casos en poco tiempo, lo que debe
realizarse a través de un catéter en la vena cava superior o inferior utilizando una de
grueso calibre cuando necesite reposición abundante de líquidos. Esta maniobra facilita la
medición de la presión venosa central y nos sirve de guía para la administración de
líquidos. Se debe digitalizar a dosis completa a los pacientes viejos o con cardiopatías
conocidas, para evitar el fallo cardiaco agudo por el aumento de la volemia. Además en los
casos choqueados nos permite pasar grandes cantidades de líquidos. Bajo control de la
PVC, los electrolitos que más debemos reponer son además del potasio, el sodio y el cloro.
El sodio es uno de los electrolitos que en mayor cuantía se pierde en la oclusión intestinal
mecánica. Diariamente se elimina alrededor de 75 a 100 mg/L que representan las
necesidades diarias de este catión. En el postoperatorio normal se retiene sodio hasta el 5º
día gracias a la acción de la ADH. La reposición de este catión no es necesaria hasta el 3 er
día, sin embargo en los casos con oclusión intestinal, debemos administrar sodio para
evitar la hiponatremia debida a pérdidas anteriores, cuya cantidad podemos calcular de
varias formas: un método bueno sería calcular las pérdidas conociendo la volemia del
paciente, el grado de deshidratación y la concentración en el ionograma patológico, se
multiplica la cantidad de Líquido extracelular por el déficit de este catión dado por el
ionograma. A su vez a este último dato hay que agregarle el resultado de multiplicar los
litros de agua perdidos por el ionograma normal. Esta valoración puede hacerse de esta
manera con todos los electrolitos.
El cloro es otro electrolito importante en los trastornos del agua y sus sales. Su pérdida
provoca un aumento del bicarbonato como mecanismo de defensa, siendo su pérdida más
frecuente en casos de oclusión alta, lleva en ocasiones a la alcalisis hipoclorémica. Su
disminución aparece primero en la orina que en la sangre. El último punto en la
administración de calorías. Con las soluciones usadas se ha administrado una cantidad
que, aunque pequeña, sirve para compensar parte de las necesidades. Otras soluciones
tienen 50g de dextrosa en cada 1000ml, lo que suministra 200cal/L de solución.
Antibióticos.
Cuando utilicemos grandes dosis de antibióticos, debido a la extrema gravedad del caso,
debemos administrar los mismos junto con la hidratación a través de un catéter colocado
en una vena de grueso calibre, como la vena cava inferior o superior, para evitar las flebitis
que producen en venas pequeñas y medianas.
La utilización de antibióticos por vía intraperitoneal debe realizarse con cuidado, pues hay
antibióticos que potencializan la acción de la succinilcolina y por lo tanto, no deben ser
usados cuando se utilicen estos agentes relajantes. Entre estos antibióticos encontramos la
neomicina, estreptomicina, eritromicina y polimicín B. Por lo general preferimos el
cloranfenicol ya sea en polvo estéril o en solución y la penicilina, limitando su uso en los
casos donde exista contaminación de la cavidad, ya sea iatrogénica o por perforación del
intestino afectado y en los casos que encontremos abundante cantidad de líquido
peritoneal.
Oxigenoterapia.
Sabemos que en la oclusión simple se acumulan gases por encima del sitio ocluido y en el
asa comprometida y que la mayor cantidad de estos gases está constituida por nitrógeno
que es un gas de difícil absorción. El oxígeno, sobre todo, usado a presión positiva,
desplaza al nitrógeno y como es un gas que se absorbe rápidamente en el intestino, la
distensión disminuye.
Tratamiento de shock: El shock en la oclusión intestinal puede ser ocasionado por graves
trastornos del equilibrio hidromineral, grandes pérdidas de sangre o plasma o por
absorción de sustancias tóxicas. Se presenta raramente en la oclusión simple pero cuando
esto sucede, se debe a las pérdidas de agua, electrolitos y plasma.
En los casos donde exista compromiso vascular, debemos tener en cuenta que no
podemos demorar mucho el tratamiento preoperatorio, ya que la resección del segmento
gangrenoso es la parte más importante en el tratamiento del shock.
Lo primero que debemos hacer el procurar una vía de administración por donde podamos
pasar rápidamente los medicamentos requeridos, preferimos catetizar una vena de grueso
calibre, si es posible la vena cava superior ya que la cara inferior estará comprimida por las
asas intestinales distendidas y modificará los resultados de la PVC. Cuando se cateterice
la vena cava inferior, debemos hacer progresar el catéter hasta que pase por encima del
diafragma. La canalización de la vena cava superior podemos realizarla de dos formas: a
través de la vena encefálica, siendo más fácil en el lado izquierdo o de la vena humeral a
2cm de las incisiones del pectoral mayor que es la mejor vía.
Colocaremos una sonda vesical para medir diuresis horaria, que nos informará del daño
renal que sobre todo en los casos de shock prolongado puede verse. Cuando hay oliguria
o anuria, debemos tener sumo cuidado con la administración de líquidos y especialmente
de potasio, valorando en ocasiones la realización de diálisis peritoneal o hemodiálisis. En
los casos de oliguria, recomendamos la prueba de manitol (12.5 g eV).
Si es de 60-120ml repetir.
Administraremos oxígeno a todos los pacientes para mejorar la hipoxia y en algunos casos,
apicaremos oxígeno a presión positiva.
Está indicado el uso de esteroides, más usados cuando el shock se prolonga. Se usará
hidrocortisona 50-100mg de entrada, dosis que puede repetirse a las 8-12h. Es posible
prescribir la prednisona o prednisolona en dosis de 12 a 25 mg. Estas sustancias pueden
ser mezcladas con otras en la veniclisis y así mantener un nivel constante en sangre.
La antibioticoterapia a dosis suficientes debe indicarse en estos casos con preferencia de
las combinaciones de bactericidas (penicilinas) y bacteriostáticos de amplio espectro
(cloranfenicol o tetraciclina). Estos pueden ser administrados por vía endovenosa.
En el shock, debido al déficit en la prefusión hística y la anaxia que conlleva, hay aumento
de los ácidos orgánicos. Esta acidosis metabólica se hace más notable cuando los
productos de ese dismetabolismo pasan a la sangre al mejorar la circulación y prefusión
hística. Debemos tratarla mediante la administración de Bicarbonato de sodio, disolviendo
ámpulas de 20ml en 500 ml de Dextrosa 5%.
La dosis será similar a la que se indica en los casos de desequilibrio ácido base.
Si la tensión arterial es baja y la PVC está por debajo de 8cm de H 2O debemos administrar
líquidos. Es preferible transfundir sangre o plasma, utilizando aquella en los casos donde
halla palidez cutaneomucosa intensa y el hematocrito esté bajo. Debemos tratar de llevar
la PVC hasta 15 o 16 de agua, con cuidado que no sobrepase estas cifras pues esto se
debe a claudicación del ventrículo izquierdo que puede llevar a edema agudo del pulmón.
Cuando la PVC está alta, se encuentra dificultad en la prefusión hística que a veces hay
microcoagulación intravascular diseminada. En estos casos hay cianosis y oliguria, así
como hematuria en los casos ****. Debemos realizar un estudio mínimo de la coagulación
que incluye: tiempo de coagulación, lisis o coágulo, fibrinógeno, tiempo de protrombina,
conteo de plaquetas y prueba cruzada.
También se pude utilizar isuprel 1mg disueltos en 500ml D5%. Comenzamos con un goteo
de 50 a 60 gotas por minuto. El isuprel es un cardiotónico y mejora la función cardiaca que
a veces está debilitada. Cuando en el curso del tratamiento de un paciente que
originalmente tenía PVC baja se presenta un ascenso importante en la PVC, debemos
utilizar digitólicos. Preferimos el deslanósido a dosis de 0.8mg de entrada y después 0.4mg
c/4-6h hasta llegar a la dosis total, continuando después c/6 u 8h como dosis de
mantenimiento.
Tratamiento quirúrgico.
Ningún tipo de terapéutica puede desplazar el tratamiento quirúrgico. La descomposición
por sondas, la administración de sangre, plasma, agua y electina, antibióticos y
oxigenoterapia son medidas coadyuvantes que sirven para llevar a los pacientes en las
mejores condiciones posibles al salón de operaciones para que tengan un postoperatorio
sin complicaciones. La intervención que es la parte más importante del tratamiento del íleo
mecánico.
La supresión del obstáculo varía de acuerdo con la itiología del proceso. En las hernias
externas la quilotomía elimina el anillo constrictor que impedía el tránsito intestinal. En la
oclusión por bridas o adherencias, la supresión de las mismas es el fin perseguido. Cuando
la oclusión es debida a cuerpo extraño se necesitará realizar una enterotomía para
extraerlo y si está muy adherido a la pared, debería ser resecado.
En las oclusiones por vólvulo de colon, sin compromiso vascular, hay varios
procedimientos que la simple distorsión del intestino volvulado resolverá el problema para
la que debemos hacer un acortamiento del mesocolon. Otro método utilizado consiste en
resecar el asa volvulada, por la técnica de Raukin-Mikuliez o cuando de no ser posible,
suturar el intestino distal y abocar el colon proximal. También es factible hacer la resección
y sutura primaria del colon, pero es el procedimiento que menos nos agrada.
En las oclusiones por invaginación intestinal se reduciría normalmente las mismas en los
casos donde no haya compromiso vascular y en el adulto se debe descartar la posibilidad
de una neoplasia benigna o maligna como causa de la misma.
2.- Resección del segmento no viable: Una vez suprimido el obstáculo debemos fijar
nuestra atención sobre el asa liberada. Trataremos de reanimar el área con la aplicación
de compresas tibias húmedas, y si después de cierto tiempo no vemos que el asa recupera
el color normal y la puistalsis, debemos resecar el segmento intestinal comprometido. Otro
método de reanimación del asa consiste en la infiltración del meso con soluciones de
procaina al 1% y dos neostigmina al 1 x 2000. Otros procedimientos para valorar la
viabilidad del asa afectada son: el uso de drogas fluorescentes, el aumento de la
temperatura del intestino comprometido y la pulsación de las asas mesentéricas. También
se puede seccionar un vaso próximo al asa para ver si sangra (Mc Kenzie).
La resección del asa no viable se puede realizar ante la menor sospecha de compromiso
vascular del asa estrangulada, se efectuaría en zonas bien irrigadas para evitar
dehiscencia de las suturas. En el intestino delgado se restablecerá la continuidad por
suturación término – terminal en dos planos y a puntos sueltos, aunque a veces cuando la
diferencia de diámetro de las asas es muy grande, se puede hacer una anastomosis
tuminolatual o laterolateral. Cuando la oclusión es de grueso debemos realizar además
dela resección, una colostomía y después en un segundo tiempo, se restablecerá el
tránsito intestinal. Algunos autores recomiendan anastomosis primaria conresultados
variables. En los casos de oclusión por vólvulo del ciego, es posible realizar una
hemicolectomía derecha con ileotransciotomía, preferiblemente terminoterminal, aunque se
puede hacer terminolateral o laterolateral. Esta técnica la podemos aplicar también en la
oclusión por neoplasias del colon derecho.
En los casos donde sea evidente el compromiso vascular del segmento afectado,
recomendamos realizar la resección sin liberar del asa del mecanismo que la obstruye para
evitar la irrupción brusca en el torrente circulatorio de la sangre acumulada en las asas que
contienen sustancias tóxicas o bacterias que son causa del shock y muerte. El lavado de la
cavidad peritoneal con suero es un buen método para eliminar el líquido peritoneal
acumulado o drenado por perforación de intestino, siendo tan efectivo como la
administración de antibióticos por vía peritoneal.
Descompresión intestinal.
2- Alivia la distensión, mejora la circulación del intestino, que pasa de un color rojo
oscuro a un color rosado normal y reaparece la peristalsis más temprana.
3- Además, al reintegrar las asas colapsadas a la cavidad abdominal, evita las
angulaciones que pueden sufrir si se reintroducen distendidas.
Tratamiento postoperatorio: