0% encontró este documento útil (0 votos)
141 vistas122 páginas

Est 4

gj

Cargado por

FolKalF
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
141 vistas122 páginas

Est 4

gj

Cargado por

FolKalF
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

PABLO BLANCO

LillGIPAREYSON:
VIDA, ESTÉTICA,
FILOSOFÍA.

Serie Estética y Teoría de las Artes


Cuadernos de Anuario Filosófico
CUADERNOS DE ANUARIO FILOSÓFICO
SERIE ESTÉTICA Y TEORÍA DE LAS ARTES

María Antonia Labrada


DIRECTORA

Paula Lizarraga
SECRETARIA

ISSN 1577-9270
Depósito Legal: NA 2374 - 2002
Pamplona

Nº 4: Pablo Blanco, Luigi Pareyson: vida, estética, filosofía.

© 2002 Pablo Blanco

In1agen de portada: Biblioteca Universidad de Navarra. E. Zúfiiga

Redacción, administración y petición de ejemplares


CUADERNOS DE ANUARIO FILOSÓFICO
Departamento de Filosofla
Cátedra Félix Huarte
Universidad de Navarra
31080 Pamplona (Espafía)

E-mail: [email protected]
Teléfono: 948 42 56 00 (ext. 2492)

SERVICIO DE PUBLICACIONES DE LA UNIVERSIDAD DE NAVARRA, S.A.


EUROGRAF NAVARRA, S.L. Polígono Industrial, calle O, nº 31. Mutilvo Baja. Navarra
,
INDICE

I. Presentación ..... .. ... .. ... ....... ... .. .. ..... .. .. .... ... .. .. .. .. .... . 5
II. Una vida............................................................... 9
l. El neoidealismo italiano
2. Idealismo, romanticismo, existencialismo
3. Profesor en Turín (1943-1984)
4. Últimos años (1984-1991)
III. Una estética......................................................... 29
l. Profesor de estética (1945-1964)
2. Algunas fuentes
3. ¿Qué es la estética?
IV. Una filosofía ............ .............. ............. ............ .... 47
l. ¿Qué es la filosofía?
2. La "filosofía de la persona"
3. La "filosofía de la forma"
4. La "filosofía de la interpretación"
5. La "filosofía de la libertad"
V. Cronología........................................................... 67
VI. Bibliografía......................................................... 83
l. Obras de Luigi Pareyson
A. Obras publicadas
B. Obras inéditas
2. Obras sobre Luigi Pareyson
l. PRESENTACIÓN

Hay una foto inolvidable. Fue tomada -creo- en la Academia


española de Bellas Artes y Arqueología, en San Pietro in
Montorio, en Roma. En ella aparecen Umberto Eco, Hans
Georg Gadamer, Luigi Pareyson y Gianni Vattimo. Dos ami-
gos y dos antiguos discípulos sonríen a la cámara, y mantie-
nen fijas y perdidas sus miradas de intelectuales. Gadamer y
Pareyson fueron dos viejos pioneros de la hermenéutica en
Europa; Eco y Vattimo hicieron sus respectivas tesis en esté-
tica con el profesor Pareyson, en aquellos ya lejanos años de
Turín. Por distintos avatares de la vida, de todos ellos el me-
nos conocido es -sin duda alguna- Luigi Pareyson.
A pesar de todo, Pareyson (1918-1991) es bien conocido
en Italia por haber sido -junto con Fabro, Bobbio o Abbag-
nano- uno de los que introdujeron el existencialismo en ese
país; por ser -como hemos dicho ya- el maestro en estética
de tantos profesores italianos, o por convertirse en uno de los
precursores de la hermenéutica del arte, dando sus primeros
pasos en esta disciplina antes incluso de que los dieran H. G.
Gadamer y Paul Ricoeur'.
Estudiar a un autor italiano de estética -de Italia decía
Goethe que era el "reino de la forma"- nos parece también un
buen modo de entrar en el mundo del arte y de la belleza.
Basta con viajar, aunque sea imaginariamente, por esta tierra
y por sus pueblos y ciudades ... Este país tiene una larga tradi-
ción no sólo artística sino también estética, que en el siglo
XX estaría internacionalmente representada por Benedetto
Croce.
Sin embargo, nuestro autor constituye -como es fácil ima-
ginarse- una alternativa al idealismo de Croce. Será ésta una
estética fenomenológica y existencialista: no abstracta ni

1
Cfr. M. RAVERA, Prefazione a 11 pensiero er111eneutico, Marietti, Turín
1986, p. 16.
6 Pablo Blanco

alejada de la experiencia artística, sino que -por el contrario-


intenta acercarse y penetrar en el fenómeno del arte. La "teo-
ría de la formatividad" de Luigi Pareyson intenta remontarse
por encima de los datos de la experiencia: la estética aquí
expuesta es siempre una filosofía que nace de la realidad
concreta del arte y que, por tanto, alcanza igualmente la uni-
versalidad que requiere todo conocimiento filosófico.
Por su doble condición de ser a la vez concreta y abstracta
-descriptiva y filosófica-, la presente estética puede ser útil
no sólo a los filósofos y profesores interesados en esta disci-
plina, sino también a los mismos artistas, críticos, filólogos e
historiadores del arte; o a cualquiera que se acerque al arte
con sincero interés.
Además, veremos que Pareyson recoge lo mejor de las
estéticas y poéticas clásicas, románticas y contemporáneas, lo
cual dará a su filosofía del arte una solidez y universalidad
notables. Si bien Pareyson es predominantemente moderno
en sus fuentes, acabará siendo clásico en muchas de sus con-
clusiones. Así, puede ser interesante acercarnos a la presente
estética ya que constituye una buena síntesis de las estéticas
moderna y contemporánea, a la vez que aporta soluciones
originales a los debatidos problemas del arte, en los que se
adentra sin reparos 2 .

2
Cfr. G. MORPURGO-TAGLIABUE, Problemi attuali dell'estetica, "ll
Pensiero", 3 (1961), p. 326; A. PLEBE, L'estetica italiana dopo Croce,
Radar, Padua 1968, p. 32; R. BARILLI, Per un' estetica mondana, I1 Mu-
lino, Bologna 1964, p. 351; S. COPPOLINO, Estetica ed ermeneutica di
Luigi Pareyson, Cadmo, Roma 1976, pp. 48-49; L. BAGETTO, Luigi
Pareyson: la realizzazione della liberta," Rivista di estetica", 1993/2, p.
137; D. PESCE, L'estetica dopo Croce, Ed. Philosophia, Florencia 1962,
p. 121; V. SAINATI, Discorso critico sulla teoría della formativi-
ta,"Giornale critico della filosofía italiana'', 3 (1961), pp. 341 y 375; H.
ZANDER, Aesthetische Universalitat und ktinstlerische Autonomie. Eine
Untersuchung der aesthetischen Grundbegriffe Luigi Pareysons,
"Zeitschrift für Aesthetik und allgemeine Kunstwissenschaft", 2 (1972),
p. 233; U. ECO, L'estetica del/aformativitil e il concetto di inte1pretazio-
ne (1955-1958) en La definizione dell'arte (1968), tercera edición, Gar-
zanti, Milán 1984, pp. 9-10.
Luigi Pareyson: vida, estética,filosofta 7

A esto se podría objetar que la estética de Pareyson ya no


es actual, y que tan sólo se trata de una teoría más que se de-
sarrolló a mitad del siglo XX. Por el contrario, nos parece que
estas ideas podrían seguir siendo válidas en la actualidad: si
bien es cierto que se trata tan sólo de una estética, pensamos
que ésta puede dar más de una luz sobre lo que son el arte y
la belleza. Por esto nos hemos animado a emprender este tra-
bajo.
A ello se une el hecho de que no existe todavía un reciente
estudio de conjunto en castellano sobre la filosofía del arte
del fundador del Instituto de estética de Turín. En efecto,
hemos encontrado innumerables libros o artículos sobre su
filosofía en general o sobre alguna otra etapa de su pensa-
miento. Sin embargo, la estética ha sido apenas estudiada
desde los años en que fue escrita. Así, nuestro autor es casi
desconocido en los países de habla hispana: mientras hemos
encontrado bibliografía en inglés, francés, italiano, alemán y
portugués, no hemos podido hallar casi nada en nuestra len-
gua. Tan sólo se ha hecho una traducción de las Conversa-
ciones de estética (Visor, Madrid 1985 y 1988), que -por otro
lado- es su libro de estética menos importante. Esperamos
que estas páginas contribuyan a hacerlo más conocido entre
los lectores de nuestra lengua.
Por otra parte, si tuviéramos que caracterizar con una sola
palabra la estética de Pareyson, escogeríamos el término uni-
dad. En ella unos conceptos llevan necesariamente a otros,
pues las distintas vertientes de la mencionada estética fo1man
un todo orgánico. A esto se une que la estética de nuestro
autor está sostenida por toda una filosofía que aborda los más
interesantes temas del pensamiento actual: la persona y su
existencia, el ser y la libertad, la verdad y su interpretación, y
que intentaremos abordar en el tercer apartado del presente
estudio. No olvidemos, sin embargo, que ésta es tan sólo una
introducción, una invitación a la lectura de Pareyson'.

3
Para ampliar esta información puede acudirse a mi estudio Hacer arte,
inte1pretar el arte. Estética y hernienéutica en Luigi Pareyson, Eunsa,
Pamplona 1998, pp. 7-54.
8 Pablo Blanco

Por último, quisiera agradecer su colaboración a las perso-


nas así como a las instituciones que me han ayudado tanto en
este trabajo. En primer lugar, a los profesores Francesco
Russo, Valerio Ven-a (t), Xavier Tilliette, Francesco Toma-
tis, Jorge Lozano, Mario Perniola, Gianni Carchia (t), Sandra
Neves, Paolo d'Angelo, Piero Coda, María Antonia Labrada y
Jaime Nubiola. Entre las instituciones, cabe destacar la cola-
boración del Centro de Estudios filosófico-religiosos "Luigi
Pareyson" de Turín, de la Cátedra Félix Huarte de la Univer-
sidad de Navan-a, del Colegio Mayor Ton-e I y -en Roma- de
la Pontificia Universidad de la Santa Cruz, del Goethe-
Institut, de la Biblioteca Baldini y de la Academia española
de Bellas Artes y Arqueología de San Pietro in Montorio.

Pamplona, p1imavera de 2002


II. UNA VIDA

Antes de estudiar la estética de Pareyson, intentaremos decir


algo sobre su persona y el ambiente en que vivió. En primer
lugar, haremos una breve introducción histórica y cultural,
que nos permitirá meternos en el contexto en que hay que
situar la obra de Pareyson. Después, describiremos de un mo-
do conciso su biografía intelectual, centrándonos de forma
esquemática en su pensamiento estético en particular y filosó-
fico en general. Empecemos pues por la vida de Pareyson
que, lógicamente, estará íntimamente unida al ambiente cul-
tural y filosófico de la Italia de principios del siglo XX. En
efecto, como se verá, el idealismo de Croce y Gentile será el
pensamiento dominante en la filosofía italiana de los prime-
ros treinta años del siglo. En este ambiente creció y estudió el
joven Luigi Pareyson.

l. El neoidealismo italiano

Ya a principios de siglo había en Nápoles una gran actividad


cultural, promovida sobre todo por un intelectual que alcanzó
gna gran fama internacional: Benedetto Croce (1866-1952).
Este empezó sus investigaciones en el campo de la historia y
de la crítica literaria, para después pasar a la filosofía, produ-
ciendo una obra inmensa en todas estas disciplinas. Según
Pareyson, este "contacto con la experiencia" será la clave de
la gran aceptación que tuvieron sus obras; así, el gran mélito
de Croce -sigue diciendo nuestro autor- será combatir tanto
una "filosofía abstracta y vacía" como "el pragmatismo y la
filosofía empirista", que dominaban el panorama filosófico
de finales del siglo XIX'.

4
Cfr. Prospettive di filosofia contemporanea, Mursia, Milán 1993,
p. 74.
10 Pablo Blanco

A esto se unía su prosa clara y elegante, que también le


ayudó a ganar el favor del público culto de aquel entonces.
"Durante cincuenta años -desde la publicación de la Estética
en 1902, hasta su muerte el 20 de noviembre de 1952-, Croce
ha dominado literalmente la cultura italiana, ejercitando un
verdadero magisterio dirigido no sólo a especialistas, sino a
todo hombre de cultura". De hecho, Restaino afitma que el
escritor napolitano es "el filósofo italiano más influyente de
este siglo" pasado, sobre todo en estética; prueba de ello son
las abundantes traducciones de sus obras a casi todas las len-
guas cultas'.
Después de la Estética, Croce elaboró todo un sistema fi-
losófico en el sentido hegeliano del término; éste se titulará
significativamente Filosofía del espíritu (1902-1917) y pre-
tenderá abarcar todos los ámbitos de la filosofía. Posterior-
mente, el filósofo de Nápoles sigue matizando y c01rigiendo
sus propias afirmaciones hasta el mismo momento de su
muerte, lo que hace difícil comprender a fondo cuáles son
realmente sus ideas. A pesar de todo, se podría afirmar que la
idea central de su sistema filosófico es la "circularidad de la
vida del espíritu", que se manifiesta en sus cuatro momentos
(lógico, ético, estético y económico o utilitario) que, a su vez,
superarán sus evidentes oposiciones en la misma unidad del
Espíritu Absoluto. Sería ésta de Croce una concreción de la
filosofía de Hegel'.
Otro idealista, amigo de Croce durante un tiempo, es Gio-
vanni Gentile (1875-1944). Durante la primera década del
siglo XX, tendrá lugar entre los dos filósofos una intensa co-
laboración y un frecuente intercambio epistolar. Sin embargo,
a partir de 1913, se hicieron notar las diferencias entre am-
bos, primero filosóficas y después políticas. Así, frente a
"Critica", la revista de Croce, Gentile funda el "Giornale cri-
tico di filosofia italiana"; y mientras éste último escribía el
"Manifiesto de los intelectuales fascistas" y llegaba a ser Mi-

5
Prospettive di filosofia contetnporanea, p. 74; cfr. VeritG e interpreta-
zione (1971), tercera edición, Mursia, Milán 1982, p. 136; F. RESTAINO,
Storia dell' estetica moderna, UTET, Turín 1991, pp. 201-204.
6
Cfr. Prospettive di filosofía contemporanea, pp. 74-75.
Luigi Pareyson: vida, estética,ftlosofla 11

nistro de Educación con Mussolini, Croce mantenía una


abierta oposición al régimen fascista.
Al igual que Croce, Gentile se interesó por todos los ám-
bitos de la filosofía, incluida la estética, manteniéndose siem-
pre dentro del ámbito de la filosofía de Hegel. Sin embargo,
su filosofía adquirirá matices distintos, dando lugar al llama-
do actualismo. El pensamiento, según esta teoría, es un "acto
en acto", inobjetivable e imposible de trascender, "un acto
que no se hace jamás" y que lo vivifica todo. Por eso, el pen-
samiento debe mantenerse continuamente activo: conciencia
y autoconciencia se identifican y, a su vez, se despliegan en
la naturaleza y en la historia. El pensamiento es el principio y
el origen de todo, y éste se mantiene en una continua ebulli-
ción creadora'.
Pero además de los idealismos de Croce y Gentile, surgió
otra coniente a partir del mismo neohegelianismo napolitano:
el idealismo de Augusto Guzzo (1894-1986). Aunque poste-
rior en el tiempo, Guzzo bebe en las mismas fuentes que los
otros dos filósofos idealistas, sin necesidad de inspirarse en
éstos 8 • Guzzo había estudiado también en N ápoles, pero
en 1924 había empezado a enseñar en Turín. Allí intentaba
desarrollar una filosofía que abarcara todos los ámbitos: lo
antiguo y lo moderno, la vida y el pensamiento, el arte y la
ciencia, la historia, la ética y la religión. Así, este filósofo
intentaba también establecer un equilibrio entre su formación
filosófica en el idealismo y su posterior conversión al cristia-
nismo. En este sentido, Guzzo era un idealista converso, un
"Croce cristiano"9 • Pareyson señala que el de Guzzo será un
idealismo algo distinto al de Croce y Gentile: "desde el prin-
cipio, la perspectiva es distinta, y su idealismo tendrá un ca-
rácter no gnoseológico, sino cósmico, :r, una orientación reli-
giosa, no antropocéntrica [umanistica]" 0•

7
Cfr. G. GENTILE, Teoría genera/e dello spirito como atto puro (1916),
sexta edición revisada, Sansoni, Florencia 1938, pp. 242-253.
8
Cfr. Prospettive di filosofía contemporanea, pp. 141-142.
9
Cfr. Prospettive di filosofía contemporanea, p. 186; A. GUZZO, L' arte,
I, Edizioni di "Filosofia", Cúneo 1962, p. VI.
10
Prospettive di filosofía contemporanea, p. 142; cfr. también p. 186.
12 Pablo Blanco

En efecto, al igual que Croce, Guzzo desan-olló una intere-


sante labor cultural, tanto en sus clases y conferencias como
en sus "setenta y tres años de verdadera y constante labor de
escritor". "Su actividad fue muy intensa: fue no sólo filósofo,
sino también escritor, periodista, ensayista de temas de arte, y
un minucioso conferenciante y promotor de iniciativas cultu-
rales por medio de asociaciones, editoriales y revistas, tanto
en Italia como en el extranjero" 11 •
Además, Guzzo realizó una intensa labor educativa a tra-
vés de su escuela, en la que se formó -entre otros muchos- el
mismo Pareyson: "la escuela fue para él su vida", afirma
nuestro autor, y recuerda cómo le gustaba promover el diálo-
go entre sus alumnos: "En una ciudad tan reservada y esquiva
como Turín, este modo de dar clase trajo consigo un espíritu
de renovación, tanto más eficaz en cuanto que Guzzo supo
introducirlo con discreción y flexibilidad. En esto adoptó el
estilo de la ciudad, sin renunciar para nada a su personalidad.
Guzzo se volcaba en sus clases, presentándose a la vez como
un Sócrates que suscita problemas y hace nacer (las solucio-
nes), y como un director de orquesta que es a la vez intérprete
y guía capaz de hacer hablar a cada uno con su propia voz, a
la vez que aúna todas estas voces en una sinfonía. Cada clase
era un éxito, y este confilosofar se prolongaba en lentos e
inolvidables paseos bajo los pórticos, cuando sus alumnos
más cercanos le acompañaban desde via Po a su casa en
Piazza Statuto" 12 •
Así, la de Guzzo era una escuela peripatética y del "diálo-
go denso y comprometido hasta el final". Esta "confilosofía"
-filosofar dialogando con un autor y con otros filósofos- fue
un rasgo que marcó el pensamiento turinés en los años suce-
sivos, también cuando Pareyson estudiaba y enseñaba. Nues-
tro autor aprenderá igualmente de su maestro esta útil
lección. Recuerda a Guzzo como un profesor amable y res-
petuoso, elocuente y seguro de sí mismo, a la vez que humil-
de y dialogante. Cuando tuvo que definir a su maestro con

11
Prospettive di filosofia contemporanea, p. 183; cfr. también pp. 180
y 184.
12
Prospettive difilosofia conte111poranea, p. 183.
Luigi Pareyson: vida, estética,filosofta 13

una palabra, Pareyson lo definió como "un profesor", en el


sentido más noble que puede tener esta expresión 13 •
"Por otro lado, Guzzo fue cristiano, pero no a la manera
ecléctica del llamado espiritualismo cristiano [... ]. Su adhe-
sión al cristianismo no fue jamás un añadido a una filosofía
profesada previamente, sino inspiración originaria a la vez
que una exigencia última de su pensamiento". Sin embargo, y
a pesar de todo lo dicho, Pareyson reprochará respetuosa-
mente a su maestro su excesivo optimismo, su ser totalmente
ajeno a la filosofía negativa: "para él no existía el nihilismo
como postura filosófica". Por el contrario, Pareyson veía en
el nihilismo una amenaza continua de la que había que tomar
conciencia para alcanzar un cristianismo actual y maduro. El
cristianismo debe descender a los infiernos del nihilismo,
para vol ver después a tomar conciencia de sí mismo 1'.

2. Idealismo, romanticismo, existencialismo

El nombre de Luigi Pareyson -nombre italiano, apellido fran-


cés- es un fiel reflejo de la situación del Piamonte: una re-
gión al norte de Italia que limita con Francia por medio de los
Alpes Marítimos y, por tanto, no muy lejana a Suiza. Aunque
él nació en Piasco (Cúneo), su familia era originaria del Valle
de Aosta. Este origen 'fronterizo' explica en parte su cosmo-
politismo cultural: lo italiano, lo francés y lo germánico le
resultaban próximos casi por nacimiento; a esto se añadiría
después su interés por la cultura rusa, anglosajona, hebrea y
española. Pareyson fue siempre un incansable lector, un buen
conocedor de distintas lenguas y, por tanto, su cultura, su

13
Cfr. Prospettive di fi!osofia contemporanea, pp. 82, 190 y 184; y E.
ARLANDO, La scuola di Augusto Guzzo (1954), en AA.VV, Augusto
Guzzo, Edizioni di "Filosofia", Cúneo 1964, pp. 288-289.
14
Prospettive di filosofía contemporanea, pp. 89 y 184. Como se ve, para
evitar al lector el trabajo de tener que remitirse continuamente a ]as notas,
a veces agruparemos las citas, dejando claro que la primera cita corres-
ponde a la primera referencia, y así sucesivamente.
14 Pablo Blanco

erudición e incluso su precisión filológica eran inmensas, tal


como se desprende de la lectura de sus escritos.
Por aquellos años se estaba desarrollando en la capital
piamontesa un importante núcleo industrial, con toda la emi-
gración y los cambios sociales y políticos que esto trae consi-
go. Turín era entonces un hervidero social y político, además
de cultural e intelectual. No en vano alguien dijo que Turín se
encuentra entre los Alpes, el río Po y la industria automovi-
lística de la Fiat.
La única alusión a la adolescencia de Pareyson que hemos
encontrado es el recuerdo de la impresión que le produjo el
comentario de Guzzo a las Confesiones de San Agustín,
cuando todavía era estudiante en el Liceo de Cúneo. Fruto de
este temprano interés por la filosofía fue que, en 1935, el jo-
ven Luigi Pareyson decidiera ingresar en la facultad de Letras
de la vecina universidad de Turín. Es éste el Turín de la Sá-
bana Santa y del revolucionario Garibaldi; el del salesiano
Don Bosco, pero también el del comunista Gramsci, y donde
Nietzsche enloqueció y murió. El cura don Camilo y Peppo-
ne, el alcalde comunista, también eran piamonteses.
En la universidad de Turín, Pareyson se acerca a lafiloso-
fía clásica alemana que va desde Kant (1724-1804) a Scho-
penhauer (1788-1860), y que Pareyson considerará como "la
cumbre de toda la filosofía modema" 1'. Así, "el interés por el
idealismo alemán -declara Pareyson- lo debo a dos expeiien-
cias fundamentales de mis años universitarios: la lectura de la
Introducción a la metafísica [1924] de Piero Martinetti y las
clases de Gioele Solari" (1872-1952), que seguían incluso
después de pasada la hora. De Piero Martinetti (1872-1943)
aprendió "un método 1iguroso y seguro de origen claramente
alemán", que no abandonará hasta el final de sus días. Ade-
más, entendió entonces que el idealismo alemán no puede ser
reducido a Hegel o a Marx, sino que, por el contrario, le lle-
vará a apreciar "los aspectos positivos del romanticismo"
-contrario al hegelianismo, pero purificado de su irraciona-

15
Filosofía e veritii (entrevista con M. Serra), "Studi cattolici", 173
(1977), p. 172.
Luigi Pareyson: vida, estética,filosofía 15

lismo-, que más tarde profundizará en sus estudios sobre


Fichte y Schelling".
"Es pues natural que surgiese de un modo espontáneo la
idea del 'viaje de estudios a Alemania'. Lo hice precisamente
en el verano de 1936, una vez acabados los exámenes finales.
Fue en las aulas y en las bibliotecas de los Institutos de filo-
sofía de las universidades alemanas donde encontré el am-
biente de estudio que más tarde yo intentaría reproducir en el
Instituto de filosofía de la Facultad turinesa"". A su vuelta de
Alemania, y a pesar de las preferencias manifestadas hacia
otros profesores, el joven Pareyson decide seguir el magiste-
rio de Guzzo.
"Me encontraba en la escuela de Guzzo [... ]. Durante el
primer año de universidad, él mismo puso un libro de Jaspers
en mis manos"". Fue así como comenzó la relación de nues-
tro autor con el existencialismo, "la con'iente más importante
del pensamiento contemporáneo" a la que seguirá toda su
vida. En efecto, al verano siguiente Pareyson vuelve a Ale-
mania y tiene allí numerosos encuentros con Karl Jaspers
(1883-1969), "la figura que marcó mi laboriosa estancia en
Heidelberg en aquel lejano 1937". De él recuerda su altura
intelectual y su disponibilidad para hablar con el joven estu-
diante turinés".
Pareyson sigue profundizando en el conocimiento del
existencialismo. "Fue la lectura de Jaspers la que me llevó a
Kierkegaard"; fue ésta una "lectura de choque", pues "como
escritor exclusivamente religioso, presentaba una forma muy

16
Prospettive di filosofia co11te111poranea, p. 125; cfr Fi/osofia e veritll, p.
172; y Prospettive difi/osofia co11te111pora11ea, pp. 118-119 y 123.
17
Prospettive di fi/osofia co11te111pora11ea, p. 118.
18
Filosofia e verita, p. 171.
19
Cfr. respuesta a Par/ano ifi/osofi italiani (1972), ahora en V. VERRA,
Lafilosofia da/ '45 ad oggi, segunda edición, Nueva ERI, Turín 1976, p.
496; y Karl Jaspers, segunda edición, Marietti, Casale Monferrato 1983,
p. XII.
16 Pablo Blanco

actual de cristianismo"'º· El cristianismo de Si:iren Kierke-


gaard (1813-1855) suponía una clara oposición al hegelia-
nismo y al racionalismo dominantes en el Berlín de principios
del siglo XIX. Kierkegaard, en su decidido antihegelianismo,
se enfrentó al "profesor abstracto y conciliante" de Berlín,
proponiendo entonces la figura del "pensador concreto y no
oficial". De este modo, el escritor danés se convirtió en el
"padre del existencialismo alemán", dando lugar a la Kierke-
gaard-Renaissance del periodo de entreguerras de los años
20 y 30 del siglo XX. Así, algunos filósofos de la existencia
en Alemania retomaron los motivos ya enunciados el siglo
ante1ior por el filósofo danés".
"No podía quedarme en Jaspers, sino que -para entenderlo
mejor- tuve que leer a Heidegger y la teología dialéctica o
negativa de Karl Barth"22 • En efecto, durante ese segundo
verano.que Pareyson pasó en Alemania, mantuvo una entre-
vista con Martin Heidegger (1899-1976), por quien confiesa
tener un "entusiasmo inextinguible" desde 1936. Del filósofo
alemán le fascinan el rigor, la precisión y la profundidad de
su pensamiento, expresado en un "estilo bronco, esencial,
esquivo"". Así, nuestro autor irá alejándose de Jaspers y
acercándose cada vez más a Heidegger, hasta el punto de
considerar "haber hablado toda su vida con Heidegger". Sin
embargo, Pareyson es perfectamente consciente al mismo

20
Esistenza e persona (1950), cuarta edición, Il Melangolo, Génova
1985, p. 248; cfr. también P.P. CIGLIA, La divina tragedia della liberta.
Su/la rijlessione filosofico-religiosa di Luigi Pareyson, "Archivio di Filo-
sofia", año LVI, nn. 1-3 (1988), p. 167.
21
Cfr. Esistenza e persona, pp. 41-53; F. TOMATIS, Ontología del male.
L'ermeneutica di Pareyson, Citta Nuova, Roma 1995, pp. 20-25; L.
BAGETTO, Il pensiero della possibilita, o.e., p. 131; R. LONGO, Esiste-
re e interpretare. ltinerari speculativi di L11igi Pareyson, CUECM, Cata-
nia 1993, pp. 76-77; M. GENSABELLA FURNARI, I sentieri della li-
berta. Saggio su Luigi Pareyson, Guerini, Milán 1994, p. 64.
22
Karl Jaspers, p. XVI.
23
Cfr. Ontologia della liberta. ll male e la sofferenza, Einaudi, Turín
1995, p. 362, y Prospettive di filosofía contemporanea, pp. 13-14.
Luigi Pareyson: vida, estética,filosofta 17

tiempo de la "inspiración no cristiana o anticristiana" del filó-


sofo alemán".
Pero además de la corriente alemana del existencialismo,
el joven Pareyson estudia la francesa: si el existencialismo
alemán derivaba de Kierkegaard, el francés vendrá de Blaise
Pascal (1623-1881)25 • En el existencialismo francés
-contemporáneo al alemán- destaca Gabriel Marce! (1899-
1973), al que Pareyson aprecia por la amistad personal exis-
tente entre ambos y por "haber elaborado una filosofía a par-
tir de una experiencia profundamente vivida". A diferencia de
Jaspers y Heidegger, Marce! será menos sistemático y expon-
drá sus ideas en ensayos, artículos periodísticos y obras de
teatro; pero al mismo tiempo desan-ollará temas muy queri-

24
Cfr. Filosofía e verita, p. 172 y Ontologia della liberta, pp. 140, 251 y
441-443. Véanse también Esistenza e persona, p. 255; Prospettive di
fi/osofia contemporanea, pp. 31-33; M. GENSABELLA FURNARI, I
sentieri della liberta, o.e., pp. 30 y 64; F. TOMATIS, Ontologia del mate,
o.e., pp. 34 y 47-62; S. MARZANO, Il sublime 11ell'erme11eutica di L11igi
Pareyson, Rosenberg & Sellier, Turín 1994, pp. 74-75; U. M. UGAZIO,
Pareyson i11te1prete di Heidegger, "Archivio di Filosofia", año LVII, nn.
1-3 (1989), pp. 93-102; F. RUSSO, Esistenza e liberta. Jl pensiero di
Luigi Pareyson, Armando Editore, Roma 1993, n. 13, pp. 52-55 y 202,.
De Karl Bartil (1886-1968) Pareyson escribe: "El Romerbrieffue para
mí una lectura arrebatadora, que estaba destinada a dejarme una huella
profunda e imborrable''. En efecto, la Kierkegaard-Re11aissa11ce había
producido sus efectos en la teología luterana, y Barth se había convertido
en "el teólogo del existencialismo", en la clave de lectura de la Exis-
tenzphilosophie. Sin embargo, tal como ocurría con Kierkegaard, Parey-
son no admitirá ni su fideísmo ni su teocentrismo radical, pues estos con-
sideran al hombre como necesariamente negativo. Cfr. Studi
sull' esistenzialis1110 (1943), segunda edición corregida, Sansoni, Florencia
1950, pp. 3 y 170-171; Esistenza e persona, n. 4, p. 228; V. YERRA,
Esistenzialis1110,feno111e11ologia, ernieneutica, nichilis1110, en AA. VV., La
fi/osofia italiana da/ dopoguerra a oggi, Laterza, Roma-Bari 1985, pp.
376; R. LONGO, Esistere e i11te1pretare, o.e., p. 213; M. GENSABELLA
FURNARI, J sentieri della liberta, o.e., pp. 67 y 73; F. TOMATIS, On-
tologia del mate, o.e., pp. 25 y 27.
25
Cfr. Studi sull' esistenzialismo, pp. 30-38, y Esistenza e persona, p. 247.
18 Pablo Blanco

dos a nuestro autor: el "misterio ontológico" del ser, la pasión


por la libertad, y la vida humana como combinación de acti-
vidad y receptividad, de existencia y trascendencia".
Y si el existencialismo francés procedía de Pascal, el ruso
vendrá de Fedor Dostoievski (1821-1881). Además, fue esta
corriente la primera en desarrollar la polémica antihegeliana
en los años 10 y 20 del siglo XX. Entre los existencialistas
rusos destaca Nikolai Berdiaev (1874-1948), aunque las alu-
siones a este pensador ruso son más bien circunstanciales y
menos frecuentes que los autores señalados anteriormente.
Con esto tenemos las tres corrientes existencialistas -rusa,
alemana y francesa- con sus respectivos 'profetas': Dostoie-
r
vski, Kierkegaard Pascal, pensadores profundamente mo-
dernos y cristianos 2 •
Como resultado de todas estas lecturas y después de escri-
bir su primera obra sobre Jaspers, Pareyson publicó la prime-
ra edición de Estudios sobre el existencialismo (1943), cuan-
do sólo contaba veinticinco años. Así, según el Pareyson
historiador del existencialismo, el idealismo hegeliano -"la
forma más radical del racionalismo metafísico"- se caracteri-
za por la absolutización de la razón, la radical separación
entre finito e infinito, la declaración del condicionamiento
histórico de la filosofía y la promoción de un cristianismo
secularizado. Por el contrario, el existencialismo se presenta
como la crisis del racionalismo y del idealismo: el antihege-
lianismo de los existencialistas busca una filosofía personal e
histórica -no absoluta ni objetiva- que no renuncie a la ver-
dad, a la vez que se replantee la cuestión del cristianismo.
Queda pendiente, sin embargo, el problema de la "comple-

26
Cfr. Studi sull' esistenzialismo, pp. 35-38; Esistenza e persona, p. 250-
251; Prospettive di filosofía contemporanea, pp. 56-57. Véase también X.
TILLIETTE, Luigi Pareyson (1918-1991), "Archives de Philosophie", 55
(1992), p. 288; y R. LONGO, Esistere e inteipretare, pp. 76-78 y 225-
226.
27
Cfr. Studi su/l' esistenzialismo, p. 39; Esistenza e persona, p. 259.
Luigi Pareyso11: vida, estética,fi/osoffa 19

mentariedad entre el infinito y lo finito", entre Dios y la per-


sona, que nuestro autor intentará resolver".
De este modo, Pareyson irá haciendo poco a poco una in-
terpretación cr(tica del existencialismo. Tras estos existen-
cialismos de los primeros treinta años del siglo, Pareyson
propuso un nuevo o segundo existencialismo en los años
posteriores a la II Guerra Mundial, con el que intenta rectifi-
car los errores del primero o rellenar sus lagunas. Por tanto, el
balance que Pareyson hace del existencialismo es que plantea
una serie de problemas que no acaba de resolver de un modo
totalmente satisfactorio. Por eso, añade, éste tendrá un carác-
ter "inestable y problemático". Será entonces cuando teorice
un existencialismo renovado que llamó "personalismo onto-
lógico", que veremos más adelante. Sin embargo -y a pesar
de esta crítica-, Pareyson se confesará siempre existencialis-
ta, aun cuando el existencialismo haya pasado de moda": se
definió como un "continuador del espíritu existencialista" -y
no de la letra-, pues la considera una corriente filosófica to-
davía actual'°.
Es cierto -así lo admite el mismo Pareyson- que en sus
primerísimos estudios filosóficos vaciló entre el espiritualis-
mo y el existencialismo (1939-1942); esta época estaría re-
presentada por la edición de los Estudios sobre el existencia-
lismo de 1943. Pero cuando nuestro autor se da cuenta del
alcance de ambas corrientes, se decidió incondicionalmente a
favor del existencialismo (1946); esta toma de postura se ma-
nifiesta en la edición de los Estudios de 1950. El espiritua-
lismo le parece entonces "una forma de filosofía con poco
mordiente'', sin "el íntimo vigor y la fuerza de choque" que

28
Cfr. Esistenza e persona, pp. 93-94, 97 y 100; existe un buen resumen
sobre el análisis del existencialismo que realiza Pareyson en F. RUSSO,
Esiste11za e liberta, o.e., pp. 57-65.
29
Cfr. Esiste11za e persona, pp. 94-95, 213 y 276-278; S. COPPOLINO,
Estetica ed ern1e11eutica di Luigi Pareyson, o.e., p. 20.
30
Fi/osofia e veritil, p. 172.
20 Pablo Blanco

tiene la filosofía de la existencia. Pareyson quetTá ser siempre


reconocido como un verdadero existencialista'1•

3. Profesor en Tnrín (1943-1984)

Hemos comenzado por destacar la labor de Pareyson como


historiador de la filosofía en el ámbito del existencialismo.
En dichos estudios históricos, nuestro autor sigue el modo de
hacer de Guzzo en su "confilosofía": no tratar de hablar de
un filósofo, sino de conversar con él. Sin embargo, este mé-
todo no quitará nada de la precisión filológica y hetmenéutica
que requiere el acercamiento a un texto, hasta tal punto que
se podría afirmar de Pareyson lo que él mismo decía de otro
historiador de la filosofía: "en vez de superponer su voz de
una manera indiscreta al discurso filosófico, contribuye a
hacerlo más agudo y penetrante con todos los medios a su
alcance"32 •

31
Cfr. Esistenza e persona, pp. 251-254; Nichilismo e cristianesimo (en-
trevista con Federico Vercellone), "Annuario filosofico", 7 (1991), pp.
32-33; A. SANTUCCI, Esistenzialismo e filosofia italiana, o.e., pp. 7-8;
F.P. CIGLIA, A confronto con la filosofia dell' esistenza. Gli esordi fi/o-
sofici di Luigi Pareyso11 (1938-1946), "Archivio di Filosofia", LIX
(1991/l-3), pp. 378-405; V. VERRA, Costanti e paraba/e 11el/a filosofia
italiana conten1poranea, en AA. VV., La cultura filosofica en Italia da/
1945 al 1980, segunda edición, Guida, Nápoles 1982, pp. 70-73; IDEM,
Esistenzialis1110, fe11on1enologia, er111eneutica, nichilis1110, o.e., pp. 372-
377; L. BAGETTO, ll pensiero della possibilita, o.e., pp. 6-10; F.
RUSSO, Esistenza e liberta, o.e., pp. 41-46. Esta última toma de postura
de Pareyson ha sido tenida en cuenta por la mayoría de los autores poste-
riores a la citada rectificación (cfr. M. GENSABELLA FURNARI, ll
nuovo esistenzialisn10 di Luigi Pareyson, "Segni e comprensione", 5
(1988), pp. 56-68; IDEM, 1 sentieri della liberta, o.e., pp. 44-58; A.
ROSSO, Er111eneutica co111e ontologia della liberta. Studio sulla teoria
del/'i11te1pretazio11e di Luigi Pareyson, Vita e Pensiero, Milán 1980, pp.
8-12; R. LONGO, Esistere e interpretare, o.e., pp. 41-53; F. RUSSO,
Esistenza e liberta, o.e., pp. 36-38).
32
Prospettive di filosofia co11te1nporanea, p. 344; Pareyson se refiere a
Reinhard Lauth, un estudioso de Fichte.
Luigi Pareyson: vida, estética,filosoffa 21

Prueba de este intenso trabajo como editor de textos y co-


mo historiador de la filosofía es la intensa actividad que desa-
rrolló en academias y editoriales y que, junto a su labor do-
cente, le haría merecedor de varios premios y distinciones.
Esta ingente labor nos dice ya algo de su talante y de su filo-
sofía: Pareyson fue un trabajador serio e infatigable. Meticu-
loso y preciso en sus estudios, renunció a la brillante carrera
de "intelectual de moda'', para entregarse de lleno a una
silenciosa y ardua labor filosófica. Así, por ejemplo, en 1950,
aparte de numerosos artículos y del primer tomo de La estéti-
ca del idealismo alemán, publica la segunda edición de Estu-
dios sobre el existencialismo, la primera de Existencia y per-
sona y su famoso Fichte, "tal vez su mejor obra historiográfi-
ca"33.

Para este apartado, me han sido particularmente útiles las conversa-


ciones que he mantenido con Xavier Tilliette, Yalerio Yerra y Mario
Perniola. Cfr. también C. CIANCIO, In memoria di L11igi Pareyson, "Fi-
losofia'', XLIII (1992), p. 6; M. RAYERA, L11igi Pareyson et son éco/e,
"Archives de philosophie" (París), 57/l (1994), p. 48; G. FORNERO,
L11igi Pareyson en G. FORNERO (ed.), Storia della filosofía fondata da
Nicola Abbagnano, UTET, Turín 1993, 4/1, p. 561; A. ROSSO, Erme-
neutica come ontologia della liberta, p. 62; F. RUSSO, Esistenza e liber-
ta, o.e., pp. 26-27.
33
C. CIANCIO, In memoria di L11igi Pareyson, o.e., p. 6; cfr. también X.
TILLIETTE, Luigi Pareyson (I9I8-1991), o.e., p. 288; M. RAYERA,
Luigi Pareyson et son école, o.e., p. 48.
Pareyson era miembro de la Accademia Naziona/e dei Lincei y de la
de Ciencias de Turín, del Institut International de Philosophie y del Con-
sejo de la Intemationale Hege/-Vereinigung; socio de la Société académi-
que St. Ansel111e de Aosta y miembro ordinario del Co1nité international
po11r les études d' esthétique. Formó parte en las comisiones de la Baye-
rische Akademie der Wissenchaften para la edición crítica de las obras de
Fichte y Schelling, y del comité directivo del Centro di studi fi/osofici di
Gal/arate. Además, participó en distintas comisiones para la subvención
de películas.
Fue cofundador de la revista "Filosofia", y director de la "Rivista di
estetica" desde el 1957 hasta el 1984; también pertenecía al consejo de
redacción de la "Journal of Aesthetics and Art Criticism". Del mismo
22 Pablo Blanco

En efecto, Johann Gottlieb Fichte (1762-1814) será uno


de los filósofos que estudia a fondo nuestro autor, ya desde
sus primeros años de profesor en los liceos de Cúneo y Turín,
durante la II Guen-a Mundial. Serán años también de gran
implicación política en su lucha contra el fascismo. "En
Fichte, Pareyson encontrará la energía especulativa de al-
guien que rechaza la verdad-totalidad del sistema hegeliano,
pero que no por ello renuncia a la búsqueda de la verdad",
declara Riconda34 • En este sentido, Fichte será para él "un
crítico de Hegel ante litteram" 35 : el Fichte de Pareyson no es
el filósofo subjetivista por el que lo hacía pasar Hegel, sino
que su idealismo constituirá "una filosofía crítica, no (mera-
mente) especulativa, consciente de su propio punto de vista".
Así, nuestro autor se inspira en este pensador alemán cuando
afirma el ejercicio personal de una "filosofía humana y fini-
ta", sin renunciar por ello a su continua aspiración a la ver-
dad".

modo, se encargó de varias colecciones filosóficas, entre las que se cuen-


tan la Biblioteca di Filosofía, Studi di filosofía y los Saggi di estetica e di
poetica de la editorial Mursia; la de Filosofi modemi de la Zanichelli, y la
Plzilosophica varia inedita ve/ rariora publicada primero por la Bottega
1

d'Erasmo y después por Mursia. En 1985, y a pesar de su enfermedad,


cofundó el "Annuario filosofico" con algunos de sus discípulos.
Entre las distinciones que ha recibido, cabe destacar el Premio de
ciencias filosóficas del Ministerio de Educación italiano (1966), concedi-
do por la Accade111ia dei Lincei; la Medalla de Oro por su contribución a
la Escuela, la Cultura y el Arte (1970); y el Premio Nietzsche de 1987
(cfr. F. RUSSO, Esistenza e liberta, o.e., pp. 25 y 31-32).
34
G. RICONDA, La philosophie de /' inte1prétation de Luigi Pareyson,
"Archives de Philosophie", 43 (1980), p. 193; cfr. también M.
GENSABELLA FURNARI, l selllieri della liberta, o.e., p. 130.
35
Cfr. Prospettive di filosofía conte111poranea, pp. 338-341.
36
Prospettive di filosofía conte111poranea, p. 332; Filosofía e verita, pp.
172-173; cfr. Unita della filosofía, "Filosofia'', 1952, fascículo 1, pp.
XLVII-U; Esistenza e persona, pp. 99-100; Fichte. ll sistema della li-
berta, 11 Melangolo, Génova 1985, p. 59; R. LONGO, Esistere e inter-
pretare, o.e., pp. 112-113; F. TOMATIS, Ontología del ma/e, o.e., pp. 63-
68.
Luigi Pareyson: vida, estética,fi/osofía 23

Aparte de esta faceta de estudioso e historiador de la filo-


sofía, Pareyson fue profesor durante más de cuarenta años.
Después de enseñar en el bachillerato, obtiene su primera
plaza de profesor de filosofía pura, cuando contaba tan sólo
veinticinco años. Enseña después también estética y ética en
Turín, e historia de la filosofía en Pavía (1951-1952). Sus
clases -recuerdan sus alumnos- eran perfectas: inmóvil, de-
san'Ollaba los temas de un modo certero, sin ni siquiera leer
un guión. Hablaba con palabras medidas y sin mover las ma-
nos: "en esto no parecía italiano", recuerda Perniola. "Era un
profesor de ésos que fascinaban'', concluye Yerra".
En estos largos años de docencia, siguió de cerca la ense-
ñanza de Guzzo sobre el modo de hacer filosofía. A pesar de
su carácter solitario y algo esquivo, quienes le conocieron lo
recuerdan también como un profesor amable y dialogante: era
"al mismo tiempo intransigente y tolerante, autoritaiio y libe-
ral, celoso y orgulloso de su pensamiento a la vez que capaz
de aceptar -e incluso de suscitar- entre sus alumnos posturas
distintas a la suya". En este sentido, continúa la tradición de
la escuela del diálogo que se desarrolló en Turín y que había
fundado el maestro Guzzo 38 •
Pero además habría que destacar su labor como pensador.
Pareyson fue "un profesor que era a la vez, como ocurre raras
veces, un verdadero filósofo", afirma Giammeta. Dotado de
una profunda curiosidad científica y de una notable erudición,
Pareyson fue capaz de elaborar una síntesis original: un pen-
samiento que parte del existencialismo, pasa por el persona-
lismo, la estética y la hermenéutica, para acabar en la "onto-
logía de la libertad". Por otra parte y como veremos más
adelante, su interpretación del existencialismo en los años 40
pretende ser una alternativa al neoidealismo italiano y al
mismo existencialismo; su estética de los 50, un comple-

37
Cfr. F. RUSSO, Esistenza e liberta, o.e., p. 3L Los testimonios de
Yerra y Perniola han sido dichos de palabra al autor.
38
C. CIANCIO, In memoria di Luigi Pareyson, o.e., p. 4; cfr. también F.
RUSSO, Ricardo di Luigi Pareyson, "Acta Philosophica", 1 (1992), p.
117; F. TOMATIS, A scuola da Pareyson ... ttlfta una vita, en "Cuneo:
provincia granda", 2 (2000), pp. 21-22.
24 Pablo Blanco

mento a la de Croce; su hermenéutica de los 60, una recupe-


ración de la verdad sin renunciar a la personalidad del cono-
cimiento. En fin, su "ontología de la libertad" de los 70- 80,
una profundización en estos temas tan modernos y existen-
cialistas: el ser y la libertad39 •
Vattimo ha escrito que Pareyson es "uno de los filósofos
italianos que más han marcado la filosofía italiana de estos
últimos decenios". Sin embargo, añade Russo, "hacer justicia
a los méritos filosóficos de Pareyson es una tarea ardua, pues
no le gustaba estar siempre en el candelero y, en vez de hacer
una serie de intervenciones brillantes y polémicas, prefería
hacer uso del poder de convicción de la seriedad especulati-
va". Por tanto, para valorar adecuadamente todo el pensa-
miento de Pareyson tendrá que pasar todavía un poco de
tiempo'°.

4. Últimos años (1984-1991)

A pesar de su pasión por la enseñanza y por la vida académi-


ca, Pareyson tendrá que dejar de dar clases en 1984, por mo-
tivos de salud. Tal vez a causa de este retiro forzoso en Ra-
pallo -en la costa Liguria, cerca de Génova-, junto a que no
le gustaba aparecer en los medios de comunicación y a su
condición de cristiano convencido, nuestro filósofo quedó un
poco en la sombra durante los últimos años de su vida. Sin
embargo, mientras los médicos le dejan, escribe, sigue publi-
cando y prepara nuevas ediciones de sus obras.

39
S. GIAMETTA, Ricordo di Luigi Pareyson, "Informazione filosofica",
4 (1991), o.e., p. 5; cfr C. CIANCIO, In memoria di Luigi Pareyson, o.e.,
pp. 7-9: G. FORNERO, Luigi Pareyson, o.e., p. 566; V. YERRA, Esiste11-
ziafisn10, feno111enologia, ernieneutica, nichilisnzo, o.e., p. 409; G.
PENZO, Luigi Pareyson e il problenia dell'inte1pretazione, "Aquinas",
1972, pp. 437-441.
"' G. VATTIMO, Etica del/' inteipretazione, Rosenberg & Sellier, Turfn
1989, pp. 49-62 y 38-48, y F. RUSSO, Esistenza e liberta, o.e., p. 49; cfr.
también pp. 23-28 y G. CUFFARI, Luigi Pareyson e il senso di un eserci-
zio ermeneutico, "Divus Thomas", 84 (1981), p. 113.
Luigi Pareyson: vida, estética,filosoffa 25

En Rapallo había pasado una temporada también


Nietzsche. Allí Pareyson "tenía sus costumbres. Para desayu-
nar y después de comer se acercaba a la terraza del Café [... ],
leía los periódicos, tomaba alguna nota [... ]. Contemplaba el
mar, tan vivo y tan cercano en esa orilla sin playa. De vez en
cuando, cada vez menos, viajaba: iba a Roma, a la Academia
de los Lincei, a Génova, a algún congreso: Nápoles, Palermo,
Urbino ... ; volvía alguna vez a Milán, donde estaba su familia,
y a Turín, esa gran ciudad noble y severa". Así, no se aísla
del todo de la vida familiar y académica: desde su obligado
retiro, recibe noticias de la enfermedad de su hija Emrnanuela
y sigue ejercitando un discreto y eficaz magisterio entre sus
discípulos. Más que por su grave enfermedad de diabetes y la
afección renal que le obligaban a llevar una dieta muy riguro-
sa, sufrió por la muerte prematura de esta hija. Es en esta
época cuando se fotja su "Ontología de la libertad"41 •
Durante este tiempo, sigue profundizando en la lectura de
F. W.J. Schelling (1775-1884), "feliz descubrimiento de mi
madurez". Aprecia entonces que sus maestros existencialistas
(Jaspers y Heidegger, Marce! y Berdiaev) tienen un común
interés por este profesor de Jena, que por un tiempo fue parti-
dario de Fichte y "modelo, colaborador y adversario" a la vez
de Hegel. Pero sobre todo Pareyson aprecia de él "su lucha
contra la filosofía hegeliana que tuvo lugar en la Berlín de los
años 40" del siglo XIX, y encontrará en éste "al negador y al
superador de Hegel''. Según Tilliette, "el Schelling con quien
camina Pareyson por las crestas y al borde de los precipicios
es el Schelling del mezzo del cammin della vita; tal vez el
más fascinante" 42 •

41
X. TILLIETTE, Encomio per Pareyson, en Atti dell' Accademia del/e
Scienze di Torino, 128/2 (1994), p. 48; cfr. también su Luigi Pareyson. En
ho1111nage pour son 60 anniversaire, "Archives de philosophie", 41
(1978), p. 676; Prefazione a M. GENSABELLA FURNARI, / sentieri
su/la liberta, o.e., pp. 11-14.
42
Cfr. lnterpretazione e liberta (entrevista con Sergio Givone}, en G.
VATTIMO (ed.), Filosofia '91, Laterza, Roma-Bari 1992, p. 8; Fi/osofia
e verita, p. 173; Esistenza e persona, p. 260. X. TILLIETTE, Filosofía ed
esperienza religiosa: a partire di Luigi Pareyson, en G. FERRETTI (ed.),
26 Pablo Blanco

"Las filosofías de Fichte y de Schelling ofrecen los medios


indispensables para superar a Hegel y el callejón sin salida de
la negatividad del finito, en el que habfa caído también la
filosofía de la existencia"". Pero además Schelling será con-
siderado como un filósofo "posthegeliano y postheideggeria-
no a la vez", pues no sólo "se ha ganado un puesto privilegia-
do en la disolución del hegelianismo", sino que también ha
superado a Heidegger. De este modo, Schelling constituirá la
alternativa a la "ontología negativa" de Heidegger, y por eso
se presenta como un pensador "actualísimo y particularmente
elocuente en el momento actual". Así, "el romanticismo no
ha celTado su ciclo todavía": habría que desaiTollar sus moti-
vos más auténticos, dejando de lado el ilTacionalismo con que
ha pasado a nuestros días y sacando a relucir su sincero an-
tihegelianismo. El romanticismo tendría que volverse a escri-
bir, concluye, por medio del existencialismo44 •

"Atti del sesto colloquio su filosofia e religione" (Macerata, 7-9 octubre


de 1993), Giardini editori, Pisa 1995, p. 80.
43
L. BAGETTO, Luigi Pareyson: la realizzazione della liberta, o.e., p.
126; cfr. también Fichte, pp. 54-55 y 58-60.
44
Cfr. Esistenza e persona, pp. 260, 264 y 385; Ontologia della liberta,
pp. 386, 437 y 463-464; véase también G. PENZO, Luigi Pareyson e i/
problema dell'inteipretazione, o.e., p. 441; A. ROSSO, Ermeneutica
Luigi Pareyson: vida, estética,fi/osoffa 27
Pareyson murió en Milán en septiembre de 1991, cuando
estaba sumido en los más profundos pensamientos sobre la
"ontología de la libertad". Gabriel Marce! dijo de nuestro
profesor que era un "un Italien sérieux", mientras uno de sus
amigos lo recuerda como un profesor "delgado y de aspecto
severo", un pesimista y un irónico, a la vez que como alguien
profundamente generoso. A su muerte, se despedía de él así:
"Adiós, querido profesor Pareyson, [... ] amigo leal, incómodo
y generoso, sombrío y discreto, irascible y bueno!" 45 •

come ontología della liberta, o.e., p. 133; R. LONGO, Esistere e inter-


pretare, o.e., pp. 58 y 175-189; L. BAGETTO, 11 pensiero della possibi-
lita, o.e., pp. 136 y 139-140; S. MARZANO, TI sublime nell'ermeneutica
di Luigi Pareyson, o.e., p. 24; V. YERRA, Costanti e parabole ne/la
filosofia italiana conte111poranea, o.e., p. 496.
45
X. TILLIETTE, Luigi Pareyson (1918-1991), o.e., p. 292.
III. UNA ESTÉTICA

Una vez expuesta una breve biografía intelectual de nuestro


autor, pasemos a ver en qué consiste su estética. Para ello
empezaremos por hacer una rápida nota histórica de la labor
que nuestro filósofo desatTolló en este ámbito, seguida de una
enumeración de las fuentes de dicha estética, para acabar con
la idea que Pareyson tiene sobre lo que debe ser esta discipli-
na. Con esto habremos terminado el marco histórico y filosó-
fico que prentendíamos esbozar en esta introducción.

l. Profesor de estética (1945-1964)

Las primeras décadas del siglo XX fueron un hervidero de


artistas, ismos y movimientos artísticos. París era el centro
que reunía a toda una corte de artistas, que después volvían a
sus respectivos países, lanzando el último grito parisino. En
la Europa de los años 20 y 30 aparecen, por ejemplo, Proust,
Joyce y Kafka en la natTativa; Eliot, Valéry y Lorca en poe-
sía; Pirandello en el teatro; Picasso y Klee, Mondrian y Kan-
dinski, Dalí y De Chirico en pintura; Moore en escultura y
Stravinski en música.
Por otra parte, en la posguerra de la II Gue1rn Mundial, el
marxismo y el existencialismo irrumpirán también en el
mundo artístico, con la propuesta del "arte comprometido":
se publican La náusea (1938) de Sartre y La peste (1947) de
Camus, mientras Brecht y Neruda son traducidos a todas las
lenguas. Italia presenta dos tendencias combinadas: el forma-
lismo y el realismo socialista, propuesto ahora por Gramsci.
En este ambiente surge el "neorrealismo italiano", con figuras
destacadas tanto en literatura (Pavese, Montale, Pasolini)
como en cine: Visconti, Rossellini, De Sica, Fellini. En Tu-
30 Pablo Blanco

rín, en torno a Pavese, Vittorini y la editorial Einaudi, apare-


cen escritores como Italo Cal vino y los Levi".
Recordemos que Croce "había ejercido su influencia por
medio de sus estudios de estética, sobre todo en el periodo
que se encuentra entre las dos guerras mundiales". Sin em-
bargo, a patiir de los años 20, llegan a Italia las nuevas filo-
sofías extranjeras : la fenomenología, el existencialismo y las
filosofías angloamericanas. Así, por ejemplo, Milán se con-
vierte en el centro donde más influye la fenomenología,
mientras en Turín el pensamiento dominante es el existencia-
lista47. De este modo, escribe Pareyson a finales de los años
40: en Italia "no existe una filosofía dominante, sino una
multiplicidad de corrientes", que lleva a una "apertura fecun-
da y atenta, carente de provincialismos". La "desprovinciali-
zación" de la filosofía italiana y el "momento de ruptura"
serán irreversibles a partir de 1945'". La estética de Pareyson
refleja también este momento de transición, al partir de los
estudios de Croce y completarlos con poéticas e investigacio-
nes contemporáneas que proceden del extranjero49 •
A partir de 1945, Pareyson empieza a impartir clases de
estética en la Universidad de Turín, para convertirse pronto
en el primer catedrático de Italia en esta joven disciplina. Al
46
Cfr. C. SALINARI-C. RICCI, Storia della /etteratura italiana, 3: Il
Novecento, Laterza, Roma-Bari 1995; G. C. SAGAN, L'arte modema,
Sansoni, Florencia 1990; A. BUDRIESI, Letteratura: forme e modelli
(1989), 4: Il Novecento, SE!, Turin 1994.
47
Cfr. F. RESTAINO, Storia dell'estetica moderna, o.e., pp. 199 y
209-210.
48
Prospettive di filosofia contemporanea, p. 371; cfr. p. 75; V. YERRA,
Costanti e paraba/e nellafi/osofia italiana co/lfemporanea, o.e., pp. 357-
361; P. ROSSI y C. A. VIANO, lntroduzione en L'enneneutica en Italia
dal 1945 ad oggi, en AA. VV., Filosofia italiana efi/osofie straniere ne/
dopoguerra, Il Mulino, Bolonia 1991, pp. 8-9.
49
Cfr. U. ECO, La definizione dell'arte, o.e., p. 10; G. BESCHIN,
L'estetica dal 1945 ad oggi, en Grande Antologia Filosofica, XXX, Mar-
zorati, Milán 1978, p. 648; V. SAINATI, Discorso critico sulla teoria
della formativita," Giornale critico della filosofia italiana", 3 (1961), pp.
343-344.
Luigi Pareyson: vida, estética, filosoffa 31

año siguiente, publica su primera obra de estética titulada


Analogía del arte, en la que se confrontan las estéticas ro-
mánticas con "las poéticas contemporáneas, principalmente
francesas". En 1947 publica el opúsculo Vida, arte,filosofía,
en el que se ocupa de Hegel y de las estéticas italianas del
momento; después vendrán los estudios sobre Vico y Aristó-
teles. Más tarde, en 1950, publica el primer y único tomo de
La estética del idealismo alemán (Kant, Fichte y Schiller). En
todos estos estudios históricos, Pareyson no se entretuvo en
"repetir acríticamente la communis opinio, sino que volvió a
estudiarlos desde el principio, afrontando las cuestiones más
difíciles", dice su maestro".
También por aquellos años, Pareyson se adhería incondi-
cionalmente a la filosofía de la existencia: "El existencialis-
mo -afirma Vattimo- está eficazmente presente en el pensa-
miento estético del siglo XX, e inspira una visión del arte que
se encuentra mucho más cerca de la concreta experiencia de
las artes y de las poéticas militantes que muchas de las estéti-
cas filosóficas metódicas". Esto explica, en parte, la proximi-
dad de la estética del filósofo de Tmín a la experiencia con-
creta del arte".
Por tanto, serán éstos los primeros pasos de Pareyson en la
estética: partir de la historia, para llegar después a la teoría.
Como hemos visto, 1950 fue un año muy productivo para
nuestro joven profesor, y también en ese mismo año comen-
zará a publicar una serie de artículos en "Filosofía"-la revista
de Guzzo- que dará lugar a su "mayor libro de estética": la
Teoría de laformatividad (1954). Sobre él escribirá Pareyson
años más tarde: "Todavía en la posguerra, la estética crocea-
na era el único punto de referencia en Italia. Pero en aquel
momento surgieron nuevas exigencias: sobre todo, la discu-
sión de temas que la censura croceana había expulsado de
Italia. Por otro lado, se hacía necesario salir al paso de las

'°Cfr. A. GUZZO, Studi di storia dell' estetica, " Archivio di filosofia",


1950 (Filosofia e linguaggio), pp. 100-102; S. GIVONE, Luigi Pareyson
a un anno dalla sco1nparsa, o.e., p. 68.
51
G. V ATTIMO, L' esistenzialismo e l' estetica, en M. DEFRENNE-D.
FORMAGGIO, Trattato di estetica, !, Mondadori, Milán 1981, p. 332.
32 Pablo Blanco

nuevas necesidades que surgían en aquel momento. Éste fue


el punto de partida y el ambicioso proyecto de este libro"".
También en la estética Pareyson destacó por ser un traba-
jador 'incansable': durante más de veinte años escribió un
artículo detrás de otro, explicando y profundizando en su
pensamiento estético. Tras el primer libro, nuestro autor si-
guió matizando su pensamiento estético en numerosos artí-
culos, que completarán dicha estética y que darán lugar a sus
restantes publicaciones sobre el arte y la belleza. Tilliette
afirma que Pareyson "estaba satisfecho del servicio que había
prestado a la estética poscroceana, al devolverle su carácter
filósofico. Sus libros de estética, sobrios en ejemplos y orna-
to, dan idea de su intelecto austero y preciso, formado en la
dura disciplina de la historiografía filosófica". Así, Pareyson
elabora una "estética sin adornos" ni ejemplos, "a pesar de su
riquísima cultura artística, pictórica, musical y cinematográ-
fica"53.
Por otro lado y tal como hemos visto ya, Pareyson no fue
sólo un profesor e investigador, sino también un minucioso
editor y un promotor de iniciativas culturales. Así, por ejem-
plo, participó y organizó varios congresos de estética, míen-

52
Estetica, p. 7.
53
X. TILLIETTE, Prefazione, o.e., pp. 13-14; Encomio per Pareyson,
o.e., p. 50. Estos libros no serán simples recopilaciones, sino que obede-
cen a un programa muy claro. En primer lugar publicó L' estetica e i suoi
problemi (1961) que contiene tanto estudios históricos como teóricos.
Después, decidió distribuirlos de un modo distinto. Con éstos y otros
artículos, formará la llamada "trilogía estética": los escritos teóricos se
presentan en Teoria dell' arte. Saggi d' estetica (1965), 1 problemi
dell' estetica supone un repaso -con toma de postura- de las distintas co-
tTientes del estética, mientras los artículos históricos se ofrecen en
L'esperienza artistica. Saggi di storia dell'estetica (1967). A esto se suma
una miscelánea de artículos de todo tipo, en su mayoría breves, titulada
Conversazioni di estetica (1966). Sin embargo, estos libros han tenido
escasa fortuna editorial, y por eso a veces hemos preferido citar L' estetica
e i suoi problemi, que es el libro más fácil de encontrar en la bibliotecas
(cfr. H. ZANDER, Aesthetische Universalitiit und künstlerische Allfono-
nlie, o.e., p. 234).
Luigi Pareyson: vida, estética, filoso/fa 33

tras formaba parte activa en algunos de sus organismos inter-


nacionales. Toda esta labor la condensó en la Rivista di este-
tica, de la que se hizo cargo Pareyson en 1956, a la muerte de
su primer director. Esta revista se presentaba a sí misma co-
mo un "punto de encuentro" de las distintas tendencias estéti-
cas: "allí colaboraron pensadores de todas las c01Tientes, des-
de la estética semántica a la fenomenología, de la sociología
del arte a la estética espiritualista'"'.
Además, nuestro profesor logrará formar en Turín durante
los años 50 y 60 una "escuela" en el recién creado Instituto
de Estética, donde se respiraba un "clima abierto", tal como
recuerdan quienes lo frecuentaron. Allí se cuentan, entre
otros muchos, los inicios filosóficos de Eco y Vattimo. Aun-
que el mismo Pareyson abandonará la estética para dedicarse
a otros ámbitos de la filosofía, no nos cabe la menor duda del
valor que sigue teniendo el trabajo desatTollado entonces por
nuestro autor. En Turín, por aquellos años, se creó un intere-
sante centro de reflexión y de intercambio de ideas sobre
lo que supone el arte y la belleza, que bien merece nuestro
interés.

2. Algunas fuentes

Como se puede averiguar fácilmente leyendo las líneas de


nuestro autor, las fuentes de su estética son abundantes, aun-
que no siempre se revelan de modo explícito: hace falta bus-
carlas en otros escritos complementarios, sobre todo de tipo
histórico. Sin embargo, esta variedad de fuentes no va en
menoscabo de la originalidad de quien era -como destaca
Santine!lo- "un lector atento y, además, un constrnctor de un
modo personal de ver y teorizar el hecho artístico"".

54
A. RUSCIDONI, Lineamenti di una storia della poetica e dell' estetica,
o.e., p. 268; cfr. también las palabras de nuestro autor en lntenzioni, "Ri-
vista di estetica", 1956/2, pp. 5-6.
55
G. SANTINELLO, recensión de Teoria dell'arte y Conversazioni di
estetica en "Giornale di metafisica", 21 (1966), p. 850.
34 Pablo Blanco

De este modo, apreciamos que, entre los inspiradores de la


estética de Pareyson, se encuentran tanto hombres de arte
como filósofos. En efecto, en primer lugar encontramos en
sus obras referencias a testimonios de algunos artistas y críti-
cos de arte, lo cual enriquece considerablemente el análisis
fenomenológico que Pareyson hace del arte. Estas fuentes
suelen ser contemporáneas: "Es natural que los primeros
nombres que me vienen a la cabeza sean de artistas contem-
poráneos, pues es un hecho reciente el que, entre los artistas,
haya una reflexión y una conciencia clara de los procesos de
producción (de la obra de arte). Sin embargo, se podrían en-
contrar declaraciones semejantes en los artistas del pasado"".
Uno de los autores más estimados por Pareyson fue
Woifgang Goethe (1749-1832), su "primer y continuo inspi-
rador de estética". Pareyson lee y relee las obras del Goethe
de Jena y de Weimar: artista y científico a la vez, clásico y
romántico, Goethe se revela como un científico infatigable y
un profundo conocedor de varias artes: teatro y literatura,
música y artes figurativas. Así, en una recensión de algunas
obras sobre Goethe, Pareyson concretaba: "No hace falta in-
sistir en la modernidad de Goethe. La forma mentis goethia-
na, propensa a centrarse en cuestiones concretas y poco incli-
nada a la especulación abstracta, está en perfecta sintonía con
la mentalidad contemporánea, especialmente en lo que a es-
tética se refiere [... ]. En Goethe, en efecto, el pensamiento
estético fue el resultado de un contacto directo con el arte
[... ], una especie de fenomenología de la experiencia estética
en su doble aspecto activo y receptivo, creativo y crítico". A
su vez, insiste en el "carácter fenomenológico y especulativo
de estas reflexiones sobre el arte", al mismo tiempo que des-
taca la "perspectiva cósmica" en la que se unen arte y natu-
raleza".

56
Estetica, p. 324; cfr. también S. COPPOLINO, Estetica ed ermeneutica
in Luigi Pareyson, o.e., pp. 48-49, y U. ECO, La definizione dell'arte,
o.e., p. 10.
57
Recensión de J. P. ECKERMANN, Colloqui con il Goethe, G.
SICHARDT, Das Weimarer Liebhabertheater unter Goethes Leitung y P.
MENZER, Goethes iisthetik, "Rivista di estetica", 1958/1, p. 131.
Luigi Pareyson: vida, estética, filosofía 35

Así, por otra parte, será el escritor alemán quien "con tanta
agudeza analizó la vida de las formas, tanto en la actividad
artística como en la naturaleza": ese Goethe naturalista que
descubrió la armonía entre arte y naturaleza en su viaje a Ita-
lia. En efecto, proponía la idea -de origen kantiano- del arte
como continuación de la naturaleza y como prolongación de
su fuerza productiva. Posteriormente y ya claramente dentro
de los filósofos del romanticismo, es Schelling quien formula
filosóficamente las intuiciones de Goethe sobre la "vida de
las formas". De este modo, según Piemontese, Pareyson cap-
tará "el alma profunda del romanticismo", también en lo que
a estética se refiere".
Entre los artistas contemporáneos, destacan las reflexiones
hechas por Paul ValéJy (1871-1945). Del poeta frances toma,
"por un lado, la polémica contra la inspiración, a la vez que
se reivindica el carácter necesariamente voluntario y cons-
ciente de la poesía y, por otro, la concepción de la poesía
como ejercicio, con la consiguiente afirmación del primado
de la actividad (artística) por encima de la obra de arte". Por
un lado, el arte es un trabajo que se desan"Olla poco a poco, al
vencer las infinitas resistencias que van surgiendo: a Parey-
son le convence el 'culto a la dificultad' en el hacer mte que
propone el teórico de la 'poesía pura'. Por otra parte, el ver el
arte en movimiento, como algo que se está haciendo, le pare-
ce a nuestro autor otro aspecto interesante de las observacio-
nes teóricas de Valéry".
Además, en la Estética, Pareyson hace referencia explícita
a la influencia de E. A. Poe (1809-1849), Gustave Flaubert
(1821-1880) e Igor Stravinski (1882-1971). Por otro lado,
encontramos frecuentes citas de T. S. Eliot (1888-1965) y de

58
Cfr. Estetica, p. 8; L'estetica e i suoi prob/emi, pp. 6 y 25; Schelling.
Presentazio11e e a11to/ogia, Marietti, Turín 1975, pp. 201-202; E. PERA
GENZONE, L'estetica di Luigi Pareyson, o.e., pp. 8-9; F.
P!EMONTESE, Prob/emi di fi/osofia del/' a/'fe, o.e., p. 29. Pueden verse
también los §§ 45 y 46 de la Crítica del juicio.
59
L'esperie11za artistica (1967), Marzorati, segunda edición, Milán 1974,
p. 175; cfr. también p. 207, y AA. VV., XXe sil!cle, Bordas, París 1969,
pp. 308-309.
36 Pablo Blanco

otros escritores, sobre todo de Dante (1265-1321). Apenas


aparecen referencias a autores de otras artes. En el último año
de su vida declarará: "En lo que a literatura se refiere, desde
siempre he sido un 'relector' incansable de Leopardi, Manzo-
ni, Dostoievski, maestros del pensamiento trágico. [... ] Ade-
más, ¿cómo se podría vivir sin poesía y sin música [... ]?"60 •
Un crítico e historiador del arte en el que Pareyson se inspira
es Henri Focillon (1881-1943), el autor de la Vida de las
formas (1943). En él encontramos términos muy familiares a
nuestro autor (materia, estilo, forma viva, etc.), aunque el
autor francés se expresa de un modo distinto 61 .
A su vez, Pareyson se inspira -como es lógico- en algunos
filósofos del arte; los podemos distribuir en tres grandes co-
rrientes: la clásica, la romántica y la contemporánea. De la
estética clásica Pareyson toma dos ideas fundamentales: por
un lado, el entender el "arte como un hacer" -como poiéin o
"formatividad"- y, por otro, ver la obra de arte como orga-
nismo, como una estructura viva. El arte como un hacer es
una doctrina que nace en la Antigüedad y atraviesa toda la
Edad Media; la obra de arte como organismo es otro con-
cepto que "fue admirablemente definido por Platón y Aristó-
teles, y confiado a toda la historia de la filosofía"".
Así, Aristóteles (384-322 a.C.) será uno de los primeros
autores que ocupan la atención del joven Pareyson, quien
escribe un artículo titulado La verosimilitud en la Poética de
Aristóteles (1950). Allí se habla de la "fecundidad inagotable
de la doctrina aristotélica", que tendrá que ser leída en sí
misma, sin las adherencias de las poéticas presuntamente
aristotélicas de los siglos posteriores63 • Otro autor estudiado
por Pareyson en la juventud es Giambattista Vico (1668-
00
Enneneutica e liberta, pp. 8-9.
61
Cfr. R. ASSUNTO y V. STELLA, L'estetica dalla seconda meta
del/'800 al 1944, pp. 557-567; V. SAINATI, Discorso critico su/la teoría
dellaformativita, pp. 343-344.
62
Estetica, p. 8.
63
Cfr. L'esperienza artística, pp. 7 y 18; G. CARCHIA, Esperienza e
1netafisica del!' arte. L'estetica di Luigi Pareyson, o.e., p. 79; D. PESCE,
L' estetica dopo Croce, o.e., p. 122.
Luigi Pareyson: vida, estética, filoso/fa 37

1744), "el mejor de los filósofos italianos", "el último de los


humanistas y el primero de los románticos". Del filósofo na-
politano Pareyson escribe otro artículo titulado La doctrina
viquiana del ingenio (1949), y de éste toma la idea de la
unión que existe entre imitación y creación, entre hacer e
inventar, entre los elementos activos y receptivos del arte y
del conocimiento. Así, la noción viquiana de "ingenio" le
servirá a nuestro autor para fundamentar algunos de los con-
ceptos de su estética"'.
Además de los ya mencionados, el último representante de
esta tradición romántica -según Pareyson- será Benedetto
Croce, otro entusiasta lector de Vico y de Goethe (y con esto
empezaríamos a ver los influjos de los filósofos contemporá-
neos en la estética pareysoniana). Croce "ha dado -declara
nuestro autor- un impulso muy notable a los estudios de es-
tética, y todos nos hemos formado en su escuela". De hecho,
el autor de estética más citado por Pareyson será con gran
diferencia este filósofo napolitano65 •
Sin embargo, es evidente la revisión crítica de la estética
de Croce que Pareyson lleva a cabo, y por eso algunos consi-
derarán a nuestro autor como "el contrapunto formalista del
intuicionismo croceano" 66 • De este modo, habrá "puntos de
contacto y desacuerdo" y, como consecuencia, la estética de
Pareyson será más "post-croceana" que "anti-croceana".

64
Cfr. Verita e i11teipretazio11e, p. 225; L' esperie11za artistica, pp. 46-47 y
50; E. PERA GENZONE, L' estetica di Luigi Pareyson, Edizioni di "Filo-
sofía", Turín 1963, p. 4; A. ROSSO, Er111e11e11tica come ontologia della
liberta, o.e., pp. 131-132.
65
L' estetica e i suoi problemi, p. 290; cfr también p. 75.
66
L. REY ALTUNA, Análisis formal del objeto estético, "Anuario filo-
sófico", XI, 1978/2, pp. 98-99; cfr también A. PASTORE, Variazioni
sopra l' estetica della formativita, "Filosofía", 3/1955, pp. 508-513; G.
VECCHI, L' estetica della formativitií di Luigi Pareyson, "Rivista di Filo-
sofía neoscolastica", 4-6 (1956), pp. 355 y 363; V. STELLA, Persona e
arte ne/la teoria della formativita, o.e., pp. 77 y 79; P. RAFFA, Some
Co11ten1pora1y ltalian Aestheticians, "Journal of Aesthetics and Art Criti-
cism", 1962, p. 290; M. FERRARIS, Un'estetica senza opere, o.e., n. 1,
pp. 87-88.
38 Pablo Blanco

"Contra Croce y más allá de Croce" -como dice Givone-, el


profesor turinés "analiza la doctrina del maestro de la estética
italiana para sacar a la luz -sin prejuicios- aspectos y princi-
pios fundamentales, valorándolos serenamente (y teniendo en
cuenta) todos sus principios e implicaciones"".
También habrá que hacer referencia a Guzzo, su maestro,
de quien escribió Pareyson: "el arte no era para él motivo de
cultura o de simple degustación, sino cuestión de vida''.
Además de otros muchos temas, el maestro de Pareyson se
ocupó del arte, al que no quería separar del resto de las reali-
dades humanas. De él toma la idea de "la vida como produc-
ción de formas", las cuales pueden cobrar luego una vida
propia y convertirse a su vez en modelos de otras formas.
Hablar, pensar, hacer y actuar no son otra cosa que crear nue-
vas formas. De este modo, y en contra de Croce, Guzzo no
considera las formas como estructuras rígidas, a la vez que no
admite que los momentos de la vida del espíritu (la ciencia y
el arte, la filosofía y la técnica) sean elementos separados o
compartimentos estancos".

67
S. COPPOLJNO, Estetica ed ermeneutica in Luigi Pareyson, Cadmo,
Roma 1976, n. 62, pp. 48 y 67; cfr. igualmente S. GIVONE, Storia
de//'estetica, Laterza, Roma-Bari 1988, p. 153; y Luigi Pareyson a un
anno dalla scon1parsa, o.e., p. 68.
68
Prospettive di filosofía contemporanea, p. 185; la idea de la vida como
producción de formas proviene a su vez de la Defensa de la poesla (1821)
de P.B. Shelley. Cfr. A. GUZZO, L'arte, I, p. XII; Il, Edizioni di "Filoso-
fia", Cúneo 1980, pp. 7-8; véanse también: Prospettive di filosofia co11-
ten1pora11ea, p. 185; L' estetica e i suoi proble111i, p. 25; M. FERRARIS,
Un' estetica senza opere, o.e., pp. 92-93; L. BAGETTO, Luigi Pareyson:
la realizzazione della liberta, o.e., pp. 117-118; H. ZANDER, Aesthetis-
che Universalitiit und kiinstlerische Auto110111ie, o.e., p. 334; A.
RUSCHIONI, Lineamenti di una storia della poetica e de/l' estetica, Mar-
zorati, Milán 1966, p. 268; A. PLEBE, L'estetica italiana dopo Croce,
o.e., pp. 29-31; V. SAINATI, Discorso critico su/la teoria della formati-
vitií, o.e., pp. 351-352; V. STELLA, Aspetti e tendenze dell'estetica ita-
liana odiema, "Giornale di Metafisica", 1965, pp. 37 y 45; L. ROSSI, La
situazione del/' estetica en Italia, Paravia, Turín 1976, p. CXXI.
Luigi Pareyson: vida, estética, filosofía 39

Por último, Pareyson declara la influencia de otros filóso-


fos del arte del siglo XX. Entre ellos, destaca el filósofo
pragmático americano John Dewey (1859-1952), quien de-
fiende esa unión entre arte y naturaleza que ya aparecía en los
románticos. Además, tomará de él la idea de que toda activi-
dad humana tiene un carácter estético y que, por tanto, el arte
se encuentra profundamente enraizado en todo el hacer del
hombre. De este modo, este otro 'patriarca' de la cultura
contemporánea se oponía a Croce, quien reducía la belleza al
ámbito del arte. Sin embargo, bien es verdad que Dewey pro-
ponía una "estética mundana" -es decir, antimetafísica y ex-
perimental- que Pareyson acoge sólo con ciertas reservas".

3. ¿Qué es la estética?

Pues bien, ante todo debemos decir que Pareyson quiere de-
sarrollar una estética que sea, en primer lugar, verdadera-
mente filosofía. La estética es "toda la filosofía concentrada
en los problemas de la belleza y del arte", y no una simple
"parte de la filosofía''. Así, podríamos decir que la estética es
una ciencia especulativa que -eso sí- parte del "análisis de la
experiencia artística". Por eso el estudioso de estética tendrá
en cuenta tanto lo teórico como lo práctico del ámbito estéti-
co, tanto lo concreto como lo especulativo: se aprecian no
sólo las aportaciones de los filósofos, sino también las viven-
cias de los artistas y las observaciones de críticos e historia-
dores del arte. Remontándose por encima de la experiencia,
la estética debe dar con una "definición general del arte"'º·

69
Cfr. F. RESTAINO, Storia del/'estetica moderna, o.e., p. 226; R.
ASSUNTO y V. STELLA, L'estetica dalla seconda meta de/1'800 al
1944, o.e., pp. 578-582; U. ECO, La defi11izio11e del/' arte, o.e., p. 10; A.
SIMONINI, Sto ria dei 1novin1enti estetici nella cultura italiana, Sansoni,
Florencia 1968, pp. 225-226; P. RAFFA, Some Co11tempora1y ltalia11
Aestlieticians, o.e., pp. 290-291.
'ºCfr. Estetica, pp. 8-9, 15-16 y 316-317; L'estetica e i suoi prob/emi, pp.
12-14; Compiti dell'estetica, "Rivista di estetica", 1960, 2, pp. 173-174 y
177. Cfr. D. FORMAGGIO, l limiti del/'estetica di Luigi Pareyso11, en
40 Pablo Blanco

Así, "más bien se puede decir que la estética es un feliz


ejemplo del encuentro entre los dos caminos de la reflexión
filosófica: la vía inductiva (que obtiene sus resultados univer-
sales a partir de la reflexión acerca de la experiencia concre-
ta) y la deductiva, que se sirve de estas conclusiones para
interpretar la experiencia y resolver los problemas". Por tan-
to, no será ni una "pura abstracción" ni un "rudo empilismo":
la estética --como disciplina filosófica que es- la hace el filó-
sofo, con la ayuda del artista, del crítico y de todo el que sepa
admirar la belleza. "Precisamente porque la estética es filoso-
fía, ésta es también reflexión sobre la experiencia, es decir,
tiene un carácter especulativo y concreto al mismo tiempo".
De modo parecido a Mathieu, Morpurgo-Taglibue juzga este
método pareysoniano como un "análisis fenomenológico
atento e incansable, más crítico que descriptivo"; con éste se
profundiza "con particular finura" en el mundo del arte, a
base de "distinciones, oposiciones y síntesis". Sin embargo,
Sainati opina que se da en la estética de Pareyson "una vaci-
lación entre el análisis y la síntesis" 71 •

Studi di estetica, Renon, Milán 1962, pp. 125-143; U. ECO, La definizio-


ne dell'arte, o.e., p. 141.
71
Estetica, p. 15 y L'estetica e i s11oi problemi, p. 14; G. MORPURGO-
TAGLIABUE, L'esthétique conte111poraine: une enquete, Marzorati,
Milán 1960, pp. 542-543; V. SAINATI, Discorso critico sulla teoria
della formativita, o.e., p. 369; cfr. también Compiti del/'estetica, p. 178;
Conversazioni di estetica, pp. 58 y 103-106, y L' estetica di Schelling, pp.
60-63; V. MATHIEU, recensión de L'estetica dell'idealismo tedesco,
"Arehivio di filosofia", 1955, p. 231; A. MURA, La eoncezione estetica
in Luigi Pareyson, Universidad Gregoriana, Roma 1967, pp. 11 y 14; H.
T. BREDIN, The Aesthetics of L11igi Pareyson, "British Journal of Asthe-
ties", 1966, p. 195; F. PIEMONTESE, La teoria della formativitii, "Hu-
manitas", 6 (1955), p. 547; V. STELLA, Aspetti e tendenze dell'estetica
italiana odierna, n. 7, o.e., pp. 61, 65 y 87; S. NEVES ABDO, Arte e
historicidade na estética di Luigi Pareyson, "Síntese Nova Fase", 22
(1995-1996), pp. 194-195; y Problemi attuali del/' estetica, o.e., p. 326;
H. ZANDER, Aestlzetische Universalitiit und künstlerische Autonon1ie,
o.e., p. 237; F. CURI, Per una fenomenologia della critica, en AA. VV.,
Luigi Pareyson: vida, estética, filosofía 41

Consecuencia del carácter especulativo de la estética será


que ésta no es una ciencia normativa. "Precisamente porque
es filosofía, la estética no tiene nada que decir al artista: la
estética no tiene ni un carácter normativo ni valorativo, sino
especulativo, ya que la filosofía abstrae, no legisla. [ ... ] Natu-
ralmente, al hacer al artista y al crítico más conscientes de su
trabajo, la estética puede influir en su conducta; pero esta
influencia es sólo un efecto, nunca un propósito"". Por tanto,
el filósofo reflexiona en voz alta sobre el arte, aunque no dice
en ningún momento al artista o al crítico lo que deben hacer".
Por ejemplo, la estética mantiene una cierta relación con
las poéticas, los manifiestos y otros programas de arte, a pe-
sar de que se da cuenta de que su trabajo es otro. La estética
no puede ser confundida con las poéticas y las preceptivas,
pues éstas legislan, mientras la estética abstrae y reflexiona.
Así, se tendrá la "precaución metodológica" de no confundir
ámbitos, de diferenciar lo particular de lo universal en el arte,
lo opinable de lo fundamental. Por eso, "desde el punto de
vista de la estética, todas las poéticas son igualmente legíti-
mas: no importa si el arte es comprometido o de evasión,
realista o idealista, arte puro o con ideas, popular o culto,
espontáneo o refinado, etc. Lo importante es que sea arte"".
Así, hemos mencionado cómo el filósofo de Turín no
quiere sólo partir de grandes abstracciones, sino sobre todo
de los mismos hechos artísticos. Por eso se habla de la estéti-
ca de Pareyson como de una estética fenomenológico-
existencialista: "fenomenológica" porque hace un minucioso
análisis del hacer artístico y de la recepción de la obra de arte
por parte del público; "existencialista" porque hace necesaria
referencia al ser humano, a la existencia concreta de la perso-
na. Por tanto, nuestro filósofo rechaza una visión demasiado
abstracta del arte, pues el arte es hecho por el hombre y para

Arte, critica e filosofia, Patron, Bologna 1965, pp. 132-135; L. NANNI,


Per una nuova se111iologia delt arte, Garzanti, Milán 1980, p. 14.
72
Conversazioni di estetica, pp. 105-106; cfr. también L'estetica e i suoi
problemi, p. 16.
73
Cfr. L'esrerica e i suoi prob/emi, p. 16; Estetica, pp. 316-317.
74
Compiri del/' estetica, p. 187; cfr. también Estetica, pp. 309-316.
42 Pablo Blanco

el hombre". Así, en el Prólogo (1988) de una de las reedicio-


nes de la Estética, Pareyson escribe: "La estética propuesta
en este libro no es, pues, una metafísica del arte, sino un
análisis de la experiencia artística: no una definición del arte
considerada abstractamente en sí misma, sino un estudio del
hombre que hace arte y en el acto de hacer arte"".
Lógicamente, esta proximidad a la vida y a la experiencia
artística -junto con la atención prestada a la persona y a todo
su obrar- da a este pensamiento estético una cierta entraña,
un indudable calor humano, por lo que algunos la califican
como una estética "dramática". "Dramática" en el sentido de
ser una estética profundamente humana, vital, de la persona:
el arte tiene que ver con toda la persona y con toda su vida,
sin que se puedan dividir sus distintas actividades en com-
partimentos estancos". Por tanto, la intención de Pareyson de
hacer una filosofía del hombre aparece también en su estéti-
ca. Así, afirma Bredin: "Pareyson no examina ni el hombre ni
el arte por separado, sino el hombre relacionado con el arte,
donde 'relacionado con' quiere decir tanto 'creación' como
'recepción'. No pregunta: '¿Qué es el arte?'. Por el contrario
pregunta: '¿Qué tipo de actividad es el arte?'. Para él, po-
dríamos decir, el hombre es un animal mtístico" 78 •
Así, partiendo sobre todo de un método descriptivo o fe-
nomenológico, por medio de la inducción y de la deducción,
la estética será una disciplina filosófica y, por tanto, especu-
75
Cfr. T.H. BREDIN, The Aesthetics of Luigi Pareyson, o.e., pp. 194-195;
G. BESCHIN, L'estetica da/ 1945 ad oggi, o.e., p. 652; G. CARCHIA,
Esperienza e 111etafisica dell' arte. L' estetica di Luigi Pareyson, "Rivista
di estetica", 1993/2, pp. 77-79.
76
Estetica, p. 9; cfr también L'estetica e i suoi problen1i 1 p. 37, y A.
MURA, La concezione estetica in Luigi Pareyson, o.e., p. 64; H. T.
BREDIN, The Aesthetics of Luigi Pareyson, o.e., p. 195; G. BESCHIN,
L'estetica da/ 1945 ad oggi, o.e., pp. 651-652;
77
Cfr. A. MURA, La concezione estetica in Luigi Pareyson, o.e., p. 30;
G. CARCHIA, Esperienza e metafisica dell'arte ... , o.e., p. 79; S.
COPPOLINO, Estetica ed ermeneutica in Luigi Pareyson, o.e., p. 63.
78
T.H. BREDIN, The Aesthetics of Luigi Pareyson, o.e., p. 195; cfr. tam-
bién p. 202.
Luigi Pareyson: vida, estética, filosofía 43

lativa. A la vez, constituirá una ciencia profundamente exis-


tencial. Pero además nuestro autor concibe la estética como
"punto de encuentro", y así hará de ella una estética abierta e
interdisciplinar. "La estética se conviette de este modo en un
fructífero punto de encuentro, un campo en el que tienen de-
recho a hablar artistas, críticos, aficionados al arte, historia-
dores, psicólogos, sociólogos, técnicos, pedagogos, filósofos,
metafísicos; con la única condición de que todos tengan la
idea clara de que experiencia y filosofía van juntas: la expe-
riencia sirve para verificar y estimular la filosofía, y la filoso-
fía para explicar y fundar la experiencia". Por tanto, serán
bienvenidos todos los posibles enfoques y métodos que
afronten este problema: la metafísica de la belleza y la feno-
menología del arte, el estudio de la técnica artística o las
aportaciones de la ctitica, de la psicología o de la sociología
del arte. Sin embargo, la estética no deberá olvidar que es
eso: sólo filosofía".
Por otra parte, después de haber hecho un repaso a lo que
ha supuesto la estética a lo largo de la historia, Pareyson con-
cluye: "hoy día se entiende por estética la teoría que se refie-
re de algún modo a la belleza y al arte". Así, la presente esté-
tica presenta una gran amplitud de miras: por un lado, le inte-
resa tanto la belleza sensible como la intelectual: la belleza de
un cuadro y un paisaje, de una idea o una virtud; por otro, la
estética no se debe ocupar tan sólo de las obras de arte que se
encuentran en los museos, sino que también debe prestar
atención a la belleza que se encuentra en la naturaleza y en
toda actividad humana. "La estética, por tanto, tiene dos as-
pectos: por un lado, es una teoría general de la actividad hu-
mana y, por otro, es la teoría específica del arte; pero estos
dos aspectos no son claramente separables"'°.

79
L'estetica e i suoi problen1i, pp. 15-16. Sin embargo, Zander opina que
existe en la estética de nuestro autor una cierta confusión metodológica, y
que se desconocen las aportaciones de la psicología y la sociología del
arte (H. ZANDER, Aesthetische Universalitiit und klinst/erische Autono-
mie, o.e., pp. 260-261).
so L'estetica e i suoi problen1i, p. 12, y Esistenza e persona, p. 223; cfr.
también G. CARCH!A, Esperienza e metafisica del/' arte, o.e., p. 77; M.
44 Pablo Blanco

Por esto, podríamos seguir diciendo que esta "teoría de la


formatividad" pretende ser también una estética universal, en
el sentido de que quiere abordar tanto el quehacer del artista
como el del lector. La presente estética desea estudiar no sólo
todos y cada uno de los momentos de la producción de la
obra de arte, sino también las características de ésta y su re-
cepción por parte del lector. Además, pretende abarcar todas
las artes, precisamente porque aspira a dar una "definición
general del arte". La idea del arte y los conceptos que derivan
de ella se podrán aplicar -de un modo análogo- tanto a la
pintura como a la poesía, a la novela y a la arquitectura, al
teatro, a la escultura, al cine y a las llamadas 'artes menores'
(decoración, moda, publicidad, distintas artesanías) 81 •
Sin embargo, esta apertura y universalidad de la estética
-matiza Pareyson- no puede llevar nunca a la confusión: se
trata de "sacar ideas (de las demás ciencias) para después
consolidarse" como ciencia filosófica, no de dejarse atTastrar
por las diversas teorías que reducen el ámbito de la belleza y
del arte. Así, la estética pareysoniana se mantendrá al margen
de las teorías formalistas o contenidistas (marxistas, psicoa-
nalíticas, sociológicas o estructuralistas), hasta el punto de
poderse afirmar que constituye una estética clásica, en el
sentido de que se remonta por encima de las modas y tenden-
cias del momento -superando también todo posible eclecti-
cismo-, para así llegar a la esencia de la belleza y del arte.
"Esta teoría propone un concepto de arte suficientemente
'clásico', hasta el punto de absorber las justas exigencias de
estas corrientes, aunque es también lo necesariamente 'preci-
so' para co!1'egir sus respectivas tendencias reduccionistas"".
Por tanto, las preguntas que se plantea Pareyson serían las
siguientes: ¿qué son la belleza y el arte?, ¿qué hacen el artis-

FERRARIS, Un' estetica senza opere, o.e., pp. 93 ss.: donde califica a la
estética pareysoniana como una "estética dispersa" o ºsin obras", en la
que predomina lo estético (hacer algo con arte) sobre lo artístico (hacer
arte).
81
Cfr. L' estetica e i suoi problemi, pp. 275 y 16-20.
82
Estetica, p. 9; cfr. también G. CARCHIA, Esperienza e metafisica
de/l' arte, o.e., p. 76.
Luigi Pareyson: vida, estética, filoso/fa 45

ta, el intérprete y el lector?, ¿qué es y cómo se hace una obra


de arte?, ¿qué relación y qué diferencias existen entre el arte
y la vida?" A nuestro juicio, el entonces joven filósofo turi-
nés logra hacer una interesante estética que abarca, además,
todos los ámbitos: el arte y las demás actividades humanas, el
hacer arte y el recibirlo, la obra de arte y las personas que se
ponen en contacto con ésta. Y todo esto, de una forma inte-
grada y manteniendo a la vez la unidad y la distinción en ca-
da una de las partes. Nos parece, pues, que queda claro el
interés de la presente estética".

83
Cfr. Conversazioni di estetica, pp. 59, 68 y 106; Compiti dell' estetica,
pp. 184-185; L. PAREYSON- G. VATTIMO, ll problema estetico, en
AA. VV., Studio ed insegnamento della filosofia, !, AVE-UCIIM, Roma
1966, p. 268; V. STELLA, Persona e arte nella teoria della formativita,
o.e., p. 100.
84
Sobre la estética de Pareyson en castellano puede consultarse mi estu-
dio ya citado: Hacer arte, inte1pretar el arte. Estética y hern1enéutica en
Luigi Pareyson; un resumen de la presente estética en tono divulgativo se
encuentra en mi ensayo: Estética de bolsillo, Madrid, Palabra 2001.
IV. UNA FILOSOFÍA

No podemos hablar de la estética de Pareyson sin hacer un


recorrido -aunque sea breve- por su pensamiento en general.
Su estética está perfectamente integrada en su filosofía, a la
vez que se entiende mejor ésta si se conoce aquélla. La uni-
dad de todo su trabajo filosófic-teórico e histórico- es una de
las claves para entender al autor turinés. A pesar de las ine-
vitables incertezas y vacilaciones, su pensamiento ha preten-
dido ser siempre coherente. Por tanto, abordaremos en primer
lugar la idea que Pareyson tiene de filosofía, para recorrer
más adelante las distintas "etapas" de su pensamiento, aunque
-insistimos- éstas no nos parecen fácilmente separables. Se
trata, pues, tan sólo de una licencia metodológica. Por otro
lado, hemos de advertir que aquí tan sólo abordaremos de
modo marginal estas sucesivas "filosofías" para que se vea su
unidad; más adelante nos detendremos en algunos aspectos
específicos.

l. ¿Qué es la filosofía?

Como hemos visto, uno de los objetivos iniciales de Pareyson


era desarrollar una filosofía desde el punto de vista del finito,
es decir, de la persona. Por tanto, tal y como sostenían Fichte
y Jaspers, el filósofo será siempre consciente tanto de su li-
mitado punto de vista, como del condicionamiento histórico
de su pensamiento. "La filosofía es profundización, interpre-
tación, explicación de una perspectiva personal: es la plena
consciencia de la vida misma de la persona"". Así pues, la
filosof(a será especulativa, personal e histórica al mismo
tiempo, y cada una de estas tres dimensiones no puede darse
sin las otras; prescindir de uno de estos tres aspectos -verdad,

85
Esistenza e persona, p. 153; cfr. también pp. 59-61.
48 Pablo Blanco

historia, persona- supondría traicionar la misma esencia de la


filosofía' 6 •
Como consecuencia, la unidad de la filosof(a y la multipli-
cidad de las filosofías han de ser afirmadas conjuntamente.
Pareyson sostiene simultáneamente la personalidad e histori-
cidad de la filosofía, a la vez que defiende la universalidad
necesaria en todo saber filosófico: "filosoj(a significa a la vez
-siempre y concretamente- una filosofía y la filosofía''. De
este modo, el filósofo de Turín pretende establecer un vínculo
íntimo entre la verdad y la filosofía, a la vez que implanta un
pluralismo y un diálogo entre todas las perspectivas que mi-
ren a la verdad, alcanzándose de este modo la llamada "con-
filosofía''. Pareyson se plantea la siguiente pregunta: "¿es
posible una concepción pluralista pero no relativista de la
verdad?''. E intenta responder a esta preocupación con toda
su filosofía, rechazando tanto el escepticismo en cualquiera
de sus formas como el dogmatismo ideológico o el fanatismo
intelectual. Pongamos el ejemplo pareysoniano de la orques-
ta. Cada persona interpreta personalmente la misma melodía
de la verdad, sin desafinar ni salirse de ésta. De este modo, un
posible oyente puede oír las distintas voces, sin dejar de es-
cuchar la melodía de fondo, que es única para todos. Por el
contrario, esta audición sinfónica de la verdad no se daría si
uno de los instrumentistas desafinara, o si todos ejecutaran
una idéntica voz".
Surge entonces otra pregunta inelus!ible para nuestro au-
tor: ¿para qué sirve la filosofía hoy? Esta será una pregunta
especialmente adecuada después de la crítica a la filosofía y a
su función social, realizada en estos últimos tiempos de un

86
Cfr. Esistenza e persona, pp. 155-157. Un resumen de estas ideas se
puede encontrar en el capítulo VIII ("11 ruolo della filosofia") de F.
RUSSO, Esistenza e liberta, o.e., pp. 179-198.
87
Esistenza e persona, p. 18. Cfr. también Unita della filosofta, especial-
mente las pp. 92-95; Prefazione y Conc/usione (1953) a G.W.F. HEGEL,
lntroduzione al/a storia della filosofia, quinta edición: Laterza, Roma-
Bari 1982; Esistenza e persona, p. 217; R. LONGO, Esistere e inte1preta-
re, o.e., pp. 111, 134 y 188-189; M. GENSABELLA FURNARI, / sentie-
ri della liberta, o.e., pp. 125-126.
Luigi Pareyson: vida, estética, filosofía 49
modo más radical. La única salida a esta crítica es -según
nuestro autor- una respuesta igualmente radical: hoy día el
pensamiento es "pleno, profundo, radical, si es pensamiento
de la verdad". Así, el futuro de la filosofía es la recuperación
de la verdad y del ser, aunque éstos se encuentren ya en el
origen de la filosofía, y no sean simplemente su objeto. "El
discurso será filosófico cuando, mientras habla de los entes,
revela igualmente el ser; cuando, mientras habla de las cosas,
dice también la verdad"".
Como consecuencia, para dar con esa verdad, la filosofía
deberá estar en contacto no sólo con la ciencia, sino también
con el arte y los mitos. Pareyson defenderá la dimensión míti-
ca -no mitológica ni alegórica- de la filosofía, "como prima-
ria y original captación de la verdad", sin que esto signifique
caer en el esteticismo o en el itrncionalismo. Diferenciándose
del mito, la filosofía "vuelve a él para profundizarlo", ya que
éste "dice cosas que sólo se pueden decir de ese modo". Co-
mo afirma Penzo, según Pareyson, "mito y logos se armoni-
zan mutuamente" cuando la filosofía logra revelar la verdad"'.
Pero a esta vocación veritativa y ontológica de la filosofía,
se une su necesaria referencia a la persona: la filosofía debe
estar fundamentada en la verdad y en el ser, a la vez que ésta
es siempre -decíamos- profunda e i11'enunciablemente perso-
nal. Así, se trata de "una filosofía del hombre sobre el hom-
bre para el hombre": hablar del ser y de la verdad siempre en
relación con la persona'°. Verdad y persona son, pues, los dos
principios irrenunciables de la filosofía. A su vez, este com-
promiso de la persona por la verdad le lleva a una situación
difícil y problemática, ya que dicha verdad es una fuente ina-
gotable e inaferrable, no un simple objeto que se posee y

88
Veritii e inteipretazione, pp. 205-206.
89
Esistenza e persona, p. 24; VeritG e interpretazione, p. 138; b1te1preta-
zione e liberta, pp. 5-6; G. PENZO, Luigi Pareyson e il problema
dell'inteipretazione, o.e., p. 438; cfr. también F. TOMATIS, Onto/ogia
del mal e, o.e., pp. 77-86.
90
Esistenza e persona, p. 10; cfr también pp. 148-151, y Veritii e illfer-
pretazione, pp. 138, 153-154 y 223.
50 Pablo Blanco

agota. El dramatismo existencial de este pensamiento resulta


evidente91 •
Por otra parte, se reclama una filosofía entendida como un
quehacer concreto y abstracto a la vez. Sin renunciar a su
naturaleza especulativa y reflexiva, la filosofía no es un saber
abstruso y separado de la realidad; sino que mantiene un es-
trecho contacto con la experiencia y con el sentido común
(aunque también tratar de no confundirse con éstos). La filo-
sofía parte de la experiencia común, pero llega mucho más
allá". También el pensamiento filosófico establece hondas
relaciones con otras actividades humanas -el arte y la reli-
gión, la ciencia y la política- sin confundirse por esto con
ellas. La filosofía se relaciona con las distintas actividades
humanas debido al origen común de todas ellas en el ser y en
la verdad; y de este modo se entiende la unidad entre teoría y
práctica, a la vez que mantienen su identidad y su autono-
mía93.
Con esto Pareyson nos recuerda que la filosofía tiene mu-
cho que ver con la vida, y que la propia existencia marca de
modo imborrable el propio pensamiento. Es aquí donde se
aprecia la dimensión existencial que tiene toda filosofía: cada
una de las filosofías refleja también las decisiones que toma
cada filósofo. Así pues, "en la base de cualquier filosofía hay
siempre una elección". No podrá haber nunca una filosofía
neutra, aséptica y presuntamente objetiva, pues la voluntad y
la libertad también actúan en el pensamiento. Son inherentes
91
Cfr. Esistenza e persona, pp. 18-22 y 205.
92
Cfr. L'estetica e i suoi problemi, Marzorati, Milán 1961, pp. 221-224;
Conversazioni di estetica, Mursia, Milán 1966, p. 117. De esta última
obra existe una traducción al castellano que preferimos no utilizar por no
parecernos la mejor.
93
Cfr. "Filosofia e ideología" en Veritii e inteipretazione, pp. 93-190;
véase también V. YERRA, Esistenzialis1110, feno111enologia, er111eneutica,
11ichilis1110, o.e., p. 494; A. ROSSO, Ern1eneutica co111e ontologia della
liberta, o.e., p. 119; cfr. también pp. 131-132. Por el contrario, Mancini
considera a Pareyson "aristocráticamente contemplativo": cfr. l.
MANCINI, Teo/ogia, ldeo/ogia, Utopia, Quereniana, Brescia 1974, en
particular las pp. 459-464.
Luigi Pareyson: vida, estética, filosofía 51
a todo quehacer filosófico conceptos como apuesta y riesgo,
duda y angustia, "compromiso por la libertad" y "la fidelidad
al ser" y a la verdad. No por esto hace caer Pareyson la filo-
sofía en un fideísmo o en un voluntarismo, ya que tan sólo se
trata de "convertir la elección en algo permeable a la razón":
la razón y la libertad salvan a la filosofía de todo totalitatismo
de la voluntad".
Del mismo modo, tampoco podrá ser excluida de la filoso-
fía su dimensión religiosa. Así, por ejemplo, hablando de las
relaciones entre filosofía y cristianismo, afirma Pareyson:
"Existencialmente hablando, 'filosofía cristiana' y 'filosofía
de un cristiano' son lo mismo, a menos que el filósofo sea tan
poco cristiano de tener una doble vida". Lo cual -insiste- no
nos debe llevar a confundir tampoco la filosofía con la reli-
gión o con la teología: "en la experiencia religiosa, esa 'ver-
dad' y esa 'trascendencia' de la que he hablado en filosofía
asume el aspecto de un Dios -del Dios de Abraham, de Isaac
y de Jacob, no el de los filósofos-, al que se trata de tú, se le
reza y se le considera un padre"". Filosofía y religión son dos
realidades distintas, aunque -a la vez- la religión ofrece luces
y vínculos irrenunciables a la persona del filósofo y a su pen-
samiento.

2. La "filosofía de la pe!'sona"

"El ambiente cultural en el que crecí fue, por necesidad, el


de la madurez del idealismo crociano y gentiliano [... ]. La
escuela en la que me formé fue la de Augusto Guzzo: un
idealismo paralelo al de Croce y Gentile, que no procedía de
éste, sino que se remontaba directamente al neohegelianismo
napolitano. Los primeros estudios a los que me dediqué por
afinidad electiva fueron los de la filosofía de la existencia:

94
Filosofia e veritil, pp. 174-175; cfr. también Pensiero ern1eneutico e
pensiero tragico, en J. JACOBELLI (ed.), Dove va la filosofía italiana?,
Laterza, Roma-Bari 1986, pp. 136-137; respuesta a la encuesta Par/ano i
filosofi ita/iani, o.e., p. 495.
95
Filosofía e verita, pp. 173-174.
52 Pablo Blanco

especialmente de Jaspers y Marce! al principio, y después de


Heidegger sobre todo, que fue en quien encontré una mayor
inspiración. Esta triple lección que recibí en mi formación
filosófica me movió a poner como centro de mi especulación
filosófica el problema y el concepto de persona". Añade des-
pués: "la doctrina de la persona es a la vez resultado y presu-
puesto de estas investigaciones filosóficas"".
Pareyson considera la "persona" como uno de los puntos
de partida y de llegada de su filosofía. De hecho, su primer
libro teórico -escrito después de su definitiva toma de postura
respecto al existencialismo- llevará por título Existencia y
persona (1950). Allí ve el concepto de persona como una
idea a la vez moderna y cristiana: la aparente contraposición
entre cristianismo y modernidad podría encontrar en esta no-
ción un posible punto de encuentro". Pero ¿qué es la persona
para él? Nuestro filósofo no da una definición breve y con-
clusiva de este concepto, sino que prefiere ir delimitándolo a
base de darnos a conocer algunas de sus características. Una
vez más, procede de un modo descriptivo, fenomenológico.
Así, Pareyson nos explica qué es la persona por medio de
lo que él llama una "dialéctica viva y concreta": una dialécti-
ca entre conceptos opuestos, que no tienen por qué excluirse
necesariamente. Vendría a ser un 'justo medio', un término
intermedio entre esos dos extremos que, teniendo su parte de
razón, relativizan y exageran también un determinado aspec-
to. Por eso, comenta Stella, "la realidad en Pareyson no es
nunca esquemática, sino compleja; esto lleva a nuestro filóso-
fo a superar continuamente las contradicciones que se po-
drían dar por la pobreza del análisis". Se intenta ver las cosas

96
Esístenza e persona, pp. 213 y 226. Un resumen de estas ideas sobre la
persona se pueden encontrar en el capítulo III ("II personalismo ontologi-
co") de F. RUSSO, Esístenza e liberta, o.e., pp. 77-103.
97
Cfr. Esístenza e persona, pp. 173-174 y 213; S. COPPOLINO, Estetíca
ed ermeneutíca di Luígí Pareyson, o.e., n. 22 p. 32; A. RIGOBELLO,
Luígí Pareyson e la filosofía come teoría della persona, en AA. VV.,
Studío e ensegnamento della filosofía, AVE-UCJIM, Roma 1966, JI, pp.
187-190.
Luigi Pareyson: vida, estética, filosofía 53

y los problemas en toda su riqueza y con una complejidad


llena de matices".
Así, por ejemplo, la persona es -a la vez e indistintamen-
te- "existencia y trascendencia", "autorrelación y heterorre-
lación": es abierta y ce1rnda a la vez, relación consigo misma
y apertura a todo lo demás -al ser y al resto de los seres-,
existencia singular e irrepetible (como decían los existencia-
listas) a la vez que universal y trascendente (como proponían
los idealistas). Además, como hemos visto ya, la persona es
algo finito que tiende al infilJito: el homb,re es distinto de
Dios, pero tiene su origen en El y aspira a El. Por otra parte,
dicha persona es un individuo que -al mismo tiempo- está
llamado a una tarea comlÍn: es una persona entre personas,
una persona en sociedad. Por último, Pareyson afirma que la
persona es un solo ser (humano) que obra de modo unitario.
Esto es lo que nuestro filósofo llama "unitotalidad" de la per-
sona, que se manifiesta en la unidad del ser y de todo el obrar
de ésta: la persona es una, y todo lo que hace goza de esta
unidad originaria".
Junto a esto, Pareyson quiere concretar más todavía y es-
tablece los "caracteres de la condición humana". En primer
lugar, la persona es "positiva": el hombre no lo es todo, pero
tampoco es la nada o lo negativo: la persona es algo o, mejor
dicho, es alguien' 00 • A la vez que positiva, la persona será
también "insuficiente", puesto que no se basta a sí misma:
necesita de Dios. La persona no puede dar todas las explica-
ciones sobre sí misma, y la relación entre Dios y el hombre
"constituye y funda a la persona como taJ"t0 1•

98
Cfr. V. STELLA, Persona e arte nel/a teoría della formativita, "Gior-
nale di Metafísica", 1957/1, p. 94; G. MORPURGO-TAGLIABUE, Pro-
b/emi attua/i del/'estetica, o.e., p. 321; F. PIEMONTESE, La teoria della
forn1ativith e il ri1111ova111ento degli studi estetici in Italia (1955), en Pro-
b/emi di fílosofia del/' arte, Bottega d'Erasmo, Turín 1962, p. 19.
99
Cfr. Esistenza e persona, pp. 175-178, 186-192, 197-201, 213-214.
100
Esistenza e persona, pp. 152 y 167.
101
Esistenza e persona, p. 188; cfr. también pp. 184-185 y 189.
54 Pablo Blanco

Positiva e insuficiente, la persona es también a la vez "ac-


tiva y receptiva". Receptiva porque su ser y su libertad los ha
recibido de Otro; activa porque ese mismo ser y esa libertad
le llevan a obrar, a actuar, a tener "iniciativa". Tenemos,
pues, un ser donado por Otro; pero, como el nuestro es un
ser-en-libertad, la persona es siempre un ser libre y activo, un
ser que obra en libertad y toma la iniciativa. Es decir, según
Pareyson, la persona no es ni totalmente creativa ni absolu-
tamente pasiva: hace libremente, gracias al ser y a la libertad
que ha recibido antes. El ser y la libertad de la persona tienen
un principio que no es ella misma, y por eso la "iniciativa" de
ésta es una "iniciativa iniciada" por Otro 102 •
Por último, y siempre según la concepción de Pareyson, la
persona se manifesta también como "participada y proble-
mática''. "En todo acto humano confluyen siempre al mismo
tiempo intentar y participar, carecer y tener, buscar y descu-
brir, inventar y encontrar" 103 • La persona es, al mismo tiempo,
casi nada y casi todo; de manera parecida al dios Eros, el
hombre es hijo de Poros y de Penia, de la riqueza y de la po-
breza. Por eso la persona tiene tanto y carece de tanto: porque
viene de J?ios sin ser un dios, participa de Dios pero -a dife-
rencia de El- actúa de un modo problemático'"'.
Esta grandeza y esta miseria nuestras llevan a que "el
hombre no pueda actuar sino a fuerza de intentos", a que rea-
lice y participe de un quehacer sublime, gracias a que lo ha
intentado prosaicamente una y otra vez. Aquí encontramos ya
las nociones fundamentales de intento y logro (tentativo e
riuscita), que serán también fundamentales en la estética de
nuestro autor. Por eso la persona logra: porque lo ha intenta-
do; por eso tiene: porque, al carecer antes de ello, lo ha bus-
cado; por eso inventa y halla: porque, después de mucho tra-
bajo, ha dado con algo nuevo. La persona, aunque no sea
omnipotente, es bastante capaz, a pesar de que tenga que

102
Cfr. Esistenza e persona, pp. 181-184 y 214-215.
103
Esistenza e persona, p. 215.
104
Cfr. Ibidem, p. 215.
Luigi Pareyson: vida, estética, filosofía 55

obrar a base de intentos para descub1ir e inventar lo que bus-


caba10'.
De este modo, la persona es el principio antropológico de
toda la filosofía de Pareyson, incluida la estética. Pero, a su
vez, ésta tiene un principio ontológico en el ser y en la liber-
tad, a la vez que un principio teológico en Dios. Así, nuestro
autor establece en su filosofía un nivel antropológico (la per-
sona, "el finito"), un nivel ontológico o metafísico (el ser, "lo
inagotable", inseparable de la libertad, de "la iniciativa") y un
nivel teológico (Dios, "el infinito"). Por esto, el profesor de
Turín llama "personalismo ontológico" a la cumbre de su
"versión existencialista del personalismo", en el que la perso-
na y su libertad están firmemente arraigadas en el ser y en
Dios. Nos encontramos, por tanto, ante una 'antropología
metafísica' y, en última instancia, teológica 106 .

3. La "filosofía de la forma"

Además, para fundamentar la "filosofía de la persona", Pa-


reyson nos propone una "metafísica de la forma" que a su vez
tendrá gran importancia a la hora de desarrollar la estética:
"en una filosofía de la persona, existen unos vínculos indes-
trnctibles que unen entre sí la estética de la forma ti vi dad, una
gnoseología de la interpretación y una metafísica de la for-
ma"107. Se entiende, pues, que su filosofía sea un saber unita-
rio y progresivo: nuestro autor pasa de una antropología a una
estética y a una gnoseología, en las que se encuentran las
primeras líneas de su hermenéutica. En este apartado expon-
dremos de forma muy esquemática lo que luego desarrolla-
remos con más detalle, de modo que será inevitable adelantar
algún concepto en el que profundizaremos más adelante.
De este modo, el punto de partida de esta filosofía de la
forma se encuentra en el personalismo de nuestro autor.
"Forma" es -valga la redundancia- todo aquello que ha sido

105
Cf Esistenza e persona, p. 215.
106
Cfr. Esistenza e persona, p. 14.
107
Estetica, pp. 217-218.
56 Pablo Blanco

formado, es decir, cualquier obra: las personas, las cosas de la


naturaleza, junto con todas las obras humanas (pensamientos
y acciones, utensilios y obras de arte). El concepto de "for-
ma" nacerá, pues, para poder explicar las relaciones de la
persona con el mundo y con sus propias obras: por un lado,
la persona vive entre formas: las conoce, las emplea, las hace;
y por otro, toda forma tiene que ver con la persona que la ha
formado. Por esto, también en este último sentido la persona
es una forma que tiene su origen en un "primer Figurador", es
decir, en Dios. Es ésta la llamada "metafísica de la forma" o
"de la figuración"'°'.
Además, "el concepto de fonna es esencial también para la
estética, porque la belleza consiste precisamente en ser for-
ma. Forma significa organismo que vive con una vida pro-
pia". El profesor turinés define de este modo la forma: como
una cosa natural o artificialmente bella que tiene vida propia,
como un 'ser vivo' dotado siempre de una cierta interioridad.
A su vez, estas formas vivas y bellas serán "el logro de un
proceso" de formación: han sido bien formadas y suponen
todo un éxito, alcanzado tras una serie de intentos. Por tanto,
íntimamente unido al concepto de forma, Pareyson propone
el concepto de ''formatividacf' o formación, es decir, el pro-
ceso que da lugar a la forma""·
Así, la persona es una fonna que se relaciona con formas
y que hace formas, y se puede afirmar que todo lo que hace
una persona lo hace formando cosas, acciones e ideas, es de-
cir, formas. La persona está íntimamente relacionada con las
formas -naturales o artificiales- que le rodean: las puede co-
nocer, utilizarlas e incluso re-formarlas, formarlas de nuevo.
El hombre puede dar lugar a nuevas formas, tanto materiales
(objetos, acciones, palabras) como espirituales (imágenes,
deseos, pensamientos). Y por todo ello será también capaz de
crear obras de arte, como seguiremos viendo"º·

08
' Cfr. Esistenza e persona, pp. 216-218.
109
Esistenza e persona, p. 222. Todo esto se verá con más detalle en el
capítulo l.
11
°Cfr. Esistenza e persona1 p. 222.
Luigi Pareyson: vida, estética, fi/osoffa 57

Además, "la formatividad es una unión inseparable de in-


vención y producción: formar significa hacer, pero un hacer
que, mientras hace, inventa el modo de hacer". Por ejemplo,
cuando hablamos, fo1mamos palabras a la vez que, en cierto
sentido, inventamos lo que decimos: el hablar es un hacer
productivo e inventivo a la vez: formamos frases -las pro-
nunciamos y las inventamos- sirviéndonos de las palabras,
que son a su vez formas ya existentes. Este hacer que inventa
al mismo tiempo que va produciendo lo que hace -este hacer
'creativo' - se encuentra en todas las actividades verdadera-
mente humanas: en la ética, en el pensamiento, en las activi-
dades técnicas o artesanales y, por supuesto, en el arte. Por
tanto, a la vez que las distintas actividades humanas mantie-
nen su distinción, se establece igualmente una solidaridad
entre todas ellas 111 •
Pero sólo en el arte la formatividad se encuentra en estado
puro: el arte es "pura formatividad:'. Todas las actividades
humanas pueden convertirse en auténticas artes, sin dejar de
ser lo que eran (ética, técnica, pensamiento); pero sólo el arte
es arte, "formar por formar". Todas las actividades pueden
ser estéticas si logran la forma buscada (una idea bonita, una
bella acción, un jan-ón precioso); pero sólo el arte puede lo-
grar formas artísticas, 'obras de arte' en sentido estricto. Una
palabra o una frase son formas, pero una poesía -una obra de
arte- surge sólo cuando se hace un uso intencionalmente es-
tético y específicamente artístico de esas palabras. Y se con-
sigue. Es entonces cuando se alcanzan la belleza y la perfec-
ción buscadas afanosamentem.

4. La "filosofía de la interpretación"

Recordemos lo dicho sobre la forma. Al ser "cumbre de un


proceso" cuyo resultado es la belleza, toda forma exigirá a su
vez ser "interpretada": conocida, contemplada y admirada por
otros. La forma es el logro bello de un proceso, y esa misma

lII Cfr. Esistenza e persona, p. 222.


112
Cfr. Esistenza e persona, pp. 222-223.
58 Pablo Blanco

perfección pide ser contemplada. Y al revés: la forma puede


ser interpretada porque antes ha sido formada; de hecho, in-
terpretar es desvelar el proceso de formación de tal forma.
Por tanto, la i11te1pretació11 es un proceso fonnativo, al igual
que lo son todas las actividades humanas; y la forma es inter-
pretable porque es un "movimiento acabado", el resultado
-ahora inmóvil- de una dinámica actividad formativa 11 '.
En efecto, nuestro filósofo define la interpretación como
un "conocimiento de cosas por parte de personas". La perso-
na y la forma vuelven a hacer aparición aquí: "sólo la forma
puede ser interpretada -es más, exige ser interpretada- y sólo
la persona puede interpretarla" 11 '. Lógicamente, serán válidas
también aquí las ideas expuestas antes en la "filosofía de la
persona", aplicadas ahora al acto interpretativo. Como conse-
cuencia, la persona está abierta a las formas y, de hecho, es el
único "órgano de penetración" capaz de conocerlas.
¿Cómo se desarrolla entonces esta interpretación? Como
ocmTe en toda actividad humana, la interpretación es también
a la vez activa y receptiva: al mismo tiempo que la persona
acoge las sugerencias que le hace llegar la forma, se mostrará
activísima e intentará comprender a fondo dicha forma.
Además, en segundo lugar, el intérprete procede a base de
intentos: "la persona propone poco a poco figuras destinadas
a revelar la forma, es decir, (sugiere) esquemas de interpreta-
ción que serán abandonados, sustituidos, c01rngidos, integra-
dos, mejorados, aceptados en el curso de un proceso de veri-
ficación"11'. En efecto, el intérprete propone soluciones e
imágenes que intentan revelar la forma; y si el resultado no es
totalmente satisfactorio, vuelve a intentarlo. La dinámica de
actividad y receptividad, de intento y logro, vuelve a ser aquí
esencial.
De este modo, entramos ahora en la "gnoseología de la
interpretación" de nuestro filósofo, elaborada ya en la estéti-
ca, y que después se convertirá en una hermenéutica que será
válida también en otras ciencias y disciplinas humanas. Pa-
113
Cfr. Esistenza e persona, p. 218.
114
Ibídem, p. 218.
115
Esistenza e persona, p. 219.
Lrtigi Pareyson: vida, estética, filosofía 59

reyson aplica esta hermenéutica no sólo a la verdad y a la


obra de arte, sino a todo conocimiento de cosas, obras y per-
sonas, es decir, de formas. Así, podremos interpretar tanto las
formas de la naturaleza, como las de la sociedad y de la histo-
ria: tan sólo se trata de ver estas formas como el resultado de
un proceso, de apreciar que han sido formadas por alguien.
Interpretar consiste, en este sentido, en ver formas y personas
detrás de todas las cosas: tanto si tienen su origen en la natu-
raleza como en el hombre 116 •
Vemos pues aquí de nuevo los vínculos que existen entre
el "personalismo ontológico'', la "metafísica de la forma" y
esta "gnoseología de la interpretación"; y casi sin darnos
cuenta, hemos pasado del concepto de "formatividad" al de
"interpretación" 117• Como sabemos, dicha "filosofía de la in-
terpretación" será expuesta en su libro Verdad e interpreta-
ción (1971), en el que Pareyson pasa del concepto de "fo1ma"
a los de "verdad" y "ser" y, por tanto, de una "gnoseología de
la interpretación" de la forma llegará a una "ontología de lo
inagotable": de la verdad y del ser. Según algunos autores,
esta obra es el punto de partida y de llegada de todo su pen-
samiento, "la obra cumbre de Pareyson'', "un clásico de la
hermenéutica", "una obra teódca de primer orden" 11 '.

5. La "filosofía de la libertad"

Llegamos, pues, ahora a la última fase del pensamiento de


Pareyson, desafortunadamente inacabada a causa de su en-
fermedad y muerte, y que debe ser también leída dentro del
pensamiento general del filósofo tutinés. Esta "filosofía de la
libertad" se contiene de modo fragmentario en algunos artí-
culos y esquemas escritos durante los años 70 y 80, que des-

116
Cfr. Esistenza e persona, p. 222.
117
Cfr. Esistenza e persona, pp. 221-222.
118
S. GIAMETTA, Ricardo di L11igi Pareyson, o.e., p. 6; X. TILLIETTE,
Prefazione a M. GENSABELLA FURNARI, I sentieri sul/a liberta, o.e.,
p. 13; G. PENZO, Luigi Pareyson e il problema del/'inte1prefazione, o.e.,
p. 437.
60 Pablo Blanco

pués aparecerá en un volumen de publicación póstuma, titu-


lado Ontología de la libertad (1995). Lo primero que llama la
atención en este libro es el cambio de estilo: breve, conciso,
sintético. Las frases se acortan y las ideas se condensan; las
imágenes y metáforas se suceden de modo continuo, y la eru-
dición es muy abundante, aunque tan sólo aludida de pasada.
Schelling, Heidegger y Dostoievski son los autores que
más aparecen en sus últimos escritos, aunque también se
aprecia en estas líneas la continua amenaza del ateísmo y del
nihilismo de Friedrich Nietzsche (1844-1900), a los que Pa-
reyson se propone vencer y superar. La ontología de la liber-
tad -escribe Pareyson- "adquiere su verdadero significado
sólo en al ambiente nihilista del mundo actual, que se podría
remontar hasta Nietzsche, aquel gran pensador que domina el
panorama filosófico de la segunda mitad del siglo XIX. He
prestado siempre gran atención a este filósofo desde mis pri-
meros estudios sobre el existencialismo; ya que no se enten-
dería nada de Jaspers y Heidegger si no se tu viera en cuenta
la influencia -no sólo de Kierkegaard- sino también de
Nietzsche. La influencia en el pensamiento contemporáneo es
tan profunda y decisiva, que las filosofías del siglo XX se
podrían dividir entre las que tienen en cuenta a Nietzsche y
las que no''. Pero esta experiencia del nihilismo resultará su-
perada por Dostoievski, "la otra gran figura filosófica del
siglo XIX", pues "él es un cristiano que ha conocido la nega-
ción y ha sabido superarla''. Dostoievski ha bajado a los in-
fiernos del nihilismo y ha salido de ellos 119 •
Como hemos visto, el pensamiento de Pareyson empieza
con un "personalismo ontológico" para llegar, a través de la
estética, a una "ontología de lo inagotable", es decir, del ser y
de la verdad. Pero ahora quiere afrontar a fondo el problema
de la libertad. Es éste el itinerario especulativo de nuestro
autor: de la persona y su existencia a la libertad, pasando por
la forma y la interpretación. Givone explica este paso de la
"filosofía de la interpretación" a la "filosofía de la libertad",

119
Nichilismo e cristianismo, o.e., pp. 32-33; cfr. también G. RICONDA,
Pensiero tradizionale e pensiero 111oderno, "Annuario filosofico", 3
(1987), pp. 17-18; F. TOMATIS, Ontologia del male, o.e., pp. 9-10.
Luigi Pareyson: vida, estética, filosoffa 61

por la acentuación del carácter de riesgo y de elección libre


que existe en toda interpretación. Según Pareyson, la verdad
no puede ser ni rígida y monolítica (como sostienen el dog-
matismo) ni vaga e inexistente (relativismo); la verdad existe,
a la vez que no se nos impone como una certeza absoluta.
Tiene luces y sombras, y por eso despierta certezas y dudas,
momentos de riesgo y de decisión. La verdad no es por tanto
ni una luz deslumbrante ni una tiniebla impenetrable, sino
una luz inagotable que cuenta con el protagonismo decisivo
de la libertad. Como consecuencia, la verdad es también dra-
mática y "trágica", al depender por entero de la libertad 120 •
Como su propio nombre indica, con esta "ontología" Pa-
reyson quiere situar la libertad a un ni ve! metafísico, y no
sólo ético: la libertad y el ser serán ahora, de un modo más
claro, los fundamentos metafísicos de la persona. Así, el filó-
sofo turinés afirma que sigue siendo fiel a su formación
existencialista mientras elabora su última "ontología de la
libertad"; desea centrarse en "la herencia que el existencia-
lismo ha dejado en el pensamiento actual: la inseparabilidad
entre ser y libertad. El existencialismo es efectivamente una
'ontología de la libertad' y, en este sentido, se sitúa -con una
originalidad robusta, no agotada todavía- dentro del gran
surco de la filosofía moderna, cuya esencia es precisamente
ser unafilosoffa de la libertad 121 • Ser y libertad están siempre

°
12
Cfr. S. GIVONE, Co111plessiti'l, interpretazione e pensiero tragico,
"Rivista di estetica", 1993/2, pp. 74-75. En este apartado, recurriremos
sobre todo a la clase magistral que Parey son dio en Turín el año 1987,
antes de retirarse como profesor. En aquella ocasión el Aula Magna de la
Facultad de Letras estaba a rebosar, y estas Hneas suponen la coronación
de su carrera como profesor y filósofo. Después, esta clase sería publicada
con el título Filosofía de la libertad, contenida ahora en Onto/ogia della
liberta, pp. 463-478. Un resumen de estas ideas aparecen en los capítulos
IX ("Ontologia della liberta") y X ("Ermeneutica dell'esperienza religio-
sa") de F. RUSSO, Esistenza e liberta, o.e., pp. 199-207 y 209-232.
121
Esistenza e persona, pp. 266-267; cfr. también M. RAYERA, Luigi
Pareyson (1918-1991), "Bailamme", 10 (1991), p. 196; RICONDA, G.-
VATTIMO, G., Prefazione a L. PAREYSON, Ontologia della liberta, pp.
62 Pablo Blanco

inseparablemente unidos en la persona, y nuestro ser es un ser


libre, un ser-en-libertad. Así, según Pareyson, recibir la li-
bertad y ejercerla confluyen en el ser de la persona.
Junto al ser, "el bien mayor de la persona es, pues, siempre
la libertad" 122 • En efecto, la persona posee también una liber-
tad que es simultáneamente receptiva y activa, algo recibido
y algo que actúa: "por un lado, yo he sido originado, en el
sentido de que ejercitar la libertad es -sobre todo- recibir esta
misma libertad; por otro lado, yo empiezo a ser con un acto
de consentimiento en que consiste precisamente mi ser" 123 • En
efecto, esta libertad nos ha sido también dada para ser ejerci-
tada y puesta en juego, y por esto la libertad es activa y re-
ceptiva al mismo tiempo. "Así como tengo una situación, un
estado, algo dado (el ser), tengo igualmente el poder de la
libertad y la facultad de juzgar; este tener no me lo he dado a
mí mismo, sino que lo he recibido: posesión aceptada, natu-
raleza recibida, pasividad del yo". De este modo, en el hom-
bre se identifican en un mismo acto el aceptar y el ejercer la
libertad 12'.
Por tanto, "la libertad -afirma rotundamente Pareyson-
tiene un valor absoluto", aunque también ésta se deba com-
paginar con el "respeto a la persona". Persona y libertad no
tienen un valor formal o instrumental, sino absoluto. Por eso,
la libertad es siempre el "fundamento", "il cuore della realta"
-el centro de todo lo real- y el "amanecer del mundo" 125 • De

X-XI; M. GENSABELLA FURNARI, I sentieri della liberta, o.e., pp. 32-


33 y 94.
122
Esistenza e persona, p. 193.
123
Esistenza e persona, p. 215; cfr. también pp. 193-195.
124
Esistenza e persona, p. 198; cfr. también p. 26, y G. MODICA, Su/
senso di un rapporto tra essere e liberta. Riflessioni su! pensiero di Luigi
Pareyson, "Giornale di metafisica'', 3 (1981), nuova serie, pp. 373-385; F.
RUSSO, Esistenza e liberta, o.e., pp. 89 y 93-94; A. RIZZI, Infinito e
persona. Er111eneutiche cristiane di fronte al/a crisi disenso, Ianua, Roma
1984, pp. 153-157; M. GENSABELLA FURNAR!, l sentieri della liber-
ta, o.e., pp. 221-225.
125
Cfr. Esistenza e persona, pp. 29-30, 194 y 27.
Luigi Pareyson: vida, estética, filosoffa 63

este modo, habla de la libertad como "ilimitada", pero no


arbitraria; como "abismo"y "sima del mundo", como Ab-
grund, y no sólo como "fundamento" 126 ,
Por otro lado, continúa diciendo, la libertad será ambigua:
es a la vez "energía benéfica y creadora" y "fuerza letal y
destructiva", "fresco y luminoso ímpetu de vida" y "triste y
funesto impulso de muerte" 127 • Al estar igualmente expuesta
al bien y al mal, produce una cierta angustia y desesperación,
a la vez que una intensa maravilla. La libertad es ambigua,
pero a veces da la impresión de que Pareyson la ve desde su
lado más oscuro. Nacerá entonces un sentimiento de angustia
porque la libertad se presenta sola, sin caminos ni ayudas; y
la persona se sentirá desconcertada, sin saber qué hacer ni
hacia dónde ir 128 •
Por tanto, la libertad será "un don, consecuencia de un
acto de generosidad", a la vez que una "condena". Es éste el
centro del "pensamiento trágico" de Pareyson: la libertad se
encuentra tambaleando entre el ser y la nada, el bien y el mal.
Entonces nuestro autor aborda sobre todo las consecuencias
negativas de la libertad -el mal y el dolor-, ignoradas por la
filosofía precedente pero que "la religión mantiene en toda su
urgencia". Es aquí donde empieza su "hermenéutica de la
experiencia religiosa" 129 ,
De este modo, Pareyson pretende unir la libertad a la nada,
y no sólo al ser: In principiwn erant libertas et nihil, parece
afirmar nuestro autor. "La libertad es el comienzo, el puro
inicio"; antes de ésta, sólo existía la nada. La libertad sólo
limitaba con la nada y, sin la nada, aquélla no existía. Aquí
Pareyson desarrolla una teodicea para explicar su "cristianis-

126
Cfr. Esistenza e persona, pp. 29-30.
127
Ontologia della liberta, p. 471.
128
Cfr. Esistenza e persona, p. 32; Pensiero enneneutico e pensiero tragi-
co, pp. 137-140; Inte1pretazio11e e liberta, pp. 6-7; F. RUSSO, Esistenza e
liberta, o.e., pp. 83-85.
129
Cfr. Ontologia della liberta, pp. 465-469; véase también Er111e11e11tica
e liberta, pp. 6-7, y G. MODICA, Su/ senso di w1 rapporto Ira essere e
liberta, o.e., pp. 380-384.
64 Pablo Blanco

mo trágico" y para intentar comprender cómo el origen de


t9do se encuentra en la libertad de Dios y en Ja elección que
El hizo al principio. Como última consecuencia, Pareyson
concluye que "toda la realidad no es otra cosa que un acto de
libertad [... ]. Todo se resume a esto: libertad pura". Tal vez
olvidándose del resto de su filosofía, Vattimo ve esta última
etapa de Pareyson como una "secularización o debilitación
del ser"; mientras Russo sostiene que se mantiene el trágico
equilibrio entre ser y libertad que se presenta en toda la filo-
sofía precedente de nuestro autor''°.
Parece claro que la libertad a la que se refiere Pareyson es
una libertad anterior a toda decisión: no es libertad en el bien
o en el mal, sino antes del bien y del mal. Esta libertad se
mantiene siempre en Ja duda, en la continua indecisión, en un
abismo eterno entre el ser y la nada: "Y por libertad hay que
entender la libertad primaria: es decir, la libertad para escoger
entre el bien y el mal, entre la rebelión y la obediencia; (se
trata de) la libertad de rechazar o reconocer el principio del
ser y del bien". Sería lo que Russo llama simple "libertad de
elección", que puede ser aplicada en parte al hombre, pero
nunca a Dios en sentido propio 131 •
Nos parece que esta última etapa de la filosofía de Parey-
son refleja -como buen pensamiento existencialista que es-
los últimos momentos de la vida de nuestro filósofo, cuando

130
Ontologia della liberta, pp. 470 y 22; cfr. pp. 474-478; G. VATTIMO,
Enneneutica e secolarizzazione. A proposito di L. Pareyson (1986), en
Etica del/'inte1pretazione, Rosenberg & Sellier, Turín 1989, p. 62; F.
RUSSO, La liberta, il ma/e, Dio. Gli ultimi scritti di Luigi Pareyson,
"Acta Philosophica", 5 (1996), pp. 93-94; también Esistenza e liberta,
o.e., pp. 83-87; G. MODICA, Su/ senso di un rapporto tra essere e liber-
ta, o.e., pp. 380-384; A. ROSSO, Ermeneutica come ontologia della li-
berta, o.e., pp. 81-82; M. GENSABELLA FURNARI, I sentieri della
liberta, o.e., pp. 59-64; F.P. CIGL!A, La divina tragedia della liberta,
o.e., pp. 163-190; X. TILLIETTE, Encomio per Pareyson, o.e., p. 53; M.
CACCIARI, Pareyson e la domanda fondamenta/e, Atti dell'Accademia
del/e Scienze di Torino, 12812 (1994), p. 67.
131
Dostoevskij. Filosofia, ro111anzo e esperienza religiosa, Einaudi, Turín
1993, p. 118; cfr. F. RUSSO, Esistenza e liberta, o.e., pp. 226-229.
luigi Pareyson: vida, estética, filosofía 65

estaba enfermo y solo en Rapallo (a pesar de las buenas rela-


ciones que mantenía con su familia y sus colegas). Evidente-
mente, su filosofía no es un simple reflejo de su estado de
salud o de su situación existencial; pero un paralelismo entre
ambas instancias podría darnos alguna luz. Por otra parte, en
el principio de toda filosofía -decía Pareyson- hay una elec-
ción, y nuestro autor escoge la lucha contra la nada, el dolor y
la angustia, en vez de lo que a él le parecería una ingenua y
descomprometida opción por el ser, la alegría y la esperanza.
Su rechazo del nihilismo le lleva al "cristianismo trágico". El
título de uno de sus últimos escritos sobre la melancolía nos
parece que expresa muy bien su estado interior: En la órbita
del sol negro "'.
Pareyson propone su "cristianismo trágico", un "cristia-
nismo áspero y duro, difícil y comprometido", no el tierno y
sentimental propio de las "almas cándidas"(anlme belle ). En
nuestra opinión, el filósofo de Rapallo cae en un cierto pesi-
mismo al olvidarse de la vertiente positiva del cristianismo.
Se concentra más en el Calvario, dejando en la sombra el
resto de la vida de Cristo. Por el contrario, según el cristia-
nismo, después del Viernes Santo llega el Domingo de Resu-
rección: tras el dolor y la muerte, viene la vida y la alegría. Es
cierto que la tragedia humana puede seguir existiendo indefi-
nidamente, al resultar el ser traicionado y la libertad destrui-
da; pero también esta tragedia se podría convertir en comedia
humana y divina, cuando se afirma el ser y se realiza la li-
bertad. Por tanto, esta última filosofía del profesor de Turín
hay que leerla teniendo en cuenta que es fragmentaria y que
está inacabada, a la vez que no nos debe llevar a olvidar el
resto de su pensamiento"'.

***

132
Cfr. "Il Giornale Nuovo'', 6.9.1988, p. 3.
133
Cfr Nichilis1110 e cristianesilno, p. 32. Un buen análisis de esta última
etapa del pensamiento de Pareyson se encuentra en F. RUSSO, La /ibertil,
il male, Dio, o.e., pp. 77-94.
66 Pablo Blanco

Tomatis resume con las siguientes palabras toda la labor


filosófica del profesor de Turín; sirvan pues de recapitula-
ción: "Luigi Pareyson ha sido el primer filósofo que ha intro-
ducido en Italia, a finales de los años 30, los temas del exis-
tencialismo (Kierkegaard y el primer Barth, Heidegger y Jas-
pers en particular), dando lugar a una versión personalista. A
partir de los años 40, ha profundizado en su existencialismo
personalista al elaborar una filosofía de la interpretación: la
ontología de lo inagotable, que ha anticipado la hermenéutica
contemporánea (Gadamer, Ricoeur ... ), pero que -al inspirarse
en una instancia veritativa- no ha caído en el nihilismo. En
los años 50, Pareyson ha renovado las categorías estéticas y
ha comenzado una revisión teórica e historiográfica del ro-
manticismo y del idealismo alemán, ayudando a descubrir el
mito y la religión a la cultura agnóstica y racionalista, y ha-
ciendo ver la dimensión posthegeliana y postheideggeriana de
autores como Fichte y Schelling. En fin, en su última filoso-
fía -gracias a la profundización en Dostoievski y en Sche-
lling- Pareyson ha propuesto un pensamiento trágico y una
ontología de la libertad, retomando el cristianismo como una
cuestión ineludible en la reflexión contemporánea" 134 •

134
F. TOMATIS, Onto/ogia del ma/e, o.e., p. 9.
V. CRONOLOGÍA

Periodo de entreguerras (1918-1939)

1918 Termina la I Guerra Mundial.


Luigi Pareyson nace el 4 de febrero en Fiasco (Cúneo).

1919 Karl Barth publica su Comentario a la Epístola a los


Romanos.

1920 Augusto Guzzo publica en Nápoles su tesis sobre


Los primeros escritos de Kant; Paul Valéry publica Cuademo
de poeta. Poesía pura.

1924 Antonio Gramsci funda el periódico "L'Unita", órga-


no de expresión del partido comunista italiano. Augusto
Guzzo obtiene la cátedra de filosofía de la Facultad de Ma-
gisterio de Turín; dos años después, obtendrá también la de
ética.

1927 Martin Heidegger publica Ser y tiempo.

1928 Benedetto Croce publica en la Encyclopaedia Bri-


tannica la Aesthetica in nuce.

1929 Se firma el concordato entre la Santa Sede y el Esta-


do italiano; el ministro Gentile reconoce la Universidad Ca-
tólica de Milán, fundada por Agostino Gemelli.
Gramsci empieza a escribir los Cuadernos. Heidegger pu-
blica ¿Qué es la metafísica?

1931 Giovanni Gentile publica Filosofía del arte.


68 Pablo Blanco

1932 Koiré funda la revista existencialista "Investigacio-


nes filosóficas", mientras Luigi Stefanini publica su Idealis-
mo cristiano.

1933 Alfred Whitehead publica Las aventuras de las


ideas.

1934 John Dewey publica El arte como experiencia. La-


velle y La Senne fundan la colección "La filosofía del espí-
ritu".

1935 Aparece la traducción francesa de Temor y temblor


de Kierkegaard. Gabriel Marce! publica Ser y tener; Karl
Jaspers, Razón y existencia. Heidegger pronuncia en Friburgo
la conferencia titulada El origen de la obra de arte.
Pareyson ingresa en la Facultad de Letras de Turín, donde
conoce personalmente a Augusto Guzzo y decide seguir su
magisterio durante cuatro años.

1936 Heidegger pronuncia en Roma una conferencia titu-


lada Holder/in y la esencia de la poesía; Augusto Guzzo pu-
blica Idealismo y cristia11ismo; Croce, La poesía; Nikolai
Berdiaev, Ci11co meditacio11es sobre la existencia; Franco
Lombardi, Kierkegaard y Feuerbach, mientras Armando
Carlini traduce ¿Qué es la metafísica? de Heidegger.
Comienza la estancia de un año de Pareyson en Alemania;
allí lee el Romerbrief de Barth, Razó11 y existencia de Jaspers
y ¿Qué es la metafísica? de Heidegger; después conoce per-
sonalmente a Heidegger (9-11-1937) y a Jaspers, con quien
coincidirá en Heidelberg.

1938 Pareyson publica su primer artículo: Esistenziale e


esistentivo i11 M. Heidegger e K. Jaspers.

1939 Empieza la II Guerra Mundial.


Luigi Pareyson: vida, estética, filosofía 69

Augusto Guzzo inaugura la Sección Piamontesa de estu-


dios filosóficos en Turín, en donde obtiene la plaza de filoso-
fía teorética.
Pareyson se licencia en filosofía en la Universidad de Tu-
rín, con una tesis sobre Jaspers.
Publicaciones de Pareyson: La ricerca filosofica,
L' esistenzialismo di Karl Barth y Soren Kierkegaard e
l' esistenzialismo.

¿Espiritualismo o existencialismo? (1940-1946)

1940 Henri Focillon publica La vida de las formas.


El Congreso Nacional de Filosofía en Italia versa sobre el
existencialismo.
Mientras enseña en el Liceo de bachillerato de Cúneo, Pa-
reyson participa en la Resistencia contra la ocupación nazi,
junto a Pietro Chiodi, filósofo existencialista y traductor de
Heidegger.
Publicaciones de Pareyson: Karl Jaspers y Esistenzialismo
1939.

1941 Karl Lowith publica De Hegel a Nietzsche.


Publicaciones de Pareyson: L' esistenzialismo soddisfa
l' esigenza spiritualistica?, Idealismo ed esistenzialismo,
Esistenzialismo 1941, Preesistenzialismo di Armando Carli-
ni.

1942 Igor Stravinski publica la Poética de la música.


Publicaciones de Pareyson: La dialettica della crisi in
Karl Barth.

1943 Jean Paul Sartre publica El ser y la nada; Camelio


Fabro, Introducción al existencialismo.
"P1imato" publica una encuesta sobre el existencialismo.
Pareyson obtiene la plaza de libero docente de filosofía
teorética en Turín.
70 Pablo Blanco

Publicaciones de Pareyson: Studi sull' esistenzialismo,


Tempo ed etemita.

1944 Paul Valéry publica el quinto y último tomo de Va-


rieté, donde se incluyen ensayos filosóficos y de tema artísti-
co.

Profesor de estética en Turín (1945-1964)


La decisión por el existencialismo (1946-1952)

1945 El 25 de abril tiene lugar la "Liberación del fascis-


mo" y termina la II Guen-a Mundial. Según algunos autores,
es éste el año del cambio del idealismo a las nuevas con-ien-
tes de la filosofía. Se crea el "Centro de Estudios cristianos"
de Gallarate.
Pareyson es nombrado profesor de estética en la Universi-
dad de Turín, y dicta el curso Imitación y creación.
Publicaciones de Pareyson: Traducción, comentario e in-
troducción a G.A. FICHTE, Rivendicazione della liberta di
pensiero y Sul rispetto dello Stato perla verita.

1946 Norberto Bobbio presenta una antología de textos de


Jaspers titulada Mi filosofía en Einaudi, la editorial antifas-
cista. Tiene lugar en Roma un congreso sobre el existencia-
lismo y el marxismo, organizado por el Instituto de Estudios
Filosóficos.
Pareyson dicta un curso sobre Vida, arte,filosofia.
Publicaciones de Pareyson: La dissoluzione
dell' hegelianismo e l' esistenzialismo, Arte e persona; recen-
sión a Tommaso CAMPANELLA, Poetica; traducción e in-
troducción a G.A. FICHTE, Prima illfroducción al/a dottrina
della scienza.

1947 Pietro Chiodi publica El existencialismo de Heide-


gger.
Publicaciones de Pareyson: Vita, arte, filosofía, La situa-
zione religiosa attuale, Il compito della filosofía oggi, La
Luigi Pareyson: vida, estética,fi/osoffa 71

dissoluzione della dialettica: Ugo Spirito e Galvano della


Volpe.

1948 La democracia cristiana obtiene la mayoría absoluta


en el parlamento italiano.
Enrico Castelli publica Existencialismo teológico.
Durante este año y el próximo, Pareyson viaja a Argentina
como profesor visitante, donde imparte el curso Poética y
critica; allí participa en la organización del congreso de
Mendoza, en donde difunde sus ideas existencialistas y coin-
cide con Hans-Georg Gadamer.
Publicaciones de Pareyson: Il punto di partenza
dell' indagine filosofica, Il problema filosofico del marxismo,
Il pensiero piil recente di Gabriel Marce[, Persona e societa,
Esistenzialismo e cristianesimo; introducción y comentario a
J. LOCKE, Due trattati sul govemo e a/tri scritti politici y a
R. FILMER, Il patriarca.

1949 Publicaciones de Pareyson: La filosofia italiana


contemporanea, La dottrina vichiana del!' ingegno, Attualita
dell' esistenzialismo, Possibilita di un esistenzialismo cristia-
no, La filosofia allafine degli anni 40, La verita, Il pensiero
di Abbagnano e i suoi sviluppi.

1950 Augusto Guzzo funda la revista "Filosofía", en la


que también colabora activamente Pareyson.
Publicaciones de Pareyson: Esistenza e persona, L' estetica
dell'idealismo tedesco, Fichte, Due possibilita: Kierkegaard
e Feuerbach, Esistenzialismo 1946, L'esistenzialismo e !'i-
dealismo italiano; Fichte, Schelling e un soneto di Petrarca; I
caratteri della persona, Il verosimile nella Poetica di Aristo-
tele, Arte e conoscenza, Estetica e metafisica; Stile, contenuto
e materia del!' arte; Compiutezza dell' operad' arte, Esempla-
rita dell' opera d' arte; Lettura, interpretazione e critica
del!' opera d' arte; L' arte nella vita spirituale, Contributo a
una discussione, Profilo di Karl Jaspers, L' estetica di Anto-
nio Aliotta e /'idealismo, JI Congresso di Mendoza; traduc-
72 Pablo Blanco

ción e introducción a G. A. FICHTE, La seconda dottrina


della scienza ( 1798).

1951 Pareyson es nombrado titular de historia de la filoso-


fía en la Universidad de Pavía, donde enseña durante un año
y dicta el curso Unidad de la filosofía. Se publica la primera
edición italiana de El arte como experiencia de John Dewey.
Publicaciones de Pareyson: Sui fondamenti dell' estetica;
recensión de A. ALIOTTA, L' estetica di Kant e degli idea-
listi romantici.

1952 Mueren Benedetto Croce y John Dewey.


En Turín de nuevo, Pareyson es nombrado profesor titular
de estética y dicta dos cursos sobre Arte y crftica y Forma-
ción de la obra de arte.
Publicaciones de Pareyson: Unita dellafilosofia, Liberta e
peccato nell' esistenzialismo, Fonnazione del!' operad' arte.

1953 Pareyson dicta el curso titulado "Lectura de la obra


de arte''.
Publicaciones de Pareyson: Arte e vita, La mia prospettiva
estetica, Struttura della formativita, Il concetto di inte1preta-
zione nell' estetica crociana, La conoscenza degli altri; prefa-
cio y conclusión a G.W.F. HEGEL, Introduzione alla storia
dellafilosofia.

1954 Pareyson obtiene la recién creada cátedra de estética


en la Universidad de Turín, y dicta los cursos "Arte y comu-
nicación" y "Arte y realización''. Dirige la tesis de Umberto
Eco titulada "El problema estético en Tomás de Aquino''.
Publicaciones de Pareyson: Estetica, Arte e conoscenza,
Compiutezza ed esecuzione.

1955 Emilio Betti publica la Teor(a general de la inter-


pretación; Abbagnano abandona el existencialismo con
Muerte o transformación del existencialismo.
Pareyson dicta un curso sobre "La estética de Goethe''.
Luigi Pareyson: vida, estética, filoso/fa 73

Publicaciones de Pareyson: Contemplation du beau et


production de formes.

1956 Pareyson comienza a dirigir la "Rivista di estetica",


que había cofundado el año anterior con el recién fallecido
Luigi Stefanini; organiza y participa en el III Congreso Inter-
nacional de Estética en Venecia; dicta sendos cursos sobre La
estética de Goetlze en el Primo Ventenio en Weimar y La per-
sona.
Publicaciones de Pareyson: L' estetica giovanile di Goethe,
L'interpretazione dell'opera d'arte, Il 111 Congresso lntema-
zionale di Estetica, L' etica di Augusto Guzza, Commemora-
zione di Luigi Stefanini.

1957 Giovanni Gentile funda la Enciclopedia filosófica.


Pareyson dicta sendos cursos sobre "La estética preclásica
de Goethe" y "El Emilio de Rousseau".
Publicaciones de Pareyson: L' estetica preclassica di
Goethe, La materia dell'arte, Critica e lettura, Prime poesie
goethiane sull' arte; recensiones de J.P. ECKERMANN, Co-
lloqui con il Goetlze, de G. SICHARDT, Das Weimarer Lie-
bhabertheater unter Goethes Leitung, y de P. MENZER,
Goethes Aeshtetik.

1958 Pareyson organiza en Venecia un debate sobre "El


juicio estético" en el XII Congreso Internacional de Filosofía,
y dicta dos cursos sobre La estética de Valéry y El concepto
de hábito. Entra a formar parte de la Academia de las Cien-
cias de Turín como miembro correspondiente.
Publicaciones de Pareyson: Filosofía della persona, Me-
trica e poesia; Forma, orgismo, astrazione; 1l concetto di
abitudine, Contenuto e fonna.

1959 En Padua tiene lugar un congreso sobre existencia-


lismo y fenomenología.
Pareyson dicta tres cursos sobre La fonnación de la obra
de arte, Goethe y su viaje a Italia y El concepto de educación
de la humanidad de la ilustración al romanticismo.
74 Pablo Blanco

Publicaciones de Pareyson: L' estetica di Paul Valéry, Ese-


cuzione del!' opera d' arte, Giudizio e interpretazione, Arte e
storia, Personalita e socialita nell'arte; recensiones de P.
BA YLE, Spinoza y de J.W. GOETHE, Teoria della natura.

1960 Hans-Georg Gadamer publica Verdad y método.


Pareyson dicta tres cursos sobre Valoración de la obra de
arte y La estética de Novalis y Nexos entre filosofía de la
historia, filosofía de la educación, filosofía del derecho y
filosofía de la religión en el periodo de transición de la ilus-
tración al romanticismo.
Publicaciones de Pareyson: L' estetica di Goethe e il suo
viaggio en Italia, Gusto e giudizio.

1961 Tiene lugar en Atenas el IV Congreso Internacional


de Estética. Se publican las clases de Heidegger sobre
Nietzsche.
Pareyson dicta cuatro cursos sobre ¿Qué es el arte?: esté-
tica, poética, crítica, técnica; La estética de Schiller, La rela-
ción entre maestro y discípulo como relación interpersonal y
Pedagogía de Dewey.
Publicaciones de Pareyson: 1 problemi attuali
dell' estetica, L' estetica e i suoi problemi, L' estetica di Nova-
/is, La materia art1:stica, JI processo artistico, Lettura
dell' operad' arte. JI Quarto Congresso lntemazionale di Es-
tetica di Atene.
Gianni Vattimo publica su tesis El concepto de hacer en
Aristóteles, dirigida por Pareyson.

1962 Pareyson dicta cuatro cursos sobre Poder y respon-


sabilidad del m1ista, La estética clásica de Goethe (1788-
1795), Pascal y Kerschsteiner.
Publicaciones de Pareyson: L' estetica di Schiller, La con-
templazione della forma, Le regale secando Valéry.

1963 Castelli organiza en Roma el congreso titulado


"Humanismo y hermenéutica".
Luigi Pareyson: vida, estética, filosofía 75

Pareyson dicta cuatro cursos sobre El problema de la crí-


tica, La estética de Schelling, La formación del hombre en la
filosofía de la historia de Hegel y Problemas de pedagogía
gentiliana.
Publicaciones de Pareyson: La prima estetica classica di
Goethe, Die Wahl der Philosophie nach Fichte, Potere e res-
ponsabilita dell' artista, I teorici dell' Ersatz, Situazione e
liberta.

1964 Tiene lugar en Amsterdam el V Congreso Interna-


cional de Estética.
Pareyson obtiene la cátedra de filosofía teórica de Turín,
sustituyendo en el cargo a Augusto Guzzo; dicta además
cuatro cursos sobre Pensamiento expresivo y pensamiento
revelativo, El problema de la autofu11dación en la primera
Doctrina de la ciencia de Fichte, Situación y libertad y La
ética de Kierkegaard en la primera fase de su pensamiento.
Publicaciones de Pareyson: L' estetica di Schelling; I pro-
blemi dell' estetica, oggi; Tradizione e innovazione.

Profesor de ética y filosofía teórica en Turín ( 1964-1984)

1965 Paul Ricoeur publica Sobre la inte1pretación.


Pareyson dicta cuatro cursos sobre Schelling, Heidegger: il
concetto heideggeriano de metafísica, El concepto de inicia-
tiva y La ética de Pascal.
Publicaciones de Pareyson: Teoria dell' arte, Due massime
goethiane sull' arte, Kierkegaard e la poesía d' occassione,
Situazione e liberta, Pensiero espressivo e pensiero rivelati-
vo, L' etica di Kierkegaard nella prima fase del suo pe11siero.

1966 Pareyson recibe el premio de filosofía del Ministerio


de la Instrucción Pública, y dicta cuatro cursos sobre La
ideología, Wittgenstein, El concepto de libertad yEl pensa-
miento ético de Dostoievski.
Publicaciones de Pareyson: Conversazioni di estetica,
L'etica di Pascal, Il problema estetico (con Gianni Vattimo),
76 Pablo Blanco

Suono e senso secando Valéry, Nel centenario di Croce, Il


pensiero di Giacomo Soleri; Traduzione, riduzione, trascri-
zione; Significato d'una teoria famosa, Abolizione
dell' estetica?, Tre puntifondamentali, Il bello natura/e, Itine-
rario estetico goethiano, Tre gradi di godimento estetico se-
cando Goethe, Un binomio goethiano: grandezza e verita, Un
problema schellinghiano: arte e filosofia, Cattolicesimo e
poesía secando Schelling.

1967 Pareyson -junto con Vetrn y Vattimo- colabora en la


segunda edición de la Enciclopedia filosófica de Gallarate, y
dicta un curso sobre Los límites de la libertad (suspendido
por el cierre de la Facultad).
Publicaciones de Pareyson: L' esperienza artistica, Filoso-
fía e ideología, Destino dell'ideologia, Necessita della filo-
sofía, Il pensiero etico di Dostoevskij.

1968 Muere Karl Barth.


Pareyson dicta cuatro cursos sobre Schelling Uunto con
Xavier Tilliette), Fichte, Fenomenolog(a de lp iniciativa y
ontología de la libertad. La iniciativa moral, Etica y estética
en Schiller.
Publicaciones de Pareyson: L' estetica di Kant, Filosofía e
sen so connme.

1969 Muere Karl Jaspers. Ricoeur publica El conflicto de


las inte1pretaciones. Ensayo de hermenéutica.
Pareyson dicta un curso sobre Ser y libertad.
Publicaciones de Pareyson: L'iniziativa morale, Etica ed
estetica en Schiller, Valori permanenti e processo storico,
Ultimi sviluppi dell' esistenzialismo.

1970 Pareyson obtiene la Medalla de oro por el servicio a


la Escuela, la Cultura y el Arte; dicta un curso sobre La ética
de Kierkegaard en la Apostilla.
Publicaciones de Pareyson: Essere e liberta, Recenti edi-
zioni di Fichte, Originarieta dell'interpretazione, Ultimi svi-
Luigi Pareyson: vida, estética, filosoffa 77
luppi del!' esistenzialismo, Valori permanenti nel divenire
storico.

1971 Pareyson dicta tres cursos sobre Dialéctica de la


imagen y de la inte1pretación, La elección moral y La ética
de Dostoievski.
Publicaciones de Pareyson: Verita e inte1pretazione,
L' etica di Kierkegaard nella "Postilla", Giovanni Amedeo
Fichte, Federico Guglielmo Giuseppe Schelling.

1972 Pareyson vive solo, aquejado de una grave afección


renal, mientras su mujer atiende en Milán a su hija, también
gravemente enferma. A pesar de todo, dicta tres cursos sobre
Verdad y libertad, Arte y moral y La ética de Kierkegaard en
la primera fase de su pensamiento.
Publicaciones de Pareyson: Il mondo del!' arte, L' oeuvre
d' art et son public, ll poeta e la marte en Nova/is, Breve sto-
ria d'un concetto perenne, Gioele Solari e !'idealismo tedes-
co; introducción a Piero MARTINETTI, Funzione religiosa
della filosofia, a Ragione e Jede y a Saggi filosojici e religio-
si; respuesta a la encuesta Par/ano i filosofi italiani.

1973 Pareyson dicta cuatro cursos sobre Tradición e inno-


vación, La lntrodución a la metafísica de Heidegger, La ini-
ciativa moral y La ética de Kierkegaard en la segunda fase
de su pensamiento.
Publicaciones de Pareyson: Attualita di Martinetti.

197 4 Parey son dicta un curso sobre Fundamentos de una


teoría de la inte1pretación; es nombrado socio nazionale de
la Academia de Ciencias de Turín.
Publicaciones de Pareyson: Storicita e normativita della
mora/e, introducción a F.W.J. SCHELLING, Scritti sulla
filosofía, la religione, la liberta.

1975 Pareyson dicta dos cursos sobre Verdad y diálogo y


El concepto de sistema en Hegel.
78 Pablo Blanco

Publicaciones de Pareyson: Schelling, Rettifiche


sull' esistenzialismo, Minima schellingiana.

1976 Muere Martin Heidegger.


Pareyson dicta dos cursos sobre Ambigiiedad y contradic-
ción y El primer Fichte.
Publicaciones de Pareyson: Socia/ita della filosofia, Un
inedito dístico latino di Schelling, Una poesia infantile di
Schelling, L' ultimo Sciacca.

1977 Pareyson dicta dos cursos sobre El concepto de per-


sona y Teoría y práctica en Fichte.
Publicaciones de Pareyson: Filosofía e verita (entrevista),
Schellingiana rariora, L' estetica musicale di Schelling,
Un' occasione mancata.

1978 Pareyson dicta dos cursos sobre El problema de la


conciencia y La estética de Kant.
Publicaciones de Pareyson: L' esperienza della liberta in
Dostoevsky.

1979 Pareyson dicta sendos cursos sobre La ontología de


lo inagotable y La estética de Fichte.
Publicaciones de Pareyson: Problemi di un rapporto e in-
dicazioni sistematiche, La nuova edizione storico-critica di
Schelling, Antonio Maddalena e la filosofía, Stupore della
ragione e angoscia di fronte ali' essere, Inizi e caratteri del
pensiero di Santino Caramella.

1980 Pareyson da una clase sobre Hennenéutica y ontolo-


gía.
Publicaciones de Pareyson: L' ambiguita del/' uomo en
Dostoevskij.

1981 Pareyson dicta un curso sobre Ontología de la li-


bertad: realidad de lo negativo (el mal y el dolor).
Luigi Pareyson: vida, estética, filosofía 79
1982 Pareyson dicta cuatro cursos sobre Ser y libertad: el
principio de la dialéctica.
Publicaciones de Pareyson: La sofferenza inutile in Dosto-
evskij.

Últimos años (1984-1991)

1984 Pareyson se jubila como profesor, aunque seguirá


desarrollando su labor docente hasta su muerte.
Publicaciones de Pareyson: Dal personalismo esistenziale
ali' ontologia della liberta.

1985 Pareyson funda y dirige el "Annuario filosofico" con


dos de sus discípulos, Valerio Verra y Giuseppe Riconda.
Publicaciones de Pareyson: L' esperienza religiosa e la fi-
losofia, La filosofia e il problema del male, Tre lettere ene-
dite di Schelling.

1986 Muere Augusto Guzzo.


Publicaciones de Pareyson: La filosofia e il problema del
male, Pensiero ermeneutico e pensiero tragico (entrevista);
Reinhard Lauth, Frammenti sull'escatologia (1986-1991).
Gianni Vattimo publica El pensamiento débil.

1987 El 17 de octubre Pareyson recibe en Palermo el Pre-


mio Nietzsche, y el 9 de mayo ingresa en la Accademia Na-
zionale dei Lincei de Roma, donde pronuncia un discurso
sobre su maestro, publicado después con el título Com-
memorazione di Augusto Guzzo.

1988 El 27 de octubre Pareyson pronuncia en la Universi-


dad de Turín una lección magistral titulada "Filosofía de la
libertad"; da también un curso homónimo en la Universidad
de Nápoles, en el mes de abril. Comienza a publicar una serie
de artículos en el periódico de Milán "Il Giornale Nuovo",
dirigido por Indro Montanelli.
80 Pablo Blanco

Publicaciones de Pareyson: Filosofia dell' interpretazione


(antología), Filosofo nel mistero del male (entrevista), Un
"discorso temerario": il male en Dio, Prefazione a la cuarta
edición de la Estética, Il cammino verso la liberta.

1989 El 11 de abril imparte en Turín su última clase titu-


lada Filosofta de la libertad.
Publicaciones de Pareyson: Filosofía della liberta, Se
muore il Dio dellafilosofia (entrevista), Le Letture dai Van-
geli di Antonio Maddalena. Il nulla e la liberta come inizio.

1990 Su hija Emmanuela muere de cáncer.


Publicaciones de Pareyson: Jo, filosofo della liberta (en-
trevista), Nichilismo e cristianesimo (entrevista).

1991 Pareyson muere en Milán el 8 de septiembre, des-


pués de una larga enfermedad.
Publicaciones de Pareyson: Dimitrij confuta Ivan.

1992 La Academia española de Bellas Artes y Arqueolo-


gía de San Pietro in Montorio en Roma organiza unajomada
de estudio sobre la estética de Pareyson (30 de noviembre).
Publicaciones de Pareyson: Inte1pretazione e liberta (en-
trevista), La "domanda fondamentale": "Perche l' essere piu-
ttosto che il nulla?"

1993 La Academia de Ciencias de Turín celebra el 25 de


marzo un acto conmemorativo en honor de Pareyson.
Publicaciones de Pareyson: Dostoevskij, Prospettive di fi-
losofia contemporanea.

1995 El 18 de noviembre tiene lugar en Turín una Jamada


pareysoniana.
Publicaciones de Pareyson: Ontologia della liberta, Un
vuoto chiamato infemo.
Luigi Pareyson: vida, estética, filosofía 81
1998 La editorial Mursia de Milán y el Centro de estudios
filosófico-religiosos Luigi Pareyson de Turín comienzan a
publicar sus obras completas.
Publicaciones de Pareyson: Essere, liberta, ambiguita;
Kierkegaard e Pascal.

2000 Publicaciones de Pareyson: Problemi dell' estetica II.

2001 Tiene lugar en Turín en noviembre un congreso


conmemorativo por el décimo aniversario de la muerte de
Pareyson.
VI. BIBLIOGRAFIA*

l. Obras de Luigi Pareyson

A. Obras publicadas

La ricerca filosofica. Signijicato, presupposti, limiti. Il


significato della ricerca filosofica e l' esistenzialismo, "Ar-
chivio di filosofia", 4 (1939), pp. 293-300. Se trata de la
transcripción de un debate en el que intervienen -junto con
Pareyson- Guzzo, Bobbio, Mazzantini, Carlini, etc.

La filosofía del/' esistenza e Cario Jaspers, Loffredo, Ná-


poles 1940; segunda edición: Karl Jaspers (Marietti, Casale
Monfenato 1983), que contiene también La verita (1948; t.o.:
Nuovi sviluppi del pensiero di Jaspers).

L' esistenzialismo soddisfa l' esigenza spiritualistica?, en


Atti del XIV Congresso Nazionale di filosofia promosso dal
Istituto di studi filosojici, Roma 1941. Publicado en la edición
de Studi de 1943, pero no en la de 1950.

Studi sull' esistenzialismo, Sansoni, Florencia 1943; se-


gunda edición conegida de 1950; tercera de 1971; cuarta a
cargo de C. Ciancio, Mursia, Milán 2001. La segunda y defi-
nitiva contiene:
1. Panorama del/' esistenzialismo: Esistenzialismo
1939 (1940; t.o.: Tre concetti esistenzialistici, Genesi e signi-
ficado dell'esistenzialismo y Pensamiento filosófico contem-
* Para una infonnación más completa, puede verse P. TOMATIS, Bibliografía pareysoniana, colección
del centro de estudios filosófico-religiosos Luigi Pareyson: Philosophica l. Turín, Trauben, 1998, pp.
158.
84 Pablo Blanco

poráneo), Esistenzialismo 1941 (1941; t.o.: Panorama del


esistenzialismo y La frattura e la centralit dell'esistenza) y
Esistenzialismo 1946 (1950).
2. L' esistenzialismo tedesco: La dissoluzione de-
ll'hegelianismo e l'esistenzialismo (1946), Süren Kierkegaard
e l'esistenzialismo (1939; t.o.: Nota kierkegaardiana), L'esis-
tenzialismo di Karl Barth (1939), Esistenziale ed esistentivo
nel pensiero di M. Heidegger e di K. Jaspers (1938; t.o.: Note
sulla filosofía del esistenza) y La dialettica della crisi in Karl
Barth (1942; t.o.: La dialettica della crisi nell'esistenzialis-
mo).
3. Esistenzialismo e spiritualismo: Idealismo ed
esistenzialismo (1941), Preesistenzialismo di Armando Carli-
ni (1941) y L'esistenzialismo e !'idealismo italiano (1950).

Traducción, introducción y comentario a G. A. FICHTE,


Rivendicazione della liberta di pensiero e Sul rispetto dello
Stato perla verita, Chiantore, Turín 1945.

Recensión de Tommaso CAMPANELLA, Poetica, "Ri-


vista di Filosofía", 1946/3-4, pp. 214-219.

Traducción e introducción a G. A. FICHTE, Prima intro-


ducción alla dottrina della scienza, "Ri vista di filosofía",
1946/3-4, pp. 175-203.

Vita, arte, filosofia, Istituto di Filosofia della Facolta di


Lettere dell'Universita di Torino, Turín 1947. Contiene estu-
dios sobre las estéticas de Hegel, Croce, Spirito e Della
Volpe.

Traducción, introducción y comentario a J. LOCKE, Due


trattati sul governo e altri scritti politici y a R. FILMER, 11
patriarca, Unione Tipografico-Editrice, Turín 1948; tercera
edición aumentada: 1982.
Luigi Pareyson: vida, estética, fUosofía 85

Esistenzialismo e cristianesimo, en Atti del Congresso In-


ternazionale di filosofia promosso dall'Istituto di studi filoso-
fici, II: L'esistenzialismo, Milán 1948, pp. 198- 395.

Contributo a una discussione, en Il Primo Convegno del


Centro di Studi filosofici cristiani (Gallarate 22/24 ottobre
1945), Liviana, Padua 1950, pp. 17-19, 25-26, 35-36, 50-71,
53-74.

Il Congresso di Mendoza, "Filosofia", 1950/3 , pp. 455-


461.

Esistenza e persona, Taylor, Turín 1950, 1960, 1966;


suarta y quinta ediciones: JI Melangolo, Génova 1985 y 1992.
Estas últimas contienen:
l. Introduzione: Dal personalismo esistenziale
ali' ontologia della liberta (1984).
2. Parte prima: Due possibilita: Kierkegaard e
Feuerbach (1950; Esistenzialismo e umanesimo de 1948 y La
dissoluzione del/' esistenzialismo e il hegelismo de 1950 son
resúmenes de este artículo), Attualita del/' esistenzialismo
(1950; t.o.: El existencialismo, espejo de la conciencia con-
temporánea, 1948), Il problema filosofico del marxismo
(1948), La situazione religiosa attuale (1949), Possibilita
d'un esistenzialismo cristiano (1949).
3. Parte seconda: JI compito dellafilosofia oggi (1947
y 1950; La tarea actual de la filosofía e JI punto de partenza
dell'indagine filosofica de 1948), Tempo ed etemita (1943),
Persona e societa (1948; t.o.: Affermazione cristiana del con-
cetto di persona), J caratteri della persona (1950; t.o.: Sobre
el concepto de persona y Per una filosofia della persona).
4. Parte terza: La conoscenza degli altri (1953; t.o.:
La connaisance d' autrui), Filosofia della persona (1958),
Situazione e liberta (1963; t.o.: Situación y libertad y Limiti
della liberta).
5. Conclusione: Rettifiche sull' esistenzialismo (1975).
86 Pablo Blanco

L'estetica del/' idealismo tedesco, I. Kant, II. Schiller, Pu-


blicaciones de "Filosofia", Turín 1949; hay una segunda edi-
ción de 1950 en un solo volumen, donde se incluyen Kant,
Schiller y Fichte. Pareyson tenía pensado publicar un segun-
do tomo sobre Goethe y Schelling, y un tercero sobre Hegel y
Schopenhauer, pero no lo hizo.

Traducción e introducción a G. A. FICHTE, La seconda


dottrina della scienza (1798), "Rivista di filosofia", 1950/3,
pp. 191-202.

Fichte. Il sistema della liberta, Publicaciones de "Filoso-


fia", Turín 1950; existe una segunda edición (Il Melangolo,
Génova 1985) que contiene también La deduzione del finito
nella prima dottrina della scienza di Fichte (1950) y Sche-
lling e Fichte (1950).

Unita dellafilosofia, "Filosofia", 1952/1, pp. 83-96. Tra-


ducción inglesa: The unity of philosophy, "The Cross Cur-
rents", IV, 1, Fall 1953.

Prefazione y Conclusione a G.W.F. HEGEL, Introduzione


alla storia dellafilosofia, Laterza, Bari 1953; quinta edición:
Laterza, Roma-Bari 1982.

Estetica. Teoria della formativita, Publicaciones de "Filo-


sofía", Turín 1954; segunda edición: Zanichelli, Bolonia
1960; tercera: Sansoni, Florencia 1974; cuarta y quinta: Tas-
cabili Bompiani, Milán 1988 y 1991, con una Prefazione en
pp. 7-12. Traducción rumana: Universidad de Bucares! 1977;
edición brasileña: Petrópolis, Vozes 1993.
La primera edición contenía: Arte e conoscenza. Intui-
zione e interpretazione (1950, posteriormente suprimido);
Contemplazione e bellezza (1950, después será reproducido
parcialmente en posteriores ediciones en otro capítulo titula-
do lnterpretazione e contemplazione, mientras otra parte será
publicada aparte con el título Estetica e metafisica); Stile,
contenuto e materia del/' arte (1953); Formazione del!' opera
Luigi Pareyson: vida, estética, filosofía 87

d' arte (1953; reelaborado, contiene a su vez Aspetti del pro-


cesso artístico, 1954); Compiutezza dell'opera d'arte (1954);
Esemplarita dell' operad' arte (1954); Lettura, interpretazio-
ne e critica dell' opera d' arte (1953); L' arte nella vita spiri-
tuale (1954).

1l III Congresso Intemazionale di Estetica, "Rivista di es-


tetica", 1956/3, pp. 120-132.

L'estetica giovanile di Goethe, Viretto, Turín 1957


(apuntes para el curso académico 1956/57).

L' estetica preclassica di Goethe, Viretto, Turín 1958


(apuntes para el curso académico 1957/58).

Recensión de J.P. ECKERMANN, Colloqui con il Goethe,


G. SICHARDT, Das Weimarer Liebhabertheater unter
Goethes Leitung y P. MENZER, Goethes Aesthetik, "Rivista
di estetica", 1958/I, pp. 130-134.

Il concetto di abitudine, Viretto, Turín 1959 (apuntes para


el curso académico 1958-59).

Esecuzione dell' opera d' arte, "Humanitas''. (Morcelliana,


Brescia), 1959, 12, pp. 877-888.

L' estetica di Paul Valéry, Viretto, Turín 1959 (apuntes pa-


ra el curso académico 1958-59).

Recensiones de P. BA YLE, Spinoza y a J. W. GOETHE,


Teoría della natura, "Rivista di estetica", 1959/2, pp. 294-
296.

L' estetica di Goethe e il suo viaggio en Italia, Viretto, Tu-


rín 1960 (apuntes para el curso académico 1959-60).
88 Pablo Blanco

Il Quarto Congresso Internazionale di Estetica di Atene,


"Rivista di estetica", 1961, 1, pp. 134-140.

L' estetica e i suoi problemi, Marzorati, Milán 1961. Con-


tiene:
l. I problemi attuali dell'estetica (1958-1962). Este
último artículo se publica -total o parcialmente- como un
volumen aparte con los títulos I problemi attuali del!' estetica
(1961) y I problemi del!' estetica, oggi (1966). Contiene a su
vez: Natura, limiti e compito del!' estetica (1960; t.o.: Compiti
dell'estetica e Abolizione dell'estetica?); Definizione
del!' arte, Autonomía e funzioni del!' arte, Contenuto e fonna,
Considerazioni su! contenuto del!' arte (1958), Persona/ita e
socia/ita dell' arte (1959), Arte e storia (1959), La materia
artística, Il processo artistico, Lettura del!' operad' arte.
2. Lineamenti: Arte e persona (1946), Arte e conos-
cenza (1950; t.o.: Intuizione e interpretazione), Estetica e
metafísica (1950), Sui fondamenti dell' estetica (1951), Arte e
vita (1953), La mia prospettiva estetica (1953),
L'interpretazione del!' opera d' arte (1956), La materia
del!' arte (1957).
3. Sviluppi: Contemplation du beau et production de
formes (1955).
4. Discussioni: Il concetto di interpretazione
nell' estetica crociana (1953).
5. Richerche: La dottrina vichiana dell'ingegno
(1949), 1l verosimile nella Poetica di Aristotele (1950) y Pri-
me poesie goethiane sull' arte (1957).

L' estetica di Nova/is, Viretto, Turín 1961 (apuntes para el


curso académico 1960-61).

L' estetica di Schiller, Viretto, Turín 1962 (apuntes para el


curso académico 1961-62).

Die Wahl der Philosophie nach Fichte, en Epimeleia: Die


Sorge der Philosophie um den Menschen (Festschrift für
Helmut Kuhn), Pustet, Munich 1963, pp. 30-60.
luigi Pareyso11: vida, estética, filosofía 89

L' estetica di Schelling, Giappichelli, Turín 1964 (apuntes


para el curso académico 1963-64).
I problemi dell' estetica, oggi, en Pi ero NARDI (ed.), Arte
e cultura colltemporanea, Sansoni, Florencia 1964, pp. 623-
639.

Teoria dell'arte. Saggi di estetica, Marzorati, Milán 1965.


Contiene:
l. Discussioni: Arte e persona (1946), Estetica e
metaflsica (1950) y Arte e conoscenza (1954).
2. Lineamenti: Sui fondamenti dell' estetica (1952),
Arte e vita (1953), Struttura della fonnativita (1953) y La
mía prospettiva estetica (1953). ·
3. Sviluppi: Contemplazione del bello e produzione
di forme (1955; t.o.: Contemplation du beau et production de
formes), L'interpretazione del/' opera di arte (1956), Lama-
teria del/' arte (1957), Gusto e giudizio (1960) y Pote re e
responsabilita dell' artista (1963).

L' etica di Kierkegaard nella prima fase del suo pensiero,


Giappichelli, Turín 1965 (apuntes para el curso académico
1964-65).

I problemi del/' estetica, Marzorati, Milán 1966 (segunda


edición revisada y con algunos artículos menos de L' estetica
e i suoi problemi). Edición brasileña: Sao Paolo, Martins
Fontes 1984.

Luigi PAREYSON-Gianni VATTIMO, Il problema esteti-


co, en AA. VV., Studio ed insegnamento della filosofia, I,
AVE-UCIIM, Roma 1966, pp. 251-280.

Conversazioni di estetica, Mursia, Milán 1966. Trad. esp.:


Conversaciones de estética, Visor, Madrid 1985 y 1988, en la
que no aparece Un' estetica spiritualistica, mientras se reco-
gen además -por indicación del mismo Pareyson- otros dos
90 Pablo Blanco

mtículos: La obra de arte y su público (1972) y Breve histo-


ria de un concepto perenne (1972), en pp. 45-58 y 217-232.
Trad. fr.: Gallimard, París 1992.
Contiene: Critica e lettura, (1957, respuesta a M.
FUBINI, Critica e poesia, segunda ed., 1956), Metrica e poe-
sia (1958, comentario a G. GETTO y E. SANGUINETI -eds.,
Il sonetto, 1957), Forma, organismo, astrazione (1958, co-
mentario a E. GILSON, Peinture et réalité, 1958),
Un' estetica spiritualistica (1956; t.o: Caratteri originali de-
lla estetica di Stefanini), Due massime goethiane sull' arte
(1965), Kierkegaard e la poesia d' occassione (1965), I teori-
ci dell' Ersatz (1963); Fichte, Schelling e un sonetto di Pe-
trarca (1950); La contemplazione dellafonna (1962; t.o.: La
contemplation de la forme), Tradizione e innovazione (1964;
t.o.: Tradition et Innovation), Giudizio e interpretazione
(1959; t.o.: Jugement et interprétation, respuesta a las postu-
ras de Gilson, Gadamer, Michelis e Ingarden en el debate de
Venecia sobre "El juicio estético" de 1958), Traduzione, ri-
duzione, trascrizione, Significato d' una teoria famosa (sobre
la estética de Croce), Abolizione dell' estetica?, Compiutezza
ed esecuzione (respuesta a F. CARNELUTTI, Tempo perso,
1959), Tre punti fondamentali, Il bello natura/e, Itinerario
estetico goethiano, Tre gradi di godimento estetico secando
Goethe, Un binomio goethiano: grandezza e verita, Un pro-
blema schellinghiano: arte e filosofía, Cattolicesimo e poesia
secando Schelling.

L' etica di Pascal, Giappichelli, Turín 1966 (apuntes para


el curso académico 1965-66).

L' esperienza artistica. Saggi di storia dell' estetica, Mar-


zorati, Milán 1967; segunda edición: Milán 1974. Contiene:
La dottrina vichiana dell'ingegno (1950), Il verosimile nella
Poetica di Aristotele (1950), Il concetto di interpretazione
nell' estetica crociana (1953), Prime poesie goethiane
sull'arte (1957), La prima estetica classica di Goethe (1963-
1971), Le regale secando Valéry (1962) y Suono e senso se-
cando Valéry (1966).
Luigi Pareyson: vida, estética, filoso/fa 91

L' estetica di Kant, Mursia, Milán 1968; tercera edición de


1984. Se trata de la reedición de la primera parte de
L' estetica dell'idealismo tedesco (1950).
L' iniziativa morale, Giappichelli, Turín 1969.

Etica ed estetica en Schiller, Giappichelli, Turín 1969; se-


gunda edición: Mursia, Milán 1983.

Recenti edizioni di Fichte, "Cultura e scuola", 35 (1970),


pp. 109-120.

Essere e liberta, Giappichelli, Turín 1970 (apuntes para el


curso académico 1969-70).

L' etica di Kierkegaard nella "Postilla", Giappichelli, Tu-


¡fo 1971 (apuntes para el curso académico 1970-1971).

Giovanni Amadeo Fichte, en Grande Antologia Filosofica,


XVII, Marzorati, Milán 1971, pp. 847-902.

Ve rita e interpretazione, Mursia, Milán 1971; tercera y


cuarta ediciones: Mursia, Milán 1982, 1991. Contiene:
1. Introduzione: Pensiero espressivo e pensiero ri-
velativo (1965).
2. Verita e storia: Valori permanenti e processo sto-
rico (1969; t.o.: Valori permanenti e storia) y Originarieta
dell'inte1pretazione (1970).
3. Verita e ideologia: Filosofia e ideologia (1967) y
Destino dell'ideologia (1967).
4. Verita e filosofia: Necessita dellafilosofia (1967;
t.o.: Elogio della filosofia) y Filosofia e senso comune
(1968; t.o.: Senso comune e filosofia, Vita socia/e e senso
comune y Ancora sul rapporto vita socia/e e senso comune).

Il mondo dell' arte, en AA. VV., L' opera e l' eredita di


Hegel, Laterza, Bari 1972, pp. 33-48.
92 Pablo Blanco

L' oeuvre d' art et son public, en Proceedings of the VI In-


ternational Congress of Aesthetics (Uppsala 1968), Upsala
1972, pp. 37-43. Traducción española en Conversaciones de
estética, Visor, Madrid 1987, pp. 45-58.

Breve storia d' un concetto perenne, en In memoriam Pa-


nayotis A. Michelis, Editions de la Société hellénique d'hes-
thétique, Atenas 1972, pp. 408-419. Traducción española en
Conversaciones de estética, Visor, Madrid 1987, pp. 217-
232.

Respuesta a la encuesta Parlano i filosofi italiani (1972),


ahora en V. YERRA, La filosofia dal '45 ad oggi, Nuova
ERI, segunda edición, Turín 1976, pp. 493-497.

ll poeta e la marte in Novalis, "Rivista di estetica", 1972,


2, pp. 145-161.

Introduzione a F.W.J. SCHELLING, Scritti sullafilosofia,


la religione, la liberta, Mursia, Milán 1974. Introducción y
traducción de algunos escritos schellingianos.

Storicita e normativita della morale, en AA. VV., Misce-


llanea di scritti filosofici in memoria di Santino Caramella
(Atti della Accademia di scienze, lettere e arti di Palermo ),
Pale1mo 1974, Suplemento n. 7, pp. 239-250.

Schelling. Presentación e antología, Marietti, Turín 1975.


Se trata de una segunda edición, que supone una revisión de
Federico Guglielmo Giuseppe Schelling, en Grande Antolo-
gía Filosofica, XVIII, Marzorati, Milán 1971, pp. 65-78.
Minima schellingiana, "Kant-Studien", 1975/2, pp. 231-
241.

Socialita della filosofia, en AA. VV., Scritti en onore di


Cleto Carbonara, Giannini, Nápoles 1976, pp. 684-691.
Luigi Pareyson: vida, estética, filosofía 93

Un inedito distico latino di Schelling, "Filosofía", 1976/1,


pp. 47-54.

Una poesia infantile di Schelling, en "Atti dell'Accademia


delle Scienze di Torino", III (1976-1977), pp. 323-329.

Schellingiana rariora (herausgegeben und eingeleitet van


Luigi Pareyson), Bottega d'Erasmo, Turín 1977.

Filosofía e verita (entrevista con Mai'isa Serra), "Studi


cattolici", 193 (1977), pp. 171-179.

L' estetica musicale di Schelling, en AA. VV., Scritti en


onore di Salvatore Pugliatti, V, Giuffre, Milán 1977, pp.
727-756.

Un' occasione manca/a (recensión a A. RIZZACASA,


L' esistenza de lle filosofie esistenziali, Citta Nuova, Roma
1976), "Filosofía", 28 (1977), pp. 618-619.

Problemi di un rapporto e indicazioni sistematiche, en


AA. VV., Persuasione e libertlt nel mondo contemporaneo
(Actas del IV Congreso de las Settimane mediterranee), I,
Manfredi, Palermo 1979, pp. 121-122.

La nuova edizione storico-critica di Schelling, "Filosofía",


1979/1, pp. 45-90.

Tre lettere inedite di Schelling, "Annuario filosofíco", 1


(1985), pp. 273-287.

Pensiero ermeneutico e pensiero tragico, en J.


JACOBELLI (ed.), Dove va la filosofia italiana?, Laterza,
Roma-Bari 1986, pp. 134-141.
94 Pablo Blanco

Filosofia dell'interpretazione (antología de textos, edición


de M. Ravera), Rosenberg & Sellier, Turín 1988.

Filosofo nel mistero del male (entrevista con Sergio Quin-


zio), "La Stampa", 26.10.1988, p. 3.

Artículos publicados en "11 Giomale Nuovo": La tortura


della rosa. Da Borges a Heidegger (13. 4. 1988, p. 3),
Nell' orbita del sale nero. La malinconia da Zenone a Sche-
lling (6.9.1988, p. 3), Liberta paradossale. A proposito di un
racconto di Singer, (13. 12. 1988, p. 3), La pipa e il pendolo.
Tempo ed eternita infilosofia e letteratura (29. l. 1989, p. 3),
Dio e marta, fatevi Dei. Un filosofo ai confini della teología
Wilhelm Weischedel e il post-nichilismo (12. 2. 1989, p. 1),
Di libero arbitrio non di servo encomio. Erasmo e il dilemma
tra Papa e Lutero (26. 2. 1989, p. l), Casi a parlo Zarathus-
tra. La cultura italiana e Nietzsche: il silenzio di Gentile, il
distacco di Croce, l'interesse di Rensi (9. 4. 1989, p. 1), La
tragedia della liberta. 1l saggio di Rozanov su Dostoevskij (I.
6. 1989, p. 3), La divina impotenza. A proposito di un saggio
di Hans lonas (25. 7. 1989, p. 3), Dio esiste io l' ha pensato.
La vita e lafilosofia di Sant'Anselmo (3. 9. 1989, p. 1), As-
pettando /'ultimo Dio. Nel centenario di Martin Heidegger
pubblicato in Germanía il fondamentale "Sull' evento" (8. 10.
1989, p. 1), L'abisso della liberta. L'ultima lezione di Parey-
son (16. 10. 1989, p. 3), La felicita nel malessere. Un roman-
zo di Walker Percy (8. 2. 1990, p. 3), Un momento di vera
svolta. Martín Heidegger continuamente riproposto da nuove
traduzioni e da saggi sul suo pensiero (25. 3. 1990, p. 1),
Paradossi di un injlessibile. Meister Eckhart teologo, predi-
catore e místico (27. 5. 1990, p. 3), Schelling e il Dio scom-
parso. Tradotta la "Filosofía della mitología" (21. 8. 1990, p.
3).

Se muo re il Dio della filosofía (entrevista con Ciro Sbai-


lo), "11 Sabato", 34 (26. 8. 1989), pp. 58-63.
luigi Pareyso11: vida, estética,filosoffa 95

lo.filosofo della liberta (entrevista con Roberto Righetto),


"Avvenire", 28. 2. 1990, p. 15.

Philosophie der Freiheit, Übersetzt von Reinhard Lauth,


"Philosophisches Jahrbuch", 98 (1991), l, pp. 93-105.

Inte1pretazione e liberta (entrevista con Sergio Givone),


en O. VATTIMO (ed.), Filosofia '91, Laterza, Roma-Bari
1992, pp. 3-9.

Nichilismo e cristianesimo (entrevista con Federico Ver-


cellone), "Annuario filosofico", 7 (1991), pp. 11-30.

La natura tra estetica e ontologia (edición de Francesco


Tomatis), "Annuario filosofico", 9 (1993), pp. 9-23.

Dostoevskij. Filosofia, romanzo ed esperienza religiosa,


Einaudi, Turín 1993. Contiene: Il pensiero etico di Dostoe-
vskij (1967), L' esperienza della liberta in Dostoevskij (1978;
t.o.: Le dimensioni della liberta in Dostoevskij), L' ambiguita
dell'uomo en Dostoevskij (1980), La sofferenza inutile in
Dostoevskij (1982), Dimitrij confuta !van (1991).

Prospettive di filosofia contemporanea, Mursia, Milán


1993. Contiene:
l. Filosofia dell'esistenza: Profilo di Karl Jaspers
(1950), Ultimi sviluppi dell' esistenzialismo (1969), Il pensie-
ro piü recente di Gabriel Marce[ (1948; t.o.: Ultimi sviluppi
di Gabriel Marce[ ), Liberta e peccato nell' esistenzialismo
(1952).
2. Idealismo: Nel centenario di Croce (1966), Il con-
cetto di interpretazione nell' estetica crociana (1953), Attua-
lita di Martinetti (1972); presentaciones de Saggifilosofici e
religiosi (1972), Saggi e discorsi (1972) y Ragione e Jede
(1972) de P. MARTINETTI; Gioele Solari e !'idealismo te-
desco (1972), L'estetica di Antonio Aliotta e !'idealismo
(1951, t.o.: L' estetica di Kant e degli idealisti romantici),
96 Pablo Blanco

L' etica di Augusto Guzzo (1954), Commemorazione di Au-


gusto Guzzo (1987), Inizi e caratteri del pensiero di Santino
Caramella (inédito, leído en 1979), La dissoluzione della
dialettica: Ugo Spirito e Galvano della Volpe (1950).
3. Esistenzialismo positivo e spiritualismo cristiano:
11 pensiero di Abbagnano e i suoi sviluppi recenti (1950),
Commemorazione di Luigi Stefanini (1956; t.o.: Caratteri
originali del!' estetica di Stefanini y Un' estetica spiritualisti-
ca), Preesistenzialismo di Armando Carlini (1943), L'ultimo
Sciacca (resumen de la presentación a M.F. SCIACCA, JI
magnifico oggi, 1976).
4. Dibattiti odiemi: 11 pensiero di Giacomo Soleri
(inédito, leído en 1966), Reinhard Lauth (introducción a la
traducción italiana de R. LAUTH, Lafilosofia trascendentale
di J.G. Fichte, 1986), Le Letture dai Vangeli di Antonio Ma-
ddalena (1989), Antonio Maddalena e la filosofía (1980).
Appendice: Lafilosofia allafine degli anni 40 (1949;
t.o.: La filosofía italiana contemporánea).

Una nuova dialettica -Su/ problema del male- Inferno,


"Paradosso", 6 (1993), pp. 161-181.

Essere e libertcl. 11 principio e la dialettica, "Annuario fi-


losofico", 10 (1994), pp. 11-88. Se trata de cuatro clases pro-
nunciadas en el curso 1982-1983.

Ontologia della libertcl. 11 male e la sofferenza, Einaudi,


Turín 1995; trad. fr.: Eclet, París 1998. Contiene:
l. 11 cammino verso la libertcl (1988; contiene a su
vez: Libertcl e situazione, Libertcl e trascendenza, Libertcl e
negazione, Libertcl e dialettica).
2. La libertcl originaria: L' esperienza religiosa e la
filosofía (1985; t.o.: Filosofía ed esperienza religiosa), La
filosofía e il problema del male (1986; resumen en La ragio-
ne e il male, 1988), Un "discorso temerario": il maleen Dio
(1988), Frammenti sull' escatologia (1986-1991).
3. La libertcl e il nulla: La "domandafondamentale":
"Perche l' essere piuttosto che il nulla?"(1992), Stupore della
Luigi Pareyson: vida, estética, filosoffa 97

ragione e angoscia di fronte all' essere (1979; t.o.: Lo stupore


della ragione en Schelling), Il nulla e la liberta come inizio
(1989; t.o.: Heidegger: la liberta e il nulla), Filosofía della
liberta (1989).

L. PAREYSON - X. TILLIETTE, Una corrispondenza


filosofica, en "Annuario filosofico", 9 (1993), pp. 27-34.

Un vuoto chiamato inferno (diálogo imaginario con H. Urs


von Balthasar), "Avvenire", 17.11.1995, p. 19.

Essere, liberta, ambiguita (recopilación de artículos),


Mursia, Milán 1998.

Kierkegaard e Pascal (edición de S. Givone), Mursia,


Milán 1999.

Problemi del/' estetica JI (sobre Paul Valéry; ed. de M.


Ravera), Mursia, Milán 2000.

En proceso de publicación: Fichte. Il sistema della liberta


(1950, 1976), L' estetica di Kant (1949, 1984), Etica ed este-
tica in Schiller (1949, 1983), Prospettive di filosofia contem-
poranea (1993), Verita e inte1pretazione (1971, 1991).
98 Pablo Blanco

B. Obras inéditas"'

Cuadernos

Q G 1-XVI: Notas para los cursos sobre Goethe (1956-


1963)
Q C 1-IX: Notas para algunos cursos (1962-1977)
Q L I-X: Notas de las lecturas de textos bíblicos y litera-
1ios (Dostoievski en particular) y un cuadernillo con temas.
Q VS: Verita e storia [1985: retoma fragmentos que se
remontan a 1962]
QM:Male
Q PM: Il problema del male [1986]
Q O: Ontologia della liberta [1984-87]
Q OL: Ontologia della liberta. La liberta e il male (con-
tiene apuntes de los años 1980-1986, que podrían datarse en
1987).
Q I-XXVII: 27 cuadernos de los años 80 numerados y da-
tados por el autor (ed. del vol. XXV por G. Riconda, en
Dostoevskij, o.e., pp. 221-237; y de los vols. XXIV e XXVII
por A. Magris-F. Tomatis, en Ontología della liberta, o.e.,
pp. 295-345).
T 72-90: 68 cuadernos de tamaños mediano y pequeño, fe-
chados por el autor.

Carpetas

C IS: Interpretazione e storia [1972ss.]


C AD: Adelphi (se refiere a un libro de aforismos que es-
taba preparando para la editorial Adelphi; algunas partes es-
tán fechadas entre 1962 y 1986, otras podrían ser posterio-
res).
COL: Ontologia della liberta [1972-87]
C VA: Vattimo [1980-1989]

135 Datos extraídos de F. TOMATIS, La liberta e il male, o.e., pp. 177-179


luigi Pareyson: vida, estética, filoso/fa 99

C AG89: Agenda 1989


C AR: Articoli (bmndores de artículos para "Il Giornale
Nuovo").
C PA: Palermo (notas para el congreso "Goethe e la filo-
sofia della natura", Palermo, 15-17.10.1987; edición de F.
Tomatis, en La natura tra estetica e ontologia, o.e., pp. 9-22)
CNA: Napoli (notas para el seminario titulado "Filosofia
della liberta" impartido en Nápoles el 26-30.4.1988; edición
de algunos fragmentos y de la transcripción de las clases,
confrontada con el manuscrito, a cargo de A. Magris y F.
Tomatis, publicada en Ontologia della liberta, o.e., pp. 295-
345 y 3-81).

Sobres

B MS: Meditazione schellinghiana [1978-1981]


BIS: Interpretazione e storia [1974-84]
B N: Il negativo [1981]
B E: Errore [1983]
B OL: Ontologia della liberta [1980-84]

Manusctitos

M ND: Una nuova dialettica (edición a cargo de F. Toma-


tis en Una nuova dialettica -Sul problema del male- Infemo,
o.e., pp. 165-167).
M PM: Su! problema del male (edición en ibidem, pp.
168-172).
M IN: Inferno (edición en ibidem, pp. 173-179)
M DF: La domanda fondamentale (edición a cargo de F.
Tomatis en Ontologia della liberta, o.e., pp. 353-384).
M FK: Notas sueltas sobre Fichte, Kierkegaard, Nietzsche,
Dostoievski y Dilthey.
100 Pablo B/a11co

2. Obras sobre Luigi Pareyson

AA. VV. Fenomenologia ed esistenzialismo en Italia,


Adriatica Editrice Salentina, Lecce 1981; pp. 19-20 y 222-
228.

ALES-BELLO, Angela, Filosofia ed esperienza religiosa


nel pensiero di Luigi Pareyson, "Aquinas", 38/1 (1995), pp.
117-122.

ANGELICO, Cario, recensión de Verita e interpretazione,


"Proteus", 5 (1971), pp. 212-218.

ANTISERI, Dario, Gloria o miseria della metafísica


cattolica italiana?, Armando, Roma 1987, pp. 62-70, 166-
170.

ARLANDO, Emilio, La scuola di Augusto Guzzo (1954),


en AA. VV, Augusto Guzzo, Edizioni di "Filosofia", Cúneo
1964, pp. 276-290.

ASSUNTO, Rosario, Artisticita e arte, "Rassegna di filo-


sofia", I, 1952/2, pp. 110-111.

ASSUNTO, Rosario y STELLA, Vittorio, L' estetica dalla


seconda meta dell' 800 al 1944, en Grande Antología Filoso-
fica, Marzorati, XXX, Milán 1960, pp. 1-645.

BAGETTO, Luca, Luigi Pareyson: la realizzazione della


liberta, "Rivista di estetica", 1993/2, pp. 117-143.
-ll pensiero della possibilita. La filosofía torinese come
storia dellafilosofia, Paravia, Turín 1995, pp. 128-151.

BARILLI, Renato, Per un' estetica mondana, I1 Mulino,


Bolonia 1964, pp. 347-370.
Luigi Pareyson: vida, estética, fi/osoffa 101

BA TT AGLIA, Felice, Il valore estetico, Morcelliana,


Brescia 1963, p. 60.

BESCHIN, Giuseppe, L'estetica dal 1945 ad oggi, en


Grande Antologia Filosofica, XXX, Marzorati, Milán 1978,
pp. 648-670.

BIANCO, Franco, L'ermeneutica en Italia dal 1945 ad


oggi, en AA. VV., Filosofia italiana e filosofie straniere ne/
dopoguerra, II Mulino, Bolonia 1991, pp. 253-281.
-Pensare l 'inte1pretazione, Editoti Riuniti, Roma 1991,
pp. 176-177.

BLANCO, Pablo, Hacer arte, illferpretar el arte. Estética


y hermenéutica en Luigi Pareyson, Pontificia Universita della
Santa Croce, Roma 1997; Eunsa, Pamplona 1998.
-Estética de bolsillo, Palabra, Madtid 2001.

BONT ADINI, Gustavo, La posizione della neoscolastica


di frollfe al/o spiritualismo cristiano, en AA. VV., Studi di
filosofia e storia della filosofia en onore di Francesco Olgia-
ti, Vita e Pensiero, Milán 1962, en particular las pp. 570-575.

BOROBIO, Luis, El arte, expresión vital (t.o.: El arte co-


mo andadura, 1976), Eunsa, Pamplona 1988, pp. 81-83.

BOTTANI, Livio, Estetica, interpretazione e soggettivita.


H. G. Gadamer e L. Pareyson, "Teoria", 1 (1982), pp. 87-
113.
-Stupore e orrore . Elementi per una metafisica enn e-
neutica, II Segnalibro, Turín 1993, en particular el capítulo
V: "Pareyson e la polatita di 01Tore e stupore".

BREDIN, Hugh T., The Aesthetics of Luigi Pareyson,


en"British Joumal of Asthetics", 1966, pp. 193-202.
102 Pablo Blanco

CACCIARI, Massimo, Pareyson e la domanda fonda-


mentale, Atti dell'Accademia delle Scienze di Torino, 128/2
(1994), pp. 59-67.

CALOGERO, Guido, Aesthetics en Italy. The Main Prob-


lems, en R. KLIBANSKI (ed.), Philosophy in the Mid-
Center. A Survey, La Nuova Italia, Florencia 1958, pp. 93-94.

CAPUZZI, Monica, Sulla natura e origine del male: Ber-


diaev e Pareyson, "Perla filosofia", 29 (1993), pp. 103-109.

CAR CHIA, Gianni, Esperienza e metafísica dell' arte.


L'estetica di Luigi Pareyson, "Rivista di estetica", 2/1993,
pp. 76-86.

CARACCIOLO, Alberto, recensión en "Giornale di meta-


fisica", X/6 (1955), pp. 946-949.

CARAMEL, Giacomo, Arte come creazione di forme nuo-


ve, Giardeni, Pisa 1980, pp. 107-134: se trata del capítulo III
titulado "Teoría della formativita secando Luigi Pareyson".

CARNELUTTI, Francesco, recensión a Lettura, interpre-


tazione, esecuzione (1953), "Filosofia", V/1 (1954), pp. 112-
114.

CASTRONUOVO, E terribile cadere nelle maní del Dio


vivente. Il cristianesimo tragico di Luigi Pareyson, Facolta
Teologica dell'Italia Meridionale - Sezione S. Tommaso d'A-
quino, Nápoles 1999.

CATALANO, Nunzia, La persona tra storicita e trascen-


denza en Luigi Pareyson, "Antonianum", 55 (1980), pp. 215-
257.
Luigi Pareyson: vida, estética, filosofía 103

CENACCHI, Giuseppe, Storia della filosofia


dell' esistenza nel pensiero italiano contemporaneo, Libreria
Editrice Vaticana, Citta del Vaticano 1990, pp. 153-160.

CIANCIO, Claudia, Esistenza e comprensione della tras-


cendenza, en AA. VV., In lotta con l' angelo. La filosofia
degli ultimi due secoli di fronte al Cristianesimo, SEI, Turín
1989, pp. 313-342 y 339-341.
-In memoria di Luigi Pareyson , "Filosofía", XLIII
(1992), pp. 3-13.
-intervención en la Giomata pareysoniana , "Annuario
fi!osofico", 12 (1996), pp. 9-13.
-Pareyson el' esistenzialismo, "Annuario filosofico", 14
(1998), pp. 449-462.

CIGLIA, Francesco Paolo, La divina tragedia della liber-


ta. Sulla riflessione filosofico-religiosa di Luigi Pareyson,
"Archivio di Filosofia", año LVI, nn. 1-3/1988, pp. 163-190.
-A confronto con la filosofia dell 'esistenza. Glí esordi f i-
losofici di Luigi Pareyson (1938-1946), "Archivio di Filoso-
fia", LIX (1991/1-3), pp. 351-401.

CODA, Pietro, Eschaton e storia. Gli interrogativi sul fu-


turo alla luce dell' abbandonato risorto, "Nuova Umanita'',
XVI (1994), 4-5, pp. 21-35, 335.
-Presentazione a F. TOMATIS, Ontología del male, o.e.,
pp. 5-8.

COLONNELLO, Pio, recensión de la edición de 1985 de


Esistenza e persona, "Filosofi oggi", año X (enero-marzo
1987), pp. 111-113.

CONTI, Ermenegildo, La ve rita nell' interpretazione.


L' ontología ermeneutica di Luigi Pareyson, prólogo de Mar-
co Ravera, epílogo de Xavier Tillette, Turín, Trauben 2000,
colección del Centro Studi Filosofico-religiosi Luigi Parey-
son. Biblioteca di Filosofia, n. 2, p. 414.
104 Pablo Blanco

COPPOLINO, Santo, Estetica ed ermeneutica di Luigi


Pareyson, Cadmo, Roma 1976.

CORBETTA, D., La teoria dell'interpretazione nel pen-


siero di Luigi Pareyson. Un'ermeneutica ontologicamente
orientata, "Rivista di Filosofia neo-scolastica", 3/XC (1998),
pp. 55-84.

COITA, Sergio, La sfida tecnologica, Il Mulino, Bolonia


1968, pp. 105 SS., 123 SS.

CUFFARI, Grazia, Luigi Pareyson e il senso di un eserci-


zio enneneutico, "Divus Thomas", 84 (1981), pp. 113-120.

CURI, Fausto, Per una fenomenologia della critica, en


AA. VV., Arte, critica e filosofia, Patron, Bolonia 1965, pp.
127-169, concretamente las pp. 130-137.

D'ACUNTO, Giuseppe, Lo Jaspers di Pareyson, "Il


cannocchiale", 1983/3, pp. 161-164.
-Il problema dell 'interpretazione en Luigi Pareyson , "Il
cannocchiale", 1985/3, pp. 71-93.

D'ANGELO, Paolo, L' opera d' arte come ricerca e come


riuscita. La considerazione dinamica del processo artistico in
tre estetiche postcrociane, "Rivista di estetica", 23 (1983),
pp. 69-94.

D'ALESSANDRO, Vittorio, Attualita dell' esistenzialismo


dell'ultimo Pareyson, en AA. VV., Fenomenologia ed esis-
tenzialismo en Italia, Adriatica ed. Salentina, Lecce 1981, en
concreto las pp. 223-225.

D RE, Antonio, De l' herméneutique a l' éthique: note sur


la pensée mora/e de Gadamer, Ricoeur et Pareyson, "Notes
Luigi Pareyson: vida, estética, filosofía 105

et documents" (Institut International Jacques Maritain), nueva


serie, 14 (abril-junio 1986), pp. 110-125.

DELLA VOLPE, Galvano, Crisi critica dell'estetica ro-


mantica, D'Anna, Messena 1941, especialmente las pp.
52-54.
-Discorso sull 'ineguaglianza, con due saggi sull 'etica
dell' esistenzialismo, Ciuni, Roma 1943, p. 60.

DEL NOCE, Augusto, Riforma cattolica e filosofia mo-


derna, I. Cartesio, 11 Mulino, Bolonia 1965, pp. 670-676.
-Torino, primi anni trenta , "Archivio di Filosofia", año
LVII (1989), pp. 83-86.

DE PAOLI, Marco, recensión de la edición de 1985 de


Esistenza e persona, "Paradigmi", año V, 13 (enero-abril
1987), pp. 215-218.

DI CHIARA, Alessandro, Note sull' escatologia di Luigi


Pareyson, "Filosofia'', XLVII (1996/3), pp. 413-418.
- Luigi Pareyson filosofo della liberta (antología de tex-
tos), La Citta del Sole, Nápoles 1996.
- L' iniziativa. Il pensiero etico di Luigi Pareyson, 11 Nuo-
vo Melangolo, Genova 1999.

DI NA TALE, Antonio, L. Pareyson e l' alternativa


del!' esistenzialismo, Superstampa, Montesilvano 1981.

DIODATO, Roberto, Ermeneutica della liberta, Dostoe-


vskij e l'ultimo Pareyson, "Perla filosofia'', 31 (1994), pp.
62-74.

ECO, Umberto, La definizione del/' arte (1968), cuarta


edición, Garzanti, Milán 1984. Especialmente: L' estetica
dellafonnativita e il concetto di interpretazione (1955-1958)
e JI problema della definizione genera/e dell' arte (1963) en
concreto las pp. 9-31 y 129-159.
106 Pablo Blanco

-Lector in fabula, Bompiani, Milán 1979, pp. 6 y 58.


-Le sporcizie dellafonna , "Rivista di estetica'', 1993/2,
pp. 17-23.
-I limiti dell 'inte1pretazione, Bompiani, Milán 1990, pp.
13-14, 20 y 139-140.

FABRO, Camelio, Rassegna sull' esistenzialismo italiano,


"Divus Thomas'', 5-6 (1943), pp. 431-440.

FERRARIS, Maurizio, Aspetti dell' enneneutica del nove-


cento, en M. RA VERA (ed.), ll pensiero ermeneutico, Ma-
rietti, Turín 1986, pp. 215-220.
-Sto ria dell 'ermeneutica, segunda edición, Bompiani,
Milán 1989, pp. 292-296.
-Un' estetica senza opere , "Rivista di estetica'', 1993/2,
pp. 87-109.

FERRETTI, Giovanni, Quale filosofia? Quale rivelazio-


ne? Appunti per una "ermeneutica critica" della rivelazione,
"Archivio di filosofia", 1-3, LXII (1994), pp. 633-652, 649-
652.
-Filosofia e teologia : alla ricerca di un nuovo rapporto ,
en S. MURATORE (ed.), Teologia efilosofia. Alla ricerca di
un nuovo rapporto, AVE, Roma 1990, pp. 15-55 y 47-49.

FERRETTI, Giovanni (ed.), Luigi Pareyson: filosofia ed


esperienza religiosa, Giardini, Pisa 1995.

FINAMORA, Rosanna, Arte e formativita. L'estetica di


Luigi Pareyson, Citta Nuova, Roma 1999.

FORMAGGIO, Dino, I limiti dell' estetica di Luigi Parey-


son, en Studi di estetica, Renon, Milán 1962, pp. 125-143.

FORNERO, Giovanni, Luigi Pareyson en G. FORNERO


y otros (eds.), Storia della fílosofia fondata da Nicola
Abbagnano, 4/1, UTET, Turín 1984, pp. 561-567.
Luigi Pareyson: vida, estética, filosofía 107

FRIGO, Gianfranco, Schelling e l' esistenzialismo. Lo


Schelling pensatore "posthegeliano e postheideggeriano" di
Pareyson, "Filosofia oggi", 1979/2, pp. 469-489.

FUBINI, Mario, Critica e poesia (1950), segunda edición,


Laterza, Bari 1958, pp. 36-41.

GADAMER, Hans-Georg, Verita e metodo (1961), se-


gunda edición, Bompiani, Milán 1985, pp. 86 y 151.
-Hermeneutik, en R. KLIBANSKI (ed.), Contemporary
Philosophy, La Nuova Italia, III, Florencia 1969, p. 367.

GALLI, Paolo, Liberta e male in Dio. Pareyso11 a con-


fronto con Schelling, "Rivista di Filosofia Neo-Scolastica",
92/1 (2000), pp. 26-58.

GARGANO, Monica, Cristianesimo tragico, cristianesi-


1110ludico: i due volti della fedelta al Dio dialettico, "Filoso-
fia", XLII (1991), pp. 61-83.

GARIN, Eugenio, Cronache di filosofia italiana, Laterza,


Bari 1966 y 1997; especialmente la parte "Quindici anni dopo
1945-1960" y las pp. 548-550.
-La filosofia italiana dal dopo guerra a oggi , Laterza,
Roma-Bari 1985, pp. 3-29.

GARULLI, Enrico, La modalité "expressive" et "révéla-


trice" de la pensée selon Pareyson, "Revue de métaphisique
et de morale", 1973, pp. 240-244.

GENSABELLA FURNARI, Marianna, ll nuovo esisten-


zialismo di Luigi Pareyson, "Segni e comprensione", 5
(1988), pp. 56-68.
-1 sentieri della liberta. Saggio su Luigi Pareyson, Gueri-
ni, Milano 1994.
108 Pablo Blanco

GIAMETTA, Sossio, Ricardo di Luigi Pareyson, "Infor-


mazione filosofica", 1991/4, pp. 5-6.

GIRALDI, Giovanni, L' estetica italiana nella prima meta


del secolo XX, Listri-Pischi, Roma 1963, pp. 161-168.

GIVONE, Sergio, Ermeneutica e romanticismo, Mursia,


Milán 1983, p. 24.
-Dostoevskij e la filosofia , Laterza, Roma-Bari 1984, en
particular las pp. 72-76.
-Disincanto del mondo e pensiero tragico , Il Saggiatore,
Milán 1987, especialmente el capítulo "Crucialita dell'inter-
pretazione", pp. 149-156.
-Storia dell 'estetica, Laterza, Roma-Bari 1988, pp. 153-
157; tr. esp.: Tecnos, Madrid 1990, pp. 151-154.
-Complessita, interpretazione e pensiero tragico, "Rivista
di estetica", 1993/2, pp. 63-75.
-Luigi Pareyson a un a111w dalla scomparsa , "Studi kan-
tiani", 6 (1993), pp. 67-70.
-Storia del mella , Laterza, Roma-Bari 1995, pp. XVI-
XVIII.

GUERRERO, Juan Luis, Creación y ejecución de la obra


de arte, Losada, Buenos Aires 1956.

GUZZO, Augusto, Studi di storia dell' estetica, "Archivio


di filosofia", 1950 (Filosofía e linguaggio), pp. 100-102.

INCARDONA, Nunzio, Rivelativita dell'irrelativo. Il te-


ma della filosofía contemporanea, il penultimo Schelling ed
Esistenza e persona di Luigi Pareyson, "Giomale di Metafisi-
ca", nueva serie, IX (1987), pp. 153-192.

LANA, !talo, Un pensiero per Pareyson, en Atti


dell'Accademia delle Scienze di Torino, 128/2 (1994), pp.
45-46.
Luigi Pareyson: vida, estética, filosofía 109

LONGO, Rosaria, Persona, verita e storia


nell' ermeneutica di Luigi Pareyson, en AA. VV., Ermeneuti-
ca e filosofia pratica, Marsilio, Venecia 1990, pp. 169-174.
-Esistere e interpretare. Itinerari speculativi di Luigi P a-
reyson, CUECM, Catania 1993.
-Filosofia e storia nell 'ermeneutica ontologico-
esistenziale di Luigi Pareyson, in L. Malusa (a cura di), La
trasmissione della filosofía nella forma storica, Franco An-
gelí, Milano 1999, vol. JI, pp. 191-202.
- L 'abisso della liberta, Angelí, Milán 2000.

LUPORINI, Cesare, Appunti di filosofía esistenziale, "Ci-


vilta moderna", 2-3 (1941), pp. 151-160.

MANCINI, Italo, Teologia, Ideologia, Utopia, Querenia-


na, Brescia 1974, pp. 459-464.

MARONE, Gherardo, Dignidad de la crítica, Dante


Alíghieri, Buenos Aires 1960.

MARZAN O, Silvia, Il sublime nell' ermeneutica di Luigi


Pareyson, Rosenberg & Sellier, Turín 1994.

MASULLO, Aldo, Lafilosofia cattolica nell' Italia demo-


cratica, "Critica marxista", 5/6 (1976), pp. 193-194 y 221.

MATHIEU, Vittorio, recensión de L' estetica


dell'idealismo tedesco, "Archivio di filosofia", 1955, pp.
230-234.

MELCHIORRE, Virgilio, recensión de Verita e interpre-


tazione, "Rivista di filosofia neoscolastica", 2 (1972), pp.
355-358.

MODICA, Giuseppe, Per una ontología della liberta. Sa-


ggio sulla prospettiva filosofica di Luigi Pareyson, Cadmo,
Roma 1980.
110 Pablo Blanco

- Su! senso di un rapporto tra essere e liberta . Riflessioni


su! pensiero di Luigi Pareyson, "Giornale di metafisica",
nuova serie, 1981/3, pp. 373-385.
- L' enneneutica della sofferenza in Luigi Pareyson , "Per
la filosofia", 36 (1996), pp. 90-96.

MONTAN!, Pietro, Estetica ed ermeneutica. Senso, con-


tingenza, verita, Laterza, Roma-Bati 1996, pp. 188-189.

MORPURGO-TAGLIABUE, Guido, L'esthétique con-


temporaine: une enquete, Marzorati, Milán 1960, pp. 541-
546.
-Problemi attuali del!' estetica, "Il Pensiero'', 1961/3, pp.
322-325.
-Pareyson. Un pensiero sollecitante, "Rivista di estetica",
43, XXIII, pp. 7-14.

MURA, Antonio, La concezione estetica en Luigi Parey-


son, Universidad Gregoriana, Roma 1967.

MURA, Gaspare, Ermeneutica e verita: storia e problemi


della filosofia del!' interpretazione, Citta Nuova, Roma 1990,
pp. 315-325.

NANNI, Luciano, Per una nuova semiología del!' arte,


Garzanti, Milán 1980, pp. 13-14.

NEGRI, Antimo, recensión de Conversazioni di estetica,


"Giornale critico della filosofia italiana", 1966, pp. 484-489.
-Luigi Pareyson esistenzialista ed enneneuta , en S.
COPPOLINO, Estetica ed ermeneutica in Luigi Pareyson,
o.e., pp. 5-15.

NEGRI, Renzo, Propedeutica letteraria, Vita e Pensiero,


Milán 1968, pp. 45-47.
L11igi Pareyson: vida, estética, filoso/fa 111

NEVES ABDO, Sandra, Arte e historicidade na estética di


Luigi Pareyson, "Síntese Nova Fase", 22 (1995-1996), pp.
193-206.
-A autonomia da arte na estética da formatividade , en
Anais do Colóquio Nacional "A marte da arte hoje" (1993),
en proceso de publicación.
-Arte e condicionamento histórico-social na estetica da
formatividade, VI Encontro Nacional de Filosofia-ANPOF
(Sao Paolo 1994), en proceso de publicación.
-Filosofía e história. Um falso conjlito, "Síntese Nova
Fase", 24 (1997) 79, pp. 547- 570.

NOBILE VENTURA, Attilio, L' estetica di Luigi Parey-


son, "Idea", 1964, pp. 159-161.
-L' estetica e i suoi problemi di Luigi Pareyson (recen-
sión), "Rivista Rosminiana", 1972, pp. 93-106.

OLIVETTI, Marco, Gli influssi della te111atica teologica


dell' esistenzialismo e dell' ermeneutica nel pensiero cristia-
no, en E. AGAZZI (ed.), ll pensiero cristiano nellafilosofia
italiana del Novecento, Milella, Lecce 1980, pp. 119-147:
véanse específicamente las pp. 127-139.
-Comprensione o teodicea . L 'appropriazione religiosa
del problema del male nella filosofia contemporanea, en V.
POSSENTI (ed.), Bene, male, liberta, [Seconda navigazione -
Annuario di filosofia, 1999] Mondadori, Milán 1999, pp.
219-238.

PAGANO, Maurizio, Storicita e novita


dell' inte1pretazione, en Atti del XIX Convegno di Gallarate,
Gregoriana, Padua 1975, pp. 245-251.

PAOLOZZI, Ernesto, l problemi dell' estetica italiana,


Societa Editrice Napoletana, Nápoles 1985, pp. 86-114.

PASTORE, Annibale, Variazioni sopra l' estetica della


formativita, "Filosofia", 3/1955, pp. 508-513; publicado des-
112 Pablo Blanco

pués en Introduzione alla metafisica della poesía, Milani,


Padua 1957, pp. 205-211.

PEGUEROLES, Juan, La realización de la idea (Parey-


son) y el desarrollo de la idea (Newman): a par.tir de Gada-
mer, "Espíritu", 43 (1998) 118, pp. 191-196.

PENATI, Giancarlo, La teología esistenziale di Luigi Pa-


reyson: essere e liberta, "Studium", 3 (1990), pp. 399-414.

PERA GENZONE, El vira, L' estetica di Luigi Pareyson,


Edizioni di "Filosofia", Cúneo 1963.

PERNIOLA, Mario, Un' estetica dell' eccesso, "Rivista di


estetica", 1993/2, pp. 24-40.

PERONE, Ugo, intervención en la Giomata pareysonia-


na, "Annuario filosofico", 12 (1996), pp. 45-50.

PENZO, Giorgio, Luigi Pareyson e il problema


dell'interpretazione, "Aquinas", 1972, pp. 437-441.

PESCE, Domenico, Intomo al concetto della forma artís-


tica, "Studia patavina", 196112, pp. 321-324.
-L' estetica dopo Croce, Philosophia, Florencia 1962, pp.
121-134.

PIEMONTESE, Filippo, La teoria della formativitií,


"Humanitas", 6 (1955), pp. 547-560.
-La teoria della formativita e il rinnovamento degli studi
estetici in Italia (1955), en Problemi di filosofía dell' arte,
Bottega d'Erasmo, Turín 1962, pp. 9-30.

PINERI, Riccardo, La philosophie italienne 1940-1960,


"Critique", 452-453 (1985/1), pp. 14-16.
Luigi Pareyson: vida, estética,ji/osofla 113

-Une pensée de l 'ouverture. Luigi Pareyson, "Les etudes


Philosophiques", 4 (1994), pp. 543-553.

PLAZAOLA, Juan, Introducción a la estética (1973), se-


gunda edición, Universidad de Deusto, Bilbao 1991, pp. 196-
197 y 547-549.

PLEBE, Armando, L'estetica italiana dopo Croce,


RADAR, Padua 1968, pp. 29-39.
-L' estetique in Italie, en R. KLIBANSKI, Contemporary
philosophy. A Survey, La Nuova Italia, Florencia 1971, p.
102.

PRINI, Pieu·o, Sto ria dell' esistenzialismo da Kierkegaard


a oggi, Studium, Roma 1989, pp. 276-283.
-Filosofia cattolica del Novecento , Laterza, Roma-Bati
1996.

RAFFA, Piero, Some Contemporary Italian Aestheticians,


"Journal of Aesthetics and Art Ctiticism", 1962, pp. 287-294.

RAVERA, Marco, Elementi per un confronto di due teorie


enneneutiche. Il concetto di tradizione en Pareyson e Gada-
mer, en AA. VV., Estetica e ermeneutica. Scritti en onore di
H.G. Gadamer, Pironti, Nápoles 1981, pp. 135-161.
-Premessa del curatore , en L. PAREYSON, Filosofia
dell' interpretazione, o.e., pp. 7-15.
-Prefazione a ll pensiero ermeneutico , Marietti, Turfn
1986, pp. 5-16.
-Luigi Pareyson et son école , "Archives de philosophie"
(París), 5711 (1994), pp. 45-54.
-Luigi Pareyson (1918-1991), in "Bailamme", 10 (1991),
pp. 167-196.
-Introduzione al/a filosofía della religione , UTET, Turfn
1995, pp. 185-188.
114 Pablo Blanco

RENATI, Giancarlo, Luigi Pareyson (1918-1991), "Ri-


vista di filosofia neoscolastica", 83/3 (1993), pp. 473-474.

RESTAINO, Franco, Sto ria dell' estetica moderna, UTET,


Turín 1991, pp. 199-237.
-11 dibattitofilosofico in 1talia (1925-1990), en G.
FORNERO y otros (eds.), Storia della filosofia fondata da
Nicola Abbagnano, 412, o.e., especialmente las pp. 724-726 y
674-676.

REY ALTUNA, Luis, Análisis fonnal del objeto estético,


"Anuario filosófico", 11 (197812), pp. 98-99.

RICCI SINDONI, Paola, Sul concetto di "bellezza ade-


rente": Pareyson legge Kant (1985), en La tradizione kantia-
na in Italia, II, Edizioni G.M.B., Messina 1986, pp. 581-598.

RICONDA, Giuseppe, recensión de Veritcl e inte1preta-


zione, "Giornale critico della filosofia italiana", 1973/4, pp.
583-585.
-La philosophie de l 'interprétation de Luigi Pareyson ,
"Archives de Philosophie'', 43 (1980), pp. 177-194.
-Pensiero tradizionale e pensiero moderno , "Annuario
filosofico", 3 (1987), pp. 7-36.
-Ricardo di Luigi Pareyson, "Velia", 4, 1991, pp. 7-15.
-Filosofia,fenomenologia ed ermeneutica dell' esperienza
religiosa, en AA. VV., lntroduzione allo studio della religio-
ne, UTET, Turín 1992, pp. 48-104 y 83-101.
-Esistenzialismo, ermeneutica e pensiero tragico , "Para-
digmi", 28 (1992), pp. 13-35.
-Prefazione a F. RUSSO, Esistenza e libertcl. 11 pensiero
di Luigi Pareyson, Armando Editare, Roma 1993, pp. 9-14.
-intervención en la Giomata pareysoniana , "Annuario
filosofico", 12 (1996), pp. 9-13.
-Ateismo, nichilismo, pensiero religioso . Due momenti :
Rosmini e Schelling, in F. Mercadante, V. Lattanzi (ed.), Elo-
gio della filosofia. Simposio intemazionale di studi filosofici
Luigi Pareyson: vida, estética, filosofía 115

e storici in onore di Antonio Rosmini. Roma, 26-29 novembre


1998. Sezione filosofica, Fondazione Capograssi, Roma 2000,
vol. II, pp. 248-263.

RICONDA, Giuseppe-CIANCIO, Claudia (eds.), ll pen-


siero di Luigi Pareyson nella filosofia contemporanea. Re-
centi interpretazioni, Trauben, Turín 2000.

RICONDA, Giuseppe-VATTIMO, Gianni, Prefazione a


L. PAREYSON, Dostoevskij, o.e., pp. VII-XI.
-Prefazione a L. PAREYSON, Ontologia della liberta ,
o.e., pp. IX-XVI.

RIGOBELLO, Armando, Luigi Pareyson e la filosofia


come teoria della persona, en Studio e ensegnamento della
filosofía, AVE-UCIIM, II, Roma 1966, pp. 187-190.
-Osse111azioni a una teoria dell 'interpretazione (recen-
sión de Verita e interpretazione), "Proteus", 8 (1972), pp.
177-184.
-L'impegno ontologico, Armando Editare, Roma 1977,
pp. 179-183.
-ll problema della persona , en AGAZZI, Evandro (ed.),
ll pensiero cristiano nella filosofia italiana del Novecento,
Milella, Lecce 1980, pp. 81-102: véanse específicamente las
pp. 96-100.

RIZZACASA, Aurelio, L' esistenzialismo cristiano in Ita-


lia, en AA. VV., La filosofia cristiana nei secoli XIX e XX,
111, Citta Nuova, Roma 1995, pp. 645-646 y 651-652.

RIZZI, Armido, Infinito e persona. Ermeneutiche cristiane


di fronte alla crisi disenso, Ianua, Roma 1984, pp. 117-161.

RONCOLI, G., Il problema del male in Pareyson e


Sciacca, "Studi sciacchiani", 2/XVI (2000), pp. 150-156.
116 Pablo Blanco

RONCORONI, Massimo, L' esecuzione e la fruizione


dell' arte (in memoria de M. Apollonio e L. Pareyson), "Perla
filosofia", 24/IX (1992), pp. 77-84.

ROS SI, Dalmazio, Ermeneutica e storia della filosofia en


Luigi Pareyson, "La Rosa", 4, septiembre 1985, pp. 79-86.

ROSSI, Lino, La situazione dell' estetica en Italia, Paravia,


Turín 1976, en particular las pp. CXVIII-CXXXII y 77-94.

ROSSI, Oswaldo, Il personalismo cristiano, en AA. VV.,


La filosofia cristiana nei secoli XIX e XX, III, Citta Nuova,
Roma 1995, pp. 688-689.

ROSSO, Alberto, Ermeneutica come ontologia della li-


berta. Studio sulla teoría dell'inte1pretazione di Luigi Parey-
son, Vita e Pensiero, Milán 1980.

RUGGENINI, Mari, intervención en la Giornata pareyso-


niana, "Annuario filosofico", 12 (1996), pp. 15-23.

RUSCIDONI, Ada, Lineamenti di una storia della poetica


e dell' estetica, Marzorati, Milán 1966, pp. 257-271.

RUSSO, Francesco, Pareyson: interpretazione e verita,


"Studi cattolici", 343 (1989), pp. 588-591.
-Luigi Pareyson e l 'ermeneutica della ve rita , "Cultura e
libri", 68 (1991), pp. 69-78.
-Il richiamo al senso comune . Tra Vico e Pareyson , "S a-
pienza", 45 (1992), pp. 77-81.
-Ricardo di Luigi Pareyson , "Acta Philosophica", 1
(1992), pp. 117-118.
-recensión de Filosofia della liberta , "Acta Philosoph i-
ca", 1 (1992), pp. 137-138.
-Esistenza e liberta . Il pensiero di Luigi Pareyson , Ar-
mando, Roma 1993.
L11igi Pareyson: vida, estética.filosofía 117

-Contemplazione e interpretazione . L 'estetica kantiana


nell' analisi di Luigi Pareyson, "Acta Philosophica", 4
(1995), pp. 105-110.
-La liberta, il male, Dio. Gli ultimi scritti di Luigi Pare y-
son, "Acta Philosophica", 5 (1996), pp. 77-94.
-recensión a Essere, liberta, ambiguita, "Acta philosophi-
ca" 8 (1999) 2, pp. 359-360.
-L' estetica della formativita. Due saggi recenti, "Acta
philosophica" 9 (2000) 2, pp. 339-341.

SAINATI, Vittorio, Discorso critico sulla teoría della


formativita, "Giornale critico della filosofia italiana", 3
(1961), pp. 341-375.
-recensión de Esistenza e persona , "Teoria", 1 (1987),
pp. 131-137.

SALIZZONI, Roberto, !van e Alesa discutono di formati-


vita, "Rivista di estetica", 1993/2, pp. 110-116.

SANTINELLO, Giovanni, Estetica della fonna, Liviana


editrice, Padua 1962, pp. 67 y 74-76.
-recensión de Teoria dell 'arte y Conversazioni di estet i-
ca, "Giornale di metafisica", 21 (1966), pp. 849-853.
-Immagini e idea dell 'uomo, Maggioli, Rímini 1984, pp.
183-194 y 264-291.

SANTUCCI, Antonio, Esistenzialismo e filosofía italiana,


I1 Mulino, segunda edición, Bolonia 1967, pp. 3-16 y passim.

SCARCELLA, M. L., Liberta e mito in Luigi Pareyson,


"Idee", 48/XVI (2001), pp. 179-202.

SCIACCA, Michele Federico, Lafilosofia oggi, II, Marzo-


rati, Milán 1960, pp. 394-399.
118 Pablo Blanco

SEVERINO, Emanuele, Sortíte. Piccoli scritti sui rimedi


(e la gioía), Rizzoli, Milán 1994, pp. 268-272.

SIMONINI, Augusto, Storia dei movimenti estetici ne/la


cultura italiana, Sansoni, Florencia 1968, pp. 227-231.

STEFANINI, Luigi, Estetica, en Atti del VII Convegno di


studi fílosofici cristiani, Liviana, Padua 1952, pp. 357-358.
-Estetica e Teología , en Estetica e cristianesimo , "Pro
Civitate christiana", Asís 1953, pp. 140-141.

STELLA, Vittorio, Persona e arte nella teoría della for-


matívita, "Giornale di Metafisica", 1 (1957), pp. 74-100.
-Aspetti e tendenze del!' estetica italiana odíerna, "Gior-
nale di Metafisica", 1965, pp. 48-74.

TILLIETTE, Xavier, Bulletin del idéalisme allemand. 1:


Etudes fichtéennes, "Archives de Philosophie", 1967, pp.
125-130.
-recensión de Verita e ínterpretazione , "Archives de
Philosophie", vol. 35/1 (1972),pp.171-173.
-Luigi Pareyson. En hommage pour son 60 anniversaire,
"Archives de philosophie", 41 (1978), pp. 675-679.
-Luigí Pareyson (1918-1991), "Archives de Philosophie",
55 (1992), pp. 287-292.
-L' ultima filosofía di Luigi Pareyson , en Atti Accademia
Peloritana dei Perico/anti, LXVIII (1992), pp. 81-96.
-Cristología e fílosofia, en I. SANNA (ed.), Il sapere
teologico e il suo metodo, EDB, Bolonia 1993, pp. 93-102,
98-100.
-Encomio per Pareyson, en Atti del/' Accademia de lle
Scienze di Torino, 128/2 (1994), pp. 47-57.
-Prefazione a M. GENSABELLA FURNARI, I sentieri
su/la liberta. Saggio su Luigi Pareyson, o.e., pp. 11-14.
-La Semaíne Sante des Philosophes, Desclée, París 1992.
Trad. it.: La Settímana Santa dei filosofi, Morcelliana, Bres-
cia 1992, pp. 106-107.
Luigi Pareyson: vida, estética, filosoffa 119

-Il Cristo dei non-credenti e altri saggi di filosofía cris-


tiana, edición de G. Lorizio, AVE, Roma 1994, pp. 99-100.
-Filosofia ed esperienza religiosa: a partire da Luigi Pa-
reyson, en G. FERRETTI (ed.), Atti del sesto colloquio su
filosofia e religione, Giardini editori, Pisa 1995, pp. 75-88.

TOMATIS, Francesco, Ontología del male. L'ultimafilo-


sofia di Pareyson, "Paradosso", 4 (1993), pp. 103-119.
-recensión a Dostoievski, "Rivista di estetica" 44-45
(1993) 2-3, pp. 190-192.
-Ontología del male . L 'ermeneutica di Pareyson , Citta
Nuova, Roma 1995.
-Bibliografia pareysoniana, Trauben, Tutin 1998.
-Escatología della negazione, Citta Nuova, Roma 1999.
-A scuola da Pareyson ... ti/Ita una vita , en "Cuneo: pr o-
vincia granda", 2 (2000), pp. 21-22.

UGAZIO, Ugo M., Pareyson interprete di Heidegger,


"Archivio di Filosofia", año LVII, 1-3 (1989), pp. 93-102.

VATTIMO, Gianni, L'esistenzialismo e l'estetica, en M.


DEFRENNE-D. FORMAGGIO, Trattato di estetica, I, Mon-
dadori, Milán 1981, pp. 331-342.
-lntroduzione e Postilla 1983 a H. G. GADAMER, Verita
e metodo, o.e., pp. XXVIII, XXXI y XXXVII.
-Ermeneutica e secolarizzazione . A proposito di L . P a-
reyson (1986), y L' ermeneutica come koiné (1983) en Etica
dell'interpretazione, Rosenberg & Sellier, Turín 1989, pp.
49-62 y 38-48.
-Pareyson: dall 'estetica ali' ontologia, "Rivista di estet i-
ca", 1993/2, pp. 3-16.
-Prefazione a L. BAGETTO, Il pensiero della possibilita,
o.e., pp. VII-X.
-Oltre l 'interpretazione. ll significato dell 'enneneutica
perla filosofía, Laterza, Roma-Bari 1994, pp. 68-69.
120 Pablo Blanco

VECCHI, Giovanni, L' estetica della formativita di Luigi


Pareyson, "Rivista di Filosofia neoscolastica", 4-6 (1956),
pp. 352-363.
-recensión a L' estetica dell 'idealismo tedesco, "Rivista
di filosofia neoscolastica", LXII/6 (1950), pp. 486-490.

VELLUCCI, Giuseppe, Il "gusto", la "tecnica" e la "tra-


dizione", en Studi en onore di Vittorio Zacearía, Edizioni
Unicopli, Milán 1987, pp. 403-430.

YERRA, Valerio, recensión de la Teoría de laformativi-


dad en "Rivista di estetica", I (1956), pp. 147-150.

YERRA, Valerio-VATIIMO, Gianni, Luigi Pareyson, en


Enciclopedia Filosofica, Sansoni, Florencia 1967, IV, pp.
1337-1339.

VICENTINI, Claudia, Diderot, Coquelin, Salvini e la nas-


cita di stanivslaski, "Ri vista di estetica", 1993/2, pp.
41-62.

VIGNA, Carmelo, intervención en la Giornata pareyso-


niana, "Annuario filosofico", 12 (1996), pp. 33-44.

WEISS, Martin, Die Moglichkeit des Basen in Gott: Luigi


Pareysons Ontologie der Freiheit und eine posmoderne
Kritik, "Freiburger Zeitschrift für Philosophie und Theolo-
gie'', 46/1-2 (1999), pp. 323-341.

ZANDER, Hartwig, Aesthetische Universalitiit und kün-


stlerische Autonomie. Eine Untersuchung der aesthetischen
Grundbegriffe Luigi Pareysons, "Zeitschrift für Aesthetik
und allgemeine Kunstwissenschaft", 2 (1972), pp. 232-261.

ZECCHI, Stefano-FRANZINI, Elio, Sto ria dell' estetica.


Antologia di testi, II, Il Mulino, Bolonia 1995, pp. 1033-
1035.
CUADERNOS DE ANUARIO FILOSÓFICO
SERIE ESTÉTICA Y TEORÍA DE LAS ARTES

Nº 1 María Antonia Frías, .Arquitectura y percepción: el 111useo Gu-


ggenheim de Bilbao (2001)

Nº 2 David Annendáriz, Una conversación con Cristóbal Ha!ffter


(2001)

Nº 3 GOnther Poltner, Sobre el pensamiento de lo bello en Tomás


de Aquino (2002)

También podría gustarte