Comunicación y lenguaje en la infancia
Comunicación y lenguaje en la infancia
Los educadores infantiles tienen que poder distinguir qué peculiaridades muestra esa
comunicación y lenguaje en general. Pero podemos encontrarnos con niños que
tengan limitaciones y necesiten utilizar instrumentos o códigos que no sean orales;
son los sistemas alternativos de comunicación. El Técnico tiene que conocer qué
son, en qué casos se aplican y qué características tienen los sistemas que más se
emplean.
Para que Roque pueda realizar sus tareas de expresión y comunicación con eficiencia
deberá conocer:
Comunicación
Es un término que proviene del latín comunicare, que significa 'poner en común o
compartir'. La comunicación es un acto que no necesariamente tiene que ser
humano, pues los miembros de las distintas especies animales se comunican,
aunque con parámetros más limitados que los del ser humano.
Información.
Ideas.
Sentimientos.
Deseos.
Comunicación
Según la Real Academia de la Lengua, comunicar es el acto de comunicar o comunicarse. Por comunicar entendemos el acto de descubrir, manifestar o hacer saber
a alguien algo. Transmitir señales mediante un código común al emisor y al receptor.
En multitud de ocasiones caemos en errores al utilizar el término comunicación. Por ejemplo, cuando se dice que entre dos niños hay una buena o mala
comunicación o si entre ellos la hay cada vez menos.
En realidad, en esos casos existirá una comunicación con unas características que la hacen ser agradable o no, o una relación más o menos cercana o estrecha.
Expresión
Si la comunicación incluye una parte de relación entre varias personas, la expresión
se basa en la necesidad que tiene el emisor de exteriorizar algo. Se basa en la parte
afectiva, en sus sentimientos y deseos.
Expresión
Se denomina expresión a aquello que, en un enunciado lingüístico, manifiesta los sentimientos del hablante o del emisor.
A veces usamos indistintamente los términos lenguaje y expresión. Por ejemplo, lenguaje corporal o expresión corporal, expresión artística o lenguaje artístico,
expresión musical o lenguaje musical, etc.
Lenguaje
El lenguaje puede considerarse una forma o sistema de expresión supeditado al
proceso comunicativo. Tiene un carácter intencional, es decir, hay voluntariedad al
emplear un lenguaje para comunicarse. El lenguaje humano que se nos ocurre, a
priori, es el lenguaje verbal, aunque empleamos diversos lenguajes y diversas
formas de expresión para comunicarnos.
Según la Real Academia de la Lengua, lenguaje 'es un conjunto de sonidos
articulados con que el hombre manifiesta lo que piensa o siente, siendo la lengua un
sistema de comunicación verbal'.
Nosotros emplearemos un concepto más amplio del lenguaje, entendiendo que
también puede existir un lenguaje no verbal.
Comodidad y descanso.
Hambre.
Sueño.
Lenguaje
El lenguaje se constituye en un sistema de signos y reglas formalmente definidos que, al emplearse, implican una forma concreta de comportarse.
La comunicación está presente en las actividades de la vida diaria de todas las personas.
N. Wiener estableció un esquema que ayuda a comprender la relación entre ellos: Esquema de la
comunicación según
El emisor o fuente produce, estructura o elabora un mensaje, lo codifica. Wiener
Emisor y receptor comparten el mismo código, que son reglas convencionales que
tiene cada sociedad, cada país o cada grupo inherentes a la cultura y costumbres.
Por ejemplo, un idioma o determinados gestos.
La comunicación no es únicamente la transmisión de un mensaje, sino que es un
proceso dinámico más complejo, donde el que recibe el mensaje emite otro, se
produce una retroalimentación en el proceso, convirtiéndose el emisor en receptor, y
viceversa.
En educación infantil el niño puede ser emisor y receptor, al igual que el adulto. El
niño es emisor cuando expresa una sensación, cuando llora. El adulto puede recibir
el mensaje, interpretando el mensaje emitido por el niño. En ocasiones, es difícil
comprender qué quiere manifestar un niño cuando llora, es complejo decodificar ese
mensaje. El adulto se convierte en emisor cuando le habla para tranquilizarle o
cuando le acaricia o le coge una mano. El niño, aunque no comprenda el lenguaje
todavía, interpreta el mensaje sintiéndose protegido.
Este proceso es más ágil y favorece la codificación y decodificación por parte del
niño y el adulto si se conocen y se realiza en un entorno confortable.
Hijo de un ingeniero ruso de religión judía, Leo Wiener, que emigró en 1880 a Nueva Orleans (Estados Unidos). Norbert Wiener nació en Columbia (Missouri) en
1894.
Después de algunos fracasos escolares, se encargó directamente de su formación su padre, circunstancia que, junto a la rica biblioteca familiar, fue determinante en
su carrera. El progreso fue excepcional y a los once años ingresó en el Tufts College, donde se graduó en Matemáticas tres años más tarde, antes de pasar a la
Universidad de Harvard, donde se doctoró en Filosofía a la sorprendente edad de 18 años, con una tesis sobre lógica matemática dirigida por Karl Schmidt.
Viajó a Inglaterra, a la Universidad de Cambridge, donde profundizó en sus estudios con Bertrand Russell y G.H. Hardy y, más tarde, en Göttingen para estudiar
ecuaciones diferenciales con Hilbert y Landau. Regresó a Estados Unidos en las vísperas de la Primera Guerra Mundial y enseñó filosofía en Harvard. Durante la
guerra fue invitado a trabajar en cálculos balísticos por el Aberdeen Proving Ground de Maryland y, concluido el conflicto, se incorporó al MIT como profesor de
matemáticas. Falleció en Estocolmo en 1964.
Su actividad fue muy amplia y dispersa, y en ella se incluyó la teoría matemática de la información y la cibernética (un término acuñado por el propio Wiener). En
1948 publicó Cybernetic or Control and Communication in the Animal and the Machine, una obra clave en su pensamiento, con la que alcanzó enorme difusión.
Respecto a la calidad de los distintos elementos del proceso comunicativo, destacamos los relativos a las actitudes del emisor y del receptor, los propios del mensaje
y los del código empleado.
Si hemos definido comunicación como un acto de relación entre dos personas, no podemos olvidar que las actitudes son una parte inherente a los seres
humanos, de las que no nos podemos desprender, y que están presentes en esta comunicación.
Son las posturas que toma la persona, como la voluntad o el deseo de comunicarse, los sentimientos que tiene en ese momento, el lenguaje no verbal que
manifiesta o lo que persigue, la finalidad de la transmisión o recepción del mensaje.
Se favorece la comunicación si hay voluntariedad por ambas partes, si no existen emociones o sentimientos de tensión, si se toma una postura corporal y
gestual abierta al diálogo.
Mensaje
Verbal.
Gestual.
Gráfico.
Si el mensaje está o no estructurado.
Las características del lenguaje empleado.
Si se transmite rápida o lentamente.
El educador infantil debe adecuar todos estos aspectos al momento evolutivo del niño.
Código
El código tiene que ser compartido plenamente por emisor y receptor para que la comunicación sea óptima. Existiría una evidente distorsión si una persona
sorda emite un mensaje empleando la lengua de signos y el receptor no conoce sus reglas.
El ambiente no es únicamente el lugar físico donde se encuentran las personas en el proceso comunicativo, es algo más. El ambiente en la comunicación
incluye, además del entorno físico, aspectos muy diversos como:
Todos estos aspectos se incluyen en la comunicación humana y son determinantes para la comunicación en los primeros años de vida. El Técnico Superior en
Educación Infantil debe establecer un ambiente rico y estimulante para facilitar la comunicación, el interés por el descubrimiento del entorno por parte del niño,
la posibilidad de experimentación, el contacto sensorial con el entorno, el fomento de la creatividad, etc.
Contexto sociocultural
En él se encuentra el emisor e influye en la comunicación. Aspectos del barrio, del pueblo o la ciudad, del país e incluso de la época en la que vive forman parte
del contexto sociocultural. En los niños tiene una gran influencia la familia, debido al aprendizaje por imitación y su reflejo de lo que viven en su contexto más
próximo.
Por lo que se refiere a la capacidad de la persona que utiliza los SAAC para
comunicarse de manera autónoma, se puede distinguir entre comunicación depen-
diente y comunicación independiente.
Los sistemas pueden servir para facilitar la estructuración espacial y temporal, para
lo que suelen emplearse calendarios de actividades adecuados a cada niño. Con
estos instrumentos se anticipa lo que va a ocurrir, lo que sirve para reducir o evitar
que aparezca ansiedad e inseguridades en el niño, además de poder ser un
instrumento que facilita la toma de sus propias decisiones, su autonomía y la
comunicación con los demás.
En todas las sociedades, los seres humanos poseen uno o varios lenguajes. Estos
lenguajes son orales pero, aunque el lenguaje humano es generalmente verbal, no
debemos olvidar que existen otros lenguajes. Se ha demostrado que estos lenguajes
cuentan con formas de representación gráfica, formas y métodos para ser escritos.
Otra característica común a los distintos lenguajes humanos es que están
compuestos por partes, segmentos, palabras que se unen mediante métodos
generales para formar oraciones.
El lenguaje humano está compuesto, por una parte, por lo que se dice, lo que se
escribe, lo que se expresa y, por otra, lo que se quiere transmitir con ese mensaje.
Es decir, el lenguaje está formado por signos lingüísticos que tienen:
Arbitrario.
Convencional.
Estable.
Lingüista suizo, es considerado el fundador de la lingüística moderna. Nacido en Ginebra (Suiza), durante un año asistió a clases de ciencias en la Universidad de
Ginebra antes de cursar estudios de lingüística en la Universidad de Leipzig (Alemania), en el año 1876.
Siendo todavía estudiante publicó en 1879 el importante tratado Mémoire sur le système primitif des voyelles dans les langues indo-européennes (Memoria sobre el
sistema primitivo de las vocales en las lenguas indoeuropeas).
Después de obtener su doctorado se trasladó a París, ciudad en la que impartió clases de gramática comparada en la Escuela de Altos Estudios, hasta el año 1891.
Posteriormente fue profesor de sánscrito y de lenguas indoeuropeas en la Universidad de Ginebra. En 1907 fue nombrado catedrático de lingüística general. A
Saussure se le denomina 'padre del estructuralismo', ya que determina las consecuencias del enfoque estructuralista en el estudio del lenguaje.
Estableció la semiótica gracias a una serie de oposiciones teóricas, la primera y fundamental entre langue (lengua), 'serie de signos coexistentes en una época dada
al servicio de los hablantes', y parole (habla), su uso individual. También distinguió entre:
Definió signo lingüístico como combinación del signifiant (significante), imagen acústica, y del signifié (significado), su concepto.
Su trabajo ha sido fundamental en la evolución de la lingüística durante la primera mitad del siglo XX, y ha influido también en otras ciencias, como la antropología,
la historia y la crítica literaria.
Arbitrario
Que procede con arbitrariedad, contra la justicia o la razón, dictado por el capricho.
Convencional
¿Cómo podemos
• ¿Qué peculiaridades tiene cada uno de
clasificar las
estos tipos de características?
características del
• ¿Cómo es el lenguaje humano?
lenguaje humano?
• Desplazamiento referencial.
Función • Reflexividad.
Funcionales. simbólica • Sistema analítico de
Funciones del lenguaje representación.
• Retroinformación.
• Intercambio de roles.
Función • Usos imperativos - declarativos.
comunicativa • Interpretado, sin limitarnos al
significado literal.
• Libertad de uso.
Comportamentales
• Instrumental.
La forma que tiene el lenguaje para articularse es doble; por una parte utilizamos
sonidos, partes del habla que no tienen significado por sí solas, a los que llamamos
fonemas, por ejemplo 'ca'. Por otro lado, su unión con otros fonemas formando
unidades con significado, palabras, llamadas morfemas, como 'casa'. Esta doble
articulación facilita la composición y creación de múltiples palabras que siguen reglas
para su formación pero que permite una gran creatividad.
La creatividad es una de las características del lenguaje humano, que no posee el
lenguaje de otras especies animales. El lenguaje es creativo y abierto porque
constantemente se pueden crear nuevos signos y nuevos mensajes, que surgen en
las sociedades humanas que están en constante movimiento y cambio.
Aunque existe gran flexibilidad y libertad en la construcción de palabras, lo que se
denomina léxico, hay otros aspectos donde es menor el margen de libertad, como
en la producción de sonidos, o fonología, debido a las características y limitaciones
del conducto vocal del ser humano. En cualquier caso, es evidente que el lenguaje
tiene una estructura de la que depende. Formalmente el lenguaje está dotado de
semanticidad.
Semanticidad
La semántica es el empleo de símbolos para identificar objetos, acciones, personas, etc. La semántica, el significado de las palabras, puede emplearse en distintos
contextos y generalizarse para su uso. Por ejemplo, la palabra 'lápiz' puedo utilizarla en distintos lugares y hacer referencia a distintos lápices, sabiendo que tiene el
mismo significado 'objeto que sirve para escribir'.
La función simbólica.
La función comunicativa.
La función simbólica del lenguaje está unida al pensamiento simbólico o representativo, mediante el que podemos representar mentalmente objetos, ideas, etc.
De este modo el niño, por ejemplo, utiliza una caja de cartón, juega con ella imaginándose, representando que es un coche.
Los signos lingüísticos no tienen porqué estar relacionados a situaciones presentes, sino que pueden hacer referencia a algo pasado, presente o futuro en el tiempo,
o a algo cercano o lejano en el espacio, e incluso a aspectos reales o imaginarios. Esta posibilidad de no ajustarnos únicamente al aquí y ahora es lo que se
denomina desplazamiento referencial.
El lenguaje, cumpliendo una función simbólica, está dotado de reflexibidad, ya que utilizando el lenguaje podemos hablar del conocimiento metalingüístico.
Por otra parte, el lenguaje también puede analizar lo que se representa, describirla. El lenguaje es un sistema analítico de representación.
Otra función, además de la simbólica, es la función comunicativa, cuando el emisor desea transmitir pensamientos, sentimientos y/o deseos. Utilizamos el
lenguaje para informar, pedir, negar, asentir, etc.
Cuando nosotros nos comunicamos con los demás, cuando decimos algo, emitimos un mensaje y oímos lo que estamos diciendo. Casi simultáneamente
recibimos la información de qué estamos diciendo y cómo lo estamos haciendo. Cuando hablamos, se da una retroinformación, pues producimos y recibimos
nuestro propio mensaje.
Ese mensaje sí está inmerso en un proceso comunicativo que incluye dos partes a dos o más personas diferentes: el emisor y el receptor.
Cumpliendo una función comunicativa del lenguaje, el proceso es interactivo y dinámico, no hay una rigidez de roles, el emisor y el receptor cambian de papel
constantemente. Si, cuando se emplea el lenguaje tiene una función comunicativa, puede ser utilizado con diversas intenciones.
Interpretación de la información
Un ejemplo de interpretación de la información se da cuando una niña dice 'papa agua'. Podemos pensar que tiene sed, pero vamos a intentar enmarcar esta
situación en un contexto comunicativo concreto.
Encontramos que padre e hija estaban jugando juntos cuando alguien ha llamado por teléfono, el padre está hablando con esa persona, la niña acababa de
beber agua, con lo que no tenía sed. El receptor puede interpretar que la niña quiere llamar la atención del padre para que continúe jugando con ella. Se está
concediendo una atribución al mensaje que no sigue el significado literal.
Tiene libertad en el uso del lenguaje precisamente por la racionalidad del ser
humano, que nos permite emplearlo como se considere más oportuno.
El lenguaje puede ser empleado para:
El emisor puede tener una conducta instrumental, donde pretenda modificar algún
aspecto del receptor. Por ejemplo, si un niño está llorando insistentemente y el
adulto le acaricia, le acuna y le habla suavemente está empleando una conducta
instrumental que sirve para calmar al pequeño.
Comportamiento
El comportamiento o la conducta es el conjunto de acciones observables, manifiestas en la persona. Una forma en la que se hacen visibles es mediante el lenguaje.
El lenguaje es una parte o una forma de conducta humana.
El lenguaje puede cumplir múltiples funciones, dependiendo del uso que le otorguemos y
el objetivo que persigamos.
Mak Halliday, en 1982, expuso que el lenguaje es utilizado por el niño en distintos
usos y funciones:
Función instrumental.
Función interaccional.
Función personal.
Función heurística.
Ejemplos de función
Función comunicativa. comunicativa
Función simbólica o representativa. Ejemplo de función
simbólica o representativa
Existen múltiples funciones del lenguaje. Una forma sencilla y de utilidad para que el
educador infantil clasifique las funciones del lenguajes es distinguir entre una
función comunicativa y otra representativa o simbólica. Esta división la estableció
Bühler en 1934, y es la misma que se ha contemplado en las características
funcionales del lenguaje.
Función instrumental
El lenguaje puede utilizarse como instrumento o recurso para reclamar o pedir algo a otros, utilizando una función reguladora de la conducta de los demás mediante
mandatos o exigencias.
Función interaccional
Función personal
Función heurística
El concepto heurística hace referencia al arte de inventar. Aplicado al niño, la heurística se pregunta sobre lo que le interesa, cumpliendo una función
imaginativa, donde crea o juega, o una función informativa, para explicar, contar o manifestar a los otros lo que quiere.
Función comunicativa
Cuando empleamos el lenguaje para transmitir información podemos estar cumpliendo una función comunicativa. En esta función se sigue el esquema emisor
que codifica un mensaje determinado, mediante un código y un canal, que es decodificado por el receptor, igual que en el esquema de Wiener.
Aunque no es únicamente una sucesión de etapas lineales, ni un intercambio de símbolos, sino un proceso dinámico en el que también interviene la intención
con la que el emisor envía el mensaje y la con la que el receptor lo recibe, su interpretación.
El lenguaje, atendiendo a su definición, es un sistema donde aparecen signos y símbolos, significantes y significados. Interviene un proceso mental de atribuir a
la palabra 'niño' un significado en el que, además del literal, atribuimos más características subjetivas.
En el empleo del lenguaje, por tanto, además de informar o comunicar algo, podemos utilizar una función simbólica.
Esta función se adquiere a lo largo del desarrollo evolutivo del niño, y sirve para poder potenciar la creatividad. Emplea un recurso lúdico muy importante en
educación infantil, que es el juego simbólico. Este y otros juegos se explican en profundidad en el módulo de metodología del juego.
Un ejemplo de función comunicativa se da cuando un niño llora. Puede ser porque esté incómodo, porque le duela algo, porque no pueda conciliar el sueño,
etc. El adulto interpretará lo que crea que el pequeño quiere transmitir. Esta función comunicativa puede ser intencional o no, el niño puede querer
transmitir un mensaje o no, pero en cualquier caso lo está haciendo, porque está llorando.
Utilizamos una función comunicativa también cuando nos comunicamos con nosotros mismos. En una niña, por ejemplo, cuando habla consigo misma y se
dice 'esto es una papelera, voy a tirar este papelito porque si no me van a regañar...'. Esta función sirve para autorregular la conducta de la persona, y un
momento evolutivo en el que se evidencia claramente es en la infancia.
La forma más simple de comprender esta función es pensar, por ejemplo, en un niño jugando con una caja de cartón que imagina que es una casa, o cuando
juega con plastilina y cree que es un cocinero haciendo espaguetis. Está representando, imaginando, simbolizando lo que ve y lo que hace, figurándose que es
otra cosa diferente a lo que existe en la realidad.
Estos son los componentes del lenguaje hablado, y el estudio del lenguaje se
establece en distintos niveles relacionados con todos ellos. Del estudio de los
sonidos o fonemas se ocupa la fonología, del estudio de las palabras o morfemas se
encarga la morfología, y las oraciones es el objeto de estudio de la sintaxis.
Existe otro nivel en el estudio del lenguaje que no está relacionado con la estructura
del mismo sino con su utilidad, con el uso que se hace. De esa funcionalidad se
encarga la pragmática.
Fonología
Oclusivas.
Fricativas.
Nasales.
El punto de articulación es el lugar donde se produce el sonido y puede ser entre los
labios, entre éstos y los dientes, entre la lengua y los dientes, etc. Por eso existen
fonemas que son denominados:
Oclusivas
En el caso de las oclusivas, el aire, cuando sale, se encuentra con un obstáculo y hay una explosión, como al pronunciar la 'p', la 't' o la 'k'.
Fricativas
En las fricativas el aire no encuentra obstáculos al salir pero lo hace de forma constreñida, como en la pronunciación de la 'f' o la 's'.
Nasales
En las nasales el aire sale por la nariz como cuando se pronuncia la 'm' o la 'n'.
Los fonemas
Sonoridad
La pronunciación de las letras 'p', 't', 'f', por ejemplo, son considerados sonidos
sordos. Son sonoros los fonemas correspondientes a las letras 'b', 'r', 'l', etc.
La importancia del conocimiento por parte del educador infantil del nivel fonético es
la de procurar la correcta pronunciación de los distintos fonemas atendiendo al
momento evolutivo de los niños, además de detectar posibles trastornos en este
sentido. El sistema fonológico de los niños se completa totalmente alrededor de los
seis años.
Morfología
No existe un vocabulario, un léxico, una semántica universal, sino que cada lengua
posee uno propio. Pensamiento diferente-lengua diferente.
Cuando aprendemos una palabra, no sólo sabemos cómo pronunciarla
El debate semántico
correctamente (aspecto fonético), sino que, además, distinguimos qué significado
tiene (aspecto semántico), a qué nos referimos cuando la nombramos o escribimos.
Estamos utilizando una función del lenguaje y del pensamiento evidentemente
representativa o simbólica, pues cuando nombramos o escribimos la palabra 'casa',
no nos referimos únicamente a un conjunto de letras unidas que suenan de una
determinada manera, sino que representamos mentalmente lo que significa, lo
asociamos a un significado concreto que depende de la persona, del contexto donde
la utilice e incluso de la comunidad lingüística a la que pertenezca.
El Técnico Superior en Educación Infantil facilitará en todo momento el aprendizaje
de palabras y su significado, y la ampliación de vocabulario de los niños con los que
trabaja.
El debate semántico
Una palabra puede cambiar completamente de significado para dos personas distintas, pero también dependiendo de cómo sea utilizada, e incluso puede variar
según la cultura o el espacio geográfico de donde proceda el emisor.
Analizando este aspecto semántico, nos damos cuenta de la relación que existe entre pensamiento y lenguaje. La gran polémica que se produce es, ¿según como
pensamos, así empleamos el lenguaje o dependiendo de cómo utilicemos el lenguaje pensamos de un modo diferente? Lo que resulta evidente es que ambos
aspectos, lenguaje y pensamiento, se relacionan e influyen mutuamente.
Sintaxis
Hemos visto que la fonología estudia las palabras y la morfología las palabras y su
significado. Ahora explicaremos cómo la sintaxis analiza las oraciones, cada uno de
sus componentes y la relación entre ellos.
La sintaxis es parte de la gramática que enseña a coordinar y unir las palabras para
Esquema sintáctico
formar las oraciones y expresar conceptos. Existen una serie de reglas establecidas
en cada lengua para clasificar palabras en categorías gramaticales y construir
oraciones. El objetivo va a ser que el niño avance en ese aprendizaje, que el
profesional tiene que tener adquirido.
Los términos que se describen en estos contenidos relacionados con el lenguaje
sirven también como instrumento técnico en su trabajo diario. Por ejemplo, cuando
se elabora un registro de observación y uno de los ítems a observar en los niños es:
realización de oraciones complejas o descripción de las oraciones que emplea:
sintagma nominal y sintagma verbal/verbo y sintagma nominal/artículo y nombre.
Gramática
Es el arte de hablar y escribir correctamente una lengua. Ciencia que estudia los elementos de una lengua y sus combinaciones.
Esquema sintáctico
Pragmática
Pero el nivel pragmático está presente desde que aparece el lenguaje en un proceso
de comunicación. El niño, aunque sea muy pequeño y tenga una capacidad
lingüística muy limitada, puede establecer un lenguaje con determinadas funciones
pragmáticas.
Hay autores que ofrecen una clasificación general, estableciendo dos grupos de
factores que pueden influir en el desarrollo del lenguaje infantil:
Factores internos
A continuación, pasamos a ver los factores internos que influyen en el desarrollo del
lenguaje infantil.
Aspectos biológicos
El niño nace con unas determinadas características biológicas que le permiten
comunicarse, pero precisa un grado de madurez de distintos órganos y capacidades
para poder emitir o recibir mensajes orales.
Dentro de los aspectos biológicos, encontramos la importancia que tiene el cerebro
para adquirir y desarrollar el lenguaje. Una de las pruebas que evidencian esta
relación del cerebro y el sistema neuronal con el lenguaje es que, determinadas
lesiones cerebrales, afectan a la expresión o comprensión del lenguaje. Resulta
preciso cierto grado de maduración biológica y neurológica para desarrollar
determinados aspectos lingüísticos.
El cerebro está dividido en dos partes, denominadas hemisferios. El habla suele
estar relacionado con zonas o áreas localizadas en el izquierdo, como el área de
Broca y de Wernicke, encargadas del desarrollo de funciones:
Lingüísticas.
Verbales.
Área de Broca
El área de Broca se encarga de dar órdenes motrices para producir el lenguaje oral.
Sistema fono-articulatorio
Es también importante en el lenguaje, pues de él depende la emisión de sonidos y
su control. Para articular una palabra se ponen en funcionamiento:
Los pulmones.
La laringe.
La faringe.
La boca.
La nariz.
Dependiendo de cómo y dónde articulemos los sonidos, así podremos pronunciar esa
palabra.
El oído.
La vista.
El oído
Para poder hablar es importante, aunque no imprescindible, oír la emisión de nuestros propios sonidos y los de los demás. De este modo se desarrollan la memoria
verbal y la imitación verbal, inmersas en el aprendizaje del lenguaje. De todos los sonidos que rodean a los niños desde su nacimiento, muestran predilección por la
voz humana.
La vista
Junto al oído, la vista también juega un gran papel en el desarrollo del lenguaje. El bebé orienta su mirada a la persona que emite un sonido, busca la
procedencia de la voz humana. Además los niños observan la boca y los gestos de los demás en el momento de pronunciar las palabras, información de gran
utilidad para su aprendizaje. Los niños que tienen dificultades de visión o carecen de ella aprenden a hablar desarrollando otros sentidos como el tacto.
Factores cognitivos
Además del oído y la vista, existen factores de carácter
cognitivo. El lenguaje y el pensamiento están
relacionados. De hecho, el lenguaje es una expresión
del pensamiento simbólico, pues nos imaginamos,
representamos mentalmente lo que significa una
palabra al oírla o leerla.
Para que el niño pueda comunicarse con los demás es
preciso, a nivel cognitivo, que tenga ciertas
capacidades que le permitirán comprender, diferenciar,
asociar, retener información, imaginar, etc.
Los procesos que forman parte de los factores
cognitivos que son importantes para la adquisición y el
desarrollo del lenguaje son:
Todos los factores que hemos tratado hasta ahora son aspectos que influyen en el
lenguaje de cada niño, tienen características individuales y, por tanto, diferentes en
cada uno.
Socialización
Socializar se define como la capacidad de promover las condiciones sociales que, independientemente de las relaciones con el Estado, favorezcan en los seres
humanos el desarrollo integral de su persona.
Para saber más sobre el tema, consultar las biografías de E. Sapìr, N. Chomsky, B. F.
Skinner, J. Piaget, L. S. Vigotsky , A. R. Luria, H. Wallon, J. S. Bruner.
Lingüista estadounidense de origen alemán. Escribió la fundamental obra 'El lenguaje', y es particularmente conocido por sus estudios de las lenguas amerindias y
por la hipótesis Sapir-Whorf, según la cual la lengua es determinante en la concepción del mundo de un pueblo.
Expresión y comunicación en el niño > Situación > Tema 3. Expresión y comunicación en el niño
Los niños van adquiriendo progresivamente las reglas del lenguaje, aunque
manifiestan características propias del lenguaje infantil. Estas peculiaridades,
fácilmente identificables, se van perdiendo a medida que se produce el desarrollo
hacia la madurez.
Las características del lenguaje de los niños están relacionadas con la esencia de
esta etapa evolutiva, con la propia infancia. Los niños son espontáneos, se muestran
con naturalidad y libertad total en sus actuaciones; precisamente, así es como ellos
se expresan, como se caracteriza su lenguaje.
Existe en los niños una necesidad imperiosa de expresarse y comunicarse, de
manifestar lo que sienten en cada momento, para lo que emplean diversos lenguajes
que dependen del momento evolutivo en el que se encuentren. El adulto debe
facilitar la comunicación y ofrecer diferentes lenguajes o formas de expresión que
permitan al niño manifestar sus:
Pensamientos.
Sentimientos.
Deseos.
Esta expresión atraviesa una serie de fases o momentos que van desde las primeras
manifestaciones del niño, donde manifiestan sus necesidades físicas y sensitivas,
hasta que adquiere y desarrolla el lenguaje oral. El papel del adulto en general y del
Técnico Superior en Educación Infantil en particular debe, además de cubrir esas
necesidades básicas, prestar atención, interpretar y responder a estas formas de
expresión infantil.
Expresión y comunicación en el niño > Situación > Tema 3. Expresión y comunicación en el niño
Dependencia de la estructura.
Creatividad.
Libertad de uso.
Egocentrismo.
Dependencia de la estructura
El lenguaje se constituye en un sistema de signos y reglas que están formalmente definidos. Existe una dependencia de la estructura y de la forma de una lengua
concreta. No podemos hablar o escribir como deseemos si lo que pretendemos es que el otro, el receptor, nos comprenda para que pueda darse un proceso de
comunicación.
Es una característica del empleo del lenguaje en general, no únicamente del infantil. Desde su nacimiento, los niños reciben estímulos de lenguaje oral que obedecen
a esas reglas:
Fonológicas.
Semánticas.
Sintácticas.
Pragmáticas.
La dependencia de la estructura en la lengua infantil va siendo adquirida y perfeccionada a lo largo del tiempo, hasta que adquieren el lenguaje adulto.
El educador infantil debe aplicar los recursos precisos para esa mejora en la estructura y la forma del lenguaje, sirviendo como un modelo adecuado y favoreciendo
que el niño intente comunicarse con una complejidad progresiva.
Creatividad
Una de las particularidades propias de la infancia, que se refleja en su forma de comunicarse, es la creatividad. Se debe a la gran libertad que tienen y la
espontaneidad que muestran a cada momento, sin tener en cuenta los límites que tiene, por ejemplo, el lenguaje.
Se precisa cierto grado de adquisición del lenguaje para determinadas situaciones, como cuando:
No se acogen a la lógica que el adulto emplea. En definitiva, en la comunicación que el niño establece con los demás se refleja la imaginación e inventiva de su
mundo interior.
El profesional debe potenciar la creatividad y la imaginación en cualquier expresión. La actitud debe ser abierta, estimulando la curiosidad, la capacidad
expresiva, favoreciendo acciones y decisiones espontáneas y flexibilizando el proceso de enseñanza. En educación infantil la finalidad del trabajo no será el
resultado, el producto, sino el proceso. Se priorizan aspectos de experimentación, lúdicos y de disfrute gracias al proceso creador y a la creatividad.
Libertad de uso
En el lenguaje oral, que existan unas reglas establecidas no debe limitar la potenciación de los aspectos indicados: curiosidad, interés, experimentación, etc. En
el lenguaje oral los niños muestran libertad de uso, sin acogerse a los convencionalismos sociales que respetamos los adultos para utilizar el lenguaje.
Empleando esa libertad de uso, piensan en voz alta, situación que no es común observarla en un adulto. También inventan palabras, las pronuncian 'a su
modo', usan palabras que se les prohíben, etc.
Egocentrismo
Una característica, que fue objeto de estudio de Piaget, es el egocentrismo. Por egocentrismo entendemos la exagerada exaltación de la propia personalidad,
hasta considerarla como centro de atención y actividad generales.
En el lenguaje oral infantil, este egocentrismo desaparece a los seis o siete años.
Empatía
Expresión y comunicación en el niño > Situación > Tema 3. Expresión y comunicación en el niño
• Utilización de la sonrisa y el
llanto como formas de
comunicación intencional.
• Respuesta activa en juegos
sociales de atención y acción
3-6 • Detecta distinciones en los
conjunta.
meses sonidos del habla.
• Juegos vocales como
exploración de sus propias
posibilidades de emisión de
sonidos.
• Primeros sonidos aislados.
Etapa prelingüística
Desde el nacimiento hasta los tres meses el niño, como emisor, ya dirige su vista al
adulto que le habla, produciéndose un intercambio de:
Gestos.
Miradas.
Sonidos.
Díada comunicativa
Esta díada favorece el desarrollo de las competencias comunicativas y lingüísticas del niño y la relación entre él y la madre.
Expresión y comunicación en el niño > Situación > Tema 3. Expresión y comunicación en el niño
Un elemento que emplean los niños es la mirada, para indicarnos un objeto que
quiere que les alcancemos. Otro de los instrumentos más comunes que utiliza el
niño en la comunicación es el llanto, mediante el que suele manifestar que está
incómodo o tenso.
En esta etapa aparece, aproximadamente al mes de edad, lo que conocemos como
balbuceo o lalación.
En los meses posteriores, de tres a seis meses, va adquiriendo mayor
intencionalidad en sus expresiones de sonrisa y llanto. Explora su aparato fono-
articulatorio, jugando con las posibilidades de emitir sonidos.
Balbuceo
Consiste en la emisión de otras vocalizaciones que no son el llanto y en las que se observan movimientos en los órganos de fonación. Se producen instintivamente y
no corresponden a fonemas de la lengua como tal, pudiéndose considerar mezcla de alguno de ellos. Se ha detectado un balbuceo imitativo de los sonidos del
entorno del niño a partir del séptimo mes.
Expresión y comunicación en el niño > Situación > Tema 3. Expresión y comunicación en el niño
Entre los 12 y los 18 meses suelen decir palabras nominales y de uso social como Ejemplos de lenguaje no
'hola - adiós' o 'gracias'. Imita gestos y sonidos del adulto y es significativo cómo combinatorio
utiliza un lenguaje que solo él o ella entiende. Lo que sí entiende son la mayoría de
las indicaciones del adulto y los nombres de los objetos conocidos cuando se
verbalizan. Comienza el interés por las imágenes.
Estas palabras tienen sus peculiaridades en la forma en la que el niño las articula,
las dota de significado y las emplea. En esta articulación con características propias,
las palabras van aumentando en su complejidad. Destaca en ellos el uso particular
que hacen de las palabras.
Los niños comienzan pronunciando sonidos o fonemas como 'pa' o 'ma', pasando
posteriormente a unir otra vocal, como en el caso de pedirnos 'aba' (agua) y
después ser capaces de unir varias sílabas, primero iguales ('mama', 'tete' o 'nene')
y luego diferentes ('papi' o 'pata').
En la infancia existe una expresión muy particular, pero no sólo en el momento de
articular las sílabas y palabras, sino también en lo relativo a la significación de éstas.
Se pueden dar varios casos:
Se ha explicado como, tanto en la articulación como en el significado, es característico el lenguaje infantil en esta etapa de lenguaje no combinatorio.
Además los niños tienen un particular uso de las palabras. Utilizan las denominadas holofrases. Este término fue acuñado por G. de Laguna, referido a la
producción de palabras que equivalen a una frase.
Las primeras palabras infantiles son sustantivos, y tienen todo el valor de una frase. Las palabras se elegirán por el niño según la facilidad de su articulación y
comprensión. Las holofrases se emplean en contextos y situaciones diferentes, dependiendo de los cuales significan una u otra cosa.
Un ejemplo de holofrase se produce cuando el niño dice 'yaya' alzando la voz y dirigiendo su mirada y sus brazos a su abuela, a la que acaba de ver; seguramente
quiere decir 'abuela, quiero que me cojas en brazos'. Como vemos, la palabra resulta escasa para manifestar lo que quiere transmitir, con lo que emplea el lenguaje
corporal e, incluso, una entonación concreta para hacerse entender.
Hasta los dos años, de los 18 a los 24 meses, el niño puede emitir dos palabras y usar el masculino y el femenino. Todavía les cuesta la utilización de los verbos
correctamente. Aumentan significativamente su vocabulario y emplean el gesto imitativo con una clara intención comunicativa. Aunque tienen adquirido el lenguaje
verbal, continúan con un apoyo fundamental del gestual y corporal. En esta edad entienden los cuentos.
Este caso se produce cuando los niños emplean correctamente los nombres propios.
La superposición parcial
Cuando se emplea una palabra para clasificar toda una categoría a la que no corresponde. Por ejemplo, cuando un niño utiliza la palabra 'papá' para referirse a
todos los varones.
Supergeneralización
Un caso de supergeneralización se produce cuando una niña dice 'bibe' para referirse al biberón, pero no únicamente a éste, sino también a cualquier comida; si
quiere comerse una manzana la señala y dice 'bibe', si es la hora de comer dice 'ora bibe'.
Subgeneración
Se da cuando no se describe una categoría con una palabra en la situación en que debe hacerse. Existe subgeneración cuando, por ejemplo, un niño llama
'nene' a su primo, pero a ningún niño más.
Es común encontrarnos en este punto el empleo de numerosas simplificaciones, por ejemplo cuando señalan el chupete y dicen 'tete'.
Otro de los aspectos con los que solemos encontrarnos es con la articulación o pronunciación incorrecta de determinadas consonantes. Se considera que esa
articulación no es problemática, que se encuentra en los límites de la normalidad, a no ser que persista cuando el niño tenga seis, siete o más años.
Expresión y comunicación en el niño > Situación > Tema 3. Expresión y comunicación en el niño
Esta etapa la atraviesan los niños desde los veintisiete a los setenta y dos meses.
Cuando tiene entre dos y tres años, el niño muestra dificultades al pronunciar algún
sonido específico y alguna combinación como 'pl' o 'pr'.
Si una niña quiere decir a su abuelo que quiere agua y lo más importante para ella es que tiene sed, dirá 'aba babo'. Pero si lo que quiere es llamar la atención del
abuelo y pedir agua entonces puede decir 'babo aba'.
Expresión y comunicación en el niño > Situación > Tema 3. Expresión y comunicación en el niño
Los niños emprenden un verdadero camino que, en este momento, se parece cada
vez más y se dirige hacia el lenguaje adulto. Algunas de las características que
cumplen son:
Es de los 3 a los 4 años cuando aumenta el esfuerzo por adaptarse al modelo adulto, aunque continúan los errores en la pronunciación. Construyen frases simples y
compuestas y conjuga los verbos. Realiza muchas preguntas y mejora notablemente su capacidad para mantener conversaciones. Comprenden la mayoría de los
mensajes verbales aunque a veces aparezcan dificultades para entender preguntas donde aparezcan qué, cómo, dónde o cuándo. En esta edad los niños son
capaces de jugar al juego simbólico planificado.
De los 4 a los 5 años se pronuncia adecuadamente la mayoría de los sonidos y le divierte imitar y reproducir sonidos difíciles. Emplea enunciados largos y
construye frases complejas e incluye adverbios temporales. No entiende todavía las oraciones pasivas, pero sigue perfectamente las narraciones largas.
Evolución lingüística en niños de 5 a 6 años
Entre los 5 y 6 años ya domina la pronunciación de todos los fonemas, aunque algunos niños sigan teniendo problemas para pronunciar la 'r'. Emplea todo tipo
de oraciones y el vocabulario se amplia progresivamente, llegando a emplear conceptos abstractos. Es en este momento donde entiende chistes, sarcasmos y
metáforas, que podemos incluir en la intervención educativa.
Expresión y comunicación en el niño > Situación > Tema 3. Expresión y comunicación en el niño
Un aspecto fundamental en la intervención del educador infantil es tener en cuenta una perspectiva:
Globalizadora.
Cada niño es una única persona aunque se trabajen distintos desarrollos, y todos ellos
forman parte de un todo, todas las intervenciones tienen que confluir en una finalidad; el
desarrollo integral del niño. Todos los desarrollos están relacionados y avanzan
conjuntamente hasta la edad adulta.
Físico.
Cognitivo y motor.
Socioafectivo.
Perspectiva
globalizadora
Desde el punto
de vista
pedagógico, es
el método
didáctico que
consiste en
aprehender una
totalidad para
luego
comprender los
elementos que la
integran.
Globalizar es
integrar una
serie de datos,
hechos,
referencias, etc.,
en un
planteamiento
global, tomado
en su conjunto.
Expresión y comunicación en el niño > Situación > Tema 3. Expresión y comunicación en el niño
Físicamente puede ser emisor y receptor de un mensaje. Al nacer posee todos sus
sentidos:
Ve.
Oye.
Saborea.
Toca lo que tiene alrededor.
Expresión y comunicación en el niño > Situación > Tema 3. Expresión y comunicación en el niño
Expresión y comunicación en el niño > Situación > Tema 3. Expresión y comunicación en el niño
Desarrollo socioafectivo
Educación sexual
Mediante la comunicación, se pueden trabajar diversos aspectos de los niños, como el aprendizaje de las distintas partes de su cuerpo en relación a los demás o
cómo comunicarnos con ellos para favorecer la coeducación.
Tema 4. Alteraciones en la
comunicación y el lenguaje
El reparto de responsabilidades
Está clara, y se ha indicado en otras ocasiones a lo largo del desarrollo de la unidad,
la función como modelo que ejerce el educador infantil. Siendo consciente de este
papel, el educador infantil debe emplear un lenguaje claro y correcto.
La intervención no afecta únicamente al profesional o profesionales, sino al niño al
que se detectan signos de alarma y a su familia.
También podemos utilizar la situación de la existencia de un niño diferente en el
grupo para trabajar otros contenidos, como por ejemplo el respeto hacia la
diferencia o la importancia de determinadas habilidades que no tienen porqué ser las
lingüísticas.
Para saber más sobre trastornos del habla, consultar las páginas web de iespaña y de
psicopedagogía.
Cada niño tiene un ritmo de aprendizaje propio que hay que respetar, por lo que
siempre que se aporta una edad en la que el niño dice la primera palabra es
orientativa, aproximada y nunca se debe tomar de forma rígida.
Cuando existe una situación de problemática sociocultural que conlleva una baja estimulación, pueden manifestarse distintas situaciones que alteren el lenguaje del
niño, como:
Pobreza de vocabulario.
Errores de pronunciación de palabras.
Errores de estructuración de oraciones.
Mutismo
El mutismo puede darse en situaciones que no lleguen a ser un trastorno en el
lenguaje.
Mutismo
Se denomina mutismo al silencio voluntario o impuesto y a la imposibilidad de hablar por motivos psíquicos. Es la desaparición total del lenguaje de forma
progresiva o repentina.
Dislalia
Se suele dar en todos los niños cuando atraviesan una etapa donde todavía no son
capaces de repetir correctamente por imitación un sonido. En estos casos estamos
ante una dislalia evolutiva o fisiológica.
En estas situaciones, una pauta clara en la intervención del educador infantil es
ofrecer y servir de modelo adecuado en la articulación de los sonidos.
La dislalia es problemática cuando se trata de una:
Dislalia funcional.
Disglosias o dislasias orgánicas.
La sustitución.
Dislalia de omisión
La omisión.
La distorsión. Dislalia de distorsión
La inserción.
Dislalia de inserción
El caso de sustitución es el más frecuente y el más difícil de corregir.
Dislalia funcional
Se produce cuando los niños tienen más de cuatro años y siguen manifestándola, por lo que la edad más adecuada para iniciar la recuperación es después de los
cinco años. Es conveniente también abordar este trastorno antes de que el niño aprenda a leer y escribir, pues así se evitará que los errores en la expresión oral
pasen a la lecto-escritura.
La disglosía es un tipo de dislalia, cuya aparición se debe a malformaciones de los órganos del habla (labios, lengua o paladar). Se precisa una intervención de
profesionales como el otorrino.
Dislalía de sustitución
Un ejemplo de dislalía de sustitución se produce cuando se sustituye la 's' por la 't' y, para referirse al sol, se dice 'tol'.
Dislalia de omisión
La omisión se suele dar en fonemas como 'pr', 'bl', 'cr', donde se omite la 'r' o la 'l'. Por ejemplo, cuando se dice 'poblema' en lugar de 'problema'.
Dislalia de distorsión
Cuando se emite incorrectamente un sonido hablamos de dislalia de distorsión. Por ejemplo, cuando se dice 'dramo' en lugar de 'ramo'.
Dislalia de inserción
También podemos encontrarnos situaciones en las que se incluyen sonidos cuando no es preciso. A esta alteración se la conoce como inserción. Un ejemplo es
la pronunciación de 'barazo' para referirse al brazo.
Disfemia o tartamudez
Uso de 'muletillas'.
Conductuales. Retraimiento o ansiedad.
Corporales y respiratorios. Tics o espasmos.
En primer lugar, con el grupo de niños en el centro educativo, hay que tratar las burlas y bromas que surjan, basándose en todo momento en el diálogo con los
niños y el respeto.
Las actividades que se pueden realizar tanto en grupo como individualmente son, por ejemplo:
Disfasias
Afasia congénita
Se denomina afasia congénita a la ausencia del lenguaje sin existencia de otros síndromes que lo expliquen.
Expresión y comunicación en el niño > Situación > Tema 4. Alteraciones en la comunicación y el
lenguaje
Disfonías
Los adultos nos comunicamos a veces con los niños, y especialmente con los más
pequeños, de una forma incorrecta que puede dificultar el aprendizaje del lenguaje.
No obstante, para que se produzca una disfonía, determinados órganos tienen que
estar o bien dañados o empleados de forma totalmente inapropiada.
Los gritos constantes, la voz excesivamente débil, el tono agudo, etc., deben ser
evitados por el educador infantil. Hay una gran diferencia entre que el profesional se
comunique de forma natural con el niño desde el afecto a que fuerce tonos
inadecuados que pueden repercutir negativamente en el proceso de enseñanza-
aprendizaje de la lengua.
Además de los trastornos que acabamos de describir, existen otros que, aunque
están producidos por otras patologías, tienen influencia en la adquisición y/o
desarrollo del lenguaje infantil.
Sordera
La sordera es un término general usado para describir todos los tipos y grados de
pérdida auditiva. Los términos sordera, discapacidad auditiva e hipoacusia se utilizan
frecuentemente como sinónimos, para hacer referencia tanto a niveles de pérdida
auditiva leves como profundos. No obstante, la mayor parte de personas que se
califican a sí mismas como Sordas aún cuando no puedan oír ni entender el habla sí
pueden expresarse con un lenguaje.
Evolución de niños con y
En los últimos años la terminología próxima al campo de la deficiencia auditiva ha sin sordera
sido matizada para destacar que una pérdida auditiva total es poco común y que es
posible la existencia de algún grado de audición residual. Este punto de vista es el
que ha influido también en la .adopción del término «con pérdida auditiva», en
ocasiones utilizado a manera de eufemismo, como preferible al de «sordo» que es
considerado por algunos como poseedor de connotaciones negativas. Sin embargo,
muchas personas Sordas atribuyen tales connotaciones a la sociedad oyente, y ellas
consideran la etiqueta de «Sordo» como una identidad de grupo.
En nuestro trabajo, una vez desarrollado este apartado introductorio, utilizamos los
términos sordo» y «con pérdida auditiva» o «con discapacidad auditiva» a manera
de sinónimos, puesto que, a medida que avancemos en el desarrollo de este
capítulo, ya a lo largo de todo nuestro libro nos centraremos exclusivamente en las
personas con sordera profunda.
Pueden ser muchas y variadas las repercusiones de una pérdida de audición en el
futuro de las personas. Tal vez para algunas esta discapacidad sensorial pueda tener
consecuencias mínimas en su desarrollo y en sus logros educativos e interacciones
sociales. Pero, para otras, el impacto puede ser devastador. Para entender cómo
puede afectar la deficiencia auditiva al desarrollo es importante considerar las
funciones perceptivas en que participa la audición y los diversos factores que
caracterizan los tipos de sordera, las diferencias individuales y las características del
entorno en que interactúa y se desarrolla la persona sorda.
Como ocurre en otros grupos de población con algún tipo de deficiencia, ha existido
una experiencia negativa en las expectativas de la sociedad en torno a las personas
discapacitadas y se ha producido una importante incidencia y poder de la sociedad
normo-oyente en la mayoría de toma de decisiones que afectan a las personas
Sordas. Por consiguiente, también en las educativas. Muy posiblemente fue éste uno
de los elementos que contribuyeron a la decantación de muchos educadores dé
sordos hacia una opción educativa dominada exclusivamente por métodos oralistas.
Los datos que más adelante proporcionaremos plantean la necesidad de someter
este enfoque a revisión, y pretenden justificar el interés de otras opciones
lingüísticas y metodológicas para la intervención educativa con los niños sordos.
La literatura sobre el tema coincide en reconocer que son diversos los
factores que pueden influir en el desarrollo cognitivo, lingüístico y social de los niños
sordos, destacando como fundamentales: la etiología de la sordera, el tipo y el
grado de pérdida auditiva, el nivel intelectual del niño y la presencia o ausencia de
otros problemas asociados. No obstante, cuando se recurre a este tipo de
clasificaciones, frecuentemente parece ponerse mayor énfasis en la patología, en la
discapacidad y en las dificultades para el desarrollo que en las potencialidades y en
los recursos o estrategias a utilizar para su optimización. Las diferentes tipologías y
clasificaciones han sido ampliamente divulgadas en manuales sobre el tema.
Por resultados obtenidos en nuestras investigaciones nosotros añadiríamos a los
anteriores factores, una sexta variable a considerar: el conocimiento que posee la
familia del sordo acerca de la sordera y de sus implicaciones. Esta variable
frecuentemente está relacionada con la presencia o ausencia de personas Sordas y
con conocimiento de la Lengua de Signos, en los contextos más próximos al niño
(Fernández-Viader, l996, 2001).
En consecuencia son muy diversos los factores que pueden influir en el desarrollo
cognitivo, social y lingüístico de una persona sorda, destacando los siguientes:
Signos de alerta
Tomando como referente las conductas esperadas en los niños con audición, y como
indicadores para la detección, a continuación ofrecemos una serie de signos
comportamentales que se pueden considerar como señales de «alerta» de una
posible ausencia de audición o pérdida de la misma. Se trata de indicadores que es
aconsejable sean conocidos por los educadores , al efecto de tomar en consideración
para detectar cualquier síntoma o anomalía y proceder a posibles derivaciones y
comprobaciones lo antes posible.
A. Indicadores de pérdida auditiva
a) En los primeros meses
- Ausencia de reacción a los ruidos y sonidos estimulantes.
- Sueño demasiado tranquilo.
- Reacciones muy positivas a las vibraciones y al tacto.
- No le tranquiliza la voz de los padres.
b) De 3 a 6 meses
- Se mantiene indiferente a los sonidos familiares.
- Orienta su mirada hacia los padres.
- No responde a las emisiones de la voz humana.
- No emite sonidos guturales para llamar la atención.
- Se muestra indiferente al sonajero si se le deja al alcance de la mano,
c) De 6 a 9 meses
- No emite sílabas (pa, ma, ta...).
- Produce sonidos no melódicos.
- Se siente estimulado por juguetes luminosos y con movimiento o vibraciones.
- Para llamar la atención golpea objetos cuya vibración o caída asocia a la presencia
de los padres o cuidadores.
- No juega con sus vocalizaciones, repitiendo e imitando a las del adulto. Sí imita
expresiones faciales.
- No responde a las llamadas del adulto cuando éste no se encuentra en su campo
visual.
- Cuando se le llama por su nombre no responde.
- No se orienta hacia sonidos familiares del entorno.
- No reconoce o no responde satisfactoriamente ante la propuesta de juegos con
cancioncillas infantiles.
d) De 9 a 12 meses
- No reconoce palabras familiares.
- No entiende la negación.
- Incorpora una comunicación gestual de indicación y de designación.
- Si el interlocutor se acompaña de gestos mejora su comprensión.
e) De 12 a 18 meses
- No dice «papá» y «mamá» con contenido semántico.
- Ausencia de palabra articulada y de denominación de objetos familiares.
- No responde a estímulos sonoros que se producen fuera de su campo visual.
- Emisiones vocales incontroladas.
- Cuando se le nombran objetos y personas familiares no los señala,
- Se mantiene indiferente ante diferentes sonidos.
f) De 18 a 24 meses
- Desatención a la explicación de cuentos.
- Comprende órdenes sencillas cuando se acompañan de un gesto.
- Le cuesta identificar correctamente las partes del cuerpo.
- No responde cuando se le llama por su nombre.
- Retraso en la aparición de las primeras palabras.
- No construye frases de dos palabras.
g) De 24 a 36 meses
- Retraso en la aparición y producción de palabras y primeras frases.
- Gran dificultad de articulación.
- Las palabras que produce son ininteligibles.
- Trastornos de conductas de relación.
- Dificultades motrices relacionadas con la orientación auditiva.
- No repite frases.
- Ante preguntas sencillas no da respuestas.
h) De 3 a 4 años
- Imposibilidad de mantener una conversación sencilla,
- A la pregunta de «qué le ocurre» le cuesta poder explicarlo.
i) A los 5 años
- No conversa con otros niños.
- Su lenguaje oral es poco inteligible, lo entienden las personas allegadas.
Empleo cada vez más pronunciado de la gesticulación y empobrecimiento del Disminución progresiva del uso de gestos corporales y
General
lenguaje. faciales, dando paso a la priorización de las palabras.
Recién nacido No reacciona ante el ruido ni muestra reacción refleja. Reacciona ante el ruido, muestra una reacción refleja.
Balbucean aunque sea con una calidad más pobre y no evolucione ese balbuceo. No
Balbucean, oyen e imitan al adulto y los sonidos tienen
5/6 meses comprenden los juegos vocales del adulto ni los sonidos adquieren significación
significación.
alguna.
10/12 meses No entienden palabras familiares y órdenes simples. Comprende palabras familiares y órdenes simples.
'Período crítico' (desde que Proceso de enseñanza- aprendizaje centrado en el resto de vías perceptivas, en el
Educación auditiva con estímulos sonoros.
nacen hasta los 3 años) desarrollo del resto de sentidos.
Principales síntomas
Retraso Mental, en el 50% de los niños con PC. (39% de ellos, con nivel de RM
severo), con discordancia verbo-espacial.
Crisis Epilépticas, en un 25-30% de los niños con PC., asociados sobre todo a
Hemiplejías (44%) o Tetraplejias Severas. Se dan crisis generalizadas o
parciales.
Trastorno de la visión y la motilidad ocular, como déficit visual por atrofia óptica,
ceguera de origen central, hemianopsia homónima (hemiplejía), pérdida de
visión binocular, estrabismo (en 50% de los PC), defectos de refracción.
Trastornos de la audición, en un 10-15% de las PC Severas, aunque han bajado
mucho con la prevención de la incompatibilidad feto-materna.
Trastornos Sensitivos, como la Astereognosia (no reconocimiento del objeto
puesto en la mano) o la Asomatognosia (pérdida de la representación cortical de
los miembros paréticos).
Trastornos Tróficos, con disminución del volumen y talla de los miembros
paréticos, y una frecuente asociación con trastornos vasculares (frialdad y
cianosis).
Deformidades Esqueléticas debido al desequilibrio de las fuerzas musculares, el
mantenimiento prolongado en posiciones viciosas. Las deformidades más
frecuentes son la subluxación y luxación de caderas, la disminución de la
amplitud de extensión de rodillas o codos, curvas cifóticas, actitudes escolióticas,
pies cavos.
Trastornos del Lenguaje, con un origen plurifactorial, como retraso mental,
trastorno de la realización motora, o trastornos psico-sociales.
Trastorno Motricidad Intestinal, como estreñimiento crónico, por ausencia o
disminución de la motricidad general.
Trastornos Conductuales, a veces tan graves que comprometen el porvenir y las
posibilidades de tratamiento: -Abulia: pasividad, falta de iniciativa, inhibición,
miedo al mundo exterior.
Trastornos de la atención: por ausencia de selección de las informaciones
sensoriales (núcleos grises centrales).
Falta de concentración.
Falta de continuidad. Lentitud
Autismo
Es otro trastorno que, al igual que la parálisis, no sólo afecta al lenguaje. Es una
enfermedad compleja y aún bastante desconocida.
Falta de lenguaje.
Vocalizaciones sin lenguaje.
Retraso en el desarrollo del habla o la ecolalia.
Ecolalia
Deficiencia mental
Igual que el autismo, la deficiencia mental es un término familiar para cualquier
persona.
Se considera que tienen deficiencia mental aquellos niños que tienen un nivel general de
funcionamiento intelectual (medido en CI) inferior en dos desviaciones a la media de la
población y cuyo comportamiento adaptativo presenta un déficit demostrable.
Existen varios grados que van desde el que tiene menos condicionantes para el
desarrollo global del niño hasta el que se ve afectado por limitaciones mayores,
desde el leve, pasado al moderado, después aparece el nivel severo y, por último, el
profundo.
Los niños con deficiencia mental se caracterizan por:
El niño tiene que ser capaz de atender, imitar y seguir instrucciones verbales. En ocasiones, estos tres pasos que parecen simples requieren por parte del educador
infantil un gran esfuerzo, pero son fundamentales en el proceso de enseñanza-aprendizaje de los niños con deficiencia mental.
Son aquellos que se caracterizan por presentar una perturbación grave y generalizada
en las áreas del desarrollo que tienen que ver con habilidades de comunicación y
relación e interacción social.
Expresión y comunicación en el niño > Situación > Tema 5. Pautas metodológicas para el
desarrollo de la capacidad expresiva de los niños
El equipo educativo.
Orientadores.
Profesores técnicos de servicios a la Comunidad que abordan concreta y
específicamente el lenguaje.
Especialistas de pedagogía terapéutica o de audición y lenguaje.
Profesionales médicos o psicológicos que intervengan con los niños de la escuela
infantil.
La observación
El fin de la observación no es sólo la recogida de información cualitativa y cuantitativa, sino que es un medio para tomar decisiones, orientar, evaluar o mejorar
nuestra intervención.
Expresión y comunicación en el niño > Situación > Tema 5. Pautas metodológicas para el
desarrollo de la capacidad expresiva de los niños
El lenguaje permite a los niños relacionarse con las personas de su entorno, con lo
que hay que potenciar las actividades donde los niños interactúen. Se puede
establecer que los niños dispongan de lugares propios y otros de uso común para
poder compartir y comunicarse con los demás.
En todo momento, la intervención en educación infantil debe estar caracterizada por
un componente lúdico, siendo el juego la actividad propia de esta etapa.
El juego es una conducta universal que niños y niñas manifiestan de forma
espontánea. Afecta al desarrollo cognitivo, psicomotor, afectivo y social ya que
permite expresar sentimientos, comprender normas, desarrollar la atención, la
memoria o la imitación de conductas sociales.
A través de los juegos, niñas y niños se aproximan al conocimiento del medio que
les rodea, al pensamiento y a las emociones propias y de los demás. Por su carácter
motivador, creativo y placentero, la actividad lúdica tiene una importancia clave en
Educación infantil.
Desde muy pronto, se les debería estimular con juegos motores, de imitación, de
representación incipiente, juego simbólico, dramático y juegos de tradición cultural.
Así por ejemplo, en niños de uno a dos años merece especial mención el juego
heurístico, es decir, el enseñar a los niños y niñas a descubrir por sí mismos las
cosas, ya que permite la exploración y el descubrimiento autónomo.
Expresión y comunicación en el niño > Situación > Tema 5. Pautas metodológicas para el
desarrollo de la capacidad expresiva de los niños
Con los niños que tienen entre 0 y 3 años, resulta importante apoyar todas las actividades de la vida diaria con la comunicación y el lenguaje.
Por ejemplo, una educadora infantil coge a una niña en brazos, la mira, la sonríe, la dice 'ahora voy a cogerte. ¿Sabes dónde vamos?...'. Además, se utilizan juegos
que tengan contenido de comunicación y lenguaje verbal, como en el caso de los cuentos o canciones. Se responde a las iniciativas comunicativas y verbales de los
niños, cuando lloran, sonríen, balbucean, etc. Por parte del profesional, se manifiestan continuamente actitudes de atención y escucha.
Con niños que están entre 3 y 6 años, se continúa apoyando todas las actividades con el lenguaje, pero se plantean situaciones de empleo del mismo más
estructuradas, aumentando paulatinamente su complejidad, tanto en su expresión como en su comprensión por parte de los niños.
Expresión y comunicación en el niño > Situación > Tema 5. Pautas metodológicas para el
desarrollo de la capacidad expresiva de los niños
Propuesta de actividades
Dentro de los criterios de intervención, la propuesta de actividades, además de
ser interesantes, motivadoras y adecuadas a las características de los niños, tienen
que ser:
Variada.
Experimental.
En la literatura infantil, nos encontramos con el cuento como gran protagonista, aunque también tenemos poesías (nanas, adivinanzas, retahílas) o cómics.
Expresión y comunicación en el niño > Situación > Tema 5. Pautas metodológicas para el
desarrollo de la capacidad expresiva de los niños
El educador infantil tiene que conseguir que el niño se sienta querido y que confíe en
el adulto. Para conseguir este objetivo es imprescindible que el profesional ejercite
determinadas habilidades o capacidades comunicativas, siempre desde el
respeto a las características propias e individuales de cada niño.
Habilidades sociales
Las habilidades sociales, que se estudian en el módulo de desarrollo socio-afectivo e
intervención con las familias, se adquieren durante la infancia, a través de la
maduración y el aprendizaje del estilo del comportamiento de los adultos, entre los
que está el educador infantil.
También los iguales son importantes modelos y fuentes, aunque el momento en el
que estos modelos cobran mayor importancia no será hasta la adolescencia. En las
habilidades sociales se distinguen fundamentalmente cuatro tipos de capacidades,
todas ellas incluidas en los procesos comunicativos en los que se encuentra la
persona.
Al mismo tiempo el educador infantil, en su comunicación con los niños, debe
conocer los distintos estilos de comportamiento o de comunicación:
El pasivo.
El agresivo.
El asertivo.
Este último reúne las conductas y pensamientos que nos permiten exponer y
defender los derechos de cada uno sin agredir ni ser agredido. Debe ser, por tanto,
el estilo adoptado obligatoriamente por el profesional y el que tiene que potenciar en
los niños y niñas.
Las capacidades o tipos incluidos en los procesos comunicativos tenemos que saber utilizarlos y potenciarlos en los niños. Estas capacidades son:
Expresión y comunicación en el niño > Situación > Tema 5. Pautas metodológicas para el
desarrollo de la capacidad expresiva de los niños
Ya hemos visto que, en el desarrollo del lenguaje, el papel del educador infantil es el
modelo que los niños imitan. Esta posición le debe llevar al empleo de un lenguaje
claro y correcto, adecuado siempre al niño o a los niños a los que se dirija. Se
evitará entonces infantilizar el lenguaje o emplear una excesiva complejidad
lingüística que los niños no comprendan.
En relación al lenguaje, el profesional debe, por ejemplo, evitar alzar la voz en
exceso o utilizar de forma exagerada constantemente tonos infantiles agudos.
Por último, indicar que el educador infantil, en el establecimiento de una adecuada
comunicación y relación con los niños y con el objetivo de potenciar las distintas
expresiones, debe evitar inseguridades personales y miedo al ridículo, pues se
realizarán actividades como contar cuentos, bailar o cantar. Para ello es útil recordar
el marco de la intervención del técnico: la mejora del proceso de enseñanza-
aprendizaje con los niños.