FORO 1
Un grupo de niños de 3 años ha tomado un fuerte miedo al muñeco de un
personaje “malo” de dibujos animados. El equipo de educadores ha hecho
grandes esfuerzos, sin éxito, para hacer ver a los niños que el muñeco está
inanimado, que no tiene vida propia y que por tanto es inofensivo, Finalmente,
deciden sacar del aula el muñeco. Explica el miedo de los niños teniendo en
cuenta las teorías del desarrollo.
El problema de caracterizar el miedo como aquella sensación de angustia
provocada por la presencia de un peligro real o imaginario, radica en que el carácter
específico de este es diferente en cada nivel de desarrollo de la estructuración
de la personalidad de la persona, pues mientras en un bebe, como el infante Albert
de J. Whatson, el miedo es debido a que se asocia a un sonido fuerte con un objeto al
inicio atractivo para el niño de 1 año, y de ahí el miedo, o sea el miedo a estímulos
específicos de carácter emotivo (ruido, colores, imágenes), en cambio un niño de 3
años un poco más, la forma de concebir su miedo es de otra índole, pues el niño
empieza a inhibir sus emociones, y a moldear sus sentimientos sobre el intelecto
(estructura de la personalidad) a construir su actividad cognitiva productiva.
Esto será descrito por muchos investigadores desde las distintas escuela y enfoques
psicológicos e investigaciones, como describe Pérez (2000) “El niño a esta edad tiene
una gran creatividad respecto a seres extraños, monstruos, ogros... unido a que, como
ya hemos apuntado, no tiene todavía muy clara la distinción entre objetos y hechos
reales e imaginarios. Tales miedos son fomentados en ocasiones por películas,
cuentos e historias productoras y estimuladoras de situaciones de miedo”.
Jean Piaget, en su teoría genética de la personalidad (enfoque cognoscitivo)
caracterizará en el niño que “…el animismo infantil es la tendencia a concebir las
cosas como si estuvieran vivas” (Piaget, 1991). En esta etapa se da un predominio de
la fantasía y la imaginación, lo cual se evidenciará en el juego, actividad principal del
niño. En ese sentido aparece también el lenguaje como medio de comunicación por
excelencia, la manera de explorar la realidad no solamente a través de la actividad
práctica sino a través de la actividad simbólica.
Todas esta nuevas “funciones” que aparentemente aparecen no es sino las crisis que
pasan el ser humano general, y el niño en particular, y que deben ser entendidas como
“un periodo de desorganización y reorganización casi simultáneas de la actividad
personal… el periodo de la transición de la estructura del temperamento a la
estructura del intelecto. Podemos imaginar que una vez estructurado el primero, debe
ser el punto de partida para la organización de la actividad intelectual de base social”
(Ortiz, 1994)
En síntesis, lo miedos en cada etapa de desorganización y organización de la
estructura de la personalidad, son distintas, pues si en un inicio en el infante esta
motivadas por situaciones concretas muy específicas. Después de la crisis, es
decir, en el niño se estructura el intelecto como componente de la personalidad,
aparece el miedo a situaciones más abstractas como la oscuridad y la soledad, a
los monstruos, en nuestro caso a un muñeco de un personaje malo, pues una de las
formas de adquisición de los miedos es a través de la información sobre
estímulos aterrorizantes
Fuentes:
Ortiz, P. (1994). Sistema de la personalidad. Lima, Orión.
Perez, M (2000). El miedo y sus trastornos en la infancia . Prevencion e intervención
educativa. Recuperado de :
[Link]
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Piaget, J. (1991). Seis estudios de la personalidad. Barcelona, Editorial Labor.
Recuperado de
[Link]
Recursos:
[Link]