Lujan Oronoz
Lujan Oronoz
Resumen
Este trabajo se propone hallar evidencias de la presencia temprana del portugués a
través de la transcripción de documentos escritos en el siglo XIX en la zona de frontera
Artigas-Quaraí (Uruguay-Brasil). Para ello, en el trabajo completo, empleamos 35
cartas de la familia García da Rosa que pertenecen a un conjunto de 60 ejemplares.
Todas, directa o indirectamente, están dirigidas a Don Constantino García da Rosa y
abarcan los años 1853 a 1868. El contenido de las correspondencias muestra el
cotidiano de las familias de la frontera en ese período y a la vez documenta las
relaciones entre los protagonistas, sus actividades familiares, sociales y económicas a
través de la frontera uruguayo-brasileña. Su intercambio epistolar pone en evidencia
la presencia del portugués y el español en importantes procesos de interferencia. Ese
tipo de hallazgo permitiría determinar el uso del portugués en la escritura además de su
ya conocido uso en la oralidad y subrayar la presencia temprana del portugués en la
zona.
Introducción
vista. Pudo ser tratado como un tema menor o al contrario, como una de las causas de
los males del norte uruguayo.
El siglo XX concretizó y centralizó estudios procurando la explicación metódica,
sistemática y sensible de una realidad que exigía y exige ser reinterpretada más allá de
la intuición o el juicio estereotipado de una sociedad que se ha definido como una
realidad única y homogénea. Tomemos entonces el aspecto lingüístico-dialectológico de
las fronteras uruguayo-brasileñas. Desde el Uruguay a través de la Universidad de la
República con los estudios iniciados por Rona (1959) y Elizaincín (1973) y los trabajos
de F. Hensey (1981) aparece el interés por la problemática lingüística y sociolingüística
de la región. A estos, debemos agregar el trabajo de investigación por Behares, Barrios
y otros. Más allá de este lento proceso de avances conceptuales que permitió reelaborar
la realidad lingüística compleja de nuestra frontera con el Brasil, el contacto de lenguas
es uno de los referentes más fuertes para identificar y situar la convergencia que crea un
espacio de estudio muy importante para identificar las variedades, el bilingüismo, la
interacción y para comprender cómo este proceso se ha ido gestando, Elizainzin
(1997:77)
El investigador puede ser un interlocutor válido para comprender la realidad en
que suceden los hechos. Creemos realmente que un estudio puede llevarnos a plantear
otras estrategias para atender las necesidades expresivas de este territorio desde la
comprensión de las conductas de actores y hechos. Consideramos que la revisión de los
productos de la oralidad y la escritura puede ser un camino para relacionar la teoría con
la práctica y así explicar una realidad lingüística hasta ahora confusa. Entonces es
posible definir (Trindade, Behares, Costa 1995:19) su situación sociolingüística a la vez
bilingüe (coexistencia de dos lenguas en un mismo ámbito geográfico) y diglósica
(jerarquización de ambas con una matriz de valores y uso). A esta visión clásica
podemos agregar los tres tipos de matrices diglósicas fronterizas que se pueden datar y
ejemplifican en la evolución de la sociolingüística fronteriza. Aquí conviven tres
variedades:
• A. ESPAÑOL URUGUAYO
• B. PORTUGUÉS FRONTERIZO
• C. PORTUGUÉS ESTÁNDAR
En la visión sociolingüística, se puede considerar que si el dialecto y el
portugués pertenecen al ámbito doméstico y se imponen por las condiciones
pragmáticas entonces se entiende su marginalidad en la cultura de frontera. Pero
ESTUDIOS HISTORICOS – CDHRP- Agosto 2009 - Nº 2 – ISSN: 1688 – 5317
también se puede entender la perpetuación de este instrumento sobre el que los usuarios
establecen marcos de referencia y pertenencia social. Es acá donde tenemos la gran
dificultad, porque resulta muy difícil desde una cultura letrada valorar a una cultura oral
primaria que se hace texto escrito por proyección de aquella. Aquí para quien usa el
portugués en cualquiera de sus formas, o el español uruguayo primero, la palabra como
tal no tiene una presencia visual aunque los objetos que se representen sean visuales.
Las palabras son sonidos. Las palabras son acontecimientos, hechos.(Ong 1997: 180) El
proceso de adquisición se remite a pautas mnemotécnicas, formuladas para la pronta
repetición oral que en las cartas puede apreciarse la transferencia a la escritura de lo
aprendido reinventando un producto escrito complejo y espontáneo. El pensamiento
“serio” está entrelazado como sistema de memoria. Las necesidades mnemotécnicas
determinan incluso la sintaxis. Así puede expresarse lo mismo de formas gra,atocales
muy diversas porque están sometidas a las reglas de una oralidad que le da a la
escritura una conformación compleja pero semánticamente válida. La experiencia
“gramatical” es intelectualizada mnemotécnicamente. Al no tener una exigencia
gramatical la escritura se remite a la variedad más próxima, entendida como la más
significativa de acuerdo al contexto. Entonces las formas escritas deben “su vida” ante
todo a las demandas del cotidiano que determinanan su construcción.
Al vivir en frontera hace que se comparta una organización social que pasa por
comprender como un todo único un espacio lingüístico diverso. Se lo aprende a
diferenciar por en entramado de nexos en función de la complementación. Esta
organización multicultural de frontera incluye y destaca a la lengua como un aspecto
muy importante de identidad, de reconocimiento y de pertenencia o no a un subgrupo
social. Ella es uno de los más importantes elementos que puede adscribir a una persona
o no al grupo. A la vez la lengua funciona necesariamente como el más potente
canalizador de la vida social. La identificación de una persona como un miembro del
grupo entraña una coparticipación de criterios de valoración y de juicio. Para que el
grupo pueda seguir definiéndose y diferenciándose no basta que sus miembros estén en
un espacio determinado; ellos deben perpetuar los elementos que los hacen
reconocibles. El lenguaje junto a la información témporo-espacial es el más infalible
de esos nexos estructurantes.
Siguiendo a Ong (1997) consideramos que la paradoja está en la necesidad de la
escritura que tienen los grupos humanos para perpetuarse, por lo que hallar
producciones del siglo XIX en la frontera Artigas_Quaraí es darnos de primera mano
ESTUDIOS HISTORICOS – CDHRP- Agosto 2009 - Nº 2 – ISSN: 1688 – 5317
con las muestras de textos escritos que documentan construcciones con diferentes
re_creaciones lingüísticas que en definitiva fueron escritas como expresión del manejo
de variedades que cumplieron su función y que tienen una presencia muy importante y
muy antigua al norte de la República Oriental del Uruguay.
Es así que, al estudiar las cartas veremos cómo ellas plasman las competencias
comunicativas, de acuerdo con Lomas (1993:32:36), de aquellos que redactan para
atender sus necesidades expresivas y comunicativas. Pues, no basta con adquirir la
gramática de una lengua (la que preferimos para la ocasión) sino que es necesario que
junto a ella aprendamos también la manera apropiada de usarla según las normas de su
ambiente sociocultural. Así podremos reconocer el componente sociolingüístico que
nos ubica dentro del contexto situacional. Esa sutil trama hace que logremos a través de
los códigos, una relación mejorada con nuestros interlocutores. Deseamos reconocer si
los autores de las producciones reunidas usan como estrategia el portugués. Pero
también consideramos la posibilidad de que al emplear el español presenten
interferencias del portugués o si son bilingües dejen en evidencia su condición de tales.
Interesa específicamente idetificar cómo hacen uso de los elementos lingüísticos del
portugués como elemento estructurador para el hecho comunicativo en esta zona
fronteriza uruguayo-brasileña.
La compleja realidad del elemento lingüístico multifacético de la región, ha de
ser visto como aspecto relevante de su espacio, de su gente, como parte de sus
construcciones culturales, propio de sus transformaciones, coherente con la capacidad
de proyección de la región y en definitiva como parte evidente de su identidad.
El privilegio de poder trabajar con este juego de 35 cartas y todas ellas, como
dijimos, pertenecen a una misma familia (la familia García da Rosa Silveira), le aporta
al estudio varios elementos que consideramos enriquecedores:
• Le da continuidad y unidad a los documentos porque se pueden abarcar
17 años de producción epistolar
• Hay un proceso en la producción de las cartas que permite hacer un
trabajo comparado por décadas o por autores, por ejemplo, de los recursos
lingüísticos
• Pueden reflejarse a través de su lectura, muy diferentes construcciones
expresivas
ESTUDIOS HISTORICOS – CDHRP- Agosto 2009 - Nº 2 – ISSN: 1688 – 5317
• Los temas son muy variados, pasan por aspectos de familia hasta
situaciones del mercado internacional, lo que hace que el vocabulario también sea
diverso
• Si bien todos los autores son hombres, están en roles muy variados
(comerciantes, hacendados, amigos de la familia, hermanos, empleados) y esto se
trasluce en el uso de modalidades expresivas muy heterogéneas. La comprensión del
contenido de los textos demanda así mucha atención, comparación, revisión y una
alta carga de imaginación y asociación para rescatar riquísimos elementos de
análisis
• Como hay una figura humana nucleadora, que es el destinatario de todas
las cartas, Don Constantino Garcìa da Rosa, consideramos que se agrega otro
elemento_ nexo muy fuerte que permite trazar redes entre las cartas y por lo tanto
entre los sucesos y los actores allí convocados por la narración o el comentario
de los límites del Brasil y Uruguay, hizo que se necesitaran establecer y cultivas
relaciones familiares, comerciales, políticas y sociales. Para ello la carta era un medio
muy eficaz y necesario.
La estancia Media Luna, parte de ella aún en propiedad de descendientes de la
familia, está ubicada entre los arroyos Cuaró y Yucutujá (Mapa 2), fue el lugar donde
se encontró el paquete de cartas de la familia. Según la profesora Olga Pedrón García da
Rosa, estuvieron las cartas un tiempo en la capilla de Artigas, llegaron a manos de la
policía y finalmente volvieron a la familia Garcìa da Rosa donde fueron guardadas en
una caja metálica que se quiso desocupar alrededor de los años 1980. Por los años 90 las
cartas fueron entregadas a la profesora Pedrón por Rosarito García da Rosa a fin de que
allí, en su domicilio, fueran cuidadas. El destinatario de las cartas es Constantino
García da Rosa, que tuvo cuatro hijos, tres varones y una mujer. Fue el padre de
Antonio que será a la vez el padre de Fernando y abuelo de Rosarito García da Rosa
Curbelo (integrante del grupo familiar que guardó en la Media Luna las cartas hasta que
las dejaron en la casa de la familia Pedrón García da Rosa) con quien se consiguió las
cartas que pertenecen a un conjunto de 60 ejemplares. Este subgrupo de 35 cartas que
estamos analizando, corresponde a diferentes autores que le escriben siempre a
Constantino García da Rosa. De acuerdo a los datos de la entrevista, éste tuvo otro papel
en la zona, además de hacendado fue portavoz del gobierno o de las autoridades más
cercanas, quienes le atribuyeron potestades con la finalidad de respaldar a los
estancieros de la región para resolver sus problemas. Como intermediario oficial, debía
mantener el orden en la zona reconocida hoy como departamento de Artigas; quien, al
decir de Don Elbio, tenía tantas potestades que le permitían hasta “ la posibilidad de
armar un ejército de ser necesario” para resolver situaciones difíciles.
Las cartas son tan ricas a nuestro criterio porque permiten dejar en evidencia no
solo la presencia del portugués como variedad más empleada por este grupo humano
sino porque a través de los temas a los que aluden se descubren los protagonistas, sus
hábitos, los problemas económicos, las relaciones entre la ciudad y el campo, las
costumbres y, en definitiva, la vida del campo-ciudad del norte uruguayo.
Destacamos el cuidado empleado en la época para con las correspondencias al
dirigirse a Don Constantino. Aún cuando se refieren a él como a un amigo o hermano
siempre se le trata con mucho respeto. Las reglas sociales y léxicas del siglo XIX exigen
un discurso en segunda persona. En situaciones de relaciones íntimas, como las que se
ESTUDIOS HISTORICOS – CDHRP- Agosto 2009 - Nº 2 – ISSN: 1688 – 5317
MANUEL
ENRIQUETA
CONSTANTINO
SILVEIRA
GARCIA D A ROSA
• las construcciones tienen una sintaxis donde el lector puede identificar sus
elementos tradicionales en una producción contemporánea. A la vez puede
ser sorprendido por un proceso de elaboración en principio arbitrario pero
que revisado tiene una lógica interna que el contexto evidencia.
Consideramos que resultan sorprendentemente ricas en su originalidad pues
proyectan los cánones de la oralidad a la escritura.
• La caligrafía personal hace uso y abuso de las abreviaturas. Ello exige una
lectura periódica y sistemática hasta conseguir llegar a la comprensión del
contenido textual. Es la lectura de la lectura la que nos acerca a su contenido.
• Se descubre un mundo social y masculino complejo
• Los otros actores sociales (mujeres, niños, ancianos) son actores silenciosos
y secundarios de narraciones y argumentos
• Los grandes ejes sobre los que las cartas versan son: los negocios, la política,
las relaciones sociales-comerciales de los protagonistas y la familia
detalles de esta u otra sociedad. Cualquier escenario espacial debe ser reelaborado
entonces entre las articulaciones de lo concreto y lo abstracto (García 1995:64).
El área de frontera supera la concepción de espacio de débil entramado
(sometido pasivamente a influencias) y de frágil conformación (sin capacidad de
respuesta) para hacerse una construcción a la medida de los que la habitan con su propia
dinámica. Es un área cargada de significado, con su materialidad y su anclaje social.
Entonces al pensar en el tiempo y el lugar donde las cartas fueron escritas
estamos remitiéndonos al conjunto de prácticas que los hombres desarrollan en un
contexto histórico y social sobre un soporte físico específico: la Cuesta Basáltica.
Es la zona de lo imprevisible desde siempre, porque se debe a la competencia de
los diferentes órdenes de los estados próximos (Brasil y Uruguay), a las redes
transfronterizas que los habitantes crean y al sistema de normas que sirven; como son el
parentesco, la amistad y la etnicidad.
Estamos frente al nicho del_haciendo uso de las palabras de Santos- “espacio
banal” regido por momentos de alternancia (oscilaciones de frontera: valor de la
moneda, relaciones internacionales de los países linderos, necesidades comerciales,
acuerdos locales), determinado por la realidad multinacional y sustentado por códigos
de sobrevivencia, válidos para un acontecer que se interpreta como solidario y que se da
más allá de las diferencias de los hombres y los lugares.
Frente a toda esta compleja red social, el sustrato físico puede ayudar o
obstaculizar este mundo culturalmente diverso. La región noroeste del Uruguay (el
sector que hoy conocemos como los departamentos de Salto y Artigas) del siglo XIX se
encuentra geográficamente abierta al sur brasileño. Sobre un suelo de formación
basáltica y asentada en la Cuesta del mismo nombre, se caracteriza primero por el
importante escurrimiento superficial de las aguas de lluvia, segundo por la abundante
rocosidad y tercero por una profundidad muy variable de los suelos, lo que hace de los
litosoles, extensiones con escasas posibilidades arables. Un sistema de lluvias
distribuidas en todo el año y una amplitud térmica importante generan un bioma
predominante de pradera que alterna con tupidos montes galería alrededor de ríos y
arroyos, donde, como consecuencia de este hábitat, la explotación más importante ha
sido la ganadera.
En el siglo XIX, la ganadería extensiva se remitía al ganado vacuno al que le
fue integrado lentamente el ovino. La estancia fue haciendo las adaptaciones a las
ESTUDIOS HISTORICOS – CDHRP- Agosto 2009 - Nº 2 – ISSN: 1688 – 5317
oeste el río Uruguay, pertenece al departamento de Salto (hasta 1884, cuando se crea el
departamento de Artigas). Salto tiene a Salto-ciudad como centro poblado que obra,
entre otros aspectos, como punto central de contacto con el resto del Uruguay, con la
vecina Argentina y el poderoso Brasil. Los habitantes de estas tierras se han de sentir
mucho más próximos, por antecedentes familiares e históricos, con este último país.
La geografía cumplió silenciosamente con su papel, tuvo más incidencia que los
acuerdos geopolíticos entre las vecinas autoridades. Hacia la Argentina ofreció un límite
natural, el río Uruguay; éste dejó cercana a Argentina pero más allá de un elemento
físico que no siempre se mostró fácil de superar con los recursos tecnológicos de la
sociedad del siglo XIX. El Brasil se tendió como un manto generoso entre las cuchillas
Negra y Santa Ana. Los magros caudales de los ríos y arroyos tampoco crearon
distanciamientos. El Brasil estuvo allí, a pocos pasos para algunos y próximo para
todos a caballo o en carreta. El Guarey (nombre con el que se cita al río Cuareim en
“Los Departamentos “ por la Profesora Olga Pedrón) no fue una frontera ni
formalmente. Los lugares “de este y el otro lado” entre Uruguay y Brasil, como se dice
hasta ahora, son puntos para las aproximaciones, aportan movilidad, brindan soluciones
y permiten el intercambio entre los pobladores. No olvidemos que la mayoría de ellos,
en ese momento, vive en los cascos de estancias y son de origen brasileño.
De acuerdo con R. Pi Hugarte (1969:13) los documentos con los que se cuenta
para analizar los fenómenos poblacionales correspondientes a este momento histórico en
que se escriben las cartas son el Primer Censo General de 1852, realizado luego de la
Guerra Grande con el gobierno de Giró, el Segundo Censo General, realizado con el
gobierno de Berro. Entre ellos hubo estimaciones parciales para ir aproximándose a la
idea del total poblacional del país. Sin embargo se puede ir elaborando algunos
conceptos básicos sobre el aporte migratorio a nuestro territorio si se considera que data
de 1829 el reconocimiento - por la prensa - de que el Uruguay contaba con 74.000
habitantes (españoles, criollos y esclavos africanos a los que se suman un pequeño
grupo de indígenas y de mestizos), llegando a 14.000 los que vivían en Montevideo. La
migración llegó en “olas” humanas; a la segunda de ellas corresponde al ingreso de
brasileños quienes irán a Montevideo pero fundamentalmente a los campos, desiertos
humanos que habían sufrido también la pérdida de importante cantidad de ganado. La
población para 1860 llega a 221.200 habitantes en todo el país y su primer grupo
migratorio son los brasileños. Parafraseando a Pi Hugarte (1969:16) el norte es
“cubierto por el aluvión brasileño”:
ESTUDIOS HISTORICOS – CDHRP- Agosto 2009 - Nº 2 – ISSN: 1688 – 5317
[fol.0]
1862
Cuaró Chico 24 Janeiro
Forisbello Netto
buisaõ de 1861
Boletos de Contri-
[fol. 1r]
Síntesis: La carta plantea que si la tropa no ha salido aún que se le envie un documento
donde conste su marca para que pueda encerrar. Por lo que se agradece.
[fol. 0]
1865
Pelado Mayo 16
Francisco Ferreira
[fol. 1r]
Amo e Sñr Constantino
Pelado 16 de Maio de 1865
[fol. 0]
1851
Salto, Mayo 12
Pedro Fernandez
[fol. 1r]
Sñr Don Constantíno Garzia
[15]
Resta $ 38=56 °
[fol. 0]
1856
Salto Noviembre 8
Pedro Fernandez
[fol. 1r]
CG
Salto Novbre 8 de 1856
[fol. 0]
1864
n
S João Bapetista,
Nobre 4
Anto C. Safons
Sor Don Constantino
Co Che
G da Roza
[fol. 1r]
Sor Don Constantino García
Batista Nbre 13 1864
Muy Sor mio y amigo es en mi poder pr. Dn. Ricardo
quien lleba las prendas que sacaron en la Rifa
[5] meno el puñal que no esta el platero como
el pente de Da. Julia pr. no estar el platero en casa
andan de paseo pa hafuera po hací llegue de
las mandare a V. con Respecto al ganado beo que
tengo que molestarlo a V. en virtud d Un Reca
[10] do que V. dejo a Donato esto es ci no encuentro
conprador no me queda hotra cosa mas que esta
hoferta de V, cin Otra cosa de maz que esta lo
balla a encontrar en el gose de salud V. y su
Respectable famia a quien dara V. mis acuerdo
[15] en gral y V, ordene a este su A T S S
Antonio C. Safons [RUB]
ESTUDIOS HISTORICOS – CDHRP- Agosto 2009 - Nº 2 – ISSN: 1688 – 5317
Consideraciones generales
Luego de analizar las correspondencias por su aspecto general vemos que:
• las cartas más antiguas (las de la década del 50) son muy breves mientras
que las posteriores (de la década del 60) son muy extensas y ricas en
detalles.
• la mayoría está escrita en portugués, muy pocas en español y el resto con
interferencias en el portugués o en español.
• las construcciones tienen una sintaxis donde el lector puede identificar sus
elementos tradicionales en una producción contemporánea. A la vez puede
ser sorprendido por un proceso de elaboración en principio arbitrario pero
que revisado tiene una lógica interna que el contexto evidencia.
Consideramos que resultan sorprendentemente ricas en su originalidad pues
proyectan los cánones de la oralidad a la escritura.
• la caligrafía personal hace uso y abuso de las abreviaturas. Ello exige una
lectura periódica y sistemática hasta conseguir llegar a la comprensión del
contenido textual. Es la lectura de la lectura la que nos acerca a su contenido.
• se descubre un mundo social y masculino complejo.
• los otros actores sociales (mujeres, niños, ancianos) son actores silenciosos y
secundarios de las narraciones de los argumentos escritos por varones.
• los grandes ejes sobre los que las cartas versan son: los negocios, la política,
las relaciones sociales-comerciales de los protagonistas.
• la familia siempre está presente en los saludos como parte de las reglas de
cortesía de la época y también es habitual algún comentario sobre estado de
salud, nacimientos, proyectos.
Destacamos el cuidado empleado en la época para con las correspondencias al
dirigirse a Don Constantino. Aún cuando se refieren a él como a un amigo o hermano
siempre se le trata con mucho respeto. Las reglas sociales y léxicas del siglo XIX exigen
un discurso en segunda persona. En situaciones de relaciones íntimas, como las que se
dan entre hermanos o entre personas de la familia, o en las relaciones de negocios, la
jerarquía de la figura del destinatario está siempre presente.
ESTUDIOS HISTORICOS – CDHRP- Agosto 2009 - Nº 2 – ISSN: 1688 – 5317
Clasificación de documentos
Organización de los
documentos
Por ubicación del destinatario
Núm Año en Autor de la carta Escrita en Enviada para
doc. que se
escribió
12 1853 MARCICO BARBOZA FRANCISCO GUAVIYÚ ARAPEY GRANDE
G. DIAZ
14 1864 CLAUDIO AZAMBUYA LAURELES CUARO
18 1866 CIRIACO SCHAEFER SALTO CUARO
20 1863 MANOEL BARBOZA no se cita CUARO
27 1862 JOAQUIN CASTRO SALTO CUARO
34 1862 JOAQUIN CASTRO SALTO CUARO
13 1863 ANTONIO SAFONS CUARAHYM CUARO
MIRIM
1 1862 FLORISBELLO NETTO CUARO CHICO CUARO CHICO
2 1865 FRANCISCO FERREIRA PELADO CUARO CHICO
3 1851 PEDRO FERNANDEZ SALTO CUARO CHICO
6 1860 GREGORIO MARTÍNEZ SALTO CUARO CHICO
7 1867 GUILLERMO BUISTE SALTO CUARO CHICO
8 1867 GUILLERMO BUISTE SALTO CUARO CHICO
9 1865 CLEMENTINO FERREIRA BICA CUARO CUARO CHICO
10 1865 CLEMENTINO FERREIRA BICA BELA VISTA CUARO CHICO
28 1863 JOAQUIN CASTRO SALTO CUARO CHICO
30 1867 JOAQUIN CASTRO SALTO CUARO CHICO
31 1867 JOAQUIN CASTRO SALTO CUARO CHICO
33 1867 JOAQUIN CASTRO SALTO CUARO CHICO
11 1865 FLORENTINO JOSE D´ABREU BELA VISTA ESTANCIA DEL PARAIZO
17 1865 CIRIACO SCHAEFER SALTO ESTANCIA DEL PARAIZO
26 1862 JOAQUIN CASTRO SALTO LAURELES
29 1865 JOAQUIN CASTRO SALTO LAURELES
32 1868 JOAQUIN CASTRO SALTO LAURELES
35 1868 JOAQUIN CASTRO SALTO LAURELES
5 1864 ANTONIO SAFONS SAN JOAO no se cita
BAUTISTA
15 1864 CLAUDIO AZAMBUYA LAURELES no se cita
16 1865 ANTONIO BRAGA CUARO no se cita
19 1862 MODESTO VASQUES no se cita no se cita
21 ANTONIO MANOEL DA ROZA no se cita no se cita
22 1853 JOSÉ MACHADO no se cita no se cita
23 1856 ANTONIO MANOEL DA ROZA BAJE no se cita
24 1856 ANTONIO MANOEL DA ROZA BAJE no se cita
4 1856 PEDRO FERNANDEZ SALTO SALTO
25 1866 JOAQUIN CASTRO SALTO VALENTINES
ESTUDIOS HISTORICOS – CDHRP- Agosto 2009 - Nº 2 – ISSN: 1688 – 5317
Mapa
Listado de abreviaturas
Bibliografía
Barrán, J, Nahum, B.(2004). Historia Política e Historia Económica. Montevideo:
Banda Oriental.
Behares, Luis. (1997). Segundo Seminario sobre Educación y Lenguaje en áreas de
frontera (organiz.). Investigación lingüística en los paísess del
MERCOSUR. Uruguay: Universidad de la República.
(2003).Portugués del Uruguay y educación fronteriza. Montevideo:
UDELAR.
Bentancor, G., Angelo, R. (1998). Abordaje de las fronteras desde un enfoque
interdisciplinario. La cotidianeidad desde el espacio público en
FRONTERAS E ESPAÇO GLOBAL. Porto Alegre: Agb
Bertolotti, Virginia et al. (2005). DOCUMENTOS PARA LA HISTORIA DEL
PORTUGUÉS EN EL URUGUAY. Facultad Humanidades y C de la
Educacion. Instituto de Lingüística. Montevideo: Tradinco.
ESTUDIOS HISTORICOS – CDHRP- Agosto 2009 - Nº 2 – ISSN: 1688 – 5317