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Bioquantum

Este capítulo introduce el tema de que los seres humanos son más que meros cuerpos físicos y que la conciencia crea la forma física, no al revés. Argumenta que los cinco sentidos no capturan completamente la realidad y que los humanos tienen la habilidad de proyectar sus pensamientos en formas físicas. Finalmente, propone que los humanos eligieron venir a la Tierra como una escuela para desarrollar su conciencia a través de la experiencia de vivir en un cuerpo físico, aunque se les hizo ol

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Bioquantum

Este capítulo introduce el tema de que los seres humanos son más que meros cuerpos físicos y que la conciencia crea la forma física, no al revés. Argumenta que los cinco sentidos no capturan completamente la realidad y que los humanos tienen la habilidad de proyectar sus pensamientos en formas físicas. Finalmente, propone que los humanos eligieron venir a la Tierra como una escuela para desarrollar su conciencia a través de la experiencia de vivir en un cuerpo físico, aunque se les hizo ol

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PORTADA:

CONTRA-PORTADA:
EL LIBRO DE BIOQUANTUM
 
Capítulo 1
 
Rasgando el velo del misterio
 
 
 
Es muy probable que tú seas una de esas personas que andan por la vida creyendo que son
una criatura meramente física. Y hasta puedes pensar que a tu cuerpo lo forman la carne, los
huesos, mucha sangre, ciertos órganos vitales, la mente, ¡y eso es todo! Ahora, si tu vida gira
en torno sólo a tu aspecto o imagen exterior, y dependes de ella, es importante que sepas que
es la conciencia quien crea la forma física, ¡nunca es al contrario! ¿Comprendes? Si piensas de
esa manera ya caduca, estás dejando entrever que te  preocupas más por las cuestiones de la
vida mundana y no te quieres dar cuenta que en tu interior reside un poder muy superior al que
demuestras de manera cotidiana.
 
Me estoy refiriendo enfáticamente a esa “otra parte” que quizás no sabes de su existencia;
aquella que de cierta manera has negado y la tienes bastante rezagada, o peor aún, olvidada.
Hablo de esa otra parte que está leyendo contigo este libro también. ¡Ups! ¿Tienes miedo? ¡Ja,
ja!, te digo, ¿ves cómo eres? No temas, que lo “desconocido” no te va a hacer ningún daño. Por
medio de estas líneas te ayudaré a desentrañar algunos de los misterios que estuvieron velados
por mucho tiempo y que se programó a la humanidad para que se abstuviera de indagar, que
porque eso les haría libres, saaabee. ¿Qué te parece si continuamos para rasgar por completo,
y de una vez por todas, el velo del misterio?
 
Podrás llamar a esto que te ofrezco investigación psicológica, psíquica, antropológica, o hasta
espiritual; pero es bueno que sepas que es un trabajo científico que me llevó años recopilarlo y
contiene mucho de física cuántica, medicina alternativa, autoconocimiento integral y otras cosas
más. Y para que te sientas de veras a gusto, te anticipo que no te pediré que busques
afanosamente algo que no vas a encontrar. Nada de eso, por ningún motivo me atrevería
hacerte perder el tiempo. Esto que estamos emprendiendo juntos es más serio de lo que te
puedes imaginar, pronto lo vas a constatar. Y como sé lo mucho que vales, te dedico esta obra
con todo mi corazón. De paso quiero expresarte mi respeto y admiración porque sé quién eres,
aunque tú todavía no te conozcas del todo.
 
Déjame decirte que con asombro he descubierto que los limitados cinco sentidos físicos no son
muy fiables a la hora de darle imagen a la realidad verdadera, porque el mundo que crees
conocer es más virtual que real. ¿Puedes imaginarte en el grave aprieto en que te encuentras?
Para mí eres más inteligente, más creativo y tienes mucha más capacidad de conocimiento
cuando estás dormido y soñando que cuando estás despierto, ¿lo sabías? No, creo que no. Pero
por algo se empieza, ¿verdad? Con que sepas que no sabes ciertas cosas que fueron alejadas
de tu alcance y te las escondieron, con eso me basta. Y es aquí donde se enciende un primer
foco rojo, porque estas declaraciones te pueden parecer en este momento ridículas por un lado,
o muy fuertes por el otro, pero, confío que cuando termines de estudiar este trabajo completo
te des cuenta que mis aseveraciones tienen mucho sustento y al final se volverán irrefutables.
Te invito cordialmente a que no pares, tú sigue.
 
Lo que te voy a transmitir posiblemente es algo novedoso y un tanto cuanto espectacular,
porque no es un tema que alguien más se haya encargado de entregarte a lo largo de tu vida.
Así como vayas profundizando en la lectura de este valioso documento, te aclararé muchos
puntos oscuros que fueron distorsionados con el paso de los tiempos por gente que así
convenía a sus intereses. Ahora, quiero destacar que estoy dando mi propia interpretación de
los hechos, porque toda información es descifrada y explicada por quien la posee al
entregársela a los demás. Así que, describiré la realidad del medio ambiente que nos rodea de
la manera que lo conozco. También te brindo parte de mis vivencias en otros niveles de
consciencia y dimensiones que existen en el espacio-tiempo, y que tú no te habías dado
permiso creer que vibran al unísono con el escenario exterior conocido. ¿Estamos?
 
Soy alguien que te trae un mensaje diferente al del mundo que piensas que conoces. Más
adelante te contaré parte de mi historia, aguántame tantito. Por ahora quiero hablar de ti.
Toma en cuenta que desde que llegaste a este planeta naciste y creciste dotado de una
peculiar característica que te diferencia de las demás especies. ¿Que cuál es ese legado tan
importante al que hago referencia? ¡Pues que posees la asombrosa habilidad de proyectar tus
pensamientos y convertir éstos en formas físicas! ¿Quieres más? Así de “poderoso” has sido
desde el principio de los tiempos. ¡Eres único en tu género! Por eso y por muchas cosas más te
digo que te admiro y te respeto. Pero, me asalta una duda: si eres dueño de todo ese talento,
¿por qué no le has sacado provecho? ¿Es que no te has dado cuenta que lo tienes, acaso? ¿Por
qué te has dejado convencer de que eres un ‘don nadie’?
 
Éste trabajo sin precedentes viene a ser la punta de lanza que encenderá las antorchas
dispuestas a alumbrar el brumoso camino con que te enfrentas todos los días en el largo
peregrinar de tu vida. Con gusto te mostraré de manera precisa cómo masterizar tu conciencia
superior con tu mente y corazón para que entiendas a fondo los conceptos que plasmo con
amor al interior de este bello tratado multidisciplinario. De una buena vez me disculpo contigo
por si en algo no coincide la información que te entrego con la que se encuentra en tu preciado
intelecto, ya que mi única intención es aportar lo que me toca para que termines conquistando
una verdadera, real y duradera apertura de consciencia. No es nada más, ni nada menos
tampoco…
 
Por mi parte siempre recibirás la suficiente cantidad de elementos que te conducirán a la
integración y realización total de tu persona, de eso que no te quepa la menor duda. Si me
permites, daré inicio a una serie de declaraciones que ya no puedo seguir guardándomelas.
Durante toda mi vida estuve esperando el mejor momento para transmitirte esto y creo que la
fecha llegó. La humanidad ya maduró, ya está preparada para asimilar estas cosas y por fin yo
cumpliré con mi promesa de compartir lo que sé respecto al origen de la raza. ¿Empezamos?
 
Con tu venia quiero decirte esto: Hace mucho, pero mucho tiempo, elegiste venir a este mundo
para interactuar con él, nomás que no te acuerdas. Sabías muy bien todo lo que el planeta te
ofrecía para tu propio desarrollo concientivo. Se te hizo del conocimiento que la Tierra es una
escuela de aprendizaje como pocas y bastante animado corriste a enlistarte para venir a cursar
un grado más alto del que ostentabas; quisiste hacer acá tu maestría; en ‘la escuela de la vida’.
¿Existirá alguna reminiscencia de ese valiente pero a la vez impulsivo y arriesgado acto en tu
memoria celular? ¡Por supuesto que sí!, y muy pronto te quedará clara esa situación, ya que yo
me ocuparé de hacértelo recordar…
 
Entonces, como te decía, en tu interior sólo bullía la sensación de que concluyendo con esta no
menos dura y larga, pero fructífera estancia en estos inhóspitos dominios, almacenarías una
vasta experiencia que te conduciría a niveles tan refinados de consciencia que cuando
regresaras a tu terruño querido, allende las fronteras, completamente fundido con tu Ser
multidimensional, se ofrecería una gran fiesta en tu honor. Y no te equivocaste, te aseguro que
también te entregarán “las llaves de la ciudad” en reconocimiento a tan grande proeza. Te lo
digo porque sé. Muchas veces he estado presente en ceremonias de graduados y a todos les
ponen insignias en sus trajes y les hacen enormes recepciones con música y todo.
 
Sirviéndote de las enseñanzas que pongo a tu entera disposición, más pronto que tarde
lograrás todos los objetivos que te trazaste en ese compromiso con el destino multidimensional.
Es hora que termines ─¿o inicies?─ con la labor que tú mismo te echaste a cuestas. Por donde
le busques, vas a tener que cumplir con ese desiderato cósmico. Entiéndelo bien, tú eres un
gran Ser de luz que se sometió libremente a usar un disfraz para actuar en una obra de teatro;
y no me digas que no escogiste el mejor de los papeles: ¡el de “ser humano”! Hoy por hoy
estás involucrado “hasta el tope”, jugando tu juego: “El juego de la Vida” . Porque la vida es un
juego y nunca dejará de serlo.
 
Pero hasta cierto punto te veo absorto, enajenado, agrio y cansado, porque te has tomado muy
en serio o muy a pecho tu papel. De todos modos, te felicito porque eres demasiado bueno
frente a las cámaras. ¡Pero ni siquiera sabes que te están grabando!, y tampoco te das cuenta
que eres visto por millones de seres en otros planos, entre ellos toda tu familia cósmica, los
cuales con mucho interés siguen de cerca tu actuación las veinticuatro horas del día y los
trescientos sesenta y cinco días del año. En otras palabras, en cada una de tus vidas eres el
actor principal de tu propio drama, comedia o tragedia ─¿en cuál crees que encajas?─ que se
monta en el set cinematográfico más grande que jamás se haya conocido en el universo y que
se llama planeta Tierra. Porque has de saber que esto que está ocurriendo aquí es algo inédito.
Es el experimento más novedoso que hay: ver actuar a los humanos batallando con las
polaridades del bien y del mal para ver cómo crecen en consciencia.
 
Los que te rodean también están en el reparto contigo y nadie les explica nada. ¿Por qué crees?
En parte se les dejó solos para ver los recursos de improvisación con que todos cuentan. Pero,
no te preocupes, tú así lo quisiste. Sabías exactamente a lo que venías. Bueno, déjame hacer
una acotación: lo tenías claro al principio, pero con el paso del tiempo ¡se te olvidó! ¡Qué
tragedia la tuya! Si aguardas pacientemente te iré haciendo recordar poco a poco; ya que toda
la información está celosamente guardada en tu interior, y como soy conocido en el argot
cientifista como el “maestro de la intercomunicación”, creo que estás en buenas manos. Sólo
tenme un poco de paciencia.
 
Te adelanto que, otro segmento del plan consistía en ver cuánto tiempo te tomaba recordar
que estás actuando en tus películas, que son tus propias vidas, y sin apuntador, sin guión y sin
nada. ¡Wow! Así que, nada más estabas esperando la señal para parar de tajo el seguir
actuando de manera inconsciente y pudieras quitar la gruesa venda que cubría tus ojos. Ahora
jubiloso te lanzarás a terminar la portentosa tarea por la que encarnaste en esta inigualable
escuela de instrucción superior ─¿acaso dije “academia de actuación”?─ que es la Tierra. ¡Bien
por ti! Ah, pero no vayas a pensar que estoy delirando, ¡nada de eso! Más tarde te diré cómo le
hago para saber lo que sé, ¿sale?, ya falta poco.
 
Mientras tanto prometo que te ayudaré a usar el máximo poder de tu pensamiento, el cual,
combinado con la energía especial que está rodeando en estos tiempos el planeta te servirá
para que lleves a cabo los trabajos que necesitas hacer. Aquí aprenderás a utilizar la inigualable
fortaleza que hay en tu corazón mientras te abres mentalmente a las posibilidades infinitas de
lo desconocido. Con la mente abierta llegarás mucho más lejos en el camino sabiendo que el
poder del universo también te ampara. Aprovecha la capacidad que tienes de usar el vasto
reino de las posibilidades infinitas; ¿por qué insistes en limitarte a lo que ya conoces? Es mejor
que te expandas más allá de tus metas actuales; con seguridad te sorprenderás de lo que se
presentará ante ti.
 
Hablando acerca de la verdad, ésta es muy relativa. La famosa “ verdad” es única y
exclusivamente lo que a uno le consta. Es «lo que uno sabe» en realidad; y lo que no se sabe,
pues no es una verdad, así de simple. Si alguien te dijera, por ejemplo, que Tokio es la capital
de Japón, puede que lo diga porque ya estuvo físicamente en ese lugar... si no, entonces está
faltando en parte a la verdad. En caso que ese fulano te demuestre que realmente viajó a
Tokio, Japón, esa sería su verdad. Pero, ¿es tu verdad? Porque no lo será mientras no hayas
pisado ese punto geográfico y no hayas experimentado en carne propia esa realidad. Hasta que
no sepas lo que se siente transitar por las calles de esa bulliciosa urbe, para ti no será una
verdad.
 
Quizás des por sentado que esa ciudad es la capital de aquel país porque así lo creíste cuando
te fue transmitido en la escuela secundaria, pero, eso no deja de ser mera filosofía, como la
mayoría de las cosas que hay en tu vida. Tu cerebro puede estar rebosante de conocimientos
teóricos que un día creíste que eran verdad, pero, qué tal si no; ¿ya los experimentaste? Quizás
ni siquiera sean verdades de la persona que te los enseñó. Mucho de lo que hay en tu bagaje
intelectual puede no ser más que memoria o conocimiento adquirido. La verdad es únicamente
de aquel que le consta lo que dice, porque para él es un hecho y no una simple conjetura, una
idea o un “dice que se dice”. Toma en cuenta que tu conciencia es exactamente del tamaño de
tu verdad. ¿Entonces qué, bajo esa premisa, te consta todo lo que dices que sabes? ¿O eres
alguien que sólo repite lo que otro más te vino a contar sin que siquiera les conste a ninguno
de los dos?
 
¿Crees que eres consciente del mar de pensamientos que emites todos los días? Porque la
inmensa mayoría no lo es. El problema es que no controlas siquiera la forma como hablas. Si
pones atención a tu modo de pensar verás que las imágenes o pensamientos que formulas con
la mente terminan siendo la base de tu vida diaria. Si a partir de ahora reencaminas
positivamente tus pensamientos (imágenes holográficas), transformarás por ende tu realidad
circundante, así de sencillo. Cuando entiendas cómo funciona tu mente creativa, y lo lleves a
cabo verás cómo afecta de manera determinante la realidad. Al darte cuenta que ayuda a
cambiar tu vida, será evidente que te funcionará para que lo apliques en la sanación integral
energética, que entre otras cosas también te enseñaré. Recuerda que no hay imposibles en
este mundo y tú eres el arquitecto de tu propio destino.
 
Pronto te separarás de la ignorancia y te elevarás hasta sentir la brisa de la libertad que se
llama saber interno. En cuanto veas que tu pensamiento debidamente enfocado transforma tu
vida, disciplinarás tu manera de pensar y con eso ayudarás a despertar a tu Ser dormido; te
liberarás de las cadenas del oprobio y experimentarás un indescriptible gozo. El verdadero
deleite consiste en que pronto seas amo de lo físico y no sigas siendo su esclavo, pues tú eres
quien ha creado cada cosa a lo largo de tu vida. Eres el responsable de todo lo que has hecho,
sea bueno o sea malo. Fuiste tú quien decidió si era un éxito o un fracaso. Eres el dueño de tu
felicidad o depresión porque fuiste quien escogió sentir de esa manera. Así fue y así ha sido
siempre.
 
En cuanto sepas que puedes cambiar esto, eso y aquello otro, a partir de ese momento tu vida
empezará a ser diferente. Pero, ¿cómo es que se da ese proceso?; pues, de algún modo te
tienes que dar cuenta que el poder está en ti; que mora en tu interior y sólo espera que lo
uses. Escucha lo siguiente: si todo lo que piensas terminas manifestándolo, entonces tu
realidad es equivalente a las imágenes que creas con tus pensamientos. Yo te pregunto: ¿qué
quieres de la vida? ¿Qué es lo que nunca has sabido? ¿Qué es lo que no has experimentado
hasta ahora? ¿Te interesa hacer conocido lo desconocido? Porque si estás usando apenas el
diez por ciento de tu capacidad cerebral, ¿qué tendrías que hacer para activar el resto? ¿Y a
dónde te llevará todo ese potencial cuando lo conquistes? ¿Me lo puedes contestar?
 
En lo que son peras o son manzanas, quiero que escribas una lista de todo aquello que deseas
hacer en tu vida, pero ahora mismo, no lo dejes para mañana. Tu hermoso cerebro funciona
con destellos de imágenes y hologramas, y cada vez que piensas en algo, éste fulgura. Cada
que emites uno de esos destellos sucede algo para bien o para mal y siempre termina
afectando tu medio ambiente. Las muchas vidas que has llevado en este plano dimensional se
encuentran estancadas y esa es la razón principal por la que continúas encarnándote. ¿Qué
crees que hay más allá de este lugar? ¿Habrá algo más por vivir, algo más por ser, algo más
por saber? Sí, sí lo hay, te lo juro. Pero ¿qué tendrías que hacer para entrar en una nueva línea
de tiempo? Lo primero es ¡que disuelvas tu pasado!, porque casi siempre proyectas tu futuro
basándote en tu pasado; y lo que te mantiene en ese estado tan deplorable es la ignorancia, la
culpa, la negatividad, el temor y el miedo a cambiar. ¿Te parece poco?
 
Despertar es que liberes tu naturaleza misma de las cadenas y limitaciones del pasado. Pero,
«¿cómo le puedo hacer?», te preguntarás. Es muy sencillo, mira: Empieza por eliminar cuanto
antes el ‘negro historial’ de tu penosa vida. ¡Esa sí que es una verdadera solución para muchos
de los problemas que te aquejan! Como te decía, tienes que dejar ahora mismo el andar
contando una y otra vez tus desventuras y enfermedades a los demás, porque si sigues
actuando de esa manera estarás fortaleciendo tus males y te harás vulnerable; ¿más?, me
pregunto yo. Por favor ya no compitas con tus familiares y conocidos para ver quién tiene más
calamidades. Permíteme enseñarte mejor la manera de destrabar tu computadora personal, o
sea, tu mente, por medio de una verdadera reingeniería de tu Ser; por lo pronto te recomiendo
que pienses en el amor y la alegría que da la vida, así como la salud y la abundancia en todas
sus facetas. Elevando tu frecuencia vibratoria transformarás las energías negativas en positivas
y la armonía que necesitas retornará a ti.
 
De hoy en adelante solamente pisa donde no haya más lemas ni códigos equivocados
ordenándote cómo vivir. Dirige tus pasos a donde no existan etiquetas espiritualistas ni
materialistas obligándote a hacer corresponder las nuevas experiencias con lo que
anteriormente escuchaste de alguien más o leíste en textos antiguos ya caducos por el paso de
los tiempos. ‘Abrir los ojos a la realidad’ es darte cuenta quién eres, para que tomes conciencia
de tu máxima verdad. Estas palabras son como semillas que estoy sembrando en tu interior y
vas a ver que un buen día despertarás rodeado de una delicada y exquisita fragancia que te
llenará de paz y sabiduría, de mí te acordarás.
 
Algunos reajustes que están ocurriendo en tu cuerpo y en tus emociones son derivados de los
cambios energéticos por los que la Tierra está atravesando en esta etapa de transición. No
trates de curar con medicina física aquello que tiene su origen en las capas etéricas de
vibración porque de nada servirá. Una desarmonía energética sólo se suaviza y resuelve por
medio de la energía. Lo similar con lo similar, recuérdalo. Cuida tu estabilidad emocional y
disciplínate, porque es la única manera de mantener la paz y la tranquilidad en este periodo de
cambio al que nos estamos acercando.
 
Ensaya el silencio mental y practica la contemplación. En el despertar, las huellas que uno va
dejando en el camino son antorchas que crepitan incesantes, son luces que alumbran el destino
de otros que vienen un poquito más atrás. Todos somos seguidores de la luz que alguien más
dejó como una guía. Rompe las cadenas de lo establecido, reprograma tus nuevos esquemas
por medio de esta enseñanza y lánzate a conquistar tu propio destino. Ya no debes esperar
más…
 
¿Sabes lo que sucede cuando te enfocas en algo maravilloso en tu vida? Empiezan a
desmoronarse muchas cosas que ya no servían y la energía que las mantenía unidas se libera
para que aquello que deseas pueda iniciar la coagulación. Así que piensa y encuentra algo que
desees que te suceda. Pero asegúrate que esté dentro del rango de tu aceptación y haz un
dibujo de todos y cada uno de tus deseos. Enfócate en lo que quieres cambiar de ti mismo;
todo es posible. La adicción al pasado no es permanente, te lo aseguro, es algo temporal,
bueno, eso digo yo, porque de ti depende. Enfócate en tu carencia, dudas, enfermedades,
cualquier cosa, y luego cámbialas una a una por algo mejor. Anda, ¡tú puedes!
 
En el momento que ves que todo se viene abajo ─energéticamente hablando, porque le has
retirado la energía del pensamiento─, significa que has cambiado tu actitud sobre eso. Y en
cuanto cambias tu actitud sobre algo, lo quitas de allí; se destruye, se disipa, se desmorona, se
convierte en ruinas. El problema es que si mantienes o evocas la misma actitud añeja que te
molestó alguna vez, ésta volverá a tomar forma, que te quede claro. Atiende lo siguiente: Con
la misma actitud que te enamoras y te vuelves loquito por aquella persona a quien amas y le
dedicas sesenta pensamientos por minuto, rememorando siempre su imagen, con esa misma
actitud te puedes mantener enfermo, ¿lo sabías? Porque estarías piense y piense en tu dolor y
le estarías dando poder y más poder hasta que no haya medicina capaz de curarte. Si me
permites hacer otra comparación, tu pensamiento es el clavo que sostiene el cuadro que cuelga
en la pared. ¿Captas la idea?
 
Siguiendo con la misma tónica, los pensamientos son el pegamento que une todo lo que
proyectas como destello fulgurante que viene de tu cerebro. Si vives una vida imprudente y
escuchas todas las advertencias que dicen que va a acabar con tu salud, así será. Con la misma
energía que se destruye algo, repito, con la misma, y no con una nueva, también se puede
evitar. Por ejemplo, al momento que la mente cambia de parecer respecto a una enfermedad,
la energía que le daba poder se desmorona y se reanuda inmediatamente como salud radiante.
¡Y todo lo hace la misma energía! Tú siempre has hecho eso que te digo, nada más que al
revés: de estar gozando de cabal salud, al poco tiempo te estás muriendo, ¿cierto? Te digo que
tienes los cables cruzados, y hay que ponerlos pronto a todos en su lugar…
 
He de precisar que tus pensamientos son los que traen los cambios, porque éstos son luz, y la
luz es energía, y no me digas que no sabes que la energía se convierte en circunstancias o
materia, como lo quieras ver, al cristalizar, finalmente, a tu alrededor, esa es una gran verdad.
A través de este bello conocimiento aprenderás que en cuanto los pensamientos salen de tu
mente, de forma instantánea se conectan con la persona o acontecimiento que estés
necesitando palpar o sentir, porque todas las cosas se relacionan entre sí, desde el elemento
más pequeño hasta la forma más grande de vida en el universo infinito.
 
Este es el momento idóneo, y lo estabas esperando, para que aclares todas tus dudas, porque
no podrás llevarlas más contigo. En el lugar a donde nos dirigimos velozmente no hay espacio
ni se da cabida a la ignorancia ni miedos de ningún tipo. ¿Qué harás a la entrada de esa zona si
a cuestas llevas todavía ese pesado fardo de dudas y temores?, porque ese tipo de vibraciones
no son admitidas en aquella región, ¿eh? ¿Te quedarás entonces en el mismo nivel que estás
sólo por aferrarte a tu antigua forma de pensar? ¿Quieres seguir cargando tus miedos por todo
el camino nada más para que te digan que tus rechazos e incomprensión no pueden pasar? ¿O
quieres comenzar a trabajar para liberarte de los implantes de limitación que te someten
mientras haya tiempo?
 
Si es así, prepárate entonces, déjame tomar tu mano y permíteme mostrarte el camino que te
llevará sin dilación hasta la salida del laberinto en que estás metido sin saberlo siquiera. “¿En
un laberinto yo?”, pensarás en tus adentros. Sí, en un laberinto tú. Acepta que no sabes
muchas cosas que hay a tu alrededor; acepta que no sabes con exactitud quién eres, de dónde
vienes, ni por qué y para qué estás aquí, etc. Te pido por favor que abras tu mente y tu
corazón, porque en esta electrizante aventura en la que nos embarcaremos juntos, me
esforzaré por revelarte algunas enseñanzas que jamás imaginaste siquiera que existían.
¿Vienes, o te quedas?
 
¿No crees que necesites ‘beber’ de la fuente del conocimiento puro para así obtener la paz
interna y que enseguida evoluciones? Sin la verdad en tus manos y sin paz sólo lucharás por
sobrevivir y nunca tendrás tiempo suficiente para añadirle consciencia a las experiencias
almacenadas en tu vida. De repente caíste a un sueño profundo e hipnótico y permitiste que
gente ruin y déspota te condujera a una vida de terror, esclavitud emocional y pobreza. Para
que despiertes de esa larga pesadilla te sugiero visualices una gran luz dorada, como olas que
vienen del mar hacia ti y te bañan, limpiando con eso la oscuridad e ignorancia a la que fuiste
sometido por tanto tiempo.
 
Con el paso de los años he constatado que una de las peores enfermedades que padece el ser
humano es la desinformación, refiriéndome enfáticamente a algunas verdades que manejan a
su antojo y conveniencia ciertas instituciones y grupos de élite instalados en el poder. Al
percatarme de esa oscura realidad tuve los suficientes motivos para entregarte, a través de
este libro, información que te servirá para entender el mundo que te rodea, para que sepas
cómo y por qué actúan de tal o cual manera los demás y, por supuesto, que termines
conociéndote mucho mejor a ti mismo tanto por dentro como por fuera.
 
Esta obra es una guía o manual de procedimientos, es asesoría que te brindo en forma de un
diálogo amistoso, pues sé que se convertirá en un momento dado en tu cuaderno de consulta.
Has de saber que lo recopilé con profundo amor; fue hecho especialmente para ti, por tanto,
tómalo, es tuyo. Estúdialo con mucha atención, pon siempre en práctica las enseñanzas
vertidas en él y disfrútalo cada vez que lo vuelvas a revisar. Las frases aquí escritas son un
compendio, como fruto de las investigaciones que llevé a cabo durante mucho tiempo, teniendo
como modelo mi propia vida y la de los demás. Mi más caro anhelo es alcanzar a tocar las
fibras más sensibles de tu ardiente corazón.
 
Si de algo estoy seguro es que tu mayor conquista en la presente existencia será la libertad, y
lo bueno es que en todos sus aspectos, por eso pretendo conducirte a que la sientas con
plenitud desde ya. Date cuenta que una vez que experimentes tu propia independencia
conocerás la verdadera alegría de vivir. Sin estar vibrando desde una plena libertad no puedes
evolucionar como debes, y sin evolución, no le das continuidad a tu preciado viaje. Aquí te voy
a mostrar de forma clara cómo vas a enfocar tu energía mental en la liberación y te asombrarás
de lo rápido que tu vida se transformará.
 
En otro capítulo te instruiré cómo puedes gozar de una vida más larga a como la conoces hoy
en día. Esa longevidad te permitirá aplicar las lecciones más conscientemente y podrás exprimir
el verdadero zumo de la enseñanza que te han dejado tus experiencias vividas. Cuanto más
alargues tu vida mayor cantidad de vivencias atesorarás, las cuales te servirán para ir directo a
la integración con tu Ser. ¿Sabías que viniste desde las dimensiones superiores con una misión
que estás a punto de recordar? Hoy por hoy tú eres la parte física y mental de un hermoso ser
de luz que vino a la Tierra a ayudar a reunir a la humanidad en una gran familia.
 
Cuando sientas el fuego crepitante del amor de tu corazón entenderás el propósito por el que
estás en este mundo y dejarás de creer en la separación de tu esencia con la de los demás.
Cuanto más cerca estés de tu Ser experimentarás más plenamente la vida; y cuanto más
evoluciones, más aparecerán ante ti las posibilidades de experiencias sin fin. No olvides que
salirte de la rutina te conducirá al crecimiento en todas sus facetas y ese desarrollo te llevará a
perfeccionar tu vida, porque superarás día con día los nuevos desafíos que se te presentarán.
 
Pero te tengo que repetir, no te podrás comprender a ti mismo ni vas a aceptar la existencia de
otras esencias hasta que no te deshagas de los conceptos equivocados que alguien más te hizo
creer. Muchos conceptos que expongo en este trabajo sobre la realidad física te resultarán
sorprendentes. Debes tomar en cuenta que todo eso lo percibo desde un punto de vista
totalmente diferente al tuyo. Tú estás ahora enfocado en la única realidad que conoces,
preguntando qué habrá afuera del tiempo y del espacio, y si es que hay algo, mientras que yo
he estado tanto adentro como afuera en incontables ocasiones. Puedo ir y venir en tan sólo
fracciones de segundo del tiempo, al igual que tú, nada más que lo haces inconsciente o
durante los estados de sueño.
 
Tu Ser es el receptor interno de la realidad que existe más allá de la tridimensionalidad y lleva
consigo el recuerdo de cada una de tus existencias pasadas. Éste puede palpar las dimensiones
subjetivas, que son prácticamente infinitas y conoce el lugar preciso desde donde fluye toda la
realidad objetiva. A través de los canales internos del Ser circula toda la información que
necesitas para tu despertar. Esa porción de tu identidad es bastante clarividente y telepática de
forma innata; es la que te avisa de los desastres antes que estos ocurran aunque no aceptes
conscientemente el mensaje, y toda esa comunicación tiene lugar en menos tiempo del que te
tardas en emitir un solo juicio a los demás.
 
Los elementos que aquí recibirás te ayudarán a encender antorchas de luz para iluminar la
oscura senda que te conducirá sin mayores tropiezos a la meta final de tu cansado viaje. Date
cuenta que estás parado justo en medio de un interesante proceso que tiene que ver con la
energía del nuevo pensamiento del planeta, y aunque parezca el ‘frío amanecer’ de un nuevo
día, éste promete ser uno de los más brillantes y hermosos en toda tu existencia.
 
Tu despertar está muy próximo, y lo veo excelso, grandioso y extraordinario por cualquier
ángulo que se mire. Cuando concluya este hermoso recorrido que iniciamos juntos, y lleguemos
a puerto seguro, echarás un vistazo atrás y advertirás con asombro lo que hiciste de ti. No
darás crédito a que hayas estado tan cerrado y limitado desde el antiguo enfoque que tenías,
porque te sentirás completamente renovado.
 
Liberar quiere decir: poder dejar ir; y aunque sé que tienes la tendencia a aferrarte a todo lo
pasado, te propongo que sigas adelante, porque tu meta es que experimentes en carne propia
la verdadera fusión o integración contigo mismo. Al ir transmutando tus viejos moldes de
energía irás modificando tu propio destino; tu presente debe ser tu pasado completamente
sanado, y con eso virtualmente cambiarás los potenciales de un mañana mejor, ¿a qué te
suena eso?
 
Experimentar ‘lo nuevo’ no es cosa sencilla de hacer, porque sólo los de corazón fuerte logran
buenos resultados. Los de ánimo débil se detienen a un lado del camino para ver cómo los
otros en su accidentado recorrido van salvando una a una las pruebas que se les presentan, y
hasta se dan el lujo éstos atolondrados de juzgar a aquéllos duramente. Reactivar los canales
que te conectan con otras realidades implica que te enfrentarás a nuevas percepciones muchas
veces imposible de ser explicadas a la luz de tu conocimiento actual; de allí la importancia que
afrontes los retos con una mente sincera y dispuesta a lo que venga.
 
Estás entrando a un terreno donde las teorías quedaron atrás, son letra muerta, tiempo
archivado, experiencias ajenas y opiniones vacías. Ahora caminarás por tu propio pie sintiendo
y vivenciando todo de una manera distinta para que aprendas por medio de la experiencia real
y verdadera. Para que puedas percibir la nueva realidad tendrás que desechar muchos
conceptos que antes tenías. Para que pruebes de las mieles de tu nuevo entorno pasarás por el
proceso donde aún siendo adulto te vuelves niño y ves con otros ojos lo que el universo te
ofrece, nada más que no compararás, no confrontarás ni juzgarás como lo hacías antes; ahora
simplemente observarás, experimentarás, te extasiarás y vivirás como no lo habías hecho
jamás.
 
Hay quienes se resisten a entrar en su ciclo de auto-conocimiento porque no aceptan la
integración con su parte interna, ¿por qué? Porque no se sienten merecedores de tanta belleza
y piensan que necesitan sufrir aún más. No saben que su Ser llegó a este plano en forma de luz
para experimentar cómo era estar dentro de un cuerpo físico celular. La esencia vino a disfrutar
del amor y la alegría, y de paso a aprender cómo equilibrar la dualidad que le ofrece la escuela
de la vida. El Ser nació en este mundo porque quiso experimentar lo no experimentado, vino a
vivir lo no vivido y está aquí porque se propuso hacer conocido todo aquello desconocido para
él.
 
La energía del sufrimiento y de la lucha interna proviene principalmente del hecho que es difícil
para muchos aceptar al yo humano y a la identidad divina como una sola cosa, y piensan de sí
mismos como algo alejado y diferente de lo que es la Conciencia Cósmica Universal. En algún
tiempo permitieron que instalaran en sus mentes historias tales como que sus antepasados
habían llegado hasta aquí desterrados del cielo, castigados por haber hecho algún mal; que su
linaje era de pecadores y debían esperar siempre por un salvador que viniera a sacarlos de las
profundidades del abismo, bla, bla, bla, bla. ¿Habías oído eso antes? Claro que sí, y ¿sabes que
existen instituciones filosóficas y religiosas en la actualidad afectando más la conciencia que
ninguna otra cosa en la Tierra? ¡Acertaste! Y yo te digo que si logramos producir cambios en
dichas organizaciones, habrá como consecuencia mayor apertura para que todos los que
anhelan la libertad puedan alcanzarla sin mayores dificultades.
 
Siempre he pensado que este es un tiempo maravilloso para que empieces a dar lo que le
corresponde a los demás así como al planeta en el que vives. Usa la energía e inspiración que
están vigentes a tu alrededor para convertirte en lo que has diseñado con el ojo de tu mente;
recuerda que tienes la habilidad de reunir tus pensamientos rápidamente y convertirlos en
materia o circunstancias, según lo determines, ¡en un instante! No necesitas esperar que
sucedan cambios drásticos en tu diario vivir o en la Tierra para que empieces con tu cometido,
en lugar de eso utiliza tu misión para empezar con los cambios; ¿no crees que sería lo mejor?
 
La semilla ya fue sembrada en la quietud de tu mente. En el momento mismo en que tomes
control de tus pensamientos y tus sueños verás brotar el fruto de los mismos ante tus propios
ojos. Todo aquel  que se ha ofrecido en servicio al nuevo mundo ya se le entregó su mandato.
Escucha tu corazón y él te dirá por dónde y cómo empezar.
 
Espero aprendas algo de la siguiente historia que te contaré; se llama: “Correr riesgos”, y dice
así: «Dos semillas estaban juntas en la tierra sembrada. La primera dijo: ¡Quiero crecer! Quiero
que mis raíces lleguen muy abajo en el suelo y que mis retoños rompan la corteza de la tierra
que tengo arriba... quiero desplegar mis tiernos brotes como banderas para anunciar la llegada
de la primavera... quiero sentir el calor del sol en mi cara y la bendición del rocío matinal en mis
pétalos. Y entonces creció…
 
La segunda semilla dijo: Tengo miedo. Si dejo que mis raíces vayan hacia abajo, no sé qué
encontraré en la oscuridad. Si me abro camino a través del suelo duro por sobre mí puedo
dañar mis delicados retoños... ¿y si dejo que mis brotes se abran y una serpiente trata de
comerlos? Además, si abriera mis pimpollos, tal vez un niño pequeño me arranque del suelo.
No, me conviene esperar hasta que sea seguro. Y entonces esperó… Un pájaro que andaba
dando vueltas por el lugar en busca de comida, encontró la semilla que esperaba y enseguida
se la tragó».
 
¿Qué se puede rescatar como aprendizaje al conocer esa historieta? Seguro estoy que va
dirigida a aquellos que se niegan a correr riesgos y a crecer, porque tarde o temprano son
tragados por la vida. ¿Entendiste la enseñanza? Espero que tú no seas de los indecisos.
Atrévete a enfrentar lo que te toca, porque si no, corres el riesgo de ser “borrado del mapa”, y
eso me imagino que duele… ¡Ay, ay, ay!
 
Por último, ya entrado en las lecciones que da la vida, te comparto una historia más, la cual
lleva por nombre: “Teseo el renegón”. Y dice: «Teseo era un campesino muy trabajador, pero si
algo le salía mal empezaba a renegar así: ─¡Maldición de las maldiciones malditas!─ Y así se la
pasaba, renegando, refunfuñando, protestando y siempre malhumorado. Un día, muy
temprano, Teseo subió a su carreta y emprendió el viaje rumbo al pueblo. La mañana era
fresca y los pájaros cantaban. Todo parecía perfecto hasta que la carreta se atascó. Una rueda
se había hundido en el lodo del camino. Entonces Teseo comenzó a manotear y maldecir, pero
no hizo nada para resolver el problema. De pronto, Teseo se acordó de Atlas, un personaje muy
poderoso que, según la leyenda, era capaz de cargar el mundo en la espalda. ─¡Atlas!
─empezó a gritar Teseo─. ¡Ven y saca mi carreta del lodo! Ayúdame, por favor. ¡Tengo que
llegar al pueblo!─ Teseo estaba seguro de que Atlas llegaría para ayudarlo, así que lo llamó y lo
llamó hasta que el gran Atlas se hizo presente. Teseo lo miró asombrado. ─¿Qué es lo que
quieres? ─preguntó Atlas. ─Bueno ─comenzó Teseo, nervioso─, mi carreta se atascó y no
puedo sacarla yo solo. ─¿Así que no puedes? ─dijo Atlas pensativo─. Está bien, te ayudaré,
pero debes hacer lo que te diga. Primero limpia el lodo de la rueda. Luego, coloca tierra seca y
piedras pequeñas frente a ella─. Teseo obedeció, con la esperanza de que Atlas finalmente le
ayudara a sacar su carreta. ─Ahora ─continuó Atlas─, toma ese tronco y ponlo detrás de la
rueda. Arrea tu caballo y cuando la carreta se mueva, empuja el tronco─. Teseo arreó su
caballo y cada vez que la rueda se movía, él empujaba un poco más el tronco. Así, poco a poco,
la carreta salió del lodazal. ─¡Gracias, Atlas!, sin tu ayuda mi carreta aún seguiría atascada.
─Pero si fuiste tú quien hizo todo ─señaló Atlas─. Sólo deja de renegar y piensa cómo
solucionar tus problemas. Tú no me necesitas─. En ese momento Atlas desapareció tan
misteriosamente como había llegado. Teseo continuó su camino hacia el pueblo. Desde ese día
reniega menos y trata de resolver sus problemas sin maldecir ni refunfuñar».
 
¿Cuál crees que sea la moraleja del cuento? ¿Con qué personaje te identificas? ¿Eres Teseo, o
acaso eres Atlas? Bueno, en realidad te compartí esa hermosa historia porque resulta que hay
muchos ‘Teseos’ en el mundo que manotean y maldicen cuando tienen problemas pero no
hacen nada para salir del bache en que están metidos, quieren que otro venga y les resuelva su
vida. Mi trabajo como profesor y sanador ha hecho que en mi camino me cruce con un gran
número de personas que sólo saben pedir y pedir, ándale, acertaste, se comportan igualito que
Teseo… Hay quienes me exigen a gritos y sombrerazos que los cure o atienda a un familiar o
amigo suyo. ¿Y sabes qué? Yo siempre actúo como Atlas; me encanta esa filosofía.
 
Ciertamente tengo muchas herramientas qué ofrecerte; si te das cuenta, eso es lo que estoy
haciendo, y con mucho amor. Pero has de saber que yo no voy a resolver tus problemas. Mejor
te enseño a que los enfrentes para que crezcas por ti mismo. Te doy la mano y te ayudo a
caminar, pero una vez que lo dominas y lo sabes hacer tú solito, te suelto para que
experimentes la libertad y vayas hasta donde quieras llegar, porque el límite lo pones tú y nadie
más que tú.
 
Que te quede muy claro: ninguno debe cargar la mochila de otro. Todos llevamos cierto peso
sobre nuestros hombros y no es justo echarse a cuestas la carga de los demás. Toma en
cuenta que en vez de hacer un bien a tu prójimo terminarás perjudicándolo. No sólo sacies su
hambre en este momento, enséñale mejor a conseguir su propio alimento y así subsistirá por
más tiempo. No nada más ofrezcas pescado al hambriento, instrúyelo para que sepa pescar.
Muéstrale con paciencia y amor cómo puede lograr la autosuficiencia. Entrega la ayuda
consciente desde tu corazón a todos con quienes entres en contacto. Esa es la llave del éxito.
 
La vida es la alegría suprema y el deleite de experimentar Todo Lo Que Es. ¡Anímate a vivirla!
 
 
 

EL LIBRO DE BIOQUANTUM
 
Capítulo 2
 
No eres el cuerpo físico
 
 
 
Gracias a que tu cuerpo físico existe y, mientras esté sano, lo puedes mover en este plano de
materia. Lo traes por aquí y por allá, con él subes y bajas por doquier; como luego dicen,
‘andas del tingo al tango’ y eso te hace feliz. Con la ayuda de tu cuerpo es que caminas,
piensas, respiras, amas, odias, haces y deshaces, tienes hijos, etc., pero sólo mientras el Ser o
espíritu se encuentra activo en él; porque una vez que el espíritu se separa del vehículo, ya no
contiene éste el aliento de vida y sobreviene de forma irremediable la muerte física. Así es
como se deja de existir virtualmente por tiempo indefinido dentro de la carne.
 
¿Qué sabes tú del “más allá”? Quizás poco o quizás nada. Y si fuera poco lo que dices que
sabes del tema, creo que hasta podrías tener algunos conceptos equivocados, por eso es mejor
que aclaremos. Casi siempre has creído que nada más tienes una forma: la física que percibes,
y ninguna otra. En verdad estás convencido de eso, y por desgracia también crees que tu forma
sólo puede estar en un lugar a la vez; pero yo te aseguro que tienes otras formas que no
percibes y que las creas para distintos propósitos.
 
Bajo ese parámetro yo sostengo que durante todo el tiempo que vives, ¡no eres el cuerpo
físico! Te lo digo hoy y te lo volveré a decir siempre que necesite recordártelo. Lo que tú eres
más bien, es una energía que está más allá de lo humanamente concebible, la cual se
manifiesta durante cierto tiempo a través de la envoltura o aspecto visible y tangible que es el
cuerpo físico. O sea, el Ser o espíritu ocupa la materia como una prenda de vestir que se pone
y que se quita a voluntad. Así ha sido y así será por los siglos de los siglos. Pero, vamos, ¿en
qué me baso para hablar de esa manera? Te explicaré, y espero que no te quede una sola duda
al respecto.
 
Verás, yo nací en el seno de una hermosa familia en pleno verano del año 1964. Soy originario
de un pintoresco pueblito de agricultores y ganaderos enclavado en la sierra de Jalisco, México.
Los que vivíamos allí, en aquel tiempo, no pasábamos de trescientos habitantes distribuidos
todos en poco más de sesenta casas. Éramos una pequeña comunidad, muy unida, por cierto.
Nuestros padres tuvieron a bien darnos todo lo necesario y, sí que nos supieron prodigar amor
sin distinción, por eso mis hermanos y yo siempre fuimos muy felices. Por supuesto que desde
pequeños se nos enseñó a ocuparnos de las labores del campo, mismas que desempeñábamos
con bastante diligencia y entusiasmo.
 
Estaría yo rondando los cinco años de edad aproximadamente, cuando me hice consciente de
algo que había estado sucediéndome de manera recurrente. Una inolvidable noche, después
que mi madre nos ofreció una muy rica cena, recuerdo que nos fuimos todos a acostar,
arrullados por el habitual canto de los grillos. A los pocos minutos de haberme quedado
dormido, ¡yo estaba de pie fuera de la cama!, completamente consciente y despierto mirando
mi cuerpo allí acurrucado bajo las gruesas cobijas descansando plácidamente.
 
¿Te dije que estaba levantado y despierto viendo mi cuerpo? Y así era, en efecto. Pero, ¿cómo
iba yo a estar despierto si en esos precisos momentos me encontraba bien dormido? ¿Cuál de
los dos entonces era yo?, te preguntarás. O más bien, ¿quién era ese que estaba dormido en
mi lecho? Podría jurar que quien estaba acostado era yo, sin duda, porque hacía pocos minutos
me acababa de meter a la cama. Me acordaba muy bien de eso, hasta me encontraba en la
misma posición. Pero, si yo sentía plenamente que quien era el verdadero yo, era el que estaba
de pie, ¿qué crees que estaría pasando?
 
Ahora de adulto digo que qué bueno que no me asusté de formar parte de aquel fantástico
escenario. ¿A qué le puedes atribuir que no me haya espantado? ¿Qué habrías hecho tú ante
tal situación? ¿Por qué no grité? ¿Por qué no se me ocurrió pensar que estaba muerto? ¿Por
qué no corrí como loco a meterme a mi cuerpecito físico para despertar jadeando y llorando
como una gallinita cobarde? ¿Estaría soñando? ¿Alucinaba acaso? ¿Me encontraría quizás bajo
los efectos de un brebaje maligno? ¿Sería toda esa visión producto de una terrible pesadilla?
¿Estaría mi subconsciente burlándose de mí y me jugaba una broma de mal gusto? ¿Estaba
paranoico? ¿Sufriría en ese momento de la terrible esquizofrenia? ¡No, no y no! ¡Nada tan lejos
como eso! ¡Todo estaba en su justo lugar! ¡Todo!
 
Primero déjame decirte que, no me espanté, ni grité, ni pensé que estaba muerto, ni tuve
deseos de correr a meterme al cuerpo, así como tampoco estaba soñando ni alucinando, puesto
que no había ingerido ningún tipo de medicamento o droga, ni estaba teniendo una pesadilla, ni
mi subconsciente me estaba gastando una broma pesada, ni estaba paranoico, y mucho menos
esquizofrénico o loco de atar… nada de eso; nada. Entonces, ¿qué pasó? Pues, simplemente
pasó que nunca cruzó, ni por asomo siquiera, un solo pensamiento por mi tranquila y muy
receptiva mentecita.
 
Y tú tienes todo el derecho a replicar: «¡Que qué!, pero, ¿por qué no pasó nada por tu mente?»
No pasó, porque yo no sabía nada respecto a esa larga lista de boberías que enumeré párrafos
atrás. Has de recordar muy bien que yo era un niño que apenas iba a cumplir los cinco años de
edad; y un crío tan pequeño, el cual todavía no asiste a la escuela, no ha visto televisión, ni
está influenciado por lo que le cuenten terceras personas, pues, no piensa en nada. Así de
sencillo. Abundando un poco en el tema, el “disco duro” de mi computadora, o sea, mi mente
─si me permites planteártelo de manera figurada─, todavía se encontraba limpio de ideas
extrañas y no tenía almacenado datos equivocados en torno a esa otra realidad.
 
No había en mi interior información de ningún tipo que pudiera servirme como base de la cual
partir o que figurara como un antecedente. Esa fue la razón por la que no pensé en nada. Todo
me pareció natural… todo estaba bien, así que no había por qué preocuparme. ¿Preocu… qué?
¡Vaya!, por fortuna ni siquiera sabía en aquellos tiempos lo que significaba esa enredosa y
problemática palabra. Yo sólo sabía que era el niño más feliz de la Tierra porque nada me hacía
falta. Además, las imágenes que aún conservo, y bien claras, es que a diario corría y saltaba
como un venadito libre de ataduras por las serpenteantes veredas del campo, o en su caso,
entre las cristalinas aguas del río chapoteando y jugueteando con mis hermanitos hasta que el
cansancio y el hambre nos vencían.
 
Ni más ni menos así era mi vida. ¡Bendita inocencia la mía!, creo que esa inigualable libertad, y
el haber crecido en contacto pleno con la naturaleza, fue lo que me salvó de llevarme un buen
susto cuando me miré fuera del cuerpo físico allí, al pie de la cama, dentro de mi habitación.
Toma en cuenta que yo no tenía nada con qué medir, nada que me dijera que aquello que
estaba viviendo era bueno o era malo. ¿Cómo iba yo a saberlo? Después de eso siempre he
creído que a veces es mejor no saber nada. Pero nada de nada, ¿eh? A esa edad yo era bien
inocente. ¿Por qué? Te lo dije antes, y lo repito: todavía no entraba oficialmente a la escuelita
primaria, y tampoco había tenido la oportunidad de ver ningún programa de televisión.
 
Recuerdo que unos meses después de ese bello acontecimiento que marcó mi vida, pusieron
los postes de luz y tendieron los cables de energía eléctrica para suministrar de ese vital fluido
a aquel apartado puñado de casas ubicado en la serranía. Así que, hacia 1969, en mi querido
“rancho paraíso”, nosotros todavía vivíamos de la forma más pura y natural que te puedas
imaginar. Haciendo un pequeño paréntesis, en ese mismo año también, casi toda la familia nos
mudamos a una gran ciudad con playa, primero, para que siguiéramos gozando de la vida, y
luego, que tuviéramos la oportunidad de estudiar, y así, un buen día pudiéramos ser gente de
bien en esa nueva sociedad que nos acogió con beneplácito.
 
Y, volviendo al caso que me atañe, por todo lo anterior, aquella portentosa noche fue y será
una de las más hermosas de toda mi vida. Reitero que no me dio miedo ver que me encontraba
fuera de mi cuerpo, no, de ninguna manera. Más bien yo estaba feliz y contento porque era
totalmente consciente en medio de dicho evento. Muchas veces antes había soñado que volaba
libremente por los cielos, pero en esa ocasión en particular, todo era más real, así que, debía
aprovechar. Acto seguido me acerqué a su cara (mi cara) para estar seguro que aquel
cuerpecito respirara. Me llenó de alegría ver una sonrisa dibujada en sus labios; luego lo dejé, y
caminé muy resuelto hacia la puerta.
 
Una sensación muy extraña recorrió todo mi ser al momento que mi manecita literalmente se
‘hundió’ en la agarradera de la puerta cuando quise asirla para abrir. Eso me indicó que no era
sólido, que no tenía piel y huesos como el que se había quedado dormido en la cama, sino que
estaba compuesto de pura energía. Después de varios intentos fallidos y ver que no podía abrir
como se debe, me di cuenta que sólo atravesando con todo mi cuerpo era como iba a poder
salir. ¡Qué dilema! Pero eso no iba a truncar mis deseos de averiguar lo que había afuera.
 
Me armé con todo el valor con que contaba, porque temí que al cruzar, mi cabeza se podía
quedar atorada; ¡qué horror! En verdad, no pensé en el resto del cuerpo, pero sí creí que los
huesos del cráneo quizás eran muy duros para pasar de esa manera tan poco ortodoxa. Así
que, para el primer ensayo, me puse en posición de ‘firmes’, creí respirar profundo, y luego
contuve el aliento; una vez decidido, pero con los ojos cerrados y las manos por delante,
atravesé las tablas lentamente, todo trémulo de emoción…
 
Al cruzar completamente, la acción me gustó tanto que me di el lujo de volver a entrar al
cuarto, pero esta vez reculando. Ya sin temor alguno, volví a enfilarme hacia la puerta rápido,
nada más que en esta ocasión el impulso fue tan instintivo y descontrolado, que por poco me
voy de bruces y me pego en la mera bocota contra el suelo. ¿Dije ‘golpear contra el piso’? ¡Ja,
ja! Cómo se nota que no tenía ni la más mínima noción de lo que estaba ocurriendo. Es cierto,
pensé que iba a caer pesadamente como un fardo, pero sólo fue eso, un pensamiento, ya que
después de trastabillar, perder el equilibrio y pasar atropelladamente a través de la puerta, sin
que ésta pusiera la menor resistencia, quedé suspendido horizontalmente en medio de la nada,
flotando suavemente cual pluma en el aire.
 
¡Qué noche, Dios mío, qué noche! Y nada que, el destino me tenía reservadas todavía muchas
sorpresas más. El que me haya tropezado, y haber creído que caería estrepitosamente al suelo,
sin lograrlo, por supuesto, porque quedé balanceándome a la altura de mi pecho, me dio la
oportunidad de practicar por primera vez, conscientemente, la técnica de vuelo que tantas
veces durante los sueños había experimentado… Moviendo manos y pies, como si estuviera
nadando bajo el agua, pude sentir que me desplazaba a la velocidad que yo pensara. Todo
dependía de mi entera voluntad. Yo decidía si iba rápido o lento, y lo medía según las
circunstancias.
 
Primero le calé a ir para adelante, luego me fui para atrás. Me desplacé al lado derecho, y
después al izquierdo. Hice giros sobre mi propio eje a ciento ochenta y luego a trescientos
sesenta grados. Enseguida, en posición erguida (‘parado’), me elevé varios metros del suelo
hasta que pude ver los tejados de las casas; en cierto momento rocé las copas de los árboles y
me posé en uno de ellos cual si fuera un colibrí. No tuve miedo de caerme. Después de hacer
varios despegues con sus respectivos aterrizajes, me quedé de pie en el piso nuevamente.
 
Creí haberme fatigado; hasta jadeaba un poco, por eso opté por detenerme. Aproveché para
hacer un recuento de todo aquello tan hermoso que acababa de experimentar. Me sentía súper
excitado porque, para empezar, había atravesado la puerta, lo cual era un logro, y ahora sabía
que podía volar ¡y no era un sueño! ¡Qué emoción tan grata sentía en todo mi ser! Oh, oh,
parecía que mi corazón de un momento a otro iba a explotar. ¡Qué indescriptible alegría! Estaba
lleno de júbilo porque podía atravesar las cosas sólidas sin que para mí fueran obstáculo.
 
Años después, ya en la ciudad, vi por la pantalla de la televisión que Gasparín, “el fantasma
amistoso”, también atravesaba puertas, paredes, techos y lo todo que se le pusiera enfrente tal
y como yo lo hacía desde chicuelo. Ah, déjame decirte que aquella primera vez de mi salida
consciente, noté que estaba desnudo; aunque no ocupaba la ropa para nada, porque del
contorno de mi cuerpo salía un “humo” blanco muy fino, del grosor como de una cuerda para
bailar el trompo, y éste no se disipaba. Eso me hacía sentir vaporoso y a la vez liviano…
 
Yo sólo sé que veía una energía blanca, con azul tenue, que me rodeaba todo, y eso le daba
“volumen” a mi cuerpo. En esos momentos no era yo otra cosa más que un pequeño espíritu
osado e inquieto que se aventuró a salir de casa sin el menor recato y, eso sí, exento del
famoso miedo que tanto daño hace a las personas mayores. Yo nada tenía que perder.
Además, con nadie tenía que quedar bien.
 
Mientras estaba cavilando en el corredor de la vivienda, sentí la presencia de alguien que se
encontraba parado allá, al fondo del patio, junto a un frondoso árbol de capulín, como a unos
cinco o seis metros de distancia. Se trababa de un espectacular personaje que parecía estar
esperando pacientemente a que yo terminara de hacer mis malabares y poderse acercar. Al
mirarnos cara a cara, él me sonrió alegremente y caminó hacia mí. Esa figura brillante estaba
llena de luz blanca y dorada. Parecía estar envuelto en una bola de fuego palpitante, pero no
hacía ningún ruido. De todo su cuerpo salían destellos de luz, parecidos a la lumbre, pero esas
llamas no quemaban. Posiblemente de alto tenía más o menos lo que medía el marco de la
puerta, eso quiere decir que me sacaba más de dos veces mi estatura. Al estar a un paso
cuando mucho de mi persona, se detuvo, me saludó inclinando un poco su cabeza, y me dijo
que me estaba esperando para llevarme a dar un paseo.
 
¿Me dijo, o lo pensé? Me lo dijo, y aunque no usó la boca para hablar, de todos modos escuché
fuerte y claro dentro de mi cabecita el saludo y la cordial invitación: «¡Qué tal, mi niño!; vine
por ti, te estaba esperando para llevarte a dar un paseo». Y resultó que no me costó mucho
trabajo comunicarme con el extraño visitante de la misma manera que él lo hacía, o sea, ¡por
medio de los pensamientos! Lo que yo pensaba, él lo entendía, y de inmediato me contestaba;
y lo que él pensaba, yo lo ‘escuchaba’ adentro de mí. [A eso las entidades de dimensiones
superiores le llaman telepatía o transmisión de imágenes].
 
El radiante ser me tomó cálidamente en sus brazos y me levantó sin el menor esfuerzo hasta
que sus profundos ojos azules quedaron a unos veinte centímetros de distancia de los míos. A
través de su mirada, un torrente de energía fluyó hacia mi interior y sentí que entendí todo,
todo, todo. Era como si en ese instante mismo hubiera traspasado archivos que contenían
valiosa información desde su conciencia y quedaron grabados en forma indeleble en la mía. Una
vez que me abrazó como a su bebé, tocó suavemente con la parte de atrás de los dedos de su
mano derecha mi carita; sentí el roce de su piel con la mía. Leí en sus ojos que no podía
contener más la alegría que le causaba aquel divino encuentro y me dio un tierno beso en la
mejilla.
 
Sentí un amor muy profundo hacia ese exquisito ángel desprovisto de alas; lo que pudieran
parecer sus alas era la energía tan enorme que le circundaba, pero para mí, eso no eran alas
con plumas, me quedó claro. Enseguida, arropándome con su cuerpo, nada más dijo: «¡Vá-mo-
nos!». Inmediatamente después estábamos viajando a través de una luz muy fuerte, hasta que
llegamos al final de algo que parecía la boca de una cueva o la salida de un túnel. Mi amigo me
explicó que ahora nos encontrábamos fuera de la dimensión que yo conocía y que allí se
llamaba “blue star”. «¿“Blu estar”?, ¿qué es blu estar?», le pregunté. Y él me contestó: «Blue
star es tu casa, mi niño querido; es de donde tú eres».
 
Ah, ya entendía, blue star era mi casa; o sea que tenía dos casas, la del rancho donde nací, y
blue star… qué feliz me sentí al saberlo. Sin más, empecé a experimentar un supremo gozo, un
éxtasis, un arrobamiento espiritual y un calor extremo consumía literalmente todo mi pecho,
porque ese maravilloso lugar, mi casa, mi blue star querido, me estaba recibiendo con los
brazos abiertos. Y en esos precisos momentos me di cuenta que yo era un ser de energía igual
que el amigo que me había llevado hasta ese remoto lugar. Nuestra constitución era la misma
en esa dimensión desconocida.
 
No me sentí niño, ni pequeño, ni frágil. Tampoco sentí nostalgia por el mundo que acababa de
dejar atrás, donde todo era físico y material. Yo comprendía en lo más hondo de mi corazón
que mi cuerpo carnal seguía vivo, y que me esperaba al otro lado del túnel de luz. Lo que me
quedó más claro con la enseñanza que allá recibí, es que “el Ser” es quien uno realmente es. ¿Y
quién es uno? ¡El Ser!… Sí, el espíritu. Lo que somos es la energía que llevamos dentro, y no
tanto el cuerpo físico. ¿Entiendes? Porque los cuerpos físicos son temporales, y el Ser es el que
ha sido, el que es, y el que será, por toda la eternidad.
 
Como te podrás imaginar, he ido y venido a Blue Star ─el planeta al que pertenezco, y que está
vibrando en la novena dimensión─ miles de veces desde aquel bendito día. De hecho, te
confieso que llevo “doble vida”, ya que de día vivo en la Tierra, y de noche normalmente me
muevo en otras dimensiones, pero principalmente voy a estudiar técnicas de sanación a los
hospitales de la ‘estrella azul’. Mi adorado mundo llamado ‘Blue star’, es una gigantesca “isla
flotante”. No es un planeta físico, es completamente energético, y se está moviendo
constantemente de lugar. Tiene una población de varios millones de habitantes; todos son muy
sabios, y una gran cantidad de ellos se dedica a innovar todo lo creado. Blue star es uno de los
puntos que cuenta con la más alta tecnología del universo que conozco.
 
Bueno, voy a cerrar la anécdota de mi primer viaje dimensional que hice cuando niño. Pienso
que duró como unas dos horas aproximadamente. En ese tiempo pudimos hacer un largo
recorrido por varios lugares. Entre otros ─y fue lo que más me llamó la atención─ visitamos
unas enormes instalaciones, mucho muy bellas, donde se aplican conocimientos de medicina
integral, un sistema completamente desconocido en la Tierra y que me comprometí un día
enseñar a todos los que quisieran aprenderlo. Las paredes y los techos de la clínica eran
transparentes, semejantes al vidrio que ya conocía, etc., etc.
 
El regreso a mi otro mundo, a la Tierra, lo hicimos exactamente de la misma manera como
llegamos allá. Mi maestro ─ahora sabía que aquel ser era mi guía, y es el padre de mi Ser
también─, me tomó entre sus amorosos y fuertes brazos y volvió a decir: ¡Vá-mo-nos! Y otra
vez en el viaje, que no creo que haya durado más de lo que tarda un relámpago en estallar, vi
la centelleante luz, hasta que llegamos al otro lado del túnel, pero esta vez aparecimos al
interior de la humilde morada donde vivía con mi familia terrenal, y justo al pie de la cama
donde mi cuerpo dormía.
 
Aquel hermoso ángel ─ah, porque esa era la imagen que de pequeño tenía yo de los ‘ángeles
de la guarda’─ acomodó rápido mi forma energética dentro de mi cuerpo físico, y al instante
desperté. En cuanto abrí los ojos, vi ya a mi padre flotando unos centímetros del suelo; con su
mano derecha extendida a la altura de su hombro se estaba despidiendo de mí, y dijo: «Hasta
pronto, hijo. Que descanses». Desde luego yo me volví a embolismar con las tendederas y los
ponchos, cambié de posición y muy orondo me entregué pronto al sueño. Por supuesto que me
encontraba exageradamente feliz por la experiencia tan agradable que acababa de vivir.
 
Pues bien, no creas que como yo tengo el recuerdo nítido de aquel famoso viaje, y las
subsecuentes vueltas, hasta estos días, vayas a pensar que soy una persona diferente a ti. De
ninguna manera. Tú y yo somos exactamente iguales. Adentro de ti también hay un Ser que
tiene su origen en algún punto de este vasto universo, o de cualquier otro, ya sea físico o
energético.
 
Poco a poco me he puesto en contacto con un sinnúmero de personas encarnadas en este
mundo y que son originarias también de Blue star, como yo. Te aclaro que no es mi fin ni mi
afán vanagloriarme de algo que sucede en mí de manera tan natural hasta la fecha. Pero,
ocupémonos mejor de ti, ¿te late?
 
¿Te gustaría saber de dónde eres? ¿O ya lo sabes? ¿Te queda claro quién eres y por qué estás
aquí? Bueno, quizás todavía no, espero que pronto te llegue información al respecto. Volviendo
al meollo del asunto ese de que no eres el cuerpo físico, tu supuesta identidad está basada sólo
en el cuerpo celular, por eso es tan difícil imaginarte fuera de él de alguna manera.
 
Pero déjame decirte que cuando tienes un deseo muy vívido de estar en algún espacio en
particular, sin darte cuenta, una forma idéntica a la tuya aparece en el lugar que evocaste. Tu
vehemente deseo es quien lleva el holograma de tu personalidad a ese lugar y allí aparece.
Aunque esa “imagen-pensamiento” no puede ser vista por casi nadie ahora, estoy seguro que
en poco tiempo se desarrollarán aparatos capaces de percibir toda clase de fenómenos que
vibran más allá de lo “normal”. A como están las cosas, en estos tiempos esa imagen sólo
pueden percibirla quienes tienen abiertos sus sentidos internos, los cuales aquí te enseñaré a
desarrollar. Cualquier acto mental intenso siempre se traduce primero de manera metafísica y
luego se expresa en el plano material.
 
Todos los individuos envían frecuentemente ese tipo de imágenes como réplica de sí mismos,
nada más que el grado de materialización de cada una de ellas puede variar. Algunas son más
definidas que otras; no obstante, recuerda que no son meras proyecciones o imágenes
“planas”, y que también tienen efecto sobre el medio ambiente. Las imágenes tienen
inteligencia propia, buscan su “espacio” abriéndose camino y casi siempre vibran junto a otras
formas u objetos físicos.
 
Si un día tú desearas fervientemente estar en un claro de un bosque conocido, de inmediato
ese intenso deseo tuyo actuará como un núcleo de energía proyectado hacia afuera desde tu
Ser y tendrá una forma: tu propia imagen. El lugar que visualizaste atraerá entonces la figura y
en un santiamén estarás allí, aunque no se te pueda ver en circunstancias normales. Ahora que
si a tu deseo le pones mucha más intensidad, el núcleo de energía será mayor y una parte de
tu flujo de energía se unirá de tal manera que por un momento en el cuarto de tu casa, o
donde estés, podrá sentirse de repente el olor que despiden los árboles y la vegetación en
general; inténtalo y verás.
 
El alcance de tu percepción dependerá siempre de la calidad de tu imaginación y de la cantidad
de concentración que tengas... Nunca dejaré de decir que todas las formas físicas ─incluyendo
al cuerpo─ son el resultado del enfoque emocional que uno tenga. La maravillosa energía que
viene desde tu Ser interno no sólo ha creado tu parte física, sino que también le da sustento y
le da vida. Todo lo que apareció, aparece y aparecerá en el nivel físico, existió, existe y existirá
también en otros niveles que un día aprenderás a percibir.
 
 
 
 
EL LIBRO DE BIOQUANTUM
 
Capítulo 3
 
La vida, los sueños y la muerte
 
 
 
La vida es un constante estado de transformación, y la muerte, por supuesto, forma parte
también de ese proceso tan natural. Tú piensas que te conoces a sí mismo; pero de seguro no
te das cuenta que a niveles internos las moléculas y partículas atómicas que componen tu
cuerpo aparecen y desaparecen de vez en vez. En otras palabras, mientras vives, algunas
“luces” en tu interior se apagan y otras se prenden de manera incesante. Vida y muerte,
muerte y vida a la vez.
 
Porciones infinitesimales de tu imagen corporal se desmigajan momento a momento para ser
remplazadas enseguida, y tú ni siquiera le dedicas un pensamiento a ese sorprendente hecho.
Deberías considerarte afortunado de seguir aquí, vivito y coleando, a pesar de las numerosas
muertes y renacimientos que ocurren en el físico durante toda tu vida.
 
Si tus células no murieran, y no fueran remplazadas, tu imagen física no podría seguir
existiendo, así que, en tu actual existencia, tu conciencia también “parpadea” alrededor de tu
envoltura física siempre cambiante. Hay ritmos dentro de los cuales ocurren una infinidad de
variaciones semejantes a una integración y desintegración cósmica-espacial y tú también
formas parte de ellos. Lo que tú llamarías muerte, no es más que una duración más larga o
continuada de esa pulsación de la que no eres plenamente consciente. La muerte del tejido
físico es una parte del proceso de vida como la conoces; es un segmento de la constante
transformación, y siempre nueva vida brotará enseguida.
 
En tu situación presente consideras arbitrariamente que dependes de una imagen física dada; o
sea que te identificas mucho con tu cuerpo. Como te dije hace unos instantes, partes de ese
cuerpo mueren a lo largo de tu vida, y el cuerpo que tienes ahora no contiene una sola
partícula de materia de las que tenías hace diez años, por ejemplo. Ahora eres diferente a como
eras hace tiempo. El cuerpo que tenías hace quince o veinte años está “muerto”. Sin embargo,
no cabe duda que no estás muerto y eres capaz de leer este libro con esos ojos que están
llenos de materia viva. ¿Entiendes?
 
Ese proceso de transformación al que me refiero, es tan suave, que no te das cuenta que
sucede realmente. Las pulsaciones cortas las pasas por alto, pero tu percepción física no es
capaz de salvar el vacío cuando ocurre el ritmo de pulsación más largo. Y es ese tiempo,
precisamente, el que percibes y has dado en llamar como “muerte”. Es necesario que conozcas
lo que pasa cuando el Ser se separa del cuerpo y no tiene una imagen más que ponerse.
¿Quieres?
 
Ésta que estás viviendo no es la única existencia que has tenido ni tendrás. Otra vez te digo
que sólo usas los cuerpos como prenda de vestir en cada flujo de espacio-tiempo. En el pasado
has usado muchos otros. ¿Por qué no lo recuerdas? Porque no tienes la conciencia despierta.
En tu vida anterior no avanzaste más de lo que has conquistado en ésta. Lo único que utilizaste
fue el cerebro de aquel entonces y sólo te interesaste por el cuerpo físico otra vez. El detalle es
que aquellos cuerpos perecieron junto con su respectivo cerebro, y no recuerdas nada porque
ya no están contigo y en ti ahora. También se debe a que supones que lo único que puedes
recordar es la presente vida, y olvidas la mayor parte de los días porque no los sabes “vivir” en
realidad.
 
Al morir, tu cuerpo se irá a la tumba, lo sabes perfectamente; también entiendes que con el
paso del tiempo se consumirá. El traje o cuerpo físico en polvo se convertirá, pero tu Ser muy
vivo seguirá. El problema es que volverás a nacer y no vas a recordar lo que hoy estás viviendo
porque tu cerebro del futuro no está aquí presente, aunque tu espíritu sí. ¿Qué será entonces lo
que debes hacer?
 
Tus ‘creencias’ en relación a la muerte son las que cambian en gran medida esa experiencia, ya
que todo lo interpretas de acuerdo a los conocimientos adquiridos, al igual que en estos
momentos interpretas la vida según lo que crees que es o no posible. El Ser es capaz de
abandonar el cuerpo en forma lenta o rápida dependiendo de muchas variantes. Por ejemplo:
puede ser tan grande el pánico que tengan algunas personas a la muerte, que  en un momento
dado queden en estado de coma, y vaya que eso sucede muy a menudo, ¿verdad?
 
Por otro lado, quiero que entiendas que siempre que duermes y entras a un sueño profundo, tu
Ser abandona el sistema motor que lo contiene, o sea, el cuerpo físico. Y aunque normalmente
lo hace por períodos de tiempo cortos, a veces podrían ser demasiado largos. Cualquiera podría
llegar a pensar que estás muerto, o por lo menos “en coma”, si sales del cuerpo para hacer una
visita a otras dimensiones y en ese viaje te tomas uno ó dos días del tiempo de la Tierra, ¿o tú
qué crees? Todavía no entiendo por qué se le debe tener tanto miedo a morir si todas las
noches durante el sueño se experimenta, aunque sea en una pequeña modalidad, el mismo
proceso que se da en la muerte de verdad.
 
Quienes en vida no hayan tenido mucho miedo de enfrentar la muerte, al dejar el cuerpo
reconocen pronto su nueva situación y, resignados, se alejan de allí sin hacer aspavientos. Pero
los que toda su vida estuvieron súper ‘dormidos’ de la conciencia, al desencarnar ni siquiera se
dan cuenta que ellos son los muertos. Bien se pueden pasar horas analizando su propio
cadáver, y hasta se admiran por el gran parecido que tienen con el difunto. ¿Te das cuenta a lo
que conduce la ignorancia respecto a estos temas?
 
¿Sabes qué sucede después que alguien muere? Normalmente se ponen a recapitular partes de
la vida que acaban de tener. Luego entran en un pequeño período de rendimiento de cuentas
donde examinan meticulosamente su nueva situación. Escrutan sus capacidades, estudian sus
puntos débiles y ven dónde tuvieron más fallas, tomando nota de cada una de ellas. Enseguida
deciden si se toman unas merecidas vacaciones o vuelven pronto a la existencia física para
corregir los detalles que les hayan quedado pendientes.
 
Así como lo fueron en vida, siguen siendo de vital importancia toda clase de emociones que el
fallecido tenga, por eso, ayuda mucho que esté una comitiva de antiguos familiares y amigos
esperándole en el más allá. En caso que sus conocidos ya estén nuevamente encarnados, o
hayan pasado a otros estados de conciencia, su maestro guía es quien toma el papel de alguno
de aquéllos para que éste no se sienta solo, triste y abandonado.
 
Por supuesto que no todos viven la misma realidad una vez que llegan a formar parte del
mundo de los muertos. La experiencia de cada quien es distinta. Verás, para los que estuvieron
enfocados únicamente en la parte física, y que por desgracia padecieron muchas
enfermedades, se envía a éstos a hospitales donde se les da el tratamiento adecuado. ¿Te
preguntas por qué?, porque yo también me lo preguntaba. Hasta parece increíble que después
de extintos muchos de esos enfermos sigan proyectando las mismas dolencias que tuvieron en
vida. Por esa razón se les somete de inmediato a procesos de rehabilitación, pero de tipo
psicológico, más bien, para hacerles entender que las creencias tan acendradas traídas del otro
plano son las que ocasionan los malestares en su “cuerpo” ahora.
 
Puede que después de la muerte haya quien se niegue a creer que está difunto, y continúa éste
enfocando su energía emocional en aquello que conocía en vida. Si alguien estaba obsesionado
con un proyecto en particular, seguro tratará de llevarlo a feliz término. Por fortuna en ese
plano siempre estará su guía personal para ayudarle a entender la nueva situación, aunque
puede ocurrir que esté tan absorto en su “trabajo” que no le preste la más mínima atención. En
no pocas ocasiones los muertos hasta se quejan de las supuestas intromisiones del guía, y
aducen que sólo obstaculizan su avance.
 
Quien haya estado muy identificado en vida con su imagen corporal, al morir puede que no
entienda el verdadero significado de su nueva experiencia, y hasta puede intentar meterse al
cuerpo otra vez, sin darse cuenta que ya está bien frío, porque es cadáver. Si lograra su
cometido, resulta que al tratar de reactivar los mecanismos físicos se va a dar cuenta de las
condiciones en que está su cuerpo, y por lo menos se pegará un susto del cual no se va a
olvidar jamás.
 
Algunos lloran desconsolados sobre sus despojos, si es que tuvieron un accidente y quedaron
desmembrados, sin darse cuenta que en esa otra realidad están “completos”. Quienes hayan
odiado su cuerpo descubrirán después del deceso que están muy apegados a él. Caso contrario,
como te decía, los que  no se hayan identificado mucho con la imagen del cuerpo verán que les
es más fácil aceptar su nueva situación y alejarse tranquilamente del mismo.
 
Todas estas circunstancias pueden ocurrir o no dependiendo del individuo del que se trate. Sin
embargo, inmediatamente después de abandonar el cuerpo físico, todos se encontrarán dentro
de otro “cuerpo”, el cual tiene la misma forma que utilizó durante los viajes conscientes fuera
de él. Esa forma parecerá sólida y física, pero no puede ser vista por quienes continúan vivos.
Con la ayuda de ese “cuerpo” se pueden hacer todas las cosas que se hacían en sueños como
volar, traspasar objetos sólidos, o trasladarse según sus deseos para viajar de un lugar a otro a
medida que se está pensando en ello. Aquí quiero destacar algo muy importante: quienes
pueden percibir a los desencarnados, normalmente son personas de buen corazón; y ellos
siempre se preguntarán por qué ellos y no los familiares directos son los que debieran percibir a
sus propios muertos…
 
Si después de la muerte alguien se imagina a sí mismo como niño, adquirirá inmediatamente la
forma del pequeño que fue. Durante cierto período de tiempo va a poder manipular las formas
y tomará cualquier apariencia experimentada mientras tenía conexión con la imagen física.
Quien haya muerto, por ejemplo, a los noventa años, y quiere percibirse con la galanura que
tuvo a los treinta, así será. De hecho, la mayoría casi siempre escoge la imagen que tenía en el
momento que alcanzó su máximo desarrollo emocional sin tomar en cuenta la edad. En
tratándose de las comunicaciones para con los vivos, se adopta la forma que se tenía
precisamente cuando se mantuvo relación con quien uno se conecta.
 
Tal y como llevas un récord de la vida en estado consciente o de vigilia, y esa memoria le da
sentido de continuidad a tu vida, asimismo dentro del estado de sueño tienes archivos
igualmente vastos. Entiende, existe una secuencia tanto en tu vida de despierto como en la que
llevas durante los sueños. Si en un momento dado no le encuentras coherencia a tus sueños, es
porque una vez despierto te hipnotizas a ti mismo para no creer que tal cosa pudiera existir. Tú
mismo te encargas de descartar la probabilidad; y es que al abrir los ojos quieres siempre
traducir las aventuras nocturnas en conceptos físicos e intentas hacerlas encajar en tu
percepción distorsionada y limitada de la realidad que conoces.
 
En el primer capítulo te dije una gran verdad: «que siempre me ha parecido más eficaz y
creativo el humano estando dormido que despierto». ¿Por qué crees que digo lo anterior con
tanta seguridad? Porque a la mayoría le enfada admitir que en sueños pueda hacer cosas que
despierto le parecen imposibles, como eso de volar sin estar sujeto a las leyes de la física tales
como la gravedad, etc. Lo malo es que existen muchos seudo profesionales en el campo de la
salud que suponen de manera inexacta que ese tipo de experiencias son simbólicas y no
literales.
 
Yo te aseguro que todas esas vivencias, entre las que se destacan los vuelos que realizas, son
más reales de lo que te puedas imaginar. Quienes vayan por el mundo queriendo explicar por
qué se vuela en los sueños, utilizando para ello complicadas teorías, seguro carecen de razón y
su verdad no la sustentan, porque lo que defienden no les consta; para ellos puede ser
conocimiento adquirido, algo que alguien más les dijo o lo leyeron por ahí, y esa es su verdad,
aunque sea a medias. Quiero que sepas que cuando sueñas que vuelas ¡eso estás haciendo en
realidad! No hay nada más de qué hablar.
 
Durante los sueños se actúa más o menos en las mismas condiciones como cuando el Ser ya no
está dentro del cuerpo. Muchas experiencias que se tienen en sueños son como las que va uno
a encontrar después de la muerte. Por ejemplo: se puede hablar con familiares desencarnados,
visitar el pasado, saludar a viejos compañeros de trabajo, caminar por calles que existieron
hace cincuenta años, viajar a través del espacio sin emplear tiempo físico para hacerlo, recibir
enseñanzas o enseñar a otros, hacer trabajos con sentido, solucionar problemas del diario vivir,
etc., etc.
 
Si en la vida física existe un intervalo entre la concepción de una idea y su realización física, en
la realidad del sueño no sucede de esa manera, porque allí se plasma o sucede todo de
inmediato. Para que te vayas familiarizando con la realidad que se te presentará después de la
muerte, más vale que explores y entiendas la naturaleza de tus sueños ahora. En el estado de
sueño recuerdas a todas las personas, circunstancias y cosas con que has tenido alguna
relación, aunque en la vida diaria no lo re-conozcas. Dormido puedes compartir muchas cosas
bellas con amigos que viven muy distantes de tu mundo y al despertar no sabes siquiera que
existen.
 
Tus tareas físicas diurnas tienen un significado y un propósito, al igual que las aventuras que
tienes en los sueños; en ambas siempre alcanzas ciertas metas propias. La vitalidad, la fuerza y
la creatividad de tu existencia física se generan en la dimensión desconocida. En sueños
aprendes a crear tu realidad física de todos los días, así como después de la muerte te dedicas
a planear magistralmente tu siguiente vida en el plano sublime. Si no la has usado tú alguna
vez, por lo menos habrás escuchado de otros la siguiente frase: ‘deja lo consulto con la
almohada’, ¿cierto?, porque en los sueños resuelves los problemas difíciles que se te presentan
durante el día.
 
En la vida física sólo ves lo que quieres ver; de todo el campo disponible de la realidad percibes
ciertos datos que seleccionas cuidadosamente de acuerdo a los conceptos que tengas de la
misma; y a final de cuentas eres tú quien crea esos mismos datos. Por ejemplo, si crees que
todo son malos, no podrás experimentar la bondad en nadie porque te estarías cerrando a ella;
y los demás, a su vez, te mostrarán su peor lado. Te esforzarás telepáticamente para no gustar
a los demás proyectando en ellos tu aversión. En otras palabras, tu experiencia responde a tus
expectativas.
 
Si estás obsesionado con la idea del mal, siempre encontrarás condiciones malignas. Si crees en
el demonio, te encontrarás con demonios. En los sueños y fuera del cuerpo físico consciente los
pensamientos y las emociones se convierten en realidad sin que medie lapso de tiempo alguno.
Así que, si crees que te vas a ver envuelto en una grave enfermedad, proyectarás de inmediato
la forma mental que desencadenará el achaque sin darte cabal cuenta que se trata de tu propia
creación. La mente es muy poderosa y crea todo lo que cree, mucho ojo.
 
Cuando tengas los ojos abiertos, no des por sentado que sólo existen los objetos que percibes.
Mira hacia donde el espacio parece vacío y escucha en medio del silencio. Hay estructuras
moleculares en cada milímetro de espacio vacío, sólo que no te has enseñado a percibirlas.
Ciertamente hay otras voces, pero has entrenado tus oídos para que no las oigan. Deja te
pregunto: si sabes usar tus sentidos superiores estando dormido, ¿por qué no les haces caso
cuando estás despierto? ¿Qué te pasa? ¿Por qué esa incongruencia?
 
Todos los acontecimientos pueden cambiarse antes y después de haber ocurrido. Los eventos y
los objetos no son absolutos, son más bien moldeables; no son estables ni permanentes
aunque así lo parezcan en la realidad física. Cualquier cosa que se pueda palpar físicamente es
mera proyección de una realidad mayor que viene a densificar desde dimensiones superiores.
Los acontecimientos de los que eres consciente son sólo los fragmentos que se introducen o
aparecen en tu conciencia cuando estás despierto.
 
Después de la muerte todos los humanos pueden acceder a una variedad sin límite de
experiencias de acuerdo al grado de desarrollo interno o espiritual que en vida hayan
alcanzado. La reencarnación implica mucho más que la simple decisión de vivir otra existencia
física. Estás aprendiendo a crearte a ti mismo. Los conceptos de bueno, mejor, óptimo, etc.,
pueden producir cierta confusión porque estás queriendo ser cada vez tan completo como sea
posible.
 
El experimento que transformará el mundo se basa en la idea fundamental que tú creas tu
realidad de acuerdo con la naturaleza de tus creencias. En el plano sublime, mejor conocido
como la dimensión de la elección, sabes bien que tú creas tu propia existencia física tanto de
manera individual como colectivamente, y allí te reúnes con otros que han decidido tener el
mismo tipo de experiencia para la firma de contratos. Así es como comienza la gran aventura
cooperativa a medida que se alistan todos los involucrados para encarnar en conjunto.
 
Hablando de tiempo físico, hay quienes podrán tomarse siglos en elegir, mientras que otros lo
hacen en unos cuantos años nada más. Pero desde siempre se han registrado casos
excepcionales en los que alguien regresa rápidamente a otra existencia física en sólo horas de
haber fallecido. Se trata de hechos causados por un deseo obsesivo de volver a la vida física
por un propósito especial donde en cuanto se descarta el cuerpo físico viejo se renace en uno
nuevo para terminar algún trabajo importante que quedó sin concluir.
 
Un verdadero trabajo interno-creativo hace que te involucres en diferentes procesos
cooperativos en los que aprenderás a profundizar en otros flujos de conciencia. Así conseguirás
percibir la existencia de muchas más dimensiones que las que conoces. Por esta y otras
razones, la parte creativa de tu Ser es multidimensional. Su origen no tiene lugar en una sola
dimensión, sino en varias, y tiene el matiz de la multiplicidad desde su propio origen.
 
Ese trabajo y función de la creatividad te está recordando que tu realidad es multidimensional.
Así que, la ley del ‘autoconocimiento’ deberá tener a partir de ahora un significado mucho más
amplio del que tenías antes. Autoconocimiento es lo mismo que extraer de tu interior la
información contenida desde el origen de los tiempos…
 
De hecho, sé que cuando estás solo puedes conocer algunos de esos flujos de conciencia de los
que hablo. A veces oyes palabras o percibes imágenes que pudieran estar fuera de contexto en
tus pensamientos, y que, de acuerdo con tu educación, creencias y formación puedes
interpretarlas de muchas maneras. Sin embargo, en muchas ocasiones pudiste haber
sintonizado inadvertidamente con uno de esos flujos de conciencia y pudiste haber abierto
momentáneamente un canal a otros niveles de realidad en que habitan otras partes tuyas.
 
Algunos de esos flujos pueden incluir pensamientos de lo que tú llamarías un “yo reencarnado”,
pero enfocado en otro lugar o periodo de la historia como la conoces. También podrías
«pescar» un acontecimiento en el que estuviese involucrado un yo probable, de acuerdo con
tus inclinaciones, tu flexibilidad psíquica, curiosidad y tu deseo de conocimiento. En otras
palabras, puedes ser consciente de una realidad mucho mayor de la que conoces, usar
capacidades que no sabes que posees y conocer más allá de toda duda que tu conciencia e
identidad propia son independientes del mundo en el que estás enfocando ahora tu atención
principal.
 
Esas otras experiencias ─que no dejan de ser tuyas─ siguen alegremente su curso aunque
estés despierto o dormido, aunque normalmente las bloqueas cuando estás despierto. En
estado de sueño eres mucho más consciente de ellas, lo que pasa es que en el proceso final del
sueño con frecuencia enmascaras las experiencias psíquicas intensas y lo que recuerdas es sólo
parte del final. Ese recuerdo último convierte la experiencia principal en algo que sea lo más
parecido posible a los términos físicos y queda totalmente distorsionado.
 
Cuando no quieres recordar un sueño en particular, tú mismo censuras la memoria. Incluso tú
mismo te puedes sorprender en el acto de suprimir deliberadamente el recuerdo de un sueño.
Aquí es donde disfrazas apresuradamente la experiencia con ropas lo más parecidas posible a
las físicas. Eso lo haces porque no quieres aceptar que la experiencia no es física. No todos los
sueños son de esa naturaleza; algunos tienen lugar en áreas mentales conectadas con tu
actividad diaria por lo que el proceso del ocultamiento no es necesario. Quiero que te quede
claro lo siguiente: en niveles muy profundos de tus sueños entras en comunicación con otras
partes de tu identidad y con las otras realidades en las que también existes.
 
En ese estado te dedicas a trabajos y labores que pueden estar conectados o no a tu interés tal
como lo conoces. Aprendes, estudias, juegas; haces cualquier cosa, excepto dormir, según la
idea que tienes del término. Te pones muy activo; te ocupas en el trabajo de fondo, en el
verdadero núcleo de tu existencia. Permíteme señalar que aquí lo que ocurre sencillamente es
que no estás inconsciente. Sólo lo parece, ya que por regla general no recuerdas nada de eso
por la mañana. Sin embargo, hay quienes se dan el lujo de ser parcialmente conscientes de
esas actividades, y también existen métodos científicos que te permitirían recordarlos hasta
cierto punto.
 
Tu Ser o conciencia abandona siempre tu cuerpo cuando estás dormido. Te comunicas con
personas que conociste y que están en otros niveles de realidad, y lo que es más, mantienes y
revitalizas creativamente tu imagen física. Procesas la experiencia diaria, la proyectas en lo que
tú piensas es el futuro, escoges entre un infinito número de acontecimientos probables que vas
a hacer físicos, y comienzas los procesos psíquicos que los traerán al mundo de la sustancia.
 
Al mismo tiempo haces que esa información esté disponible para las demás partes de tu
identidad que habitan en realidades diferentes y recibes de ellas información de manera
recíproca. No es que pierdas contacto con tu “yo” ordinario despierto, sencillamente no estás
enfocado en él porque centras la atención en otra parte. Durante el día simplemente inviertes el
proceso. Si miraras tu ser normal diario desde el otro punto de vista, encontrarías a tu ser físico
despierto tan extraño como encontrarías al ser dormido.
 
Pero bueno, sigo sosteniendo que tú dormido tienes mucho más conocimiento que estando
despierto, por muy orgulloso que estés de tu cuerpo físico diurno.
 
 
 
EL LIBRO DE BIOQUANTUM
 
Capítulo 4
 
Hipnosis colectiva y autosugestión
 
 
 
En la vida presente no sólo enfocas un alto porcentaje de tu parte consciente en el cuerpo
físico, también inviertes otra porción de tu atención en una frecuencia de acontecimientos que
en este plano se interpreta como “tiempo”. Sabes lo que sucedió en el pasado por lo que
cuenta la historia, por lo que viviste, y por eso das crédito a su existencia; pero desconoces casi
en su totalidad lo que sucede con el tiempo futuro. Seguro estoy que en cierto momento
tendrás acceso a la ‘historia del futuro’ aquí, en tu propio presente, al modificar algunas de las
reglas del juego que aceptaste jugar en este planeta.
 
En otros niveles de realidad ─dimensiones─ las reglas son muy distintas. Por ejemplo, después
de la muerte siempre se está bastante abierto a la percepción, y el futuro aparece tan claro
como el pasado mismo. Sin embargo, no hay un sólo pasado; eres tú quien acepta como real
sólo cierta clase de acontecimientos y por eso acabas menospreciando otros. Tu cuerpo es una
manifestación de la realidad que estás viviendo ahora, pero también tienes otras formas en las
demás realidades; ya te lo había dicho, ¿lo recuerdas? Insisto que tu “yo” actual es sólo una
pequeña porción de tu identidad total. Fíjate que a veces te sincronizas con esos otros flujos de
conciencia sin advertir que lo hiciste. ¿Que por qué llegas a coincidir con ellos sin darte cuenta?
Pues porque son parte del mismo ‘río de identidad’ por el que todos tus yoes se interconectan.
 
No estás separado de tus otros flujos de conciencia de ninguna manera; lo que ocurre es que tu
enfoque es tan reducido que se cierra a ellos, así como a los acontecimientos que les
conciernen. Si imaginas tu flujo de conciencia transparente, aprenderás a mirar a través de él
los otros planos de realidad. ¿Por qué no lo intentas? La información que te estoy
proporcionando servirá para que amplíes la comprensión de lo que se está desplegando en tu
conciencia perceptiva, porque va mucho más allá de lo que tu mente analítica puede
comprender por sí sola. Únicamente te pido que a medida que leas estas palabras, te abras,
para que recibas un conocimiento más profundo en el proceso de enseñanza que estás
empezando y que continúe hasta que lo domines en su totalidad.
 
Todo lo que ahora está sucediendo con tu persona, y que afecta para bien o para mal al
planeta, tiene un origen misterioso, y probablemente te sea difícil entenderlo. Aunque es tan
simple como que cada quien está haciendo lo que vino a hacer, según el plan magistral que
cada uno diseñó antes de la presente vida. Así que, todos estamos situados exactamente donde
nos corresponde, para contribuir a la rica mezcla de experiencias que se está desarrollando.
 
No existen las malas creaciones; porque cada supuesto mal, forma parte de todo aparente bien.
En otras palabras, cada actor es necesario para que se complete la comedia o experiencia de la
vida. Cada acontecimiento contiene todos los elementos para su realización y toda la serie de
mecanismos está entretejida e interactuando de forma que aún no terminas de comprender con
la mente, pero tu corazón siente la verdad de esto, y esta comprensión te permitirá abrirte a un
mayor potencial.
 
Yo veo a la mente cósmica como la matriz que contiene todas las cosas que han sido y que
serán. Y cada cosa o acontecimiento que surge de ese vacío potencial contiene dentro de sí
mismo todos los elementos para su realización. También puedo ver cada acontecimiento como
un pensamiento del Creador para y por sí mismo, porque explora con ello todas las
posibilidades disponibles que, se me antoja, son siempre infinitas.
 
Sé muy bien que el Creador desea experimentar todas las posibilidades, y consigue hacerlo a
través de sus creaciones al ponerlas a interactuar entre sí, ¿Captas la idea? La interacción de la
que hablo es la vida en el planeta, y que incluye a las plantas, animales y personas en general.
Entonces, la divinidad no juzga sus creaciones como buenas y malas, porque se expresa a
través de ellas, y habiéndolo hecho de esa manera, las considera correctas todas. Las
creaciones existen para satisfacer el deseo de conocerse el Creador a sí mismo a través de sus
propias manifestaciones. Tú mismo eres una expresión del Creador buscando un polo particular
de expresión, ¿positivo, quizás? Mientras otros se encuentran en la búsqueda del polo opuesto,
y, te aseguro, desde la perspectiva del Creador, aquéllos son tan “buenos” como tú.
 
Todo lo que eres y todo lo que has sido, está dentro de tu plan maestro de vida; y eres el único
responsable de tus obras, así como de las decisiones que tomas durante la existencia. Cada una
de tus actitudes y pensamientos tienen que ver con el proceso de descubrir quién eres, por qué
estás aquí, y a dónde vas. Como eres un aspecto del Creador, le provees al mismo una
experiencia particular a través de tu percepción como un aspecto individualizado de éste.
Aquello en lo que te contemples a ti mismo en eso se convertirás, pues eres parte del Dios
escondido detrás de la máscara de humano que usas. Tu verdadera identidad no es tu cuerpo,
éste se creó a partir de lo que tus padres te dieron con su unión carnal; pero no eres tú. Lo que
tú eres es algo invisible y no tangible.
 
Tu cuerpo es luz, aunque está vibrando en una frecuencia más lenta que la luz, por eso
densificó en materia. Si quieres encontrarte a ti mismo tienes que mirar hacia lo invisible,
contemplándote más allá del cuerpo. Observa tus pensamientos y dirige tu conciencia hacia el
interior. Deja que fluya libremente tu Ser a través de todos los poros de tu piel. Cuando te
conozcas a ti mismo sabrás quién es el que ha creado todos los destinos que has vivido. Toda
tu felicidad, así como la infelicidad, son cuestiones de elección propia, y no de terceras
personas. Por favor, no le entregues a otros la llave de tu felicidad. Aduéñate de ti mismo; que
nadie más sea tu amo. Las órdenes hipnóticas que la sociedad quiere imponer en ti cada día
déjalas sin efecto por medio de una ‘contra-orden’ tuya.
 
Al inicio de este capítulo te hablé un poco acerca del tiempo lineal que rige este planeta. Ahora,
si me permites, te diré lo siguiente: tanto el pasado, el presente y el futuro, son una mera
ilusión que se vive dentro de la tercera dimensión. Ésta región —el plano material— es un
marco de tiempo de todo lo que ves, y fue necesaria su creación para poder impulsar la
existencia del velo…
 
En realidad se llama el “velo del olvido”; y es una de las reglas del juego que tú
conscientemente te sometiste a jugar. Ese famoso velo, por fortuna, sólo existe en este marco
lineal; en ningún otro. Más adelante, en otros capítulos, retomaré el candente tema del velo,
¿te parece? En estos momentos prefiero que sepas que, todo lo que existe en el mundo
material se ubica precisamente en este espacio-tiempo para que pudieras experimentar la
energía de manera finita. Sin embargo, te aclaro que todas las formas físicas habidas y por
haber son infinitas; son energía coagulada o cristalizada. En otras palabras, creas tu propio
entorno cuando tomas la energía infinita y la transformas en finita a través de tus pensamientos
e intención.
 
Por medio de tu prodigiosa mente tienes la invaluable y eterna capacidad de crear todo lo que
puedas pensar. El propósito esencial de mi trabajo es ofrecerte enseñanzas para que te
beneficies con ellas una vez que las apliques en tu vida. Te comparto esta hermosa información
sabiendo que te ayudará a abrir las puertas necesarias que te conducirán hacia una nueva
realidad. Hoy en día todo es diferente; y la clave principal de la vida superior es que tú eres un
verdadero creador de milagros.
 
Hacer milagros no es exclusivo de los santos. Es simple, mira, sólo tienes que entender que, mi-
lagro quiere decir: mi logro. Eso es, ‘tu logro’. Lo que tú decidas hacer, y lo logres, a final de
cuentas es un milagro; un logro muy tuyo. En tu interior bullen todas esas habilidades de forma
innata, nada más tienes que dejarlas fluir con entera libertad. Fueron las limitaciones y
condicionamientos de la vida quienes te hicieron olvidar y te distanciaron de lo realmente
creativa y poderosa que es tu esencia. A lo anterior he dado en llamarle “hipnotismo colectivo
puro”, y de ninguna manera me equivoco.
 
Aquí mismo pongo a tu disposición el mejor método para que puedas salir de esos estados de
trance hipnótico y manifiestes cuanto antes tu nueva realidad. Son pasos muy sencillos que hay
que seguir. Lo primero es que sepas qué quieres hacer de tu vida; qué quieres crear. Porque
crear es creer, y creer es crear. No permitas caer otra vez dormido de la consciencia por lo que
en el pasado se dijo: “ver para creer”, porque a la humanidad le ha hecho mucho daño esa
terrible orden hipnótica; yo más bien te propongo lo contrario: “creer para ver”, y con eso
rompes el hechizo de aquella expresión antigua.
 
Cree en ti y verás los resultados. No necesitas creer en nadie más que en ti mismo. Toma en
cuenta que cualquier cosa en la que decidas invertir tu energía y tus deseos, se convertirá,
mágicamente, y más pronto que tarde, en un sendero de vida cargado de especial significado
para tu persona. Que desarrolles tu poder de crear es verdadera realización, y forma parte de
tu evolución o crecimiento interno, no lo olvides jamás.
 
Los deseos y los sueños llegan hasta ti porque son inherentes a la necesidad que tu Ser tiene
de crecer, aventurarse y ser creativo. Un deseo es el ansia que tiene el Ser de experimentar
ciertos sentimientos y emociones físicamente. Un “sueño” se produce cuando tus deseos se
vuelven tan fuertes que llegan a ser una fuente continua de intención, aspiración y
concentración. Todos los deseos son mensajes que recibes del Ser acerca de determinados
senderos de desarrollo y exploración. Y eres tú, el Ser encarnado en un cuerpo físico, quien
tiene el poder de decidir qué sueños y qué deseos dejas a medias o llevas a feliz término.
 
Uno de los inconvenientes en este tiempo es que, debido a que la energía es una excelente
conductora ─y a ti se te hipnotizó para que pensaras de manera controlada, sin plena
libertad─, “diseñas” a tontas y a locas tantas opciones de creación a la vez, que no puedes
retenerlas todas en tu mente el tiempo necesario. Parte de la programación en tu cerebro es
que, muchas de tus ideas deben parecerte demasiado buenas para ser verdad, y por eso te
olvidas de ellas con facilidad. Por supuesto que aquellas que pudieron haber sido muy buenas
ideas para manifestarse a tu alrededor se van cuando las sueltas, y terminan diluyéndose en el
éter que vibra incesante sobre tu cabeza. La recomendación que te hago en estos casos es que
seas más selectivo; elige bien lo que deseas manifestar en tu entorno, porque aún no aceptas
que tienes la capacidad de hacer muchas cosas a la vez. Eso con el tiempo lo desarrollarás. Por
lo pronto concéntrate y haz, de principio a fin, una cosa a la vez… una cosa a la vez.
 
Ah, es muy importante que tomes en cuenta esto: el aspecto creativo del Ser es holográfico, no
lingüístico; éste responde y funciona mucho mejor con una insinuación visual que con las
demás formas como el lenguaje verbal, etc. Tu papel en estos precisos momentos consiste en
que seas capaz de hacer uso de lo que se te ofrece desde los reinos energéticos en respuesta a
los deseos que tienes momento a momento; los que estás teniendo ahora mismo y también los
que tendrás.
 
Abre un archivo en tu mente y empieza a planificar el modo en que quieres que se manifieste
tu sueño, de esta manera comenzarás a crear bases o estructuras sobre las que concretarás tus
ideas. Muchos de tus sueños (deseos) fracasan en la última etapa porque de repente pierdes el
interés, ¿te has dado cuenta?; te desilusionas, te desenfocas y comienzas a soñar otra cosa,
iniciando por consiguiente un nuevo ciclo de manifestación. Los ingredientes secretos para que
puedas crear a plenitud son la diversión y la gratitud. Disfruta al máximo lo que estés haciendo;
experimenta todo el placer que puedas y genera una hermosa sensación de logro con cada
pensamiento que tengas para que este se concrete rápido y bien. No olvides que la diversión y
la gratitud te asegurarán el éxito.
 
Tu mente por desgracia se mueve casi siempre en el campo de lo conocido, y yo te digo que
mientras te manejes dentro de ese reducido espacio, jamás podrás experimentar lo
desconocido. ¿Y qué es lo desconocido? ¡Lo desconocido es la verdad!, nada más y nada menos
que la ‘Verdad’. Aquello que es conocido no es exactamente lo real. Ciertamente es una verdad,
pero virtual o limitada. La verdad no es una recompensa, es una finalidad. Para que surja frente
a ti la verdad, debes desarrollar en su totalidad la percepción. Tienes que percibir, sí, pero sin
juzgar y sin optar; se trata de que te des cuenta cabal de tus actos, de todos tus pensamientos
y de tus respuestas relativas sin condenación, sin identificarte ni negar, para que tu mente
empiece a comprender todo pensamiento y toda acción sin juicio alguno.
 
Sería infructuoso que buscaras la Verdad sin ser perceptivo en el presente inmediato, en el Aquí
y Ahora. Para que comprendas la realidad debes conocerla directamente. Empieza por descubrir
el valor de tus ideas, de tus relaciones y de las cosas con las cuales te ocupas. Para que un día
llegues lejos tienes que empezar primero desde lo más cerca, esa es una máxima de todos los
tiempos. Jamás conocerás la verdad si tu mente se halla confusa, condicionada o limitada. No
caigas en especulaciones porque a nada bueno te conducirán. Hace poco tiempo me puse a
cuantificar y descubrí que el mundo 'conocido' no pasa de ser el 5% de lo que hay en el
universo infinito, por tanto, si no has ido más allá de los límites del planeta en que vives, y no
has visitado conscientemente las dimensiones invisibles, te falta por conocer la exorbitante
cantidad del 95 restante, ¿cómo la ves?
 
Cuando lleves información de calidad a tu conciencia sanarás la enfermedad de la ignorancia.
¿Sabías que quienes padecieron alguna enfermedad grave han podido conectarse más rápido
con su Ser, mientras que otros tantos perdieron esa habilidad precisamente cuando se creyeron
adultos? El hermoso sentido de sorprenderte y maravillarte que tenías cuando eras pequeño fue
desplazado por la preocupación de cómo te ves, si estás ganando lo suficiente, qué opinan de ti
los vecinos, etc., etc., porque ahora te crees ya ‘mayor’ y temes hacer el ridículo; qué feo está
eso, así demuestras que no vives para ti mismo, sino para los demás.
 
Espero que no te dejes llevar (controlar) por las circunstancias y lo que dicta la sociedad en que
te desenvuelves; lucha mejor por encontrar la hermosa libertad de vivir. Empieza valorando tu
presente y experimenta cada momento como el más hermoso de cada día. Te recomiendo que
dediques más tiempo a las personas y a las cosas que amas y menos a aquello que no te brinda
felicidad. Ya no tienes más tiempo para seguirlo perdiendo, ahora debes ponerte a trabajar
seriamente en ti mismo; has rebasado el punto matemático del ‘no retorno’ y la disyuntiva que
se te presenta es seguir adelante o seguir adelante, no hay más.
 
Si piensas en un inmenso mar, tendrás un modelo ideal para lo que estoy diciendo. En su
superficie, por ejemplo, encontrarás las aguas agitadas por la acción del viento, a veces calmo,
a veces tempestuoso. Lo mismo sucede en el entorno de tu vida cotidiana: cambiante e
impredecible, que puede ir de la plácida calma a diversos grados de inestabilidad, tensión y
crisis total. Si bajaras a lo profundo del océano, descubrirías una completa ausencia de
turbulencia y un relajante silencio. Por eso, si te apartas del mundo ordinario, y te sumerges en
tu propio interior, ya sabrás lo que te espera. Dentro de tu corazón encontrarás una grata
presencia de poder y una profunda y tranquilizante sensación de liberación. Hazlo, no te quedes
con las ganas. Tienes que ir de las palabras a los hechos. ¡Adelante!
 
Tu tarea en todo esto es prepararte para recibir los cambios con tanta gracia y serenidad como
puedas. Si tomas las cosas con intransigencia, sólo agravarás la situación y aumentarás el
malestar mismo. ¿Sabes cuál es tu trabajo en este mundo y en este momento? Crear el puente
energético que te conduzca hasta el lugar de tu origen verdadero. Tu Ser ‘encendido’ se
convertirá en una potente luz, cual faro que ilumine tu propio camino y el de muchos otros que
te seguirán. Podría parecerte en cierto momento que no estás haciendo nada de provecho, pero
si prestas atención a tu transformación reconocerás que estás transmitiendo una “señal”
diferente de aquellos a tu alrededor que todavía siguen ciegamente los caminos de la vida
hipnótica colectiva.
 
Desde ahora estás encarnando la luz superior. Posiblemente experimentes ciertas
incomodidades a medida que tus antiguos apegos y condicionantes que no estaban en armonía
con tu Ser sean depurados de tu memoria celular y de las circunstancias de tu diario vivir. Creo
que este es un buen tiempo para que vayas simplificando tu vida. Si hay caos y desorden a tu
alrededor, qué tal si te deshaces de una vez por todas de ese desbarajuste que traes. Dile adiós
a todas las cosas que ya no te sirvan, con agradecimiento por lo que un día representaron,
energéticamente hablando. Mide tu capacidad de deshacerte de todo lo que ya no tiene más
valor para ti. Verás cuánta paz eso traerá para tus adentros. Renuévate sacando toda la basura
física que sólo te ata al pasado como meros recuerdos.
 
Día con día seguirás cambiando, y tus gustos e intereses también se transformarán. Quizás con
el tiempo te sientas atraído hacia algo y poco después lo des por terminado; sin reproches.
Acepta el proceso y muévete suavemente a través de él, tratando ligeramente esas cosas que
se presentan en tu vida. No te tomes las cosas tan a pecho como antes lo hacías. A partir de
ahora nada será igual. Estás cambiando constantemente, y a medida que las cosas mejoren te
harás experto en deslizarte sobre la gran ola del cambio.
 
Conforme avances dentro del tiempo, gradualmente dejarás de preocuparte acerca de dónde
vas y cuánto has recorrido. Muy pronto descubrirás la fuerza de resistencia que se oponía a tus
buenos deseos, y también poco a poco tus apegos a las cosas vanas irán desapareciendo. Deja
a todos que hagan lo suyo por sí solos. Si los demás están muy identificados con su forma de
ser, permíteles seguir de esa manera. Ellos también recibirán lo que es perfecto para sí mismos.
Este es un trabajo individual basado en el amor y el respeto porque cada quien elige lo que
cree conveniente. Tú responsabilízate por tus propias elecciones y deja a los demás que tengan
el mismo privilegio.
 
Cuando te descubras ensimismado, en medio de un monólogo que no te conduce a nada
bueno, interrumpe tu charla interna diciendo en voz alta, “Eso era entonces. Ahora es esto”. ¡Y
vuelve de inmediato al presente!, siendo capaz de elegir algo más pero en el momento
presente. Cuando dices la palabra “ahora,” traes tu atención al presente. Di “ahora” en voz alta,
ahora mismo. Siente el ahora. ¿Qué está pasando realmente ahora? No lo que pasó antes, no lo
que podría pasar después. ¿Qué está pasando realmente ahora? ¿Ves cómo tienes el mal hábito
de ausentarte? Cultiva la práctica de vivir en el ahora haciéndote consciente del lugar, la fecha
y la hora en que estás vibrando. Vive cada momento como el único que existe. El ahora es el
lugar ideal en el que puedes crear o elegir algo. El ahora es todo lo que realmente tienes.
 
Al decir la palabra “momento,” será conveniente definir lo que te quiero decir. Un momento es
un evento que surge de la matriz de la Mente Infinita. Contiene todo dentro de sí para su
natural cumplimiento y realización. No está medido en horas, minutos ni segundos. Es una
unidad de experiencia que puede ser muy corta o muy larga, según la percepción que tengas.
Tú puedes sentir cuando un momento empieza, y por supuesto también puedes sentir cuando
termina. Cada momento tiene un principio, un intermedio y una conclusión; al igual que un
libro, como éste que tienes ahora en tus manos.
 
A mí siempre me ha quedado claro que la Creación se diseñó para reflejar la capacidad del
Creador mismo. Quien creó, es la fuente de la fuerza vital, el principio ordenador que actúa
sobre la matriz de la mente universal y es lo que a su vez le da forma a todo lo creado. Por
desgracia, el diseño original del ser humano fue manipulado en un pasado remoto y se te ha
dado a ti, precisamente, la bendita tarea de recuperar todo lo perdido y regresarlo a su estado
primordial. En este punto del tiempo también es de relevante importancia restaurar la
biodiversidad del planeta con sus infinitas formas de vida.
 
Pero, ¿qué es lo que ha cambiado?, te preguntarás. Para empezar: tus hélices del ADN, que son
las que contienen los códigos que hacen funcionar todos tus procesos corporales; por tanto,
debes restaurarlas cuanto antes y elevarlas a su antigua frecuencia. También tienes que
eliminar de tu sistema autónomo las formas de pensar entrópicas de separación que fueron
instaladas en tu interior y que te afectan sobremanera. Por ningún motivo debes pasar por alto
cambiar los implantes de limitación o patrones alojados en tu memoria celular, los cuales
provocan las enfermedades y la muerte. Así que, cuando restaures todas esas porciones de
ADN que un mal día quedaron desconectadas y sin actividad alguna, traerás como consecuencia
el despertar de tu conciencia. La “desconexión” es lo que te mantiene sometido hasta ahora en
el trance hipnótico del que te he venido hablando.
 
Si pudieras ver tu cuerpo de luz emitiendo impulsos eléctricos por medio de delicadas fibras que
te interconectan hasta tu Fuente misma, de seguro no pararías de trabajar hasta lograr el
trabajo de regresar a tu punto de partida original. Para que puedas restaurar tus canales de
energía, pongo a tu alcance el producto de mis investigaciones en las dimensiones superiores.
Apoyándote en esta información tendrás la oportunidad única de estimular tu conciencia para
que despierte de una vez por todas. Al final sé que serás capaz de desprender de tu persona ─y
lo que te rodea─ cualquier cosa que no esté en resonancia con el proyecto inicial por el que
fuiste creado. ¿A qué te suena la invitación? Aunque, te quiero compartir algo: estudiando
profundamente la psicología humana, me he dado cuenta que la mayoría tiene problemas al
querer interpretar la información que recibe de parte de terceros… ¿Será el lenguaje el
problema? ¿O será que todos tienen información previa en su bagaje intelectual y esto mismo
hace que se dispare un absurdo proceso mental que ‘filtra’ todas las palabras que escucha?
 
Verás, en toda comunicación, el Ser procesa un flujo de energía el cual pasa a través del
cerebro; por medio de un complicado mecanismo éste origina un pensamiento, que es
traducido enseguida a palabras; luego la boca las emite y se convierten nuevamente en
imágenes holográficas (pensamientos) cuando la mente de nuestro interlocutor capta con sus
oídos los sonidos guturales. El detalle es que todos interpretarán de manera distinta lo que
oyeron. Ahora, para que un día el humano pueda generar una comunicación por medio de
transmisión de imágenes tendrá que esperar a que su cerebro esté debidamente preparado
para tal efecto. ¿Cómo? Elevando primeramente la frecuencia del cuerpo; y una vez que se
sube la vibración del cuerpo, el cerebro se traslada a una frecuencia más alta y la energía y
voluntad fluyen con intensidad por dentro y por fuera de la persona.
 
Cuando alguien se concentre en algo ─imaginándolo nítidamente en su cerebro, con lujo de
detalles─ podrá enviarlo sin interferencia y sin escalas a la mente receptora de otro y
entablarán una comunicación sin palabras. De la misma manera si tú te concentras en algo,
visualizándolo en tu mente, y le suministras la dosis exacta de emoción, manifestarás de
inmediato tu pensamiento en una acción, cosa o circunstancia a tu alrededor. A eso se le llama
“física cuántica”. Por tanto, te pido encarecidamente que entiendas que debidamente enfocada
tu conciencia, y, sumándole la intención debida, crearás una nueva realidad.
 
La energía es la ‘servidora’ de los pensamientos. El pensamiento, la energía y la emoción juntos
colapsan el mundo subatómico en una realidad de partículas creando campos magnéticos que
atraen hacia ti lo que deseas. Pero si tú dices: «no puedo, es muy difícil, voy a fracasar, es que
no tengo»... Por supuesto que eso es lo que conseguirás. Hasta en esos casos aplica la física
cuántica, ¿por qué no? Lo más sorprendente es que tú mismo creas tus propios obstáculos en
la vida y no te das cuenta. ¿Te ha quedado claro?
 
El principal conflicto de casi todos los humanos es que están hipnotizados y viven presa del
olvido, la amnesia y la ignorancia acerca de su origen y su destino. Tú, como viajero cósmico,
te identificaste tanto con el plano de existencia físico que ahora rechazas tu principio divino. Te
has convertido en un extraño para ti mismo y buscas el sentido de la vida de manera externa.
Al hacer eso estás alejándote de cualquier posibilidad de liberación. Por eso te pregunto: ¿Cómo
puedes hacer entender a una persona hipnotizada que está en trance? ¿Cómo? Y ese eres tú.
 
Lo que se vuelve una situación indeseable es que permanezcas en ese estado de ignorancia y
negación de tu naturaleza y destino verdaderos. A veces pienso en lo absurdo que se torna
discutir acerca de tus limitaciones, cuando tú mismo eres quien las ha creado. A eso le llamo
“autosugestión”. Tu propio destino es tu vida. Tienes que ver ─ya despierto de la conciencia─
lo que creaste; a lo que estabas adherido emocionalmente. Tienes que adueñarte de esa
emoción, y seguir adelante creando nuevos paradigmas. El sendero hacia la iluminación es el
viaje de la evolución, aquel que te llevará de regreso al punto de partida original. Cuando lleves
a cabo esa tarea, cumplirás el mandato por el que pediste venir a la Tierra a hacer tu ‘maestría’
de vida.
 
¿Por qué no sabes quién eres, de dónde vienes y por qué y para qué estás aquí? Simplemente
porque no te has quedado en paz el tiempo suficiente para descubrir lo que hay adentro de ti.
Verás, cuando llegas aquí, no tienes memoria, puesto que estás atrapado en la personalidad
que pertenece al cuerpo de ahora. Lo único que tienes que hacer es volver tus ojos hacia
dentro para encontrar todas las respuestas a los misterios que embargan tus sentidos.
 
Cuando tienes un deseo fuerte, tu alma, conciencia o Ser cambia la programación de las células
aumentando la frecuencia vibratoria en ellas. Pero has de saber que eso sucede sólo estando
en completa paz. Si tratas arduamente de ser algo, lo único que consigues es ser muy arduo;
por el esfuerzo que estás expulsando. Jamás pierdas de vista un ideal ni olvides la sensación de
aquellos momentos cuando te encuentres al interior de ti mismo o fuera de tu cuerpo.
 
Tu espíritu es grande cuando eres niño; está por todas partes. Pero a medida que empiezas a
formarte opiniones sobre el mundo, se vuelve más y más pequeño porque lo estás utilizando
para crear. Estás aquí para crecer en conocimiento y hacer de él una verdad. Estás aquí para
vivir, no para tenerle miedo a la vida. Estás aquí para utilizar tu cerebro en la creación de
pensamientos y conquistar tu ignorancia. Tienes que ser superior a tu cuerpo y a tus prejuicios,
y ser más grande que tus carencias. Cada día de tu vida ha sido aquello que se llama el
producto de la manera como has pensado. Olvidaste tu divinidad y quedaste atrapado en tu
cuerpo físico, tu yo material. ¿Qué importancia reviste que vivas dentro de ese cuerpo? ¿Por
qué sigues atrapado en él? Y cuando puedas salir de él, ¿cómo evitarás volver a quedar sujeto
a sus limitaciones? Porque de seguro tendrás ese cuerpo hasta que hayas desarrollado tus
capacidades espirituales más allá del mero nivel físico, ¿o tú qué crees?
 
¿Qué es tu ADN? ¿Cómo sabe él la manera de crearte? ¿Quién es responsable de su
organización? Porque cada pensamiento que has tenido, cada temor que has experimentado,
cada deseo, traición, sentimiento, gozo, y cada momento de tu vida, es una emoción que ha
dejado huella en tu ADN. Recuerda que es la emoción misma la que cambia la espiral del ADN.
Quien es débil de espíritu está supeditado a ese destino. La genética del cuerpo se alimenta de
la espiritualidad. Cuando vuelves a tomar nuevamente un cuerpo lo único que tienes para que
te enseñe es el medio ambiente y la necesidad de sobrevivir. Ah, sí, pero también la única
limitación que tienes para experimentar las cosas radica en la capacidad que tengas de
imaginarlas. El Ser te impulsa siempre para que evoluciones y te expandas en ti mismo; esa es
la verdadera intención de que hagas conocido lo desconocido.
 
Que vivas como el  Ser que eres para que crezcas y te fundas contigo mismo, ocurrirá cuando
se cristalice en experiencia viva la filosofía que te entrego por medio de esta enseñanza; y
también cuando comprendas a plenitud y en conciencia que eres una excelsa entidad
energética y material que está creando de instante en instante su destino, afectando
enormemente la realidad actual con las decisiones que tomas. En palabras más simples, puedo
ver que la vida pone frente a ti un sinnúmero de opciones y a final de cuentas eres tú quien
resuelve lo que más le conviene.
 
Si no tienes experiencias conscientes fuera del cuerpo en tu ajetreada vida es porque has
creído que de ninguna manera se puede abandonar el cuerpo. Si supieras, ese tipo de
experiencias te familiarizarían mucho con la comprensión de las circunstancias que vas a
encontrar después de la muerte. Recuerda que en cierta manera tu existencia física es el
resultado de una sugestión hipnótica que alguien más ha ejercido en ti y, para colmo, día a día
practicas en tu persona la auto sugestión porque al despertar te sigues creyendo como verdad
algo que puede ser vana ilusión.
 
Mientras estás supuestamente “despierto” tienes alucinaciones y no te das cuenta que lo son.
Ese mismo tipo de visiones o intensas autosugestiones simbólicas te ocurren también en tus
estados normales de sueño. Todos esos acontecimientos psíquicos y psicológicos tan
significativos, dotados por supuesto de una gran carga, te sucederán antes, durante y después
de la muerte por tu estado de inconsciencia cotidiano. No me gustaría saber que después de
muerto siguieras sometido a la misma ‘organización’ que conociste en el mundo de los vivos.
¡Despierta ya!
 
En planos superiores la comunicación se da por medio de imágenes térmicas electromagnéticas,
y cada una de estas es capaz de trasmitir el significado de mil palabras en una sola secuencia.
La intensidad de la comunicación depende de la emoción que la produce. En aquellas
dimensiones se tienen experiencias emocionales intensas, son menos limitadas y mucho más
amplias. Se es más libre de poder sentir y experimentar porque no se tiene tanto miedo de ser
inundados por los sentimientos físicos. El trabajo, desarrollo y experiencia tienen lugar dentro
de cada momento. Allí da frutos incluso hasta el más pequeño de los pensamientos; se explora
la más mínima posibilidad, se examinan concienzudamente las probabilidades y se consideran
todos los sentimientos sin tener en cuenta la intensidad.
 
Tú tienes sentidos superiores que hasta cierto punto utilizas, aunque físicamente no seas
consciente de hacerlo. En otras dimensiones los usas con bastante libertad. Cuando logres
percibir otros entornos diferentes al que transcurre la existencia verás una situación sin
camuflaje en la que los acontecimientos y las formas son libres y no estarías atascado en este
molde de tiempo que conoces. Por ejemplo, verías tu habitación no sólo como un conglomerado
de algo que parece el mobiliario, sino que podrías constatar la incesante danza de las moléculas
y demás partículas que componen todos los objetos…
 
Si te concentras, verás un brillo fosforescente que no es más que la estructura
electromagnética compuesta por moléculas. Si lo deseas, puedes condensar tu conciencia hasta
hacerla lo suficientemente pequeña para viajar dentro de una partícula subatómica y, desde ese
mundo electrónico, que contemples el ‘universo’ de tu cuarto como una gigantesca galaxia con
formas semejantes a las estrellas que se interrelacionan y están siempre en movimiento. Si tu
entorno aparece desorganizado ante tus ojos, es que no comprendes la verdadera naturaleza
del orden más allá de lo físico material.
 
En las dimensiones superiores se puede controlar el uso total de la energía, porque no se
desperdicia en conflictos como aquí. No se disipa, más bien se utiliza para aquellos propósitos
únicos que son parte básica de la experiencia psicológica. Todo Ser total o personalidad
multidimensional tiene sus propias metas, misiones y esfuerzos creativos que determinan
aquellas cualidades que lo hacen válido y lo motivan a buscar eternamente.
 
Quiero cerrar este capítulo resaltando lo que sigue: el espacio tal y como lo percibes, no existe.
La ilusión del tiempo y el espacio no sólo está causada por tus mecanismos físicos de
percepción, sino también por los patrones mentales que has aceptado, patrones que adopta la
conciencia en tu sistema cuando alcanzas cierto grado de entendimiento. Cuando estás dentro
de la forma física, tu mente no está en blanco, en espera de las inscripciones que la experiencia
ha almacenado en ella, sino que viene equipada con un banco de memoria que sobrepasan en
mucho a cualquier ordenador (PC) de nuestros días.
 
Desde que encarnas en el planeta, posees habilidades y capacidades ya establecidas que
pueden ser usadas o no, y que no son meramente el resultado de una herencia, como pudiste
haberlo creído siempre. Puedes imaginar a tus Ser como una computadora viviente, consciente
y dotado de inspiración divina que programa sus propias existencias y tiempos de vida. Pero
esta computadora está dotada de una creatividad tal que todas las personalidades que
programa brotan a la conciencia y crean a su vez realidades que ni siquiera el propio ordenador
podría soñar. Toda personalidad tiene la capacidad no sólo de alcanzar un nuevo tipo de
existencia en su entorno, sino de aumentar creativamente la calidad de su propia conciencia y,
de ese modo, abrirse camino a través de ese sistema especializado rompiendo las barreras de
la realidad a medida que la conoce.
 
Mi deseo más fuerte es que veas que tu entorno no es real, en el sentido que piensas que lo es.
Cuando naces estás ya condicionado para percibir la realidad de un modo particular y para
interpretar esa experiencia de una manera muy limitada, aunque también muy intensa. Cuando
reflexionas en el propósito de la existencia, lo haces con respecto a tu vida diaria de vigilia.
Pero también cumples el propósito de las otras dimensiones del sueño. Estás entonces en
comunicación con otras porciones de tu identidad, y el trabajo y esfuerzos realizados en ellas
son tan válidos como lo que haces en tu estado de vigilia.
 
Quizás puedes captar intuitivamente lo que digo, ya que es comprendido que ves la existencia a
través de unos lentes que distorsionan tu visión. La experiencia tridimensional es un valiosísimo
lugar de entrenamiento. La personalidad que conoces ahora perseverará sin duda, y también
tus recuerdos, pero sólo es una parte de tu identidad total, al igual que la infancia de esta vida
es una parte importante de tu personalidad actual, aunque ahora seas mucho más que un niño.
 
Finalmente la ciencia está aceptando que la mente puede influir sobre la materia. Aunque falta
que descubran el hecho de que la mente crea y da forma a la materia. En lo que son peras o
son manzanas, tu cuerpo no es un simple maniquí en el que estás apresado. Tu entorno
corporal personal es la materialización de tus pensamientos, emociones e interpretaciones. Tú
haces crecer a tu cuerpo de tal modo que su condición refleja en todo momento tu estado
subjetivo. Usando átomos y moléculas construyes tu cuerpo y con esos elementos básicos
configuras una forma que llamas propia.
 
Actúas como un transformador, y de manera inconsciente y automática conviertes unidades
electromagnéticas altamente especializadas en objetos físicos. Básicamente todos estamos
hechos de los mismos ingredientes que una silla, una piedra, las ramas de un árbol o un pájaro.
Todas las conciencias se unen en una labor cooperativa gigantesca para crear las formas que
percibes. Dado que en planos superiores se conoce eso, se puede cambiar el entorno y la forma
física sin confusión alguna, ya que se percibe la realidad de manera distinta.
 
Tu cuerpo no sólo se renueva completamente cada siete años, sino que también lo hace
constantemente con cada respiración. Los átomos y moléculas que componen la carne mueren
constantemente y luego son reemplazados. Las hormonas están en estado constante de
alteración y movimiento. Las propiedades electromagnéticas de la piel y las células cambian
continuamente; incluso se invierten a sí mismas. La materia física que componía tu cuerpo hace
un momento es significativamente diferente de la materia que lo forma en este instante.
 
El pensamiento de hace un momento se desvanece enseguida. Sólo estás tratando de mantener
un ser físico, subjetivo, constante y relativamente permanente, para así poder mantener un
entorno supuestamente constante y aparentemente permanente. Eso te permite ponerte
siempre en la posición de hacer caso omiso a esos cambios. Eso que no quieres reconocer es
precisamente lo que tendría una mayor comprensión de la verdadera naturaleza de la realidad,
de la subjetividad individual y del entorno físico que aparentemente te rodea.
 
¿Quieres seguir permitiendo en tu persona la hipnosis colectiva? ¿Quieres parar el trance auto
sugestivo al que te sometes todos los días? ¿Dejarás que la sociedad te dicte las pautas a
seguir? ¿O quieres sentir la libertad plena de ser el dueño de tus propios procesos de
pensamiento? Deja de pensar que eres un inepto y que no sabes cómo hacer las cosas
correctamente. Creo que tienes mucha tarea por delante. Y eso que apenas estamos
empezando… ¡Imagínate!
 

EL LIBRO DE BIOQUANTUM

Capítulo 5

Implantes que limitan física, emocional y espiritualmente

Al principio de esta obra te dije que tenías que aceptar que no sabes a ciencia cierta quién eres,
de dónde vienes, y que tampoco te queda claro por qué y para qué estás aquí, refiriéndome,
por supuesto, a tu limitada vida física y emocional en el planeta Tierra. Si me permites, soy
portador de suficiente información que te servirá para contestar uno a uno los cuestionamientos
que te enumeré anteriormente. En otras palabras, soy el mensajero que tiene que darte varias
noticias. Algunas de ellas son muy buenas, halagadoras, exquisitas, tiernas, dulces, amorosas,
etc., pero las otras son difíciles de decir… a veces quisiera mejor no mencionártelas porque
duelen en lo más profundo del alma, pero, no puedo dejarlas de lado, y debemos enfrentar con
coraje nuestra realidad. Perdona si algunos capítulos te llegan a impresionar, pero es que se
tienen que rasgar los velos que cubren la verdad. Relájate, respira profundo, tranquiliza tu
mente y tu corazón y lee con atención lo que te tengo que informar. Alguien tenía que hacerlo
y eso a mí me tocó.

Quizás esta sea la primera vez que escuchas hablar acerca de implantes de limitación, parásitos
energéticos, larvas astrales, seres sutiles y toda una serie de peligros visibles unos y otros no
tanto, que están acechando tu vida, y tú ni en cuenta. No sabías nada al respecto porque te
encuentras posiblemente envuelto en problemas económicos, amorosos, familiares, políticos,
sociales y hasta religiosos. Esas dificultades que condicionan tu ajetreada vida, precisamente,
se llaman ‘implantes de limitación’. Los mencionados dispositivos son barreras vibratorias que
se proponen obstaculizar tu progreso en todos los aspectos: físico, emocional, mental y hasta
espiritual.

Esos terribles mecanismos subjetivos —porque se supone que no se ven cuando actúan— son
los encargados de bloquear tu sendero, pues te muestran falsos escenarios y te presentan
argumentos ilusorios en la vida para entorpecer el libre tránsito o acceso que te conduce al
encuentro final con tu Ser. En otras palabras, son piedras en el camino, son elementos de
control que muy sutilmente te someten dentro de un entorno dual sin que te des cuenta del
dominio que ejercen sobre ti. Son la viva representación de ataduras que te incapacitan para
que puedas mirar más allá de tu propia nariz. Y no tienes más opción que descubrirlas para
cambiarlas... cuanto antes, mejor.

Los implantes son muy parecidos al software de las computadoras, ¿entiendes? El software son
los programas de la máquina, y ésta actúa haciendo lo que tú le pides que haga de acuerdo a la
información que tiene en su interior. Por ejemplo: si haces en tu computadora una suma de dos
más dos, y te arroja como resultado cinco, es porque así fue configurada; ella no sabe que dos
más dos es igual a cuatro, eso sólo tú y yo lo sabemos, pero para ella, su verdad, es que dos
más dos es cinco y párale de contar; nunca la vas a sacar de allí, aunque le grites y le pegues.

Quiero que sepas que los implantes de limitación han jugado un importantísimo papel en el
acumulado de hechos que vienes arrastrando desde vidas pasadas, pues son quienes te
someten a la rueda de la reencarnación sin que tú lo determines voluntariamente siquiera. De
hecho, nunca te enteras; regresas constantemente a este “valle de lágrimas” en uno, luego
otro, y otro cuerpo, porque tienes una gruesa venda en los ojos que no te deja ver la verdad
verdadera. Sólo se te permite ver una realidad virtual generada por otros que te dominan a su
antojo. [Estudia las películas de “Matrix”]. Desde que naces traes en tu genética esos
dispositivos controladores, y a medida que creces vas generando más y más implantes. De esa
forma la parte negativa que sujeta y exprime la vida de la humanidad tiene garantizado el
consumo de las energías mentales; y vaya que les reditúa altísimas ganancias el sucio negocito,
¿eh? [Estudia la película “Monsters, Inc.”]

Toda esa gama de dispositivos los han venido anclando las fuerzas oscuras en un esfuerzo por
seguir controlando tu existencia a través de tus pensamientos y emociones. Y es que no has
abierto tu corazón a la comprensión de la verdad, más bien has seguido pautas equivocadas sin
darte cuenta que son elementos condicionantes. ¿Qué te enseñaron cuando eras sólo un niño
en la escuela?, acuérdate, ¿no te dijeron que aquí únicamente vienes a nacer, crecer,
reproducirte y luego morir?, ¿ahora te das cuenta? A causa de eso tomas la vida como algo
pasajero y no haces nada que valga la pena; nunca te atreves a buscar las causas, la razón ni
el por qué de la vida; no te interesa conocer la verdad y pierdes el tiempo soberanamente no
nada más en esta, sino en cada una de tus infortunadas existencias.

No seas apático, el tiempo es corto y debes despertar de ese pesado sueño. Lo bueno es que
no todo está perdido, si me permites, te enseñaré cómo descubrir uno a uno los implantes que
te limitan hasta transformarlos todos. Una vez iniciado tu trabajo de integración, el proceso de
disolución y tu desarrollo interno serán más sencillos. Cuando te deshagas del pesado fardo que
traes a cuestas podrás reenfocar tu energía y conducirás tu existencia hacia nuevos y mejores
propósitos. Ese es el verdadero plan de vida aquí en la Tierra. Tú ahorita estás jugando a la
gallinita ciega, y al caminar tropiezas y das tumbos sin parar, obviamente no te das cuenta de
los peligros. La humanidad entera está “ciega”. Hasta aquellos que creen que saben mucho, los
eruditos que tienen colgados varios títulos en sus paredes, padecen de miopía, y si son quienes
enseñan, si son los instructores del mundo, ¿qué enseñarán? Nada más imagínate, ¿acaso
serán ciegos guiando a otros ciegos?

De nuevo te digo, los dispositivos se anclan a tu cuerpo energético para cerrarle el paso a las
frecuencias superiores que te servirían para reconectarte con tu Ser y poder despertar. Cuando
a tu conciencia le metieron la programación de la dualidad, creíste en la separación de ti mismo
con la divinidad y te convertiste en una entidad tremendamente manejable. Te volviste un
simple robot que sólo sabe cumplir órdenes. Quienes te colocaron los dispositivos desean a
toda costa seguirte manipulando hasta el fin de los tiempos. Te hacen creer que no eres Uno
con Dios; porque si tú llegas a descubrir que realmente eres eso, te conviertes de inmediato en
una amenaza para ellos y tu vida peligra. [Estudia la película “La Isla”] [También otras que se
llaman: “Enemigo Público”, y “Yo, Robot”, con Will Smith]

Los implantes son promesas, juramentos, votos de pobreza, castidad, obediencia, etc., etc.,
contratos de todo tipo que hiciste y dejaste inconclusos con amigos, enemigos, familiares,
conocidos, desconocidos, hermandades espirituales, asociaciones civiles, militares, religiosas,
etc., etc., ya sea en tu presente vida y desde cada una de todas las pasadas. Cuántas veces, en
los cientos o miles de años de existencias, no habrás dicho con toda solemnidad lo siguiente,
por citar un mero ejemplo: «Juro por mi alma y mi espíritu inmortal que dedicaré toda mi vida
al servicio de ¿…? hasta el fin de los tiempos». Y cuántas veces no se escuchó una voz como de
trompeta remachando lo antes dicho por ti: «Aunque te escondas en los abismos del océano,
aunque vueles por encima de la montaña más alta, aunque estés en el fondo del infierno, yo te
buscaré y te recordaré tu juramento» ¡Ups!, suena terrible. Pero así es.

¿Te imaginas lo grave del asunto? Y es que esos juramentos o acuerdos te seguirán siempre
como una sombra; no dejarán nunca de afectarte porque te mantienen abierto a reclamos por
toda la eternidad. Los que manejan esos controles, hablo de quienes los implantan y a quienes
les “debes” algo, tienen acceso a tus áreas energéticas por medio de tus sueños y en tu diario
vivir, esa es una de las principales causas de tu interferencia espiritual. ¿Entonces qué? Tus
contratos siguen vigentes, ¿qué vas a hacer con ellos? Los dispositivos o implantes de limitación
se encuentran todavía en su lugar, muy adentro de tu persona. Ese es uno de los motivos por
lo que estás obligado a regresar a la dimensión física en un cuerpo, otro y otro hasta no haber
cumplido con tus compromisos, ¿entiendes? Creo que tienes que hacer algo al respecto
urgentemente. A mí mismo me impresiona que tengas tanta tarea pendiente y tú como si nada.
Pareces un estudiante desobligado al que no le importa reprobar. ¿Te das cuenta?

¿Sabes qué es el miedo? Es una vibración polarizada en forma negativa, una sensación de
entender mal la vida y sus propósitos; es un velo de energía compuesto por un campo de
pensamientos y sentimientos mortales que se entretejen con tu propia discordia. Ese grueso
manto se ha convertido en un muro que separa tu conciencia evolutiva de la llama divina de tu
real Ser. Las energías que componen el miedo son el resentimiento, orgullo, prejuicio, gula y
codicia, entre otros.

Miedo es incertidumbre y ansiedad que te brotan espontánea e inconscientemente al separarte


de tu alma. El miedo es el peor de los implantes de limitación que anidan en tu corazón, ¿qué
tal?, y lo asumiste al ignorar las leyes cósmicas y por tu incredulidad. Primero, tu desesperación
se generó porque no percibías claramente el plan divino para con tu persona, al suponer
equivocadamente que estabas solo en el universo; y en esa disposición de ánimo, de
persistente soledad, escasamente te diste cuenta de tu verdadera identidad. Oh Dios, oh Dios.

Tienes miedo a expirar porque piensas que ya no formarás parte de la gran corriente de lo
conocido. Estoy en espera de ver hasta cuándo entenderás de una vez por todas que la
experiencia del nacimiento, así como el proceso de la muerte física, en nada difieren una de la
otra, y que lo que en verdad es ‘vida’ no puede dejar de existir por siempre jamás. Si generas
miedo, atraes hacia tu persona la vibración negativa de los demás y te contaminas, ¡Ups! Cada
vez que piensas o sientes temor fortaleces la forma misma del terror, porque el magnetismo del
miedo está directamente relacionado con el número de veces que la idea es alimentada por tu
propia mente. Todos tus pensamientos y sentimientos negativos atraen parásitos y virus
energéticos que penetran en tu cuerpo y se alimentan precisamente de esa energía que tú les
proporcionas sin darte cuenta.

Cualquier virus que se te manifieste en el cuerpo físico primero lo absorbiste a nivel etérico
(energético). Casi siempre la vulnerabilidad de una región física determina el lugar de entrada
del virus y esto mismo aplica con tus emociones y tu mente. Es necesario que sepas que, se
manifieste donde se manifieste una enfermedad, el último lugar en el que se va a materializar
es en tu cuerpo físico; por tanto, tus pensamientos, sentimientos, lo que comes, lo que bebes,
las cosas a las que te expones en forma de ambientes positivos o negativos, etc., terminan
influyendo sobre tu cuerpo, no lo olvides.

Lo más difícil de manejar en estos momentos por los implantes que llevas dentro, son tus
emociones, pues ellas rigen la mayor parte de lo que expresas y sientes respecto a la
motivación de tus acciones. Tus creencias ejercen un decidido impacto sobre tu cuerpo. El
primer paso para tu recuperación integral es que comprendas la motivación que hay detrás de
tus actos. Cuando entiendas el modo en que tus emociones gobiernan tu comportamiento
comprenderás los mecanismos que se disparan en tu físico, en tu mente y tu espíritu.

Al infectarte de energías negativas te desconectas de tus seres queridos y del mundo en


general y te vuelves cada vez más huraño, te tortura el pasado y tus miedos crecen pensando
que un día arderás en las calderas del infierno, temiendo siempre morir de una forma
espantosa por tus acciones, etc., de esa manera, inconscientemente, llevas tu alma torturada
hasta un plano conocido como el limbo, en el que yace por eras mientras esperas la venida del
salvador que te llevará al cielo, según tú. Bueno, es que eso se te enseñó. Así lo entiendo. Pero
tú no tienes la culpa. ¿Quién, entonces?

Como te venía diciendo, los parásitos que traes adheridos a tu cuerpo físico, así como los que
andan revoloteando en tu campo energético se alimentan de tus adicciones, de tu forma de
pensar y también de actuar. Para muestra basta un botón: En muchas de las incursiones que
he hecho al interior de los humanos, energéticamente hablando, he visto actuar un tipo de
parásito muy extraño que se especializa en “desmantelar” —más bien a ‘comerse’— los
sistemas energéticos internos que tienen que ver con la prosperidad, consciencia superior y
amor incondicional, ¿cómo la ves? Por tanto, me urge que aprendas a ver más allá de lo que
tus ojos te muestran. ¿O piensas seguir siendo hasta el fin de los tiempos ‘alimento’ de gusanos
energéticos? Ya estuvo, ¿no?

Tu plexo solar es el asiento de las emociones, ¿cierto? Pues quiero que sepas que en ese lugar
“cocinas” y ofreces una enorme cantidad de energía “comestible”, especialmente cuando tu
relación con los demás se torna confusa y entras en conflicto, pasando luego a la frustración y
por último al enojo. Cuando albergas parásitos en tu plexo se te hace extremadamente difícil
tomar decisiones basadas en tu verdad. Así es como los parásitos afectan tu comportamiento
emocional infectado y te vuelves una veleta, un simple trozo de madera en medio de las
embravecidas aguas del mar. Las entidades energéticas que están en tu plexo solar provocan
que tus adicciones emocionales se salgan de control convirtiéndote en un adicto al sentimiento
de la depresión.

La adicción es una cuestión netamente espiritual, y no hay, y no habrá por mucho tiempo,
medicamento ‘de marca’ para ello, que no te engañen. Cuando alcanzas un estado avanzado de
depresión lo único que deseas es dormir, comes en exceso y abusas de tu cuerpo pero de lo
lindo, sin darte cabal cuenta, por supuesto. La “depre” te da porque traes muchas emociones
contenidas que no expresas adecuadamente. Déjame darte otro tip, ¿sí? A los parásitos les
encanta atacar un espacio energético que está junto a tu corazón para ‘encender’ —poner en
actividad— en tu conciencia el miedo a la traición, y para que desconfíes hasta de los que te
rodean. ¿Acaso estaré hablando de tu persona? Te lo juro que sí; hablo de ti, de ti, y nada más
que de ti.

Las larvas y parásitos astrales te persiguen porque así obtienen alimento para su supervivencia.
¿Sabes por qué están a tu alrededor y son tan obsesivos? Por el manjar tan exquisito que le
representan tus pensamientos y emociones. Si padeces de dolores de cabeza, te dan pesadillas,
tienes náuseas, sientes piquetes en el cuerpo, o te aparecen moretones sin causas físicas
aparentes, es porque hay larvas y parásitos energéticos a tu alrededor. Esos virus ejercen un
fuerte impacto sobre tu bienestar físico provocándote diversas alteraciones.

Tu familia, principalmente los niños, están expuestos a los parásitos, porque tu ambiente es el
mismo de ellos, no se te olvide; de hecho, todo el plano terrestre está plagado de esas energías
negativas. Tienes que hacer algo al respecto, pero con premura. Creo que mejor aquí le paro,
no quiero atiborrarte de verdades porque puedo provocar más miedo en tu interior. Ármate de
valor y sigue leyendo, por favor; te prometo ser más mesurado de aquí en adelante.

 
EL LIBRO DE BIOQUANTUM

Capítulo 6
¡Es hora de despertar! 

Tal y como vayas acrecentando la confianza en ti mismo, de igual manera tus capacidades
internas se desarrollarán. Has de saber que cada acción y pensamiento que tienes afecta en
forma directa o indirecta tu entorno. En otras palabras te digo: ¡crea tu nueva realidad de
momento en momento con la expresión más elevada de dicha que puedas! Comprende que tus
pensamientos y tu punto de vista crean todo en tu vida. ¿Dije “punto de vista”? Sí, porque para
mí, tu punto de vista es de lo más importante que hace que cambie todo en tu vida misma.

También toma en cuenta que si llegaras en algún momento a no sentirte feliz con lo que
creaste, es importante que tengas el suficiente valor de volver a elegir hasta que te sientas a
gusto; y no con los demás, sino contigo mismo, que es lo que realmente cuenta. Esto es, ten el
valor de crear nuevos pensamientos y nuevas ideas y actúa en consecuencia. Ten el valor de
cambiar la senda antes de que tu pie toque el suelo. ¿Captas la idea? Si no lo has entendido,
vuelve a leer, por favor, hasta que te quede claro, ¿sí? Y sigue, sigue, que esto apenas se está
poniendo bueno.

Yo creo que ya es hora que te liberes de los implantes de limitación física, emocional y
espiritualmente que te someten a una vida sin un verdadero significado, no sé tú. Es tiempo de
que conozcas a fondo tus miedos y resuelvas la situación con cada uno de ellos, así como con
tus culpas y excusas autolimitantes. Ha llegado el momento esperado de que recobres la
magnificencia de tu Ser. Muchas mentiras están siendo reemplazadas día a día por verdades
inherentes a la nueva realidad; si percibes esos benditos cambios es que tu conciencia se
encuentra en expansión. ¡Felicidades por eso!

Tu preocupación por acontecimientos pasados o venideros te impiden experimentar el “ahora”


con plenitud, eso te estanca de una manera horrible y sin que lo sospeches siquiera. Es urgente
que aprendas a sentir la frescura y la alegría de estar viviendo de instante en instante. Quiero
que estés en calma, en el aquí y ahora, porque te conduciré a abrir los compartimientos de tu
alma. En esas inmensas gavetas se encuentran guardados archivos que tienen que ver con tus
carencias, limitaciones, paz, alegría, abundancia, salud, así como los sentimientos en torno al
envejecimiento y a la continuidad de tu vida… imagínate nada más lo que te espera.

Sé exactamente cómo llevarte a esas regiones para que acomodes todo en su justo lugar.
Tenme paciencia y pon mucha atención porque te lo iré transmitiendo en cada renglón que
leas, ¿entiendes? No te pierdas, aprovecha la hermosa oportunidad que te estoy brindando. Por
lo pronto te sugiero que empieces a modificar tus pensamientos negativos por positivos, ya que
al transformar las frecuencias que hay dentro de ti, ‘tu mundo’ cambiará radicalmente.

Supongo que ‘a estas alturas del partido’ ya sufriste demasiado con tu agitada, sí, pero a la vez
vacía e insípida vida humana, ¿o me equivoco? Por eso me atrevo a preguntar: ¿crees entonces
estar preparado para levantarte y pedir el baúl del tesoro que tiene tu nombre y que ha sido
guardado celosamente para ti? Porque si es así, ¡enhorabuena! Tengo el preciado encargo de
decirte que perteneces a un sofisticado equipo de seres que se dedican a abrir caminos para los
demás. Tú formas parte de los que vinieron a la Tierra para garantizar el éxito de un gran
experimento y poco a poco te estás volviendo consciente de ello; sé muy bien que algo te lo
grita en tu interior.

Es fundamental que recuerdes que tú, como chispa de la divinidad que eres, te presentaste en
este mundo con tus verdaderas capacidades muy disminuidas, ¡Wow, qué valiente de tu parte!
Por fortuna siempre se ha mantenido una especie de hilo energético que te comunica con tu
fuente primordial, un cordón que nunca puede ser cortado y que se está haciendo cada vez
más fuerte y poderoso a medida que miras hacia tu interior y aceleras el proceso de
recuperación de las facetas de tu Ser.

¡Es hora de despertar!, sí, y esta es una oportunidad que no se te presentaba desde que fuiste
sumergido en la tenebrosa densidad de la ignorancia y el velo del olvido comenzó a apagar tu
potente y divina memoria. En forma paulatina fuiste olvidando por qué y para qué viniste a la
Tierra, cuál era tu misión y de dónde procedes realmente. Sabiendo que eso iba a suceder, de
forma por demás inteligente, te diste a la tarea de almacenar parte de tu sabiduría en paquetes
de luz, y fueron colocados éstos en los niveles vibratorios superiores de tu cerebro y corazón
para cuando llegara el momento en que despertaras y recuperaras el derecho que tienes de
acceder a la historia de tus orígenes.

Déjame contarte un poco de historia, ¿quieres? Bien, hace mucho, pero mucho tiempo se te
convocó desde los más lejanos confines del universo; cuando todos se reunieron en grandes
grupos, a cada uno se le asignaron tareas específicas. Se te dijo muy bien que olvidarías
conscientemente, aunque tu misión fue impresa etéricamente como proyecto cósmico en el
interior de tu corazón sagrado; así que hay colocadas en el centro de tu corazón luminosas
semillas de amor y recuerdos de la conexión con los otros integrantes y también con tu lugar de
origen…

De la misma manera se te colocó, como parte del plan, cierta alarma que se programó para
repicar profundamente en tu interior y disparara ésta un dispositivo que te condujera a
responder al llamado para despertar. En el fondo de tu conciencia han comenzado a resonar
estas palabras: “Es hora de despertar, es hora de mirar hacia adentro; es hora de elevarse y de
comenzar el viaje de vuelta”, ¿no es verdad? Miles de conciencias se están sacudiendo ahora
que su reloj interno ha comenzado a vibrar con las frecuencias del despertar y está diciendo:
“Es hora; ¿ya estás listo?”. Así que es hora que vuelvas a tu ‘verdadero estado’ como amado
emisario de la luz. Es hora de recordar todo lo olvidado. Ya estás conectado y tienes acceso a
cualquier cosa que jamás hayas podido desear, ¿qué estás esperando? Me complace
comunicarte que a medida que tu Ser vuelva a asumir el dominio de tu vehículo tanto físico
como mental, irás sintiendo que nada que no esté en armonía con las elevadas frecuencias de
la luz podrá infiltrase en las facetas más profundas e íntimas de tu Ser.

¿Sabías que no eres exclusivamente lo que se refleja ante el espejo? ¡Esa es una verdad del
tamaño del mundo! No eres solamente carne, eres mucho más que eso; he venido a recordarte
que eres todo un Universo. En tu interior, en espera de que dejes fluir libremente a través de ti,
ansiosa aguarda una esplendorosa e infinita energía, una vibración atómica, electrónica,
cuántica, radiante, de origen cósmico, divino, multidimensional, luz pura, llamada Espíritu. Tú
eres un ser infinito simulando ser finito. Quien mora dentro de ti, tu verdadero Ser, es inmortal,
perenne, y tú, más bien tu mente física lineal, tú, creyéndote únicamente el cuerpo físico, has
aceptado que eres mortal, y por eso mueres; pero yo te digo que el único que muere es el
vehículo, ¿te das cuenta?

Tu espíritu es el que ha sido, el que es y el que será. Tu espíritu es una energía envasada en un
molde de carne y hueso. Tu espíritu es una entidad de luz que brilla incansable en tu interior y
que clama por recuperar la potestad que otrora perdió. El nombre de tu espíritu es el que está
escrito en el libro de la vida y ese es tu verdadero, único y real nombre. Tu espíritu está
jugando un juego que consiste en fingir que es sólo humano; y el desenlace de toda esa trama
es que debe descubrir a base de experiencias en este burdo plano su verdadera esencia. Tu
espíritu jamás terminará de aprender, no tiene un final y nunca se detendrá en su aprendizaje y
adquisición de conocimiento.

¿Sabías que todas las formas de creación llegan a través de la energía universal, y que has sido
tú, junto con todos los demás, quienes tomaron esto desde los reinos etéricos y lo trajeron a la
Tierra a través de tubos o paquetes de energía y lo concretaron en la tercera dimensión? Ese es
precisamente el proceso por medio del cual se ha creado todo lo visible y material hasta el
momento. Te invito a que asumas la responsabilidad de crear tu propia vida y descubras la
felicidad, porque en eso reside la verdadera magia de la creación.

Ya no va a haber más líderes, ¿eh? Ahora debes aprender a ser tu propio guía. Tienes que
pasar del punto en que antes tus dirigentes te ordenaban y tú ciegamente obedecías, a seguir
tus propios impulsos ¡desde este mismo instante!; toma tan sólo aquello que vibra fuerte en tu
corazón y descubre su aplicación práctica en la vida; así de simple. Esa es la auténtica magia de
los creadores, y tú eres uno de ellos, no lo olvides. A medida que el juego de la vida siga su
marcha, irás descubriendo que las cosas cambian, y muy pronto te toparás de frente con las
evidencias de este proceso de cambio del cual te hablo. Cuando eso suceda no dudes en
compartirlo con los demás en todas las formas posibles; ¿de acuerdo?

¿Sabías que tienes una familia, un hogar, así como muchos amigos en planos superiores los
cuales dejaste intencionalmente allá y están observando todos tus movimientos con mucha
expectación? Todos y cada uno de esos seres cósmicos se ven afectados por lo que estás
haciendo aquí y ahora. Con horror me he dado cuenta que antes de que llegaras a este plano
de existencia diseñaste un plan maestro de vida el cual te haría dudar siempre hasta de ti
mismo, ¡ups, qué tragedia!
Quisiste que te hiciera sentir cómodo el no poder acceder siquiera al conocimiento relativo a tu
propio universo ni a tu vida, ¡órale! Únicamente permitiste que con cierta frecuencia, a
intervalos, se te activara una pequeña chispa de luz que te mostrara lo que eres en verdad; y
en esos breves instantes tendrías un espejo que te reflejaría la magnificencia de tu Ser, tu
belleza interna y tu poder ilimitado, ¿puedes creerlo? ¡Oh, Dios, cuánta grandeza de tu parte!
Mis respetos para ti.

¿Sabías que debido a esa inmensa labor has sido honrado más allá de tu comprensión lógica
porque tuviste el valor de ponerte los velos y pretender que no sabías ni siquiera hacia dónde
te dirigías? Por esa y otras razones pongo a tu disposición esta información, para que la
emplees ahora que surgen vibraciones más elevadas en el mundo indicándote que es hora de
despertar. El hilo de la ignorancia cada día se está adelgazando más y más y está a punto de
romperse, ¿lo percibes? Has estado esperando la llegada del día y la hora con ansia sinigual.
Has pedido con infinito amor que esto suceda; deseas fervientemente estar ya del otro lado
para poder trasladarte entre las nuevas realidades.

Pero, siempre hay un pero, precisamente cuando esto se coloca frente a ti, el temor te invade,
se te dispara el miedo a lo desconocido y retrocedes despavorido. Te pido que no te
menosprecies por experimentar ese tipo de sensaciones o por tener ansiedad. Comprende que
todo esto forma parte de un proceso muy natural. Nada más se trata de que asimiles esas
energías en tu ser físico para que descubras lo que funciona y lo que no y así poder ir de vuelta
al lugar que verdaderamente perteneces. Cuando descubras eso en tu interior serás capaz de
reconectarte y como consecuencia te percibirás menos desequilibrado, menos ansioso, menos
temeroso y con menos dificultades para avanzar hasta donde te propongas ir y más allá aún.

Tú, como espíritu que evoluciona en la forma humana, y en el momento que así lo desees,
cuentas con la capacidad de pasar de una realidad a otra y traer de regreso contigo algo que
podría ser un conocimiento, un pensamiento o una emoción que necesites; es más, un buen día
serás capaz de transportar hasta tu cuerpo físico hacia adelante y hacia atrás en el tiempo.
¿Preguntas que si es posible viajar en el tiempo? Sí, es posible ir hacia adelante, hacia atrás y
también hacia los lados. Como Ser infinito tu verdadera relación con el tiempo es muy distinta a
la que crees, físicamente hablando. Quizás tu primer traslado consciente en el tiempo no sea
hacia atrás o hacia adelante, sino más bien lateral.

Que te transportes lateralmente a otras realidades dimensionales del elemento tiempo es tan
real y útil como ir hacia atrás o hacia adelante. Todas estas formas se están convirtiendo ahora
en realidad mucho más que antes. Si sientes que te encuentras en el ahora, en el presente,
entonces aceptas que existe el futuro y el pasado, ¿verdad? Sabes que la historia evoluciona en
forma constante y no solamente respecto al punto en el que te encuentras en este preciso
momento, sino también con relación a lo que ya sucedió y también a lo que vendrá. Tu espíritu
es quien te ha ayudado a crear todo lo que te rodea en las dimensiones de tiempo y espacio
porque todos los eventos de tu vida, llámense pasado, presente o futuro cumplen con un
propósito definido.

Como tu Ser conoce muy bien el arte de manipular el tiempo, cada vez que estés en una
situación difícil te sugiero que vayas hacia adelante, que eches un pequeño vistazo o salto
cuántico al futuro para crear el resultado, cuidando siempre que éste sea el más óptimo para tu
persona. Tienes, no se te olvide, como nunca antes, la capacidad de trabajar con esto ahora,
¡usa ese don! La energía que tienes frente a tus ojos apoya todas tus creaciones. ¿Recuerdas
que te dije que creer es crear? No veas lo difícil que pueda ser o tu responsabilidad frente a
eso, más bien imagina cómo te sentirás cuando sepas que lo has logrado después de tantos
intentos. Permítete experimentar la grata emoción que se siente respecto al abanico tan amplio
de posibilidades que se te abre ahora. Tu Ser es de los creadores más grandiosos que jamás
hayan caminado sobre la faz de la Tierra, te lo digo sin temor a equivocarme.

Piensa que la vida se está volviendo mejor a cada instante, porque esa es la verdad. Visualízate
como un recipiente —eso es tu cuerpo físico— que merece recibir los regalos que le ofrecen la
vida y el universo mismo, y que te sirvan de inspiración, ¿por qué no? Tus pensamientos crean
tu nueva realidad. Recuerda: lo que pienses de ti, eso eres. Ah, y por favor no juzgues. En
realidad no sabes lo que está bien y lo que está mal, puesto que las apariencias engañan. Lo
que para el conglomerado humano está mal, es posible que sea parte de un plan superior que
todavía no alcanzas a comprender. No temas ser cuestionado y tratado como loco; por fortuna
hay muchos otros como tú y cada vez serán más quienes despierten a esa nueva realidad.

Algunos se desconcertarán ante lo que les sucede, pues experimentarán habilidades tales como
la predicción, sanación, telepatía, etc. Los primeros guiarán a los que siguen y así
sucesivamente, pues la apertura será cada vez mayor; eso forma parte de un acuerdo firmado
por tu esencia, recuérdalo. No temas; en estos precisos momentos te encuentras recorriendo
largos y sombríos túneles internos para que erradiques viejas estructuras y emociones. Aún
tienes muchas lágrimas guardadas en las ánforas de tu alma y es hora de sacarlas. No es
correcto que andes todavía con antiguas cargas ya caducas a cuestas, libéralas de una vez por
todas. Insisto: ¡Es hora de despertar!

¿Te digo algo? El planeta brilla cuando enciendes tus luces internas. Y fíjate que no necesitas
conocer verdades ocultas para iluminarte. Todo es más simple de lo que te imaginas;
resplandeces cuando te colocas dentro de la sencillez de tu hermoso corazón. Iluminarse no es
un acto complejo; encenderte es dejarte rodear por la luz de la Conciencia Cósmica Universal.
La luz es información. Di no al ocultismo; es tiempo de propagar la luz. Es tiempo que todo sea
visto. No más cajas misteriosas cerradas. Es tiempo que se abran de par en par los
contenedores y que quede totalmente visible el interior. El que pueda entenderlo, comprenderá,
y el que no, se mantendrá desinteresado o al margen de todos estos aspectos de la vida.

Tú puedes acceder a la información superior desde este mismo instante; no pierdas más el
tiempo. No necesitas ser integrante de una organización hermética; esas instituciones sólo te
hacen creer que controlas y tienes poder, y a fin de cuentas nada de eso es cierto; ¿sabías que
cuando se controla la información, o sea, no dejas transitar libremente la luz, te conviertes en
un agente de la oscuridad? La oscuridad trabaja siniestramente para ocultar la más información
que puede por medio de la desinformación. La oscuridad no quiere que sepas que puedes
iluminarte. ¿Lo sabías? ¡Oye, qué bueno!; si no, pues qué malo.

Hablando de luz, la misma puede ser descrita como amor, alegría, felicidad y todas las
emociones de tipo superior que encuentres en el mundo; en cambio, hablar de oscuridad, ésta
simboliza al miedo, ira, culpas, vergüenza y toda clase de emociones negativas. La luz
representa la recompensa obtenida. La oscuridad es la lección y el desafío. El dolor físico y las
emociones que causan el miedo y la ira son sólo algunas porciones de lo que se debe aprender
a valorar como lección en esta vida; así que, como humano, estás sometido voluntariamente a
fuerzas a un jueguito medio extraño que se llama: “integración de polaridades”. O sea, se trata
de que comprendas a fondo los aspectos de la luz y la oscuridad. ¿Que cuál es el objetivo del
juego? ¡Descubrir la compasión!; que no es otra cosa que el punto medio de la famosa
integración de los dos polos.
Cuando tu alma alcance la compasión sentirás aceptación por ambos lados, sin juzgarlos como
buenos o malos; ¿entiendes la clave del juego? Espero que sí, ¡uf! El día que logres la
compasión o integración significará que tu alma comprende el valor real de la luz y la oscuridad
y elige tener a ambos en balance como parte de sí misma. ¡Espera!, parece que te veo; no te
rasgues las vestiduras, espérate tantito, déjame te explico, ¿sí? Te conozco, y muy bien. No
botes el libro por el suelo ni lances improperios, ten calma, por favor. Sigue, no pierdas el
ritmo. Tú eres valiente, enfrenta el reto.

Como te decía, uno de los grandes desafíos del juego de integración de polaridades, al cual se
sometió conscientemente tu Ser, es que debes encontrar el valor intrínseco de la oscuridad. La
oscuridad es como la escuela, y las clases son las lecciones que deseas aprender para lograr el
balance de ambos lados dentro de tu esencia divina. ¿Está claro? Sé que no, no del todo; no
logras entenderlo todavía. Mira, para acabar pronto, el gran desafío es que según tú quieres
quedarte siempre en la luz. Qué cómodo, ¿no? La luz es como un centro de esparcimiento en
una isla tropical; es como un escape del stress y el agobio que representa el crecimiento
espiritual. La verdad es que tu Ser nunca tuvo la intención de que te quedaras allí, porque si
permanecieras sólo en la luz, sería como polarizarte, eso es, irte hacia un extremo del péndulo;
y no se trata de eso realmente.

Que te polarices hacia la luz o a la oscuridad estanca tu verdadero progreso espiritual. Para que
logres tu objetivo debes interpretar algunas veces roles oscuros y en otras ocasiones te tocan
papeles luminosos. De no ser así, no podrías integrar los opuestos porque no tendrías la
experiencia de los dos lados. Ciertamente para lograr una verdadera evolución espiritual tienes
que encarnar en diferentes escuelas planetarias. Todas las escuelas planetarias tienen variados
grados de libre albedrío y así proveen diferentes niveles para fortalecerte. La Tierra es una
escuela planetaria con libre albedrío total, permitiendo a tu alma experimentar el completo
alcance de tus propias creaciones y decisiones. A los planetas con este grado de albedrío son
llamados ‘grandes experimentos’; y la Tierra está entrando ahora en la recta final del juego por
el cual te decidiste a participar en ella.

Me complace informarte que los códigos de la compasión ya se están reinstalando en tu cadena


de ADN y también que se te están ofreciendo ciertas herramientas desde dimensiones
superiores para que logres la integración más fácilmente. Te pregunto: ¿crees poder llegar a la
integración? La decisión es sólo tuya; de lograrlo, el planeta ascenderá dimensionalmente y el
resto del universo seguirá el mismo ejemplo. Tú eres una entidad multidimensional y te
encuentras en todos los espacios y tiempos a la vez, aunque por el momento no tengas plena
conciencia de ello. 

La vida en la tercera dimensión con libre albedrío es en muchas maneras similar a ser jugador
en un encuentro de ajedrez; cada movimiento de un jugador cambia las posibilidades del juego
y el resultado potencial del mismo, y cada una de las jugadas, hasta aquella que se realiza al
final, afecta el resultado del juego. Así es la vida. Haces elecciones que afectan directamente tu
‘mundo’ y a todos los que te rodean porque vives en un inmenso mar de energía cósmica. Estás
constantemente rodeado por esa energía y te conectas a ella por medio de tus pensamientos.

Tus pensamientos son cosas reales, y se acumulan en el enorme mar de la energía cósmica.
Son como pequeños estallidos de energía con los cuales creas. Los pensamientos están
cargados de energía positiva o negativa, y cualquiera de las dos puede cancelar a la otra. Tus
pensamientos son la fuerza más grande y hermosa que existe en el universo y viajan a una
velocidad vertiginosa. Cuando tú creas un pensamiento bueno produces energía positiva, la cual
se adiciona al mar de energía cósmica que te rodea. Cuando tú generas un mal pensamiento
creas una energía negativa, la cual cancela la misma cantidad de energía positiva en el mar de
la energía cósmica que te rodea…

Cuando tú piensas cosas buenas acerca de alguien, esa energía positiva inmediatamente es
transmitida a través del mar de energía al campo vibracional de la persona y cancela la parte
proporcional de energía negativa existente. Ahora imagínate lo que sucede cuando tienes
pensamientos negativos hacia alguien. Recuerda que lo que cosechas es siempre mayor que lo
que siembras, y que lo que recibes es siempre un múltiplo de lo que das.

La energía positiva que envías siempre regresa a ti multiplicada muchas veces; de igual manera
la energía negativa que emitas siempre regresará en mayores proporciones. Si tú envías odio,
esa energía multiplicada regresará a ti. Ahora que si envías amor, ten por seguro que esa
energía regresará también en una cantidad muy superior, ¿comprendes?

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