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Searle, Conciencia (Apuntes Lectura) PDF

El documento resume los principales puntos de una lectura sobre la conciencia de Searle. Discute que la conciencia es un problema biológico legítimo que merece ser estudiado científicamente. Define la conciencia como estados internos cualitativos y subjetivos. Explica que la característica esencial de la conciencia es la combinación del carácter cualitativo, la subjetividad y la unidad de la experiencia. El desafío es explicar cómo los procesos cerebrales objetivos pueden producir estados subjetivos de sensación
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Searle, Conciencia (Apuntes Lectura) PDF

El documento resume los principales puntos de una lectura sobre la conciencia de Searle. Discute que la conciencia es un problema biológico legítimo que merece ser estudiado científicamente. Define la conciencia como estados internos cualitativos y subjetivos. Explica que la característica esencial de la conciencia es la combinación del carácter cualitativo, la subjetividad y la unidad de la experiencia. El desafío es explicar cómo los procesos cerebrales objetivos pueden producir estados subjetivos de sensación
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Searle, conciencia – apuntes lectura

I. Resistencia al problema
[…]
[…] la conciencia parece demasiado etérea o demasiado personal como para ser un verdadero tema
científico. […]
[…]
Cualquiera que haya sido la situación hace veinte años, hoy muchos investigadores serios serán
intentando atacar el problema. […] Hasta donde sé, la carrera para resolver el problema de la
conciencia ya ha comenzado, Mi propósito aquí no es tratar de examinar esta literatura, sino
caracterizar algunos de los problemas neurobiológicos de la conciencia desde un punto de vista
filosófico.
II. La conciencia como un problema biológico
[…] ¿Exactamente cómo es que los procesos cerebrales causan estados conscientes y exactamente
cómo es que esos estados se llevan a cabo en las estructuras cerebrales? […]
[…] es un problema biológico como cualquier otro, porque la conciencia es un fenómeno biológico
exactamente en el mismo sentido en que la digestión, el crecimiento o la fotosíntesis lo son. Pero a
diferencia de otros problemas en la biología, hay una serie persistente de problemas filosóficos que
rodean al problema de la conciencia y, antes de abordar algunas de las investigaciones acutales, me
gustaría abordar algunos de estos problemas.
III. Identificación del objetivo: la definición de conciencia
[…] si nos referimos a una definición en términos de sentido común […] Aquí está la definición: la
conciencia consiste en estados y procesos internos, cualitativos y subjetivos de sensación o alerta.
La conciencia, así definida, comienza cuando nos despertamos en la mañana después de no haber
tenido sueños y continúa hasta que nos quedamos dormidos nuevamente, morimos, estamos en
coma o de alguna otra manera nos volvemos “inconscientes”. […]
Esta definición no es aceptada universalmente y la palabra conciencia es usada en una variedad de
formas distintas. […] Está permitido, por supuesto, que cualquiera use cualquier palabra de
cualquier manera que le guste, y siempre podemos redefinir la conciencia como un término técnico.
No obstante, hay un fenómeno genuino de la conciencia en el sentido ordinario, de cualquier
manera que elijamos nombrarlo; y es ese fenómeno el que estoy tratando de identificar ahora,
porque creo que es el objetivo apropiado para la investigación.
La conciencia tiene características distintivas que necesitamos explicar. Puesto que creo que
algunos, no todos, de los problemas de la conciencia tendrán una solución neurbiológica, lo que
sigue es una lista de lo que una explicación neurobiológica de la conciencia debe explicar.
IV. La característica esencial de la conciencia: la combinación del carácter cualitativo, la
subjetividad y la unidad
La conciencia tiene tres aspectos que la hacen diferente de otros fenómenos biológicos, y de hecho,
diferente de cualquier otro fenómeno del mundo natural. Estos tres aspectos son el carácter
cualitativo, la subjetividad y la unidad. Solía pensar que para fines de la investigación podíamos
tratarlos como tres características distintas, pero dado que están lógicamente interrelacionados,
ahora pienso que es mejor tratarlos juntos, como diferentes aspectos de la misma característica. No
están separados porque el primero implica el segundo, y el segundo implica el tercero. Los trataré
en orden.
Carácter cualitativo
Todo estado consciente tiene un cierto sentir cualitativo hacia él, […] para cada experiencia
consciente hay algo que se siente como, o algo que es como, tener esa experiencia consciente. […]
Esto distingue a la conciencia de otras características del mundo, porque en este sentido, para una
entidad no-consciente como un auto o un ladrillo no hay nada que “sea como” ser tal entidad.
Algunos filósofos describen esta característica de la conciencia con la palabra qualia, y dicen que
hay un problema especial de los qualia. Yo soy renuente a adoptar este uso, porque parece implicar
que hay dos problemas separados, el problema de la conciencia y el problema de los qualia. Pero de
la forma en que yo entiendo estos términos, “qualia” es sólo un nombre en plural de los estados
conscientes. Dado que “conciencia” y “qualia” son coextensivos, parece que no tiene sentido
introducir un término especial. […] Incluso el pensar consciente tiene un sentir cualitativo. […] De
cualquier manera, el punto debe ser trivial; esto es, si los pensamientos conscientes son o no son
qualia, debe seguirse a partir de nuestra definición de qualia. De la manera en que estoy usando el
término, los pensamientos definitivamente son qualia.
Subjetividad
Los estados conscientes sólo existen cuando son experimentados por un sujeto humano o animal.
En ese sentido, son esencialmente subjetivos.
Solía tratar a la subjetividad y al carácter cualitativo como características distintas, pero ahora me
parece que -adecuadamente entendido- el carácter cualitativo implica la subjetividad, porque para
que haya un sentir cualitativo de un evento, debe haber algún sujeto que experimente el evento. Sin
subjetividad no hay experiencia. Incluso si más de un sujeto experimenta un fenómeno similar, […]
la experiencia cualitativa sólo puede existir en tanto es experimentada por algún sujeto o algunos
sujetos. E incluso si las diferentes experiencias particulares son cualitativamente idénticas, es decir,
que sean ejemplos del mismo tipo de experiencias, aun así cada experiencia particular sólo puede
existir si el sujeto de esa experiencia la tiene. Dado que los estados conscientes son subjetivos en
este sentido, tienen lo que llamo una ontología en primera persona, […] Los estados conscientes
subjetivos tienen una ontología de primera persona (aquí “ontología” significa modo de existencia)
porque sólo existen cuandro son experimentados por algún agente humano o animal. Son
experimentados por un “yo” que tiene la experiencia, y es en este sentido que tienen una ontología
de primera persona.
Unidad
Todas las experiencias conscientes en cualquier punto de la vida de un agente ocurren como parte
de un campo consciente unificado. […] Esta unidad de cualquier estado de subjetividad cualitativa
tiene importantes consecuencias para un estudio científico de la conciencia. Diré más sobre ellas
más tarde. Por el momento sólo quiero llamar la atención sobre el hecho de que la unidad ya está
implícita en la subjetividad y en el carácter cualitativo […] Un estado consciente, en pocas palabras,
por definición está unificado, y la unidad resulta de la subjetividad y del carácter cualitativo porque
no hay manera de que fuera posible tener subjetividad y carácter cualitativo más que con esa forma
particular de unidad.
Hay dos áreas en las investigaciones actuales donde el aspecto de la unidad es especialmente
importante. En primer lugar está el estudio de los pacientes con cerebro divididos de Gazzinga
(1998) y otros […] y en segundo lugar, el estudio del “problema del vínculo”, analizado por un
algunos investigadores contemporáneos. El interés de los pacientes con cerebros divididos es que
tanto la evidencia anatómica como la conductual sugieren que en estos pacientes hay dos centros de
conciencia que después de la comisurotomía se comunican entre sí sólo imperfectamente. Parece
tener, por decirlo de alguna manera, dos mentes conscientes dentro de un solo cráneo.
El interés del “problema del vínculo” es que parece que este problema podría darnos en escala una
manera de estudiar la naturaleza de la conciencia, porque así como el sistema visual vincula todos
los diferentes estímulos de entrada en una sola percepción visual unificada, así puede el cerebro
entero de alguna manera unir toda la variedad de nuestros diferentes estímulos de entrada en una
sola experiencia consciente unificada. […]
Este tipo de unidad instantánea tiene que distinguirse de la unificación organizada de las secuencias
conscientes que obtenemos de la memoria a corto plazo o icónica. Para formas de conciencia no-
patológicas al menos algo de memoria es esencial para que la secuencia consciente a través del
tiempo pueda darse de un modo organizado. […] Mientras la unidad instantánea es esencial para, y
es parte de, la definición de la conciencia, la unidad organizada a través del tiempo es esencial para
el funcionamiento saludable de un organismo consciente, pero no es necesaria para la existencia
misma de la subjetividad consciente.
La característica combinada de subjetividad cualitativa unificada es la esencia de la conciencia y,
más que ninguna otra cosa, es lo que hace a la conciencia diferente de otros fenómenos estudiados
por las ciencias naturales. El problema es explicar cómo es que los procesos cerebrales, que son
procesos biológicos, químicos y eléctricos objetivos de tercera persona, producen estados subjetivos
de sensación y pensamiento. […] La mayoría de los neurobiológos practican lo que llamaré la
aproximación por bloques: encuentra el NCC para elementos específicos en el campo consciente
tales como la experiencia del color, y después construye todo el campo a partir de dichos bloques.
Otra aproximación, que denominaré la aproximación del campo unificado, considerará que el
problema de la investigación es explicar cómo produce el cerebro, para empezar, un campo
unificado de subjetividad. En la aproximación del campo unificado no hay bloques, más bien sólo
hay modificaciones del campo ya existentes de subjetividad cualitativa. Diré más sobre esto
después.
Algunos filósofos y neurocientíficos piensan que nunca podremos tener una explicación de la
subjetividad: […] Hay una respuesta simple para estos escépticos: sabemos que ocurre. Sabemos
que los procesos cerebrales causan todas nuestras sensaciones y todos nuestros pensamientos
internos, cualitativos y subjetivos. Puesto que sabemos que ocurre debemos tratar de comprender
cómo ocurre. Quizá al final fallemos pero no podemos asumir la imposibilidad de éxito antes de
intentarlo.
Muchos filósofos y científicos también piensan que la subjetividad de los estados conscientes hace
imposible tener una ciencia estricta de la conciencia. Pues sostienen que, si la ciencia es objetiva
por definición y la conciencia es subjetiva por definición, se sigue que no puede haber una ciencia
para la conciencia. Este argumento es falaz. Comete la falacia de ambigüedad con los términos
objetivo y subjetivo. La ambigüedad es la siguiente: necesitamos distinguir dos sentidos diferentes
en la distinción objetivo-subjetivo. En un sentido, el sentido epistémico (“epistémico” aquí significa
relacionado con el conocimiento), la ciencia es efectivamente objetiva. Los científicos buscan
verdades que sean igualmente accesibles para cualquier observador competente y que sean
independientes de los sentimientos y disposiciones de los experimentadores en cuestión. […] Pero
hay otro sentido de la distinción objetivo-subejtivo: el sentido ontológico (“ontológico” aquí
significa relacionado con la existencia). Algunas entidades, como dolores, cosquillas y comezones,
tienen un modo de existencia subjetivo, en el sentido de que sólo existen en tanto experimentados
por un sujeto consciente. […] El propósito de hacer esta distinción es llamar la atención sobr eel
hecho de que el requerimiento científico de objetividad epistémica no excluye la subjetividad
ontológica como campo de investigación. […] Aunque muchos filçosofos y neurocientíficos son
renuentes a pensar en la subjetividad como un campo propio de la investgación científica, en la
práctica, trabajamos en ella todo el tiempo. […]
V. Algunas otras características
Para mantener corta esta lista, menciono algunas otras características de la conciencia sólo
brevemente.
Característica 2. Intencionalidad
Una característica muy importante es que los estados conscientes típicamente tienen
“intencionalidad”, esa propiedad de los estados mentales a través de la cual están dirigidos a, o son
sobre, objetos y estados de cosas en el mundo. Los filósofos usan la palabra intencionalidad no sólo
para significar “tener la intención de” en sentido ordinario, sino para cualquier fenómeno mental
que tenga contenido referencial. De acuerdo con este uso, creencias, esperanzas, intenciones,
miedos, deseos y percepciones son intencionales. […] No todos los estados conscientes son
intencionales y no toda intencionalidad es consciente; […] Pero pienso que es obvio que muchas de
las funciones evolucionadas importantes de la conciencia son intencionales. […] Una explicación
neurobiológica general de la conciencia explicará la intencionalidad de los estados conscientes. […]
Característica 3. La distinción entre el centro y la periferia de la atención
Es un hecho notable que dentro de mi campo consciente en cualquier momento puedo cambiar
voluntariamente mi atención de un aspecto a otro. […]
Característica 4. Todas las experiencias humanas conscientes se dan en algún estado de ánimo u
otro
[…] Los estados de ánimo no necesariamente tienen nombres. […] Sin embargo, me daré cuenta de
mi estado de ánimo completamente si hay un cambio dramático, […] Los estados de ánimo no son
lo mismo que las emociones, aunque el estado de ánimo en el que nos encontremos nos
predispondrá a tener ciertas emociones.
[…]
Característica 5. Todos los estados conscientes se dan en la dimensión de placer/displacer
Para cualquier experiencia consciente total siempre hay una respuesta a la pregunta por si fuer
agradable, doloroso, desagradable, neutral, etc. La característica de placer/displacer no es lo mismo
que el estado de ánimo, aunque, claro, algunos estados de ánimo son más agradables que otros.
Característica 6. La estructura Gestalt
El cerebro tiene una capacidad notable para organizar estímulos perceptivos bastante disgregados en
formas perceptivas conscientes coherentes. […]
Característica 7. Familiaridad
Hay en diversos grados un sentido de familaridad que impregna nuestras experiencias conscientes.
[…]
Podría continuarse esta lista, y lo he hecho en otras obras (Searle 1992). El propósito en este
momento es obtener la lista mínima de las características que deseamos que una neurobiología de la
conciencia explique. Para buscar una explicación causal necesitamos saber qué efectos necesitan ser
explicados. Antes de examinar algunos proyectos de investigación actuales, necesitamos despejar
más el terreno.
VI. El tradicional problema mente-cuerpo y cómo evitarlo
La confusión sobre objetividad y subjetividad que mencioné antes es sólo la punta del iceberg del
tradicional problema mente-cuerpo. […] Este no es el lugar para una discusión detallada del
problema mente-cuerpo, pero necesito decir algunas palabras sobre él para que la discusión
siguiente podamos evitar las confusiones que ha engendrado.
La forma más simple del problema mente-cuerpo es esta: ¿Exactamente cuál es la relación de la
conciencia con el cerebro? Hay dos partes de este problema, una parte filosófica y una parte
científica. He estado asumiendo ya una solución simple a la parte filosófica. La solución, creo, es
consistente con todo lo que sabemos sobre biología y sobre cómo funciona el mundo. Es ésta: la
conciencia y otro tipo de fenómenos mentales son causados por procesos neurobiológicos en el
cerebro, y se llevan a cabo en la estructura del cerebro. En pocas palabras, la mente consciente es
causada por procesos cerebrales y es ella misma una característica del nivel superior del cerebro.
La parte filosófica es relativamente fácil pero la parte científica es mucho más difícil. […] Nótense
dos características de la solución filosófica. Primero, la relación de los mecanismos cerebrales con
la conciencia es de tipo causal. Los procesos en el cerebro causan nuestras experiencias conscientes.
Segundo, esto no nos impone ningún tipo de dualismo porque la forma de causación es de abajo
hacia arriba, y el efecto resultante es simplemente una característica de nivel superior del cerebro
mismo, no una sustancia separada. […] Un estado consciente más bien es un estado en el que está el
cerebro. […]
Nótese que establecí la solución filosófica sin usar ninguna de las categorías tradicionales del
“dualismo”, “monismo”, “materialismo”, ni ninguna otra. Francamente, pienso que esas categorías
son obsoletas. Pero si aceptamos esas categorías en sentido literal, entonces obtenemos el siguiente
cuadro: tienes que escoger entre el dualismo y el materialismo. De acuerdo con el dualismo, la
conciencia y otros fenómenos existen en un ámbito ontológico completamente diferente del mundo
físico ordinario de la física, la química y la biología. De acuerdo con el materialismo, la conciencia,
tal como la he descrito, no existe. Ni el dualismo ni el materialismo, tradicionalmente interpretados,
permiten encontrar una respuesta a nuestra pregunta. El dualismo dice que hay dos tipos de
fenómenos en el mundo, el mental y el físico; el materialismo dice que sólo hay uno, el material. El
dualismo termina con una bifurcación imposible de la realidad en dos categorías separadas y por lo
tanto resulta imposible explicar la relación entre lo mental y lo físico. Pero el materialismo termina
negando la existencia de cualquier estado irreductible, subjetivo y cualitativo de sensación y alerta.
En pocas palabras, el dualismo vuelve insoluble el problema; el materialismo niega la existencia de
cualquier fenómeno a estudiar, y por tanto, de cualquier problema.
Desde la perspectiva que estoy proponiendo, debemos rechazar totalmente esas categorías. Sabemos
suficiente sobre cómo funciona el mundo para saber que la conciencia es un fenómeno biológico
causado por procesos cerebrales que se llevan a cabo en la estructura del cerebro. Es irreductible no
porque sea inefable o misteriosa, sino porque tiene una ontología de primera persona y por ello no
puede ser reducida a fenómenos con una ontología de tercera persona. El error tradicional qu eha
cometido la gente, tanto en ciencia como en filosofía, ha sido suponer que si rechazamos el
dualismo, como creo que debemos hacer, entonces tenemos que adherirnos al materialismo. Pero de
acuerdo con la perspectiva que estoy sugiriendo, el materialismo está tan confundido como el
dualismo pues niega, en primer lugar, la existencia de una conciencia ontológicamente subjetiva.
Sólo por darle un nombre, llamo naturalismo biológico a la perspectiva resultante que niega tanto al
dualismo como al materialismo.
VII. ¿Cómo nos metimos en este lío? Una digresión histórica
[…]
[…] Deescartes, en particular, sostuvo que la realidad se divida en dos tipos, lo mental y lo físico,
res cogitans y res extensa. Descartes hizo una útil división del territorio: la religión tenía el
territorio del alma, y la ciencia podía tener la realidad material. Pero esto dio a la gente una
concepción equivocada de que la ciencia sólo podía tratar con fenómenos objetivos de tercera
persona, no podía tratar con las experiencias internas, cualitativas y subjetivas que componen
nuestra vida consciente. […] esta historia nos ha dejado con una tradición y una tendencia a no
pensar en la conciencia como una materia apropiada para las ciencias naturales, […] Nos apremio a
superar esta renuncia, y para lograrlo necesitamos superar la tradición histórica que hizo parecer
perfectamente natural evitar por completo el tema de la conciencia en la investigación científica.
VIII. Resumen del argumento hasta este punto
Asumo que hemos establecido lo siguiente: la conciencia es un fenómeno biológico como cualquier
otro. Consiste en estados internos, cualitativos y subjetivos de percepción, sensación y pensamiento.
Su cualidad esencial es la subjetividad cualitativa unificada. Los estados conscientes son causados
por procesos neurobiológicos en el cerebro que se llevan a cabo en la estructura del cerebro. […] La
conciencia difiere de otros fenómenos biológicos en que tiene una ontología subjetiva o de primera
persona. Pero la subjetividad ontológica no nos impide tener objetividad epistémica. Aun así
podemos tener una ciencia objetiva de la conciencia. Abandonamos las categorías tradicionales del
dualismo y del materialismo por la misma razón que abandonamos las categorías del flogisto y los
espíritus vitales: no tienen aplicación en el mundo real.
IX. El estudio científico de la conciencia
[…]
Desde fuera parece engañosamente simple. Hay tres pasos. Primero, se encuentran los eventos
neurobiológicos que estén correlacionados con la conciencia (el NCC). En segundo lugar, uno
prueba que la correlación es una relación causal genuina. Y, en tercer lugar, se intenta desarrollar
una teoría, idealmente en la forma de un conjunto de leyes, que formalizará las relaciones causales.
Estos tres pasos son típicos en la historia de la ciencia. […]
En este momento aún estamos buscando el NCC. […] Así, nuestras condiciones suficientes de la
conciencia presumiblemente sólo operarían en un sujeto que estuviera vivo, que su cerebro
estuviera funcionando con un cierto nivel de actividad, con una cierta temperatura apropiada, etc.
Pero lo que estamos tratando de establecer idealmente es una prueba de que el elemento no sólo está
correlacionado con la conciencia, sino que es causalmente necesario y suficiente, ceteris paribus,
para la presencia de la conciencia.
Visto desde un punto de vista externo, ésta parece ser la forma ideal de proceder. ¿Por qué no se ha
hecho todavía? No lo sé. […] Muchas cosas acontecen en los cerebros de sujetos conscientes e
inconscientes que no tienen nada que ver con la producción de la conciencia. En un sujeto que ya
está consciente, puedes hacer que partes de su cerebro se enciendan si se le obliga a realizar varias
tareas cognitivas con la percepción o la memoria. Pero eso no muestra la diferencia entre estar
consciente en general, y estar totalmente incosciente. Entonces, para establecer el primer paso,
parece que todavía estamos en un estado primitivo en la tecnología de la investigación cerebral. A
pesar de toda la publicidad en torno al desarrollo de técnicas de creación de imágenes, aún no
hemos encontrado, hasta donde sé, una manera de obtener imágenes del NCC.
Con todo esto en mente, dirijamos nuestra atención a algunos esfuerzos reales para resolver el
problema de la conciencia.
X. La aproximación estándar a la conciencia: el modelo de los bloques
La mayoría de los teóricos adoptan tácticamente la teoría de los bloques de conciencia. La idea es
que cualquier campo consciente está hecho de sus diferentes partes: […] Parece que si pudiéramos
comprender qué hace consciente aunque sea a un bloque, tendríamos la clave de toda la estructura.
[…]
El planteamiento de la teoría de los bloques más fuerte y más original que conozco es de Bartels &
Zeki […] Ellos consideran que […] “La conciencia no es una facultad unitaria, sino que consiste en
muchas microconciencias”. Nuestro campo de la conciencia está hecho de muchos bloques de
microconciencias. “La actividad en cada etapa o nodo de un sistema de procesamiento perceptivo
tiene un correlato consciente. […]
Hay al menos tres líneas de investigación que son consistentes con, y suelen ser usadas para apoyar,
la teoría de los bloques.
1. Vista ciega
[…] fenómeno mediante el cual ciertos paciente con daño en V1 pueden reportar incidentes que
ocurren en sus campos visuales aunque reportan no estar visualmente conscientes del estímulo. […]
Algunos investigadores suponen que podemos usar la visión ciega como la clave para comprender
la conciencia. El argumento es el siguiente: en el caso de la visión ciega tenemos una clara
diferencia entre la visión consciente y el pensamiento inconsciente de información. Parece que si
pudiéramos descubrir la diferencia fisiológica y anatómica entre la visión regular y la visión nciega,
podríamos tener la clave para analizar la conciencia porque podríamos tener una distinción
neurológica clara entre los casos conscientes y los inconscientes.
2. Rivalidad binocular e intercambio Gestalt
Una propuesta emocionante para encontrar el NCC de la visión es estudiar casos donde el estímulo
externo es constante pero la experiencia subjetiva varía. Dos ejemplos de esto son el intercambio
Gestalt, donde la misma figura, un cubo de Necker por ejemplo, es percibida de dos maneras
diferentes; y la rivalidad binocular, donde estímulos diferentes son presentados a cada ojo pero la
experiencia visual en cualquier instante es de uno u otro estímulo, pero no de ambos. […] La
belleza de esta investigación es que parece aislar un NCC preciso para una experiencia consciente
precisa. […]
3. Los correlatos neurales de la visión
Quizá la manera más obvia de buscar el NCC es rastrear las causas neurobiológicas de una
modalidad perceptiva específica como la visión. […] Crick & Kock (1998) asumen como una
hipótesis funcional que sólo algunos tipos específicos de neuronas manifestarán el NCC. […]
XI. Dudas sobre la teoría de los bloques
La teoría de los bloques puede ser correcta pero tiene algunas características preocupantes. Lo más
importante es que toda la investigación realizada para identificar los NCC ha sido llevada a cabo en
sujetos que ya están conscientes, independientemente del NCC en cuestión. […] Esto es, solo en el
caso de pacientes completamente conscientes podemos obtener la evidencia de procesamiento de
información que encontramos en los ejemplos de visión ciega. Entonces no podemos investigar la
conciencia en general estudiando la diferencia entre un paciente con visión ciega y un paciente con
visión normal, porque ambos pacientes están completamente conscientes. Podría resultar que lo que
necesitamos en nuestra teoría de la conciencia es una explicación del campo consciente que es
esencial tanto para la visión ciega como para la visión normal, o, para el caso, para cualquier otra
modalidad sensorial.
Aplican observaciones similares para los experimentos de rivalidad binocular. Toda esta
investigación es inmensamente valiosa pero no es claro cómo nos permitirá comprender las
diferencias exactas entre el cerebro consciente y el cerebro inconsciente, pues el cerebro está
completamente consciente en ambas experiencias en la rivalidad binocular.
Del mismo modo, […] Crick & Koch (1998) sólo investigaron sujetos que ya estaban conscientes.
[…] Dado que un sujeto está consciente, su conciencia será modificada al tener una experiencia
visual, pero no se sigue que la conciencia esté hecha de varios bloques de entre los cuales la
experiencia visual es sólo uno.
Deseo establecer precisamente mis dudas. Hay (al menos) dos posibles hipótesis.
1. La teoría de los bloques: el campo consciente está hecho de pequeños componentes que se
combinan para formar el campo. Encontrar el NCC causal de cualquiera de los componentes es
encontrar un elemento que sea causalmente necesario y suficiente para esa experiencia consciente.
Por lo tanto, encontrar aunque sea uno es, ,en sentido importante, descifrar el problema de la
conciencia.
2. La teoría del campo unificado (explicado en detalle más abajo): las experiencias conscientes se
dan en campos unificados. Para tener una experiencia visual, un sujeto tiene que estar ya consciente
y la experiencia es una modificación del campo. Ni la visión ciega, ni la rivalidad binocular ni la
visión normal nos pueden dar un NCC causal genuino porque sólo sujetos ya conscientes pueden
tener estas experiencias.
Es importante enfatizar que ambas hipótesis empíricas rivales que deben ser resueltas por la
investigación científica y no por un argumento filosófico. Entonces, ¿por qué prefiero la hipótesis
2 a la hipótesis 1? […] Un bloque es tan bueno como otro. Las investigaciones podrían mostrar que
estoy equivocado, pero con baso en lo poco que sé sobre el cerebro, no creo que sea posible. Sólo
un cerebro que ya se encuentra por encima del umbral de la conciencia, que ya tiene un campo
consciente, puede tener una experiencia visual del rojo.
Además, en la teoría de etapas múltiples de Bartels & Zeki […] las microconciencias son del todo
capaces de tener una experiencia separada e independiente. No me resulta claro qué significa esto.
[…]
XII. La conciencia básica y una teoría del campo unificado
Hay otra manera de ver las cosas que implica otro planteamiento en la investigación. Imagina que
despiertas sin haber tenido sueños en una habitación completamente oscura. […] Sin embargo, debe
haber una diferencia en tu cerebro entre el estado de vigilia mínima en el que estás ahora y el estado
de inconsciencia en el que estabas antes. Esa diferencia es el NCC que creo que deberíamos estar
buscando. Este estado de vigilia es la conciencia básica o de trasfondo.
[…] Piensa en la experiencia visual de la mesa no como un objeto en el campo consciente de la
manera en que la mesa es un objeto en la habitación, sino que piensa en la experiencia como una
modificación del campo consciente, como una nueva forma que el campo unificado adquiere. […]
[…] debemos pensar en mis nuevas experiencias […] como nuevas protuberancias o formas o
características en el campo unificado de la conciencia. […]
Si esta es la manera correcta de ver las cosas […] entonces tenemos un género diferente de proyecto
de investigación. No hay tal cosa como una conciencia visual separada, […] Sólo un sujeto ya
consciente puede tener experiencias visuales, así que la introducción de experiencias visuales no es
una introducción de conciencia sino una modificación de la conciencia preexistente.
[…] en algún punto necesitamos investigar la condición general del cerebro consciente en oposición
a la condición del cerebro inconsciente. No explicaremos el fenómeno general de la subjetividad
cualitativa unificada buscando NCC locales y específicos. […] El problema se vuelve más
específico. […] Hay un sentido completamente ordinario en el que la conciencia es holística y
unificada, pero el cerebro no es holístico y unificado de esa manera. Entonces, lo que tenemos que
buscar es una cierta actividad masiva del cerebro capaz de producir una experiencia consciente
holística y unificada. […] La hipótesis adecuada sería que la conciencia está en gran parte
localizada en el sistema talamocortical y que el resto de los diversos sistemas suministran con
información al sistema talamocortical que produce modificaciones correspondientes con las
diversas modalidades sensoriales. Para expresarlo sencillamente, no creo que encontremos la
conciencia visual en el sistema visual y la conciencia auditiva en el sistema auditivo.
Encontraremos un único campo consciente unificado que contenga aspectos visuales, auditivos, etc.
Nótese que si esta hipótesis es correcta, resolvería automáticamente el problema del vínculo de la
conciencia. La producción por el cerebro de cualquier estado de conciencia es la producción de una
conciencia unificada.
[…] El impulso a pensar en la conciencia como si estuviera hecha igualmente de pequeños bloques
es irresistible. Pero pienso que podría ser un error en el caso de la conciencia. Quizá deberíamos
pensar en la conciencia holísticamente, y tal vez, para la conciencia tenga sentido la afirmación “el
todo es mayor que la suma de las partes”. En realidad, tal vez sea absolutamente incorrecto pensar
en la conciencia como si estuviera hecha de partes. Quiero indicar que si pensamos en la conciencia
holísticamente, entonces los aspectos que he mencionado hasta ahora, especialmente nuestra
combinación original de subjetividad, carácter cualitativo y unidad en una sola característica, nos
parecerán menos misteriosos. […] deberíamos pensar en todas éstos como modificaciones, formas
que el campo consciente básico subyacente adquiere después de que mis terminaciones nerviosas
periféricas se ven asaltadas por diversos estímulos externos. La implicación que tiene esto para la
investigación es que debemos buscar a la conciencia como una característica del cerebro que
emerge de las actividades de grandes masas de neuronas, y que no puede ser explicada por las
actividades de neuronas individuales. En resumen, estoy recomendando que tomemos seriamente la
aproximación del campo unificado como una alternativa a la aproximación, más común, de los
bloques.
XIII. Variaciones de la teoría del campo unificado
La idea de que se debe investigar la conciencia como un campo unificado no es nueva […] En
opinión de Llinas […] la conciencia es un estado “intrínseco” del cerebro, no una respuesta a
estímulo sensoriales de entrada. Los sueños son de su especial interés, porque en un sueño el
cerebro está consciente pero es incapaz de percibir el mundo externo a través de datos sensoriales
de entrada. […]
Tononi y Edelman han presentdo lo que llaman la hipótesis del núcleo dinámico (1998). Ellos están
impresionados por el hecho de que la conciencia tenga dos propiedades notables: la unidad
mencionada con anterioridad y la diferenciación o la complejidad extremas dentro de cualquier
campo consciente. Esto les sugiere que no debemos buscar la conciencia en un género específico de
tipo neruonal, sino que en las actividades de grandes poblaciones neuronales. […] Su idea es que
para explicar la combinación de integración y diferenciación en cualquier campo consciente tienen
que identificar grandes grupos de neuronas que funcionen juntos, que disparen de manera
sincronizada. Además, este grupo, al cual denominan grupo funcional, debería mostrar una gran
diferenciación en los elementos que lo componen para explicar los diferentes elementos de la
conciencia. […] La combinación de grupos funcionales junto con la diferenciación es lo que
presentan como la hipótesis del núcleo dinámico de la conciencia. […]
Tal como yo entiendo este punto de vista, parece combinar características tanto de la aproximación
de los bloques como de la aproximación del campo unificado.
XIV. Conclusión
En mi opinión, hoy por hoy, el problema más importante en las ciencias biológicas es el problema
de la conciencia. Creo que actualmente estamos en un punto donde podemos abordar este problema
como un problema biológico como cualquier otro. Por décadas, la investigación se ha visto
obstaculizada por dos opiniones equivocadas: primero, que la conciencia es sólo un tipo de
programa computacional, […] y segundo, que la conciencia es sólo una cuesitón de procesamiento
de información. […] Pero es importante recordarnos a nosotros mismos cuán profundamente
antibiológicas son estas opiniones. […] Yo creo, por el contrario, que comprender la naturaleza de
la conciencia requiere, decisivamente, comprender cómo es que los procesos cerebrales causan y
llevan a cabo la conciencia. Tal vez cuando comprendamos cómo hacen eso los cerebros, podremos
construir artefactos conscientes que usen materiales no-biológicos que dupliquen, y no meramente
simulen, los poderes causales que tienen los cerebros. Pero primero necesitamos comprender cómo
lo hacen los cerebros.

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