Oración a maria celestina adnegado…
Escuchen mortales, el grito de maría celestina desencadenada, alegre feliz, y
acompañada por los ángeles en este mundo y en una parte muy brillante donde
está todo.
Escúchame maría lo que te voy a decir eres, anima buena, tu eres de paz, eres
de luz eres del mar y de la tierra, quiero que las cosas que tenía perdidas me las
devuelvan como el rezarte esta oración. ¡tu maria, la más hermosa de la tierra!
te sigo en tu gozar, y te llevo en mí corazon, cada vez que te necesito hay estas
quiero verte venir y que me acompañes donde voy en este hermoso y amplio
lugar libre donde hay aire y hay agua . quiero darte agua para refrescarte y aire
para respirar
dios te perdonara por todas esas malas obras, que hiciste pídele con tu fe para
asi gozar de tu alegria, de estar libre en la vida para que ayudes a dios y a los
que te seguen
Estare esperando tus buenas obras de lo pedido para cumplir yo ……………y asi
poder cumplir tu promesa y asi tener también el entendimiento y la capacidad
necesaria para que yo como mortal pueda cumplirte queriendote a ti y como a
mi único DIOS rey del universo Amar a mis hermanos como a mí mismo, ya
que de esta manera podemos merecer su Divina misericordia y nuestra
salvación infinita,
¡Oh señor dios el todo poderoso! Cuantas son las gracias que necesito para darte
, con toda verdad puede decirse que mi necesidad es universal, pura y sincera.
Ahora, mi Señor, busco que tu Divina Majestad, seas tú el único intercesor que
aman sobremanera a mi espíritu y mi alma.
El Ánima Sola, quien se encuentra tan empeñada en mi favor para cundir a mí y
mi plegaria quien es grata a tus ojos, de lo profundo de su prisión en el purgatorio.
Se presenta a mi indigente pidiéndome las gracias necesarias para remediarla de
todos sus pecados.
Dios te pido que nos mires, pues, con tus ojos de misericordia puedas atender y el
ruego y el suplico de tu sierva, y tu, ¡Oh anima sola! Alcánzame de la divina
misericordia, la enmienda de esta necesidad que me aflige, en estos momentos
cúbreme y ayúdame con tu vasto poder.
Amén.
Oye mortal, escucha el lamento de un alma aprisionada, triste, desesperada, sola,
abandonada que se encuentra en un lugar tan oscuro donde está la nada.
Escúchame Anima mía, anima de guerra y de paz, ánima del mar y la tierra,
deseo que todo lo que tengo perdido o ausente se me entregue o hagas que
aparezca rápido como el conjurar esta oración. ¡Oh Ánima, la más sola y
olvidada en todo el purgatorio!
Yo sigo en tu dolor, y lo llevo dentro de mí, cada vez que busco llamarte me
compadece el verte gemir y padecer en el abandono de esa estrecha y dura
cárcel de fuego que te causa sed y calor. Yo deseo poder aliviarte de tu aflicción:
Te acredito todas aquellas obras meritorias, que he logrado te lo concedo y si para
poder ayudar tu dolor, he de pasar esta vida para que pagues tus pecados a Dios,
y alcances su perdón y gracia.
Espero que me brindes del gran beneficio de pedirte que me des el complemento
entendimiento y la capacidad necesaria para que yo como simple mortal pueda
cumplir su Santa Ley, amándolo sobre todas las cosas como a mi sumo y único
dios del bien. Amar a mi prójimo como a mí mismo, ya que de esta manera
mereceré de su Divina Majestuosa divinidad su misericordia y mi infinita
salvación
¡Oh señor todo poderoso! Cuantas son las gracias que necesito, con toda verdad
puede decirse que mi necesidad es universal, pura y sincera.
Ahora, mi Señor, busco que tu Divina Majestad, seas tú el único intercesor que
aman sobremanera a mi espíritu y mi alma.
El Ánima Sola, quien se encuentra tan empeñada en mi favor para cundir a mí y
mi plegaria quien es grata a tus ojos, de lo profundo de su prisión en el purgatorio.
Se presenta a mi indigente pidiéndome las gracias necesarias para remediarla de
todos sus pecados.
Dios te pido que nos mires, pues, con tus ojos de misericordia puedas atender y el
ruego y el suplico de tu sierva, y tu, ¡Oh anima sola! Alcánzame de la divina
misericordia, la enmienda de esta necesidad que me aflige, en estos momentos
cúbreme y ayúdame con tu vasto poder.
Amén.