RESERVA NACIONAL
DE PARACAS
por Bilberto Zavala
PATRIMONIO Y GEOTURISMO
Nº3, Serie I, 2009
Hecho el Depósito Legal Nº 2009-14304
Razón social: Instituto Geológico Minero y Metalúrgico
(INGEMMET)
Domicilio: Av. Canada Nº 1470, San Borja, Lima-Perú
Primera edición, INGEMMET 2009
Se terminó de imprimir el XX de noviembre 2009 en los talleres
de la imprenta XXXX
© INGEMMET
Derechos Reservados. Prohibida su reproducción.
Presidente del Consejo Directivo: Walter Casquino Rey
Secretario General: Juan Retamozo Belsuzarri
Comité Editor: Lionel Fídel, Víctor Carlotto, Humberto Chirif,
Yorri Carrasco.
Unidad encargada de la edición:
Dirección de Geología Ambiental y Riesgo Geológico
Coordinador: Ing. Lionel Fidel Smoll
Realizado por: Bilberto L. Zavala Carrión
Corrección: Lionel Fidel, Giovanna Alfaro
Corrección de estilo: Glenda Escajadillo
Mapas: Bilberto L. Zavala Carrión
SIG: Samuel Lu León
Diseño y diagramación: Giovanna I. Alfaro Olivera
Fotos: Felipe A. Varela Travesí, Bilberto L. Zavala Carrión.
Referencia bibliográfica
Zavala B. (2009)
Geoparque Nacional Reserva Nacional de Paracas
INGEMMET, Serie I. Patrimonio y Geoturismo Nº3, 370 p
Especial agradecimiento a los profesionales y personal
técnico de la Reserva Nacional de Paracas, por el apoyo en
los trabajos de campo.
Contenido
Presentación 7
Geoturismo en áreas protegidas 10
La Reserva Nacional de Paracas 12
ENTRE EL DESIERTO PARACAS Y EL MAR 17
Ubicación y accesibilidad
Límites de la reserva
Clima y pisos altitudinales
Los vientos paracas
Oleaje y mareas en las costas
Actividades principales en la reserva
-Recolección de algas
-Concesión de salinas de Otuma
-El guano de las islas
-Turismo y servicios
ASPECTOS CULTURALES E HISTORIA 35
Ocupación prehispánica entre Paracas e Ica
Los hombres de Paracas
Paracas: Puerta de la Emancipación Peruana y Cuna de la
Bandera.
BIODIVERSIDAD: FAUNA MARINO-COSTERA Y FLORA
DESÉRTICA 49
Principales hábitats de la fauna
Paracas sitio Ramsar: refugio de aves migratorias
Flora, especies principales
REGISTRO GEOLÓGICO EN LA COSTA SUR 57
Tipos de rocas principales en la reserva.
La Cordillera de la Costa, gneis precámbricos y granitos
paleozoicos.
Estratos y bosques fósiles del Carbonífero.
Sedimentos Jurásicos Volcano-sedimentarios.
La cuenca marina Pisco.
Tectónica y sismicidad: aspectos estructurales y tectónicos
Los peligros geológicos en la reserva.
PAISAJES Y GEOFORMAS MARINO-COSTERAS Y
DESÉRTICOS 111
Unidades Geomorfológicas y Paisajes Principales
La Cordillera de la Costa
La Planicie Costanera
La Depresión Ica-Nazca
Estribaciones occidentales de la cordillera de los
Andes
RESERVA NACIONAL DE PARACAS: GEOPARQUE
MARINO COSTERO Y DESÉRTICO 129
Descripción del geoparque: administración y
servicios.
Atractivos geológicos y geodiversidad.
Formaciones rocosas: el trabajo del mar y el
viento en las costas y el desierto de Paracas.
Playas, acantilados, bahías y lagunas en la
reserva.
GEORUTAS EN LA RESERVA NACIONAL DE
PARACAS: CIRCUITOS CONVENCIONALES Y
GEOTURÍSTICOS 207
Introducción
Recomendaciones a los visitantes
Descripción de georutas:
Georuta 1: Estructuras geológicas, bosque del
Carbonífero, paisaje costero y fauna marina. 211
Georuta 2: Península de Paracas, relieves
morfoestructurales, playas escondidas y El
Candelabro. 254
Georuta 3: Paisaje marino-costero y
monumentos naturales en rocas del Mioceno. 254
Geooruta 4: Playas, albuferas e islas. 270
Georuta 5: Bahía Independencia, población de
antiguos pescadores paracas y playas ventosas
en la cordillera de la Costa. 290
Georuta 6: La ruta de los antiguos pescadores
de Paracas. 304
Georuta 7: Dunas en barlovento y terraza
marina Santa Ana. 336
Georuta 8: De las dunas de Ica a las playas en
bahía Independencia 347
Actividades y deportes de aventura en Paracas 350
Presentación
A lo largo de la historia, la Reserva Nacional de
Paracas ha mantenido una densidad de
población muy baja debido a su pronunciada
aridez. Asimismo, las limitadas vías de comunicación
hacia el litoral de la reserva han permitido que algunos
sectores mantengan buenas condiciones de
conservación, aunque algunos recursos culturales
arqueológicos se han deteriorado y se encuentran en
mal estado.
Actualmente se explotan los potenciales de la reserva
para el turismo ecológico, y estos recursos se centran
en la diversidad biológica que concentra la zona
marina, caracterizada por islas, playas y acantilados
que reciben a gran cantidad de turistas durante gran
parte del año. Sin embargo, además de estos recursos
bióticos existen lugares paisajísticos con belleza
escénica impresionante. Destacan ambientes marinos
costeros y desérticos, y la explicación sobre su origen
geológico no suele incluirse en los circuitos turísticos,
con algunas excepciones. El último evento sísmico
afectó gran parte de los acantilados de la costa entre
las bahías de Paracas e Independencia y se destruyeron
los monumentos naturales de La Catedral y Los Frailes.
Los recorridos del litoral evidencian las características
sismotectónicas de la costa sur del Perú, plasmadas en
las rocas y estratos geológicos, y ayudan a entender al
turista y poblador que visita la reserva, su formación y
evolución en el tiempo geológico.
El geoturismo es una alternativa para potenciar los
valores naturales únicos en la reserva pues representan
un recurso importante. Las diversas actividades
ecoturísticas pueden desarrollarse paralelamente al
quehacer cotidiano de la población que habita dentro
de la reserva y zonas de amortiguamiento (pesca,
maricultura, recolección de algas, servicios turísticos,
etc.). Los mapas geoturísticos y una guía explicativa
son herramientas indispensables para valorar
adecuadamente el patrimonio geológico de la reserva,
poco conocidos y difundido, pero que constituye una
oferta turística adicional.
7
8
PARACAS
Desde temprano
crece el agua entre la roja espada
de unas conchas
y gaviotas de quebradizos dedos
mastican el muymuy de la marea
hasta quedar hinchadas como botes
tendidos junto al sol.
Sólo trapos
y cráneos de los muertos, nos anuncian
que bajo estas arenas
sembraron en manada a nuestros padres.
Antonio Cisneros
“...el pasado de la Tierra no es
menos importante que el pasado
de la Humanidad.
Es hora ya de que ésta aprenda
a conocerlo; es una memoria
anterior a la memoria del
Hombre y un nuevo patrimonio:
el patrimonio geológico.”
Declaración Internacional sobre los
Derechos de la Tierra (Digne,
Francia, 13 de junio de 1991).
9
10
Geoturismo en áreas protegidas
Las primeras experiencias en la protección de espacios
naturales en el mundo tienen más de un siglo y derivan de la
necesidad de conservar espacios notables y preservarlos de
la intervención humana. Por otro lado, la gestión de
espacios naturales sigue siendo una actividad cuya vocación
es la conservación de paisajes, hábitat, especies y espacios
con valores bióticos y/o abióticos.
Las áreas protegidas representan un valor excepcional como
materia prima para el producto turístico asociado a la
naturaleza. Esto motiva a efectuar acciones concretas para
definir criterios y mecanismos que ofrezcan una mejor
experiencia al visitante y que permitan disminuir al máximo
el impacto ambiental negativo.
El geoturismo se define generalmente como el «turismo
responsable que valora las características geológicas y
geográficas únicas de un sitio (ambiente, cultura, historia), e
incrementa, a través de un intercambio equilibrado durante
la visita, el bienestar de las comunidades y los pobladores de
éste».
La Reserva Nacional de Paracas posee características únicas
en sus recursos naturales, geológicos, paisajísticos y
culturales que la hacen excepcional para practicar el
geoturismo y aumentar la oferta turística del país y de la
región Ica en particular.
11
12
La Reserva Nacional de Paracas
Es la única reserva marino-costera de Perú que incluye
porciones de mar en su territorio. Posee características
especiales de flora y fauna y es refugio de diversas especies
de aves migratorias. Es parte de la lista de humedales de
importancia internacional, protegidos a través de la
Convención de RAMSAR.
Antecedentes de su creación
El 21 de julio de 1960, por Decreto Supremo N.° 15, se
creó el Parque Prehistórico Nacional, cuyo objetivo era
proteger los vestigios culturales de la zona. Entre 1965 y
1967, el inglés Ian Grimwood del Ministerio Británico de
Desarrollo Internacional apoyó diversas actividades de lo
que en ese entonces se llamaba el Servicio Forestal y de
Caza del gobierno peruano. Asimismo recomendó el
establecimiento de un parque nacional costero, que cubría
una superficie de 450 hectáreas, incluyendo área terrestre
con zona marítima adyacente.
En 1971 se propuso el establecimiento del Santuario
Nacional de Paracas, con una superficie de 1 000
hectáreas destinadas a la protección de poblaciones de
flamencos, lobos marinos, cóndores y pingüinos de
Humboldt. En 1972 la Universidad Nacional Agraria La
Molina propuso la expansión del área a 15 000 hectáreas
y en 1973 se creó una comisión para el estudio del estado
de conservación y situación en que se encontraba.
Finalmente, el 25 de septiembre de 1975, a través del
Decreto Supremo N.° 1281-75-AG, se estableció
oficialmente la Reserva Nacional de Paracas (RNP).
Objetivos de su creación y reconocimientos
La Reserva Nacional de Paracas fue creada con el
propósito de preservar y utilizar sosteniblemente muestras
representativas de las «formaciones naturales» y de la
«diversidad biológica» existentes en las provincias
biogeográficas del desierto pacífico subtropical y del
desierto pacífico templado cálido. Forma parte del Sistema
Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado
(SINANPE).
En marzo de 1991 fue reconocida como Reserva Regional
en la Red Hemisférica de Reservas para Aves Playeras
(Hemispheric Network of Bird Reserves). El 24 de marzo de
1992 fue declarada Zona de Reserva Turística mediante
Resolución Ministerial N.° 105-92-1CTI/DM e incorporada
en la lista de humedales de importancia internacional
protegidos a través de la Convención de RAMSAR.
La norma de creación de la reserva señaló como sus
grandes objetivos: la preservación y el uso de muestras
representativas de las formaciones naturales y de la
diversidad biológica existentes en las provincias
biogeográficas del desierto pacífico subtropical y desierto
pacífico templado cálido.
En el Plan Maestro de la reserva (2003-2007) se señala
como objetivos específicos:
Conservar ecosistemas con orillas marinas con gran
concentración de peces, aves y mamíferos.
Otorgar protección especial a las especies en peligro de
extinción.
Conservar el patrimonio cultural e histórico.
Desarrollar técnicas de utilización racional de especies
hídrobiológicas de importancia económica.
Implementar facilidades para el uso recreativo, educativo
y cultural, y contribuir al desarrollo económico de la
región.
Adicionalmente mediante la estás líneas se recomienda:
proteger la geodiversidad de alto valor paisajístico y
geológico.
13
Patrimonio natural:
14
biodiversidad y geodiversidad
Desde principios de la década de los años noventa, el
término 'biodiversidad' aparece definido de forma
inequívoca como «diversidad biológica» o variedad de
elementos bióticos sobre la tierra. La Cumbre de Río (1992)
difunde y utiliza este término que es punto de partida para
desarrollar metodologías para su valoración y
cuantificación.
Por otro lado, el concepto de 'geodiversidad' nació a finales
de esa misma década con el fin de integrar todos los
elementos del territorio de carácter abiótico, como
herramienta aplicada para la gestión de espacios protegidos
y como contraposición al término biodiversidad. Se origina
por tanto como contraposición y complemento de la
biodiversidad.
Desde la Conferencia de Río, la protección de la naturaleza
se orienta a la conservación de ecosistemas y hábitats,
teniendo en cuenta al hombre en aquellas áreas en donde
interviene fuertemente. Se retoma a una consideración más
global, que incluye el paisaje como elemento visible de las
múltiples relaciones entre los seres vivos, incluido el hombre,
y el medio abiótico en el que se inserta. Los cambios
conceptuales y la incorporación de la biodiversidad y su
estudio exhaustivo muestran que existe una parte inerte,
estrechamente relacionada con el ecosistema y las especies,
sin la cual no es posible gestionar, proteger ni conservar la
naturaleza (Serrano y Ruiz, 2007).
La geodiversidad se consideraba como un mosaico de
diversidades paisajísticas y culturales. En sus orígenes se
basó en conceptos paisajísticos y monumentales, en los
elementos visibles más sobresalientes (geomorfológicos o
geológicos). Hoy en día, es un aspecto nuevo de
conservación de la naturaleza, por su valor como base de
los aspectos biológicos e histórico-culturales, y como fuente
de información para reconocer, estudiar e interpretar la
historia geológica de la Tierra y su evolución. Las noticias
que recibimos en los medios de comunicación revelan la
importancia de la geología, y cómo afecta al
medioambiente global en diferentes escalas.
En los últimos años se han realizado esfuerzos para que las
políticas y medidas de conservación alcancen al patrimonio
geológico mundial, debido a que se trata de un recurso no
renovable. La geodiversidad es, por tanto, un concepto útil
para la gestión y conservación del patrimonio abiótico, cuya
incorporación es necesaria en las políticas locales de
desarrollo sostenible y de valoración de recursos naturales.
Por tanto, la caracterización y cuantificación de la diversidad
de suelos, fisiografía, rocas y paisaje, etc., como recursos no
renovables, deberían ser consideradas al igual que la flora y
la fauna cuando se estima el valor ecológico de un territorio
o área.
15
Entre el desierto
paracas y el mar
§
Ubicación y accesibilidad
§
Límites de la reserva
§
Clima y pisos altitudinales
Los Vientos Paracas
Oleaje y mareas
§
Actividades principales en la reserva
Pesca
Concesión de Salinas Otuma
El Guano de las Islas
Turismo y servicios
17
18
Ubicación y accesibilidad
La Reserva Nacional de Paracas está ubicada entre las
coordenadas geográficas 13° 46´ Sur - 76° 14' Oeste y 13°
54´ Sur - 76° 19' Oeste. Posee 335 000 hectáreas de
territorio, de las cuales 217 594 son marinas y 117 406
son terrestres.
Políticamente comprende parte de las provincias de Pisco e
lca, departamento de lca, y cubre jurisdicciones de los
distritos de Paracas.
Se encuentra a 250 kilómetros al sur de Lima. Para llegar a
ella se toma la carretera Panamericana Sur, vía principal de
acceso con pista asfaltada, ya sea pasando por la ciudad
de Pisco y recorriendo la avenida costanera que cruza por
la localidad de San Andrés, o tomando el desvío directo
hacia la localidad de Paracas. Otra forma de acceso es por
vía marítima, a través del puerto San Martín, ubicado en
Punta Pejerrey en la península de Paracas.
Otros caminos menos transitados corresponden a las
entradas desde Pozo Santo (en el kilómetro 256), que
conduce hacia el sector de Laguna Grande, o el que se
inicia en el paraje Cumatrana (Ica), que corre por el
desierto hacia el sector de Carhuas y el lado sur de la
reserva. Por las características del desierto con amplias
planicies, la movilización dentro de la reserva se realiza con
vehículos de doble tracción 4 x 4. Las rutas señalizadas en
la parte tradicional del circuito turístico son accesibles con
automóvil.
Límites de la reserva
La Reserva Nacional de Paracas incluye casi la totalidad de
la península del mismo nombre. El límite norte lo constituye
la pista de acceso a Paracas que viene desde la carretera
Panamericana hacia el mar, dejando fuera a la localidad de
El Chaco y el balneario de Paracas. Abarca solo la parte sur
de la bahía, aproximadamente desde la garita de control en
la pista de ingreso en línea recta por el mar hasta más o
menos playa Atenas, a 7,6 kilómetros de distancia. De aquí
el lindero se dirige hacia el norte dejando fuera Punta
Pejerrey, donde se ubica el puerto San Martín. Desde este
punto el lindero pasa por punta Ripio y va hacia el norte
unos 3 kilómetros mar adentro, desde ahí sigue en línea
recta hacia el oeste, mar afuera unos 22 kilómetros. En este
punto el lindero se dirige hacia el sur en línea recta por unos
73 kilómetros, constituyendo el límite oeste mar afuera,
incluyendo toda la isla San Gallán.
El límite sur tiene una longitud de 54 kilómetros y recorre
mar afuera hasta cerca de la orilla, desde ahí el lindero se
dirige hacia el norte por tierra firme con una longitud
aproximada de 72,8 kilómetros hasta llegar a la carretera de
acceso a Paracas, constituyendo el límite este de la reserva.
En el lado oeste está conformado por playas angostas y
cerradas, islotes y rocas a flor de agua y una cadena de islas
guaneras. Son importantes porque constituyen lugares de
refugio, nidificación y alimentación de poblaciones de aves
productoras de guano y de lobos marinos. Ente las islas se
pueden mencionar: la isla San Gayán (única isla no
guanera), el islote Zárate (conocido como Panetón), isla
Independencia, llamada también La Vieja, e isla Santa Rosa.
San Clemente
Independencia
Huamani Vía Lib
Río Pisc ertado
PISCO o res
Islas Ballestas San Andrés
Punta
Punta Pejerrey
Isla Paracas El Choco
Sangayán Bahía de
Paracas PARACAS
PENÍNSULA
DE PARACAS
Punta Lagunillas Pozo Santo
Lechuza Carr
etera
Pana
La Mina meri
cana
OCÉANO PACIFICO
Yumaque
Punta Salinas
Salinas de Otuma
Playón
Punta Otuma
Punta Mendieta
Laguna PARACAS
COLOMBIA
Grande ECUADOR
Punta Sacasemina
BRASIL
PuntaCarreta PERÚ
Bahía de la
OC
ÉA
Independencia
NO
BOLIVIA
PA
CÍFIC
O
Isla Independencia Karwas
Punta Grande
Morro Quemado
Playa Barlovento
0 5 10
Playa Santa Ana
Km
Punta Grande 19
20
Clima y pisos altitudinales
Las altitudes en la reserva van desde el nivel del mar hasta
los 774 metros sobre el nivel del mar (sector Pozo Negro).
Algunos sectores occidentales se encuentran por debajo del
nivel del mar.
El clima es propio de la formación desierto tropical, con una
temperatura promedio anual de 18,7 grados centígrados. La
precipitación es muy pobre, siendo el promedio total anual
de 1,83 milímetros. El desierto de Paracas es uno de los
lugares más áridos del planeta, su clima seco recibe una
precipitación que sólo alcanza los 2 milímetros anuales,
provenientes principalmente de la condensación de las
neblinas invernales. La humedad relativa promedio es del
orden del 82%, con 83% en invierno. Los vientos dominantes
son sur y suroeste, alcanzando una velocidad media de 14,9
kilómetros por hora, siendo más fuertes entre la isla San
Gayán y bahía Independencia, y se les conoce como
«paracas».
Los vientos Paracas
El viento característico de nuestra costa peruana es el alisio
que por lo general tiene dirección sur, sureste y sur-sureste.
Su origen se atribuye a los efectos atmosféricos que se
producen en la zona de alta presión del Pacifico Sur. La
costa también está expuesta a vientos locales conocidos
como la virazón y el terral, que en realidad son brisas de
valores significativos que periódicamente cambian de
dirección.
Durante el día la brisa corre del mar hacia tierra, de las
zonas más frías a las más calientes, o de mayor a menor
presión; es la virazón que se hace sentir a partir de las 11 de
la mañana y declina al atardecer. Durante los atardeceres,
los desniveles de temperatura se invierten y el mar resulta
más frío que la corteza terrestre de la costa, dando origen
entonces al terral o brisa nocturna que sopla hacia el mar.
Los vientos paracas son típicos de la zona, su nombre
proviene de dos voces quechua: para (lluvia) y acco (arena),
literalmente «lluvia de arena», y se producen por las
diferencias de presión entre el mar y el desierto. Se
desplazan a una velocidad hasta de 32 kilómetros por hora
y se presentan con mayor intensidad y frecuencia en el mes
de agosto, pudiendo durar varios días. En la Península de
Paracas, Pisco, se sienten un poco antes del mediodía y
alcanzan su mayor fuerza alrededor de las 5 de la tarde. Se
relacionan con los efectos de las diferencias de presión
atmosférica provenientes del calentamiento de los desiertos
situados entre Lomas e Ica.
Oleaje y mareas en las costas
La información batimétrica está registrada en la Carta
Hidrográfica o portulano HIDRONAV 2100 (editada por la
Dirección de Hidrografía y Navegación de la Marina de
Guerra del Perú y en escala de 1:500 000) y muestra el
relieve del fondo marino hasta una profundidad de MLWS -
50,00 metros, y los veriles hasta una profundidad de MLWS
-200 metros.
La información oceanográfica revela que las olas son
relativamente bajas en el área, con un periodo entre 10 a
18 segundos. Sailing Directions for South América señala
que la zona entre 15º y 10º latitud sur tiene la siguiente
distribución anual de olas:62,9% de las olas provienen del
Sur, con 35,4% entre 0,3 a 1,8 metros de altura de ola.
25,2 % con 1,8 m a 3,5 metros y 2,3% con altura de olas
mayores a 3,6 metros.
17,4% provienen del Suroeste, y 9,7 con alturas entre 0,3
a 1,80 metros.
6,7% con 1,8 a 3,6 metros y 1% con altura de olas
mayores a 3,6 metros.
Mareas y corrientes marinas
Las mareas tienen un régimen semidiurno, con las siguientes
alturas en centímetros sobre el plano de reducción,
correspondientes a la predicción 2000: pleamar máxima =
104, pleamar media = 66; bajamar más baja = 21, media
= 10; amplitud media = 58 y sicigia = 76.
Las corrientes marinas son generalmente débiles, en la costa
peruana están claramente definidas la Corriente Peruana o
de Humbolt, de aguas frías y con dirección paralela a la
*MLWS: Nivel mínimo de mareas en primavera 21
22
costa peruana, con velocidades entre 0,20 a 0,30 metros
por segundo, y que llega hasta el sur del Ecuador, donde
cambia de giro hacia el Oeste, tomando el nombre de
Subecuatorial.
En la costa sur de Perú se presentan corrientes verticales o
surgencias (afloramientos o up welling) que están asociadas
con las corrientes provenientes de las fosas submarinas; en
los meses de diciembre a marzo llega eventualmente hasta
Pisco la corriente de agua cálida proveniente del Ecuador
denominada Corriente de El Niño.
Los vientos geotrópicos que originan las olas swell que
llegan a nuestras costas se encuentran en el Pacífico Sur
entre las latitudes 55º y 60º S, zona del anticiclón del
Pacífico Sur, y varían de acuerdo a las estaciones del año.
Información hidrográfica y oceanográfica de la bahía
Independencia
Cerro Carretas, Morro Quemado e isla Independencia constituyen
buenos puntos de referencia para recalar en esta bahía. Tiene 13
millas de largo por 4 millas de ancho, con relieve submarino
bastante irregular, constituido de arena y piedra. La bahía en
general es bastante profunda, sobre todo en el canal La Trujillana,
donde existen profundidades hasta de 85 metros. Existen fondos
menores hacia el lado norte de la isla Independencia, donde se
forma una restinga que se aparta 2 millas, sondándose de 7 a 18
metros. En el lado sureste, entre esta isla y la de Santa Rosa, hay
profundidades menores de 9 metros y a un caurto de milla al Sur de
punta Carhuas se encuentra un bajo donde se sondan 5,5 metros.
En punta Carretas la costa se vuelve hacia el Nor-Noreste
aproximadamente por 2 millas, donde labra una pequeña
ensenada denominada Laguna Grande. Luego cambia hacia el
Sureste, haciendo entrantes y salientes que en varios tramos y a
poca distancia de la costa se encuentran sembrados de escollos.
Dentro de la costa de la bahía Independencia destacan los
siguientes accidentes: cerro El Frontón, playa El Chucho, puntas El
Rollo y Coquito, playas Canastones y Tunga, punta y playa Carhuas,
playa del Morro, y playa y bahía Ventosa; esta última es un seno
abierto en su extremo sureste, donde el viento azota con violencia.
Hacia la parte oeste de bahía Ventosa la costa se presenta
escarpada y termina en punta Quemado, sector austral de la bahía.
El viento prevaleciente medio mensual se presenta como sigue:
enero del Suroeste con una intensidad de 8,8 nudos; febrero del
Suroeste con una intensidad de 7,9 nudos; marzo del Suroeste con
una intensidad de 8,7 nudos; abril del Suroeste con una intensidad
de 6,7 nudos; mayo del Suroeste con una intensidad de 8,5 nudos;
junio del Suroeste con una intensidad de 7,9 nudos; julio del Oeste
con una intensidad de 6,1 nudos; agosto del Oeste con una
intensidad de 6,1 nudos; setiembre del Suroeste con una intensidad
de 8,3 nudos; octubre del Oeste con una intensidad de 7,3 nudos;
noviembre del Suroeste con una intensidad de 9,6 nudos; y
diciembre del Suroeste con una intensidad de 8,5 nudos,
Las mareas son de tipo semidiurnas, con amplitudes promedio de
0,57 m.; las de sicigias alcanzan valores promedios del orden de
0,75 m. Las olas son de tipo rompiente, con una altura promedio de
0,9 m, altura significativa de 1,12 m y un periodo promedio de 12
segundos. Las corrientes marinas dentro de la bahía tienen valores
poco significativos.
Como sistema de ayuda para la navegación, existe un faro en el
cerro Carretas cuyo alcance nominal es de 9 millas, con destello
blanco, periodo de 10 segundos, 0,5 segundos de luz, 1,5
segundos de eclipse (oscuridad), y luego 0,5 segundo de luz, 7,5
segundos de eclipse (oscuridad).
Fuente: Plan Nacional de Desarrollo Portuario (Anexo 4).
23
24
Actividades principales en la reserva
Pesca y maricultura
La base económica del área Pisco-Paracas es muy diversa e
incluye una variedad de sectores industriales, de transporte y
recursos. Básicamente depende de la pesca, incluyendo la
industria de harina y aceite de pescado, la maricultura de
conchas de abanico, la pesca artesanal, y otro tipo de
plantas procesadoras como conserveras y de
semiprocesamiento, como anchoado y peladeros de
moluscos, así como productoras de hielo y almacén en frío
para pescado fresco.
El área se caracteriza además por una fuerte relación
económica con Lima. Tiene un puerto y un aeropuerto de
conexión con la ciudad capital y provee más del 50% de los
mariscos que se consumen en la capital.
El sector industrial pesquero de Pisco-Paracas consiste de
treinta y un plantas de procesamiento y semiprocesamiento,
de las cuales siete son de harina y aceite de pescado, cuatro
plantas manufactureras de textiles, cinco procesadoras de
metales, una planta química, y una procesadora no metálica
(Mundo Azul y Pronaturaleza, 2002).
La industria pesquera en Pisco se inició en la década de los
años sesenta, con doce plantas, incrementándose a quince
en 1984. Entre 1993 y 2004 la producción de harina y
aceite de pescado presentó fluctuaciones en relación a la
disponibilidad del recurso anchoveta, utilizada como
principal materia prima. Otras especies importantes son la
sardina, el jurel, la caballa, etc.
En la zona de amortiguamiento se ubican siete plantas de
industrias de harina y aceite de pescado (6,7% del total
nacional). Extraen principalmente anchoveta y sardina y
procesan alrededor de 500 000 toneladas métricas de materia
prima al año.
La actividad de maricultura se centra en la recolección de
mariscos, y en el cultivo y recolección de conchas de abanico.
La bahía Independencia constituye el banco más importante de
conchas de abanico en Sudamérica. En 1985 se extrajeron 72
mil toneladas de conchas, lo que significó una concentración
de 500 individuos por metro cuadrado, este nivel de extracción
constituyó un registro histórico.
Con el fin de lograr un ordenamiento de la actividad, se ha
establecido un modelo de concesiones especiales. Así se
consigna un espacio a cada extractor para que realice sus
actividades de cría, engorde y extracción. En 1996 la
Dirección de Capitanías (DICAPI) otorgó unas 700 hectáreas
de concesiones especiales para captación de larvas y
precultivo de concha de abanico para aprovechamiento y
repoblamiento. Las concesiones durarían dos años y no daban
derechos de propiedad sobre el área ni los productos.
El congelado se orienta al proceso de producción de
moluscos, mediante el desvalve y precocido de mariscos
(concha de abanico, navaja, pulpo, balón, cangrejo, lapa),
que luego son sometidos a temperaturas mínimas de frío para
su almacenamiento y posterior comercialización.
La pesca artesanal se concentra en San Andrés, El Chaco,
Lagunillas, Laguna Grande, El Chucho y Ranchería. El destino
final de estos productos hidrobiológicos es el consumo
humano, y abastecen los mercados local, regional, nacional e
internacional.
Acopio de mariscos en Laguna Grande.
25
26
Recolección de algas
El mar de Paracas presenta
microcorrientes que
favorecen la presencia del
plancton, lo que atrae a su
vez gran variedad de peces y
otras especies que
caracterizan la zona.
También es rico en algas, los
estudios demuestran que
existen más de 250 especies
de algas marinas como los
yuyos (Gigartina chamissoi y
Grateloupia doryphora),
lechuga de mar (Ulva Recolección de algas en playa Atenas.
fasciata forma costata),
aracanto (Macrocystis integrifolia) y Ulva papenfussii. La
mayor parte de las algas comestibles se encuentran dentro
del grupo de las algas rojas, representadas por especies
como la Gigartina chamissoi, G. glomerata y Porphyra
columbina, entre otras. Estas algas, además de ser
aprovechadas por los pescadores artesanales, sirven de
alimento para la fauna del lugar.
Dentro de la actividad pesquera artesanal, aproximadamente
254 personas agremiadas se dedican a este oficio. Hace diez
años un grupo de personas de San Andrés comenzó a
explotar las algas de esta zona y actualmente existe una
empresa que se dedica al deshidratado de algas. Sin
embargo, esta actividad disminuyó de 1522 toneladas
métricas brutas en 1998 a 505 toneladas métricas brutas en
2005.
Las algas marinas son el principal producto del sector agro no tradicional
que el Perú ha exportado a China durante los dos últimos años. Las algas
secas están siendo comercializadas y se utilizan como materia prima en las
industrias mundiales para alginatos, alimentos, forrajes y fertilizantes. Las
algas son adquiridas por algunos exportadores en la costa sur del Perú;
actualmente los departamentos dedicados a la producción y exportación
de algas marinas son Lima, Ica, Arequipa y Moquegua.
Los alginatos son usados para emulsionar fármacos y complementos
vitamínicos, para congelar el pescado, y se usan también en la fabricación
de lápices labiales, barnices de uñas, cremas de rasurar, shampoo y cremas
para el cuerpo. Son parte importante también en el proceso de
estabilización del látex, la elaboración del papel y de ceras pulidoras.
Fuente: ADEX
Concesión de salinas Otuma
Desde las salinas de Otuma, ubicadas en Pisco
(aproximadamente a 280 kilómetros de Lima), en el área de la
reserva, se exporta sal (cloruro de sodio) hacia la costa este de
los Estados Unidos de Norteamérica, donde se emplea en
plantas de refinación, procesos químicos y deshielo.
Dentro de la reserva la concesión es administrada por Química
Pacífico (QUIMPAC) y utiliza las instalaciones del Puerto
General San Martín, donde dispone de facilidades y ventajas
operativas por su cercanía a las salinas.
Vista hacia el norte de las salinas de Otuma.
Las operaciones de embarque involucran equipos propios y
personal altamente especializado, disponible las veinticuatro
horas. Las operaciones, que incluyen la atención de hasta dos
buques por semana, tienen bajos costos logísticos, y embarcan
hasta 20 000 toneladas por día (incluidos los domingos y
feriados).
Acercamiento a explotación de sal y pozas de evaporación en Otuma.
La explotación se realiza mediante un sistema de evaporación solar de
cristalización, a través de charcas ubicadas sobre una loza de sal natural. El área
de cristalización de salmuera es de 46 hectáreas y sirve para la producción de
138 000 toneladas por año.
La sal se deja cristalizar en canchas durante tres meses hasta que tenga un espesor
de 10 o 12 centímetros. Luego de este tiempo la sal cristalizada se retira con
maquinaria pesada, se acumula con cargadores frontales y se traslada con
camiones hacia la planta de lavado, donde es lavada con salmuera a 22 grados
baumé para eliminar insolubles e impurezas como calcio y magnesio. 27
28
Carretera pavimentada con sal que conduce hacia Yumaque y La Catedral. Vista hacia el oeste.
La sal de deshielo es usada como descongelante en carreteras
o pistas pavimentadas. Con el objetivo de mejorar los servicios
que ofrece a los turistas, la Reserva Nacional de Paracas
inauguró la nueva «vía de sal», una carretera pavimentada sin
el asfalto tradicional, que permitirá un mejor acceso al circuito
turístico de La Catedral, con una extensión de 3,5 kilómetros.
A diferencia de otras construcciones, la vía de sal disminuye el
impacto ecológico y reduce el daño probable a la flora y
fauna de la zona. También se dio mantenimiento a la vía Santo
Domingo-Salinas de Otuma, con una extensión aproximada
de 16 kilómetros y a la vía del circuito turístico de Lagunillas (8
kilómetros) inaugurada el año pasado. En total 27,5
kilómetros de vías de acceso a la reserva fueron mejoradas
entre el 2005 y 2006.
El guano de las islas
'Guano' proviene del quechua 'wanu' y es el nombre que se da
a los excrementos de las aves marinas del guanay, el piquero y
el alcatraz, conocido también como pelícano. Es un recurso
natural renovable, que se encuentra en las superficies de las
islas y puntas del litoral de la reserva, lugares en donde
anidan y se reproducen las aves guaneras. En la reserva y su
zona de amortiguamiento se encuentran las islas Chincha
Norte, Chincha Centro, Chincha Sur, Ballestas, La Vieja y
Santa Rosa
El guano es un poderoso fertilizante orgánico utilizado con
gran éxito por los agricultores y ligado a nuestra historia; tiene
un alto contenido de nitrógeno, fósforo y potasio, además de
muchos otros elementos nutritivos que lo convierten en el
fertilizante orgánico más completo del mundo. Los yacimientos
ya eran conocidos por los incas, quienes lo empleaban en sus
cultivos; los conocimientos relacionados a sus propiedades
fueron transmitidos de generación en generación y así
llegaron hasta nuestros días. El guano de las islas de Chincha
fue explotado intensamente en los siglos XIX y XX, y fue un gran
producto de exportación durante ese tiempo. En el siglo XIX fue
causa de la Guerra del Pacífico (1879), en la que se enfrentó
la alianza Bolivia-Perú con Chile.
En el nivel biológico desempeña un rol esencial en el
metabolismo básico del desarrollo de raíces, tallos y hojas,
encerrando todos los elementos fertilizantes y asegurando la
nutrición de las plantas, además de tener una acción benéfica
sobre la vida de los suelos. No es otra cosa que las
deyecciones de las aves marinas, es decir, este abono es la
carne y los esqueletos de los peces que fueron ingeridos por las
aves, y que sufren un proceso digestivo que los convierte en
materia de fácil asimilación por las plantas.
El Proyecto Especial de Promoción del Aprovechamiento de
Abonos provenientes de Aves Marinas (PROABONOS)
supervisa su aprovechamiento a lo largo del litoral de la
reserva. Este monitoreo de aves guaneras reportó a partir de
los conteos mensuales entre enero del 2000 y julio del 2005,
que el número de individuos se mantuvo desde el 2002 hasta
el 2005 cerca de 600 000. Asimismo, el promedio mensual de
aves es mayor en la isla Santa Rosa. Hoy en día la producción
de guano es menor debido a una reducción en la cantidad de
aves. Se extrae guano cada seis años, cuando la capa de este
producto es suficientemente gruesa como para que la
extracción sea rentable.
Historia del guano de las islas en Perú
A mediados del siglo XIX la explotación del guano empezó a tener gran importancia en la
economía nacional pues era el principal fertilizante agrícola en Inglaterra y Francia. José
Casimiro Ulloa (1859) describió la importancia comercial de este recurso y destacó sus
virtudes en comparación con otros fertilizantes, pero también señaló algunas
29
30
irregularidades en su manejo y administración. Su explotación continua financió casi
íntegramente el desarrollo del país hasta la Guerra del Pacífico (Bardella 1989). Terminada esta
en 1890, el gobierno aprobó el desventajoso Contrato Grace para pagar la importante deuda
externa, especialmente con los ingleses. Entre otras condiciones, cedía a los acreedores la
explotación del guano descubierto o por descubrir por un total de tres millones de toneladas
métricas y del 50% del remanente de las islas Lobos. Además, Perú se comprometió a no realizar
ninguna exportación de este recurso hasta que los tenedores de los bonos, representados por la
Peruvian Corporation Ltd., terminasen de extraer la cantidad cedida. La envergadura de los
volúmenes a explotar llevó a que se utilizaran métodos de extracción inapropiados,
ocasionando el colapso de las poblaciones de aves guaneras hacia principios del siglo XX.
En 1909 el gobierno peruano creó la Compañía Administradora del Guano (CAG) para
reorganizar la administración de esta industria y colocar este producto al servicio del desarrollo
de la agricultura nacional (Macera 1968). La CAG desarrolló un programa técnico científico
con la participación de biólogos, geógrafos, estadísticos y agrónomos, buscando mejorar el
manejo del guano y las poblaciones de las aves guaneras. En 1915, ya existía un inventario y
levantamiento topográfico de las áreas habitadas por estas especies. En 1919 se instalaron
estaciones meteorológicas en las unidades guaneras y se estableció un sistema de monitoreo de
dichas poblaciones de aves. La CAG dispuso medidas para favorecer el desarrollo y reducir las
perturbaciones a las poblaciones de aves. Se dispuso la rotación en la explotación de las
unidades guaneras, la prohibición de toda actividad humana (pesca, depredación de huevos)
alrededor de las islas, la modificación artificial del hábitat para ampliar el área de residencia de
las aves, la construcción de muelles y edificios administrativos, entre otras. El resultado fue el
aumento espectacular de las poblaciones de aves de cuatro millones (1910) a 8 o 10 millones
en la década de los años treinta (Jordán y Fuentes 1966, Crawford y Jahncke 1999). En los
siguientes diez años se implementaron otras medidas para aumentar las poblaciones y sus tasas
reproductivas, como colgar plataformas de los acantilados y construir puentes en las zonas
agrietadas de las islas, así como crear islas artificiales cercando penínsulas costeras con muros
de concreto, para excluir a los predadores terrestres como zorros y humanos (Murphy 1981). Así,
en menos de diez años, las poblaciones de aves alcanzaron los 16 a 20 millones (Duffy 1983) y
Murphy (1981) describió a la CAG como: «Uno de los más grandes ejemplos de conservación
práctica que se haya visto».
Desarrollo y colapso de las pesquerías industriales en Perú (Apaza y Santa María 2001a,
2001b; Duffy 1994).
Hasta inicios de los años cuarenta, la pesca en el litoral peruano se mantuvo dentro de los límites
que permitían el mantenimiento de las poblaciones de aves guaneras. La industria del guano era
la principal actividad económica relacionada con recursos marinos del país. Sin embargo, a
partir de mediados de esa década, la CAG enfrentó las presiones de la emergente actividad
pesquera dirigida a satisfacer las demandas de la creciente población costera, pues era
considerada un elemento que restringía el desarrollo de las pesquerías industriales (harina y
aceite de pescado), propuestas como abono sustituto para la agricultura nacional (Idyll 1973,
Murphy 1981, Duffy 1983).
Por otro lado, en la CAG se debatió la idea de producir también harina de pescado, llamado en
esos años «guano de pescado», pues se necesitaban 32 toneladas de anchoveta consumida
versus 8 de anchoveta para producir una tonelada de guano y harina respectivamente. Sin
embargo, esta nueva actividad industrial era un peligro potencial para el ecosistema marino en
general. Entre 1945 y 1955 la CAG solicitó al gobierno peruano que tomase las medidas
inmediatas para el adecuado control de esta naciente industria, pues la anchoveta era la
especie clave para mantener todos los procesos biológicos entre los niveles tróficos inferiores
(plancton) y superiores (peces, aves y mamíferos).
Estas advertencias no fueron tomadas en cuenta, y desde 1955 comenzó el crecimiento
explosivo de la pesquería de anchoveta para producir harina de pescado. Las poblaciones de
aves guaneras comenzaron a decaer y esta situación empeoró luego del fuerte Fenómeno de El
Niño de 1965 que ocasionó una altísima mortalidad de aves guaneras. Paralelamente, las
pesquerías alcanzaron sus niveles máximos y las poblaciones de aves no lograron recuperarse.
Actualmente se registran los niveles poblacionales más bajos de toda la historia, probablemente
debido a la combinación de la sobreexplotación de la anchoveta y la mayor frecuencia e
intensidad de los eventos El Niño en las últimas tres décadas. Así, población de las tres especies
de ave guaneras actualmente no pasa de los dos millones y la producción anual de guano es
ahora una fracción de lo que fue a inicios del siglo pasado. Esta crisis no podrá ser superada si
no se llega a controlar la sobrepesca que ha originado tal situación.
Turismo y servicios
La Reserva Nacional de Paracas recibe durante todo el año
a turistas nacionales y extranjeros, habiéndose incrementado
el flujo de visitantes en los últimos años.
La oferta turística en el litoral marino de Paracas comprende
a las playas distribuidas desde la boca del río Pisco, San
Andrés, El Chaco y el balneario de Paracas, que forman un
circuito de litoral marino a lo largo de la bahía. Las de
mayor atractivo dentro de la reserva son Lagunillas, La
Mina, Yumaque, Supay, Catedral, Playón, Mendieta, Laguna
Grande y Bahía Independencia, y más al sur Tunga,
Carhuas, Ventosa y Barlovento. Los turistas extranjeros
permanecen en Paracas dos a tres días, tiempo suficiente
para conocer los principales atractivos turísticos.
Las islas Ballestas y la Reserva Nacional de Paracas
representan la fuerza principal del turismo en la zona. El
lugar más visitado son las islas Ballestas, lugar que tiene
una creciente demanda para el turismo ecológico. La
capitanía de Puerto de Pisco reportó en los años 1999,
2000 y 2001 un movimiento de 5300, 5800 y 6280 zarpes
de embarcaciones de servicio turístico a las islas Ballestas.
También hay viajes por tierra al interior de la península en
minibuses tipo coaster. Existen además ómnibus de
empresas que viajan al sur desde Lima, con destino
intermedio en Paracas.
Vista de playa Chaco, Paracas
31
32
Embarcaciones para turistas en Chaco.
Las islas Ballestas se encuentran a media hora de viaje en
lancha con motor fuera de borda 400 HP. Entre los meses de
junio a agosto, cada día se desplazan hacia ellas seis u ocho
lanchas, sobre todo turistas extranjeros, generalmente en tours
ya contratados con diversas agencias de turismo, y de ocho a
diez lanchas diarias en verano, aumentando el turismo
nacional en los fines de semana. En septiembre y octubre se
incrementa el turismo escolar nacional, aunque también se
registran niveles altos en otros meses. El costo del viaje es de
10 dólares americanos por persona, para que una lancha
salga debe tener como mínimo 14 pasajeros o se debe cubrir
el pago equivalente. Otros viajes se realizan a las islas San
Gayán situadas a 45 minutos de viaje.
Los operadores turísticos afirman que las islas reciben de 100
a 120 mil turistas al año o unos 200 por día. Las lanchas
atraviesan la bahía en forma perpendicular, desde el
embarcadero del Chaco en dirección al puerto San Martín,
pasando muy cerca de sus instalaciones, para luego bordear la
parte norte de la península y atravesar mar abierto hasta las
islas. Existen coordinaciones con la capitanía del puerto
sobre cómo proceder en caso de que se crucen con un
barco que entra o sale del puerto San Martín.
El turismo por tierra al interior de la península se realiza
predominantemente en la parte sur de la misma. Se cruza la
parte angosta de la península en un viaje de una hora y
media, y se llega a la playa Supay, luego se va a la Catedral,
al cerro del Fraile, a la playa Yumaque, a Lagunillas y a
playa la Mina. El tour dura cuatro horas y se hacen dos a
cuatro viajes diarios, con altibajos en la demanda según la
época del año.
Los operadores de turismo están agrupados en la Asociación
de Operadores de Transporte Turístico de Paracas (AOTTAP).
Las lanchas de servicio turístico pertenecen a las diferentes
agencias que son miembros de la asociación y que operan
en forma rotativa, y la capitanía de puerto exige que una
lancha se encuentre siempre disponible para brindar auxilio
en caso de emergencia. Desde una caseta se controla el
movimiento de lanchas y gente, se capta nuevos turistas y se
brinda información. Estos operadores utilizan el muelle de la
Federación de Pescadores del Chaco-La Puntilla y pagan un
derecho de uso por cada lancha que sale.
La oferta hotelera en la zona de Pisco, San Andrés y Chaco
(Paracas) comprende hostales y hoteles de una a tres
estrellas, siendo mayor en Pisco (29), Paracas (11) y San
Andrés (4), sin embargo gran parte de esta infraestructura
fue destruida por el sismo de Pisco del 15 de agosto de
2007. Poco a poco se levantan los nuevos hoteles de cuatro
y cinco estrellas. El proyecto turístico Chaco-La Puntilla
actualmente está enfocado en la construcción de hoteles de
cinco estrellas.
Recientemente se ha dado en concesión el Aeropuerto
Internacional de Pisco, el cual contará con una
infraestructura moderna a partir del año 2010. Por lo tanto,
Paracas ya es considerada como un destino internacional.
33
ASPECTOS CULTURALES
E HISTORIA
§
Ocupación prehispánica entre
Paracas e Ica
§
Los hombres de Paracas
§
Caminos ancestrales de integración
y articulación
§
Paracas: Puerta de la Emancipación
Peruana y Cuna de la Bandera.
35
36
Ocupación prehispánica entre Paracas e Ica
L La civilización andina se desarrolló desde la llegada
de los primeros grupos de cazadores-recolectores a
fines del Pleistoceno, hasta la conquista española:
este proceso duró alrededor de 12 000 años, a través de
seis grandes periodos. En la costa sur, las primeras
ocupaciones corresponden a los conchales y también a las
ocupaciones de Cabezas Largas y Pozo Santo (Ica), que
son campamentos más o menos transitorios y por lo
general con más de una ocupación. Estos realbergaban a
pequeños grupos o bandas de cazadores recolectores más
o menos trashumantes que se sustentaban en la
recolección y la caza.
Los hombres de la sierra, atraídos por los recursos de las
lomas costeras, bajaban todos los años en la época de la
estación de las neblinas y de la humedad, y se establecían
frente al mar en improvisadas estaciones invernales donde
cazaban, recogían caracoles, babosas, moluscos, y
también recolectaban semillas y frutos silvestres. La vida en
las lomas abundaba durante los húmedos meses de
invierno.
Alrededor de 7000 años antes de Cristo el hombre vivía de
modo estable en la Costa. Practicaba una horticultura
incipiente, era sedentario y habitaba en pequeños caseríos
con casas de forma cónica con paredes de estera y paja de
junco, sostenidas por palos de sauce. Los hombres de
aquel tiempo no usaban el algodón pero tejían con fibras
de junco y cacto; cultivaban la tierra pero seguían
recolectando semillas y raíces. Recolectaban grandes
cantidades de mariscos para su alimentación, con lo que
aseguraban una buena dosis de proteínas, y pescaban y
cazaban lobos marinos. Estos nos indica que dependían
del mar en considerable medida para su alimentación. Se
ha encontrado fragmentos de redes, de hilo de cacto, muy
finas, de malla cuadrangular, mientras que las redes de
carga eran de hilos gruesos y de malla pequeña. La red de
pesca de Paracas podría considerarse probablemente entre
las más antiguas que ha sobrevivido en buen estado de
conservación en el mundo.
Los hombres de Paracas
Fue Julio C. Tello quien descubrió por primera vez la Cultura
Paracas:
Paracas en Historia de suEste
julio de 1925. descubrimiento
renombrado arqueólogo
peruano encuentra el cementerio delaesta
Fue Julio C. Tello quien descubrió cultura Paracasen
civilización enla
julio de 1925. Este renombrado arqueólogo
península de Paracas, en el Cerro Colorado, donde peruano
encontró429
descubre el cementerio de Cerro
fardos funerarios queColorado,
conteníanatribuido a
importantes
esta civilización,
personajes en la península
momificados, envueltosdeenParacas. Allí descubrió
finos mantos y
429 fardos
rodeados de funerarios que conteníandeimportantes
ceramios, instrumentos caza, pieles de
personajes momificados,
animales y alimentos. envueltos en finos mantos y
rodeados de ceramios, instrumentos de caza, pieles de
animales
Basado en ylaalimentos.
forma que tenían de enterrar a sus muertos los
Paracas, descubrió que esta cultura pasó por dos épocas
A partir de la forma de enterramiento de los paracas, Tello
afirmó que esta cultura pasó por dos períodos: 1) Paracas
Cavernas (7000 a. de C.), donde los muertos se
enterraban en posición fetal dentro de tumbas cavadas en
la tierra en forma de copa invertida o caverna, y 2)
Paracas Necrópolis (2000 a. de C.), donde los individuos
eran enterrados en cementerios más sofisticados.
Garita de control
Museo Julio C. Tello
Cerro Colorado
Imagen satelital del sector de cerro Colorado, adyacente al museo Julio C. Tello.
Las tumbas adscritas a la cultura Paracas Cavernas se
caracterizaban por pozos profundos que terminaban en
cavernas excavadas en la roca, de unos 6 metros de
diámetro, donde se colocaban un promedio de treinta
fardos funerarios. Eran tumbas comunitarias, aunque
no se sabe si los enterramientos correspondían a una
misma familia. Los cuerpos se encuentran momificados
por las condiciones climáticas y del terreno. Algunos de
los cadáveres muestran trepanaciones y deformaciones
37
38
craneanas, probablemente debido a creencias religiosas o
como distinción étnica.
Las vasijas de cerámica que acompañan a estos entierros
eran modeladas con distintas formas decorativas y los
diseños fueron hechos con líneas incisas. Finalmente eran
horneadas y pintadas con pigmentos de colores mezclados
con resina vegetal. Los motivos que adornaban estos
recipientes eran el jaguar u otros felinos junto con la
serpiente, al parecer estos animales eran considerados
divinidades. El tipo de vasija característica es de forma
globular con doble pico y asa puente, y luego será típico en
otra cultura de la zona: Nazca. El contraste entre el color
oscuro de las vasijas y los pigmentos decorativos de variados
y vívidos colores, así como los adornos y tipos formales
escultóricos hacen de la alfarería paracas cavernas una de
las más especializadas del Perú prehispánico.
Los tejidos o mantos paracas cavernas se caracterizan por ser
de tipo geométrico y rígido, predominando la técnica de
doble tela. En ellos existe una fuerte evocación en la
representación del felino o seres antropomorfos
geometrizados con cabellos en forma de serpiente.
Los paracas fueron expertos cirujanos que realizaron
operaciones quirúrgicas en los cráneos. Probablemente estas
intervenciones quirúrgicas sirvieron para sanar heridas
Algunas muestras de los tejidos y cerámica paracas, expuesto en el Museo Julio C. Tello.
producidas por golpes en los combates. Se han hallado
algunos de los instrumentos que se utilizaban para realizar
estas operaciones, como cuchillos (tumis), bisturís de
obsidiana, algodones, paños, vendas, hilos, agujas. La
trepanación craneana consistía en perforar hábilmente con
puntas de obsidiana una parte del cráneo, la cual era
cubierta luego por una lámina de oro u otro metal.
Una práctica muy usual en esta cultura era el alargamiento
del cráneo, los paracas se deformaban la cabeza
colocándose tablillas en la frente y en el occipital, sujetando
ambos lados con soguillas fuertemente apretadas. La forma
que tomaba el cráneo los hacía distinguirse de otros grupos
étnicos.
La fase Paracas Necrópolis se desarrolló principalmente entre
el río Pisco, la quebrada Topará y la península de Paracas. Es
distintiva la forma rectangular de sus lugares de
enterramiento, donde entraban decenas de fardos funerarios
depositados a pocos metros de profundidad. Estos fardos
señalan la existencia de categorías sociales, ya que los
personajes más poderosos estaban sumamente adornados.
Si bien los objetos artísticos como la cerámica tienen técnicas
más avanzadas, no son tan perfectos como los de la fase
anterior.
Los fardos funerarios muestran la habilidad de los paracas
necrópolis para enterrar a sus muertos. Algunos fardos son
complejos, con ajuares muy ricos y variados, mientras que
otros solo contienen a la momia. Los individuos eran
colocados en posición fetal, algunos tienen los cráneos
trepanados, y en la boca llevan una lámina de metal. La
cerámica es menos lograda, aunque conserva la forma y el
doble pico y asa puente, pierde riqueza, las paredes son más
39
40
gruesas, es menos decorada y además es más escasa. Las
vasijas monócromas con cuerpos en forma de zapallo y con
doble pico y asa puente son distintivas del arte cerámico de
Paracas Necrópolis. Sin embargo, las telas de esta fase,
elaboradas con algodón y lana de camélidos, son admiradas y
reconocidas mundialmente por la policromía de sus figuras.
Los conchales de Chucho y Carhuas,
depósitos pre-históricos en Paracas
Los conchales dejados por los pescadores en el mar del
Pacífico fueron estudiados grosso modo por el arqueólogo
alemán Max Uhle en 1901. Evidencias de estos depósitos
han sido encontradas en muchas playas de nuestro litoral,
como Virú, Ancón, desembocadura del río Ica, Santa Ana,
San Nicolás, puerto Lomas, Chaviña, Tanaka, entre otros.
Los conchales de Paracas presentan generalmente caracteres
funerarios, pues culturas posteriores los reutilizaron para
enterrar a sus muertos, quizás porque las capas o estratos de
estas prominencias ofrecían mayor seguridad que las arenas
(Rossel, 1962). Esto fue comprobado por el arqueólogo Julio
C. Tello en toda la bahía, y por ello afirmó que los antiguos
paracas usaron los conchales como cementerios, aunque
fueron originalmente los primeros vestigios culturales en el
área.
Al sur de la bahía de Paracas, en Laguna Grande, se
encuentran grandes conchales. Uno está ubicado en playa El
Chucho, al norte de Karhua o Carhuas, a orillas del mar, en
la cima de cerros caldosos con hondonadas y acantilados. Es
un enorme conchal de más de tres kilómetros de longitud por
dos metros de altura. Estos basurales o conchales están
reforzados con piedras o rodados de mar, los cuales habrían
sido colocados con el fin de preservarlos de la erosión,
humedad y sobre todo de los vientos paracas. Su antigüedad
aproximada es 2000 años a.C.
Estos conchales fueron aprovechados por culturas posteriores
para construir habitaciones soterradas que protegían del
viento y el frío. Las medidas promedio eran 2,40 m de largo,
por 1,0 m de ancho y 1,0 m de alto. Su forma era
rectangular, con paredes de rodados unidos sin argamasa;
los techos cubiertos con piedras lajas, palos de huarango o
costillas de ballena. Entre los restos de estas viviendas se
encontraron restos de cerámica utilitaria, arpones, redes,
conchas, cenizas y huesos de animales, lo que hace presumir
que sus habitantes se dedicaban a la pesca y realizaban
trueque con los valles agrícolas.
hucho (foto superior) y Carhuas (foto inferior).
La civilización andina se desarrolló desde la llegada de los
primeros grupos de cazadores-recolectores a fines del
41
42
Pleistoceno, hasta la conquista española: este proceso duró
alrededor de 12 000 años, a través de seis grandes periodos. En
la costa sur, las primeras ocupaciones corresponden a los
conchales y tambien a las oscupaciones de Cabezas Largas y
Pozo Santo (Ica), que son campamentos más o menos transitorios
y por lo general con más de una ocupación. Estos realbergaban
a pequeños grupos o bandas de cazadores recolectores más o
menos trashumantes que se sustentaban en la recolección y la
caza.
Imágenes de satélite que muestran la distribución de conchales en las
playas de El Chucho (foto superior) y Carhuas (foto inferior).
Historia hispánica
En 1534, cuando los españoles ya se encontraban en
territorio peruano, un grupo de ellos bajo al mando de
Nicolás de Rivera el Viejo partió de Pachacámac hacia el sur
con el propósito de buscar un lugar dónde fundar una nueva
ciudad que fuera la capital de los territorios recién
conquistados en reemplazo de la ciudad de Jauja.
Ese mismo año la comisión llegó al valle de Pisco y Rivera
dejó su guarnición de soldados en el tambo de Sangallán
para impedir que don Pedro de Alvarado desembarcara con
su gente, pues pretendía explorar las tierras más al sur de
Chincha. Se afirma que en Sangallán los españoles fundaron
un poblado que debería ser la capital del virreinato, y al año
siguiente cuando se creó la «Ciudad de los Reyes» el pueblo
fue abandonado. Desde entonces y hasta nuestros días es
conocido como «Lima La Vieja», aunque no se conoce ningún
acta de fundación que sustente este hecho.
El pueblo de Pisco, conocido con este nombre desde
mediados del siglo XVI, estaba ubicado junto al mar. Fue
destruido por un terremoto en 1687 y la nueva ciudad se
levantó alejada del mar, sobre el caserío indio de Santa
María Magdalena. En tiempos coloniales el valle fue
reconocido por sus tierras fértiles. Ya en el primer mapa de
América del Sur (1574) de Diego Méndez, la zona aparece
destacada entre las costas del virreinato del Perú. Asimismo,
las descripciones de la geografía, clima y fauna marina
abundan en el registro histórico de la zona.
Las hoyadas ubicadas en el litoral este de la bahía de Paracas
continuaron siendo exploradas en la parte temprana de la
colonia. Posteriormente fueron abandonadas, probablemente
debido a la salinización de los suelos, dado su cercanía al
mar, y se excavaron nuevas chacras 2 kilómetros al este hasta
llegar a la pampa de Lanchas, donde los jesuitas levantaron
un gran complejo agroindustrial aprovechando las hoyadas,
para producir un vino muy preciado.
En los mapas de principios del siglo XVIII se observan solo
ranchos de pescadores en la parte sureste de la bahía de
Paracas, situación que continuó hasta las primeras décadas
del presente siglo. En su Descripción de las provincias
pertenecientes al Arzobispado de Lima (1674), el cosmógrafo
aragonés Cosme Bueno dice que Pisco, Paracas y Caballas
43
44
localizado en la desembocadura del río Grande de Nazca
eran los principales «puertos» que abastecían de abundantes
productos marinos a la «provincia» de Ica.
Hacia fines del siglo pasado el sabio italiano Antonio
Raimondi observó que la bahía Independencia no aparecía
en las cartas marinas españolas. Esta fue descubierta
accidentalmente por los buques de transporte Dardo y
Trujillana que llevaban tropas a Pisco, entraron por
equivocación a esta bahía, naufragaron y gran parte de la
tropa pereció en este incidente. Agrega Raimondi que «en
recuerdo a tan desgraciado accidente se da el nombre de
Trujillana a la entrada más ancha (entre Punta Carretas y la
Isla Independencia actuales), y Dardo a la punta norte de la
isla de las Viejas, recibiendo la bahía el nombre de
Independencia por ser este el lugar donde recalaron por
primera vez las tropas del general San Martín que proclamó
la Independencia del Perú (El Perú, tomo VI).
Morro Quemado, el macizo rocoso que limita la bahía
Independencia por el sur, fue reconocido por marinos y
viajeros que venían de sus travesías por el mar del sur. A
principios del siglo XVIII (1712-1714), el francés Amadeé
François Frezier lo menciona, mientras que Andrés Baleato lo
incluye en su Mapa del virreinato del Perú en 1792.
La primera mención de un asentamiento permanente de
pescadores en la bahía Independencia es la de Tunga o
Tungo, «un pequeño caserío en tierra firme frente a la isla de
las Viejas», hoy Independencia, que era «el pesquero
principal de la bahía» de acuerdo al capitán de fragata
Germán Stiglich (Diccionario geográfico del Perú, 1922). La
caleta debe haber estado activa desde la segunda mitad del
siglo pasado hasta la segunda década del presente, a juzgar
por la información que dan geógrafos de la época como
Aurelio García y García, Rosendo Melo y Stiglich, entre
otros. Se desconoce cuándo y porqué fue abandonada
Tunga, pero sus restos se pueden observar aún en el extremo
meridional de la playa del mismo nombre rodeando las
instalaciones del proyecto de cría de concha de abanico.
Hace algún tiempo la Agencia Japonesa de Cooperación
Técnica (JICA) apoyó el desarrollo de la maricultura en la
zona. Luego el gobierno regional asumió esta
responsabilidad.
Varios marinos chilenos e ingleses acompañaron a las tropas
libertadoras de San Martín, tanto en los viajes exploratorios
como en el desembarco mismo en Pisco de la expedición en
1820. Esta experiencia debe haber servido para que varias
décadas después se elija la misma zona como punto de
desembarco de la flota invasora chilena que asoló el territorio
peruano durante la Guerra del Pacífico.
La explotación del guano de las islas frente a las costas de
Pisco-Paracas fue una actividad económica importante sobre
todo en los siglos XIX y XX. Sin embargo, este recurso fue
explotado desde épocas previas a la conquista. Entre 1847 y
1875, en las islas de Chincha se registraron varios artefactos
prehispánicos en los diferentes estratos de deposición del
guano. Los más antiguos fueron hallados a más de 20 metros
de profundidad e incluían dos ceramios de la cultura Moche
(siglo V d. de C.). En las capas superiores se descubrieron
restos de las épocas Ica-Chincha e Inca. La explotación por
parte de los nativos habría cesado hacia 1550, según refiere
el cronista Cieza de León; luego fue retomada en tiempos
coloniales.
Cuando Julio C. Tello visita la bahía Independencia a fines de
noviembre de 1927 y describe su recorrido, solo menciona la
playa de Laguna Grande pero no alguna caleta, lo que hace
suponer que Tunga estaba abandonada y que la actual caleta
de Ranchería fue fundada después, alrededor de 1930.
Ranchería se asentó en el lado sur de Laguna Grande, la gran
ensenada natural localizada en la parte norte de la bahía. Los
fundadores de Ranchería proceden de Comatrana, un antiguo
sector o barrio de la ciudad de Ica. Este fenómeno
socioeconómico se explica por la pobreza de las tierras
agrícolas y del recurso agua de regadío de la comunidad de
Comatrana en el valle de Ica, un problema que ya se
observaba en 1702 según consta en un documento en el
Archivo de la Nación. Esto llevó a sus pobladores a
desplazarse hacia el litoral a complementar su limitada
economía. No se descarta la posibilidad que los pescadores
de Comatrana hayan frecuentado las playas de la bahía
Independencia desde tiempos coloniales y que tengan alguna
vinculación con la antigua caleta de Tunga.
Finalmente, el asentamiento de extractores de mariscos que en
1984 fue denominado Sector Muelle surgió como
consecuencia del denominado boom de la concha de
abanico, resultado de un fuerte Fenómeno de El Niño que
afectó las costas de Paracas entre 1982-1983.
45
46
Paracas: puerta de la emancipación peruana
y cuna de la bandera
Paracas es también importante en la historia de la
emancipación peruana porque fue el lugar de desembarco del
libertador don José de San Martín
Una tradición literaria, escrita
en 1917 por Abraham
Valdelomar, cuenta que el
general San Martín, al
desembarcar en las costas del
sur de Pisco (bahía
Independencia, en la actual
Reserva Nacional de Paracas),
se habría inspirado en los
colores de las parihuanas,
unos flamencos de alas rojas y
pecho blanco, para crear la
bandera del Perú.
Como signo de esta página
de nuestra historia, en la
bahía de Paracas se ha
erguido un obelisco en
homenaje a esta expedición
libertadora.
DESEMBARCO DE SAN MARTÍN EN LA BAHÍA DE PARACAS
Tomado de: Enciclopedia Militar El Gran Capitán
El desembarco de San Martín en Paracas marca el comienzo de una serie de
episodios de gran significación para la organización política que adoptaría
la Sudamérica independiente. El 20 de agosto de 1820, partió de
Valparaíso, Chile, con destino a Perú, la Expedición Libertadora del Perú al
mando del generalísimo José de San Martín. El jefe de gobierno chileno,
capitán general Bernardo O'Higgins, realizó grandes esfuerzos para hacer
realidad esta costosa y arriesgada empresa.
El vicealmirante Thomas Alexander Cochrane condujo la flota de 11 naves
de guerra de alto bordo y 15 transportes, conduciendo casi 4 000 efectivos
de nacionalidad argentina, peruana y chilena, adecuadamente uniformados
y pertrechados. La escuadra navegó bajo bandera chilena. La finalidad de la
expedición era desembarcar cerca de Lima, establecer una cabeza de playa
segura y realizar una rápida incursión militar que aislara a la capital y
permitiera enfrentar de manera disgregada al ejército realista. Un hito clave
de la estrategia era tomar Lima, hasta entonces llamada Ciudad de los Reyes,
y proclamar la independencia, nombrándose San Martín Protector del Perú,
para desde esta posición llamar a sumarse a la causa patriota al resto del
país.
El desembarco se produjo sin novedad en la bahía de Paracas en la mañana
del 18 de septiembre. Tomó varias horas el cuidadoso arribo a tierra de las
tropas, municiones y artillería. Al momento del arribo un pelotón de
caballería del virrey del Perú que custodiaba el lugar huyó hacia el norte. En
la ciudad de Pisco hizo otro tanto el jefe militar español de la plaza, coronel
Químper. Mientras se realizaba el desembarco de todo el ejército, un
escuadrón de caballería y una compañía de infantería con artillería ligera se
adelantaron a tomar posiciones en las inmediaciones de Pisco. El Ejército
Libertador, con el propio San Martín al frente, entró a la ciudad en horas de la
tarde. A su paso, muchos lugareños vivaron a las tropas patriotas y hubo
jóvenes, incluidos algunos esclavos, que se ofrecieron como voluntarios
portando como credencial alguna de las proclamas distribuidas
clandestinamente en los puertos, meses antes, por el vicealmirante
Cochrane.
San Martín instaló su estado mayor en una antigua casona ubicada a menos
de 50 metros de la plaza mayor. Allí trabajó y residió durante algunos días,
definiendo la estrategia militar a seguir en suelo peruano y vislumbrando lo
que sería la primera bandera y el primer escudo del Perú independiente.
Antes de caer la noche del 8 de septiembre, San Martín emitió su primera
proclama desde suelo peruano:
«San Martín. Cuartel general del Ejército Libertador en Pisco. Septiembre 8
de 1820. Primer día de la libertad del Perú.
Compatriotas: […]. El último virrey del Perú hace esfuerzos para prolongar su
decrépita autoridad […]. El tiempo de la impostura y del engaño, de la
opresión y de la fuerza está ya lejos de nosotros, y sólo existe la historia de las
calamidades pasadas. Yo vengo a acabar de poner término a esa época de
dolor y humillación. Este es el voto del Ejército Libertador».
47
BIODIVERSIDAD: FAUNA MARINO-
COSTERA Y FLORA DESERTICA
§ Principales hábitats de la fauna
Paracas sitio Ramsar: refugio de aves
migratorias
§
Flora, especies principales
49
50
L a importancia ecológica excepcional de la Reserva
Nacional de Paracas se atribuye a sus características
especiales de flora y fauna. Estas incluyen
comunidades de plantas autóctonas del desierto costero
peruano, diversa fauna y numerosas especies amenazadas y
en peligro de extinción.
Su ubicación en un área de alta productividad primaria
causada por la presencia de las aguas frías de la Corriente de
Humboldt favorece la diversidad de hábitats costeros que han
permitido el establecimiento de distintas comunidades.
Principales hábitats de la fauna
Debido a su variedad de biotopos, la reserva ofrece
importantes áreas de alimentación, reproducción y refugio a
ballenas dentadas, lobos marinos, nutrias, tortugas marinas y
numerosas especies de aves, peces e invertebrados.
Entre dichos hábitats destacan:
a) Espejos de agua colindantes a la costa (zona rica en
invertebrados marinos y algas).
b) Barrancos y acantilados con formaciones rocosas de
pendiente pronunciada (lugar de refugio y anidamiento de
aves).
c) Orillas rocosas con roquedales (zona que alberga distintas
especies de invertebrados marinos).
d) Orillas arenosas marinas (gran concentración de aves,
principalmente migratorias, como Láridos, Scolopácidos y
Charádridos).
e) Planicies costeras, de fisiografía plana a ligeramente
ondulada.
F) Elevaciones continentales, conformadas por pequeños
cerros y lomadas hasta los 200 metros sobre el nivel del
mar e incluso elevaciones mayores a 300 m.
Los espacios predominantes son el desierto costero, el océano
Pacífico y una cadena de nueve islas guaneras que constituyen
el hábitat de millones de aves y miles de lobos marinos.
En la reserva se han registrado 295 especies de algas, entre
ellas 110 especies de diatomeas y 82 de dinoflagelados
(integrantes del fitoplancton), y 595 especies de invertebrados,
de los cuales 112 son moluscos, 184 anélidos y 75 crustáceos.
Entre las 440 especies de vertebrados identificados hay 168
especies de peces (93 son de importancia comercial y/o para
pesca de subsistencia), 6 especies de reptiles, 216 especies de
aves entre residentes y migratorias, y 36 especies de mamíferos
marinos.
Diferentes hábitats de refugio de aves en
la Reserva Nacional de Paracas.
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52
Paracas sitio Ramsar: refugio de aves migratorias
La Reserva Nacional de Paracas adquirió importancia
internacional desde 1992 pues fue reconocida como área de
descanso para aves migratorias y/o residentes endémicas,
desde entonces es un sitio Ramsar (Convención Ramsar de
Humedales de Importancia Internacional Especialmente como
Hábitat de Aves Acuáticas).
La comunidad de pájaros, que es una de las atracciones
turísticas principales, está compuesta por pájaros de arena
como el playero blanco (Calidris sp.), playero occidental
(Calidris mauri) o playero semipalmado (Calidris pusilla),
chorlo semipalmado (Charadrius sempalmatus) y el flamenco
(Phoenicopterus chilensis), entre otros.
Esos pájaros se alimentan de organismos pequeños
(bentónicos) que viven sumergidos en los humedales y en la
zona litoral local. Otras aves son los pájaros marinos como el
piquero peruano (Sula variegata), el guanay (Phalacrocorax
bougainvillii), el pelicano (Pelecanus thagus), el zarcillo
(Larosterna inca), la golondrina (Sterna máxima) y la
golondrina elegante (Sterna elegans), los cuales se alimentan
de peces pequeños, moluscos y crustáceos.
Las islas San Gayán y la Vieja, situadas en la reserva, son los
únicos lugares de reproducción de pájaros en el Perú de
especies como el potoyunco (Pelecanoides garnotii), pájaro
endémico de la corriente de Humboldt en peligro de extinción.
Otra especie endémica de esta corriente es el pingüino de
Humboldt (Spheniscus humboldti), que también se encuentra
en peligro de extinción.
También es posible ver al cóndor (Vultur gryphus), especie en
situación vulnerable, y el gallinazo cabeza roja o camaronero
(Cathartes aura), en los bordes de los acantilados próximos a
las grandes zonas de asentamiento de los lobos marinos,
aprovechando la carne putrefacta de los lobos y otros
animales muertos.
Entre los mamíferos marinos destacan las dos especies de
lobos marinos: el lobo fino (Arctocephalus australis) y el lobo
chusco (Otaria flavescens), y la nutria o gato marino (Lutra
felina), que está en peligro de extinción. Es posible además
avistar varias especies de delfines y ballenas. Estos animales
usan como hábitat de reproducción algunas playas aisladas
o de difícil acceso para el hombre. Un mamífero solamente
acuático, relativamente fácil de observar en ciertas playas
alimentándose o nadando entre las olas, es el delfín nariz de
botella (Tursiops truncatus).
En el ambiente terrestre, el mayor representante de los
mamíferos es el zorro de litoral o zorro costero (Pseudalopex
(Dusycion) sechurae), que de vez en cuando puede ser visto
andando por el desierto y puede aproximarse a las playas.
Asimismo pueden verse murciélagos (Desmodus spp) y
algunos mamíferos menores como la rata (Rattus spp),
típicos de las colinas. Algunos reptiles característicos de las
áreas desérticas son el lagarto pequeño (Microlophus
peruvianus), el geko (Phyllodactylus angustidigitus) y la
lagartija (Tropidurus peruvianus).
Diversas tortugas marinas frecuentan las aguas de Paracas,
principalmente en las estaciones cálidas y en eventos como
El Niño, que es cuando aumentan su distribución. Entre ellas
podemos distinguir a la tortuga dorso de cuero o tinglada
(Dermochelys coriacea), la tortuga verde o «galápagos»
(Chelonia agassizzii) y la tortuga de mar pequeña
(Lepidochelys olivacea).
Flora, especies principales
La flora de la reserva es relativamente pobre debido a las
limitaciones hídricas propias del desierto costero, donde las
precipitaciones son casi nulas (1,83 milímetros por año).
Vegetación en el desierto, sobre las dunas de arena.
53
54
La flora de las orillas de playa está representada por plantas
halófitas, generalmente conocidas como grama salada, de los
géneros Distichlis spp., Sesuvium spp. y Cressa truxillensis.
Vegetación talofítica en las inmediaciones de la laguna Parihuana.
En los ecosistemas de lomas de cerro Lechuza, Morro
Quemado y San Gayán es común encontrar especies como
Oxalis spp., Solanum ferreyrae y Tetragonia pedunculata,
entre otras típicas de estas formaciones.
Vegetación de lomas en el cerro Lechuza.
55
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Presencia de algas en las orillas de playa Atenas.
En el mar hay también una gran diversidad de flora
representada por las algas. Entre las algas superiores
macroscópicas están las lechugas de mar, tales como la
Ulva fasciata y la Ulva papenfussii. La mayoría de las algas
comestibles están dentro del grupo de las algas rojas
denominadas yuyos, representadas por especies como la
Gigartina chamissoi, G. glomerata y Porphyra columbina,
entre otras. Las algas pardas son las de mayor tamaño y
entre ellas destacan Macrocystis pirífera y Macrocystis
integrifolia. Las algas superiores al ser varadas en las playas
sirven de alimento para las aves de orilla marina, residentes
y migratorias
REGISTRO GEOLoGICO
EN LA COSTA SUR
§
Tipos de rocas principales en la reserva
§
La Cordillera de la Costa, Gneis
Precámbricos y Granitos Paleozoicos
§
Estratos y bosques fósiles del Carbonífero
§
Sedimentos jurásicos volcano-
sedimentarios
§
La Cuenca marino Pisco
§
Tectónica y sismicidad: aspectos
estructurales y tectónicos
§
Los peligros geológicos en la reserva
57
58
Tipos de rocas principales en la reserva
Los acantilados y algunos relictos de monte islas en el
desierto costero muestran rocas de edad precámbrica,
establecidas en base a los afloramientos ubicados en
Lomitas, Palpa y San Juan (al sur de la reserva), vale decir
540 millones de años, evidenciando un metamorfismo
regional.
La presencia aislada de rocas del Paleozoico entre playa La
Mina y punta Prieto, con estratos de edad carbonífera (295 a
355 millones de años), sugieren eventos tectónicos
importantes.
Entre el Carbonífero y Jurásico inferior no hay registros
geológicos, y esto se interpreta como que la zona se
comportó como un área positiva o cordillerana. Durante el
Jurásico inferior (175 a 203 millones de años), el área
aparentemente subaérea permitió el emplazamiento de rocas
volcánicas (lavas) a partir de un arco volcánico calco-
alcalino activo durante el Jurásico temprano en el sur de Perú
y el norte de Chile.
Después de un amplio hiato o no deposición durante el
Cretáceo y Paleoceno (53 a 135 millones de años), en el
área occidental costera, luego del emplazamiento del
batolito andino en la región oriental, la cordillera se empezó
a plegar y levantar. Se inicia un período de erosión de esta,
mientras que fallamientos normales hicieron descender la
zona occidental y se originaron formaciones sedimentarias
marinas entre el Eoceno-Oligoceno (Formación Paracas:
23,5 a 58 millones de años) y la Formación Pisco del
Mioceno (5,3 a 23, 5 millones de años). Esta cuenca
marina tuvo influencia de sedimentos volcánicos provenientes
del lado oriental.
El modelado del sector oriental por erosión de la cordillera
durante el Plioceno originó una penillanura con sistemas de
drenaje similares a los de la actualidad. A fines del Plioceno,
junto con un levantamiento general de la cordillera de los
Andes, ocurrió un retiro paulatino del mar, exponiendo las
secuencias marinas de las formaciones Pisco y Paracas; fallas
en la zona costera controlaron la morfología y desarrollo del
a
Er
at
em
Sistema Serie Ma Planicie Costera Cordillera Occidental
Cuaternario
Reciente Depósitos Recientes
Pleistoceno
Sup. Fm. Cañete
Plioceno
Inf.
Neógeno
Inf. Sup. Inf. Med. Sup.
Inferior Superior
10 Fm. Pisco
Mioceno
20
CENOZOICO
Oligoceno
30
Inf. Med. Sup.
Paleógeno
40
Eoceno
Fm. Yumaque
Grupo
50 Paracas Fm. Los Choros
Paleoceno
Sup.
60
Inf.
Sup.
Volcánico
Cretáceo
95
Quilmaná
Med. Sup. Inf.
135
MESOZOICO
Volcánico Chocolate
Batolito de la Costa
152
Jurásico
180
Inf.
199
Permico Triásico
Falla Cerrillos
251
PALEOZOICO
295
.
Inf.
C arb Grupo Ambo
355
391
Ord. Batolito de
Camb. 540 San Nicolás
PROTEROZOICO
(392 + 2 Ma)
Complejo Basal de la Costa
(Facies Gneis, esquistos y anfibolitas)
59
60
litoral. Finalmente, una cobertura sedimentaria reciente entre
depósitos fluviales y aluviales, acumulaciones eólicas y
sedimentos marinos conforman el relleno Cuaternario.
La cordillera de la costa: gneis precámbricos y
granitos paleozoicos
El término «cordillera de la Costa» sorprende pues en la
mayoría de los libros de geografía escolar no se menciona, y
tiene menos importancia geográfica que las otras tres
cordilleras más conocidas: Occidental, Central y Oriental. Sin
embargo tiene una connotación geológica, siendo una
cadena de montañas y colinas relativamente bajas (no más de
2 000 metros) expuestas en la costa sur peruana.
Los afloramientos de rocas tan antiguas no son comunes en
Perú, y Paracas es uno de los pocos lugares donde pueden
observarse, ya sea al pie de los acantilados rocosos, al sur de
las playas Mendieta y Playón, o al sur de playa Ventosa. La
cordillera costanera aparece en el litoral, inmediatamente al
sur de Paracas. Esta se prolonga y aflora en forma discontinua
hasta Tacna. Hacia el norte peruano en tiempos geológicos
más recientes se sumergió bajo el mar y reaparece solo en las
islas de Lobos (Lambayeque).
Dentro de la reserva, la cordillera de la Costa forma una
plataforma continental cubierta por aguas marinas poco
profundas, relativamente amplia, de más de 60 kilómetros de
ancho. Algunos de los accidentes más notables son las
extensas bahías de Paracas e Independencia.
Se conoce como Complejo Basal de la Costa a un grupo de
rocas metamórficas, de escasa proporción y forma aislada,
que se exponen en los acantilados costeros, algunas
montañas litorales, monte islas o lomadas e islotes. Las rocas
características de este complejo son gneis bandeados de color
rosado hasta gris verdoso. En menor proporción pueden
encontrarse esquistos, anfibolitas y calcosilicatos.
El tipo de roca más conocido de roca es el gneis, palabra
usada por los mineros sajones para describir rocas
metamórficas que tienen una apariencia veteada y sinuosa,
como un «caramelo de dos sabores». Fragmentos de estas
rocas también se pueden apreciar en los guijarros y cantos en
los rompientes y las playas de la reserva.
Algunos afloramientos importantes ocurren en punta Otuma,
donde en los gneises se pueden identificar bandas rosadas,
compuestas de ortosas y cuarzo, intercaladas con otras más
finas formadas por minerales ferromagnesianos y algunos
opacos, a menudo alterados, dándoles una coloración gris
verdosa.
En Punta Mendieta, cerro Gallinazo y cerros de Otuma, las
exposiciones no son muy buenas. Se identifican algunos
diques de granodiorita y tonalita. En el interior del desierto, al
sur del cerro Pucurana, a 12 kilómetros al este de cerro de
Otuma, se distinguen algunas lomadas pequeñas con
bandeamientos característicos de los gneis.
En Morro Quemado, al sur de la reserva, los gneis están
asociados a esquistos, anfibolitas y calcosilicatos. Los
esquistos con minerales de cuarzo, feldespatos y micas
muestran una transición hacia los gneis. El bandeamiento es
más fino, disminuye la presencia del mineral ortosa y
predominan las micas, originando una coloración más oscura
en los afloramientos.
En las zonas costeras se exponen rocas ígneas intrusivas del
Paleozoico inferior. Por su composición mineralógica se les
asocia al batolito de San Nicolás, emplazado entre el
Ordovícico y Silúrico (410 a 500 millones de años). Este se
asocia a su vez con las exposiciones de rocas similares en los
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62
Afloramientos de gneis y esquistos en Morro Quemado, al sur de playa Ventosa.
Fragmentos de roca gneis en playa Mendieta, donde se aprecian las bandas oscuras y claras
típicas de un gneis.
alrededores de Marcona, del cual se considera su
prolongación. Este batolito agrupa un conjunto de rocas
intrusivas, donde predominan los granitos y granodioritas. La
secuencia de emplazamiento de cuerpos es la siguiente:
granodiorita-tonalitas, granitos y pórfido graníticos.
Las sienitas/granodioritas-tonalitas están ampliamente
distribuidas en la zona costera, principalmente en la península
de Paracas (cerro Lechuza, punta Arquillo), punta Carreta,
punta Gallinazos, punta Cruz, Carhuaz y Caclio. Hacia el
lado oriental se presentan entre los cerros El Diablo, Antivo,
Pucurana y Hornillo, así como en los cerros de Otuma y
Colorados, sobresaliendo encima del desierto y penillanura
como cuerpos levantados por fallamientos profundos. También
son característicos en los afloramientos rocosos de playa
Santa Ana, en el extremo sur de la reserva. Generalmente
están cubiertos por una delgada cobertura de suelo, sin
embargo en roca fresca se puede apreciar de color gris a gris
rosáceo, de grano medio equigranular.
En el cerro Santa María y los acantilados aflora un intrusivo de
color rojo oscuro, con fenocristales de ortosa y cuarzo, que
constituyen sienitas.
Afloramiento de sienitas rojas en los acantilados de Santa María.
63
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Rocas intrusivas en playa Santa Ana, mostrando los lineamientos y fracturas principales, la
oxidación.
Estratos y bosques fósiles del carbonífero
Otras de las rocas antiguas que afloran en la reserva
pertenecen al periodo Carbonífero (360 a 300 millones de
años antes del presente). Contienen material orgánico
vegetal fosilizado, plantas, árboles primitivos y turba,
depositados hace 325 millones de años durante el periodo
Missisipiano. Estos árboles y plantas, ahora petrificados y
convertidos en carbón, transformaron el abundante
anhídrido carbónico (CO2) de la atmósfera en tejido leñoso
(celulosa), liberando una gran cantidad de oxígeno que
cambió la composición de la atmósfera y alteró
drásticamente la evolución de la vida animal.
Estas rocas se encuentran en los acantilados de playa La
Mina, en dirección hacia el oeste hasta punta Prieto. En las
secuencias de lutitas pizarrosas y lutitas carbonosas se
pueden observar claramente la corteza escamosa de los
árboles de aquella era.
El Carbonífero en la Reserva Nacional de Paracas ha sido reconocido
por Fuchs desde 1900 por sus fósiles de plantas, y ha sido objeto de
estudios paleobotánicos durante la primera mitad del siglo XX por
varios autores.
Los estudios sistematizados de paleobiología se iniciaron hace una
década por un grupo de investigadores de la Facultad de Ciencias
Biológicas y del Museo de Historia Natural de la Universidad Ricardo
Palma, con participación de especialistas de las Universidades de
Heidelberg, de Pensilvania y de Berkeley.
Su metodología consistía en un estudio detallado desde el punto de
vista biológico, sedimentológico y geológico a lo largo de entre 170 y
200 metros de espesor de afloramiento en la localidad La Mina.
Dentro de los resultados más destacados está el descubrimiento de
una nueva faja paleoflorística: Paraca, ubicada en el borde este del
paleocontinente Gondwana y representada por una flora de
numerosos taxones nuevos, testimonios de la existencia de un clima
templado frío en aquellas épocas. Siendo la localidad de Paracas el
único reporte en toda la costa americana del Pacífico de un
afloramiento continental de edad que remonta a unos -320 millones
de años, y tomando en consideración la excelente calidad de la
conservación de los fósiles es prioritario continuar las investigaciones
y estudiar las demás secciones de afloramientos carboníferos en la
península de Paracas.
Vera Alleman Haeghebaert
65
66
El Grupo Ambo
Acantilado de playa La Mina, que muestra una sección representativa del Grupo Ambo. Se distinguen
capas de lutitas carbonosas, capas delgadas de carbón y areniscas hacia la parte superior en estratos
más gruesos.
Las rocas de edad carbonífera expuestas en la parte
occidental de la península de Paracas corresponden al
Grupo Ambo, y se correlacionan de acuerdo a su contenido
fósil a las rocas que afloran en la cordillera Oriental de
Perú. Representan la sedimentación misisipiana con una
litología y flora fósil homogéneas. Los afloramientos en la
reserva se encuentran erosionados en su parte superior, uno
de los cuales está controlado por un fallamiento normal, en
contacto con sedimentos terciarios marinos.
En el acantilado de La Mina existe una columna aproximada
de 200 metros de sedimentos, en la litología predominan
las areniscas arcósicas, grauwacas, limos y arcillas limosas
con intercalaciones delgadas de carbón (Nuñez del Prado,
1991).
La sedimentología de esta serie sedimentaria representa una
secuencia de tipo transgresiva, donde se distinguen facies de
depósitos de un ambiente fluvial, zonas de pantano costero,
y hacia el tope de la secuencia depósitos intermareales y de
playa.
Croquis de la sección del Carbonífero en La Mina, Paracas. 1, 10, 13, 18, 20, 22 y 24: grawacas
finamente estratificadas; 2, 4, 14 y 19: limolitas arenosas y algunas lutitas.
La litología dominante de un afloramiento en punta Prieto
muestra 80 metros de areniscas gris verdosas, finamente
estratificadas, intercalaciones de lutitas negras carbonosas y
mantos delgados de carbón de 10 a 15 centímetros.
Ocasionalmente se intercalan lodolitas oscuras.
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Areniscas con estratificación fina y laminación cruzada entre La Mina y Punta Prieto.
Los restos fósiles de macroflora más antiguos registrados en
Perú provienen de playa La Mina, de la península de Paracas
(Fuchs, 1900). Posteriormente se reconocieron en Huánuco,
Ambo, Cerro de Pasco y Carhuamayo (Steinmann, 1929). En
la costa otros afloramientos relacionados al Grupo Ambo se
encuentran en las islas San Gayán, Ballestas y Las Chinchas,
así como más al sur de Ocoña.
En Paracas se han encontrado 25 especies de flora repartidas
entre 15 géneros. Los estratos que existen en la reserva
brindan abundantes y conservadas plantas fósiles, testimonios
de la flora que tuvo sus orígenes en el borde suroeste del
continente Gondwana.
La flora muy conocida del Carbonífero en la Reserva
Nacional de Paracas ha sido recientemente atribuida al
Viseano (325 a 345 millones de años), en correlación con
plantas similares encontradas en Brasil, Nigeria, la península
Índica y Australia.
La flora fósil representa además el ambiente paleoclimático
de ese tiempo. Las especies de licópodos, sphenópsidos
pteridospermas, progymnospermas putativas, y los helechos
son raros. En los estratos de La Mina, Alleman et al. (1988 y
1995) subdividieron 24 unidades de recolección de muestras
fósiles, donde diferenciaron paleoambientes de tipo fluvial,
planicie costera con canales y barrera de playa.
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70
PLANTAS FÓSILES DE PARACAS, TESTIMONIOS DE EPISODIO DE
EFECTO INVERNADERO
Las plantas fósiles sirven como excelentes testimonios de las condiciones
climáticas del pasado. Es el caso de la mayoría de plantas de la localidad
de Paracas, y en especial las que están presentes como bosques
conservados in situ. Las condiciones climáticas determinan cuáles son las
plantas que pueden vivir en sitios específicos. La flora muy conocida del
Carbonífero en la Reserva Nacional de Paracas ha sido recientemente
atribuida al Viseano (325 a 345 millones de años), en correlación con
plantas similares encontradas en Brasil, Nigeria, la península Índica y
Australia.
Durante el Viseano la Tierra atravesó una temporada excepcionalmente
calurosa; un episodio de efecto invernadero que ha sido demostrado por
diferentes rasgos. La flora fósil de Paracas difiere no solo de la
composición de las floras de edades más recientes y más antiguas del
Gondwana, sino también de las floras tropicales de aquel tiempo. Es
decir, vivían plantas que pertenecían a un ambiente climático templado
cálido, libre de heladas. Esto se evidencia, por ejemplo en el género
Tomiodendron, árboles que alcanzaban los 10 metros de altura, con
pocas o ninguna rama, y conos terminales en los troncos, características
que ocurren únicamente en condiciones climáticas calurosas, sin heladas.
Gracias a las plantas fósiles de Paracas, el episodio de efecto invernadero
durante el Viseano pudo ser identificado (Alleman et al., 2006 ).
Otro detalle observado por Alleman y Pfefferkorn (1991) en
playa La Mina fue la existencia de troncos de licópodos
arborescentes en posición vertical en dos estratos de esta
sección geológica. Ellos fueron denominados «bosque de
Tomiodendron», variedad de licópodo cuyos troncos medían
entre 30 y 60 centímetros de altura. La afirmación de que los
bosques se desarrollaron in situ, en el momento de su
fosilización, se debe al aspecto erguido de los árboles en
relación a las capas; además se distinguen las raíces en
forma radial saliendo de la base de los troncos y penetrando
en las capas inferiores. Los sedimentos donde se encuentra
este bosque fosilizado son generalmente arenas depositadas
en planicies de inundación de pantanos costeros o planicies
intermareales.
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Acercamiento de secuencias de areniscas marrones donde se aprecian las laminaciones
cruzadas.
Los restos fósiles del Carbonífero encontrados en los
acantilados de La Mina no se restringen solamente a la flora.
En 1956, Ruegg reportó la presencia de Pelecypoda de tipo
Carbonicota, y en 1991 Alleman informó sobre la presencia
de escasos y aislados restos de Myaliniidae, un molusco. En
uno de los estratos encontró valvas sueltas, enteras o
fragmentadas, con la concavidad hacia arriba, indicando un
evidente transporte, y en un estrato superior especímenes con
valvas cerradas, orientadas en aparente posición de vida.
La flora del Carbonífero en el cerro Prieto corresponde a:
Cyclostigma pacífica (STEINMANN); Sphenopteris paracásica
(¿GOTHAN?); Rhacopteris circularis (¿WALTON?); Calamites
cf. C. peruvianum (GOTHAN); y Lepidodrendon sp.
Sedimentos Jurásicos Volcano-Sedimentarios
La diversidad litológica en Paracas se manifiesta en la
ocurrencia de rocas volcánicas de edad jurásica. Sus
afloramientos discontinuos se distribuyen hacia el interior de
la costa desértica, en forma discordante con rocas intrusivas,
como puede apreciarse al este de los cerros Hornillo,
Pucurana y El Diablo. También se les encuentra cubiertos por
mantos de dunas en el cerro Los Médanos.
Las rocas que constituyen estas formaciones volcánicas son
de aspecto masivo, textura porfirítica y tienen generalmente
una coloración marrón rojiza a marrón violácea. La
composición de estos
volcánicos es de tipo
andesita, con algunas riolitas
en el sector occidental.
Dentro de la región de
estudio se estima que esta
unidad tiene un grosor de 2
000 metros, correspondientes
a los volcánicos Chocolate.
La Formación Chocolate se
correlaciona con la parte
volcánica de las secuencias
similares que se encuentran
en la región de Arequipa.
La Cuenca Marina Pisco
La cuenca Pisco es parte del sistema de cuencas de antearco
de la margen continental peruana, donde se han
diferenciado hasta diez, separadas por altos estructurales.
Estas cuencas están gobernadas por una relativa estabilidad,
las discordancias son sutiles y las capas inferiores indican
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progradación de las fuentes del continente y mar (Thornburg
y Kulm, 1981). En la cuenca Pisco las discordancias son
angulares aunque los valores son suaves, no sobrepasan los
30º, predominando ángulos de 10º a 20º (Dávila, 1989).
Los primeros estudios fueron realizados por Petersen (1954) y
Newell (1956), quienes identificaron dos unidades
sedimentarias: una en el Eoceno denominada Formación
Paracas, y la otra del Mioceno-Plioceno, conocida como
Formación Pisco.
La sedimentación en esta cuenca estuvo controlada por la
tectónica regional que dio lugar a la Formación de cubetas
estructurales, rellenadas por sedimentos clásticos de edades
diferentes. Dentro de la reserva se encuentran areniscas
bioturbadas de la Formación Los Choros, que representan el
inicio del ingreso del mar al continente y el inicio de la
primera transgresión marina; ellas son cubiertas por lodolitas
biogénicas de la Formación Yumaque del Eoceno Superior-
Oligoceno como resultado del hundimiento y subsidencia de
la cuenca (ambas corresponden al gupo Paracas).
El período contemporáneo entre la extensión y la subsidencia
de la cuenca está registrado por acumulación de diatomitas
(Formación Pisco) del Mioceno Inferior al Plioceno.
El posterior levantamiento de los Andes durante el Pleistoceno
dio origen al abundante suministro de conglomerados que
formaron los abanicos aluviales de la Formación Cañete,
distribuidos en numerosas terrazas que reflejan el
levantamiento tectónico asociado con la subducción de la
Dorsal de Nazca. Sobre estos abanicos se encuentran las
ciudades de Cañete, Chincha y parte de Pisco.
La litología local del grupo Paracas es variada, Newell (1956)
midió cuidadosamente la bahía Lechuza y registró 563
metros de areniscas de grano fino, en tanto que en la bahía
de Mendieta se midieron 850 metros de areniscas cuarzosas
e intercalaciones de tobas y lutitas con concreciones
calcáreas, y en Salinas de Otuma casi 700 metros de
areniscas tobáceas intercaladas con lutitas. Más
recientemente se diferencian las formaciones Los Choros y
Yumaque, medidas y establecidas en los lugares del mismo
nombre ubicados en la reserva.
Estratos de areniscas con concreciones calcáreas, Punta Arquillo.
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En conjunto, la Formación Los Choros restringe sus
afloramientos hacia la zona litoral en la Península de Paracas
y entre playa Chucho y Carhuas (bahía Independencia).
En la playa Los Choros, ubicada en la Península de Paracas,
existe una sección geológica de más de 115 metros de
areniscas bioturbadas con grano medio a grueso,
intercaladas con areniscas fosilíferas de grano fino a medio
que tienen estratificación cruzada y concreciones calcáreas.
La medición de las estratificaciones cruzadas indica que las
paleocorrientes han seguido direcciones del este al sureste.
Estas concreciones calcáreas son también muy frecuentes en
los estratos observados al sur de playa Chucho.
Estratos con abundantes niveles de concreciones calcáreas. Playa Chucho
Procesos de bioturbación en areniscas; sector punta Arquillo, miradores de lobos.
En las playas La Mina y Raspón aflora una sección pequeña
de la Formación Los Choros que cubre en discordancia
angular al grupo Ambo por la acción de las olas en una
costa abierta durante la transgresión marina. Se observan
capas medianas de areniscas marrón gris a amarillo grisáceo
de grano fino a grueso con estratificación cruzada y se
intercalan con areniscas fosilíferas-bioturbadas.
Sección de la Formación Los Choros en playa La Mina
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Conglomerados en la base
de la Formación Los Choros,
con grandes bloques de
areniscas del Grupo Ambo.
Vista de acercamiento en playa La Mina. Gran bloque de arenisca del Grupo Ambo que
ha caído dentro de la secuencia la Fm. Los Choros.
En la base de la sección existen capas gruesas de areniscas
de grano medio, que engloban bloques grandes y angulosos
con rocas del grupo Ambo. Estos bloques caídos se formaron
por la acción erosiva de las olas y fueron rápidamente
soterrados a medida que la línea de costa migraba.
Las areniscas fosilíferas son de grano fino a medio y
contienen abundantes restos de pelecípodos, gasterópodos y
ostras; observándose en los estratos la icnofacies de Cruziana
y madrigueras de equinodermos. La parte inferior de la
sección también contiene areniscas bioturbadas en ciclos
repetidos estrato-granocrecientes, con grosores de 0,5 a 3,5
metros, las cuales están cubiertas por areniscas fosilíferas con
estratificación cruzada.
Se interpreta como una secuencia depositada poco después
de la caída del nivel relativo del mar, influenciada por la
tectónica del Eoceno Medio. Las areniscas gruesas
bioturbadas y las areniscas en capas medianas con
estratificación cruzada, representan depósitos del shoreface.
De manera local, existen bloques de rocas paleozoicas que
han caído dentro de las areniscas de la Formación Los
Choros debido a erosión marina de los paleoacantilados,
como se observa en la sección de la playa La Mina.
La Formación Yumaque es definida por Dávila (1989) en la
localidad de la playa del mismo nombre, equivalente con la
Formación Paracas superior descrita por Petersen (1954).
Consiste de lodolitas biogénicas y tobáceas finamente
laminadas, a veces calcáreas y con capas delgadas de
dolomitas que están cortadas por venas de yeso. Los
afloramientos de Yumaque se extienden como tablazos
subhorizontales entre playa Cequión, Lagunillas, playa
Yumaque y las salinas de Otuma, en el sector de la península
de Paracas.
Vista hacia el norte de la península de Paracas, entre Lagunilas y Cequión. Secuencias de la
formación Yumaque que buzan moderadamente hacia el este, se distingue un ciclo repetitivo de
areniscas bioturbadas marcado por un estrato de arenisca calcárea más resistente a la erosión.
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Más al sur se extienden al este de Playón, Mendieta y al norte
de Laguna Grande; algunos afloramientos aislados se
pueden observar en playa Carhuas y Barlovento.
Laderas del cerro Palo Vento, donde se distinguen secuencias de la formación Yumaque.
Las capas más resistentes a la erosión son areniscas calcáreas.
Esta unidad contiene olistolitos de areniscas de grano fino
bien estratificadas, así como bloques grandes compuestos de
lodolita biogénica en láminas finas y que se han depositado
por el colapso del talud. La abundancia de yeso puede ser el
resultado de procesos diagenéticos formados a expensas de
la calcita biogénica de grano fino.
Detalle de una secuencia de la formación Yumaque que muestra lutitas muy laminadas.
Podrían corresponder a bloques de ostilolitos.
Cerca de playa La Catedral, al sur de playa Yumaque, León y
Alleman (2004) describen más de 456 metros de lodolitas
biogénicas marrón-amarillo, marrón-grisáceo a marrón
claro, finamente estratificadas, intercaladas con areniscas
dolomíticas de grano fino a muy fino, en estratos delgados y
con capas discretas de tobas.
La secuencia también contiene olistolitos de areniscas y
lodolitas biogénicas que están frecuentemente cortadas por
una malla de venillas de yeso.
Las lodolitas biogénicas están laminadas y contienen
laminaciones oscuras y claras en forma de varvas de tamaño
milimétrico y con abundantes escamas de pescado. Los
olistolitos son bloques métricos de areniscas dolomíticas de
grano fino en capas delgadas. La parte media de la sección
también contiene bloques caídos de lodolitas biogénicas
finamente estratificadas que se han depositado por el
colapso del talud de las paredes del graben. Las tobas se
presentan en capas muy finas y son principalmente vítricas,
tobas de caída (cineritas) y de cristales.
Vista hacia el norte del sector de salinas de Otuma. En la secuencia sedimentaria de la
formación Yumaque destacan los niveles de color blanco que corresponden a tobas.
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Vista al sur de La Catedral. Secuencias clásticas horizontales de la formación Yumaque, los
niveles blanco-grisáceos corresponden a tobas..
Sector entre La Catedral y Los Frailes; se distingue la base de la formación Paracas, más
resistente a la erosión, generalmente compuesta por conglomerados.
Afloramiento de la formación Yumaque en el sector de La Catedral, muestra varios ciclos
o secuencias de areniscas.
Dentro de la secuencia se encuentran también fósiles de
gasterópodos, bivalvos, orbitoididae, equinoideos y
cirripedia que corresponden al Eoceno medio (Dávial, 1993).
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La Formación Pisco
Esta Formación fue descrita por Adams (1906) como una
secuencia de color blanco compuesta de diatomitas,
areniscas tobáceas y lutitas. Su distribución regional se
encuentra entre el río Pisco al norte y cerca de Camaná en el
sur.
Su distribución en la reserva es amplia. Se expone desde la
península de Paracas, adyacente al Museo Julio C. Tello, y
siguiendo hacia el sur adyacente al cerro Colorado, las
salinas de Otuma y cerro La Virgen. Mas al sur se encuentra
al este de los cerros Tunga y Palo Vento.
Se encuentra aparentemente en posición normal sobre las
secuencias de la Formación Paracas. Su litología se
caracteriza por el predominio de areniscas tobáceas y
horizontes de diatomita (colores gris claros a blancos) hacia
la base, y estratos con colores de aspecto aporcelanado
hacia la parte superior.
Sección pequeña de la formación Pisco en pampa Colorada. En la base se notan areniscas
tobacéas.
En la Pampa de Chilcatay, León y Alleman (2004) describen
640 metros de la Formación Pisco. La secuencia consiste de
lodolitas biogénicas gris parduscas y marrón claro
intercaladas con areniscas de grano fino a grueso en capas
delgadas a medias, dolomitas, olistolitos de areniscas y
esporádicas concreciones calcáreas, cortadas por una malla
compleja de yeso.
Las lodolitas predominan en la parte superior e inferior de la
sección mientras que las areniscas lo hacen en la parte
media.
Afloramiento en la carretera Carhuas-Comatrana, cerro La Virgen, que muestra la parte superior
de la formación Pisco.
Detalles del afloramiento anterior; secuencias intercaladas de areniscas y lodolitas de colores
beige y marrones.
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Las lodolitas ricas en diatomeas y cenizas volcánicas son
masivas y laminadas. Las areniscas son bioturbadas, fosilíferas
y presentan estratificación cruzada planar dispuestas en capas
delgadas a gruesas. Las areniscas fosilíferas contienen
fragmentos de pelecípodos y gasterópodos. Las areniscas
bioturbadas contienen abundantes Thalassinoides,
Ophiomorpha y madrigueras de Gyrolithes.
Las dolomitas son pardo naranja, de grano fino y están en
capas delgadas con escasos nódulos que se presentan en la
parte superior e inferior de la sección. Estos nódulos son
concreciones dolomíticas aisladas, de forma elíptica a
redondeada.
Nódulos o concreciones lenticulares en primer plano dentro de areniscas tobáceas.
Al pie del cerro La Virgen hay olistolitos con litología del
granito devoniano. La ocurrencia de Ostrea y la diatomea
Chaetoceros indica un ambiente de aguas poco profundas
(Marty, 1989). Además, la diatomea Actinocyclus ondulatus
es muy abundante en la Formación Pisco y se piensa que se
depositó en un ambiente marino poco profundo (Maeda et
al., 1982).
Dada su litología, la Formación Pisco contiene fósiles
mayormente en los horizontes o estratos de su nivel inferior.
Algunos de estos horizontes se observan en las cercanías del
museo Julio C. Tello. Las especies descritas son:
Hipponys cf. H. ornata DICKERSON y Pitaria sp. Cf. P.
(Agriopoma) mancorensis OLSSON, relacionados al
Oligoceno.
Los otros fósiles corresponden al Mioceno: Arca cf. A.
(Scapharca) singewaldi SPIEKER; Mulinia zorritensis
(NELSON); Dosinia cf. D. (Dosinidia) delicatissima BROWN
& PILSBRY; Chione (Chionipsis) angelana SPIEKER; Chione
cf. Ch. (Chionopsis) angelana SPIEKER?; Labiosa (Raeta)
undulata gardneare SPEIKER; Dosinia sp..y Acmaea sp.
Acercamientos a restos de fósiles de gasterópodos encontrados cerca del museo Julio C. Tello.
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Vistas en primer plano de algunas características del afloramiento de La Virgen. Arriba: Fragmentos
de calizas dolomíticas. Abajo: Dos vistas de un nivel de nódulos o concreciones, a la derecha: veta de
yeso.
El Cuaternario en la reserva: dinamica eólica y
retroceso del mar
La transición de las formaciones marinas Paracas y Pisco a
depósitos continentales más recientes y modernos en la costa
sur de Perú está marcada por un levantamiento paulatino de
la cordillera y el retiro del mar. Esto empezó probablemente
durante el Plioceno, cuando se produjo una intensa erosión y
posterior acumulación de depósitos aluvionales que observa
a lo largo de la ruta al sur desde Cañete, Chincha, Pisco,
conocidos como Formación Cañete de edad pleistocena. En
el área sur de la reserva existen algunos depósitos aluviales
de este tiempo correlacionables con esta Formación. Se
pueden ver en pampa Chilcatay, cerros Yaparejo y
Gallinazos.
El Cuaternario reciente representa los tiempos más modernos
de la historia geológica. Su análisis y evolución involucran el
período histórico de ocupación humana. Las características
geomorforlógicas revelan principalmente las modificaciones
o cambios en el relieve ocurridas en este período hasta
nuestros días.
Dentro de este contexto se puede interpretar que tanto la
dinámica eólica como la marina han jugado un papel
importante dentro de estas variaciones. Adicionalmente hay
que agregar que las zonas levantadas por la tectónica andina
sufrieron gran erosión, modelando los relieves positivos
(montañas y colinas), originando superficies más suaves y en
contraposición acumulación de sedimentos de tipo aluvial,
fluvial, eólico y marino, cuya dinámica y aspectos
morfológicos perduran hasta la época actual.
Pampa de Chilcatay, acumulación de depósitos aluviales pleistocenos que indican que en este
tiempo ocurrió algún tipo de escorrentía fluvial.
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Superficie de erosión adyacente al litoral en playa Santa Ana que muestra la degradación del
substrato intrusivo y el retiro del mar.
Grandes acumulaciones eólicas caracterizan el desierto costero de Paracas.
Barra de acumulación marina en playa Salinas. Gravas y cantos originados por acción del
oleaje en los acantilados, transporte de las corrientes y acumulación en las costas.
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Tectónica y sismicidad:
Aspectos estructurales y tectónicos
En la Reserva Nacional de Paracas se pueden diferenciar
zonas geológicas principalmente con estructuras de
fallamiento en bloques (Fernández, 1993). Muestran en
contacto bloques levantados de rocas paleozoicas (Grupo
Ambo) en contacto lateral con secuencias sedimentarias
mucho más jóvenes del Eoceno-Oligoceno-Mioceno
(Formación Paracas), así como alineamientos en los bordes
costeros o acantilados.
La zona costera sur muestra una importante inflexión (Latitud
14° Sur) que permite la aparición de una zona de cordillera
(cordillera de la Costa) y una cuenca adyacente rellena con
estratos terciarios. Los afloramientos de rocas del
Precámbrico y Paleozoico demuestran eventos de
deformación y metamorfismo. Las secuencias de las
formaciones Paracas y Pisco más jóvenes (neógenas),
expuestas en gran parte en la reserva, se caracterizan por
rellenar una cubeta sedimentaria originada por un
fallamiento en bloques. El hecho de apreciar rocas más
antiguas, en contacto con otras más jóvenes, corroboran
estas observaciones.
Estas estructuras geológicas existentes probablemente
devienen desde la Tectónica Hercínica (Paleozoico),
reactivadas durante las fases de la Tectónica Andina más
reciente hasta la actualidad. Por otro lado las evidencias o
marcadores geológicos de actividad neotectónica son las
terrazas de abrasión marina, y en particular los pies de
acantilados fósiles, que son los marcadores del nivel
alcanzado por el mar durante el Pleistoceno. Las mayores
evidencias se encuentran entre Lomitas, Lomas y San Juan
de Marcona. En este último se determinó una velocidad
promedio de levantamiento de 0,43 metros cada 1 000
años (Machare y Ortlieb, 1991). Dentro de la reserva, este
levantamiento es evidente al sur de la bahía Independencia.
Hacia el norte de la bahía Independencia la ausencia de la
terraza del último interglacial y la existencia de terrazas
marinas pleistocenas más antiguas hasta Paracas sugieren
que la región se hundió recientemente, después de un
movimiento ascendente en el Cuaternario inferior y medio.
Vista hacia el norte del sector de playa Santa Ana, al sur de Barlovento. Superficie de terraza de
abrasión marina.
Los peligros geológicos en la reserva
El borde occidental de América del Sur se caracteriza por ser
una de las regiones sísmicas más activas en el mundo. Perú
forma parte de esta región y su actividad sísmica más
importante está asociada al proceso de subducción de la
Playa Raspón, península de Paracas. Nótese el sistema de fallas normales que originan
bloques levantados (horst) y hundidos (graben), en secuencias de la Formación Paracas.
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Placa de Nazca (oceánica), bajo la Placa Sudamericana
(continental), generando frecuentes terremotos de magnitudes
elevadas. La convergencia de ambas placas determina su
«colisión» y consecuentemente la inflexión del borde oriental
de la placa de Nazca, bajo la placa continental según la
dirección Este-Noreste.
Estudios de sismicidad han demostrado que el ángulo de
subducción de la placa de Nazca tiene 30° en la zona sur y se
mantiene hasta más de 300 kilómetros de profundidad. Por
tanto la subducción de la Dorsal de Nazca, un alto batimétrico
de la placa del mismo nombre, originó un fuerte
levantamiento de la costa del departamento de Ica entre los
14° y 16° Sur durante el Cuaternario.
Una peculiaridad de estas
formaciones sedimentarias es
la presencia de diques de
inyección originados por la
actividad sísmica en el
pasado, como los que se
exponen entre Punta del Cielo
y La Catedral, al sur de playa
Yumaque, ya sea en el piso de
la planicie o en algunos
estratos competentes, a nivel
del litoral.
Se distinguen «enjambres» de
diques que han aprovechado
los sistemas de fracturas
principales, destacando los
sistemas norte-sur y
perpendiculares a esta
dirección. Algunos de estas
fracturas se muestran abiertas,
como resultado del sismo de
15 de agosto del 2007.
Adicionalmente pueden encontrarse algunas estructuras
sinsedimentarias de tipo slumping, como las que se aprecian
en el sendero que desciende por los acantilados hacia playa
Raspón.
Estructuras de tipo sluming en la bajada de acceso a la playa Raspón.
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Los procesos más comunes asociados a un movimiento
sísmico son deslizamientos, derrumbes o caída de rocas.
Las características geológicas de las rocas expuestas en la
reserva condicionan estos procesos, ampliamente
presentados en el sismo de agosto del 2007, siendo
algunas más propensas a ello, como las rocas
sedimentarias de la Formación Paracas y el Grupo Ambo,
donde la destrucción y el cambio fueron muy notables. En
cambio, macizos rocosos más estables y consolidados son
las rocas intrusivas y metamórficas, donde el impacto
natural fue mínimo.
Estos eventos recurrentes en el tiempo originan cambios
notables en la morfología de costas y acantilados,
acumulación de bloques de rocas caídas o basculados,
que en algunos casos constituyen los hábitats de la fauna.
Estos procesos condicionaron además la destrucción de
geoformas paisajísticas, como La Catedral y Los Frailes.
El Terremoto de Pisco
El día miércoles 15 de agosto del 2007, a las 18 horas 40 minutos (hora
local), la zona sur de la región central de Perú fue afectada por un
terremoto de magnitud Richter (ML) igual a 7,0 y magnitud Momento
(Mw) igual a 7,9, produciendo muerte, destrucción y desolación en las
ciudades de Pisco, Ica, Chincha y muchas otras localidades circundantes.
La intensidad máxima observada en la escala de Mercalli Modificada fue
de VII-VIII en la ciudad de Pisco. El sismo duró aproximadamente 210
segundos. Tavera (2007) menciona la posible presencia de dos frentes
de ruptura que, sumados a las réplicas, definen un área rectangular de
ruptura paralela a la costa, cuyo eje mayor tendría una longitud de 150
kilómetros entre Chilca y Pisco.
El gran sismo del 15 de agosto es conocido como el «terremoto de Pisco» y
fue uno de los más grandes que se produjeron en esta región en los últimos
cien años. La ocurrencia de grandes terremotos en el borde occidental de la
región central de Perú ha despertado el interés de muchos investigadores
para estudiar en detalle las características sismotectónicas de esta región,
que por su heterogeneidad ha dado origen hasta ocho terremotos de gran
magnitud en los últimos setenta años (1940, 1942, 1966,1970, 1974,
1996), siendo los dos últimos los ocurridos en 1974 (Lima), 1996 (Nazca) y
2007 (Pisco).
La destrucción de La Catedral, Los Frailes y
otros daños en la reserva
La Reserva Nacional de Paracas es uno de los íconos de
Perú y uno de los lugares de visita obligada en la región,
como se desprende de su oferta junto con las Líneas de
Nazca en los paquetes turísticos de las diferentes agencias
de viaje. La reserva ofrece dos recorridos opcionales, una
por mar y otra por tierra, con las islas Ballestas, la fauna
marina y El Candelabro como principales atractivos de la
ruta marítima. En la ruta por tierra las mayores atracciones
son la observación de aves en los acantilados, farallones y
en las orillas de las playas, además de las formaciones
geológicas conocidas como La Catedral y Los Frailes,
miradores naturales de las loberas y los gatos marinos.
Durante el verano las playas son muy concurridas.
Como consecuencia del sismo de Pisco del 15 de agosto
del 2007 se registraron perturbaciones y modificaciones
en los acantilados costeros entre playa Talpo, Punta Prieto,
La Mina, Yumaque, Punta del Cielo y La Catedral. Hacia el
sur sus efectos se observaron hasta frente a bahía
Independencia, pero con menor incidencia.
El monumento natural denominado como La Catedral y la
Formación rocosa conocida como Los Frailes, principales
atractivos geológicos paisajísticos, sufrieron grandes
efectos irreversibles; el fuerte sismo destruyó en segundos
lo que la naturaleza formó a lo largo de cientos de miles
de años, a través de la erosión y el modelado del mar, o el
incansable impacto del viento sobre las paredes rocosas.
Esto puede apreciarse en las fotos comparativas tomadas
antes y después del sismo.
A diferencia de otros sectores donde los macizos rocosos
se presentan muy estables como por ejemplo Santa María,
etc., en La Catedral y Los Frailes las condiciones litológicas
(tipo y calidad de las rocas) y las características
estructurales (fracturas abiertas y familias de fracturas que
originan bloques o prismas) contribuyeron a que se
produjeran desprendimientos de rocas, colapsos o
derrumbes del macizo rocoso, desplegándose grandes
capas o estratos como naipes.
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Fotos comparativas del monumento natural “La Catedral”, antes y después del sismo del
15/08/2007.
Fotos comparativas del sector “Los Frayles”, antes y después del sismo.
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En este mismo tipo de rocas sedimentarias muy fracturadas
(Formación Paracas), tanto en el borde de los acantilados
como en el interior (cerca de Cequión o aquellos entre La
Catedral y Los Frailes), se registraron abundantes
agrietamientos en el substrato rocoso, dentro de la misma
Formación sedimentaria (lutitas muy fisibles).
Agrietamientos en el substrato rocoso originados por el sismo.
En gran parte de estas formaciones se aglutinan o habitan
lobos marinos. Los efectos del terremoto también han
perjudicado su hábitat, al igual que la ubicación de los
puntos de observación o miradores, en peligro de colapsar, y
el desprendimiento de rocas en el sector de las loberas, con
pérdidas de fauna no reportadas y trastorno de su hábitat.
Algunas trochas o caminos de acceso fueron también
afectadas por agrietamientos y deslizamientos de tierras.
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Uno de los miradores de lobos fuertemente agrietado.
Conjunto de lobos que reposan sobre grandes bloques de rocas desprendidos de los acantilados por
efectos del sismo. Algunos de estos pudieron originar la muerte de alguno de ellos o quizás por el
impacto de ola de tsunami.
En las playas Choros, Arquillo, Talpo y
Roja, playas de pescadores artesanales,
donde las secuencias sedimentarias de
la Formación Paracas terminan en
acantilados con alturas entre 3 a 15 o 20
metros, ocurrieron un sinnúmero de
derrumbes y deslizamientos.
Los daños y trastornos en el paisaje natural y
caminos fueron lamentables. En la vista
superior derecha: una escarpa de
deslizamiento en la carretera a La Mina y en
la vista central caída de rocas y derrumbes en
Punta del Cielo.
103
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Los Tsunamis
Las olas de tsunami pueden originarse en la costa como
procesos asociados a los sismos, según la intensidad y
profundidad de estos. Un tsunami o maremoto es una serie
de olas enormes creadas por un disturbio bajo el agua tal
como un terremoto. Puede moverse a cientos de millas por
hora en el océano abierto y azotar la costa con olas tan altas
como de 30 metros o más, aunque la mayoría de las olas
tienen menos de 5,4 metros de altura. Desde el área donde
se originan, las olas viajan hacia afuera en todas direcciones.
En aguas profundas, la ola del tsunami no se nota, pero al
acercarse a la costa aumenta en altura. Los tsunamis son
potencialmente peligrosos aun cuando no dañen las costas
cuando las azotan, y las costas de la reserva no están libres
de estos procesos.
El término 'tsunami' proviene del japonés tsu: puerto o bahía, y nami: ola. Es
una ola o serie de olas que se producen en una masa de agua al ser
empujada violentamente por una fuerza que la desplaza verticalmente. Este
término fue adoptado en 1963, antes se les llamaba marejadas, maremotos
u ondas sísmicas marinas, pero estos términos han ido quedando obsoletos,
ya que no describen adecuadamente el fenómeno.
Las marejadas se producen habitualmente por la acción del viento sobre la
superficie del agua y sus olas tienen una ritmicidad que usualmente es de 20
segundos y como máximo suelen propagarse unos 150 metros tierra adentro.
Su propagación es limitada por la distancia, de modo que van perdiendo
intensidad a mayor distancia del lugar donde el viento la está generando. Un
tsunami presenta un comportamiento opuesto, ya que el brusco movimiento
del agua desde la profundidad genera un efecto de latigazo hacia la
superficie y es capaz de lograr olas de magnitud impensable.
En nuestro país, la información histórica e instrumental indica que durante los
últimos quinientos años se han producido un numero importante de sismos de
gran magnitud que fueron acompañados de tsunamis, en algunos casos de
diversos tamaños, produciendo destrucción y daños importantes en las
principales ciudades distribuidas a lo largo de la línea de la costa, en donde
está incluida el litoral de la región Ica.
La historia sísmica de Perú demuestra que su costa fue afectada por varios
tsunamis que ocurrieron después de importantes sismos en los años 1968,
1966, 1960, 1996, 2001 y 2007.
El tsunami en las playas de Paracas
A lo largo del litoral de la costa de la Reserva Nacional de
Paracas el tsunami que tuvo lugar como consecuencia del
sismo de Pisco del 15 de agosto del 2007 se manifestó de
distintas maneras. El tsunami se originó después de quince o
veinte minutos de ocurrido el sismo, alcanzando por el norte
las playas de Lima y por el sur la Reserva Nacional de Paracas.
Según la dirección de Hidrografía y Navegación de la Marina
de Guerra del Perú (DHN), la velocidad promedio a la que se
desplazó la onda del tsunami fue de 135 kilómetros por hora,
con periodos de 15 a 20 minutos y una longitud de onda de
35 kilómetros.
Sus efectos fueron observados en las playas de El Carmen
(entre El Museo y la Garita de Control), Atenas, Lagunillas,
Yumaque, Salinas, Mendieta-Playón y Laguna Grande.
También fueron inundadas en su zona de amortiguamiento
playa Chaco (Paracas), La Palmilla y San Andrés, al norte.
Las olas del tsunami se registraron en tres oportunidades,
llegando a alcanzar en algunos sectores alturas de 4 a 6
metros. Uno de los depósitos de estas tres olas se puede
examinar en el área de inundación de Lagunillas, donde se
efectuaron calicatas de exploración y se distinguieron las tres
secuencias.
Sus efectos principales fueron sobre áreas de balnearios o
playas (La Mina, Lagunillas, Yumaque, etc.), áreas de servicios
de restaurantes, pescadores y embarcaderos artesanales
(Lagunillas, Laguna Grande), tramos de carreteras y trochas
(Yumaque, Lagunillas e ingreso a la reserva). A la altura del
museo de Paracas el mar tuvo un gran desplazamiento y
alcanzó distancias máximas de inundación entre 700-870
metros. Antes de llegar al museo (frente a cerro Colorado) el
mar sobrepasó la carretera que conduce a la reserva, en
donde se midió una altura máxima de inundación de 6 metros.
Un mirador de aves construido con madera y base de
concreto, ubicado a unos cuantos metros de la playa, fue
socavado y arrastrado.
A la costa de Lagunillas arribó una ola pequeña seguida de
otra mucho más grande, que produjo gran ruido a su paso. La
altura máxima de inundación fue de 6 metros y en el extremo
noreste de la caleta el mar ingresó una distancia máxima de 2
105
106
Efectos del tsunami en playa El Carmen. El agua sobrepasó la vía de ingreso a la
reserva (foto superior), y arrastró estructura del mirador de aves (foto inferior).
kilómetros. Fueron destruidos los cuatro restaurantes
turísticos que existían en la zona, pues solo quedaron
en pie sus columnas. Murieron tres mujeres de 43, 56 y
86 años de edad, también se observó un lobo marino
muerto y un bote varado a 1 500 metros de distancia.
Los habitantes de la zona de Rancherío, en Laguna
grande, mencionan el arribo de dos olas que
impactaron primero en los acantilados. La altura
máxima de inundación (run-up) fue de 1 metro y las
olas ingresaron por detrás de las treinta y dos viviendas
de esteras de propiedad de los pescadores,
ocasionando daños mínimos. En la playa se observó
cerca de una decena de lobos marinos muertos.
El estudio de tsunamis y paleotsunamis comprende el
análisis de los sedimentos arrastrados y acumulados por
las olas. La información proporcionada por los
pobladores fue corroborada mediante una calicata de
82
Efectos del tsunami en los restaurantes y el embarcadero de Lagunillas.
Vista de la localidad de Ranchería, en Laguna Grande. Al fondo la isla Independencia.
107
108
investigación en playa Lagunillas y otras playas del litoral. En
Lagunillas, a más de 2 000 metros de la línea de costa, se
reconocieron tres horizontes de arenas con fragmentos de
conchas en forma caótica. Estas arenas se encontraron
encima de una superficie de costra de sal, que corresponde
al terreno pre-tsunami.
Por debajo de esta superficie se encontraron depósitos
similares, los cuales indican la ocurrencia de tsunamis en el
pasado reciente. Muestran además la recurrencia en el
tiempo de eventos de este tipo en una zona sísmica como el
Pacífico.
En nuestros días existe un sistema de alerta de
tsunami en el Pacífico, núcleo de un sistema
internacional del que veintiocho naciones son
miembros, al igual que nuestro país.
Si se encuentra cerca de la costa de la reserva y
ocurre un terremoto lo suficientemente fuerte como
para agrietar muros, es posible que dentro de los
veinte minutos siguientes pueda producirse un
tsunami. Inmediatamente sitúese en una zona alta, al
menos 30 metros sobre el nivel del mar, en terreno
natural. Si se encuentra en una embarcación, diríjase
rápidamente mar adentro, un tsunami es destructivo
solo cerca de la costa. Hay que tener en cuenta que
un tsunami puede tener de diez a más olas
destructivas en las próximas doce horas.
PERFIL GEOLÓGICO PUNTA GRANDE A`
NE
(Msnm) Pampa Chilcatay (msnm)
Qh-e
1000 Qpl-ca Nmp-pi Qh-el Qh-el 1000
Qh-el Pe-ch
Js-ch
0 Peo-yu 0
PN-ch
-1000 SD-sn/gd/to -1000
SD-sn/gd-to SD-sn/gd
-2000 -2000
SD-sn/gd-to
Leyenda
Qh-e Depósitos eólicos
Qh-el Depósitos aluviales
Qpl-ca Formación Cañete
Nmp-pi Formación Pisco
A´
Peo-yu Formación Yumaque
A
Pe-ch Formación Choros
Js-ch Volcánicos Chocolate
SD-sn/gd/to Sienitas/granodioritas/tonalitas.
SD-sn/gd Sienitas y granodiorias
109
110 EFECTOS DE SISMO EN LA RESERVA NACIONA DE PARACAS
Zona de agrietamientos, caída de rocas, derrumbes y deslizamientos
Área de inundación por Tsunamis
Zona de agrietamientos
Curvas maestras
Curvas secundarias
Ciudades
Cotas
Capital
Pueblos
Capital distrital
Lugar
Caserios
Escuelas
Iglesia
Casa aislada
Cementerio
Limite RNP
PAISAJES Y GEOFORMAS
MARINO-COSTERAS Y
DESERTICOS
UNIDADES GEOMORFOLÓGICAS Y
PAISAJES PRINCIPALES
§
La Cordillera de la Costa
§
La Planicie Costanera
§
La depresión Ica-Nazca
§
Estribaciones Occidentales de la
Cordillera de los Andes
111
112
L
a zona marino-costera entre Pisco, Paracas e Ica, que
corresponde a la reserva, es una extensa llanura que
presenta secciones de distinta topografía. En general
dominan las geoformas de ambientes desérticos que se
extienden hacia el oeste hasta encontrarse con el predominio
de paisajes marino-costeros.
Comprende sectores muy llanos con pendientes inferiores a
1% hasta secciones ligeramente inclinadas, onduladas o
disectadas, con pendiente hasta de 15%, que incluyen
accidentes topográficos como lomadas, colinas y montañas.
Adyacentes a estos se encuentran superficies de glacis o
piedemontes con acumulaciones de suelos residuales y
cobertura superficial de sales.
Esta variedad de formas de relieve se debe a la distribución
del substrato geológico, principalmente por causas
geológico-tectónicas antiguas y neotectónicas, como
también a la acción erosiva cuaternaria reciente producida
por el viento (eólica), las escorrentías esporádicas (fluvial),
marina, y los procesos de meteorización en las rocas.
Los sectores más llanos corresponden a las llanuras aluviales
recientes de los ríos de la vertiente pacífica, como se puede
apreciar al norte de la reserva en el amplio valle del río
Pisco. Las acumulaciones aluviales recientes han cubierto las
irregularidades topográficas, a excepción de algunas
lomadas o colinas bajas que sobresalen en el llano.
Adyacentes al cauce principal del río Pisco se encuentran
superficies elevadas o terrazas aluviales, así como dunas y
acumulaciones eólicas.
Más hacia el oeste los paisajes dominantes son de
morfogénesis marina. En forma localizada se pueden
diferenciar depresiones con circulación esporádica de aguas
marinas, playas angostas y elongadas, bahías o ensenadas,
lagunas o albuferas, y barras litorales. El límite occidental
corresponde a acantilados rocosos irregulares a abruptos en
los macizos metamórficos e intrusivos, así como tablazos o
planicies antiguas que descienden paulatinamente hacia el
mar, correspondiendo a los fondos marinos terciarios
levantados.
Unidades geomorfológicas y paisajes
principales
En forma regional de Oeste a Este se diferencian cuatro
unidades morfoestructurales: 1) Cordillera de la Costa, 2)
Planicie costanera 3) Depresión Ica-Nazca y 4) Estribaciones
de la cordillera Occidental de los Andes.
Estas cuatro grandes unidades se pueden subdividir en función
de las características del tipo de roca, altura relativa, pendiente
del terreno y morfogénesis del relieve (tectónica, erosión o
sedimentación) en unidades geomorfológicas. Se considera en
la descripción el área que corresponde la reserva de Paracas y
su zona de amortiguamiento.
113
114
La Cordillera de la Costa
La cordillera de la Costa es un remanente de una
cordillera antigua expuesta en el lado occidental de la
reserva en forma discontinua, tanto en el litoral como en
el interior del continente. El relieve que presenta la costa
al sur de la península de Paracas es muy irregular, con
topografía empinada y numerosas bahías con salientes
rocosas, controlada por fallas geológicas.
Las unidades geomorfológicas diferenciadas son:
Montañas y colinas estructural- denudacionales
en rocas intrusivas y metamórficas: Son relieves
elevados expuestos tanto en el borde occidental,
adyacentes al mar o al interior del desierto costero. Las
montañas son elevaciones mayores a 300 metros; las
más representativas tienen altitudes superiores a 400
metros sobre el nivel del mar, destacando en el lado norte
el cerro Lechuza y hacia el sur los cerros Tunga, Morro
Quemado y Palo Vento, que presenta algunas
culminaciones que llegan a 522, 586 y 601 metros de
altitud. Otras elevaciones que sobresalen son Punta
Arquillo y Punta Carreta (300 y 399 metros sobre el nivel
del mar respectivamente), y cerro El Diablo al este de las
salinas de Otuma.
Montañas y colinas al sur de la playa Mendieta.
F
Las cimas o cumbres se presentan subredondeadas y sus
laderas son pronunciadas. En general muestran
alineamientos discontinuos de dirección predominante
norte-sur en sus cumbres, asociados y limitados por
fallamientos importantes, mostrando laderas o escarpas
estructurales abruptas, de ahí que tienen un origen
estructural.
En la parte central de la reserva entre Punta Prieto y playa
Tunga, predominan colinas con relieves inferiores a 300
metros de altitud, siendo generalmente más suaves en sus
laderas y culminaciones. Destacan los cerros Colorado y
Negro.
Colinas y lomadas denudacionales en rocas
volcánico sedimentarias: Adyacentes a las elevaciones
estructurales gneisicas e intrusivas se adosan culminaciones
moderadamente abruptas, generalmente cubiertas por
depósitos de arenas y dunas. Las elevaciones no sobrepasan
los 50 metros.
Monte Islas: Son cerros bajos aislados de corta extensión
originados como resultado de la meteorización y erosión
diferencial. Se exponen dentro de la zona desértica de la
reserva como relieves suaves con superficies onduladas.
Están compuestos por rocas volcánicas, intrusivas y
metamórficas, aunque también suelen apreciarse algunos
en rocas sedimentarias.
Relieves residuales de sedimentos: Ocupan un
importante área de exposición en la reserva. Constituyen
sedimentos originados por la meteorización in situ de rocas
de diferente origen, donde se desarrollan suelos con
espesores muy superficiales y en general inferiores a 1
metros. Usualmente en forma local generan superficies
levemente inclinadas.
115
116
Monte Isla en rocas volcánicas
La Planicie Costanera
La planicie costanera se ubica entre la cordillera de la Costa
y la depresión Ica-Nazca. Corresponde a una faja
caracterizada por la presencia de amplias superficies planas
con un ancho promedio de 30 kilómetros entre Paracas e
Ica y con altitudes que varían entre 250 a 700 metros sobre
el nivel del mar, su litología principal son rocas terciarias
que cubren al basamento rocoso antiguo.
Las rocas terciarias a menudo están cubiertas por extensos
campos de dunas o por el relleno de los valles aluviales que
se han formado por la erosión y el levantamiento de la
cordillera Occidental. Los cambios de relieve se relacionan
con los paleo-altos preterciarios, la erosión marina
diferencial y el levantamiento regional de las terrazas
marinas y fluviales.
Localmente se diferenciaron las siguientes unidades:
Planicies marinas solevantadas, o que caracterizan a
los sedimentos terciarios, expuestos de manera subhorizontal
formando verdaderos tablazos.
Sector al oeste de de Salinas Otuma
Sector este de cerro Colorado.
Generalmente terminan hacia el litoral formando acantilados
bajos.
Cerro Lechuza
Vista hacia el norte que muestra una planicie adyacente a zona de montañas, sector playa
Choros. Al fondo el cerro Lechuza.
117
118
Costa emergente o de regresión reciente: o
Resulta de un descenso o retroceso del nivel del mar o de un
levantamiento de tierras y/o bloques continentales. Su
topografía es plana con depresiones y suelen formarse
amplias zonas de inundación o lagunas.
Acantilados, playas, barras y cordones litorales
marinos: Constituyen el modelado característico de
erosión y sedimentación marina. Los acantilados de la
reserva están formados por diferentes tipos de rocas. Su
particularidad en altura es que presentan superficies
irregulares y escarpadas en rocas intrusivas y metamórficas
principalmente. Cuando se trata de estratos sedimentarios
muestran pendientes cercanas a 90° y en algunos casos
mayores, debido al socavamiento u horadación en el pie de
los acantilados. En este caso presentan menor altura y
muestran variaciones en pocos metros de 2 a 3 metros de
altura hasta 10 a 20 metros en promedio. En todos los
casos las olas y las corrientes marinas socavan la base de
las riberas o litoral, lo que puede generar el
desprendimiento, derrumbe o deslizamiento de bloques
rocosos. Estos efectos son mayores cuando ocurren
movimientos sísmicos.
Playa Punta Arquillo, secuencias sedimentarias de la Formación Choros que culminan
hacia el mar con acantilados subverticales.
Estratos horizontales con capas de areniscas y limolitas al sur de playa Caclio, formando
acantilados verticales.
Playa Caclio, vista hacia el sur, donde se tiene acantilados bajos de la Formación Choros.
119
120
Por otro lado, las playas marinas se originan por la
acumulación de derrubios, detritos o arenas, que son
sedimentos transportados en parte por las corrientes fluviales
que desembocan en el océano, como aquellos originados
por la erosión o abrasión marina y eólica.
Normalmente los perfiles de playa en la costa peruana no
son permanentes en el tiempo, y su inestabilidad origina
paisajes contrastantes. Uno de los factores que controla este
modelamiento es el tipo de partículas presentes (arena o
cantos), como también las características del oleaje
dominante. En el caso de las playas de la reserva
predominan las de arena, sin embargo también existen
playas de cantos en menor porcentaje. Estas características
condicionan, por un lado y de una manera muy importante,
el tipo de fauna que existe en el bentos. En el caso de las
playas de arena, los vientos fuertes que soplan hacia tierra
firme transportan las arenas y forman dunas costeras, como
los casos de playas Ventosa y Tunga, donde se ven dunas en
media luna tipo barkanas.
Dunas en media luna, sobre la playa Ventosa.
Otra característica adicional de los litorales marinos y en
particular de la reserva es la formación de barras de
playa.
Ellas se sitúan en forma paralela a la costa, se originan de
una abundante provisión de sedimentos y se extienden hacia
el mar, como una sucesión de bermas y barras de playa, de
forma ondulada o convexa. Las barras de la reserva están
compuestas por guijarros o gravas, como puede apreciarse
en playa Salinas.
121
122
Los cordones litorales, también denominados islas-
barrera, son un tipo de geoforma de acumulación marina,
cuyo origen está relacionado a la migración de materiales
erosionados de los acantilados y/o aportados por los ríos
que llegan al océano. Estos se acumulan por acción de las
corrientes litorales que resultan de la refracción de olas
oblicuas.
Así se originan depósitos de forma alargada, a modo de un
camellón, paralelos a la costa y pueden alcanzar varios
kilómetros de extensión, logrando encerrar algunas bahías o
ensenadas y aislando así una laguna de agua salobre a la
cual se le denomina albufera.
Estos cordones litorales suelen presentar canales angostos o
bocanas que mantienen al lagoon o albufera en
comunicación con el mar abierto. Dos geoformas de este
tipo y de singular espectacularidad son laguna Grande y
laguna Parihuana.
Dos vistas de cordones litorales en laguna Parihuana (arriba.) y
Laguna Grande (abajo)
Acumulaciones Eólicas: Son características de ambientes
desérticos. Se trata generalmente de extensas deposiciones
de arena eólica en llanuras con pendiente que oscilan entre
0 y 15%. Cubren generalmente antiguas formaciones
aluviales (pleistocenas) y marinas (terciarias), así como
colinas y lomadas con substrato precenozoico. Estas
acumulaciones son actualmente activas, es decir que sus
partículas superficiales están en constante remoción y
arrastre lento en dirección al interior del continente, pero
también, cuando alcanzan cierto espesor, tienden a ser
sobreexcavadas por el mismo viento para formar relieves
ondulados y colinosos de arenas y dunas arenosas. Es un
ambiente activo que incluye sectores donde los llanos
eólicos son aprovechados parcialmente con cultivos
dispersos regados con aguas freáticas.
Esta cobertura masiva de arenas eólicas sueltas está sujeta a
la remoción frecuente que realizan los vientos paracas,
particularmente durante los meses de invierno. Las arenas
cambian de ubicación, para formar nuevas dunas o ser
parte de otras; por tanto el viento sobreexcava los terrenos
con acumulación eólica anterior, o se acumula al pie de las
pequeñas colinas. Estas acumulaciones son comunes en las
playas de Barlovento, Ventosa y Tunga, al sur de la reserva.
Acumulaciones eólicas entre Cumatrana y Carhuas.
123
124
Dunas alargadas en el sector de Barlovento.
Playa Ventosa en primer plano mostrandodunas tipo barkanas. Al fondo cerro Morro
Quemado.
Una característica adicional de estos lugares con cobertura
eólica arenosa, con topografía bastante regular, pendiente
predominante de 0 a 5%, con accidentes topográficos
menores frecuentes, y dunas pequeñas de aproximadamente
1 a 2 metros de altura, es presentar áreas en el desierto u
oasis que resultan del encuentro de la superficie del terreno
natural con la napa freática superficial, entre 1 y 10 metros
de profundidad. En estas circunstancias el agua es utilizada
en proporciones variables para formar terrenos agrícolas
relativamente dispersos y/o temporales, muchas veces
explotados en forma artesanal.
Planicie costanera con acumulaciones de arena eólica; algunas son regadas con aguas
subterráneas, donde el nivel freático se encuentra muy superficial.
Algunas acumulaciones de arenas eólicas antiguas y
semicompactas muestran estratificación o laminación
cruzada, como testigo de las variaciones en la dirección del
viento que suceden localmente.
F
125
126
Terrazas de abrasión marina: Las terrazas marinas y las
formas y depósitos heredados confirman la existencia de
numerosos cambios del nivel medio del mar a lo largo del
Cuaternario, así como la deformación de los continentes.
En nuestros días, la neotectónica (movimientos tectónicos
actuales) trata de recuperar el equilibrio isostático. Además
trata de explicar el levantamiento de ciertas playas. Otros
movimientos, como la flexión continental, también
provocarían el ascenso o descenso de la línea de costa, lo
que implicaría transgresiones y regresiones marinas. Una
regresión implica el progresivo abandono de playas, que
quedan colgadas, y el aumento del poder erosivo de los ríos
que va minando las terrazas. Una transgresión por el
contrario implica la formación de terrazas al reducirse el
poder erosivo de los ríos.
Al sur de barlovento, específicamente en playa Santa Ana, se
puede diferenciar una superficie horizontal de 150-200
metros de ancho que se extiende por cerca de 2 kilómetros
de longitud, y muestra cierta diferencia de nivel respecto a la
costa o línea de playa actual. En este caso particular se
distingue el substrato rocoso por debajo de una cobertura
de suelo residual, con mezcla de arenas eólicas.
La depresión Ica-Nazca
La depresión Ica-Nazca fue definida por Macharé (1987),
quien describe una depresión estructural ubicada entre las
llanuras costeras y el conjunto de abanicos aluviales ubicados
al pie de las estribaciones de la cordillera Occidental. Es así
que los valles de Pisco, Ica y Nazca representan una
depresión tectónica importante rellenada por sedimentos
gruesos de edad Plio-pleistocena. Dentro de la reserva
constituye la zona de amortiguamiento al norte de la bahía de
Paracas. Dentro de esta unidad se pueden diferenciar:
Piedemontes aluviales antiguos y recientes:
Constituye una sucesión de abanicos aluviales o deluviales,
que en vista horizontal se asemejan a conos con acumulación
de material heterogéneo y de diferente tamaño (gravas,
arenas, limos y arcillas), y en vista de perfil muestran una
forma cóncava hacia arriba.
Son frecuentemente acumulados en regiones semiáridas por
torrentes de ríos o quebradas estacionales o intermitentes,
cuando la carga de sedimentos que transportan disminuye
hacia un sector llano y abierto, con un marcado cambio de
pendiente. La pendiente generalmente oscila entre 2% y 15%.
Normalmente se generan abanicos superpuestos a partir de
acumulaciones espaciadas en el tiempo por una misma
corriente.
En el contexto local no es posible apreciar todos los
elementos que constituyen esta geoforma de carácter
regional, sin embargo pueden apreciarse en las superficies
adyacentes y extensas al drenaje actual que constituye el río
Pisco.
Cauce o valle inundable del río Pisco y terrazas: Se
presentan depósitos fluviales en el cauce del río Pisco,
formando llanuras con pendiente de 0 a 5%, consistentes en
bloques y gravas redondeadas, en bancos estratificados que
incluyen lentes de arena y limo. Morfológicamente se
disponen en niveles de terrazas llanas y escalonadas,
separadas entre sí por taludes de unos pocos metros de
altura, y la terraza más baja es la que actualmente constituye
el lecho inundable del río Pisco, donde deposita sus
materiales de crecida. Los niveles superiores no son
inundables, y constituyeron en el pasado geológico reciente,
los antiguos niveles de inundación.
Como su nombre lo indica, el sector adyacente al río Pisco
tiene un régimen permanente y durante las mayores crecidas
F
Planicie aluvial en la desembocadura del río Pisco.
127
128
tiende a desbordar. Durante las crecidas la capacidad de
socavamiento de las áreas inundables puede causar el
desplome de taludes de zonas altas no inundables.
Estribaciones occidentales de la Cordillera de
los Andes
Las estribaciones occidentales corresponden al límite oriental
de las pampas o planicies costeras. Localmente se distinguen
en el sector norte, al este de Pisco.
RESERVA NACIONAL
PARACAS: GEOPARQUE
MARINO COSTERO Y
DESERTICO
§
Descripción del geoparque:
administración y servicios.
§
Atractivos geológicos y
geodiversidad.
§
Formaciones rocosas: el trabajo
del mar y el viento en las costas
y el desierto de Paracas.
§
Playas, acantilados, bahías y
lagunas en la reserva.
129
130
96
Descripción del Geoparque:
administración y servicios
L a Reserva Nacional de Paracas es un área protegida
por SINANPE que ocupa áreas marinas y terrestres.
Sobre ella tienen injerencia directa o indirecta varias
instituciones del Estado como INRENA, Ministerio de
Pesquería, Instituto Nacional de Cultura (INC), Gobiernos
locales, Policía Nacional del Perú, Dirección de Capitanías
de Puertos, Ministerio de Industria y Turismo (MINCETUR),
etc. Sus límites ya están establecidos por ley, abarcando
sectores de las provincias de Pisco e lca (Región lca).
Como área protegida en Perú se encuentra a cargo de la
Intendencia de Áreas Naturales Protegidas bajo la
administración del Instituto Nacional de Recursos Naturales-
INRENA (perteneciente al Ministerio de Agricultura), que el
año 2008 ha sido incorporado al recién creado Ministerio
del Ambiente.
El personal de la Reserva Nacional de Paracas comprende a
diecinueve personas entre profesionales y técnicos: un jefe de
la reserva (biólogo), un administrador, cuatro profesionales
de apoyo (biólogos especialistas en aves y fauna marina), así
como trece guardaparques o personal técnico con
experiencia variada en turismo y vigilancia. En los meses de
verano se cuenta con el apoyo de guardaparques
voluntarios, que son estudiantes universitarios que cumplen
labores básicas de vigilancia, monitoreo e interpretación y
mantenimiento en los centros de vigilancia e interpretación.
Asimismo existe un cuerpo de guardaparques voluntarios
locales, que son pescadores artesanales, deportistas y otros,
F
Guardaparques voluntarios, durante visita guiada entre playa La Mina y Señal Lechuza.
en general usuarios de la reserva que también realizan
labores de vigilancia. la reserva, que también realizan
labores de vigilancia.
La reserva mantiene instalaciones en funcionamiento tanto
para la atención del público (turistas y visitantes) como para las
funciones de control y administración de la misma. Estas
instalaciones incluyen un centro de interpretación con
muestras representativas de algunas rocas, fósiles vertebrados
y maquetas de explicación del hábitat de la biodiversidad en la
reserva. Existe también un Museo de Sitio Julio C. Tello, que
forma parte de la red nacional de museos del INC. Finalmente
hay oficinas administrativas, servicios higiénicos, duchas y
habitaciones del personal de guardaparques (con cocina,
comedor, dormitorios, estacionamiento, baños y depósito).
En el centro de interpretación, el visitante recibe información
de los guardaparques acerca de las funciones principales de
esta área natural protegida y los atractivos que puede disfrutar
durante su visita. Adicionalmente se imparte a los visitantes
normas de conducta para el adecuado uso de los circuitos
turísticos, sitios de camping, etc. Dentro de este ambiente se
exponen paneles explicativos con fotografías ilustrativas y
mapas de la zona que señalan los principales atractivos. En
forma similar, el museo de sitio exhibe piezas y artefactos de las
antiguas culturas que habitaron este lugar, entre ellos
elementos de alta textilería y menaje mortuorio, pero las
momias y los cráneos deformados son las piezas de mayor
atractivo.
Centro de Interpretación de la Reserva Nacional de Paracas.
131
132
Además, la reserva cuenta con
un sistema de letreros
explicativos y de señalización,
ubicados convenientemente a
lo largo de los caminos y en
los lugares importantes del
circuito tradicional. El color
utilizado en el fondo de las
señalizaciones es de color rojo
a guinda, con letras en color
blanco. Generalmente se
encuentran monumentados
con piedras del lugar.
La Reserva Nacional de
Paracas tiene también cuatro
puestos de control o vigilancia:
El puesto o garita
principal de ingreso en
Santo Domingo.
La Oficina Central,
ubicada en el centro de
interpretación.
Un puesto de control en Tipos de señalizaciones existentes
la bahía de Lagunillas. en la reserva.
Un puesto de control en
Laguna Grande.
El puesto de Lagunillas cubre o
controla la parte norte de la
reserva y el de Laguna Grande
sirve para el control del sector
sur de la reserva, entre Laguna
Puesto de control de Lagunilla.
Grande, Morro Quemado,
Barlovento y Santa Ana.
Puesto de control de Laguna Grande.
La administración de la reserva trabaja fundamentalmente
en tres programas principales:
Conservación de los recursos naturales a través de la
protección estricta y el manejo sostenible de los recursos.
Uso público del área, relacionado específicamente con el
manejo del turismo en ella, la investigación y la
promoción de la educación ambiental.
Apoyo a la gestión de uso sostenible, promoviendo la
participación ciudadana e implementando el monitoreo,
la administración y las comunicaciones.
Tarifas de ingreso a la RNP
Tarifa (S/.)
Actividades a Duración
Niños Beneficios
realizar Sectores o Tiempo
Adultos (menores de adicionales
de Validez
12 años)
Tarifa promocional
Lagunillas,
1 día 2.50 1.00 Derecho a
Yumaque
ingresar al
Uso (Enero a Marzo)
Centro de
recreativo Tarifa regular
Información
Lagunillas, de la RNP
1 día 5.00 1.50
Yumaque
(Abril a Diciembre)
La Aguada
(Mirador de aves),
Punta Arquillo, La
Valido
Circuito Mina, La Casita, 20.0
por 1 5.00 Ingreso al
Turístico Raspón, La 0
día Centro de
Catedral, Supay,
Información
Los Frailes (Todo el
de la RNP.
año)
Desarrollar
Playón, Mendieta, actividades de
El Chucho, tipo recreativo.
Camping / Carhuaz, Tunga, Valido
20.0
Pesca Ventosa, por 3 5.00
0
deportiva Barlovento, El día
Negro, Gallinazo
Sur (Todo el año)
Otros sectores que
forman parte de la
reserva (No incluye Derecho a
Valido ingresar al
Otras zonas de
por 1 5.00 1.50 Centro de
actividades protección estricta,
día Información de
de recuperación e
histórico – cultural la RNP
(Todo el año)
Grupos de Para el circuito
estudio turístico Valido
Organizados (Todo el año) por 1 5.00 1.50
(Colegios día
y otros)
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Recomendaciones cuando visites La Reserva
Respeta las indicaciones de los guardaparques.
Transita por los senderos establecidos, tanto a pie
como en vehículo. Sigue la señalización y usa
adecuadamente las zonas de parqueo.
Mantenla limpia. Coloca la basura en los tachos o
llévala contigo al salir del área.
Los monumentos arqueológicos, paisajísticos y
geológicos nos pertenecen a todos. Cuídalos.
Denuncia si alguien se encuentra saqueando o
«huaqueando», o pintando.
La Reserva Nacional de Paracas protege la vida
silvestre en su territorio. Evita molestar a los animales:
no los alimentes, ni hagas ruidos molestos como
silbar o aplaudir para llamar su atención. Ayuda
también a conservar las pocas plantas que logran
sobrevivir en un medio tan difícil. No las arranques.
No lleves animales domésticos a la reserva, estos
perturban a la vida silvestre. Déjalos en casa.
No destruyas, ni escribas o rayes en los letreros,
tachos u otra infraestructura existente en la reserva.
Durante tu visita, observa y aprecia los restos fósiles,
afloramientos de rocas u otra estructura geológica
que encuentres, pero no los lleves contigo.
Atractivos geológicos y geodiversidad
La geodiversidad se define como la variedad de ambientes geológicos,
fenómenos y procesos activos que forman o construyen los paisajes, rocas,
minerales, fósiles, suelos y otros depósitos superficiales, los cuales proveen la
estructura para la vida de la Tierra. Es el nexo entre el hombre, los paisajes y su
cultura a través de la interacción de biodiversidad, suelos, minerales, rocas,
fósiles, procesos activos y ambiente urbanizado (Stanley citado en Nieto, 2001).
La medida de la geodiversidad de un área cualquiera está
dada por el número de elementos geológicos expuestos de
diversa importancia o carácter: litología, fósiles, minerales,
estructuras tectónicas, sedimentarias, morfologías, etc.
Dentro de la reserva se encuentran:
Desde el punto de vista estructural-Tectónico:
Zonas geológicas con estructuras de fallamiento en bloques.
Contacto entre bloques levantados de rocas más antiguas
paleozoicas (Grupo Ambo) con secuencias sedimentarias
mucho más jóvenes del Eoceno-Oligoceno-Mioceno
(Formación Paracas). La actividad neotectónica se restringe a
la «Flexura de Huamaní», la cual se puede apreciar en el sector
de puente Huamaní (río Pisco), en su zona de
amortiguamiento.
Una importante inflexión en la zona costera sur permite la
aparición de la cordillera de la costa y una cuenca adyacente
rellena con rocas del Paleógeno. En algunas playas,
secuencias de la Formación Paracas muestran una serie de
fallas normales e inversas a manera de graben y horst que
caracterizan la actividad sismotectónica del área en el
pasado.
Durante el Cuaternario, los marcadores geológicos que
reflejan la tectónica regional del área son las terrazas marinas
y en particular los pies de acantilados fósiles, que son los
marcadores del nivel alcanzado por el mar durante el
Pleistoceno.
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Ejemplos de algunos sectores con fallas geológicas. La foto superior izquierda muestra la
falla La Mina; en las otras dos fotos se muestran grábenes y horsts en la playa Raspón,
sector de Tres Ventanas, contacto por falla entre intrusivos (granodioritas) y la Formación
Paracas.
Islas Ballestas San Andrés
Punta
Pejerrey
Punta
Isla Paracas
Sangayán El Choco
Bahía de
Paracas
PENÍNSULA
DE PARACAS
Punta Pozo Santo
Lechuza Lagunillas
Playa Raspón Carr
Playa La Mina etera
Pana
PARACAS meric
La Mina La Cathedral ana
Yumaque
Punta Salinas
Salinas de Otuma
Playón
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Playa Raspón que muestra planos de falla paralelas en las secuencias de la Formación Paracas.
Sector Tres Ventanas: contacto entre rocas intrusivas (granodiorita) y estratos de la Formación
Paracas.
En la costa sur de Perú, las mayores evidencias se encuentran
entre Lomitas, Lomas y San Juan de Marcona (al sur de la
reserva). En Marcona se estima una velocidad promedio de
levantamiento de 0,43 metros cada mil años (Macharé y
Ortlieb, 1991). En la reserva, este levantamiento es evidente al
sur de la bahía Independencia entre playa Ventosa y el límite
sur de la reserva. Hacia el norte, la región se hundió
aparentemente después de un movimiento ascendente en el
Cuaternario inferior y medio.
Vista que muestra una terraza marina (foto superior), así como una línea antigua de costa (foto
inferior) en los sectores de playa Santa Ana y playa Ventosa.
Desde el punta de vista litológico: Se encuentran los tres
tipos de rocas principales de la corteza terrestre. Según su
origen se denominan metamórficas, ígneas (intrusivas y
volcánicas) y sedimentarias.
Metamórficas del Precámbrico, con gneis, esquistos y
anfibolitas. Se consideran unas de las rocas más antiguas
que se encuentran en nuestro país.
Intrusivas del Paleozoico inferior (Ordovícico-Devónico):
granitos, tonalitas y sienitas del batolito de San Nicolás. La
erosión de las sienitas generan cantos de color rojo, de
diversos tamaños, muy cotizados como material en los
acuarios.
139
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Afloramientos de esquistos y gneis al sur de playa Ventosa, cerro Punta Grande. Se distingue los
bandeamientos (rojos y verdes) en las rocas.
Volcánicas del Jurásico: Flujos de lavas de tipo andesitas y
riolitas.
Sedimentarias continentales: Areniscas, lutitas, niveles de
carbón (Grupo Ambo) y conglomerados con arenas poco
consolidadas de la Formación Cañete del Plio-
Cuaternario.
Sedimentarias marinas (conglomerados basales, areniscas,
lodolitas, arcillitas), con influencia de actividad volcánica
(areniscas tobáceas, tobas blancas y diatomitas), del grupo
Paracas y la Formación Pisco.
141
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Afloramientos conspicuos de rocas intrusivas. En la vista superior el sector de Punta Santa
María, macizo rocoso con talud subvertical, compuesto por sienitas. En la vista central e
inferior: granodioritas muy fracturadas en playa Santa Ana y Punta Cruz.
143
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Afloramientos de rocas volcánicas tanto en los acantilados del sector de El Candelabro (foto superior en punta
Colorado), como en el interior del desierto en el cerro Colorado (foto central). En la vista inferior un
acercamiento del afloramiento de lavas riolíticas.
145
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2
3
Ejemplos de estratos sedimentarios en los acantilados de la reserva: Areniscas (1), conglomerados (2),
arcillitas y tobas (3).
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90
Ejemplos de estratos sedimentarios en los acantilados de la reserva: Areniscas
con niveles de areniscas calcáreas (4), lutitas y capas de carbón (5), detalle de
conglomerados (6).
4
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150
En los estratos sedimentarios es frecuente encontrar una serie
de estructuras sedimentarias entre laminaciones finas,
estratificación lenticular, estratificación cruzada, niveles de
nódulos, bioturbación y slumping, ostilolitos, entre otros.
Estas estructuras permiten definir los tipos de ambiente en el
momento de su deposición.
2
3
Estructuras sedimentarias frecuentes en los estratos del grupo Ambo y formaciones Pisco y Paracas.
Se distinguen laminaciones en areniscas (1), estratos y concreciones lenticulares (2), estratificación o
laminación cruzada (3).
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5
6
Estructuras sedimentarias frecuentes en los estratos del grupo Ambo y formaciones Pisco y Paracas.
Se distinguen bioturbación (4 y 7), pliegues en slumping (5 y 6), y nódulos calcáreos (8).
153
154
§
En la superficie se exponen sedimentos recientes de tipo
eluvial o residual con costras de sal, así como sedimento
aluvial, arenas eólicas, materiales marinos (arenas o
cantos de playa) y coluviales recientes originados por el
sismo de Pisco de agosto del 2007.
Muestras de depósitos superficiales encontrados en la reserva: residual (1), aluvial
(2), eólico (3), marino (4) y coluvial (5).
3
5 155
156
Desde el punto de vista paleontológico: Se encuentra restos de
macroflora y fauna fósiles, que marcan los registros de edades
del Carbonífero, Oligoceno, Mioceno y Mio-Plioceno. En los
estratos del Grupo Ambo de edad mississipiana (piso viseano;
325 a 345 millones de años) de la playa La Mina se registraron
los restos fósiles de macroflora más antiguos en Perú.
Los estudios paleontológicos mencionan 25 especies de flora
repartidas entre 15 géneros. Estas especies marcan la existencia
de un clima templado frío en aquellas épocas. Alleman y
Pfeffefkorn (1991) informan sobre la presencia de troncos de
licópodos arborescentes, desarrollados in situ en el momento de
su fosilización, y los denominan «bosque de Tomiodendron». Se
agrega también la presencia de Pelecypoda (Carbonicota), y
escasos y aislados restos de Myaliniidae (molusco).
Muestras de moldes internos de
restos de flora del Grupo Ambo.
157
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La Formación Paracas presenta fósiles de gasterópodos,
bivalvos, orbitoididae, equinoideos y cirripedia del Eoceno
medio y la Formación Pisco en los horizontes o estratos de su
nivel inferior, visibles cerca del Museo de Sitio Julio C. Tello.
Fósil de especie de bivalvo Lima sp. de la Formación Paracas (tomada de DeVries,
1999), colectado cerca del Hueco la Zorra.
Fósiles fragmentados de turritelas sobre el tope de un estrato de lumaquelas, cerca del
centro de interpretación de la Reserva Nacional de Paracas.
159
Probables restos de vertebrados fosilizados en el desierto de Paracas.
Las especies descritas están relacionadas al Oligoceno y
algunas otras corresponden al Mioceno. Dentro de estas
secuencias marinas, los restos de vertebrados aparecen junto
con restos de peces, cetáceos y aves muy distribuidos en la
cuenca Pisco.
Desde el punto de vista geomorfológico: Los paisajes y
geoformas se enmarcan dentro de cuatro unidades
morfoestructurales principales: 1) Cordillera de la Costa, 2)
Planicie Costanera 3) Depresión Ica-Nazca y 4) Estribaciones
de la Cordillera Occidentales de Los Andes. Estas unidades se
pueden subdividir en función a las características del tipo de
roca, altura relativa, pendiente del terreno y morfogénesis del
relieve (tectónica, erosión o sedimentación), en unidades
geomorfológicos.
La zona marino-costera, dominan las geoformas de ambientes
desérticos que se extienden hacia el oeste, hasta encontrarse
con una dominancia de paisajes marino-costeros.
Se diferencian lomadas, colinas, montañas y piedemontes. La
variedad se formas de relieve se debe a la distribución del
substrato rocoso, principalmente por causas tectónicas
(pasadas y neotectónicas), como también debido a la acción
82
erosiva cuaternaria reciente, eólica, fluvial y marina, y por
procesos de meteorización en las rocas.
En el litoral, se pueden apreciar formas originadas por
movimientos en masa detonados por el reciente sismo y
sismos pasados, tanto en escarpas como depósitos de
remoción (deslizamientos, derrumbes), que paulatinamente
van siendo cubiertas por arenas eólicas.
161
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Características de la morfología costera y desértica originada por la erosión eólica y marina; paisajes
de pampas, lomadas, colinas y montañas en el interior del desierto que contrastan con acantilados,
roqueríos, playas, lagunas e islotes en el borde litoral.
163
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Diferentes tipos de movimientos en masa entre caída de rocas, deslizamientos (rotacionales, en
cuña) y derrumbes en los acantilados de la reserva, originados por el sismo de Pisco del 2007.
Los sectores más llanos corresponden a llanuras aluviales recientes
de los ríos de la vertiente pacífica (valle del río Pisco), con algunas
lomadas o colinas bajas que sobresalen en el llano. Adyacentes al
cauce del río Pisco, se observan superficies elevadas o terrazas
aluviales, así como dunas y acumulaciones eólicas.
Hacia el oeste dominan los paisajes de morfogénesis marina.
Localmente se pueden diferenciar depresiones con circulación
esporádica de aguas marinas, playas angostas, elongadas, bahías
o ensenadas, lagunas o albuferas, barras y cordones litorales e
islas. El límite occidental corresponde a acantilados rocosos
irregulares a abruptos en los macizos metamórficos e intrusivos
(montañas y colinas), así como tablazos o planicies antiguas que
descienden paulatinamente hacia el mar y corresponden a los
fondos marinos terciarios levantados. Entre los depósitos de playa
son importantes las acumulaciones de arenas originadas por
tsunamis pasados, que permitan establecer la recurrencia de
paleotsunamis en las costas de la reserva.
Desde el punto de vista minero: En el área de la reserva se explotan
minerales no metálicos. Sobresale actualmente la explotación de
evaporitas en las lagunas o pozas de evaporación de las salinas de
Otuma (principalmente halita). Las actividades de la minería
artesanal han cesado pero aún pueden verse las galerías y los
piques de extracción de carbón en los acantilados de playa La
Mina. Ambos constituyen el patrimonio minero del geoparque.
165
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Actividad minera antigua y actual dentro de la reserva. Las vistas superiores e inferior izquierda
muestran restos de un pique, viviendas y socavón en playa La Mina. La vista inferior derecha es
una imagen satelital del área de explotación actual de las salinas de Otuma.
167
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DIVERSIDAD GEOLÓGICA EN LA RNP
1.- TECTÓNICA Y ESTRUCTURA
TECTÓNICA Tardihercínica Fallamiento en bloques
Andina Distensiva y compresiva
Neotectónica Flexura de Huamaní; terrazas marinas
ESTRUCTURA Fallamientos Fallas normales (Graben y Horst)
paleozoicos
Fallamientos andinos Graben y Horst; fallas de rumbo
2.- ELEMENTOS LITOESTRATIGRÁFICOS
CRONOLOGÍA Y FACES UNIDAD LITOLOGÍA
GEOLÓGICA
Precámbrico Complejo Basal de la Gneis, esquistos, anfibolitas
Costa
Paleozoico Ordovícico- Batolito de San Granitos, tonalitas, sienitas.
Devónico Nicolás
Carbonífero Grupo Ambo Areniscas, lutitas, lutitas carbonosas y
carbón.
Mesozoico Jurásico Formación Guaneros Andesitas y riolitas porfiríticas
Cenozoico Eoceno- Grupo Paracas: Areniscas, lodolitas
Oligoceno Formaciones Los
Choros y Yumaque
Mioceno- Formación Pisco Areniscas, lodolitas, areniscas
Plioceno tobáceas, diatomitas, tobas.
Cuaternario Pleistoceno Formación Cañete Conglomerados
Reciente Eluviales y coluviales Cascajo, limos, arenas; costras de sal.
Aluviales Gravas, arenas, limos y arcillas.
Eólicos Arenas
Marinos Arenas y cantos
3.- ELEMENTOS BIOESTRATIGRÁFICOS
CRONOLOGÍA Y RESTOS FÓSILES EDAD ESPECIES
Carbonífero Flora Mississipiano 25 especies de flora repartidas entre
15 géneros; escasos pelecípodos y
moluscos
Paleógeno Invertebrados Eoceno Gasterópodos, bivalvos,
orbitoididae, equinoideos y
cirripedia, que corresponden al
Eoceno medio
Vertebrados Mio- Restos de peces, cetáceos, aves.
plioceno
4.- ELEMENTOS MORFOESTRUCTURALES
CRONOLOGÍA Y UNIDADES GEOFORMAS UNIDADES MORFOGENÉTICAS
MORFOESTRUCTURALES
Precámbrico- Cordillera de la Montañas, colinas y Montañas y colinas estructural -
Mesozoico Costa relictos denudacionales en rocas
intrusivas y metamórficas.
Colinas y lomadas
denudacionales en rocas
volcánico – sedimentarias
Monte Islas.
Relieves residuales de sedimentos.
Paleógeno- Planicie Planicies Planicies marinas solevantadas
Cuaternario Costanera
Planicies, lomadas, Acantilados, playas, barras y
acantilados. cordones litorales marinos.
Terrazas marinas
Acumulaciones Eólicas
Depresiones y terrazas marinas;
depósitos de tsunamis.
Depresión Piedemontes Piedemontes aluviales antiguos y
Pisco-Ica recientes; depósitos de remoción
recientes.
Cordillera de
Los Andes Laderas Estribaciones Occidentales.
5.- ELEMENTOS DEL PATRIMONIO MINERO
TIPO DE MINERÍA MINERALES O ESPECIES LABORES MINERAS
Minería No Carbón Galería y pique de extracción.
artesanal metálica
Mediana No Sal Común Evaporitas en las Salinas de
Minería Metálica Otuma.
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Formaciones rocosas: el trabajo del mar y el
viento en las costas y el desierto de Paracas
El relieve o paisaje en las costas de la reserva se debe a una
compleja evolución geológica y tectónica, donde podemos
encontrar geoformas recientes y/o heredadas del pasado
geológico. Las herencias suelen ser antiguas líneas costeras
que se expresan en depósitos y formas topográficas. Su
exposición permite comprender cuáles son las tendencias del
modelado actual en ellas.
Las costas son modificadas rápidamente por procesos de
erosión y sedimentación marina y eólica-marina, generando
variadas geoformas litorales.
Incidencia de las olas sobre el substrato rocoso en las costas o acantilados de la reserva.
Sectores de la bahía Independencia con algunas salientes o puntas, típicos de costas sumergidas.
El hundimiento de tierras origina normalmente costas recortadas
formando bahías, ensenadas, separadas por penínsulas y
promontorios rocosos.
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Los principales agentes que participan en el modelaje litoral de
la reserva son: las olas, las corrientes de marea, el viento, los
efectos ocasionados por maremotos o tsunamis y los sismos.
Las olas son el elemento más contundente de erosión costera.
Son movimientos ondulatorios en la superficie del mar
producidos principalmente por el viento. La fuerza del golpe de
las olas contra un acantilado puede variar entre unos 10 a 70
toneladas por metro cuadrado, originando la erosión directa y
remoción de fragmentos de roca de los acantilados.
El contorno inicial de la mayoría de costas es el resultado de
movimientos relativos entre tierra firme y océanos, por ello
resultan diferentes tipos de costas. Debido a esto las costas de
la reserva son de dos tipos:
Costas montañosas sumergidas: El hundimiento de tierras
origina normalmente costas recortadas que forman bahías
y ensenadas, separadas por penínsulas y promontorios
rocosos.
Costas de emersión: Posibilitan la formación de barras de
playa, superficies lisas con depresiones suaves que
permiten el ingreso del mar.
Ejemplos de costa de emersión en el sector de Laguna Grande y playa Mendieta.
A medida que retroceden los acantilados por la erosión de las
olas, en función de la litología del substrato rocoso, se forman
arcos, pilares, cuevas o hendiduras, así como islotes o
promontorios de rocas más resistentes, y también se origina
una plataforma de erosión adyacente, como es el caso de
playa Santa Ana.
Levantamiento paulatino de la costa en playa Santa Ana, que originó una terraza de abrasión marina.
Nótese los relictos de rocas que alguna vez sobresalieron en el agua y la costa actual retirada.
En estas geoformas juegan también un papel importante la
orientación de las discontinuidades en las rocas, siendo estas
fracturas, esquistosidades diques de material menos resistentes
los que originan canales o túneles.
Sin embargo, en la costa de Paracas muchas costas están
configuradas como acantilados rectos subverticales,
relacionados a fallas geológicas.
Formas de erosión en playa Mendieta que muestran una zona de bahía con varios islotes.
173
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Geoformas que se originan por la erosión diferencial marina que incide sobre las
discontinuidades del susbstrato rocoso.
Playa Caclio, vista hacia el sur.
Geoformas productos de erosión diferencial marina
que incide sobre las discontinuidades del susbstrato
rocoso.
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Playas, acantilados, bahías y lagunas en la
reserva
Tanto los materiales producidos por la erosión de los
acantilados, y aquellos de origen biológico marino
(conchas), se encuentran acumulados sobre la plataforma de
abrasión y conforman una playa. Esta se desarrolla entre el
límite de tierra firme y/o el acantilado y la línea de baja
marea.
Playa Mendieta. Acumulaciones de arenas y cantos.
Playa Yumaque. Los estratos sedimentarios de la Formación Paracas conforman el substrato de la playa.
Su configuración dependerá del tamaño de los fragmentos de
cantos o arenas, y del oleaje; usualmente varían en el tiempo,
ofreciendo perfiles diferentes, a veces rellenos o de remoción,
generando formas transitorias en el tiempo. Una de las formas
más comunes en las playas, sean de arenas o de cantos, son
las barras, generalmente alargadas y paralelas a las costas.
Comúnmente se forman lagunas en el lado interior costa
afuera.
Barra Litoral
Sector de Laguna Parihuana. Formaciones de barra litoral, albufera y acantilados costeros.
Laguna Grande y vista hacia el sur.
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Por otro lado los acantilados se originan a partir de la erosión
marina sobre las costas, donde inicialmente se forma un
pequeño acantilado que va retrocediendo paulatinamente,
generándose socavamientos en el pie o base (cuevas), arcos y
grietas, farallones aislados, etc. Paralelamente se forma una
plataforma de abrasión o terraza. Al alcanzarse un equilibrio,
se forma una ancha plataforma y el acantilado deja de ser
activamente socavado.
F
Desarrollo típico de un acantilado costero: F: farallones; G: grietas y canales formados;
A: acantilado activo; TA: terraza de abrasión; AA: antiguo acantilado.
AA
A TA
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Playas en la reserva
Existen muchas playas a lo largo del litoral de la reserva,
distribuidas entre playa Atenas al norte y Punta Caimán al sur.
En algunos casos son playas angostas a muy estrechas, con
poca cobertura de arena y donde los acantilados rocosos se
muestran casi verticales o verticales, de topografía abrupta.
Entre ellas se cuentan Talpo, Culebra, Los Choros, Arquillo y
Roja al norte; El Puente, Gallinazo, Honda, El Erizal, La Raya,
al centro; y Chucho, Carhuas, Tunga y Santa Ana, al sur. Son
generalmente visitadas por pescadores del lugar que se
dedican a la pesca de autoconsumo.
Playa Talpo, visitada normalmente por pescadores.
Playa Santa Ana. Pescadores del lugar con carnada de pejerrey para la pesca artesanal.
Vista hacia el norte de playa Arquillo visitada generalmente por pescadores y turistas que
acampan en ella. Presenta una estrecha acumulación de arenas blancas y acantilados
relativamente bajos.
181
182
Otro gran grupo de estas playas son utilizadas por los
turistas que visitan la reserva como lugar de recreo y
camping, a pesar de no presentar zonas con regulares
acumulaciones de arena. Es el caso de Atenas, Los Viejos,
Raspón, La Mina, Lagunillas, Yumaque, Mendieta y Laguna
Grande. Hacia el sur, son menos concurridas debido a su
accesibilidad las playas de Caclio, Ventosa y Barlovento.
Algunas de estas últimas son visitadas principalmente por
pescadores.
Estos dos tipos de playas tienen características diferentes,
principalmente el tipo de rocas de los acantilados, la
granulometría de las playas y la configuración de la línea de
playa o costa. Generalmente están compuestas de cantos o
arenas gruesas, cuando los macizos rocosos en los
acantilados son rocas intrusivas o metamórficas muy
resistentes a la erosión marina, la línea de playa es
generalmente recta y los acantilados tienen mayor altura.
Por el contrario, cuando los acantilados están constituidos
por rocas menos resistentes, generalmente sedimentarias,
presentan otras características y suelen ser arenosas; las
líneas de playa presentan entrantes y salientes en forma de
pequeñas ensenadas, y la altura de los acantilados es
menor. Entre Punta Prieto y Punta del Cielo se encuentra la
bahía de Lagunillas, donde existe una serie de playas y
acantilados.
Playa La Mina
Una de las playas preferidas por los turistas y bañistas es
playa La Mina, ubicada en la bahía de Lagunillas. Tiene
arenas blancas, medias a finas, y el substrato en los
acantilados está compuesto de areniscas, lutitas y
conglomerados.
Para llegar a ella se sigue la ruta normal que conduce a
Lagunillas, donde un desvío debidamente señalizado accede
hasta la parte alta del acantilado. Colinda con otras playas
pequeñas como Raspón y zonas de acantilados rocosos.
Otra vía es la carretera asfaltada que conduce a Punta
Pejerrey, donde se toma un desvío a la altura de Cequión.
Una trocha carrozable que recorre de norte a sur también
llega hasta Lagunilla y luego hacia La Mina.
Es una de las playas más concurridas por los turistas que
suelen realizar camping, disfrutar de sus arenas blancas y
realizar caminatas a lo largo del acantilado rocoso.
Playa Talpo Punta Pejerrey
Isla San Gayán
Playa Los Viejos
Playa Atenas
Playa El Chaco
Playa El Carmen
Punta Lagarto
Playa Raspón Playa Lagunillas
Punta Lechuza Playa La Mina
Playa Roja
Punta Prieto
Playa Yumaque
Playa Arquillo
Punta Otuma
Playa Salinas
SALINAS DE OTUMA
Playón
Playa Mendieta
Punta Mendieta
Laguna Grande
Playas en el sector tradicional de la reserva.
183
184
Adicionalmente los peñascos y rocas del litoral albergan
especies de mariscos que son explotados por los pescadores
del lugar. Hacia la parte suroeste, en el trayecto hacia Punta
Prieto, se observa mayor cantidad de aves.
Distancia a principales playas de la RNP, desde la
Carretera Panamericana Sur
Km de acceso en Distancia
Playa
Panamericana Sur (Km)
El Chaco 231 28
Atenas 34
La Mina 30
245
Lagunillas 25
Yumaque 30
El Playón 231 27
Mendieta 60
Laguna Grande 251 43
Caclio 52
Carhuas 50
303
Ventosa 66
Barlovento 56
305
Santa Ana (El Negro) 60
Dos vistas de la playa La Mina, muy concurrido en el verano y sitio preferido de camping.
Las laderas de los acantilados tienen coloración oscura a
ocre, que muestra el contraste entre las dos formaciones
geológicas existentes. Estas laderas tienen pendientes
abruptas; algunos bloques de rocas de los estratos
carboníferos se desprendieron durante el sismo del 2007, y
algunos otros se muestran aún inestables, con posibilidades de
desprenderse con otro movimiento sísmico.
El interés geoturístico en esta playa se debe a la naturaleza
tectónica que muestran las secuencias sedimentarias
continentales y marinas (falla geológica La Mina), los fósiles
del Carbonífero y el carácter paisajístico (playas y acantilados
rocosos) y cultural (mina de carbón).
Playa Raspón
Se encuentra ubicada en la bahía de Lagunillas, al sur del
puerto del mismo nombre. Es una playa angosta, en el
descenso hacia ella pueden verse algunas estructuras
sedimentarias en los estratos de areniscas. Cuando se llega a
la parte inferior de la playa se observa que las paredes de los
acantilados exhiben una serie de fallas geológicas en las
secuencias sedimentarias, que caracterizan la tectónica de la
reserva; por tanto este es un sitio ideal para mostrar y explicar el
sistema tectónico de la costa sur de Perú.
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96
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Estas estructuras anteriormente cubiertas por arenas producto
de la erosión en los estratos de areniscas superiores, fueron
descubiertas de las paredes por la ola de tsunami que azotó
los acantilados el 15 de agosto del 2007; como resultado de
ese sismo se ve en la playa bloques de rocas desprendidos y
acumulados.
Playa Roja
Una de las playas con características únicas de la reserva, y
aparentemente del litoral peruano, es la playa Roja, ubicada
entre Lagunillas y Punta Santa María. La erosión del substrato
rocoso adyacente, específicamente de la Punta Santa María,
origina la acumulación de materiales entre arenas y cantos
pequeños de sienitas rosadas, lo que da lugar a un contraste
muy marcado con los sedimentos amarillentos y ocres de los
acantilados de la Formación Paracas que se ubican al frente,
donde los acantilados no superan los 15 o 20 metros,
descendiendo paulatinamente hacia Lagunillas.
Vista de la playa Raspón; se distinguen bloques caídos por efecto del sismo.
No es una playa para bañistas pero es visitada por algunos
pescadores; sin embargo su paisaje es hermoso y puede
realizarse en ella actividades de camping. Muestra una forma
elongada, muy angosta.
Vista hacia el norte de playa Roja, ubicada en el lado sur de la bahía de Lagunillas.
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Playa Yumaque
Se ubica entre punta Santa María y Punta del Cielo.
Morfológicamente es una pequeña ensenada o bahía en
media luna, en cuya parte norte se encuentra un macizo de
rocas intrusivas (sienitas), y hacia la parte sur estratos de
areniscas, arcillitas y lutitas friables de la Formación Yumaque
(Grupo Paracas).
Al igual que playa La Mina, es muy frecuentada y visitada por
los bañistas por ser de arena y por los turistas por ser área de
camping. Hacia los extremos, yendo hacia los acantilados,
suele encontrarse pescadores artesanales y aficionados a ella.
Playas Mendieta y Playón
Se ubican en el sector central de la reserva, inmediatamente al
sur de las salinas de Otuma. Se extienden entre Punta El Puente
y Punta Mendieta, ambas contiguas; tienen similar extensión,
pendiente y morfología, y pueden ser consideradas excelentes
para uso mixto, tanto de recreo, camping y veraneo; además
de ser frecuentadas temporalmente por pescadores de la
zona. Al centro, un promontorio de rocas en Punta Otuma
Vista hacia el sur de playa Yumaque.
separa a ambas, sin embargo geológica y estructuralmente
muestran similares características. Por ser costas emergentes o
de regresión presentan amplias superficies aplanadas y
depresionadas, que usualmente son inundadas durante la
marea alta, formando lagunas temporales.
El área está ubicada a la altura del kilómetro 298 y se accede
por una trocha que desciende hacia el mar, llegando hasta esta
amplia playa de aguas limpias y tranquilas.
Pescadores en el sector de Playa Mendieta.
Playa Mendieta. Extensa área de inundación durante la marea alta y también tsunami.
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Islotes, enfrente de playa Mendieta, donde sobresale la isla Lagarto.
Laguna Grande
Playa Chucho
Laguna Parihuana
Playa Caclio
Punta Carreta
Playa Carhuas
BAHÍA DE Playa Tunga
INDEPENDENCIA
Isla Independencia
Playa Ventosa
Playa Barlovento
Playa Santa Ana
Playas en el sector sur de la reserva.
Lagunas Grande y Parihuana
Se ubican en la parte noroeste de la bahía Independencia.
Constituye una larga ensenada de dirección aproximada
norte-sur en la península llamada Punta Carretas.
En este lugar se desarrollan dos comunidades de pescadores
que ocupan las playas de la bahía, pintoresca y antigua caleta
de pescadores conocido como Ranchería. En este lugar existen
restaurantes, una posta médica, un embarcadero artesanal así
como una oficina de la reserva.
Ranchería
Laguna Grande, sector Ranchería.
Con una gran curva cerrada, y una longitud aproximada de 2
a 2,5 kilómetros de largo y 1 a 1,3 kilómetros de ancho,
muestra sus tranquilas aguas y un excelente panorama
paisajístico. Morfológicamente es una ensenada abierta hacia
el sureste y labrada sobre estratos sedimentarios.
Vista panorámica hacia el sur de Laguna Grande. Se distingue el cordón litoral en la boca de la
bahía. 191
192
El sector que da hacia mar abierto está constituido por un
cordón litoral, formado por gravas o cantos rodados, que se
inicia en forma recta y luego se desvía hacia el noreste,
existiendo un paso o estrecho de ingreso/salida hacia el mar,
durante la pleamar.
Hacia el lado oeste su borde es abrupto, mientras que hacia el
lado este es más suave con formación de playas de arenas, en
parte con cobertura eólica y vegetación hidromórfica.
Vegetación hidromórfica sobre las dunas de arena que rodean Laguna Grande.
Laguna Grande
Playa Sacasemita
Vista panorámica hacia el norte que muestra al oeste la playa de Sacasemita y al este el
muelle artesanal de Laguna Grande.
La laguna Parihuana es una continuación al oeste del sistema
morfológico y del cordón litoral, detrás del cual se extiende una
laguna de menor dimensión (650 por 300 metros), a la cual se
accede desde Laguna Grande.
Albúfera Cordón litoral
Laguna Parihuana.
La bahía Independencia es considerada a nivel mundial como una de
las zonas más productivas en invertebrados bentónicos,
principalmente de concha de abanico, cuyas capturas están sujetas a
fluctuaciones fuertes originadas por la ocurrencia de los fenómenos
El Niño y La Niña y por la falta de medidas de manejo adecuadas.
Durante períodos con calentamientos fuertes los desembarques
anuales alcanzan 50 000 toneladas en un área aproximada de 150
kilómetros cuadrados, y durante años fríos se mantiene en alrededor
de 500 a 1 000 toneladas.
Hacia el sur las playas son menos visitadas por los turistas y
generalmente se necesita una camioneta 4 x 4 para poder acceder a
ellas. Se accede al lado sur de la reserva desde Pozo Santo,
Cumatrana o desde Chaco, llegando hasta las playas Chucho,
Caclio, Carhuas, Tunga, Ventosa, Barlovento y Santa Ana.
Más hacia el sur las playas son menos visitadas por los
turistas, y generalmente se necesita una camioneta 4X4 para
poder acceder hacia ellas.
Tanto desde Pozo Santo, Cumatrana o desde Chaco se
accede al lado sur de la reserva, llegando hasta las playas
Chucho, Caclio, Carhuas, Tunga, Ventosa, Barlovento y
Santa Ana.
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Playa Chucho/Canastones
Es una playa alargada a semicircular, ubicada muy cerca de
Laguna Grande y se puede acceder desde ella durante la
marea baja. Se extiende entre las Puntas Cruz y Rollo, cuyos
acantilados están compuestos íntegramente por rocas
sedimentarias.
Está ubicada a la altura del kilómetro 316, luego de internarse
en el desierto y bordear el cerro El Chuncho se ingresa a una
trocha en el cerro Canastones que permite acercarse a la
costa.
Playa Chucho.
Estancia de pescadores en playa Chucho.
Luego de la impresionante bajada del cerro se llega a la playa
El Chucho. Desde allí se sube un cerro para llegar a la playa
Canastones que cuenta con grandes desfiladeros y un bonito
paisaje. En esta playa se aprecian dos o tres estancias de
pescadores
Playa Caclio/Canastones
Pequeña ensenada, accesible desde la carretera o trocha
principal; sin embargo se llega también desde playa Chucho
siguiendo una trocha que corre por la zona de colinas muy
cerca de los acantilados rocosos, pasando por el paraje Tres
Puertas y luego descendiendo hacia la playa.
Señalización hacia la playa Caclio, desde la ruta principal.
Playa Caclio.
El substrato rocoso en las paredes o acantilados muestra un
contacto por falla entre rocas intrusivas, fracturadas, sobre las
cuales se sobreimponen areniscas, conglomerados y lodolitas
de coloraciones amarillentas a ocres.
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Vista hacia el norte hacia Punta Coquito, que muestra el contacto por falla entre rocas intrusivas
al oeste y estratos sedimentarios al este.
El substrato rocoso en las paredes o acantilados muestra un
contacto por falla entre rocas intrusivas, fracturadas, sobre las
cuales se sobreimponen areniscas, conglomerados y lodolitas de
coloraciones amarillentas a ocres.
Estratos horizontales que muestran concreciones calcáreas.
Sus aguas son tranquilas, la profundidad hasta cierta distancia
de la orilla es escasa y los peñascos y roquedales sobresalen,
siendo un lugar preferido por pescadores y también los buzos
dedicados a la pesca o caza submarina.
Playa Carhuas
Está ubicada en el kilómetro 318 de la vía principal. Es ideal
para acampar y por su ubicación morfológica está protegida
del viento.
Es una playa alargada, encima de la cual se encuentran restos
de conchales de los antiguos paracas, que están señalizados
como zona arqueológica.
La litología de los acantilados está compuesta por estratos
sedimentarios horizontales, que reposan sobre antiguas rocas
intrusivas, especialmente hacia las salientes o puntas
aflorantes, de ahí que sus playas son arenosas. Es
relativamente profunda y debido a la naturaleza del fondo
marino es hábitat de especies de conchas de abanico, muy
explotadas en este sector.
La parte alta se denomina Punta Cruz pues en ella se encuentra
la Cruz de Carhuas, colocada allí por un grupo de fieles, y que
contiene una costilla de ballena.
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Punta Carhuaz
Playa De Taparejo/Tunga
Tiene las mismas características de substrato en sus
acantilados y naturaleza del fondo marino. Sin embargo su
extensión es mayor, siendo alargada y con una longitud de
hasta 3 kilómetros.
Se accede directamente por la trocha principal que viene desde
Chaco, hasta el paraje conocido como Obelisco, o también
por la vía o trocha que ingresa a la reserva desde Cumatrana
(Ica), hasta la parte superior. Existe un ingreso con vehículo 4 x
4 que desciende hasta la misma playa.
Es conocida también como playa Taparejo y se ubica en el
kilómetro 331. Al finalizar la bahía se divisa el imponente cerro
Yaparejo, que a primera impresión parece infranqueable; sin
embargo con el auto adecuado y con una viada de por lo
menos un kilómetro de anticipación, el obstáculo se puede
vencer y llegar a la playa.
Playa Tunga; habitat de numerosas aves.
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200
Playa Tunga. Vista hacia el norte de la cobertura eólica.
La actividad eólica en esta playa es característica, se observan
grandes acumulaciones de arenas y dunas. Asimismo, es
hábitat de abundantes aves.
En esta playa se encuentra un campamento de gente
dedicada a la extracción de mariscos, que explotan este
recurso mediante concesión.
Estancia de marisqueros. Al fondo el substrato sedimentario y cobertura de arenas eólicas.
Playa Ventosa
Continuando desde el paraje Obelisco por la vía principal
hacia el sur, en dirección hacia Morro Quemado, se
asciende con cierta dificultad por una cuesta pequeña
debido a la acumulación de arenas eólicas, siendo
necesario un vehículo 4 x 4. Al cruzar se ven unos
afloramientos de areniscas en la parte inferior del lado
izquierdo y luego una ladera cubierta por suelo coluvial y
residual de un macizo rocoso metamórfico que se prolonga
hasta Punta Grande.
Morfológicamente es una ensenada, cuyo límite sur son los
acantilados rocosos de Punta Grande o Morro Quemado,
donde afloran rocas intrusivas y metamórficas. La playa es
una superficie amplia con características de costa de
emersión o regresión, rellenada por abundantes depósitos
eólicos (dunas), una barra litoral y laguna adyacente que se
llena durante la marea alta. Su nombre se debe a la fuerte
corriente eólica que existe en este lugar, originando la
acumulación de dunas tipo barkanas. Usualmente es
visitada por pescadores.
El substrato está compuesto por gneis precámbricos en
contacto con sienitas y granodioritas paleozoicas. Se
distingue en el camino que conduce hacia Barlovento la
Formación de un abra, originada por la traza de una falla
geológica.
Playa Ventosa, grandes acumulaciones de dunas y costa de regresión con Formación de
pequeña laguna. Al fondo Morro Quemado y el trazo de una falla geológica.
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Estratos de areniscas con ventifactos originados por erosión eólica en el trayecto hacia
playa Ventosa.
Playa Ventosa. Cobertura residual y coluvial. Al fondo laguna o albufera pequeña.
Playas Barlovento y Santa Ana
Están ubicadas al sur de la bahía Independencia,
aproximadamente en el kilómetro 347 de la carretera
Panamericana Sur, al parecer el nombre original fue Palo
Vento, según el mapa del IGN.
Para llegar a esta playa es necesario trepar por la quebrada
de Morro Quemado (trazo de falla geológica), cubierta de
suelo arenoso, lo que dificulta el ascenso y se corre el riesgo
de quedar arenado.
Una vía opcional es ascender en zigzag por un camino
inmediato al norte de esta quebrada, en donde el terreno es
firme y está compuesto por suelo residual y coluvial (gneis),
teniendo que esquivar algunas acumulaciones de arenas
eólicas existentes en la ladera.
Cuando se llega a la parte superior se tiene una amplia vista
de la bahía, apreciándose las islas Independencia y Santa
Rosa. Se camina por una superficie llana, en donde hay
cortes y estratos sedimentarios, recorriendo una trocha en
dirección sur unos 6 kilómetros, para luego descender sobre
un suelo arenoso, por un laberinto de huellas, por lo que es
fácil perder la ruta. Hacia la derecha se llega a Barlovento y
continuando más hacia el sur se llega a playa Santa Ana.
En la amplia playa pueden verse algunos campamentos de
pescadores que se dedican especialmente a la pesca de
lenguado. Dominan los paisajes desérticos con grandes
acumulaciones de arenas en forma de dunas tipo luna, y
acumulaciones de arenas antiguas más compactas que
cubren capas de estratos de la Formación Paracas.
Playa Barlovento.
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Vista al fondo de playa Santa Ana. En primer plano dunas alargadas en la bajada hacia
Barlovento.
Cerca del límite sur de la reserva, la playa Santa Ana
muestra un perfil de relieve litoral con peñascos y roqueríos
labrados en sienitas y granodioritas oscuras que se
presentan meteorizadas. Muestra una costa de emersión o
regresión que ha dejado clara una gran terraza de abrasión
marina, colindante a un promontorio que se levanta hacia el
Este, cubierto por suelos residuales y eólicos.
Sector donde se desciende hacia las playas Barlovento y Santa Ana. Se distingue secuencias
estratificadas del Grupo Paracas.
Playa Santa Ana.
La meteorización en las rocas intrusivas genera un suelo arenoso y pedregoso, y bloques de
roca subredondeados por meteorización esferoidal, uno de los cuales muestra la apariencia
de un rostro humano . Al fondo vista de la playa Santa Ana.
205
GEORUTAS EN LA RESERVA
NACIONAL DE PARACAS:
CIRCUITOS
CONVENCIONALES Y
GEOTURISTICOS
Introducción
Recomendaciones a los visitantes
Descripción de georutas:
§ Georuta 1: Estructuras geológicas, bosque
del Carbonífero, paisaje costero y fauna
marina.
§ Georuta 2: Península de Paracas, relieves
morfoestructurales, playas escondidas y El
Candelabro.
§ Georuta 3: Paisaje marino-costero y
monumentos naturales en rocas del Mioceno.
§ Geooruta 4: Playas, albuferas e islas.
§ Georuta 5: Bahía Independencia, lugar
habitado por antiguos pescadores paracas y
playas ventosas en la cordillera de la Costa.
§ Georuta 6:Dunas en barlovento y terraza
marina Santa Ana.
§ Georuta 7: La ruta de los antiguos pescadores
de Paracas.
§ Georuta 8: De las dunas de Ica a las playas
en bahía Independencia
Actividades y deportes de aventura en
Paracas
207
208
Introducción
Las georutas que a continuación describimos se encuentran
distribuidas tanto en el área norte como sur de la Reserva
Nacional de Paracas. Tratan de facilitar el conocimiento y
una explicación adecuada de la riqueza geológica,
paisajística y otros aspectos del patrimonio natural y cultural
presentes en este espacio natural protegido.
Las rutas o circuitos convencionales existentes dentro del
circuito tradicional de la reserva se encuentran señalizadas
con la intención de dar a conocer al público general las
características de la biodiversidad y el patrimonio natural.
Adicionalmente, se agregan de una manera simplificada y
explicativa las características geológicas, geomorfológicas y
tectónicas del lugar, para entender el origen de las
geoformas, los procesos geológicos concretos, el substrato
o hábitat de los animales existentes en la reserva, y en
general información sobre la geodiversidad y patrimonio
geológico.
Se pueden recorrer con vehículo 4 x 4, moto o bicicleta
montañera. En algunos casos es indispensable recorrerlas
caminando, de modo que se aprecie la majestuosidad y
contraste del paisaje costero y desértico.
En las rutas se describen algunas paradas de interés,
específicamente miradores existentes o propuestos con la
intención de que el visitante o turista no solo disfrute de las
curiosidades originadas por la naturaleza, sino que conozca
la génesis de las formaciones rocosas, las principales
unidades geomorfológicas, y los ambientes o paisajes
relacionados a la historia geológica de la costa sur y en
especial de la Reserva Nacional de Paracas.
Recomendaciones a los visitantes
La Reserva Nacional de Paracas es un área natural
protegida y se rige por la normatividad establecida en su
Plan Maestro aprobado el año 2002. Está sujeta a una serie
de normas, recomendaciones y lineamientos, a fin de que
sirvan de estrategia de conservación y para una adecuada
gestión de uso.
En ellas se establece las zonas de uso turístico y recreativo,
manteniendo el respeto a la fauna, paisaje y los paneles
informativos. Se recomienda no arrojar basura y depositarla
en lugares apropiados, o en todo caso al retirarse; así como
no realizar pintas o graffiti en las rocas, paredes de
acantilados, etc., y tratar de realizar observaciones sin poner
en peligro la vida. Existen además zonas de protección
estricta, y son áreas silvestres, de aprovechamiento directo,
uso especial (concesiones), de recuperación e histórico-
cultural.
Se recuerda también que está prohibido circular a
velocidades superiores a 30 kilómetros por hora, teniendo
en cuenta el tipo de superficie de rodadura de algunas
zonas, compuesta de sal, al igual que en las trochas
carrozables o afirmadas.
En las áreas destinadas a uso turístico, especialmente las
playas, se permite el desarrollo de actividades educativas y
de investigación, así como la implementación de
infraestructura de servicios necesaria para el acceso, estadía
y disfrute de los visitantes, incluyendo rutas de acceso
carrozables, albergues y uso de vehículos motorizados,
respectando adecuadamente la señalización y los sitios de
parqueo y camping.
Por último, conociendo las características sismotectónicas de
nuestro país y la morfología de nuestra costa, se recomienda
cumplir con las normas de seguridad en caso de sismos y
tsunamis.
Descripción de georutas
Esta guía se ha elaborado con el fin de reunir y presentar en
forma adecuada la inFormación que se ofrece en el centro
de interpretación, en folletos y en internet sobre la
biodiversidad y geodiversidad existentes en la reserva.
Debido a la importancia y riqueza de la geodiversidad, las
paradas establecidas están previstas para destacar los
elementos o procesos geológicos, refiriéndose en todo caso
a páginas anteriores donde ya se han descrito para no
repetir o redundar en la explicación geológica.
209
210
Las rutas geoturísticas son las siguientes:
<
Georuta 1: Estructuras geológicas, bosque del
Carbonífero, paisaje costero y fauna marina.
<
Georuta 2:Península de paracas, relieves
morfoestructurales, playas escondidas y El Candelabro.
<
Georuta 3: Paisaje marino-costero y monumentos
naturales en rocas del mioceno.
<
Geooruta 4: Playas, albúferas e islas
<
Georuta 5: Bahía de Independencia, población de
antiguos pescadores Paracas y playas ventosas en la
Cordillera de la Costa.
<
Georuta 6: La ruta de los antiguos pescadores Paracas
.
<
Georuta 7: Dunas en barlovento y terraza marina Santa
Ana.
<
Georuta 8: De las dunas de Ica a las playas en Bahía
Independencia
Georuta 1: Estructuras geológicas, bosque del
Carbonífero, paisaje costero y fauna marina
Punta
Pejerrey
Punta Talpo
Punta Corazón
El Choco
Punta Minas
Punta Los Viejos Bahía de
Punta Brava Paracas
PENÍNSULA
Punta del DE PARACAS
Punta Pileta Tambillo
Punta del Lagunillas
Lagarto
Playa Roja
Punta Lechuza Playa Raspón
Playa
Los Choros Yumaque
Punta Punta Prieto LA CATEDRAL
Arquillo
Playa
Las Salinas
Punta El Puente
Salinas de Otuma
Isla
Zarate
El Playón
Punta Otuma
Bocachica
Lagunillas Punta de Arquillo
Esta georuta corre por el lado sur de la península de Paracas,
y en ella se muestra aspectos del patrimonio geológico de
carácter litológico, paleontológico, estructural, morfológico-
paisajístico y minero, así como la importante biodiversidad
marina existente.
La ruta se puede hacer en vehículo y combinarla con
caminatas a pie de poca dificultad. Se inicia en puerto
Lagunillas, donde la erosión marina ha labrado caprichosas
formas sobre rocas de diferente composición y edad en
posición discordante (Paleozoico y Paleógeno), que se pueden
apreciar en los acantilados, islotes y roqueríos, como
estrechos o canales y formas zoomorfas.
Al ingresar a playa Raspón se observan estructuras geológicas
típicas de márgenes tectónicos, originados durante el
Terciario, además de estructuras sedimentarias que
acompañan la historia de esta geodinámica.
Vista hacia el norte de la bahía entre Lagunillas y Punta Prieto.
211
212
La ruta, al continuar hacia el oeste, encuentra uno de los
principales atractivos geológicos de interés científico y
geoeducativo de la Reserva Nacional de Paracas. Los
acantilados rocosos guardan en sus paredes procesos de
origen tectónico (fallas), estratos formados en ambientes de
sedimentación fluvial e intermareal y huellas de actividades
de extracción artesanal de carbón en el pasado.
Recorriéndola a pie podemos disfrutar de la arena de sus
playas y del contraste de colores oscuros y amarillentos. Pero
esta ruta adquiere importancia biológica al llegar a Punta
Prieto, donde destaca la fauna existente por la variedad de
aves acantonadas en los peñascos que sobresalen sobre las
olas, y por los lobos marinos que habitan en los depósitos
de rocas caídas al llegar hacia Punta Arquillo; hay tres
miradores de lobos.
PARADA 1: EN PUNTA LAGUNILLAS
Edad de las rocas: Intrusivos paleozoicos; areniscas, arcillitas y conglomerados terciarios.
Del embarcadero artesanal, donde se
encuentran restaurantes y el muelle
de pescadores, un sendero conduce
hacia un pequeño morro donde se
disfruta de una vista panorámica de
la bahía de Lagunillas. La quietud de
las aguas de la bahía es
acompañada por las embarcaciones
de los pescadores del lugar.
El borde litoral tiene peñascos y
roquedales compuestos por intrusivos
de sienitas y granodioritas rojas, con
delgadas acumulaciones de arenas
de playa. Sobre estas rocas se
sobreponen delgadas capas de
areniscas y arcillitas finamente
estratificadas.
Bahía, playa y punta de Lagunillas en donde se ubica el embarcadero artesanal de
pescadores del lugar así como pequeños restaurantes que atienden a los turistas que
visitan la reserva.
Estratificación fina a delgada de areniscas beiges a ocres y arcillitas grises a
plomizas que se sobreponen a un substrato de rocas ígneas intrusivas.
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Al recorrer la orilla rocosa se distinguen canales y puentes
o arcos que se formaron por la erosión marina a partir de
las fracturas en las rocas. En el macizo rocoso destaca
particularmente una figura zoomorfa que recuerda la
cabeza de un dinosaurio.
Geoformas en los peñascos
o islotes, labradas por la
erosión marina mediante el
impacto de las olas,
diferencia en el grado de
resistencia a la erosión y/o
por aprovechamiento de las
discontinuidades o fracturas
en las rocas.
Pequeño puente natural horadado por la erosión o socavamiento de las olas en el
substrato rocoso.
Vista de un afloramiento rocoso en punta Lagunillas que muestra dos tipos de roca: un
macizo intrusivo de color marrón rojizo con fracturas que buzan hacia el suroeste,
cubierto por una pequeña secuencia sedimentaria. Este afloramiento semeja la cabeza de
un animal flotando en el agua.
215
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PARADA 2: PLAYA RASPÓN
Edad de las rocas: Conglomerados basales, areniscas y arcillitas terciarios. Edad
del proceso: Terciario (sistema de fallas en graben y horst).
Al visitar playa Raspón puede resultar fácil entender
parcialmente la tectónica de bloques, característica de la
reserva y de la costa sur de Perú. Además del paisaje que
representan sus acantilados rocosos algo elevados, en los
que predominan estratos de areniscas y limolitas sobre una
base de conglomerados de la Formación Paracas, que
finalizan en las secuencias sedimentarias frente al mar, y su
corta extensión de playa arenosa, es posible apreciar
algunas estructuras geológicas.
Playa La Mina
Playa Raspón
El renombre se debe a que más de una vez los pescadores
o turistas que han descendido hacia la playa sufrieron un
resbalón, pues su descenso es algo dificultoso. Sin
embargo, una nueva ruta ha sido abierta, en donde la
pendiente es menor y no presenta dificultades.
En el trayecto podemos advertir estructuras sedimentarias
muy peculiares en un nivel de estratos de areniscas (entre el
tope y base de un estrato). Se trata de algunos fragmentos
redondeados y ovalados, dispersos en una capa, cuya
composición difiere de la del mismo estrato. La diferencia
de erosión permite ver que estos son más resistentes.
Vista hacia el oeste que muestra
en primer plano la playa Raspón,
angosta, de arenas blancas y
acantilados sedimentarios. Playa La
Mina colinda con ella.
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Adicionalmente se aprecian disturbaciones en las
laminaciones o capas de areniscas, sugiriendo en conjunto
procesos de deslizamiento en los sedimentos formacionales
denominados slumping. Estas estructuras a manera de
micropliegues se encuentran con pequeños desplazamientos
originados por los fallamientos existentes.
Tope del estrato
Base del estrato
Estratos en uno de los senderos que bajan hacia playa Raspón, donde se distinguen
fragmentos de rodados caídos, dispersos en un nivel de areniscas de la Formación
Paracas. Hacia el tope de este estrato se ven pliegues en slumping.
Acercamiento a los micropliegues en slumping, distorsionados por las pequeñas fallas.
Estos disturbamientos tectónicas se advierten no solo de
manera local sino que mantienen relación en su rumbo con las
estructuras principales de carácter regional que existen en el
área.
Una serie de fallas de rumbo promedio norte-sur y NNE-SSO,
donde se originaron bloques hundidos (graben) y levantados
(horst), caracterizan a esta zona.
En dirección al sur se sigue sobre una planicie que termina
abruptamente en un acantilado que muestra los estratos de la
Formación Paracas
Sistema de fallas geológicas con estructuras típicas de graben y horst en los acantilados
de playa Raspón. Nótese el desplazamiento vertical en un estrato guía.
graben
horst
219
220
...
....
.
Acantilado en playa Raspón que muestra una serie de fallas normales e inversas en las
secuencias de la Formación Paracas.
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PARADA 3: PLAYA LA MINA
Edad de las rocas: Areniscas, lutitas y capas de carbón de la Formación Paracas en contacto con
areniscas y arcillitas de la misma Formación. Edad de los procesos: Carbonífero y Terciario (flora
fósil del carbonífero y sistema de fallas regionales).
La tectónica de la reserva y la caracterización de
levantamiento o fallamiento geológico regional en bloques,
de manera areal y longitudinal, se complementan muy bien
en esta parada, uno de los principales lugares que muestran
la geodiversidad de la reserva.
El interés geoturístico de esta playa está determinado por la
naturaleza tectónica de las secuencias sedimentarias
continentales y marinas (falla geológica La Mina), las
evidencias del registro paleontológico (fósiles del
Carbonífero), el carácter paisajístico (playas y acantilados
rocosos) y cultural (mina de carbón). Aunque su potencial
recreativo es el más difundido, su geodiversidad se puede
utilizar de forma didáctica y científica.
Geológicamente la playa está constituida por dos tipos de
formaciones rocosas: al suroeste secuencias o estratos
inclinados de origen continental, con areniscas gris verdosas,
limolitas y lutitas negras carbonosas en laminaciones muy
delgadas con algunos mantos de carbón, compactas y en
muchos casos muy fracturadas. Hacia el noreste hay estratos
horizontales de origen marino con areniscas de color beige,
limonitas amarillentas, laminadas y en estratos delgados a
medianos, poco compactos.
Estas dos unidades se encuentran en contacto a lo largo de
una falla geológica antigua de rumbo promedio norte-sur,
que pone en contacto ambas secuencias de diferentes
edades y origen: el grupo Ambo de edad carbonífera y la
Formación Paracas del Eoceno-Oligoceno.
Vista hacia el norte de playa La Mina, donde se distingue la falla del mismo nombre por el
contraste de colores en las rocas, entre gris oscuros a negros y beige amarillentos. Se reobserva
también un contacto geológico por falla, y en primer plano algunos estratos que constituyen el
piso y las paredes de los acantilados y farallones.
Se baja hacia la playa La Mina mediante una escalera y debajo de
ella el macizo rocoso anuncia la presencia de areniscas gris
plomizas a gris verdosas, macizas, veteadas y con algunas
oxidaciones rojizas del grupo Ambo, reposando debajo de
secuencias del grupo Paracas.
Vista panorámica del sector entre playa La Mina y Lagunillas.
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224
Secuencias de estratos gris verdosos del grupo Ambo en la bajada hacia playa La Mina.
Es común encontrar en las lutitas restos de cortezas de árboles
fosilizados, los cuales se asocian a algunos horizontes
fosilíferos. Asimismo bloques de rocas caídos, evidencian el
origen continental de los estratos.
Secuencia del Grupo Ambo con estratos de lutitas que muestran in situ restos o moldes de cortezas
de árboles fosilizados
Como resultado del sismo de Pisco del 15 de agosto del 2007
se produjeron desprendimientos o caída de rocas de
diferentes tamaños en los acantilados, principalmente de las
secuencias lutáceas y areniscosas del grupo Ambo en un
tramo de 200 metros de longitud. Estos generaron
acumulaciones de bloques en un lado de la playa, al pie de
los acantilados. Al igual que las formaciones Pisco y Paracas,
el grupo Ambo se mostró más propenso a la ocurrencia de
estos fenómenos debido a su grado de fracturamiento.
Asimismo, en la parte central de los acantilados rocosos y
pasando la playa de arenas existen dos socavones o galerías
de mina abandonadas pero que antiguamente se extraía de
ellas carbón en forma artesanal. En la parte superior existe un
pique por donde probablemente se llevaba el carbón a
superficie, así como una acumulación de piedras dispuestas
en planta cuadrangular que se presume sea de una vivienda
antigua.
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226
96
Desprendimientos de bloques de roca de forma prismática caídos en varios sectores de los
acantilados de playa La Mina. Nótese el tamaño de los bloques de roca caídos, el talud
subvertical y las zonas de arranque o de inicio del desprendimiento.
Parte del acantilado en el sector de La Mina donde se distinguen algunos estratos oscuros o mantos de
carbón que han sido aprovechados artesanalmente.
Sector ubicado encima de los acantilados de La Mina que muestra un pique vertical por donde se
extraía el carbón. Al fondo se ven los restos de una vivienda.
227
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Al caminar entre el borde del acantilado y algunas rocas a
flor de agua se nota que algunos de los estratos inclinados
de areniscas constituyen el piso, con fauna representada por
algunas aves y mariscos. Las paredes exponen repetidas
laminaciones y estratos de areniscas en cuyas capas es
frecuente encontrar un tipo de sedimentación o laminación
cruzada, advirtiendo el origen continental de los estratos del
carbonífero.
Acercamiento de la orilla rocosa en playa La Mina, en donde se recorre el litoral
cortando secuencias de areniscas.
La continuidad de esta secuencia sedimentaria se puede
seguir por la orilla a lo largo de unos 300 metros hasta
Punta Prieto, en donde se manifiestan algunos de metros
de capas sedimentarias. Los afloramientos relevantes a
flor de agua son conspicuos y en Punta Prieto se observa
un farallón rocoso compuesto por estratos resistentes de
areniscas que muestran un buzamiento hacia el suroeste.
Los cortes en el acantilado presentan estratos
subhorizontales de espesor medio a delgado,
adelgazamiento de algunos estratos o «acuñamientos».
Esto se explicaría por la exposición a la erosión continental
o litoral-marina, con la consiguiente depositación de
sedimentos que rellenan la superficie dejada.
229
230
Estratos del grupo Ambo que muestran hasta cinco secuencias de depositación de sedimentos con
discordancias por erosión.
Al igual que las Formaciones Pisco y Paracas, el Grupo
Ambo debido a su grado de fracturamiento, mostró ser más
propenso o susceptible a la ocurrencia de desprendimientos
de rocas y derrumbes.
Estratos gruesos de areniscas con buzamiento hacia el suroeste.
Vista desde Punta Prieto, mirador de aves.
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232
La parte final de esta ruta se sigue a pie o se regresa a la
zona de parqueo en playa La Mina para desplazarse en
vehículo hacia los miradores de lobos. Si se decide
recorrerla a pie, la ruta corre cerca del borde de los
acantilados, en donde se puede tener buenas vistas del
paisaje del litoral y encontrar algún pescador solitario. En
los acantilados aparecen horizontes o estratos del Grupo
Paracas que solapan secuencias oscuras del Grupo
Ambo distribuidas al pie del acantilado, mostrándose
más resistentes a la erosión y oleaje y presentando
algunas superficies planas siguiendo la estratificación.
Las capas de color ocre-amarillento de Paracas, más
resistentes a la erosión, muestran sobrerrelieve así como
superficies de erosión entre secuencias o secuencias
solapadas.
Vista de la cima de punta Prieto. Los bordes de los acantilados con secuencias
sedimentarias del grupo Ambo (parte baja) cubiertas por secuencias de la Formación
Choros (Paracas). Las paredes del acantilado con manchas blancas son el hábitat de
varias especies de aves. Se asciende hacia la parte alta de cerro Prieto en dirección
noroeste hasta alcanzar la cima, atravesando una cobertura de suelo residual areno-
limoso cubierta por costras de sales que hacen una superficie gruesa.
Se asciende hacia la parte alta de cerro Prieto en dirección
noroeste hasta alcanzar la cima, atravesando una cobertura de
suelo residual areno-limoso cubierta de una superficie gruesa
o costras de sales.
Superficie del terreno con suelos residuales y cubierta por costras de sales.
233
234
Al llegar a la cima se tiene una vista panorámica de la playa
Arquillo y la culminación en los acantilados de las secuencias
sedimentarias de la Formación Choros. En estos acantilados se
advierte un sinnúmero de derrumbes de bloques, caída de rocas
y agrietamientos en el terreno originados por el último sismo de
Pisco.
Playa Arquillo con el cerro Prieto al fondo. Se ven desprendimientos de rocas en los bordes libres
de los acantilados.
Otra de las
características
naturales de Punta
Prieto es una geoforma
peculiar en las
formaciones rocosas,
en cuyas paredes
inferiores se observan
afloramientos de rocas
intrusivas (sienitas) que
muestran un perfil
cóncavo, y en la parte
superior secuencias
sedimentarias
subhorizontales. En
una vista hacia el
suroeste se aprecia una
forma que se asemeja
a una especie de bota.
235
236
Vista hacia el sur de Punta Prieta con el perfil del acantilado en forma de bota.
PARADA 4: PUNTA ARQUILLO: MIRADORES DE LOBOS
Edad de las rocas: Areniscas y lutitas de la Formación Choros (grupo Paracas), en
contacto con rocas intrusivas paleozoicas. Procesos sedimentarios y geodinámicos.
Las últimas paradas de interés en esta georuta son los
miradores de lobos en Punta Arquillo, además del atractivo
geológico de sus acantilados.
Para llegar a este sector se continúa a pie y se bordea la costa,
aunque si solo se desea ir a los miradores se puede partir en
vehículo desde Lagunilla y en vez de dirigirse hacia playa La
Mina se toma un camino que asciende por el glacis entre Punta
Prieto y Punta Arquillo, hasta llegar cerca del borde de los
acantilados de playa Arquillo.
Los miradores de lobos marinos se ubican en el lado norte de la
reserva, en el sector de Punta Arquillo, donde se concentra la
mayor cantidad de fauna de lobos marinos que habitan al pie
de los acantilados y rocas a flor de agua. En la parte superior se
pueden apreciar secuencias en posición horizontal, y
fracturadas, de estratos de areniscas, limolitas, etc., de la
Formación Paracas. Las rocas presentan planos de debilidad o
sistemas de rupturas del macizo rocoso con Formación de
cuñas que provocaron la caída de grandes bloques de rocas
que han modificado el hábitat de estos animales.
Vista hacia el norte de playa Arquillo con los tres miradores de lobos de la bahía
de Paracas.
Substrato rocoso con estratos horizontales de la Formación Paracas y sobre el cual se
encuentra uno de los miradores de lobos.
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Vista hacia el sur de los acantilados de playa Arquillo donde suelen habitar los lobos marinos. Se
observan abundantes depósitos y bloques rocosos originados por caída de rocas en el sismo de
Pisco.
Acercamiento de los bloques de rocas caídas en los acantilados de playa Arquillo, donde habitan
los lobos marinos.
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Existen tres miradores señalizados desde los cuales se puede
apreciar a la fauna de lobos marinos. Desde el Mirador Nº 1 se
ve caída de rocas y derrumbes principalmente de cara libre al
acantilado, así como algunos bloques rocosos en forma de
cuñas. El hábitat de estos mamíferos ha sido modificado por
los procesos originados por el sismo y los lobos han migrado
hacia un nuevo sector localizado unos 20 metros hacia el sur,
sin embargo es posible verlos aún desde este mirador.
Vista del Mirador de Lobos
N.º 1 aparentemente estable.
Nótese en la vista derecha
las caídas de rocas
originadas por el sismo.
El Mirador N.º 2 presenta en la misma litología un sistema de
fracturamiento principal con azimut N 8º, con aberturas de 3 a
7 metros y profundidades hasta de 0,68 metros; un segundo
sistema tiene azimut N 110º. En este sector se observa la
posibilidad de rotura tipo cuña con fracturas de azimut N 125º
y N 175º, abertura de 20 a 40 centímetros y profundidad entre
3,5 a 4,0 metros.
En el Mirador N.º 3 se observa sobre el mismo tipo de substrato
fuertes agrietamientos en el acantilado, y derrumbes y caída de
rocas en el macizo rocoso. Los sistemas de fracturas
principales presentan los siguientes rumbos y buzamientos: N
170º - 83º O, N 20º, N 165º y N 40º.
En el pie de este acantilado infrayace un substrato de rocas
intrusivas así como a flor de agua, y en ellas también es
frecuente encontrar a estas bellas especies marinas en reposo.
Sector del Mirador de Lobos N.º 2 donde se distinguen agrietamientos, Formación de bloques
rocosos en forma de cuñas, en peligro de deslizarse y con gran inestabilidad.
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Substrato rocoso intrusivo, hábitat y sitio de descanso de los lobos marinos.
Vista panorámica del Mirador de Lobos N.° 3. Nótese el fuerte fracturamiento en los estratos de
areniscas y limonitas.
243
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En las rocas del mirador pueden apreciarse algunas
estructuras sedimentarias peculiares (bioturbación y niveles
de concreciones calcáreas), así como procesos de erosión
eólica que resaltan los estratos más competentes o más duros
y resistentes a la erosión. Esto puede diferenciarse tanto en el
piso o techo de los estratos, así como en los cortes naturales.
Capas de areniscas en posición
horizontal con nódulos
calcáreos dispersos. Su mayor
dureza los hace resistentes a la
erosión (foto superior). Se
distinguen algunos fragmentos
o clastos redondeados de rocas
intrusivas (sienitas rojas).
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Varios niveles de estratos de areniscas bioturbadas de grano medio a grueso;
bioturbación de organismos que habitaron en estos sedimentos antes de su litificación.
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Cuando se camina más al norte por el borde de los
acantilados y se asciende progresivamente es evidente la
diferencia en el contacto entre las rocas sedimentarias sobre
un macizo rocoso intrusivo. Los acantilados rocosos presentan
pendientes abruptas mientras que las cimas y laderas del cerro
o promontorio adyacente muestran superficies onduladas
algo redondeadas, típicas de la morfología de estas rocas.
Una delgada cobertura de suelo residual arenoso a
pedregoso, con cascajos angulosos, cubre los afloramientos
rocosos, aunque en algunos sectores el substrato se muestra
descubierto y se puede apreciar su naturaleza litológica.
Vista hacia el sur desde la cima del cerro Arquillo.
En la parte alta se puede distinguir la playa Choros, muy similar a
playa Arquillo aunque más recta en su perfil de costa; los
acantilados bajos en estratos sedimentarios, con bloques caídos
por derrumbes; y hacia el fondo resalta un conjunto de
elevaciones cuya culminación mayor corresponde a un
promontorio con las mismas características de relieve conocido
como cerro Lechuzas; hacia el oeste se culmina en acantilados
subverticales (Punta Huacas).
Si se utiliza camioneta para el traslado, desde acá es necesario
regresar y continuar por otra ruta que se desee visitar. Una buena
opción es ascender a la cima del cerro Punta Arquillo que tiene
una pendiente muy pronunciada en el lado oeste y norte, pero
desde la cima se tiene una excelente vista de la bahía de
Lagunilla hacia el sur.
Si se traslada a pie es posible continuar descendiendo hacia
playa Los Choros y conocer más de las morfologías de la
península de Paracas hacia el lado norte.
Cerro Lechuza
Punta Huacas
Playa Los Choros
Vista hacia el norte que muestra la playa Choros al centro y al fondo el cerro Lechuzas. Se
distinguen por el contraste de colores amarillentos a ocres y oscuros, que marca el contacto entre
secuencias sedimentarias (Formación Choros) y rocas intrusivas.
Punta Arquillo
Playa Los Choros
Vista hacia el sur en la que destaca al centro el macizo de rocas intrusivas en Punta Arquillo. Al
fondo la bahía de Lagunilla. 249
250
En esta playa es común encontrar a algún pescador del lugar.
Los visitantes que gustan del trekking y desean seguir
disfrutando del paisaje de la reserva pueden ascender hacia la
cima del cerro Lechuza, el promontorio más elevado de la
península a más de 450 metros sobre el nivel del mar. Se
asciende por laderas y lomadas suaves a onduladas unos 250
metros desde la planicie marina. Al alcanzar la cima se
observa el litoral costero desde la isla San Gayán al noroeste y
si el día está despejado es posible obtener muy buenas
fotografías. En estos cerros también es probable encontrar
alguna vegetación de lomas, característica de nuestra costa
peruana.
Trayecto hacia la cima del cerro Lechuza.
Estos acantilados también presentaron grandes derrumbes y deslizamientos. Para
realizar sus faenas diarias, los pescadores se descuelgan unos 10 a 15 metros por estos
acantilados subverticales.
Vista de detalle de la foto anterior tomada en playa Choros, con capas medianas de
areniscas calcáreas.
251
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Llegando a la cima del cerro Lechuza.
Sector noreste de la península de Paracas visto desde cerro Lechuza.
Al descender del cerro Lechuza se obtiene una impresionante vista de toda la península de
Paracas.
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Georuta 2: Peninsula de Paracas, relieves
morfoestructurales, playas escondidas y El
Candelabro
Cequión Candelabro
Punta
Pejerrey
CANDELABRO
Punta Talpo
Punta Corazón
Bahía de
Punta Minas Paracas
Punta Los Viejos CEQUIÓN
Punta Brava
Punta del
Punta Pileta Tambillo
Punta del PENÍNSULA Lagunillas
Lagarto DE PARACAS
Playa Roja
Punta Lechuza Playa Raspón
Playa
Los Choros Yumaque
Punta Punta Prieto LA CATEDRAL
Arquillo
Playa
Las Salinas
Punta El Puente
Isla
Zarate
Cequión-Playa Atenas- El Candelabro-Playa Talpo -
Playa Los Viejos
Esta ruta corre por el lado norte de la Península de Paracas. Se
puede recorrer por una carretera asfaltada que conduce hacia
Punta Pejerrey, donde se encuentra el puerto General San
Martín.
En la bahía pueden visitarse dos playas ubicadas en el lado
norte: Cequión y Atenas. La carretera recorre a largo de un
tablazo o plataforma marina antigua compuesta en superficie
por secuencias de la Formación Yumaque, cuyos horizontes o
niveles se pueden apreciar en algunos cortes cercanos a la
playa y en el mismo piso o terreno horizontal.
Hacia el lado noroeste se accede a otras dos playas: Talpo y
Los Viejos. Para llegar a ellas se atraviesa una superficie de
glacis de piedemonte residual-coluvial, ascendiendo en parte
Cerca de Cequión, un desvío nos conduce por un terreno afirmado hacia la
bahía de Lagunilla y playa La Mina. Este camino recorre casi paralelo al
contacto entre las Formaciones Choros (inferior) y Yumaque (superior).
por suelos de meteorización en terrenos intrusivos,
sedimentarios y volcánicos, apreciándose en el trayecto
morfologías desde planas aterrazadas (planicies marinas
solevantadas) a elevaciones onduladas (colinas y lomadas en
rocas volcánicas e intrusivas), controladas por lineamientos
estructurales (fallas) de dirección NNE-SSO. Estas dos playas
están separadas por un afloramiento amplio que forma un
perfil recto y recodo con acantilados verticales en Punta
Corazón.
Vista hacia el sur de la estratificación marcada de secuencias de la Formación Yumaque,
con buzamiento de las capas al noreste. Resaltan algunas capas más resistentes a la
erosión eólica.
Playa Talpo
Punta Pejerrey
Playa
Los Viejos
BAHÍA DE
Playa Atenas PARACAS
Cerro Lechuza
Playa Lagunilla
Playa Los Choros
BAHÍA DE LAGUNILLA
Playa Arquillo
Imagen del sector de la península de Paracas en el que se distinguen el relieve, la zona
litoral y las playas principales.
255
256
96
En la antigua caleta o playa de Atenas, una docena de embarcaciones de madera son
utilizadas como hogar por pelícanos, zarcillos y piqueros. Caminar sobre los acantilados
costeros le ofrece al turista vistas maravillosas del océano. Ejemplos de estos miradores
naturales son el Cerro Talpo, desde donde se observan las islas de San Gallán y Ballestas,
así como el cerro Lechuza (el punto más alto de la península).
Punta Corazón Cequión
Playa
Los Viejos
Vista panorámica que resalta el contraste de morfologías dominantemente planas, con relieves
de colinas alargadas volcánicas al centro, y macizos ondulados y frentes escarpados al oeste en
Punta Corazón.
PARADA 1: PLAYA ATENAS
Edad de las rocas: Areniscas, lutitas de la Formación Yumaque (Grupo Paracas).
A medio camino entre Cequión y punta Pejerrey se ubica Playa
Atenas, y corresponde a un área en la zona de
amortiguamiento. En la morfología local de este paraje,
ubicado dentro de una bahía calma, resalta una angosta
superficie de playa cuyo substrato es la Formación Yumaque
con escasa arena, distinguible en el piso y en los acantilados
bajos, donde se exponen secuencias de estratos inclinados.
Generalmente no hay olas. Por las mañanas no sopla mucho
viento, pero por las tardes ingresa bastante viento. Estas
condiciones hacen de ella una playa ideal para la práctica del
deporte de tabla a vela o windsurf. Sin embargo no es
recomendable para acampar. En el borde costero predomina
el suelo gravoso con piedras sueltas, y vegetación de algas.
Vista de un sector de playa Atenas. Nótese los tablazos o planicies marinas en los bordes del
litoral.
Estratos de areniscas y lodolitas calcáreas de la Formación Yumaque buzando hacia el oeste.
En la playa existe una rústica vivienda que alberga a los
pescadores y recolectores de algas temporalmente. Asimismo, se
construyó Campamento Atenas, concebido como un tipo de casa
de playa local para recibir al turista, pero aún necesita mejorar sus
instalaciones.
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Borde litoral pedregoso en playa Atenas con acumulación de algas.
Recolección de algas. La vista
derecha muestra el borde del
acantilado bajo con estratos
de areniscas de la Formación
Yumaque.
PARADA 2: EL CANDELABRO EN CERRO COLORADO Y
LA PLAYA DE DETRITOS ROJOS TALPO
Edad de las rocas: Intrusivos siluro-devonianos, andesitas jurásicas (Volcánicos Chocolate), y
secuencias de areniscas, lutitas de la Formación Choros (Grupo Paracas).
Para llegar a playa Talpo y la
ladera del cerro Colorado, donde
se encuentra la figura de El
Candelabro, se accede por la
carretera a Punta Pejerrey, luego
de pasar por playa Atenas, donde
una trocha corre por una
superficie o planicie marina
Hasta esta señalización del Candelabro
antigua, la cual nos lleva hacia el se puede llegar en vehículo y después
litoral, hasta un sector de parqueo. caminar y admirar la figura desde
cerca del litoral.
El Candelabro se encuentra en la ladera noroeste del cerro
Colorado, compuesto por andesitas de edad jurásica (140 a
199 millones de años).
La ladera muestra una pendiente de 35 a 40 grados, donde
la meteorización de las rocas volcánicas forma un suelo de
color rojizo. Hacia el pie de la ladera se exponen algunas
secuencias sedimentarias delgadas que se atribuyen a la
Formación Yumaque, adosadas y en discordancia con el
substrato volcánico. Usualmente los turistas admiran El
Candelabro desde la ruta por el mar, luego de visitar las
islas Ballestas o San Gayán.
Ladera del cerro Colorado con cobertura de suelo residual sobre el susbstrato volcánico. Al pie del
acantilado se ven estratos de areniscas calcáreas y areniscas conglomerádicas.
259
260
El acantilado marino presenta típicas geoformas de erosión, en
donde resalta un puente o túnel natural en las andesitas,
mientras que los estratos sedimentarios subhorizontales
rellenan la superficie marina antigua.
Cerca de la zona de El Candelabro se encuentra playa Talpo.
Se trata de una línea de costa con acantilados bajos de
dirección predominante Este-Oeste hacia Punta Corazón,
visitada normalmente por pescadores de la región. De manera
similar a playa Roja, ubicada más al sur, la morfología de la
Vista panorámica de la ladera norte del cerro Colorado, donde se distingue la figura de El
Candelabro.
Estratos de areniscas con niveles biogénicos que sobreyacen solapando al substrato volcánico
con alteraciones rojizas. Se observa también que la erosión marina formó un puente natural de
unos cuantos metros de longitud.
HISTORIAS SOBRE EL ORIGEN DEL CANDELABRO
En la bahía de Paracas se encierra uno de los más grandes misterios de
nuestra historia, en la ladera del cerro Colorado se encuentra un inmenso
Candelabro dibujado sobre la cambiante superficie de suelo coluvial-
residual, sin que el paso del tiempo lo haya borrado. Sobre su origen se tejen
varias historias que a continuación se detallan
Piratas y tesoros: Se cree que esta figura señalaría la existencia de algún
tesoro escondido por los piratas que asolaron las costas americanas en
busca del apreciado oro que los conquistadores españoles embarcaban
hacia Europa. Quienes se oponen a esta teoría sostienen que los piratas eran
seres rústicos, incapaces de hacer semejante maravilla.
Los extraterrestres: Otros aseguran que tales líneas, imborrables a pesar del
paso de los siglos, serían obra de seres de otro mundo, pues el Candelabro
apunta directamente a las famosas líneas de Nazca, que solo pueden
apreciarse desde el aire y que serían señales de un gigantesco galaxpuerto
para naves extraterrestres.
Los antiguos peruanos: Algunas leyendas afirman que los antiguos peruanos
que recorrían el mar dibujaron este Candelabro con la finalidad de
orientarse en sus travesías de pesca o de conquista, pues aunque en la playa
no puede ser apreciado, sí es visible desde el límpido mar de Paracas.
La Cruz del Navegante: Otros afirman que fueron los astrónomos de la
cultura Nazca quienes construyeron este geoglifo que por su forma estaría
asociado a la constelación de la Cruz del Sur, conocida también como la
Cruz de los Navegantes, por indicar a los marinos del hemisferio Sur la
ubicación del polo Austral por medio de su eje principal que les sirve de guía
y orientación en sus viajes.
Guillermo Illescas ha investigado este geoglifo y lo ha identificado
plenamente con la Cruz del Sur y algunas estrellas de la constelación
Centauro que serían las que le dan su peculiar forma de Candelabro.
«Volviendo los ojos al cielo podríamos comprobar dice que un poco más a la
izquierda (al oriente) de la estrella Beta Cruz y un poco más arriba de ella (al
norte) se encuentra la estrella Pi Centauro, la misma que al unirse con la
estrella correspondiente de dicha constelación mediante una proyección
generada entre las estrellas que se indican, serviría para determinar el poste
lateral de ese lado, resultando de ese modo, paralelo al eje principal».
.
Esta figura se encuentra dibujada en una superficie de arena endurecida de
color blanquecino, como sí se tratara de un lienzo que cayera verticalmente
desde el cielo hasta tocar las olas que con violencia se estrellan contra la
base oscura de roca estratificada, donde no existe playa, de manera que tal
lugar jamás fue un desembarcadero ni punto de llegada para
embarcaciones.
El poste principal mide aproximadamente 200 metros de altura, en tanto que
toda la figura abarca 60 metros de ancho. Los postes laterales alcanzan una
longitud de 60 metros. Desde su origen hasta la cumbre y los surcos que los
hacen visible tiene una profundidad que varía de 1,20 a 3,20 en el fondo.
(Tomado de: http://barrioperu.terra.com.pe/ballest/atract_.htm )
261
262
A B
En este corte natural se observa la morfología del substrato volcánico (A), sobre el cual se han depositado
estratos de areniscas de color beige a marrón (B), areniscas calcáreas más duras que sobresalen en la
topografía (C), y en la parte superior algunos niveles de conglomerados intercalados con areniscas (D).
costa y la dirección de las corrientes marinas permiten la
acumulación de detritos de formas planas que son producto de
la erosión de los acantilados rocosos intrusivos y volcánicos.
Al igual que las playas Arquillo y Choros, la playa Talpo
muestra una zona amplia de hábitat de aves tanto en los
acantilados como en las pampas. Estos acantilados con
estratos horizontales de areniscas albergar a un gran número
de aves pero también se observan grandes acumulaciones de
aves en la superficie del mar.
263
264
Acantilados con estratos horizontales de areniscas, donde
habitan un sinnúmero de aves. En la vista superior gran
Zonas con acumulación de aves en la playa Talpo.
Vista hacia el oeste de playa Talpo
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Playa de cantos subplanares a subredondeados de color rojo violáceo, relacionados a las
sienitas y granodioritas.
PARADA 3: PLAYA ESCONDIDA
Edad de las rocas: Intrusivos siluro-devonianos, y secuencias de la Formación Choros
(Grupo Paracas).
Otro de los lugares poco conocidos de la reserva y en especial
de la península de Paracas es la playa Los Viejos, que
recientemente ha merecido alguna propuesta para su
desarrollo. Está ubicada al norte del cerro Lechuzas y al sur de
Punta Corazón. Topográficamente se extiende en forma de «L»
invertida, como una pequeña ensenada, donde sus
acantilados están conformados por rocas de tipo
sienitas/granodioritas paleozoicas, al norte, mientras que el
substrato en los acantilados frontales y hacia el sur de la playa
son secuencias de la Formación Choros, con alturas entre 15 y
20 metros. La playa es de arena, con algunos rodados de
piedra.
La orilla tiene un largo aproximado de 500 metros y un ancho
que varía entre 3 a 7 metros aprovechables. A lo largo de esta
se puede apreciar desprendimiento de rocas en el acantilado
ocurrido como consecuencia del sismo de Pisco. Toda la orilla
está poblada por aves.
Para acceder a la playa se debe de tomar una ruta alterna en
vehiculo 4 x 4, desviándose de la ruta que conduce a Punta
Pejerrey y se recorre aproximadamente unos 40 minutos desde
el puesto de control de la reserva, y se llega a la parte alta de
Vista hacia el norte de playa Los Viejos. Nótese una pequeña ensenada y el contraste de
colores en los acantilados que marcan contactos entre diferentes tipos de rocas.
267
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los acantilados para luego descender hacia la playa por una
pendiente bastante pronunciada.
En el trayecto se observan algunas morfologías de erosión
propias de la reserva. Destacan los contactos de formaciones
geológicas sedimentarias marinas de la Formación Choros,
que conforman planicies, y alineamientos alargados de
colinas compuestas por rocas volcánicas andesíticas.
Límite entre rocas sedimentarias en la pampa y volcánicas en la colina. Esta muestra una
ladera o escarpe estructural controlado por una falla geológica.
Cerro Talpo
Parte alta de planicie marina solevantada, limitada por colinas y lomadas en rocas intrusivas.
Se puede acceder con vehículo 4 x 4, de ahí la presencia de marcas en la zona desértica.
Es una playa poco visitada por el turista debido a su difícil
acceso y señalización, además de no contar con infraestructura
convencional. Es un excelente punto de observación de fauna,
tanto desde la superficie superior como desde la playa misma.
De este modo, esta playa puede respetar los objetivos de
conservación y a la vez convertirse en un producto turístico
para aquellos aficionados a la naturaleza y la observación de
fauna.
Al igual que muchas de las playas de la reserva, y sobre todo
aquellas constituidas por las formaciones Pisco o Paracas, fue
muy afectada por el sismo de Pisco del 2007 y son huella de
ello los derrumbes en los acantilados, cara libre hacia las
playas, y los agrietamientos en los bordes superiores..
Agrietamientos en la parte
superior de acantilados.
Desprendimientos de rocas hacia
la playa, y bloques inestables
por los agrietamientos.
269
270
Georuta 3: paisaje marino-costero y monumentos
naturales en rocas del Mioceno
Lagunillas Las Salinas
Punta del
Tambillo
PENÍNSULA
DE PARACAS Lagunillas
Punta del
Lagarto
Playa Roja
Punta Lechuza Playa Raspón
Playa
Los Choros Yumaque
Punta Punta Prieto LA CATEDRAL
Arquillo
Playa
Las Salinas
Punta El Puente
Isla
Zarate Salinas de Otuma
OCÉANO PACIFICO
El Playón
Punta Otuma
Bocachica
Punta Mendieta
Punta Gallinazos
Lagunillas-Playa Roja-Santa María-Yumaque-Punta
del Cielo-La Catedral-Los Frayles-Las Salinas
Esta georuta se encuentra ubicada al sur de Lagunilla y
contiene uno de los elementos ícono de la reserva: el
monumento natural de La Catedral, fuertemente afectado
por el sismo de Pisco del año 2007.
La geodiversidad de esta ruta comprende playas únicas en el
litoral peruano, con texturas particulares y geoformas
caprichosas labradas por las olas del mar sobre los
acantilados, en tres formaciones geológicas. La fauna
predominante son las aves aunque ocasionalmente pueden
verse algunos lobos marinos.
Parte de la georuta comprende el circuito tradicional de
visita turística promocionada en la reserva, con caminos
debidamente señalizados y otros usados por vehículos de
doble tracción, que permiten acceder a las playas y
acantilados, tanto para el camping sobre la arena o para
elegir el mejor lugar para la pesca deportiva o de
autoconsumo, o simplemente para fotografiar el mar.
Se accede a esta georuta a lo largo del litoral por trochas
afirmadas. Sin embargo algunos caminos señalizados llevan
directamente hacia La Catedral desde el Centro de
Interpretación de la reserva, o bien por la carretera que
conduce a las salinas de Otuma, desde donde algunas
bifurcaciones se dirigen hacia playa Yumaque o a La
Catedral.
PARADA 1: PLAYA CON CLASTOS DE SIENITAS Y
GRANODIORITAS
Edad de las rocas: Intrusivos siluro-devonianos, y secuencias de la Formación Choros (Grupo
Paracas).
Desde el puesto de control de Lagunilla, en plena bahía, se
sigue un camino afirmado que pasa muy cerca del borde
litoral, con acantilados de poca altura en dirección este al
cerro Punta Santa María.
La playa muestra un perfil casi recto (Este-Oeste) de 1
kilómetro de longitud, con acantilados bajos, con alturas
menores de 15 metros, que se elevan progresivamente en
dirección a Punta Santa María. Constituye el centro de la
bahía de Lagunilla abierta hacia el norte. Los acantilados
con estratos de areniscas, limolitas y areniscas calcáreas
muestran una tonalidad amarillenta a beige que contrasta
con el color rojo de la playa. En algunos niveles o estratos
pueden encontrarse fósiles de gasterópodos o conchas.
La playa Roja es una de las pocas muestras del litoral
peruano en donde se acumulan fragmentos del tamaño de
arena, arena gruesa y cantos rodados de naturaleza
intrusiva (sienitas/granodioritas), que le dan esa coloración
característica.
Su génesis está asociada a la erosión del macizo de edad
paleozoica adyacente en Punta Santa María, donde la
acción de las olas sobre los acantilados desgasta
paulatinamente fragmentos de estas rocas, que son
acarreadas y acumuladas posteriormente por las corrientes
marinas en dirección de la bahía.
271
272
Esta playa es frecuentada por pescadores del lugar, sin
embargo durante el verano, por su cercanía a playa
Lagunilla, puede ser utilizada como lugar de camping y
veraneo. La naturaleza litológica de los acantilados originó
también desprendimientos de rocas y derrumbes, cara libre
a la playa.
Vistas hacia el norte de playa Roja; al fondo la bahía de Lagunilla.
Paracas posee, sin duda, la porción de costa más espectacular del litoral peruano. Es un escenario
incomparable donde el salitroso y muchas veces árido desierto se entrega a un mar azul a través de
pequeñas y bellas playas en herradura, ensenadas, acantilados altos y peñones labrados por la fuerza
de las olas. Actividades como el buceo, la pesca, el windsurf, la tabla hawaiana, la contemplación de
las aves y sobre todo la fotografía, encuentran ambientes espectaculares en Paracas, sus playas,
parajes e islas (como Ballestas y San Gayán).
PARADA 2: MIRADOR NATURAL DE LA PENÍNSULA
DE PARACAS
Edad de las rocas: Intrusivos siluro-devonianos, y secuencias de la Formación Choros (Grupo Paracas).
Se asciende desde Playa Roja hasta alcanzar una pequeña
abra en el contacto entre rocas sedimentarias más jóvenes
(Eoceno) e intrusivas más antiguas (siluro-devonianas).
Punta Santa María es un promontorio rocoso intrusivo de
edad siluro-devoniano (359 a 443 millones de años),
controlada de manera estructural por una falla geológica
de dirección norte-sur, haciéndose evidente en la
orientación del acantilado en su extremo sur. En sus lados
noroeste y sur se encuentran en contacto estratos
sedimentarios horizontales de la Formación Choros que
rellenan la morfología antigua del substrato paleozoico.
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Lado sur del cerro Santa María. Nótese en la base el afloramiento rocoso intrusivo cubierto por una
secuencia de estratos sedimentarios.
En superficie muestra una coloración por intemperismo de
tonos rojizos a verde grisáceos. Sus cumbres son
redondeadas a suaves, y sus bordes acantilados son
rectos y verticales.
Por su ubicación topográfica, la parte más elevada del
cerro o Punta Santa María es un mirador natural desde el
cual se contempla la configuración geológica con
dominio estructural de la península de Paracas hacia el
norte, como la bahía de Yumaque y Punta del Cielo hacia
el sur.
El acceso es en camioneta, después de un desvío en la ruta
que conduce hacia playa Yumaque. Se atraviesan algunos
altos y bajos, cruzando ondulantes terrenos que conducen
hacia el borde de los acantilados. Algunos sectores planos
con distribución areal suficiente pueden servir de zona de
parqueo y para caminar por el terreno y tomar algunas
fotos.
Vista panorámica hacia el sur de punta Santa María.
Vistas panorámicas hacia el norte (bahía Lagunilla), y sur (Punta del Cielo), desde punta
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PARADA 3: HERRADURA DE YUMAQUE
Edad de las rocas: Secuencias de la Formación Choros y Yumaque (Grupo Paracas).
La playa de Yumaque forma una pequeña bahía en forma
de herradura de casi un kilómetro de longitud. A sus lados
se levantan promontorios similares de estratos de la
Formación Choros que constituyen las partes altas o
acantilados. La parte frontal de dirección Este-Oeste
corresponde a una superficie plana extensa con estratos de
la Formación Yumaque, acantilados bajos que llegan a estar
cubiertos en parte por arenas marinas y eólicas.
La playa es atractiva para los turistas por la naturaleza de
sus arenas y porque se muestra algo abrigada, haciéndola
ideal para acampar.
Esta playa sirve de zona de descanso y alimentación de aves
marinas y de orilla principalmente (rayadores negros,
gaviota gris, gaviota de Franklin, etc.).
Playa Yumaque, borde costero con lutitas y areniscas. El sismo de Pisco originó un
gran número de fracturamientos, agrietamientos, deslizamientos y derrumbes en
las rocas.
Vistas hacia el norte de playa Yumaque. Nótese la acumulación de arenas eólicas
que trepan sobre los acantilados bajos.
Sin embargo, por su morfología de bahía es una playa
susceptible a tsunamis, de ahí que una señalización y
educación adecuadas deben ser tomadas en cuenta por el
turista que la visitan y acampan, trasladándose y tratando de
ganar las partes altas en caso de un sismo.
Playa Yumaque es la localidad típica de la Formación
Yumaque, equivalente con la Formación Paracas superior.
Consiste de lodolitas biogénicas y tobáceas finamente
laminadas, a veces calcáreas y con capas delgadas de
dolomitas que están cortadas por venas de yeso. En algunos
sectores de la pampa se pueden encontrar bloques de rocas
u “olistolitos” de areniscas de grano fino bien estratificadas,
así como bloques
grandes compuestos de “lodolitas biogénicas” en láminas
finas y que se han depositado por el colapso
del talud.
Las playas son utilizadas por aves marinas y de orilla como zonas de descanso y
alimentación. Las aves acuden a alimentarse a la zona comprendida entre las líneas de
baja y alta marea, área con influencia de las olas, en donde viven invertebrados
marinos en la arena y donde se acumulan organismos marinos muertos. Se llega a ella
desde Lagunilla o por la vía que va hacia las salinas de Otuma, donde se toma una
bifurcación al oeste.
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Acercamiento de un sector del acantilado donde se distinguen intercalaciones de
capas sedimentarías de areniscas, lodolitas, etc.
PARADA 4: LA CATEDRAL Y LOS FRAYLES DE PARACAS EN
LA PUNTA DEL CIELO
Edad de las rocas: Secuencias de laS Formaciones Choros y Yumaque (Grupo Paracas).
Entre Punta del Cielo y Punta El Puente, en el borde costero
en forma de media luna abierta hacia el sur (que en línea
recta tiene unos 7,5 kilómetros de longitud) se desarrollan
una serie de entrantes y salientes pequeñas del litoral, con
promontorios o islotes y estrechas franjas delgadas de playas
de arena. Destacan hacia el sur en Punta El Puente las islas
Zárate y Panetón, así como las playas Las Salinas y Puente.
Extensas planicies marinas solevantadas terminan en
acantilados inferiores a 30 metros de altura, compuestos por
intercalaciones de secuencias marinas de la Formación
Yumaque, entre areniscas, areniscas tobáceas, limolitas o
lutitas, areniscas bioclásticas, etc., presentando una
tonalidad amarillenta a beige.
Vista hacia el sur de La Catedral; acantilados y playas de arenas blancas.
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Secretos en los estratos sedimentarios
Después de playa Yumaque se continúa hacia el sur,
atravesando y cortando secuencias de estratos sedimentarios
horizontales de las formaciones Choros y Yumaque, a pocas
centenas de metros del borde litoral conocido como Punta
del Cielo, recorriéndose muy cerca de los acantilados.
En el trayecto se puede diferenciar la litología predominante
o cambiante, así como algunas estructuras sedimentarias y
rasgos estructurales que tipifican o explican las
características sismotectónicas de la reserva, dentro de los
cuales sobresalen los diques de areniscas.
Algunas estructuras sedimentarias que se pueden encontrar en los estratos.
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Caprichos de la naturaleza
La configuración topográfica de la línea de costa obedece a la
acción dinámica de las olas y el viento, que son los factores de
erosión dinámica y constante en el mar y superficie. El mayor o
menor desgaste en las rocas depende del grado de resistencia
a la erosión que ofrecen los diferentes tipos expuestos en los
perfiles de los acantilados.
Generalmente se distingue en el piso de la playa un nivel o
estrato que forma una plataforma, casi plana y extendida por
sectores. Es un nivel más resistente que correspondería a
niveles de areniscas del Grupo Ambo.
Sistemas de fracturas acompañan a los estratos y forman en
sus intersecciones grandes bloques trapezoidales o
paralelepípedos de diferentes formas, así como aberturas o
grietas paralelas o transversales a la línea de los acantilados,
con predominio de la dirección norte-sur. Estas características
estructurales en las rocas favorecieron la ocurrencia de
deslizamientos de tipo planar o en cuña, así como el colapso o
derrumbe de grandes bloques de roca que ocasionaron
grandes cambios en los acantilados y la destrucción de La
Catedral y Los Frailes.
Muestras representativas de las características litoestructurales en la zona que propiciaron una
gran afectación en los acantilados de Punta del Cielo y La Catedral. En la vista inferior:
enjambre de diques cruzados en el piso de la playa.
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Los efectos sobre el monumento natural conocido como La
Catedral fueron importantes, hasta el colapso del sector
conocido como la bóveda. Asimismo, abundantes
agrietamientos en el mirador.
Vista de “La Catedral” destruida y su mirador.
Vista del campanario, desde la nueva ubicación del mirador.
Solo restos del «campanario» de la catedral quedan aún en pie
como testigos de esta obra o capricho de la naturaleza, pero a
diferencia de las catedrales o iglesias de las ciudades de Pisco
e Ica, destruidas también por el terremoto de Pisco pero que en
corto tiempo volverán a levantarse, solo la naturaleza y el
tiempo geológico volverán a levantar una nueva maravilla
natural.
De forma similar el monolito o torreón conocido como Los
Frailes, en parte sumergido en el mar, también sufrió las
consecuencias del sismo, donde derrumbes y
desprendimientos del substrato fracturado e incompetente
cedieron ante el movimiento sísmico.
Torreón de “Los frayles”, destruido por el sismo. La base se denota más competente
respecto a los estratos superiores.
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96
PARADA 5: EVAPORITAS EN SALINAS OTUMA
Edad de las rocas: Secuencias de la Formación Yumaque (Grupo Paracas), y sedimentos
marinos holocenos o recientes.
En el extremo sur de esta georuta, antes de llegar a Punta El
Puente, una pequeña entrante del mar conduce el agua
durante las mareas altas hacia terrenos del interior de las
pampas a un sector con una leve depresión topográfica, cuya
altura se encuentra algunos metros por debajo del nivel del
mar. Esto propicia la acumulación natural de las sales disueltas
presentes en el agua de mar, las cuales por evaporación se
precipitan o cristalizan. De forma natural esta zona ocupa una
extensa área cuyo substrato rocoso circundante son secuencias
de la Formación Yumaque, y que es explotada desde hace
muchos años.
Desde la playa Salinas se advierte la presencia de un tipo de
playa de cantos rodados que forman una barrera o cordón
litoral paralelo a la línea de costa formada por acantilados
bajos que presentan estratos con inclinación hacia el este. Una
depresión natural hacia el Este permite el ingreso del agua,
tanto de filtración subterránea como por efecto de la marea.
La explotación de sal se realiza por un sistema de evaporación solar de
cristalización, a través de charcas ubicadas sobre una loza de sal natural.
Actualmente el área de cristalización de la salmuera comprende
aproximadamente 46 hectáreas de terreno, que sirven para producir anualmente
138 000 toneladas.
El abastecimiento de salmuera por infiltración de agua subterránea no es
suficiente, se requiere el ingreso de agua de mar en forma artificial, tanto para el
lavado de sal como para la recarga del acuífero y la producción de sal. Esto se
realiza a través de un canal de 2 m de ancho, 1 m de profundidad y 2 035 m de
longitud que desemboca en la Lagunilla N.º 2, evitando cualquier alteración del
lago del Muerto, toda vez que se toma en cuenta la diferencia de cotas existentes
entre ese lago (2,75 metros bajo el nivel del mar) y Lagunillas N.º 2 (5,44 metros
bajo el nivel del mar), evitándose al mismo tiempo cualquier infiltración hacia el
lago del Muerto, de acuerdo a la topografía de la zona.
A lo largo de su recorrido, desde la laguna Lagunillas hasta la zona de los
cristalizadores la salmuera se va concentrando de 25 a 26 grados baumé,
manteniéndose en este rango debido a la velocidad de evaporación. La sal se
cristaliza en las canchas durante tres meses hasta que tiene un espesor de 10 12
centímetros. Luego de 3 meses, se emplea maquinaria pesada para retirar la sal
cristalizada: se acumula con cargadores frontales y se traslada en camiones hacia
la planta de lavado, en donde se lava con salmuera a 22 grados baumé para
eliminar insolubles e impurezas como calcio y magnesio.
Las salinas se encuentran separadas tanto de la zona del
playón como de Lagunillas principalmente por
afloramientos o promontorios de rocas sedimentarias,
relativamente elevados. Existe un flujo de agua de mar a
través de los estratos o capas de arena y sales entre dos
humedales denominados Lagunas Lagunillas, así como
un ingreso de agua de mar a través de la zona de Playón y
Punta Mendieta. Adicionalmente se ha construido el canal
mencionado para el ingreso de agua de mar.
Desde 1994, Química Pacífico (QUIMPAC) administra,
opera y extrae sal. La producción inicial fue de 115 000
toneladas por año, y se incrementó gradualmente.
Además, se ha desarrollado un nuevo producto mediante
la recuperación de sal de desecho y sal cristalizada de las
primeras capas de la loza de sal natural, las cuales son
removidas y usadas como sal de deshielo en las carreteras
de Estados Unidos y Canadá, en un volumen de 700 000
toneladas por año.
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A.)
B.)
C.)
D.)
E.)
Salinas de Otuma. Secuencia de obtención de sal, desde el ingreso de agua de mar en playa Salinas (A),
depresiones naturales rodeada de afloramientos de sedimentos marinos (B); lagunas de evaporación (C);
cristalización de la sal (D) hasta el retiro final con maquinaria pesada (E) .
Del desierto salitroso con marcas de ondulaciones dejadas por el viento. Al fondo la isla El Panetón.
Pequeñas lagunas o cuerpos de agua naturales que sirven de hábitat
para aves migratorias como las parihuanas.
Parihuanas.
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Georuta 4: playas, albúferas e islas
Playón Laguna Grande
Carr
etera
Playa Roja Pana
meri
Playa Raspón cana
Yumaque
Punta Prieto LA CATEDRAL
Playa
Las Salinas
Punta El Puente
Salinas de Otuma
Isla
Zarate
El Playón
Punta Otuma
Bocachica
PARACAS
Punta Mendieta
Punta Gallinazos
Playa Honda
Laguna
Grande
Playa Erizal
Playa La Raya
Laguna Playa Chucho
Punta Sacasemina Grande
PuntaCoquito
Playa Caclio
PuntaCanastones
PuntaCarreta
Esta georuta se encuentra ubicada al sur de las salinas de
Otuma, y generalmente es visitada por turistas que llegan a la
reserva con movilidad propia. En esta ruta los lugareños y
pescadores artesanales viven de la pesca, marisquería y
recolección de algas.
La diversidad geológica en esta ruta está marcada por la
concentración de elementos y procesos geológicos entre los
que predominan geoformas de erosión marina (playas
acantilados e islas) y control tectónico-estructural, donde se
incluyen rocas metamórficas, intrusivas y sedimentarias. La
fauna generalmente son aves en las orillas y ocasionalmente
pueden apreciarse algunos lobos marinos en la zona de
acantilados.
A esta georuta se accede desde la entrada principal de la
reserva, en dirección a las salinas de Otuma (carretera
afirmada y con sal), luego corre por una vía o trocha afirmada
que conduce hacia laguna Grande y Ranchería, que marcan el
límite sur. En el trayecto salen ramales hacia algunas de las
playas del sector. Una vía opcional es la entrada de sur a norte
para lo cual es necesario ingresar desde el kilómetro 256 de la
carretera Panamericana Sur, por el paraje denominado Pozo
Santo.
La disposición y morfología de la costa entre Punta El Puente y
Punta Carreta aproximadamente 22,5 kilómetros en línea
recta mantiene una dirección promedio Norte-Sur y muestra
afloramientos discontinuos de rocas intrusivas, con
exposiciones casi rectas en algunos tramos del litoral,
asociadas a controles geológicos de carácter estructural. En
contraparte se distinguen algunas pequeñas ensenadas o
bahías, con exponentes de playas extensas en el lado norte,
algunas pequeñas playas al centro y lagunas o albuferas en el
lado sur.
En el recorrido por tierra también se puede advertir esta
configuración estructural, de fallamiento en bloques con
colinas o montañas elevadas que están limitadas por escarpas
subverticales que colindan con planicies bajas de regular
extensión.
Punta El Puente
Salinas Otuma
El Playón
Playa Mendieta
Punta Mendieta
Laguna
Grande
Laguna
Parihuana
BAHÍA
Punta INDEPENDENCIA
Carreta
Imagen satelital que resalta el área de la georuta 4.
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PARADA 1: PLAYAS DE SUMERSIÓN PLAYÓN
Y MENDIETA
Edad de las rocas: Gneis del Precámbrico. Secuencias de la Formación Yumaque y
escasos afloramientos de la Formación Choros (Grupo Paracas).
El lado norte de esta georuta muestra dos amplias playas
contiguas separadas por un monte isla, con litología de gneis
precámbricos (Punta Otuma). Se extiende entre las Puntas El
Puente y Mendieta. Predominan en ellas las secuencias
marinas de la Formación Yumaque, más expuestas en Punta El
Puente; un pequeño afloramiento de la Formación Choros, en
contacto con gneis, destaca en punta Mendieta.
La particularidad de esta ruta es la forma de las playas, cuyas
características sugieren el hundimiento paulatino de tierras en
el pasado geológico reciente, mostrando dos playas
separadas por un promontorio rocoso. También se observa
una amplia superficie de acumulación de sedimentos marinos
tierra adentro, de unos 1,2 a 1,8 kilómetros de extensión y
algunas islas o islotes frente a la costa con características
peculiares, como el caso de playa Mendieta. En forma
ocasional se pueden encontrar algunas dunas de arena
cubiertas con vegetación, así como campos de dunas que
trepan hacia los acantilados bajos.
Punta Mendieta
Punta Otuma
El Playón
Vista panorámica hacia el sur que muestra las playas denominadas El Playón y Mendieta
separadas por un monte isla de litología metamórfica (gneis).
La configuración topográfica permite el ingreso de las aguas
durante la pleamar, originando pequeñas lagunas. Asimismo
su alta susceptibilidad a tsunamis (como el ocurrido a raíz del
sismo del 2007) entre la línea de playa y la costa compuesta
por sedimentos marinos antiguos, permitió el ingreso del mar
hasta cerca de los acantilados bajos y lomadas o colinas
bajas.
El Playón, vista hacia el norte y una porción de Punta Otuma. Al fondo acantilados rectos y
bajos en el sector de Punta El Puente.
Acumulación de clastos o detritos arrastrados por el tsunami del 2007 en playa Mendieta. Al
fondo Punta Otuma al oeste y algunas colinas bajas en el lado este.
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Resaltan en estas bahías o ensenadas la presencia de islotes o
rocas a flor de agua y a cierta distancia de la costa, y por
erosión diferencial originan ciertas formas caprichosas.
Vista panorámica de playa Mendieta.
Figura de «El Lagarto» en la foto superior y algunos puentes naturales en la vista inferior.
Puntas e islotes que resaltan en playa Mendieta.
Otra característica de estas dos playas es la presencia de
cantos rodados y planos, donde destacan fragmentos de
gneis, o también sectores con playas de arenas blancas. En
ambos casos se relacionan a las características del substrato
rocoso de los acantilados, y su mayor o menor dominio
depende de la extensión de las formaciones rocosas.
PARADA 2: PROMONTORIOS ESTRUCTURALES
DE FALLAMIENTO EN BLOQUES
Edad de las rocas: Gneis del Precámbrico. Intrusivos Paleozoicos y secuencias de la Formación Yumaque y
escasos afloramientos de la Formación Choros (Grupo Paracas).
Continuando hacia el sur es posible ver desde la carretera
principal un alineamiento en las elevaciones mayores, así
como en los relictos de rocas más antiguas.
Las elevaciones mayores presentan una amplitud de relieve
entre 200 a 450 metros respecto a las planicies adyacentes o
niveles locales, destacando de este a oeste los cerros El Diablo,
Negro y Gallinazos, con 589, 345 y 305 metros sobre el nivel
del mar respectivamente. En superficie muestran una cobertura
residual a eólica muy superficial y en general presentan perfiles
irregulares, con un borde abrupto por escarpa de falla y un
borde suave hacia el otro lado.
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Este alineamiento se percibe tanto en el borde de acantilados
costeros con taludes casi rectos y verticales, así como en
laderas con escarpas de fallas geológicas antiguas, que ponen
en contacto secuencias más jóvenes colindantes con
afloramientos antiguos, como puede verse entre los cerros El
Diablo, Negro y Gallinazo. En ambos casos los escarpes
pueden ser continuos, con longitudes entre 1,0 y 5,5
kilómetros.
Un corredor estructural de este tipo puede distinguirse entre
punta Otuma y laguna Grande, y alcanza 12 kilómetros de
longitud, donde los altos estructurales forman estructuras de
horst regionales, los cuales controlaron la sedimentación de
las formaciones marinas más jóvenes, dispuestos en los
grabenes.
Cerro El Diablo
Cerro Negro
Vista panorámica hacia el sur en la que pueden apreciarse afloramientos discontinuos
paleozoicos y precámbricos, controlados por lineamientos estructurales norte-sur.
Vista hacia el sur de playa Mendieta. Se observa un corredor estructural con afloramientos más
antiguos en el lado derecho e izquierdo, limitados por escarpas de falla y sedimentos marinos
más recientes al centro.
SD-sn/gd/to
Peo-yu MPe-gn
Cerro El Diablo
Acercamiento hacia el sur de un escarpe típico o inclinación de ladera, controlado por una falla
geológica, en el lado oeste del cerro El Diablo.
PARADA 3: ALBUFERAS LAGUNA GRANDE Y PARIHUANA
Edad de las rocas: Intrusivos del Paleozoico, secuencias de la Formación Yumaque y escasos afloramientos de la
Formación Choros (grupo Paracas).
La continuidad estructural definida en la parada anterior se
mantiene hacia el sur, sin embargo el alineamiento principal
Norte-Sur que deviene de Punta El Puente toma un rumbo
andino, coincidiendo con la línea de costa, la dirección de la
bahía Independencia, y en particular con el extremo norte de
esta última por la dirección de la albufera Laguna Grande (SE-
NO).
Algunos de los parajes espectaculares en este sector se
aprecian con gran majestuosidad al ascender a las partes altas
de los cerros adyacentes. Desde el puesto de control de Laguna
Grande se llega por carretera hacia el lado oeste y suroeste, en
dirección a playa Sacasemita y laguna Parihuana
respectivamente.
Laguna Grande tiene un paisaje geomorfológico maravilloso.
La disposición de esta geoforma está controlada en el lado
oeste por un lineamiento estructural; destacan los contactos
MPe: Gneis del Precámbrico; SD-sn/gd/to: sienitas, granodioritas, tonalitas del Siluro-Devoniano; Peo-yu:
Sedimentos marinos del Eoceno.
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298
entre sienitas y sienogranitos siluro-devónicos al norte de la
laguna, desde playa Erizal, cuya prolongación coincide con el
límite oeste de la albufera.
La albufera Laguna Grande es una laguna que presenta una
longitud máxima de 3,2 kilómetros en dirección NO-SE, y un
ancho entre 1,0 a 1,2 kilómetros. Hacia mar abierto se
presenta un cordón litoral oblicuo, cuya longitud alcanza 1,5
kilómetros y muestra un ingreso o abertura hacia el mar en el
lado sureste de 200 metros de longitud, que se encuentra
separada del lado de Ranchería, antiguo paraje o estancia de
pescadores de la zona.
El borde oeste presenta un acantilado subvertical compuesto
por areniscas y limolitas de las formaciones Yumaque y Choros.
Una población dedicada por completo a la pesca se desarrolla
en esta zona.
Límite norte de la albufera Laguna Grande rodeada de secuencias sedimentarias de la
Formación Yumaque. Las aves son frecuentes en los alrededores de la estación de control.
Vista panorámica de Laguna Grande hacia el suroeste. Hacia el fondo está limitada por colinas
bajas con acantilados subverticales.
Acercamiento del borde oeste de Laguna Grande, donde se advierte la pendiente fuerte
de sus acantilados.
Actividad principal en el sector de Laguna Grande.
En los bordes del lado este, la laguna muestra acumulaciones
de arenas eólicas así como tipos de vegetación hidromórfica
que fijan las dunas.
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300
Vista del sector de Ranchería en Laguna Grande, desde cerro Cruz.
Para llegar hacia laguna Parihuana existe un camino con
pendiente moderada que corta estratos sedimentarios de la
Formación Yumaque. Luego se llega a una pequeña abra con
una superficie más o menos plana que conduce hacia la
elevación mayor de este paraje en Punta Carreta (399 metros
sobre el nivel del mar). Se tiene la opción de llegar hacia el
borde de la playa Sacasemita, una pequeña herradura, abierta
hacia el oeste, controlada en sus acantilados por sienitas y
sienogranitos en los lados norte (cerro Lornillo) y sur, mientras
que en el centro se encuentran los estratos de la Formación
Yumaque. Esta playa es frecuentada mayormente por
pescadores.
Vista hacia el norte con la playa Sacasemita al Oeste y laguna Grande al Este.
Islote
Lornillo Laguna Grande
Playa Sacasemita
El ascenso hacia el cerro Punta Carreta presenta mayor
dificultad, sin embargo se toman muy buenas fotos de la bahía
Independencia hacia el sur.
Entre el cerro Punta Carreta y Laguna Grande, dos
lineamientos estructurales controlan la topografía del área,
uno de ellos (el más occidental) tiene un relieve más abrupto y
otro más suave al Este. En esta abra se desciende en dirección
sur hacia laguna Parihuana, pudiendo llegar por una trocha
carrozable, muy cerca de Punta Carreta, donde usualmente
llegan pescadores del lugar.
Un camino carrozable bordea la laguna, e inclusive se puede
ascender desde aquí hacia las colinas bajas que dan hacia
laguna Grande. Desde ellas se disfruta de una excelente vista.
La laguna Parihuana tiene menor extensión que laguna
Grande. El cordón litoral está compuesto por gravas
subredondeadas que alcanzan 500 metros de longitud y un
espejo de agua que mide aproximadamente 450 x 300
metros.
Vista panorámica de laguna Parihuana; al fondo el cerro Punta Carreta con laderas de fuerte
pendiente.
Vista hacia el suroeste de laguna Parihuana; al fondo la isla Independencia.
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Acercamiento del cordón litoral que muestra la naturaleza y el tamaño de los materiales.
En los bordes de la laguna suele encontrarse alguna
vegetación típica de gramadales y con suerte pueden
apreciarse algunas aves, principalmente parihuanas, de las
que toma su nombre.
Vegetación típica de lagunas con influencia marina o albuferas. Se puede notar además
la altura del cordón litoral.
Acercamiento de la vista anterior donde muestra la naturaleza del suelo del sector.
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Georuta 5: Bahía de independencia, lugar
habitado por antiguos pescadores paracas y
playas ventosas en la cordillera de la Costa
Playa Honda
Laguna
Grande
Playa Erizal
Playa La Raya
Laguna Playa Chucho
Punta Sacasemina Grande
PuntaCoquito
Playa Caclio
PuntaCanastones
PuntaCarreta
Playa del
Morro
El Balcero Punta El Callao
Isla
Independencia
Punta La Yegua
Playa
Ventosa
Punta Grande Morro Quemado
La bahía Independencia es un área muy importante dentro de
la Reserva Nacional de Paracas por su dimensión, historia y
ocupación desde épocas prehispánicas, así como por sus
actividades económicas actuales.
Su morfología destaca particularmente dentro del ámbito
litoral de la reserva y ocupa una extensión importante en el
sector sur. Se extiende entre Punta Carreta y Morro Quemado,
dos promontorios con elevaciones de 399 y 586 metros sobre
el nivel del mar respectivamente, en cuya parte central
destacan las islas Independencia y Santa Rosa. El ancho entre
las costas interiores y las puntas que salen hacia mar abierto
varía entre 5,0 y 7,5 kilómetros, y la distancia entre ambas
salientes es 20 kilómetros.
El litoral muestra una distribución irregular, con una extensión
de 24, 5 kilómetros en dirección NO-SE (andina), entre puntas
y pequeñas playas o bahías. Escasas playas cóncavas, a
excepción de playas Chucho en el lado norte y Ventosa en el
extremo sur, pequeñas entrantes con playas chicas (Caclio), y
en general playas rectas y alongadas (Carhuas, Tunga).
La geodiversidad en esta ruta es impresionante por la presencia
de grandes afloramientos o relictos de gneis precámbricos en
el lado sur (cerros Tunga y Morro Quemado), rocas intrusivas
entre Chucho y Carhuas, así como en punta Carretas, que
muestran formas de erosión marina caprichosas
aprovechando los sistemas de fracturas, y una alternancia de
sedimentos marinos más jóvenes de las formaciones Choros,
Yumaque y Pisco, que pueden ser apreciados en los
acantilados. Estas litologías pueden encontrarse tanto en el
trayecto al ascender hacia Punta Coquito y en general en
dirección suroeste. Además sobresalen sedimentos de origen
marino, acumulados en las playas, y grandes acumulaciones
de dunas entre las playas Tunga y Ventosa, que se hacen
mayores tierra adentro.
El acceso a esta ruta se hace mediante tres derroteros:
La ruta principal que viene desde Paracas-Otuma-Laguna
Grande-Bahía Independencia.
La ruta que ingresa por Pozo Santo en dirección hacia Laguna
Grande-Bahía Independencia.
La ruta desde Ica por Comatrana hacia Carhuas-Bahía
Independencia.
Al llegar a Laguna Grande se interna hacia el continente hasta
tomar la ruta principal que viene de Otuma. Tras recorrer un
corto tramo, un desvío asciende por una pequeña ladera para
llegar a playa Chucho, donde se encuentra una gran
acumulación de conchales en el lado sur. Un camino algo
accidentado permite recorrer el litoral y apreciar el paisaje en
los acantilados, llegar hasta Tres Puertas y luego desciende
hacia playa Caclio. La bajada es un tanto empinada y hay que
tener experiencia y vehículo todo terreno para poder realizarla.
Al bajar a playa Caclio, se retoma la ruta principal y se vuelve a
ascender un tanto por colinas de rocas intrusivas y acantilados
en playa Canastones. Se puede recorrer parte del borde
superior de los acantilados y tomar buenas fotografías. Se
continúa por una ruta señalizada con dirección sur hacia
Carhuas. Antes de llegar a otro depósito de conchales, una
entrada accede hacia Punta Cruz, que presenta acantilados
bajos, donde suelen encontrarse pescadores, aves y se toman
excelentes fotos.
Más al sur se recorre una zona más plana, donde aparecen
pequeñas playas de arena entre los acantilados, llegando a las
playas Carhuas y Tunga, donde se encuentra una cruz hecha de
huesos de ballena; al terminar esta playa hay una pequeña
zona de salientes preferida para la pesca de trambollo y chita.
305
306
En la parte media de esta zona plana se encuentra la
carretera que viene desde Comatrana (Ica). Para continuar
hacia el sur se asciende por una zona arenosa en las
laderas del cerro Tunga, cubiertas de dunas hasta llegar a
una pequeña zona plana cerca de los acantilados, y
continúa hacia el sur bajando luego hacia una extensa
playa denominada Ventosa, cubierta por una gran
acumulación de dunas tipo barkanas, terminado en el cerro
Morro Quemado. Es posible llegar hasta Punta Grande
caminando por el borde de la orilla rocosa.
PLAYA
CHUCHO
PUNTA PLAYA
CARRETA CACLIO
PLAYA
CARHUAS
BAHÍA DE INDEPENDENCIA
PLAYA
TUNGA
ISLA
INDEPENDENCIA
CERREO TUNGA
ISLA SANTA ROSA PLAYA VENTOSA
MORRO QUEMADO
Vista satelital de la bahía Independencia que muestra las principales playas.
PARADA 1: CHUCHO, POBLACIÓN DE ANTIGUOS
PESCADORES PARACAS
Edad de las rocas: Sienitas y granodioritas del Paleozoico (Siluro-Devoniano), areniscas y areniscas
calcáreas (Formación Choros)
En la Reserva Nacional de Paracas (continental y litoral) se
han registrado alrededor de 104 sitios arqueológicos que
corresponden a las diferentes etapas de evolución de las
sociedades prehispánicas andinas. Noventa de ellos se
encuentran a lo largo de la costa, al norte del balneario El
Chaco (Paracas), en Puerto Nuevo y hasta playa Barlovento
en el sur de la reserva. En ellos se muestra la modestia de
sus habitantes, y la interacción del hombre y el mar, con la
pesca y la recolección de mariscos como actividades
económicas principales. Los conchales son la muestra más
antigua de la explotación racional de la concha de abanico
en Paracas. Sin embargo se puede apreciar el trabajo hecho
sobre los bordes de las acumulaciones de restos de conchas
como formas de estabilizar los taludes en la zona, donde
algunos sectores muestran algún estado de conservación. El
predominio de cantos rodados de rocas graníticas en las
playas permitió usarlos y apilarlos como muros de
contención.
Vista hacia el norte de playa Chucho y la acumulación de conchales.
Cerro Punta Carreta Cerro El Frontón
Laguna Grande
Playa Tunga
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Vista de uno de los bordes de los conchales con un sector conservado de muros de piedras.
A diferencia de las construcciones monumentales prehispánicas en los valles de
la costa norte y norcentral del país, en Paracas solamente se encuentra algunos
sitios habitacionales como los de Cerro Colorado y Cabezas Largas (bahía de
Paracas), Chucho y Carhuas (bahía Independencia), y las huacas del fundo El
Alamein y la ciudadela de El Milagro, en las cercanías de Pozo Santo.
La playa Chucho se ubica en el extremo norte de la bahía
Independencia y es visitada frecuentemente por los
pescadores. Presenta un perfil longitudinal relativamente
cóncavo de 3,7 kilómetros de longitud. En sus acantilados
predominan rocas sedimentarias, expuestas entre Punta Cruz
(cerro Frontón) y Punta Rollo, esta última con afloramientos de
rocas intrusivas de tipo sienitas y granodioritas. La playa es
parcialmente arenosa en la parte central debido al predominio
del substrato de sus acantilados, sin embargo presenta franjas
con cantos rodados.
Sector de acantilados y playa en el sector de Chucho.
Nótese las franjas de arenas y cantos rodados, y el
substrato predominante de areniscas y areniscas calcáreas
con nódulos o concreciones.
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Algunos bajeríos sobre rocas sobresalen en los
acantilados del lado sur e impiden pasar por la playa,
también se encuentran algunas pequeñas chozas donde
habitan un grupo de pescadores que cuidan la playa que
por sus características es buena para la pesca deportiva,
con especies como la chita y a veces lenguado y corvina.
Algunas de las chozas de pescadores en playa Chucho.
Los estratos con estructuras sedimentarias en los
acantilados de playa Chucho resaltan en la geodiversidad
del área. Aquí puede apreciarse una secuencia
sedimentaria de aproximadamente 40 a 50 metros de
espesor de la Formación Choros, con estratos
horizontales de areniscas amarillentas a marrón
amarillentas, alternados o intercalados con estratos
nodulares y lenticulares de areniscas calcáreas más
resistentes a la erosión. La continuidad de los
afloramientos sedimentarios se observa hasta Punta Rollo.
Los estratos calcáreos que sobresalen suelen ser sitio de
refugio de aves del litoral.
Vista hacia el sur de los acantilados en Chucho, con dirección hacia Canastotes. Secuencia de
aproximadamente 50 metros de la Formación Choros.
Acercamiento en los estratos calcáreos
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Una de las formas caprichosas encontradas en los estratos de
la Formación Choros son los nódulos semiesféricos que
sobresalen en las paredes de los acantilados, donde el trabajo
del mar y el viento han labrado verdaderos rostros o cabezas
que semejan a las famosas cabezas clavas del templo
arqueológico de Chavín de Huántar (Ancash), mirando
imponentemente, como guardianes celosos de la bahía
Independencia.
Vista de los nódulos calcáreos en los acantilados de playa Chucho, conocidos también
como los Guardianes de la Bahía.
PARADA 2: MIRADOR DE TRES PUERTAS,
FORMACIONES ROCOSAS INTRUSIVAS LABRADAS
POR EL MAR
Edad de las rocas: Sienitas y granodioritas del Paleozoico (Siluro-Devoniano). Areniscas y areniscas
calcáreas (Formación Choros)
En los acantilados de punta Coquito se pueden apreciar
rocas ígneas intrusivas de color gris verdoso a gris oscuro,
sobre la cual localmente se solapan algunos estratos de
sedimentos de la Formación Choros. Los acantilados son
abruptos y hasta verticales, algunos islotes y rocas a flor de
agua se aprecian desde este mirador.
Acantilados verticales en rocas intrusivas en contacto con sedimentos de la Formación
Choros, sector de Punta Coquito. Se observan lineamientos verticales en las rocas intrusivas.
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El impacto directo de las olas sobre las paredes rocosas ha
originado algunas geoformas aprovechando las
discontinuidades o fracturas en las rocas como zonas de
debilidad. Entre ellas destaca el sector conocido como Tres
Puertas.
Vista del sector de “Tres Puertas
Desde el mirador de Tres Puertas pueden apreciarse no solo las
formaciones rocosas, sino también acumulaciones de aves en
los roqueríos y el refugio de pingüinos de la reserva. Este
sistema de acantilados abruptos continúa hasta playa Caclio.
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Vista hacia el sur del Mirador de Tres Puertas.
Rocas a flor de agua con presencia de algunas aves.
Vista de algunos pingüinos desde el mirador Tres Puertas.
La secuencia sedimentaria de la Formación Choros en este
sector muestra algunos niveles de bioturbación, de areniscas
conglomerádicas y microconglomerados y también
concreciones calcáreas, en general en posición
subhorizontal.
A B
C D
Algunas características de los sedimentos de la Formación Choros en Punta Coquito. A: Capas con
bioturbación; B: Niveles de areniscas conglomerádicas; C: Nódulos; D: Venillas de yeso.
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Geoforma característica conocida como El Ave, un islote donde se distinguen los dos tipos de
rocas del sector. De color oscuro y en contacto directo con el agua rocas intrusivas, sobre la
cual se encuentran estratos o niveles de la Formación Choros, con diferentes grados de
resistencia a la erosión.
PARADA 3:
PLAYA CACLIO Y ACANTILADOS EN CANASTONES
Edad de las rocas: Sienitas y granodioritas del Paleozoico (Siluro-Devoniano), y areniscas y areniscas
calcáreas (Formación Choros).
La configuración morfológica de playa Caclio está controlada
por dos fallas o estructuras que mantienen una dirección
Norte-Sur. Es una playa de extensión pequeña que forma una
herradura abierta hacia el sur. Los límites norte y sur son
intrusivos paleozoicos y al centro se encuentran secuencias
de la Formación Choros.
Caclio es una playa arenosa que presenta una longitud de
casi 500 metros de litoral y unos 150 a 200 metros de ancho
de playa. Muestra un desnivel en ambos lados respecto a las
zonas de acantilados contiguas.
Vista hacia el norte hacia el cerro Canastones. Plano de falla geológica antigua en playa Caclio (en dos
dimensiones), que pone en contacto rocas intrusivas (lado izquierdo) y sedimentarias (lado derecho).
Acercamiento que muestra la estratificación horizontal de areniscas de color amarillento a beige-
marrón en capas delgadas. 319
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Esta playa recibe muchos visitantes que hacen camping, pero
también suelen verse algunos buzos dedicados a la caza
deportiva, principalmente en los bordes pedregosos de los
acantilados, y también pescadores. Hacia el lado sur
predominan los acantilados rocosos abruptos e islotes hasta el
sector de playa Cruz, manteniendo la misma configuración
geológica.
Vista del lado sur de playa Caclio en dirección a Canastones.
Sector de acantilados en Canastones que muestra la naturaleza de las rocas. Nótese algunos diques (D).
Los paisajes dominantes son formas litorales originadas por la
erosión marina en las rocas. En algunos casos se encuentran
ciertas aves. El substrato o fondo marino es relativamente bajo,
y por la transparencia de sus aguas puede verse claramente,
de ahí que sea un lugar especialmente apreciado y visitado por
los conocedores del buceo y la pesca deportiva.
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Aves en los acantilados y un puente horadado en las rocas por la erosión marina.
PARADA 4: PLAYAS VENTOSAS Y RELICTOS
DE LA CORDILLERA DE LA COSTA
Edad de las rocas: Gneis precámbricos; sienitas y granodioritas del Paleozoico (Siluro-Devoniano) y areniscas y
areniscas calcáreas.
Playa Cruz Carhuas Tunga Playa Ventosa
La bahía Independencia muestra en el extremo sur algunas
playas casi rectas con predominio de rocas metamórficas e
intrusivas del Complejo Basal de la Costa de edad
precámbrica y paleozoica. Sobre estas rocas se sobreponen
capas sedimentarias más jóvenes, entre playa Carhuas y el
cerro Tunga.
El sector de Playa Cruz mantiene la misma configuración
litológica que Canastones, aunque los acantilados son más
bajos (menos de 10 metros de altura). Predominan formas de
erosión marina con pequeños arcos o puentes naturales en las
rocas. El paisaje se incrementa por la presencia de aves. La
baja altura de los acantilados y su fácil acceso por carretera
hasta cerca del litoral favorece la visita de los pescadores. Las
rocas se muestran más fracturadas, los alineamientos o
fracturas son predominantes, y en algunos casos hay diques de
dirección norte-sur que han sido aprovechados por la erosión,
formando verdaderos canales.
Erosión diferencial en las rocas intrusivas que originan puentes o arcos naturales.
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Erosión diferencial en el substrato intrusivo.
Desde esta punta es posible lograr una vista cercana de la isla
Independencia y como referencia de ubicación se encuentra
una cruz de fierro en el lugar.
Vista hacia la isla Independencia desde Punta Cruz.
Ejemplares de algunas aves vistas en playa Cruz.
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Hacia el sur se despliega una pequeña playa arenosa, cubierta
en la parte superior por suelo residual hasta llegar a otra
saliente donde se encuentra una cruz hecha de huesos de
ballena, paraje denominado Carhuas. Por su naturaleza
arenosa suele encontrarse en ella lenguados y también
mariscos. Está separada en dos sectores por una saliente o
punta relativamente baja, en la cual se aprecia un arco o
puente natural. Los acantilados inferiores a 15 metros de
altura están compuestos por estratos de areniscas de la
Formación Choros, que reposan sobre los macizos intrusivos.
Una de las salientes cercanas entre Punta Cruz y Carhuas.
Al igual que en Chucho, un gran depósito de conchales es
evidente en el sector de Carhuas, como reflejo de la antigua
ocupación del hombre en la bahía Independencia.
A partir de los estudios de los restos cerámicos y textiles encontrados en el extenso sitio de
Carhuas de la bahía Independencia, los arqueólogos afirman que entre 600 y 500 a. de C. se hace
evidente un contacto estrecho de los habitantes de Paracas y las culturas del norte del Perú. Es
probable que en esta fase denominada Carhuas, la bahía empieza a ser poblada por colonos del
valle de Ica. La fase Cavernas, establecida por Tello, es la de mayor densidad de población en el
litoral paraquense, con los asentamientos de Chucho y Carhuas en la bahía Independencia como
los más extensos.
Vista hacia el norte del sector de Carhuas. Nótese en color blanco la acumulación de restos de
conchas.
Acumulación de restos de conchales en Carhuas. Al fondo se aprecia la cruz de huesos de
ballena.
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Vista hacia el sur de playa Carhuas.
Inmediatamente al sur de la Cruz de Huesos se encuentra playa
Tunga o playa del Morro, que es más extensa y presenta un perfil
de costa casi recto, de aproximadamente 5 kilómetros de
longitud hasta la parte baja del cerro del mismo nombre, donde
se exponen gneis alterados en la parte inferior. Se accede por la
parte superior de acantilados bajos cubiertos de arena, en
dirección hacia playa Ventosa.
Vista hacia el norte que muestra la saliente en el sector de Carhuas que se abre hacia el sur
formando la playa El Morro o Tunga. Nótese el solapamiento de los estratos sedimentarios en
discordancia sobre el substrato intrusivo.
Al igual que playa Ventosa, corre bastante viento por las
tardes en playa Tunga, y suelen acumularse y formarse
dunas. La parte superior adyacente a la playa está
compuesta por sedimentos marinos cubiertos por este
manto de arenas y/o suelo residual. En este sector es muy
frecuente ver gran cantidad de aves en las orillas, dando un
espectáculo impresionante.
Vista hacia el norte de playa Tunga.
.
Extremo sur de playa Tunga con el macizo metamórfico alterado. Un tipo de algas especiales crece en
esta playa que sirve además de alimento para las aves.
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Es posible transitar por la playa con un vehículo adecuado. El
camino a playa Ventosa y más al sur es un tanto difícil pues
hay que ascender por un terreno arenoso y suelto, siendo
necesario un vehículo de todo terreno. Al llegar a la parte
media superior se distinguen algunos afloramientos de
areniscas y areniscas conglomerádicas amarillentas.
Desde la parte superior en dirección a Morro Quemado
puede apreciarse playa Ventosa, una extensa superficie de
unos 4 kilómetros de largo que muestra acumulación de
depósitos marinos debido al retiro aparente del mar, y sobre
ella se encuentran grandes acumulaciones de dunas.
Playa Tunga con gran cantidad de aves en sus orillas.
Esta playa suele ser inundada en marea alta, cuando se
forman lagunas muy someras hasta cerca del camino o trocha,
ingresando alrededor de un kilómetro desde la orilla.
Capas de areniscas beige y areniscas conglomerádicas de la Formación Choros, en la parte inferior del cerro
Tunga.
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Vista panorámica hacia el suroeste de playa Ventosa.
Vista de los acantilados en playa Ventosa, donde se distingue un nivel u horizonte de material (terraza) que
muestra el levantamiento de la costa y el retiro del mar.
Acercamiento a un depósito de terraza marina colgado.
El extremo sur de esta ruta lo conforman afloramientos de
rocas metamórficas del Precámbrico, las más antiguas de la
costa peruana, que son restos de una antigua cordillera. La
litología del sector corresponde a gneis generalmente
cubiertos por suelo residual cascajoso y algunos intrusivos
paleozoicos, tanto en cerro Tunga como Morro Quemado. En
los rodados que se encuentran en el pie de los acantilados
predominan los fragmentos de gneis.
Afloramiento de rocas metamórficas con diques de ortosa en el cerro Morro Quemado.
Vista de playa Ventosa desde la parte alta del cerro Tunga; al fondo las islas Independencia y Santa Rosa.
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Acantilados en el sector de Morro Quemado. Vista en primer plano de los clastos predominantes
de gneis.
Eflorescencia de sales en un sector del desierto de Paracas.
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Georuta 6: Dunas en Barlovento y
terraza marina Santa Ana
Playa del
Morro
Punta El Callao
Isla
Independencia
Punta La Yegua
Playa
Ventosa
Punta Grande
Morro Quemado
Playa Barlovento
Playa Santa Ana
Siguiendo la ruta por el litoral sur de la reserva se llega hacia
playa Barlovento y playa Santa Ana, siendo el paraje más
austral de la reserva el sector denominado El Gallinazo. Desde
playa Ventosa existe una ruta que permite acceder hacia el otro
lado de Morro Quemado.
Una opción es ingresar por un abra o garganta denominada El
Embudo, que permite coronar el cerro y permite llegar al otro
lado. Para esta ruta se necesita un buen vehículo para todo
terreno pues hay peligro de enarenarse al subir y algunos
tramos son angostos; sin embargo, el regreso por este lado es
más fácil.
CERRO MORRO QUEMADO
PLAYA BARLOVENTO
PLAYA SANTA ANA
Imagen satelital del extremo sur de la reserva.
Otra posibilidad, aunque más larga consiste en ingresar antes
de Morro Quemado por una planicie que accede a un lugar
con pendiente relativamente moderada a suave del cerro
Tunga. Es fácil seguir las huellas de los vehículos, pero lo ideal
es seguir el terreno donde existe arena y cascajo y sobre todo
muy cerca del substrato rocoso, donde es más firme.
Igualmente se llega hacia la parte alta zigzagueando por la
ladera. Al llegar a la parte alta el relieve es menos accidentado
y se encuentran algunos caminos que descienden hacia las
playas. Desde la parte alta se tiene también una buena vista de
playa Ventosa y las islas Independencia y Santa Rosa.
El ascenso por el cerro Tunga permite apreciar un suelo
coluvial y residual que es producto de la meteorización de las
rocas metamórficas, generalmente cascajoso y con algunas
dunas aisladas que cubren la ladera. En la parte superior el un
terreno es menos accidentado, con presencia de rocas
sedimentarias.
PARADA 1: PLAYA Y DUNAS EN BARLOVENTO
Edad de las rocas: Gneis precámbricos; areniscas y areniscas calcáreas (Formación Choros y Yumaque)
Playa Ventosa Barlovento
Desde el otro lado del imponente cerro Morro Quemado, el
más alto de la reserva, podemos acceder hacia Playa
Barlovento, que figura en los mapas como Palo Vento. Al norte,
regresando por la orilla al morro, se puede encontrar una zona
conocida como de La Lobera, criadero de lobos. Hacia el sur
la playa es extensa, de orillas casi planas y mar relativamente
calmo, siendo un buen sitio para acampar y para la pesca.
Tiene forma casi recta, es arenosa en un gran porcentaje y
alcanza casi 4,9 kilómetros de longitud. El substrato ubicado al
frente y en la parte superior es sedimentario y está cubierto por
arenas eólicas (dunas de media luna) que trepan hacia las
laderas como acumulaciones antiguas de arenas gruesas, y
dunas más recientes en forma de media luna.
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Vista hacia el norte de playa Barlovento. Al fondo el cerro Morro Quemado. Nótese las acumulaciones
de arenas eólicas antiguas y recientes.
Más al sur un segundo desvío nos lleva a la playa El Negro.
Entre Barlovento y El Negro hay una serie de playas pequeñas
con arena, piedras menudas y otras con rocas que son
excelentes para la pesca de especies como chita, pintadilla,
trambollo, cherlo, entre otras. En el Negro se divisa una playa
extensa de arenas planas que es favorable para la pesca de la
corvina y el lenguado.
El otro ingreso hacia la playa tiene cierta dificultad pues entre
cerro Barlovento y cerro Gallinazo hay que atravesar una
ladera pronunciada de un cerro con un poco de arena, la cual
nos conduce a la playa de Antana o Santa Ana. En esta zona
hay varias entradas de arena y piedras y zonas de rocas aptas
para la pesca principalmente.
Desde aquí se encuentra varias playas pequeñas con reducidas
entrantes y salientes rocosas, buenas para la pesca de la
corvina y del lenguado; ellas terminan en una zona donde hay
una lobera y luego una pequeña playa al pie de la «Duna del
Mas Allá», que algunos llaman Punta Azua o Gallinazo.
PARADA 2: TERRAZA DE ABRASION MARINA
Edad de las rocas: Sienitas y sienogranitos del Paleozoico; areniscas y areniscas calcáreas (Formación Choros y
Yumaque). Depósitos residuales y eólicos.
La última parada en esta ruta con significado neotectónico es
playa Santa Ana que denota la ocurrencia de un levantamiento
de la costa y retiro del mar, exponiendo una superficie de
abrasión en el Cuaternario reciente.
Su configuración morfológica muestra al Este una ladera con
pendiente pronunciada cubierta por suelo residual y
parcialmente por arenas eólicas que no permiten apreciar el
substrato intrusivo de sienitas y sienogranitos. Algunos bloques
de rocas intrusivas gris oscuras, algo meteorizadas, originan un
suelo arenoso y pueden encontrarse aislados.
Inmediatamente resalta en la topografía una amplia superficie
plana a manera de una terraza, ubicada unos metros encima
de la línea de playa, modifica la pendiente del terreno. Cerca y
en el mismo borde de playa hay abruptos puntones de rocas
fracturadas no muy elevadas (4 a 5 metros) y dispuestos
irregularmente. Esta superficie se extiende entre Punta Caimán
y Santa Ana, donde alcanza un ancho de hasta 350 metros de
longitud.
Bloques de rocas intrusivas graníticas alteradas, dispuestas en la ladera inferior del cerro
Gallinazo.
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Cerro Gallinazo
Punta Caimán
Vista hacia el sur de la terraza marina entre playa Santa Ana y Punta Caimán. Se aprecia el
quiebre de la pendiente de la ladera del cerro Gallinazo y la terraza de abrasión adyacente.
Vistas hacia el sur (superior) y hacia el norte (inferior) desde punta Caimán.
Morfología del litoral en Santa Ana y punta Caimán con peñascos bajos de rocas
intrusivas fracturadas.
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Georuta 7: la ruta de los antiguos pescadores
de Paracas
Carr
etera
Playa Roja Pana
meri
Playa Raspón cana
Yumaque
Punta Punta Prieto LA CATEDRAL
Arquillo
Playa
Las Salinas
Punta El Puente
Salinas de Otuma
Isla
Zarate
El Playón
Punta Otuma
Bocachica
PARACAS
Punta Mendieta
Punta Gallinazos
Playa Honda
Laguna
Grande
Playa Erizal
Playa La Raya
Laguna Playa Chucho
Punta Sacasemina Grande
PuntaCoquito
Playa Caclio
PuntaCanastones
PuntaCarreta
Pozo Santo-Desierto-Ranchería-Laguna Grande
Esta ruta viene desde la carretera Panamericana Sur en
dirección hacia el oeste, y desde una zona plana, extensa,
rodeada de colinas, lomadas, monte islas y acumulaciones
eólicas se desplaza paulatinamente hacia el litoral costero sur
de la reserva, ingresando a la bahía Independencia.
Esta vía de ingreso a la reserva no está señalizada, la trocha
carrozable se encuentra en regular estado y varios tramos (que
comprenden aproximadamente 45 kilómetros, 31 en línea
recta hacia la playa) se desarrollan sobre una amplia superficie
plana, con ocasionales desniveles, por lo que es
recomendable el uso de vehículos de todo terreno.
La geodiversidad en esta ruta está marcada por la presencia de
dos ambientes morfológicos distintos, uno desértico y otro
litoral-marino. Las rocas que se observan en el recorrido son
mayormente sedimentarias, sin embargo algunos
promontorios aislados de rocas volcánicas e intrusivas se
encuentran en el trayecto.
Dada la distancia corta entre una zona desértica con presencia
de agua subterránea (Pozo Santo) y el litoral (Playa Chucho),
así como por los indicios de ocupación de antiguos
pescadores en el lugar, es probable que esta ruta haya sido
usada por los antiguos pescadores que intercambiaban sus
productos extraídos del mar por productos agrícolas de los
pobladores del valle bajo.
La aridez del lugar se plasma en la sequedad, la acumulación
de arenas y la cobertura de suelo residual en los afloramientos
rocosos; algunos de ellos representan hitos del recorrido.
PARADA 1: ESTRATOS DEL MIOCENO CON
COBERTURA EÓLICA Y RESIDUAL Y OASIS DE AGUAS
SUBTERRÁNEAS
Edad de las rocas: Lodolitas, areniscas, dolomitas y concreciones calcáreas del Mioceno (Formación Pisco).
Algunos cerros aislados o monte islas de color blanco-
amarillento se ven desde el puente Huamaní en la localidad
de San Clemente (Pisco), y otros se advierten nuevamente
desde la carretera Panamericana Sur, pasando el fundo El
Alamein. Desde Pozo Santo por Pampa Colorada y Pampa
Lechuzas, hacia el Oeste, abundan más. Sin embargo, las
geoformas predominan en una interminable pampa o
planicie extensa cubierta de dunas aisladas o campo de
dunas, dando un carácter de aridez al lugar. Se trata de
planicies amplias, con estratos horizontales de sedimentos
marinos, cubiertos parcialmente por arenas eólicas.
Planicie costanera con acumulación de dunas de arena y escasa vegetación.
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Sin embargo algunos sectores de esta planicie muestran una
escasa vegetación de oasis dentro de las acumulaciones de
arena. Su presencia está ligada a la existencia de una napa
freática superficial que genera estos manantiales. Uno de ellos
es Pozo Santo, que en el imaginario popular está relacionado
con algunas leyendas.
Oasis de Pozo Santo. En la foto inferior se ven los daños en la capilla del lugar debido
al sismo de Pisco del 2007
HISTORIA DEL NOMBRE POZO SANTO
A la altura del kilómetro 256 de la carretera Panamericana Sur, en medio de una gran
acumulación de arenas y dunas impresionantes se encuentra el paraje denominado Pozo
Santo, oasis convertido en lugar de peregrinación.
En el sitio existe una pequeña capilla levantada en honor de fray Ramón Rojas, apodado el
Padre Guatemala, famoso por su caridad con los pobladores de la zona a pesar de su origen
nicaragüense.
A fines del siglo XVIII una intensa sequía afectó la zona y originó grandes desplazamientos de los
damnificados en busca de agua. Ellos eran guiados por fray Ramón Rojas, quien al ver el
sufrimiento de los pobladores obró el milagro de hacer brotar agua entre las dunas. Desde
entonces, este pozo no se ha secado y se convirtió en un lugar de peregrinaje para los
pobladores de la zona y se le llamó desde entonces Pozo Santo.
Los arqueólogos mencionan la presencia de algunos campamentos más o menos transitorios y
por lo general con más de una ocupación que corresponde a los periodos Arcaico Temprano,
Precerámico Temprano o Lítico, encontrándose unos treinta yacimientos en esta región de los
Andes Centrales.
Al internarnos en el desierto se pueden ver algunos de los
afloramientos o exposiciones de la Formación Pisco que en la
mayoría de los casos no superan los 20 metros de altura,
rodeados de acumulaciones de arenas eólicas..
Exposiciones dispersas de la Formación Pisco, cubiertas por arenas eólicas.
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Corte de la Formación Pisco en pampa Colorada.
En forma similar a Pozo
Santo, las aguas
subterráneas en la zona son
aprovechadas mediante la
construcción de pozos
artesanales para el riego de
pequeñas áreas de cultivo.
Estos pozos pueden estar
relacionados a un pequeño
acuífero en estratos de la
Formación Pisco.
PARADA 2: ROCAS ÍGNEAS EN EL DESIERTO DE PARACAS
Edad de las rocas: Sienitas y granodioritas del Paleozoico (Siluro-Devoniano). Andesitas del Jurásico (Volcánicos
Chocolate)
En la parte intermedia del trayecto hacia el litoral es posible
encontrar rocas de procedencia ígnea. Luego de atravesar
una gran planicie con algunos ascensos se observan algunos
cerros aislados hacia el lado sur a manera de colinas suaves
cubiertas por grandes acumulaciones de arenas. El contraste
de colores entre gris oscuros y tonalidades rojizas permite
diferenciarlos de las arenas o afloramientos sedimentarios.
Asimismo, pequeños relictos o monte islas compuestos por
rocas volcánicas sobresalen en el camino. Las elevaciones
tienen 20 metros de altura como máximo y dominan las
tonalidades rojizas. En contraparte, algunos afloramientos en
los que el suelo residual está formado por cascajo y arena de
color gris oscuro a gris verdoso revelan la presencia de rocas
ígneas intrusivas.
Vista hacia el sur desde pampa Lechuza. Hacia el fondo de la planicie grandes acumulaciones
de arenas y campo de dunas del sector de Jahuay Grande.
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Vistas de lomadas o monte islas con superficies convexas, típicas de rocas intrusivas.
Nótese la cobertura residual en sus laderas.
La monotonía del paisaje desértico vuelve a repetirse al
encontrarse en el trayecto secuencias sedimentarias blanco-
amarillentas, con niveles blancos tobáceos, marrón
amarillentos a ocres, dispuestas en estratos subhorizontales.
Esto se hace más evidente al llegar casi al litoral. El paso
gradual de la Formación Pisco a la Formación Paracas no se
advierte. Sin embargo la presencia de superficies convexas y
de un tono grisáceo en afloramientos cercanos a los
acantilados hace pensar que estamos ante la presencia de
rocas intrusivas.
El final de la ruta es el ingreso a la bahía Independencia, con la
vista impresionante de laguna Grande, su muelle de
pescadores, los pobladores en Ranchería y de la isla
Independencia. Con un poco de suerte se puede comprar
pescado y mariscos. Dando toda la vuelta a esta ensenada y
laguna se llega al lado sur y se encuentra un pequeño grupo de
casitas llamada El Rancherío, zona protegida por un cerro
llamado El Frontón.
Vista hacia el sur de playa Chucho
Los mariscos (conchas de abanico, navajos, choros, etc.) y la pesca son los principales productos
que se extraen de la bahía Independencia, cuyo puerto es Laguna Grande.
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Georuta 8: De las dunas de Ica a las playas en
bahía Independencia
Comatrana Carhuas
Un tercer camino que conduce hacia Paracas parte del Hotel
Real lca (ex Hotel de Turistas), pasa por la localidad de
Comatrana y atraviesa 50 kilómetros de desierto durante dos
horas aproximadamente, hasta llegar a las hermosas playas
de Carhuas y Cruz de Hueso, en plena bahía Independencia.
Esta ruta carece de señalización y se encuentra algo
deteriorada, por lo que es recomendable solo para vehículos
de todo terreno. En el desierto pueden encontrarse o
intersectarse otras rutas, una de las cuales viene de la parte sur
de Ica (Ocucaje).
Es una ruta de acceso a las playas favoritas de los pescadores
de la región que buscan lenguado y corvina. Así se puede
ingresar hacia el sur: Barlovento, El Negro, Santa Ana,
Gallinazo, entre otras (Georuta 6), siempre y cuando se
cuente con un vehículo todo terreno, experiencia y se conozca
la ruta.
Luego de salir de la ciudad e internarse en el desierto, se deja
de lado parte del valle de Ica, algunas zonas agrícolas que
contrastan con un paisaje dominantemente árido y seco,
donde las dunas y grandes acumulaciones sobresalen en la
morfología. El camino corre adyacente a un gran depósito de
campo de dunas complejas y elongadas que forman lomadas,
cuya monotonía se hace notar en dirección norte, donde
alcanzan una gran extensión y la tonalidad del relieve se
pierde con la luminosidad de los rayos solares. Las rizaduras
originadas por el viento se hacen características en los mantos
de arena y hasta se pueden encontrar algunos sectores del
desierto con eflorescencia de sales en el terreno por alteración
de los componentes arcillosos en las rocas.
Vista de la ciudad de Ica saliendo por Comatrana. Algunas dunas grandes contrastan con la
vegetación y áreas agrícolas del valle.
Tonalidades claras a amarillentas en los depósitos eólicos.
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Sector adyacente al camino entre Comatrana y Carhuas.
Rizaduras típicas de ambientes desérticos originadas por el viento.
Presencia de eflorescencia de sales en la planicie, adyacentes a un extenso campo de
dunas.
Al igual que en la ruta desde Pozo Santo, en el trayecto es
posible encontrar algunos afloramientos o relictos de rocas
volcánicas y también metamórficas, formando colinas bajas o
lomadas y hasta cerros aislados o monte islas, que no superan
los 50 metros de altura respecto a las pampas adyacentes. La
superficie del desierto muestra un suelo pedregoso a arenoso
oscuro, mientras que las elevaciones locales tienen
tonalidades marrón-rojizas, especialmente en las rocas
volcánicas.
Colinas y lomadas que rompen la monotonía de las planicies con suelos residuales del desierto
de Paracas. En primer plano colinas de rocas intrusivas y metamórficas en la pampa Camino
Enladrillado, vistas hacia el sur desde el punto con GPS: 408788 E/8440728 N.
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A mitad del camino, luego de atravesar una gran pampa
cubierta de depósitos residuales (pampa Piedras Azules) y una
trocha encalaminada, se encuentran dos caminos: uno que se
dirige hacia el sur, probablemente hacia Ocucaje, y otro hacia
el norte, que se une con el camino que viene de Pozo Santo.
En este sector se pueden apreciar algunos depósitos aluviales
antiguos donde es evidente que en el pasado geológico
reciente (Pleistoceno) hubo escorrentía superficial en el
desierto.
Al dirigirse al oeste cambia la morfología y las características
de los materiales y las rocas de las colinas y planicies
escalonadas, haciéndose muy evidente en el cerro La Virgen,
con afloramientos de sedimentos marinos de la Formación
Pisco. Cuando se llega cerca del afloramiento es posible
distinguir las características de los estratos que conforman esta
secuencia de más de 100 metros de espesor de sedimentos,
tanto en la alternancia de diferentes tipos de capas
sedimentarias como en algunas estructuras sedimentarias.
Desde la parte alta de esta exposición se puede corroborar la
extensión y amplia distribución de la Formación Pisco hacia el
oeste.
Estratos expuestos de la Formación Pisco en el cerro La Virgen. Coordenadas GPS:
382633/8433679.
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Acercamiento a los estratos de la Formación Pisco: niveles de areniscas, areniscas
calcáreas, diatomitas en color blanco y algunas estructuras sedimentarias.
Desde la parte alta de esta colina también se puede diferenciar
las colinas y lomadas en rocas intrusivas y metamórficas hacia
el lado norte y noroeste (cerros Pucuruna), rodeadas de
planicies con afloramientos de sedimentos terciarios. Esta
característica persiste hasta el litoral, donde se pueden
diferenciar por falla afloramientos de la Formación Choros,
monte islas en rocas metamórficas (gneis) y colinas alineadas
en forma estructural en rocas intrusivas dentro de toda la
planicie y alguna cobertura de depósitos eólicos a medida que
se acerca a la bahía.
Detalles del afloramiento de la Formación Pisco en el cerro La Virgen.
Colinas y lomadas en rocas intrusivas y metamórficas al noroeste del cerro La Virgen.
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Colinas alineadas en rocas intrusivas y metamórficas vistas desde la carretera Comatrana-
Carhuas. Nótese la cobertura o manto eólico.
Afloramientos en tomo beige-amarillento de la Formación Choros, que sobresalen al noreste
de Carhuas.
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Vista hacia el norte desde la carretera Comatrana-Carhuas, donde destaca una zona con
montaña estructural-denudacional en rocas metamórficas.
El camino finaliza en la intersección con la carretera principal
que viene desde Paracas. En este punto se puede ir tanto al sur
como al norte y apreciar la geodiversidad y paisajes de la
bahía Independencia descritos en las georutas 5 y 6.
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ACTIVIDADES Y DEPORTES DE
AVENTURA EN PARACAS
En los últimos años, los deportes de aventura han ido
adquiriendo cada vez mayor relevancia, no solo por ser un
distintivo cultural que demanda la búsqueda de retos en el
contacto con la naturaleza, sino también porque implica un
estilo de vida que demanda servicios y productos
específicos.
TREKKING EN PARACAS
La península y bahía de Paracas, bahía Independencia y el
desierto de Paracas son atravesados por infinidad de trochas
carrozables, muchas de las cuales constituyen circuitos de
trekking de primera calidad. Las planicies extensas, campos
de dunas de fina arena, acantilados erosionados por el
viento y un mar extraordinariamente rico se suman a las
enormes concentraciones de aves acuáticas y lobos marinos
para crear un ambiente único en la costa peruana.
WINDSURF
El windsurf o tabla a vela es un deporte que se practica en
una embarcación a vela que se diferencia de los otros
veleros porque la vela está unida a la tabla mediante una
unión universal, lo que exige que el windsurfista sea quien lo
sostenga. La tecnología actual permite lograr velocidades
mayores a las del viento, habiendo llegado a 45 nudos (80
kilómetros por hora), y también poder planear con vientos
de hasta 6 nudos.
En nuestro país el lugar más popular para la este deporte es
la Reserva Nacional de Paracas, considerada un lugar ideal
para la práctica del deporte ya que la bahía de Paracas
reúne las condiciones para navegar y para aprender a
navegar en tabla grande por las mañanas, cuando no sopla
mucho viento, o tabla chica en las tardes cuando entra
bastante viento.
Playa Atenas es la más visitada por los windsurfistas del Perú
y es ideal para el aprendizaje de tabla chica. Además, si se
quiere navegar en olas se puede ir a playas que están un
poco más al sur de la bahía, tales como Zárate y Playón.
Windsurf en playa Atenas.
BICICLETA
La Reserva Nacional de Paracas, en especial la península y el
litoral hacia el sur, es un enorme campo para los aficionados a
esta actividad. Existen rutas cortas y sencillas que recorren el
balneario, o de gran dificultad que cruzan de cabo a rabo el
desierto, entre dunas y grandes pendientes. Es conveniente
llevar siempre agua, un mapa de la zona y de preferencia el
área debe recorrerse en compañía de un experto.
PESCA SUBMARINA
La pesca submarina se practica en nuestro país desde hace
varias décadas y ha ido ganando relevancia hasta convertirse
en una de las actividades más importantes en las ciudades y
puertos costeros debido a las favorables condiciones del mar
peruano, como la excelente pesca y abundancia de escenarios
para la práctica de deportes acuáticos. Las costas de Paracas
además de otras en nuestro litoral se incluyen actualmente
entre las más visitadas por los amantes de este deporte.
La Reserva Nacional de Paracas es un excelente destino
ecológico para los amantes de la naturaleza y la biodiversidad
marina. Destacan las playas de arena y poco oleaje como
Lagunillas y su caleta de pescadores, La Mina, Yumaque,
Caclio y Mendieta, ideales para hacer camping, pesca o caza
submarina.
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SANBOARD
El sandboard es un deporte que consiste en el descenso de
dunas o cerros de arena con tablas especiales parecidas a las
del snowboard. Pertenece a la categoría de deporte extremo
por el aumento de adrenalina que experimentan quienes lo
practican. Al igual que en el caso del snowboard, uno mismo
puede definir el estilo que quiere desarrollar. Aunque se
practica principalmente en dunas también se puede hacer en
cerros cubiertos de arena e incluso en aquellos cubiertos por
arena y tierra.
TUBULARES
Quienes se desplazan en los vehículos areneros tubulares por
las fascinantes dunas de Paracas experimentan emoción y
adrenalina, además de disfrutar del paisaje desértico de la
zona. Actualmente existen muchas empresas de turismo que
ofrecen este servicio en horarios diurnos y nocturnos.
ALA DELTA Y PARAPENTE
La primera ala delta llegó al Perú en los años setentas mientras
que el parapente lo hizo a inicios de los noventa. Perseverantes
deportistas modificaron los paracaídas clásicos hasta lograr
otros compuestos por celdas que permiten un vuelo más
prolongado y maniobrable. El concepto ha ido mejorándose
hasta lograr tasas de 10 kilómetros de planeo por cada 1 000
metros de desnivel.
El parapente o climbing es uno de los deportes «nuevos» más
excitantes y relajantes que disfrutamos en estos días. Su origen
fue el paracaídas de pendiente y de allí su nombre. Ambos
deportes permiten tomar excelentes fotografías de la reserva
desde el aire.
Parapente. Vista al sur de La Catedral de Paracas.
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GLOSARIO DE TERMINOS
GEOLoGICOS
Con el fin de ayudar al público a comprender mejor
las descripciones geológicas, principalmente
cuando no es posible evitar el uso de términos
técnicos, se ha preparado un glosario con algunos
términos especializados que se han utilizado en
esta guía.
Abanico aluvial: Construcción en forma triangular o de abanico, hecha con el
material detrítico que transporta un río al sedimentarlo en su desembocadura en
un mar, lago u otro río.
Andesita: Roca volcánica de color oscuro, grano fino y composición intermedia
(52-66% de sílice), que suele contener cristales dispersos de feldespatos de color
crema; su equivalente ígneo intrusivo es la diorita.
Anfibolita: Roca metamórfica compuesta fundamentalmente de anfíbol con
algo de plagioclasa. La textura puede ser esquistosa o lineal, y muestra una
alineación paralela de los minerales de anfíbol en forma de agujas.
Arco volcánico: Los arcos insulares que se desarrollan a lo largo de los bordes
de un continente son llamados «arcos volcánicos», aunque pocos consideran esta
distinción como relevante (son ejemplos de arcos volcánicos grandes partes de las
cadenas montañosas de los Andes, Centroamérica, etc.).
Afloramiento: Área en la que una unidad rocosa o estructura geológica
aparece expuesta en la superficie del terreno o inmediatamente debajo de
sedimentos superficiales.
Arenisca: Roca sedimentaria constituida por abundantes fragmentos del tamaño
de arena, unidos por una matriz o cemento de grano fino. Las partículas de arena
suelen ser de cuarzo, feldespato u otros fragmentos. Se utiliza para describir
cualquier tipo de roca clástica que contenga granos individuales visibles a simple
vista.
Arenisca arcósica: Arenisca con un contenido de feldespato superior al 25%.
Batolito: Gran masa de origen ígneo intrusivo o plutón básicamente discordante
respecto a las rocas adyacentes. Ejm. Batolito de la costa, batolito de la cordillera
Blanca, batolito Andino, etc.
Bioclástico/a: Término aplicado a las rocas detríticas formadas por
acumulación de restos de organismos.
Bioturbación: Aspecto más o menos caótico de un sedimento originado por su
removilización provocada por organismos vivos.
Calco-alcalino: Las series calco-alcalinas no provienen claramente de un
magma primario. Están formadas por lavas basálticas de los tipos andesitas,
dacitas y riolitas, y sus equivalentes plutónicos, dioritas, granodioritas y granitos.
Predominan en ellas los minerales hidratados (anfíboles, biotitas) y su distribución
geográfica está claramente ligada a los bordes destructivos de placas.
Calcosilicatos: Grupo de minerales cuya composición global está formada por
silicatos cálcicos.
Carbonífero: Periodo de la Era Paleozoica que comienza hace 359,2 ± 2,5
millones de años y finaliza hace 299,0 ± 0,8 millones de años. Se caracteriza
porque grandes extensiones de bosques quedaron sepultadas sucesivamente,
dando origen a estratos de carbón.
Concreción: Acumulación, seguida de endurecimiento de substancias,
transportadas en disolución por el agua y luego abandonadas dentro de una roca
o estrato sedimentario.
Conglomerado: Roca sedimentaria clástica. Se forma generalmente en el
ambiente fluvial. Se compone de clastos (fragmentos) redondeados de tamaño
grande.
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Cretácico: Periodo geológico de la Era Secundaria (Mesozoico), que comenzó
hace 140 millones de años.
Cubeta estructural: Cuenca de sedimentación controlada por estructuras
geológicas tipo fallas.
Cuenca de antearco: Cuenca vinculada a zonas de subducción, ubicada entre
la cuenca oceánica y un arco magmático. Evolucionan de una cuenca marina
profunda, a otra somera o de plataforma y de ahí a una dominantemente
continental.
Diatomita: Roca silícea de origen sedimentario y biogénico, constituida de
restos fosilizados de diatomeas. Se forma por la acumulación de esqueletos
microscópicos de algas unicelulares y acuáticas. Los esqueletos se componen de
sílice amorfa.
Dinámica eólica: Acción dinámica del viento, desde el transporte hasta la
sedimentación de arenas que forman dunas.
Dique: Masa tabular discordante de roca ígnea o sedimentaria.
Dique de inyección sedimentaria: Estructura sedimentaria debida a la
inyección de arenas de grano fino y muy fino antes de la compactación del
sedimento, por licuación iniciada por un sismo o deslizamiento. En estas
condiciones, la arena se hace plástica y puede inyectarse en los materiales
adyacentes, tanto hacia arriba como hacia abajo.
Discordancia angular: Discordancia estratigráfica. Se denomina
discordancia a un dispositivo geométrico entre dos grupos de estratos que están
en contacto con diferentes buzamientos. El bloque inferior suele estar plegado y el
superior es horizontal.
Jurásico: Sistema o periodo geológico central de la Era Mesozoica que comenzó
hace 199,6 ± 0,6 millones de años y acabó hace 145,5 ± 4,0 millones de años.
Se caracteriza por la hegemonía de los grandes dinosaurios y por la división de
Pangea en los continentes Laurasia y Gondwana.
Esquisto: Roca metamórfica susceptible de dividirse en hojas por su alto
contenido en minerales micáceos.
Estratificación cruzada: También llamada oblicua o cruzada, formada en los
declives de aguas profundas de un delta, que se va introduciendo en el mar, en
dunas y en sedimentos fluviales.
Estructura sinsedimentaria: Se refiere a las estructuras formadas en el
momento de la sedimentación. Son de tres tipos: estratificación planar, cruzada y
laminación de ripples.
Evaporitas: Término general que designa los depósitos ricos en cloruros y
sulfatos alcalinos. La precipitación de estas sales es resultado de su concentración
por evaporación intensa de masas de agua. Ejm. Salinas de Otuma o de Huacho.
Facies: Término que comprende el conjunto de características litológicas,
paleontológicas y genéticas que definen a un estrato o conjunto de estratos.
Fallamiento en bloques: Comportamiento estructural del macizo rocoso
separado en bloques por fallas regionales.
Fallamiento normal o falla normal: El movimiento es predominantemente
vertical respecto al plano de falla, el cual típicamente tiene un ángulo de 60
grados. El bloque que se desliza hacia abajo se denomina techo, mientras que el
que se levanta se llama piso. Un conjunto de fallas normales puede dar lugar a la
formación de horsts y grabenes.
Fenocristal: Cristal observable a simple vista en las rocas magmáticas, con
mayor tamaño que los cristales que lo rodean y precipitado antes que ellos.
Formación geológica: Conjunto de estratos que se caracterizan por su
homogeneidad litológica, de forma más o menos tabular, cartografiables en
superficie o que puede seguirse en el subsuelo.
Fósil: Resto o molde natural de un organismo conservado en un sedimento.
Como adjetivo califica los objetos o sustancias, en general ligadas al mundo
viviente, encerradas durante mucho tiempo en las rocas por un proceso de
enterramiento o de infiltración.
Fosilización: Serie de transformaciones, desde la destrucción de la materia
orgánica, sustitución de esta por materia mineral estable, relleno de cavidades
(del propio organismo o generadas por él), que sufre el resto de un organismo
cuando muere hasta la formación de un fósil.
Glacis: Forma de relieve que consiste en una superficie plana y poco inclinada.
Gneis: Roca metamórfica con marcada foliación y composición de granitoide,
generada por metamorfismo regional de grado elevado.
Graben (fosa tectónica): Área deprimida que corresponde a un bloque
hundido por fallas normales paralelas a los lados largos. Antónimo: Horst.
Granodiorita: Roca ígnea de grano grueso formada por minerales esenciales
de cuarzo, plagioclasa (dominante), feldespato alcalino, biotita y hornblenda.
Grauvaca: Roca sedimentaria detrítica con contenido en matriz fina superior al
15% y en la que las partículas tamaño arena no están en contacto unas con otras.
Hiato: Interrupción en la continuidad del registro estratigráfico debida a la
ausencia de materiales que deberían estar presentes y faltan o por no haberse
depositado o por haberse erosionado antes del depósito de la unidad
suprayacente. Intervalo de tiempo geológico no representado por rocas, que
comprende un tiempo sin depósito, o sin depósito y erosión. Sinónimo: Laguna
estratigráfica.
Horst: Bloque elevado por fallas normales paralelas a sus lados largos.
Antónimo: Graben.
Inselberg (monte-isla): Relieve aislado de paredes abruptas, que se eleva en
medio de morfologías o superficies planas.
Lutita: Roca sedimentaria detrítica cuyos componentes tienen un diámetro
inferior a ~ 62 µm. Ciertos autores reservan este término para las rocas no
consolidadas, llamando pelitas a las correspondientes rocas consolidadas.
Máfico: Mineral rico en hierro y magnesio. Sinónimo: Minerales
ferromagnesianos.
Nódulo: Masa globosa, del tamaño de un decímetro o centímetro, que se
diferencia por su composición y/o su estructura del resto de la roca que la
contiene.
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Missisipiano: Época del Paleozoico Superior, del Periodo Carbonífero Inferior.
Napa freática: Acuífero más cercano a la superficie del suelo.
Olistolito: Masa consolidada que se desliza por gravedad dentro de una cuenca
sedimentaria, y que se encuentra como un cuerpo extraño en un conjunto de
estratos.
Orogenia / Tectónica: Es un periodo de formación de montañas. La
orogénesis es el proceso de esta formación.
Orogenia hercínica: Tiene lugar en los periodos Pérmico y Carbonífero, se
iniciaron hace unos 320 millones de años y se prosiguieron durante un centenar
de millones de años.
Ordovícico: Segundo periodo geológico de la Era Paleozoica que comenzó
hace 488,3 ± 1,7 millones de años y terminó hace 443,7 ± 1,5 millones de años.
En este periodo, un día tenía 21 horas y no había animales en tierra firme por la
escasez de oxígeno en la atmósfera.
Ortosa: Feldespato alcalino (KAlSi3O8).
Paleoceno: Época con la que empieza la Era Cenozoica o «principio de los
tiempos recientes», que comenzó hace 65,5 ± 0,3 millones de años y terminó
hace 55,8 ± 0,2 millones de años. El Paleoceno es inmediatamente posterior a la
extinción masiva del final del Cretácico, conocido como límite KT (Cretácico-
Terciario), que marca la desaparición de los dinosaurios.
Paleozoico: Etapa de la Historia de la Tierra de más de 290 millones de años de
duración, que se inició hace 542,0 ± 1,0 millones de años y acabó hace unos
251,0 ± 0,4 millones de años.
Piedemonte: Zona de pendiente suave al pie de una cadena montañosa. Está
constituida fundamentalmente por acumulaciones detríticas procedentes de la
erosión de los relieves vecinos.
Plioceno: Época geológica de la Era Cenozoica que comienza hace 5.332
millones y termina hace 2.588 millones de años. El Plioceno sucedió al Mioceno y
es anterior al Pleistoceno.
Precámbrico: Es la etapa más larga de la historia de la Tierra. Comienza
cuando esta se formó hace 4.600 millones de años, y termina hace
aproximadamente 570 millones de años dejando paso al periodo Cámbrico. A
pesar de ser una etapa tan larga y en la que debieron ocurrir muchos sucesos, casi
no hay datos sobre ella ya que las rocas formadas durante el Precámbrico han sido
erosionadas, enterradas o metamorfizadas.
Proceso diagenético o diagénesis: Suma total de procesos que originan
cambios en un sedimento o roca sedimentaria inmediatamente después de su
depositación en agua.
Progradación: Estructura que implica crecimiento hacia fuera, o hacia la parte
más alejada de donde viene la corriente, mediante la acumulación de depósitos,
formando dicha estructura o cuerpo sedimentario.
Ripple: Estructura sedimentaria en forma de cresta originada por corrientes de
agua o de aire, o por el oleaje.
Roca ígnea (ignis=fuego): Roca endógena y ácida, que proviene de las
profundidades de la corteza terrestre.
Roca metamórfica: Resulta del metamorfismo de rocas preexistentes tanto
ígneas como sedimentarias.
Roca sedimentaria: Las rocas sedimentarias representan más de tres cuartos
de las rocas que se encuentran en la superficie de la Tierra. Se forman en la
superficie de medioambientes tales como playas, ríos y océanos, y en cualquier
parte en donde se acumulen la arena, el barro y cualquier otro tipo de sedimento.
Regresión: Retirada de las aguas del mar de una región; da lugar a una
secuencia de depósitos de medios progresivamente más someros. Antónimo:
Transgresión.
Riolita: Roca volcánica de grano fino, con gran densidad; tiene como minerales
principales cuarzo y feldespatos alcalinos, con fenocristales. La biotita es muy
común, pero los minerales oscuros son poco abundantes. Su equivalente intrusivo
es el granito.
Sienita: Roca granítica muy pobre en anortita y cuarzo.
Singenético: Que se han originado en el mismo proceso. Se dice del mineral,
yacimiento, etc., formado en el mismo proceso que originó a las rocas portadoras.
Silúrico: Periodo geológico de la Era Paleozoica que comenzó hace 443,7 ± 1,5
millones de años y terminó hace 416,0 ± 2,8 millones de años. Se caracteriza
porque el nivel de los océanos era elevado, por lo que existe un amplio registro de
sedimentos marinos en todos los continentes.
Slumping: Estructura sedimentaria que consiste en pliegues volcados formados
por el desplazamiento de masas de sedimento semiconsolidado, con influencia de
la gravedad.
Subsidencia: Movimiento de la superficie de la Tierra hacia abajo respecto del
nivel del mar. Depresión progresiva de la corteza terrestre que permite que se
acumulen y preserven los sedimentos.
Subducción: Hundimiento en la astenósfera de una placa cortical oceánica,
probablemente como consecuencia de su mayor peso, en el límite con una placa
de corteza continental que, al ser más ligera, queda en superficie.
Terrazas de abrasión marina: Zonas que marcan antiguas posiciones del
nivel del mar. Estas se forman cuando desciende el nivel del mar, de tal modo que
la terraza marina marca el antiguo nivel marino.
Textura porfirítica: Textura de las rocas ígneas que muestra una combinación
de minerales visibles y no visibles.
Toba: Tipo de roca volcánica de consistencia porosa, formada por la
acumulación de cenizas u otros elementos volcánicos muy pequeños expelidos
durante una erupción volcánica.
Tonalita: Roca ígnea intrusiva compuesta principalmente por plagioclasa y
cuarzo, con pequeñas cantidades de feldespato potásico (inferior al 5% del total de
la roca). Los minerales oscuros más abundantes son la biotita y la hornblenda y son
responsables de la coloración que presentan estas rocas, normalmente más
oscura que el granito.
Transgresión (marina)B: Avance de las aguas del mar sobre una región
continental; da lugar a un secuencia de depósitos de medios progresivamente más
profundos.
369
370
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Formación Pisco
EOCENO· Grupo Paracas
OLIGOCENO
Formación
Quilmana
• • • Georuta 1: Estructuras geológicas,
Bosque del Carbonífero, paisaje costero
y fauna marina.
• • • Georuta 2: Península de
relieves morfoestructurales,
escondidas y El Candelabro.
• • 1 Georuta il: Paisaje marino-costero y
monumentos naturales en rocas del
m1oceno.
• • 1 Geooruta 4: Playas, albúferas e islas
Georuta 5: Bahía de Independencia,
• población de antiguos pescadores Paracas
y playas ventosas en la Cordillera de la
Costa.
• • 1 Georuta 6: La ruta de los antiguos
pescadores Paracas.
• •
1
Georuta 7: Dunas en barlovento y
terraza marina Santa Ana.
• • 1 Georuta 8: De las dunas de lea a las
playas en Bahía Independencia
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