Escultura Íbera
Contexto Histórico
Los íberos son el conjunto de comunidades que se extendían por el levante desde la baja
Andalucía (Córdoba, Jaén y Granada) hasta el sur de Francia penetrando en buena parte de la
meseta. Algunas de estas comunidades consiguieron alcanzar forma de organización más o
menos complejas, otras se quedaron atascadas en su desarrollo. Todas ellas perdieron su
independencia política e identidad cultural como consecuencia de la guerra que enfrentó en
sus territorios a grandes potencias imperialistas (Roma y Cartago) y posteriormente debido a
su incorporación como comunidades sometidas a Roma. Durante este periodo. Siglo IV y II a.C.
Iberia se transformó permanentemente y de forma desigual en cada territorio aunque
consigue desarrolla una cultura más o menos homogénea.
La cultura ibérica es fruto de la integración de dos esferas, la colonial y la indígena y acabaron
integrándose en una sola. En un primer momento, las culturas fenicias y griegas mantenían
una relación comercial basada en el trueque con los íberos: éstos daban materias primeas
escasas en oriente y los otros productos manufacturados de alta calidad.
Estos pueblos vivieron un proceso de enriquecimiento que dio lugar a unas estructuras y
formas de poder y organización social jerarquizadas. Así como a una aristocracia de príncipes
que impulso el fenómeno urbano, la escritura y el comercio y desarrolló formas artísticas que
responden al deseo de ostentación y prestigio.
El arte griego parte de una expresión espiritual propia, posteriormente vive la influencia de los
rasgos estilísticos griegos. Su gran aportación artística reside en su escultura monumental que
solo la pueden realizar personas especializadas, ya que integran un proceso intelectual previo y
complejo determinado convicciones sociales, estéticas y religiosas. Por su alta calidad
requieren de aprendizaje y especialización: talleres. La iconografía responde a las
concepciones religiosas de la comunidad. También aparecen los exvotos (esculturas de menor
tamaño para ofrendas) que requieren de una menos especialización.
La escultura ibérica procede principalmente del mundo funerario y de los santuarios. En
ambos casos tiene doble destinatario, el más allá y el resto de la sociedad.
Rasgos comunes de la escultura ibérica:
Utilización de piedras calizas o areniscas: muy blandas y fáciles de tallar. Que favorece
un trabajo que más próximo a la escultura de madera que a las clásicas en mármol.
Acabado polícromo con aplicación de colorantes previa sobre la que se ponían los
colores.
Carácter general temático:
La fauna
o Seres reales: león, toro y lobo. El más frecuente el caballo sinónimo de
fecundidad, curación y símbolo social de prestigio.
o Seres fantásticos: esfinges y grifos con su papel como guardianes de tumba
por eso son los más representados. Ya que presentan un carácter híbrido que
no pertenece a ninguno de los mundos.
La figura humana
Obras que en general marcan su marcado carácter orientalizante como el caso de la torre Pozo
Moro.
Podemos dividir las obras en:
1. escultura ibérica antigua con obras como la del Pozo del Moro, el León de Baena, etc.
2. La madurez de la escultura ibérica: El siglo V. Este siglo se caracteriza por la llegada de
escultores de formación griega y que importan sus conocimientos técnicos y artísticos. De la
llamada escultura jonia de finales del siglo IV y principios del V y el llamado estilo severo.
Destaca el conjunto escultórico del Cerrillo Blanco de Porcuna (Jaén).
LA DAMA DE ELCHE
Hay otra escuela, otro grupo de obras, que tiene un claro influjo heleno con un estilo
claramente al anterior. Estas son las obras de Elche, encabezadas por la Dama de Elche.
Fue descubierta en 1897 en la Alcudia. Esta ha sido desde entonces la escultura más popular
ibérica. Se trata del busto de una joven profundamente engalanada. En la parte trasera tiene
una oquedad, utilizada para deposito cinerario. Actualmente esta cortada peor no debió ser
originariamente así. La obra fue tallada. La obra fue completada, por las razones que sea se
rompió alguien regularizó la base.
La joven viste camisa abrochada, con fíbula, túnica, terciada sobre el hombre izquierdo. Fue
toda pintada de rojo. Y manto sobre los hombros. Un gran collar triple cubre su pecho. La
cabeza se adorna con un complejísimo tocado. Que se compone con un velo sobre la peineta
de dos grande rodetes laterales a los que van unidos los pendientes.
Los investigadores han resaltado la fuerte helenidad de su rostro junto a la fuerte ibericidad de
su atuendo. Ello debe ser resultado de una escuela de escultores griegos instalada en tierras
alicantinas. Alejadas de sus rostros y de blandos modelados como el Cerrillo Blanco. Algunos
investigadores defienden que se trata de una Diosa, otros descartan su posibilidad debido a su
utilizad funeraria. Otros afirman que en un primer momento fue una Diosa y posteriormente
como urna.
Obras similares: La Dama de Baza (Granada), Gran Dama Oferente del Cerro de los Santos
(Albacete).