LOS HALCONES
DATOS BIOGRÁFICOS:
Los primeros ayllus o aldeas dispersados por los valles y alturas de estos territorios,
muy pronto se adaptaron a las condiciones ecológicas de la zona, cuyas ricas tierras de
variada y exuberante flora y fauna, con climas tan diversos desde el frio de la puna, al
templado de la sierra hasta el caluroso de los valles y con gran variedad de plantas nativas
hicieron propicia su vida sedentaria.
Los ayllus que se agruparon en estas áreas, según parece, eran endógenos: ósea que
tenía un origen común, conservando por ello características muy similares y tenían como su
Dios creador a Atagujo.
ORIGEN DE LOS HALCONES
Para diferenciar un ayllu de otro optaron por el nombre de un animal, de una plante de
una actividad, etc., por ejemplo al de los Luicho o Llucho por los venados, los Amarus por la
serpientes, los Poma por los leones, los Atoc por los zorros, los Uchu por las plantas de ají, los
Kakamarca por la región de piedras suaves, los Cumbicus por el gremio de los tejedores, etc .
Para explicar el origen de los halcones hay dos teorías:
Los Waman Churi:
Waman = Halcon
Churi = Varon hijo de hombre
Osea hombres con características de halcón, cuyo nombre fue adoptado por sus integrantes,
como admiración al halcón: una ave que solo habitaba en la región andina y que se
caracteriza por su valentía, ligereza y habilidad para conseguir para conseguir sus alimentos,
cualidades que las consideraban como suyas y las que tomaron como símbolo para demostrar
su valor y fortaleza y juzgaron conveniente y apropiado designar a su ídolo sagrado el Waman
Silu (silu = cielo), halcón del cielo, que les serbia como intermediario con sus dioses cuando
requerían de alguna gracia.
Los Waman Chuko:
A través de la manifestación oral se ha venido transmitiendo de generación en
generación que el Señorio del “Gran Wamachuco” existieron muchas danzas de las cuales la
más representativa era la danza de “Los Halcones” debido a que el territorio que gobernaba
el kuraka tauricuxi, había adoptado el nombre de estas aves con cuyas plumas se cubrían la
cabaza a manera de penacho o gorro por lo que significaría lo siguiente:
Waman = Halcon
Chuko = Gorro la danza de los halcones hacia sus presentaciones en ceremonias o fiestas
importantes las cuales duraban hasta cinco días (como la ceremonia de integración de los
Wamachukos al imperio Incaico), donde se comió bastante “zancu” preparado con harina de
maíz y agua caliente, con carne de llama, bebiéndose mucha chicha de maíz.
SIGNIFICADO DE LA DANZA:
Los Wamachukos se consideraban descendientes del Halcón por tal motivo trataban
de imitar a estos pequeños rapaces, corriendo en línea recta y en círculo, dando pequeños
saltitos, alzando y moviendo los brazos como queriendo volar para luego caer de “cuclillas”
(que era como ponerse de rodilla) haciendo reverencia al suelo como signo de adoración a la
tierra de donde sacaban los productos para satisfacer sus necesidades alimenticias.
Así mismo representaban el desalojo, o muerte de los wachimines en la defensa del
territorio, al que consideraban como tierras sagradas de un pueblo descendientes de los
waman Churi (Halcones varones) , de igual manera escenificaban un ritual amoroso de una
pareja de halcones y la intromisión de un tercer pretendiente interponerse entre los dos y
llevarse a la hembra, lo que trajo como consecuencia una pelea, finalizando con la muerte del
intruso, eligiéndose como líder de los halcones el ganador d la pelea.
La Danza participan en las ceremonias ofrecidas a Atagujo y Katequil, que el
Sacerdote Principal XULMANGO preparaba en su honor en un campo cerrado con piedras
plantadas de punta, en el centro del campo y dentro de un hueco se erguía un palo revestido
de paja, panca y flores d Kando, alrededor de este un grupo de mujeres entonaban cánticos
alusivos a los dioses y al Kuraka Tauricuxi.
VESTIMENTA:
Estos danzarines llevaban su habitual “kushma”, que era una especie de camisa
confeccionada con hilo de lana de llama que abarcaba desde el cuello hasta las rodrillas,
cocida a los costados, con aberturas a la altura de los hombros para sacar los brazos y en en
la parte superior otra abertura para sacar la cabeza.
Usaban las plumas de los halcones cosiéndolas en cintas y fajas de color rojo
confeccionadas de hilo de lana de llama pero más fino.
Las cintas con plumas las ataban en la cabeza como gorro (chuko), en el cuello como
collar, al pie de las rodillas y en los tobillos. Las plumas cocidas en las fajas las amarraban
en la cintura y en los brazos como alas.
En los pies llevaban ojotas confeccionadas de cabuya trenzada o del pellejo de las
llamas.
Estos danzarines pintaban su nariz con zancu amarillo como cera tratando de tomar el
parecido al pico del halcón y la cara algunas rayas d pigmento colorado.
MUSICA Y DANZA:
El baile se realizaba bajo los acordes de uno o más flautistas que entonaban una dulce
melodía pentafónica, un tanto ceremonial y un tanto guerrera, al campos del retumbar de
tambores que empezaban suavemente para ir acelerando hasta llegar a un ritmo casi
frenético, para luego decaer y así empezar nuevamente.
La participación era de hombres y mujeres, ellas casi siempre se limitaban a entonar
cánticos a sus dioses Atagujo y Katequil.
Cuando se dio la alianza o integración con el Imperio Incaico adecuaron sus cánticos
al Dios Sol.
“alla va el Dios Incario
Iluminado a sus hijos
Allá va el Sol eterno
Quemando los ojos fijos.
Tauricixi el buen Kuraka
Amigo del gran Incario
Con su lanza y waraka
Defendiendo nuestro santuario”.