Discurso de inauguración del año lectivo
Estamos hoy reunidos, para dar inicio a un nuevo año escolar, para
darles la bienvenida. Bienvenida, ¡qué gran palabra!, ¿qué puede
significar? Venir bien, manos que se extienden y nos reciben. Esta
bienvenida nos compromete a cumplir una tarea muy importante, que
es descubrir a través de la experiencia cotidiana lo imprescindible que
es el trabajo en equipo, que exige esfuerzo y responsabilidades
personales, exige aportar lo que cada uno sabe de la mejor manera
posible, cada uno aportará su propia capacidad, pero para esto es
necesario descubrir que se necesita al otro.
Esperamos que nuestra institución ofrezca a ustedes un espacio de
confianza donde canalizar sus inquietudes, necesidades y quejas, un
lugar donde plantear sus temores e iniciativas y proyectos que nos
favorezcan a todos. sabemos también que aún nos falta mucho por
hacer y que si trabajamos todos juntos hacia un mismo fin lo
conseguiremos.
Durante el año nos enfrentaremos a nuevos desafíos y oportunidades.
Si bien ahora somos solo un grupito, que vale por millones que sea la
grandeza, la serenidad y la sabiduría las que guíen nuestros actos; que
sea el trabajo un granito más para seguir siendo parte, como nos decía
el viejo Atahualpa: “la arena es un puñadito, pero hay montañas de
arenas”