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Nutrición Infantil: Claves para una Dieta Saludable

Este documento trata sobre la nutrición infantil. En 3 oraciones resume lo siguiente: El documento presenta información sobre las necesidades nutricionales de los niños sanos, incluyendo los cinco nutrientes esenciales como proteínas, hidratos de carbono, vitaminas, sales minerales y grasas. También explica por qué una buena nutrición durante la infancia es importante para el crecimiento y desarrollo del niño, y ofrece consejos sobre la alimentación durante el embarazo y de niños de 1 a 3 años.

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Nutrición Infantil: Claves para una Dieta Saludable

Este documento trata sobre la nutrición infantil. En 3 oraciones resume lo siguiente: El documento presenta información sobre las necesidades nutricionales de los niños sanos, incluyendo los cinco nutrientes esenciales como proteínas, hidratos de carbono, vitaminas, sales minerales y grasas. También explica por qué una buena nutrición durante la infancia es importante para el crecimiento y desarrollo del niño, y ofrece consejos sobre la alimentación durante el embarazo y de niños de 1 a 3 años.

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PROGRAMA DE FORMACIÓN EN:

AUXILIAR DE EDUCACIÓN
MÓDULO II: NUTRICIÓN INFANTIL

Alumna: Janet Viviana Izquierdo Abanto

Está prohibido su reproducción digital o en físico sin la autorización escrita de la


institución Low Risk Perú
Lima – Perú
LOW RISK PERÚ – AUXILIAR DE EDUCACIÓN |2

EVALUACIÓN

1. ¿Qué es la Nutrición?
Según la OMS, la nutrición es la ingesta de alimentos en relación con las necesidades dietéticas
del organismo. Una buena nutrición, entendida como una dieta suficiente y equilibrada
combinada con el ejercicio físico regular, es un elemento fundamental para mantener una vida
saludable.
La nutrición es el proceso en el que nuestro organismo utiliza el alimento para mantenerse en
buen funcionamiento y reparar zonas deterioradas. Para ello se llevan a cabo diversos procesos
entre los que se incluye la absorción, asimilación y transformación de los alimentos, que
permiten al organismo incorporar los nutrientes destinados a su mantenimiento, crecimiento y
correcto funcionamiento.

2. Háblenos sobre las necesidades nutricionales del niño sano


La alimentación juega un papel muy importante durante los primeros años de vida del niño, ya
que le asegura un crecimiento y un desarrollo adecuado y, además, le ayuda a prevenir
trastornos y enfermedades.
El organismo infantil necesita, para funcionar correctamente, cinco nutrientes esenciales:
 Las proteínas: Son sustancias indispensables para la formación y el desarrollo del organismo,
así como para la regeneración de los tejidos. Se encuentran en los alimentos de origen animal
(carne, pescado, huevos, leche y sus derivados), y en los de origen vegetal (guisantes, judías,
lentejas, etc.). Deben suponer, aproximadamente, un 12 por ciento del consumo energético
diario del niño.
 Los hidratos de carbono: Constituyen la principal fuente de energía del organismo. Se dividen
en simples y complejos: los primeros actúan de forma inmediata, reponiendo rápidamente la
carga energética (azúcar, miel, leche y fruta); los segundos proporcionan energía a más largo
plazo (cereales, patatas, legumbres, castañas, etc.) Su aporte debe ser muy importante, un 60
por ciento (10 por ciento, simples y 50 por ciento, complejos) de la necesidad energética
diaria.
 Las vitaminas: Sirven para regular y coordinar la actividad de todas las células. La vitamina A
es necesaria para la visión, la piel, el crecimiento y la circulación. La vitamina C ayuda a
potenciar las defensas del organismo, y las del grupo B son muy valiosas para el sistema
nervioso.
Las vitaminas se hallan presentes en casi todos los grupos de alimentos: el pescado, la carne y
los huevos son ricos en vitaminas del grupo B, D, K y PP; la leche y sus derivados y los
vegetales, en vitaminas A y B2; los cereales y los frutos secos contienen vitaminas del grupo
B1 y PP; y las frutas y las verduras presentan vitaminas A y C.
 Las sales minerales: Son elementos fundamentales para el organismo por múltiples
funciones: el calcio (lácteos, verduras y legumbres), el fósforo (lácteos, pescados y frutos
secos) y el flúor (pescado) sirven para la construcción de los huesos y los dientes; el hierro
(carne, huevos, legumbres y verduras) forma los glóbulos rojos de la sangre; el sodio y el
potasio (carnes, cereales, verduras y frutas) son beneficiosos para el sistema nervioso, el
corazón y los músculos.
 Las grasas: Son los nutrientes energéticos por excelencia. Participan en la formación del
sistema nervioso y de las membranas celulares del cerebro y, además, son indispensables
para que el organismo pueda absorber algunas vitaminas (A, D, E y K). Se dividen en dos
grupos: grasas saturadas (de origen animal), que se encuentran en la mantequilla, la nata, la
carne roja, el queso y el embutido; y grasas no saturadas (de origen vegetal), presentes en el
aceite de oliva, algunas carnes blancas y ciertos pescados.

3. ¿Por qué es importante la buena nutrición en la infancia?


Durante la infancia se establecen los hábitos alimentarios que posteriormente serán difíciles de
cambiar. Con hábitos adecuados en la alimentación y en el estilo de vida, contribuimos de forma
positiva en la construcción y modelado de su cuerpo y en la mejora de su salud, rendimiento
físico e intelectual.
Una alimentación correcta durante la infancia, es importante, porque el organismo del niño se
encuentra en crecimiento y formación, razones por lo que es más vulnerable ante cualquier
problema nutricional.
Una alimentación saludable y equilibrada es fundamental para el estado de salud de los niños, y
determinante para un correcto funcionamiento del organismo, buen crecimiento, una óptima
capacidad de aprendizaje, comunicarse, pensar, socializar y adaptarse a nuevos ambientes y
personas, un correcto desarrollo psicomotor y en definitiva para la prevención de factores de
riesgo que influyen en la aparición de algunas enfermedades.
4. Háblenos sobre los consejos alimenticios durante el embarazo.
El embarazo es una de las etapas más importantes en la vida de la mujer, no sólo por lo que
experimenta la madre sino también, porque implica cuidar el desarrollo y la salud de un niño en
el mismo cuerpo. Entonces, tanto para la mujer gestante como para el bebé en gestación,
la dieta cobra gran importancia. A continuación, 10 consejos para una dieta sana en el embarazo:
 Cuidar la calidad por sobre la cantidad: Recordemos que el embarazo no es momento para
perder peso ni tampoco para mantenerlo, tampoco es que debemos comer por dos, pero
si comer lo más sano y nutritivo posible, consumiendo con moderación grasas saturadas y
trans así como azúcares simples y priorizando la ingesta de alimentos nutritivos: cereales
integrales, legumbres, frutas, verduras, carnes magras, lácteos bajos en grasas y demás.
 Dieta fraccionada: Consumir pequeños volúmenes de comida entre 5 y 6 veces al día
favorece la digestión y evita la pesadez, la acidez y la hinchazón típica del embarazo. Se deben
evitar las comidas copiosas y más bien consumir de manera más fraccionada en nuestra dieta.
 Nutrientes que no pueden faltar: Algunos minerales como el hierro, calcio y el yodo son
imprescindibles en la dieta de la embarazada, así como los ácidos grasos  omega 3 y vitaminas
como el ácido fólico. Todo esto favorecerá el desarrollo sano del bebé.
 Hidratación suficiente: Para evitar la retención de líquidos, controlar el estreñimiento y
favorecer la digestión, la hidratación debe ser adecuada, es decir, se deben beber entre 2 y 3
litros de líquidos al día, que no posean azúcar ni alcohol en la medida de lo posible. La mejor
bebida siempre será el agua.
 Elegir correctamente el pescado: El pescado debe estar presente en la dieta de la
embarazada porque es fuente de grasas saludables, hierro y proteínas, sin embargo, algunos
pescados que contienen gran cantidad de mercurio como el atún rojo, pez espada, tiburón o
el emperador se desaconsejan durante el embarazo, así como el pescado crudo (sushi,
sashimi, etc.). Por lo tanto, escoge adecuadamente entre atún blanco, salmón, merluza,
lenguado, sardinas, entre otros.
 Controlar el método de cocción: Cocinar adecuadamente los huevos y lavar bien las verduras
es fundamental para evitar contaminación con bacterias. Al mismo tiempo, se debe controlar
el método de cocción para no añadir grasas en exceso a las comidas, así como para no perder
muchos minerales o vitaminas al cocinar. Entonces, las verduras mejor al vapor, las carnes a la
plancha o al horno y con baja frecuencia una fritura bien realizada.
 Condimenta las comidas: Los condimentos pueden ser una buena manera de dar sabor a los
platos y al mismo tiempo, de reducir el agregado de sal que favorece la retención de líquidos,
podemos usar todo tipo de especias y hierbas, y en el caso de las ensaladas, es preferible
emplear limón en reemplazo de vinagre para obtener un extra de vitamina C.
 5 raciones de frutas y verduras: A diario debemos garantizar la ingesta de frutas y
verduras en suficientes cantidades, siendo lo más apropiado obtener variedad de colores con
las mismas, pues de esta forma estaremos garantizando una diversidad de vitaminas,
minerales y antioxidantes que ayudan a una buena dieta durante el embarazo.
 Alimentos a evitar: Nunca se debe consumir alcohol en el embarazo, ni siquiera en pequeñas
proporciones. Además, alimentos a evitar en la dieta de la embarazada son productos de
bollería, refrescos, snacks salados comerciales, comida rápida y preelaborada, porque son
precisamente los que más grasas trans y azúcares presentan.
 Comenzar antes del embarazo y continuar después: Llevar una dieta sana previo al embarazo
condiciona el cuerpo de la mujer y su salud preparándola adecuadamente para la gestación.
Asimismo, continuar con una dieta saludable tras el parto favorece la pérdida de peso, cuida
la salud de la madre y favorece la nutrición del niño durante la lactancia.

5. Háblenos sobre la alimentación del niño de 1 a 3 años.


En esta etapa de la vida es cuando se establecen los hábitos alimenticios, es decir, se incorporan
a la dieta familiar. Para ello, además de una alimentación equilibrada y saludable, es importante
que la comida sea una oportunidad para reunirse en familia.
o Lácteos: Se deben consumir 2 tazas o vasos de leche o yogur al día.
o Carnes: Se recomienda que se consuma 1 a 1 ½ porción de carne de res, pescado, pollo o
cerdo al día.
o Leguminosas: Se recomienda que se consuma 1 a 1 ½ porción de alimentos como frijoles,
lentejas, garbanzos, habas, alubias, entre otros.
o Grasas: Se recomienda hasta 1 ½ cucharadita al día para preparar los alimentos, es preferible
el consumo de grasas de origen vegetal como aceite de oliva, de linaza o girasol y de
aguacate. Se recomienda una rebanadita equivalente a un tercio.
o Frutas: Se recomienda 1 ½ porción al día de frutas de temporada, preferentemente altas en
fibra como papaya, melón, manzana, pera, ciruelas, naranja o mandarina, entre otras.
o Verduras: Se recomienda 2 a 2 ½ porciones es lo que debería consumir al día, ejemplos de
estos alimentos son pepino, zanahoria, calabaza, vegetales de hoja verde como brócoli,
espinacas, verdolagas, lechuga, etc.
o Cereales y tubérculos: Es recomendable que a esta edad consuman de 3 a 4 porciones al día
de cereales como maíz, tortillas, arroz, pasta, etc., y tubérculos como papa y camote.
o Agua: Las necesidades de agua en este periodo de vida son de 1,3 litros al día o, lo que es lo
mismo, 1 ml por cada caloría ingerida. Esta recomendación aumenta en presencia de calor,
ejercicio, pérdida de líquidos por fiebre, diarreas, vómitos, temperaturas elevadas y clima
seco. Se aconseja que la ingesta de líquidos se realice principalmente en forma de agua.

6. Háblenos sobre la alimentación del niño de 3 a 6 años.


Los niños en edad preescolar, entre los 3 y los 5-6 años, se caracterizan generalmente por ser
individuos muy activos, tanto física como intelectualmente, ya que disponen de muchos más
recursos para el movimiento que cuando eran bebés, pero también se encuentran en una etapa
de gran absorción de conocimientos, en la que el avance en su capacidad de comunicación es
clave.
Por otra parte, durante estos años, los niños pasan por una etapa en la que su interés por los
nuevos alimentos se ve mermado, aumentando el rechazo a incorporar estos alimentos a su
dieta e, incluso, pudiendo rechazar algunos que ya estaban previamente establecidos.
Si bien este rechazo a la comida suele ser una causa de estrés en los padres, en condiciones
normales en las que el niño está sano y se le ofrece una dieta equilibrada, la etapa suele pasar
sin tener ninguna consecuencia ni en su salud ni en su crecimiento, puesto que no es un
problema de falta de apetito, sino una pieza clave en los entresijos de su proceso natural de
maduración.
Es conveniente continuar con las comidas habituales sin demasiada variación, incluyendo tanto
alimentos nuevos como otros ya conocidos en los platos del pequeño de manera diaria,
permitiéndole familiarizarse con cualquiera de las nuevas opciones sin forzar y, por supuesto,
respetando sus propias señales de saciedad.
Además, a esta edad, el niño debe tener suficiente autonomía como para comer solo,
manejando los cubiertos con destreza, ya que su desarrollo psicomotor así lo permite. Sin
embargo, lo más importante es que la comida sea un momento familiar en el que los padres
puedan dar ejemplo y permitir a sus hijos observar e imitar tanto sus movimientos de
masticación como la utilización de los cubiertos, sin olvidar de que el ejemplo de los padres es
clave para la aceptación de nuevos alimentos.

7. Háblenos sobre las características de una dieta saludable.


Una dieta saludable tiene que reunir las características siguientes:
 Tiene que ser completa: debe aportar todos los nutrientes que necesita el organismo:
hidratos de carbono, grasas, proteínas, vitaminas, minerales y agua.
 Tiene que ser equilibrada: los nutrientes deben estar repartidos guardando una proporción
entre sí. Así, los hidratos de carbono (CHO) han de suponer entre un 55 y un 60% de las kcal
totales al día; las grasas, entre un 25 y un 30%; y las proteínas, entre un 12 y un 15%. Además,
hay que beber de 1,5 a 2 litros de agua al día.
 Tiene que ser suficiente: la cantidad de alimentos ha de ser la adecuada para mantener el
peso dentro de los rangos de normalidad y, en los niños, lograr un crecimiento y desarrollo
proporcional.
 Tiene que ser adaptada a la edad, al sexo, a la talla, a la actividad física que se realiza, al
trabajo que desarrolla la persona y a su estado de salud.
 Tiene que ser variada: debe contener diferentes alimentos de cada uno de los grupos
(lácteos, frutas, verduras y hortalizas, cereales, legumbres, carnes y aves, pescados, etc.), no
solo porque con ello será más agradable, sino porque, a mayor variedad, habrá también una
mayor seguridad de garantizar todos los nutrientes necesarios

8. ¿Cuáles son las recomendaciones para una alimentación saludable en la edad preescolar?
Se debe incluir a diario alimentos de todos los grupos:
1. Leche y derivados:
– Ingesta de 500-1.000 ml/día.
– Principal fuente de calcio como prevención de la osteoporosis en etapas adultas.
– Principalmente semidesnatados, si el estado nutricional es adecuado.
– Restringir la mantequilla (82% de grasa) y margarina (ácidos grasos trans) y los quesos
grasos (> 30% grasas).
2. Carnes, pescados, mariscos, huevos y legumbres:
– Preferibles las carnes y pescados magros.
– Evitar la grasa visible, la piel de las aves de corral y los sesos por su alto contenido graso.
– Se aconseja el consumo de pescado frente a la carne por su menor contenido energético y
su mejor perfil graso (ricos en omega 3).
– Limitar el consumo de embutidos (ricos en grasa saturada, colesterol y sal).
– Huevos (yema) no más de uno al día y de tres a la semana.
– Promover el consumo de legumbres.
3. Cereales:
– Se incluyen en este grupo los cereales fortificados o integrales (más aconsejables), el gofio,
el pan y las pastas.
– Base de la pirámide de los grupos de alimentos en una dieta equilibrada.
– Altamente recomendables en la alimentación diaria de los niños.
4. Frutas, frutos secos, verduras y hortalizas:
– Incluir cada día frutas maduras (2-3 piezas) y verduras-hortalizas frescas si es posible.
– Promover el consumo de frutos secos nunca salados, que son ricos en mono y
poliinsaturados. En menores de 3 años de edad darlos molidos, por el peligro de
atragantamiento.
– Almacenar las verduras donde no le den la luz ni el aire (refrigerador o bodega).
– Se aconseja ser lavadas enteras sin dejarlas en remojo, para evitar la difusión de
nutrientes al agua de lavado.
– Deben pelarse para evitar contaminantes.
– La cocción se realizará con el mínimo de agua o bien al vapor, en el menor tiempo posible
y sin luz ni aire (recipiente con tapadera u olla a presión).

9. ¿Qué consejos podemos dar para que el niño coma mejor?


1. Crear hábitos: La hora de la comida puede ser una novedad también... algo lindo y especial...
por lo tanto debemos esmerarnos. Podemos llevar a nuestros hijos a escoger o elegir su plato,
vaso, mantelito especiales, de alguno de sus personajes favoritos, como también llevarles a
preparar la comida en la cocina.
2. Comida atractiva: La presentación en los alimentos cuenta y es muy importante para ellos.
No es lo mismo comer manzana entera que descorazonarla y cortársela en círculos. No es lo
mismo comer arroz con tomate picado a hacer un circulito de arroz blanco y decorarlo con
una linda sonrisa de tomate, unos ojos de granos de elotes (maíz)... Si el niño se resiste a
comer ciertas cosas, saca el ingenio de madre o padre creativo y prepárale una comida
curiosa, orientada a él o ella.
3. Comer en familia: Comer con ellos los anima. Sé que a veces es difícil por los horarios de
trabajo, etc., pero créeme hazlo y toda mejora. Somos lo máximo para nuestros hijos. A esa
edad imagínate que gusto será comer para ellos si te tienen a lado...
4. Respetar las necesidades del niño: También recordemos darles porciones de comida acordes
a la edad del niño. No pretendas que él coma la misma cantidad de comida que come un
adulto. Eso solo lo asustará y probablemente se sentirá frustrado.
5. Establecer horarios de comida: Establece un horario de comida y olvida darle galletitas dulces
o chocolatinas poco antes del horario establecido o el niño no comerá por más que le regañe
sus padres. Lo que podemos hacer es dar al final de la comida un pequeño motivador o
aliciente dulce. Un postre y algunas frases sugestivas como "que van a crecer fuertes", le
motivará a seguir comiendo.
6. Comer sin distracciones: Procuremos comer todos en la mesa en familia y evitemos
compartir el momento de la comida con distracciones como la televisión en el comedor. Es un
gran error porque el momento de convivencia y unión no reflejará al niño cosas positivas. La
hora de la comida estará relacionada con lo que él podrá ver en la tele. También debemos
procurar evitar que el niño coma en la habitación o a deshoras... Si tienes algún otro consejo
para añadir a estos, estaremos encantados de que nos lo cuentes.

10. ¿Háblenos sobre la influencia de la alimentación en el rendimiento escolar?


Deberes, actividades extraescolares, tardes de juegos, clases de refuerzo… Los niños no paran.
Para hacer frente a toda esta rutina necesitan estar bien alimentados. Sin embargo, el ritmo de
vida frenético y acelerado provoca que, en muchas ocasiones, descuidemos nuestra dieta y la de
los más pequeños. Debemos recordar que los niños se fijan en todo lo que hacen sus padres, que
se convierten en su principal ejemplo a seguir. La comida no es una excepción y son los
progenitores los encargados de transmitir a los pequeños las bases y hábitos de un estilo de vida
saludable.
Si tu hijo está desmotivado, tiene problemas de concentración o en la escuela le han llamado la
atención, tal vez deberías poner atención en lo que está comiendo. Aunque muchos no lo
consideren, la alimentación influye en el rendimiento escolar.
En época escolar, ponemos especial atención en seguir ciertos hábitos de sueño, de rutinas de
juego y de estudio; sin embargo, ¿cuidamos lo que comen nuestros hijos? Si tuviéramos presente
que la alimentación tiene una gran repercusión en el rendimiento escolar, tal vez comenzaríamos
a analizar más lo que se pone en la mesa cada día.
El cerebro humano sigue siendo un gran enigma. Este órgano es la computadora central que rige
todas nuestras funciones y representa el 2% del total de nuestra masa corporal.
Lo componen cien mil millones de células nerviosas y mil billones de conexiones neuronales, que
dan respuesta a la capacidad cognitiva. Su desarrollo comienza en las primeras etapas del
embarazo; para los 6 años de edad, ya habrá llegado al 90% de su crecimiento.
Si bien es cierto que son muchos los factores que intervienen para que el cerebro se desarrolle
bien, también lo es el hecho de que una buena alimentación puede favorecer la óptima
absorción de nutrientes. Asimismo, influye en el desarrollo del lenguaje, la memoria, las
capacidades psicomotrices, la atención y hasta el estado de ánimo.
Por lo tanto, no es de extrañar que existan numerosas investigaciones que traten de determinar
cuál es el tipo de alimentación que más nos conviene, sobre todo a los más pequeños, para tener
un desarrollo cognitivo saludable.

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