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El Asunto de Lishmá y Lo Lishma I Parte

Este documento discute la diferencia entre Lishmá (en beneficio de Dios) y Lo Lishmá (en beneficio personal) según la cábala judía. Explica que la cábala ve las fuerzas espirituales llamadas Sefirot como determinantes de la realidad física. El deseo de recibir es la esencia subyacente de toda existencia manifestada y se expresa de diferentes maneras en los mundos espirituales y físico. El propósito espiritual es aprender a manejar correctamente el deseo de recibir de

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El Asunto de Lishmá y Lo Lishma I Parte

Este documento discute la diferencia entre Lishmá (en beneficio de Dios) y Lo Lishmá (en beneficio personal) según la cábala judía. Explica que la cábala ve las fuerzas espirituales llamadas Sefirot como determinantes de la realidad física. El deseo de recibir es la esencia subyacente de toda existencia manifestada y se expresa de diferentes maneras en los mundos espirituales y físico. El propósito espiritual es aprender a manejar correctamente el deseo de recibir de

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El asunto de Lishmá (en beneficio de ÉL) y Lo Lishmá (en beneficio personal).

Parte I

Nota introductoria:

Cristian y Jose:

A continuación deseo compartir con ustedes una temática compleja, ya que la misma
encierra conceptos inusuales y con un alto nivel de abstracción. Además por motivos obvios
la reflexión exige el uso de unos pocos tecnicismos propios del idioma hebreo y de la
mentalidad cabalista. No obstante, me esforcé por usar un lenguaje reconciliador, ya que
traté de hacer coincidir ciertos aspectos de la cabalá con determinadas verdades científicas.
Es que nuestra formación occidental es bastante objetiva y muchas veces tenemos
necesidad de FE mezclada con CIENCIA.

También les advierto que la lectura del material se puede dificultar porque mi sello gramatical
posee un trasfondo académico, y el lenguaje técnico es difícil de seguir cuando no existe una
familiarización con el mismo, por lo que les pido mucha concentración, y si se cansan de leer
o de escucharme, lo más saludable sería hacer pequeñas pausas o simplemente continuar
en otro momento. No obstante creo tener una solución para que la lectura sea más amena y
comprensible, pues voy a imaginar que estoy por instantes conversando con ustedes, de
este modo toda la retórica no parecerá tan elaborada.

Sin mayor preámbulo quiero comenzar expresando que los hombres de ciencia mediante
múltiples métodos de investigación e instrumentos de medición han estudiado las Leyes que
gobiernan la realidad circundante, la cual integra los planos: cuántico-molecular, mineral,
vegetal, biológico, psicológico y socio-cultural.

En cambio los cabalistas mediante la experiencia interna han traspasado los velos de la
materialidad y la subjetividad para revelar la existencia de fuerzas más elementales que
determinan a su vez el funcionamiento de las Leyes que rigen la realidad.

El estudioso del misticismo Judío Mario Sabán plantea que la cabalá estudia toda la realidad,
y que en ese sentido todos los científicos son cabalistas, sin embargo también argumenta
que existe un factor diferencial: “La Cábala no es solo el estudio de toda la realidad, sino la
experiencia interior de conectarse con dicha realidad”.
La cábala denomina a las fuerzas ocultas que determinan la realidad como SEFIROT, cuya
traducción del hebreo al español es EMANACIONES. Para que tengan una idea de lo que
expreso, los Sefirot determinan incluso el funcionamiento del quantum, siendo el universo
cuántico (ondas y partículas) la realidad más esencial que hasta hoy el hombre de ciencia ha
podido constatar y estudiar.

Si me pidieran una definición de Sefirot, yo diría que estos pueden ser entendidos como
energías inteligentes que contienen potencialmente los bloques de información que
estructuran y organizan el Universo Físico determinando su funcuonamiento. Son algo
así como el código genético de toda la materialidad. Por eso se dice de ellos que son
ESPIRITUALES o que conforman los MUNDOS SUPERIORES.

En este contexto no podemos asociar lo ESPIRITUAL con aspectos religiosos, morales o


sentimentales del tipo: “Que culto, elevado o espiritual es fulanito…”, tampoco se deberá
relacionar el término con aquellos entes concebidos por el imaginario esotérico y social como
demonios, espíritus, cuerpos astrales, etéricos, etc.

Es revelador conocer que cuando la Biblia habla sobre los ángeles se está refiriendo a un
conjunto de energías inteligentes, diferenciadas y conectadas que tienen una expresión y
una funcionalidad concreta en el plano físico de la existencia. De modo que no sería
descabellado decir que la Fuerza de Gravedad en su realidad última está regulada por la
acción de un Ángel.

Sin embargo hay que romper con viejas concepciones e imágenes mentales, pues aun
cuando los ángeles (fuerzas espirituales) puedan proyectar una forma específica en el
espacio tridimensional, se tendría una visión ingenua e incompleta si se concibieran
estrictamente a dichos seres como entidades luminosas con un par de alitas.

En palabras sencillas y objetivas lo espiritual puede ser comprendido como la matriz


energética que antecede y condiciona el universo físico

Ilustremos lo expresado con un ejemplo típico del campo de la embriología, después de todo
el mundo material es el reflejo remoto del universo Espiritual, además no sé si han
escuchado el dicho que dice; “Así como es arriba es abajo”. Centrémonos entonces en el
ejemplo, pues cuando por medio del acto sexual la información genética contenida en el
espermatozoide y en el óvulo se cruzan se forma una estructura única conocida como huevo
o cigote.
Luego tras activarse los procesos de división celular ese huevo único comienza a
diferenciarse estructural y funcionalmente, aparecen de ese modo las distintas placas
embrionarias, los diversos tejidos y el conglomerado de órganos que propicia la vida
independiente del organismo, es decir fuera del vientre materno.

Ahora traten de imaginar que el huevo o cigote (información potencial) es un símbolo


representativo del Mundo Superior (espiritual) y que el organismo con su conjunto de
sistemas de órganos, tejidos y células constituye el multi-diverso universo material. Claro
esto es tan solo una analogía porque en el plano físico tanto la información genética como el
cuerpo biológico son realidades materiales.

La esencia del mundo espiritual es la unidad y la potencialidad, recuerden que es algo así
como el código genético de la creación material, mientras que la naturaleza del mundo físico
es la diferenciación, la variedad y la individualidad. Los seres, objetos y fenómenos que
componen la realidad material se distinguen por sus variadas propiedades, formas y
funciones.

Sin embargo no es el propósito de la presente reflexión indagar sobre el tema de la


diversidad, el objetivo es abordar el aspecto común que subyace a la misma. Reitero que
existe una cualidad que se encuentra en la base de las diversas fuerzas, fenómenos, objetos
y seres existenciales. Se trata de un campo de fuerza homogéneo que penetra y condiciona
en diferentes grados a todo lo manifestado. Los cabalistas nombran dicho poder de atracción
como: “Deseo de recibir”.

La esencia de toda la realidad existencial (Mundos Superiores y Universo Físico)


está determinada por el deseo de recibir energía (placer) con el propósito de
preservar la coherencia interna.

Para que lo puedan entender mejor les voy a poner otro ejemplo del mundo material, pues
así como la fuerza de gravedad es una propiedad inherente de la tierra, el deseo de recibir es
la propiedad fundamental de toda la EXISTENCIA. La fuerza gravitacional es un reflejo físico
del Gran Deseo de Recibir. Del mismo modo que el Ego o la personalidad constituye un
reflejo de ese mismo Deseo de Recibir solo que en el Plano subjetivo.

Por eso en este contexto no deben concebir el término cabalista “Deseo de recibir” como
una propiedad psíquica similar al deseo subjetivo, la carencia o a la necesidad psico-
biológica, ¿Por qué? Porque el deseo de recibir no solo trasciende los fenómenos
psicológicos y fisiológicos, sino que constituye la fuerza matriz que está en la base de todas
las estructuras y campos energéticos existentes. Es importante internalizar esta idea, porque
todo el trabajo espiritual que se inicia en el orden natural de las cosas se fundamenta en el
manejo correcto del mencionado deseo de recibir, pues esto es lo que vinieron a enseñar los
Patriarcas, los Profetas, los iluminados y el Mashía: Cómo manejar el deseo de recibir según
La LEY de los Mundos Superiores o del Boré (Creador).

Hay otro término que debe ser aclarado, y este es el de “Existencia Manifestada”. Lo que
viene a la existencia es todo lo que tiene no solo un origen, inicio o principio, sino lo que
también tiene una naturaleza opuesta a la Fuente primaria de la cual todo procede: “ El
Creador”. La esencia de la existencia -aunque en diferentes grados de manifestación- es el
deseo de recibir, mientras que la esencia del Boré es el deseo puro de otorgar.

Baal Hasulam, quien fue un gran cabalista del siglo pasado plantea que el deseo de recibir
es Existencia a partir de la nada (Iesh mi Ein) ¿Qué quiso decir? La idea correcta no es que
los mundos espirituales y el universo físico surgieron de la nada, sino que su manifestación
es una consecuencia de la restricción (sustracción, reducción, limitación) que hizo sobre sí
mismo el Boré. El deseo de recibir es existencia negativa, ¿que entendemos por negativa?
Que es existencia contraria.

El Creador creó a su opuesto: EL DESEO DE RECIBIR. Ahora bien, el deseo de recibir


posee dos componentes o cualidades: Recibir con el fin de otorgar y recibir con el fin de
recibir. Los mundos más cercanos al Creador reciben con el fin de otorgar, por eso se dice
que son espirituales. El Universo físico recibe con el fin de recibir, por eso se dice que es
material (identidad separada). La ilusión de percibir los diferentes cuerpos y fenómenos de la
realidad como entes separados es porque estamos bajo el gobierno del deseo de recibir con
el fin de recibir.

En el universo condensado o materializado no hay vestigio de espiritualidad o del Boré, por


eso no es de extrañar que el humano sea esencialmente ateo, definiendo únicamente como
verdad lo que sus sentidos le dictan…aún aquel individuo que se considera creyente solo
puede construir una imagen personal -aunque influenciada por la sociedad- de lo que es la
espiritualidad o de lo que es Dios, porque siendo sinceros con los sentidos naturales no se
puede sentir al Boré, se podrá creer en Él o se le atribuirán ciertas obras, pero no se puede
percibir, creo que fue el filósofo Nietzsche quien expresó: “Dios ha muerto”.
Luego si piensan un poco, podrán llegar a la lógica conclusión de que para poder sentir al
Creador o a la verdadera espiritualidad debemos poseer órganos perceptuales diferentes,
más allá de los sentidos naturales. Los cabalistas llaman a este nuevo sentido “Alma”.

Por lo que nuevamente los invito a desprejuiciarse del concepto englobado en la palabra
Alma. Hay que superar la concepción del alma como sinónimo de espíritu, fantasma o
realidad del más allá. El alma es simplemente un nuevo órgano de percepción que vibra a la
frecuencia de los mundos superiores y por ende su naturaleza no es el deseo de recibir con
el fin de recibir (esa es la esencia del Ego o personalidad), sino recibir con el fin de otorgar,
pero realmente no podemos imaginar que cosa es eso…porque nuestra forma de sentir,
pensar…en fin de vivenciar la realidad es opuesta. El humano solo puede sentirse a sí
mismo y a la realidad circundante dentro de sí mismo.

Yo siempre digo que es más fácil creer en ángeles, demonios y en todo lo esotérico que
entender que debemos experimentar la realidad fuera de lo que hasta hoy nos define como
menganito o fulanito…porque aún toda la idea que podamos tener del ámbito sobre natural
es concebida dentro de nuestro ego o forma particular de percepción…las personas ni
siquiera se pueden imaginar diferentes al sentimiento del Yo que han construido y
proyectado en su devenir social…pues esto sería una pérdida total de su identidad,
equivalente a la amnesia o a la muerte.

Lo increíble es que la cabalá nos ayuda a formar lo que popularmente se conoce como el
sexto sentido, que es superior a la intuición o a la parapsicología. El sexto sentido es la
obtención de un Alma, que no es más que la cualidad que se opone al deseo de recibir por
recibir, ayudándonos a conectarnos gradualmente con todos los mundos.

¿Quién o qué es el Mesías? Estamos identificados con la imagen histórica de un hombre, del
Hijo de Dios, del Dios hecho hombre, de alguien que hizo un sacrificio extraordinario y que
pocos saben verdaderamente en qué consistió…bueno la raíz hebrea de la palabra “Mashiaj”
es Mashaj que significa fuerza de atracción, pero Mashiaj no es como la fuerza de gravedad
que succione hacia abajo, el Mesías es la raíz de todas las fuerzas contenidas en los
mundos espirituales y que tiran en un sentido opuesto rompiendo con la inercia del EGO. En
una dimensión Existencial, Mashiaj es la fuerza matriz que ayuda al hombre a equilibrar el
deseo de recibir con el deseo de otorgar.
Recuerdas Jose…esto es lo que un día te expliqué con respecto al primer mandamiento:
“Amarás al Señor tu Dios con toda tu mente y con todo tu corazón”, lo que pocos pueden
intuir es que mente y corazón aluden a las dos realidades que vinieron a la existencia: “El
deseo de recibir con el fin de recibir (corazón) y el deseo de recibir con el fin de otorgar
(mente)”.

A decir verdad toda la Creación se encuentra en perfecto orden, equilibrio y unidad. Es la


cualidad del Ego la que deforma la realidad y nos hace sentir separados de todo lo que
existe. Por eso la filosofía Hindú enseña que vivimos dentro de un mundo ilusorio o Maya
(deformación perceptual de la realidad). Mashiaj es la energía que rompe el efecto Maya.

Mashiaj es la realidad que quebranta el deseo de recibir en su modalidad subjetiva y


fisiológica, permite de ese modo la construcción del Alma…pero nada todo esto a muchos le
suena muy religioso…porque la iglesia nunca pudo penetrar el sentido oculto (espiritual) de
la Biblia, y el sentido secreto de la Biblia es la cabalá. ¿Qué significa cabalá? Simplemente
"recibir". La cabalá es el arte de recibir con el fin de otorgar. Es el instructivo que enseña la
forma correcta de recibir el placer o la abundancia que el Boré preparó de antemano para su
creación.

Vamos a dejar la reflexión hasta aquí, anoten todas las dudas y en un próximo
encuentro las debatimos.

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