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TELEOLOGIA

El documento habla sobre la teleología. Explica que la teleología se refiere a la acción humana y sus objetivos y propósitos. Describe que la teleología proviene de los términos griegos "telos" (fin) y "logos" (razón o explicación). También discute que para Aristóteles la teleología está regida por cuatro causas y que la teleología ha sido usada en religión, ciencia y tecnología para dar explicaciones. Finalmente, resume que la visión teleológica del mundo surgió de la
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TELEOLOGIA

El documento habla sobre la teleología. Explica que la teleología se refiere a la acción humana y sus objetivos y propósitos. Describe que la teleología proviene de los términos griegos "telos" (fin) y "logos" (razón o explicación). También discute que para Aristóteles la teleología está regida por cuatro causas y que la teleología ha sido usada en religión, ciencia y tecnología para dar explicaciones. Finalmente, resume que la visión teleológica del mundo surgió de la
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TELEOLOGIA

La teleología se dice de la acción humana y, así, de los denominados proyectos,


planes, decisiones futuras, objetivos globales vitales. el carácter teleológico de un suceso o
acontecimiento (la acción humana) la acción teleológica no es la acción arbitraria, la que
responde a intenciones momentáneas, a caprichos o deseos del momento.
El término teleología proviene de los dos términos griegos Télos (fin, meta,
propósito) y Lógos (razón, explicación). Así pues, teleología puede ser traducido como
«razón de algo en función de su fin», o «la explicación que se sirve de propósitos o fines».
Decir de un suceso, proceso, estructura o totalidad que es un suceso o un proceso
teleológico significa dos cosas fundamentalmente:
a) Que no se trata de un suceso o proceso aleatorio, o que la forma actual de una
totalidad o estructura no es (o ha sido) el resultado de sucesos o procesos aleatorios
[ CITATION Sán86 \l 10250 ].
b) que existe una meta, fin o propósito, inmanente o trascendente al propio suceso, que
constituye su /razón, explicación o sentido. En términos de cierta tradición
filosófica, esto equivaldría a decir que dicha meta o sentido son la razón de ser del
suceso mismo, lo que le justifica en su ser. Como se ve, el carácter teleológico de un
suceso se opone a su carácter aleatorio
Para Aristóteles, la teleología está regida por cuatro causas que explican la razón y el fin de
un fenómeno.
 Causa formal: se provee al ser de algo.
 Causa material: se refiere a la composición.
 Causa eficiente: lo que lo provoca o genera.
 Causa final: el para qué existe; en esta última causa se basa la teleología.
En relación con la conducta del ser humano, la acción teleología responde a una intención
que constituye un proyecto o plan futuro que debe ser asumido de manera responsable y
crítica a fin de dar respuesta a una situación específica.
La teología como disciplina.
Uno de los elementos constitutivos de toda disciplina es la definición que proviene de
su nombre; lo que delimita su trabajo está dado por su significado. En el caso de la teología
su definición técnica da razón de su búsqueda, theos (Dios), logos (palabra). De modo más
específico, el logos presente en la expresión teología, ha de ser tomado en su doble
acepción o dirección: es la misma racionalidad de Dios, su palabra al ser humano; y es
también la palabra con la que este ser humano responde. En este caso la racionalidad de
Dios hace referencia al modus operandi de la revelación-acontecimiento, en la que existe
una donación de lo trascendente como palabra al hombre que la oye y la acoge abriéndose a
ella y vaciándose de sí, para ser lleno de la palabra de Dios (la trascendencia).

 Teleología y religión
Tras la configuración del cristianismo y del Concilio de Nicea en el siglo IV, los
pensadores y filósofos clásicos se adentraron en los estudios teológicos generando un
movimiento conocido como Escolástica, a través del cual la teleología trataba de dar
respuesta a los misterios divinos, a las creaciones de Dios y su finalidad. Los cristianos
apoyaron muchos de sus contenidos en la teleología con el fin de dar respuestas que fuesen
convincentes.
 Teleología y ciencias
En el área de las ciencias naturales, la teoría sobre la selección natural de Charles
Darwin sirvió de explicación del porqué diversas especies animales evolucionaron como
respuesta a una causa y fin específicos que era no extinguirse y adaptarse a los cambios
naturales, por ello, se relaciona con el concepto de teleología.
 Teleología y tecnología
El uso más reciente del concepto de teleología hace referencia a los desarrollos
tecnológicos que se han generado para dar respuesta a diversos propósitos determinados a
través de un conjunto de procesos concretos.
El origen de la visión teleológica del mundo
La teleología, como doctrina que explica el universo en términos de causalidad final o
que le da a este suficiente peso, no surgió por generación espontánea. A nuestro alrededor
nos encontramos con un entorno en el que cada parte hace una contribución al todo.
Esta visión del mundo y la mentalidad de la época fue lo que llevó a aquellas gentes,
con Aristóteles a la cabeza, a atribuirle racionalidad instrumental al universo, en la medida
en que a aquellas gentes les daba la impresión de que el funcionamiento del mundo que les
rodeaba manifestaba racionalidad e inteligencia. Por supuesto, la idea de un universo en
evolución, plantas y animales incluidos, no era entonces muy popular. Para la mentalidad
antigua, el mundo siempre había sido como ellos se lo habían encontrado. Y en la Edad
Media, el universo siempre había sido tal y como Dios lo creo y así se lo encontraron.

INTELECTUALISMO MORAL

Es una doctrina que identifica conocimiento y virtud. Desde este punto de vista, quien
actúa de forma incorrecta actúa así por desconocimiento. Esta concepción ética fue
propuesta por vez primera por Sócrates. Sería Platón quien la desarrollaría de forma
sistemática.
Es aquel que identifica la virtud como el conocimiento. Según Sócrates, bastaba el
conocimiento de lo justo (la autognosis) para obrar correctamente. Según esta doctrina, las
malas acciones son producto del desconocimiento, esto es, no son voluntarias, ya que el
conocimiento de lo justo sería suficiente para obrar virtuosamente. Por lo tanto, el
intelectualismo socrático es una teoría moral por la cual la conducta moral solo sea posible
si se basa en el conocimiento del bien y la justicia.
La moral, para Sócrates, requiere el conocimiento de su objeto, el bien. Todo el
mundo persigue su bien, pero los malos no conocen el bien, son ignorantes, actúan mal
porque no saben lo que hacen. Si el bien es el auténtico fin de nuestra vida, tal fin ha de ser
conocido. Pero la areté moral no puede ser enseñada, como sí ocurre con la areté del
zapatero; ha de ser intuida tras el proceso dialéctico que Sócrates utiliza, por el que
obtenemos un criterio propio para distinguir lo bueno de lo malo [CITATION Pra03 \l
10250 ].

Sus principales ideas éticas son:


- La verdad está en el interior de los hombres y por eso los métodos para
descubrirla son: La reflexión sobre sí mismo (“Conócete a ti mismo”) y el
diálogo. Sócrates llama a su método “mayéutica” (arte de las comadronas)
que es el arte de dar a luz la verdad.
- Mediante un método inductivo, Sócrates pretende alcanzar la definición de
los conceptos morales (el bien, la justicia, la piedad,). Los conceptos
morales definidos a través de este método no son sólo válidos para cada
hombre, sino que son universales. Sócrates por tanto, se opone al
relativismo moral de los Sofistas. En Sócrates encontramos el germen de
una ética universal.
- Para Sócrates sólo si sabemos qué es el bien podremos practicarlo. Esta
teoría recibe el nombre de intelectualismo moral. Según esta teoría saber y
virtud se identifican. El hombre que conoce el bien no puede ser 15 malo.
Diríamos hoy: “más educación y menos cárceles”. Es imposible obrar mal a
sabiendas, sólo los ignorantes hacen el mal. Estaba convencido de que el
hombre, convenientemente enseñado, podía adquirir la virtud.
- Para Sócrates, lo mismo que después para Platón, el valor primordial es la
virtud, por la que merece la pena morir. Para ser feliz es necesario obrar
bien, es decir actuar según la virtud (virtud = felicidad). Por lo tanto,
Sócrates pensaba que las leyes del Estado son sagradas, divinas porque son
manifestaciones de la justicia: “yo digo que lo que es legal, es justo”. Así
pues, las leyes naturales y positivas están en el mismo plano [ CITATION
Luc09 \l 10250 ].
El intelectualismo moral partió de la base del dualismo antropológico, es decir, a
partir de la afirmación que el hombre está formado por una parte material (el cuerpo) y una
parte no material (el alma), sin tener esta última un significado religioso y a la vez siendo la
parte más importante del hombre (de ahí la frase “Conócete a ti mismo”). Por tanto, se da
supremacía a los valores internos, y la salud del hombre residirá en su alma. Esta salud será
únicamente alcanzable a través de la virtud (hacer lo correcto), la cual, a su vez, se alcanza
mediante el conocimiento (de la verdad, no del erudito). Es decir, ser virtuoso conducirá a
una conducta justa, la cual llevará a la felicidad y la satisfacción [ CITATION Álv03 \l
10250 ].
La tesis esencial del intelectualismo moral es la siguiente: la experiencia
moral se basa en el conocimiento del bien. Sólo si se conoce qué es el bien y la
justicia se puede realizar el bien y la justicia. Sócrates hace las siguientes
consideraciones a sus conciudadanos: cuando uno de vosotros está enfermo no
propone una votación entre los miembros de la familia para establecer qué
remedio es adecuado para curar la enfermedad: ocurre más bien que llama al
médico y se somete a su juicio y recomendaciones; cuando un ejército quiere
derrotar al enemigo no se realiza una consulta popular para establecer el modo
de atacar, es el estratega quien decide el modo de dirigir a los soldados y
plantear las batallas; cuando queremos levantar un edificio no hacemos una
votación para decidir el modo de construirlo, dejamos que sea el arquitecto
quien imponga su criterio. Y pregunta a continuación Sócrates: ¿Por qué
cuando se trata de lo más importante de todo, que es el bien de la ciudad y todas
las leyes que son adecuadas para la convivencia entre los ciudadanos, dejamos
que todo el mundo opine y nos sometemos a la mayoría y no llamamos a aquél
que sabe? Para el intelectualismo moral los asuntos morales y políticos tienen
que ser cosa de expertos[ CITATION Álv03 \l 10250 ].
Características del intelectualismo moral
Hay que considerar que Sócrates no dejó ninguno de sus pensamientos por escrito, y
que estos trascendieron a través de los de sus discípulos, especialmente del pensamiento de
Platón.
Esto es importante porque, según algunos autores, ciertas implicaciones de la teoría
del intelectualismo moral en el campo de la política obedecen más a las creencias del
alumno que a las del maestro [CITATION Pra03 \l 10250 ].
a) Explicación de la teoría
Para el filósofo ateniense la autognosis, definida como conocer lo que es justo, es
condición imprescindible y a la vez suficiente para que el hombre actúe de
manera correcta. La explica que en cuanto se tiene en conocimiento de lo que está
bien, el ser humano va a actuar conforme a este conocimiento, de manera
determinista.
Igualmente, esto implica que lo contrario también es cierto. Si un individuo no
conoce lo que está bien moralmente, va a actuar de manera errónea y hasta
malvada. En realidad, no sería culpa suya, sino del hecho de que no ha
conseguido llegar a ese conocimiento. Un hombre que posea esa sabiduría no
puede actuar mal y si lo hace es porque no la posee.
b) El intelectualismo en la política y Platón
La teoría socrática desemboca en unas ideas acerca de la política muy poco
democráticas. Sin embargo, algunos expertos lo achacan a Platón, quien
ciertamente aceptó el intelectualismo moral de su maestro y lo mezcló con la
política.
De acuerdo a lo que ha trascendido del pensamiento socrático, tras explicar la
teoría sobre la moral y su unión con el conocimiento, Sócrates llega a la siguiente
conclusión:
Si se llama al experto — por ejemplo, a un médico si hay un enfermo o a un
ejército si hay que defender la ciudad — y nadie piensa que el tratamiento
médico o los planes de batalla se decidan en votación, ¿por qué sí se plantea en
cuanto a la administración de la ciudad?
Críticas contra el intelectualismo moral
Sobre el intelectualismo socrático se han lanzado diversas críticas. Nietzsche, el mayor de
sus críticos, afirma que Sócrates olvida la parte irracional del alma humana, apartando los
instintos y las pasiones como posibles componentes de la acción moral; reduce la moral al
conocimiento, y eso la deja incompleta. Nietzsche se hace eco de una crítica bastante
antigua y evidente afirma que "es posible tener conciencia de lo que es moralmente
correcto y sin embargo no desearlo; es decir, que sólo el conocimiento no basta para
determinar la voluntad" (Cornford). La réplica socrática diría que nadie obra mal a
sabiendas, sino en la ignorancia de lo que el verdadero bien significa. Cuando obramos mal
hacemos lo que nos viene en gana, pero no lo que nuestro yo nos dicta (como ocurre con el
daimon de Sócrates, que actúa como una autoconciencia). La intuición de ese yo deviene
conocimiento del bien y del mal[CITATION Pra03 \l 10250 ].

FORMALISMO
El formalismo es una teoría ética que sostiene que el valor moral está determinado
por consideraciones formales, y no materiales. Los aspectos materiales de un acto moral
incluyen lo que se hace y sus consecuencias, mientras que los aspectos formales son la ley
y la actitud e intención del agente. Por lo general, el formalismo ético se refiere a las
opiniones de tipo kantiano (es una ética). Una ética formalista se llama así porque sostiene
que la disposición de un agente es tomada sin referencia a ningún aspecto material,
determina la moralidad de sus acciones, así como la forma determina la naturaleza de un
sujeto material [ CITATION Jos06 \l 10250 ].
Son formales aquellos sistemas que consideran que la moral no debe ofrecer normas
concretas de conducta, sino limitarse a establecer cuál es la forma característica de toda
norma moral. Según Inmanuel Kant, sólo una ética de estas características podría ser
universal y garantizar la autonomía moral propia de un ser libre y racional como el ser
humano. La ley o norma moral no puede venir impuesta desde fuera (ni por la naturaleza ni
por la autoridad civil...), sino que debe ser la razón humana la que debe darse a sí misma la
ley. Si la razón legisla sobre ella misma, la ley será universal, pues será válida para todo ser
racional. Esta ley que establece como debemos actuar correctamente, sólo es expresable
mediante imperativos (mandatos) categóricos (incondicionados).
Estos de diferencian de los imperativos hipotéticos, propios de las éticas materiales,
que expresan una norma que sólo tiene validez como medio para alcanzar un fin. Por
contra, el imperativo categórico que formula Kant es: Obra de tal modo que tu acción pueda
convertirse en ley universal. Este imperativo no depende de ningún fin y, además, no nos
dice qué tenemos que hacer, sino que sirve de criterio para saber qué normas son morales y
cuáles no. Establece cuál es la forma que debe de tener la norma para ser moral: sólo
aquellas normas que sean universalizables serán realmente normas morales[ CITATION
Luc09 \l 10250 ].

Surge con las ideas de Immanuel Kant, conteniendo tres características principales:
 Una norma es legítima si en ella está presente la formalidad; es decir, la
legalidad.
 La norma tiene como base una experiencia moral.
 Las acciones buenas son las que no han sido hechas por el deber.

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