DESCANSO
Por Mavis Applewater
Noviembre de 2001
Descargos de responsabilidad (m�s conocidos como sexo, violencia y viajes por
carretera): en primer lugar, a pesar de que algunos de los personajes pueden
parecer miembros del reparto de Xena Warrior Princess, la historia es m�a y solo
m�a. No se puede reproducir sin mi permiso expreso. Existe una relaci�n sexual
consensuada entre dos mujeres. Si por alguna raz�n no desea ver esto, no lo haga.
Si por alguna raz�n es ilegal que vea este material, debe irse ahora. �Por qu�
cuando voy a la lavander�a empiezo con juegos completos de calcetines pero cuando
termino termino con calcetines extra�os?
Gracias a mi lectora beta, Joanne
Como siempre para Heather
PARTE UNO
Monica se dirigi� a la parte trasera de la cafeter�a. Se sent� y contempl� los
alrededores desiertos y sonri� feliz. No hab�a nadie alrededor. Pod�a simplemente
relajarse, disfrutar de su caf� y hacer el crucigrama en The Boston Globe. Nadie
iba a correr gritando el familiar '�Mami!' . Nadie le preguntar�a qu� estaba
leyendo y si pod�an ver Blues Clues o The Rugrats. 'Ah, la dulce dicha del
silencio' , pens� alegremente.
Una repentina punzada la golpe�; instant�neamente extra�� el ruido y su hijo. Jon-
Michael era la luz de su vida y realmente lo extra�aba. Pero tambi�n necesitaba el
est�mulo del mundo de los adultos. Durante las siguientes setenta y dos horas
estar�a sola por primera vez en meses. El curioso ni�o de cinco a�os era una bola
de fuego. Por supuesto, hab�a pocas esperanzas de que ella y Thom tuvieran un hijo
tranquilo.
Thom finalmente tuvo tiempo libre y pudo llevarse a su hijo el fin de semana. No
era culpa de Thom que no hubiera podido pasar m�s tiempo con Jon-Michael. Thom era
bombero y EMT. Monica no pudo evitar apoyar la decisi�n de su exmarido de ayudar
con los esfuerzos de rescate y limpieza en Nueva York. De hecho, estaba muy
orgullosa de �l. Sab�a que Jon-Michael extra�aba el tiempo que pasaba con su padre,
pero le explic� que estaba haciendo algo muy valiente y noble.
El ni�o se esforz� mucho en comprender. Pero fue dif�cil para �l. Simplemente
extra�aba a su pap�. Cuando Monica y Thom se casaron, sus horarios hab�an sido
bastante dif�ciles. El divorcio hizo que fuera casi imposible para cada uno de
ellos pasar tanto tiempo con su hijo como quisiera.
Thom y Monica llevaban casados ??siete maravillosos a�os. Solo hab�a un peque�o
problema en su relaci�n. Ella estaba en el armario. Thom hab�a sido su mejor amigo
y cuando finalmente acept� su sexualidad, �l la apoy�. Bueno, no al principio. Al
principio se asust�. Pero despu�s de hablar y pelear, las cosas se calmaron. Ahora,
dos a�os despu�s, todav�a eran amigos y estaban criando a su hijo juntos, solo
desde apartamentos separados.
Como instalador de cables que tambi�n estaba capacitado en la instalaci�n de DSL,
ten�a una gran demanda. Todo el mundo quer�a doscientos canales y estar online lo
m�s r�pido posible. A medida que crec�a la demanda, tambi�n aumentaban sus horas.
De alguna manera, ella, Thom y sus padres equilibraron sus vidas. Todos hicieron
todo lo posible para asegurarse de que la felicidad de Jon-Michael no sufriera.
Y ahora Monica pod�a relajarse durante todo el fin de semana. Solo necesitaba dejar
de preocuparse por Jon-Michael. Abri� el peri�dico y tom� un sorbo de caf�. Sac� un
bol�grafo mientras le�a r�pidamente su hor�scopo. "Las oportunidades para hacer
nuevos amigos pueden resultar en una nueva conexi�n rom�ntica". "Ojal�", murmur�
mientras doblaba el papel. Lamiendo sus labios con entusiasmo, comenz� el
crucigrama.
Se quit� el largo cabello negro de los hombros y r�pidamente comenz� a llenar los
espacios en blanco. Estaba navegando a trav�s del rompecabezas cuando una sombra se
proyect� sobre ella. "�Perd�neme?" pregunt� una dulce voz.
A pesar de la dulzura del tono, Monica se puso r�gida por la interrupci�n. "�Te
importar�a si tomo prestada parte de tu peri�dico?" continu� la voz. Monica se
pellizc� la nariz mientras sus ojos azules se cerraban revoloteando. Respir�
profundamente antes de explotar. Rel�jate, Monica. Ella solo quiere algo para leer.
Todos piden prestado el papel en estas tiendas. No va a hacer aviones de papel ni a
tirarlo por el inodoro. Monica se apart� del modo mami y abri� los ojos.
Monica mir� hacia arriba y se encontr� hipnotizada por el verde m�s brillante, sin
esperar, azul. . . ojos azul verdoso que jam�s hab�a visto. Ella sonri� como una
idiota cuando descubri� que esos ojos eran parte de la rubia m�s dulce. "S�rvase
usted mismo", balbuce�, tratando de sonar seductora. Ella fall� cuando su voz
normalmente baja chill�. "Suave", se pate� mentalmente.
"Gracias." La rubia sonri� en respuesta. '�Gracias! No todo est� perdido.' Monica
suspir� aliviada.
Cuando la rubia comenz� a hojear el peri�dico, Monica se permiti� mirar el paquete
completo. La rubia era peque�a pero pose�a una constituci�n poderosa. M�nica se
lami� los labios distra�damente mientras observaba sus rizados mechones rubios
cortos, la curva de su cuello y su bien definido trasero.
Cuando el extra�o se volvi�, Monica se encontr� saludada con una vista completa del
escote de la mujer m�s joven. '�Hola!' su mente gritaba como un adolescente. "Oh,"
suspir� la rubia. Avergonzada, levant� los ojos de golpe. Solt� otro suspiro de
alivio cuando se dio cuenta de que la rubia estaba mirando su crucigrama y no se
hab�a dado cuenta de que se com�a los pechos con los ojos. "�Era esto lo que
estabas buscando?" M�nica pregunt� mientras golpeaba su bol�grafo contra el
rompecabezas.
"S�", confes� la rubia t�midamente. "Soy adicto a esas cosas".
"Yo tambi�n." Monica sonri�, esperando que sonara tan encantadora como pensaba.
"El Globe se agota muy r�pido", continu� el extra�o. "Realmente no me importa el
que est� en The Herald. Qu� tonta soy. Olvid� comprar un peri�dico de camino al
trabajo esta ma�ana".
"Es un placer poco com�n poder hacer esto", dijo Monica, con la esperanza de
mantener a esta hermosa mujer hablando por m�s tiempo. "Mi hijo suele interrumpir",
agreg� Monica, ya que le gustaba sacar esa informaci�n de inmediato. Algunas
mujeres se sent�an inc�modas de que Monica tuviera un hijo y mantuviera una buena
relaci�n con su exmarido.
"�Tu hijo?" la rubia tartamude� levemente. "�Cu�ntos a�os tiene �l?" ella se
recuper� r�pidamente.
�Cinco �respondi� Monica, reconociendo la expresi�n de ojos muy abiertos en esos
bonitos ojos. Era el viejo look de ooops-my-gaydar-must-be-broken . "�Te gustar�a
unirte a mi?" M�nica se ofreci� r�pidamente antes de que el extra�o pudiera correr
hacia la puerta. "Estoy un poco estancado en un par de respuestas".
"Seguro." La rubia sonri� nerviosamente mientras se sentaba junto a la alta morena.
"Soy Candice, por cierto", se present� antes de tomar un sorbo de su caf�.
"Monica," respondi� la morena mientras deslizaba el crucigrama.
"�D�nde est� tu hijo?" Candice pregunt� amablemente.
"Jon-Michael va a pasar el fin de semana con su padre", respondi� Monica, notando
la bata verde del hospital debajo del abrigo de lana de Candice. "�Trabajas en el
hospital?" pregunt�, se�alando hacia su atuendo.
"Si." Candice sonri� alegremente. "Soy flebotomista. Nada de bromas sobre
vampiros", le advirti� Candice.
Monica solo pudo sonre�r en respuesta. "Timmy y Lassie", dijo Candice en voz baja.
"�Perd�neme?" Monica neg� con la cabeza confundida.
"Cincuenta y siete de ancho". Candice se�al� el crucigrama. "Pareja de TV. Timmy y
Lassie".
Los ojos azul cristal de Monica se abrieron de emoci�n. "Tienes raz�n." Ella se ri�
entre dientes. "Ya lo entiendo. Ni�os y sus perros. As� que d�jame ver, de veinte
de ancho, Movie Duo, es..."
"Dorothy y Toto," proporcion� Candice.
"Hey, eres bueno en esto." Monica sonri� mientras tocaba suavemente el antebrazo de
Candice. Ella sonri� por la calidez del cuerpo de la mujer y el hecho de que
Candice no se apart� de su toque. Ella simplemente le devolvi� la sonrisa. "Bien,
entonces, treinta y ocho de ancho, Un equipo de Broadway, ser�an Annie y Sandy.
Bueno, con esas ya casi he terminado. No recuerdo la �ltima vez que sucedi�. Jon-
Michael es un buen pu�ado".
"�Est�s divorciado?" Candice pregunt� con cuidado.
"S�," respondi� Monica, d�ndole un suave apret�n al brazo de Candice, esperando que
ella entendiera el mensaje. "Desde hace dos a�os. Thom y yo nos llevamos bastante
bien. Consider�ndolo todo".
"Eso es bueno", respondi� Candice con sinceridad. "Entonces, �qu� vas a hacer
adem�s del crucigrama? Ya sabes, �con tu tiempo libre?"
"No lo s�", respondi� Monica con sinceridad. "Ha pasado un tiempo desde que tuve
todo un fin de semana para m� solo. Normalmente tengo que trabajar. Soy un
instalador de cables. Recibimos problemas de los clientes constantemente los fines
de semana".
"�Cable?" Los ojos de la rubia se iluminaron.
"Ahora, no me llames por canales gratuitos", brome� Monica. "Mi peri�dico es una
cosa. Pero para el robo de cable, primero debes al menos invitarme a cenar".
Monica contuvo la respiraci�n, esperando no haber traspasado sus l�mites o haber
malinterpretado las intenciones de Candice. Se relaj� al ver el leve rubor emerger
en las mejillas de Candice. Candice nerviosamente se pas� los dedos por el cabello.
"Monica, �est�s coqueteando conmigo?" pregunt� mientras sus ojos se oscurec�an.
"De hecho, lo soy", respondi� Monica con sinceridad. "Espero no haberte ofendido".
"Dios no." Candice se ri� levemente. "Qu� gran risa", pens� Monica. "No estoy
ofendido. De hecho, estoy aliviado. Cuando dijiste algo sobre tu hijo..."
"Jon-Michael", dijo Monica con firmeza, dejando en claro cu�nto significa su hijo
para ella. "Lo s�, mi hijo, un ex marido, gran criador, yada yada yada. Sucede".
Monica se encogi� de hombros. "Gran lesbiana que no ten�a ni idea", explic� Monica.
"Lo siento", se disculp� Candice. "S� que no deber�a sacar conclusiones
precipitadas. Pero en estos d�as es tan dif�cil de decir. Tambi�n ten�a miedo de
que tuvieras una pareja".
"Nop", la anim� Monica, esperando que la rubia la invitara a salir antes del cambio
de siglo. Francamente, hab�a pasado tanto tiempo desde que hab�a tenido una cita o
incluso hab�a conocido a una mujer que le interesaba que tem�a terminar siendo una
de esas mujeres locas con cuatrocientos gatos.
"�Te gustar�a salir a cenar?" Candice pregunt� nerviosamente mientras se mord�a el
labio inferior.
"S�," solt� Monica demasiado r�pido. Instant�neamente dej� caer su rostro entre sus
manos para ocultar el rubor que estaba segura ahora cubr�a todo su cuerpo. "Lo
siento", murmur�.
"Oye," la tranquiliz� Candice mientras comenzaba a acariciar su espalda suavemente.
El toque instant�neamente hizo que los pezones de Monica se endurecieran. "Es bueno
saber que est�s tan nervioso como yo".
"Gracias," se ahog� Monica cuando finalmente levant� la cabeza. Se encontr�
atrapada en una intensa mirada. "�C�mo voy a pasar una comida completa con ella?"
"Solo hay una cosa", comenz� Candice vacilante. "No puedo este fin de semana."
"Oh." A Monica se le cay� el coraz�n al pensar en no pasar m�s tiempo con esta
mujer de inmediato.
"Estoy en turnos dobles", explic� Candice r�pidamente. "�Qu� hay de bailar esta
noche?"
"�Bailando?" Monica respondi� alegremente.
"Salgo del trabajo a las once. Podr�a verte en The Galaxy", sugiri� Candice.
"Suena genial", asinti� Monica r�pidamente.
"Hablando de trabajo". Candice hizo una mueca. "Necesito volver. Mi descanso para
el caf� casi ha terminado".
Monica pens� en eso por un momento. "�No tienen un mont�n de cafeter�as en el
hospital?" pregunt� ella.
"Si." Candice sonri�. "Estaba buscando un peri�dico cuando vi ... no importa". Ella
se sonroj� mientras se levantaba.
"�Cu�ndo viste qu�?" Monica la anim�.
"T�," confes� Candice de mala gana, una vez m�s mordi�ndose el labio inferior.
"Oh, as� que ahora me est�s acosando", brome� Monica con la ruborizada rubia.
"Supongo que lo descubrir�s esta noche", respondi� Candice. Ahora fue el turno de
Monica de sonrojarse.
LA SEGUNDA PARTE
Despu�s de que Candice se fue, Monica no pudo concentrarse en su amado crucigrama.
Lo tir� junto con su caf� a la basura. Ella ten�a una cita esta noche. Y eso
significaba una cosa: ten�a que ir de compras. De alguna manera ella no pens� que
los vaqueros azules andrajosos que us� para 'Mommy and Me' fueran a cortar. El
resto del d�a, Monica fue un manojo de nervios. Finalmente encontr� un atuendo que
no era demasiado elegante pero le quedaba bien.
Una vez que regres� a su apartamento, se prob� su atuendo varias veces solo para
asegurarse de que se viera bien. Thom llam� para hacerle saber que Jon-Michael no
se sent�a bien. Nada grave, la tranquiliz�, solo una leve fiebre. Ella le dijo que
tendr�a su tel�fono celular con ella toda la noche si Jon-Michael empeoraba. Esto,
por supuesto, la llev� a tener que revelar que iba a tener una cita.
Thom procedi� a burlarse de ella sin cesar. Cuando Thom finalmente acept� su estilo
de vida, se volvi� demasiado tolerante. De hecho, �l siempre estaba tratando de
tenderle una trampa. "Mira, te dije que pod�a encontrar una mujer por mi cuenta",
respondi�. "�Quiz�s deber�a empezar a buscar uno para ti, amigo?"
"No, gracias. Entre t� y mi madre..." �l ri�. "Divi�rtete esta noche. Y no hagas
nada que yo no har�a".
"Gracias. Eso deber�a dejar el campo bien abierto." Ella resopl� feliz. "Mantenme
informado sobre Jon-Michael".
"Lo har�", prometi�.
M�s tarde esa noche se encontr� sentada en la barra amamantando a un mono borracho.
"Me alegra haber tenido el buen sentido de tomar una siesta hoy", se felicit� a s�
misma mientras alisaba el pliegue de sus jeans negros. Normalmente, a esa hora,
M�nica estaba profundamente dormida. El sonido de la m�sica tecno lat�a
constantemente mientras miraba alrededor de la discoteca abarrotada una vez m�s.
Estaba nerviosa por ver a Candice. Hab�a estado pensando en la rubia todo el d�a.
Sus pensamientos estaban lejos de ser puros ya que estaba m�s que un poco atra�da
por la rubia. Por supuesto, sab�a que ir�a a casa con ella esa noche si Candice
daba la menor indicaci�n de que estaba interesada. Este no era el estilo habitual
de Monica. De hecho, Monica no ten�a estilo. Pero hab�a algo en la rubia que le
prendi� fuego a los sentidos.
Se enderez� al notar que el objeto de sus deseos se acercaba a ella. La vista de
Candice vestida con una minifalda corta de PVC y una camiseta sin mangas de seda
esmeralda hizo que su cuerpo doliera de deseo. Distra�damente se lami� los labios
mientras observaba la curva de los pechos de una mujer m�s peque�a. Sus ojos se
desviaron hacia abajo y bebieron al ver sus firmes muslos. Una parte de ella se
sent�a como una completa fulana mientras que otra parte de ella estaba demasiado
excitada para preocuparse.
"Hola", la salud� Candice alegremente.
"Hola", respondi� ella a su vez, sus rodillas temblaban levemente.
"Espero que no hayas esperado mucho", ofreci� Candice.
"No," minti� Monica. Hab�a llegado temprano, incapaz de esperar m�s. Se alegr� de
haber llegado primero; no habr�a dejado de ver a la hermosa mujer entrando en el
club nocturno. Monica no era la �nica que se hab�a fijado en ella. M�s de unos
pocos pares de ojos se hab�an vuelto para mirar mientras Candice caminaba con
confianza por la habitaci�n. "Te ves incre�ble", dijo antes de que pudiera
detenerse.
"Gracias", respondi� Candice con un ligero rubor. "T� tambi�n", agreg� en un tono
so�ador.
"�Quieres una bebida?" Ofreci� Monica, sabiendo que necesitaba calmarse.
"Genial", respondi� Candice. "�Qu� est�s bebiendo?"
"Un mono borracho", confes� Monica mientras arrugaba la nariz. "Es bueno, solo un
poco demasiado para m�".
Candice tom� un sorbo del c�ctel de Monica. "Hmm. Eso es bueno." Candice lami� la
crema irlandesa de sus labios. "Pero creo que necesito algo un poco menos rico. La
sidra dura est� bien".
Monica pidi� un Savannah para Candice y una botella de agua de manantial para ella.
Estuvo casi tentada a verter agua por sus jeans. Cuando se volvi� para darle a
Candice la sidra, sorprendi� a la rubia mir�ndola. Sus ojos azules brillaron
divertidos; se sinti� aliviada al saber que no era la �nica que se sent�a as�.
"Aqu� tienes", dijo alegremente mientras le entregaba la bebida a la mujer m�s
peque�a.
"Gracias", dijo Candice mientras desviaba la mirada. Sus dedos se rozaron cuando
Monica le entreg� la botella. La respiraci�n de ambas mujeres pareci� aumentar
ligeramente.
"Interesante atuendo", dijo Monica, d�ndole otra excusa para comerse el cuerpo de
Candice con los ojos.
"Estoy uhm ... fui de compras en mi descanso para cenar", admiti� Candice. "De
alguna manera mi uniforme no parec�a apropiado para la ocasi�n. El �nico lugar
abierto era Hootin 'Nannies. Es un poco atrevido".
"Conozco el lugar. Est� en Harvard Square", coment� Monica. "De acuerdo, no llego
mucho, pero tienen algunas cosas realmente buenas".
"Bueno, me alegro de que te guste el atuendo." Candice suspir� aliviada. "Era este
o uno de esos conjuntos de colegiala".
"Hmm." Monica hizo un puchero.
"Quiz�s para nuestra segunda cita," brome� Candice. "Entonces, �te gusta lo que
haces? �Para ganarte la vida?" Candice agreg� r�pidamente.
"S�, lo hago", confirm� Monica. "Salgo al aire libre y conozco a mucha gente. �Y
t�? �Te gusta trabajar con sangre?"
"S�", respondi� Candice con orgullo. "Siempre me preocupa tener malas noticias,
especialmente en esta �poca. Y nadie est� emocionado de verme a m� oa mis agujas.
Pero el trabajo que hago es importante".
"Estoy de acuerdo", respondi� Monica. "Tengo que admitir que detesto que me saquen
sangre. Pero todav�a hago una donaci�n cada dos meses".
Monica vio como Candice tomaba nota mentalmente de la informaci�n que le acababa de
dar. "Yo tambi�n dono. El hospital siempre tiene una campa�a". Monica asimil� esa
informaci�n. As� que ambos estamos lo suficientemente sanos como para donar sangre.
Eso significa que realmente podemos divertirnos. Bueno saber.' Continuaron
charlando mientras beb�an sus bebidas. Monica not� que ambos estaban revelando
peque�os detalles que confirmaban que si quer�an no necesitar�an practicar sexo
seguro. Fue dif�cil deslizarse en una conversaci�n, pero de alguna manera se las
arreglaron.
PARTE TRES
A medida que avanzaba la conversaci�n, tambi�n hablaron de ellos mismos y del hijo
de Monica. Los roces casuales entre s� sirvieron para alimentar a�n m�s el
creciente deseo de Monica. "�Te gustar�a bailar?" Candice le pregunt�. Ella
simplemente asinti� con la cabeza en respuesta, incapaz de mirar a ning�n lado
excepto a la rubia. Las piernas de Monica temblaban cuando tom� la mano de Candice
y sali� a la pista de baile.
Sus cuerpos instant�neamente se fundieron juntos cuando comenzaron a balancearse
con la m�sica. El pulso de Monica se aceler� cuando sus manos se deslizaron por la
espalda de Candice. La sensaci�n de la mujer m�s peque�a hac�a que su coraz�n
latiera con fuerza y ??su anatom�a inferior latiera. Monica gimi� cuando el muslo
de Candice se presion� contra su centro. En respuesta, sus manos se deslizaron
hacia abajo, capturando las caderas de Candice.
Continuaron balance�ndose en ritmo mientras sus manos comenzaban a acariciarse.
Monica estaba lista para explotar simplemente por sentir el cuerpo de Candice
presionado contra el suyo. Los labios de Candice besaron suavemente el valle entre
sus pechos. La cabeza de Monica cay� ligeramente hacia atr�s mientras sofocaba el
grito que amenazaba con escapar.
Candice continu� besando su carne expuesta mientras Monica apretaba sus caderas
contra el cuerpo de la mujer m�s peque�a. Bajando la cabeza, se encontr� atrapada
en una mirada de fuego. Incapaz de detenerse, hizo lo que hab�a estado so�ando
desde el primer momento en que vio a esta mujer.
Sus labios se encontraron e instant�neamente comenzaron a encender la pasi�n dentro
de ellos. Los labios se separaron mientras las lenguas sal�an disparadas, cada una
saboreando el calor de la boca del otro. Mientras sus lenguas bailaban juntas, las
manos de Monica se deslizaron por la espalda de Candice, disfrutando de la
sensaci�n del cuerpo de la rubia.
Candice gimi� profundamente cuando Monica ahuec� su firme trasero. Apretando y
masajeando el material de la falda con brusquedad, chup� la lengua de Candice.
Candice envolvi� sus dedos en un largo cabello negro, tirando suavemente mientras
su beso se hac�a m�s profundo. Alguien choc� con la pareja sobrecalentada.
Detuvieron sus movimientos y se miraron profundamente a los ojos.
Candice se estir� y su boca comenz� a asaltar el cuello de Monica. La rubia comenz�
a succionar el punto del pulso provocando que Monica jadeara de placer. Monica se
apart� un poco de Candice. Tom�ndola de la mano, sac� a la joven de la pista de
baile. Apartando a Candice de la multitud hacia un rinc�n oscuro, la apret� contra
la pared.
Candice apret� la forma m�s alta de Monica contra la suya y r�pidamente recuper�
sus labios. Monica pod�a sentir los dedos de Candice tanteando su camino hacia sus
pechos. Mientras la rubia pellizcaba y jugueteaba con sus pezones, las manos de
Monica se deslizaron por el firme cuerpo de Candice. Una mano agarr� firmemente el
trasero de la rubia mientras la otra sub�a por su firme muslo.
Monica apenas pod�a creer que estuviera actuando as� en p�blico. Pero a ella no le
importaba. Necesitaba saber si Candice estaba tan excitada como ella. Sus dedos
bromearon mientras se deslizaban bajo el material de PVC caliente. Candice se
separ� de su beso, jadeando salvajemente. Sus ojos ard�an de deseo. Bajando la
cabeza, comenz� a succionar uno de los pezones de Monica a trav�s de su camisa.
Monica gimi� al sentir la tela de encaje de un liguero. Presion� su cuerpo contra
el de Candice, sus caderas comenzaron a balancearse. Candice igual� su ritmo
mientras los dedos de Monica sub�an m�s por su falda. Cuando el toque de Monica se
acerc� a las bragas de Candice, la rubia comenz� a succionar su pecho con m�s
fuerza.
Monica tom� el mont�culo de Candice y gimi� cuando descubri� que la rubia estaba
tan emocionada como ella. La sensaci�n de la humedad de Candice encendi� su
necesidad. Incapaz de controlarse, desliz� los dedos bajo el tejido de encaje. Sus
dedos estaban cubiertos de la pasi�n de Candice.
Candice se separ� de su pecho con un gru�ido. Sus ojos se abrieron solo un poco
cuando su cabeza cay� hacia atr�s contra la pared. "Por favor," suplic� la rubia
mientras los dedos de Monica se hund�an un poco m�s. Su pulgar comenz� a rodear el
cl�toris palpitante de Candice. "Dime," Monica la anim� mientras apretaba su cuerpo
contra ella. "F�llame," jade� Candice.
Era todo lo que Monica necesitaba escuchar. Presion� sus labios contra los de
Candice mientras deslizaba dos dedos profundamente dentro del resbaladizo centro de
la rubia. Candice envolvi� su cuerpo alrededor del de Monica mientras la morena
exploraba su boca. Sus dedos se hundieron dentro y fuera de la mujer m�s peque�a.
Pod�a sentir los muslos de Candice temblando mientras su pulgar continuaba
provocando su cl�toris. Las paredes que se cerraban alrededor de los dedos de
Monica le dijeron que su amante se estaba acercando al l�mite.
"Se�oras", dijo una dura voz masculina detr�s de ella. 'Oh no.' Monica se encogi�
cuando los ojos de Candice se abrieron de golpe.
Monica detuvo instant�neamente sus movimientos. Esto estuvo mal. No necesitaba
darse la vuelta para saber que el personal de seguridad estaba detr�s de ella
mientras sub�a la mano por la falda de Candice. El Galaxy era un lugar bastante
relajado a menos que, por supuesto, infringieras la ley. Y en la gran y vieja
Commonwealth mojigata tener sexo en el club era ilegal.
"Lo siento." Monica hizo una mueca de dolor cuando de mala gana apart� la mano del
calor del sexo de Candice.
Aparentemente satisfecho, el hombre de seguridad se alej�. "�Qu� tan vergonzoso fue
eso?" Monica se atragant�.
"No puedo creer que estemos haciendo eso". Candice se sonroj�. "Deber�as haber
visto su cara. Ese tipo estaba molesto".
"Probablemente solo celos." Monica se ri� disimuladamente mientras luchaba contra
el impulso de llevarse los dedos a la boca.
"Monica ..." Candice comenz� lentamente mientras se reajustaba la falda, "...
normalmente no me comporto as� y me gustas y me gustar�a conocerte mejor. Pero en
este momento ... yo Realmente quiero llevarte de regreso a mi casa y dejarte hacer
lo que quieras conmigo ".
"S�," dijo Monica firmemente mientras presionaba sus labios contra los de Candice.
El beso se encendi� r�pidamente y los dos se encontraron toc�ndose el uno al otro.
Monica se separ� de mala gana cuando escuch� un carraspeo detr�s de ella. "Vamos",
le susurr� al o�do a Candice.
Los dos r�pidamente reorganizaron su ropa y corrieron hacia el guardarropa. Una vez
afuera
r�pidamente tomaron un taxi.
CUARTA PARTE
Tan pronto como le dieron al conductor la direcci�n, se abrazaron. "No creo que
haya estado tan excitada en mi vida", gru�� Monica cuando la boca de Candice lami�
y mordisque� su cuello. Ella gimi� cuando la rubia chup� su cuello. "Eres un
vampiro", brome� mientras pasaba las manos por debajo de la falda de Candice. Su
coraz�n lat�a contra su pecho mientras Candice desabotonaba sus jeans y luego
bajaba lentamente la cremallera.
Justo cuando los dedos de Candice se abr�an camino a trav�s de su est�mago, el
conductor anunci� que hab�an llegado a su destino. Ambas mujeres gru�eron de
frustraci�n. Monica empez� a abrocharse los pantalones mientras Candice le pagaba
al conductor. "No te molestes", le susurr� la rubia acaloradamente al o�do.
Monica gimi� levemente mientras dejaba que Candice la llevara fuera del taxi.
Entraron corriendo en el edificio y subieron las escaleras. Monica casi tropez� con
sus pantalones sueltos. Candice abri� la puerta y tir� a Monica adentro. La
necesidad de Monica crec�a fuera de control cuando la puerta se cerr� detr�s de
ella. Sin previo aviso, la peque�a rubia la apret� contra la puerta.
Los muslos de Monica se separaron instant�neamente cuando presion� a la mujer m�s
peque�a contra su cuerpo, pasando sus dedos por los mechones rubios mientras su
camisa se levantaba por su cuerpo. Ella levant� los brazos y permiti� que la prenda
se quitara por completo. Se quit� el abrigo de Candice mientras la mujer m�s
peque�a se desabrochaba y le quitaba el sujetador.
La lengua de Candice rode� un pez�n, luego el otro y de regreso. Era como si la
rubia no pudiera decidir con cu�l quer�a jugar primero. La cabeza de Monica cay�
hacia atr�s mientras sus manos tiraban del suave top de seda, tirando de �l hacia
arriba mientras Candice succionaba su pez�n. Pas� las u�as por la espalda de la
rubia. Candice juguete� con un pez�n con los dientes y la lengua mientras sus dedos
rodaban suavemente y pellizcaban el otro.
Monica desabroch� el sost�n de Candice y desliz� sus ansiosas manos alrededor. Sus
palmas rozaron los tensos pezones, provocando un salvaje gemido de su amante. La
boca y la lengua de Candice comenzaron a bajar por el cuerpo de Monica. Candice
hizo una breve pausa para quitarse la blusa y el sujetador que Monica le hab�a
subido. "Qu� hermosa", susurr� Monica so�adoramente. Candice se sonroj� levemente
cuando su boca volvi� a la piel de Monica.
Sent�a un hormigueo al sentir la lengua conocedora de Candice desliz�ndose por su
cuerpo. Los pezones de Candice rozaron el abdomen de Monica mientras la rubia se
bajaba. Monica luch� por mantener los ojos abiertos. Necesitaba ver a Candice
arrodillada ante ella. Los ojos verdes brillaron hacia ella cuando la rubia le baj�
los jeans por las piernas.
Monica luch� por permanecer de pie mientras le quitaban el resto de la ropa. Manos
tiernas sintieron su cuerpo en el camino. Monica se abri� mientras Candice besaba y
saboreaba el interior de sus temblorosos muslos. Casi explot� cuando los pezones de
Candice rozaron sus piernas.
Tembl� cuando el c�lido aliento de Candice sopl� a trav�s de sus h�medos rizos. La
rubia la separ� a�n m�s mientras su lengua recorr�a sus labios hinchados. Monica
pas� sus dedos por el cabello de Candice, luchando contra la necesidad de presionar
a su amante en su humedad. La cabeza de Monica cay� hacia atr�s cuando la lengua de
Candice acarici� su cl�toris palpitante. Lamiendo y prob�ndola, la lengua de la
rubia se burl� de ella. Las caderas de Monica empujaron hacia adelante cuando la
lengua de Candice la penetr�.
Monica presion� a Candice para que la tomara m�s profundamente mientras un pulgar
jugueteaba con su cl�toris mientras la lengua de Candice entraba y sal�a de ella.
Las caderas de Monica se balancearon, empujando su pasi�n contra su lengua ansiosa.
Ella gimi� levemente cuando Candice subi� su atenci�n. Su cuerpo se sacudi� hacia
adelante cuando Candice comenz� a chupar su cl�toris, provoc�ndolo con los dientes
y la lengua. Las caderas de Monica se balanceaban incontrolablemente. Ella grit� de
placer cuando sinti� dos dedos presionando contra su centro resbaladizo.
Candice la penetr� mientras gritaba. Mirando hacia abajo, su pasi�n solo creci� al
ver a Candice mir�ndola mientras se deleitaba con su humedad. "�Oh Dios, s�!" grit�
cuando los dedos de su amante se hundieron dentro y fuera de ella. El ritmo sensual
creci� a medida que Monica empujaba con m�s fuerza, necesitando sentir que su
amante la elevaba m�s. Monica trat� de calmar su respiraci�n, trat� de hacerla
durar m�s. Sus esfuerzos se desperdiciaron a medida que aumentaba el ritmo de su
amante. Los dedos y la boca de Candice trabajaron juntos. Monica grit� mientras
alcanzaba el cl�max contra el rostro de su amante.
El cuerpo de Monica continu� capeando las oleadas de pasi�n mientras los dedos de
Candice se quedaban quietos, su boca beb�a cada onza que Monica ten�a para ofrecer.
Una vez que los temblores de Monica se calmaron, Candice desliz� sus dedos
suavemente. Monica vio como su amante lam�a sus dedos para limpiarlos. Candice
comenz� a besar su camino por el cuerpo de la morena.
Monica la estrech� en un c�lido abrazo y la bes� profundamente. Sus lenguas
comenzaron una batalla renovada cuando Monica hizo girar a la rubia suavemente.
Presionando su cuerpo contra el de Candice, sus manos tantearon su camino. Candice
gimi� cuando la mano de Monica se desliz� por debajo de su falda. Esta vez no hubo
interrupciones mientras sus dedos abr�an un camino hacia su humedad.
Monica necesitaba sentirla. Ella baj� la ropa interior de su amante y desliz� sus
dedos en la humedad que la esperaba. Monica se burl� del cl�toris de Candice,
acarici�ndolo mientras el cuerpo de Candice se arqueaba contra el suyo. Su pulgar
comenz� a burlarse mientras presionaba dos dedos contra el centro de Candice. "S�,"
gimi� Candice. Monica entr� en ella. Una vez m�s, Candice la envolvi� con su
cuerpo. Monica empuj� contra la mujer m�s peque�a mientras sus dedos entraban y
sal�an. Monica pod�a sentir a Candice acerc�ndose al borde a medida que su ritmo
crec�a.
Candice se sacudi� violentamente contra ella cuando su cuerpo comenz� a temblar.
Grit� su nombre mientras explotaba contra ella. M�nica se aferr� a su amante
mientras la joven temblaba en sus brazos. "Eso fue ... incre�ble", se atragant�
Candice. Monica sonri� y la bes� suavemente. El sonido de su celular perturb� el
momento.
Monica busc� r�pidamente entre la ropa que hab�a tirado. Vio como Candice se
alejaba; regres� vestida con una bata de ba�o mientras Monica terminaba la llamada
con su ex marido. "�Est� todo bien?" Candice pregunt� nerviosamente.
"Si." Monica sonri�. "Eso fue solo para que Thom me hiciera saber que la fiebre de
Jon-Michael se hab�a calmado".
"Gracias a Dios", respondi� Candice con sinceridad.
Las dos mujeres se quedaron all� en un inc�modo silencio. "Monica, �te gustar�a ...
pasar la noche?" Candice pregunt� t�midamente.
"Si." La morena sonri� en respuesta. "Pero solo si pierdes ese albornoz", brome�.
"Me siento un poco mal vestido". Ella se�al� su desnudez.
Candice sonri� dulcemente y abri� la bata. Lentamente lo dej� caer al suelo,
revelando que se hab�a quitado la falda y el calzado, pero todav�a ten�a puestas
las ligas, las medias y las bragas de encaje.
"Oh, Dios", logr� decir Monica. Candice simplemente le tendi� la mano y la llev� al
dormitorio.
EL FIN
enviar comentarios a yomavis@[Link]
para actualizaciones, avances y la serie de los mi�rcoles por la tarde �nete a la
b�squeda de mavis
yomavis-subscribe@[Link]
Regreso al rinc�n del bardo