Es un proceso en el cual profesores y estudiantes recogen evidencias del aprendizaje
para tomar decisiones a tiempo, respecto a cómo seguir avanzando. Modificar el
proceso de enseñanza según las necesidades de los estudiantes es complejo; pues, es
difícil saber, qué está ocurriendo en la mente de cada uno de ellos. La evaluación
formativa permite observar el proceso de enseñanza aprendizaje de forma completa, al
hacerse visible tres momentos. ¿Hacia dónde vamos? ¿Dónde estamos? ¿Cómo
podemos seguir avanzando? La evaluación entonces, diagnostica, retroalimenta y
posibilita acciones para el progreso del aprendizaje de los estudiantes