CÓMO DEJAR DE PREOCUPARSE Y EMPEZAR A VIVIR
Son estrategias clave para combatir la ansiedad el cual ha sido analizada en el presente
resumen del cual versa de la siguiente manera. La felicidad de tu vida depende de la calidad de
tus pensamientos versa sobre tácticas para liberarse de ansiedades irritantes que hacen a uno
menos feliz y menos productivo, la preocupación es un factor común entre estudiantes, sin
importar su profesión o su trasfondo social, el cual inspirara a actuar frente a sus propios
demonios psíquicos.
1. VIVA EN COMPARTIMIENTOS ESTANCOS AL DÍA
“Lo principal para nosotros no es ver lo que se halla vagamente a lo lejos, sino lo que está
claramente a mano”
Deberíamos seguir el ejemplo de un gran buque, en el que su capitán con sólo presionar un
botón, puede aislar varios de sus compartimientos. Aunque somos más complicados y nuestro
viaje es más largo que el de un buque, tenemos que aprender a manejar la maquinaria que nos
permita vivir en compartimientos estancos, al día, como forma de garantizar la seguridad del
viaje.
El despilfarro de energía, la angustia mental y los desajustes nerviosos estorban los pasos de la
persona que siente ansiedad por el futuro o el pasado. Cultivemos el hábito de vivir la vida día
a día, lo cual no significa que no hagamos esfuerzo alguno para preparar el futuro. El mejor
modo de prepararse para el mañana es concentrarse, con toda la inteligencia y entusiasmo, en
hacer hoy el trabajo de hoy, en forma excepcional.
Es necesario cuidar del mañana por todos los medios, meditando, proyectando y
preparándose. Pero sin ansiedad ni preocupaciones. Cuando estamos sumamente agobiados
por los pesares de la vida, por los múltiples quehaceres, por los problemas que parecen no
tener solución, debemos parar y pensar: “un paso a la vez, una tarea cada vez.”.
2. LA FÓRMULA MÁGICA PARA RESOLVER PREOCUPACIONES
Esta es una receta rápida y probada para enfrentar situaciones de preocupación, que podemos
empezar a utilizar desde hoy:
Analice la situación que le angustia valientemente y con honradez, e imagine lo peor que
pudiera sucederle como consecuencia.
Acepte esa situación, si fuera necesario. Sentirá un alivio y una paz que le aclararán la mente y
le librará de sus preocupaciones
Luego dedíquese con calma, con tiempo y energía a tratar de mejorar lo peor (que ya aceptó).
Lo más probable es que no ocurra la peor situación que se imaginó, pero por lo menos usted
tendrá a la mano otras alternativas, se sentirá aliviado, con energía, y no se sentirá desvalido y
sin control ante la situación problemática.
3. EL DAÑO QUE LA PREOCUPACIÓN PUEDE HACERNOS
El 70% de los pacientes que acuden al médico podrían curarse por sí mismos con sólo librarse
de sus miedos y preocupaciones. Esto no significa que sus enfermedades son imaginarias - son
tan reales como un terrible dolor de muelas y cien veces más graves. Pero enfermedades como
la indigestión, úlceras estomacales, perturbaciones cardíacas, insomnio, jaquecas y algunos
tipos de parálisis son, en gran parte producto del estrés.
Los trastornos mentales y físicos causadas por la preocupación, el miedo, el odio, la
frustración, y afines, están en aumento, extendiéndose con rapidez catastrófica. Pueden hacer
un enfermo de la persona más vigorosa”.
Las fuerzas que más descansan y recrean son: una religión saludable, sueño, música y risas.
Tenga fe en Dios, aprenda a dormir bien, ame la buena música, y vea el lado divertido de la
vida - la salud y la felicidad serán suyas.
4. APRENDER A ANALIZAR Y RESOLVER LAS PREOCUPACIONES
No todas nuestras preocupaciones son idénticas. Debemos equiparnos para tratar las distintas
formas, de modo que podamos analizar cualquier problema. Para ello, debemos:
Averiguar los hechos: sin éstos, nos vamos a confundir más, lo que nos trae más estrés.
Analizar los hechos: pregúntese qué puede hacer al respecto.
Llegar a una decisión y actuar luego conforme a ella: lo más importante es: ¿cuándo va a
comenzar a hacerlo?
Si sus preocupaciones se relacionan a los negocios, usted puede reducirlas en un 50%
ayudándose de sus colegas, subordinados, compañeros, etc. preguntándoles:
¿En qué consiste el problema?
¿Cuál es la causa del problema?
¿Cuáles son las posibles soluciones?
¿Qué solución propone usted?
5. ACABE CON LA PREOCUPACIÓN
es imposible para cualquier persona, por brillante que sea, pensar en más de una cosa al
mismo tiempo. En el campo de las emociones no es posible que nos mostremos a la vez
entusiasmados por algo interesante que estamos haciendo, y abrumados por la preocupación.
Una de las emociones anula a la otra.
La mayoría de nosotros nos perdemos fácilmente en la acción cuando estamos ocupados en el
trabajo cotidiano. Son las horas de hastío las verdaderamente peligrosas, precisamente cuando
podríamos disfrutar libremente de nuestro tiempo y ser más felices. Es en ese momento
cuando nos preguntamos si estamos haciendo algo importante con la vida, si no estamos
dando vueltas en la nada, si el jefe “quiso decir esto o aquello”, si nos estamos quedando
calvos, etc.
Recuerde la regla número dos: ocúpese. La persona preocupada debe perderse en la acción, si
no quiere marchitarse en la desesperación.
6. NO SE DEJE VENCER POR LAS SABANDIJAS
Es frecuente que encaremos valientemente los grandes desastres de la vida; en cambio, las
minucias, los “dolores de cabeza”, nos vencen. Las sabandijas en este caso son aquellas
pequeñas cosas que nos molestan día a día, son las pequeñas preocupaciones, las
intolerancias, las rabietas, los fastidios, etc.
Disraeli dijo: “la vida es demasiado breve para ser pequeña”. Frecuentemente dejamos que
nos perturben cosas tontas que deberíamos despreciar y olvidar. Contamos con varias décadas
para vivir, y perdemos muchas horas irremplazables en rumiar agravios, que al cabo de un año
habrán sido olvidados por nosotros y por todo el mundo. Dediquemos nuestras vidas a
acciones y sentimientos que valgan la pena, a las grandes ideas, a los afectos verdaderos y a las
acciones perdurables.
7. COOPEREMOS CON LO INEVITABLE
Al transitar por las décadas, nos encontramos con muchas situaciones desagradables que son
así, y que no pueden ser de otro modo. Tenemos opciones: podemos aceptarlas como
inevitables o podemos destrozar nuestras vidas en la rebelión, y terminar tal vez con los
nervios deshechos.
8. PÓNGALE UN “TOPE DE PÉRDIDA” A LAS PREOCUPACIONES
Siempre que tenga la tentación de dar dinero bueno a cambio de dinero malo, en función de la
vida humana, haga un alto y pregúntese:
¿En qué medida verdaderamente me importa aquello por lo que está preocupado?
¿En qué punto fijaré un “tope de pérdida” para esta preocupación...y olvidaré el asunto?
¿Cuánto exactamente pagaré por esta preocupación? ¿con mi salud, con mi felicidad, con mis
relaciones Inter. -personales? ¿No he pagado ya por esta preocupación más de lo que vale?
La regla número cinco es: póngale un límite a su preocupación.
9. NO TRATEMOS DE ASERRAR EL ASERRÍN
Sería realmente estúpido preocuparse por no poder retroceder y cambiar lo sucedido en el
pasado, así sea hace 60 segundos. Muchos hacemos precisamente esto. Evidentemente,
podemos hacer algo para “modificar los efectos” de lo sucedido, pero no es posible cambiar el
acontecimiento mismo.
Solo hay un modo como el pasado puede ser constructivo: consiste en analizar con calma
nuestros errores, aprender de ellos, sacar provecho...y olvidarlos.
Es importante analizar los errores que se cometen en la vida, para aprender la lección de modo
duradero. La mayoría de las personas, en lugar de ello, se someten a un suplicio de
preocupaciones y aturdimiento. Como consecuencia, en lugar de aprender una lección,
continúan por el mismo camino y repiten lo hecho en menor o igual escala.
10. LOS PENSAMIENTOS PUEDEN TRANSFORMAR SU VIDA
La lección más importante que se puede aprender es la importancia de lo que pensamos. Son
nuestros pensamientos lo que nos hacen lo que somos. Nuestra actitud mental es el factor X
que determina nuestro destino. El mayor problema que toda persona enfrenta es la elección
de los pensamientos acertados. Si somos capaces de esta elección, estamos en el camino que
conduce a la solución de todos nuestros problemas.
Si tenemos pensamientos felices, seremos felices. Si tenemos pensamientos temerosos,
tendremos miedo. Si tenemos pensamientos enfermizos, nos vamos a enfermar. Si nos
dedicamos a compadecernos, todo el mundo huirá de nosotros. Existe una gran diferencia
entre inquietarse y preocuparse: la inquietud significa comprender los problemas y tomar con
calma las medidas para solucionarlos. La preocupación significa dar vueltas enloquecedoras e
inútiles a un asunto.
La regla número siete es: piense y actúe animosamente y se sentirá animado.
11. ¿ACEPTARÍA UN MILLÓN DE DÓLARES POR LO QUE TIENE?
Muchas veces nos agobiamos hasta el cansancio por las cosas que sentimos que no tenemos.
Por ese trabajo que no conseguimos, por las deudas, por las metas no alcanzadas, por todo.
Sin embargo, esta frase resume todo: “estaba afligido por no tener zapatos, hasta que vi a
quien no tenía pies”.
Esta es la regla número ocho aprender a valorar lo que se tiene y dejar de preocuparse por lo
que no se tiene.
12. SI USTED TIENE UN LIMÓN, HAGA LIMONADA
Cuando la vida le entrega un limón a una persona, lo más probable es que se desespere, vea lo
amargo de su situación y piense que está vencido, en que ese era su destino y en que no tiene
la menor oportunidad. Seguramente le echará la culpa al mundo por su desgracia y se
compadecerá hasta lo más hondo de su ser.
Por tanto, la regla número nueve es, para cultivar una actitud mental que nos procure paz y
felicidad hagamos limonada cuando el destino nos entregue un limón.
13. ENCUENTRE LA ALEGRÍA HACIENDO FELIZ A LOS DEMÁS
Recuerde la enseñanza de Jesús: servir a los demás. Si el hombre ha de extraer algo de alegría
de su paso, debe pensar en hacer las cosas mejores, no solamente para sí, sino para los demás
- su propia alegría depende de la alegría de los demás y la de los demás en la de usted. Si
hemos de hacer las cosas mejores para los demás, hagámoslo pronto. El tiempo pasa.
La regla número nueve es recordar: cuando es bueno para los demás, es mejor para usted
mismo.
14. CÓMO EVITAR QUE LAS CRÍTICAS LE PREOCUPEN
La crítica injusta es frecuentemente un cumplido disfrazado. Significa muchas veces que hemos
provocado celos y envidias. Recordemos que nadie golpea a un perro muerto.
Haga las cosas lo mejor que pueda - después abra el viejo paraguas y procure que la lluvia de
críticas no le moje.
Lleve un registro de las tonterías que hemos cometido y critíquese usted mismo. Como no
puede ser perfecto, pida una crítica imparcial, útil y constructiva de alguien que le tenga
aprecio.
De esto se trata la regla número diez: no deje que las críticas le preocupen.
15. CÓMO AÑADIR UNA HORA DIARIA A NUESTRA VIDA ACTIVA
La fatiga produce frecuentemente preocupación. La medicina ha demostrado que disminuye la
resistencia física al resfrío común y a cientos de otras enfermedades; la psicología ha
comprobado que disminuye nuestra resistencia a las emociones que impiden la preocupación.
Qué es lo que nos cansa y qué podemos hacer al respecto
Los psiquiatras declaran que la mayor parte de nuestra fatiga proviene de nuestra actitud
mental y emocional. La mayor parte de la fatiga que padecemos es de origen mental, el
agotamiento de origen puramente físico es raro.
¿Qué clase de factores emocionales cansan a los trabajadores? El aburrimiento, el
resentimiento, la sensación de que no se aprecia el trabajo de uno, la sensación de inutilidad,
la prisa, la ansiedad, la preocupación. Estos factores son los que exponen a las personas a
resfríos, jaquecas, bajos niveles de productividad, etc. El cansancio llega porque nuestras
emociones producen tensiones nerviosas en el cuerpo.
Para evitar la fatiga y la preocupación
Despeje su mesa de todo papel que no se refiera al problema inmediato que tiene entre
manos.
Haga las cosas en orden de su importancia.
Cuando tenga un problema, resuélvalo de inmediato. Si cuenta con los datos necesarios para
tomar una decisión, no la posponga.
Aprenda a organizar, delegar e inspeccionar.
Cómo disminuir sus preocupaciones financieras
Para disminuir sus preocupaciones financieras, siga estas reglas:
Consigne los hechos por escrito. Los expertos opinan que, si llevamos la cuenta por escrito de
todo lo que gastamos durante un tiempo, tendremos la suficiente constancia de cómo se va
nuestro dinero y estaremos en condiciones de hacer un presupuesto.
Haga un presupuesto a la medida que atienda verdaderamente sus necesidades, con el fin de
procurarse una sensación de seguridad material, que se traduce en seguridad emocional y
liberación de las preocupaciones.
Aprenda a gastar juiciosamente.
No aumente su nivel de vida, sólo por mejorar nuestros ingresos.
Trate de construir su crédito, por si llega a necesitarlo.
Protéjase contra la enfermedad, el incendio y los gatos extraordinarios.
No disponga que el importe de su seguro de vida sea pagado a su viuda de una sola vez.
Enseñe a sus hijos el valor que tiene el dinero.
En caso necesario, obtenga algún dinero con su cocina. Si por alguna razón sus ingresos no le
alcanzan, puede intentar conseguir dinero extra con alguna otra actividad adicional.
No juegue...jamás. Ni en carreras de caballos, ni en juegos de azar.
Si no le es posible mejorar su situación financiera, sea bueno con usted mismo y deje de
lamentarse de lo que no puede ser cambiado.