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Líquidos Complejos

Este documento describe los cristales líquidos, sustancias que exhiben propiedades de los líquidos y los sólidos. Los cristales líquidos se clasifican en tres tipos y se utilizan en pantallas LCD, sensores de temperatura y otras aplicaciones.

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Katy Campoverde
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Líquidos Complejos

Este documento describe los cristales líquidos, sustancias que exhiben propiedades de los líquidos y los sólidos. Los cristales líquidos se clasifican en tres tipos y se utilizan en pantallas LCD, sensores de temperatura y otras aplicaciones.

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Líquidos complejos:

Llamamos líquido a una sustancia que fluye y toma la forma del recipiente que la contiene;
pero, por otra, a un cristal lo concebimos como sustancia sólida y rígida. De modo que, al menos
intuitivamente, ¡un cristal es precisamente lo opuesto a un líquido! Y sin embargo existen
sustancias reales, los cristales líquidos, que exhiben la dualidad sólido-líquido, es decir, que,
simultáneamente, poseen propiedades de los líquidos, fluidez y viscosidad, y propiedades ópticas
que se parecen de modo asombroso a las de los cristales como, por ejemplo, poder reflejar
colores diferentes dependiendo del ángulo bajo el cual se les observe.
Los cristales líquidos desempeñan un papel fundamental en los organismos vivos, pues el
DNA forma diversas fases líquido cristalinas. También se les utiliza para fabricar dispositivos
electrónicos, como los indicadores electro-ópticos que muestran letras y símbolos diversos en las
calculadoras de bolsillo o en las carátulas de los relojes electrónicos modernos. También han
permitido fabricar pantallas de TV extraordinariamente delgadas y hacen posible el desarrollo de
ventanas o cortinas que con sólo accionar un interruptor se hacen transparentes o totalmente
opacas. Estos líquidos tan peculiares son también esenciales para fabricar nuevos materiales,
entre ellos fibras de muy alta resistencia y son de gran utilidad en la recuperación del petróleo.
Un cristal líquido fluye, se escurre y toma la forma del recipiente que lo contiene, de la misma
manera que lo hace un líquido ordinario como, por ejemplo, el agua. Pero a diferencia de ésta,
cuyas moléculas son relativamente simples y prácticamente esféricas, las moléculas de un cristal
líquido son, por lo general, o muy alargadas en forma de barra o aplanadas en forma de disco
Esta asimetría molecular tiene una consecuencia muy importante, los átomos dentro de la
molécula se sitúan preferentemente a lo largo del eje de la molécula o bien en el plano definido
por la molécula misma, dando lugar a una estructura molecular compleja.

3.1 Cristales líquidos para sensores


De acuerdo con el tipo de arreglos moleculares que pueden formar, Friedel (1922) clasificó los
cristales líquidos en tres grandes clases: nemáticos, esmécticos y colestéricos. La fase nemática
exhibe orden en la orientación de sus moléculas y al mismo tiempo desorden en la posición de
sus centros de masa. Las moléculas pueden moverse lateralmente, girar alrededor del eje común
o deslizarse paralelamente a él.
También es importante mencionar que, además de la temperatura, otras propiedades, como la
densidad, son de gran importancia para determinar el grado de orden o el tipo de fase líquido
cristalina que puede formarse. En efecto, cuando el número de moléculas por unidad de volumen
es elevado, o sea, cuando la densidad es grande, las moléculas están más cerca unas de otras y
las interacciones repulsivas entre ellas son más intensas, lo cual favorece la aparición de orden
tanto de orientación como de posición en el cristal líquido. Sin embargo, estas fluctuaciones
térmicas producen defectos en la orientación los cuales dan lugar a estructuras microscópicas en
forma de hilo que flotan en el nemático o que se adhieren a la superficie del recipiente.
Precisamente esta característica fue el origen del nombre nemático que en griego significa hilo.
En contraste con los nemáticos, que son la fase más desordenada de los cristales líquidos, los
esmécticos constituyen la fase más ordenada. Tienden a organizarse en capas planas paralelas
entre sí, como las hojas de un libro pero con sus ejes moleculares perpendiculares a estos planos
y paralelos entre sí. Éste es, por ejemplo, el arreglo de las moléculas en las capas superficiales de
una pompa de jabón y es el que le proporciona la cohesión necesaria para formarse. De hecho,
esméctico se deriva del vocablo griego que designa una sustancia de propiedades similares al
jabón. Como en los nemáticos, las moléculas de esméctico también pueden girar alrededor de la
dirección de orientación común pero no pueden hacerlo fuera de la capa en que se encuentran.
En cada plano las moléculas pueden acomodarse en filas con diferentes grados de orden de
posición de sus centros de masa. En el caso más ordenado se produce un arreglo regular muy
parecido al de la red de un sólido, en el que hay orden y repetición en cada dirección.
En cambio, en el arreglo más desordenado los centros de masa moleculares se mueven
caóticamente en cada plano, de modo que en este caso el esméctico es nemático por planos.
Debe enfatizarse, sin embargo, que en cualquier caso el esméctico es siempre fluido y las
diferentes capas se deslizan, en mayor o menor grado, unas sobre otras.
La tercera clase de cristales líquidos posee una estructura molecular característica de muchos
compuestos que contienen colesterol y por esta razón se le llama colestérica. Como en los
esmécticos, las moléculas de colestérico también pueden acomodarse en capas superpuestas,
pero con una diferencia crucial: los ejes moleculares se orientan en una dirección paralela al
plano mismo de las capas. Más aún, esta dirección cambia ligeramente de capa a capa debido a
la peculiar estructura molecular de los colestéricos, y en consecuencia el eje de orientación, al
pasar de un plano a otro, describe una trayectoria en forma de hélice.

Tiras termosensibles

Estos indicadores muestran la temperatura del momento en color. Están fabricados con cristal
líquido que, calibrado a diferentes temperaturas e impreso sobre papel auto-adhesivo, actúa
como un termómetro convencional, visualizando la temperatura del momento en color verde
intenso sobre negro. A diferencia de los termómetros convencionales, nuestros termómetros,
gracias a su carácter auto-adhesivo y su soporte en papel, poseen una alta flexibilidad y, por
tanto, es posible su uso en superficies curvas. La tecnología utilizada es fiel al estándar de
calidad BS EN ISO 9001. .

3.2 Cristales líquidos para telecomunicaciones


Los cristales líquidos favorece, a temperaturas y densidades moderadas, la aparición de
una dirección especial a lo largo de la cual se orientan las moléculas alargadas y
perpendicularmente a ella en las moléculas en forma de disco. La peculiaridad de este tipo de
materiales es que la existencia de una dirección preferida afecta el comportamiento de los rayos
luminosos en el material cambiando su intensidad, color y dirección de propagación. Por esta
razón a esta dirección especial se le llama el eje óptico del material y es la causa de muchos
fenómenos ópticos importantes. Es necesario subrayar aquí que la existencia del eje óptico es un
fenómeno colectivo que se da en forma espontánea en los cristales líquidos. Así, por ejemplo, si
un rayo de luz blanca incide sobre el cristal líquido formando un ángulo con el eje óptico puede
transformarse en luz de color al transmitirse a través del líquido pues la velocidad de la luz en el
fluido depende de la dirección de propagación respecto al eje óptico. Pero, además de este
cambio en el color, también puede ocurrir que el rayo saliente se divida en dos rayos luminosos
cuyas intensidades relativas varíen dependiendo de la dirección del rayo incidente con el eje
óptico. A este fenómeno se le llama birrefringencia.

Displays de cristal liquido (LCD).

Los LCDs difieren de otros tipos de displays en que no generan luz sino que trabajan con la
reflexión de la luz. El principio de funcionamiento es sencillo. Estos cristales líquidos están
formados por unas moléculas alargadas con forma de puro, que se llaman moléculas nemáticas y
se alinean con una estructura simétrica. En este estado el material es transparente. Un campo
eléctrico provoca que las moléculas se desalinien de manera que se vuelven opacas a la luz. De
esta manera, aplicando o no aplicando un campo eléctrico (es decir, polarizando o no
polarizando), podemos jugar con oscuridad o transparencia respectivamente. Si aplicamos el
campo localmente en geometrías iguales al display de 7 segmentos, conseguiremos un display
análogo al de los LEDs pero con cristal líquido.

En la construcción de un LCD se depositan electrodos transparentes en la cara interior de los


cristales, tal y como aparece en la figura superior. Estos electrodos tienen la geometría deseada,
por ejemplo, el display de 7 segmentos. El espesor del cristal líquido es muy pequeño, del orden
de 0.01mm. Ya tenemos nuestro invento preparado. Si no se polarizan los terminales, al incidir
la luz sobre el cristal frontal, pasa a través del cristal líquido y es reflejada por el espejo
incidiendo en el ojo que está mirando. El resultado: todo se ve de color claro. Si polarizamos un
electrodo, por ejemplo, el electrodo a, el cristal líquido pegado al electrodo se vuelve opaco,
negro, oscuro. La luz ya no es reflejada.

Figura 1: Esquema constructivo de un LCD

3.3 Otras aplicaciones


Una aplicación muy conocida de los cristales liquidos es como polaroides o polarizadores, que
sólo transmiten algunos de los rayos luminosos que inciden sobre ellos y que se usan
ampliamente en la fotografía en colores o para fabricar lentes que protejan los ojos de la luz
deslumbradora del Sol.
Los polarizadores permiten, precisamente, convertir la luz natural en polarizada al eliminar del
rayo de luz todas aquellas ondas cuya polarización no sea la requerida. Ya que los cristales
líquidos poseen eje óptico no es de extrañar que también exhiban muchos de estos fenómenos,
los cuales son totalmente insólitos en los líquidos ordinarios. Sin embargo, a diferencia de los
cristales sólidos los cristales líquidos presentan una ventaja enorme: debido a la relativa
debilidad de las fuerzas de interacción molecular, la orientación del eje óptico se puede variar
con mayor facilidad. Existen diversos métodos para “manejar” los ejes ópticos de un cristal
líquido, todos ellos basados en la enorme capacidad de estos sistemas para responder a la acción
de campos externos.
Si entonces se ilumina la celda con luz natural, ésta se polariza y al penetrar en la celda su
polarización sigue la configuración torcida del eje óptico, de modo que al salir por la placa
inferior también habrá girado noventa grados. Pero como el eje del polarizador inferior tiene
precisamente esa dirección, la luz atravesará el segundo polarizador. Entonces, si debajo del
polarizador inferior se coloca un espejo, la luz podrá reflejarse nuevamente al interior de la
celda, atravesarla en sentido inverso y salir de ella hasta llegar a los ojos de un observador que
verá a la celda perfectamente clara y transparente.

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