UNIVERSIDAD DE SAN CARLOS DE GUATEMALA
FACULTAD DE CIENCIAS JURÍDICAS Y SOCIALES
LA INDEMNIZACIÓN EN EL PROCESO
PENAL GUATEMALTECO A TRAVÉS
DEL RECURSO DE REVISIÓN
ROSA AMANDA LÓPEZ ROMERO
GUATEMALA, NOVIEMBRE DE 2010
UNIVERSIDAD DE SAN CARLOS DE GUATEMALA
FACULTAD DE CIENCIAS JURÍDICAS Y SOCIALES
LA INDEMNIZACIÓN EN EL PROCESO PENAL GUATEMALTECO
A TRAVÉS DEL RECURSO DE REVISIÓN
TESIS
Presentada a la Honorable Junta Directiva
de la
Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales
de la
Universidad de San Carlos de Guatemala
Por
ROSA AMANDA LÓPEZ ROMERO
Previo a conferírsele el grado académico de
LICENCIADA EN CIENCIAS JURÍDICAS Y SOCIALES
y los Títulos Profesionales de
ABOGADA Y NOTARIA
Guatemala, noviembre de 2010
HONORABLE JUNTA DIRECTIVA
DE LA
FACULTAD DE CIENCIAS JURÍDICAS Y SOCIALES
DE LA
UNIVERSIDAD DE SAN CARLOS DE GUATEMALA
DECANO: Lic. Bonerge Amilcar Mejía Orellana
VOCAL I: Lic. César Landelino Franco López
VOCAL II: Lic. Gustavo Bonilla
VOCAL IIII: Lic. Luis Fernando López Díaz
VOCAL IV: Br. Mario Estuardo León Alegría
VOCAL V: Br. Luis Gustavo Ciraiz Estrada
SECRETARIO: Lic. Avidán Ortiz Orellana
TRIBUNAL QUE PRACTICÓ
EL EXAMEN TÉCNICO PROFESIONAL
Primera Fase:
Presidente: Lic. Rodolfo Giovani Celis López
Vocal: Lic. Guillermo Menjívar
Secretario: Lic. Jaime Gonzáles Dávila
Segunda Fase:
Presidente: Lic. Ricardo Alvarado Sandoval
Vocal: Lic. Enexton Emigdio Gómez Meléndez
Secretario: Lic. Marco Tulio Pacheco
RAZÓN: “Únicamente el autor es responsable de las doctrinas sustentadas y
contenido de la tesis”. (Artículo 43 del Normativo para la Elaboración
de Tesis de Licenciatura en Ciencias Jurídicas y Sociales y del
Examen General Público).
DEDICATORIA
ÍNDICE
Pág.
Introducción……………………………………………………………………………… i
CAPÍTULO I
1. El derecho penal ……………………………………………………………………… 01
1.1. Definiciones de derecho penal…………………………………………………. 02
1.2. Derecho penal desde el punto de vista subjetivo…………………………….. 04
1.3. Derecho penal desde el punto de vista objetivo ……………………………... 07
1.4. Comprensión general del derecho penal ……………………………………... 08
1.5. Naturaleza jurídica y fuentes del derecho penal …………………………….. 11
1.6. Características de la ley penal ………………………………………………… 14
CAPÍTULO II
2. La teoría del delito ……………………………………………………………………. 17
2.1. Generalidad y definición de la teoría del delito ………………………………. 18
2.2. El delito penal ……………………………………………………………………. 22
2.3. La acción penal ………………………………………………………………….. 25
2.4. La tipicidad penal ………………………………………………………………... 34
2.5. La antijuricidad penal …………………………………………………………… 37
2.6. La culpabilidad penal …………………………………………………………… 40
2.7. El dolo penal …………………………………………………………………….. 43
CAPÍTULO III
3. Recurso de revisión ………………………………………………………………….. 49
3.1. La revisión, naturaleza jurídica en la sentencia penal ………………………. 54
3.2. Concepto de proceso penal ……………………………………………………. 56
3.3. Análisis conceptual del recurso revisión ……………………………………… 57
3.4. Concepto, recurso y proceso de la revisión penal …………………………... 61
3.5. Naturaleza, tutela, legitimación y presupuestos de la revisión penal ……… 68
Pág.
3.6. Procedimiento y formas de la sentencia de revisión ………………………… 78
3.7. Posición del Código Procesal Penal del recurso de revisión ………………. 84
CAPÍTULO IV
4. Petición de aplicación del derecho interno a la Comisión Interamericana
de Derechos Humanos……………………………………………………………….. 91
4.1. Resumen …………………………………………………………………………. 91
4.2. Trámite ante la comisión Interamericana de Derechos Humanos …………. 93
4.3. Posiciones de las partes ante la Comisión Internacional …………………… 94
4.4. Análisis de competencia de la Comisión Internacional de Derechos
Humanos …………………………………………………………………………. 105
4.5. Plazo de presentación…………………………………………………………… 113
4.6. Conclusión la Comisión Interamericana De Derechos Humanos ………….. 117
CAPÍTULO V
5. Análisis doctrinario jurídico y violatorio en el proceso penal guatemalteco ……. 119
5.1. Origen y clases en la doctrina………………………………………………….. 120
5.2. Doctrinas acerca de los medios de impugnación ……………………………. 122
5.3. Los medios de impugnación …………………………………………………... 125
5.4. Recursos incluidos en el Código Procesal Penal guatemalteco, Decreto
51-92………………………………………………………………………………. 127
5.5. Garantías y principios constitucionales y procesales básicos………………. 137
CONCLUSIONES………………………………………………………………………... 141
RECOMENDACIONES………………………………………………………………….. 143
ANEXO……………………………………………………………………………………. 145
BIBLIOGRAFÍA…………………………………………………………………………… 155
INTRODUCCIÓN
El presente trabajo nace en virtud, de los constantes atropellos al respecto del derecho
a la libertad individual en Guatemala, a personas sindicadas de cometer un supuesto
delito, o delitos inexistentes, y surten efectos negativos en gran medida de las
deficiencias de las instituciones y los sistemas vigentes de administrar justicia entre
ellos el Organismo Judicial y Ministerio Público, Guatemala aparentemente tiene un
Estado de Derecho, y debe como sistema de gobierno garantizar un pleno respeto a
las garantías constitucionales, reconocer la dignidad y derechos fundamentales como
lo es el derecho a la libertad, seguridad, libre locomoción, igualdad en todo sentido y
libre acceso a la justicia sin discriminación alguna a los guatemaltecos, consagrados
en la Constitución de la República de Guatemala.
Establece que cuando a causa de la revisión del procedimiento, el condenado fuere
absuelto o se le impusiere una pena menor, será indemnizado en razón del tiempo de
privación de libertad o inhabilitación sufrida, o por lo sufrido en exceso, salvo que haya
provocado su propia persecución, al denunciarse falsamente a sí mismo, confesare un
hecho inexistente, u ocultare o alterare dolosamente la prueba que condujo al error
judicial.
En el desarrollo de la presente tesis se comprobó: La indemnización al condenado no
se da, cuando este declara contra si mismo, toda vez que la Corte Suprema de Justicia
aplica lo establecido en el Artículo 521 del Código Procesal Penal, al observar que el
condenado haya provocado su propia persecución, al denunciarse falsamente a sí
mismo o confesare un hecho inexistente
De los objetivos de la investigación es, obtener que en un Estado de Derecho, las
instituciones y los sistemas vigentes para administrar justicia (jueces), la Corte
Suprema de Justicia tome conciencia que la declaración contra si misma de un
sindicado no puede ni debe tomarse en cuenta como medio de prueba, sino como un
medio de defensa, casi mismo que al momento de resolver un recurso de revisión
(i)
favorablemente a una persona condenada, la Corte Suprema de Justicia
inmediatamente se pronuncie en relación al monto sobre el cual versara por concepto
de indemnización a la persona.
La presente investigación tiene carácter analítico-jurídico, estructurado y redactado
como una investigación científica de la forma siguiente: El capítulo primero se refiere,
al estudio del derecho penal; el segundo capítulo, se refiere a la teoría del delito; el
tercer capítulo, presenta lo concerniente al procedimiento del recurso de revisión; el
cuarto capítulo, hace referencia a la petición de aplicación del derecho interno, a
la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, un resumen de los hechos del
trámite ante la comisión interamericana, la manifestación y posición de las partes, así
como, un análisis competencia, plazo y conclusión de la petición; y, quinto capítulo
hace referencia de un análisis doctrinario y violatorio en el proceso penal
guatemalteco, su origen y clases en la doctrina y de los medios de impugnación, de los
recursos incluidos en el Código Procesal Penal guatemalteco, Decreto 51-92, y las
garantías y principios constitucionales y procesales básicos que frecuentemente son
violados a los individuos en el proceso penal guatemalteco.
Como estudiante de la facultad de derecho, de la Universidad de San Carlos de
Guatemala, es importante tomar en cuenta que la presente tesis, es un aporte
científico, y que sean tomadas la recomendaciones, para ir subsanando los errores
cometidos en contra de individuos, sin cometer ningún ilícito penal.
( ii )
CAPÍTULO I
1. El derecho penal
El resultado último de una seria investigación, en cualquier rama del conocimiento,
para efectos didácticos, es menester presentar a priori qué se entiende por Derecho
Penal, aunque posteriormente se aclare todo lo relativo a sus características, objeto y
fin. No existe, al respecto una definición del Derecho Penal, una concepción única, en
virtud de que ésta dependerá no solamente del momento histórico en que se desarrolle
o de la escuela a la que pertenezca el autor que la exponga, sino también a las ideas
propias de este, por lo que habrá que reconocer tantas definiciones como autores que
las plantean, sin poder hacer una descalificación de las mismas, salvo por lo que
respecta a la confusión que en muchos autores persiste en considerar al Derecho Penal
y la ciencia que lo estudia una misma cosa.
Cuando se discute de derecho penal, se utiliza el término con diferentes significados, de
acuerdo a lo que se desee hacer referencia; de tal modo, se puede mencionar una
clasificación preliminar tal como, derecho penal sustantivo, y por otro lado, el derecho
penal adjetivo o procesal penal.
El primero de ellos, está constituido por lo que generalmente se conoce como Código
penal o leyes penales de fondo, son las normas promulgadas y emitidas por el Estado,
1
estableciendo los delitos y las penas; mientras, el derecho procesal penal son todas las
normas destinadas a establecer el modo de aplicación de las leyes de fondo.
El derecho penal, como lo manifiesta el penalista, Enrique Cury: “indicando que es el
conjunto de normas jurídicas que regulan la potestad punitiva del Estado, asociando a
hechos, estrictamente determinados por la ley, como presupuesto, una pena, medida
de seguridad o corrección como consecuencia, con el objetivo de asegurar los valores
elementales sobre los cuales descansa la convivencia humana pacífica.”1
En Guatemala, se menciona en el orden jerárquico a la Constitución de la Republica del
año 1985 y luego con el Código Procesal Penal Decreto 51-92.
1.1. Definiciones de derecho penal
Manuel Ossorio, define al derecho penal como: “… conjunto de normas y disposiciones
jurídicas que regulan el ejercicio del poder sancionador y preventivo del Estado,
estableciendo el concepto del delito como presupuesto de la acción estatal, así la
responsabilidad del sujeto activo y asociado a la infracción de la norma una pena
finalista o una medida aseguradora.”2
Los autores guatemaltecos De León Velasco y De Mata Vela, exponen al derecho
penal de la forma siguiente: “tradicionalmente se ha definido el derecho penal en forma
1
Enrique Cury Urzúa. Derecho penal - parte general. Pág. 5.
2
Ossorio, Manuel. Diccionario de ciencias jurídicas, políticas y sociales. Pág. 238.
2
bipartita desde el punto de vista subjetivo y desde el punto de vista objetivo; en suma,
se puede definir el derecho penal sustantivo material (como también se le denomina),
como parte del derecho, compuesto por un conjunto de normas establecidas por el
Estado, que determinan los delitos, las penas y/o medidas de seguridad que han de
aplicarse a quienes los cometen.”3
La división indicada en la definición anterior, sigue siendo la más valida, ya que permite
la ubicación del derecho penal como medio de la protección social, contra el delito que
regularmente indica que es: el conjunto de normas jurídicas que regulan los delitos, las
faltas, las sanciones y las medidas de seguridad creadas por el Estado.
Algunos tratadistas lo desarrollan como derecho criminal y manifiestan que: “Es
utilizando, la designación primera es preferible, pues se refiere más exactamente a la
potestad de penar; mientras que derecho, al crimen no es reconocible, aunque el
adjetivo expresa en verdad derecho sobre el crimen, como infracción o conducta
punible.”4
“Tradicionalmente, se ha definido el derecho penal en forma bipartita, desde el punto
de vista subjetivo y desde el punto de vista objetivo. Se considera que esta división aún
sigue siendo válida en principio para la enseñanza de esta disciplina, ya que ubica al
que lo estudia, en un punto en el que estratégicamente puede darse cuenta como nace
3
De León Velasco, Héctor Anibal y de Mata Vela, José Francisco. Derecho penal guatemalteco. Pág. 5.
4
Cabanellas de Torres, Guillermo, Diccionario jurídico elemental. Pág. 123.
3
y como se manifiesta el derecho penal para regular la conducta humana y mantener el
orden jurídico, por medio de la protección social contra el delito.”5
La doctrina suele distinguir el derecho penal en: subjetivo y objetivo
Hoy se acostumbra designar esta disciplina jurídica con el nombre de Derecho penal.
La mayoría de los actuales tratadistas emplean esta denominación: “(los franceses Droit
pénal, los italianos Diritto penale, los alemanes Strafrechi), otros la de Derecho criminal
(Droit criminal, Dirito criminale, Kriminalrecht) que, en la mayor parte de los países, es
una denominación anticuada.”6
La doctrina suele distinguir el derecho penal en: subjetivo y objetivo
1.2. Derecho penal desde el punto de vista subjetivo
La gran importancia que han adquirido en la doctrina y en las legislaciones obliga a
incluirlas en la noción o definición del derecho penal. Por lo tanto en el campo de éste,
que aunque animado de un sentido ético se propone la obtención de fines prácticos,
además de las normas relativas al delito y de la pena, entren también las medidas de
coerción y de seguridad. Así que el derecho penal en su aspecto subjetivo (ius
puniendi): Es la facultad de castigar que tiene el Estado como único ente soberano
(Fundamento filosófico del Derecho Penal); “es el derecho del Estado a determinar los
5
De León Velasco, Héctor Aníbal y de Mata Vela, José Francisco. Ob. Cit. Pág.6
6
Cuello Calón, Eugenio. Derecho penal. Tomo I. parte general. Pág. 7
4
delitos, señalar, imponer y ejecutar las penas correspondientes o las medidas de
seguridad en su caso.”7
En virtud de ser cierto, la potestad de penar, no es un simple derecho, sino un atributo
de la soberanía estatal, ya que es al Estado con exclusividad a quien corresponde esta
tarea, ninguna persona jurídica individual o colectiva, puede arrogarse dicha actividad
que viene a ser un monopolio de la soberanía de los Estados.
La expresión con que se designa el derecho subjetivo de penar, corresponde al Estado.
El derecho penal subjetivo se opone, de esta manera, al derecho penal objetivo, es
decir, al constituido por las manifestaciones concretas de aquel contenidas en las leyes
penales.
El concepto de derecho penal subjetivo está sujeto, por lo tanto, a todas las objeciones
teóricas que se han hecho a la teoría del derecho subjetivo, el concepto de derecho
penal subjetivo tiene un sentido correcto si se lo considera como el conjunto de
condiciones que determinan la legitimidad de la amenaza y aplicación de penas por
parte del Estado. Estas condiciones tienen carácter constitucional y, por lo tanto, el
mayor rango normativo imaginable dentro del orden jurídico estatal.
Desde este punto de vista la problemática del derecho penal subjetivo, es
indudablemente una cuestión previa a la sanción del derecho penal concreto de un
7
De León Velasco, Héctor Aníbal y de Mata Vela, José Francisco. Ob. Cit. Pág. 6
5
Estado. La definición de las circunstancias y condiciones que legitiman el ejercicio del
poder punitivo de parte del Estado no se deduce de las leyes penales sino que
determina en forma previa los límites de las mismas, hay puntos de vista que
entendieron el derecho penal subjetivo no como las condiciones constitucionales que
regulan la creación y aplicación del derecho penal, sino como el derecho emergente de
las leyes penales: entonces el “Derecho subjetivo tiene un carácter de punir (ius
puniendi), facultad del Estado de actuar de conformidad con las normas de derecho
(derecho penal en sentido objetivo) que garantizan el alcance de su fin punitivo y la
pretensión de que otros (reos) actúen de acuerdo con lo que la misma norma los obliga
por fuerza.”8
Implícitamente adoptan este criterio los autores que tratan al delito como el fundamento
del derecho penal subjetivo. Es evidente que de esta manera el derecho penal subjetivo
y el derecho penal objetivo coinciden y bajo tales presupuestos desaparece la
necesidad de la distinción. Pero además, una concepción de esta naturaleza elimina la
reflexión sobre cualquier límite racional al poder sancionador del Estado, lo que sin
ninguna duda es contrario a los principios de derecho penal moderno. Si se sigue el
punto de vista de Rocco, el único límite del poder sancionador del Estado es su propia
autoridad y, por lo tanto, su propia voluntad.
La tradición del derecho penal liberal, hasta los presentes días es completamente
contraria a esa posición. Las cnstituciones insertan en esta tradición al exigir que el
8
Rocco, Arturo. Sul concetto del diritto subiettivo di punire. Pág. 132.
6
derecho penal del Estado, cumpla con diversas condiciones para ser legítimo tales
como los principios constitucionales. Es por lo tanto, un problema constitucional, así
como un problema jurídico penal. En ambos casos forma parte del objeto de la ciencia
del derecho y, más concretamente, de la ciencia del derecho penal inclusive el
guatemalteco.
1.3. Derecho penal desde el punto de vista objetivo
El derecho penal objetivo, es la manifestación concreta del derecho penal subjetivo, del
derecho de sancionar del Estado, contenido en las leyes penales. El derecho penal
objetivo expresa el uso concreto del poder sancionador que hace el Estado dentro del
marco que le fija la Constitución del Estado, es decir, conforme con los principios
legitimantes del derecho penal.
Un concepto que encierra el fundamento del derecho penal positivo es que manifiesta
Listz que “es el conjunto de normas jurídicas, establecidas por el Estado, que
determinan los delitos y las penas.”9
Es el conjunto de normas jurídico-penales que regulan la actividad punitiva del Estado;
que determinan en abstracto los delitos, las penas y las medidas de seguridad,
actuando a su vez como un dispositivo legal que limita la facultad de castigar del
Estado, a través del principio de legalidad, de defensa o de reserva que contiene el
9
Listz, Allfeld. Lehrbuch des deutschen strafrechts. Pág. 1
7
Código Penal Guatemalteco en el Artículo uno el cual establece: “Nadie podrá ser
penado por hechos que no estén expresamente calificados, como delitos o faltas, por
ley anterior a su perpetración; ni se impondrán otras penas que no sean las
previamente establecidas en la ley”; y que se completa en el Artículo siete del mismo
texto legal que preceptúa: “Por analogía, los jueces no podrán crear figuras delictivas ni
aplicar sanciones”.
Se puede definir el derecho penal sustantivo o material: como parte del derecho,
combinado por un conjunto de normas establecidas por el Estado, que determinan los
delitos, las penas y/o las medidas de seguridad que han de aplicarse a quienes
transgreden la norma.
1.4. Comprensión general del derecho penal
Se han planteado, desde el derecho penal las diversas alternativas para el tratamiento
del imputado como sujeto de derecho penal y su juzgamiento cuando desarrolla una
conducta tipificada como delito, en tanto este comportamiento. La noción del derecho
penal, “como conjunto de normas establecidas por el Estado que determinan los delitos,
las penas y las medidas de seguridad.”10
Se refiere a la sustancia de este derecho, debido a que delito, pena y medida de
seguridad, son los elementos sustanciales de la disciplina penal. Dichas normas
10
Cuello Calón, Eugenio. Ob. Cit. Pág. 6
8
integran el llamado derecho penal sustantivo, Pero no pueden ser aplicadas por los
jueces y tribunales de un modo arbitrario sino conforme a otros preceptos o reglas,
dictados también por el Estado, que determinan la forma de aplicación de este derecho.
Estas normas formales regulan las investigaciones y actuaciones que ha de practicarse
la justicia criminal para descubrir y comprobar la comisión de los delitos y aplicar a los
delincuentes la sanciones (penas y medidas de seguridad) establecidas. Su conjunto
constituye el procedimiento penal o derecho penal procesal.
De las distintas ramas del conocimiento humano, el derecho, es sin duda una de las
más antiguas, cuya misión ha sido regular la conducta de los hombres a través del
complicado devenir histórico de la sociedad, tratando de alcanzar la justicia, la equidad
y el bien común. Que son los fines y deberes del Estado, encontráronse en la
Constitución Política de Guatemala, en el Artículo uno. Protección a la Persona “El
Estado de Guatemala se organiza para proteger a la persona y a la familia; su fin
supremo es la realización del bien común.” Y Artículo dos. Deberes del Estado. “Es
deber del Estado garantizarle a los habitantes de la República la vida, la libertad, la
justicia, la seguridad, la paz y el desarrollo integral de la persona.”
Es manifiesto que la Constitución guatemalteca, en su espíritu protege a las personas y
“Los valores fundamentales más altos a los que aspira el derecho; y de las ciencias
eminentemente jurídicas, es sin lugar a dudas el derecho penal la disciplina más
antigua, cuya misión siempre ha sido filosóficamente, proteger valores fundamentales
del hombre, tales como: su patrimonio, su dignidad, su honra, su seguridad, su libertad,
9
y su vida como presupuesto indispensable para gozar y disfrutar de todos los demás;
hasta llegar a la protección del Estado y de la sociedad en la medida en que se tutele y
se garantice la convivencia humana.”11
Al expresar la palabra derecho penal, se utiliza el término con diferentes significados
según lo qué el mismo se esté refiriendo. De tal modo, se puede mencionar una
clasificación preliminar tal como, derecho penal sustantivo y, por otro lado, el derecho
penal adjetivo o procesal penal.
El primero de ellos está constituido por lo que generalmente se conoce como Código
Penal Decreto 17-73, o leyes penales de fondo, normas promulgadas por el Estado
estableciendo los delitos y las penas, mientras que el derecho procesal penal en la
legislación guatemalteca Decreto número 51-92, son el conjunto de normas destinadas
a establecer el modo de aplicación de aquellas.
El derecho penal, entonces analíticamente es el conjunto de normas que regulan la
potestad punitiva del estado, asociando a hechos, estrictamente determinados por la
ley, como presupuesto, una pena o medida de seguridad o corrección como
consecuencia, con el objetivo de asegurar los valores elementales sobre los cuales
descansa la convivencia humana pacífica.
11
Carrancá y Trujillo, Raúl. Derecho penal mexicano. Pág. 12
10
1.5. Naturaleza jurídica y fuentes del derecho penal
La naturaleza jurídica del derecho penal, pretende averiguar y establecer el lugar donde
éste nace y la ubicación que tiene dentro de las distintas disciplinas jurídicas, si
pertenece al derecho privado, al derecho público o si pertenece al derecho social, que
son los tres escaños en que se le ha tratado de ubicar.
Algunos tratadistas, en épocas recientes y amparados por las novedosas corrientes de
la defensa social contra el delito, han pretendido ubicarlo en el derecho social.
El derecho penal, es una rama del derecho público, que tiende a proteger intereses
individuales y colectivos ya sean estos públicos o sociales; la tarea de penar o imponer
una medida de seguridad, es una función típicamente pública que solo corresponde al
Estado como expresión de su poder interno producto de su soberanía, además de que
la comisión de cualquier delito, lo que genera una relación directa entre el infractor y el
Estado que es el único titular del poder punitivo.
Fuentes del derecho penal: Se denomina fuente, al manantial de donde brota algo, el
lugar donde se origina, de donde se emana o se produce el derecho. Respecto al
derecho penal existen diferentes fuentes, las cuales se desarrollan a continuación.
a) Reales o materiales: Tienen su fundamento en la realidad de los hombres y por
ende de los pueblos son las expresiones humanas, los hechos naturales o los actos
11
sociales que determinan el contenido de la norma jurídico penal, es decir son las
expresiones y manifestaciones socio naturales previas a la formalización de una ley
penal.
b) Formales: Se refiere al proceso de creación jurídica de las normas penales y a los
órganos donde se realiza el mencionado proceso legislativo que en Guatemala
corresponde al Congreso de la República, es decir el proceso legislativo.
c) Directas: Son aquellas que por sí mismas tienen la virtud suficiente para crear
normas jurídicas con carácter obligatorio, de donde se emana directamente el
derecho penal.
La Ley es la única fuente directa del derecho penal, por cuanto que sólo esta puede
tener el privilegio y la virtud necesaria para crear figuras delictivas y las penas o
medidas de seguridad correspondientes. Las fuentes directas se dividen en fuentes de
producción y fuentes de cognición:
a) Directas de producción: Son las integradas por la autoridad que declara el derecho,
el poder que dicta las normas jurídicas que no es más que el Estado, a través del
Organismo Legislativo.
b) Directas de cognición: Son las manifestaciones de la voluntad estatal. La expresión
de la voluntad del legislador, es decir la fuente de conocimiento que es
precisamente el Código Penal y las leyes penales especiales.
Es preciso establecer que la única fuente directa del derecho penal, es la ley, de
conformidad con lo establecido en el Artículo 1 del Código Penal que establece: “Nadie
12
podrá ser penado por hechos que no estén expresamente calificados, como delitos o
faltas, por ley anterior a su perpetración; ni se impondrán otras penas que no sean las
previamente establecidas en la ley.”
c) Indirectas: Son aquellas que solo en forma indirecta pueden coadyuvar en la
proyección de nuevas normas jurídico penales e incluso pueden ser útiles tanto en
la interpretación como en la sanción de la ley penal, pero no pueden ser fuente de
derecho penal, ya que por si solas carecen de eficacia para obligar, entre ellas
únicamente se enuncian a la costumbre, la jurisprudencia, la doctrina y los principios
generales del derecho.
d) La ley penal: Se identifica con el derecho penal, aunque hay que establecer que el
derecho penal es el género y la ley penal es la especie.
La ley penal: es aquella disposición por virtud de la cual el Estado crea derecho con
carácter de generalidad estableciendo las penas correspondientes a los delitos que
define. En su estrictus sensu, es una norma de carácter general que asocia una sanción
a una conducta prohibida por ella.
13
1.6. Características de la ley penal
Es necesario determinar desde el punto de vista ontológico cuáles son los caracteres
que la ley penal debe revestir, en cuanto es fuente de cognición. Luis Jiménez de Asua
agrupa los caracteres de la ley penal en base a las siguientes notas esenciales:
a) “Ser exclusiva, puesto que sólo ella crea delitos y establece sanciones.
b) Ser obligatoria, ya que todos han de acatarla, tanto el particular como el funcionario
y los órganos del Estado.
c) Ser ineludible, al tener que cumplirse mientras no sea derogada por otra ley, puesto
que las leyes sólo se derogan por otras leyes. permanece en el tiempo y en el
espacio hasta que sea derogada.
d) Ser igualitaria, ya que la Constitución Nacional proclama la igualdad de todos los
habitantes ante la ley.
e) Ser constitucional, desde que la ley inconstitucional se excluye para el caso
concreto. Son características propias y se fundamenta en la Constitución Política.
f) Generalidad, La ley penal se dirige a todas las personas que habitan un país, todos
están obligados a acatarlas.
g) Imperatividad: Las leyes penales contienen generalmente prohibiciones o mandatos
que todos deben cumplir, no dejado a la voluntad de las personas su cumplimiento.
h) Sancionadora: Es siempre sancionadora de lo contrario seria una ley penal sin
pena.”12
12
Jiménez de Asúa, Luis. La ley y el delito. Pág. 28
14
A los caracteres señalados, se debe de agregar una peculiaridad de las leyes penales:
la autonomía de cada precepto, dentro del mismo sistema jurídico - penal; es decir, no
hay comunicabilidad entre los mismos: "Sólo lo que está bajo la luz del precepto
incriminador, es la faja de lo ilícito. Lo que quedó en la sombra o fue atribuido a otra
esfera de interés penal, o constituye territorio neutro, o incide en la jurisdicción de otro
sector del ordenamiento jurídico, público o privado."13
Es decir que el Estado a través de su potestad soberana de crear normas penales, esta
en la obligación que las mismas sean aplicadas a las que las infringen las normas, en
virtud a su potestad sancionadora.
Los órganos jurisdiccionales, entes investigadores y seguridad pública, únicamente por
estadística crean las acusaciones violando así, los derechos constitucionales inherentes
a las personas, violando los Artículos uno, dos descritos anteriormente y el Artículo tres
Derecho a la vida. “El estado garantiza y protege la vida humana desde su concepción,
así como la integridad y la seguridad de la persona.”; Artículo cuatro. Libertad e
igualdad. “En Guatemala todos los seres humanos son libres e iguales en dignidad y
derechos. El hombre y la mujer, cualquiera que sea su estado civil, tienen iguales
oportunidades y responsabilidades. Ninguna persona puede ser sometida a
servidumbre ni a otra condición que menoscabe su dignidad. Los seres humanos deben
guardar conducta fraternal entre sí.”; Artículo cinco. Libertad de acción. “Toda persona
tiene derecho a hacer lo que la ley no prohíbe; no está obligada a acatar órdenes que
13
Villanova, José, M. Filosofía del derecho y fenomenología existencia, Pág. 88
15
no estén basadas en ley y emitidas conforme a ella. Tampoco podrá ser perseguida ni
molestada por sus opiniones o por actos que no impliquen infracción a la misma.”;
Artículo seis. Detención legal. “Ninguna persona puede ser detenida o presa, sino por
causa de delito o falta y en virtud de orden librada con apego a la ley por autoridad
judicial competente. Se exceptúan los casos de flagrante delito o falta. Lo s detenidos
deberán ser puestos a disposición de la autoridad judicial competente en un plazo que
no exceda de seis horas, y no podrán quedar sujetos a ninguna otra autoridad. El
funcionario, o agente de la autoridad que infrinja lo dispuesto en este artículo será
sancionado conforme a la ley, y los tribunales, de oficio, iniciarán el proceso
correspondiente.”
16
CAPÍTULO II
2. La teoría del delito
Es un sistema de categorización por niveles, conformado por el estudio de los
presupuestos jurídico, penales de carácter general que deben concurrir para establecer
la existencia de un delito, es decir, permite resolver cuando un hecho es calificable de
delito.
El delito como la razón de ser del derecho penal, y como razón de la existencia de toda
actividad punitiva del Estado, al igual que el mismo derecho penal, ha recibido diversas
denominaciones a través de la evolución histórica de las ideas penales, atendiendo a
que siempre ha sido una valoración jurídica, sujeta a las mutaciones que
necesariamente conllevan la evolución de la sociedad; se sabe que en derecho más
lejano en el antiguo Oriente: Persia, Israel, Grecia y la Roma primitiva, fue considerada
primeramente la valoración objetiva del delito, castigándolo en relación al daño
causado, es decir, tomando en cuenta el resultado dañoso producido, juzgando
ingenuamente hasta las cosas inanimadas como las piedras, en la edad media todavía
se juzgaba a los animales.
Cuenta el profesor español Luis Jiménez de Asúa que hasta hubo un “Abogado que se
especializó en la defensa de las bestias.”14
14
Jiménez de Asúa, Luis. Ob. Cit. Pág. 251
17
Fue en la culta Roma donde aparece por vez primera la valoración subjetiva del delito,
es decir, juzgando la conducta antijurídica atendiendo a la intención (dolosa o culposa)
del agente, como se regula actualmente en las legislaciones penales modernas.
2.1. Generalidad y definición de la teoría del delito
“Refiriéndose al delito, en la primigenia Roma, se manifestó de noxa o noxia, que
significaba daño, apareciendo después en la culta Roma para identificar a la acción
penal, los términos de flagitium, scelus, facinus, crimen, delictum, fraus, y otros:
teniendo mayor aceptación hasta la edad media los términos, crimen y delictum. El
primero exprofesamente para identificar a las infracciones o delitos revestidos de mayor
gravedad y castigados con mayor pena, y el segundo para señalar una infracción leve,
con menor penalidad”.15
Al definir la teoría del delito, es necesario enunciar que, de acuerdo a lo que los
tratadistas definen o desean manifestar con el término de teoría del delito, es obtener a
una visualización del término mucho más apegada a la descripción de elementos que lo
integran, una concatenasación.
Durante considerable tiempo la definición teoría del delito, llevaba implícito los
elementos enumerados, de acción, tipicidad y culpabilidad, con los cuales se instauró el
contenido de la nominación delito.
15
De León Velasco, Héctor Aníbal. De Mata Vela, José Francisco. Ob. Cit. Pág. 121.
18
El tratadista Enrique Bacigalupo define: “La teoría del delito es un instrumento
conceptual para determinar si el hecho que se juzga es el presupuesto de la
consecuencia jurídico-penal previsto en la ley.”16
Pensar sobre premisas y consideraciones que lleven a una acepción, pero no arbitraria,
cosa ocurrente en diversos casos en Guatemala, teniendo en cuenta que las
pretensiones sociales llevan a visualizar la posibilidad de la comisión delictiva, genera
un procedimiento mental, en el cual se encuentran definiciones fáctidas, es como
situarse en momentos hipotéticos, sujetos a la eventualidad de que se podrán realizar,
lo mismo ocurre en el delito, la ley sustantiva penal que conceptualiza, describe y pena
la acción, esta delimitada como una hipótesis normativa, la posibilidad de que se pueda
a no dar efectivamente la comisión de ese delito.
En esta etapa del pensamiento humano, surge la teoría del delito; teorizar la conducta
humana frente a la posibilidad de la responsabilidad penal, para llegar a determinar la
posibilidad de que existe la comisión de un delito, es presupuesto que de inicio la etapa
mental de búsqueda de reciprocidad de una acción descrita en ley y una acción
ejecutada por un ser humano.
La individualización de los actos ilícitos humanos, al situarse, en una norma jurídica,
bajo la lupa de los elementos de tipo penal, es la acción de encuadrar una conducta,
tipificando lo realizado con lo sustentado en la norma, por ello al ser el primer paso, se
16
Bacigalupo, Enrique. Manual de derecho penal general. Pág. 67
19
dice que se esta frente a una teoría, algo que no esta plenamente comprobado en virtud
de estar sujeta a esta comprobación, busca determinar la autenticidad de la acción y
refutarle su comisión, dentro de la descripción típica para su análisis jurídico.
Todo este proceso, es parte integrante de la política estatal, en cuanto el ejercicio del
ius puniedi, con esta facultad el ente público, delega a órganos específicos el ejercicio
jurisdiccional, instaurada en la intención de la sociedad que representa, con ello se
busca afianzar un verdadero estado de derecho y en consecuencia la vida social
armoniosa, otorgando los derechos inherentes a las personas en el principio del bien
común.
La teoría del delito, es un proceso mediante el cual se determina los elementos de una
conducta, su finalidad, en consecuencia, la reciprocidad con lo que califica la ley penal.
La teoría del delito, tiene como principal objetivo precisar el concepto de delito, en virtud
de ser su objeto de estudio. Es de especial importancia para el juez, pues dentro del
proceso penal, por lo general es la autoridad que recibe las actuaciones, y le
corresponde hacer la primera evaluación de los hechos, para determinar si encuadra
dentro del concepto de delito.
La teoría del delito es una construcción dogmática, que proporciona el camino lógico
para averiguar si hay delito en cada caso concreto.
20
La dogmática jurídico penal establece límites y construye conceptos, posibilita una
aplicación del derecho penal en forma segura y previsible y lo substrae de la
irracionalidad, de la arbitrariedad y de la improvisación.
La construcción de la teoría del delito, no es más que la conceptualización y definición
de un delito y con esto los juzgadores no solo conocen la verdad histórica del proceso,
sino que también pueden aplicar una verdadera justicia.
La teoría del delito, además es importante en cuanto a determinar cual es el
fundamento de su aplicación, lo que radica en la protección del bien jurídico tutelado,
que no es más que el bien o valor que socialmente se justiprecia para encontrar el
parámetro del desvalor jurídico.
Y con relación a la conducta humana, desarrollar una política criminal como lo refiere
el penalista alemán Franz Von Liszt, basada en la antropología criminal en la sociología
criminal se encamina hacia su fin, que la lucha en prevención consciente contra el
delito; ella debe de ser la maestra y la guía del legislador en la lucha contra el delito.
Y manifiesta de acuerdo a la política criminal, el penalista alemán: “Esta no es una
ciencia si no un criterio directivo de la reforma penal que debe fundamentarse sobre el
estudio científico del delincuente y de la delincuencia de la pena y demás medidas de
21
defensa social contra el delito sobre esta base ha de examinarse el derecho en vigor
apreciando su adaptación.”17
Luis Jiménez de Asua, considera que la política criminal, no es dogmática, critica y
reforma, es decir un criterio directivo, de la reforma penal, que debe fundamentarse
sobre el estudio científico del delincuente y de la delincuencia, de la pena y demás
medidas de defensa social, contra el delito, sobre esta base ha de examinarse el
derecho en vigor apreciando su adaptación.
Su idoneidad como medio de protección social contra los criminales y como el resultado
de tal criterio proponer las mejoras, haciendo las reformas necesarias tanto en el
terreno de la legislación penal, como en el campo penológico.
2.2. El delito penal
Dado que el hombre está dotado de una voluntad libre que le permite desarrollar sus
facultades naturales, teniendo como única limitante, a esa libertad, su propia
naturaleza; pero, en sociedad, esta libertad está forzosamente limitada por el respeto
a la libertad de otros hombres; de aquí deriva la necesidad de normas o reglas que
garanticen a cada miembro del cuerpo social, con una medida igual, el ejercicio de su
17
Filippo Grispigni y Edmondo Mezger. La riforma penale nazional socialista. Pág. 106.
22
actividad y desarrollo. “Se dice que el delito es un hecho antijurídico, prescindiendo del
carácter equívoco del adjetivo.”18
También un hecho antisocial, no se va más de lo que Kant ha llamado: “un juicio
analítico y la moderna filosofía del lenguaje una proposición tautológica, la cual, si no es
propiamente verdad que no sirve, ciertamente no basta para conocer: el saber científico
exige un cognocescere per causas y por eso un descubrir la ley, que revela el valor del
hecho; tal exigencia se plantea no sólo al antropólogo o al sociólogo sino también al
jurista, quien ante todo ha de saber si sus medios pueden servir, y por que pueden
servir, para eliminarlo”19.
Para definir al delito es necesario referirse a los siguientes aspectos:
a) Desde un punto de vista formal: Delito es todo aquello que la ley describe como tal.
Toda conducta que el legislador sanciona con una pena.
b) Desde un punto de vista sustancial: El comportamiento humano que a juicio del
legislador compromete las relaciones sociales y que frente a ello exige una sanción
penal.
c) Desde un punto de vista dogmático: Es decir del deber ser, es la acción típica,
antijurídica y culpable.
18
Padova Cedam. Teoria generale del reato. Pág. 23
19
Carnelutti, Francesco. Principios del proceso penal. Pág. 6
23
Manuel Ossorio establece que el delito es: “una acción típicamente antijurídica, culpable
y adecuada a una figura legal conforme a las condiciones objetivas de ésta.”20
Desde un punto de vista legal, es necesario definir al delito, en la forma que se expone
el Código Penal, tal como el delito doloso, culposo y consumado.
El Artículo 11 del Código Penal establece respecto al delito doloso que: “…es doloso,
cuando el resultado ha sido previsto o cuando, sin perseguir ese resultado, el autor se
lo representa como posible y ejecuta el acto.”
El Artículo 12 del mismo texto legal, respecto al delito culposo establece que: “…es
culposo cuando con ocasión de acciones u omisiones lícitas, se causa un mal por
imprudencia, negligencia o impericia.”
El Artículo 13 del mismo cuerpo normativo estipula respecto al delito consumado que:
“…es consumado cuando concurren todos los elementos de su tipificación.”
Es preciso tener en cuenta que el delito, es una conducta humana individualizada
mediante un normativo legal de tipo penal, que revela prohibiciones, y siendo positiva
esa manifestación del individuo, no esta permitida por ningún precepto jurídico, es
contraria al orden jurídico y que, por serle exigible al autor, que actuase de otra manera
en esa circunstancia, le es reprochable.
20
Ossorio, Manuel. Ob. Cit. Pág. 13
24
El injusto o sea la conducta típica y antijurídica, revela el desvalor que el derecho hace
recaer sobre la conducta misma, en tanto que, la culpabilidad es una característica que
la conducta adhiere por una especial condición del autor por la reprochabilidad que del
injusto se le hace al autor.
En el antiguo derecho penal, las características delictuales de la antijuricidad y de la
culpabilidad se confundían en una sola exigencia. Por consiguiente, en el delito se
distinguían únicamente el aspecto material o sea la acción humana y el aspecto moral
la imputabilidad.
La caracterización a que se alude, al delito es conducta típica, antijurídica y culpable,
viene a constituirse en el común denominador de los autores modernos, sea que ellos
sustenten la teoría clásica o la de la acción final en materia de delito.
Es cierto que un pequeño número modifica algunos de los términos o los reemplaza por
otros que consideran más expresivos o exactos y que otro grupo reducido agrega otras
características.
2.3. La acción penal
La teoría del delito, tiene que partir del comportamiento humano, de toda la gama de
comportamientos humanos que se dan en la realidad, la norma selecciona una parte,
25
que valora negativamente y les impone una pena. El origen de la reacción jurídico-penal
será una conducta humana.
Consecuentemente, la ideación, la deliberación y la preparación, fenómenos que sólo
se dan en los delitos cometidos. Permanece esta etapa en el claustro de la mente y
mientras no haya manifestación alguna no hay relevancia para el derecho penal,
atentos al principio cogitationen poenam nemo patitur, pues debe tenerse presente que
el delito es, antes que nada, de la acción.
“La acción tiene carácter instrumental, de medio a fin, respecto de la jurisdicción; en
otras palabras, el poder conferido a la parte mira a hacer posible y eficaz el ejercicio del
poder del juez, en comparación con el juez, las partes, comprendido el ministerio
público”21.
La exigencia de un derecho penal de acto, y no de autor, hace que sólo la conducta
humana traducida en actos externos pueda ser calificada como delito y motivar una
reacción penal.
Siendo la acción, todo comportamiento dependiente de la voluntad humana. Solo el
acto voluntario puede ser penalmente relevante. La voluntad implica, sin embargo,
siempre una finalidad. No se concibe un acto de la voluntad que no vaya dirigido a un
fin.
21
Carnelutti, Francesco. Ob. Cit. Pág. 59
26
El contenido de la voluntad, es siempre algo que se quiere alcanzar, es decir, un
objetivo. De ahí que la acción humana regida por la voluntad sea siempre una acción
final, una acción dirigida a la consecución de un resultado.
De esa forma se puede mencionar los principios y fases con lo cual inicia la acción
como delito:
a) El iter criminis: “…camino del crimen. Comprende todo el proceso psicológico de
incubación del propósito delictivo hasta la perpetración del delito, con la
consideración jurídica y social, en cada etapa, de la punibilidad y peligrosidad de la
actitud del sujeto.”22
Se conoce a la vida del delito desde que nace en la mente de su autor hasta la
consumación, esta constituido por una serie de etapas desde que se concibe la idea de
cometer el delito hasta que el criminal logra conseguir lo que se ha propuesto, dichas
etapas puede tener o no repercusiones jurídico penales y se dividen en fase interna y
fase externa del iter criminis.
b) Fase interna: Esta conformada por las llamadas violaciones criminales, que no son
mas que las ideas delictivas nacidas en la mente del sujeto activo, que mientras no
se manifiesten o exterioricen de manera objetiva no implica responsabilidad penal,
ya que la mera resolución de delinquir no constituye nunca un delito. Este estadio
22
Cabanellas de Torres, Guillermo. Ob. Cit.. Pág. 213.
27
del iter criminis se fundamenta en el principio de cogitationis poenam nemo patitur,
que significa que las personas delinquen y “el pensamiento no delinque.”23
Contrario a lo que manifiesta Muñoz Conde; al afirmar que la acción antijurídica es:
“la que se da en el pensamiento del autor”24
c) Fase externa: La fase externa del iter criminis comienza cuando el sujeto activo
exterioriza la conducta tramada durante la fase interna, en este momento principia a
atacar o a poner en peligro un bien jurídico protegido a través de una resolución
criminal manifiesta. Se atribuye al profesor alemán Ernesto Beling que, la tipicidad
como elemento fundante del delito al manifestar que es la condición sine qua non,
para tildar de criminal la conducta humana.
El Código Penal, reconoce expresamente dos formas de resolución criminal una
individual que es la proposición y una colectiva que es la conspiración establecidas en
el Artículo 17 que establece: Hay conspiración, “cuando dos o más personas se
conciertan para cometer un delito y resuelven ejecutarlo. Hay proposición, cuando el
que ha resuelto cometer un delito, invita a otra u otras personas a ejecutarlo. La
conspiración, la proposición, la provocación, la instigación y la inducción para cometer
un delito, sólo son punibles en los casos en que la ley lo determine expresamente.”
23
Rodríguez Devesa. José María. Derecho penal español. Pág. 778.
24
Muñoz Conde, Francisco Teoria general del delito. Pág. 244.
28
La conducta humana, es el substrato básico del concepto de delito; en ella se insertan y
sostienen todas las demás características (típica, antijurídica y culpable). Resulta así
que éstas pasan a convertirse en predicados de esa conducta, la cual adquiere en la
oración el valor de sustantivo.
La legislación penal guatemalteca referente al delito en su relación de causalidad, así lo
indica el Artículo diez. “Los hechos previstos en las figuras delictivas serán atribuidos al
imputado, cuando fueren consecuencia de una acción u omisión normalmente idónea
para producirlos, conforme a la naturaleza del respectivo delito y a las circunstancias
concretas del caso o cuando la ley expresamente lo establece como consecuencia de
determinada conducta”
La realidad confirma la estructura gramatical, porque la conducta humana sirve de base
a cualquier acto punible y a éste se llega siempre a partir de ella, en tanto le convengan
las notas siguientes, que en la triple fase la califican.
La conducta humana se presenta como un fenómeno más en el acaecer del mundo.
Ella se genera debido a un movimiento muscular de un hombre, apto para determinar,
por lo general, un cambio en la disposición o en el curso de las cosas o en los
acontecimientos perceptibles del mundo exterior.
Excepcionalmente se puede concebir, en sentido vulgar, un movimiento muscular que
se agote en sí mismo y que no determine un cambio externo.
29
Frecuentemente, la ley penal declara delictuosos ciertos movimientos musculares del
hombre, en razón de cambios precisos que ellos pueden determinar en el mundo
exterior. En tales casos, la ley mencionará ciertos hechos más complejos que un
simple movimiento corporal, pues agregará a éste la determinación de uno o varios
cambios concretos en el mundo físico. Estos cambios o movimientos se denominan
resultados externos.
Su relación con el movimiento corporal del sujeto ha originado una confusa elaboración
jurídica, denominada relación de causalidad.
El concepto de conducta es prejurídico, pertenece al ámbito de los entes naturales y
debe mirársele como algo que tiene en sí, realidad en el mundo exterior al sujeto,
independientemente de la existencia o no de una legislación o de un ordenamiento
jurídico.
El enfoque que se da a la conducta, la convierte en algo que pertenece al mundo y a su
acontecer, y que la muestra como una realidad objetiva: no dependiente de filosofías
materialistas ni de concepciones mecanicistas del mundo, ni posible de brotar de
visiones idealistas o de esquemas jurídico, (penales ad hoc), como se manifiesta, sin
suficiente fundamento, por sus críticos.
Existen complicaciones a las que ha llevado el admitir como elemento integrante de la
conducta humana, en cuanto movimiento corporal, únicamente de querer que ese
30
movimiento en sí mismo; esto se llamó efecto o manifestación de la voluntad o del
querer.
Ese querer debía intensificarse, por ello, con el movimiento muscular como tal disparar
el arma, conducir el automóvil a alta velocidad, sin mencionar a la disposición psíquica,
es decir, intelectiva o volitiva del sujeto hacia los resultados o consecuencias que
derivaran de dicho movimiento.
El concepto de conducta, que sucintamente se ha relacionado, no es el único posible;
pero permite simplificar en gran medida la comprensión de esa compleja elaboración
jurídica, que es el delito y facilita la fundamentación de un derecho penal de hecho,
comúnmente denominada: la tipicidad de la conducta.
El derecho penal es un sistema discontinuo de ilicitudes y que es función del legislador
escoger, entre las muchas conductas humanas que importan una violación de las
normas jurídicas, aquellas que, por especiales razones de interés social, deben dar
lugar a la aplicación de una pena.
El señalamiento preciso y previo de estas conductas por la ley es tenido como una
garantía de libertad, igualdad y seguridad jurídica para los seres humanos, en cuanto a
que nadie puede imponérsele una pena por un hecho que de antemano no hubiera
podido encontrar indicado en la ley como delito y sancionado con una pena
determinada, nullum crimen, nulla poena, sine lege. Como lo señala el Código Penal,
31
referente a la legalidad dentro del Artículo uno. “Nadie podrá ser penado por hechos
que no estén expresamente calificados, como delitos o faltas, por ley anterior a su
perpetración; ni se impondrán otras penas que no sean previamente establecidas en la
ley.” y de la extractividad se refiere el Artículo dos del mismo cuerpo legal: “Si la ley
vigente al tiempo en que fue cometido el delito fuere distinta de cualquier ley posterior,
se aplicará aquélla cuyas disposiciones sean favorables al reo, aun cuando haya
recaído sentencia firme y aquél se halle cumpliendo su condena.”
La necesidad jurídica de que la ley penal haga una determinación muy precisa de las
conductas humanas que pueden originar responsabilidad criminal, tiene en su abono,
en virtud de razones sustanciales y de mucho peso, en buena parte ajenas a las
conveniencias de la elaboración de una teoría del delito. La principal de ellas es, que
toca al legislador, y no al juez, determinar las conductas que sean penadas.
El legislador, construye sus preceptos sancionatorios sobre la base de una descripción
lo más precisa posible de las conductas escogidas para originar en principio una
responsabilidad penal. Ordinariamente, esa descripción recae sobre las características
materiales y exteriores de esas conductas.
Sin embargo, para atribuir a quien las lleva a cabo una responsabilidad penal e
imponerle, como consecuencia, una pena; porque el concepto del legislador acerca de
esa responsabilidad exige que, conjuntamente, se compruebe que dicha conducta es
32
contraria al ordenamiento jurídico y que puede ser reprochada personalmente a su
autor.
De este modo, la cuidadosa elaboración de estas descripciones objetivas, que se
denominan tipos, no significa que cualquier conducta humana que se encuadre en ellas
constituya delito, sino que permite iniciar una indagación posterior más profunda, que
se puede llamar valorativa, destinada a verificar desde dos diversos ángulos:
Primeramente la conducta por sí misma y de la disposición subjetiva de su autor, la
reprobación legal que será indispensable para una atribución definitiva de
responsabilidad penal a éste.
Deducir de la tipicidad de una conducta, o sea, del pleno encuadre de ésta con la
descripción practicada por el legislador, es que, en principio, ella tiene interés para la
ley penal y podría constituir hecho punible que permitiera la aplicación de una pena a su
sujeto.
En consecuencia, la tipicidad de la conducta, desde el punto de vista de su utilización
para los fines de verificar la existencia de una responsabilidad penal, no tiene otro
significado que el efectuar una reducción dentro del vasto ámbito de las conductas
humanas, destinada a seleccionar aquellas que tienen relevancia penal y, en principio,
podrían generar esa responsabilidad.
33
2.4. La tipicidad penal
El estudio de los elementos que conforman el delito, es el punto medular del estudio del
derecho; para poder desarrollar un estudio completo del mismo, es esencial conocer y
saber el concepto de tipicidad, en virtud de que sin éste, el delito no existiría y por ende
no sería posible el encuadramiento del mismo, ni saber que causas originaron que el
sujeto actuara de forma antijurídica.
Es necesario que en el estudio del derecho penal, se adentre con más interés a
conocer el elemento de tipicidad, que por sí solo constituye la esencia del delito y que
conlleva a la exacta aplicación de la ley.
La necesidad de comprender este elemento primordial, es con la finalidad de que los
estudiantes de derecho y los profesionistas ya egresados conozcan la teoría, la técnica
y la práctica de como aplicar este concepto a delitos concretos y saber si el mismo
reúne los requisitos demostrativos para la aplicación de una sanción determinada por la
ley o su improcedencia.
Por ende la responsabilidad del juzgador, recae en conocer si el elemento de tipicidad
se encuentra totalmente comprobado para emitir un fallo apegado a estricto derecho.
Es así como lo definen los autores guatemaltecos que: “Como elemento positivo
característico del delito y el tipo como especie de la infracción penal, son la versión
34
española más generalizada de los términos alemanes Tatbestand y Deliktypos, que los
autores italianos han denominado: Fattispecie o simplemente Fatto y que los tratadistas
hispanos-sudamericanos, argentinos y chilenos especialmente, conocen como
encuadrabilidad o delito tipo; en Guatemala generalmente se dice de tipicidad, cuando
se refiere al elemento del delito, y tipificar cuando se trata de adecuar la conducta
humana a la norma legal.”25
La tipicidad es un “Concepto muy discutido en el Derecho Penal moderno, entre otras
razones porque guarda relación con el Derecho Penal liberal, del cual es garantía, que
se vincula con el principio del nullum crimen sine praevia lege.
Jiménez de Asúa de la escuela de Beling, creador de la teoría manifiesta que la vida
diaria nos presenta una serie de hechos contrarios a la norma y que por dañar la
convivencia social se sancionan con una persona, estando definidos por el código o las
leyes, para poder castigarlos. Esa descripción legal, desprovista de carácter valorativo,
es lo que constituye la tipicidad. Por tanto, el tipo legal, es la abstracción concreta que
ha trazado el legislador, descartando los detalles innecesarios para la definición del
hecho que se cataloga en la ley como delito, sino solamente tipos legales, porque se
trata de la conducta del hombre que se subsume en tipo legal.” 26
El concepto de delito, cumple una finalidad de filtro o de cedazo, que va a desviar de la
atención del juez penal todas aquellas conductas que la libre decisión del legislador
25
De León Velasco, Héctor Aníbal. De Mata Vela. José Francisco. Ob. Cit.. Pág. 154-155
26
Cabanellas de Torres, Guillermo. Ob. Cit. Págs. 383-384
35
quiere excluir del área penal, por violatorias de las normas jurídicas que ellas sean y por
censurable que aparezca la actitud anímica del sujeto que las realiza.
El tipo se limita a seleccionar conductas en función puramente pasiva y formal, que se
compara con un cedazo. No las valora, en virtud que no tiene otra función que servir de
molde múltiple que aparta a las que no coinciden con sus figuras específicas; sólo la
que guarda congruencia exacta con alguna figura reúne la característica de ser típica. Y
esta comparación se efectúa, normalmente, en plano puramente objetivo, en cuanto
descripción de los aspectos externos de la conducta en examen.
Siendo la función del tipo seleccionar determinadas conductas humanas para reducir y
precisar el ámbito de la responsabilidad penal, es obvio que su descripción estará
centrada en una forma de acción humana, la cual, según el criterio selectivo del
legislador, podrá quedar determinada en ciertos casos por ciertas modificaciones que
ella opere en el mundo de lo sensible.
Si la función del tipo es la selección de conductas que, en principio, habrán de servir de
base a un juicio de responsabilidad penal, es evidente que la concurrencia de la
tipicidad en una cierta conducta podrá ser tenida como una indicación general de que
allí podría surgir una conducta delictuosa.
36
2.5. La antijuricidad penal
Manifestado y analizado la acción y la tipicidad, la antijuricidad no es un concepto
exclusivo del derecho penal. Cuando se incumple un contrato se realiza una acción
antijurídica, sin embargo este supuesto no esta cometiendo delito.
De todos los comportamientos antijurídicos, la ley penal selecciona, a través de la
tipicidad, aquellos que considera más graves, que va hacer un indicio de la antijuricidad,
esto se confirma en el momento en que no concurra ninguna causa de justificación. Por
ello se dice que la determinación de la antijuricidad es negativa.
Partiendo de la disyuntiva que presenta la antijuricidad, por una parte como elemento
del delito y por la otra como esencia del mismo; es presumible desde ya el intenso
cuestionamiento a que se ha sometido en la doctrina el contenido de la antijuricidad con
el fin de establecer su verdadera naturaleza jurídica; esa exagerada manipulación que
se ha hecho del tema por los diversos tratadistas y en diferentes épocas, ha creado una
serie de especulaciones que sin duda, son la principal causa de la confusa
interpretación de su contenido.
Es así que: “la antijuricidad, por su sólo enunciado refleja la idea de una contradicción al
orden jurídico, pero, la verdad es que no todo lo contrario al Derecho tiene existencia
dentro del campo penal para la construcción del delito, y es más, pueden haber
conductas típicamente antijurídicas sin mayor trascendencia penal, por cuanto que
37
siempre han existido las llamadas causas de justificación o causas de exclusión de lo
injusto, que tienen la virtud de convertir en lícita una conducta que a primera vista suele
ser antijurídica; ha aquí el problema del contenido de la antijuricidad.”27
Pero la antijuricidad es un: “Elemento esencial del delito, cuya fórmula es el valor que
se concede al fin perseguido por la acción criminal en contradicción con aquel otro
garantizado por el Derecho”28
El legislador puede señalar dentro de cada tipo las exigencias valorativas, de fondo,
antijuridicidad y culpabilidad, que habrán de añadirse para que se pueda aplicar a un
hecho típico la pena conminada por la ley.
Al proceder en esta forma habría adoptado una vía complicada y técnicamente
imperfecta, porque en cada precepto penal especial habría repetido requisitos que
ordinariamente son iguales o casi iguales para todos los tipos o que, cuando menos, se
repiten en un número apreciable de éstos.
Seguir esa vía habría significado la práctica desaparición de la parte general o de lo
más enjundioso de ésta y la interminable reiteración, en cada figura delictual, de tales
requisitos de fondo necesarios para incurrir en responsabilidad penal, se piensa en
hechos típicos de homicidio, hurto, estafa, violación, falsificación, bigamia, incendio,
27
Puig Peña, Federico. Derecho penal. Tomo I. Volumen I. Parte general. Pág. 139.
28
Cabanellas de Torres, Guillermo. Ob. Cit. Pág. 35
38
etc., los que, en general, son los mismos o muy semejantes para las diversas
conductas típicas.
El hecho de que el legislador, muy juiciosamente, haya evitado ese camino y haya
proporcionado en la parte general reglas comunes para todos los delitos en materia de
valoración de la conducta típica, para los efectos de decidir sobre su antijuridicidad, y
sobre la valoración de la disposición personas del agente culpabilidad, permite separar,
más fácilmente, para los efectos de sistematización de la idea de delito, a la capacidad
de las fases siguientes de la connotación de un delito. Esto significa que en el tipo no
debe haber referencias a la antijuridicidad, como tampoco a la culpabilidad, porque lo
que atañe a ella se resuelve conforme a principios penales generales.
La antijuridicidad constituye una nota del delito que envuelve el primer examen
valorativo que se hace, desde un punto de vista propiamente jurídico, de un fenómeno
del mundo físico proveniente de un ser humano que ha sido filtrado como de interés
para el derecho penal por medio de la tipicidad.
Este examen está dirigido a verificar si tal fenómeno, por sí mismo y prescindiendo de
quien lo realizó, concuerda o no con las normas jurídicas, en cuanto éstas se refieren al
actuar exterior del hombre.
No puede comprenderse debidamente esta característica del delito si no se acude a la
noción de bienes jurídicos, que el derecho tutela y que son el objeto de ataque de las
39
conductas delictuosas, porque es precisamente allí donde está el núcleo de los
conceptos de antijuridicidad y de injusto.
2.6. La culpabilidad penal
El poder estatal interviene en la libertad de los ciudadanos a través de la pena, para ello
requiere que el sujeto, realice una acción típica y antijurídica, y que esa acción típica y
antijurídica quede expresada en una pena requiere de la culpabilidad, responsabilidad
penal, imputación personal o bien atribución penal.
Si el sistema penal, obviara la culpabilidad penal, tendría que reestructurar su modelo o
reorientarlo, en virtud que debe precisarse que existe un delito importante sobre la
culpabilidad.
En el ámbito del Derecho Penal, en virtud de la naturaleza eminentemente punitiva,
existe la necesidad de proteger al individuo frente a una manipulación por razones
arbitrarias de política criminal. Visto desde esta perspectiva, no habría ninguna razón
para entenderlo como garantía constitucional, sin culpabilidad no hay justificación
posible de la pena, y el punto de vista rector para el juicio de culpabilidad sigue siendo
la cuestión de responsabilidad del autor.
Ahora bien, respecto de la culpabilidad, existen muchos planteamientos en la dogmática
penal. De estos diferentes puntos de vista, solo algunos son compatibles con los
40
preceptos constitucionales que fundamentan el Estado democrático de derecho. Por
tanto, para determinar la culpabilidad de una persona en el plano jurídico penal, sólo se
pueden invocar aquellas concepciones de la culpabilidad, que se enmarcan dentro de
los principios constitucionales, lo cual significa, que deben proteger al ciudadano frente
al poder punitivo del Estado. En este sentido, el análisis de cada construcción de la
culpabilidad, se debe realizar de cara a los valores constitucionales.
Si una persona comete un delito tiene la: “Calidad de culpable, de responsable de un
mal o un daño. Imputación de un delito o falta, a quien resulta agente de uno u otra,
para exigir la correspondiente responsabilidad, tanto civil como penal.”29
La culpabilidad como elemento del delito, además de constituir un elemento positivo,
para la construcción técnica de la infracción, tiene como característica fundamental de
ser el elemento subjetivo del delito, es decir, que su función está íntimamente
relacionada con el protagonista del crimen, toda vez que se refiere a la voluntad del
agente para la realización del acto delictivo
Según el criminólogo, Sergio Vela Treviño manifiesta con relación a la culpabilidad que:
“Presenta los elementos del delito en dos fases: el de la imputabilidad y de la
inimputabilidad, en donde se exponen los conceptos de cada uno de estos términos; y
por otro lado, la culpabilidad e inculpabilidad, haciendo referencias históricas y
filosóficas, hasta llegar al concepto, destaca a su vez el concepto normativo de la
29
Ibid. Pág. 103
41
capacidad, además que la culpabilidad, es el elemento subjetivo del delito y el eslabón
que asocia lo material del acontecimiento típico y antijurídico con la subjetividad del
autor de la conducta.”30
Además agrega el Abogado Alfonso Reyes Echandía, penalista y criminólogo
colombiano. Especialista en ciencias penales penitenciarias que: “la ejecución de hecho
típico y antijurídico por alguien que lo hizo como resultado de operación mental en la
que intervinieron consciente y libremente las esferas intelectiva, afectiva y volitiva de su
personalidad.”31
Complementación con el libro de Lecciones de Derecho Penal, de Luís Jiménez de
Asúa y del libro del mismo nombre de Hernando Grisanti Aveledo, concuerdan en que:
la culpabilidad, “en su más amplio sentido puede definirse como el conjunto de
presupuestos que fundamentan la reprochabilidad personal de la conducta
antijurídica.”32
Y las guías del profesor venezolano Pastor Alberto Palacios S. de la Universidad
Fermin Toro: la culpabilidad, es la mayor o menor reprochabilidad que se le puede hacer
a una persona natural por una acción típica delictuosa, antijurídica e imputable.
No obstante, algunos juzgadores o investigadores, inspirados en el determinismo,
entienden en realidad que el hombre está tan condicionado por actos sociales,
30
Vela Treviño, Sergio. Culpabilidad e inculpabilidad: teoría del delito. Pág. 89
31
Reyes Echandia, Alfonso. Manual de política criminal y criminológica. Pág. 121
32
Jiménez de Asúa, Luis. Lecciones de derecho penal. Pág. 187
42
culturales, económicos o de educación, que realmente no puede haber obrado de forma
distinta. Por ello habrá que rehabilitarlo o en su caso separarlo de la sociedad. En efecto
se estará ante teorías de tipo preventivo, especial que conducirá hacia la culpabilidad
del autor que cometió el hecho por sus características personales. El concepto de
persona culpable perderá significado y será reemplazado por el de persona peligrosa,
apreciando si él, es verdaderamente culpable.
2.7. El dolo penal
El dolo, es el paradigma del elemento subjetivo del delito y la especie principal de la
culpabilidad; lo cual representa un progreso importante en la evolución del derecho
penal, incluso en el derecho romano, se aplicaban penas primitivas y castigos
inhumanos conforme al mero resultado material del delito que se tenía a la vista.
Esta distinción entre el derecho y la injusticia, contestable o incontestable, ejerce por
doquier en el origen del desenvolvimiento del derecho a una influencia reguladora sobre
su formación.
Conforme al dolo, se aprecia el perfil de la intencionalidad del acto por parte del agente
de la perpetración. Es la intención más o menos perfecta de hacer un acto que se sabe
contrario a la ley.
43
Entonces el dolo, consiste en la conducta que intencionalmente provoca, refuerza o
deja subsistir una idea errónea en otra persona, con la conciencia de que ese error
tendrá valor determinante en la emisión de su declaración de voluntad.
La evolución del concepto de dolo surgió primero la teoría de la voluntad, y así, el dolo
se definió tomando en cuenta sólo el resultado previsto y querido por el autor del delito.
Después, se encontró que este único criterio no era aplicable a la construcción técnico-
jurídica del dolo eventual; surgió entonces una tesis más avanzada conocida como la
teoría de representación, que sostenía que el dolo es el conocimiento que acompaña a
la manifestación de voluntad, de todas las circunstancias que concurren al acto previsto
por la ley penal.
El Artículo11 del Código Penal indica: “El delito es doloso, cuando el resultado ha sido
previsto o cuando, sin perseguir ese resultado, el autor se lo representa como posible y
ejecuta el acto.”
Se distinguen elementos de composición del dolo, de acuerdo a la voluntad del
individuo: a) los elementos intelectuales y b) los elementos efectivos o emocionales, y
c) culpa, los cuales se desarrollan a continuación.
a) Elemento intelectual: Esta constituido por la prevención, por el reconocimiento, la
representación de un acto típicamente antijurídica, y comprende, antes que todo el
conocimiento de los elementos objetivos del delito.
44
Se exige el conocimiento de los hechos actuales, aquellos hechos de tipo legal que
existen ya en el momento en que el acto de voluntad se realiza y que por lo tanto son
independientes de la voluntad del autor. Por ejemplo en el caso de que un hombre
seduzca a una mujer es necesario que este conozca que la mujer es menor de
dieciocho años; o que el que hurta un objeto conozca que este objeto es ajeno. Lo
mismo ocurre a aquel hombre que tiene relaciones con una mujer casada, es necesario
que este conozca que esa mujer es casada.
b) Elemento emocional volitivo o afectivo: “Por mucho que se quiera desposeer a dolo
de un carácter psicológico volitivo y se lo plantee desde un punto de vista valorativo
social, ciertamente hay que reconocer que presupone siempre al final un factor.”33
Consiste en que no basta, para que haya dolo que el agente se represente un resultado
antijurídico determinado, si no que es menester, que desee la realización de ese
resultado típicamente antijurídico.
La voluntad se refiere, al acto en si, como en el disparo de un revolver que puede ser
requerido o accidental. La intención se refiere al motivo por el que el acto con esta
intención se ha buscado producir, como en el disparo del revolver, dirigido
deliberadamente a matar, se busca el fin vengar la ofensa, lograr el robo, defender la
persona o ejecutar una orden de autoridad.
33
Schewe, Günter. Bewusstsein und vorsatz, neuvied. Pág. 111.
45
c) La culpa: Se entiende por culpa como la voluntad omisión de diligencia en calcular
las consecuencias posibles y previsibles del propio hecho. A esta teoría se le han
formulado diversas críticas, lo que no implica que no se reconozca que el concepto
de previsibilidad juega un papel de importancia en la culpa, sino tan solo que ese
elemento no puede considerarse como suficiente para servirle de fundamento, dado
que en otras razones, aun siendo previsible el resultado, puede no darse la culpa, si el
sujeto ha actuado con la debida diligencia y prudencia.
Así, cabe pensar que culpa: “En sentido amplio se entiende por cualquier falta
voluntaria o no, de una persona que produce un mal o un daño,”34
En todas aquellas actividades que siempre comportan un riesgo y que al ser utilizadas
por el sujeto con toda prudencia y diligencia, aun siendo previsibles determinados
resultados dañosos, excluyen toda culpa, a pesar de la previsibilidad, en razón de que
la conducta no ha sido contraria a las normas de diligencia y de prudencia.
Lo que define a la culpa, es el resultado, el producto de un acto humano voluntario, de
una actividad voluntaria, que pueda ser referido a tal actividad como a su causa, y
además, que haya actuado con medios contrarios a la norma juridica.
Existe culpa cuando, obrando sin intención pero con imprudencia, negligencia, impericia
en la profesión arte o industria, o por inobservancia de los reglamentos, órdenes o
34
Cabanellas de Torres, Guillermo. Ob. Cit. Pág. 134
46
instrucciones se causa u ocasiona un resultado antijurídico previsible y penalmente
penado por la ley.
El Artículo12 del Código Penal indica: “El delito es culposo cuando con ocasión de
acciones u omisiones lícitas, se causa un mal por imprudencia, negligencia o impericia.”
Los hechos culposos son punibles en los casos expresamente determinados por la ley.
47
48
CAPÍTULO III
3. Recurso de revisión
El recurso de revisión, regulado en ley procesal penal regulado en el Artículo 277
(Revisión a pedido del imputado). “El imputado y su defensor podrán provocar el
examen de la prisión y de la internación, o de cualquier otra medida de coerción
personal que hubiere sido impuesta, en cualquier momento del procedimiento, siempre
que hubieren variado las circunstancias primitivas. El examen se producirá en audiencia
oral, a la cual serán citados todos los intervinientes. El tribunal decidirá inmediatamente
en presencia de los que concurran. Se podrá interrumpir la audiencia o la decisión por
un lapso breve, con el fin de practicar una averiguación sumaria.” el Artículo 453.
(Objeto). “La revisión para perseguir la anulación de la sentencia penal ejecutoriada,
cualquiera que sea el tribunal que la haya dictado, aún en casación, sólo procede en
favor del condenado a cualquiera de las penas previstas para los delitos o de aquél a
quien se le hubiere impuesto una medida de seguridad y corrección.” Artículo 454.
(Facultad de impugnar). “Podrán promover la revisión en favor del condenado:..”
El recurso de revisión, es un medio de defensa jurídica, que tiene por objeto garantizar
que en los actos y resoluciones de los sujetos obligados se respeten las garantías
constitucionales de los principios de legalidad y seguridad jurídica contempladas en
Constitución Política de Guatemala y del preámbulo “...con el fin de organizar jurídica y
políticamente el Estado; afirmando la primacía de la persona humana como sujeto y fin
49
del orden social; reconociendo a la familia como génesis primario y fundamental de los
valores espirituales y morales de la sociedad y, al Estado, como responsable de la
promoción del bien común, de la consolidación del régimen de legalidad, seguridad,
justicia, igualdad, libertad y paz; inspirados en los ideales de nuestros antepasados y
recogiendo nuestras tradiciones y herencia cultural; decididos a impulsar la plena
vigencia de los Derechos Humanos dentro de un orden institucional estable,
permanente y popular, donde gobernados y gobernantes procedan con absoluto apego
al derecho.”
El solicitante a quién se le hubiere negado la información o invocado la inexistencia de
documentos solicitados, podrá interponer, por sí mismo o a través de su representante
legal, el recurso de revisión, ante el máxima autoridad dentro de los quince días
siguientes a la fecha de la notificación.
Esta impugnación tiene “la naturaleza de una acción, contra la sentencia ejecutoriada
de cualquier tribunal aún el de Casación. Se interpone ante la Corte Suprema de
Justicia mediante escrito fundado, al conocerse los motivos que la hacen procedente.”35
Establecidos en el Articulo 455 del Código Procesal Penal; sus efectos: “declarar con
lugar o sin lugar la acción si la declara con lugar anula la sentencia recurrida remitiendo
a nuevo juicio o dictando nueva sentencia. Artículo 460 del Código Procesal Penal. El
tribunal, al pronunciarse, declarará sin lugar la revisión, o anulará la sentencia. Si anula
35
De León Velasco, Héctor Aníbal. Programa de derecho procesal penal guatemalteco. Pág. 17
50
la sentencia, remitirá a nuevo juicio cuando el caso lo requiera, o pronunciará
directamente la sentencia definitiva”
Cuando en derecho procesal, se refiere a los recursos, se dirige hacia una petición de
tutela judicial ante un tribunal jurisdiccional superior en grado para reclamar por una
resolución dictada dentro de un proceso por el juzgador inferior para pretender la
subsanación de un derecho que se creé o bien fue violado.
La Constitución guatemalteca indica en el Artículo 211. Instancias en todo proceso. “En
ningún proceso habrá más de dos instancias y el magistrado o juez que haya ejercido
jurisdicción en alguna de ellas no podrá conocer en la otra ni en casación, en el mismo
asunto, sin incurrir en responsabilidad.”
Ningún tribunal o autoridad puede conocer de procesos fenecidos, salvo los casos y
formas de revisión que determine la ley.”
Disposición que se encuentra apegada con el Artículo 8 párrafo 2º. literal h) de la
convención Americana sobre Derechos Humanos, que establece Derecho de recurrir
del fallo ante juez o tribunal superior.
La pretensión de invocar el recurso de revisión es que: “Mediante el recurso ante un
tribunal superior se busca que el fallo que el agraviado considere la causa perjuicio
irreparable, sea revisado y se determine, si el juez o tribunal que dicto la sentencia
51
objeto del recurso, aplicó la ley correctamente o actos en forma arbitraria o cometió
error en la aplicación de la ley.”36
Es tan compleja el recurso de revisión por su naturaleza jurídica pretenciosa del
recurrente y las restricciones que significa el catálogo de los hechos vinculantes
legislados por la norma adjetiva penal a la revisión de una sentencia pasada en
autoridad de cosa juzgada.
En el recurso de revisión, se plantea el problema de articular dos principios básicos del
ordenamiento jurídico: el principio de seguridad jurídica (que conduce a que la
sentencia de fondo y, en general, cualquier resolución judicial, en un momento
determinado sea irrevocable) y el principio de justicia. Tales principios normalmente van
unidos y se complementan el uno al otro. Sin embargo, no se puede encontrar con
supuestos excepcionales en los que se produzca un choque entre ambos principios: se
piensa en sentencias firmes que fuesen manifiestamente injustas. En estos casos, se
plantea el problema de si se debe dar prevalencia al principio de seguridad jurídica y,
en consecuencia, no permitir la posibilidad de que se pueda revocar dicha sentencia, o,
por el contrario, dar prioridad al principio de justicia y admitir que, en ciertos casos, la
cosa juzgada pueda quedar sin efecto. A esta última posibilidad responde la revisión.
El Artículo 521 del Código Procesal Penal, refiere dentro del margen de la revisión:
“Cuando a causa de la revisión del procedimiento, el condenado fuere absuelto o se le
36
Pérez Ruíz, Yolanda. Para leer valoración de la prueba. Pág. 28
52
impusiere una pena menor, será indemnizado en razón del tiempo de privación de
libertad o inhabilitación sufrida, o por lo sufrido en exceso, salvo que haya provocado su
propia persecución, al denunciarse falsamente a sí mismo, confesare un hecho
inexistente, u ocultare o alterare dolosamente la prueba que condujo al error judicial. El
precepto rige, análogamente, para el caso de que la revisión tenga por objeto una
medida de seguridad y corrección.”
Este recurso procesal, ha venido cambiando a través del tiempo en razón de las
políticas criminales adoptadas por los diferentes Estados, teniendo sus orígenes la
revisión penal en el derecho francés del Code d´instruction criminalle, de 1808
(Artículos 443 al 445) que autorizaba la reposición del proceso a favor del sentenciado
en tres casos excluyentes.
En España se introduce en la Ley del 24 de mayo de 1870 la que también al mismo
tiempo introducía el recurso de casación en materia penal y el recurso de revisión de
sentencias que ahora se trata.
En Bolivia se introduce en el Código de Procedimiento Penal promulgado por el Mcal.
Andrés de Santa Cruz (1832) que subsistió hasta 1972, el que prácticamente fue una
copia infine del Código de instrucción criminal francés de 1808.
53
3.1. La revisión, naturaleza jurídica en la sentencia penal
El recurso de revisión, tiene por fuerza un gran alcance, porque uno de los fines dentro
del proceso penal, es hallar la verdad material, no puede admitirse que la firmeza de la
sentencia impida definitivamente su búsqueda, que prevalezca contra esa verdad el
efecto preclusivo de la sentencia.
Por ello no hay sujeción a plazo alguno, pudiendo intentarse incluso después de
fallecida la persona legitimada y además del “peligro del error judicial, es como una
gran nube que obscurece el cielo del derecho procesal”37
La dogmática, si el recurso de revisión, es un o no un recurso extraordinario del
derecho procesal de sentencia, pero al mismo tiempo debe establecerse con claridad
cual es la naturaleza procesal que tiene este recurso.
Algunos procesalistas, le asignan a la revisión penal la calidad de remedio excepcional,
contra una sentencia firme pasada en autoridad de cosa juzgada e injustamente
dictada. Otros le asignan una naturaleza indefinida de acción independiente que da
lugar a un proceso cuya finalidad es rescindir sentencias condenatorias firmes e
injustas.
37
Carnelutti, Francisco. Ob. Cit. Pág. 289
54
Para determinar la sistemática jurídica nacional la naturaleza y alcance de la revisión
penal, es necesario previamente analizar desde los conceptos vertidos por otros
procesalistas sobre los términos proceso, recurso, extraordinario y revisión. Del análisis
de estos conceptos permitirá arribar a una solución de la problemática planteada.
El concepto de recurso puede denominarse: “así todo medio que concede la ley
procesal para la impugnación de las resoluciones judiciales, a efectos de subsanar los
errores de fondo o los vicios de forma en que se haya incurrido al dictarlas. El acto de
recurrir corresponde a la parte que en el juicio se sienta lesionada por la medida
judicial. En otras acepciones, cualquier medio o procedimiento. Solicitud. Petición por
escrito."38
O bien una "Reclamación que solicita la revisión de un proceso para garantizar la
corrección de un procedimiento, puede ser ordinario o extraordinario"39
Inclusive se puede decir que es un “medio, procedimiento extraordinario. Acudimiento a
personas o cosas para solución de caso difícil. Acontecimiento al favor ajeno en la
adversidad propia. La reclamación que, concedida por ley o reglamento, formula quien
se cree perjudicado o agraviado por la providencia de un juez o tribunal, para ante el
mismo o el superior inmediato, con el fin de que la reforme o revoque”40
38
Ossorio, Manuel. Ob. Cit. Pág. 815
39
Martínez Marín, Juan. El Diccionario de términos jurídicos Pág. 398
40
Cabanellas de Torres. Ob. Cit. Pág. 341.
55
De estos conceptos se puede colegir que en materia procesal, recurso es todo derecho
que la ley franquea a las partes para que dentro de un mismo proceso pedir al tribunal
de instancia o superior en grado, revise una resolución judicial no ejecutoriada que en
su contenido se creyera estar violando derechos de las partes. El recurso es también
contencioso, contradictorio y se rige por el principio garantista de legalidad e
imparcialidad.
3.2. Concepto de proceso penal
Una infracción a la ley catalogada como delito, puede dar inicio al proceso penal,
conceptualizando que es: “un conjunto de autos y actuaciones. Litigio sometido a
conocimiento y resolución de un tribunal. causa o juicio criminal.”41
En su sentido más amplio equivale a juicio, causa o pleito. En definitiva proceso
significa la secuencia lógica de actos jurisdiccionales en diferentes etapas que
determinan un camino para llegar a alcanzar una verdad única que servirá de base para
dictar la resolución final que pondrá fin a la contienda.
Tomando la concepción del Catedrático de Derecho Procesal en la Universidad de
Valencia y Magistrado del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana.
España, Juan Montero Aroca manifiesta: “del proceso, que son actos procesales,
desde el inicio de la actividad jurisdiccional en un caso concreto hasta su conclusión
41
Cabanellas de las Cuevas. Ob. Cit. Pág. 323.
56
mediante la resolución final que resuelve la litis, el proceso garantista, en el que el
querellante propone el objeto del proceso y el imputado el objeto de la litis, es
contencioso, contradictorio, está sujeto a plazos para el ejercicio de los diferentes actos
procesales, opera la preclusión de derechos, está sujeto a tres instancias o etapa
procesales, ejercicio de recursos ordinarios y extraordinarios contra resoluciones, dicho
de una manera más simple, es un juicio o contienda judicial, que desde el punto de
vista macro jurídico, es la secuencia de diferentes procedimientos judiciales desde la
demanda o medidas precautorias hasta la resolución que pone fin a una litis, siendo
esta una actividad exclusivamente jurisdiccional.”
3.3. Análisis conceptual del recurso revisión
En la sistemática legislativa española tanto del abrogado Código de Procedimiento
Penal de 1972 como del nuevo Código de Procedimiento Penal, incluyendo el Código
de Procedimiento Penal Militar, que legisla la revisión penal desde los Artículos 236 al
241, se asume esta institución procesal como recurso de revisión de sentencia, en
ninguna parte de estas normas procesales se usa el término recurso extraordinario, sin
embargo se encuentran grandes contradicciones entre la jurisprudencia sentada por la
Corte Suprema de Justicia con la jurisprudencia sentada por el Tribunal Constitucional.
En la sistemática doctrinal de la jurisprudencia sentada por el Tribunal Constitucional,
se encuentra insistentemente el término recurso extraordinario de revisión de sentencia,
57
mientras que la jurisprudencia sentada por la Corte Suprema de Justicia se utiliza el
término recurso de revisión extraordinaria de sentencia.
En materia procesal la doctrina científica, reconoce dos clases de recursos: los
ordinarios y los extraordinarios o de casación que se analizaran. Pero, no se puede
llegar a una solución sobre esta problemática jurídica sin antes estudiar y analizar el
concepto del término extraordinario.
En materia procesal el término extraordinario hace referencia al acto procesal que se
encuentra fuera de las reglas procesales ordinarias de un proceso común. Corresponde
a un acto que no obedece al procedimiento establecido para un juicio ordinario y que de
forma extraordinaria se puede pedir su ejecución, el que tendrá su respectivo, exclusivo
y único procedimiento establecido con carácter excepcional, que desde luego también
obedece a ciertas reglas de cumplimiento necesario.
a) Recursos ordinarios: Son aquellos cuya oposición no suponen una motivación
taxativamente determinada por la Ley, pudiendo el tribunal ad quem o superior tener
los mismos conocimientos extensivos que del Tribunal a quo; tienen esta calificación
los recursos de apelación, súplica y queja.
De conformidad con el Artículo 154 del Código Procesal Penal: (Autoridad competente).
“Cuando un acto procesal se deba ejecutar por intermedio de otra autoridad, el tribunal
podrá encomendar su cumplimiento por suplicatorio, exhorto, despacho u oficio, según
58
se dirija respectivamente a un tribunal de jerarquía superior, igual o inferior o a
autoridades que no pertenezcan al Organismo Judicial”
Asimismo dentro del cuerpo legal enunciado en el Artículo 179, indica (Queja). “vencido
el plazo para dictar una resolución, el interesado podrá quejarse ante el tribunal
inmediato superior, el cual, previo informe del denunciado, resolverá lo que corresponda
y, en su caso, emplazará al juez o tribunal para que dicte la resolución, sin perjuicio de
las demás responsabilidades.”
Y el Artículo 515 del Código Procesal Penal: (Incidentes y recursos), “cuando se
interponga un incidente o un recurso, las costas serán impuestas a quien lo interpuso si
la decisión le fuere desfavorable; si triunfa, soportarán las costas quienes se hayan
opuesto a su pretensión, en la proporción que fije el tribunal. Si nadie se hubiere
opuesto, cada parte soportará las costas que produjo su propia intervención.”
Recurso extraordinario o de casación es planteamiento y es definido por J. R. Podetti
como: “el que se concede ante el tribunal superior, con carácter excepcional y
restrictivo, generalmente con el fin de asegurar la uniforme aplicación de la Constitución
nacional o provincial, o de la ley. Señala, como recursos de esta clase, el de
inconstitucionalidad, el de casación (por inaplicabilidad de ley o de doctrina legal, o por
quebrantamiento de forma) y el de revisión (v.).”42
42
Ossorio, Manuel. Ob. Cit. Pág. 820
59
Los recursos extraordinarios o de casación, para su oposición la Ley exige que se
cumplan determinados motivos catalogados en la misma norma, lo que obliga al
Tribunal ad quem, su conocimiento a determinados puntos y cuestiones. Los que
pueden ser por infracción de la Ley sustantiva o de la norma adjetiva. Se limita
exclusivamente a estos puntos, no pudiendo el Tribunal superior extenderse más allá
de ellos.
Procede en la legislación guatemalteca, contra las sentencias o autos definitivos
dictados por las Salas de Apelaciones. Se interpone ante al Corte Suprema de Justicia
por escrito que llene los requisitos establecidos en la ley, dentro del plazo de quince
días de la notificación de la resolución que la motiva, siendo sus efectos: de fondo
anular la sentencia y pronunciar la que corresponda, y si es por motivos de forma:
anular la sentencia reenviándola al Tribunal correspondiente para que emita nueva
resolución sin los vicios que dieron lugar al recurso. “Artículo 437 al 452 inclusive, del
Código Procesal Penal.”
La revisión extraordinaria de sentencia, no ataca las errónea aplicación o interpretación
de la norma sustantiva ni los vicios en la aplicación de la norma adjetiva, se debe fundar
en hechos probados que demuestren que la sentencia que se pide su revisión es
totalmente injusta, que si esas pruebas en el momento del pronunciamiento de la
sentencia hubiesen estado en manos del juzgador, la sentencia hubiese sido otra. Se
puede llegar a la conclusión cierta y valedera, aunque no existen verdades absolutas,
sin embargo se afirma que desde la concepción doctrinal procesal, la revisión no es un
60
recurso extraordinario, por tanto el Tribunal Constitucional boliviano en sus repetidas
sentencias constitucionales en las que hace referencia a la revisión de sentencia, está
equivocando la utilización del término recurso extraordinario de revisión de sentencia,
es recomendable la reconducción de su línea jurisprudencial al respecto.
3.4. Concepto, recurso y proceso de la revisión penal
Tomando el concepto vertido por el diccionario de Manuel Ossorio, del término llano,
dice de la revisión: “Couture lo define como aquel mediante el cual se impugnan las
resoluciones de la Suprema Corte de Justicia, en los casos de competencia originaria, a
los efectos de obtener su reconsideración por parte de la misma Corte.” 43
Pero en la legislación argentina este recurso únicamente se contempla en el
procedimiento penal y se da en casos muy excepcionales, ya que contraría el principio
de la irrevocabilidad de la cosa juzgada. Se da contra las sentencias definitivas y firmes
aunque hayan sido pronunciadas por la Corte Suprema de Justicia, sólo en los
siguientes casos: cuando consta que el delito fue cometido por una sola persona y
diferentes Jueces han condenado por el mismo hecho a diversas personas; cuando se
haya condenado a alguno como autor, cómplice o encubridor de un delito de homicidio
y con posterioridad se acredita la existencia de la supuesta víctima; cuando se haya
condenado a alguien por resolución fundada en documento declarado después falso
por sentencia ejecutoriada en causa criminal; cuando el condenado halle o recobre
43
Ossorio, Manuel. Ob. Cit. Pág. 819
61
documentos decisivos ignorados, extraviados o detenidos por fuerza mayor o por obra
de la parte acusadora; cuando una ley posterior declare que el acto por el cual se
condenó no es punible o tiene menor penalidad.
En el enjuiciamiento civil español se admite asimismo si la sentencia se ha basado en
documentos falsos o en testigos condenados luego por falso testimonio; también si lo
ha sido por cohecho, violencia u otra maquinación fraudulenta.
La revisión penal, es utilizada como, recurso extraordinario para rectificar una sentencia
firme ante pruebas que revelen el error padecido, pues se refiere a un acto de una
nueva consideración o examinar nuevamente la sentencia que se encuentra ya firme,
por que existan elementos probatorios que demuestran que la sentencia no debió ser la
que fue y que en el momento de dictarse sentencia esas pruebas no estuvieron al
alcance del juzgador o que el juzgador haya cometido un acto ilícito durante en la
resolución final propio de la función judicial, acto ilícito que fue probado en otro juicio
posterior con sentencia condenatoria y alcanzada la calidad de ejecutoriada.
No se puede decir que la “revisión es el medio arbitrario para impedir que, en virtud de
la invariabilidad e inimpugnabilidad de las sentencias firmes, permanezca sufriendo los
efectos de la sentencia el condenado, cuando la condena se ha producido como
consecuencia de un error que sería irreparable sin aquella. La sentencia injusta debe
ser anulada, y ello se logra mediante la revisión, cuando ha devenido firme, y por lo
62
tanto carecen de virtualidad los recursos ordinarios y extraordinarios para lograr su
anulación.”44
Puerá decirse que la “revisión, es el recurso excepcional que puede o debe
interponerse sin limitación de plazo, encaminado a obtener un nuevo examen de una
sentencia condenatoria firme, cuando se producen o se tiene conocimiento de haberse
producido los eventos que en calidad de presupuestos de su admisibilidad establece la
ley”45
En realidad “la revisión, es un medio extraordinario de impugnación que tiende a
remover una sentencia condenatoria injusta que hizo tránsito a cosa juzgada, mediante
un nuevo debate probatorio, por haber sido proferida con base en un típico error de
hecho sobre la verdad histórica del acontecimiento delictual o contravencional que dio
origen al proceso y fue tema de este”.46
Ahora bien, teniendo muy clara las concepciones de los términos proceso, recurso,
extraordinario y revisión, la pregunta es, ¿podría considerarse la naturaleza de la
revisión penal como un recurso? o, ¿es un nuevo proceso sobre el objeto del juicio
(proceso) fenecido que llevó a la sentencia ya firme?.
44
Fenech, Miguel. Derecho Procesal Penal. Vol. 2. Pág. 557
45
Ibid. Pág. 558.
46
Calderón Botero, Fabio. Casación y Revisión en material penal. Pág. 270
63
La revisión es un recurso, o bien un procedimiento especial y extraordinario que se
realiza con el propósito de cambiar o anular un fallo judicial por alguno o algunos de los
motivos que taxativamente expone la legislación del país donde se dictó la resolución
por impugnar.
La revisión penal como recurso: Cuando en derecho procesal nos referimos a los
recursos, inmediatamente nuestra imaginación jurídica se dirige hacia una petición
de tutela judicial ante un tribunal jurisdiccional superior en grado para reclamar por
una resolución dictada dentro de un proceso por el juzgador inferior para pretender
la subsanación de un derecho que creyéramos supuestamente violado. El tema que
hoy nos ocupa es un poco más complejo que los recursos ordinarios y
extraordinarios a los que estamos acostumbrados tratar.
Complejo por su naturaleza jurídica pretenciosa del recurrente y las restricciones que
significa el catálogo de los hechos vinculantes legislados por la norma adjetiva penal a
la revisión de una sentencia pasada en autoridad de cosa juzgada. “la eliminación de
errores judiciales frente a sentencias pasadas con autoridad de cosa juzgada, la paz
jurídica sólo puede ser mantenida, si los principios contrapuestos de seguridad y justicia
son conducidos a una relación de equilibrio. El procedimiento de revisión representa el
caso más importante de quebrantamiento de la cosa juzgada en interés de una decisión
materialmente correcta. Su idea rectora reside en la renuncia a la cosa juzgada, cuando
64
los hechos conocidos posteriormente muestren que la sentencia es manifiestamente
incorrecta de manera insoportable para la idea de justicia.”47
Se ha conceptualizando a la revisión penal como recurso, es oponerse taxativamente a
esta concepción en virtud que ninguna de los elementos constitutivos expuestos de los
recursos se adecuan a la revisión penal.
Desde la concepción procesal de los recursos, la revisión penal no se adecuaría a la
naturaleza de los recursos ordinarios ni extraordinarios, por que en primer lugar no
forma parte de los actos de un proceso jurisdiccional, mucho menos es una casación
toda vez que no es una instancia superior procesal que pretenda la corrección de
errores de fondo ni vicios de forma del proceso, no es la revisión penal una reclamación
que pretenda la corrección de un procedimiento.
La revisión es una acción que no tiene plazo de interposición, se encuentra dentro de
un proceso penal, no es contencioso ni contradictorio, no reconoce partes contrarias y
solo pueden ser objeto de esta acción las sentencias condenatorias en forma
excluyente, pretende la anulación o modificación por injusta de una sentencia firme e
inamovible que se encuentra pasada en autoridad de cosa juzgada en base a hechos y
pruebas nuevas que demuestren la injusta condena.
47
Roxin, Claus. Derecho procesal penal. Pág. 492.
65
Las causas por las que procede la revisión penal no son ni el error en la calificación
jurídica o interpretación de la norma, tampoco la errónea fijación de los hechos del
proceso que llevó a la sentencia, que con solo los elementos existentes en el proceso
no se lograría alcanzar la rescisión de la sentencia firme, debe basarse necesariamente
la revisión en otros hecho probatorios que no estuvieron al alcance del tribunal que
dictó la sentencia y que de haberlo estado el resultado de la sentencia hubiese sido
diferente.
Desde la concepción llana del término recurso, en su significado de medio o vía para
alcanzar un fin, apartando de su concepción procesal, se podría considerar la revisión,
como único recurso de acción o petición, medio o vía que la Ley franquea a un
condenado para pedir en forma excepcional o extraordinaria, la tutela de la revisión de
su sentencia condenatoria sustentado la acción en hechos o pruebas que demuestran
que la sentencia es injusta.
La revisión penal como proceso: El proceso es una secuencia lógica de actos
jurisdiccionales hasta llegar a la resolución final de la litis, estos actos obedecen a
contradicción, oposición, igualdad de partes, garantía del debido proceso, regulado
en la Ley del Organismo Judicial del Decreto 2-89, en el Artículo 16, “Es inviolable
la defensa de la persona y de sus derechos. Ninguno puede ser juzgado por
comisión o por tribunales especiales. Nadie podrá ser condenado ni privado de sus
derechos sin haber sido citado, oído y vencido en proceso legal seguido ante juez o
tribunal competente y preestablecido, en el que se observen las formalidades y
66
garantías esenciales del mismo; y tampoco podrá ser afectado temporalmente en
sus derechos, sino en virtud de procedimiento que reúna los mismos requisitos.”
Disposición, objeto del proceso, objeto de la litis, plazos establecidos en la Ley con
operación de la preclusión de derecho en caso de no ejercer en el tiempo oportuno,
diferentes etapas o grados con posibilidades de hacer uso de recursos ante el mismo
tribunal de instancia como ante tribunales superiores, lo que en la revisión penal no
ocurre, solo existe una sola etapa y es unilateral, el derecho es otorgado solamente al
condenado no así al querellante o parte civil, en el que la notificación de éste solo tiene
el fin de poner en su conocimiento de la petición de revisión penal sin que esto
signifique ofrecer oposición, si así opusiera algún escrito, el tribunal revisor no lo
tomaría en cuenta como defensa.
El fin del proceso penal es dentro del recurso de revisión es “la actividad final de la
autoridad jurisdiccional es juzgar, deliberar y sentenciar.”48
La revisión, va mas allá de un proceso, rompe la imparcialidad del tribunal al tener éste
facultades para producir pruebas de oficio, superando el principio garantista del debido
proceso de la actuación judicial que caracteriza en los procesos como mero principio
dispositivo de las partes, primando en la revisión por encima del principio garantista el
deber del Tribunal de hacer justicia con la verdad a cualquier costa. Se refuerza la
48
Arce Quesada, Efraín. El instituto de la revisión en materia penal. Pág. 96
67
tutela judicial de la revisión con el método utilizado por el tribunal y aunque la ley no lo
establezca, resolver la revisión en una sola vista y sin recurso ulterior.
De acuerdo con la jurisprudencia, el recurso de revisión va encaminado a subsanar un
error que se desconocía en determinado momento, esto es, en el que se dictó la
sentencia. Por cuanto en el recurso extraordinario de revisión no se configura una litis
entre demandante y demandado.
Con mayores elementos de verdad, se puede afirmar que de ninguna manera se podría
considerar a la revisión penal, como un proceso judicial por no cumplir con los principios
procesales que contiene un juicio, como por ejemplo: La contradicción, la oposición, los
plazos, los actos procesales, los recursos ordinarios y extraordinarios contra
resoluciones, la instancia superior.
En definitiva, la revisión penal no responde a etapas procesales jurisdiccionales y sobre
todo, el sacrificio del principio garantista de la legalidad que caracteriza al Tribunal en el
proceso jurisdiccional por la obligación de justicia del Tribunal revisor en procurar de
subsanar la injusta sentencia contra el condenado.
3.5. Naturaleza, tutela, legitimación y presupuestos de la revisión penal
La doctrina científica, ha establecido que el recurso extraordinario de revisión de
sentencia, no es un recurso, pero al mismo tiempo no establece con claridad cual es la
68
naturaleza procesal que tiene este recurso. Para determinar en nuestra sistemática
jurídica nacional la naturaleza y alcance de la revisión penal, es necesario previamente
analizar desde los conceptos vertidos por otros procesalistas sobre los términos
proceso, recurso, extraordinario y revisión.
Del análisis de estos conceptos nos permitirá arribar a una solución de la problemática
planteada. “La revisión es una nueva controversia que se plantea sobre las fases
fácticas de la sentencia, en orden al derrumbamiento de la incolumidad y eficacia de la
resiudicata, que está afectada siempre por una presunción de verdad, y opera extra
proceso, dentro o con posterioridad a la fase de ejecución penal. Cuando prospera se
abre un nuevo proceso por el mismo hecho ante un juez distinto al que dictó la
sentencia, y por consiguiente desaparecen los efectos jurídicos de la cosa juzgada”.49
Dando solución al problema planteado con respecto a la naturaleza procesal de la
revisión penal, conocido en la doctrina como recurso de revisión extraordinaria de
sentencia o como erróneamente lo denomina la ley procesal penal, recurso de revisión
de sentencia; se puede afirmar sin temor a la equivocación que, la revisión penal desde
su concepción procesal no es un recurso ordinario menos extraordinario, sino, se le
atribuye el término recurso desde la concepción como única vía excepcional que la ley
permite al condenado, su cónyuge o conviviente, su defensor, a sus parientes
consanguíneos o afines si hubiere fallecido, al Ministerio Público, al juez de ejecución
penal, pedir ante la sala penal de la corte suprema de justicia, se vuelva a revisar una
49
Almanza La Torre, Juan Iván. La revisión penal según la práctica, la doctrina y la jurisprudencia.
Pág. 44.
69
sentencia firme pasada en autoridad de cosa juzgada con la finalidad de anularla -
iudicium rescindae o modificarla iudicium modificatium, con el único fin de reparar una
injusticia cometida por el sistema judicial en forma voluntaria o involuntaria.
Se puede llamar indistintamente como acción (o petición) de revisión de sentencia
penal condenatoria ejecutoriada o en su defecto, en su concepción más llana como
recurso de revisión de sentencia penal ejecutoriada.
No tiene sentido utilizar el término extraordinario o excepcional se lo deja por
sobreentendido toda vez que se trata de una acción excepcional o extraordinaria al
tratarse de la única forma de pretender sin importar cuantas veces se intente, alterar
una sentencia firme ejecutoriada que se la considera inamovible o inmodificable.
Tutela de la revisión penal: La tutela de revisión penal, solo procede contra
sentencias condenatorias pasadas en autoridad de cosa juzgada, es decir
firmemente ejecutoriadas. Es importante resaltar que solo procede contra sentencias
condenatorias, lo que quiere decir que solo podrá oponerla el condenado y no el
querellante o actor del juicio fenecido y su petición corresponde quince días después
que la sentencia adquiera la calidad de ejecutoriada, a efectos de la rehabilitación
del injustamente condenado, además de establecer las responsabilidades por el
daño causado y la reparación del mismo, podrá plantearse aún después de
cumplida la sentencia, incluso por los herederos y parientes después del
fallecimiento del sentenciado.
70
Entonces “la revisión es un medio de impugnación que permite al condenado solicitar
en cualquier momento la anulación o modificación de la sentencia firme en los casos
que establece el Código Procesal Penal, deviniendo así en una excepción al principio
de la autoridad de cosa juzgada, fundada en la necesidad de evitar el grave daño que
produciría a las personas un error judicial que no fuera reparado o corregido por el
Estado.”50
La tutela de revisión penal solo procede contra sentencias condenatorias pasadas en
autoridad de cosa juzgada, es decir, firmemente ejecutoriadas. Es importante resaltar
que solo procede contra sentencias condenatorias, no así, contra sentencias
absolutorias, lo que quiere decir que solo podrá oponerla el condenado y no el
querellante o actor del juicio fenecido y su petición corresponde en cualquier momento
una vez que la sentencia adquiera la calidad de ejecutoriada, no existiendo límite en el
tiempo posterior a su ejecución. Tal como lo adelantamos y a efectos de la
rehabilitación del injustamente condenado, además de establecer las responsabilidades
por el daño causado y la reparación del mismo, podrá plantearse aún después de
cumplida la sentencia, incluso por los herederos y parientes después del fallecimiento
del sentenciado. La petición de la tutela judicial de revisión penal de sentencia
condenatoria ejecutoriada, se presenta por escrito bajo pena de inadmisiblidad,
acompañando las nuevas pruebas que demuestren la petición haciendo referencia a los
motivos en que se funda y las normas aplicables.
50
Cháves Ramirez, Alfonso, El procedimiento de revisión. derecho procesal penal costarricense,
Tomo II. Pág. 1005.
71
Sacrificando el principio garantista y de imparcialidad por el de obligatoriedad de hacer
justicia a cualquier costa, aún en abierto quebrantamiento del principio garantista cual si
fuese un tribunal totalitarista, la revisión podrá disponer las diligencias necesarias que
considere útiles, delegar la ejecución de estas diligencias a uno de sus miembros,
pudiendo también producir pruebas (acordar pruebas) de oficio en la audiencia.
Legitimación activa para pedir la revisión penal: En el ordenamiento procesal
guatemalteco, la revisión penal está reservada única y exclusivamente a favor del
condenado con sentencia ejecutoriada, no así para el querellante cuando la
sentencia haya sido absolutoria, la que permanece irrefutablemente firme, no
reconociéndose camino alguno para su impugnación, “No se trata de un recurso,
como en forma equivocada se denominaba en estatutos procesales anteriores, toda
vez que como medio de impugnación que es, el recurso está dado para el trámite
dentro del proceso e implica el traslado del expediente a una instancia superior; y la
revisión se presenta luego de finalizado el trámite procesal y lo que se busca es
invalidar la providencia que ha hecho tránsito a cosa juzgada.”51
En el ordenamiento procesal la revisión penal, está reservada única y exclusivamente a
favor del condenado con sentencia ejecutoriada, no así para el querellante cuando la
sentencia haya sido absolutoria, la que permanece irrefutablemente firme, no
reconociéndose camino alguno para su impugnación.
51
Velásquez Niño, Jorge; Sánchez Herrera, Esiquio Manuel. Casación, revisión y tutela en materia
penal. Pág. 111
72
Están legitimados para promover la revisión penal, el mismo condenado, su defensor y
si el condenado fuese incapaz su representante legal, acción que se puede oponer ya
sea durante o después del cumplimiento de la condena y en cualquier tiempo, con la
finalidad de descargar y guardar la memoria del injusto condenado, podrán promover la
revisión penal, por lo que tomando en cuenta los grados de parentesco consanguíneo
en forma descendente, está facultado para promover la revisión penal inclusive el
tataranieto, es decir hasta la cuarta generación sucesora del condenado, lo que
permitirá en primer lugar reparar la memoria del condenado y también guardar la honra
de la descendencia familiar. Resulta novedoso y muy acertado que bajo el principio de
los derechos humanos y el fin altruista de la justicia como función del Estado, se
debería instituir la tutela estatal mediante la concesión de legitimación activa tanto al
Ministerio Público, como al Juez de Ejecución Penal, para promover la revisión penal y,
por si fuera poco esta protección estatal encargado de coadyuvar a la protección de los
derechos humanos y fundamentales de las personas.
Los presupuestos de admisibilidad de la revisión penal: El procedimiento de revisión
se establece a favor de la persona condenada y solamente para los casos en los
cuales la sentencia condenatoria es fruto de un fraude, un delito o un error judicial
en la investigación que hayan influido los hechos probados de la resolución
impugnada; así mismo en los casos en los que una vez dictada y firme la sentencia
sobrevienen a la luz del proceso nuevos hechos y pruebas que demuestren la
inocencia o un beneficio para el condenado.
73
Por error judicial se quiere decir que el juez se ha equivocado y opera sobre una falsa
representación de los hechos o del derecho; hablándose así de errores de hecho y
errores de derecho. Los errores de derecho, llamados in procedendo o in indicando”,
según se refieran al derecho procesal o material.
En sentido amplio, error judicial aspira a falsa representación de la situación fáctica de
la sentencia; falsa representación que produjo la condenatoria inmerecida de un
imputado, o la aplicación de una pena mayor que la merecida.
El recurso de revisión en el sistema Alemán argumenta que: “solo puede
fundamentarse en que la resolución judicial que se recurre ha sido dictada con
infracción de algún precepto legal, sea procesal o material… el Tribunal Supremo
Federal sólo ha de examinar si la ley ha sido aplicada y además si lo ha sido
correctamente, a los hechos que el tribunal inferior ha declarado probados en la
narración fáctica de su sentencia”.52
Los presupuestos de admisibilidad de la revisión penal, sobre los que necesariamente
bajo pena de inadmisibilidad debe versar la petición. La admisibilidad de la revisión
penal procede en los siguientes supuestos:
El primer presupuesto, se funda en razón de una línea jurisprudencial, cuando los
hechos tenidos como fundamentos de la sentencia resulten incompatibles con los
52
Vecina Cifuentes, Javier. La casación penal. El modelo español. Pág. 43
74
establecidos por otra sentencia penal ejecutoriada en un proceso penal similar o con
idénticas características. Por ejemplo un sujeto en razón del hecho de levantarse un
vehículo parqueado en la calle estando con el motor encendido, las puertas sin
cerradura y sin el conductor, haya sido condenado por el delito de robo agravado y
posteriormente otro sujeto por el mismo hecho con idénticas características haya sido
condenado por el delito de hurto o apropiación indebida, cuyas condenas hayan sido
con cuantías menores o a la simple reparación del daño, corresponde al condenado por
el delito de robo agravado a solicitar la revisión penal.
El segundo presupuesto, es cuando la sentencia que se pretende revisar se haya
fundado en pruebas declaradas judicialmente falsas mediante sentencia ejecutoriada
pronunciada con posterioridad a la sentencia en revisión. Las pruebas declaradas falsas
pueden ser documentos públicos o privados después declarados falsos en sentencia
penal firme, la acusación o denuncia falsa, simulación de delito, falso testimonio y
soborno, declarados judicialmente probados mediante condenas ejecutoriadas posterior
a la sentencia en revisión. También la confesión arrancada mediante la coacción o la
violencia al condenado, la que no requiere sentencia posterior, siempre y cuando la
confesión haya sido la única base sin otras pruebas documentales, instrumentales,
testifícales ni periciales, que funden la sentencia condenatoria en revisión. Lo difícil es
probar la violencia y la coacción de la confesión, se podrá probar mediante un
certificado médico forense, la confesión o reconocimiento del o los policías que
intervinieron o testigos presenciales del acto violento o coaccionante.
75
El tercer presupuesto, de admisibilidad se funda en la sentencia condenatoria dictada
en virtud de la comisión de delitos propios de la función judicial establecidos como
delitos contra la actividad judicial, delitos debidamente probados mediante sentencia
ejecutoriada posterior a la sentencia condenatoria en revisión. Por ejemplo, que
mediante un proceso posterior con sentencia condenatoria firme, se haya demostrado
que el juez en el conocimiento de la causa motivo de la revisión penal, cometió el delito
de prevaricato, cohecho activo y pasivo, retardación o negación de justicia, procede la
revisión penal a favor del condenado en razón de los delitos mencionados cometidos
por el juzgador.
El cuarto presupuesto está íntimamente relacionado con hechos nuevos o preexistentes
o existan elementos de prueba que demuestren concluyentemente que el sentenciado
no ha cometido el delito por el que se lo juzgó y condenó, sea por que el delito nunca
existió o no fue cometido por que el hecho en la realidad no se realizó, que el
condenado no fue el autor o no tuvo ningún grado de participación en el delito y por
último se demuestre que el hecho no es penable penalmente con privación de libertad,
aunque podría tener otro tipo de condena que no sea la privación de libertad. Para este
supuesto no se requiere el prerrequisito de la demostración mediante sentencia
ejecutoriada, simplemente con demostración de hechos o la presentación de las
pruebas concluyentes.
El quinto presupuesto de admisibilidad se refiere a la aplicación retroactiva de una
nueva Ley penal más favorable o con penas privativa de libertad de menor cuantía que
76
la aplicada en el caso concreto al condenado, debiendo establecerse la nueva cuantía y
la fecha del cumplimiento de la nueva condena aplicada. Que en razón de una reforma
al Código Penal u otra nueva Ley que reduzca o anule sea el tipo penal o la cuantía de
pena privativa de libertad del tipo penal fundamento de la condena firme en revisión,
corresponde la acción de revisión penal.
Por último, el sexto presupuesto, de admisibilidad se refiere a la declaración mediante
sentencia, la inconstitucionalidad de la norma o tipo penal en la que se fundó la
sentencia condenatoria que se pretenda revisar.
En el Código procesal penal, no se mantienen los mismos presupuestos con diferentes
matices, no contiene los delitos propios de la función judicial, lo que impedía totalmente
al condenado pedir la revisión de la sentencia una vez concluido el proceso contra el
juez prevaricador, estos son exclusivamente los siguientes:
Primer presupuesto, refiere cuando el condenado esté sufriendo pena privativa de
libertad por el homicidio de una persona que posteriormente se prueba su existencia.
El segundo presupuesto, refiere cuando el condenado esté sufriendo la privación de
libertad en razón de pruebas de cualquier naturaleza posteriormente declaradas falsas
mediante sentencia ejecutoriadas.
77
El tercer presupuesto refiere al descubrimiento después de la sentencia condenatoria
de nuevas pruebas irrefutables que demuestren la inocencia del condenado.
3.6. Procedimiento y formas de la sentencia de revisión
Tal es el caso de la causal de violación al Debido Proceso, a pesar de que la
interposición de la revisión no suspende la ejecución de la sentencia, el tribunal que
conoce de la misma podrá suspender la ejecución de la sentencia, incluso ordenar la
libertad del sentenciado y ordenar otra medida cautelar de ser necesario, mientras se
termina la tramitación de un procedimiento.
a) Procedimiento de la revisión penal: Debe de introducirse un procedimiento
abreviado que permite una tutela judicial más efectiva y directa en relación al
presente procedimiento penal, obviando el tedioso procedimiento administrativo que
previene la norma adjetiva penal, este nuevo procedimiento debe de ser una
modernización en la legislación que se adelanta con varios años a normas
procesales americanas e incluso europeas, permitir la tutela judicial efectiva de la
revisión penal en forma directa ante la Sala.
Este nuevo procedimiento penal, establece la aplicación de las reglas del instituto
procesal de la apelación restringida en todo lo que le sea aplicable a la revisión penal,
lo que nos lleva a entender que se deben aplicar los plazos procesales que son
inherentes al tribunal en las diferentes actuaciones y procedimiento establecido para
78
este recurso con excepción del plazo para ejercer el derecho para interponer la petición
de revisión, el que repetidamente hemos dicho es imprescrptible. La petición de la tutela
de revisión penal se la debe presentar por escrito acompañando las pruebas que
fundan la solicitud, las que deben ser pertinentes a los presupuestos de admisión
expresados en forma detallada, concreta y diferenciadamente cada presupuesto si los
hubiera más de uno, haciendo la fundamentación expresa de las normas legales
aplicables a los hechos que motivan la revisión, requisitos que se deben cumplir bajo
pena de inadmisibilidad.
La petición escrita de la revisión de sentencia condenatoria se presenta ante la Corte
Suprema de Justicia, en la sala penal, si fuese un condenado en proceso ordinario y si
fuese un sujeto condenado dentro de un juicio de responsabilidades en razón de la
calidad de las personas deberá presentarse ante la Corte Suprema de Justicia.
Presentada la petición de revisión según sea el caso ya explicado, una vez ingresada la
solicitud de revisión, se procede el análisis de la petición y las pruebas aportadas,
establecerá los presupuestos y requisitos formales de la petición de revisión de
sentencia penal, cumpliéndose éstos proyectará la resolución que en vista de causa se
resolverá mediante auto supremo la admisibilidad si cumple con los presupuestos de
admisión disponiéndose en aplicación de las reglas de la apelación restringida del
procedimiento penal la notificación tanto al Ministerio Público, como a la parte
querellante del proceso penal fenecido con sentencia firme motivo de la revisión penal e
inadmisible si no cumple con los mismo.
79
De acuerdo al procedimiento establecido por una nueva jurisprudencia, una vez
admitida la petición de revisión penal el tribunal en la misma resolución debe disponer a
correr traslado con la solicitud tanto al Ministerio Público como a la parte civil o
querellante. La notificación al Ministerio Público no tiene otro fin que la de intervenir con
su opinión (requerimiento) que desde luego no enerva la resolución del tribunal, para
que en el marco de su mandato constitucional y organizacional en representación del
Estado y bajo el principio de objetividad, velando por los derechos humanos y
fundamentales de las personas, estando a derecho el impetrante, previo el análisis de
las pruebas aportadas y los fundamentos de derecho probados, corresponde al
representante del Ministerio Público, por única vez requerir por la anulación o
modificación de la sentencia o en su caso por la improcedencia de la revisión penal que
desde luego el tribunal revisor podrá apartarse del requerimiento
Formas de la sentencia de revisión penal: La sentencia dictada por el tribunal revisor
que resuelva la petición de la sentencia penal puede ser de las siguientes formas:
a) Auto supremo anulando.
b) Auto supremo improcedente.
El auto anulatorio, puede tener dos formas de resolución, la primera podrá ser anulando
la sentencia motivo de la revisión dictando la nueva sentencia de absolución de culpa y
pena en virtud de la prueba arrimada a la petición en los siguientes casos:
80
a) Cuando la sentencia motivo de la revisión se fundó en pruebas declaradas
judicialmente en sentencia firme en un fallo posterior, cuando después de la
sentencia condenatoria motivo de la revisión sobrevengan hechos nuevos.
b) Cuando se descubran nuevos hechos o preexistentes o elementos probatorios que
demuestren que el hecho que motivó el juicio y sentencia condenatoria no fue
cometido por ningún sujeto, es decir, que no existió el hecho.
c) Que el condenado no fue el autor ni partícipe en la comisión del delito que motivó la
sentencia en revisión.
d) Que se determine que el hecho no sea punible con pena privativa de libertad, y
e) Cuando una sentencia del tribunal constitucional, tenga carácter derogatorio ya sea
sobre el tipo o sobre la norma penal que fundó la condena.
Asimismo, la nueva sentencia dictada por el tribunal de revisión podrá ser modificatoria
de la condena, debiendo establecerse en la misma el nuevo tipo penal que funda la
nueva condena y la cuantía de la privación de libertad de ésta que por cierto deberá ser
más benigna que la sentencia en revisión, correspondiendo en los siguientes casos:
a) Cuando los hechos tenidos como fundamentos de la sentencia en revisión resultan
que son incompatibles con los establecidos por sentencia penal ejecutoriada en otro
proceso con idénticas características, es decir que en otro proceso penal con
idénticas características se establece que los hechos en que se fundó la sentencia
en revisión son incompatibles con el tipo penal que motivó la sentencia
condenatoria, correspondiendo a otro tipo penal y por consiguiente otra condena
que por cierto mas benigna y,
81
b) Cuando corresponda aplicar en forma retroactiva una nueva Ley penal mas benigna
que haya sido promulgada con posterioridad a la sentencia condenatoria en revisión.
Por último, el auto anulatorio de la sentencia en revisión podrá disponer la realización
de un nuevo juicio en los siguientes casos:
a) Cuando la sentencia condenatoria haya sido pronunciada en razón de delitos
propios de la función judicial debidamente probada por sentencia firme con
posterioridad, por ejemplo en razón de prevaricato, resoluciones contrarias a la Ley,
cohecho pasivo y activo, retardación de justicia y auto incriminación del condenado
por el uso de la violencia o coacción por amenazas graves.
b) Puede también disponerse un nuevo proceso cuando se demuestre que el delito por
el que se condenó no corresponde al tipo penal del hecho que motivó el proceso,
sino a otro tipo penal con pena privativa de libertad más benigna.
Cuando se disponga la realización de un nuevo juicio se supone que en la sentencia en
revisión se atentó contra los derechos del condenado y que la condena fue contraria al
principio de equidad, a la justicia y la sana valoración de las pruebas, por tanto no
podrán intervenir los mismos jueces que dictaron la sentencia condenatoria anulada,
debiendo disponerse que el nuevo juicio sea llevado adelante por el tribunal siguiente
en grado o de la jurisdicción más próxima según sea el caso, tampoco podrá fundarse
la nueva sentencia en una nueva valoración de las mismas pruebas que fundaron la
sentencia anulada, sino deberá practicarse nuevas pruebas o con las aportadas por el
82
impetrante de la revisión, así mismo y bajo el principio indubio pro reo no podrá
contener la nueva sentencia un fallo con pena privativa de libertad mas grave que el
anulado.
Efectos de la sentencia resolutiva de la revisión penal: La nueva sentencia dictada
por el tribunal revisor y sin ulterior recurso podrá declarar la absolución o en su caso
la extinción de la pena privativa de libertad si se hubiera fundado en la aplicación de
una nueva Ley mas benigna, en estos supuestos se ordenará la inmediata libertad
del injustamente condenado o condena extinguida.
Si hubiese sido por absolución de culpa y pena, en la misma sentencia se dispondrá la
inmediata rehabilitación plena de todos sus derechos individuales fundamentales, de
ciudadanía, profesionales, laborales, mas el pago por concepto de indemnización del
daño económico, psicológico y moral sufrido durante todo el tiempo de su injusta
privación de libertad, el pago de costas procesales tanto por el juicio anulado como por
la acción de revisión que deberán imputársele al Estado y a la parte querellante o sus
herederos, mas se ordenará la inmediata devolución las penas pecuniarias pagadas y
todo cuanto bienes y objetos se le confiscó.
Asimismo, con la finalidad de velar y reparar la dignidad del injusto condenado, la
sentencia dispondrá la publicación de la parte resolutiva de la sentencia que declaró la
absolución en un medio de comunicación masivo y de alcance nacional. Quedará
abierto el derecho del injusto condenado para demandar contra el Estado y la parte
83
querellante por los daños económicos, familiares, morales, sociales, psicológicos y
demás perjuicios que causaron su injusta condena.
Cabe destacar que el hecho que el Tribunal de revisión declare inadmisible o
improcedente la petición de revisión según sea el caso, el condenado puede volver a
solicitar la revisión de su sentencia condenatoria cuantas veces vea conveniente y
necesaria sin restricción de veces que quiera hacer uso de este derecho ni de plazos
para volver a intentarlo, como se manifestó, es imprescriptible.
3.7. Posición del Código Procesal Penal del recurso de revisión
En Guatemala, el procedimiento de revisión, tal y como está establecido hoy día en el
Código Procesal Penal tiene como consecuencias el efecto suspensivo del cual indica:
El Artículo 453, con relación al Objeto indica. “La revisión para perseguir la anulación
de la sentencia penal ejecutoriada, cualquiera que sea el tribunal que la haya dictado,
aún en casación, sólo procede en favor del condenado a cualquiera de las penas
previstas para los delitos o de aquél a quien se le hubiere impuesto una medida de
seguridad y corrección.”
Además el Artículo 454, “reza de a cuerdo facultad de impugnar. Podrán promover la
revisión en favor del condenado:
84
1. El propio condenado o a quien se le hubiera aplicado una medida de seguridad y
corrección, aún cuando hubiere sido ejecutada total o parcialmente. Si es incapaz,
sus representantes legales; y si ha fallecido, su cónyuge, sus ascendientes,
descendientes o hermanos.
2. El Ministerio Público.
3. El juez de ejecución en el caso de aplicación retroactiva de una ley penal más
benigna.”
Dentro del referido cuerpo legal en el Artículo 455. se relaciona los motivos.
“Procederá la revisión cuando nuevos hechos o elementos de prueba, por sí solos o en
conexión con los medios de prueba ya examinados en el procedimiento, sean idóneos
para fundar la absolución del condenado o una condena menos grave, por aplicación de
otro precepto penal distinto al de la condena, u otra decisión sobre una medida de
seguridad y corrección, esencialmente diversa de la anterior.
Son motivos especiales de revisión:
1. La presentación, después de la sentencia, de documentos decisivos ignorados,
extraviados o que no se hubieren incorporado al procedimiento.
2. La demostración de que un elemento de prueba decisivo, apreciado en la sentencia,
carece del valor probatorio asignado, por falsedad, invalidez, adulteración o
falsificación.
3. Cuando la sentencia condenatoria ha sido pronunciada a consecuencia de
prevaricación, cohecho, violencia u otra maquinación fraudulenta, cuya existencia
fue declarada en fallo posterior firme.
85
4. Cuando la sentencia penal se basa en una sentencia que posteriormente ha sido
anulada o ha sido objeto de revisión.
5. Cuando después de la condena sobrevengan hechos o elementos de prueba que
solos o unidos a los ya examinados en el proceso, hacen evidente que el hecho o
una circunstancia que agravó la pena, no existió, o que el condenado no lo cometió.
6. La aplicación retroactiva de una ley penal más benigna que la aplicada en la
sentencia.”
El Artículo 456 designa la forma. “La revisión para ser admitida, deberá promoverse por
escrito ante la Corte Suprema de Justicia, con la referencia concreta de los motivos en
que se funda y de las disposiciones legales aplicables. Se acompañará, en el mismo
momento, toda la prueba documental que se invoca o se indicará el lugar o archivo
donde esté.
Cuando la demostración del motivo que sustenta la revisión no surge de una sentencia
judicial irrevocable, el recurrente deberá indicar todos los medios de prueba que
acrediten la verdad de sus afirmaciones.”
Artículo 457, refiere a la admisibilidad. “Recibida la impugnación, el tribunal decidirá
sobre su procedencia. Podrá, sin embargo, si el caso lo permite, otorgar un plazo al
impugnante para que complete los requisitos faltantes.
86
El condenado podrá designar un defensor para que mantenga la revisión, derecho
sobre el cual será instruido al notificársele la primera resolución sobre la admisibilidad
de la impugnación. Si el condenado no nombra defensor, el tribunal lo designará de
oficio.
La muerte del condenado durante el curso de la revisión no obstaculizará la
prosecución del trámite. Si alguna de las personas legitimadas no compareciere
después de habérsele comunicado la apertura de la revisión, el procedimiento podrá
continuar con la sola asistencia del defensor.”
El Artículo 458, versa sobre la instrucción. “Inmediatamente después de admitida la
revisión, el tribunal dará intervención al Ministerio Público o al condenado, según el
caso, y dispondrá, si fuere necesario, la recepción de los medios de prueba que ofreció
el recurrente o que crea útiles para la averiguación de la verdad.
Las declaraciones e informes se documentarán en acta, pudiendo el tribunal delegar la
instrucción en alguno de sus miembros.
El Artículo 459, indica la forma de la audiencia. “Concluida la instrucción se señalará
una audiencia para que se manifiesten quienes intervienen en la revisión, pudiendo
acompañar alegatos escritos que funden su petición.”
87
El Artículo 460, indica la decisión. “El tribunal, al pronunciarse, declarará sin lugar la
revisión, o anulará la sentencia.
Si anula la sentencia, remitirá a nuevo juicio cuando el caso lo requiera, o pronunciará
directamente la sentencia definitiva.”
El Artículo 461, nuevo juicio. “El nuevo juicio será tramitado conforme a las reglas
respectivas. El ofrecimiento de prueba y la sentencia no podrán ser fundados, con
independencia de los motivos que hicieren admisible la revisión en una nueva
apreciación de los mismos hechos del proceso.”
El Artículo 462, Efectos de la sentencia. “La sentencia ordenará, según el caso, la
libertad del que fue condenado, la restitución total o parcial de la suma de dinero
pagada en concepto de multa, la cesación de la inhabilitación y de las penas
accesorias, con devolución de los efectos del comiso que no hubieren sido destruidos,
de la medida de seguridad y corrección que corresponda. Aplicará la nueva pena o
practicará un nuevo cómputo, cuando en la nueva sentencia se impusiere pena al
condenado, con abono del tiempo que hubiere estado en prisión.
En los casos previstos también deberá pronunciarse, a solicitud, sobre la
indemnización. La reparación sólo se podrá conceder al condenado, o después de su
muerte, a los herederos que lo solicitaren.”
88
Y el Artículo 463, se relaciona con el rechazo de la revisión. “La improcedencia de la
revisión no perjudicará la facultad de peticionar, nuevamente, fundada en elementos
distintos; pero las costas de una revisión rechazada estarán siempre a cargo de quien
la interponga, salvo el caso del Ministerio Público.”
89
90
CAPÍTULO IV
4. Petición de aplicación del derecho interno a la Comisión Interamericana de
Derechos Humanos
El presente informe aborda, el tema de la aplicación del derecho en el tiempo y el
espacio, a través del recurso de revisión, en un caso concreto denegado en por el
Estado de Guatemala, desde los puntos de vista doctrinario, normativo y
jurisprudencial, asimismo la aplicación de la ley en el tiempo y el espacio, obligatoriedad
de las leyes y efectos de la inconstitucionalidad de una ley, del derecho adquirido como
también de la situación consolidada y de la vigencia y eficacia de las normas jurídicas.
4.1. Resumen
El 20 de diciembre de 2002, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos recibió
una petición presentada por Carlos Abraham Calderón Paz, abogado del Instituto de la
Defensa Pública Penal de Quetzaltenango, en la que se alegó responsabilidad
internacional de República de Guatemala, por la detención ilegal y excesiva de los
Señores. César Centeno Rosales, Efraín García Aquino, Reginaldo Arriola Ruíz y Óscar
Alas Sanabria, así como por los malos tratos sufridos por éstos durante su
encarcelación y la tortura de la que habría sido objeto César Centeno al momento de
ser detenido. Lo anterior en violación de los Artículos 5.1, 5.2, 5.4, 6.1, 6.2, 6.3, 7.1, 7.3,
7.5, 8.1, 8.2 y 24 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, y de los
91
Artículos 1, 2, 6, 7 y 8 de la Convención Interamericana para Prevenir y Sancionar la
Tortura.
Con respecto a la admisibilidad de la petición, argumentó el peticionario que en
aquellas situaciones donde la jurisdicción interna contemplaba recursos, éstos habían
sido agotados y no habían sido efectivos.
Por su parte, el Estado, alegó que el peticionario no había agotado los recursos internos
para el restablecimiento de los derechos de las presuntas víctimas, porque existen
mecanismos legales de carácter civil para obtener indemnización por daños y
perjuicios, al igual que acciones penales para iniciar en contra de funcionarios públicos
que hubiesen incurrido en la comisión de delitos.
Tras el análisis de la petición, y de acuerdo con lo establecido en los Artículos 46 y 47
de la Convención Americana, así como en los Artículos 30, 37 y concordantes de su
Reglamento, la Comisión Internacional de Derechos Humanos, declara la admisibilidad
de la petición con respecto a las presuntas violaciones de los Artículos 5, 7, 8, 24 y 25,
en relación con las obligaciones generales establecidas en los Artículos 1.1 y 2 de la
Convención Americana. Asimismo, considera la Comisión admisible la petición en
relación con la presunta violación de los Artículos 1, 6 y 8 de la Convención
Interamericana para Prevenir y Sancionar la Tortura. La Comisión Interamericana
decide igualmente notificar a las partes, publicar esta decisión e incluirla en su Informe
Anual a la Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos.
92
4.2. Trámite ante la comisión Interamericana de Derechos Humanos
La Comisión recibió la petición el 20 de Diciembre de 2002 y le asignó el número 4657-
02. La información se trasladó al Estado el 22 de Mayo del 2003, con un plazo de dos
meses para que presentara su respuesta. El 22 de Junio de 2004 la Comisión, recibió
información adicional del peticionario, la cual fue trasladada al Estado el 27 de Enero de
2005. El 12 de Septiembre de 2005, el peticionario envió información adicional que fue
trasladada al Estado el 11 de Noviembre de 2005, solicitándole que presentara sus
observaciones en el plazo de un mes. El 14 de Febrero de 2006 el peticionario envió
información adicional que fue transmitida al Estado el 1 de Marzo de 2006, otorgándole
un mes para presentar sus observaciones. La Comisión recibió las observaciones del
Estado el 3 de Abril de 2006, las cuales fueron transmitidas al peticionario el 7 de Abril
de 2006. El 25 de Octubre de 2006 la CIDH, recibió un escrito del peticionario que fue
transmitido al Estado el 20 de Noviembre de 2006, otorgándole un mes de plazo para
presentar sus observaciones. El 28 de Diciembre de 2006, el Estado presentó
observaciones adicionales, las cuales fueron transmitidas al peticionario el 18 de Enero
de 2007 y se le solicitó que presentara su respuesta dentro del plazo de un mes. La
Comisión, recibió el 27 de Enero de 2007, las observaciones del peticionario, incluyó
los Artículos 7.3 y 24 de la Convención Americana como derechos violados por los
hechos referenciados en la petición las que fueron trasladadas al Estado el 29 de Enero
de 2007.
93
4.3. Posiciones de las partes ante la Comisión Internacional
Para mayor comprensión parte es la reclamación y satisfacción de una pretensión. En
todo proceso, intervienen dos partes una que pretende en nombre propio o en cuyo se
pretende la actuación de una norma legal, denominada actora, y otra frente a la cual
esa conducta es exigida, llamada demandada, “Contienda judicial entre partes en la que
una de ellas mantiene una pretensión a la que la otra se opone o no satisface. Llámase
también litis, juicio, pleito, proceso (v.)” 53
a) El peticionario: La petición inicial se presentó a raíz de la supuesta detención ilegal
de los Sres. César Centeno Rosales, Efraín García Aquino, Reginaldo Arriola Ruíz y
Óscar Alas Sanabria, ocurrida el 18 de septiembre de 1998 en el Municipio de
Patulul, Departamento de Suchitepéquez, realizada por miembros de la Policía
Nacional Civil y del Ejército de Guatemala. Sostiene el peticionario que tres de las
mencionadas personas fueron sacadas de sus respectivos domicilios por los
agentes que los detuvieron y fueron trasladadas a un lugar que posteriormente fue
informado a los tribunales como aquel donde habrían sido capturados. Respecto al
Señor Centeno Rosales, manifiesta el peticionario que éste fue objeto de torturas
por parte de sus captores, quienes le habrían exigido información sobre bandas
delictivas.
53
Ossorio, Manuel. Ob. Cit. Pág. 563
94
De acuerdo al peticionario, la detención ilegal y persecución penal de las presuntas
víctimas habría sido una maquinación deliberada con el objeto de inculparlos como
autores de un asesinato que no cometieron.
El 21 de Septiembre de 1998, el Juzgado de Primera Instancia Penal, Narcoactividad y
Delitos contra el Ambiente de Santa Lucía Cotzumalguapa, Departamento de Escuintla,
dictó auto de prisión preventiva por el delito de tenencia ilegal de armas de fuego
ofensivas, en contra de los detenidos.
Según la denuncia, el 17 de Agosto de 1999 se abrió a juicio el caso en contra de las
presuntas víctimas a quienes se sindicó como autores de tenencia ilegal de armas de
fuego ofensivas y asesinato. El 23 de Diciembre de 1999, los cuatro procesados fueron
absueltos por falta de prueba por el Tribunal de Sentencia Penal, Narcoactividad y
Delitos contra el Ambiente de Sololá. concluyó que la prueba aportada al presente
debate no fue suficiente para demostrar la participación de los acusados en el hecho
que se les atribuye, ya que en el transcurso del debate quedó probado y demostrado
que ninguna persona presenció los hechos en los que hubieron fallecidos, asimismo
que la investigación realizada por el Ministerio Público resulta insuficiente, negligente e
irresponsable por no iniciar las investigaciones correspondiente, a efecto de establecer
si los sindicados eran responsables o no del ilícito que se les atribuye, toda vez que
existiendo evidencia suficiente para establecer la verdad del hecho, el Ministerio Público
no dirigió la investigación como correspondía, ya que la misma fue dirigida y
manipulada por la Policía Nacional Civil, que se encargó de establecer la posible
95
participación de los autores del hecho, Institución que no tiene delegada dicha función,
la cual corresponde con exclusividad al Ministerio Público como órgano encargado de la
persecución penal
Sin embargo, el Ministerio Público apeló, el fallo fue anulado y se ordenó un nuevo
juicio. El 14 de Agosto de 2000, el mismo Tribunal dictó nueva sentencia declarando
culpable a César Centeno Rosales, por el delito de tenencia ilegal de armas ofensivas y
por el delito de encubrimiento, condenándolo a tres años y seis meses de prisión
conmutables. Asimismo, dicho falló absolvió a los demás acusados. La decisión fue
apelada tanto por el Ministerio Público como por el señor Centeno. El 27 de Junio de
2001, el Tribunal de Sentencia Penal de Sololá volvió a dictar fallo, en esta ocasión
declarando a los cuatro acusados culpables y los condenó a 40 años de prisión
inconmutables. La sentencia fue apelada por las presuntas víctimas, razón por la cual
se ordenó la anulación del juicio y la celebración de un nuevo juicio oral.
Alega el peticionario que durante el trámite del juicio, no fue posible que los diferentes
tribunales que llevaron el caso resolvieran a favor de las presuntas víctimas una
excarcelación. Sostiene que la razón es que el Artículo 264 del Código Procesal Penal
establece que: “no podrá concederse medida sustitutiva de prisión en procesos
instruidos, entre otros delitos, por asesinato.”
Pese a que la norma citada fue impugnada por inconstitucionalidad por violar principios
como la igualdad y presunción de inocencia, la impugnación sólo se declaró a lugar en
96
lo referente al delito de hurto agravado. De igual forma, expresa que aunque el “Artículo
268 del mismo Código establece que la privación de libertad finalizará cuando exceda
de un año, pero si se ha dictado sentencia condenatoria y ésta se encuentra pendiente
de recurso, podrá durar tres meses más, renovables por la Corte Suprema de Justicia
cuantas veces sea necesario.” Alega el peticionario que la prórroga de la prisión
preventiva es prácticamente automática y que además, “quienes no se encuentren en la
ciudad capital de Guatemala Sede de la Corte Suprema de Justicia se encuentran en
imposibilidad de impugnar y controlar las autorizaciones de prórrogas”. Comunicación
del peticionario de Septiembre 12 de 2005, recibida en la Comisión 19 de septiembre de
2005
Al momento de presentarse la petición, las presuntas víctimas continuaban bajo
detención preventiva y en espera de juicio. El caso fue trasladado al Tribunal de
Sentencia Penal, Narcoactividad Regional de Quetzaltenango y el cinco de marzo de
2003, dicho Tribunal declaró con lugar los incidentes planteados por detención ilegal y
violación al debido proceso por detención ilegal, absolviendo a los cuatro acusados de
todo cargo, el 7 de abril de 2003 el peticionario solicitó a la Comisión, medidas
cautelares (MC-496-03) a favor de las presuntas víctimas, las cuales fueron
rechazadas.
No obstante lo anterior, las presuntas víctimas habrían continuado en detención
preventiva mientras no quedara en firme dicho fallo, es decir, luego de que se resolviera
el recurso de apelación especial interpuesto por el Ministerio Público.
97
Alega el peticionario que los recursos de inconstitucionalidad y de amparo se tardan
mucho, y cuando se plantea una situación de hecho, ello suspende muchas veces el
asunto principal, agravando una situación de encarcelamiento. Además, existe la
posibilidad de que se impongan multas a los abogados por interponer los recursos.
Considera el peticionario que lo anterior hace que el uso del recurso de
inconstitucionalidad y de el de amparo no sea efectivo ni idóneo para evitar las
situaciones denunciadas, configurándose una excepción de agotamiento de recursos
internos
El 22 de Octubre de 2003 la Sala Séptima de la Corte de Apelaciones de
Quetzaltenango declaró improcedente el Recurso de Apelación Especial interpuesto por
el Ministerio Público, confirmando la sentencia apelada y ordenando la libertad de los
sindicados.
Según el peticionario, las presuntas víctimas sufrieron tratos inhumanos y degradantes
mientras permanecieron detenidos, sin que hubiera un procedimiento para presentar
quejas porque eran los mismos presos los que manejaban la disciplina del centro de
detención. En especial, alega el peticionario que el señor Centeno Rosales estuvo
recluido en cuatro prisiones diferentes, en algunas de las cuales ni siquiera pudo
obtener una cama pues para ello tenía que pagarle a un preso que las administraba.
98
El señor Centeno Rosales habría sido objeto, además, de aislamiento por parte de
presos auto designados como miembros del Comité de Orden y Disciplina, y obligado a
realizar labores de limpieza cuando se encontraba detenido en la Granja de
Rehabilitación Penal de Cantel en el departamento de Quetzaltenango, hechos por los
cuales interpuso un recurso de Exhibición Personal que fue declarado improcedente.
Respecto a la admisibilidad de la petición, plantea el peticionario que las violaciones
denunciadas son reiteradas y generalizadas pues afectan a toda persona que esté
sujeta a proceso penal en Guatemala. En este sentido, manifiesta que el 7 de
septiembre de 2006 el Congreso de la República emitió el Decreto 33-2006 sobre Ley
de Régimen Penitenciario, regulación que regirá a partir del cinco de abril de 2007 y de
la cual el peticionario hace los siguientes comentarios:
a) Mantiene las prohibiciones de la redención de penas en base al delito cometido;
b) Frente al proceso disciplinario, establece que no se requerirá defensa técnica del
disciplinado;
c) Se le concede al ejecutivo un plazo de 10 años para adecuar la infraestructura de
los centros penitenciarios, con lo cual, a juicio del peticionario, la situación
penitenciaria en el país no tendrá una atención inmediata.
En relación con el agotamiento de recursos internos, alega el peticionario que la
situación existente al momento de la presentación de la petición era la duración
excesiva de la prisión preventiva de las presuntas víctimas, puesto que para ese
momento llevaban cuatro años, tres meses y dos días en prisión preventiva, habiendo
99
pasado además por diferentes cárceles del país y sufrido la realización de diversos
juicios, encontrándose para ese entonces en una granja penal, destinada a los
condenados. Sostiene el peticionario que en relación al señor Centeno, el 31 de
Octubre de 2002, se promovió un recurso de exhibición personal, por los vejámenes
sufrido en prisión, el cual fue declarado sin lugar.
Alega el peticionario que, según la legislación guatemalteca, las presuntas víctimas no
tienen derecho a indemnización, pues finalmente fueron absueltos por los delitos en
virtud de los cuales estuvieron detenidos. Explica que si bien existe la acción de
responsabilidad contenida en el Artículo 246 del Código Procesal Civil, “ésta solo
procede cuando se ha declarado una sentencia judicial en firme, con autoridad de cosa
juzgada, que al ser revisada y declarada con lugar el recurso de revisión, da derecho a
solicitar indemnización del Estado.”
En conclusión, el peticionario alega que no existen recursos internos por agotar y que
respecto a la situación del señor Centeno Rosales, no existen mecanismos eficaces
para evitar los malos tratos a nivel interno en las cárceles guatemaltecas.
El peticionario considera que el Estado de Guatemala ha violado los siguientes
Artículos de la Convención Americana:
El Artículo 8.1, porque las presuntas víctimas no fueron juzgadas en un plazo razonable
ya que desde que inició el proceso hasta que quedó en firme la sentencia absolutoria,
100
transcurrieron cinco años, un mes y cinco días. Además, fueron juzgadas por un
Tribunal establecido ex post facto, violando así el principio de Juez Natural..
El Artículo 8(2), por la duración excesiva de la prisión preventiva, anulando el valor de la
presunción de inocencia.
El Artículo 24, por la creación de Tribunal especiales para ciertos delitos mediante
Acuerdo 8-2000 de la Corte Suprema de Justicia. Los Artículos 7.1, 7.3 y 7.5, pues
alega el peticionario que el Artículo 264 del Código de Procedimiento Penal, elimina
cualquier posibilidad de análisis valorativo por parte del Juez para conceder la
excarcelación en un caso concreto, siendo que la prisión preventiva no debe ser la regla
general pues la libertad de una persona puede estar subordinada a garantías que
aseguren su comparecencia al juicio. Los Artículos 5.1, 5.2 y 6.1. 6.2 y 6.3, puesto que
en los centros de detención donde fueron recluidas las presuntas víctimas no se
respeta la integridad física, psíquica y moral de las personas que ingresan a prisión y
sufren malos tratos y vejámenes impuestos por otros internos con anuencia o tolerancia
de las autoridades estatales. Se refiere así mismo el peticionario al uso de celdas de
castigo en contra del Señor Centeno Rosales, por lo que se habría interpuesto un
recurso de exhibición personal a su favor que fue rechazado. Por otra parte, alega el
peticionario al sustentar la violación de éstos artículos, que la nueva ley penitenciaria no
soluciona el problema estructural de las cárceles guatemaltecas.
Además, agrega que el estado violó el Artículo 5.4, “por haber sido recluidas las
presuntas víctimas en granjas penales a) Granja Penal de Canadá en Escuintla y b)
101
Granja Penal de Cantel en Quetzaltenango, las cuales son utilizadas únicamente para
cumplimiento de condena
De igual forma, alega el peticionario que el Estado violó en detrimento del señor César
Centeno Rosales, los Artículos 1, 2, 6, 7 y 8 de la Convención Interamericana para
Prevenir y Sancionar la Tortura, pues al momento de su detención fue golpeado
buscando su inculpación en los hechos delictivos y obtener información sobre otras
personas en los hechos a él atribuidos.
b) El Estado: El Estado alegó que, según información de la Dirección General del
Sistema Penitenciario de Guatemala, el señor César Centeno Rosales fue
trasladado al Centro Preventivo de Quetzaltenango el 8 de Noviembre de 2002, por
los delitos de tenencia ilegal de armas de fuego ofensivas, explosivos, armas
químicas y biológicas y asesinato, mientras que los Señores Efraín García Aquino,
Reginaldo Arriola Ruíz y Oscar Alas Sanabria, habrían obtenido su libertad a partir
del 22 de Octubre de 2003 por encontrarse en firme la sentencia absolutoria de los
delitos que se les imputaba.
Frente al supuesto perjuicio causado a las presuntas víctimas por el proceso penal
interno, al haber permanecido detenidas preventivamente, el Estado argumentó que
estas personas no han ejercido el derecho de interponer una acción de indemnización
de daños y perjuicios contra los funcionarios públicos que les habrían ocasionado
perjuicios económicos y morales, acción que puede hacerse valer mediante juicio
102
sumario de Responsabilidad Civil de Funcionarios y Empleados Públicos, previsto en el
Artículo 246 del Código Procesal Civil y Mercantil. De igual forma, alega el Estado que
las presuntas víctimas no interpusieron denuncia penal en relación con los malos tratos
y vejámenes en contra de los internos, supuestamente cometidos por autoridades
estatales. El Estado manifiesta que: los delitos que pudieron haberse suscitado según
los hechos descritos y que ameritaban ser denunciados son: abuso de autoridad,
incumplimiento de deberes, abuso contra particulares y lesiones en su caso.
En relación al señor Centeno, plantea el Estado que su abogado defensor tiene el
derecho de ejercitar las acciones legales correspondientes dentro del sistema interno
antes de acudir a organismos internacionales.
El Estado manifiesta que no corresponde indemnizar a las presuntas víctimas por el
tiempo en que éstas permanecieron detenidas preventivamente. Al respecto, el Estado
cita el Artículo 10 de la Convención Americana, argumentando que éste establece el
derecho de toda persona a ser indemnizada en caso de haber sido condenada en
sentencia firme por error judicial. De igual manera, el Estado alude a los efectos de una
sentencia de revisión según el Artículo 462 del Código Procesal Penal de Guatemala y
resalta que uno de ellos es que a solicitud del interesado, la Corte se pronuncia sobre la
indemnización.
El Estado manifiesta que en el presente caso, tres de las presuntas víctimas fueron
absueltas en primera instancia, mantuvieron la privación de libertad ante el Recurso de
103
Apelación Especial interpuesto por el Ministerio Público y fueron reestablecidas en su
libertad el 22 de Octubre de 2003. Por lo anterior, alega el Estado que la situación de
estas personas no se adecua a los supuestos normativos contenidos en la Convención
Americana y el Código Penal. En el caso de César Centeno Rosales, sostiene el Estado
que por no encontrarse firme el fallo y permanecer éste bajo prisión preventiva, no
procede bajo ningún aspecto referirnos al derecho de indemnización aludido.
Expresa asimismo que, en consecuencia, no es procedente el reclamo de una
indemnización por el tiempo en que han permanecido privados de libertad los
peticionarios.
Por último alega el Estado que, a través del Sistema Penitenciario, se encuentra
realizando avances en la remodelación de la infraestructura de los Centros de
Detención, con lo cual se está brindando atención inmediata a la problemática de
dichos establecimientos, así como resguardando la integridad física y los derechos
humanos de las personas privadas de libertad. El Estado expresa que, en
consecuencia, la Ley del Sistema Penitenciario cumple con lo exigido por instrumentos
nacionales e internacionales de derechos humanos.
Concluye el Estado alegando que el peticionario no ha agotado recursos internos para
el reestablecimiento de sus derechos, razón por la cual considera que debe declararse
inadmisible la petición de conformidad con los Artículos 46(1)(a) y 47(a) de la
Convención Americana.
104
4.5. Análisis de competencia de la Comisión Internacional de Derechos Humanos
Las responsabilidades y labores de la Comisión Internacional de Derechos
Humanos, comprenden la promoción del Derecho Internacional Humanitario y su
aplicación a nivel nacional. Para contribuir a alcanzar el objetivo común de asegurar al
respeto, asimismo buscar y asegurar la participación del mayor número posible de
Estados en los tratados sobre Derechos Humanos y, en particular, ayudar a formular
leyes y reglamentos a nivel nacional que satisfagan los requisitos de dichos
instrumentos y que conduzcan a su aplicación.
La Comisión tiene competencia ratione materiae, para conocer la presente petición
porque en ella se denuncian violaciones a derechos protegidos en la Convención
Americana, de la cual el Estado de Guatemala es parte al haberla ratificado el 25 de
Mayo de 1978; así como, de la Convención Interamericana para Prevenir y Sancionar la
Tortura la cual ratificó el 29 de Enero de 1987.
La Comisión tiene competencia ratione personae, para conocer la presente petición
porque tanto la naturaleza del peticionario, como la de las presuntas víctimas satisfacen
los requerimientos señalados, respectivamente, en los Artículos 44 y 1.2 de la
Convención Interamericana para Prevenir y Sancionar la Tortura.
La Comisión Internacional de Derechos Humanos, tiene competencia ratione temporis,
para conocer la presente petición toda vez que la obligación de respetar y garantizar los
105
derechos protegidos en la Convención Americana, así como los protegidos en la
Convención Interamericana para Prevenir y Sancionar la Tortura, ya se encontraba en
vigor para el Estado en la fecha en que habrían ocurrido los hechos alegados en la
petición.
Finalmente, la Comisión tiene competencia ratione loci, para conocer la presente
petición por cuanto en ella se alegan violaciones de derechos ocurridas dentro de la
jurisdicción del Estado denunciado.
Otros requisitos de admisibilidad de la petición: Agotamiento de los recursos internos: El
Artículo 46.1.a de la Convención Americana dispone: “para que sea admisible una
denuncia presentada ante la Comisión Interamericana de conformidad con el Artículo
44 de la Convención, es necesario que se hayan intentado y agotado los recursos
internos conforme a los principios del derecho internacional generalmente reconocidos.
Este requisito tiene como objeto permitir que las autoridades nacionales conozcan
sobre la supuesta violación de un derecho protegido y, de ser apropiado, la solucionen
antes de que sea conocida por una instancia internacional.”
En el caso bajo estudio, el Estado alega que el peticionario no ha agotado los recursos
internos, porque no ha hecho uso de las acciones civiles y penales para obtener
indemnización por los derechos que se les haya violado a las presuntas víctimas, así
como sancionar a los responsables de dichas violaciones. Por su parte, el peticionario
alega que fueron interpuestos los recursos disponibles en la legislación interna para
106
terminar con la detención preventiva excesiva en perjuicio de las presuntas víctimas,
para denunciar los tratos inhumanos alegados en perjuicio del Señor. Centeno Rosales
y respecto de la discriminación contenida en el Artículo 264 del Código Procesal Penal.
En relación con la indemnización alegada a favor de las presuntas víctimas por haber
sido sometidos a un período de detención preventiva excesivo, argumenta el
peticionario que la legislación guatemalteca no contiene recursos para reclamar tal
situación.
De acuerdo a los documentos que constan en el expediente, se observa que en
relación con la duración de la detención preventiva, el peticionario interpuso varios
recursos de exhibición personal a favor de las presuntas víctimas a lo largo del proceso
penal con el fin de obtener el beneficio de la libertad provisional, sin embargo éstos
fueron rechazados, El 8 de Octubre de 2001 la Sala Novena de la Corte de Apelaciones
de Antigua Guatemala departamento de Sacátepequez, declaró improcedente el
recurso de exhibición personal interpuesto a favor de César Centeno Rosales, Efraín
García Aquino, Reginaldo Arriola Ruíz y Óscar Alas Sanabria el 20 de Septiembre de
2001. De igual forma, el 4 de Noviembre de 2002 el Juez de Paz de Cantel en el
departamento de Quetzaltenango declaró improcedente el recurso de exhibición
personal interpuesto a favor César Centeno Rosales el 31 de octubre de 2002.
La Comisión observa que las presuntas víctimas estuvieron sometidas a detención
preventiva durante 5 años y 33 días, desde el 18 de Septiembre de 1998 hasta el 22 de
Octubre de 2003, fecha en que fueron absueltos mediante sentencia firme y
107
ejecutoriada. Así mismo observa, que en el presente caso, las presuntas víctimas no
tuvieron a su alcance recursos internos efectivos para obtener la libertad provisional en
el contexto de una alegada detención preventiva prolongada.
Respecto de los recursos internos interpuestos por la presunta violación a la integridad
personal del Sr. Centeno, consta en el expediente, que el 31 de Octubre de 2002 fue
promovido un recurso de exhibición personal porque estaba siendo objeto de
vejámenes injustos de parte de los encargados de disciplina de la Granja Modelo de
Rehabilitación de Cantel. El 4 de Noviembre de 2002, el Juzgado Primero de Primera
Instancia Penal y Delitos contra el Ambiente del Departamento de Quetzaltenango
declaró improcedente el recurso de exhibición personal, manifestando lo siguiente:
Al realizarse un detenido estudio de las actuaciones respectivas, quien resuelve, llega a
la conclusión que el supuesto agraviado no se encuentra comprendido en ninguno de
los casos de procedencia a que se refiere el Artículo 82 de la Ley de Amparo,
Exhibición Personal y de Constitucionalidad pues dicho agraviado se encuentra
legalmente detenido y en cuanto a las amenazas de que dice haber sido objeto de parte
de los miembros del comité de orden y disciplina, por ser un hecho perseguible a
instancia particular, si lo considera pertinente debe presentar su denuncia respectiva
ante la autoridad correspondiente y provocar dicha instancia particular, para que el
órgano acusador del estado pueda realizar la investigación correspondiente en cuanto
al hecho que dice haber sido objeto.
108
La Comisión considera que en los hechos de tortura, trato o pena cruel, inhumano y
degradante, los Estados tienen la obligación de investigar toda situación que implique la
violación de la integridad personal por la práctica de estos delitos y debe hacerlo de
oficio a través de sus agentes estatales que tengan conocimiento del acometimiento del
delito y asimismo iniciar el proceso penal pertinente.
Ante estas circunstancias el recurso de amparo o el habeas corpus se verifica como el
recurso idóneo para hacer cesar la tortura o maltrato en el momento en que se practica
y se denuncia. Así se ha pronunciado la Corte Interamericana que ha entendido que el
habeas corpus es un procedimiento de verificación judicial de la legalidad de la
privación de la libertad que exige la presentación del detenido ante un juez o tribunal
competente. En este sentido, la misma Corte sostuvo la importancia de éstos
procedimientos para controlar el respeto a la vida e integridad de la persona, para
impedir su desaparición o la indeterminación de su lugar de detención, así como para
protegerla contra la tortura u otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes.
Por lo expuesto, la Comisión estima que al encontrarse la presunta víctima bajo
custodia del Estado por estar privado de libertad, el recurso de exhibición personal era
el mecanismo idóneo para reclamar la protección al derecho a la integridad personal,
sin embargo, no fue efectivo.
Ahora bien, en relación al argumento del peticionario relativo a que el ordenamiento
jurídico guatemalteco no contempla recursos judiciales para solicitar indemnización por
109
períodos de privación de libertad excesivos con resultado de absolución ni contempla
un procedimiento para presentar quejas por los tratos inhumanos y degradantes, que
habrían sufrido las presuntas víctimas por parte de los presos que controlaban la
disciplina en los centros de detención, la Comisión considera importante aclarar que las
excepciones a la regla del agotamiento de los recursos internos se encuentran
estrechamente vinculadas a la determinación de posibles violaciones a ciertos derechos
consagrados en la Convención, tales como el derecho al debido proceso regulado en el
Artículo 8 y el derecho a la protección judicial regulado en el Artículo 25.
Cabe tenerse en cuenta, sin embargo, que el Artículo 46.2, por su naturaleza y objeto,
tiene contenido autónomo con respecto a las normas sustantivas de la Convención y
depende de un estándar de apreciación distinto de aquél utilizado para determinar la
violación de los Artículos 8 y 25 de este instrumento internacional. Ello hace que la
aplicabilidad de las excepciones a la regla de agotamiento de los recursos internos
previstas en los literales (a), (b) y (c) del Artículo 46.2 deban resolverse como una
cuestión de previo y especial pronunciamiento.
En este sentido, la Comisión considera que se aplica la excepción prevista en el
Artículo 46.2.c respecto del planteamiento de la falta de existencia de un recurso interno
en situaciones de privación de libertad excesiva con resultado de absolución y la falta
de un recurso efectivo en caso de alegaciones de tratos inhumanos y degradantes
impuestos por particulares que controlan la disciplina en centros de detención. En
consecuencia, las razones por las cuales no se agotaron los recursos internos y el
110
efecto jurídico de la falta de agotamiento de los mismos serán analizadas cuando la
Comisión estudie el fondo de la cuestión controvertida con el objeto de determinar si se
han configurado violaciones a los Artículos 8 y 25 precitados.
Respecto al argumento del Estado, según el cual en el presente caso no se habrían
agotado los recursos internos por no haberse interpuesto acciones civiles de
indemnización en contra de los funcionarios estatales con base en los hechos
denunciados, la Comisión ha establecido, Existe una diferencia entre la responsabilidad
personal del funcionario o agente el Estado y la responsabilidad del Estado mismo, y a
la peticionaria sólo se le requiere el agotamiento de los recursos destinados a
establecer la responsabilidad del Estado.
En forma compatible con el derecho internacional de los derechos humanos la
Comisión, ha sostenido que la obligación de reparar violaciones de los derechos
humanos cometidos por los agentes del Estado recae directamente sobre este último y
no sobre sus agentes.
Además, la Comisión ha señalado en varias ocasiones que la obligación internacional
de los Estados miembros de indemnizar a las víctimas de violaciones de los derechos
humanos cometidas por sus agentes es una de las responsabilidades directas y
principales del Estado, es decir, una responsabilidad directa de este último, y no
requiere que las víctimas comiencen por promover acciones personales contra esos
agentes, independientemente del contenido de las disposiciones internas sobre ese
111
particular. En el caso de que se trata, el Estado no ha señalado qué recursos están
disponibles para litigar contra el Estado, ni ha probado su eficacia. Por lo tanto, “la
Comisión considera que el Estado no ha probado la existencia de recursos judiciales
aún no agotados.
Por las razones antes expuestas, la Comisión decide que en relación a la presunta
violación de los Artículos 5 de la Convención Americana y 1, 6 y 8 de la Convención
Interamericana contra la Tortura, en perjuicio de Cesar Centeno Rosales respecto de
los hechos planteados en el recurso de exhibición personal interpuesto el 31 de Octubre
de 2002, los recursos internos fueron agotados y no fueron efectivos. Así mismo, en
relación a las alegaciones respecto a la violación de los Artículos 7, 8, 24 y 25 de la
Convención Americana en perjuicio de las presuntas víctimas por prisión preventiva
excesiva, los recursos internos fueron agotados y no fueron efectivos y por tanto a este
respecto, la petición cumple con el requisito establecido en el Artículo 46.1.a de la
Convención Americana.
Respecto de las alegaciones sobre la falta de recursos internos para lograr una
indemnización por un período de prisión preventiva considerado excesivo con resultado
absolutorio y, respecto del argumento de la falta de recurso para denunciar violaciones
al derecho a la integridad personal, mientras las presuntas víctimas estuvieron privadas
de libertad, la Comisión concluye que se aplica la excepción prevista en el Artículo
46.2.a de la Convención Americana.
112
4.5. Plazo de presentación
Conforme a lo dispuesto en el Artículo 46.1.b de la Convención para que una petición
pueda ser admitida, debe presentarse dentro del plazo de seis meses contado a partir
de la fecha en que la parte denunciante fue notificada de la decisión definitiva dictada a
nivel nacional. La norma de los seis meses garantiza certidumbre y estabilidad jurídica
una vez que una decisión ha sido adoptada.
En el presente caso, la petición fue presentada el 20 de Diciembre de 2002, mientras
los Señores García Aquino, Arriola Ruíz, Alas Sanabria y Centeno Rosales se
encontraban bajo detención preventiva y estaban haciendo uso de los recursos internos
disponibles. Efectivamente, el 22 de Octubre de 2003 la Sala Séptima de la Corte de
Apelaciones de Quetzaltenango confirmó la sentencia absolutoria dictada el 5 de Marzo
de 2003 y ordenó la libertad de los sindicados.
Por lo anterior, en virtud de que la petición fue presentada mientras se estaban
interponiendo los recursos disponibles en la jurisdicción interna, la Comisión considera
que el requisito establecido en el Artículo 46.1.b de la Convención está cumplido.
Respecto de aquellos hechos en los que se alega que no existirían en la legislación
interna recursos disponibles, la Comisión considera que fue presentada dentro de un
plazo razonable.
113
Duplicación de procesos y cosa juzgada internacionales: No surge del expediente
que la materia de la petición se encuentre pendiente de otro procedimiento
internacional, ni que reproduzca una petición ya examinada por este u otro órgano
internacional. Por ello, corresponde dar por cumplidos los requisitos establecidos en
el artículo 46.1.c de la Convención.
a) Caracterización de los hechos alegados: A los efectos de la admisibilidad, la
Comisión debe decidir si los hechos alegados pueden caracterizar una violación de
derechos, según lo estipulado en el Artículo 47.b de la Convención Americana, o si
la petición es manifiestamente infundada o es evidente su total improcedencia,
conforme al inciso (c) de dicho artículo. El criterio de evaluación de esos requisitos
difiere del que se utiliza para pronunciarse sobre el fondo de una petición; la
Comisión debe realizar una evaluación prima facie para determinar si la petición
establece el fundamento de la violación, posible o potencial, de un derecho
garantizado por la Convención, pero no para establecer la existencia de una
violación de derechos. Esta determinación constituye un análisis primario, que no
implica prejuzgar sobre el fondo del asunto.
Bajo dicho entendimiento y en virtud del principio Jura novit curiae, la Comisión hace
las siguientes consideraciones:
En el presente caso la Comisión observa que las presuntas víctimas fueron detenidas el
18 de Septiembre de 1998 y que durante el proceso penal seguido en su contra se
114
dictaron cuatro fallos distintos: a) el 23 de Diciembre de 1999 los cuatro procesados
fueron absueltos por el Tribunal de Sentencia Penal, Narcoactividad y Delitos contra el
Ambiente de Sololá; b) el 14 de Agosto de 2000 el mismo Tribunal encontró culpable al
Señor César Centeno Rosales y absolvió a los otros tres acusados. El primero fue
declarado culpable del delito de tenencia ilegal de armas ofensivas y del delito de
encubrimiento y condenado a tres años y seis meses de prisión; c) el 27 de Junio de
2001 el Tribunal de Sentencia Penal declaró a los cuatros acusados culpables de los
delitos de Asesinato y Tenencia ilegal de armas ofensivas, condenándolos a 40 años de
prisión; d) el 5 de Marzo de 2003 el Tribunal de Sentencia Penal, Narcoactividad
Regional de Quetzaltenango absolvió a los cuatro procesados. Dicho fallo fue
confirmado por la Sala Séptima de la Corte de Apelaciones de Quetzaltenango el 22 de
Octubre de 2003.
En relación a las alegaciones relativas a la reclusión de las presuntas víctimas en
cárceles destinadas a cumplimiento de condena, encontrándose éstas bajo detención
preventiva, la Comisión considera que podrían caracterizar una violación al artículo 5.4
de la Convención Americana. De igual forma, la detención preventiva excesiva que
habrían sufrido las presuntas víctimas durante un proceso penal prolongado por la
celebración de varios juicios, sin recursos disponibles para cuestionar la duración del
mismo ni posibilidad de obtener excarcelación y considerando que desde el primer fallo
dictado en 1999 se absolvía de toda responsabilidad a los sindicados, podría
caracterizar una violación de los Artículos 7, 8 y 25 del referido instrumento
internacional.
115
Además, la alegada falta de recurso para obtener una indemnización por parte del
Estado podría caracterizar violación del Artículo 25 de la Convención Americana.
Asimismo, podría caracterizar violación del Artículo 24 de la Convención, la existencia
de normas en el derecho interno que no permiten hacer efectivo el derecho
contemplado en el Artículo 7 de la misma Convención.
Respecto a las alegaciones relativas a los actos de tortura, maltrato y trato inhumano y
degradante, sufridos por el Sr. Centeno Rosales en el momento de su detención y
durante la duración de la misma, así como la ineficacia de los recursos por él
interpuestos para su protección frente a dicha situación, y las alegaciones relativas
respecto de los tratos inhumanos que habrían sufrido las demás presuntas víctimas
durante el período de detención, la Comisión considera que podrían caracterizar
violación de los derechos garantizados en los Artículos 5.2 y 25 de la Convención
Americana, así como de los Artículos 1, 6, y 8 de la Convención Interamericana para
Prevenir y Sancionar la Tortura.
Considera la Comisión que las alegadas violaciones podrían caracterizar además, un
incumplimiento de las obligaciones genéricas del Estado de respetar y garantizar los
precitados derechos, así como, la obligación de adoptar medidas legislativas y de otros
tipos para hacer efectivos los mismos, contenidas en los Artículos 1.1 y 2
respectivamente, de la Convención Americana.
116
En igual forma, la Comisión considera que de los hechos denunciados en la petición no
se desprenden suficientes elementos que tiendan a caracterizar violación del artículo 6
de la Convención.
4.6. Conclusión la Comisión Interamericana De Derechos Humanos
La Comisión concluye que el caso es admisible y que es competente para examinar el
reclamo presentado por el peticionario en relación con la presunta violación de los
Artículos 5, 7, 8, 24 y 25 en concordancia con los Artículos 1.1 y 2 de la Convención
Americana, conforme a lo dispuesto por los Artículos 46.1.c y (d), 46.2.a del mismo
instrumento internacional y conforme a los Artículos 28 al 37 del Reglamento de la
Comisión. Asimismo, considera la Comisión admisible la petición en relación con la
presunta violación de los Artículos 1, 6 y 8 de la Convención Interamericana para
Prevenir y Sancionar la Tortura.
Con fundamento en los argumentos de hecho y de derecho antes expuestos y sin
prejuzgar sobre el fondo de la cuestión,
“La Comisión Interamericana De Derechos Humanos DECIDE: resuelve y
1. Declarar admisible la presente petición en base a los artículos 5, 7, 8, 24 y 25 de la
Convención Americana en concordancia con los artículos 1.1 y 2 del mismo
instrumento internacional y respecto a los artículos 1, 6, y 8 de la Convención
Interamericana para Prevenir y Sancionar la Tortura.
117
2. Declarar inadmisible la petición respecto del artículo 6 de la Convención Americana.
3. Notificar esta decisión al Estado y al peticionario.
4. Iniciar el trámite sobre el fondo de la cuestión.
5. Publicar esta decisión e incluirla en el Informe Anual, a ser presentado ante la
Asamblea General de la OEA. Dado y firmado en la ciudad de Washington, D.C., a
los 27 días del mes de febrero de 2007. (Firmado): Florentín Meléndez, Presidente;
Paolo G. Carozza, Primer Vicepresidente; Víctor E. Abramovich, Segundo
Vicepresidente; Evelio Fernández Arévalos, Clare K. Roberts, Paulo Sérgio Pinheiro
y Freddy Gutiérrez Miembros de la Comisión
118
CAPÍTULO V
5. Análisis doctrinario jurídico y violatorio en el proceso penal guatemalteco
El libro tercero del Código Procesal Penal, regula los recursos, prefiriendo el legislador,
un sistema que podría llamarse clásico dentro de los ordenamientos de este tipo. El
sistema de recursos tiene como base un recurso amplio en cuanto a sus motivos,
aunque limitado a decisiones de la primera parte del proceso, como la apelación y otro
restringido, limitado en cuanto a sus motivos y dirigido a impugnar las sentencias o
decisiones asimilables, llamado apelación especial. Estos recursos son
complementados por el recurso de a) reposición, b) el de queja, c) el de casación y d) el
de revisión.
Los recursos se caracterizan por ser medios de impugnación que se plantean y
resuelven dentro del mismo proceso, combaten resoluciones definitivas, cuando todavía
no esta firme, abriendo una segunda instancia dentro del mismo proceso, no inician un
nuevo proceso, sino solo continúan el que ya existe, llevándolo a una nueva instancia a
un nuevo grado de conocimiento, no plantean un nuevo litigio ni establecen una nueva
relación recurrida, las partes, el conflicto y la relación procesal siguen siendo los
mismos. Al respecto decimos que Recurso significa literalmente, regreso al punto de
partida, es un recorrer de nuevo el camino ya hecho, solo que una instancia distinta.
119
Los recursos o impugnaciones son los medios procesales a través de los cuales las
partes solicitan la modificación de una resolución judicial, que consideran injusta o
ilegal.
5.1. Origen y clases en la doctrina
Tradicionalmente, al menos en el sistema iberoamericano, se dice de recurso, como
medio impugnativo. En realidad, aquél es sólo uno de los distintos medios, aunque el
más importante. En la doctrina se define a la impugnación, como el medio de garantizar
la regularidad de la producción normativa, y referida al fallo se traduce normalmente, en
el recurso, el principal medio impugnativo.
El principio de la impugnación es muy simple: en efecto, se trata de revisar o juzgar un
juicio o fallo. Al origen y producción del perjuicio, es difícil comprender que en unos
casos se produce el mismo por la concurrencia de determinadas anomalías que pueden
remediarse por la misma autoridad jurisdiccional que conoce o conoció del proceso; y,
en otros aún cuando la relación procesal se haya desenvuelto normalmente el agravio
deviene objetivamente del contenido de la sentencia, que el agraviado imputa injusta,
tratando entonces de que la actividad del órgano productor de la resolución, sea
fiscalizado por otro de categoría superior, para que revoque o confirme la resolución
impugnada.
120
La clasificación aceptada expresa o tácitamente por todas las legislaciones, junto a la
doctrina, es la que divide los medios de impugnación en ordinarios y extraordinarios.
a) Recursos ordinarios: La denominación de recurso, ha provocado discusiones porque
mas acertado sería denominar recursos a los medios de impugnación que para su
solución conocen tribunales de mayor jerarquía al que dictó la resolución, tal es el
caso de los recursos de apelación genérica, queja, apelación especial y casación, y
remedios a los medios de impugnación que para su resolución y conocimiento lo
hace el mismo tribunal que dictó la resolución impugnada, tal es el caso del recurso
de reposición. Son los que están al alcance de las partes y que pueden hacerlos
valer en las dos instancias del proceso, según el caso. Son los medios de
impugnación que persigue un nuevo examen del asunto ya resuelto, ante un Órgano
de superior jerarquía.
b) Remedio procesal: Es un acto procesal cuyos efectos jurídicos tiene estrecha
relación con las modificaciones que sufren las resoluciones judiciales durante el
desarrollo del proceso. El licenciado Chicas Hernández, citando a Pietro Castro, nos
dice que remedios procésales son: “Las vías para la impugnación que no producen
el efecto de trasmitir la competencia a un tribunal distinto (superior) sino que
únicamente persiguen que el mismo órgano que dictó la resolución la modifique”.54
54
Enrique Cury Urzúa. Derecho penal - parte general. Pág. 261.
121
Estas dos categorías de medios de impugnación, los recursos y los remedios
procésales; presuponen un perjuicio para la parte que los utiliza y que en todos se trata
de obtener una reparación.
c) Naturaleza: La impugnación tiene por objeto promover la revisión del acto y su
eventual modificación por el Tribunal inmediato superior. La falta de recurrir sólo
podrá ejercerse cuando el recurrente tenga un interés directo en el asunto. Se
considera que hay interés directo en el asunto, aquellas personas que han sido
perjudicadas directamente por la decisión que se impugna.
d) Definición: Los recursos son los medios procésales a través de los cuales las partes
solicitan la modificación de una resolución judicial, que consideren injusta o ilegal
ante el juzgado o tribunal que dictó la resolución o ante uno superior, La naturaleza
jurídica es que tiene como objetivo corregir errores de los jueces o tribunales y
unificar la jurisprudencia o la interpretación única de la ley, con el fin de dotar de
seguridad jurídica.
5.2. Doctrinas acerca de los medios de impugnación
La doctrina se inclina por denominarlos recursos: Los medios de impugnación que
tratan de que se fiscalice la actuación de un tribunal por otro de superior en jerarquía; y
que se reserve el nombre de “remedios” para los que únicamente tiendan a la
corrección de una anomalía procesal o sea, los que son resueltos por el mismo tribunal
122
que produjo la resolución recurrida. Las vías para la impugnación que no producen el
efecto de trasmitir la competencia a un tribunal distinto (superior) sino que únicamente
persigue que el mismo órgano que dictó la resolución la modifique solo pueden
considerarse como simples remedios. Podemos decir, que los remedios procésales
sirven para corregir anomalías procésales por medio de actos que realiza el mismo
órgano jurisdiccional. En conclusión la diferencia entre recurso y un remedio radica en
el órgano que conoce, ya que el recurso lo conoce y resuelve un órgano superior al que
emitió la resolución, mientras que el remedio lo conoce y resuelve el mismo órgano que
lo emitió.
Los medios de impugnación son las facultades conferidas a las partes y al Ministerio
Público, que les permite combatir, redargüir o atacar las resoluciones de los jueces,
cuando entienden que no se ajustan a lo preceptuado en ley.
La finalidad de los medios de impugnación es que ofrece, la oportunidad de corregir los
errores en que los jueces incurren en la aplicación del derecho.
Para un mejor entender, al derecho de Impugnación, se cita al tratadista Carnelutti,
quien es aludido por el tratadista guatemalteco, Manuel Herrarte: “el peligro del error
judicial es como una gran nube que oscurece el cielo del derecho procesal. La justicia
humana como obra del hombre, está sujeta a errores, y para corregirlos, o al menos
para procurarlo, el Derecho Procesal Penal ha establecido el derecho de impugnación,
123
que consiste en la posibilidad de combatir las resoluciones judiciales por los medios que
la ley establece.”55
Y el diccionario de Manuel Ossorio, quien lo define como: “Todo medio que concede la
ley procesal para la impugnación de las resoluciones judiciales, a efecto de subsanar
los errores de fondo o los vicios de forma en que se haya incurrido al dictarla. El acto de
recurrir corresponde a la parte que en el juicio se sienta lesionado por la medida
judicial”.56
La licenciada guatemalteca Pérez Ruíz, se refiere a este respecto no en los términos de
medios de impugnación, sino como el derecho a recurrir: “para restaurar el equilibrio
procesal, la ley confiere a la parte colocada en desventaja los medios de impugnación
necesarios para que pueda hacer uso de los mismos en las etapas procesales
específicamente detalladas, con la finalidad de procurar la enmienda del defecto o
ilegalidad de la resolución dictada, provocando un nuevo examen de la misma por un
tribunal superior. A esta actividad la denominamos recursos, regulada en la ley procesal
como vía de impugnación”.57
55
Peña Hernández, Enrique. Las libertades públicas en la Constitución Política de la República de
Guatemala 1985. Pág. 97
56
Manuel Ossorio, Ob. Cit. Pág 261
57
Pérez Ruiz, Ob, Cit. Pág. 8
124
5.3. Los medios de impugnación
Los medios de impugnación, son las facultades conferidas a las partes y poder estatal
para redargüir las resoluciones de los jueces cuando entienden que no se ajustan al
derecho. Normalmente se acostumbra clasificar a los recursos en atención a dos puntos
de vista: a la generalidad de su procedencia y al tribunal que deba conocer de ellos.
La sanción penal, de acuerdo con la legislación guatemalteca, sólo puede imponerse a
una persona si anteriormente ha sido sometida a un juicio legal y justo, cuyas reglas,
normas y principios estén previamente establecidos y se encuentren vigentes,
denominándose debido proceso al conjunto de las mismas. Este juicio es el medio más
idóneo por el cual el tribunal puede arribar al convencimiento de la culpabilidad o
inocencia del acusado.
Dentro de un proceso penal legal y justo, se garantiza el equilibrio entre la presunción,
el estado de inocencia del imputado y la acusación por parte del Ministerio Público a
través del cual comprueba fehacientemente la culpabilidad de aquél.
Ello debe ser así, en primer lugar, porque la ley tiene como presupuesto indispensable
la presunción de inocencia de cualquier persona acusada de un hecho delictivo y, en
segundo lugar, porque quien acusa está obligado a probar los extremos de la
acusación, ya que únicamente las afirmaciones son susceptibles de prueba, no así la
negación y porque la más mínima duda en el ánimo de los juzgadores sobre la
125
culpabilidad del juzgado imposibilita llegar a la certeza indispensable para condenar y
sancionar.
En este sentido, el representante del Ministerio Público, como titular de la acción penal,
debe transmitir al tribunal certeza sobre la culpabilidad del acusado, indispensable para
emitir una sentencia condenatoria, la cual se realiza a través de toda la actividad
probatoria efectuada durante el juicio oral y público.
Los recursos, se dice que nacieron históricamente con el sistema inquisitivo, como
instancias de control burocrático antes que como garantías de los súbditos sometidos a
las decisiones de la autoridad. El sistema bilateral de recursos a favor del imputado y
también del Ministerio Público, es una consecuencia histórica de aquella antigua
concepción. Este sistema llegó hasta estos días, aún hoy los recursos no significan, al
menos en primer término, una garantía procesal a favor del imputado, sino un
mecanismo de control de las decisiones de los juzgados y tribunales inferiores.
Modernamente y al amparo de la Convención Americana de Derechos Humanos y el
Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, el recurso contra la sentencia de los
tribunales de juicio se debe elaborar como una garantía procesal del condenado, que
tiene derecho a que su sentencia sea revisada por un tribunal superior, al mismo
tiempo, perder por completo su carácter de medio de control estatal de los órganos
judiciales superiores del estado sobre sus inferiores.
126
Doctrina: El derecho de impugnación se rige por el principio dispositivo, por lo tanto
sólo puede ser ejercido por las partes en las que se comprende al Ministerio Público,
al acusador particular si lo hubiere, al procesado, al defensor y a quienes pudieran
tener interés directo o que les afecte la resolución que se impugna.
Según la doctrina, son los actos procesales de las partes dirigidas a obtener un nuevo
examen, total o limitado a determinados extremos, y un nuevo procedimiento acerca de
una resolución judicial que el impugnador no estima ajustada a derecho, en el fondo o
en la forma, o que refuta errónea en cuanto a la fijación de los hechos.
5.4. Recursos incluidos en el Código Procesal Penal guatemalteco
Las características del sistema acusatorio, implementado en la actual legislación penal,
modifican las formas de apelación tradicional. En el Código Procesal penal, Decreto 51-
92 del congreso de la República, encontramos los recursos siguientes: a) Reposición b)
Apelación c) Queja d) Apelación especial e) Casación f) Revisión.
En el Artículo 211 de la Constitución Política de la República de Guatemala, establece
que "en ningún proceso habrá más de dos instancias", lo cual es reconocimiento tácito
de lo pactado por nuestro país en tratados y convenios internacionales, que garantizan
el derecho de recurrir el fallo ante juez o tribunal superior. El Código Procesal Penal, no
proporciona definición alguna de recurso únicamente lo menciona el Artículo 398 que
127
las resoluciones judiciales serán recurribles sólo por lo medios y en los casos
previamente establecidos.
Una de las garantías fundamentales e inviolables que tienen los sujetos procesales de
hacer uso de las impugnaciones para atacar las resoluciones judiciales que crean le
son contrarias y pueden ser revisadas por medio de revisión de las mismas por parte de
una autoridad diferente. En el medio nacional la doble instancia, identifica
especialmente el recurso de apelación, que implica la revisión integra del fallo de primer
grado así favorezca o perjudique a quien lo haya interpuesto.
Dentro de los recursos, que contempla la legislación guatemalteca se encuentran: a)
reposición, b) apelación, c) recurso de queja, d) revisión, e) casación y f) apelación
especial.
a) Recurso de reposición: La reposición es un recurso que se puede plantear frente a
cualquier resolución de juez o tribunal, que se haya dictado sin audiencia previa,
siempre y cuando no proceda frente a las mismas, recurso de apelación o de
apelación especial, con el objetivo de que se reforme o revoque, es un recurso de
forma. es el que presenta una de las partes ante el propio tribunal que dicta la
resolución, con la finalidad de que la deje sin efecto, la corrija, la aminore o la
cambie según solicitud del recurrente.
128
El tratadista Guillermo Cabanellas, nos dice que: “este recurso tiene por objeto evitar
dilaciones y gastos consiguientes a una nueva instancia, respecto de las providencias
que recaen en diligencias o puntos accesorios del pleito, para cuya revisión no son
indispensables las nuevas alegaciones, pruebas o plazos de las apelaciones, ni la
mayor ilustración que se supone en los jueces superiores que entienden en éstas”.58
En nuestro medio el código lo denomina recurso, en sentido estricto, podemos decir ya
que no tiene efecto devolutivo, ya que es el propio juez quien lo resuelve, lo que ofrece
dificultades prácticas por no estar confiado su examen a un juez superior de quien ha
decidido.
Nuestro ordenamiento exige que en la interposición de este recurso su interposición sea
fundada, lo que es valioso ya que si el interesado no pudo exponer sus fundamentos
antes de la resolución del tribunal, es lógico que exponiéndoselos pueda pretender una
nueva decisión del tribunal a su favor.
Artículo 402.- Procedencia y trámite. El recurso de reposición procederá contra las
resoluciones dictadas sin audiencia previa, y que no sean apelables a fin de que el
mismo tribunal que las dictó examine nuevamente la cuestión y dicte la resolución que
corresponda. Se interpondrá por escrito fundado, dentro del plazo de tres días y el
tribunal lo resolverá de plano en el mismo plazo.
58
Ossorio, Manuel. Ob. Cit. Pág. 494
129
b) Recurso de apelación genérica: El recurso de apelación es el medio de impugnación
contenido dentro de la ley, el cual se le confiere a un litigante que ha sufrido un
agravio por la sentencia del juez inferior, para reclamar de ella y obtener la
revocación por un juez superior.
Llamado comúnmente recurso de apelación genérica. Se dice que la segunda instancia
da principio por o en virtud del recurso de apelación. Por medio de este la persona que
se siente afectada por una resolución la impugna dentro del plazo legal.
Es el más importante y común de los recursos. Es el medio de vinculación con la
segunda instancia. La característica esencial de este recurso es que del mismo
únicamente conoce el tribunal inmediato superior. “Es la revisión por el tribunal superior,
de los errores alegados de derecho material o procesal, a fin de revocar o confirmar la
resolución de primer grado cuestionada, este recurso se conoce también con el nombre
de apelación genérica.”59
El ordenamiento jurídico procesal penal lo regula en el Artículo 404.- Apelación. Son
apelables los autos dictados por los jueces de primera instancia que resuelvan:
♦ Los conflictos de competencia.
♦ Los impedimentos, excusas y recusaciones.
♦ Los que no admitan, denieguen o declaren abandonada la intervención del
querellante adhesivo o del actor civil.
59
López Rodríguez, Augusto. Medios de impugnación. Pág. 259
130
♦ Los que no admitan o denieguen la intervención del tercero demandado.
♦ Los que autoricen la abstención del ejercicio de la acción penal por parte del
Ministerio Público.
♦ Los que denieguen la practica de la prueba anticipada.
♦ Los que declaren la suspensión condicional de la persecución penal.
♦ Los que declaren el sobreseimiento o clausura del proceso.
♦ Los que declaren la prisión o imposición de medidas sustitutivas y sus
modificaciones.
♦ Los que denieguen o restrinjan la libertad.
♦ Los que fijen termino al procedimiento preparatorio, y
♦ Los que resuelvan excepciones u obstáculos a la persecución penal y civil.
♦ Los autos en los cuales se declare la falta de mérito.
También son apelables con efectos suspensivos los autos definitivos emitidos por el
juez de ejecución y los dictados por los jueces de paz relativos al criterio de
oportunidad.
El mismo cuerpo legal indica en el Artículo 407. Tiempo y forma. La apelación deberá
interponerse por escrito dentro del término de tres días, con expresa indicación del
motivo en que se funda, bajo sanción de in admisibilidad, si el apelante no corrige en su
memorial los efectos u omisiones en la forma establecida en este Código.
131
El objeto de la apelación es la revisión de la sentencia dictada por el juez inferior y
realizada por el juez superior, comúnmente es una de las salas de la corte de
apelaciones, sobre la justicia o injusticia de la sentencia apelada.
c) Recurso de queja: Cuando se interpone un recurso de apelación o de apelación
especial, el juez de primera instancia, el de paz, el de ejecución o el tribunal de
sentencia, de pende de quien haya dictado la resolución, realizan un examen de
procedibilidad del recurso, esto es, si el escrito donde se plantea el recurso
contienen las exigencias de forma que plantea la ley.
Este recurso es conocido en la doctrina y en otras legislaciones como: recurso de
hecho, recurso directo, queja por denegación de recurso, ocurso o denegada apelación.
Es el que se interpone directamente ante el tribunal superior aunque el inferior lo
deniegue.
Asimismo el Artículo 412 indica: Procedencia. Cuando el juez correspondiente haya
negado el recurso de apelación, procediendo éste, el que se considere agraviado puede
recurrir en queja ante el tribunal de apelación dentro de tres días de notificada la
denegatoria, pidiendo que se le otorgue el recurso.
d) Recurso de revisión: La revisión es un recurso extraordinario, procede en contra de
las resoluciones de los tribunales de sentencia y procede por motivos taxativamente
fijados, para rescindir sentencias firmes de condena. “La revisión supone un límite al
132
efecto de cosa juzgada de las sentencias, por cuanto se plantea en procesos ya
terminados”.60
La revisión también se fundamenta en la posibilidad de error judicial y en la necesidad
de repararlo o eliminarlo. Pero tal error debe derivar de hechos distintos a los
establecidos en el proceso, de modo que no podría basarse en una nueva valoración de
pruebas.
Alberto Herrarte, citado por el licenciado Julio A. Trejo Duque nos dice: “La revisión es
otro medio de impugnación, pero en realidad no constituye propiamente un recurso,
debido a que, está fuera de las etapas del proceso, donde ya ha recaído una resolución
pasada en autoridad de cosa juzgada, lo más correcto es que se le diera otra
denominación como por ejemplo acción impugnativa.”61
Por lo que es una excepción al Principio de la Cosa Juzgada. Su finalidad es hacer
prevalecer el valor justicia sobre el de seguridad jurídica que pregona la cosa juzgada,
porque se trata de revisar sentencias en que se ha condenado penalmente a una
persona cuando se dan circunstancias excepcionales que hacen presumir que esa
condena es injusta
El contexto legal procesal reza en el Artículo 453. Objeto. La revisión para perseguir la
anulación de la sentencia penal ejecutoriada, cualquiera que sea el tribunal que la haya
60
Revista el manual del fiscal. Pág. 373
61
Trejo Duque. A. Aproximación al derecho penal. Pág. 360
133
dictado, aún en casación, solo procede en favor del condenado a cualquiera de las
penas previstas para los delitos o de aquel a quien se le hubiere impuesto una medida
de seguridad y corrección.
Para interponer este recurso es cuestión importante resaltar que no se determina plazo
lo que deviene lógico, porque los motivos de procedencia son descubiertos o surgidos
extrañamente con posterioridad al momento en que la sentencia causó firmeza.
e) Casación: El recurso de casación, tal y como está configurado en el Código
Procesal Penal, es un recurso limitado en sus motivos, que puede plantearse ante la
Corte Suprema de Justicia, frente a algunos de los autos y sentencias que resuelvan
recursos de apelación y apelación especial. Tiene carácter extraordinario. Para su
interposición se requieren motivos específicos previamente establecidos en la ley. El
tribunal está limitado en sus facultades únicamente al conocimiento de los motivos
especiales planteados por el interponente, sin que sea posible una interpretación
extensiva o por analogía de la misma.
De Pina Vara, citado por Trejo Duque, manifiesta que: “la casación es el remedio
supremo y extraordinario contra las sentencias y ejecutorias de los tribunales superiores
dictadas contra la ley y doctrina admitida por la jurisprudencia o faltando a los trámites
esenciales del juicio.”62
62
Ibid. Pág. 353
134
La Corte Suprema de Justicia en Guatemala, es el tribunal de casación, sus decisiones
tienen influencia en los casos futuros por su valor de precedente o por constituirse en
doctrina legal. Artículo 437.- Procedencia. El recurso de casación procede contra las
sentencias o autos definitivos por la sala de apelaciones que resuelvan:
♦ Los recursos de apelación especial de los fallos emitidos por los tribunales de
sentencia, o cuando el debate se halle dividido, contra las resoluciones que integran
la sentencia.
♦ Los recursos de apelación especial contra los autos de sobreseimiento dictados por
el tribunal de sentencia.
♦ Los recursos de apelación contra las sentencias emitidas por los jueces de primera
instancia, en los casos de procedimiento abreviado.
♦ Los recursos de apelación contra las resoluciones de los jueces de primera instancia
que declaren el sobreseimiento o clausura del proceso; y los que resuelvan
excepciones u obstáculos a la persecución penal.
Reza el Artículo 439. Motivos. El recurso de casación puede ser de forma o de fondo,
es de forma, cuando verse sobre violaciones esenciales del procedimiento. Es de fondo
si se refiere a las infracciones de la ley que influyeron decisivamente en la parte
resolutiva de la sentencia o auto recurridos.
Y el Artículo 440. Recurso de casación de forma. El recurso de casación de forma
procede únicamente en los siguientes casos:
135
♦ Cuando la sentencia no resolvió todos los puntos esenciales que fueron objeto de la
acusación formulada, o que estaban contenidos en las alegaciones del defensor.
♦ Si la sentencia no expresó de manera concluyente los hechos que el juzgado tuvo
como probados y los fundamentos de la sana critica que se tuvieron en cuenta.
♦ Cuando es manifiesta la contradicción entre dos o más hechos que se tienen por
probados en la misma resolución.
♦ Cuando la resolución se refiere a un hecho punible distinto del que se atribuye al
acusado.
♦ Cuando el fallo del tribunal de sentencia o de la sala de apelaciones ha existido
incompetencia por razón de la materia que no haya sido advertida.
♦ Si en la sentencia no se han cumplido los requisitos formales para su validez.
Y el Artículo 441. Recurso de casación de fondo. Solo procede el recurso de casación
de fondo en los siguientes casos:
♦ Cuando la resolución recurrida se incurrió en error de derecho al tipificar los hechos
como delictuosos, no siéndolo.
♦ Cuando siendo delictuosos los hechos, se incurrió en error de derecho en su
tipificación.
♦ Si la sentencia es condenatoria, no obstante existir una circunstancia eximente de
responsabilidad, o un motivo fundado para disponer el sobreseimiento definitivo.
♦ Si la sentencia tiene por acreditado un hecho decisivo para absolver, condenar,
atenuar o grabar la pena, sin que se haya tenido por probado tal hecho el tribunal de
sentencia.
136
♦ Si la resolución viola un precepto constitucional o legal por errónea interpretación,
indebida aplicación o falta de aplicación, cuando dicha violación haya tenido
influencia decisiva en la parte resolutiva de la sentencia o del auto.
La casación se diferencia de la revisión, en que esta o sea la revisión se refiere a
cuestiones de hecho de una sentencia ejecutoriada y la casación está limitada a
aspectos jurídicos de la sentencia que aún no está firme.
5.5. Garantías y principios constitucionales y procesales básicos
Los principios procesales son valores y postulados que guían o encaminan el desarrollo
de la actividad procesal y determinan su manera de ser como instrumentos para realizar
el derecho. De la misma manera aparecen como criterios orientadores de los sujetos
procesales constituyendo elementos valiosos de interpretación, facilitando la
comprensión del espíritu y propósitos de la jurisdicción penal. El tratadista mexicano
Juventino V. Castro, citado por Peña Hernández, al referirse a las garantías o derechos,
nos dice lo siguiente: “... no son elaboraciones de juristas, politólogos o sociólogos, ni
nacen como producto de una reflexión de gabinete. Son auténticas vivencias de los
pueblos, o de grupos que constituyen a éstos, quienes se les arrancan al soberano para
lograr el pleno reconocimiento de libertad y atributos, que se supone, corresponden a la
persona humana por el simple hecho de tener esa calidad.”63
63
Peña Hernández, Enrique. Ob. Cit. Pág. 97
137
Los principios procesales son los valores y postulados esenciales que guían al proceso
penal y determinan su manera de ser como instrumento para realizar el derecho del
estado a imponer las consecuencias jurídicas derivadas de los actos humanos
tipificados en la ley como delitos o faltas. Son también criterios orientadores de los
sujetos procesales y constituyen elementos valiosos de interpretación, facilitan la
comprensión del espíritu y propósitos de la jurisdicción penal.
a) Principio de inocencia: Durante el curso del proceso penal, el imputado no puede ser
considerado ni tratado como culpable, puesto que, por mandato constitucional es
inocente hasta que en una sentencia firme muestre la materialidad del hecho y la
culpabilidad. Este principio es una garantía Constitucional y una garantía procesal
con carácter objetivo, ya que exige actividad probatoria y valoración de la prueba
para ser desvirtuada.
b) Principio de derecho de defensa: Es un principio eminentemente constitucional y
procesal, se refiere a que nadie podrá ser condenado, ni privado de sus derechos,
sin antes haber sido citado y vencido en proceso legal, ante juez o tribunal
competente y preestablecido, además la Convención Americana Sobre derechos
Humanos establece qué, el inculpado tiene derecho de defenderse personalmente o
ser asistido por un defensor de su elección y de comunicarse libre y privadamente
con su defensor, además que, tiene derecho irrenunciable a ser asistido por un
defensor proporcionado por el Estado remunerado o no.
c) Celeridad: Desde una perspectiva constitucional, el principio de celeridad se
manifiesta también como un auténtico derecho fundamental, que a todo ciudadano
138
asiste, de existir un proceso sin dilaciones indebidas y que su causa sea oída dentro
de un plazo razonable, se trata de un derecho subjetivo constitucional que asiste a
todos los sujetos que sea parte en un procedimiento penal, de carácter autónomo,
aunque instrumental del derecho a la tutela. El Artículo 323 del Código procesal
Penal, señala que el Ministerio Público deberá dar término al procedimiento
preparatorio lo antes posible procediendo con celeridad que el caso requiera. Los
Artículos l5l, l52 del Código Procesal Penal, en forma determinante nos indica que
los plazos son improrrogables y a su vencimiento caduca la facultad respectiva, los
plazos qué sólo tienen como fin la tarea de los funcionarios públicos que intervienen
en el procedimiento, serán observados rigurosamente por ellos; su inobservancia
implicará mala conducta en el desempeño de sus funciones, y la sanción
disciplinaria procederá de oficio, previa audiencia del interesado.
d) Inmediación: El contenido del proceso se ofrece y es percibido por el juez y demás
personas participante, La inmediación se da cuando el juez tiene comunicación
directa con las partes y con los terceros, o sea, cuando el juez recibe directamente
el material, las pruebas y todos los elementos procesales de donde ha de sacar su
convicción para la sentencia. Se encuentra regulado en el Artículo 354 del Código
Procesal Penal, el que establece; El debate se realizará con la presencia
ininterrumpida de los jueces llamados a dictar sentencia, el Ministerio Público, del
acusado, de su defensor y de las demás partes o sus mandatarios.
e) Principio de igualdad: El principio de igualdad establece que sin distinción alguna,
todas las personas tienen las mismas cargas y derechos conforme a la ley, que
significa la prohibición de toda decisión o norma legal de carácter discriminatorio por
139
parte de los órganos estatales. Se encuentra regulado este principio constitucional
en el Artículo 4º. De la Constitución Política de la República, que establece: En
Guatemala todos los seres humanos son libres e iguales de dignidad y derechos. La
igualdad ante la ley, se ha dicho, es un caso de razonabilidad de las leyes que
representa una garantía constitucional y una valoración vigente de todo estado de
derecho.
f) Principio non bis in idem o única persecución: En términos generales este principio
consiste en la prohibición de que un mismo hecho resulte sancionado más de una
vez. Es un principio procesal y cubre el riesgo de una persecución penal renovada o
múltiple cuando ha fenecido una anterior o aún este en trámite, el proceso en el que
no se ha dictado auto de procesamiento queda fuera de esta garantía.
g) Principio de legalidad: El principio de legalidad es el principal límite impuesto por las
exigencias del Estado de Derecho al ejercicio de la potestad punitiva e incluye una
serie de garantías para los ciudadanos que genéricamente pueden reconducirse a la
imposibilidad de que el Estado intervenga penalmente más allá de lo que permite la
ley.
h) Principio de legalidad se encuentra regulado en el Artículo l7 de la Constitución
Política de la República; 1º. Del Código Penal y 1º, del Código Procesal Penal.
140
CONCLUSIONES
1. El derecho penal en Guatemala, así como las doctrinas, principios, convenios y
leyes, hoy en día son utilizadas y manipuladas al sabor y antojo, no solo de las
instituciones que se encargan de resolver a través de órganos competentes
jurisdiccionales conflictos de derechos inherentes a las personas, si no del
mismo Estado.
2. La teoría del delito, índica la forma de cómo piensa y ejecuta la acción un
presunto agresor, la realidad en Guatemala es contraria, en virtud que el ente
encargado de acusar (Ministerio Público), en vez de buscar una salida al
conflicto le imputa otros delitos, con el fin de establecer hechos que generen la
privacidad de libertad.
3. La revisión, es un recurso o procedimiento especial y extraordinario, lo
importante es que el Corte Suprema, debe dar tramite lo más pronto posible el
proceso, traslado el expediente de la impugnación para una resolución dictada
dentro del proceso, quien resolverá los puntos en discusión planteados en el
recurso, y lo devolverá seguidamente a la instancia anterior para continuar con el
trámite normal del expediente
141
4. Al respecto a los compromisos adquiridos en convenios internacionales
Guatemala, sigue con las violaciones a los Derechos Humanos que son
garantías fundamentales constitucionales, y no son respetados, en virtud de no
existir voluntad política para el respeto de los mismos. Así mismo de no existir
una información adecuada a la población.
5. Es lamentable la solicitud e intervención de instituciones internacionales en
relación de los derechos humano, para que sean respetado las garantías
constitucionales en Guatemala, es un alivio para las personas que sufren de la
injusticia policial y legal por parte de los órganos jurisdiccionales.
142
RECOMENDACIONES
1. Que los órganos jurisdiccionales de impartir justicia, respeten las doctrinas,
principios, convenios y leyes, que hoy en día son manipuladas y que se encargan
de resolver los conflictos de derechos inherentes constitucionales de las personas,
y desarrollen y fomenten el respeto a los Derechos Humanos y no a la violación de
los mismos.
2. Que el Ministerio Público, conforme al Pacto suscrito por el Estado de Guatemala
con la Comisión de Derechos Humanos, realice la génesis de los convenios, y así
sea posible proteger los derechos humanos de las personas violados
constantemente, en virtud de las aprehensiones de delitos simulados por parte de la
policía nacional civil.
3. Que los legisladores en el ámbito penal, analicen la prueba otorgada por el ente
acusador entre ellos lo partes policiales, en virtud que la misma no tiene
congruencia entre ellos, así mismo las resoluciones sean apegadas al debido
proceso.
4. Que por parte del Congreso de República, debe obligar a traves de una ley, una
penalidad al no aplicar los convenios ratificados por Guatemala, o bien tipificar el
abuso en el Código Penal Guatemalteco, en virtud de acelerar los trámites y
sancionar a la persona violatoria del derecho inherente humano.
143
5. Que El Congreso de la República tome en consideración el Anteproyecto de la Ley
de Indemnización en el proceso penal por errores judiciales en materia penal, así
como por privación de libertad arbitraria a que se refiere Artículo 521 del Código
Procesal Penal. Ostentada en la presente Tesis.
144
ANEXO
145
146
Ante Proyecto de Ley
DECRETO NÚMERO ____---_______
EL CONGRESO DE LA REPUBLICA DE GUATEMALA
CONSIDERANDO:
Que la legislación actual, no responde a la protección general de la población en el la
Indemnización en El Proceso Penal, sin limitar a la mujer y al hombre, situación que
genera confusión en la aplicación de la norma penal para este tipo de casos, lo conlleva
a elaborar o bien realizar una regulación.
CONSIDERANDO:
Que es preciso iniciar una iniciativa de Ley Indemnización en El Proceso Penal, que
merecen los sujetos pasivos, dotando así a los administradores de justicia de un
instrumento idóneo para su aplicación.
POR TANTO
En ejercicio de las atribuciones que le confiere la literal a) del Artículo 171 de la
Constitución Política de la República.
DECRETA:
LEY DE INDEMNIZACIÓN EN EL PROCESO PENAL,
Artículo 1. Ámbito de la Ley: La presente ley regula la indemnización a cargo del
Estado por errores judiciales en materia penal, así como por privación de libertad
arbitraria a que se refiere Artículo 521 del Código Procesal Penal.
147
Artículo 2. Derecho a indemnización por privación de libertad arbitraria: Tiene
derecho a indemnización por privación de libertad arbitraria quien es privado de su
libertad por autoridad del Estado, sin causa justificada o, existiendo ésta, si excede los
límites fijados por la Constitución o por la sentencia, o quien no es puesto
oportunamente a disposición del Juez competente dentro del término establecido por la
Constitución.
Artículo 3. Derecho a indemnización por error judicial: Tiene derecho a
indemnización por error judicial quien:
a) luego de ser condenado en proceso judicial, haya obtenido sentencia absolutoria
como consecuencia del ejercicio de la acción de revisión prevista en el Artículo 453
el Código Procesal Penal;
b) haya sido privado de su libertad durante el proceso penal y obtenido posteriormente
sentencia absolutoria, siempre que ésta se funde en la inexistencia del hecho
imputado, o en que el hecho no constituye delito, o en la no intervención del
acusado en la perpetración del delito;
c) haya sido liberado por indulto fundado en error judicial.
Artículo 4. Exención de responsabilidad del Estado: El Estado no responde
civilmente cuando:
a) el error judicial ha sido inducido por comportamiento doloso o culposo de quien
aparece como su víctima;
148
b) La sentencia absolutoria se funda en la insuficiencia medios probatorios para
establecer la culpabilidad, en la subsistencia de dudas sobre ella o en la prueba de
una causal que exime de responsabilidad penal;
c) La víctima hace valer su derecho a ser indemnizado en la vía penal o civil
directamente contra las personas a las que se imputa el error judicial o la detención
arbitraria.
Artículo 5. Ámbito de responsabilidad civil del Estado. Derecho de repetición: El
Estado responde civilmente por los errores judiciales penales y detenciones arbitrarias
conforme a la presente Ley, en forma directa y objetiva, incluso en los casos en los que
el error judicial sea producto del dolo o de la culpa de los jueces y/o de los
representantes del Ministerio Público.
En este último caso el Estado tiene derecho de repetición contra los jueces y
representantes del Ministerio Público, derecho que se hace efectivo por los cauces del
proceso judicial correspondiente.
Artículo 6. Criterios para la fijación del monto indemnizatorio: La indemnización a la
que se refiere la presente Ley, tiene finalidades reparadoras de los daños materiales y
atenuadoras de los daños morales ocasionados a la víctima, así como finalidades de
prevención de los errores judiciales y detenciones arbitrarias.
149
El monto indemnizatorio por el daño material debe ser fijado en función de la renta
efectiva dejada de percibir por la víctima durante el tiempo de la detención.
Para la fijación del monto indemnizatorio por el daño moral, el juez debe proceder con
arreglo a la equidad. En aplicación de este criterio, el juez debe atender a las
circunstancias del caso concreto y a la situación socio económico de la víctima.
Artículo 7. Pago de las indemnizaciones: Las indemnizaciones previstas en la
presente Ley, son abonadas por el Estado a través de Fondo Indemnizatorio de Errores
Judiciales y Privación de Libertad Arbitrarias. FIEJPLA
Artículo 8. FIEJPLA. Definición: El Fondo Indemnizatorio de Errores Judiciales y
privación de libertad Arbitrarias., es un fondo intangible e inembargable del Estado,
destinado únicamente al pago de las indemnizaciones previstas en la presente Ley.
Artículo 9. Recursos del FIEJPLA: Son recursos del FIEJPLA:
a) El aporte directo del Estado, conforme a su presupuesto anual.
b) Los montos que se obtengan como producto del derecho de repetición del Estado
previsto en los párrafos segundo y tercero del artículo 5°
c) Los que perciba por concepto de donaciones y otras liberalidades.
Artículo 10. Funciones y atribuciones del FIEJPLA:
a) Administrar su patrimonio;
150
b) Formular y aprobar su propuesta de presupuesto anual;
c) Actuar por el Estado en los procesos en que se pretenda la indemnización por error
judicial o detención arbitraria, y en los casos en que éste haga valer su derecho de
repetición conforme a lo previsto en los párrafos segundo y tercero del artículo 5°.
d) Proceder al pago de las indemnizaciones, conforme a los mandatos judiciales de
pago.
Artículo 11. Organización del FIEJPLA : El FIEJPLA está administrado por un
Directorio integrado por los siguientes miembros:
a) Un representante del Corte Suprema de Justicia, quien lo presidirá.
b) Un representante del Consejo de Ministros
c) Un representante del Organismo Judicial
d) Un representante del Ministerio Público
e) Un representante del Ministerio de Finanzas Públicas
f) Un representante de la facultad de ciencias jurídicas y sociales de la Universidad de
San Carlos de Guatemala.
El FIEJPLA cuenta con un Secretario, designado por el titular del sector a propuesta
del Directorio. El Fondo será representado en los procesos en que interviene como
parte por el Procurador General de la Nación.
151
Artículo 12. Indemnización por error judicial determinado en revisión penal: En los
casos, la pretensión indemnizatoria debe interponerse conjuntamente con la demanda
de revisión penal, con expresa indicación del monto pretendido.
La autoridad judicial que emite la sentencia absolutoria, en el mismo fallo se pronuncia
sobre la pretensión indemnizatoria, dentro de los límites de lo demandado y conforme a
los criterios del artículo 6º.
Artículo 13.- Indemnización por absolución posterior, por error judicial y por
detenciones arbitrarias: Es competente para conocer de las pretensiones
indemnizatorias en los supuestos del artículo 2º y de los incisos b) y c) del Artículo 3º, el
Juez Especializado en lo Civil de la sede del FIEJPLA o el del lugar del domicilio del
demandante, a elección de éste último.
La demanda se tramita como proceso abreviado y se dirige en contra del FIEJPLA. La
demanda debe ser notificada al FIEJPLA y al Procurador de la Nación, a fin que este
último asuma la defensa del Estado.
Los plazos se establecerán de acuerdo al Código Procesal Civil, corren desde la
notificación al Procurador de la Nación correspondiente.
La sentencia que se pronuncia sobre la pretensión indemnizatoria fija su monto dentro
de los límites de lo demandado y conforme a los criterios del Artículo 6º.
152
Artículo 14. Cumplimiento de la sentencia. El FIEJPLA por el solo mérito de la
sentencia firme procede a su pago, conforme a los criterios establecidos en, Ley de
Ingresos e egresos de la Nación (Presupuesto).
Artículo 15. Caducidad: La demanda a que se refiere el artículo 13° debe presentarse
dentro de los seis (6) meses desde que quedó firme la sentencia absolutoria, desde que
cesó la detención arbitraria o desde que se publicó la resolución suprema concesoria
del indulto razonado. Este plazo es de caducidad.
REMÍTASE AL ORGANISMO EJECUTIVO PARA SU SANCIÓN, PROMULGACIÓN Y
PUBLICACIÓN.
EMITIDO EN EL PALACIO DEL ORGANISMO LEGISLATIVO, EN LA CIUDAD DE
GUATEMALA, A ONCE DIAS DEL MES DE ABRIL DE DOS MIL DIEZ.
153
154
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