Introducción a la Piscicultura
Introducción a la Piscicultura
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Los peces son animales vertebrados adaptados para vivir en el agua de donde toman el oxígeno, mediante
las branquias, para su respiración y se desplazan en dicho medio mediante sus aletas. Tienen sangre fría,
esto es, la temperatura de su cuerpo es igual al medio que los rodea, por lo que se ubican como animales
poiquilotermos, al igual que los reptiles y anfibios.
Los peces constituyen el grupo, más numeroso dentro de los vertebrados, estimándose en 20 000 especies
(Fig. 2.1), con el 48% seguido por las aves con el 20% hasta llegar a los anfibios con el 6% Esta situación se
da, posiblemente, porque el hábitat de los peces, el agua, constituye más del 70% de la superficie terrestre,
que a través del tiempo fue variando en sus características, favoreciendo una mayor especiación. De esta
forma encontramos peces viviendo en los lugares más contrastantes como en agua dulce y agua salada,
aguas tan frías como las antárticas a las más calientes como fuentes termales, en las altitudes extremas como
en el lago Titicaca, uno de los más altos del mundo, hasta los más bajos como el lago Baikal, en Asia.
2.1 MORFOLOGIA
La forma más común que adoptan los peces es la fusiforme (Fig. 2.2), en sección transversal es más o menos
ovoide (Brycon, Prochilodus, Schizodon, Leporinus, etc.); existen, sin embargo, formas atípicas (Fig. 2.3)
como las exageradamente aplanadas lateralmente o comprimidas (Mylossoma, Serrasalmus, etc.), los
deprimidos o aplanados dorsoventralmente ("rayas" Potamotrygon). Los hay también redondos o globosos
("pez globo"); los cilíndricos ("anguilla", Arapaima, Hoplias).
Externamente se observan: la cubierta protectora o piel, los apéndices o aletas, así como las aberturas.
Fig. 2.2: Forma típica de un pez. Morfología extern
Fig. 2.3: Formas atípicas de peces: aplanado lateralmente (palometa); aplanado dorsoventralmente (raya);
globoso (pez globo); cilíndrico (atinga).
2.1.1 LA PIEL
La piel del pez es la envoltura del cuerpo y le brinda protección, constituyendo la primera barrera defensiva
del organismo contra enfermedades y situaciones ambientales adversas. Cumple también funciones
respiratorias, excretoras y osmoreguladoras; contiene los cromatóforos responsables de la coloración del pez,
que a su vez le sirve como mecanismo de "reclamo" sexual, así como para disimular su presencia frente a
enemigos naturales.
Al igual que en los demás vertebrados, la piel de los peces tiene dos capas: la epidermis y la dermis. La
epidermis es la más externa constituida por dos a tres estratos, la germinativa, donde se forman las células
que sustituirán a las que se desprenden continuamente; la mucosa encargada de la generación del mucus
necesario para el desplazamiento y defensa del pez; y una tercera capa córnea que ciertamente no está
presente en todos los peces ni en todas las zonas del cuerpo y está constituida por restos de células.
La dermis contiene vasos sanguíneos, terminaciones nerviosas, órganos sensoriales cutáneos y tejido
conectivo. Se suele encontrar también papilas gustativas y táctiles. La dermis juega un rol importante en la
formación de escamas y estructuras relacionadas con ella.
En muchos peces, la piel es lisa (desnudos), por no tener escamas, son los llamados "peces de cuero" como
los "bagres" (Pimelodidae). En otros casos, las escamas sólo están presentes en ciertas partes del cuerpo,
como en Oxidoras niger (Fam. Doradidae), o la tienen reducida a unas cuantas espinas, como las "rayas"
(Potamotrygonidae). Existen otros pocos peces que tienen las escamas tan pequeñas y/o profundamente
embebidas que aparentan estar desnudos, no siendo así. Un ejemplo típico de este grupo es la anguila de
agua dulce (Anguilla sp.).
Los peces escamados son los más abundantes y las escamas están imbricadas, traslapadas como las tejas
en un techo, con el margen libre orientado hacia la cola. De los cuatro tipos de escamas, dos son los más
comunes en peces de la cuenca amazónica: las cicloideas (Serrasalmus) y las ctenoideas (Prochilodus).
En la parte lateral y a lo largo del cuerpo de los peces se observa una hilera de escamas perforadas, que
constituyen la línea lateral(Fig. 2.2), cuya función principal es sensorial, al detectar las variaciones de presión.
Debido a que el número de escamas de la línea lateral, al igual que la de todas las escamas del pez,
permanece constante durante toda su vida, es utilizado por los especialistas para fines taxonómicos.
La aleta caudal tiene importancia gravitante en la locomoción rápida, las aletas impares o medias tienen el
papel de quilla y ayudan al individuo a mantenerse derecho en posición vertical.
2.2 ALIMENTACION
Los peces, como cualquier ser vivo, requieren tomar del medio en que se desarrollan las sustancias nutritivas
para crecer y cumplir con sus funciones vitales.
Mediante los estudios del contenido del tracto digestivo y fisiológicos en el laboratorio, se llegó a establecer
los hábitos alimenticios de los peces, las clases de organismos que comen, los mecanismos digestivos, y se
estableció, así mismo, "quien come a quien", lo que es importante para definir la cadena alimentaria en un
ambiente acuático, para la piscicultura de poblamiento y repoblamiento.
Dependiendo de lo que comen exclusiva o preferentemente, los peces pueden ser planctívoros o
planctófagos, aquéllos que se alimentan del plancton o sea de pequeños organismos vegetales o animales
que se encuentran suspendidos en el agua; herbívoros y carnívoros, según se alimenten de vegetales u otros
peces, respectivamente.
Existen peces con hábitos especializados de alimentación como los frugívoros que se alimentan de frutos; los
insectívoros que se alimentan de insectos; detritívoros que se alimentan de barro y microorganismos
contenidos en él, etc. Existen, sin embargo, peces que aceptan todo alimento, son los omnívoros.
El conocimiento de los hábitos alimentarios de los peces es muy importante cuando se trata de seleccionar
peces para piscicultura; pues es claro que aquellos de hábito carnívoro requerirán de otros peces en su dieta,
haciendo su producción más costosa.
Los peces omnívoros, por el contrario, son potencialmente los mejores para crianza, debido a que aceptarán
la dieta que se les proporcione, pudiendo, en consecuencia, trabajar con insumos más baratos, sin sacrificar
su composición adecuada.
La importancia de la producción biológica de un estanque está fuera de discusión, más aún si se trata de una
piscicultura extensiva o semiintensiva o de crianza de post larvas y alevinos, que requieren, en su primera
fase de vida, de organismos tan pequeños como rotíferos, cladóceros, copépodos, etc. En la piscicultura
intensiva o superintensiva, por el contrario, antes que la producción biológica, es más importante el suministro
de dietas preparadas y la calidad del agua que proporcione el ambiente adecuado a los peces.
El estudio de los hábitos alimentarios y fisiología de la alimentación, si bien necesarios, puede suplirse
mediante análisis rápidos de los peces, lo que nos permitirá hacer una primera clasificación, así:
* Los peces herbívoros tienen el intestino muy largo, varias veces el tamaño del pez, abundantes ciegos
pilóricos, branquiespinas finas y abundantes.
* Los peces carnívoros tienen el intestino corto, estómago bien definido y musculoso, branquiespinas
esparcidas y cortas, que cumplen función de fijación, dientes desarrollados, apropiados para cortar y
desgarrar las presas.
* Los peces omnívoros tienen el intestino de tamaño intermedio, dientes trituradores, branquiespinas ni tan
filamentosas ni abundantes, pero tampoco cortas y que cumplen funciones de sujeción y masticación.
La forma, posición y tamaño de la boca indican en primera instancia cuál es el hábito alimenticio del pez. Es el
inicio del tubo digestivo y se sitúa en el extremo anterior de la cabeza, puede tener una posición terminal,
como por ejemplo en el "sábalo", "gamitana", "maparate"; superior como en el paiche (Arapaima gigas), o
inferior como en los Loricaridos; de igual manera la forma de la boca puede variar grandemente como una
adaptación a su hábito alimentario.
La boca no tiene verdaderos labios, aunque en ciertos casos el borde inferior carnoso, se desarrolla
anormalmente en situaciones de bajo tenor de oxígeno, como un mecanismo para captar dicho gas de la
atmósfera, esto se observa en la gamitana (Colossoma macropomum).
En la boca encontramos la lengua que es un órgano casi inmóvil y constituye el piso de la cavidad bucal; y los
dientes que según donde se ubiquen pueden ser: maxilares, premaxilares, mandibulares, vomerianos,
linguales, faríngeos, etc.
Los dientes más comunes entre los peces son los faríngeos. Estos se encuentran en el quinto arco branquial
modificado, que carece de branquias. En los peces, lo mejor es que el alimento sea molido en la faringe y no
en la boca, ya que las partículas de alimento podrían pasar por las branquias y obstruir la respiración.
El "boquichico" (Prochilodus nigricans), siendo un pez iliófago, tiene una boca subterminal para raspar en el
fondo y presenta dientes viliformes.
La "gamitana" y el "paco" presentan dientes molariformes en ambas mandíbulas, que les sirven para triturar
las diferentes frutas y semillas que son su alimento en el medio natural, en épocas de inundación. Los peces
carnívoros presentan dientes mandibulares y maxilares y el número y forma están de acuerdo a su voracidad.
De la boca se continúa con la faringe y de ahí sigue el esófago. El tamaño relativo de la boca depende del
tamaño de las partículas de alimento. Las especies que se alimentan de plancton, materia vegetal o pequeños
organismos bentónicos por lo general tienen la boca de menor tamaño que los carnívoros depredadores.
La faringe viene a ser la parte posterior de la cavidad bucal, menos dilatada que la boca pero dado a que su
diferenciación no es discreta, se suele hablar de la cavidad buco-faringea que funciona como porción de
aprehensión y trituración de los alimentos; luego viene el esófago que es un tubo generalmente corto con
paredes gruesas pero dilatable, más aún en los peces depredadores para permitirles deglutar grandes presas.
Es el pasaje muscular entre la boca y el estómago, es muy corto y a veces imperceptible. Allí se encuentran
algunas células gustativas y su función básica es el control de los alimentos y el agua en sus fibras
musculares.
A ambos lados del esófago se localizan los arcos branquiales, que en conjunto con las branquiespinas actúan
como filtro que deja pasar el agua y orientan al alimento hacia el tubo digestivo. De acuerdo al número de
branquiespinas, se puede definir el tipo de alimentación: los peces plantófagos tienen branquiespinas finas,
numerosas y largas.
Los peces que se alimentan de organismos mayores tienen branquiespinas más gruesas y cortas y los peces
carnívoros presentan branquiespinas muy cortas y muy fuertes.
El estómago es la porción más dilatada del tracto digestivo; es muy extensible permitiendo albergar gran
cantidad de alimento y varía en forma y tamaño según las especies y su régimen alimentario, llegando en
ciertos peces a no diferenciarse sino un largo intestino; su función primordial es la digestión mediante los
potentes jugos digestivos que aquí le liberan.
El recubrimiento interno del estómago es un epitelio columnar típico rico en glándulas gástricas que secretan
tanto ácidos como enzimas.
La forma más común de estómago es sigmoide y consiste en una porción cardíaca descendente y una
porción pilórica ascendente más próxima al intestino. La porción cardíaca tiene forma de huevo y se distiende
con facilidad cuando está llena de alimento. Algunos peces tienen el estómago muscular tipo molleja, que
también muele el alimento.
El intestino es un tubo cilíndrico a continuación del estómago, cuya función principal es la absorción de las
sustancias nutritivas, a través de las vellosidades intestinales, hacia la sangre.
No existen límites bien definidos entre el estómago y el intestino anterior o entre éste y el intestino posterior,
excepto que este último es más estrecho.
La absorción de los lípidos ocurre en el intestino anterior y la primera porción del intestino medio, mientras
que la absorción de proteínas ocurre en la porción distal del intestino medio.
La longitud total del intestino respecto a la longitud total del pez varía entre las diferentes especies, y al
parecer se relaciona con los hábitos alimentarios. Suele ser mayor en los herbívoros que en los carnívoros,
debido a que en estos la mayor parte de la digestión ocurre en el estómago. Además la digestión del alimento
animal es más fácil que la del vegetal (por la dureza de sus paredes celulares).
varía según el régimen alimenticio de los peces, así: en los carnívoros es de 0,50 aproximadamente, en los
herbívoros es de 2,00 aproximadamente y en los micrófagos 5,00.
En la región pilórica o sea en el límite entre el estómago y el intestino se encuentran una serie de
prolongaciones denominadas "ciegos pilóricos" o "apéndices intestinales" muy variables en forma, tamaño y
número, dependiendo del hábito alimentario de los peces; así en los peces carnívoros son escasos, en tanto
que en los herbívoros son abundantes.
La función primordial de los ciegos pilóricos es la de aumentar la función secretora y absorvente del tubo
digestivo.
El hígado y páncreas completan el aparato digestivo y sus funciones son similares a la de los otros
vertebrados.
2.4 RESPIRACION
La respiración en los peces se da fundamentalmente a través de las branquias; órganos que para los peces
óseos en número de 4 pares, se distribuyen simétricamente a ambos lados de la faringe-esófago y están
cubiertos por el opérculo, conformado por varios huesos y músculos que le dan movimiento.
A nivel de las branquias se produce el intercambio gaseoso y el oxígeno disuelto en el agua pasa a la sangre
a través de las laminillas branquiales que están vascularizadas para cumplir esta función. Por otro lado, en
este mismo nivel se produce la liberación del dióxido de carbono producido por la oxidación celular en los
tejidos.
En algunos peces desnudos, el intercambio gaseoso puede producirse también a través de la piel; siendo sin
embargo para los huevos, embriones y larvas el único mecanismo de respiración, de ahí que para estos
estadíos es importante que la tensión del oxígeno en el medio acuático sea superior a la del interior del
cuerpo.
Otro mecanismo de respiración lo constituye el uso del oxígeno atmosférico que es transportado a órganos
diferenciados como es el caso de la vejiga gaseosa, llamada también vejiga natatoria, como es el caso del
paiche (Arapaima gigas), que se encuentra ricamente vascularizada, convirtiéndose en un "pulmón". Por tal
razón este pez debe subir periódicamente a la superficie para tomar el aire atmosférico que es conducido a la
vejiga gaseosa donde se produce el intercambio gaseoso.
Los sistemas circulatorio, excretor, nervioso, endrocrino y reproductor se organizan en forma similar a los de
los otros vertebrados, para cumplir análogas funciones. Las modificaciones y particularidades obedecen a la
ubicación de los peces en la escala filogenética como vertebrados menos desarrollados; así como a
adaptaciones para prosperar en el medio acuático, el que de por sí no es uniforme y más bien la diversidad de
ecosistemas acuáticos condiciona los procesos de adaptación; esto aún suele suceder en organismos de un
mismo grupo.
La ictiofauna amazónica se basa fundamentalmente en peces del orden Characiforme con 43% y Siluriformes
con 39%, los Perciformes y Osteoglosiformes constituyen también grupos importantes por involucrar a peces
de particular rol como componentes de los desembarques en los principales puertos de la cuenca (Tabla 2.1).
La composición de las capturas se debe, entre otras, a la abundancia de ciertas especies, así como a la
preferencia por dichas especies, tan cierto es esta afirmación que en una misma cuenca, como la del
Putumayo, en una localidad predominan los "bagres" (Leguízamo-Colombia); y en otra predominan los peces
escamados (Estrecho-Perú). Pero en cualquier caso, las especies más preferidas reciben mayor presión de
pesca, teniendo que extenderse las zonas de captura a lugares más remotos; es claro que en situaciones
extremas el recurso tenderá a disminuir de tal manera, que el "stock" desovante se vuelve tan pequeño que
requerirá varios períodos de reproducción (generalmente varios años) para recuperar su estado y poder
significar algo en la economía del ecosistema.
Especies más requeridas como Colossoma macropomum, Piaractus brachypomus, Arapaima gigas, Cichla
monoculus y los grandes bagres, entre otros, por su buena aceptación, fueron fuertemente presionados y la
recuperación de sus poblaciones será difícil, por la dificultad de controlar las capturas y la creciente demanda.
Ante tal situación la alternativa natural es la producción controlada vía piscicultura, sólo así podrá satisfacer la
demanda, sin presionar a los recursos salvajes. Afortunadamente, desde casi cuatro décadas atrás se viene
trabajando para desarrollar tecnologías de cultivo con especies nativas, habiéndose superado ciertas trabas
como la no reproducción en cautiverio de estas especies, contando hoy día con paquetes tecnológicos en
este aspecto.
El interés creciente de desarrollar la piscicultura, por el sector privado, es un reto que afrontan las agencias de
los estados así como las ONG's, que tienen como misión desarrollar las comunidades en base a tecnologías
limpias, como puede calificarse a la piscicultura.
La piscicultura, por otro lado, constituye una alternativa, en progreso, para suplir la escasez de pescado a
causa de la estacionalidad derivada de las fluctuaciones del nivel del agua.
Si bien es cierto que las aguas amazónicas albergan a la más diversificada ictiofauna del mundo con más de
2000 especies, es necesario comprender que no todas las especies ofrecen perspectivas de cultivo; pues
tratándose la piscicultura de una actividad económica, ésta debe tender a su rentabilidad, por lo cual se
discuten algunos criterios para seleccionar especies aptas para el cultivo:
1. Que tengan aceptación en el mercado. A nadie se le ocurrirá cultivar peces que luego no serán
consumidos por la gente o que tengan bajo precio, pues tratándose la piscicultura de una actividad
económica, la rentabilidad es una condición deseable.
La calidad de la carne de un pez determina su nivel de aceptación, así como las costumbres de la población
donde se practica el cultivo. Por ejemplo en los poblados de la Amazonía peruana son preferidos los peces
escamados como "gamitana", "paco', "sábalo", "boquichico", "paiche", "tucunaré", etc. En Colombia, en
cambio, se prefieren los peces de cuero como los pimelódidos, "dorado", "doncella", "tigre zúngaro", "capitán",
"saltón", etc.
2. Que tengan rápido crecimiento. Es conveniente que el pez alcance una talla apropiada en el más corto
tiempo, por esto se descartan las especies de talla pequeña, que por otro lado tendrán siempre un menor
precio, pues son poco apetecibles por el consumidor a causa, principalmente, de la gran cantidad de espinas.
Se descartarían por tal motivo a ciertos curimátidos, pequeños carácidos y cíclidos, entre otros.
Estando el crecimiento relacionado con el alimento, tanto por su disponibilidad como por su precio, es
conveniente que los insumos para la dieta tengan un abastecimiento constante a un precio bajo, pues debe
considerarse que los alimentos representan aproximadamente el 50% de costos operativos.
Si se trata de cultivos extensivos o semiintensivos, es recomendable que el pez a cultivarse tenga cadena
alimenticia corta para disminuir la pérdida de energía que se produce en cada eslabón de la cadena. Resultan
interesantes, según este criterio, los peces herbívoros, micrófagos o detritívoros, que por tal condición se
presentan con excelentes condiciones como peces de "compañía" en policultivos, como por ejemplo
"gamitana" (pez principal) con "boquichico", detritívoro, (pez de compañía).
Los peces omnívoros, por otro lado, aceptan sin problemas el alimento artificial, lo que es una condición
indispensable para manejar el crecimiento de los peces, que permite mayores densidades de siembra,
optimizando de esta forma el uso del agua, alcanzando mayor producción por área. Ejemplo: "sábalo cola
roja", "gamitana", y "paco".
3. Que se reproduzcan en condiciones de cultivo. Si bien esta exigencia se vio superada en los últimos
tiempos, mediante la reproducción inducida con tratamiento hormonal, ésta técnica se practica porque los
peces llegan a madurar sexualmente en estanques y el tratamiento hormonal interviene únicamente en las
últimas fases de maduración y en el desove.
La práctica piscícola con alevinos capturados en el ambiente natural y trasladados a los estanques se torna
aleatoria y en estas condiciones no sería posible planear el desarrollo de la piscicultura en forma sostenida.
Debe advertirse sobre los peligros de la excesiva reproducción en estanques, que conduce a su
sobrepoblamiento ocasionando enanismo, tal como sucede con las "tilapias".
4. Que soporten altas densidades. Esta condición permite un mejor aprovechamiento del agua y se da
generalmente en las especies gregarias como los carácidos.
5. Que sea rústico o sea resistente al manipuleo y transporte. Lo que está asociado con las condiciones
de docilidad del pez, contrariamente, los peces ariscos, están siempre propensos a traumatismos, lo que los
hace más vulnerables a enfermedades.
No todas estas condiciones necesariamente se cumplen en un pez, por lo que debe priorizarse la selección de
la especie, en función de condiciones locales y de mercado o de los planes de desarrollo.
Es uno de los mayores peces escamados de la cuenca del Amazonas y Orinoco, sólo superado por el paiche
(Arapaima gigas) puede llegar a pesar hasta 30 kg. en las partes altas de la cuenca y medir hasta 1,00 m de
longitud. De cuerpo muy comprimido, con una coloración negruzca en el dorso y verde amarillento en la parte
ventral; este patrón de coloración puede variar según el tipo de agua en que vive. Los alevinos sin embargo
tienen una coloración diferente: el cuerpo es plateado salpicado de puntos oscuros, destacando una mancha
negra en la parte central de los lados del pez, lo que facilita su diferenciación de otros alevinos que comparten
el hábitat como de Mylossoma, Serrasalmus y Piaractus.
Realiza migraciones en cardúmenes para alimentarse y reproducirse, las que se encuentran relacionadas con
el nivel del agua.
Tiene un régimen alimenticio típicamente omnívoro, presentando dientes adaptados para triturar frutos y
semillas que evidentemente prefiere; encontrándose también en el contenido estomacal zooplancton e
insectos acuáticos. Las numerosas y finas branquiespinas denotan su régimen alimenticio filtrador.
Alcanza su madurez sexual a los cuatro años, con 55 cm de longitud estandar aproximadamente. Se
reproduce al comienzo de la creciente, de octubre a diciembre. Es una especie muy fecunda, llegando a
producir cada hembra hasta 2 500 000 óvulos, dependiendo del tamaño y edad del pez. Cada gramo de
gonada contiene aproximadamente 1 000 óvulos.
Es un pez muy resistente al manipuleo y dócil; soporta por algún tiempo bajos tenores de oxígeno disuelto, y
acepta sin problemas el alimento artificial, todo esto, sumado a su rápido crecimiento lo convierte, en un pez
apto para cultivo.
Esta especie comparte el nicho ecológico con la gamitana (Colossoma macropomum), con la que tiene
similitud en la forma, variando en su patrón de coloración gris oscuro en el dorso y lados con tonalidad
anaranjada en la parte ventral un tanto más intensa en los juveniles que en los adultos en que el tono plomizo
a marrón oscuro se uniformiza. Se diferencia también de la "gamitana" en su mayor altura y por poseer una
espina en la base de la aleta dorsal, la que es relativamente corta.
Su madurez sexual la alcanza al tercer año de edad con un peso que varía entre 2,5 a 3,0 kg. Su hábito
alimentario es omnívoro con tendencia a frutos y semillas; acepta sin problemas el alimento artificial.
Su buena aceptación en el mercado ocasionó que la presión de pesca sobre esta especie tienda a disminuir
sus poblaciones, presentándose su cultivo como una alternativa para su conservación.
Es un pez omnívoro, encontrándose en su contenido estomacal frutos, semillas, restos vegetales, insectos,
arácnidos, crustáceos y peces, entre otros. Su boca amplia le facilita ser un excelente cazador, convirtiéndolo
en un pez de expectativa para la pesca deportiva con carnada y señuelo. En sus estadíos tempranos tiende al
canibalismo, por lo que requiere la manipulación cuidadosa tanto si se lo reproduce en cautiverio, como si se
obtiene alevinos del ambiente natural. Por esta razón se deben estabular peces de igual tamaño.
Realiza migraciones de alimentación en época de aguas altas, surcando las quebradas e ingresando hacia las
zonas inundadas donde encuentran abundante alimento. Este comportamiento lo hace vulnerable para la
incipiente pesca deportiva.
Su buena aceptación por el consumidor, buena tasa de crecimiento, aceptación del alimento artificial, así
como los avances de su reproducción en cautiverio, lo convierten en un pez con potencialidad piscícola,
citándose como desventaja su comportamiento arisco.
Es un pez típicamente fusiforme, hidrodinámico, que alcanza hasta 40 cm de longitud y que puede llegar a los
2,00 kg. de peso, sobre todo en las partes altas de la cuenca.
Tiene una coloración gris azulada en el dorso, un poco más clara a los lados y plateada en el vientre.
Presenta bandas tenues en el dorso y aleta caudal, en las otras aletas este patrón es menos conspicuo. La
boca es terminal con labios a modo de ventosa, con dientes córneos movibles e implantados en los labios que
le permite "raer" y "lamer" el perifiton, así como obtener su alimento del fondo, pues son peces detritívoros e
iliófagos.
Es el componente principal de las capturas de la cuenca amazónica, forma grandes cardúmenes para migrar
en épocas de aguas bajas para alimentación y al inicio del período de aguas altas con fines reproductivos.
Alcanza su madurez sexual al año, reproduciéndose al inicio de la creciente (noviembre y diciembre)
prolongándose en algunos casos hasta abril.
La tradición de su consumo en la región y su adaptabilidad al cautiverio lo convierten en un excelente pez
para el cultivo, como acompañante de otra especie "principal" permitiendo el uso más eficiente del agua, lo
que significa una renta adicional al piscicultor. Por otro lado se cuenta con tecnología para reproducirlo en
condiciones de cautiverio.
Es una especie que se destaca al hablar de las delicias de la cocina o de la pesca deportiva. Su carne tiene
poca grasa y pocas espinas.
Habita preferentemente los lagos poco profundos, de agua negra, en lugares con palizadas, donde es
pescado con flecha y anzuelo fundamentalmente. Acepta cebo y señuelo.
Tiene una coloración amarillenta con tres bandas transversales de color negro a los lados. El macho crece
mejor y tiene una giba en el dorso.
Puede llegar a pesar más de 5,00 kg. con 0,60 m de longitud. Madura a los dos años de edad,
reproduciéndose en estanques, tiene huevos adherentes, que coloca sobre troncos sumergidos.
Como desventaja se anota su régimen carnívoro, que se puede superar con una piscicultura asociada a
actividades pecuarias que facilita la producción de peces presa. Su cultivo también se vio limitado por su
fragilidad, al ser muy sensible al manipuleo y a los cambios bruscos de temperatura.
Es uno de los mayores peces de agua dulce del mundo, que fácilmente sobrepasan los 100 kg., habiéndose
registrado ejemplares de 2,60 m de longitud total con aproximadamente 250 kg. de peso. Vive en las aguas
negras y tranquilas de la cuenca amazónica y no se le encuentra en aguas torrentosas ni con mukcho
sedimento. Tiene coloración castaña en el dorso y lados, con tono más claro en el vientre. En época de
desove presenta una coloración roja en el borde posterior de las escamas, más intensa en la parte posterior y
en la cola; aunque se dice que esta tonalidad caracteriza al macho en la época de reproducción, se ha
encontrado hembras con este mismo patrón de coloración.
Su respiración aérea le obliga a salir a la superficie cada 15 a 20 minutos para tomar el oxígeno atmosférico lo
que aprovecha el pescador para capturarlo con arpón.
Su hábito carnívoro es su principal desventaja. Sin embargo se tiene referencias de su cultivo asociado a
actividades pecuarias como cría de ganado bubalino, bovino o porcino y aún aves, lo que permite cultivar
peces de bajo valor comercial, como presa para el paiche, obteniéndose rendimientos de hasta 10 t/ha/año
con ejemplares de 10 kg. en promedio.
No debe descartarse su empleo en piscicultura extensiva asociado a especies de rápida prolificidad, que le
sirvan de presa, como ciertos cíclidos y pequeños carácidos de poco o nulo valor comercial; asimismo, en los
niveles intensivo y semi intensivo pueden usarse para controlar peces invasores.
La calidad de agua viene dada por ciertas propiedades físicas y químicas, que responden al tiempo y clima
locales, a la naturaleza del suelo, así como a la actividad biológica de los organismos que la habitan.
La radiación solar, indispensable para la función fotosintética, afecta directamente a la temperatura, así los
lugares más calientes son aquellos con mayor radiación solar, que a su vez es afectada por la transparencia
de la atmósfera a causa del polvo atmosférico, vapor de agua y distancia que la luz tiene que viajar desde la
fuente hasta la superficie terrestre.
La temperatura está relacionada inversamente a la latitud. Las latitudes más altas son más frías, en tanto que
en el Ecuador la temperatura es más elevada, de no mediar factores moderadores como la elevación y los
cuerpos de agua. Por ejemplo Quito, que está a una latitud de 0 , pero tiene una temperatura de un clima
templado a causa de su altitud sobre el nivel del mar (2 800 msnm).
La influencia del viento es importante en la piscicultura, pues hace circular el agua del estanque, favoreciendo
su oxigenación; asimismo la evaporación se ve favorecida con el aumento de la velocidad del viento.
La influencia de la lluvia está fuera de toda discusión, pues es la causa que determina el retorno del agua de
la atmósfera a la superficie terrestre, haciéndola disponible para múltiples usos. En el caso de la Amazonía la
piscicultura se ve favorecida con un nivel apropiado de precipitación. Sin embargo, los valores elevados son
inconvenientes pues remueven rápidamente los nutrientes del agua, necesarios para la producción biológica,
fundamentalmente en los estanques de presa.
Se entiende entonces, la necesidad que tiene el piscicultor de conocer las condiciones meteorológicas de la
zona, porque por un lado están más disponibles los datos meteorológicos que los hidrobiológicos, si es que
existen; y con los primeros se puede inferir variaciones del agua así como sus bondades para estanques,
mejor aún si se relaciona con la naturaleza del suelo, magnitud del valle, etc.
La influencia de la temperatura se da no solamente en forma directa sobre los peces, sino también rige a otros
parámetros, tales como la evaporación, la solubilidad de los gases, la actividad de los organismos
desintegradores del fondo, que transformen la materia orgánica en sustancias inorgánicas nutritivas.
Se entiende claramente la influencia decisiva de la temperatura en los peces por tratarse de organismos que
no tienen capacidad de autoregular la temperatura corporal, la que depende de su medio ambiente,
(organismos poiquilotermos o de sangre fría). En tanto que los homotermos son los que regulan su
temperatura corporal y la conservan en un valor, aún cuando la temperatura ambiental fluctúa grandemente,
como es el caso de los mamíferos.
Cada especie tiene límites de tolerancia más o menos amplios aunque su desarrollo óptimo se da dentro de
un rango más estrecho, como sucede con el crecimiento; el aumento de la tasa metabólica con la
temperatura; en tanto que a valores bajos los peces de aguas cálidas, como los amazónicos, disminuyen su
tasa de crecimiento, llegando incluso a paralizarse. (Fig. 3.1).
El tiempo de maduración final de los oocitos, así como de la incubación se reduce con el incremento de
temperatura, por eso es importante registrar cada hora durante el proceso de reproducción inducida.
Se puede modificar la temperatura del agua del estanque, aumentando o disminuyendo el caudal del agua de
alimentación, que puede disminuir o incrementar la temperatura respectivamente; esto es obvio desde que el
agua de la fuente siempre será más fría que la del estanque, que por su gran superficie, recibe mayor
radiación solar, calentándola.
Debido a la estratificación termal de la columna de agua de un estanque, en que aguas más calientes están
en la superficie, por la insolación y aguas más frías en el fondo; es posible elevar la temperatura del agua de
un estanque eliminando el agua del fondo, mediante un monje de tipo Herrguth (Fig. 3.3) que saca agua fría
del fondo y lo compensa por agua de la fuente que ingresa por la superficie, que comparativamente tiene
mayor temperatura.
Fig. 3.3: Monje de desague tipo Herrguth para evacuación del agua del fondo del estanque
3.2.2 TRANSPARENCIA
La transparencia o claridad del agua permite mayor o menor penetración de la luz, factor indispensable para
el desarrollo de los organismos verdes (algas), inicio de la producción biológica en el estanque.
La turbidez del agua se debe al material en suspensión, mineral u orgánico. Limita la penetración de la luz
disminuyendo la transparencia, y, por ende, la producción primaria. Sin embargo, la turbidez causada por el
plancton es una condición deseada, al contrario de la producida por partículas en suspensión, como las de
arcilla u otras sustancias húmicas coloidales que pueden adosarse a las branquias, reduciendo la superficie
respiratoria de las laminillas branquiales. Por otro lado la turbidez afecta la habilidad de los peces para
aprehender el alimento, perdiéndose en el fondo e incrementando a la vez el material orgánico, cuya
descomposición exige mayor cantidad de oxígeno disuelto.
La transparencia se mide mediante el "disco Secchi" (Fig. 3.4), consistente en un disco metálico de
aproximadamente 30 cm de diámetro, pintado de negro y blanco alternado en cuatro secciones, que lleva una
cuerda calibrada sujeta al centro de una cara, que permite medir a qué profundidad desaparece de la vista,
siendo este dato el registrado como medida de la transparencia.
3.2.3 COLOR
El color del agua está determinado por las impurezas en ella contenidas y la incidencia de los rayos solares.
Se modifica a causa de varios factores, como los florecimientos filoplanctónicos que le comunican una
coloración verdosa, dependiendo también de la especie predominante como las Cianofitas, que tienen tono
azulado; las sustancias húmicas, originadas en material vegetal en descomposición, comunican al agua un
color oscuro o "agua negra".
3.2.4 CONDUCTIVIDAD
La conductividad es una de las mejores medidas de la riqueza del agua y está dada por los iones disueltos en
ella. Se expresa en microhom/cm y se mide mediante el "conductivímetro".
Está directamente relacionada a la salinidad, que para agua dulce le corresponde a la concentración de todos
los iones disueltos, los mismos que determinan la presión osmótica del agua a la que deben adaptarse las
diferentes especies de peces.
Gran parte de los sólidos disueltos se originan por el contacto del agua con las rocas y el suelo; se menciona
que la composición de minerales disueltos en el agua se debe al clima, geología local, topografía, biología del
agua y al estado del tiempo. Los iones más frecuentes son: calcio, magnesio, sodio, potasio, carbonatos,
sulfatos y cloruros.
El contenido del oxígeno disuelto en el agua de los estanques es sin duda alguna el más crítico entre los
factores de calidad del agua; si no se mantiene en niveles apropiados en forma constante, los peces se
afectan, no comen mientras las condiciones de baja concentración de oxígeno persisten y aún recuperando el
nivel apropiado este comportamiento se prolonga por algún tiempo más, haciendo a los peces susceptibles a
las enfermedades. Por otro lado este hecho eleva la tasa de conversión alimentaria y consecuentemente los
costos de producción, o sea, se requiere mayor cantidad de alimentos para producir igual carne de pescado.
Si bien algunas especies, como las exóticas "tilapias" y las nativas "gamitana" y "paco" pueden tolerar niveles
bajos de oxígeno disuelto, está demostrado como las funciones vitales se ven afectadas cuando se registran
tenores bajos de oxígeno disuelto, en un período prolongado, dando como resultado la disminución o
paralización de la tasa de crecimiento, lo que obviamente perjudica al piscicultor.
Cuando el nivel de oxígeno disuelto cae por debajo del rango normal, los peces suben a la superficie del
agua, buscando tomar directamente el oxígeno atmosférico, para lo cual se adaptan con el rápido desarrollo
del labio inferior que le facilita tomar más fácilmente el oxígeno. Este comportamiento es fácil comprobar entre
5-7 am, pues todos o casi todos los peces lo realizan al mismo tiempo, acción que recibe la denominación de
"boquear".
El oxígeno disuelto del agua de los estanques proviene principalmente del oxígeno atmosférico, en el que se
encuentra mezclado con otros gases como nitrógeno, argón, y dióxido de carbono, entre otros. Cuando el aire
entra en contacto con el agua, el oxígeno se difunde en ella hasta que la presión de este elemento en el agua
se iguale a la presión que tiene en el aire. Pero, más que tratar de la presión del oxígeno disuelto, es
conveniente expresar la solubilidad en mg de oxígeno por litro de agua. Esta solubilidad decrece con el
aumento de la temperatura e incremento de la salinidad; aunque para este último caso tratándose de
estanques de agua dulce su influencia puede ignorarse.
En el agua la concentración de oxígeno disuelto está cambiando constantemente por causa de procesos
biológicos, físicos y químicos. Por su parte el aire sobre el estanque puede considerarse que tiene un
porcentaje constante de oxígeno, pudiendo variar levemente de acuerdo a la presión atmosférica del lugar.
Cuando la presión del oxígeno en el agua está en equilibrio con el oxígeno atmosférico no hay transferencia
de este elemento entre el aire y el agua. La transferencia ocurre cuando el agua está insaturada con oxígeno
disuelto. Sin embargo, cuando el agua está sobresaturada de oxígeno, también ocurre la transferencia hacia
el aire.
Como los cuerpos de agua naturales (también los estanques) no están nunca completamente quietos, la
transferencia de oxígeno es regulada por la cantidad de turbulencia que incrementa el área de la interfase
aire-agua.
Los procesos biológicos son tanto o más importantes que los procesos físicos descritos en la regulación de la
concentración de oxígeno disuelto en el agua de un estanque. Las plantas, incluido el fitoplancton, que crecen
en los estanques producen oxígeno mediante la fotosíntesis, como se observa en la ecuación global.
Se espera por tal razón, que la cantidad de oxígeno producido por la fotosíntesis en las aguas superficiales de
un estanque sea una función de la abundancia del fitoplancton.
Este proceso es controlado por factores como: temperatura, luz, concentración de nutrientes, especies y
abundancia de plantas, y turbulencia, entre otros.
Por otro lado, los organismos consumen el oxígeno en su respiración, que desde un punto de vista práctico
puede considerarse como un proceso inverso a la fotosíntesis, como se observa sumariamente en la
ecuación.
Para peces de agua caliente, con propósitos prácticos se considera que una concentración de oxígeno
disuelto menor que 5,0 mg/l es indeseable (Fig. 3.6). Aunque se soporta la supervivencia a menores
concentraciones, siempre que el nivel de dióxido de carbono libre sea también bajo; sin embargo de todos
modos la exposición prolongada a bajos niveles de oxígeno disuelto siempre es dañino para el pez.
Fig. 3.6: Efecto de la concentración de oxígeno disuelto sobre peces de agua caliente en cultivo.
Al igual que en los otros vertebrados, la sangre de los peces contiene la hemoglobina - Hb - que interviene en
el transporte del oxígeno en la sangre, la misma que es regulada por la tensión de este gas; así, en las
laminillas branquiales la tensión del oxígeno es más álta y se carga a la Hb de la sangre. En los tejidos el
oxígeno es usado rápidamente, así la Hb descarga el oxígeno en los fluidos del tejido. La reacción que se da
a nivel de branquias puede ilustrarse con la fórmula:
La relación entre la tensión del oxígeno y el porcentaje de saturación de hemoglobina con O 2 se conoce como
la "curva de disociación de oxihemoglobina", que toma las formas hiperbólica y sigmoidea según se traten de
especies de aguas frías y calientes, respectivamente.
La cantidad de oxígeno requerido por los animales acuáticos varía grandemente y depende de las especies,
tamaño, alimento, actividad, temperatura del agua y concentración de oxígeno disuelto. Por ejemplo un pez
que recién comió consume oxígeno más rápidamente que un pez en ayuno y la tasa de consumo de oxígeno
crece con el incremento de actividad y la respiración se incrementa con la temperatura. Se reporta que por
cada 10 C de incremento de la temperatura del agua, el consumo de oxígeno se dobla. La composición del
cuerpo afecta al consumo de oxígeno, así se observó que en el "bagre del canal" los peces más flacos
consumen menos oxígeno que los gordos, etc.
La sobresaturación con gases, entre ellos el oxígeno, también es dañina y en muchos casos causa el
"TRAUMA DE LA BURBUJA DE GAS", que consiste en la formación de burbujas gaseosas en la sangre y
tejidos, causando problemas agudos y crónicos. Los huevos flotan en la superficie; larvas, post larvas y los
más pequeños muestran hiperinflación de la vejiga gaseosa, edema, e hinchazón de laminillas branquiales.
En juveniles y adultos lo más común es la burbuja de gas en sangre y tejidos, conjuntamente con la
proyección de los ojos.
La sobresaturación suele darse cuando se presenta una floración fitoplanctónica en la superficie, en este caso
los peces suelen nadar en las aguas más profundas donde la sobresaturación es menor.
Como se anotó anteriormente, el oxígeno disuelto es la variable más crítica de la calidad del agua en
piscicultura semiintensiva e intensiva, por lo que es necesario tener los mecanismos para superar la depleción
del oxígeno, que puede matar o afectar severamente a los animales acuáticos.
El método más utilizado consiste en dar mayor flujo al ingreso de agua que por ser corriente debe tener mayor
concentración de oxígeno y por otro lado en el recorrido del canal se puede crear cascadas o turbulencias
para incrementar la superficie de la interfase aire-agua. De igual forma el tubo de ingreso de agua al estanque
puede tener múltiples perforaciones para dispersar el agua para una mejor aireación e igualmente el agua que
ingresa puede caer sobre una especie de tamiz, que cumple la misma función.
La eliminación de agua del fondo, casi siempre con menor tenor de oxígeno y más fría, puede hacerse con un
monje tipo HERRGUTH, ya citado (Fig. 3.3). La eliminación del agua más fría del fondo del estanque es
reemplazada rápidamente con el mayor caudal del canal de alimentación.
Otros sistemas que incluyen equipos mecánicos, como ruedas de paletas difusoras de aire (3.7), no se tiene
referencias de su uso en la región, pero debe considerarse para disminuir riesgos en casos críticos. Pueden
funcionar con motores eléctricos o con motores autónomos (Figs. 3.7b). También se puede oxigenar el agua
del estanque pasando una manguera o ducto plástico perforado que recorre el fondo del estanque y por el
que se inyecta oxígeno (Fig. 3.8).
Dependiendo de la escala en que se practica la piscicultura, el monitoraje del oxígeno disuelto es necesario
realizarlo diariamente, sobre todo al amanecer que es cuando se presentan los niveles más bajos.
Fig. 3.8: Tubo con perforaciones para airear el agua del estanqu
El clásico método volumétrico de Winkler y del oxímetro proveen de información de exactitud al 0,1 mg/l.
Mientras que el primero toma unos minutos, requiere reactivos químicos, material de vidrio incluyendo la
bureta de titración; el oxímetro es enteramente confiable, exige el reemplazo de la membrana que cubre el
final de la sonda, así como el cambio de líquido dentro de la sonda.
Un oxímetro de buena calidad puede costar algunos cientos de dólares (algunos miles en la región), en tanto
que los kits de titración son más baratos, pero requieren reemplazo periódico. Resumiendo, con el oxímetro se
ahorra tiempo y la necesidad de reponer químicos y equipo roto, lo que hace del oxímetro la selección más
económica a largo plazo.
H+
CO2 + H2O=H2CO3
HCO3
El agua pura, saturada con CO2 a 25 C y a presión atmosférica estándar tiene una concentración total de 0,46
mg/l y teóricamente tendrá un pH de 5,68. A más grandes concentraciones de dióxido de carbono el pH será
menor, así, si la concentración es 30 mg/l a 25 C, el pH será aproximadamente 4,8.
El dióxido de carbono del agua usualmente es una función de la actividad biológica. La respiración es un
proceso mucho más rápido que la fotosíntesis y el dióxido de carbono se acumula. Por la madrugada el agua
está saturada de dióxido de carbono.
Concentraciones altas de dióxido de carbono tienen efectos narcóticos sobre los peces y pueden llegar a
causar la muerte, porque el ingreso del CO2 al organismo del pez se hace por difusión a través de las
branquias.
La alta concentración de este gas en el agua baja la tasa de eliminación al medio, acumulándose en la
sangre, con la consiguiente disminución del pH, lo que causa efectos nocivos. También la alta concentración
de CO2 interfiere con la oxigenación de la hemoglobina.
Los peces pueden sentir pequeñas diferencias en la concentración de dióxido de carbono libre e intentarán
escapar de áreas con altas concentraciones, aunque 10 mg/l pueden ser toleradas si hay una alta
concentración de oxígeno disuelto.
En estanques de piscicultura intensiva el dióxido de carbono libre fluctúa de 0 mg/l en la tarde a 5-10 mg/l al
amanecer, con claros efectos sobre el pez.
Se puede aumentar la alcalinidad y la dureza pasando el agua a través de camas de piedras caliza chancada
o conchas de ostras.
Por su parte la dureza total está determinada por la concentración de cationes divalentes, principalmente
calcio y magnesio, y se expresa en mg/l de CO3Ca equivalente. Según la dureza el agua se clasifica en:
Aguas blandas tienen de 0 a 75 mg/l de CaCO3
Aguas moderadamente duras de 75 mg/l a 150 mg/l de CaCO3
Aguas duras tienen de 150 a 300 mg/l de CaCO3
Aguas muy duras tienen de 300 a más de CaCO3
En piscicultura las mejores aguas, respecto a la alcalinidad y dureza, se dan cuando tienen valores similares.
Cuando existe mucha diferencia el pH puede variar fuertemente, fundamentalmente subir a niveles altos
durante la fotosíntesis.
Se puede corregir estos parámetros, cuando son muy bajos, mediante el encalamiento, pero es imposible
bajarlos cuando tienen niveles elevados.
3.2.8 pH
Como ya se vio anteriormente, el dióxido de carbono al asociarse con el agua: CO 2 + H2O=H2CO3 forma ácido
carbónico que rápidamente se disocia en iones H + y HCO3-. Se espera en consecuencia, que a mayor
concentración de dióxido de carbono el pH será menor.
Durante el día los vegetales acuáticos usan el dióxido de carbono del agua para la fotosíntesis, las plantas y
animales liberan en el agua dióxido de carbono producido por la respiración, que es usado rápidamente por
las plantas acuáticas, incrementándose el pH. Pero la figura se invierte en la noche en que la fotosíntesis es
nula en tanto que la respiración continúa produciendo dióxido de carbono, lo que hace bajar el pH a su
mínimo en las primeras horas de la mañana como se observa en la figura.
El "stress ácido" es uno de los principales efectos de un pH bajo, y se manifiesta por la excesiva acumulación
de mucus en el tejido branquial que interfiere con el intercambio gaseoso y con una secuela que afecta al
balance "ácido-base" de la sangre, causando "stress respiratorio" y disminución de la concentración de cloruro
de sodio en la sangre, que a su vez causa disturbio osmótico.
A valores bajos del pH, la concentración del ión aluminio se incrementa en el agua y muchas veces los efectos
tóxicos de este ión se adiciona a los efectos del pH.
Las branquias son también altamente sensibles al pH alto, manifestándose en una hipertrofia del epitelio de
las branquias. A valores extremos del pH, 4 y 11, se produce la muerte, en tanto que el rango deseable para
los cultivos está en 6,5 a 9.
4.0 EL ESTANQUE
El cultivo de peces y otros organismos vivos acuáticos requiere de ambientes de fácil manejo, que se pueden
secar o llenar con rapidez y con posibilidad de modificar sus condiciones físicas y químicas. A estos
ambientes se les denomina estanques.
También se puede cultivar especies vivas acuáticas en espacios limitados por cercos de redes de material
sintético, de fierro o de otros materiales de la región como cañabrava. A estos recintos se les denomina jaulas
y corrales.
En esta sección nos referiremos solamente a los estanques, que Marcel Huet define como "recinto de agua
poco profundo utilizado para el cultivo controlado de peces e instalado de tal forma que pueda ser fácil y
totalmente vaciado".
La localización de los estanques exige ciertas condiciones favorables referidas al suelo, al agua y a los
servicios complementarios.
4.1.1.1 LA TOPOGRAFIA
Influye en el tipo y costo del estanque, lo que incide en la relación entre el área del estanque en m² sobre
volumen en m3 de tierra que ha de removerse. Cuanto más alto es el valor de esta relación más bajo será el
costo de construcción del estanque.
Terrenos muy accidentados (Fig. 4.1, no son apropiados para construcción de estanques, pues se requieren
de diques muy altos para inundar una pequeña extensión (el valor de la relación área m²/volumen m3 resulta
muy bajo.
Si el terreno, por el contrario, es demasiado plano (Fig. 4.2), es posible hacer estanques por excavación, lo
que dificulta el drenaje, requiriéndose tal vez bombas para desagüarlo, con el consiguiente mayor gasto; o por
amurallamiento por los cuatro costados y aquí también se forman los costos.
La condición apropiada se da en terrenos con suave pendiente que oscila entre 1 a 5%. Existe una relación
inversa entre la longitud de los estanques y la pendiente; así, por ejemplo, para estanques de 60 a 80 m de
largo, la pendiente óptima está en 2% (Fig. 4.3); mientras que para estanques de 100 a 120 m de largo, la
pendiente apropiada es de 1%.
Fig. 4.2: Terreno muy plano, donde se pueden construir estanques por excavación o amurallamiento.
Fig. 4.3: Relación entre la longitud del estanque y su pendiente
(i) Pendiente longitudinal (Fig. 4.4) a lo largo del arroyo, que corre en el fondo del valle. Si existe una
diferencia de nivel de 5 m entre los puntos A y B, distantes en 200 m se calcula su pendiente
mediante la relación siguiente:
diferencia de nive
P= ------------------- x 100
distancia
200
Fig. 4.4: Determinación de la pendiente longitudinal y estacado del dique de un estanque de presa.
(ii) Pendiente transversal (Fig. 4.5), o sea de cada uno de los lados del valle. El cálculo de la pendiente se
hace siguiendo el mismo procedimiento usado para la pendiente longitudinal.
La pendiente del terreno es importante por la necesidad de tener agua a un nivel superior al de los estanques.
Por otra parte, la pendiente del terreno no sólo permite llenar el estanque, sino también desagüarlo con
facilidad cuando sea necesario.
Los suelos arcillosos, con un 20 a 30% de este material, son los más apropiados, por permitir una buena
compactación, y al humedecerse se hinchan reduciendo la porosidad, consecuentemente evitan la filtración.
Suelos con mayor porcentaje de arcilla, al secarse se agrietan y endurecen demasiado reduciendo su
trabajabilidad.
Siendo el dique la estructura principal de un estanque que tiene que ver con la retención de agua, el material
con que será construido debe merecer una calificación correcta de su aptitud. En la Tabla 4.1 se presentan las
calificaciones y aptitudes de los diferentes tipos de suelos.
La determinación de la textura del suelo se hace mediante análisis granulométrico, que clasifica a las
partículas de suelo de acuerdo a su tamaño: arena, sus partículas están entre 0,05 a 2 mm; limo, sus
partículas varían 0,002 a 0,05 m y arcilla, todas sus partículas son de menos de 0,002 mm.
El análisis granulométrico permite determinar los porcentajes de los distintos componentes de la muestra,
pero también se puede llegar a dicho resultado a través de un procedimiento simple:
- Se estima el porcentaje de cada componente, a través de su espesor que aparece en la botella. (Fig. 4.6).
Existen algunas formas prácticas de examinar la textura de un suelo con fines de construcción de estanques,
siendo la forma más sencilla la impresión al tacto: suave para suelos con abundante arcilla hasta áspero para
suelos arenosos.
Otra forma de determinar la textura del suelo consiste en amasar una muestra húmeda y hacer una bola con
el puño; si al tirarlo hacia arriba y recogerlo en la mano no se desmenuza, así como al secarse se vuelve dura
y rígida, podemos afirmar que el suelo es apto para la construcción de estanques (Fig. 4.7).
La textura del suelo determina su permeabilidad, la misma que, se reitera, constituye una propiedad
determinante en la construcción de estanques. La permeabilidad se mide en función de la velocidad del flujo
de agua a través del suelo. Se expresa como tasa de permeabilidad en cm/hora, mm/hora. Mientras la textura
sea más fina, el suelo será más impermeable, lo que le califica como suelo apto para construcción de
estanques. De otra forma será necesario realizar trabajos de impermeabilización, incrementando los costos.
Fig. 4.6: Estimación práctica de las proporciones de arena, limo y arcilla en una muestra de suelo.
Fig. 4.7: Prueba práctica para determinar la textura del suel
Se puede evaluar la permeabilidad de un suelo mediante un método sencillo de campo, que consiste en hacer
un hoyo de 1,00 a 1,20 m de profundidad y llenarlo de agua por la mañana; por la noche volver a llenarlo
hasta el borde, para reponer el agua filtrada, luego cubrirlo con ramas. Si a la mañana siguiente, el agua
permanece cerca al borde, se puede considerar que el suelo es bueno para construir estanques (Fig. 4.8).
Aquí se refiere a la cantidad y calidad del agua que se vio en detalle en el Capítulo III.
Dependiendo de la magnitud de la obra y con la finalidad de lograr rentabilidad, en adición al agua y terreno
ya descritos, se requiere que la infraestructura piscícola tenga buena ubicación, accesible durante todo el año
para trasladar insumos a la piscigranja y poder sacar fácilmente el pescado al mercado; presencia de insumos
y subproductos agrícolas e industriales para formular y preparar dietas para peces, mercado permanente,
materiales de construcción cercanos, y energía eléctrica, entre otros.
Se ubican en el fondo de un valle y se forman por la construcción de un dique o una presa que embalsa una
corriente de agua, que fluye por el fondo del valle (Fig. 4.9), que debe ser de poco caudal para poder ejercer
control. Por otro lado la cuenca de drenaje no debe ser demasiada extensa, porque la cantidad de agua
durante las grandes avenidas se tornaría incontrolable y podría llegar a romperse el dique.
Por razones económicas y de seguridad el dique debe ubicarse en el lugar más estrecho del valle,
obteniéndose un dique más pequeño, lo que disminuye el costo de construcción del estanque.
Los estanques de presa adoptan la forma del valle que inundan y la profundidad está en relación a las
pendientes laterales que no deben pasar del 4% y longitudinal de no más de 2%. Pendientes mayores
exigirían la construcción del dique más alto, de mayor volumen con escaso incremento de la superficie.
Una serie histórica de datos del caudal se requiere para tomar las previsiones en cuanto a la construcción del
dique; como casi siempre, es imposible conseguir esta información por no ser tomada, a causa de la relativa
poca importancia de la corriente de agua en cuestión; encuestas a los pobladores más antiguos y
representativos de la zona puede aportar con información de interés al proyecto, si bien no reviste un rigor
sistemático, pero es mejor que nada.
Son aquellas que sólo toman una parte del agua de un curso (Fig. 4.9), mediante un canal de derivación que
se inicia en la parte alta de la cuenca y que puede nuevamente ingresar al curso, luego de haber sido usado
en los estanques.
Los dispositivos que se ubiquen en el canal de derivación, como: desarenador, filtro, aireador, calcificador,
etc., permiten un completo control del agua que ingresa a la estación tanto en cantidad como en calidad.
Estos estanques, dependiendo de la pendiente del terreno, pueden hacerse por amurallamiento cuando los
diques se ubican sobre la terraza, o por excavación, efectuado en terrenos demasiado planos, siendo
necesario construir canales de desagüe profundos y muy largos, para buscar pendiente y poder desaguar al
estanque, caso contrario se usarán bombas, que por su costo, no son recomendables.
- En ROSARIO, cuando el agua de un estanque es reusado en otro que está a un menor nivel y el de éste en
un tercero y así sucesivamente tantas veces el terreno lo permita (Fig. 4.10). La escasa o nula independencia
de manejo individual de estos estanques constituye la principal desventaja y sólo se recomienda para lugares
con escasa disponibilidad de agua. Esta distribución puede darse tanto en los estanques de presa como de
derivación.
- En PARALELO, tanto el ingreso de agua como la salida son independientes para cada estanque, lo que
permite un manejo individual
Fig. 4.10: Estanques distribuidos en rosario. Vista en planta (arriba) y en corte longitudinal (abajo).
Fig. 4.11: Estanques distribuidos en paralelo en una serie (izquierda) y en dos series (derecha)
El tamaño varía dentro de un amplio rango; desde unas pocas decenas de metros cuadrados para granjas
piscícolas familiares, hasta decenas de hectáreas para explotación en gran escala.
Los estanques mayores tienen un menor costo de construcción por metro cuadrado que los más pequeños.
Como se observa al duplicar el largo y ancho de un estanque (perímetros/dique), su superficie se multiplicará
por 4. Por ejemplo, si a un estanque rectangular de 20 x 50 m que tiene un espejo de agua de 1 000 m² al
duplicarse el largo y ancho a 40 x 100 m su superficie alcanzará los 4 000 m² (Fig. 4.13).
4.5 PROFUNDIDAD
La profundidad del estanque está en relación a la pendiente y a la superficie que se espera alcanzar, sobre
todo, en los estanques de presa. En los de derivación esta dimensión es más manejable. Se recomienda 0,50
m en la parte más somera, hasta 1,50 m cerca al sistema de desagüe; profundidades menores al límite inferior
citado, facilita el desarrollo de plantas invasoras que perjudican a la piscicultura, al favorecer el rellenado del
estanque, así como por consumir los nutrientes que el agua necesita para la producción biológica.
Por otro lado, profundidades mayores ocasionan mayor gasto; sea por los diques más altos, que requieren
mayor cantidad de relleno o si el estanque es de excavación, se requerirá eliminar mayores volúmenes de
tierra con el consiguiente incremento de los costos.
Es correcto referirse a "sistema" cuando se trata de estanques de derivación, pero en los de presa que captan
toda el agua de un manantial o un arroyo con mayor propiedad, se trata sólo del ingreso de agua al estanque.
En el sistema de abastecimiento de agua podemos distinguir, entre otros, los siguientes componentes:
- Canal de derivación.
4.6.1.1 BOCATOMA
Este dispositivo se ubica en la parte alta de la fuente de donde se tomará el agua para el o los estanques; el
mejor dispositivo es un tubo de concreto o de fierro provisto en una compuerta de torno (Fig. 4.16), pero su
elevado costo la hace poco recomendable, usándose frecuentemente la compuerta ahogada, constituida por
unas tablillas que corren sobre una ranura amoldada en concreto al inicio del canal de derivación (Fig. 4.17)
Debido a que durante las riadas o avenidas se introducen por la bocatoma materiales extraños, como palos,
piedras y el agua cargada de mucho sedimento, se recomienda ubicar al inicio del canal de derivación un
tanque de sedimentación y de limpieza del agua denominado desarenador, cuyo tamaño varía de acuerdo a la
cantidad de agua que e toma y a los materiales que arrastra el riachuelo.
Es la estructura que conduce el agua desde la bocatoma hasta los estanques. Se construye normalmente
sobre la superficie del terreno, a tajo abierto, de concreto o de tierra. Puede conducirse también el agua de
derivación mediante ductos enterrados de diversos materiales como: concreto, plástico o fierro, lo que
asegura que el agua no es intervenida por otras personas durante el recorrido.
La longitud del canal de derivación viene asignado por la topografía y por las condiciones favorables para la
construcción de la bocatoma, el canal mismo y la terraza apropiada para la estanquería.
La sección transversal de un canal a tajo abierto debe ser trapezoidal, construido con material del substrato,
siendo obviamente, los mejores de arcilla, en donde se puede permitir una mayor velocidad de la corriente sin
riesgo de erosión, que si se produce en terrenos arenosos en que la velocidad de la corriente debe ser menor.
(Tabla 4.2).
Fig. 4.18: Barraje central para elevar el nivel de agua de la fuente con fines de derivación.
TABLA 4.2 VELOCIDAD DE LA CORRIENTE EN EL CANAL DE DERIVACION SEGUN TIPO DE SUELO
(Saldaña, 1984)
Por su parte Bard et. al. (1975), indica que la velocidad de la corriente en el canal no debe ser fuerte para que
ocasione erosión. La velocidad máxima permisible varía con la naturaleza de terreno 0,15 m/seg en tierra
firme hasta 1,0 m/seg en terreno pedregoso; por supuesto que este último no es recomendable a causa de la
permeabilidad que favorece la pérdida de agua por infiltración.
Con la finalidad de disminuir la velocidad del agua en el canal, en terrenos con considerable pendiente, se
prevé caída vertical u oblicua de hormigón o tubo. Pero debe evitarse de un declive demasiado fuerte.
Las dimensiones del canal están en relación a la magnitud de la obra, como se observa en la Tabla 4.3.
TABLA 4.3 DIMENSIONES DEL CANAL DE DERIVACION SEGUN MAGNITUD DE LA OBRA (Bard et. al.,
1975)
En ocasiones, cuando existe poca agua o se requiere una mejor regulación del caudal, se construye el canal
de derivación de concreto y en este caso no es necesario dar la forma trapezoidal y tomar tantas medidas
para disminuir la velocidad de la corriente; sin embargo los costos se incrementarán fuertemente.
La ubicación en el canal de derivación de uno o más filtros (Fig. 4.19), es recomendable si la fuente de agua
tiene alta carga de sedimentos, así como para controlar el pase a los estanques de peces invasores que
compiten por espacio y alimento con los peces en cultivo.
El canal de derivación puede dividirse en otros canales secundarios que abastecerán a estanques que
pueden tener distintos usos. Si bien el canal de derivación cumple la función de llevar agua a los estanques,
también según sea el caso sirve como canal de desagüe del exceso de agua, generándose esta situación
cuando se ubica el estanque en el fondo del valle.
El ingreso comúnmente usado es de tubo plástico de diámetro variado según el tamaño del estanque. Otros
materiales como tubo de fierro resulta costoso, en tanto que materiales rústicos como el tallo hueco de ciertas
palmeras son fácilmente deleznables. Como se anotó, el diámetro del tubo está en relación al tamaño del
estanque; así para menores de 500 m², 2 a 3" de diámetro es suficiente, 4 a 6" para estanques de 1 000 m² y
para más grandes se requiere tubos con mayor diámetro. El tubo debe penetrar en el estanque por lo menos
1,0 metro, con una débil caída (menos de 1%), colocando piedras o mampostería en el piso donde cae el
agua para disminuir la erosión.
El ingreso de agua al estanque tiene una compuerta aguas arriba que permite regular el caudal de entrada, y
una caja de protección en el extremo del tubo donde se filtra el agua para evitar el ingreso de peces invasores
(Fig. 4.20).
El asiento o fondo es el verdadero laboratorio del estanque; es aquí donde se depositan las sustancias
nutritivas necesarias para la producción natural del agua, así como también es el lugar donde se acumulan los
metabolitos.
Por otro lado su correcta construcción facilitará el vaciado efectivo del estanque, lo que se hace necesario
para las faenas de cosecha total. Para lograr tal vaciamiento es recomendable dar al fondo una inclinación de
1 a 2% y la construcción de canales de avenamiento dispuestos en "espina de pescado" (Fig. 4.21); consiste
en una zanja central que drena hacia el sistema de vaciamiento o a la zona de cosecha si lo hubiera y varias
zanjas secundarias que confluyen hacia la central.
Durante la construcción del estanque debe eliminarse toda vegetación, principalmente los árboles, tratando de
desarraigarlos para evitar problemas de filtración y para favorecer las pescas intermedias con redes.
Fig. 4.21: Fondo del estanque con canales de arenamiento distribuidos en "espina de pescado".
4.6.3 SISTEMA DE VACIAMIENTO
Desde la definición de estanque, como recinto de agua que puede ser fácil y totalmente vaciado, lleva a
identificar a este sistema como de vital importancia, cuyas dimensiones pueden variar de acuerdo al tamaño
del estanque.
Existen varios tipos de estructuras para desaguar un estanque, desde los más simples, como el tubo con
tapón para pequeños estanques, hasta el monje para los mayores.
Aún cuando el tubo con tapón se use en pequeños estanques, su difícil operación para abrirlo estando el
estanque lleno lo hace no recomendable. Una variación de este tipo de desagüe se hace colocando una
válvula al final del tubo, hacia el exterior; sin embargo, la porción del tubo debajo del dique llega a taponarse
con sedimentos complicando el vaciado.
El monje (Fig. 4.22),es el dispositivo que mejores facilidades ofrece para desaguar el estanque. Cumple dos
importantes funciones:
(i) Estructura vertical o monje propiamente dicho. Construido de concreto armado, pudiendo hacerse
también de madera para estanques pequeños. En sección transversal o vista en planta tiene forma de U
abierto hacia el estanque. En la cara interna de sus lados tiene dos ranuras en las que se superponen tablas
en dos series, dejando entre ellas un espacio que es rellenado con tierra arcillosa, lo que permite retener el
agua, evitando pérdidas . Al final de la serie de tablas que determina el nivel del agua, se coloca una rejilla
construida de metal o de paño de red montado sobre bastidores de madera para evitar fuga de los peces.
(ii) Estructura horizontal o dispositivo de desagüe. Compuesto por un canal de concreto o por un tubo de
cemento, fierro o plástico, que partiendo del lado posterior del monje termina en el canal desaguadero o en la
pesquería externa si lo hubiera, atravesando el dique por su base.
El monje se levanta sobre una loza de concreto en la parte más profunda del estanque, generalmente opuesta
del ingreso de agua. Respecto al dique puede colocarse dentro de él o separado de él.
El dispositivo de desagüe debe construirse o colocarse antes de la construcción del monje, con un declive de
1% y sobre una estructura de cemento corrido o por tramos, para dar sostén al tubo de drenaje. Se tendrá
especial cuidado con la unión de los tramos para que sea firme, de otro modo cualquier filtración ocasionaría
erosión del dique.
El tamaño del monje, fundamentalmente el diámetro del desagüe, es proporcional al área del estanque,
advirtiendo que a mayor diámetro, el secado del estanque será más rápido, lo que facilitaría el robo de los
peces en una sola noche, recomendándose, para estos casos, la colocación de una placa metálica, sobre el
monje, con candado para evitar el retiro de las tablas (Fig. 4.23). Contrariamente, desagües pequeños en
estanques mayores, retrasaría mucho el vaciado, haciendo imposible la eliminación del exceso de fango en
estanques viejos; los diámetros recomendables varían entre 10 cm a 40 cm para estanques de 200 m² a 10
000 m² respectivamente.
Igual consideración se da al monje propiamente dicho, así para estanques pequeños las dimensiones
corrientes son:
Normal: Mayores:
Alto 1,50 Alto 2,00
Ancho 0,57 Ancho 0,70
Fondo 0,44 Fondo 0,54
Espesor 0,12 Espeso 0,15
El codo móvil es otro dispositivo de desagüe (Fig. 4.24), que cumple iguales funciones que el monje, con la
ventaja de su menor costo. La sección vertical y la horizontal (de nivelación y desagüe, respectivamente)
tienen igual diámetro, que varía de acuerdo al tamaño del estanque.
4.6.4 EL DIQUE
Es la parte del estanque destinada a "cercarlo", es su pared, construida por un terraplén de tierra compactada,
procedente preferentemente del mismo lugar. Si no es apropiada por su textura o sea no cumple con su
condición de impermeabilidad se puede recurrir a tierra de préstamo, en todo caso no debe abusarse de esta
práctica, pues el transporte de tierra de un lugar a otro incrementa fuertemente los costos, por lo que se
restringe su uso sólo para el dispositivo de impermeabilización, que es la "llave de arcilla" o "máscara de
arcilla", completando el dique con tierra obtenida del mismo estanque.
En sección transversal tiene forma trapezoidal (Fig. 4.25), cuyos lados paralelos son horizontales
constituyendo la cima y la base.
La altura del dique es igual a la profundidad del agua, más un tramo entre el espejo de agua y la cima. A este
tramo se le denomina "borde libre" u "obra muerta", cuya función es evitar el desbordamiento. Puede medir 30
cm en los estanques pequeños hasta 50 cm en los mayores.
El dique debe construirse un poco más alto del nivel previsto, no obstante siempre se produce asentamiento,
aún en los suelos buenos y bien trabajados.
La base es la parte más ancha de la sección transversal, aproximadamente 5 veces el ancho de la cima o de
la altura.
La base se levanta sobre el cimiento o fondo del estanque, sobre tierra firme. Si la tierra no ofrece buenas
condiciones de impermeabilidad, se construye un canal central donde se ubicará tierra arcillosa compactada
que impermeabiliza al dique. Es el llamado "núcleo o llave de arcilla", que se continuará hasta la altura del
nivel del agua. La llave de arcilla suele ubicarse también externamente al dique, siguiendo el Talud interno.
(Fig. 4.26).
Fig. 4.26: Corte transversal del dique mostrando la llave de arcilla en el núcleo y en el pie externo.
Los taludes denominados también pie interno o externo, según estén hacia el estanque o fuera de él, son las
pendientes o partes inclinadas del dique; están dados por la altura y el ancho de la base. Un talud de 2:1
significa que para un metro de altura la base medirá el doble o sea 2 metros, generalmente el pie interno es el
que debe tener el talud con la relación 2:1 (Fig. 4.25), en tanto que el externo puede ser de 1,5:1.
La pendiente del talud está condicionada por el tipo de suelo, la profundidad del agua, tamaño del estanque y
acción de las olas. En la Tabla 4.4 se muestra la pendiente en relación al tipo de suelo.
PENDIENTE PENDIENTE
TIPO DE SUELO
INTERNA EXTERNA
Arenos 2:01 3:01
Franco arenos 2:1 - 3:1 1,5:1 - 2:1
Arcilloso arenos 1,5 - 1,0 1,5:1
Arcilla establ 1:01
Para la construcción del dique se debe evaluar varios lugares en función de la relación área del estanque en
m² sobre movimiento de tierra en m3. Si la relación es 3 debe descartarse por costosa, 7 es una buena
relación, la óptima es 10.
4.6.5 VERTEDERO
Es un dispositivo construido en el dique que permite la eliminación de las aguas excedentes como producto
de lluvias o del aumento del caudal de la fuente; es absolutamente necesario en los estanques de presa que
no tienen canal de derivación que elimina el exceso de agua. En los estanques de derivación provistos de
monje no es necesario el vertedero; el exceso de agua que ya llega controlado, se elimina por el monje.
El vertedero puede construirse como un canal a tajo abierto de concreto o más comúnmente de tierra de
sección trapezoidal. Si por la cima del dique circularan vehículos, se debe dar a los lados del vertedero una
pendiente suave, o con un tubo de PVC enterrado, en ambos casos se ubica 10 cm encima de la línea de
flotación.
Las dimensiones del vertedero están en relación al estimado de las máximas variaciones del caudal, lo que se
debe al tamaño del valle que es drenado y de la intensidad y duración de las lluvias. Si estas son abundantes
se puede construir más de un vertedero. Ante riadas o avenidas, la velocidad del agua en el vertedero puede
ser muy fuerte causando erosión, por lo que se recomienda darle una inclinación hacia el estanque (Fig. 4.27).
Asimismo, debe protegerse las paredes con materias sólidas como: piedras, hormigón, hierba o simplemente
tierra bien compactada.
Se entiende luego del desbroce, se eliminan las capas orgánicas, grava, troncos de árboles que deben ser
desarraigados hasta llegar a tierra firme; obra que puede ser hecha a mano o con buldozer, según la
magnitud de la obra y la disponibilidad de maquinaria en el área. Se recomienda limpiar al menos unos 10 m
alrededor del área considerada para el estanque. Este material extraído debe ser colocado fuera del área del
estanque ya que no es recomendable para la construcción de los diques.
Consiste en llevar los detalles del estanque ubicado en el plano topográfico al terreno, para lo cual se usan
estacas semejantes de aproximadamente 50 cm, con 20 cm, superiores llamado sobre estaca, de superficie
lisa preparada para hacer anotaciones como su número y el corte o relleno que debe hacerse de acuerdo a la
topografía del terreno. En otras palabras, el trazado o replanteo, es la operación inversa al levantamiento
topográfico, en que del plano se llevan al terreno todos los detalles suficientes a la construcción del estanque.
El estacado generalmente se hace para el dique (Fig. 4.28), pudiendo hacerse también en el fondo del
estanque para darle el declive correspondiente (Fig. 4.29, Fig. 4.30).
Con estacas más grandes se marca la altura de los diques que pueden alternarse y nivelarse con el auxilio de
una cuerda, tanto para el único dique de los estanques de presa, como para el dique perimetral de los
estanques de derivación.
El estacado definitivo de un dique presenta en cada punto un par de estacas separadas por el ancho de la
cima del dique y a partir de ellas se inicia los pies internos y externos (Fig. 4.28).
Fig. 4.28: Estacado para la construcción de un diqu
Una vez limpia el área se traza el estanque, se prepara el fondo con el declive apropiado orientado hacia la
cota más baja, donde se ubicará el sistema de desagüe. Este declive debe ser suave que permita un lento
desaguado del estanque, lo que a su vez facilitará la sedimentación uniforme en todo el estanque y no sólo en
la parte más profunda. Esta pendiente debe ser entre 1 a 2% para estanques menores de 1 000 m².
Para lograr la pendiente ideal, se procede a estacar el fondo del estanque, tomando como referencia el punto
de vaciamiento, es decir, la parte más profunda. Se colocan las estacas en arcos equidistantes concéntricos,
con el punto central en el inicio del tubo de desagüe (Fig. 4.29).
Se igualan todas las estacas a un mismo nivel que corresponde al máximo que alcanzará el agua del
estanque, con la ayuda de un eclímetro, un nivel u otro instrumento más sencillo como una manguera.
La primera hilera concéntrica que corresponde a la profundidad de 1,40 es cavada a ese nivel, haciendo
referencia con la cima de las estacas, así se procede con las hileras subsiguientes hasta llegar a las partes
menos profundas, quedando establecido el declive deseado que hay que alisarlo.
Para estanques mayores es conveniente hacer el avenamiento del fondo del tipo simple con un solo canal
central o con canales secundarios del tipo "espina de pescado".
En el lugar previamente definido en el plano y trazado en el terreno se trabaja manualmente o con buldozer
para ubicar el canal de desagüe, en una longitud algo mayor del ancho de la base del dique.
El canal de desagüe puede ser de tubo de cemento o de plástico y en muchos casos debe ser ubicado sobre
un cimiento de tierra apisonada, sobre durmientes o mejor aún sobre una loza de concreto. Si se usan tubos
de cemento, en cada unión se debe colocar un anillo de cemento o jebe para evitar filtraciones. El canal de
desagüe puede construirse también de concreto armado, con la precaución debida para evitar rajaduras.
El dique se levanta en capas no mayores de 20 cm, que deben ser menores cuando se construyen a mano,
apisonando vigorosamente cada capa, lo que favorece una mejor compactación haciéndolo más resistente y a
la vez mejorando su impermeabilidad.
La tierra para el dique debe provenir del centro del estanque, evitando la "tierra de préstamo" que incrementa
los costos.
Se recomienda empezar por la parte más baja y continuar por las de mayor corte. Esto obviamente dependerá
de la pericia del constructor. Si el trabajo se hace mecánicamente en la zona donde se ubicó el canal de
desagüe, debe trabajarse con mucho cuidado para evitar daños del canal, por lo que se recomienda trabajar
manualmente por lo menos en un espesor de 0,50 m.
Se debe evitar el transporte de tierra en tramos largos, pues esto deteriora el fondo. Es conveniente el
movimiento de tierra en forma transversal (Fig. 4.30).
Fig. 4.30: Modo de operación del tractor de oruga en la construcción del estanque
El ingreso de agua al estanque si es de tubo o canal a tajo abierto se instala cuando el dique está por
concluirse o cuando ya se terminó, dándole una pendiente de 1% aproximadamente. Debe estar protegido del
paso de las personas, animales o vehículos, por lo que se recomienda recubrirlo con tierra.
Debe considerarse la construcción de una compuerta que permita manejar el flujo de agua, así como la
instalación de una rejilla u otro dispositivo que impida el paso de organismos indeseables. La protección del
dique en el punto de llegada del agua para evitar su erosión es absolutamente necesaria.
El sistema de ingreso se ubica en la parte más somera del estanque, que por otro lado debe estar en la parte
opuesta del desagüe (Fig. 4.15).
El vertedero, cuando lo hay, debe ubicarse al igual que el desagüe en la parte opuesta al ingreso de agua.
Puede ser un canal de concreto con rejilla de protección de la huida de los peces o de tubo plástico u otro
material y en el lugar de la caída del agua al exterior, debe protegerse el dique de la erosión. (Fig. 4.27).
Consiste en establecer una cubierta vegetal en la superficie libre de los diques a fin de proteger el suelo de la
erosión por el agua de la escorrentía, por causas del viento o por el oleaje.
En zonas lluviosas es aconsejable construir cunetas o zanjas en los alrededores de los estanques para evitar
el ingreso incontrolado de aguas pluviales que acarrea mucho material que favorece el rápido rellenado del
estanque.
El llenado del estanque recién construido debe hacerse gradualmente lo que permite la saturación del dique
favoreciendo su impermeabilidad.