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2 - Suelo

La preparación del suelo es crucial para la agricultura, ya que optimiza las condiciones para el crecimiento de las plantas. Incluye la mejora de la estructura, aireación, y eliminación de malezas y plagas, utilizando implementos agrícolas adecuados. Además, el análisis del pH y el muestreo de suelo son esenciales para la fertilización y el manejo de cultivos.
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2 - Suelo

La preparación del suelo es crucial para la agricultura, ya que optimiza las condiciones para el crecimiento de las plantas. Incluye la mejora de la estructura, aireación, y eliminación de malezas y plagas, utilizando implementos agrícolas adecuados. Además, el análisis del pH y el muestreo de suelo son esenciales para la fertilización y el manejo de cultivos.
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LA 

PREPARACIÓN DEL SUELO 

Es la labor más importante de los agricultores para poder obtener cosechas


rentables. Se trata de adecuar el suelo para que las plantas crezcan y se
desarrollen en óptimas condiciones hasta su recolección.

Desde que el hombre opto por afincarse en un lugar y dejar la caza de lado para
dejar de ser nómadas detrás de sus piezas de caza, este tipo de hombre
sedentario se especializo en sacarle más rendimiento a los frutos de la propia
tierra.

Paso a recolectar y domesticar plantas y animales que utilizaban para sus trabajos
y alimentación.

Son conocimientos que se han ido transmitiendo a través de las generaciones de


padres a hijos hasta nuestros días. Algunos de ellos tienen varios milenios de
antigüedad, otros sin embargo son más recientes a nuestros días.

El objetivo siempre ha sido el mismo, preparación del suelo para su máximo


rendimiento en los frutos del cultivo.

¿Qué relación tiene el suelo con las plantas?

Son varios los factores que influyen en el desarrollo de las plantas pero los que
vamos a tratar son aquellos que están relacionados directamente con la
maquinaria agrícola. Conociéndolos un poco más, ayudara a tomar decisiones
más interesantes para vuestros intereses.

Estos factores son:

1. Estructura del suelo


2. Aireación del suelo
3. Compactación
4. Humedad
5. Materia orgánica

Preparación del suelo y sus objetivos

 Mover la tierra para eliminar la compactación, mejorando los parámetros de


agua y aire en el suelo. De esta forma se dan unas características más
propicias para el desarrollo de las raíces y por consiguiente las de la planta.
 Eliminar las malezas del suelo es uno de los objetivos más importantes
para conservar los recursos de la propia tierra, en lo que a nutrientes se
refiere.
 A su vez incorporar los mismos rastrojos al suelo para que devuelvan a la
tierra con su descomposición los nutrientes prestados y enriqueciendo el
suelo de nuevo.
 Erradicar plagas y enfermedades para el buen desarrollo de las plantas.
 Trabajar la tierra hasta dejarla con grado de mullimiento adecuado para
posterior cultivo.

No hay un orden establecido para cada fase, todo esto dependerá en gran parte
del clima en cada terreno y de las plantas que se vallan a sembrar y cultivar.

Los implementos agrícolas para la preparación del suelo y su clasificación.

Hay varias formas de clasificar los implementos agrícolas:

 Tipo de enganche.
 Tipo de tracción.
 Tipo de labor.
 Tipo de profundidad de trabajo (la más usual)

IMPLEMENTOS AGRÍCOLAS PRIMARIOS

Es toda la maquinaria agrícola que trabaja a


una profundidad superior a los 15 o 20 cm que corresponden a equipos para la
preparación de la zona de raíces del suelo también denominada como roturación
del suelo.

Los arados y sus características:

Arados que invierten o voltean el suelo. Discos y las vertederas.

Son de los más utilizados a nivel mundial, de ellos el de vertederas da una mayor
calidad en el acabado de la labor.

Arados que remueven el suelo. Subsolador y chisel (cincel).

El objetivo es agrietar el suelo y moverlo para soltar la compactación del mismo.


Recomendable hacerlo con el suelo seco para mejor acabado. También es
requerida una mayor potencia del tractor para esta labor porque ofrece una mayor
resistencia al implemento o apero agrícola.
Arados que mezclan el suelo. Rotativos.

Requieren una gran potencia al eje de toma de fuerza, están construidos con
cuchillas que cortan y voltean el terreno quedando un suelo muy mullido y suelto,
ofrecen mejor drenaje.

 IMPLEMENTOS AGRÍCOLAS SECUNDARIOS

Es toda la maquinaria agrícola que trabaja por encima de la profundidad de 15 o


20 cm, estos implementos o aperos agrícolas suelen estar en el grupo de
preparación de tierra para las semillas y la propia siembra. Rastras de discos,
vibro cultivadores, rodillos……

El objetivo principal es preparar la cama para la siembra, eliminar rastrojos y


nivelar el terreno.

Otros objetivos son desmenuzar los rastrojos, volteo de siembra, arados de poca
profundidad.

Es importante haber hecho una buena labor primaria para que la secundaria
cumpla los objetivos marcados y obtener una cosecha exitosa, siempre y cuando
el clima acompañe a la labor realizada.

En el clima no podemos influir y difícil de predecir, pues es este el mayor riesgo al


que se enfrenta cualquier agricultor, pero esto siempre fue así.

INSUMOS PARA LA SIEMBRA


Además de la tierra, maquinarias y equipos, orientación profesional o asistencia
técnica y los operadores y trabajadores de diferente nivel, en  agricultura se
requiere de otro grupo de insumos básicos. Estos comienzan con la semilla, luego
fertilizantes, herbicidas, insecticidas, fungicidas, acaricidas, nematicidas,
defoliantes, reguladores del crecimiento. Todos esos productos deben estar en las
fincas para ser utilizados oportunamente.
-Suministro de semillas. Los cultivos que ocupan mayores superficies y por lo
tanto tienen mayores requerimientos de insumos son los cereales. En el país, por
mucho tiempo, se ha producido o se ha tenido disponible oportunamente toda la
semilla requerida por los programas de arroz, maíz y sorgo granífero, pero
últimamente se ha complicado el suministro de semillas de cereales a los
agricultores, algunas veces no es suficiente la cantidad disponible, o no es de la
calidad deseable, o no son los cultivares mejor adaptados a determinadas
regiones, todo lo cual conlleva a disminución de la producción.
-Suministro de fertilizantes. Se pueden señalar al menos dos tipos de
fertilizantes, los de aplicación edáfica convencional y los fertilizantes especiales, y
en cada uno de ellos las condiciones actuales de suministro a los agricultores son
diferentes.

-Fertilizantes de aplicación edáfica convencional: tradicionalmente han sido


subsidiados por el gobierno e incluyen complejos N-P-K, mezclas físicas, y
fertilizantes simples, y representan el grupo de fertilizantes que se consumen en
grandes cantidades. Por lo menos durante los últimos diez años el suministro de
estos fertilizantes ha sido escaso, inoportuno, de pocas opciones y algunas veces
poco recomendables. La responsabilidad por esas irregularidades es exclusiva del
Gobierno Nacional, ya que aproximadamente desde el año 2006 controla en forma
absoluta todo lo correspondiente a producción, importación y distribución de este
tipo de fertilizantes de aplicación edáfica convencional.

-Fertilizantes especiales: en su gran mayoría han sido manejados por particulares


en cuanto a su producción, importación previa autorización oficial, y
comercialización. Son fertilizantes especiales porque son hidrosolubles, libres de
cloruros y de calcio, y se aplican por medio de uno de los métodos de fertilización
más eficiente como es la “fertirrigación”. Otro grupo de fertilizantes especiales son
los específicamente elaborados para aplicación foliar, es decir, para asperjarlos
sobre el follaje de las plantas y ser absorbidos translaminarmente o a través de los
estomas de las hojas.
-Suministro de plaguicidas. Plaguicidas son insecticidas, herbicidas, acaricidas,
fungicidas, nematicidas, raticidas; en fin, todos los biocidas que se puedan utilizar
en agricultura. Hoy en día es común escuchar el reclamo de los agricultores por la
falta de plaguicidas para poder llevar sus cultivos a un final de buenos resultados.
Insecticidas y herbicidas son los dos plaguicidas más utilizados en la producción
agrícola y, actualmente, con el uso de suelos durante varios años en forma
consecutiva y en muchos casos con monocultivo, la aplicación de estos productos
en los campos cultivados es imprescindible, ya que las poblaciones de insectos y
malezas se pueden incrementar considerablemente, y los agricultores tienen que
tener seguro y fácil acceso a la adquisición de los plaguicidas, para su aplicación
correcta y oportuna. Otros plaguicidas de amplio uso son los fungicidas, para el
combate de hongos patógenos que pueden causar la destrucción total de campos
cultivados. El resto de plaguicidas no es de aplicación generalizada.
El pH del suelo es una medida de la acidez o alcalinidad en los suelos. El pH se
define como el logaritmo (base 10) negativo de la actividad de los
iones hidronio (H+o, más precisamente, H3O+aq) en una solución. El índice varía
de 1 a 14, siendo 7 neutro. Un pH por debajo de 7 es ácido y por encima de 7
es básico (alcalino).
El pH del suelo es considerado como una de las principales variables en los
suelos, ya que controla muchos procesos químicos que en este tienen lugar.
Afecta específicamente la disponibilidad de los nutrientes de las plantas, mediante
el control de las formas químicas de los nutrientes. El rango de pH óptimo para la
mayoría de las plantas oscila entre 5,5 y 7,0,1 sin embargo muchas plantas se han
adaptado para crecer a valores de pH fuera de este rango.

Rango de
Denominación
pH

Ultra ácido < 3.5

Extremadamente ácido 3.5–4.4

Muy fuertemente ácido 4.5–5.0

Fuertemente ácido 5.1–5.5

Moderadamente ácido 5.6–6.0

Ligeramente ácido 6.1–6.5

Neutro 6.6–7.3

Ligeramente alcalino 7.4–7.8

Moderadamente alcalino 7.9–8.4


Fuertemente alcalino 8.5–9.0

Muy fuertemente
> 9.0
alcalino

MUESTRA DE SUELO
El muestreo de suelo es la primera etapa en un buen programa de fertilización y
encalado. No está de más remarcar que, por más bien hecho que sea el análisis,
no corrige fallas en la toma de muestras.

Objetivo

La fertilización y el encalado son prácticas esenciales para crear, mantener o


aumentar la productividad de los cultivos. El costo importante de los fertilizantes y
correctivos exige para su empleo el máximo criterio técnico.

El análisis de suelo es el instrumento básico para la transferencia de información


sobre fertilización y encalado para el agricultor.

El muestreo de suelo es la primera etapa en un buen programa de fertilización y


encalado. No está de más remarcar que, por más bien hecho que sea el análisis,
no corrige fallas en la toma de muestras o en la representatividad de la misma.

La operación del muestreo incluye la extracción del material que forma el suelo, de
modo tal que tenga en cuenta la variabilidad y el manejo del mismo, la elaboración
de la muestra, y por último, la toma de fracciones de dicha muestra para la
realización de las determinaciones analíticas concretas.

Unidades de muestreo

Es importante hacer un croquis o mapa de la propiedad, indicando la posición de


las parcelas donde se realizará el muestreo e identificarlas. El mismo debe ser
guardado junto con los resultados de los análisis, para el seguimiento de la
evolución del suelo a través del tiempo.

La parcela a muestrear debe ser uniforme en color, tipo de suelo, uso anterior y
posición en la pendiente. Las manchas (superficies no representativas de las
parcelas a muestrear) en la parcela no deben ser muestreadas o hacerlo
separadamente.
En general, no es conveniente muestrear áreas superiores a diez hectáreas.

Como auxiliares para separar áreas homogéneas, se pueden usar cartas


topográficas, fotografías aéreas y mapas de suelos.

Tipo y cantidad de muestras a tomar

Muestra simple: Es la que se obtiene con una sola extracción de suelo. Son
usadas en trabajos de investigación y en suelos muy homogéneos. Sé recomienda
cuatro muestras por hectárea, de 1 kilogramo de suelo cada una.

Muestra compuesta: Se refiere a la muestra de suelo obtenida por la extracción


de varias muestras simples o submuestras, reunidas en un recipiente y bien
mezcladas, de donde se retiran de 0,5 a 1 kg de suelo. Son las más usadas para
la planificación de la fertilización. Se recomienda 15-20 submuestras por parcela
de muestreo.

En la toma de una muestra compuesta, se debe tener en cuenta que cada


submuestra sea del mismo volumen que las demás y representar la misma
sección transversal del volumen de que se toma la muestra (una misma
profundidad).

Frecuencia y época de toma de muestra

En nuestra zona, la época apropiada para la toma de muestras de suelo sería en


verano-otoño.

El análisis de suelo debe ser repetido en intervalos de uno a cuatro años. Se


emplea mayor frecuencia de muestreo en parcelas con mayor intensidad de
fertilización y de número de cultivos anuales consecutivos.

La época de muestreo del suelo es definida principalmente por las condiciones


climáticas, tipo de cultivo (perenne, anual de verano o de invierno) y sistemas de
manejo del suelo. Por ejemplo en el sistema de cultivo en rotación, generalmente
se recomienda el verano para muestrear, por que son más visibles los surcos para
la toma de muestras. En perennes frutícolas, generalmente 3 meses antes de la
floración.

Por las condiciones climáticas de esta región, la época apropiada sería en verano-
otoño, ya que es la época con un contenido mínimo de nutrientes en el suelo.
También en agosto-septiembre, para fertilizaciones de septiembre-octubre y en
noviembre-diciembre para fertilizaciones de diciembre-enero.

Localización y profundidad de muestreo


Características de los muestreos en diferentes cultivos.

Para cultivos anuales, retirar las muestras de los surcos a una profundidad de 20
cm. Si el sistema es de siembra directa, se recomienda muestrear a 2
profundidades, de 0 a 10 y de 10 a 20 cm.

Para cultivos perennes, realizar el muestreo en la zona de fertilización,


principalmente en la proyección de la copa.

También se recomienda muestrear con menor frecuencia, la parte media de la


calle o entrelineo. La profundidad recomendada es de 0 - 20 y de 20 - 40 cm. Otra
forma, más detallada, es a profundidades de 0 - 10, 10 - 20, 20 - 40 y 40 - 60 cm
(IAPAR, 1996).

Para pasturas implantadas, se recomienda tomar los recaudos de dividir los


potreros en áreas homogéneas de muestreo. La profundidad de muestreo, en
general, es de 0 - 10 cm.

Sitios de Muestreo

El muestreo de suelos se deberá realizar al azar y en las siguientes formas.

Sistemáticos. Como ilustran los siguientes esquemas:

Asistemáticos.

Cuando no se tiene un diseño especial.

Instrumentos

Un instrumento de muestreo requiere dos condiciones importantes:


1) que tome una capa uniforme desde la superficie hasta la profundidad
determinada.

2) que se pueda obtener el mismo volumen de suelo en cada extracción. Entre


ellos se encuentran: el barreno (existen diferentes tipos) y la pala.

Situaciones no muestreables

No se deben tomar muestras de suelo a la orilla de los cami-nos, alambrados,


bebederos, dormideros, montes, surcos muertos, antiguas construcciones y
sectores de carga de fertilizantes o agroquímicos.

Las muestras de suelo virgen se deberán tomar dentro del monte o debajo de los
alambrados, estas sirven como puntos de comparación con los suelos bajo cultivo.

Envío de la muestra al laboratorio

La cantidad de muestra a enviar puede variar de 0,5 - 1,0 kg, envasada en bolsas
plásticas. El suelo debe estar preferentemente seco. Si se encuentra húmedo,
secarlo a la sombra sobre un plástico limpio.

La muestra de suelo debe estar debidamente identificada, con informaciones de la


parcela (cultivos, insumos, labores culturales y ubicación geográfica, topográfica y
catastral), del responsable de la muestra (nombre, dirección, localidad, teléfono,
lote, Establecimiento) y profundidad de muestreo.

Los análisis deberán realizarse con suficiente antelación para que de acuerdo a
los resultados tomar los recaudos necesarios para la planificación de las
actividades de manejo del suelo y requerimientos de insumos.

ANALISIS DEL SUELO


Los análisis del suelo agrícola nos ayudan a conocer nuestro suelo y saber de
qué nutrientes dispone para el cultivo. Un análisis de suelo puede ser muy
extenso e incluir muchos parámetros. A veces nos puede parecer que
necesitamos saberlo todo pero cada análisis tiene un coste. Por esto es
importante tener claro qué parámetros analizar y cada cuanto analizarlos.

Muestreo de las parcelas.

Para que el resultado sea fiable y representativo de una parcela se deben recoger
bien las muestras.

Es importante no mezclar zonas con diferencias de textura ya que esto provoca


variaciones en otros parámetros del suelo. Igualmente es importante no mezclar
tierra de parcelas que se manejan de forma distinta. Es decir, no mezclar una
parcela que se abona frecuentemente con purín con otra que se abona con abono
mineral o una que se labra con una en la que se realiza siembra directa.

Dentro de una misma parcela o grupo de parcelas con un suelo más o menos
homogéneo también existe una cierta variabilidad. Por eso es importante recoger
muestras de más de un punto de la parcela o grupo de parcelas. Según la
forma y tamaño de tu campo veras la mejor forma de recoger las muestras.

Como mínimo deberías obtener sub-muestras de 3 puntos distintos por


parcela. En parcelas grandes se puede coger uno por hectárea,
aproximadamente. Estos puntos tienen que estar bien distribuidos en la parcela y
contener el centro, los márgenes, zonas con pendiente, etc.

El suelo cogido en todos los puntos lo tienes que mezclar concienzudamente.


Luego, a partir de esta mezcla, hay que coger la muestra final de
aproximadamente medio kilo. El resto de suelo se puede desechar.

También es importante la profundidad de muestreo. En general es interesante


coger entre 0 y 40 cm, que es donde la planta  desarrolla sus raíces. En suelos
muy profundos y de fácil penetración para las raíces es bueno coger muestra
hasta los 60 o 70 cm.

¿Qué parámetros del suelo debo analizar y cada cuándo?

Existen diferentes tipos de parámetros a considerar.

Parámetros del suelo invariables:

Esto significa que con una vez hay suficiente.

1. La textura del suelo:

La textura indica la proporción de partículas de diferente tamaño que hay en


el suelo. De forma familiar hablamos de suelos gruesos, suelos finos, suelos con
mucha arcilla, etc.

Como agricultor seguro que sabes el tipo de textura que tienes en cada parcela de
tu explotación. Aun así, realizar un análisis de textura te puede dar información
extra y ayudar a los técnicos a asesorarte mejor en temas como manejo del
suelo y en el análisis de fertilidad de suelos. 

A nivel técnico-científico las texturas se dividen en cuatro grandes grupos según la


proporción de arcillas, limos y arenas de los suelos. Las categorías son:

 suelos arcillosos
 suelos arenosos
 suelos limosos
 suelos francos (ninguna fracción predominante).

Puede haber también suelos entre dos categorías, por ejemplo, suelos franco-
arcillosos.

En la imagen verás el conocido “triángulo de texturas” en el que se clasifican


técnicamente los suelos.

2. El pH del suelo: la estabilidad es la clave

El pH es un parámetro químico que indica si una materia es ácida o básica. La


escala de resultados va de 0 a 14. Siendo los suelos de pH 7 neutros, los de más
de 7 básicos y los de menos de 7 ácidos. Como más próximo a 0 es el valor, más
ácido es el suelo y como más próximo a 14, más básico.

En España hay muchos suelos básicos ya que son calcáreos. En el norte de la


península (cordillera cantábrica y Pirineos), encontramos suelos ácidos debido a la
elevada pluviometría.
El pH afecta a la disponibilidad de nutrientes y al crecimiento de los cultivos.
Los suelos con pH muy extremos no son fértiles ya que no hay nutrientes
disponibles para las plantas.

Parámetros poco variables: una vez cada cinco años

1. Materia orgánica: la clave para un suelo fértil

La materia orgánica es clave para tener un suelo fértil y productivo. La materia


orgánica del suelo son aquellos compuestos del suelo que son orgánicos. A
grosso modo se puede saber si un suelo tiene mucha materia orgánica
observando el color: los suelos oscuros suelen tener más materia orgánica.

La materia orgánica afecta muchas propiedades del suelo y aumenta la


actividad biológica. Ayuda a hacer disponibles los nutrientes del suelo para la
planta, mantiene el pH del suelo estable y reduce el  riesgo de erosión.

Hay diferentes acciones que se pueden llevar a cabo para incrementar o disminuir
la materia orgánica de un suelo. Por esto es interesante hacer un análisis de
suelos agrícolas de forma periódica. Cada 5 o 10 años, por ejemplo. Estos
análisis de materia orgánica son especialmente interesantes si se hace
alguna acción para aumentarla, como la aplicación de estiércol o la siembra
directa.

En la tabla se puede ver cómo interpretar los resultados de materia orgánica del tu
suelo. Para tener un suelo fértil y de calidad interesa tener un nivel medio o
alto. En la mayoría de zonas agrícolas de España los suelos tienen un nivel
bajo o muy bajo de materia orgánica del suelo.
 

2. Conductividad eléctrica: saber la salinidad de tus suelos

Como sabes, los cultivos no crecen correctamente en suelos salinos. De hecho,


en zonas muy salinas del Valle del Ebro es necesario hacer riego
localizado frecuente para lavar las sales de la zona de las raíces en frutales.

Los suelos se pueden salinizar debido a aguas con muchas sales disueltas y falta
de buen drenaje. Esto sobre todo ocurre en regadíos de zonas áridas. Por esto es
importante calcular en el riego una fracción de lavado.

En zonas de secano con una sola medida de la conductividad puede bastar. En


regadío, es un parámetro que puede variar. Por esto es interesante hacer análisis
periódicos cada 5-6 años.

3. El fósforo: la clave del crecimiento

Como sabes, el fósforo es uno de los macronutrientes que requieren los


cultivos para crecer correctamente. Según la humedad, la temperatura del suelo y
el tipo de raíces del cultivo este podrá interceptar más o menos fósforo del suelo.

Por este motivo la interpretación de las análisis de fósforo en suelos son


complejas. Según las zonas y los cultivos existen distintas tablas de interpretación.

La tabla siguiente es una referencia general para interpretar los resultados


en España. Aun así, si quieres ser más concreto puedes buscar información
referente a tu zona y cultivos.
El fósforo es poco móvil en el suelo, por eso realizando un análisis cada 5 años
es suficiente para saber qué nivel tienes en tus suelos.

4. El potasio: una producción de calidad

El potasio es otro de los macronutrientes necesarios para el correcto


desarrollo del cultivo. El potasio se ve modificado por varias técnicas agrícolas
como la fertilización mineral y/o orgánica, el manejo del suelo, quitar los residuos
vegetales que son ricos en potasio, etc. Aun así, es un elemento poco móvil en el
suelo.

Por este motivo realizar análisis de control de potasio cada 5 años es suficiente


para saber si dispones de los niveles correctos en tus suelos y poder planificar la
fertilización.

El potasio tiene gran importancia en la calidad del producto final. En este punto no
son solo son importantes las carencias sino también los excesos de potasio. Que
el árbol disponga de potasio suficiente aumenta el nivel de azúcares en la
fruta pero un exceso de este está relacionado con podredumbres en la
fruta. En los cereales aumenta la lignificación y produce una paja de más calidad.

En la tabla siguiente se puede ver los parámetros para interpretar análisis de


potasio.
Parámetros muy variables

En este tipo de parámetros, cuanto más análisis mejor.

1. El nitrógeno: maximizar el rendimiento

El nitrógeno es el principal macronutriente. Como agricultor seguro que estás muy


preocupado para asegurar que tus cultivos no sufran carencia de nitrógeno.

En el suelo se encuentra nitrógeno en muchas formas distintas. Algunas son


accesibles para los cultivos mientras que otras no:

 El nitrógeno nítrico es la fracción de nitrógeno directamente asimilable por


las plantas.
 El nitrógeno amoniacal es también asimilable por las plantas siempre y
cuando anteriormente se transforme a nítrico.

Estas dos fracciones de nitrógeno son las que se analizan en un análisis de


nitrógeno del suelo.

En general, la parte amoniacal es muy pequeña, por eso con analizar el


nitrógeno nítrico suele ser suficiente. Con esto ya se puede planificar la
fertilización.

El contenido de nitrógeno en el suelo es muy variable tanto en el espacio como


en el tiempo. La lluvia, el manejo del suelo, la fertilización y el manejo de residuos,
entre otros, afectan directamente al contenido de nitrógeno nítrico del suelo. Por
eso, los niveles a salida de invierno después de un invierno lluvioso pueden ser
radicalmente distintos a los niveles del otoño anterior.

Por este motivo se recomienda hacer como mínimo un análisis de suelo al año.


Este análisis se puede hacer antes de la siembra o a la salida de invierno:

 Si se realiza antes de la siembra es posible calcular el nitrógeno disponible


a salida de invierno, sabiendo parámetros como: necesidades del cultivo,
fertilización aplicada, temperatura y precipitaciones, etc.
 Si se analiza a la salida del invierno se asegura aportar en cobertura los
nutrientes necesarios aunque el abonado de fondo se haya realizado “a
ciegas”.

PROPIEDADES FÍSICAS Y QUIMICAS


Las características físicas son en gran parte responsables del buen desarrollo de
las plantas, pero muy pocas veces se les tiene en cuenta, pues generalmente sólo
se consideran las características químicas. En realidad para que exista un medio
óptimo para el crecimiento de las plantas debe darse una interacción dinámica
entre las características físicas, químicas y biológicas del suelo. Las propiedades
físicas pueden ser: Fundamentales. Aquellas que no se derivan de otras y se
encuentran dentro de este grupo el color. La textura la estructura la densidad la
consistencia la temperatura, etc. Derivadas que como su nombre lo indica son
todas las que nacen de la Interacción de las fundamentales.
CARACTERÍSTICAS QUÍMICAS CAPACIDAD DE INTERCAMBIO CATIÓNICO
Dentro de todos los procesos que se dan en el suelo el más importante es el
intercambio iónlco. Junto con la fotosíntesis, son los dos procesos de mayor
importancia para las plantas. El cambio iónico es debido casi en su totalidad a la
fracción arcilla y a la materia orgánica. La capacidad de intercambio catiónico se
define como el número de cargas negativas del suelo y se expresa en meq/ 100g
de suelo. Aumentos en el pH traen como consecuencia un incremento en las
cargas negativas, ya que el aluminio se precipita. La concentración de
hidrogeniones disminuye, por lo tanto la ele aumenta. A valores altos de la ele
existe una gran disponibilidad de los diferentes elementos en el suelo. Menores a
10 meq/ 100g.s. son bajos entre 10 y 20 medios de 20 a 30 altos y mayores a 30
meq/lOOg.s. muy altos. Los suelos de la Orinoquia presentan en su mayoría ele
menor a 10 meq/lOOg.s. Reflejándose en este valor la baja cantidad de cargas
negativas debido a la escasa materia orgánica y a la presencia de arcillas de
relación 1: l. como lo es la caolinita.
SUELO
Se denomina suelo a la parte superficial de la corteza terrestre, biológicamente
activa, que proviene de la desintegración o alteración física y química de las rocas
y de los residuos de las actividades de seres vivos que se asientan sobre él.1
Son muchos los procesos que pueden contribuir a crear un suelo particular,
algunos de estos son: la deposición eólica, sedimentación en cursos de agua,
meteorización, y deposición de material orgánico.
De un modo simplificado puede decirse que las etapas implicadas en la formación
del suelo son las siguientes:
«Instalación de los seres vivos (microorganismos, líquenes, musgos, etc.) sobre
ese sustrato inorgánico». Esta es la fase más significativa, ya que con sus
procesos vitales y metabólicos, continúan la meteorización de los minerales,
iniciada por mecanismos inorgánicos. Además, los restos vegetales y animales a
través de la fermentación y la putrefacción enriquecen ese sustrato.
«Mezcla de todos estos elementos entre sí, y con agua y aire intersticiales».
Inicialmente, se da la alteración de factores físicos y químicos de las rocas,
realizada, fundamentalmente, por la acción geológica del agua y otros agentes
geológicos externos, y posteriormente por la influencia de los seres vivos, que es
fundamental en este proceso de formación. Se desarrolla así una estructura en
niveles superpuestos, conocida como el perfil de un suelo, y una composición
química y biológica definida. Las características locales de los sistemas implicados
—litología y relieve, clima y biota— y sus interacciones dan lugar a los diferentes
tipos de suelo.
Los procesos de alteración mecánica y meteorización química de las rocas,
determinan la formación de un manto de alteración o eluvión que, cuando por la
acción de los mecanismos de transporte de laderas, es desplazado de su posición
de origen, se denomina coluvión.
Sobre los materiales del coluvión, puede desarrollarse lo que comúnmente se
conoce como suelo; el suelo es el resultado de la dinámica física, química y
biológica de los materiales alterados del coluvión, originándose en su seno una
diferenciación vertical en niveles horizontales u horizontes. En estos procesos, los
de carácter biológico y bioquímico llegan a adquirir una gran importancia, ya sea
por la descomposición de los productos vegetales y su metabolismo, por
los microorganismos y los animales zapadores.
El conjunto de disciplinas que se abocan al estudio del suelo se engloban en el
conjunto denominado Ciencias del Suelo, aunque entre ellas predomina
la edafología e incluso se usa el adjetivo edáfico para todo lo relativo al suelo. El
estudio del suelo implica el análisis de su mineralogía, su física, su química y
su biología.

Esquema del suelo:


O - Materia orgánica
A - Suelo
B - Subsuelo
C - Material parental

LA ENMIENDA
La enmienda o acondicionamiento es el aporte de un producto fertilizante o de
materiales destinados a mejorar la calidad de los suelos (en términos
de estructura y composición, ajustando sus nutrientes, su pH ya sea para
su acidez o basicidad).
Las enmiendas suelen ser:

1. Productos orgánicos que aportan humus ejerciendo una influencia positiva


sobre el suelo, favoreciendo retención de agua, mejoramiento de
estructura, capacidad tampón, CIC, capacidad de quelación e incremento
de disponibilidad de nutrientes.
2. Calizas, calizas dolomíticas o azufre, para variar reacción suelo
modificando acidez o alcalinidad. Para incrementar el pH se utilizan
normalmente carbonatos cálcicos, magnésicos, cálcico magnésicos
(dolomita) para turbas ácidas.
3. Aplicación de yeso para disminuciones de Na en suelos sódicos.1
4. También pueden ser consideradas enmiendas aquellos aportes vía
productos comerciales no orgánicos que faciliten la translocación mineral
en suelo (haciendo CIC más eficiente) (BAM FX™)2

ENMIENDAS ORGANICAS
Son las que se realizan con materiales orgánicos, como el mantillo, la tierra de
brezo o de castaño, el estiércol, etc. Suelen realizarse para mejorar las
características físicas del suelo aportando materia orgánica.
Disminuyen la compactación del suelo y aportan también nutrientes.
ENMIENDAS DEL pH
Pueden ser enmiendas básicas, que afectan a las propiedades físicas y químicas
del suelo (por ejemplo, sobre el pH) estableciendo un medio más propicio para el
desarrollo de un cultivo o pueden ser enmiendas orgánicas, que también actúan
sobre la vida microbiana del suelo. Las enmiendas también a menudo contienen
cantidades significativas de nutrientes y son a veces sinónimo de fertilizantes.
Los suelos ácidos se neutralizan con tratamientos alcalinos. Se pueden utilizar
varios productos. La cal es uno de los materiales más eficaces.
En suelos alcalinos, se puede utilizar fertilizantes acidificantes, como el sulfato de
amonio, el fosfato monoamónico o fosfato diamónico. Entre las enmiendas: él es
útil para los suelos salinos y sódicos y también puede proporcionar azufre.
Estos elementos pueden ser fertilizantes, pero este no es el objetivo principal de
su uso.

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