El libro prohibido de Enoc
Existen pocos libros antiguos, que despierten tanta
curiosidad, como el libro escrito por el bisabuelo de Noé,
El libro de Enóc se trata de un libro histórico, escrito
hace unos 5.500 años, fue descubierto en la cuevas de
Qumran, el mismo lugar donde se encontraron los últimos
papiros bíblicos más importantes, también, existe un
registro de este texto en el libro Canónico de Judas, del
nuevo testamento. El libro de Enoc, ha sido cómo
algunos lo expresaron sensacionalmente, prohibido en la
biblia, debido a su alto contenido esotérico, y por revelar
secretos místicos de la creación, además de hablar
sobre ángeles lujuriosos, gigantes caníbales y hasta un
cadáver que da a luz.
Aquí hay solo una muestra de los relatos más extraños y
perturbadores del libro de Enoc.
Angeles lujuriosos:
La primera parte del libro Enóc la llama; los Vigilantes, se
refiere a un grupo de ángeles que abandona su vida
celestial, a cambio de pasar una vida junto a las mujeres
en un lugar denominado la zona de los huesos.
Dirigidos por un Ángel llamado Samael “Semjaza” , en
total son 200 los angeles que juran tener el mismo deseo
lujurioso. Estos ángeles caídos, tuvieron hijos con las
hijas de los hombres y les enseñaron a sus mujeres artes
prohibidas, desde hechicería hasta fabricación de armas
de guerra.
Los gigantes asesinos:
Génesis 6, describe cómo los hijos de Dios tuvieron hijos
con las hijas de los hombres, dando a luz una nueva raza
llamada Nephilim, quienes según este pasaje bíblico, los
describe como los héroes de la antigüedad, tal vez se
refería a unos temidos y sangrientos guerreros… Pero
Enoc no presenta a estos seres como héroes, sino que
en el capítulo titulado los Vigilantes, describe a los
Nephilim como enormes gigantes de unos tres mil ells, un
ell es una antigua medida equivalente a 114 centímetros,
es decir que estos seres medían más de 3 kilómetros.
Aunque estas medidas suenan increíbles, Enoc no fue la
única fuente que registró esta descripción, también se
encuentra una interpretación similar en los papiros
antiguos de los gigantes.
Enoc continúa narrando cómo estos gigantes, luego de
acabar con el alimento de los hombres, comenzaron a
comerse también a los humanos, al no saciar su hambre
devoraron aves, bestias, peces y reptiles, finalmente
practicaron el canibalismo y hasta bebieron su propia
sangre.
Bebés mágicos:
En el capítulo 106, Enoc comienza a narrar la historia del
nacimiento de su famoso bisnieto Noe. El texto prohibido
narra cómo el pequeño Noé, hijo de Lamec, era blanco
como la nieve y rojo como una rosa, su cabello era largo
y blanco como lana, respecto a sus ojos hubo un
incidente, pues cuando los abrió salieron rayos solares
de sus ojos, cegando a todos los presentes, luego el
recién nacido se puso de pie sobre los brazos de la
partera y el comenzó a hablar con Dios. Lamec huyendo
horrorizado le cuenta a su padre Matusalén " quien es
conocido como El hombre más viejo que existió" (769
años), le cuenta que al parecer, su esposa dio a luz, algún
tipo de bebé ángel, entonces Matusalem dijo que iría a
preguntarle a su padre Enoc, puesto que él vivía con los
ángeles". Así que Matusalén encuentra a su padre Enoc
en un lugar apartado y le cuenta lo ocurrido, Enoc le dice
que no se preocupe por Noé, pues de todos los bebés
sobrenaturales, Noé es el único que vivirá, porque Dios
destruiría la tierra a causa de la maldad de estos seres.
Cosmología extraña:
Gran parte del libro Etiope de Enoc, esta dedicada a sus
viajes entre dimensiones guiados por los ángeles, en el
capítulo 18, Enoc tiene un extraño viaje cósmico, ve como
en el cielo superior hay almacenes de aire, luego unas
montañas gigantes hechas de gemas y unas columnas de
fuego, también ve al borde de la tierra un gran abismo
oscuro. Sin embargo, toda la tercera sección de Enoc 1,
se conoce como el Libro Astronómico, y por una buena
razón. Presenta un mecanismo similar al de un reloj,
justo en el recorrido del sol y la luna a través del cielo, y
cómo siguen las pistas de una montaña rusa a través de
múltiples puertas en el cielo, lo que representa el
movimiento del sol durante el año.
Los cuatro pozos del inframundo:
En el capítulo 22, Enoc conoce el Sheol, un concepto de
inframundo más antiguo que el infierno, que es
básicamente una sala de espera, para que todos los
muertos esperen el día del juicio. Este lugar se compone
de cuatro pozos; uno lleno de justos que floreció en vida,
uno para los justos que sufrieron en vida, uno para los
malvados que florecieron en vida y uno para los
malvados que sufrieron en vida. Por ejemplo: Abel el hijo
de Adan, quien fue asesinado por su hermano Caín, es el
principal protector de los justos muertos.
Resulta que el infierno está en el cielo:
En el libro 2 de Enoc, el cielo está compuesto por 10
cielos, y no todos son como se creería,... En el capítulo 3 ,
los ángeles muestran a Enoc el primer cielo, que es un
océano celestial gigante, más grande que cualquier
océano de la Tierra. el segundo cielo podría parecerte
un poco extraño, porque es, en realidad, una cámara de
tortura para ángeles caídos. El tercer cielo podría ser
incluso peor, porque es literalmente el infierno, donde los
condenados arden en fuego eterno.
Un cadáver que da a luz.
En esta ocasión, Enoc relata, el nacimiento de un
misterioso personaje, Melquisedec era el rey y su vez
sacerdote de una gran ciudad, probablemente
Jerusalem. Abraham, conocido como el padre de la fe
hebrea, llegó a reverenciarlo. en el salmo 110 Melquisedec
es mencionado como un tipo de mesías, de manera que
fue alguien muy importante.. En Enoc 2 el capítulo
llamado la exaltación, cuenta que Melquisedec fue
concebido por la esposa de un sacerdote, con quien no
tenía relaciones, además era una mujer estéril. Cuando
su esposo se enteró de que estaba embarazada, ella
murió de vergüenza. El marido se apresura a acudir a su
hermano, Noah, en busca de ayuda para ocultar su
cuerpo. Sin embargo, cuando regresan, encuentran al
niño sentado en la cama, completamente vestido, con
una insignia de sacerdocio en su pecho. finalmente viene
el arcángel Gabriel y lo lleva al Jardín del Edén para que
sobreviva al gran diluvio universal.
Enormes seres primordiales de la creación:
casi todos estamos familiarizados con el relato bíblico de
la creación, Dios dijo sea la luz y fue la luz, y luego
separó Dios, la luz de las tinieblas, pero la Biblia no
mencionó a los dos seres Enormes de la creación,
afortunadamente, el libro 2 de Enoc explica que pasó en
ese lapso de tiempo,.. El capítulo 25 nos dice que cuando
Dios quiso crear cosas visibles a partir de lo invisible,
convocó a un ser llamado Adoil, que tiene una gran
barriga llena de luz. Dios le dice que explote y deje que
se disperse toda la luz, y el lo hace. Luego Dios crea los
cimientos inferiores convocando a un ser llamado Archas
y el llega desde abajo. En el capítulo 26 , Archas se
describe como "duro, pesado y muy rojo". Del mismo
modo, Dios le dice a Archas que explote y se convierta
en el fundamento de la oscuridad inferior,
aparentemente estos seres no fueron creados por Dios,
pero si los controla, haciendo parecer a este relato la
versión enoquiana del Bing Bang.